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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Hundimiento]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/hundimiento/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Hundimiento]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Al menos seis muertos tras el hundimiento de un submarino turístico en la costa de Egipto del mar Rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/seis-muertos-hundimiento-submarino-turistico-costa-egipto-mar-rojo_1_12170734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2b0b595-344a-42e0-9174-66c6ffcb2762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al menos seis muertos tras el hundimiento de un submarino turístico en la costa de Egipto del mar Rojo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además de las víctimas mortales, hay nueve heridos, cuatro de ellos en estado grave, y 29 personas fueron rescatadas, según medios locales</p></div><p class="article-text">
        Un submarino tur&iacute;stico con 44 personas de diferentes nacionalidades a bordo se ha hundido frente a las costas de la ciudad egipcia de Hurgada, en el mar Rojo, y al menos seis de ellos han fallecido, y otros nueve est&aacute;n heridos, seg&uacute;n <a href="https://www.almasryalyoum.com/news/details/3410710" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el peri&oacute;dico </a><a href="https://www.almasryalyoum.com/news/details/3410710" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Al Masry Al Youm</em></a>. El diario egipcio se&ntilde;ala que cuatro de los heridos est&aacute;n en estado grave, aunque no detalla la nacionalidad de ninguna de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el peri&oacute;dico en &aacute;rabe, <strong>el submarino estaba realizando una excursi&oacute;n para ver los corales y los peces de colores del mar Rojo que tanto atraen a los turistas que visitan Egipto</strong>. Fuentes de seguridad citadas por el medio se&ntilde;alan que el submarino llevaba operando desde hace varios a&ntilde;os y se llamaba Sindbad.
    </p><p class="article-text">
        La Embajada rusa en Egipto ha informado a trav&eacute;s de su p&aacute;gina de Facebook que el accidente tuvo lugar este jueves alrededor de las 10:00 horas locales (09:00 en Espa&ntilde;a) y que todos los turistas (45, seg&uacute;n la legaci&oacute;n diplom&aacute;tica) que estaban a bordo del submarino son rusos. La Embajada asegura que &ldquo;la mayor&iacute;a de los pasajeros fueron rescatados y llevados a sus hoteles y hospitales en Hurgada&rdquo;; sin embargo, agrega que se est&aacute;n determinando el paradero de algunos turistas. En el mensaje, informa de que murieron cuatro personas, aunque no especifica si son miembros de la tripulaci&oacute;n o ciudadanos rusos.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; clara la causa del hundimiento del submarino, pero las embarcaciones tur&iacute;sticas en el mar Rojo han sufrido varios accidentes parecidos en los pasados a&ntilde;os, algunos de ellos mortales como el de este jueves. El mal mantenimiento de las embarcaciones, la falta de medidas de seguridad y de formaci&oacute;n de las tripulaciones contribuyen a que se repitan este tipo de sucesos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/seis-muertos-hundimiento-submarino-turistico-costa-egipto-mar-rojo_1_12170734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Mar 2025 18:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al menos seis muertos tras el hundimiento de un submarino turístico en la costa de Egipto del mar Rojo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Egipto,Hundimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ARA General Belgrano: a 40 años de la mayor tragedia naval en la historia de la Armada argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ara-general-belgrano-40-anos-mayor-tragedia-naval-historia-armada-argentina_1_8957786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17c400cd-0098-495c-9a06-2afba941f4d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="ARA General Belgrano: a 40 años de la mayor tragedia naval en la historia de la Armada argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 300 tripulantes perdieron la vida y otros 770 lograron sobrevivir al ataque con dos torpedos, producido el 2 de mayo de 1982, y a la tormenta y las bajas temperaturas en altamar que los pondrían a prueba hasta su rescate.</p></div><p class="article-text">
        Este lunes se cumplir&aacute;n <strong>40 a&ntilde;os </strong>del <strong>hundimiento</strong> del <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/guerra-de-malvinas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ARA General Belgrano</a>, un hecho que <strong>marcar&iacute;a un antes y un despu&eacute;s</strong> en la <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/40-anos-de-malvinas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerra de Malvinas</a>. <strong>Son 323 tripulantes los que perdieron la vida y 770 lograron sobrevivir </strong>no solo al <strong>ataque con dos torpedos</strong>, producido el 2 de mayo de 1982, sino tambi&eacute;n a la tormenta y las bajas temperaturas en altamar que los pondr&iacute;an a prueba hasta su rescate.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a anterior al ataque, el General Belgrano, que<strong> cumpl&iacute;a la tarea de interceptar comunicaciones brit&aacute;nicas</strong> a fin de identificar los movimientos del enemigo, hab&iacute;a recibido &oacute;rdenes para patrullar las aguas al sur de Malvinas junto a los destructores Piedrabuena y Bouchard, en una zona fuera del &aacute;rea de exclusi&oacute;n militar de 200 millas de radio fijada de forma unilateral por el Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        A bordo del ARA General Belgrano el clima era tranquilo y de mucha camarader&iacute;a entre sus 1093 tripulantes quienes, previo al conflicto b&eacute;lico, hab&iacute;an realizado en su mayor&iacute;a varias navegaciones y m&uacute;ltiples simulacros de combate y de abandono del buque. <strong>Esos ejercicios ser&iacute;an fundamentales para ganar valiosos minutos y salvar la vida de muchos luego del ataque brit&aacute;nico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El crucero ten&iacute;a 13.500 toneladas, de origen estadounidense botado en la segunda Guerra Mundial, que <strong>sali&oacute; indemne del ataque japon&eacute;s a Pearl Harbour</strong>. No contaba con <strong>sonar para detectar la presencia de submarinos</strong>, por lo que no pudo identificar a tiempo la amenaza del submarino nuclear HMS Conqueror de la Marina brit&aacute;nica, que lo acechaba a 400 millas y tras 30 horas de seguimiento.
    </p><p class="article-text">
        Al recibir la orden de atacar, a las 16.02 del domingo 2 de mayo de 1982, el Conqueror dispar&oacute; 3 torpedos Mark-8: <strong>el primero impact&oacute; en la sala de m&aacute;quinas y el segundo destruy&oacute; la proa del General Belgrano</strong>, mientras que el tercero intent&oacute; da&ntilde;ar al destructor Bouchard pero, sin dar en el objetivo, explot&oacute; a 100 metros de ese buque algunos minutos despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El ataque tom&oacute; por sorpresa a los tripulantes del Belgrano. <strong>Las balsas ya se encontraban asignadas y preparadas para albergar a grupos de veinte tripulantes</strong>; estaban equipadas con elementos de supervivencia, como instrumentos de pesca, caramelos concentrados, agua y un botiqu&iacute;n de primeros auxilios.
    </p><h3 class="article-text">El rescate de los tripulantes</h3><p class="article-text">
        Algunas condiciones jugaron a favor de los sobrevivientes, como <strong>la forma lenta y gradual en que se hundi&oacute; el crucero</strong>, o el hecho de que <strong>las llamas producidas por la explosi&oacute;n de los torpedos se mantuvieran en su interior y no se propagaran sobre el combustible desparramado por el agua</strong> que circundaba las balsas.
    </p><p class="article-text">
        Una tormenta feroz azot&oacute; las balsas a partir de la tarde y a lo largo de la noche de ese domingo, lo mismo durante toda la madrugada del 3 de mayo. Olas enormes, vientos de hasta 120 kil&oacute;metros por hora sumado a una sensaci&oacute;n t&eacute;rmica que, se estim&oacute;, oscilaba entre los 10 y 20 grados bajo cero, pusieron a prueba la resiliencia de los sobrevivientes, que estuvieron entre 20 y 43 horas en altamar hasta ser rescatados.
    </p><p class="article-text">
        A seis horas del naufragio se orden&oacute; la operaci&oacute;n de b&uacute;squeda y rescate de posibles sobrevivientes en la que participaron buques y aeronaves bajo la consigna de <strong>&ldquo;no dejar a ning&uacute;n marino atr&aacute;s&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Piedrabuena, con 300 tripulantes a bordo, pudo salvar a alrededor de 270 sobrevivientes                            </span>
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        Del rescate participaron por mar los destructores ARA Piedrabuena y ARA Bouchard, el aviso ARA Gurruchaga y el buque polar convertido a hospital ARA Bah&iacute;a Para&iacute;so; por aire, desde R&iacute;o Grande, la Escuadrilla Aeronaval de Exploraci&oacute;n despleg&oacute; sus aeronaves Neptune, claves para el avistamiento de las primeras balsas -que ya se hab&iacute;an alejado unos 80 kil&oacute;metros al sureste del lugar del hundimiento- durante el mediod&iacute;a del lunes 3 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        Unos 793 tripulantes fueron rescatados de las heladas aguas del Atl&aacute;ntico Sur, 770 de ellos lograron sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        El Piedrabuena, con 300 tripulantes a bordo, <strong>pudo salvar a alrededor de 270 sobrevivientes</strong>; el Gurruchaga <strong>rescat&oacute; a 360 n&aacute;ufragos</strong>, m&aacute;s de cuatro veces su dotaci&oacute;n; el Bouchard sigui&oacute; rescatando n&aacute;ufragos pese a sufrir una aver&iacute;a en sus m&aacute;quinas; mientras que <strong>el Bah&iacute;a Para&iacute;so pudo rescatar a los &uacute;ltimos 18 tripulantes con vida luego de 43 horas de intensa b&uacute;squeda</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El martes 5 de mayo, los buques arribaron a Ushuaia donde desembarcaron a los sobrevivientes para que recibieran pronta asistencia y hasta el 9 de mayo se continu&oacute; con las tareas de la b&uacute;squeda y recuperaci&oacute;n, pero ya solo se encontraron balsas vac&iacute;as o con tripulantes sin vida.
    </p><p class="article-text">
        <em>MB con informaci&oacute;n de agencia de noticias T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ara-general-belgrano-40-anos-mayor-tragedia-naval-historia-armada-argentina_1_8957786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Apr 2022 21:28:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra de Malvinas,Hundimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Morir en alta mar: la tragedia del Rigel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/morir-alta-mar-tragedia-rigel_1_8956349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36cca539-ae42-494f-a616-c6bc6174f27f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1046825.jpg" width="1050" height="591" alt="Morir en alta mar: la tragedia del Rigel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen cuatro años del hundimiento del pesquero marplantese. Familiares de los tripulantes reclaman saber qué pasó. En lo que va del siglo 49 embarcaciones se hundieron en el Mar Argentino.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Hay una despedida</strong>. Guillermina Godoy, en la punta de la escollera Norte que est&aacute; en la entrada al puerto de Mar del Plata, filma con el celular a un barco pesquero,&nbsp;el Rigel,&nbsp;y le grita a su hijo, Nahuel Navarrete, que lo ama. &Eacute;l es un marinero de treinta y dos a&ntilde;os. En el video no se lo ve, solo se escuchan sus gritos desde alg&uacute;n lugar de la nave que avanza&nbsp;hacia mar abierto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>No volver&aacute;n a encontrarse. El barco se hundir&aacute; horas m&aacute;s tarde.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace casi cuatro a&ntilde;os&nbsp;de aquella despedida. Guillermina lleva la cuenta precisa: &ldquo;1425 d&iacute;as&rdquo;, dice, y&nbsp;agrega que&nbsp;ning&uacute;n gobierno hizo nada por esclarecer el naufragio ni por recuperar los cuerpos de Nahuel y sus siete compa&ntilde;eros que, todo indica, quedaron atrapados en el buque.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El hundimiento del Rigel no es un hecho aislado:&nbsp;En lo que va del siglo, hubo 49 embarcaciones hundidas en el Mar Argentino. Son 98 marineros muertos o desaparecidos.</strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo quiero traer a mi hijo. Es un derecho que toda madre, todo padre debe tener: poder despedir los restos y no naturalizar m&aacute;s que el hombre de mar tiene que quedar en el mar&ndash;, dice Guillermina quien aquel 5 de junio de 2018, como cada vez que se embarcaba, llev&oacute; a Nahuel en el auto desde San Bernardo, la ciudad balnearia donde viv&iacute;an, al puerto marplatense. All&iacute; se encontraron con Mateo, el hermano, tambi&eacute;n marinero.
    </p><p class="article-text">
        Estuvieron los tres juntos. <strong>Nahuel les dio los &uacute;ltimos trescientos pesos que le quedaban y les cont&oacute; que la empresa &ndash;Pesca Nueva SA&ndash; les hab&iacute;a comprado almohadas. Todo un detalle para los empleados que no ten&iacute;an francos ni vacaciones ni aguinaldo</strong>. El sueldo depend&iacute;a de lo que pescaban y, si no, percib&iacute;an un m&iacute;nimo de nueve mil pesos, unos trescientos cincuenta d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Nahuel era segundo pescador, el &uacute;ltimo pelda&ntilde;o del escalaf&oacute;n. Deb&iacute;a verificar que el equipo de pesca estuviera preparado y las redes no necesitaran costuras para poder largarlas al agua en la zona de captura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el barco comenzaba el arrastre, y si el cardumen era grande, pod&iacute;a estar cuatro horas acumulando langostinos. Levantaban las redes entre todos los marineros y abr&iacute;an la bolsa para que el marisco cayera en la cubierta, con cuidado. El peso no deb&iacute;a alterar el equilibrio
    </p><p class="article-text">
        Agachados, mojados, con sol o lluvia, seleccionaban lo que serv&iacute;a, lo almacenaban en cajones y devolv&iacute;an el descarte al mar&nbsp;mientras segu&iacute;an arrojando&nbsp;otra vez las redes al agua para que todo el proceso volviera a repetirse. La jornada terminaba una vez que la bodega, donde cab&iacute;an mil seiscientos cajones, estaba completa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo le ped&iacute;a que se cuidara. Que los siete hijos, el hermano, los abuelos y el resto de la familia lo esper&aacute;bamos&rdquo;, dice Guillermina. Ella sab&iacute;a que Nahuel era capaz de ir colgando del buque, con el agua peg&aacute;ndole en la cara, con tal de desenganchar una soga enredada. Y sab&iacute;a, tambi&eacute;n, que su hijo soportaba el dolor en la cintura y en la espalda, el fr&iacute;o que le entumec&iacute;a los m&uacute;sculos y lo obligaba a pegarse trompadas en las piernas para volver a sentirlas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso Guillermina le insist&iacute;a que ten&iacute;a que volver. Sobre todo despu&eacute;s de que sufri&oacute; el primer naufragio.&nbsp;&nbsp;Fue cuatro a&ntilde;os del hundimiento del Rigel. El pesquero donde trabajaba Nahuel dio una vuelta de campana y se fue a pique. &Eacute;l y sus compa&ntilde;eros se tiraron al agua justo antes y pudieron ser rescatados por otro buque que pescaba en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Nahuel intentaba calmarla. Siempre le agradec&iacute;a el trabajo y el esfuerzo para que no les faltara nada desde que el padre los hab&iacute;a abandonado cuando eran peque&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pas&oacute; tiempo sin embarcarse: &ldquo;Ven&iacute;a a mi casa, se sentaba en la mesa de la cocina y lloraba solo de recordar el miedo en medio del mar&rdquo;, dice Guillermina. No encontraba trabajo. El dinero se acab&oacute; y consigui&oacute; un puesto en el Rigel, un barco de m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os y veintisiete metros de largo. Era una embarcaci&oacute;n preparada para la pesca de merluza al que le colocaron dos brazos a los costados que permit&iacute;an arrastrar las redes con que se captura el langostino. Esos tangones eran un riesgo, pod&iacute;an hacerle perder estabilidad.
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                El Rigel fue adoptado para capturar langostinos y eso le hacía perder estabilidad                            </span>
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        La temporada del langostino ya hab&iacute;a empezado cuando Nahuel se embarc&oacute; esa &uacute;ltima vez. Nadie quer&iacute;a perderse la pesca: pod&iacute;an hacer 90 mil d&oacute;lares en un solo viaje, 720 mil en un mes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tarde que el Rigel se preparaba para embarcar, una falla el&eacute;ctrica consumi&oacute; la energ&iacute;a del barco en veinte minutos. Nahuel ya estaba en la zona de embarque y le mand&oacute; un mensaje a Guillermina para que no se preocupara. Repararon el desperfecto, pero a ella algo la inquiet&oacute;. <strong>En el puerto no hab&iacute;a un solo agente de Prefectura para controlar que el barco zarpara en condiciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Rigel solt&oacute; amarras apenas pasadas las once de la noche. Tres d&iacute;as despu&eacute;s, en aguas de Chubut se encontr&oacute; con vientos huracanados y olas de m&aacute;s de seis metros. Todos los pesqueros sab&iacute;an del temporal y buscaron resguardo, anclados en el Golfo Nuevo, menos el Rigel que navegaba a 220 kil&oacute;metros de Punta Tombo cuando se comunic&oacute; por &uacute;ltima vez. A la ma&ntilde;ana siguiente, un guardacosta encontr&oacute; los restos del naufragio: cajones flotando, manchas de combustible en el mar y el cuerpo del capit&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En las tormentas, el capit&aacute;n y el segundo patr&oacute;n quedan al mando. Los marineros bajan al rancho, una habitaci&oacute;n con camas cuchetas a la que se llega por una escalera y tiene una&nbsp;&nbsp;ventana de no m&aacute;s de cuarenta cent&iacute;metros. Todo indica que nadie alcanz&oacute; a salir y los cuerpos de Nahuel y sus compa&ntilde;eros Cristian Osorio, N&eacute;stor Rodr&iacute;guez, Rodrigo Blanco, Luciano Mieres, Jonatan Amadeo, Carlos Rodr&iacute;guez y Rodrigo Sanita, quedaron atrapados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nadie de la empresa ni de la Prefectura se comunic&oacute; con Guillermina para avisarle que el Rigel hab&iacute;a perdido contacto y no lo encontraban. Ella lo supo por una publicaci&oacute;n de Facebook.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al barco lo hallaron veintitr&eacute;s d&iacute;as m&aacute;s tarde. Estaba a noventa y tres metros de profundidad. El Rigel es uno de los cuarenta y nueve buques argentinos hundidos en lo que va del siglo y Nahuel es uno de los noventa y ocho muertos o desaparecidos. Los datos son de la comunidad &ldquo;Ning&uacute;n hundimiento m&aacute;s&rdquo;. No hay registros oficiales.
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            </figure><h3 class="article-text">El mar es un cementerio</h3><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El mar es un cementerio&rdquo;, </strong>dice Guillermina quien d&iacute;as despu&eacute;s del hundimiento comenz&oacute; con el reclamo junto a los dem&aacute;s familiares. Quer&iacute;an justicia. Hicieron marchas, acampes, fueron al Congreso y a la Casa Rosada pero ni siquiera recibieron el certificado de presunci&oacute;n de fallecimiento para obtener la pensi&oacute;n que les corresponde.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2019, el Juzgado Federal N&ordm; 2 de Rawson, que investiga las causas del naufragio, orden&oacute; al Gobierno nacional que bajaran buzos profesionales para poder recuperar los restos y hacer las pericias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Guillermina dice que en una reuni&oacute;n, el entonces presidente Mauricio Macri dijo que no hab&iacute;a dinero para cumplir con la medida: &ldquo;Es as&iacute; la vida se&ntilde;ora, no hay presupuesto, me dijo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde sabr&iacute;a que s&iacute; hubo recursos para espiarlos. En septiembre de 2021, la justicia orden&oacute; un allanamiento a las oficinas de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) en Mar del Plata. En los discos r&iacute;gidos de tres computadoras hallaron fotos, filmaciones, seguimientos, datos personales, conversaciones y la actividad en las redes sociales de Guillermina y otros familiares del Rigel, el submarino ARA San Juan y el Repunte, otro pesquero hundido en 2017. A cada uno, adem&aacute;s, le atribu&iacute;an el color rojo, amarillo o verde como un sem&aacute;foro para indicar el nivel de &ldquo;peligrosidad&rdquo; seg&uacute;n el criterio de los esp&iacute;as. La informaci&oacute;n estaba organizada en documentos destinados al&nbsp;&nbsp;presidente Macri.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el ex presidente como el director de la AFI, Gustavo Arribas, la subdirectora, Silvia Majdalani y agentes de inteligencia est&aacute;n procesados. La causa, en la que Guillermina, el hermano de Nahuel y el padre de Jonatan Amadeo, son querellantes, se hab&iacute;a iniciado en los tribunales federales de Dolores y pas&oacute; a los de Comodoro Py el 1&ordm; de febrero pasado.
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                Guillermi, la mamá de Nahuel, junto a Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora                            </span>
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        El Gobierno del Frente de Todos tampoco cumpli&oacute; la orden judicial. En el pa&iacute;s no hay recursos p&uacute;blicos ni privados para ejecutarla y es necesario llamar a una licitaci&oacute;n p&uacute;blica internacional. Sin embargo, tampoco parece haber voluntad: todav&iacute;a no confeccionaron los pliegos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tengo respaldo econ&oacute;mico ni pol&iacute;tico. Mi &uacute;nica pol&iacute;tica es que haya seguridad en la pesca, que puedan ir a pescar y volver. Que se garantice eso&rdquo;,&nbsp;&nbsp;dice Guillermina y esa, adem&aacute;s, es una forma de proteger a Mateo, el hermano de Nahuel,  tambi&eacute;n  marinero aunque haya momentos en los que no consiga trabajo: &ldquo;Las denuncias no solo van contra prefectura y los due&ntilde;os de los barcos sino contra los gremios. Entonces la persecuci&oacute;n es continua&rdquo;, dice Guillermina.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces, ella siente que los esfuerzos no sirven de nada: no logra que busquen a su hijo y a los compa&ntilde;eros y que la vida se le cay&oacute; encima, que sue&ntilde;a con el barco, que seguir&aacute; hasta que se haga justicia, que es la voz de Nahuel.
    </p><p class="article-text">
        El Rigel sal&iacute;a del puerto y Guillermina lo enfoc&oacute; con la c&aacute;mara del tel&eacute;fono en la punta de la escollera Norte. En el video el barco navega, se escucha el soplido del viento, un grito de Mateo al hermano y el suspiro de ella que le pide a Dios que lo proteja. Despu&eacute;s le grita y Nahuel, desde el medio del mar, responde que la ama. Ella contesta que lo ama m&aacute;s y le desea suerte. Entonces &eacute;l le grita que se cuide y Guillermina, que intenta que la angustia no la ahogue, le pide que vuelva pronto. Hay unos segundos, un silencio que se interrumpe por la respiraci&oacute;n pesada de la madre que ya no puede contenerse. El barco avanza, indetenible, mientras sus luces se reflejan y parece que flotaran, como un presagio en las aguas oscuras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EC / MG</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Casanovas]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Apr 2022 04:04:30 +0000]]></pubDate>
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