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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Comida]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/comida/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Comida]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[En la Argentina productora de alimentos, la comida es lo que más sube del costo de vida básico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/argentina-productora-alimentos-comida-sube-costo-vida-basico_1_13065568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6142f7c-7531-4a7d-87ac-a3df0c782cf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la Argentina productora de alimentos, la comida es lo que más sube del costo de vida básico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que se toma para calcular la indigencia que hay en la Argentina, aumentó un 37,6% en un año, por encima de la Canasta Básica Total (CBT), que define la línea de pobreza. En lo que va de 2026, esa canasta ya subió 6,8%. Hoy una familia necesita casi $1,4 millones para no ser pobre y más de $644 mil solo para comer.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La comida lidera el aumento del costo de vida b&aacute;sico en la Argentina.</strong> En el antiguo granero del mundo, el instituto de estad&iacute;sticas p&uacute;blicas, el Indec, muestra que el precio de los alimentos sube m&aacute;s r&aacute;pido que el conjunto de bienes y servicios que determinan el umbral de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2026, la <strong>Canasta B&aacute;sica Alimentaria (CBA)</strong> &mdash;la que se toma para calcular la indigencia que hay en la Argentina&mdash; registr&oacute; una suba interanual de <strong>37,6%</strong>, por encima del <strong>32,1%</strong> que aument&oacute; la <strong>Canasta B&aacute;sica Total (CBT)</strong>, el indicador que se utiliza para medir la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo: <strong>los alimentos se encarecen m&aacute;s r&aacute;pido que el conjunto del costo de vida m&iacute;nimo</strong> que necesita asumir un hogar para sostener su consumo b&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Cada aumento en el precio de la carne, la leche, el pan o las verduras se traduce en decisiones concretas dentro de los hogares: comprar menos, reemplazar productos o directamente dejar de consumirlos.
    </p><p class="article-text">
        La CBA mide justamente el costo de cubrir los requerimientos nutricionales m&iacute;nimos de una persona adulta durante un mes. Se construye a partir de un conjunto de alimentos b&aacute;sicos y sus cantidades, definidos seg&uacute;n patrones de consumo relevados por el propio Indec.
    </p><p class="article-text">
        En esa lista aparecen productos que forman parte de la mesa cotidiana de millones de trabajadores: pan, arroz, fideos, carne, leche, frutas y verduras, entre otros. La evoluci&oacute;n de esos precios determina cu&aacute;nto cuesta, literalmente, comer.
    </p><p class="article-text">
        El aumento de la canasta alimentaria tambi&eacute;n se reflej&oacute; en el corto plazo. En febrero, la CBA subi&oacute; <strong>3,2% en un mes</strong>, mientras que la canasta total lo hizo <strong>2,7%</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es una diferencia aparentemente peque&ntilde;a, pero significativa: indica que incluso dentro del costo de vida b&aacute;sico <strong>la comida es lo que m&aacute;s presiona el presupuesto familiar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras adquieren una dimensi&oacute;n m&aacute;s concreta cuando se traducen en hogares. Seg&uacute;n el informe del Indec, <strong>una familia de cuatro integrantes &mdash;la composici&oacute;n que habitualmente se utiliza como referencia&mdash; necesit&oacute; $644.088 en febrero solo para cubrir la canasta alimentaria</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, <strong>m&aacute;s de seiscientos mil pesos mensuales &uacute;nicamente para comer</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma familia necesit&oacute; <strong>$1.397.672 para no ser considerada pobre</strong>, es decir, para cubrir el conjunto de gastos b&aacute;sicos que incluye alimentos, transporte, vestimenta, servicios y otros consumos esenciales.
    </p><p class="article-text">
        El contraste entre ambas cifras revela c&oacute;mo se distribuye el peso del costo de vida: casi la mitad del gasto m&iacute;nimo necesario para sostener un hogar corresponde &uacute;nicamente a alimentos.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, esa proporci&oacute;n se vuelve a&uacute;n m&aacute;s pesada para los hogares de menores ingresos, donde la comida suele ocupar una parte todav&iacute;a mayor del presupuesto mensual.
    </p><h2 class="article-text">La canasta que define la pobreza crece m&aacute;s r&aacute;pido que la inflaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n deja otro dato relevante para entender la din&aacute;mica del costo de vida. <strong>En lo que va de 2026, la canasta b&aacute;sica total acumul&oacute; un aumento de 6,8%</strong>, apenas dos meses despu&eacute;s de iniciado el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ese ritmo de crecimiento se ubica por encima del &iacute;ndice de precios al consumidor del mismo per&iacute;odo, que marc&oacute; una suba cercana al 6% en el primer bimestre.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia puede parecer marginal, pero tiene implicancias claras: <strong>el costo de la canasta que define la l&iacute;nea de pobreza est&aacute; creciendo m&aacute;s r&aacute;pido que el promedio de los precios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El aumento del costo de vida no impacta de manera uniforme en todos los bienes y servicios. Cuando los incrementos se concentran en los consumos esenciales &mdash;como alimentos, transporte o servicios b&aacute;sicos&mdash; el efecto sobre los hogares es mayor que el que reflejan los promedios generales.
    </p><p class="article-text">
        Esto explica por qu&eacute; la percepci&oacute;n social del costo de vida suele diferir de las cifras agregadas de inflaci&oacute;n. Para muchas familias trabajadoras, los precios que m&aacute;s pesan en el d&iacute;a a d&iacute;a son precisamente aquellos que integran la canasta b&aacute;sica. <strong>Nadie puede dejar de comer ni prescindir de los gastos b&aacute;sicos del hogar</strong>. Por eso, cuando el aumento se concentra en esos rubros, el impacto es inmediato.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno tiene adem&aacute;s una dimensi&oacute;n estructural. En un pa&iacute;s donde la producci&oacute;n agroalimentaria ocupa un lugar central en la econom&iacute;a, la evoluci&oacute;n del precio de los alimentos adquiere una carga simb&oacute;lica particular.
    </p><p class="article-text">
        La Argentina se defini&oacute; durante d&eacute;cadas como el &ldquo;granero del mundo&rdquo;, una expresi&oacute;n que evocaba abundancia y capacidad exportadora. Sin embargo, las estad&iacute;sticas del costo de vida muestran otra cara de esa historia: <strong>los alimentos que produce el pa&iacute;s son tambi&eacute;n los que m&aacute;s se encarecen dentro del consumo b&aacute;sico de su propia poblaci&oacute;n</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/argentina-productora-alimentos-comida-sube-costo-vida-basico_1_13065568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 11:47:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Canasta Básica Alimentaria,Canasta Básica Total,INDEC,Alimentos,Alimentación,Comida,Costo de vida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joan Roca: “Las decisiones que tomemos ahora sobre qué y cómo comemos serán determinantes para el futuro del planeta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/joan-roca-decisiones-tomemos-ahora-comemos-seran-determinantes-futuro-planeta_128_12539108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc044009-43c9-49cf-b45b-704240632fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3955y3610.jpg" width="1200" height="675" alt="Joan Roca: “Las decisiones que tomemos ahora sobre qué y cómo comemos serán determinantes para el futuro del planeta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mayor de los hermanos Roca, chef de El Celler de Can Roca, defiende la educación en cocina para comer mejor, frenar el desperdicio alimentario y para entender qué es y de dónde viene lo que comemos</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&aacute; el futuro de la alimentaci&oacute;n? En un contexto en el que los gigantes de la industria ya empiezan a dar por muertas las cocinas, hay que preguntarse hacia d&oacute;nde vamos. &iquest;Seguiremos cocinando dentro de diez a&ntilde;os? &iquest;C&oacute;mo impactar&aacute;n los ultraprocesados en nuestro estilo de vida? &iquest;Hemos llegado ya a la era de los platos preparados?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se come mejor que antes&rdquo;, dice con cierto optimismo<strong> Joan Roca </strong>(Girona, 1964) &ndash;due&ntilde;o con sus hermanos del restaurante El Celler de Can Roca en Girona, Espa&ntilde;a, y con tres estrellas Michelin&ndash; cuando se le pide un diagn&oacute;stico sobre la salud de nuestras cocinas. Aunque ese optimismo desaparece cuando llega el &lsquo;pero&rsquo;. Siempre hay un &lsquo;pero&rsquo;, un reproche. &ldquo;Quiz&aacute;s el &uacute;nico reparo es que estamos poniendo gran parte de nuestra alimentaci&oacute;n en manos de la industria alimentaria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los hermanos Roca &mdash;Joan, Josep y Jordi&mdash; aprendieron de sus padres el gusto por la cocina. El valor del territorio y la tradici&oacute;n, aunque sin renunciar a la creatividad y a la ciencia. &ldquo;Debemos entender la alimentaci&oacute;n como un concepto y la cocina como una manera de transformar una serie de productos desde la ciencia&rdquo;, explica el mayor de los hermanos a elDiario.es por videoconferencia desde El Celler de Can Roca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; es comer bien?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Comer bien es comer sano y de forma placentera. La comida tiene que ser nutritiva, sabrosa y bonita, pero tambi&eacute;n es importante que nos sintamos bien comiendo. Que nos reconforte. Que los sabores est&eacute;n bien balanceados y que podamos conectar con nuestra memoria. Recuperar aromas que hemos vivido, que hemos comido, que nos llevan a un lugar determinado. El efecto [magdalena de] Proust o, mejor, el efecto Ratatouille. <em>Ratatouille </em>consigui&oacute; explicar de forma muy bonita c&oacute;mo un plato puede ser un billete en el tiempo que nos lleve a nuestra infancia. Comer bien es eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Se come bien en las casas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Se come mejor que antes. Quiz&aacute;s el &uacute;nico reparo es que estamos poniendo gran parte de nuestra alimentaci&oacute;n en manos de la industria alimentaria. Est&aacute; muy bien que esa industria exista y que nos ayude a preparar un caldo o una base, pero tambi&eacute;n es muy importante que cocinemos. Cocinar productos frescos, no todo procesado. Aun as&iacute;, creo que en Espa&ntilde;a se come bien porque hay una cultura gastron&oacute;mica que se mantiene y que se busca. Una cultura de la que tambi&eacute;n se trata de recuperar sabores, como un buen guiso o un buen estofado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;No hemos perdido ya un poco de nuestra cultura gastron&oacute;mica? Ahora es m&aacute;s complicado, por ejemplo, conocer a gente que controle las temporadas o sepa trabajar un pescado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, es cierto. Se ha ido perdiendo por razones diversas, sobre todo porque hay una p&eacute;rdida de contacto con los mercados. All&iacute; es donde podemos encontrarnos con los productos de proximidad y lo que nos de una noci&oacute;n del momento del a&ntilde;o en el que nos encontramos. Los supermercados han ido incorporando productos de otros lugares, de otras latitudes, y no puedes saber si las cerezas de diciembre son de aqu&iacute; o de all&iacute;&hellip; No quiero iniciar una guerra con los supermercados. Ellos hacen su labor y est&aacute; muy bien. Pero la idea del mercado municipal al que llegaban los productos de los agricultores de los alrededores se est&aacute; perdiendo. Se est&aacute; perdiendo la idea del producto de proximidad, lo que hace que tengamos menos conocimiento sobre lo que comemos y de d&oacute;nde viene aquello que comemos. Este es un problema de las ciudades. A medida que crecen pierden la noci&oacute;n de lo que se produce cerca de ellas. Impactar&iacute;amos mucho menos en el medio ambiente si no tuvi&eacute;semos que transportar materias primas de un lado al otro del planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Los due&ntilde;os de Mercadona y Ebro Foods, la compa&ntilde;&iacute;a due&ntilde;a de arroz Sos, Brillante o pastas Garofalo, defienden que las casas del futuro no tendr&aacute;n cocinas. Que el consumo de platos preparados se va a seguir disparando.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Y tienen raz&oacute;n. Los supermercados y la industria alimentaria van a seguir cocinando para muchas familias, ya lo est&aacute;n haciendo cada vez m&aacute;s. La clave va a estar en qu&eacute; medida. Yo no creo que vaya a ser tanto. La actividad de las cocinas se va a mantener porque es algo cultural y algo que tiene mucho que ver con la relaci&oacute;n que tienes con las personas que viven en tu casa. Cocinar es un acto de amor, es transmitir cari&ntilde;o y afecto, y esto se va a preservar. Las cocinas se van a seguir utilizando, quiz&aacute;s menos pero seguir&aacute;n ah&iacute;. Otra cosa es que combinemos el aprovechar algo que nos prepara esa industria, ya sean bases, caldos o alguna otra elaboraci&oacute;n, y lo acabemos y cocinemos en casa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Se mitifica en exceso la cocina de la abuela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es posible. Lo que pasa es que cuando hablamos &lsquo;de la abuela&rsquo; estamos hablando de nuestra memoria. Nadie har&aacute; mejor un plato que te hac&iacute;a tu abuela, por muy buen cocinero que sea o por muchas estrellas [Michelin] que tenga. Nunca lo igualar&aacute; porque el de tu abuela forma parte de tu memoria. Y eso lo tenemos mitificado.
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                Joan Roca posando en el Celler de Can Roca.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Habr&iacute;a que incorporar alguna asignatura de cocina y nutrici&oacute;n en los colegios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Creo firmemente que deber&iacute;amos dedicar nuestros esfuerzos a esto. Es muy importante que los ni&ntilde;os aprendan nutrici&oacute;n, aprendan cocina, y que, a trav&eacute;s de ella, que es una disciplina muy transversal, aprendan qu&eacute; representa el hecho de alimentarse, sobre todo en temas de su salud y de la salud del planeta. Debemos entender la alimentaci&oacute;n como un concepto y la cocina como una manera de transformar una serie de productos desde la ciencia. Perfectamente se podr&iacute;a ir a una cocina, como se va a un laboratorio, para ense&ntilde;ar la coagulaci&oacute;n de la prote&iacute;na, los salazones o los encurtidos. Si aprenden a cocinar, aprender&aacute;n cu&aacute;les son los productos de temporada y conocer&aacute;n qu&eacute; se produce cerca de sus casas, la proximidad. Aprender&aacute;n a comprar, a manipular alimentos, a aprovecharlos y a evitar el desperdicio alimentario. Aprender&aacute;n a alimentarse de una forma m&aacute;s racional, m&aacute;s sana y m&aacute;s inteligente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cree que ser&iacute;a f&aacute;cil incorporarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ser&iacute;a f&aacute;cil, s&iacute;, porque la cocina es una ciencia: es qu&iacute;mica. Todas las elaboraciones que se producen en una cocina son transformaciones qu&iacute;micas. Se est&aacute; haciendo ya en muchas escuelas de pa&iacute;ses n&oacute;rdicos o en Jap&oacute;n, en lugares donde la cocina se considera una parte importante de la cultura y entienden que es una forma de preservar el futuro y la salud de las personas y del planeta. Las decisiones que tomemos ahora sobre qu&eacute; compramos, qu&eacute; comemos y c&oacute;mo lo comemos ser&aacute;n determinantes para el futuro del planeta. Por eso es important&iacute;simo que tengamos en cuenta este tipo de conocimiento y esta formaci&oacute;n. Les ser&aacute; m&aacute;s &uacute;til que mucho conocimiento que se les est&aacute; dando hoy. No quiero decir que el que reciben no sea importante, pero este es imprescindible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos poniendo gran parte de nuestra alimentación en manos de la industria alimentaria. Está muy bien que esa industria exista y que nos ayude a preparar un caldo o una base, pero también es muy importante que cocinemos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Entonces por qu&eacute; no se hace?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No lo s&eacute;&hellip; Y no soy el &uacute;nico cocinero que lo dice ni la &uacute;nica persona que avala estas tesis. Entiendo que no se hace porque no somos lo suficientemente valientes como para cambiar unos dise&ntilde;os curriculares ya establecidos. No queremos modificar libros de texto ni manuales ni lo que hemos ense&ntilde;ado durante a&ntilde;os. Es un gran cambio y todos los cambios cuestan, pero debemos insistir en su importancia. Tambi&eacute;n hay una corriente que tiende a denostar la cocina cuando lo primero que deber&iacute;amos entender es que es pura ciencia. Con <em>Las deliciosas aventuras de los hermanos Roca</em> (Destino, 2021), por ejemplo, intentamos explicar en un libro todas las recetas desde una perspectiva cient&iacute;fica. En un laboratorio se puede cuajar un flan o la prote&iacute;na de un huevo. &iexcl;Caramba, eso es un experimento y una forma de cocinar! Todo este conocimiento puede ser muy, muy, muy &uacute;til para ti y para saber relacionarte con lo que comes y comer&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Se puede frenar el desperdicio alimentario en un mundo de derroche?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es evitable, s&iacute;. Todos deber&iacute;amos entender esto y, sobre todo, actuar. No estamos acostumbrados a darle importancia a la comida que tiramos, que es tambi&eacute;n un tema de salud financiera, &iquest;no? Compramos desordenadamente, sin planificar, y no usamos todo lo que compramos&hellip; Se tira much&iacute;sima comida. El 30% de la comida. Deber&iacute;amos tener todos muy presente este tema por una cuesti&oacute;n de responsabilidad. Por lo que veo en mis hijos, parece que los j&oacute;venes lo est&aacute;n entendiendo bien. Ellos est&aacute;n muy preocupados tanto por reciclar adecuadamente como por aprovechar. Quiz&aacute;s debamos ser m&aacute;s insistentes, pero creo que en ese sentido s&iacute; que hay una buena concienciaci&oacute;n. El mensaje cala. Pero creo que en un mundo en el que hay gente que pasa hambre esto no nos lo podemos permitir como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;l deber&iacute;a ser el alimento o ingrediente indispensable de nuestra despensa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Las especias. Me gusta mucho cocinar con ellas porque ofrecen la posibilidad de que haya juego, matices. Tambi&eacute;n las legumbres, que son una parte clave de nuestra dieta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;A Joan Roca le pesan los reconocimientos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los llevo con la m&aacute;xima naturalidad posible, intentando normalizar todo esto y quitarle peso. Que no sean el lastre que podr&iacute;an llegar a ser. Los hermanos [Roca] lo hemos trabajado mucho esto. Hemos intentado que el &eacute;xito no nos hiciera da&ntilde;o, sobre todo en esas etapas en las que todo el mundo te idolatra y puedes llegar a creerte que eres el mejor del mundo en algo. Nos ha venido muy bien seguir viviendo en el barrio en el que crecimos y seguir yendo a Can Roca a comer a mediod&iacute;a. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los hermanos Roca en la terraza del restaurante Can Roca.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Suelen comer siempre all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. En Can Roca comemos el men&uacute; del d&iacute;a, que es muy equilibrado y tiene un gran componente emocional. Comemos hoy lo que com&iacute;amos cuando &eacute;ramos peque&ntilde;os cada d&iacute;a de la semana. Sabemos que es jueves porque hay arroz a la cazuela; viernes porque hay canelones; mi&eacute;rcoles, estofado con patatas. Es un men&uacute; que nos conecta con nuestra memoria y que, al tiempo, nos permite tener una dieta equilibrada. Siempre intento aplicar algo de sentido com&uacute;n a mi alimentaci&oacute;n. Tambi&eacute;n, seg&uacute;n la edad, voy teniendo en cuenta par&aacute;metros distintos. Es importante prestarle atenci&oacute;n a lo que comemos y a c&oacute;mo lo comemos. Darle tiempo a la comida.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En un mundo en el que hay gente que pasa hambre no nos podemos permitir el desperdicio alimentario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Antes no se lo daba?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, he estado much&iacute;simos a&ntilde;os comiendo de pie en la cocina de Can Roca. Mi madre lo hac&iacute;a as&iacute; porque a las doce, que era la hora a la que sub&iacute;amos, todo el personal est&aacute; almorzando y ella se quedaba moviendo las cazuelas. Com&iacute;amos de pie porque mi madre estaba de pie. Ahora nos lo tomamos con un poco m&aacute;s de filosof&iacute;a y d&aacute;ndole el tiempo necesario. Una de las cosas que hemos ganado en estos a&ntilde;os es que la gente ya conoce la pir&aacute;mide de los alimentos. Ya sabe lo que conviene comer m&aacute;s y lo que conviene comer menos, qu&eacute; t&eacute;cnicas de cocci&oacute;n son m&aacute;s sanas. Puedes comer fritos, por supuesto, pero no cada d&iacute;a ni muy a menudo. Tienes que comer m&aacute;s pescado, m&aacute;s verduras, m&aacute;s frutas y m&aacute;s prote&iacute;nas que sean f&aacute;ciles de asimilar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo ve las asociaciones de grandes chefs con empresas de comida r&aacute;pida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que cada uno puede hacer lo que quiera. Me parece bien en la medida en que los cocineros pueden ayudar con su conocimiento a mejorar esa comida o a la industria alimentaria&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y no desvirt&uacute;a la imagen de la alta gastronom&iacute;a esa diferencia de discurso: que defiendan el comer bien mientras se asocian con este tipo de empresas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada uno debe ser coherente con lo que cree. No quiero polemizar en este sentido... Nosotros, los hermanos Roca, nunca lo hemos hecho, pero respeto lo que cada uno haga. Esto es simplemente una cuesti&oacute;n de que cada uno tiene que ser coherente con lo que hace y ya est&aacute;. No hay m&aacute;s historia. No me parece ni mal ni bien, lo respeto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías de Diego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/joan-roca-decisiones-tomemos-ahora-comemos-seran-determinantes-futuro-planeta_128_12539108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Aug 2025 03:03:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Joan Roca: “Las decisiones que tomemos ahora sobre qué y cómo comemos serán determinantes para el futuro del planeta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un gran cocinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gran-cocinero_129_12407957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0aea0f5-7916-4dad-b523-03648f0c36b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120407.jpg" width="960" height="540" alt="Un gran cocinero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un gran cocinero es un jugador avezado. Entiende algunas reglas con la cabeza y otras con el cuerpo, igual que un futbolista o un bailarín: por repetición, por entrenamiento, adquiere esa “mano” que reconoce el punto justo del batido sin mediar pensamiento. Parece magia, pero es otra cosa.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo y por qu&eacute; hay grandes cocineros? Pareciera una condici&oacute;n de nacimiento. El don te toca, o no, por designio divino. Hablamos de gente &ldquo;con mano&rdquo; para la cocina, como otros tienen dedos verdes y plantas exuberantes. Igual que sucede con las brujas, que los hay, los hay: personas con mucha intuici&oacute;n para obtener texturas y sabores, para reproducir un plato sin m&aacute;s ayuda que un ejemplo, para improvisar o para conseguir resultados epif&aacute;nicos desde la misma receta que al com&uacute;n de los mortales nos sale mediocre. Para esos casos brujos, en realidad, hay muchas explicaciones bastante racionales: a&ntilde;os de exposici&oacute;n a comida buena de verdad, o de platea privilegiada ante la performance de madres, abuelas, t&iacute;os cocineros; conocimiento t&eacute;cnico en alg&uacute;n &aacute;rea af&iacute;n de trabajo manual, conocimiento cient&iacute;fico en qu&iacute;mica, f&iacute;sica o biolog&iacute;a; un largo etc&eacute;tera. Y sobre todo, mucha dedicaci&oacute;n, mucho cuidado, mucho deseo puestos en la preparaci&oacute;n de la comida. Un valor agregado sustancial, dif&iacute;cil de sustituir en la cocina. 
    </p><p class="article-text">
        Ponerse entero al servicio de lo que trabaj&aacute;s con las manos para que se transforme en un bocado espl&eacute;ndido, en una experiencia placentera propia o ajena, es dif&iacute;cil de ense&ntilde;ar o de aprender. Hay distintos motores que pueden impulsar una dedicaci&oacute;n tan profunda: la competitividad, el perfeccionismo, la necesidad de autosuperaci&oacute;n, la religi&oacute;n. De entre todas esas drogas duras, el amor es la que m&aacute;s te coloca y menos costo tiene, creo yo. El amor no es una aptitud menor en un gran cocinero  y lo sumar&iacute;a a la lista, por m&aacute;s cursi que suene. No estoy hablando del amor rom&aacute;ntico, o no s&oacute;lo de &eacute;l. Tampoco del cuidado maternal de una ama de casa para con su familia, aunque puede ser. Es posible sentir un amor profundo por un oficio, por el arte de la hospitalidad, por un proyecto, una militancia, un pa&iacute;s. Los grandes cocineros suelen estar as&iacute;, enamorados. 
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de nosotros no somos prodigios, no somos especiales, a&uacute;n si cocinamos bastante bien. Tampoco somos homog&eacute;neos: un gran asador rara vez maneja la pasteler&iacute;a francesa con solvencia. Mi mam&aacute;, una cocinera maravillosa, no amasa. Punto. Nunca hace pastas, ni pizzas, ni panes. Prepara unos regios &ntilde;oquis, y en &eacute;pocas de hiperinflaci&oacute;n, con tres hijos, supo sacar de la galera unas medialunas memorables, as&iacute; que todos comprobamos de qu&eacute; es capaz. Aun as&iacute;, no es lo suyo, no quiere que lo sea. Esto es igual entre los cocineros profesionales; hayas estudiado o no, te especializ&aacute;s, poco a poco. Y si sos afortunado, te especializ&aacute;s en lo que te gusta.
    </p><p class="article-text">
        No necesariamente lo que te gusta comer es lo que va a gustar cocinar. A m&iacute;, por ejemplo, me gusta mucho jugar a la reposter&iacute;a. Es un mundo de desaf&iacute;os por el estilo de cocina que manejo &ndash;con diversos endulzantes, harinas integrales, ingredientes a veces fuera de la pasteler&iacute;a tradicional&ndash; lo que en s&iacute; mismo me estimula, es un desaf&iacute;o entretenido. Pero tambi&eacute;n tiene una belleza est&eacute;tica innegable. Los colores, las formas, la aptitud pl&aacute;stica de los dulces son &uacute;nicos. Durante el &uacute;ltimo verano mi hija, que no ten&iacute;a colonia ni permiso para usar pantallas durante el d&iacute;a, me invitaba a jugar con reposter&iacute;a cl&aacute;sica, francesa, en la cual yo incursiono poco. Mi verano no era tan calmo como el de ella, pero empezamos unas sesiones experimentales de manteca y az&uacute;car, merengues brillosos y frangipane dorado. Se arm&oacute; una serie hermosa, durante la cual fui feliz y aprend&iacute; t&eacute;cnicas, como pastelera amateur. &iquest;C&oacute;mo comensal? Me empalago de solo recordar cada uno de esos bocados perfectos, laqueados y perfumados. Paso, gracias.
    </p><p class="article-text">
        La imagen del cocinero innato tiene su contracara: el mal cocinero incorregible. &ldquo;No sabe hacer ni un huevo frito&rdquo;, se dice, como si un huevo frito perfecto fuera tarea sencilla. No lo es. Demanda prueba y error, ensayos con yemas pasadas o claras desparejas. Un gran huevo frito se logra, no por f&aacute;cil, sino porque lo amamos y lo deseamos lo suficiente para insistir. Lo que llamamos &ldquo;buena mano&rdquo; casi nunca es puro talento sino esfuerzo, dedicaci&oacute;n, perseverancia; fen&oacute;menos que no est&aacute;n en la cresta de la ola, precisamente. Es comprensible: cuando matarse trabajando durante a&ntilde;os no le da ninguna recompensa a casi nadie, es dif&iacute;cil que rankee alto. Hoy tenemos dibujitos en el canal estatal dedicado a los chicos que dicen casi literalmente: &ldquo;&iquest;Ir a la universidad? &iexcl;Ya fue! Si pod&eacute;s ganar mucha m&aacute;s plata de otras formas&rdquo;. En la generaci&oacute;n de mi padre, el esfuerzo era un mandato tan incuestionable que pod&iacute;a aplastar cualquier entusiasmo atravesado en su camino. &iquest;Quer&iacute;as ser m&uacute;sico? Proced&iacute;as a reprimirte y estudiar abogac&iacute;a o dedicarte a la empresa familiar, a los bifes. Pero hay versiones de la perseverancia que no asesinan el deseo, todo lo contrario: son su tierra f&eacute;rtil. Trato de explic&aacute;rselo a mi hija cuando se frustra &ndash;porque la frustraci&oacute;n es la primera escala para bajarse del esfuerzo&ndash;, trato de recordarle cu&aacute;nto practic&oacute; hasta que logr&oacute; hacer una vertical perfecta, trenzarse el pelo o silbar. Le cuesta verlo. Son entrenamientos que atraves&oacute; ciega de ganas y casi no los recuerda. Ciega de ganas tambi&eacute;n prepara curd de lim&oacute;n ella sola o voltea panqueques en la sart&eacute;n, incluso cuando es a condici&oacute;n de lavar los platos despu&eacute;s. A&uacute;n cuando algo sale mal, cuando el curd se corta o la masa se quema, dedicarse &iacute;ntegra a hacer algo es una forma de entrega m&aacute;gica, casi sagrada. El tiempo pasa distinto mientras uno se encuentra en ese estado. Es puro presente. Cuando todo sale bien, el resultado es evanescente: se come, desaparece. No hay trofeos.
    </p><p class="article-text">
        Cocinar puede ser una obligaci&oacute;n, una necesidad. Puede ser un poder, tambi&eacute;n: el poder de materializar a la perfecci&oacute;n algo que se te antoja y sentirte tu propia impresora 3D humana. Puede ser un juego. Para jugar hay que saberse las reglas, en especial para jugarlo en modo libre, creativo. Un gran cocinero es un jugador avezado. Entiende algunas reglas con la cabeza y otras con el cuerpo, igual que un futbolista o un bailar&iacute;n: por repetici&oacute;n, por entrenamiento, adquiere esa &ldquo;mano&rdquo; que reconoce el punto justo del batido sin mediar pensamiento, el calor preciso en las brasas del asado. Parece magia, es verdad. Pero es otra cosa. Es esfuerzo y es amor. &iquest;Juntos? Son dinamita. 
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Kiako]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gran-cocinero_129_12407957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jun 2025 09:56:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un gran cocinero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Cocinar,Cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tucci en Italia, agua en la boca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tucci-italia-agua-boca_1_12357924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/743deb7d-e6de-4d34-a38b-4758ed550a0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tucci en Italia, agua en la boca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estrella a su manera discreta y sin divismo, artista múltiple, Stanley T se da el gusto de culminar una sabrosa serie sobre la comida en la bella tierra de sus ancestros.
</p></div><p class="article-text">
        Este se&ntilde;or tan se&ntilde;orial que manduca con fruici&oacute;n una <em>boccata di</em> <em>porchetta</em> (cerdo deshuesado, condimentado con sal y especias, bien estacionado antes de darle paciente cocci&oacute;n); este actor tan vers&aacute;til que arranc&oacute; su carrera a fines de los &rsquo;80 en la tev&eacute; norteamericana y que este a&ntilde;o pudimos admirar en salas de cine como el progre cardenal Bellini del film <strong>C&oacute;nclave</strong>, es un amante absoluto de la cocina italiana. En particular de la calabresa por v&iacute;a familiar y, en general, de manjares del mundo hechos en forma artesanal, con buenos productos de estaci&oacute;n de cada regi&oacute;n.
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                Tucci en la zona de los Abruzos, antes de un timballo.                            </span>
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        Sin duda, la gastronom&iacute;a italiana est&aacute; por encima de todas en el coraz&oacute;n y el paladar de <strong>Stanley Tucci</strong>, que adem&aacute;s de excelente actor, es director, productor, escritor. Pero vi&eacute;ndolo saborear con tanto deleite variedad de platos en la serie <strong>Tucci en Italia</strong>, que se puede mirar por Disney Plus &ndash;y conociendo sus antecedentes en materia culinaria&ndash;, cuesta creer que este encantador gourmet haya pasado hace pocos a&ntilde;os por la muy ardua experiencia del peor c&aacute;ncer que le pod&iacute;a tocar en desgracia: de garganta, con un tumor agresivo debajo de la lengua. Baj&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s tremendo considerando que su querida esposa por 14 a&ntilde;os, Kate, hab&iacute;a muerto de c&aacute;ncer en 2009, despu&eacute;s de haber peregrinado juntos a Europa en busca de una curaci&oacute;n que no lleg&oacute;.
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        Cuando recibi&oacute; el diagn&oacute;stico en 2017, ST ya se hab&iacute;a vuelto a casar con Felicity Blunt (hermana de Emily), que lo sostuvo con total devoci&oacute;n y supo detenerlo cuando &eacute;l, muy desmoralizado, insist&iacute;a con la idea de no seguir el dur&iacute;simo tratamiento de radio y quimio al por mayor, que le prescrib&iacute;an los m&eacute;dicos porque la operaci&oacute;n era imposible. Pasaron los meses y se alcanz&oacute; la curaci&oacute;n, pero no la comida: en la siguiente fase, Stanley debi&oacute; alimentarse v&iacute;a sonda y demor&oacute; en poder masticar y tragar sin que lo asaltaran las n&aacute;useas. Siempre con Felicity alentando y brind&aacute;ndole cuidados, Tucci retom&oacute; su actividad como actor, recibi&oacute; premios importantes, dirigi&oacute;, escribi&oacute; y pudo comenzar en 2021 la serie que tanto deseaba protagonizar sobre <em>il buon mangiare </em>del pa&iacute;s de sus padres y abuelos, cuyas dos primeras entregas se titularon <strong>Buscando a</strong> <strong>Italia</strong>. Y este a&ntilde;o se concret&oacute; el estreno de una continuaci&oacute;n de cinco cap&iacute;tulos, <strong>Tucci en Italia</strong>, grabada en 2024. Una delicia de muy distintos paisajes naturales, urbanos y &ndash;b&aacute;sicamente&ndash; de irresistibles platillos capaces de activar la secreci&oacute;n de los jugos g&aacute;stricos y producir borgorigmos. Dicho en criollo: ruidos en la panza o tripas que suenan. Se recomienda, entonces, mirar esta serie de a un cap&iacute;tulo por vez (45 minutos, m&aacute;s o menos), habiendo comido previamente, o dejando listas unas viandas para engullir ni bien termine.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Este año ST adelantó los secretos de un cónclave papal.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Ni Anthony Bourdain ni Gordon Ramsay</strong></h2><p class="article-text">
        A quienes lo &ldquo;acusaron&rdquo; de querer competir con chefs o animadores de reality shows sobre cocinar y comer, como el seductor y arriesgado Bourdain, Tucci responde que admira a este gran conocedor y conductor pero que lo suyo no es la aventura hacia extremos exotismos, sino m&aacute;s bien viajar como un turista curioso dispuesto a descubrir lugares de su amada Italia, dando sucintos detalles de su historia y sus costumbres vinculadas al buen comer, sin pretender brindar revelaciones. Pero lo cierto es que manda en la serie algunas informaciones menos conocidas en otras latitudes, que despegan de lo m&aacute;s divulgado &ndash;la pasta, la pizza, el risotto&ndash; sobre la cocina peninsular que, de todos modos, hacen acto de presencia, cada plato en diferentes versiones.
    </p><p class="article-text">
        A ST lo atraen los platillos campesinos, sencillos pero sabiamente creados; la aplicaci&oacute;n de ingredientes poco prestigiosos como las v&iacute;sceras; la recuperaci&oacute;n de alguna tradici&oacute;n dejada de lado por un tiempo. Como ser&iacute;a el caso del pan comunitario que se ha vuelto a cocer de nuevo en el gran horno a la le&ntilde;a de un pueblito, con la participaci&oacute;n de vecinos/as de toda edad preparando la masa, cosa que sucede en Villa Sebastiana. Una cita del fin de semana, donde se socializa bajo la batuta de Luc&iacute;a que reconoce: &ldquo;No me har&eacute; rica en dinero pero s&iacute; de alegr&iacute;a y entusiasmo&rdquo;. Las hogazas se hacen con trigo de Solina, grano de monta&ntilde;a, s&iacute;mbolo de esta zona del Abruzzo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Todo por la comida: cine y series, c&oacute;ctel, libros</strong></h2><p class="article-text">
        Antes de proseguir con <strong>Tucci en Italia</strong>, bien vale mencionar que, entre otros muchos laburos (de nuestro cocoliche, palabra derivada del it&aacute;lico<em> laboro</em>), Stanley es el autor, int&eacute;rprete y director (con una mano de Campbell Scott) de un film entra&ntilde;able que tuvo relativa repercusi&oacute;n en su estreno pero que hoy es de culto entre amateurs del buen morfi (vocablo derivado del verbo argentino <strong>morfar</strong>, a su vez proveniente de la jerga italiana: <em>morfa</em>, es decir, boca). Se trata de <strong>Big Night</strong> (1996), con Isabella Rossellini, Tony Shalhoub y el propio Tucci protagonizando, acerca de un joven restaurador italiano que en Nueva Jersey lucha por salvar un restaurante de la quiebra respetando al mango las recetas heredadas, sin ceder al gusto un tanto degradado de cierta clientela del lugar. Sin ser autobiogr&aacute;fico, este film &ndash;con una fant&aacute;stica banda sonora que incluye mucho Claudio Villa, algo de Luigi Prima y &iexcl;el <strong>Mambo Italiano</strong>, por Rosemary Clooney!&ndash; es un homenaje a sus padres: Joan  Tropiano, de Regio Calabria, y Stanislao Tucci, de Cosenza, afincados en el estado de Nueva York. 
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                Big Night. Tucci hace lo posible por salvar un restaurante italiano en  Nueva Jersey.                            </span>
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        Previamente, ST, muy joven en la ciudad de NY, supo ser camarero de d&iacute;a, actor teatral de noche. En la tele arranc&oacute; con papeles epis&oacute;dicos en series como <strong>Wiseguy</strong> y <strong>Treinta y pico</strong>. M&aacute;s adelante, ya como director entreg&oacute; cintas estimables y personales: <strong>Los impostores</strong> (1998), <strong>El secreto de Joe Gould</strong> (2000) y otras, para culminar -hasta el presente- con <strong>The Final</strong> <strong>Portrait</strong> (2017), un cap&iacute;tulo en la vida del famoso escultor Alberto Giacometti.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ya suficientemente conocido y apreciado, la popularidad de Tucci se expandi&oacute; cuando, en el comienzo del confinamiento, ofreci&oacute; en la web su receta del c&oacute;ctel Negroni (ginebra, vermut, Campari, una sospecha de vodka) dedicado a Felicity. Visto por 6 millones de personas, su <em>savoir faire </em>y su gracia lo llevaron a los 60 a&ntilde;os, a ser considerado un icono supercool y muy sexy.
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            </figure><p class="article-text">
        Para su primer libro de cocina de 2012, <strong>The</strong> <strong>Tucci Cookbook</strong>, Stanley se prepar&oacute; con el asesoramiento del descollante chef Gianni Scappin, iniciador de los primeros locales de comida toscana en Manhattan. Un manual que fue seguido por otros trabajos hasta llegar a <strong>What I Ate in One Year</strong> (2024), una celebraci&oacute;n de la vida, sus penas y alegr&iacute;as, que incluye con ingenio y cercana calidez la comida, el ritual familiar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Coleste&hellip; &iquest;qu&eacute;?</strong></h2><p class="article-text">
        En estos cinco caps que est&aacute;n en Disney Plus referidos a la Toscana, Lombard&iacute;a, Trentino-Alto Adigio, Abruzzo y el Lazio, no se menciona nunca la palabra colesterol; mucho menos se alude a pesticidas, ni a animales que reciben antibi&oacute;ticos o alimentos prefabricados, ni a verduras o frutas fuera de estaci&oacute;n&hellip; En los sitios que frecuenta ST, que incluyen modestas trattorias y comederos gourmet, comedores en casas de familia, se habla del <em>buon mangiare</em>, de secretos de cocina. Todo el mundo, en su estilo y en su escala disfruta de los platos bien sazonados, las recetas tradicionales a veces aggiornadas, los productos nobles de la granja o la huerta. Los animales comen forraje natural y son bien tratados.
    </p><p class="article-text">
        En la muy hermosa Toscana, zona de Carrara donde Miguel &Aacute;ngel eleg&iacute;a esos m&aacute;rmoles n&iacute;veos que albergaban futuras estatuas, se elabora <em>il lardo </em>en el boliche m&aacute;s antiguo, donde comenz&oacute; la nona de Mafalda en 1930: la grasa del lomo del chancho salada que se deja descansar entre dos bloques de la preciada roca, se frota con ajo, canela, pimienta, nuez moscada&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En Trentino, cerca de los Alpes, entre bosques nevados, el D&iacute;a de la mujer ellas no trabajan, pero comen platos en los que se hace sentir la huella de otras nacionalidades que pasaron por ah&iacute;: Madeleine ofrece<em> sauerkraut </em>(chucrut), polenta con goulash. En esta regi&oacute;n se degustan los<em> kn&ouml;ll</em>, variante de los <em>gnocchi</em> con hierbas frescas, mientras que las aguas del r&iacute;o Sarca proveen de peces magros, de sabor concentrado.
    </p><p class="article-text">
        El episodio 4 se interna en el centro de la pen&iacute;nsula, los Abruzze: en Senarica, un pueblo donde el cocinero Danilo invita a ST a un almuerzo en su casa donde sirve un <em>timballo</em>, justo el plato con que finaliza exitosamente <strong>Big Night</strong>. Un relleno de pasta, alb&oacute;ndigas, salami que se vuelca peligrosamente humeante sobre una fuente, en la mesa rodeada de dichosos comensales. 
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                Piacere...Il Ponte Buriano, la Toscana.                            </span>
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        Y finalmente, habr&iacute;a que dedicar unas l&iacute;neas a la regi&oacute;n del Lazio, cuyo coraz&oacute;n es la mism&iacute;sima Roma, con sus comidas t&iacute;picas como la<em> carbonara</em>, los <em>carciofi alla romana</em> (un verdadero &ldquo;puema&rdquo; dir&iacute;a do&ntilde;a Petrona de estos carnosos alcauciles). &ldquo;<em>Il carciofo &eacute; nostra religione</em>&rdquo;, dice el chef del Etruria, un sitio que propone siempre un men&uacute; del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para amantes de la cocina de nuestro pa&iacute;s, puede resultar llamativo hasta qu&eacute; punto se identifican los distintos productos de cada regi&oacute;n, de cada pueblito. Cuando Tucci le hinca el diente a un s&aacute;nguche de<em> porchetto</em> al romero, la camarera lo observa sonriente, y le pregunta: &ldquo;&iquest;&iquest;Est&aacute; feliz??&rdquo;. S&iacute;, en ese instante Stanley est&aacute; <em>pazzo di felicit&aacute;</em> por esa<em> boccata</em>. Un rato antes, al cortar el pan casero (&ldquo;uno de los mejores del pa&iacute;s&rdquo;, por supuesto) ella le ha pedido a su cliente: &ldquo;Escuch&aacute; el sonido de la corteza&rdquo;, como si fuera una peque&ntilde;a m&uacute;sica sin partitura. Luego, nuestro hombre en Italia parte hacia una<em> fraschette</em>: es decir, una bebida artesanal en el bar Ostende, para disolver las grasas&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tucci-italia-agua-boca_1_12357924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2025 09:48:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tucci en Italia, agua en la boca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Stanley Tucci,Italia,Comida,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asco es el otro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/asco_129_12331126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd89baad-b62c-4a6b-b9a0-6874f013d2c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asco es el otro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El asco tiene todo que ver con nuestra vida social y aspiracional. Si te gusta algo que para los demás es repelente, sos un quemo. Eso explica, también, por qué no funciona todo al revés. </p></div><p class="article-text">
        Tendemos a adoptar el asco como una respuesta definitiva. Una reacci&oacute;n incuestionable y para siempre.<strong> Si te dio asco el mondongo, lo m&aacute;s probable es que procedas a evitarlo toda tu vida. </strong>No importa que mientras tanto cambies seis veces de zapatillas y cuatro de pareja, que dejes de escuchar a Nicki Nicole por Charly o abandones el tejido por el remo en canoa. Hay m&aacute;s chances de que siga vigente un tatuaje de &ldquo;Odio el mondongo&rdquo; en tu brazo que uno con el nombre de tu novio. Ver comer mondongo a otras personas tambi&eacute;n te dar&aacute; un poquito de asco y, aunque no lo digas en voz alta, vas a poner cara de que ojal&aacute; evolucionaran todos y sacaran eso de tu vista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adoptamos ese aire de superioridad cuando de repugnancia se trata. Lo que nos genera rechazo se nos hace m&aacute;s que cuesti&oacute;n de gustos. No es que el cilantro no nos agrade, sucede que ES un asco. Ante la afronta de que alguien lo disfrute, oscilamos entre el desconcierto y la franca impaciencia. C&oacute;mo te va a gustar eso. Si ES un asco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En general, como de todo. Por inclinaci&oacute;n natural: aunque no reacciono bien a las novedades en general, me gustan las comidas &ldquo;raras&rdquo; desde chica y siempre respond&iacute; con cierta fe ante las posibilidades nuevas en la mesa. Tambi&eacute;n porque aprend&iacute;, con los a&ntilde;os, que funciona. Cuanto m&aacute;s abr&iacute;s el juego y prob&aacute;s, m&aacute;s natural se te hace incorporar un sabor diferente, una textura inesperada. Un archivo amplio de experiencias gastron&oacute;micas (en especial si se form&oacute; cuando eras chico) ayuda a asociar lo nuevo con lo conocido, a interpretarlo con herramientas acopiadas. Me llevo bien con las achuras, con las especias, con el agridulce. S&eacute; que tengo un largo camino por recorrer con el picante, pero avanzo a paso lento y seguro. Cada vez lo disfruto un poco m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando persever&aacute;s en entender un sabor hasta que termina por gustarte, todo el proceso de reticencias se diluye o se omite entero, con el paso del tiempo. Mis aires de condescendencia aparecen con las personas ma&ntilde;osas para comer, mucho m&aacute;s que con la comida en s&iacute;. Pero despu&eacute;s de tanta jactancia, me descubro haciendo lo mismo que todos. &ldquo;El mate de coco no es mate&rdquo;, son palabras que suelto con demasiada facilidad. <strong>Todo lo relativo al mate saca a relucir el enano fascista que hay en m&iacute;: el mate no es dulce, no lleva boldo ni menta, no se ceba reg&aacute;ndolo como una maceta. Porque as&iacute;, bueno, as&iacute; es un asco.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, en mis redes sociales, <a href="https://www.instagram.com/p/DJ5NLLQu8jG/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos de la palta</a>: cuando es &eacute;poca, en Misiones cosechan tantas que ya no saben qu&eacute; hacer con ellas. Suger&iacute; recetas: desde las m&aacute;s obvias, como el guacamole, hasta otras m&aacute;s raritas, como una mousse de chocolate. As&iacute; supe que la mitad del pa&iacute;s la conoc&iacute;a como postre, de peque&ntilde;os (con az&uacute;car, miel o un chorrito de oporto) y s&oacute;lo descubrieron que pod&iacute;an consumirla salada ya grandes, al viajar, casarse; en fin, exponerse a otros modos. Esto es as&iacute; en muchas provincias del norte argentino, pero tambi&eacute;n en Patagonia o en el Conurbano, entre descendientes de italianos, por ejemplo. La otra mitad de la gente conoce la palta salada desde el vamos, y por supuesto qued&oacute; igual de shockeada al conocer la versi&oacute;n dulce (que es la m&aacute;s com&uacute;n en Paraguay y en Brasil, tambi&eacute;n). Ambas mitades, como es obvio, reaccionaron a pleno asco cuando descubrieron la alternativa. Muchos hicieron la transici&oacute;n al otro equipo, con el tiempo; pocos lograron mantener el consumo de las dos versiones en paralelo. Necesitamos elegir un bando y ser fieles a &eacute;l, por lo visto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la peli <em>Intensamente</em> hay un personaje (una emoci&oacute;n de la peque&ntilde;a protagonista, Riley) que se llama Asco. Asco no solo se ocupa de rechazar todo lo que le parece repulsivo, sino de evitar el suicidio social de Riley: que nunca sea ella la asquerosa, la desagradable, para los dem&aacute;s. Me pregunto si a un adulto tambi&eacute;n se lo representar&iacute;a con estas dos facetas unidas en un mismo mecanismo sensible. Quiz&aacute;s s&iacute;.<strong> El asco tiene todo que ver con nuestra vida social y aspiracional. Si te gusta algo que para los dem&aacute;s es repelente, sos un quemo.</strong> Eso explica, tambi&eacute;n, por qu&eacute; no funciona todo al rev&eacute;s. Porque podr&iacute;a, &iquest;o no? Podr&iacute;a ser al rev&eacute;s. Podr&iacute;amos considerar nuestro asco, socialmente, como una debilidad, un h&aacute;ndicap. &ldquo;Te pido mil disculpas, no soy capaz de apreciar este mondongo que ha de ser maravilloso para alguien con menos limitaciones&rdquo;. <strong>Pero el asco se nos pega al odio mucho m&aacute;s que a la fragilidad. </strong>Aunque haya ascos m&aacute;s aceptados que otros, nunca nadie se siente vulnerable por su repugnancia. Todo lo contrario: el asco es un territorio de autoafirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El rechazo por los alimentos nuevos y desconocidos se llama Neofobia. </strong>Es una palabra que se populariz&oacute; entre las mamis porque cuando los beb&eacute;s empiezan a comer suelen tener esa respuesta ante cualquier comida extra&ntilde;a que se les presente. Y claro, extra&ntilde;o para un beb&eacute; puede ser desde una zanahoria hasta una frutilla. Los pediatras aconsejan volver a presentar esos alimentos, no una sino varias veces, de distintas formas, sin presionar pero sin dar por sentado que los chicos jam&aacute;s los van a aceptar. Y funciona. La mayor&iacute;a de las veces, tarde o temprano, cualquier infante vuelve al pie y devora br&oacute;colis y mandarinas que hasta ayer lo asqueaban.
    </p><p class="article-text">
        Un problema m&aacute;s grande son los adultos. Los que llevan m&aacute;s que semanas, d&eacute;cadas de rechazar alimentos y se convencieron de que no les gusta nada por fuera de lo conocido y aprobado. <strong>Los pediatras que tratan casos fuleros de neofobia en chicos saben que hay buenas chances de que el nudo empiece por los padres.</strong> No te tiene que gustar todo para ense&ntilde;arle a comer a tus hijos, pero tu relaci&oacute;n con la comida importa. Y tu forma de relacionarte con lo que no com&eacute;s es fundamental. Si lo que no te gusta &ldquo;es un asco&rdquo;, el panorama se complica.
    </p><p class="article-text">
        Nos producen asco ciertas comidas y tambi&eacute;n ciertos modos en la mesa. Un enorme repertorio de acciones nos dan repel&uacute;s: masticar con la boca abierta, hablar con la boca llena, chorrear, escupir, chupar un hueso, lamer el plato, usar los dedos, mancharse la ropa, sorber. &iquest;Es cultural? Claro. Entre los orientales, buena parte de esa lista es aceptable. Eructar y hacer ruido al comer son se&ntilde;ales de satisfacci&oacute;n para pueblos enteros. Tambi&eacute;n es cultural que te d&eacute; asco comer tripas: las texturas viscosas y gelatinosas son revulsivas para nosotros y apetecibles para ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a hurgar ac&aacute; cerca. Escarbemos entre nosotros, que revoleamos los ojos si alguien nos muestra la comida en su boca o saca la lengua por fuera de ella. Cu&eacute;ntenme, sean sinceros. Cuando comen solos, en la mesada, una porci&oacute;n de pizza fr&iacute;a con la vista perdida en el tubo de la cocina, ustedes, &iquest;nunca lo hacen? Cuando miran una serie tirados en la cama cuchareando algo dulce, &iquest;no usan la cuchara de chupet&iacute;n, aunque sea sin darse cuenta? Digan m&aacute;s, &iquest;no lo gozan un poquito? <strong>No es com&uacute;n sentir asco de uno mismo. El asco es el otro. </strong>En tiempos de total desconcierto y franca hostilidad ante las preferencias ajenas &ndash;su estilo de vida, sus gustos, su voto- optamos por montar en c&oacute;lera como primera medida. Elegimos autoafirmarnos por la negativa: es medio dif&iacute;cil saber qu&eacute; queremos, en la vida, en pol&iacute;tica o para cenar; pero estamos muy seguros de que eso ajeno, no. No nos gusta. Peor. Nos da n&aacute;useas. M&aacute;s que el eructo o el mondongo, nos asquea el otro, arroj&aacute;ndonos su radiante diferencia en la cara.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Kiako]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/asco_129_12331126.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 May 2025 09:45:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asco es el otro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El guiso, ese héroe colectivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/guiso-heroe-colectivo_129_12292044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d791dde-65fa-42cb-a619-22b4a46949ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El guiso, ese héroe colectivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un conjunto de ingredientes de bajo perfil, ninguno ganador por sí solo. En el guiso no hay cabida para superhéroes individuales, no van el lomo, ni el salmón ni las almendras. Es la sublimación de lo que queda en la heladera y la alacena: el rejunte de siempre, donde lo viejo funciona. </p></div><p class="article-text">
        Faltan unos d&iacute;as para que salga esta columna, pero es probable que la conversaci&oacute;n sobre El eternauta todav&iacute;a suene fuerte. La verdad es que muchas veces nos ponemos megal&oacute;manos y obsesivos con un objeto cultural, con una noticia o una copa de f&uacute;tbol. Generalmente el tema lo amerita (un presidente que viola la Constituci&oacute;n, salir campeones en el Mundial, una serie de Stagnaro basada en Oesterheld); lo que no tiene tanta raz&oacute;n de ser, si me preguntan a m&iacute;, es nuestro caudal infinito de opiniones lanzadas al viento digital. No es tan importante si para vos la copa la asegur&oacute; Scaloni o fue De Paul cuid&aacute;ndolo a Messi. No s&eacute; si vale la pena contar en redes qu&eacute; parte de la adaptaci&oacute;n audiovisual, si los bichos o la nieve, te pareci&oacute; poco fiel. Opinar no est&aacute; mal, y el ejercicio del juicio cr&iacute;tico es necesario. Pero todo junto, multiplicado por internet, es agotador.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute;n visto esa frase de difusi&oacute;n de la serie en todos lados, &ldquo;el &uacute;nico h&eacute;roe es el h&eacute;roe colectivo&rdquo;. La recib&iacute; como aire fresco, una apelaci&oacute;n a lo comunitario en tiempos de todo lo contrario. Pero me sorprendi&oacute;, en la marejada infinita de opiniones, que para much&iacute;sima gente Juan Salvo encarna a ese h&eacute;roe en El eternauta. Ya es desconcertante, de por s&iacute;, condensar en un personaje un concepto que aplica a un grupo por definici&oacute;n. M&aacute;s todav&iacute;a es extra&ntilde;o endilg&aacute;rselo a &eacute;ste, que ser&aacute; el protagonista de la historia, pero que en definitiva nunca deja de preocuparse por sus cosas, su familia, su historia personal. Lo mismo que hacemos todos, por otra parte. Ac&aacute; nadie te juzga, Juan. Un personaje valiente, fundamental para que avance la historia y de grandes talentos. Pero no dir&iacute;a que encarna al h&eacute;roe colectivo (insisto: nadie lo hace, por eso necesitamos la comunidad). Son las mujeres, durante los primeros cap&iacute;tulos, quienes le recuerdan una y otra vez que nadie se salva solo. Las &ldquo;esposas&rdquo;. Ellas piensan en grupo. En el chico oriental, en la mujer embarazada, en los vecinos del barrio.&nbsp;
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        Pero esta es una columna sobre comida, y El eternauta poco dice al respecto. Me quedo con el h&eacute;roe colectivo, esa uni&oacute;n que hace la fuerza, ese nadie-en-especial-pero-juntos-podemos. En la cocina, no caben dudas, ese h&eacute;roe es el guiso. Un conjunto de ingredientes de bajo perfil, ninguno ganador por s&iacute; solo. En el guiso no hay cabida para superh&eacute;roes individuales, no van el lomo, ni el salm&oacute;n ni las almendras. Es un territorio de cebollas, conserva de tomates y ma&iacute;z pisado. No hay varitas m&aacute;gicas en el guiso: hay tiempos largos, pases cortos y jugadores de toda la cancha. Es la sublimaci&oacute;n de lo que queda en la heladera y la alacena: el rejunte de siempre, donde lo viejo funciona. Como los sobrevivientes, un rejunte de gente com&uacute;n que combina sus talentos cotidianos y modestos para salvarse. Los h&eacute;roes de El Eternauta, y del guiso, son &ldquo;lo que hay&rdquo;. Y con lo que hay, cuando queremos, o cuando lo necesitamos, hacemos maravillas.
    </p><p class="article-text">
        Hay algunos secretos para que el guiso sea &eacute;pico, claro. Ya mencionamos, al pasar, el tiempo. No est&aacute; bueno apurar los platos de olla. El l&iacute;quido y la grasa son veh&iacute;culos del sabor, si los dejamos trabajar. Los recortes de carne m&aacute;s duros se vuelven tiernos y, al hacerlo, le dan col&aacute;geno al conjunto; el col&aacute;geno es textura, es untuosidad, es amor guisero del bueno. Las especias, que por separado son demasiado fuertes, se van poniendo de acuerdo y armando una cosa nueva. El tomate va perdiendo acidez y mostrando dulzor. Quiero llevarles tranquilidad: no voy a explotar la met&aacute;fora al punto de identificar ingredientes con personajes. Pero casi que funcionar&iacute;a bien.
    </p><p class="article-text">
        Hay que ser pacientes con el guiso, y tambi&eacute;n hay que ser generosos. Eso no significa poner mucho de todo, tampoco lo m&aacute;s caro ni lo m&aacute;s dif&iacute;cil de conseguir. Ser generosos en la cocina, la mayor&iacute;a de las veces, es poner el cuerpo, el tiempo o la dedicaci&oacute;n que nos resistimos a dar. Puede ser picar m&aacute;s chiquita la zanahoria, o remojar el d&iacute;a anterior las lentejas. Puede ser espumar la superficie, retirando las impurezas. Puede ser agregar una hoja de laurel, piment&oacute;n ahumado, ese chorrito de vino tinto. Si sos medio light, quiz&aacute;s ser generoso sea animarte a ponerle panceta. Si sos muy carn&iacute;voro, el esfuerzo de sumarle verdeo, o apio, o un par de hongos secos. El asunto es darle amor al guiso, algo m&aacute;s que lo m&iacute;nimo imprescindible, salir un cent&iacute;metro de tu zona de confort, casi como una ofrenda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en la misma l&iacute;nea: siempre, pero siempre, se calcula guiso de m&aacute;s. Porque el tiempo hace su magia y el sabor mejora al d&iacute;a siguiente. Para convidar, para que sobre. Para freezar, agradeciendo que no vivimos un apocalipsis, que podemos, y que tu &ldquo;yo&rdquo; del futuro ser&aacute; feliz con esa porci&oacute;n congelada cuando est&eacute; cansado, apurado y sin resto para ser generoso ni consigo mismo. Ah&iacute; sale ese guiso salvador, superh&eacute;roe, que te rescata y te devuelve todo el amor que supiste ponerle. Lo bien que hiciste.
    </p><p class="article-text">
        <em>NK/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Kiako]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/guiso-heroe-colectivo_129_12292044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 May 2025 09:39:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El guiso, ese héroe colectivo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,El Eternauta,Comida,Comida argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué no comés gluten]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-comes-gluten_129_12254388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/168c7af7-7346-4e09-b3ec-73e273554c60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué no comés gluten"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes y después del colesterol hubo otros demonios comestibles. El salmón fue alternativamente un superalimento y Chernobyl reencarnado. La leche de vaca, un consumo obligatorio y, acto seguido, una secreción mamaria destinada a inflamarnos. El diablo se viste a la moda, y su look de hoy es el gluten.</p></div><p class="article-text">
        En los noventas era el colesterol. No pod&iacute;amos ni ver una yema de huevo que se nos atascaban las arterias. Evitar la manteca era la f&oacute;rmula de la juventud eterna y los aceites vegetales se vend&iacute;an con una leyenda bien llamativa: &ldquo;SIN COLESTEROL&rdquo;, que es como promocionar un perejil &ldquo;sin az&uacute;car&rdquo;. No, no tiene y nunca va a tener, es su naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s pas&oacute; el furor. Aprendimos que reemplazar manteca por margarina era mucho peor en todos los sentidos posibles (m&aacute;s feo, m&aacute;s da&ntilde;ino, m&aacute;s artificial).&nbsp;Hilamos fino: hay colesterol bueno y malo, el malo no es necesariamente un villano sino un &iacute;ndice de otros problemas en el cuerpo por diversos motivos; hay alimentos que ayudan a bajar el LDL, y hay que atender a mucho m&aacute;s que los alimentos en torno a esos niveles: estilo de vida, ejercicio f&iacute;sico, gen&eacute;tica, estr&eacute;s, otras enfermedades y un largu&iacute;simo etc&eacute;tera. Sabemos que comer manteca o grasa animal no es el fin del mundo; que la cuesti&oacute;n es la cantidad y el uso frecuente de otras grasas. Hoy el colesterol nos importa bastante menos al com&uacute;n de los mortales. Si no lo indica el m&eacute;dico, tomamos decisiones alimentarias con otros criterios en mente. A lo sumo hay un rebrote de indignaci&oacute;n cuando se menciona al aceite de coco, de uso parecido a la manteca, pero que es una grasa saturada vegetal. La mayor&iacute;a de la gente ni sabe qu&eacute; es. Cosas de nicho.
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        Antes y despu&eacute;s del colesterol hubo otros demonios comestibles. El salm&oacute;n fue alternativamente un superalimento y Chernobyl reencarnado. La leche de vaca, un consumo obligatorio y, acto seguido, una secreci&oacute;n mamaria destinada a inflamarnos. El diablo se viste a la moda, y su look de hoy es el gluten.
    </p><p class="article-text">
        Pero qu&eacute; es el gluten. La definici&oacute;n de Peque&ntilde;o Larousse gastron&oacute;mico dir&iacute;a &ldquo;una red viscoel&aacute;stica&rdquo;. Un tapiz de filamentos flexibles y maravillosos que se forma en la masa cuando se humedecen dos prote&iacute;nas: la glutenina y la gliadina. As&iacute; que el gluten, como el gato de Schr&ouml;dinger, est&aacute; pero no est&aacute; antes de cocinar: hasta que el trigo no se hidrata, no se forma ese tejido el&aacute;stico y diminuto que sostiene un pan perfecto. No hay muchos alimentos que sean fuente natural de gluten: el trigo, el centeno y la cebada. Sanseacab&oacute;. Aunque la avena es la A en TACC, esas siglas que conocemos bien en Argentina, t&eacute;cnicamente no tiene esas prote&iacute;nas sino una diferente llamada avenina. Pero dejemos esa cuesti&oacute;n para otro d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por definici&oacute;n, una persona cel&iacute;aca necesita evitar el gluten: su cuerpo responde al contacto, sea mucho o poco, con una reacci&oacute;n diferente a la de las dem&aacute;s personas. Es una condici&oacute;n autoinmune y de por vida. Tambi&eacute;n hay gente con distintos grados de intolerancia, sensibilidad, alergias &ndash;no necesariamente al gluten, sino quiz&aacute;s al trigo o a otro cereal en particular&ndash;, muy diferentes: una intolerancia causa s&iacute;ntomas molestos, m&aacute;s o menos intensos, pero no provoca da&ntilde;os sist&eacute;micos a largo plazo y no requiere un r&eacute;gimen estricto 100% libre de gluten. Y despu&eacute;s a&uacute;n hay personas con otras condiciones, que no tienen nada que ver con la celiaqu&iacute;a ni la intolerancia ni la sensibilidad, y que sin embargo mejoran o se alivian evitando el gluten lo m&aacute;s posible. Esto &uacute;ltimo es bastante intangible: en un grupo de personas con alguna de esas patolog&iacute;as, algunas progresan de manera espectacular sin gluten y otras no sienten diferencia alguna. Para terminar de hacer impalpable el asunto, la frutilla del postre: diagnosticar la celiaqu&iacute;a puede ser complicad&iacute;simo. A veces los anticuerpos salen claritos en un simple an&aacute;lisis de sangre, pero otras veces no aparecen aunque la condici&oacute;n de fondo est&eacute;. Lo m&aacute;s seguro es la biopsia &ndash;que es bastante invasiva, y lo pens&aacute;s dos veces antes de hacerla, sobre todo en ni&ntilde;os. El positivo en celiaqu&iacute;a es bastante certero, el negativo puede resultar muy provisorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; hablamos tanto del gluten? Al crecer la capacidad de diagn&oacute;stico, nos enteramos de m&aacute;s casos, desde luego. Como la predisposici&oacute;n gen&eacute;tica se hereda, mucha gente comprende por fin no s&oacute;lo sus propios s&iacute;ntomas sino tambi&eacute;n los de su abuela o su t&iacute;o que siempre ten&iacute;an dolor de cabeza o se quejaban de la panza hinchada. Otro fen&oacute;meno de &eacute;poca: parece que la harina de trigo tiene hoy una proporci&oacute;n m&aacute;s alta de gluten en comparaci&oacute;n con la de hace escasos doscientos a&ntilde;os. El grano con m&aacute;s gluten se trabaja mejor, su harina es m&aacute;s el&aacute;stica, su textura m&aacute;s perfecta. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a la consecuencia? Que un pan cualquiera tiene mucho m&aacute;s gluten ahora que uno del siglo XIX. Pero aunque no fuese as&iacute;, pensemos el espacio que ocupa la harina de trigo en la dieta occidental (protag&oacute;nico, omnipresente), y la conclusi&oacute;n es f&aacute;cil: no solo comemos gluten. Comemos much&iacute;simo gluten. Una cantidad exorbitante. Si desayun&aacute;s tostadas, almorz&aacute;s fideos, merend&aacute;s galletitas y cen&aacute;s milanesas, comiste gluten como un campe&oacute;n a lo largo de tu d&iacute;a. La gente se queja de &ldquo;las harinas&rdquo;, quiere dejar &ldquo;las harinas&rdquo;, la hinchan &ldquo;las harinas&rdquo;; es un plural medio falluto, considerando que es siempre <em>una</em> harina, la misma, singular, de trigo y refinada. No salimos de &eacute;sa ni por asomo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hace la gente que quiere dejar el gluten? Algo parecido a lo que implicar&iacute;a comer margarina para dejar la manteca: consumir masas <em>gluten free</em> con porcentajes elevados de almid&oacute;n, premezclas a base de soja, f&eacute;culas y triple dosis de az&uacute;car y grasa para compensar. Lo hacen los cel&iacute;acos, por necesidad y porque no saben c&oacute;mo hacer masas de otra forma; pero tambi&eacute;n muchas personas que simplemente buscan &ldquo;comer m&aacute;s sano&rdquo;, sin darse cuenta de que caen de Guatemala a Guatepeor.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo al colesterol: no est&aacute; mal comer manteca, el problema es quiz&aacute;s comer kilos de manteca, comer s&oacute;lo manteca, y comer para el traste en cuanto al resto de tus elecciones para llenar el plato. El problema es que pensemos que el culpable, o la soluci&oacute;n, es UN alimento. Con el gluten, me atrevo t&iacute;midamente a sugerir, pasa algo parecido. Si no sos cel&iacute;aco, comer gluten no est&aacute; mal. Comer gluten no es t&oacute;xico ni da&ntilde;ino, no detona tu sistema inmunol&oacute;gico. Quiz&aacute;s el problema es que <em>s&oacute;lo </em>comemos gluten, y que lo comemos todo el tiempo, en sus peores versiones y dejando afuera de la mesa todas las harinas sin gluten, todos los cereales sin gluten, todas las legumbres. Que son much&iacute;simos. No saben cu&aacute;ntos. Que tambi&eacute;n sirven para elaborar masas deliciosas y de texturas excelentes, si tan solo tuvi&eacute;ramos los h&aacute;bitos y la informaci&oacute;n necesarios para lograrlo.
    </p><p class="article-text">
        Ojo: no estoy adhiriendo al discurso de &ldquo;la porci&oacute;n justa&rdquo; que acu&ntilde;&oacute; la industria de los ultraprocesados. No hay una porci&oacute;n benigna de chizitos. No hay una cantidad adecuada de huevitos Kinder. &iquest;Podemos elegir comerlos? Claro, ac&aacute; nadie es la polic&iacute;a de la comida. Es una decisi&oacute;n personal, en funci&oacute;n de un contexto, de criterios individuales, parte de un repertorio de opciones poco recomendables que quiz&aacute;s elegimos igual porque, bueno, de carne somos, y a veces solo queremos gratificaci&oacute;n instant&aacute;nea. Pero en ninguna medida, en ninguna porci&oacute;n, dejan de ser algo que resta para el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        La comida de verdad &ndash;lamento el uso de la expresi&oacute;n a falta de otra mejor, pero se entiende: los alimentos que realmente lo son &ndash; dibuja un paisaje diferente. Ninguno es el demonio. Ninguno es la panacea. Aunque insistamos en tratar de verlos as&iacute;. Buscamos superalimentos o pociones m&aacute;gicas y perseguimos supervillanos que no existen. En vez de temerle tanto a unos y abusar de otros,&nbsp; podr&iacute;amos poner un &aacute;pice de atenci&oacute;n en lo que verdaderamente nos servir&iacute;a: comer comida y recuperar la variedad. Comer de todo. &iquest;Cu&aacute;ndo fue la &uacute;ltima vez que probaste un repollito de Bruselas? Est&aacute;n en su mejor momento. Ahora hay membrillos, las primeras mandarinas, esas naranjas un poco p&aacute;lidas y &aacute;cidas que te despiertan. Es &eacute;poca de calabazas, de zapallos. Eso mismo vale para el gluten: est&aacute; todo bien con el trigo, no le tengas miedo. &iquest;No sos cel&iacute;aco? Y dale. Pero dale tambi&eacute;n al arroz, a la quinoa, a la avena. Comete un guiso de lentejas. F&iacute;jate si la pr&oacute;xima haces fain&aacute; y en vez de tres porciones de pizza, te clav&aacute;s una o dos. Te haces unas arepas o una regia polenta. Los ejemplos son infinitos. Lo que nos falta es ese mecanismo de selecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a haber escrito sobre los l&aacute;cteos y llegar a un punto similar: si no sos al&eacute;rgico a la prote&iacute;na de leche de vaca, si no sos vegano, com&eacute; queso nom&aacute;s. Pero no solo queso, y no todo el tiempo. Los suced&aacute;neos ultraprocesados del queso siempre son peores que el queso. Buscamos y encontramos chivos expiatorios para nuestro malestar, todo el tiempo, uno atr&aacute;s del otro. Cancelamos alimentos furiosamente, con ah&iacute;nco. Hay cierto v&eacute;rtigo en elegir un blanco, un eje del mal que sea la causa de todos nuestros problemas para luego evitarlo de forma puritana, religiosa, obsesiva. Alrededor de ese n&uacute;cleo maligno, un goce subterr&aacute;neo que consiste en privarnos, en desear y no poder, en someternos a un l&iacute;mite cualquiera con la vana esperanza de que en tanto sacrificio se esconda el secreto de nuestro bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NK/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Kiako]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-comes-gluten_129_12254388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Apr 2025 09:32:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué no comés gluten]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Comida,gluten,dieta equilibrada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Umami: difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/umami-dificil-lleguemos-ponernos-acuerdo_129_12172802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1767f242-a158-4f0c-97ae-7d85a2a7a78d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Umami: difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me resulta fascinante que algo que es fisiológico, una percepción para la que sin dudas nuestro cuerpo está preparado, un gusto que percibimos en la práctica todos los días de nuestras vidas, nos resulta invisible porque nunca lo aprendimos a identificar como tal. </p></div><p class="article-text">
        Cuando yo era chica, Plut&oacute;n ten&iacute;a el mismo status que Marte y Venus. Ahora hace ya casi veinte a&ntilde;os que perdi&oacute; el rango. Tuvimos un sistema solar de nueve planetas por casi un siglo. Ahora son ocho de nuevo. Me fascina c&oacute;mo tejemos y destejemos realidades tan enormes como un cuerpo celeste usando palabras. Datos cient&iacute;ficos y palabras, en el mejor de los casos.
    </p><p class="article-text">
        Para la misma &eacute;poca en que Plut&oacute;n era un planeta me ense&ntilde;aban en la escuela primaria los cinco gustos: dulce, salado, &aacute;cido, amargo y picante. Hoy tambi&eacute;n contamos cinco, pero no son los mismos. El sentido del gusto sufri&oacute; m&aacute;s cambios que el sistema solar: perdi&oacute; un integrante y sum&oacute; uno nuevo. El picante ya no se considera un gusto y en cambio este otro, elusivo, et&eacute;reo, complicado como &eacute;l solo se abre paso con palabras y datos cient&iacute;ficos: el umami.
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                </figure><p class="article-text">
        En realidad, se empez&oacute; a hablar del gusto umami como tal a principios del siglo XX, aunque en Argentina y en mi escuela primaria nunca se enteraron. Seg&uacute;n Google &ldquo;se lo descubri&oacute;&rdquo; muy espec&iacute;ficamente en 1908. Ya esa forma de ponerlo es algo pol&eacute;mica. &iquest;Se puede &ldquo;descubrir&rdquo; un gusto? Al menos Col&oacute;n, otro con quien somos muy ligeros para usar esa palabra, realmente pisaba Am&eacute;rica por primera vez en nombre de su gente. En cambio supondr&iacute;amos que, si el umami es un gusto, lo venimos catando desde que existimos. Casi escribo &ldquo;desde que probamos la primera manzana del Ed&eacute;n&rdquo;, pero justo la manzana es un alimento que carece de umami, y yo carezco de fe en el relato b&iacute;blico. En cambio creo fervientemente en la ciencia, seg&uacute;n la cual umami es el quinto gusto. Confirmad&iacute;simo. El umami est&aacute; en la leche materna, todos lo conocemos desde que nacemos. El asunto es cierta dificultad para definirlo con claridad y una dificultad a&uacute;n m&aacute;s grande para identificarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Umami significa &ldquo;sabroso&rdquo;, en japon&eacute;s, lo cual no ayuda demasiado a aclarar las cosas. Mucho umami te hace sentir la boca llena (incluso cuando no se trata de un bocado grande, el sabor invade todo como si lo fuera) de algo intenso, delicioso. Cualquiera que escucha por primera vez acerca del umami reacciona con un escepticismo absoluto. Nadie cree que eso sea un gusto. Suena a invento, a marketing palermitano, a qu&eacute; m&aacute;s quieren inventar. Suena, lo reconozco, a empanada servida en frasco. Pero les ruego un segundo de paciencia y que consideren lo siguiente. &iquest;Podr&iacute;an describirle a una ameba c&oacute;mo es el sabor dulce? &iquest;C&oacute;mo explicar&iacute;an qu&eacute; significa &ldquo;salado&rdquo; a un extraterrestre? Ser&iacute;a mucho m&aacute;s f&aacute;cil darles a probar un poco de az&uacute;car blanca o un poco de sal, nuestros veh&iacute;culos por excelencia de esos dos gustos, sin ning&uacute;n sabor que pueda confundirlos.
    </p><p class="article-text">
        El umami est&aacute; en much&iacute;simos alimentos: tomate, frutos de mar, carnes, l&aacute;cteos, hongos, soja, algas, los fermentos en general. El responsable principal es el glutamato, un amino&aacute;cido (<a href="https://www.instagram.com/reel/DHw-sP7q80L/?igsh=MTMzMHo1MHMzbnd0eQ%3D%3D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no confundir con el &ldquo;glutamato monos&oacute;dico&rdquo;</a>, una forma de aditivo alimentario que se usa justamente para agregar artificialmente umami a las comidas. El famoso Ajinomoto, un intensificador del sabor). Si lo pensamos, la lista est&aacute; hecha de ingredientes que le pondr&iacute;amos a un caldo para que tenga gracia. Es lo que &ldquo;levanta&rdquo; la cocina de una forma o de otra: extracto de tomate, salsa de soja, hongos secos, queso rallado. M&aacute;s all&aacute; de que nos agrade el sabor espec&iacute;fico, le dan <em>gusto</em> a la comida. Esa es la magia umami. Los orientales usan veh&iacute;culos para el umami que a nosotros nos chocan: salsa de pescado, algas secas, miso. Les cuesta menos reconocerlo, y no es casualidad que su bautismo y su identificaci&oacute;n (&iquest;su descubrimiento?) sucedieran en Jap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es complicada la comida, porque nosotros somos complicados. Dif&iacute;cil separar el gusto personal de la ciencia, la creencia de lo real, la cultura que tenemos tatuada de lo posiblemente delicioso. Se nos pegan los fideos, valga la met&aacute;fora. Creencia: que el umami es falopa posmoderna. Ciencia: los receptores de umami se identificaron en 2006 en la lengua y la boca, confirmando que es un gusto, igual que el &aacute;cido o el amargo. Gusto personal: hay gente que detesta el tomate, por m&aacute;s umami que tenga. Una cosa es el umami, otra el sabor de cada cosa, y ah&iacute; se juega la persona individual y su preferencia. Cultura: para el argentino promedio, el queso rallado es siempre un s&iacute;, pero la salsa de pescado es un rotundo no. Eso no significa que objetivamente uno sea m&aacute;s o menos rico que el otro. Hasta hace unas d&eacute;cadas, salm&oacute;n crudo y algas nos daban tremendo asco, ahora el sushi es un manjar para nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Es complicado discernir entre el gusto personal y la cultura. M&aacute;s complicado a&uacute;n si superponemos la biolog&iacute;a. Lo que termina de enroscarnos es la parte que me fascina: c&oacute;mo algo que es fisiol&oacute;gico, una percepci&oacute;n para la que sin dudas nuestro cuerpo est&aacute; preparado, un gusto que percibimos en la pr&aacute;ctica todos los d&iacute;as de nuestras vidas, nos resulta invisible porque nunca lo aprendimos a identificar como tal. Forma parte de nuestro repertorio de comidas, pero no de nuestro acervo de conceptos y menos a&uacute;n de nuestro lenguaje. &iquest;Nos pasar&iacute;a lo mismo si hubi&eacute;ramos llegado tarde al dulce? &iquest;Dudar&iacute;amos de que exista un gusto espec&iacute;fico del az&uacute;car, si no tuvi&eacute;ramos tanta informaci&oacute;n y tantas palabras para nombrarlo desde siempre? Escribo otra vez &ldquo;umami&rdquo; y Word me lo subraya, terco y atrasado: no reconoce el t&eacute;rmino. &iquest;Qu&eacute; pasa con las percepciones y las sensaciones f&iacute;sicas, como el gusto, cuando no tenemos palabras para nombrarlas y entenderlas? Aparentemente, pasa esto: dudamos de ellas. No deben ser reales. Incluso cuando suceden en nuestro cuerpo, desconfiamos. Me hace pensar en cu&aacute;nto nos cuesta reconocer las percepciones y sensaciones ajenas, en especial cuando muchas de ellas s&oacute;lo le pasan al otro y nunca las vamos a experimentar como propias. Cu&aacute;ntas cosas que les pasan en el cuerpo, en el sistema nervioso, a los dem&aacute;s, estaremos evadiendo y negando como campeones.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y el picante? Vamos a tener que dejarlo para otro d&iacute;a, pero aqu&iacute; va una preview. Ya dijimos que no se lo considera m&aacute;s un gusto, t&eacute;cnicamente. Es una reacci&oacute;n de irritaci&oacute;n. Los receptores del gusto, que generalmente llamamos papilas gustativas, no est&aacute;n solo en la lengua ni tan agrupados en zonas de la lengua como se cre&iacute;a y como me ense&ntilde;aban en la primaria. Hay papilas gustativas de todos los gustos en toda la lengua y tambi&eacute;n en el paladar; hasta en la laringe, la faringe y el es&oacute;fago. Con ninguna de ellas percibimos el picor, que se comunica al cerebro con otro mecanismo de percepci&oacute;n: los nociceptores. Los receptores de dolor que tenemos en la boca. A medida que nos acostumbramos a comer picante, necesitamos m&aacute;s cantidad para sentir el mismo placer &ndash;el mismo dolor&ndash; que antes. Cuando repetimos muchas veces la dosis, nuestro sistema nervioso se acomoda al est&iacute;mulo y decide que no, que eso ya no lo alarma, no estamos en peligro. Que no duele.
    </p><p class="article-text">
        Es interesante: a nadie le cuesta reconocer el picante, qu&eacute; es, c&oacute;mo es, qu&eacute; nos detona. Tenemos miles de palabras para nombrarlo. Qu&eacute; se siente cuando algo duele, o nos irrita, es f&aacute;cil de decir. Lejos del gusto personal y de la cultura, estamos todos de acuerdo. Quiz&aacute;s podr&iacute;amos empezar por ah&iacute; para afrontar mejor la tarea tit&aacute;nica de empatizar con el otro. No por lo que no experimentamos y nunca vamos a experimentar, sino por lo que compartimos. No nos une el umami, &iquest;sino el picante?
    </p><p class="article-text">
        <em>NK/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Kiako]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/umami-dificil-lleguemos-ponernos-acuerdo_129_12172802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Apr 2025 09:10:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Umami: difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El empresario que inspiró la serie "El Oso" cree que se puede trabajar 80 horas a la semana “sintiéndose genial”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/empresario-inspiro-the-bear-cree-puedes-trabajar-80-horas-semana-sintiendote-genial_1_12047871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbaed12c-6403-46c4-88c2-5780d66f8aac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1740y1651.jpg" width="1200" height="675" alt="El empresario que inspiró la serie &quot;El Oso&quot; cree que se puede trabajar 80 horas a la semana “sintiéndose genial”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Will Guidara, líder de uno de los mejores restaurantes del mundo y coproductor de la serie 'The Bear', desarrolla en un nuevo libro su apuesta por la "hospitalidad irracional" en el mundo de la alta cocina. </p><p class="subtitle">Mikel López Iturriaga: "Llamar a la gente vaga porque no cocina solo puede hacerse desde cierto privilegio"</p></div><p class="article-text">
        Will Guidara es uno de los restauradores m&aacute;s influyentes de la alta cocina. Su trayectoria incluye hitos como liderar el prestigioso Eleven Madison Park en Nueva York, reconocido como el mejor restaurante del mundo en 2017, y asesorar en la creaci&oacute;n de la popular <a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/the-bear/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">serie </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/the-bear/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Bear</em></a><em> (El Oso)</em>, de la que es coguionista, coproductor y en cuya historia se basa parte de la tercera temporada. Esta experiencia &uacute;nica y su visi&oacute;n de la industria est&aacute;n plasmadas en <em>Hospitalidad irracional</em>, su libro recientemente editado en espa&ntilde;ol por Pen&iacute;nsula, en el que explora c&oacute;mo conectar de manera aut&eacute;ntica con las personas en un entorno donde la excelencia t&eacute;cnica suele ser el principal foco de atenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En esta conversaci&oacute;n, Guidara reflexiona sobre el impacto humano de la hospitalidad, la &eacute;tica laboral en la alta cocina y c&oacute;mo fomentar culturas laborales m&aacute;s justas.&nbsp;Sin embargo, sus planteamientos no est&aacute;n exentos de contradicciones. Apost&oacute; por esa hospitalidad irracional &mdash;el subt&iacute;tulo del libro es &ldquo;el poder de dar m&aacute;s de lo que se espera de ti&rdquo;&mdash; como estrategia para convertirse en el mejor restaurante del mundo y defiende jornadas maratonianas y semanas laborales de 50 u 80 horas, siempre que se realicen &ldquo;desde el respeto y el cuidado&rdquo;. Un discurso que resuena con<em> The Bear,</em> la serie que retrata la cultura laboral de la alta cocina, donde el sacrificio y las largas jornadas son comunes, a pesar de los esfuerzos por humanizar el entorno de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro, menciona que el v&iacute;nculo aut&eacute;ntico con el cliente puede describirse como &ldquo;irracional&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; le inspir&oacute; a adoptar este concepto y c&oacute;mo lo definir&iacute;a en el contexto de la hospitalidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; en nuestro primer viaje a los premios <em>50 Best Restaurants</em>. En esa ocasi&oacute;n, quedamos en &uacute;ltimo lugar. Pas&eacute; tiempo observando lo que otros restaurantes hab&iacute;an hecho para convertirse en el n&uacute;mero uno y me di cuenta de que es un poco absurdo decir que un restaurante es el mejor del mundo. Hay demasiados restaurantes y es algo muy subjetivo. Lo que realmente significa obtener el primer lugar en esa lista es que eres el restaurante que m&aacute;s impacto est&aacute; teniendo en el mundo de la restauraci&oacute;n en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Reflexion&eacute; sobre restaurantes como El Bulli, con su gastronom&iacute;a molecular, o Noma, con su enfoque en el cultivo local y entend&iacute; que cada uno de ellos se centraba en su superpoder respectivo y lo potenciaba al m&aacute;ximo. Cuando mir&eacute; alrededor de esa sala &mdash;la del auditorio donde se estaban dando los premios&mdash;, era de los pocos que trabajaban en el comedor. Hab&iacute;a muchos chefs y yo, y me di cuenta de que mi superpoder inherente era mi amor por la hospitalidad.
    </p><p class="article-text">
        Sent&iacute; que nuestra mayor oportunidad para tener un impacto era perseguir una hospitalidad irracional, del mismo modo en que esos chefs persegu&iacute;an la cocina de manera irracional. Si yo pod&iacute;a ser tan irracional en la b&uacute;squeda de c&oacute;mo hacemos sentir a las personas como ellos lo eran en la b&uacute;squeda de la comida que serv&iacute;an, cre&iacute;a que no solo pod&iacute;amos tener un impacto, sino tambi&eacute;n hacer que muchas personas fueran incre&iacute;blemente felices.
    </p><p class="article-text">
        Y al hacerlo, tambi&eacute;n yo podr&iacute;a ser feliz, porque no he encontrado una sensaci&oacute;n m&aacute;s emocionante que ver la expresi&oacute;n en el rostro de alguien cuando recibe un regalo del cual soy responsable. Al final del d&iacute;a, los restaurantes, la comida, el servicio, el dise&ntilde;o... son solo ingredientes en la receta de la conexi&oacute;n humana. Creo que la hospitalidad es la mejor manera de crear las condiciones para esa conexi&oacute;n.
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            <span class="title">
                Guidara durante su participación en una conferencia reciente.                            </span>
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        <strong>En el mundo de la alta cocina se suelen idealizar historias de sacrificio personal en nombre de la excelencia. &iquest;Crees que es posible alcanzar este nivel de &eacute;xito sin caer en esa narrativa? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite entre la pasi&oacute;n sana y una obsesi&oacute;n que lleve a la autodestrucci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es importante distinguir entre sacrificio y ser un cretino. Son cosas diferentes. Para ser el mejor en cualquier &aacute;mbito, se requiere sacrificio. No hay forma de evitarlo. Cualquier persona que sea la mejor en lo que hace ha tenido que dar mucho de s&iacute; misma para lograrlo. Un m&uacute;sico incre&iacute;ble sacrifica mucho tiempo practicando su instrumento, y un atleta como Michael Phelps nad&oacute; durante horas interminables para llegar a ser medallista de oro. Pero tambi&eacute;n hay momentos en los que debes equilibrar tus prioridades. Yo ahora tengo dos hijos y quiero ser un padre excepcional, lo que significa que debo sacrificar algunas oportunidades laborales para estar presente con ellos. El sacrificio siempre formar&aacute; parte de la excelencia, ya sea en el trabajo o en la vida, porque siempre habr&aacute; m&aacute;s demandas sobre nuestro tiempo del que disponemos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, eso no significa que debamos ser personas desagradables. Puedes esperar que las personas den mucho de s&iacute; mismas en pos de un objetivo, pero tambi&eacute;n puedes respetarlas, apoyarlas y reconocer su esfuerzo. Cuando leo entrevistas de personas como Ren&eacute; Redzepi (chef de Noma, en Copenhague), no creo que lamenten cu&aacute;ntas horas trabajaron, sino algunos aspectos de la cultura que crearon. Es admirable que ahora hablen de ello, porque inspira a las pr&oacute;ximas generaciones a hacerlo mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En una industria gastron&oacute;mica con fama de tener largas jornadas y ciertas condiciones precarias &iquest;c&oacute;mo se puede garantizar que este esfuerzo no recaiga injustamente en los trabajadores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el ejemplo de Ren&eacute;, es importante destacar que &eacute;l tambi&eacute;n estaba all&iacute; trabajando junto a su equipo. No estaba en una oficina contando dinero mientras otros trabajaban; estaban juntos como un equipo. Gran parte del sacrificio que yo hice para perfeccionar mi oficio ocurri&oacute; cuando era empleado, antes de ser propietario. Eleg&iacute; trabajar en entornos intensos porque quer&iacute;a formarme y practicar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/eldiario/private/content/image/original/2025/0211/12/la-portada-del-libro-hospitalidad-irracional-de-will-guidara-6d94aff.jpg?X-Amz-Content-Sha256=UNSIGNED-PAYLOAD&X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIA2M6SND5L4DATCTVO%2F20250211%2Feu-west-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20250211T123047Z&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Expires=86400&X-Amz-Signature=aa7bcbeda8ebe27e9bf68ba0c3886b5fd7aa4bf97ac227a1c4a2176e7dfb31d2" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pero no se trata de cu&aacute;ntas horas trabajas, sino de c&oacute;mo te tratan durante esas horas. Puedes estar en un empleo durante tres meses, trabajar 50 horas a la semana y sentirte fatal si no te cuidan. O puedes tener un trabajo con un l&iacute;der que te respeta, te agradece y te valora, y podr&iacute;as trabajar 80 horas a la semana sinti&eacute;ndote genial. El tiempo no es el problema; es la cultura en la que pasas ese tiempo. La clave est&aacute; en construir una cultura de dignidad, respeto, afirmaci&oacute;n y cuidado, donde no se tome a las personas por sentado y se celebre su esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A lo largo de las p&aacute;ginas del libro habla de poner a los empleados y clientes en el centro de las decisiones. &iquest;Podr&iacute;a compartir alguna estrategia que implement&oacute; en su carrera para fomentar un ambiente de trabajo equitativo, prevenir el agotamiento y motivar al equipo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo firmemente en lo que llamo la hospitalidad irracional: un enfoque obsesivo no solo en el producto, sino tambi&eacute;n en las relaciones personales. En un gran restaurante, cada plato est&aacute; perfeccionado hasta el &uacute;ltimo detalle; aplicar ese mismo nivel de dedicaci&oacute;n a la cultura del equipo puede transformar el ambiente laboral. Por ejemplo, soy un gran defensor de los 30 minutos previos al servicio, lo que algunos llaman el <em>briefing </em>[breve reuni&oacute;n que tiene lugar en los restaurantes antes de los servicios]. Este momento puede marcar una gran diferencia dependiendo de c&oacute;mo lo manejes. No se trata solo de dar instrucciones como: &ldquo;Hoy tenemos bogavante en el men&uacute;, y ayer lo hicisteis fatal; espero que hoy lo hag&aacute;is mejor&rdquo;. En lugar de eso, puedes usar ese tiempo para inspirar a tu equipo, destacar lo que hicieron bien el d&iacute;a anterior y motivarlos para el d&iacute;a que viene.
    </p><p class="article-text">
        Es crucial ser muy intencional en cada interacci&oacute;n como l&iacute;der. Tus palabras tienen un impacto profundo: pueden elevar a tu equipo o desmotivarlos. La cr&iacute;tica constructiva es importante, pero tambi&eacute;n lo es el reconocimiento. Adem&aacute;s, es esencial que los l&iacute;deres permitan a los empleados ser humanos. Un liderazgo efectivo tambi&eacute;n pasa por asegurarte de que tu equipo tenga las herramientas necesarias para hacer bien su trabajo. Un entorno desorganizado genera frustraci&oacute;n y agotamiento. El equilibrio est&aacute; en cuidar tanto de las personas como del producto, en ser tan intencional con la cultura del equipo como con el men&uacute; que servimos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puedes estar en un empleo durante tres meses, trabajar 50 horas a la semana y sentirte fatal si no te cuidan. O puedes tener un trabajo con un líder que te respeta, te agradece y te valora, y podrías trabajar 80 horas a la semana sintiéndote genial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Si tuvieras que describir tu estilo de liderazgo en pocas palabras, &iquest;c&oacute;mo lo definir&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si tuviera que resumirlo en pocas palabras, dir&iacute;a que mi estilo de liderazgo es el que he mencionado antes: <em>hospitalidad irracional</em>. Esto significa ser creativo e intencional de manera implacable en la b&uacute;squeda de relaciones personales, ya sea con el equipo o con los clientes. No importa si es una relaci&oacute;n con las personas con las que trabajas o con las que sirves, la misma idea se aplica a ambas. Como l&iacute;der, es fundamental ser compasivo, comprensivo y dar apoyo. Y la palabra &ldquo;irracional&rdquo; aqu&iacute; implica que vas a hacer lo que sea necesario para lograr esos objetivos. Vas a poner mucha intenci&oacute;n en lograr que todo salga bien, no porque sea f&aacute;cil, sino porque es lo correcto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina sobre el sistema de propinas en Estados Unidos y otros pa&iacute;ses? &iquest;Lo considera justo o sostenible a largo plazo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, creo que el sistema de propinas, como est&aacute; planteado ahora, no es sostenible a largo plazo. En mi caso, cuando a&uacute;n ten&iacute;amos Eleven Madison Park, nos deshicimos de las propinas. Decidimos aumentar los precios en un 25% para que el dinero destinado al equipo saliera de la cuenta del restaurante. Esto funcion&oacute; porque ten&iacute;amos una clientela que estaba dispuesta a pagar por la experiencia. Sin embargo, en muchos lugares, si intentas quitar las propinas, la gente no lo entiende, y el negocio sufre.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que las propinas est&aacute;n muy arraigadas en la cultura, y va a ser muy dif&iacute;cil cambiar eso. A pesar de todo, mi motivaci&oacute;n para eliminar las propinas era doble: quer&iacute;a asegurarme de que mi equipo recibiera siempre una buena compensaci&oacute;n, independientemente de c&oacute;mo estuviera funcionando el restaurante en un d&iacute;a determinado. Adem&aacute;s, cre&iacute;a que esto le daba al restaurante un aire m&aacute;s profesional, porque el personal ya no estaba motivado por una propina extra, sino por hacer lo mejor posible para los clientes. Pero, sinceramente, creo que el sistema de propinas no va a cambiar de manera fundamental en el futuro, porque est&aacute; demasiado arraigado en la cultura y las expectativas de los clientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante la pandemia, muchas de las vulnerabilidades del sector de la restauraci&oacute;n quedaron al descubierto. &iquest;Qu&eacute; cambios considera necesarios en el modelo de trabajo de los restaurantes para que sean m&aacute;s resilientes ante eventos como este?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese momento muchos restaurantes tuvieron que adaptarse r&aacute;pidamente y encontrar formas alternativas de generar ingresos. Algunos se volcaron en cocinas fantasmas, comida a domicilio, o clubs de vino. Me encanta que muchos de esos restaurantes sigan con esos modelos ahora. La pandemia, a pesar de lo dif&iacute;cil que fue, mostr&oacute; que la adversidad puede traer innovaci&oacute;n. Los restaurantes se dieron cuenta de que si pod&iacute;an mantenerse a flote durante esos tiempos dif&iacute;ciles, podr&iacute;an estar en una posici&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s fuerte cuando todo volviera a la normalidad. Por ejemplo, en Nueva York, la ciudad permiti&oacute; que los restaurantes colocaran mesas en las calles, y muchas de esas medidas siguen vigentes hoy en d&iacute;a. Los restaurantes que antes ten&iacute;an 60 asientos ahora tienen 80. Como dice mi padre, &ldquo;la adversidad es una cosa terrible para desperdiciar&rdquo;. Si aprendes a adaptarte durante los momentos dif&iacute;ciles, cuando las cosas mejoran, las oportunidades crecen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Madrid tambi&eacute;n sucedi&oacute; algo similar, se permiti&oacute; que los restaurantes ampliaran su aforo al ocupar las plazas de estacionamiento. Pero esta medida fue revertida despu&eacute;s de la pandemia, lo cual fue un golpe para muchos restaurantes que se hab&iacute;an acostumbrado a contar con ese espacio adicional.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me da pena escuchar que se haya revertido. Una de las lecciones m&aacute;s importantes que los restaurantes deben aprender de la pandemia es la importancia de unirse y organizarse. Muchas industrias tienen <em>lobbies</em> que representan sus intereses, pero los restaurantes, especialmente los independientes, no ten&iacute;an esa representaci&oacute;n. A trav&eacute;s de la pandemia, por primera vez, los restauradores se unieron para abogar por sus derechos. Yo mismo fui a la Casa Blanca para hablar en nombre de los restaurantes independientes. Aprendimos que, si no te organizas para defender tus intereses, nadie lo har&aacute; por ti. Los hosteleros de Espa&ntilde;a deber&iacute;an pensar en eso, en organizarse.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi estilo de liderazgo es la hospitalidad irracional. Esto significa ser creativo e intencional de manera implacable en la búsqueda de relaciones personales, ya sea con el equipo o con los clientes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su libro habla de detalles &ldquo;insensatos&rdquo; que pueden transformar la experiencia del cliente. &iquest;C&oacute;mo se logra el equilibrio entre la generosidad que fomenta esos momentos memorables y las restricciones pr&aacute;cticas del negocio, como presupuestos o tiempos ajustados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre le dec&iacute;a a mi equipo: &ldquo;No destroces una historia con los hechos&rdquo;. Lo que quiero decir es que, si tienes una buena idea, pero no funciona tal y como la imaginaste, siempre hay una manera de adaptarla para que funcione. En un momento, tuvimos un problema con la cocina porque los platos eran tan complejos que no pod&iacute;amos hacer un segundo turno. Pero encontramos una soluci&oacute;n creativa: organizamos un tour por la cocina, lo que permiti&oacute; que los clientes tuvieran una experiencia m&aacute;s enriquecedora sin afectar la calidad de la comida o el tiempo del servicio. A veces, la limitaci&oacute;n es lo que inspira la creatividad. Con menos recursos, podemos ser m&aacute;s ingeniosos. Y a veces, cuando te das cuenta de que te has pasado de la raya, sabes cu&aacute;ndo recoger cable y hacerlo de una manera m&aacute;s eficiente.
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            <span class="title">
                Guidara interviene en una charla de presentación de su libro.                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; pasa cuando un gesto extraordinario, como regalar trineos de nieve a una familia para que vivan una experiencia &uacute;nica, no sale como se esperaba? &iquest;C&oacute;mo se gestionan esas situaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tienes raz&oacute;n, no todo sale como uno espera. Y es importante que no nos frustremos cuando las cosas no funcionan. Muchas veces nos enfocamos tanto en que todo salga bien, que dejamos de hacer cosas geniales por miedo a que algo salga mal. A m&iacute; me parece que lo m&aacute;s valioso es intentar, y si algo no funciona, que se note el esfuerzo. Si un cliente no tiene tiempo para disfrutar del gesto, aun as&iacute;, lo importante es que sientan que te importan, que intentaste hacer algo especial para ellos.
    </p><p class="article-text">
        Y luego, hay ocasiones en las que las cosas simplemente no funcionan por m&aacute;s que lo intentes. A veces el cliente incluso se puede sentir ofendido. Afortunadamente, cuando eso pasa, puede convertirse en una oportunidad. Como dec&iacute;a mi mentor, Danny Meyer, &ldquo;el camino al &eacute;xito est&aacute; pavimentado con errores bien llevados&rdquo;. Algunos de mis clientes m&aacute;s leales eran los que, al principio, cometimos errores con ellos, pero el modo en que los resolvimos hizo que se sintieran m&aacute;s conectados con nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un momento en el que cada vez hay m&aacute;s listas (50 Best, OAD, Michelin&hellip;) cada una con sus propios criterios, que suelen ser bastante opacos, &iquest;sigue teniendo sentido estar en estas listas? &iquest;Qu&eacute; papel juegan ahora las agencias de comunicaci&oacute;n para entrar en esas listas? &iquest;Hay atajos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que ahora esas listas tienen menos peso del que ten&iacute;an antes. Si ten&iacute;as una <a href="https://www.eldiario.es/viajes/nuevos-restaurantes-estrella-michelin-2025-comer-menos-100-euros_1_11855040.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estrella Michelin</a> antes, llenabas todos los d&iacute;as. Hoy hay tantas listas que ninguna tiene el mismo impacto individual que sol&iacute;an tener. Y eso se agrava con el cambio en la forma en que consumimos informaci&oacute;n. Ya no solo leemos los grandes medios, sino que estamos inmersos en las redes sociales, TikTok, Instagram, <em>newsletters&hellip; </em>La gente busca saber sobre un restaurante no solo en la lista de Michelin, sino en todas esas plataformas. Por eso, las relaciones p&uacute;blicas y el marketing son m&aacute;s importantes que nunca. Necesitamos ayuda para que nos ayuden a navegar entre tantas fuentes de informaci&oacute;n. No importa lo bueno que sea un restaurante, si nadie sabe de &eacute;l, no va a tener &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En cuanto a las redes sociales, parece que han cambiado las expectativas de los comensales y han eliminado parte del misterio de lo que sucede dentro de un restaurante. &iquest;Qu&eacute; opina de este cambio? &iquest;Cree que los </strong><em><strong>influencers </strong></em><strong>gastron&oacute;micos son aliados o han perjudicado al sector?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un poco de las dos cosas. Los<em> influencers</em> ayudan a que m&aacute;s gente conozca un restaurante, lo cual es positivo. Pero, por otro lado, tambi&eacute;n le quitan la sorpresa al cliente. Si ya sabes todos los trucos antes de ver el <em>show,</em> el espect&aacute;culo pierde parte de su magia. Y eso pasa con los restaurantes. Lo que realmente importa es que el cliente se sienta bienvenido, cuidado, que sienta que pertenece a ese lugar. Si te sientes querido cuando entras en un restaurante, esa sensaci&oacute;n va a ser m&aacute;s poderosa que cualquier truco de marketing o campa&ntilde;a en redes sociales. Es por eso por lo que la hospitalidad lo es todo. Aunque las redes sociales puedan hacer que un lugar pierda algo de misterio, si el cliente siente que lo cuidas, lo m&aacute;s probable es que regrese.
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      <dc:creator><![CDATA[Sarah Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/empresario-inspiro-the-bear-cree-puedes-trabajar-80-horas-semana-sintiendote-genial_1_12047871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Feb 2025 12:58:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El empresario que inspiró la serie "El Oso" cree que se puede trabajar 80 horas a la semana “sintiéndose genial”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Restaurantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comida lubricada: por qué los restaurantes se han llenado de platos que chorrean]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/comida-lubricada-restaurantes-han-llenado-platos-chorrean_1_12036798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/170d9a6a-4f68-46b1-854f-8df6ca563208_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comida lubricada: por qué los restaurantes se han llenado de platos que chorrean"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hamburguesas, tartas de queso, tortillas, croquetas... Una de las tendencias gastronómicas más recientes, que abarca tanto la comida rápida como los platos tradicionales, es la apuesta por texturas extremadamente fluidas en las preparaciones</p><p class="subtitle">Mikel López Iturriaga: "Llamar a la gente vaga porque no cocina solo puede hacerse desde cierto privilegio"</p></div><p class="article-text">
        En tiempos l&iacute;quidos, hasta la comida parece adaptarse a la incertidumbre. Al menos esa podr&iacute;a ser la conclusi&oacute;n de quien observe los alimentos anunciados en enormes afiches urbanos o grabados con un iPhone para v&iacute;deos de TikTok.<strong> La pregunta que surge es: &iquest;en qu&eacute; momento los alimentos empezaron a chorrear?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una sencilla prueba que cualquiera puede realizar para constatar esta transformaci&oacute;n es examinar la evoluci&oacute;n de las fotograf&iacute;as publicitarias de hamburguesas. Un cartel de un Big Mac de 1973 muestra un plato en el que el queso apenas sobresale de la carne, casi imperceptible. Sin embargo, la b&uacute;squeda en Google de <a href="https://www.google.com/search?q=mejores+hamburguesas+2024&amp;sca_esv=061cf45e01aae854&amp;rlz=1C1CHBD_esES1076ES1076&amp;udm=2&amp;biw=1920&amp;bih=919&amp;ei=iUCjZ62xHb2Qxc8PwIHdYA&amp;ved=0ahUKEwjtmYe8rKyLAxU9SPEDHcBAFwwQ4dUDCBE&amp;uact=5&amp;oq=mejores+hamburguesas+2024&amp;gs_lp=EgNpbWciGW1lam9yZXMgaGFtYnVyZ3Vlc2FzIDIwMjQyBhAAGAcYHjIEEAAYHjIGEAAYCBgeMgYQABgIGB4yBhAAGAgYHjIGEAAYCBgeMgYQABgIGB4yBhAAGAgYHjIGEAAYCBgeMgYQABgIGB5I1BRQ-wRYnBBwAXgAkAEAmAGAAaABzQKqAQMwLjO4AQPIAQD4AQGYAgSgAoYDwgIFEAAYgASYAwCIBgGSBwMxLjOgB84S&amp;sclient=img" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;mejores hamburguesas 2024&rdquo;</a> arroja un conjunto de resultados con una composici&oacute;n muy similar: <strong>se apilan como torres, proyectan altura y poca compacidad, y en todas el queso fundido chorrea desde lo alto hasta empapar por completo el plato.</strong>
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        Las hamburguesas no son el &uacute;nico alimento afectado por esta condici&oacute;n casi l&uacute;brica, en donde el queso fundido suele ostentar una importancia central. Sin ir m&aacute;s lejos, en estos d&iacute;as la franquicia Domino&rsquo;s Pizza promociona un nuevo producto, la Croissantizzima, que fusiona la receta cl&aacute;sica italiana con bordes inspirados en el hojaldre franc&eacute;s. En la foto del anuncio, se repite la f&oacute;rmula m&aacute;s popular del momento: un trozo de pizza separado del resto, con hilos de queso fundido chorreando, a punto de romper las leyes gravitatorias.
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            <span class="title">
                Y debajo, una hamburguesa.                            </span>
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        Es evidente que estas im&aacute;genes o v&iacute;deos de comida tan est&eacute;ticos y seductores no constituyen un fen&oacute;meno reciente: se conciben, ante todo, para estimular el apetito a trav&eacute;s del placer visual. De hecho, a este fen&oacute;meno se le conoce como <em>food porn</em> (porno de comida). Lo m&aacute;s fascinante es determinar hasta qu&eacute; punto esta forma de exhibir los alimentos ha modificado la manera de cocinarlos. <strong>Quiz&aacute; ya no sea el fot&oacute;grafo quien procura resaltar lo mejor de un plato ideado por el chef, sino el propio cocinero quien adapta sus creaciones para que luzcan impecables ante la c&aacute;mara.</strong> Un cambio de paradigma que ha transformado, incluso, recetas tradicionales de la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola como la tortilla de patatas, las croquetas o la tarta de queso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Hasta qué punto esta forma de exhibir los alimentos ha modificado la manera de cocinarlos? Quizá ya no sea el fotógrafo quien procura resaltar lo mejor de un plato ideado por el chef, sino el propio cocinero quien adapta sus creaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El chef Txema Urda asegura que la b&uacute;squeda de texturas m&aacute;s fluidas, brillos sugerentes y acabados visualmente llamativos obedece a una evoluci&oacute;n en la percepci&oacute;n sensorial de los platos. &ldquo;No solo se prioriza el sabor, sino tambi&eacute;n la experiencia visual y emocional que evocan&rdquo;, afirma. Por su parte, Vinyet Capdet, directora del grado de Ciencias Culinarias de la Universidad de Barcelona, se&ntilde;ala que las texturas fluidas en la alta cocina emergieron en la d&eacute;cada de 1990 de la mano de Ferran Adri&agrave;. &ldquo;Sin duda, hoy son las im&aacute;genes que m&aacute;s venden y, en los nuevos conceptos de bar-restaurante o gastrobares, casi todos ofrecen algo similar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El crep&uacute;sculo de la tortilla mazacote</strong></h2><p class="article-text">
        En tiempos recientes, el interminable debate entre quienes prefieren la tortilla de papas con o sin cebolla ha convivido con otra controversia: &iquest;es mejor una tortilla m&aacute;s cuajada o poco hecha? Son muchos los que se asoman a la barra de un bar para comprobar si la tortilla expuesta est&aacute; &ldquo;bab&eacute;&rdquo; o, como suele decirse, es un &ldquo;mazacote&rdquo;, antes de pedir un pincho para desayunar. En realidad, vincular la calidad de una tortilla con un bajo grado de cocci&oacute;n es un fen&oacute;meno relativamente nuevo, salvando la excepci&oacute;n de la popular modalidad de Betanzos.
    </p><p class="article-text">
        Resulta curioso hojear antiguos recetarios de cocina espa&ntilde;ola y comprobar que, anta&ntilde;o, las tortillas de papas se apreciaban densas, firmes y compactas. El escritor y periodista Josep Pla dedic&oacute; varios cap&iacute;tulos de <em>Lo que hemos comido</em> a analizar distintos tipos de tortilla. En ellos, deja claro que para elaborar una de calidad, tanto el interior como el exterior deben cocerse de manera uniforme; incluso critica las malas tortillas que sirven en algunos lugares por estar crudas por dentro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Chorreante y con trufa, la tortilla amén de las tendencias de La Nobia (Madrid)."
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            <span class="title">
                Chorreante y con trufa, la tortilla amén de las tendencias de La Nobia (Madrid).                            </span>
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        La investigadora gastron&oacute;mica Ana Vega P&eacute;rez de Arlucea explica esta metamorfosis en un <a href="https://www.larioja.com/degusta/gastrohistorias/tortillas-crudas-20230204111055-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a>: &ldquo;Desgraciadamente para m&iacute; &mdash;y m&aacute;s a&uacute;n para los amantes de la tortilla cuajada&mdash;, la simple melosidad tortillil se ha quedado anticuada. Ahora est&aacute; de moda ir mucho m&aacute;s all&aacute;, rozando los l&iacute;mites de lo crudo y sirviendo tortillas que, como si fueran un globo de agua, al pincharlas sueltan huevo l&iacute;quido a borbotones&rdquo;. A&ntilde;ade que, no hace tanto, en Bilbao se encontraba la sabrosa y densa 'tortilla de madera', en la que el huevo y la patata se cocinaban a la vez y cuyo punto perfecto de cocci&oacute;n se calculaba introduciendo un dedo protegido por un dedal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace 40 años, poner en riesgo tu vida por comer una tortilla líquida hubiera sido una locura. Sin embargo, hoy en día, la estética efímera y la experiencia sensorial inmediata dominan la narrativa culinaria</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Txema Urda</span>
                                        <span>—</span> chef
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para entender hasta qu&eacute; punto la fotograf&iacute;a y las redes sociales han influido en la consolidaci&oacute;n del reinado de la tortilla poco cuajada, basta con preguntarse cu&aacute;l de los dos formatos resulta m&aacute;s atractivo en un primer plano de c&aacute;mara. Txema Urda se&ntilde;ala que tambi&eacute;n hay un factor relacionado con la seguridad alimentaria: &ldquo;Hace 40 a&ntilde;os, poner en riesgo tu vida por comer una tortilla l&iacute;quida hubiera sido una locura. Sin embargo, hoy en d&iacute;a, la est&eacute;tica ef&iacute;mera y la experiencia sensorial inmediata dominan la narrativa culinaria&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las croquetas de Cocituber</strong></h2><p class="article-text">
        Se habla mucho del efecto burbuja que generan las plataformas digitales, pero quien se lo proponga puede dar con creaciones verdaderamente ins&oacute;litas. En YouTube, por ejemplo, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=nKzZ7i4xq94" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay un v&iacute;deo muy particular</a> que re&uacute;ne a dos c&eacute;lebres <em>influencers</em> gastron&oacute;micos: Pablo Cabezali (Cenando con Pablo) y Alfonso Ortega (Cocituber). En apenas unos meses, Ortega logr&oacute; abrir cuatro restaurantes gracias a su tir&oacute;n medi&aacute;tico y a su habilidad para captar los anhelos culinarios del momento. Cenando con Pablo acudi&oacute; a probar uno de ellos, prometiendo una cr&iacute;tica sincera y manifestar &ldquo;lo que le salga de las bolas&rdquo;.
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                Tarta casi líquida de queso.                            </span>
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        Hay varios motivos para detenerse en ese documento, m&aacute;s all&aacute; de presenciar &mdash;o padecer&mdash; la tremenda 'brasa' que Cenando con Pablo le propina a Cocituber (empapado en sudor antes de que llegue el segundo plato). El m&aacute;s interesante quiz&aacute; sea observar c&oacute;mo se manejan y presentan estos platos, y hasta qu&eacute; punto son 'cosificados' por su mera apariencia.
    </p><p class="article-text">
        El ritual es meticuloso: primero se graba el plato girando para destacar sus brillos; el alimento debe centellear. En el momento en que llegan las croquetas, se abren en primer plano para exhibir la bechamel chorreante, priorizando la lubricidad al sabor. El mismo juego se repite con la tarta de queso, descrita en la carta como &ldquo;extremadamente cremosa&rdquo; y pr&aacute;cticamente desparramada en el plato. El &eacute;xito de Cocituber &mdash;que lleg&oacute; a cerrar sus restaurantes por exceso de p&uacute;blico&mdash; tal vez se base en haber entendido a la perfecci&oacute;n ese matiz casi er&oacute;tico al que han evolucionado muchos platos de la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n en el proceso de elaboraci&oacute;n de croquetas resulta tan evidente que basta con buscar unas cuantas recetas en Internet para ver que el principal reclamo es descubrir el secreto para un interior l&iacute;quido. Incluso se han popularizado trucos como la adici&oacute;n de gelatina a la bechamel, que da consistencia a la masa en fr&iacute;o pero la hace casi fluida al calentarse. En un evento reciente, celebrado en uno de sus establecimientos, los propietarios del grupo Arz&aacute;bal defendieron sus croquetas de interior firme frente a la moda de la croqueta l&iacute;quida, que, seg&uacute;n ellos, es la que triunfa hoy en todos los concursos.
    </p><p class="article-text">
        Txema Urda apunta que uno de los motivos por los que platos tradicionales como la tortilla de patatas, las croquetas o las tartas de queso han cambiado tanto su apariencia como su textura se debe a la evoluci&oacute;n de la cocina y la influencia de ciertos restaurantes vanguardistas. Menciona El Bulli, de Ferran Adri&agrave;, pionero en desarrollar nuevas t&eacute;cnicas, como la esferificaci&oacute;n &mdash;que encapsula l&iacute;quidos en una fina membrana&mdash; para lograr efectos visuales y sensoriales sorprendentes. &ldquo;En el fondo, las croquetas l&iacute;quidas actuales imitan la famosa 'esferificaci&oacute;n de croqueta l&iacute;quida' creada en ese restaurante&rdquo;, sostiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Croqueta cremosísima del restaurante Pandora (Avilés).                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La erotizaci&oacute;n de la comida</strong></h2><p class="article-text">
        El <em>food porn</em>, popularizado en redes sociales, encarna esta transformaci&oacute;n est&eacute;tica e identitaria de la gastronom&iacute;a. Se basa en la exageraci&oacute;n de texturas, brillos y movimientos seductores, para convertir los alimentos en un espect&aacute;culo visual irresistible. En este marco, el queso que se desliza, la bechamel que rebosa y la tarta de queso al l&iacute;mite del colapso no solo reflejan cambios en las t&eacute;cnicas culinarias, sino tambi&eacute;n una nueva forma de comercializar el deseo gastron&oacute;mico. Ya no se trata &uacute;nicamente de consumir comida, sino de contemplarla, fotografiarla y compartirla. Lo l&iacute;quido, lo cremoso y lo que desaf&iacute;a la gravedad se vinculan al placer, afianzando una tendencia en la que el impacto visual puede pesar m&aacute;s que el sabor.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El queso que se desliza, la bechamel que rebosa y la tarta de queso al límite del colapso no solo reflejan cambios en las técnicas culinarias, sino también una nueva forma de comercializar el deseo gastronómico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El fot&oacute;grafo Coke Riera duda de que la fotograf&iacute;a gastron&oacute;mica haya influido de manera directa en la cocina, aunque reconoce su impacto en la presentaci&oacute;n. A su juicio, la evoluci&oacute;n est&eacute;tica se debe sobre todo a t&eacute;cnicas de alta cocina &mdash;como la deconstrucci&oacute;n y la experimentaci&oacute;n con texturas&mdash;, que han hecho los platos m&aacute;s atractivos sin descuidar el sabor. &ldquo;La experiencia comienza con la presentaci&oacute;n, el olor y, finalmente, el sabor&rdquo;, afirma. No obstante, admite que las redes sociales han reforzado la importancia de la apariencia, pues las im&aacute;genes sirven para atraer clientes. Aun as&iacute;, insiste en que la fotograf&iacute;a no es el factor determinante de esta transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que a menudo pasemos por alto &mdash;o incluso absorbamos de manera inconsciente&mdash; los mensajes que despiertan nuestros impulsos m&aacute;s primarios en torno a la comida. Basta con revisar los v&iacute;deos que el chef David Mu&ntilde;oz y la presentadora Cristina Pedroche publicaron en YouTube durante la pandemia. Cada degustaci&oacute;n conclu&iacute;a con gemidos del chef que, sacados de contexto, podr&iacute;an pertenecer m&aacute;s al guion de una producci&oacute;n er&oacute;tica que al de un sencillo v&iacute;deo de cocina. Como bien demostr&oacute; la directora Isabel Coixet en su serie <em>Foodies Love,</em> de la mesa a la cama hay solo un paso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Soufi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/comida-lubricada-restaurantes-han-llenado-platos-chorrean_1_12036798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Feb 2025 09:41:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comida lubricada: por qué los restaurantes se han llenado de platos que chorrean]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Restaurantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de las Papas Fritas: ¿por qué se celebra el 20 de agosto?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-papas-fritas-celebra-20-agosto_1_11597212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7ca51e3-617b-4cde-baf9-5f868e17bc0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100613.jpg" width="5604" height="3152" alt="Día Mundial de las Papas Fritas: ¿por qué se celebra el 20 de agosto?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 20 de agosto se celebra el Día Mundial de la Papa Frita, un plato que ha conquistado paladares en todo el mundo. Con una historia que se remonta a siglos atrás, esta delicia crujiente tiene secretos que la han convertido en un acompañamiento imprescindible.</p></div><p class="article-text">
        Cada 20 de agosto, los amantes de la gastronom&iacute;a rinden homenaje a uno de los acompa&ntilde;amientos m&aacute;s populares y queridos en todo el mundo: la papa frita. Este sencillo pero delicioso plato ha logrado trascender fronteras y culturas, convirti&eacute;ndose en un verdadero &iacute;cono culinario. Su historia, origen y los secretos para prepararlas a la perfecci&oacute;n son parte del encanto que rodea a las papas fritas, tambi&eacute;n conocidas como &ldquo;french fries&rdquo; en muchos lugares del mundo.
    </p><h2 class="article-text">El origen de las papas fritas</h2><p class="article-text">
        Las papas fritas tienen un origen disputado, con B&eacute;lgica y Francia reclamando la creaci&oacute;n del plato. Se dice que en B&eacute;lgica, durante el siglo XVII, los habitantes sol&iacute;an fre&iacute;r peque&ntilde;os peces para acompa&ntilde;ar sus comidas. Sin embargo, cuando los r&iacute;os se congelaban en invierno y no hab&iacute;a pescado disponible, comenzaron a fre&iacute;r rodajas de papa en su lugar, dando origen a las papas fritas. Por otro lado, Francia tambi&eacute;n reivindica la creaci&oacute;n, se&ntilde;alando que fueron los vendedores ambulantes de las calles de Par&iacute;s quienes popularizaron las &ldquo;frites&rdquo; en el siglo XVIII.
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        A lo largo de los a&ntilde;os, las papas fritas han evolucionado y se han adaptado a los gustos y preferencias de cada cultura. Desde las delgadas y crujientes papas estilo franc&eacute;s, hasta las gruesas y suaves papas estilo brit&aacute;nico, conocidas como &ldquo;chips&rdquo;, cada regi&oacute;n ha desarrollado su propia versi&oacute;n de este plato. Incluso, en pa&iacute;ses como Estados Unidos, las papas fritas han alcanzado un estatus ic&oacute;nico, acompa&ntilde;ando hamburguesas y otros platillos en casi cualquier men&uacute; de comida r&aacute;pida.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo hacer las papas perfectas</h2><p class="article-text">
        El secreto para lograr las papas fritas perfectas radica en varios factores. La elecci&oacute;n de la papa adecuada es crucial, siendo las variedades ricas en almid&oacute;n las m&aacute;s recomendadas para obtener una textura crujiente por fuera y suave por dentro. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la temperatura del aceite debe ser controlada cuidadosamente, ya que una fritura a baja temperatura puede resultar en papas blandas, mientras que una temperatura demasiado alta podr&iacute;a quemarlas.
    </p><p class="article-text">
        El doble proceso de fritura, en el que se fr&iacute;en primero a una temperatura m&aacute;s baja y luego se vuelven a fre&iacute;r a una temperatura m&aacute;s alta, es otra t&eacute;cnica que muchos chefs consideran esencial para obtener el crujido perfecto.
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                </figure><p class="article-text">
        A lo largo de los a&ntilde;os, las papas fritas han sido reinterpretadas y servidas de innumerables formas. Desde las tradicionales papas fritas con ketchup, hasta las versiones gourmet acompa&ntilde;adas de trufas, queso y otras delicias, este plato ha demostrado ser incre&iacute;blemente vers&aacute;til. En muchos pa&iacute;ses, las papas fritas tambi&eacute;n se disfrutan con aderezos locales, como mayonesa en B&eacute;lgica o salsa curry en Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Y es tan variable que cuenta con muchas otras formas, tales como:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Noisette.</li>
                                    <li>Rejilla.</li>
                                    <li>Espa&ntilde;olas.</li>
                                    <li>R&uacute;sticas.</li>
                                    <li>Crinkle.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Este D&iacute;a Mundial de la Papa Frita es una oportunidad perfecta para disfrutar y experimentar con este cl&aacute;sico de la gastronom&iacute;a. Ya sea prepar&aacute;ndolas en casa con los secretos mencionados o disfrut&aacute;ndolas en un restaurante, las papas fritas contin&uacute;an siendo un placer simple pero inmensamente gratificante que ha capturado los corazones y paladares de personas en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-papas-fritas-celebra-20-agosto_1_11597212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Aug 2024 03:01:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de las Papas Fritas: ¿por qué se celebra el 20 de agosto?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Papas fritas,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hambre y destrucción ambiental inútil: mil millones de toneladas de comida van a la basura cada año en todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/hambre-destruccion-ambiental-inutil-mil-millones-toneladas-comida-basura-mundo_1_11247432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5cdee65-650b-44f6-903a-3c9f64d0b9cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hambre y destrucción ambiental inútil: mil millones de toneladas de comida van a la basura cada año en todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desperdicio equivale a un quinto de los alimentos disponibles al año y supone el 10% de emisiones de gases invernadero y el 30% de la tierra de cultivo: mientras, 780 millones de personas pasan hambre, según el Índice de Desperdicio Alimentario de la ONU. </p></div><p class="article-text">
        En el planeta se genera suficiente comida para alimentar a toda la humanidad, pero se desperdicia un quinto de todo lo disponible. <strong>En 2022 se tiraron a la basura mil millones de toneladas de alimentos</strong>, seg&uacute;n el &uacute;ltimo &Iacute;ndice de Desperdicio Alimentario de la ONU.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, mientras aproximadamente el 20% de los alimentos que se pusieron a disposici&oacute;n durante ese a&ntilde;o termin&oacute; sin comerse, unos 780 millones de humanos pasan hambre. Y hasta 150 millones de ni&ntilde;os por debajo de los cinco a&ntilde;os sufren problemas de crecimiento y desarrollo por carecer de los nutrientes esenciales en su dieta, recuerda este informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP). 
    </p><p class="article-text">
        Un despilfarro que, adem&aacute;s, genera da&ntilde;os ambientales in&uacute;tiles &ndash;porque la comida que se produce directamente no se come&ndash; en forma de gases de efecto invernadero y destrucci&oacute;n de ecosistemas. Para rematar, la investigaci&oacute;n calcula que obtener esos alimentos cost&oacute; un bill&oacute;n de d&oacute;lares que, de alguna manera, tambi&eacute;n acabaron en el cubo de los desechos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El desperdicio de alimentos es una tragedia global. Millones de personas pasan hambre mientras la comida se tira en todo el mundo&rdquo;, reflexiona la directora ejecutiva de UNEP, Inger Andersen.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de este desperdicio se da en los hogares, explica el Programa. &ldquo;Fueron responsables del 60%&rdquo;, estima este trabajo. Eso supone unos 630 millones de toneladas anuales o &ldquo;mil millones de comidas diarias&rdquo;. De media, cada persona se deshace de 79 kg de comida cada a&ntilde;o. Esto equivale, a&ntilde;ade la investigaci&oacute;n, a tirar al cubo cada d&iacute;a &ldquo;1,3 comidas disponibles para todos los impactados por el hambre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el desperdicio alimentario total est&aacute; alrededor de los cuatro millones de toneladas, seg&uacute;n la <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=File:Food_waste_by_sector_of_activities,_2021_(tonnes_of_fresh_mass)V1.png" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recopilaci&oacute;n de datos de Eurostat.</a> Si se mira a los hogares, la comida desechada suma unos 1,4 millones de toneladas. Es el quinto peor dato global de la Uni&oacute;n Europea detr&aacute;s de Alemania, Italia, Francia y Polonia.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al desperdicio por persona, en Espa&ntilde;a se llega a los 70 kg, seg&uacute;n el &Iacute;ndice de la ONU. Los l&iacute;deres europeos son Portugal y Suiza que rozan los 170 kg per c&aacute;pita, Por encima de los 100 kg de desperdicio total por persona est&aacute;n tambi&eacute;n Austria, Dinamarca, Alemania, Grecia, Italia, Letonia y Malta.
    </p><h3 class="article-text">Factura en el clima y los ecosistemas</h3><p class="article-text">
        Andersen recuerda que esta din&aacute;mica, adem&aacute;s, genera &ldquo;costes sustanciales al clima y la naturaleza&rdquo;. La ONU define el despilfarro de comida como &ldquo;un fracaso medioambiental&rdquo; ya que atribuye al desperdicio alimentario &ldquo;la generaci&oacute;n de entre un 8% y un 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero&rdquo; &ndash;la causa f&iacute;sica del calentamiento global del planeta que resulta en la crisis del clima&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Es un problema muy infraestimado, de acuerdo con las conclusiones del informe, porque, a pesar de estos datos, &ldquo;solo 21 de los 193 pa&iacute;ses que han remitido Compromisos Nacionales Clim&aacute;ticos al amparo del Acuerdo de Par&iacute;s han incluido planes para reducir el desperdicio de alimentos&rdquo;. El UNEP insiste en pedir a los estados que incluyan programas para rebajar la p&eacute;rdida y el despilfarro de comida en sus planes clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, producir alimentos es una actividad con gran impacto sobre la naturaleza. &ldquo;La conversi&oacute;n de los ecosistemas en tierras de cultivo ha sido la principal causa de p&eacute;rdida de h&aacute;bitats en el planeta&rdquo;, recuerda el UNEP. Por ejemplo, desde 1990, 420 millones de hect&aacute;reas de bosque han desaparecido para dedicar ese terreno a otros prop&oacute;sitos y &ldquo;la expansi&oacute;n de la agricultura es el factor esencial de deforestaci&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n constituye la <a href="https://www.unep.org/news-and-stories/story/five-drivers-nature-crisis#:~:text=Agricultural%20expansion%20continues%20to%20be,species%20at%20risk%20of%20extinction." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principal amenaza para el 85% de las 28.000 especies conocidas en peligro de extinci&oacute;n</a>, remata la ONU.
    </p><p class="article-text">
        La contradicci&oacute;n aparece cuando una buena parte de la producci&oacute;n que causa esos impactos acaba tirada en cubos de basura. El c&aacute;lculo es que ese bill&oacute;n de toneladas de comida desperdiciado ha necesitado &ldquo;el equivalente a casi un 30% de la tierra agr&iacute;cola del mundo&rdquo;. Y los da&ntilde;os que provoca.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, UNEP advierte de que este problema ha dejado de ser un asunto exclusivo del mundo rico porque las diferencias de desperdicio per c&aacute;pita entre pa&iacute;ses de altos ingresos, medios y bajos se ha reducido hasta solo siete kilos por persona.
    </p><p class="article-text">
        La directora de la ONG WRAP &ndash;que ha colaborado con el UNEP en la elaboraci&oacute;n del &iacute;ndice&ndash;, Harriete Lamb, resume que &ldquo;con el enorme coste para el medioambiente, la sociedad y las econom&iacute;as que provoca el desperdicio de comida, necesitamos m&aacute;s acciones porque es algo cr&iacute;tico si queremos alimentar a las personas y no a los vertederos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>RR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/hambre-destruccion-ambiental-inutil-mil-millones-toneladas-comida-basura-mundo_1_11247432.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Mar 2024 13:37:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hambre y destrucción ambiental inútil: mil millones de toneladas de comida van a la basura cada año en todo el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Alimentación,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alimentos ultraprocesados: cuáles son y cómo eliminarlos de nuestra dieta para comer más sano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/alimentos-ultraprocesados-son-eliminarlos-dieta-comer-sano_1_10980510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7819bf10-9606-4b3a-bbc1-76c432c20209_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alimentos ultraprocesados: cuáles son y cómo eliminarlos de nuestra dieta para comer más sano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España, el 20,3% de los alimentos que consumimos son ultraprocesados. Estos, compuestos básicamente de azúcar, sal y grasas, son una combinación tan atractiva como perjudicial para nuestra salud si abusamos de ellos</p><p class="subtitle">¿Cuál es el mejor sustitutivo del azúcar en la alimentación?</p></div><p class="article-text">
        Los encontramos por todas partes. Los alimentos ultraprocesados ocupan buena parte de las estanter&iacute;as de los supermercados y nos llaman tanto la atenci&oacute;n que muchas veces nos cuesta pasar por delante de ellos sin caer en la tentaci&oacute;n de comprar alguno. En Espa&ntilde;a, de acuerdo con una investigaci&oacute;n de la Universidad de Sao Paulo, el <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10260826/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">20,3% de los alimentos que consumimos son ultraprocesados</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El mismo estudio nos sit&uacute;a como segundo pa&iacute;s mediterr&aacute;neo con mayor consumo de estos, por detr&aacute;s de Malta (con un 27,6%). Esto significa que casi una cuarta parte de los alimentos que consumimos est&aacute;n cargados de az&uacute;car, sal, grasas, aditivos y conservantes artificiales. Se calcula, adem&aacute;s, que una <a href="https://www.contraelcancer.es/es/Enmacha-alimentacion-saludable/ultraprocesados" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tercera parte de las calor&iacute;as</a> que tomamos a diario provienen de alimentos ultraprocesados.
    </p><p class="article-text">
        Cuando pensamos en este tipo de alimentos nos vienen a la cabeza productos como cereales de desayuno, boller&iacute;a, patatas fritas, dulces, refrescos, barritas energ&eacute;ticas, yogures con sabor a fruta, pizzas congeladas o caramelos. Pero, &iquest;qu&eacute; son realmente los alimentos ultraprocesados?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Alimentos ultraprocesados: aditivos poco saludables y varias fases de procesamiento</strong></h2><p class="article-text">
        Todos los alimentos se procesan hasta cierto punto, incluso en nuestras cocinas si los elaboramos desde cero. Pero los alimentos ultraprocesados van mucho m&aacute;s all&aacute;. No los podr&iacute;amos recrear en nuestras cocinas porque contienen ingredientes como almid&oacute;n modificado o aceites hidrogenados, aditivos como saborizantes artificiales, emulsionantes, colorantes y edulcorantes, que suelen ser menos propensos a estropearse e incluyen varias fases de procesamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos ultraprocesados est&aacute;n dise&ntilde;ados para ser sabrosos, para llamar la atenci&oacute;n, se fabrican para que tengan una vida &uacute;til larga, para que sean econ&oacute;micos y est&eacute;n listos para comer. El problema reside en una suma de factores, como el excesivo procesamiento y la adici&oacute;n de ingredientes que, aunque son seguros, resultan poco saludables y lo que hacen es alterar su textura y aumentar la palatabilidad potenciando el sabor. 
    </p><p class="article-text">
        Como <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/javier-sanchez-perona-los-alimentos-ultraprocesados-se-disenan-para-ser-muy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expone</a> Javier S&aacute;nchez Perona, investigador del Consejos Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) en el Instituto de la Grasa y autor del libro <em>Los alimentos ultraprocesados</em>, estos son &ldquo;formulaciones elaboradas a partir de sustancias derivadas de alimentos y aditivos en las que no se pueden identificar otros alimentos en su forma original y que son ricos en grasas, sal y az&uacute;car, y adem&aacute;s tienen poca fibra diet&eacute;tica, prote&iacute;nas, vitaminas y minerales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no podemos para de comer esas galletas que tanto nos gustan? &iquest;Qu&eacute; contienen que nos hacen tener esta cierta dependencia? Hablamos, por tanto, de alimentos elaborados industrialmente, a menudo con poca materia prima, que contienen aditivos y sustancias a&ntilde;adidas, adem&aacute;s de az&uacute;cares, grasas, sal o almidones, cuya finalidad es, en gran parte, modificar el aspecto sensorial del producto. Estamos frente a un tipo de alimento dise&ntilde;ado para ser atractivo, estimularnos y generar una respuesta emocional mayor.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos saber que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30744710/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estamos frente a un alimento ultraprocesado</a>? Una de las consideraciones m&aacute;s importantes es tener cuidado con la informaci&oacute;n que suele aparecer en la parte frontal del envase del estilo &ldquo;con vitaminas&rdquo; o &ldquo;sin grasas&rdquo;. En la mayor&iacute;a de los casos, cuantas m&aacute;s cosas indica el envase, m&aacute;s problemas para interpretarlas y m&aacute;s desconfianza genera. En la mayor&iacute;a de los casos, los alimentos ultraprocesados contienen tal cantidad de informaci&oacute;n que, adem&aacute;s de larga, es dif&iacute;cil de descifrar y de entender.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, a la hora de hacer la compra debemos tener cuidado con no dejarnos llevar por el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/etiquetado-mentira_130_6111682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marketing y la publicidad de los alimentos</a>. Los ultraprocesados suelen comercializarse con palabras que, aunque pueden describir los ingredientes originales, no se refieren al proceso de elaboraci&oacute;n. Una galleta, aunque org&aacute;nica y natural, sigue siendo un alimento ultraprocesado. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Implicaciones de los alimentos ultraprocesados en nuestra salud</strong></h2><p class="article-text">
        Las investigaciones que demuestran que ingerir grandes cantidades de alimentos ultraprocesados est&aacute; relacionado con un mayor riesgo de problemas de salud como hipertensi&oacute;n o enfermedad cardiovascular son varias. Una de las m&aacute;s recientes es este <a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/14/13/2568" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a>, publicado en <em>BMJ</em> y seg&uacute;n el cual hay v&iacute;nculos directos entre un mayor consumo de ultraprocesados y un mayor riesgo de muerte por enfermedades cardiacas, diabetes tipo 2, obesidad, ansiedad, depresi&oacute;n y problemas para dormir. 
    </p><p class="article-text">
        O este otro<a href="https://www.bhf.org.uk/what-we-do/news-from-the-bhf/news-archive/2023/august/ultra-processed-foods-linked-to-cardiovascular-risk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> estudio</a> que, tras seguir a 10.000 mujeres durante 15 a&ntilde;os, concluye que aquellas con una ingesta mayor de ultraprocesados tienen un 39% m&aacute;s de probabilidades de desarrollar presi&oacute;n arterial alta.
    </p><p class="article-text">
        En esta misma l&iacute;nea van los resultados de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29444771/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado tambi&eacute;n en <em>BMJ</em> que, tras registrar las costumbres diet&eacute;ticas de m&aacute;s de 100.000 adultos franceses durante cinco a&ntilde;os, concluyen que las personas que consumen m&aacute;s ultraprocesados tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, coronarias y cerebrovasculares. La investigaci&oacute;n sugiere, por tanto, una asociaci&oacute;n entre las dietas ultraprocesadas y las enfermedades card&iacute;acas.
    </p><p class="article-text">
        Otra <a href="https://www.bmj.com/content/365/bmj.l1949" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, esta vez elaborada sobre casi 20.000 universitarios en Espa&ntilde;a, demuestra una relaci&oacute;n entre los alimentos ultraprocesados y el riesgo de muerte prematura. En concreto, las personas que com&iacute;an m&aacute;s de cuatro porciones al d&iacute;a ten&iacute;an un 62% m&aacute;s de probabilidades de haber muerto despu&eacute;s de un promedio de 10,4 a&ntilde;os que las personas en el grupo de bajo consumo (menos de dos porciones al d&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Pero los efectos van m&aacute;s all&aacute; del plano f&iacute;sico. Seg&uacute;n este <a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/14/13/2568" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a> publicado en <em>Nutrients</em>, las dietas ricas en alimentos ultraprocesados est&aacute;n relacionadas con un 44% m&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/dieta-poco-saludable-aumenta-riesgo-depresion_1_10852563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">riesgo de depresi&oacute;n</a> y un 48% m&aacute;s de riesgo de ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la mayor&iacute;a de los estudios sobre los ultraprocesados son observacionales y, por tanto, no pueden concluir causa y efecto, s&iacute; demuestran que el consumo de estos alimentos no ofrece resultados beneficiosos y s&iacute; una incidencia variable de consecuencias adversas para la salud, de ah&iacute; que sea importante moderar su ingesta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Propuestas para esquivar los alimentos ultraprocesados</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los problemas de abusar de los alimentos ultraprocesados es que no damos el espacio que necesitan los alimentos m&aacute;s saludables como frutas, verduras, pescado, legumbres o nueces. Pero podemos hacer <a href="https://salutpublica.gencat.cat/web/.content/minisite/aspcat/promocio_salut/alimentacio_saludable/02Publicacions/pub_alim_salu_tothom/Petits-canvis/La-guia-peq-cambios-castella.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos cambios</a> como priorizar, a la hora de hacer la compra, los alimentos b&aacute;sicos y frescos como fruta fresca, verduras, hortalizas, legumbres, pan, pasta, arroz, cereales integrales o pescado. 
    </p><p class="article-text">
        Otra buena manera de desplazar el consumo de ultraprocesados es recuperar la costumbre de cocinar, algo que hemos perdido con la modificaci&oacute;n en los patrones diet&eacute;ticos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que ha supuesto un descenso de las comidas caseras y un aumento de los alimentos ultraprocesados. Una manera de inclinar la balanza es, por tanto, cocinar en casa con m&aacute;s frecuencia, que no significa calentar el pollo frito congelado, sino partir del alimento fresco y elaborarlo en casa.
    </p><p class="article-text">
        Otras formas de hacerlo pasa por priorizar los yogures naturales y agregar fruta fresca en lugar de optar por los yogures aromatizados con az&uacute;car o edulcorantes a&ntilde;adidos; o cocinar nuestras propias salsas en lugar de comprarlas ya preparadas; o tomar avena por la ma&ntilde;ana con fruta y nueces en lugar de cereales de desayuno azucarados; y optar por la fruta fresca en lugar de tartas de fruta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/alimentos-ultraprocesados-son-eliminarlos-dieta-comer-sano_1_10980510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Mar 2024 13:43:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alimentos ultraprocesados: cuáles son y cómo eliminarlos de nuestra dieta para comer más sano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentos,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo debe cambiar nuestra forma de alimentarnos según la edad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/debe-cambiar-forma-alimentarnos-edad_1_10907006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecbb0bb6-cffe-440f-9f62-54ed2dba2f84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo debe cambiar nuestra forma de alimentarnos según la edad?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dieta que necesitamos evoluciona desde nuestra infancia hasta la vejez, pero menos de lo que se cree habitualmente. La clave está en los nutrientes. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Eres lo que comes&rdquo; es una m&aacute;xima que se cumple indefectiblemente en la nutrici&oacute;n de las personas. Una alimentaci&oacute;n equilibrada y adecuada es crucial en todas las etapas de la vida, pero las cantidades, el tipo de nutrientes y otras consideraciones diet&eacute;ticas espec&iacute;ficas pueden variar desde la infancia hasta la vejez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dieta y las necesidades nutricionales cambian a lo largo de la vida de una persona, adapt&aacute;ndose a diferentes etapas de crecimiento, desarrollo y cambios en el metabolismo. Sin embargo, las diferencias no son tan grandes. El organismo humano necesita unos nutrientes b&aacute;sicos a cualquier edad, aunque es posible que var&iacute;en las cantidades en cada etapa de la vida.
    </p><h3 class="article-text">La dieta en la infancia</h3><p class="article-text">
        Los humanos modernos son los &uacute;nicos animales que alimentan a sus peque&ntilde;os con algo distinto a lo que se supone que deben comer de adultos. En la naturaleza no hay 'men&uacute; infantil'. Los mam&iacute;feros maman durante un tiempo, incluidos los humanos, claro, pero una vez que son aut&oacute;nomos, comen lo mismo que los adultos.
    </p><p class="article-text">
        Si embargo, vivimos en un mundo que ha creado toda una industria alrededor de la falsa idea de que los ni&ntilde;os, una vez dejan de consumir leche materna y papillas, necesitan una comida especial. Se piensa que la comida adulta o bien no les gusta o no les conviene. Adem&aacute;s existe la creencia infundada de que los ni&ntilde;os necesitan un extra de az&uacute;car porque 'est&aacute;n creciendo'.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La dieta y las necesidades nutricionales cambian a lo largo de la vida de una persona, adaptándose a diferentes etapas de crecimiento, desarrollo y cambios en el metabolismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El doctor <a href="https://www.joaquinpuermaendocrino.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joaqu&iacute;n Puerma</a>, m&eacute;dico endocrino, aclara a elDiario.es que &ldquo;a partir de los dos a&ntilde;os de vida, dejan de tener tantos condicionantes diferentes y, a partir de esa edad, la alimentaci&oacute;n de un ni&ntilde;o, con modificaciones por su tama&ntilde;o y gustos, puede ser muy parecida a la de un adulto&rdquo;. Para el doctor Puerma, el extra de az&uacute;car para los ni&ntilde;os es un mito con consecuencias muy negativas: &ldquo;Contrario a esta creencia, los ni&ntilde;os no requieren cantidades excesivas de az&uacute;car y, de hecho, es crucial limitar su consumo para prevenir problemas de salud a largo plazo y no condicionar su paladar para alimentos m&aacute;s dulces&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dieta recomendada para los m&aacute;s peque&ntilde;os es, en esencia, la misma dieta saludable de un adulto: &ldquo;En lugar de az&uacute;cares a&ntilde;adidos, se debe priorizar una dieta equilibrada y rica en nutrientes esenciales, como frutas, verduras, prote&iacute;nas magras y granos integrales, para satisfacer sus necesidades en crecimiento y que el ni&ntilde;o aprenda a comer alimentos variados, lo que le servir&aacute; tanto el presente como en el futuro&rdquo;, a&ntilde;ade el endocrino. &ldquo;Desde el punto de vista nutricional, no tienen mucho sentido las secciones de comida del supermercado para ni&ntilde;os a partir de 5-6 a&ntilde;os, ya que podr&iacute;a ser la comida que se vende a adultos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La dieta de los adolescentes</h3><p class="article-text">
        A partir de la pubertad el cuerpo necesita m&aacute;s energ&iacute;a y nutrientes debido al r&aacute;pido crecimiento y desarrollo. La composici&oacute;n de la dieta es la misma, lo que cambian son las cantidades. Es crucial en esta fase que no se produzcan deficiencias de nutrientes ni de energ&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas son un nutriente esencial para construir nuevos tejidos y una deficiencia puede poner en riesgo el crecimiento. El cuerpo necesita m&aacute;s energ&iacute;a y nutrientes debido al r&aacute;pido crecimiento y desarrollo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde el punto de vista nutricional, no tienen mucho sentido las secciones de comida del supermercado para niños a partir de 5-6 años, ya que podría ser la comida que se vende a adultos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joaquín Puerma</span>
                                        <span>—</span> endocrino
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque las recomendaciones m&iacute;nimas de ingesta de prote&iacute;nas son de 0,85 gramos por kilo de peso y d&iacute;a, los &uacute;ltimos avances sugieren unas <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8147948/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesidades proteicas hasta un 60% superiores</a> a estas cifras. Adem&aacute;s, la recomendaci&oacute;n es la misma para todos los ni&ntilde;os y adolescentes, no existe una recomendaci&oacute;n espec&iacute;fica para los ni&ntilde;os que realizan un mayor nivel de <a href="https://www.eldiario.es/temas/ejercicio-fisico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actividad f&iacute;sica</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aumentan las necesidades de micronutrientes, sobre todo de calcio, hierro y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vitamina-d-como-conseguirla-invierno_1_10708056.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">vitamina D</a>, especialmente en las mujeres <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/que-alimentos-tomar-con-la-regla_1_10775521.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">debido a la menstruaci&oacute;n</a>.
    </p><h3 class="article-text">La dieta de los adultos</h3><p class="article-text">
        Las recomendaciones diet&eacute;ticas para los adultos a partir de los 18 a&ntilde;os se enfocan en evitar las deficiencias de nutrientes y prevenir enfermedades cr&oacute;nicas. La aparici&oacute;n de enfermedades cardiovasculares, de obesidad, diabetes, hipertensi&oacute;n e <a href="https://quo.eldiario.es/salud/q2307545283/prevenir-el-cancer-usando-la-dieta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluso de c&aacute;ncer</a> se ve muy determinada por la dieta y, por tanto, una alimentaci&oacute;n saludable tiene un papel fundamental en su prevenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaciones de la OMS</a> para una dieta equilibrada son frutas, verduras, granos enteros, prote&iacute;nas magras y, de nuevo, limitar la ingesta de az&uacute;cares a&ntilde;adidos a menos de un 5% de las calor&iacute;as del d&iacute;a (unos 25 gramos) y limitar tambi&eacute;n el exceso de sal y grasas saturadas. Es decir, consumir alimentos frescos y evitar <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/comer-ultraprocesados-ansiedad-depresion_1_10439409.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos ultraprocesados</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay circunstancias excepcionales. &ldquo;Durante el embarazo y la lactancia, por ejemplo, las mujeres experimentan demandas nutricionales especiales para el desarrollo del feto y el bienestar del reci&eacute;n nacido, como necesidades aumentadas de yodo y &aacute;cido f&oacute;lico, fundamental para el correcto crecimiento f&iacute;sico y mental del ni&ntilde;o&rdquo;, explica el doctor Puerma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las recomendaciones dietéticas para los adultos a partir de los 18 años se enfocan en evitar las deficiencias de nutrientes y prevenir enfermedades crónicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las personas que realizan regularmente ejercicios de fuerza o resistencia, o las que est&aacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27422521/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">embarazadas</a> o en <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7257931/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodo de lactancia</a>, pueden necesitar hasta el doble de prote&iacute;nas de la cantidad m&iacute;nima recomendada. Lo mismo ocurre en casos de enfermedad o accidentes. &ldquo;La recuperaci&oacute;n puede requerir ajustes en la ingesta de energ&iacute;a y prote&iacute;nas para fomentar la cicatrizaci&oacute;n y la reconstrucci&oacute;n de tejidos.&nbsp;Esto puede ser especialmente importante en personas de edad avanzada&rdquo;, aclara el doctor Puerma.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La dieta a partir de los 65</h3><p class="article-text">
        A no ser que se mantenga una actividad f&iacute;sica intensa, con la edad disminuye la masa muscular y la tasa metab&oacute;lica. Esto quiere decir que el organismo necesita menos calor&iacute;as. Sin embargo, los nutrientes (prote&iacute;nas, vitaminas y minerales) deben mantenerse o incluso aumentarse.
    </p><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas son cruciales para prevenir la p&eacute;rdida de masa muscular asociada con el envejecimiento (sarcopenia). El doctor Puerma explica que &ldquo;en lo que respecta a la contribuci&oacute;n proteica, contrariamente a las creencias convencionales, las recomendaciones de las sociedades cient&iacute;ficas sugieren aumentarla&rdquo;. Seg&uacute;n las estimaciones m&aacute;s modernas, las necesidades de prote&iacute;nas de las personas mayores son entre 1,2 gramos por kilo y d&iacute;a hasta 2 gramos, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4924200/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s el doble de la cantidad m&iacute;nima recomendada</a>, y los estudios coinciden en que ayudan a prevenir <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5952928/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las fracturas y la osteoporosis</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como apunta el doctor Puerma, &ldquo;es precisamente durante esta etapa de la vida cuando el suministro de prote&iacute;nas puede encontrarse m&aacute;s comprometido, debido la disminuci&oacute;n del apetito, los problemas de masticaci&oacute;n, las preferencias personales o el costo m&aacute;s elevado de alimentos ricos en prote&iacute;nas como carne, pescado y huevos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, con la edad tambi&eacute;n hay una p&eacute;rdida de apetito, y esto puede llevar a la malnutrici&oacute;n. Seg&uacute;n el doctor Puerma, &ldquo;en general, los pacientes mayores tienen una dieta m&aacute;s 'tradicional', con menos compra de ultraprocesados y m&aacute;s alimentos frescos del mercado de toda la vida&rdquo; pero &ldquo;con un consumo escaso de alimentos ricos en prote&iacute;na y poco densos cal&oacute;ricamente, lo que puede provocar riesgo de desnutrici&oacute;n y disminuci&oacute;n de la masa muscular&rdquo;, aclara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas de edad avanzada pierden la sensación de sed y tienden a beber menos agua de la que deberían</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joaquín Puermas</span>
                                        <span>—</span> endocrino
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro componente de la dieta es el agua. &ldquo;Las personas de edad avanzada pierden la sensaci&oacute;n de sed y tienden a beber menos agua de la que deber&iacute;an&rdquo;, advierte el doctor Puerma. &ldquo;Esto podr&iacute;a compensarse con recordatorios autom&aacute;ticos de relojes y <em>apps</em>, o recordando a los mayores que tienen que beber agua, aunque no sientan la sed que ten&iacute;an antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La fibra tambi&eacute;n tiene un papel esencial para evitar el estre&ntilde;imiento, m&aacute;s com&uacute;n a medida que pasan los a&ntilde;os, as&iacute; como las <a href="https://www.eldiario.es/era/vitamina-b12-si-necesito-suplementos_1_10145566.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">vitaminas, como la B12</a>, D, y minerales como el calcio, cuyas necesidades pueden aumentar, ya que la absorci&oacute;n suele disminuir con la edad.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos que estas recomendaciones son generales y pueden variar dependiendo de las condiciones de salud espec&iacute;ficas, preferencias diet&eacute;ticas y necesidades nutricionales de cada persona. Si a pesar de cumplir con las recomendaciones generales hay trastornos de la salud, es muy importante consultar con un m&eacute;dico o nutricionista para recibir orientaci&oacute;n personalizada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        *Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a> publicado por Oberon.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/debe-cambiar-forma-alimentarnos-edad_1_10907006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Feb 2024 12:21:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo debe cambiar nuestra forma de alimentarnos según la edad?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia de la comida y la cocina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/historia-comida-cocina_1_10481920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/322af528-e471-4f9f-9842-674b55ecf296_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Historia de la comida y la cocina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué lugar tiene la comida en la construcción de la nación y en los procesos de racialización? ¿Cuándo comenzaron las autoridades públicas a preocuparse por la cocina y cómo modificó esa preocupación la práctica de cocinar? ¿Cómo cambió la transmisión del saber culinario a lo largo del tiempo? ¿Qué jerarquías, apropiaciones y resignificaciones operan en la identificación de la cocina como patrimonio cultural? 
</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Historia de la salud: Ramón Carrillo y Cecilia Grierson</p></div><p class="article-text">
        En este nuevo episodio de Historiar, <strong>Sandra Aguilar Rodr&iacute;guez </strong>y <strong>Paula Caldo</strong> abordan estos y otros interrogantes y muestran c&oacute;mo el foco en la comida y la cocina permite problematizar distintos aspectos de la historia social y cultural.
    </p><p class="article-text">
        Conduce:<strong> In&eacute;s P&eacute;rez</strong>
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Shindell
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/56KehRzrz1i1C7Rnz8rzvs?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HistoriAr</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la&nbsp;<strong>Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia&nbsp;</strong>(<strong>AsAIH</strong>)<strong>.</strong>&nbsp;Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/historia-comida-cocina_1_10481920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Sep 2023 03:05:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Historia de la comida y la cocina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Comida,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los comemos por ansiedad y nos provocan más: así afecta el consumo de ultraprocesados a nuestro ánimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/comer-ultraprocesados-ansiedad-depresion_1_10458364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb1659e2-9096-4968-b89d-8c55d5bd39e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los comemos por ansiedad y nos provocan más: así afecta el consumo de ultraprocesados a nuestro ánimo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El consumo de alimentos ultraprocesados o comida basura, como hamburguesas congeladas, galletitas, snacks salados, postres o comidas preparadas está relacionado con un mayor riesgo de padecer ansiedad y depresión, sobre todo en menores.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; desayun&aacute;s? Y m&aacute;s importante, &iquest;qu&eacute; desayunan tus hijos? Puede que la respuesta sea cereales, magdalenas envasadas, facturas o galletitas. Todos estos alimentos (y otros muchos) entran en la categor&iacute;a de ultraprocesados y sus efectos sobre la salud son devastadores. Al aumento del riesgo de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33167080/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, colon irritable y c&aacute;ncer</a> hay que sumar uno m&aacute;s: los problemas asociados a la salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29227217/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de la Universidad de Sao Paulo</a>, el 20,3% de los alimentos que se consumen en Espa&ntilde;a son <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/comer/comida-procesada-arte-leer-etiqueta_1_2123207.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ultraprocesados</a>. Es el segundo pa&iacute;s mediterr&aacute;neo con mayor consumo despu&eacute;s de Malta (con un 27,6%). La cifra es preocupante, pero a&uacute;n est&aacute; lejos de la de <a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/11/8/1704" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos, donde el 70% del consumo</a> corresponde a estos alimentos.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de comida basura, tambi&eacute;n conocida como comida r&aacute;pida (<em>fast food</em>) y los casos de depresi&oacute;n y ansiedad fueron vinculados en diversos estudios. Se trata de una relaci&oacute;n en dos sentidos: los trastornos mentales llevan a la alimentaci&oacute;n emocional y al consumo de alimentos ultraprocesados y seg&uacute;n se est&aacute; observando, el consumo de alimentos ultraprocesados, como los cereales y los bollos, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21835082/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede tambi&eacute;n estar detr&aacute;s de problemas de ansiedad y depresi&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n emocional se define como la propensi&oacute;n a comer en respuesta a las emociones, especialmente emociones negativas, pero no solo. En una <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10005347/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios reciente</a> se lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que la sobrealimentaci&oacute;n, la obesidad y los comportamientos alimentarios poco saludables, como el consumo de comida r&aacute;pida, est&aacute;n asociados con la alimentaci&oacute;n emocional. Y el aumento de los s&iacute;ntomas depresivos y el malestar psicol&oacute;gico tambi&eacute;n est&aacute; relacionado con un mayor grado de alimentaci&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        Otras investigaciones recientes encontraron un v&iacute;nculo entre el consumo de alimentos altamente procesados y el bajo estado de &aacute;nimo. En un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35899785/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio realizado en 2022</a> con m&aacute;s de 10.000 adultos en Estados Unidos se detect&oacute; que cuanto m&aacute;s ultraprocesados com&iacute;an, m&aacute;s probabilidades ten&iacute;an de sufrir una depresi&oacute;n leve o sentimientos de ansiedad. El efecto se ve&iacute;a en aquellas personas que com&iacute;an m&aacute;s del 60% de sus calor&iacute;as diarias en forma de ultraprocesados.
    </p><p class="article-text">
        Otro <a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/14/22/4831" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona</a> y el Girona Biomedical Research Institute analiz&oacute; la relaci&oacute;n entre la ingesta de alimentos ultraprocesados y las dificultades psicosociales, como bajo estado de &aacute;nimo, sensaci&oacute;n de ansiedad o problemas de atenci&oacute;n. El estudio, realizado con adolescentes, encontr&oacute; que hay una asociaci&oacute;n directa entre el consumo elevado de alimentos y bebidas ultraprocesados, el malestar emocional y los problemas de conducta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los trastornos mentales llevan a la alimentación emocional y al consumo de alimentos ultraprocesados y según se está observando, el consumo de alimentos ultraprocesados puede también estar detrás de problemas de ansiedad y depresión</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">As&iacute; afecta la comida basura al cerebro</h3><p class="article-text">
        Por otro lado, el consumo de alimentos ultraprocesados tambi&eacute;n se asocia al deterioro cognitivo. Un <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamaneurology/article-abstract/2799140" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio en Brasil</a> encontr&oacute; una correlaci&oacute;n entre el consumo de estos alimentos y una peor funci&oacute;n cognitiva, medida como la capacidad de aprender, recordar, razonar y resolver problemas. Los ultraprocesados aceleraban el declive normal producido por la edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los posibles mecanismos son los efectos proinflamatorios de la comida basura. Las dietas ricas en grasas vegetales refinadas, harinas refinadas, az&uacute;cares a&ntilde;adidos y sal, ingredientes principales de muchas comidas r&aacute;pidas, se asociaron con respuestas inflamatorias en el cuerpo. A su vez, la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24095894/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica est&aacute; asociada con un mayor riesgo de trastornos</a> del estado de &aacute;nimo como la ansiedad y la depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos estudios apuntan a que la forma en la que la comida basura aumenta la inflamaci&oacute;n en el organismo es a trav&eacute;s de alteraciones en el microbioma intestinal. A su vez, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23384445/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la salud del microbioma intestinal est&aacute; relacionada con la salud mental</a>. Las dietas pobres en fibra, como la comida r&aacute;pida y los productos ultraprocesados, pueden alterar la composici&oacute;n del microbioma, lo que podr&iacute;a afectar la producci&oacute;n y regulaci&oacute;n de neurotransmisores y otros factores relacionados con el estado de &aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la comida ultraprocesada lleva a desequilibrios nutricionales ya que, a menudo, carece de cantidades suficientes de nutrientes esenciales como prote&iacute;nas, &aacute;cidos grasos omega-3, vitaminas y minerales, que son fundamentales para la funci&oacute;n cerebral y el estado de &aacute;nimo. Una deficiencia en estos nutrientes podr&iacute;a estar asociada con un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20048020/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento del riesgo de trastornos del estado de &aacute;nimo</a> en los pa&iacute;ses avanzados que consumen alimentos ultraprocesados.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el consumo de alimentos ultraprocesados lleva en muchas ocasiones al aumento de peso. En un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31105044/%C3%A7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimento con pacientes sanos</a> ingresados en un hospital, se les daba alternativamente alimentos frescos o comida ultraprocesada, con la misma composici&oacute;n en macronutrientes (prote&iacute;nas, carbohidratos y grasas) dejando que comieran hasta que estuvieran satisfechos (<em>ad libitum</em>). Los que com&iacute;an ultraprocesados llegaban a tomar 500 kcal de m&aacute;s. El aumento de peso y la obesidad a su vez est&aacute;n relacionados con problemas de autoimagen y autoestima, factores que tambi&eacute;n pueden llevar a la ansiedad y la depresi&oacute;n, algo que se ve <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35564458/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exacerbado por las redes sociales</a>.
    </p><h3 class="article-text">La comida fresca para la salud mental</h3><p class="article-text">
        Aunque todav&iacute;a no se conocen los mecanismos exactos que relacionan la dieta con la depresi&oacute;n y la ansiedad, s&iacute; se pudieron comprobar los efectos contrarios: una dieta de alimentos frescos mejora los s&iacute;ntomas de estos trastornos. Muchos <a href="https://www.nature.com/articles/s41380-020-00925-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios aleatorizados de alta calidad</a> demostraron el efecto beneficioso de una dieta rica en nutrientes sobre la depresi&oacute;n, por ejemplo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves puede ser el mayor contenido de los alimentos frescos en fibra, en comparaci&oacute;n con los procesados. La fibra, especialmente la fibra soluble prebi&oacute;tica, se encuentra sobre todo en alimentos vegetales como frutas, verduras, legumbres, frutos secos, semillas y cereales integrales.&nbsp;El organismo humano no puede digerir la fibra, pero la fibra ayuda a alimentar las bacterias beneficiosas del intestino, especialmente aquellas que al digerirla producen de &aacute;cidos grasos de cadena corta. Estas sustancias, como el butirato, protegen la pared intestinal y tienen un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9498509/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto antiinflamatorio</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los posibles factores es el bajo contenido de &aacute;cidos grasos omega-3 en los alimentos ultraprocesados. Estos &aacute;cidos grasos, en particular los EPA y DHA, presentes en abundancia en el pescado graso, tienen una acci&oacute;n reguladora de la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica y, por tanto, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8122828/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">influyen en la ansiedad y depresi&oacute;n</a>. Una revisi&oacute;n de estudios comprob&oacute; que, en particular, dosis altas de EPA podr&iacute;an tener un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18247193/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto similar al de los f&aacute;rmacos antidepresivos</a> como los ISRS (Prozac). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque ninguno de estos estudios es a&uacute;n una prueba de que la comida basura sea una causa directa de la ansiedad y la depresi&oacute;n, el peso de la evidencia hasta el momento apunta en la misma direcci&oacute;n, indicando que es un factor que puede llevar o agravar estas dolencias.
    </p><p class="article-text">
        *Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a> publicado por Oberon.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/comer-ultraprocesados-ansiedad-depresion_1_10458364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2023 13:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los comemos por ansiedad y nos provocan más: así afecta el consumo de ultraprocesados a nuestro ánimo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Salud,saludable,alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día de la Milanesa: ¿por qué se celebra el 3 mayo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-milanesa-celebra-3-mayo_1_10169742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2dafac52-3116-4678-ad47-d6bdd4b1a8d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día de la Milanesa: ¿por qué se celebra el 3 mayo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los 3 de mayo en Argentina se celebra el Día de la Milanesa. La efeméride, elegida al azar por los fanáticos en redes sociales, tiene el objetivo de rendir homenaje a este plato favorito de la cocina nacional.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>3 de mayo </strong>es el <strong>D&iacute;a de la Milanesa</strong>, una fecha que rinde homenaje a un plato no solamente t&iacute;pico en la <strong>Argentina</strong>, sino tambi&eacute;n uno de los favoritos. Sus acompa&ntilde;amientos son varios, como las papas fritas, el pur&eacute; o la ensalada, y puede estar hecha de pollo y soja, adem&aacute;s de carne.
    </p><p class="article-text">
        La fecha elegida para la efem&eacute;ride no tiene relaci&oacute;n con su historia, ya que&nbsp;fue elegida al azar por sus fan&aacute;ticos, quienes en el 2011 armaron una <strong>campa&ntilde;a </strong>en redes sociales para homenajear a su comida preferida. En un grupo de <em>Facebook</em>, se realiz&oacute; una votaci&oacute;n donde el 3 de mayo qued&oacute; instalado como el <strong>D&iacute;a Nacional de la Milanesa</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">&iquest;De d&oacute;nde viene la milanesa?</h2><p class="article-text">
        Aunque hay muchas versiones distintas sobre el origen de este plato, una de ellas dice que&nbsp;la milanesa surgi&oacute; en <strong>Mil&aacute;n</strong>, Italia, donde es conocida como <em><strong>Cotoletta</strong></em>. 
    </p><p class="article-text">
        Cuenta la leyenda que en el <strong>a&ntilde;o 1134</strong>, cuando esa ciudad italiana era parte del <strong>Imperio Austro-H&uacute;ngaro</strong>,&nbsp;un cocinero local le ofreci&oacute; a la Corte austr&iacute;aca este plato por primera vez. El cocinero <strong>Pietro Sorba </strong>relat&oacute; en uno de sus libros que en un men&uacute; de esa &eacute;poca aparece un plato llamado <em><strong>lombolos cum panitio</strong></em>.&nbsp;En lat&iacute;n, <em>lumbus </em>es la carne de lomo y&nbsp;<em>panitio</em>&nbsp;el pan. Fue con esa evidencia que el 17 de marzo de 2008, la municipalidad de Mil&aacute;n le otorg&oacute; a la milanesa el estatus de patrimonio oficial de la ciudad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En la segunda mitad del <strong>siglo XIX</strong>, las sucesivas invasiones austr&iacute;acas en el norte de Italia difundieron la receta de la milanesa en <strong>Viena</strong>. En ese pa&iacute;s, se lo conoce como <em><strong>Wiener Schnitzel</strong></em>, y es uno de los m&aacute;s famosos de la cocina local. Con los a&ntilde;os, los&nbsp;inmigrantes de los pa&iacute;ses europeos llevaron el plato a sus varios destinos, entre ellos la Argentina, donde fue variando hasta llegar a la versi&oacute;n que conocemos hoy.
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, la creaci&oacute;n de la <strong>milanesa napolitana </strong>es argentina. En la d&eacute;cada del 50, era cocinada en una fonda frente al estadio <strong>Luna Park </strong>de Buenos Aires, cuyo due&ntilde;o se llamaba <strong>Jos&eacute; N&aacute;poli</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-milanesa-celebra-3-mayo_1_10169742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 May 2023 03:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día de la Milanesa: ¿por qué se celebra el 3 mayo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Milanesa,Comida,Comida argentina,Gastronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Ahora sí, arrancó el año! Dale play al 2023 con cuatro nuevas propuestas de barcitos y restaurantes en Buenos Aires (Segunda entrega)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/la-ecuacion-del-disfrute/ahora-si-arranco-ano-dale-play-2023-cuatro-nuevas-propuestas-barcitos-restaurantes-buenos-aires-segunda-entrega_132_10147201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3b64b38-0a0a-4127-aec9-695f8cd5a0f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1071522.jpg" width="1080" height="607" alt="¡Ahora sí, arrancó el año! Dale play al 2023 con cuatro nuevas propuestas de barcitos y restaurantes en Buenos Aires (Segunda entrega)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siguen las aperturas de nuevas propuestas gastronómicas en Buenos Aires. ¡Es una de las ciudades más vigorosas y enérgicas del mundo! Todas las propuestas acá. </p></div><p class="article-text">
        Diciembre, enero y febrero son los meses de verano. Fiestas, fin de a&ntilde;o, vacaciones, viajes. La cabeza suele estar en cualquier otro lugar menos en Buenos Aires, pero eso no quiere decir que la ciudad se congela hasta la &ldquo;<strong>rentre&eacute;</strong> (como dicen los franceses)&rdquo;, la vuelta a la normalidad, el demorado inicio de a&ntilde;o que suele llegar en marzo/abril, sino que la escena gastron&oacute;mica no para de generar propuestas ardientes. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de estos &uacute;ltimos meses, las aperturas siguieron llegando. Buenos Aires nunca frena. &iexcl;Es una de las ciudades m&aacute;s vigorosas y en&eacute;rgicas del mundo! Hoy en <strong>La Ecuaci&oacute;n del Disfrute - el newsletter conjunto entre elDiarioAr y </strong><a href="http://www.malevamag.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la revista digital de lifestyle MALEVA</strong></a> -, les proponemos la segunda entrega de novedades para conocer ahora que s&iacute; empez&oacute; el a&ntilde;o. 
    </p><h3 class="article-text">1) Somos VIRGEN: tradici&oacute;n e innovaci&oacute;n mexicana en un espacio que no pasa desapercibido/ Av. Caseros 467, San Telmo.</h3><p class="article-text">
        En el ic&oacute;nico boulevard caseros de San Telmo hay un nuevo gran descubrimiento para visitar. Con recetas mexicanas t&iacute;picas pero reversionadas, una barra de cocktails alucinante y un imponente ambiente de dise&ntilde;o, Virgen aterriz&oacute; con una propuesta innovadora en una calle s&uacute;per tradicional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entrar a Somos Virgen es un viaje visual instant&aacute;neo: luces de ne&oacute;n, paredes revestidas, pana rosa, cortinas, mesas y barra de m&aacute;rmol y luminaria de dise&ntilde;o.</strong> Todo est&aacute; inspirado en los viajes de sus creadores. Uno de ellos es <strong>Diego Sicoli, tambi&eacute;n due&ntilde;o de Hierbabuena y La Popular</strong>, ubicados en el mismo boulevard.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El men&uacute;, creado por Manuel Malacarne, chef con experiencia en M&eacute;xico</strong>, tiene una gran variedad de entradas, guacamoles, quesadillas, ensaladas, tacos, platos principales y postres. Muchas de sus opciones incluyen pescado, pulpo y salm&oacute;n. Hay opciones sin tacc y veganas.
    </p><p class="article-text">
        Probamos los tacos de pesca del d&iacute;a en tempura, Guacamole, higos y casta&ntilde;as y Aguachile verde (tartare de mar, servido con aguachile de pepino, chile serrano, tomate verde y jugo de lim&oacute;n, tomates encurtidos y perlas de naranja).
    </p><p class="article-text">
        La barra ofrece cocktails cl&aacute;sicos y de autor, dise&ntilde;ados especialmente por la reconocida barmanager Brenda As&iacute;s, que hacen <strong>mucho hincapi&eacute; en el tequila y el mezcal.</strong> Tambi&eacute;n hay cervezas, micheladas y 4 tipos de mocktails para quienes prefieren opciones sin alcohol. <strong>Probamos el cocktail &ldquo;Las Dos Fridas&rdquo;</strong>, uno de los m&aacute;s pedidos, que lleva jugo de mango, n&eacute;ctar de anan&aacute;, Apricot brandy, tequila y labiado de togarashi.
    </p><p class="article-text">
        Virgen tambi&eacute;n tiene un sal&oacute;n apartado para eventos privados y mesas en la vereda para disfrutar los d&iacute;as, tardes y noches de verano.
    </p><h3 class="article-text">2) Corriente: una joyita de cocina experimental escondida en una calle tranquila / Ferrari 384, Villa Crespo.</h3><p class="article-text">
        Donde antes hab&iacute;a una f&aacute;brica de dulce de leche ahora existe Corriente, un restaurante de look industrial atravesado por el arte y la arquitectura, con gastronom&iacute;a experimental y carta de vinos internacionales. <strong>De bajo perfil en su exterior, se esconde en una calle tranquila de Villa Crespo</strong>, y de a poco fue conquistando a los vecinos y a otros locales que se acercan de distintas partes de Buenos Aires para conocerlo.
    </p><p class="article-text">
        Sus due&ntilde;os son arquitectos y el chef amante de la m&uacute;sica y el arte, eso deja ver la creatividad en todas las &aacute;reas de la propuesta. <strong>&ldquo;Somos un c&uacute;mulo de muchas cosas que fueron curadas para crear un proyecto en una zona que no hab&iacute;a ninguna propuesta parecida&rdquo;, detall&oacute; Steve Becker, chef de Corriente.</strong> &ldquo;El restaurant est&aacute; inspirado en las cosas que nos pasan a nosotros y tambi&eacute;n tiene mucho que ver con la mercader&iacute;a con la que trabajamos. Queremos que los platos sean muy espont&aacute;neos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La carta var&iacute;a seg&uacute;n la estacionalidad de los productos y las inspiraciones del chef. Probamos algunos de los platos nuevos, entre los que destacamos el <strong>calamar con crema de ajo blanco y duraznos; el pepino a la parrilla con gazpacho de mel&oacute;n, damasco, alcaparras y mizuna y el postre de duraznos con mascarpone </strong>(una reversi&oacute;n de un cl&aacute;sico de su infancia).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s, Corriente ofrece vinos de primer nivel tra&iacute;dos de Nueva Zelanda, Australia, Francia, Italia y distintas regiones de Argentina.</strong> Algunos los destapan con el sistema Coravin, lo que nos permiti&oacute; disfrutar vinos internacionales por copa, algo no muy habitual en restaurantes de Buenos Aires. Tambi&eacute;n hay una carta especial de vinos dulces con varias opciones para maridar con el postre.
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                    alt="Cocina experimental, sabrosa y para acompañar con vinos del mundo: así es Corriente en Villa Crespo"
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                Cocina experimental, sabrosa y para acompañar con vinos del mundo: así es Corriente en Villa Crespo                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">3) La Sorellina (Tiamo Pizza Bar): pizzas con personalidad y vinitos en un local de Colegiales que explota. / Freire 1393 - Colegiales. </h3><p class="article-text">
        Victoria y Carola Santoro, las hermanas creadoras de Tiamo - pizzer&iacute;a de Adrogu&eacute; - abrieron a mitad de diciembre 2022 La Sorellina, un pizza bar que <strong>ya explota en Colegiales.</strong> El nombre, traducido al espa&ntilde;ol, quiere decir &ldquo;la hermanita&rdquo;, lo que significa para las hermanas este nuevo espacio.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de La Sorellina es muy diferente a Ti Amo, tiene otra impronta, otro logo y un men&uacute; reducido. <strong>Al ser un &ldquo;pizza bar&rdquo;, se presenta como algo m&aacute;s informal, de paso, donde muchos eligen comer algo r&aacute;pido y temprano en la barra, con una copita de vino. </strong>Justamente se manejan sin reservas, por eso a las 19 hs (horario de apertura) ya est&aacute; arm&aacute;ndose la lista de espera. 
    </p><p class="article-text">
        Las estrellas del men&uacute; son, por supuesto, las pizzas napolitanas by Tiamo. Las m&aacute;s pedidas: la cl&aacute;sica margarita (porque cuando las cosas est&aacute;n bien hechas, menos es m&aacute;s), la Coraz&oacute;n de Burrata con salsa de tomate italiana, albahaca, parmesano y stracciatella y la Roma con salsa de tomate, mortadella con pistachos, albahaca y parmesano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Detr&aacute;s de la barra se exhiben botellas de vinos con personalidad para hacerle compa&ntilde;&iacute;a justa a los sabores de las pizzas. </strong>Para quien prefiere el combo m&aacute;s cl&aacute;sico, cuentan con birras de Strange Brewing.
    </p><p class="article-text">
        Un dato de color: del personaje &ldquo;La sorellina&rdquo;, que ilustraron como <strong>una luna con ojos y botas</strong>, desprendieron otros personajitos simp&aacute;ticos y simples que se esconden en los recovecos del lugar, como un juego de ni&ntilde;os que te invita a sorprenderte y sonre&iacute;r con cada nuevo descubrimiento.
    </p><h3 class="article-text">4) Sang&uuml;ich: rebeld&iacute;a y coraje reversionaron el cl&aacute;sico s&aacute;ndwich de miga / Av. Forest 1300, Villa Ort&uacute;zar.</h3><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Papa a la huanca&iacute;na dentro de un s&aacute;ndwich de miga? As&iacute; es, Sanguich se anim&oacute; a desafiar a los tradicionales paladares porte&ntilde;os</strong>, incorporando ingredientes disruptivos y plant based en los cl&aacute;sicos formatos que todos conocemos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tom&aacute;s Salinas y Luciano Combi, los creadores del local que abri&oacute; a principios de diciembre en Villa Ortuzar, se conocieron hace 3 a&ntilde;os trabajando juntos en la pandemia. Ignacio es due&ntilde;o de Fifi Almac&eacute;n</strong>, tambi&eacute;n a base de plantas, donde Tom&aacute;s es el jefe de cocina. &ldquo;Nos costaba encontrar sandwiches a base de plantas que tengan cierto nivel nutricional con buena calidad de producto&rdquo;, detall&oacute; Tom&aacute;s. &ldquo;Nosotros somos la primera sandwicher&iacute;a a base de plantas que ofrece una opci&oacute;n sana y sustentable y que no est&aacute; destinada exclusivamente a quienes mantienen este estilo de alimentaci&oacute;n&rdquo;, agreg&oacute; Combi.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El s&aacute;ndwich de miga es parte de la identidad porte&ntilde;a&rdquo;, asegura Luciano. </strong>Y si bien usan ingredientes que no son los m&aacute;s comunes para el paladar porte&ntilde;o, la acumulaci&oacute;n de gente retirando su pedido en la esquina de Forest y Virrey Avil&eacute;s demuestra que sus sabores est&aacute;n teniendo gran aceptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la carta actualmente tienen cinco opciones: Papa Huanca&iacute;na, una reversi&oacute;n del t&iacute;pico plato peruano, con papa huanca&iacute;na, cilantro, choclo y tapenade de aceitunas negras; Tofu Revuelto: tofu, salsa sin huevo, queso de caj&uacute; y ciboulette; Caprese: pasta de tomates secos, queso crema de caj&uacute; y pesto de albahaca; No at&uacute;n, con queso crema de caj&uacute;, no at&uacute;n y verdeo; y un &uacute;ltimo de mermelada y mantequilla de man&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Con qu&eacute; bebida acompa&ntilde;amos nuestro s&aacute;ndwich? Las opciones son jugos org&aacute;nicos prensados en fr&iacute;o de Good Juice, kombucha, verm&uacute; Salvo y cerveza Perro. <strong>Para los que buscan un cafecito tambi&eacute;n hay variedad y cookies de vainilla y chocolate sin tacc o Ice Cream Sandwich para el postre.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>LRT / TT</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Fotos: son gentileza de Corriente y de Sanguich. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Por Lenchu Rodríguez Traverso y Tamara Tornello, Maleva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/la-ecuacion-del-disfrute/ahora-si-arranco-ano-dale-play-2023-cuatro-nuevas-propuestas-barcitos-restaurantes-buenos-aires-segunda-entrega_132_10147201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Apr 2023 15:03:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Ahora sí, arrancó el año! Dale play al 2023 con cuatro nuevas propuestas de barcitos y restaurantes en Buenos Aires (Segunda entrega)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maleva,Comida,Restaurantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo es la dieta Harvard: las seis claves para una vida saludable y llena de energía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dieta-harvard-seis-claves-vida-saludable-llena-energia_1_10051932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a86dda9f-67aa-4620-bef1-2a16ecf3a69e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo es la dieta Harvard: las seis claves para una vida saludable y llena de energía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de una guía para comer de forma sana y equilibrada creada por los expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard. </p></div><p class="article-text">
        Mantener una vida saludable, longeva y de calidad es posible. No es f&aacute;cil. hay que encontrar la soluci&oacute;n en la tradici&oacute;n, en las dietas naturales y combinando alimentos que pasen lo menos posible por las f&aacute;bricas o los envases. Un ejemplo de ello puede ser la dieta mediterr&aacute;nea o la actual&nbsp;dieta Harvard,&nbsp;una novedad en el mundo de la nutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;Universidad de Harvard&nbsp;lo calific&oacute; como &ldquo;Plato para comer saludable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Distintos expertos en nutrici&oacute;n de la&nbsp;Escuela de Salud P&uacute;blica T.H. Chan de Harvard, junto con investigadores de Harvard Health Publications elaboraron un plan de alimentaci&oacute;n que d&eacute; una mejor salud y una vida m&aacute;s plena y que disminuya el riesgo de padecer enfermedades.
    </p><h3 class="article-text">La dieta &uacute;til para prevenir enfermedades cardiovasculares</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En cuanto a las principales enfermedades cr&oacute;nicas, como la prevenci&oacute;n de enfermedades cardiovasculares, diferentes tipos de c&aacute;ncer y la diabetes de tipo 2,&nbsp;esta forma de comer va a ser &uacute;til para prevenir esas enfermedades&nbsp;que son comunes en Estados Unidos, y en el mundo&rdquo;, dijo&nbsp;Lilian Cheung, profesora de nutrici&oacute;n en la escuela de Harvard. Entonces, &iquest;en qu&eacute; consiste esta dieta Harvard?
    </p><p class="article-text">
        La llamada dieta de Harvard es tambi&eacute;n calificada como 'Plato para Comer Saludable de Harvard', la cual crea&nbsp;&ldquo;comidas sanas y equilibradas&rdquo;,&nbsp;seg&uacute;n The Nutrition Source, una secci&oacute;n del sitio web oficial de la Universidad de Harvard.
    </p><p class="article-text">
        Al final, para llevar una vida de calidad y longeva, a la hora de alimentarnos nuestra dieta&nbsp;se basar&aacute; en verduras y frutas en la mitad de cada comida, todas complementadas con cereales integrales y prote&iacute;nas saludables. 
    </p><h3 class="article-text">Estas son las seis claves de la dieta de Harvard </h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Frutas y verduras</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Estos dos componentes deben estar presentes en la mayor&iacute;a de nuestras comidas. Es decir, la mitad de nuestro plato. Adem&aacute;s,&nbsp;se recomienda consumir las frutas enteras antes que hacerlas en zumo, para aprovechar todas sus propiedades. &ldquo;Una papa no es una verdura desde el punto de vista nutricional.&nbsp;&iquest;Por qu&eacute;?&nbsp;Bueno, la papa se comporta casi como un carbohidrato refinado. Aumenta el az&uacute;car en sangre&rdquo;, dijo Cheung.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Cereales</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Se deben a&ntilde;adir cereales integrales y que ocupen, en total, un cuarto del plato. &ldquo;Los cereales integrales tienen muchas m&aacute;s vitaminas y tambi&eacute;n fotoqu&iacute;micos y minerales, lo que es mucho m&aacute;s sano para nosotros y no nos subir&aacute; tan r&aacute;pido el az&uacute;car en sangre&rdquo;, recomend&oacute; Cheung. Estos cereales son: la avena, quinoa, cebada, trigo y arroz integral.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Prote&iacute;nas saludable</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ocupar&aacute;n un cuarto del plato y las prote&iacute;nas m&aacute;s saludables son:&nbsp;el pescado, pollo, los frutos secos y el pato. Cheung, por su parte, advierte que hay que evitar el consumo excesivo de carne roja y de carnes procesadas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Aceites saludables</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No hay que cocinar con aceites parcialmente hidrogenados como la margarina y aceites vegetales.&nbsp;Cheung recomienda usar el aceite de oliva,&nbsp;de soja, de ma&iacute;z o girasol en menor medida.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Agua, t&eacute; y caf&eacute; con leche</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo se dijo que hab&iacute;a que beber tres tazas de leche al d&iacute;a. Sin embargo,&nbsp;a Cheung no le pareci&oacute; &ldquo;lo m&aacute;s prudente&rdquo;.&nbsp;&ldquo;Sobre todo porque en EE.UU hay algunas poblaciones intolerantes a la lactosa&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>El ejercicio f&iacute;sico</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que realizar&nbsp;durante media hora al d&iacute;a,&nbsp;o al menos cinco veces por semana, una actividad vigorosa&rdquo;, dijo Cheung. Se recomienda hacer caminatas a paso ligero o clases de gimnasia como alternativa. &ldquo;Todos estamos envejeciendo, y debemos formar buenos h&aacute;bitos&nbsp;mientras somos j&oacute;venes para que se conviertan en parte de nuestra costumbre y nuestra rutina&rdquo;, finaliza Cheung.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dieta-harvard-seis-claves-vida-saludable-llena-energia_1_10051932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Mar 2023 12:36:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo es la dieta Harvard: las seis claves para una vida saludable y llena de energía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Salud,Dietas,Universidad de Harvard]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Restaurantes "imposibles" de Buenos Aires: ¿por qué nada es casualidad? Bajo perfil y deseo boca en boca, dos de las claves]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/la-ecuacion-del-disfrute/restaurantes-imposibles-buenos-aires-casualidad-perfil-deseo-boca-boca-claves_132_10028859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cfdbde2-5d36-4d9c-8913-5bf3ed908485_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Restaurantes &quot;imposibles&quot; de Buenos Aires: ¿por qué nada es casualidad? Bajo perfil y deseo boca en boca, dos de las claves"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Anchoíta puso a disposición todo el calendario de cenas de la temporada 2023. A las 19.50, diez minutos antes de que se pudiera hacer click o tappear el botón de “Reservar”, ya había más de 50 mil dispositivos conectados y, en menos de dos horas, se agotaron todas las reservas del año. En Julia tienen un sistema de reservas mensual, los días 15 abren el calendario del mes siguiente, o sea, a partir del 15 de marzo se puede conseguir mesa para abril.</p></div><p class="article-text">
        Una mano en el celular, la otra en el teclado de la computadora, la mirada fija en la hora, esperando a que llegue el momento, c&oacute;mplices de la situaci&oacute;n repiten esos mismos gestos en sus casas; pero solo aquellos que tengan conexi&oacute;n de alta velocidad y mucha suerte se saldr&aacute;n con la suya.
    </p><p class="article-text">
        Esa escena era habitual a la hora de comprar entradas para eventos que suceden una &uacute;nica vez, como un concierto o un partido de f&uacute;tbol, pero el fin de la pandemia llev&oacute; ese furor al universo gastron&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hoy conseguir mesa en Julia, Ancho&iacute;ta o Don Julio, por dar unos ejemplos, &ldquo;es imposible&rdquo;, como dir&iacute;a uno de los personajes de Capusotto.&nbsp;<strong>Desde la Ecuaci&oacute;n del Disfrute - el newsletter conjunto entre elDiarioAr y la revista digital de lifestyle</strong> <a href="//www.malevamag.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>MALEVA</strong></a><strong>&nbsp;-, vamos a dilucidar qu&eacute; hay detr&aacute;s de tanto deseo.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Por qu&eacute; sucede?</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Estos restaurantes tienen bien ganado su mote de &ldquo;figurita dif&iacute;cil&rdquo;, su trabajo s&oacute;lido los coloc&oacute; en esa posici&oacute;n, no llegaron all&iacute; de casualidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Valga como prueba, el hecho de que cuando abrieron, tanto en Julia como en Ancho&iacute;ta, se consegu&iacute;a mesa con pocos d&iacute;as de anticipaci&oacute;n y as&iacute; fue durante un tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Pero los que fueron quisieron volver y&nbsp;<strong>el boca a boca empez&oacute; a funcionar, eso sumado a los meses que estuvieron cerrados por la pandemia</strong>, hizo que al reabrir la demanda colapsara y tuvieran que cambiar el sistema de reservas.
    </p><p class="article-text">
        El 27 de diciembre del a&ntilde;o pasado, Ancho&iacute;ta puso a disposici&oacute;n todo el calendario de cenas de la temporada 2023.&nbsp;<strong>A las 19.50, diez minutos antes de que se pudiera hacer click o tappear el bot&oacute;n de &ldquo;Reservar&rdquo;, ya hab&iacute;a m&aacute;s de 50 mil dispositivos conectados y, en menos de dos horas, se agotaron todas las reservas del a&ntilde;o.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Julia tienen un sistema de reservas mensual, los d&iacute;as 15 abren el calendario del mes siguiente</strong>, o sea, a partir del 15 de marzo se puede conseguir mesa para abril.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El odiado cartelito que dice &ldquo;sin disponibilidad&rdquo; aparece tan r&aacute;pido como a los 15 minutos, e incluso en tan solo un minuto</strong>, como ocurri&oacute; cuando ingresaron en el ranking Latin America&rsquo;s 50 Best Restaurants.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Don Julio pone online el calendario de reservas de todo el a&ntilde;o, hoy en d&iacute;a reci&eacute;n se consiguen mesas a partir del 1 junio.&nbsp;</strong>Es m&aacute;s, cuentan que ya hay varias reservas para el &uacute;ltimo trimestre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Es que ese calendario se abre en dispositivos de todo el mundo, porque&nbsp;<strong>Don Julio viene cosechando fama mundial gracias a su presencia en los primeros puestos del Latin America&rsquo;s 50 Best Restaurants</strong>, tal es as&iacute; que en 2020 obtuvo el primer lugar y se consagr&oacute; como el mejor restaurante de la regi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Julio Báez creó Julia: uno de los restaurantes más codiciados de Argentina donde las mesas se agotan como si fuera un recital                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Parecido, pero distinto.</strong></h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay un fen&oacute;meno paralelo, el de&nbsp;<strong>los restaurantes que ostentan el t&iacute;tulo de &ldquo;imposibles&rdquo; solo durante un tiempo, en general durante los tres o cuatro meses que suceden a su apertura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que si el fan&aacute;tico de la m&uacute;sica tiene en claro d&oacute;nde y cu&aacute;ndo tocaran sus bandas favoritas, y el del f&uacute;tbol sabe el fixture de memoria,&nbsp;<strong>los amantes de la gastronom&iacute;a siguen el mismo patr&oacute;n y conocen al detalle todo lo que se viene en ese &aacute;mbito.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante el verano, por ejemplo,&nbsp;<strong>caus&oacute; mucha expectativa la apertura de Trescha, el fine dining del chef Tom&aacute;s Treschanski</strong>. La cena consta de 14 pasos, o &ldquo;momentos&rdquo; como eligen llamarlos, que se disfrutan en el chef counter, la versi&oacute;n m&aacute;s informal de la mesa del chef.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, conseguir un spot en esa codiciada barra para 10 comensales es posible, quiz&aacute;s ayuda el hecho de que el men&uacute; sin maridaje alcoh&oacute;lico tiene un costo de $40 mil pesos y a ese monto hay que sumarle las bebidas, lo m&aacute;s econ&oacute;mico es el acompa&ntilde;amiento libre de alcohol ($9000).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Que est&eacute; todo reservado no siempre anula la demanda espont&aacute;nea.&nbsp;</strong>En Ancho&iacute;ta, por ejemplo, reservan un solo turno y con horario a elecci&oacute;n, puede ser a las 20, para arrancar bien temprano, o, al contrario, ir a eso de las 22.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, circula un mito urbano que asegura:<strong>&nbsp;&ldquo;si ca&eacute;s a las 23, te sent&aacute;s&rdquo;. Y algo de cierto hay, porque si alguien libera su mesa, esta no se vuelve ocupar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n convalidan que &ldquo;<strong>al que madruga, Dios lo ayuda</strong>&rdquo;; si hay reserva para las 22 y un cliente espont&aacute;neo se acerca a las 20 consultando si hay lugar, le ofrecer&aacute;n la opci&oacute;n de ocupar esa mesa y retirarse a las 21.50.
    </p><p class="article-text">
        Ante la imposibilidad de reservar, muchos se ofuscan, otros tantos con esp&iacute;ritu de esp&iacute;a creen que es algo que promueven los restaurantes para usar a su favor &ldquo;el viejo truco&rdquo; del marketing de la escasez, lo cierto es que sucede en todo el mundo,&nbsp;<strong>ni hablar en los restaurantes que ostentan estrellas Michelin.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un caso emblema es el de Sukiyabashi Jiro, quien perdi&oacute; sus 3 estrellas porque en 2019 dej&oacute; de tomar reservas del p&uacute;blico general.&nbsp;</strong>En ese entonces se rumoreaba que estaba todo reservado por los pr&oacute;ximos dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo eso, en este templo de la cocina nipona, dirigido por Jiro Ono, los comensales tienen prohibido tomar fotos, deben cumplir con la puntualidad a rajatabla o pierden la reserva y<strong>&nbsp;tienen que haber estudiado las indicaciones que dan en el sitio web del restaurante, donde ense&ntilde;an c&oacute;mo comer cada pieza del men&uacute;, ya sea con los palitos o con la mano.&nbsp;</strong>El personaje del &ldquo;nazi de la sopa&rdquo;, de Seinfeld, que parodia las excentricidades de un chef bien podr&iacute;a haberse inspirado en este lugar.
    </p><p class="article-text">
        Es l&oacute;gico que algunas personas se quejen, no todo tiene que gustarle a todo el mundo, pero&nbsp;<strong>como dice el refr&aacute;n &ldquo;a llorar a la iglesia&rdquo;, los que est&aacute;n de acuerdo con el sistema se ocupar&aacute;n de llenar las mesas en minutos.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>PB</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Fotos: son gentileza de los restaurantes mencionados.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bandera, Maleva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/la-ecuacion-del-disfrute/restaurantes-imposibles-buenos-aires-casualidad-perfil-deseo-boca-boca-claves_132_10028859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Mar 2023 14:07:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Restaurantes "imposibles" de Buenos Aires: ¿por qué nada es casualidad? Bajo perfil y deseo boca en boca, dos de las claves]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maleva,Comida,Restaurantes,qué hacer]]></media:keywords>
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