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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Haruki Murakami]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/haruki-murakami/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Haruki Murakami]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los favoritos al Nobel de Literatura 2025: de los clásicos Murakami y Margaret Atwood a la irrupción de Rivera Garza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/favoritos-nobel-literatura-2025-clasicos-murakami-margaret-atwood-irrupcion-rivera-garza_1_12665466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b43852c-be26-4ef1-8056-d687e1fa974b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los favoritos al Nobel de Literatura 2025: de los clásicos Murakami y Margaret Atwood a la irrupción de Rivera Garza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Academia Sueca anunciará este jueves el nombre de la nueva persona galardonada con esta distinción y, aunque no se conoce cuál es la lista de nominados, sí hay favoritos y predicciones</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo jueves conoceremos el nombre de la nueva persona galardonada con el Nobel de Literatura, un premio que, desde su creaci&oacute;n en 1901, reconoci&oacute; a escritores de diversas culturas y estilos con la intenci&oacute;n de reflejar la riqueza y diversidad de la expresi&oacute;n literaria. Desde la surcoreana <strong>Han Kang</strong> el a&ntilde;o pasado, que no figuraba en las principales apuestas, hasta el noruego <strong>Jon Fosse</strong> el anterior, que s&iacute; se encontraba entre los favoritos, mucha es la expectaci&oacute;n que se crea en torno a la selecci&oacute;n del nuevo elegido por la Academia Sueca, que recibir&aacute; unos 11 millones de coronas suecas (unos 1.170.000 d&oacute;lares).
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n del galard&oacute;n no es ir a parar &uacute;nicamente a voces aclamadas, sino tambi&eacute;n intentar valorar a aquellas que interpelan la conciencia colectiva. Por ejemplo, en el caso m&aacute;s reciente de Han Kang, la autora hab&iacute;a publicado en 2007 la obra <em>La vegetariana</em>, donde el cuerpo vuelve a ser el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/han-kang-nobel-mirada-insolita-cruda-violencia-humana_1_11724452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">centro de la violencia</a>, en un sentido literal y simb&oacute;lico, y el objeto de la destrucci&oacute;n del ser humano que ostenta el poder (pol&iacute;tico, social, patriarcal, racial, identitario). Esta dimensi&oacute;n social y pol&iacute;tica cobr&oacute; una importancia renovada, especialmente desde la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/academia-sueca-nobel-literatura-escandalos_1_2143941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">crisis institucional</a> de la Academia en 2018, que hizo renunciar a algunos de sus miembros tras las acusaciones de abusos sexuales.
    </p><p class="article-text">
        El dato es importante porque, justo desde aquel a&ntilde;o, cuando gan&oacute; la novelista polaca <strong>Olga Tokarczuk</strong>, el trofeo se altern&oacute; entre hombres y mujeres. Teniendo esto en cuenta, y tras la victoria de Kang en 2024, hay muchas probabilidades de que el galard&oacute;n se otorgue esta vez a una personalidad masculina. Adem&aacute;s, aunque el Nobel es pol&iacute;tico, no quiso hasta ahora intervenir demasiado en la pol&iacute;tica, por lo que se valora el compromiso social de la obra de los autores pero se evita abordar temas urgentes, como en esta ocasi&oacute;n puede ser la situaci&oacute;n en Ucrania o el genocidio en Gaza. 
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;ximo secretismo</h2><p class="article-text">
        El proceso de selecci&oacute;n del Nobel es considerado uno de los secretos mejor guardados y los nombres de los candidatos nominados y los detalles de las deliberaciones internas se mantienen bajo un estricto r&eacute;gimen de confidencialidad.&nbsp;Esta confidencialidad, que busca proteger la integridad de la distinci&oacute;n y evitar presiones externas, tanto pol&iacute;ticas como medi&aacute;ticas, sobre los nominadores, los comit&eacute;s y la instituci&oacute;n responsable, tambi&eacute;n hace m&aacute;s dif&iacute;cil poder predecir qui&eacute;n se llevar&aacute; el importante reconocimiento. Sin embargo, no por ello es menos divertido hacer predicciones y observar qu&eacute; dicen las casas de apuestas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El gran favorito de este a&ntilde;o es el escritor indio Amitav Ghosh</strong>, conocido por sus novelas de ficci&oacute;n en ingl&eacute;s como <em>L&iacute;neas de sombra </em>(1988), <em>La Marea Hambrienta</em> (2004) o <em>Mar de amapolas</em> (2008). Nacido en Calcuta el 11 de julio de 1956, vive en Nueva York y alcanz&oacute; buena parte de su fama gracias a la trilog&iacute;a<em> El Ibis</em>, ambientada en los a&ntilde;os 1830, justo antes de las guerras del Opio, en la que narra la historia colonial de Oriente. La mayor&iacute;a de sus libros contienen una ambientaci&oacute;n hist&oacute;rica, sobre todo en el contexto del mundo del oc&eacute;ano &iacute;ndico. Solo hubo un Premio Nobel indio, el poeta bengal&iacute; Rabindranath Tagore en 1913, por lo que 2025 podr&iacute;a romper ese vac&iacute;o desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Ghosh lidera las apuestas, le siguen de cerca <strong>L&aacute;szl&oacute; Krasznahorkai, Gerald Murnane, Haruki Murakami y Thomas Pynchon</strong>, completando as&iacute; el top 5. Krasznahorkai es un novelista y guionista h&uacute;ngaro que se labr&oacute; una reconocida trayectoria gracias a t&iacute;tulos considerados por la cr&iacute;tica exigentes e incluso etiquetados como posmodernos, viajando a trav&eacute;s de temas dist&oacute;picos y melanc&oacute;licos. Murnane, por su parte, es un escritor australiano, y su obra, pese a ser de dif&iacute;cil clasificaci&oacute;n, se sit&uacute;a siempre entre el relato autobiogr&aacute;fico, la ficci&oacute;n y el ensayo, destac&aacute;ndolo en la prosa contempor&aacute;nea.
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                La escritora mexicana Cristina Rivera Garza, autora de obras como &#039;El invencible verano de Liliana&#039;, premio Pulitzer 2024                            </span>
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        Este podr&iacute;a ser igualmente el a&ntilde;o del escritor y traductor japon&eacute;s <strong>Haruki Murakami</strong>, que lleva mucho tiempo en las apuestas pero a&uacute;n no se hizo con el codiciado premio. Galardonado con el Premio Princesa de Asturias en 2023, el jurado destac&oacute; que &ldquo;es un gran corredor de fondo de la literatura contempor&aacute;nea&rdquo;. En aquel momento hab&iacute;a publicado <em>La ciudad y sus muros inciertos</em>, pero uno de sus t&iacute;tulos m&aacute;s conocidos sigue siendo <em>Tokio Blues</em> (1987), y cada a&ntilde;o se cree que el Nobel puede ir a parar a sus manos. 
    </p><p class="article-text">
        El timing podr&iacute;a sonre&iacute;r a <strong>Thomas Pynchon</strong>. El escritor, uno de los m&aacute;s misteriosos y celosos de su intimidad, no solo publicar&aacute; este a&ntilde;o su nueva novela, <em>Shadow Tocket</em>, a los 88 a&ntilde;os, sino que vive un renacer de inter&eacute;s por su <em>Vineland </em>gracias a la peculiar adaptaci&oacute;n realizada por Paul Thomas Anderson en la incre&iacute;ble<em> Una batalla tras otra</em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-thomas-anderson-confirma-grandes-directores-cine-reciente-apoteosica-batalla_129_12636268.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">,</a> la gran favorita a los pr&oacute;ximos Oscar.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, uno de los nuevos nombres que se contemplan es el de la mexicana <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cristina-rivera-garza-amistad-unico-frente-maquina-odio-convertido-mundo_1_12241656.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Cristina Rivera Garza</a>, de 61 a&ntilde;os, que irrumpid&oacute; con fuerza en las casas de apuestas. Public&oacute; recientemente <em>Terrestre</em>, un libro de relatos que define como &ldquo;una cara B&rdquo; de la novela sobre el femicidio de su hermana con la que consigui&oacute; un premio Pulitzer, <em>El invencible verano de Liliana</em> (2021). En una entrevista afirm&oacute; que &ldquo;trabajar con el lenguaje&rdquo; en estos tiempos es &ldquo;de una importancia pol&iacute;tica absoluta&rdquo;. Con su literatura, Rivera Garza regresa a la etapa del siglo XX para dar voz a otras j&oacute;venes que transitaron las carreteras de su pa&iacute;s en busca de conocimiento, aventuras y libertad.
    </p><p class="article-text">
        De entre los argentinos, se menciona que tienen posibilidades <strong>C&eacute;sar Aira</strong> y&nbsp;<strong>Samanta Schweblin</strong>. Hasta ahora, ning&uacute;n argentino obtuvo el Nobel de Literatura.
    </p><h2 class="article-text">A la Academia Sueca le gusta ser imprevisible</h2><p class="article-text">
        Cuando se trata de intentar averiguar qui&eacute;n ser&aacute; la persona escogida para el trofeo, hay una regla que no se debe pasar por alto: las opciones de que gane una figura estadounidense son m&iacute;nimas. Esto se debe a que prefieren darle ese impulso a otro tipo de literatura. 
    </p><p class="article-text">
        La poeta <strong>Louise Gl&uuml;ck</strong> gan&oacute; en 2020 tomando el relevo a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/bob-dylan-no-existe-contiene-multitudes_130_7980887.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Bob Dylan</a>, quien hizo lo propio en 2016. Antes que &eacute;l, la &uacute;ltima estadounidense en ganar fue <strong>Toni Morrison</strong> en 1993, que fue la primera estadounidense en hacerlo desde <strong>John Steinbeck</strong> en 1962. No obstante, las casas de apuestas tambi&eacute;n miran a <strong>Rebecca Yarros</strong>, que tuvo uno de los mayores fen&oacute;menos literarios de la d&eacute;cada con <em>Alas de sangre </em>(2023). Sin embargo, es absurdo pensar que realmente pueda ganar el Nobel, y menos a&uacute;n a la edad de 44 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la conversaci&oacute;n tampoco se queda <strong>J.K. Rowling</strong>, una figura que se repite siempre que se trata de averiguar el nueva ganador del Premio Nobel. No obstante, sus <a href="https://www.eldiario.es/cultura/j-k-rowling-dice-emma-watson-ignorante-desacuerdo-trans_1_12641942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pol&eacute;micas declaraciones</a> en los recientes a&ntilde;os quiz&aacute;s hayan alejado de ella a la Academia Sueca, al menos por el momento, para evitar que si la galardonan pueda parecer que muestran simpat&iacute;a hacia las mismas. Al igual que Rowling, tambi&eacute;n <strong>Margaret Atwood y Stephen King</strong> son tenidos en cuenta por las casas de apuestas a&ntilde;o tras a&ntilde;o, y en cualquier momento podr&iacute;an ser finalmente reconocidos con el Nobel, aunque el hecho de que sean favoritos perjudic&oacute; considerablemente sus opciones.
    </p><p class="article-text">
        El proceso hacia el Nobel de Literatura es extenso. El camino comienza en septiembre del a&ntilde;o anterior, cuando se env&iacute;an invitaciones a especialistas de la disciplina para que act&uacute;en como nominadores. Estos incluyen profesores universitarios, expertos reconocidos y galardonados previos. Las propuestas deben presentarse antes de que finalice el a&ntilde;o. Una vez recopiladas las nominaciones, que suelen ascender a al menos 200 propuestas por categor&iacute;a, se inicia la fase de evaluaci&oacute;n. La Academia Sueca, que act&uacute;a como el comit&eacute; de selecci&oacute;n para Literatura, reduce esta lista inicial. Tras un primer corte, se elabora una lista de 20 candidatos. Para el mes de mayo, esta lista se condensa en cinco nombres, sobre los cuales los miembros de la Academia estudian en profundidad y elaboran informes detallados. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/favoritos-nobel-literatura-2025-clasicos-murakami-margaret-atwood-irrupcion-rivera-garza_1_12665466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2025 09:43:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Premio Nobel,Haruki Murakami,Margaret Atwood,Cristina Rivera Garza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Haruki Murakami recibió el Premio Princesa de Asturias a las Letras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/haruki-murakami-recibio-premio-princesa-asturias-letras_1_10617201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efa43546-9a37-4fea-bac4-398efc77fa56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Haruki Murakami recibió el Premio Princesa de Asturias a las Letras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jurado destacó que el reconocimiento era otorgado por "la singularidad de su literatura, su alcance universal y su capacidad para conciliar la tradición japonesa y el legado de la cultura occidental".

</p></div><p class="article-text">
        El escritor japon&eacute;s <strong>Haruki Murakami</strong>, autor de m&aacute;s de 20 novelas, decenas de relatos y m&aacute;s de media docena de ensayos, recibi&oacute; hoy el <strong>Premio Princesa de Asturias de las Letras</strong> en la ciudad espa&ntilde;ola de Oviedo, sin hacer declaraciones en una ceremonia en la que tambi&eacute;n estuvo la actriz estadounidense <strong>Meryl Streep, ganadora del premio a las Artes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De elegante smoking negro, Murakami recibi&oacute; el diploma conmovido y con una sonrisa, y luego del saludo protocolar a los monarcas dirigi&eacute;ndose al p&uacute;blico presente en el Teatro Campoamor elev&oacute; el pergamino levantando sus brazos a modo de saludo y agradecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se lo vio escuchar atentamente las palabras de Streep, -ganadora del premio a las Artes- sobre la importancia de la escucha. Se trata de la tercera visita a Espa&ntilde;a del autor de m&aacute;s de 20 novelas, decenas de relatos y m&aacute;s de media docena de ensayos.
    </p><p class="article-text">
        La ceremonia de entrega de los premios creados en 1981 con el objetivo de &ldquo;honrar la labor cient&iacute;fica, t&eacute;cnica, cultural, social y humana realizada por personas, instituciones, grupos de personas o de instituciones en el &aacute;mbito internacional&rdquo; fue presidida por la <strong>Princesa Leonor de Espa&ntilde;a </strong>junto al resto de la Familia Real Espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Al momento de ser mencionado como un autor puente entre las culturas occidental y oriental, el rostro del escritor de 74 a&ntilde;os reflejaba su desacuerdo ante tal afirmaci&oacute;n, algo que motiv&oacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/haruki-murakami-premio-princesa-asturias-letras-2023_1_10233669.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el reconocimiento en la 43&ordm; edici&oacute;n de los premios que otorga la Fundaci&oacute;n radicada en Asturias</a>, ligada a la corona espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Murakami ya hab&iacute;a advertido el mi&eacute;rcoles pasado: &ldquo;Yo solo escribo lo que me da la gana y no pienso nada sobre desempe&ntilde;ar un papel del Este o del Oeste, ni en servir de puente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n de Murakami, el jurado se refiri&oacute; a su narrativa como &ldquo;ambiciosa e innovadora&rdquo; y resalt&oacute; que &ldquo;ha sabido expresar algunos de los grandes temas y conflictos de nuestro tiempo: la soledad, la incertidumbre existencial, la deshumanizaci&oacute;n de las grandes ciudades, el terrorismo, pero tambi&eacute;n el cuidado del cuerpo o la propia reflexi&oacute;n sobre el quehacer creativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A sus casi 18 a&ntilde;os y mayor&iacute;a de edad, la princesa Leonor, presidenta honoraria de la Fundaci&oacute;n sostuvo: &ldquo;Son personas con las que aspiro a sentirme identificada, aunque sumen algunas d&eacute;cadas m&aacute;s que yo. Porque siento que transmiten con sus acciones y en sus obras, esa esperanza que nos gu&iacute;a y nos inspira a los j&oacute;venes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y agradeci&oacute; a todos los premiado incluido los dos fallecidos (la historiadora francesa H&egrave;l&eacute;ne Carr&egrave;re d'Encausse y el fil&oacute;sofo italiano Nuccio Ordine)) &ldquo;por la luz que proyectan sobre los retos y la complejidad del mundo que nos toca vivir y por hacer que los premios que llevan mi nombre nos animen a recorrer un camino compartido y esperanzado, sin eludir esfuerzos y con responsabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Rey Felipe IV hizo menci&oacute;n los premiados y realiz&oacute; una diplom&aacute;tica cr&iacute;tica a las dos guerras que sacuden el mundo, calificadas por el monarca como &ldquo;terrible y oscura actualidad que define la agresi&oacute;n rusa a Ucrania&rdquo; y el largo conflicto entre Israel y Palestina, agravado por la escalada lanzada por el grupo Hamas el pasado 7 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos ten&iacute;amos la esperanza en estos comienzos del siglo XXI de vivir en un mundo m&aacute;s pac&iacute;fico, m&aacute;s estable, m&aacute;s ordenado, sin embargo esto no est&aacute; siendo as&iacute;. Este siglo XXI nos ha tra&iacute;do el regreso terrible de la guerra, de los conflictos b&eacute;licos en su versi&oacute;n m&aacute;s descarnada y brutal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n se refiri&oacute; sobre la democracia que garantiza la convivencia, sobre la que dijo que &ldquo;su fragilidad es un recordatorio para no caer en la pasividad&rdquo;, y destac&oacute; el momento de &ldquo;afrontar con el mayor sentido de responsabilidad&rdquo;, porque &ldquo;la paz, el bienestar econ&oacute;mico de personas y la preservaci&oacute;n de los valores democr&aacute;ticos as&iacute; lo exigen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Murakami (Kioto, 1949) es el narrador japon&eacute;s m&aacute;s le&iacute;do de su generaci&oacute;n que ha vendido millones de ejemplares en el mundo, convirti&eacute;ndose en un referente de la <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/periodista-espanola-sonsoles-onega-gana-premio-planeta-novela-hijas-criada_1_10599973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">literatura contempor&aacute;nea</a> tras el &eacute;xito de &ldquo;Tokio blues&rdquo; (1987), traducido a m&aacute;s 40 idiomas, que funde lo real con lo fant&aacute;stico teniendo en sus textos la huella de autores del siglo XIX como Fi&oacute;dor Dostoievski, Charles Dickens o Truman Capote.
    </p><p class="article-text">
        Cultor de una narrativa sencilla, de di&aacute;logos lac&oacute;nicos, con ambientes donde se funde lo real con lo fant&aacute;stico, su obra habla de soledades, vac&iacute;os y desamores, la intimidad, la b&uacute;squeda de la identidad o el amor. Ha recibido premios prestigiosos como el Franz Kafka (2006), el Jerusal&eacute;n (2009) y el Hans Christian Andersen de Literatura (2016), entre otros, aunque el Nobel de Literatura a&uacute;n le es esquivo.
    </p><p class="article-text">
        Su novela m&aacute;s exitosa es &ldquo;Tokio Blues&rdquo;, pero tambi&eacute;n escribi&oacute; &ldquo;1Q84&rdquo;, &ldquo;Underground&rdquo;, &ldquo;Kafka en la orilla&rdquo;, &ldquo;La chica del cumplea&ntilde;os&rdquo;, &ldquo;Sauce ciego, mujer dormida&rdquo; y &ldquo;De qu&eacute; hablo cuando hablo de escribir&rdquo;, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        El Princesa de Asturias contaba con 37 candidaturas de 17 nacionalidades y es el quinto de los ocho galardones internacionales que da anualmente la Fundaci&oacute;n hom&oacute;nima, que est&aacute; dotado con una escultura de Joan Mir&oacute;, un diploma acreditativo, una insignia y 50.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n de Agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/haruki-murakami-recibio-premio-princesa-asturias-letras_1_10617201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Oct 2023 22:48:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Haruki Murakami recibió el Premio Princesa de Asturias a las Letras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haruki Murakami,Literatura,Premio Princesa de Asturias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Haruki Murakami, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2023]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/haruki-murakami-premio-princesa-asturias-letras-2023_1_10233669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ab63a71-7646-4596-b037-a2e81f3e6422_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1124y1319.jpg" width="1200" height="675" alt="Haruki Murakami, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2023"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es un gran corredor de fondo de la literatura contemporánea", destacó el jurado sobre el escritor. El pasado mes de abril publicó su última novela en Japón, 'La ciudad y sus muros inciertos'.</p></div><p class="article-text">
        Haruki Murakami es uno de los nombres que cada a&ntilde;o aparece en las quinielas como favorito para hacerse con el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/annie-ernaux-gana-premio-nobel-literatura-2022_1_9601104.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Premio Nobel de Literatura</a>. La Academia sueca no le concedi&oacute; por el momento el prestigioso galard&oacute;n, pero la Fundaci&oacute;n Princesa de Asturias s&iacute; decidi&oacute; entregarle el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2023. El escritor, que el pasado mes de abril public&oacute; en Jap&oacute;n su primera novela en seis a&ntilde;os, <em>La ciudad y sus muros inciertos, </em>sucede a Juan Mayorga, vencedor de la edici&oacute;n de 2022.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un gran corredor de fondo de la literatura contempor&aacute;nea&rdquo;, destac&oacute; el jurado de la condecoraci&oacute;n, que realz&oacute; a su vez &ldquo;su alcance universal, su capacidad para conciliar la tradici&oacute;n japonesa y el legado de la cultura occidental en una narrativa ambiciosa e innovadora&rdquo;. Igualmente valoraron que &ldquo;supo expresar algunos de los grandes temas y conflictos de nuestro tiempo: la soledad, la incertidumbre existencial, la deshumanizaci&oacute;n en las grandes ciudades, el terrorismo, pero tambi&eacute;n el cuidado del cuerpo o la propia reflexi&oacute;n sobre el quehacer creativo&rdquo;.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8l7bwa" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Murakami naci&oacute; en Kioto el 12 de enero de 1949. Su debut en la literatura fue en 1979, a&ntilde;o en el que public&oacute; <em>Escucha la canci&oacute;n del viento</em>, que dio origen a la conocida como la <em>Trilog&iacute;a de la rata</em> que completaron <em>Pinball 1973</em> (1980) y <em>La caza del carnero salvaje </em>(1982). Previamente estudi&oacute; Literatura y teatros griegos en la Universidad de Waseda, aunque no acudi&oacute; demasiado a clase. El escritor combin&oacute; sus estudios con un trabajo en una tienda de discos en Shinjuku y apost&oacute; por abrir su propio bar de jazz en Tokio, que regent&oacute; junto a su pareja hasta 1981. No en vano, la m&uacute;sica ha sido un elemento decisivo durante toda su carrera literaria.
    </p><p class="article-text">
        En 1988 public&oacute; uno de sus t&iacute;tulos m&aacute;s conocidos, <em>Tokio Blues</em> (1987). Tras su &eacute;xito se fue a vivir por Europa y Estados Unidos, pero regres&oacute; a Jap&oacute;n en 1995 despu&eacute;s del terremoto de Kobe y el ataque terrorista que la secta Verdad Suprema cometi&oacute; en el metro de Tokio. Al volver, entrevist&oacute; a v&iacute;ctimas y miembros de la organizaci&oacute;n religiosa responsable del atentado. Fruto de esas conversaciones surgi&oacute; la obra de no ficci&oacute;n <em>Underground</em> (2014). Para entonces ya hab&iacute;a escrito <em>Kafka en la orilla</em> (2002) y<em>1Q84</em> (2010) y <em>Baila, baila, baila</em> (2012); y posteriormente llegar&iacute;an otros t&iacute;tulos como <em>Hombres sin mujeres</em> (2014).
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo es una colecci&oacute;n de cuentos entre los que se incluye en el que el director japon&eacute;s&nbsp;Ry&#363;suke Hamaguchi se bas&oacute; para filmar<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/critica-drive-my-car-oscar-2022_1_8719319.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Drive my car</em></a>. La pel&iacute;cula fue uno de los largometrajes m&aacute;s destacados de 2021. Cont&oacute; con su estreno internacional en el Festival de Cannes, donde gan&oacute; el premio a Mejor guion. En ella se relata la historia de un actor mayor y viudo que buscaba un ch&oacute;fer. Su mec&aacute;nico de confianza le recomienda a una mujer joven y, pese a sus dudas iniciales, entre ambos se establece un v&iacute;nculo muy especial.
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            <span class="title">
                Fotograma de la película &#039;Drive my car&#039;                            </span>
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        Los libros de Murakami fueron traducidos a m&aacute;s de cincuenta idiomas. En ellos prevalece el tono intimista, en ocasiones surrealista y con rasgos de inverosimilitud y humor. Rasgos que no evitaron que haya abordado problemas sociales, insistiendo en el ansia del amor y el sentimiento de soledad de sus personajes, que sobreviven entre lo real y lo on&iacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/cultura/juan-mayorga-premio-princesa-asturias-letras_1_9042678.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Premio Princesa de Asturias de las Letras</a> se suma a la lista de reconocimientos recibidos por el escritor y traductor de 74 a&ntilde;os, en la que figuran el Franz Kafka (2006), el Mundial de Fantas&iacute;a (2006), el Jerusal&eacute;n (2009) y el Hans Christian Andersen de Literatura (2016).
    </p><h3 class="article-text">Su &uacute;ltimo libro, a&uacute;n sin fecha de publicaci&oacute;n en Espa&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        La &uacute;ltima obra de Murakami, <em>La ciudad y sus muros inciertos</em> &ndash;para la que todav&iacute;a no hay fecha de publicaci&oacute;n en Espa&ntilde;a&ndash; gener&oacute; aglomeraciones en su pa&iacute;s natal el d&iacute;a de su lanzamiento, el pasado 13 de abril. Hubo librer&iacute;as que abrieron a la medianoche, mientras que otras prepararon puestos en sus puertas para facilitar las ventas. Su editorial, Shinchosha, confirm&oacute; que la primera edici&oacute;n en el pa&iacute;s asi&aacute;tico const&oacute; de 300000 ejemplares.
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                Seguidores deHaruki Murakami congregados en librerías de Japón para comprar su última obra                            </span>
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        La novela se extiende durante m&aacute;s de 600 p&aacute;ginas, sucede a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/claves-entender-murakami-muerte-comendador_1_1749210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La muerte del comendador</em></a><em> </em>(2017) y est&aacute; dividida en tres partes. La primera, relatada en primera persona, cuenta la llegada a la ciudad de altos muros en la que el yo adolescente del protagonista le hab&iacute;a dicho que podr&iacute;a encontrar a su verdadero yo. En la segunda regresa al mundo real, donde se convierte en el director de la biblioteca de un peque&ntilde;o pueblo en Fukushima. All&iacute; vive una misteriosa experiencia. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/conoces-haruki-murakami-leido-relatos_1_3590296.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Murakami</a> ya hab&iacute;a escrito una historia con un t&iacute;tulo similar &ndash;<em>The City, and its Uncertain Walls</em>&ndash; en una revista literaria en 1980. En su momento la consider&oacute; un fracaso porque estaba &ldquo;a medio hornear&rdquo;, de tal forma que nunca tuvo mayor recorrido hasta ahora.
    </p><h3 class="article-text">El jurado del Premio</h3><p class="article-text">
        El jurado del galard&oacute;n estuvo presidido por Santiago Mu&ntilde;oz Machado e integrado por Xos&eacute; Ballesteros Rey, Blanca Beras&aacute;tegui Garaiz&aacute;bal, Anna Caball&eacute; Masforroll, Gonzalo Celorio Blasco, Jes&uacute;s Garc&iacute;a Calero, Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a Delgado, Pablo Gil Cuevas, Francisco Goyanes Mart&iacute;nez, Lola Larumbe Doral, Juan Mayorga Ruano, Carmen Mill&aacute;n Grajales, Leonardo Padura Fuentes, Jos&eacute; Mar&iacute;a Pou Serra, Fernando Rodr&iacute;guez Lafuente, Ana Santos Aramburo, Jaime Siles Ruiz, Anne-H&eacute;l&egrave;ne Su&aacute;rez Girard, Juan Villoro Ruiz y Sergio Vila-Sanju&aacute;n Robert (secretario).
    </p><p class="article-text">
        La candidatura fue propuesta por Mar&iacute;a Sheila Cremaschi, directora para Espa&ntilde;a del Hay Festival of Literature and Arts, entidad galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Comunicaci&oacute;n y Humanidades 2020. Cada reconocimiento est&aacute; dotado con una escultura de Joan Mir&oacute; &ndash;su s&iacute;mbolo representativo&ndash;, un diploma acreditativo, una insignia y 50000 euros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/haruki-murakami-premio-princesa-asturias-letras-2023_1_10233669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 May 2023 12:33:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Haruki Murakami, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2023]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haruki Murakami,Literatura,Premio Princesa de Asturias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pagar las expensas de Nathy Peluso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pagar-expensas-nathy-peluso_129_9256888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la semana en la que asistimos a la ira contra la cantante por decir que se siente más española que argentina, Tamara Tenenbaum escribe sobre los acentos que no son de ninguna parte y la dificultad para traducir el argentinismo "pagar las expensas".</p></div><p class="article-text">
        Ser porte&ntilde;a y trabajar con el lenguaje se debe parecer a ser pelirroja de nacimiento; es el &uacute;nico pelo que has tenido, pero vas por la vida acostumbrada a manejarte como una excepci&oacute;n, con la conciencia de la excepci&oacute;n. Me toca pensar en esto muy seguido, y cada vez m&aacute;s, a medida que dialogo m&aacute;s frecuentemente con pa&iacute;ses &mdash;<em>mercados</em>&mdash; fuera de la Argentina. Los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os m&aacute;s o menos los pas&eacute; trabajando en la primera temporada de <em><strong>El fin del amor</strong></em>, adaptaci&oacute;n de un libro que escrib&iacute;, y que si todo sale bien va a verse en muchos lugares muy lejanos a mi Buenos Aires querido; el debate que m&aacute;s me gusta de todos los que tuvimos que tener fue el que trataba sobre la frase <strong>&ldquo;pagar las expensas&rdquo;.</strong> No fue particularmente largo, y la frase qued&oacute;, pero me gusta porque representa muchas cosas: cuando hablamos de la dificultad del dialecto rioplatense pensamos sobre todo en el voseo o el lunfardo, y pocas veces en la cantidad de frases y construcciones que usamos sin saber que son de ac&aacute;. Me gusta tambi&eacute;n porque muestra algo que es obvio, que es que las variaciones del espa&ntilde;ol representan no solamente maneras de hablar espec&iacute;ficas sino tambi&eacute;n mundos espec&iacute;ficos: econom&iacute;as espec&iacute;ficas, transacciones espec&iacute;ficas, formas de vida espec&iacute;ficas. &ldquo;Pagar las expensas&rdquo; no solo es una frase que no existe en otros lugares; es un concepto muy distinto en otros lugares, en los que ese gasto no est&aacute; tan cerca de lo que se paga por un alquiler, en los que los encargados no son la instituci&oacute;n que son aqu&iacute; (ac&aacute;) y las reuniones de consorcio tampoco. Por eso no se la pod&iacute;a sacar: una discusi&oacute;n sobre departamentos que hable de &ldquo;los gastos&rdquo; y no de las expensas es una discusi&oacute;n que no est&aacute; sucediendo en Buenos Aires, sino en alg&uacute;n no-lugar inventado en el que los personajes se cuidan de no ser malentendidos como si supieran que hay alguien que los est&aacute; mirando. Es esto &uacute;ltimo lo que me molesta a veces en la traducci&oacute;n, tambi&eacute;n, lo que creo que hay que combatir: el miedo al malentendido. Si los originales se donan siempre al malentendido, porque el lenguaje necesariamente lo hace, la traducci&oacute;n no deber&iacute;a venir a rescatarlos.
    </p><p class="article-text">
        Me puse a pensar en esto porque justo cuando internet decidi&oacute; que la cabeza de <strong>Nathy Peluso</strong> rodaba esta semana &mdash;nacida en Luj&aacute;n pero radicada en Espa&ntilde;a hace mucho tiempo, dijo sentirse m&aacute;s espa&ntilde;ola que argentina&mdash;, yo estaba leyendo un cuento de<strong> Murakami </strong>que se llama &ldquo;Yesterday&rdquo;. El narrador, un muchacho t&iacute;mido y bastante solitario, se hace amigo de un freak, Kitaru, que naci&oacute; en Tokio pero desaprendi&oacute; su perfecto japon&eacute;s est&aacute;ndar capitalino para aprender el dialecto de Kansai a la perfecci&oacute;n. Tanimura-kun, que hablaba de nacimiento el dialecto de Kansai, hab&iacute;a hecho exactamente lo contrario, pero a nadie le llamaba la atenci&oacute;n en eso, como a nadie le llama la atenci&oacute;n que a un cordob&eacute;s se le aporte&ntilde;e el acento despu&eacute;s de un par de a&ntilde;os en Buenos Aires o que un argentino radicado en Espa&ntilde;a empieza a usar el &ldquo;vale&rdquo; en lugar del dale; y, en cambio, nos parecer&iacute;a casi psic&oacute;tico que un porte&ntilde;o viviendo en Buenos Aires decidiera empezar a hablar como cordob&eacute;s solo por ser fan de Talleres, m&aacute;s o menos como cuenta Kitaru en el cuento. En un momento del cuento, de hecho, la novia de Kitaru explicita esto en un lenguaje par&oacute;dicamente acad&eacute;mico: &ldquo;Quiz&aacute;s las culturas valgan lo mismo&rdquo;, dice Erika Kuritani, &ldquo;pero desde la restauraci&oacute;n Meiji la forma en que las personas hablan en Tokio se ha vuelto el est&aacute;ndar para el japon&eacute;s oral&rdquo;. Esta cuesti&oacute;n de los dialectos no est&aacute; en el centro del argumento, me parece &mdash;en el sentido de que&nbsp; no se utiliza para generar ninguna confusi&oacute;n en particular, ni para hablar de alg&uacute;n viaje que suceda en tiempo presente en el relato&mdash; pero s&iacute; est&aacute; en el centro del cuento. De hecho, el cuento empieza y termina recordando la traducci&oacute;n que hizo Kitaru de la canci&oacute;n &ldquo;Yesterday&rdquo; al Kansai; y de hecho, esta excentricidad de Kitaru de decidir abandonar lo<em> hegem&oacute;nico </em>que le toc&oacute; en suerte por nacer en Tokio y reemplazarlo en cambio por un japon&eacute;s <em>subalterno</em> es la caracter&iacute;sticas m&aacute;s central de su personalidad, lo que se supone que m&aacute;s debe decirnos sobre &eacute;l. Kitaru es una persona que toma decisiones est&eacute;ticas, antes que decisiones &uacute;tiles; una persona dispuesta a perder recursos &mdash;por lo pronto, el status que da hablar el japon&eacute;s de Toki con perfecci&oacute;n de nativo&mdash; por razones que no le son claras a la gente que le rodea, ni a nadie m&aacute;s que a &eacute;l mismo. Es ese rasgo lo que parece seducir al narrador del relato: esa vocaci&oacute;n por lo in&uacute;til incluso a costa del propio beneficio, y lo que es mejor, en un capricho que ni siquiera es nacionalista, un tipo de capricho ampliamente aceptado. A nadie le llama la atenci&oacute;n que yo quiera defender a rajatabla la necesidad de &ldquo;pagar las expensas&rdquo; en lugar de &ldquo;pagar los gastos del departamento&rdquo;; lo genial de Kitaru es que est&aacute; defendiendo su derecho a hablar de una manera que no le sirve para nada pero que adem&aacute;s tampoco le pertenece en nada. O s&iacute;, pero no como los dem&aacute;s piensan que funciona la pertenencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; por qu&eacute; el cuento de Murakami me hizo pensar en Nathy Peluso, y en mi necesidad de pagar las expensas; quiz&aacute;s porque siento que Nathy Peluso ya hablaba con un acento que no era de ninguna parte, y que las veces que la hab&iacute;an acusado de &ldquo;apropiaci&oacute;n cultural&rdquo; mi reacci&oacute;n inmediata fue &ldquo;pero de qu&eacute; cultura se estar&iacute;a apropiando si en ninguna regi&oacute;n real de la Tierra la gente habla as&iacute;&rdquo;; quiz&aacute;s porque tambi&eacute;n me parece gracioso que ser argentina le haya dado derecho a &ldquo;hacerse la latina&rdquo;, cuando hacerse la latina hoy en t&eacute;rminos globales es hacerse la colombiana o la cubana y a m&iacute; me quedar&iacute;a igual de rid&iacute;culo que a una gringa, pero parece que era una cuesti&oacute;n de tener los papeles en orden; quiz&aacute;s porque en general esas preguntas me aburren, pero el cuento de Murakami lograba retomarlas de una forma que es atractiva, provocadora, y bella, porque no habla de reglas, ni de propiedades, ni de lo que est&aacute; bien y lo que est&aacute; mal, de v&iacute;ctimas y victimarios de delitos invisibles. En el cuento de Murakami los dialectos son como remeras, y lo gracioso es que nos parezca tan extra&ntilde;o ponerlas y quitarlas siendo que estrictamente es hermosa la capacidad de tenemos de pon&eacute;rnoslas y sac&aacute;rnoslas, de aprender a hablar de otra manera, de escuchar otras cosas aunque a veces no las entendamos del todo y jugar a reproducirlas porque eso no es necesariamente ni una burla ni un robo, es una cosa que podemos hacer y ver qu&eacute; pasa, es una forma de enriquecer la experiencia. No me importa si es as&iacute; como funcionan las identidades en la realidad: no es una tesis que estoy defendiendo, justamente, es un juego.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pagar-expensas-nathy-peluso_129_9256888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 03:07:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nathy Peluso,El fin del amor,Tamara Tenenbaum,Haruki Murakami,Traducción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y viviremos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viviremos_129_8973697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b10be3db-256f-4a92-a9b0-3b34df83144e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Y viviremos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir de "Drive my car" una reflexión sobre quienes sobreviven en otros textos, otras ficciones y en la realidad.</p></div><p class="article-text">
        Hab&iacute;a le&iacute;do muchos comentarios, todos elogiosos, acerca de <em>Drive my car (2021)</em>, de<strong> Rysusuke Hamaguchi</strong>. A veces no es a favor del objeto que venga con tanta expectativa. Igual, para compensar, leo tambi&eacute;n que fue la ganadora a mejor pel&iacute;cula extranjera en los Oscars de este a&ntilde;o, una de cal, una de arena, pero esto no lo s&eacute; hasta despu&eacute;s de haberla visto. Tambi&eacute;n es cierto que no son tanto los buenos comentarios lo que me llevan a verla, sino la trama japonesa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dice, desde los t&iacute;tulos, que est&aacute; basada en un relato de <strong>Haruki Murakami,</strong> que se llama igual que la pel&iacute;cula. Leo el cuento despu&eacute;s y todo lo que est&aacute; en &eacute;l est&aacute; en la pel&iacute;cula, pero en la pel&iacute;cula hay mucho m&aacute;s, cosa que me sorprende porque suele ser al rev&eacute;s. Pero, claro, lo de Murakami es un cuento de un par de p&aacute;ginas mientras que la pel&iacute;cula de Hamaguchi dura la friolera de tres horas que, sin embargo, acumulan.
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            </figure><p class="article-text">
        Tanto en el cuento como en la pel&iacute;cula, los personajes est&aacute;n ensayando la obra <em>T&iacute;o Vania</em>, de Ch&eacute;jov. En el cuento el protagonista, el se&ntilde;or Kafuku, es s&oacute;lo el int&eacute;rprete de la obra, en la pel&iacute;cula tambi&eacute;n la dirige. Se ha hecho famoso interpretando el rol de Vania y ahora lo convocan para hacer un montaje de la obra en otra ciudad, con actrices y actores japoneses, coreanos y filipinos. En su versi&oacute;n del <em>T&iacute;o Vania</em> entonces, cada unx habla en su lengua madre y el texto va escrito en japon&eacute;s sobre una pantalla al fondo del escenario. Incluso contrata a una actriz coreana que es sordomuda para interpretar a Sonia, la sobrina del t&iacute;o Vania en la obra, as&iacute; que el mon&oacute;logo final del &ldquo;&iexcl;<em>Hay que vivir!</em>&rdquo; es dicho en lenguaje de se&ntilde;as y es hipn&oacute;tico porque entonces Hamaguchi le agrega una capa m&aacute;s a la obra al dejar a Vania sumido en el silencio, por m&aacute;s mucho que le est&eacute;n diciendo que s&oacute;lo se trata de vivir.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil, acaso imposible, sin duda infructuoso intentar contar la pel&iacute;cula ac&aacute;, sobre todo en sus detalles o complejidad. Pero hay una escena en particular que a mi entender es la escena epif&aacute;nica de la pel&iacute;cula, en la que todo se abisma, que quiero mencionar, de cuando la ficci&oacute;n o la representaci&oacute;n dejan de serlo y atraviesan todo y est&aacute;n sucediendo en todos los tiempos y planos posibles, acaso as&iacute; se sienta la catarsis, acaso sea algo as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El protagonista, Kafuku, un hombre de alrededor de 50 a&ntilde;os y la mujer que le conduce el auto que -sabemos- tiene 24, en la pel&iacute;cula llegaron hasta las monta&ntilde;as en alguna zona rural de Hokkaid&#333;. Ella le cont&oacute; que es ah&iacute; donde dej&oacute; morir a su madre alcoh&oacute;lica y maltratadora al no rescatarla de los escombros de la casa de ambas cuando una avalancha las sorprendi&oacute;. Esa historia no est&aacute; en el cuento de Murakami. La escena es pat&eacute;tica, en su sentido positivo, aquel vinculado al pathos del &ldquo;empleo de recursos o temas destinados a emocionar fuertemente&rdquo;; pat&eacute;tica as&iacute;. Est&aacute; la conductora Misaki de pie en la nieve y mientras arroja flores hacia unos escombros de lo que habr&iacute;a sido su casa familiar, cuenta una historia rebuscad&iacute;sima acerca de que ah&iacute; yace no s&oacute;lo su mam&aacute; sino tambi&eacute;n su mejor amiga de la infancia que era un personaje entra&ntilde;able que hac&iacute;a su madre, que conviv&iacute;a en ella con la madre violenta y golpeadora. La historia es larga y bastante absurda, tiene algo de kitsch ese momento, esa historia ah&iacute;, ese hombre oy&eacute;ndola. Pero al cabo de eso, el hombre la abraza, y es ese el momento transversal: se abrazan y dicen los textos del Vania, de la escena del Vania y Sonia. Kafuku tiene que decidir si tambi&eacute;n va a actuar la obra o si se va a suspender el montaje de la obra, &eacute;l se estaba resistiendo a volver a interpretarlo. As&iacute; que son Vania y Sonia, al mismo tiempo que son Kafuku y Misaki, al mismo tiempo que son un padre y una hija que no fueron, porque a &eacute;l se le muri&oacute; la suya de peque&ntilde;a, porque ella nunca conoci&oacute; al suyo. Son, en la pel&iacute;cula, todos esos. Probablemente tambi&eacute;n sean, ya saliendo de la pantalla, la Misaki y el Kafuku del relato de Murakami. Y pero son, sobre todo, cualquier persona que se haya abrazado con amor y necesidad alguna vez. Son todxs, son cualquiera, son nadie. Son toda la gente del mundo, la que ya estuvo, lxs que estamos, lxs que vendr&aacute;n alguna vez.
    </p><p class="article-text">
        En un taller que doy est&aacute; apareciendo mucho ese tema, en los materiales de la gente: la presencia de lxs muertxs, la convivencia con lxs muertxs de cada une, pero no en t&eacute;rminos de duelo sino m&aacute;s bien todo lo contrario, en t&eacute;rminos de integrar.&nbsp; A menos que duelo signifique integrar, que entonces s&iacute;. Pero como casi siempre duelo significa m&aacute;s combate que cualquier otra cosa, entonces no. Y sobre todo cuando escriben, una pel&iacute;cula, un libro, comienza a aparecer este di&aacute;logo con los que ya no est&aacute;n en el plano f&iacute;sico, como si se entrara en una dimensi&oacute;n medi&uacute;mnica sin nada de trance ni fantas&iacute;a, tan s&oacute;lo de convocar. Algo se desplaza y todo eso empieza a aparecer. De hecho, ni siquiera hace falta que el v&iacute;nculo sea familiar: esxs que acuden pueden sencillamente acudir, por necesidad, por afinidad.
    </p><p class="article-text">
        En el teatro es m&aacute;s v&iacute;vido y m&aacute;s evidente en todo momento esto de la invocaci&oacute;n. En cine a veces tambi&eacute;n, s&oacute;lo que el cine padece casi siempre tener que parecerse demasiado a la realidad, a ese otro juego de roles y representaci&oacute;n que llamamos realidad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es eso que se hace al representar? &iquest;Y qu&eacute; al mirar, al ver representar, qu&eacute; es eso que se hace, que se consigue? Entiendo que en la explicitaci&oacute;n de las reglas, del acuerdo del &lsquo;como si&rsquo; es que unx baja la guardia, el que encarna, el que observa, y entonces ah&iacute; se origina, se le da lugar al infinito, a la eternidad, en esa repetici&oacute;n de la repetici&oacute;n: esto est&aacute; sucediendo una y otra vez, una y otra vez, este movimiento, este ritual, una y otra vez. Porque sino, &iquest;c&oacute;mo se explica que sea tan implacablemente universal, lo de mirar vivir?
    </p><p class="article-text">
        Hace muchos a&ntilde;os le&iacute; algunos libros de <strong>Banana Yoshimoto</strong>. Hab&iacute;a un relato que tom&eacute; de ella para que lo dijera un personaje en una obra de teatro, no recuerdo de d&oacute;nde lo saqu&eacute;, es probable que haya sido de su hermos&iacute;sima novela <em>Kitchen. </em>En la historia, una chica mor&iacute;a en un accidente de auto. Y el novio, no pudiendo hacerse a la idea de su desaparici&oacute;n, comenzaba a vestirse con la ropa de ella y una amiga se enamoraba de &eacute;l y de su dolor, de &eacute;l vestido de mujer, aunque es probable que no la est&eacute; recordando bien, pero s&iacute; exist&iacute;a el accidente de auto y el muchacho dragueado y alguien que se enamoraba de su dolor y de &eacute;l. Como para la obra hab&iacute;a modificado el relato, entonces ahora se me mezclan todas las versiones. Pero la cosa es que en todas esas versiones estaba esto de la representaci&oacute;n, del juego de roles, de ser varies al mismo tiempo, en superposici&oacute;n, como en el cuento de Murakami, y mucho m&aacute;s, como en la pel&iacute;cula de Hamaguchi. No tengo la menor idea de c&oacute;mo se vinculan los japoneses con la representaci&oacute;n, s&eacute;, s&iacute;, por lo que veo y le&iacute;, que muchas veces o casi siempre hay belleza, hay crueldad, hay disciplina, hay naturaleza, hay mucho mucho silencio, hay deseo, hay rigor. Hay presencia del pasado en el presente, de hecho, s&oacute;lo hay pasado y presente, el japon&eacute;s no conjuga verbos en el futuro, hay que agregarle una marca de tiempo a la acci&oacute;n para que quede claro que se est&aacute; hablando de algo que -acaso- suceder&aacute;. &iquest;Qu&eacute; dice de la mirada sobre el mundo, no conjugar verbos en tiempo futuro?
    </p><p class="article-text">
        Los que vivimos, los que sobrevivimos, tenemos la obligaci&oacute;n de hacerlo, la carga, el don, la posibilidad. De eso tambi&eacute;n habla Ch&eacute;jov en <em>T&iacute;o Vania</em>, y Hamaguchi en su pel&iacute;cula, ni qu&eacute; hablar.
    </p><p class="article-text">
        En el mon&oacute;logo final de la obra de Ch&eacute;jov, la joven sobrina Sonia le dice a su t&iacute;o <em>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; se puede hacer? &iexcl;Hay que vivir! Nosotros vamos a vivir, t&iacute;o Vania. Viviremos una larga, larga fila de d&iacute;as, de prolongadas noches; soportaremos con paciencia las pruebas que nos env&iacute;e el destino y trabajaremos para otros ahora y en nuestra vejez, sin conocer el descanso. Cuando nos llegue la hora, moriremos sumisamente y all&aacute;, en el otro mundo, diremos que sufrimos, lloramos, que la vida fue amarga y Dios se apiadar&aacute; de nosotros.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando Kafuku y Misaki se abrazan en la nieve, en la pel&iacute;cula de Hamaguchi, Kafuku dice:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Los que sobreviven siempre piensan en los que han muerto, eso seguir&aacute; siendo as&iacute;. Nosotros dos debemos vivir as&iacute;. Y viviremos.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n est&eacute; vivo, sobrevive y puede abrazar y estar triste, o amar y sonreir, esa es nuestra carga, ese es nuestro don, deber y poder vivir.
    </p><p class="article-text">
        <em>RP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romina Paula]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viviremos_129_8973697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 May 2022 03:59:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y viviremos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haruki Murakami]]></media:keywords>
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