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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - ideas]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - ideas]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Yuval Noah Harari, historiador: “Hay un potencial totalitario en la inteligencia artificial nunca antes visto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/yuval-noah-harari-historiador-hay-potencial-totalitario-inteligencia-artificial-visto_1_11673544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a2e2c85-bc72-47ef-ac46-b1173ca3dc4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yuval Noah Harari, historiador: “Hay un potencial totalitario en la inteligencia artificial nunca antes visto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador israelí publica 'Nexus', un análisis de las redes de información en la historia de la humanidad, donde alerta que la IA es un tipo de red totalmente nuevo con "el potencial de escapar de nuestro control y esclavizarnos o aniquilarnos"</p></div><p class="article-text">
        <strong>Yuval Noah Harari </strong>publica nuevo libro. El pensador israel&iacute;, consolidado como <strong>uno de los m&aacute;s influyentes del siglo XXI </strong>gracias al &eacute;xito de sus ensayos <a href="https://www.ynharari.com/es/book/graphicnovelsapiens/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Sapiens</em></a> y <a href="https://www.ynharari.com/es/book/homo-deus/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Homo Deus</em></a>, contin&uacute;a desarrollando en <a href="https://www.penguinlibros.com/es/ciencia-y-tecnologia/341121-libro-nexus-9788419951021?srsltid=AfmBOooNnbp37IfjZKTycpKFClypvIXo03vA1m3ikshnSUPiI76cl84U" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Nexus</em></a> su tesis sobre c&oacute;mo la construcci&oacute;n de mitos, religiones y ficciones colectivas han sido elementos clave en nuestras estructuras sociales. A ella acopla el que considera el &uacute;ltimo gran avance de la humanidad en este sentido, la<strong> inteligencia artificial.</strong> Su mensaje es pesimista: si no actuamos ya, existe un riesgo cierto de que los sistemas de aprendizaje autom&aacute;tico traigan una nueva era de oscuridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Tenemos que entender que hay un potencial totalitario en la IA como nunca antes hemos visto en la historia&rdquo;, </strong>expuso Harari en una reciente reuni&oacute;n con periodistas. La inteligencia artificial y su integraci&oacute;n en los dispositivos, tanto personales como del hogar, urbanos o veh&iacute;culos, podr&iacute;a derivar en el desarrollo de una <strong>capacidad de vigilancia sin precedentes,</strong> avisa el historiador. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La diferencia entre los reg&iacute;menes autoritarios y los totalitarios es que los primeros controlan la esfera pol&iacute;tica, el ej&eacute;rcito o los presupuestos, pero dejan a la gente abandonada a su suerte la mayor parte del tiempo. El tirano no puede saber lo que cada uno de nosotros hace y piensa cada minuto del d&iacute;a. Pero eso es justo lo que los reg&iacute;menes totalitarios intentan hacer. Reg&iacute;menes como los de Stalin en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica o Hitler en Alemania no s&oacute;lo quer&iacute;an controlar el ej&eacute;rcito y los presupuestos. Quer&iacute;an controlar cada aspecto de la vida de la gente. Lo que oyes, lo que ves, lo que dices, con qui&eacute;n te encuentras, qu&eacute; libros lees, todo. Pero incluso Hitler y Stalin ten&iacute;an dificultades, hab&iacute;a l&iacute;mites en el control que pod&iacute;an ejercer. No pod&iacute;an seguir a todo el mundo todo el tiempo. Stalin no ten&iacute;a 200 millones de agentes de la KGB para seguir a todo el mundo, y si los tuviera, &iquest;qu&eacute; es lo que hace un agente de la KGB? Elaborar un informe sobre ti. El cuartel general de la KGB en Mosc&uacute; se habr&iacute;a inundado de 200 millones de informes en papel. Incluso si un agente de la KGB te viera hacer algo y escribiera sobre ello, habr&iacute;a una probabilidad muy alta de que ese informe simplemente acumulara polvo. Nadie lo leer&iacute;a nunca porque no tendr&iacute;an suficientes analistas. As&iacute; que incluso en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, hab&iacute;a cierta medida de privacidad&rdquo;, desarrolla Harari. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora la inteligencia artificial podr&iacute;a hacer posible la creaci&oacute;n de reg&iacute;menes de vigilancia total que aniquilar&iacute;an la privacidad. En un pa&iacute;s de IA, no se necesitan agentes humanos para seguir a todos los humanos&rdquo;, alerta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi propio país, Israel, está construyendo un régimen de vigilancia total en los territorios palestinos ocupados, con cámaras, drones y software siguiendo a todo el mundo todo el tiempo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El pensador recuerda que esta situaci&oacute;n no est&aacute; tan lejos de la realidad. &ldquo;Mi propio pa&iacute;s, Israel, est&aacute; construyendo un r&eacute;gimen de vigilancia total en los territorios palestinos ocupados, con c&aacute;maras, drones y software siguiendo a todo el mundo todo el tiempo&rdquo;, contin&uacute;a: &ldquo;Tampoco se necesitan analistas humanos para revisar toda la informaci&oacute;n. Esto es lo que hace la IA. Puede repasar inmensas cantidades de datos, v&iacute;deos, im&aacute;genes, textos o audio, analizarlos y reconocer patrones&rdquo;<strong>. Israel tambi&eacute;n utiliza IA para convertir toda esa informaci&oacute;n en objetivos militares </strong>y asesinarlos, seg&uacute;n han reconocido fuentes de la inteligencia israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Discursos como el de Harari no solo llegan desde el &aacute;mbito de la academia. Apenas horas despu&eacute;s de la conferencia de prensa del historiador israel&iacute; era <strong>Larry Ellison, el fundador de Oracle, el que se expresaba en t&eacute;rminos parecidos.</strong> Aunque desde una perspectiva totalmente opuesta. &ldquo;La polic&iacute;a se comportar&aacute; lo mejor posible, porque estaremos constantemente vigilando y grabando todo lo que ocurre. Los ciudadanos se comportar&aacute;n lo mejor posible, porque estaremos constantemente grabando e informando de todo lo que ocurre. Es incuestionable&rdquo;, <a href="https://www.businessinsider.com/larry-ellison-ai-surveillance-keep-citizens-on-their-best-behavior-2024-9?ref=404media.co" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aseguraba</a>. Ellison posee la quinta mayor fortuna del mundo, seg&uacute;n Forbes, y es e<strong>l principal apoyo de Donald Trump en Silicon Valley</strong>. Oracle es una de las tecnol&oacute;gicas m&aacute;s grandes y buena parte de su negocio se basa en la gesti&oacute;n de centros de datos, computaci&oacute;n en la nube e inteligencia artificial.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;M&aacute;s sabios que en la Edad de Piedra?</h2><p class="article-text">
        La idea de la que parte Harari en <em>Nexus</em> es que la acumulaci&oacute;n de informaci&oacute;n no ha hecho al ser humano m&aacute;s sabio. Acumular informaci&oacute;n es una manera de acumular poder, reconoce, pero &ldquo;el poder no es sabidur&iacute;a&rdquo;. Como prueba, el acad&eacute;mico se&ntilde;ala a la crisis clim&aacute;tica y el colapso ecol&oacute;gico con el que la humanidad coquetea. T<strong>ambi&eacute;n a la creaci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as como la IA, &ldquo;que tienen el potencial de escapar de nuestro control y de esclavizarnos o aniquilarnos&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie discute que en la actualidad los humanos dispongamos de mucha m&aacute;s informaci&oacute;n y de mucho m&aacute;s poder que en la Edad de Piedra, pero no es en absoluto cierto que nos comprendamos y que comprendamos mejor nuestro papel en el universo&rdquo;, propone. 
    </p><p class="article-text">
        Ese poder, desarrolla Harari, &ldquo;nunca es el resultado de una iniciativa individual&rdquo;, sino que &ldquo;siempre surge de la cooperaci&oacute;n entre un gran n&uacute;mero de personas&rdquo;. Esa colaboraci&oacute;n se establece en redes, que los humanos hemos usado para construir una civilizaci&oacute;n capaz de explorar el espacio o reducir la mortalidad infantil por debajo del 97%. Pero tambi&eacute;n para &ldquo;desatar poderes que no podemos controlar&rdquo;. &ldquo;El argumento principal de este libro es que la humanidad consigue un poder enorme mediante la construcci&oacute;n de grandes redes de cooperaci&oacute;n, pero la forma en que se construyen dichas redes las predispone a hacer un uso imprudente del poder&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Durante la obra Harari repasa ejemplos sobre c&oacute;mo la idea en que &ldquo;la informaci&oacute;n es esencialmente algo bueno y que, cuanta m&aacute;s podamos reunir, mejor&rdquo; es esencialmente &ldquo;ingenua&rdquo;. Cita ejemplos como un editorial de <em>The New Englander</em>, un peri&oacute;dico estadounidense del siglo XIX, que en el a&ntilde;o 1858 celebraba la invenci&oacute;n del tel&eacute;grafo: &ldquo;Es imposible que sigan existiendo viejos prejuicios y hostilidades, ahora que se ha creado este instrumento para que todas las naciones de la Tierra intercambien ideas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dos siglos despu&eacute;s la tecnolog&iacute;a de comunicaci&oacute;n del tel&eacute;grafo parece un juguete comparada con Internet. Pero el racismo, el machismo o el belicismo siguen existiendo. Intoxicamos voluntariamente el planeta que habitamos. Construimos bombas cada vez m&aacute;s poderosas y virus que pueden aniquilar a la humanidad, enumera el historiador: <strong>&ldquo;Nuestros l&iacute;deres no carecen de informaci&oacute;n acerca de estos peligros, pero, en lugar de colaborar en la b&uacute;squeda de soluciones, se acercan cada vez m&aacute;s a la guerra global&rdquo;.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal problema ahora con las redes sociales, las noticias falsas y las teorías conspirativas no son las decisiones de los usuarios humanos, que están protegidas por la libertad de expresión. Son las decisiones de los algoritmos corporativos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Harari compara el panorama informativo actual con la comida basura. Se&ntilde;ala a las redes sociales y a las granjas de contenido como las responsables de hacer que hoy en d&iacute;a la mayor&iacute;a de la informaci&oacute;n que consuman las personas sea adictiva, pero vac&iacute;a de conocimiento. Apunta a las compa&ntilde;&iacute;as que las operan por suministrar un producto que da&ntilde;a la mente, igual que la comida basura da&ntilde;a al cuerpo. &ldquo;La gente tiene derecho a ser est&uacute;pida, tiene derecho incluso a inventarse mentiras&rdquo;, defiende. &ldquo;El principal problema ahora con las redes sociales, las noticias falsas y las teor&iacute;as conspirativas no son las decisiones de los usuarios humanos, que est&aacute;n protegidas por la libertad de expresi&oacute;n. Son las decisiones de los algoritmos corporativos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Harari denuncia que el &uacute;nico objetivo de las plataformas es capturar la atenci&oacute;n de los usuarios, no suministrar informaci&oacute;n &uacute;til. &ldquo;A medida que la gente pasa m&aacute;s tiempo en YouTube, en Twitter, en TikTok, las empresas venden m&aacute;s anuncios y recopilan m&aacute;s datos, que luego pueden vender a terceros. Este es su modelo de negocio. As&iacute; es como ganan dinero, por lo que tienen un gran inter&eacute;s en captar la atenci&oacute;n de la gente y hacer que se quede m&aacute;s tiempo&rdquo;, recuerda: &ldquo;En la b&uacute;squeda de este objetivo, los algoritmos de las empresas descubrieron que la forma m&aacute;s f&aacute;cil de captar la atenci&oacute;n humana y mantener a m&aacute;s gente m&aacute;s tiempo en la plataforma es pulsar el bot&oacute;n del odio, o el bot&oacute;n del miedo, o el bot&oacute;n de la ira en la mente, y difunden deliberadamente noticias falsas y teor&iacute;as conspirativas que aumentan el odio, el miedo y la ira&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La IA no es una herramienta, es un agente independiente&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En la tesis del historiador, el nazismo o el estalinismo fueron redes de colaboraci&oacute;n que salieron mal. &ldquo;Eran unas redes poderos&iacute;simas sostenidas por ideas excepcionalmente equivocadas&rdquo;, sostiene en <em>Nexus</em>. Lo mismo opina de las redes sociales. La inteligencia artificial, basada en informaci&oacute;n pero no en sabidur&iacute;a, podr&iacute;a terminar siendo otro ejemplo, aunque sea &ldquo;un tipo de red totalmente nuevo&rdquo;. Harari sostiene que un gran n&uacute;mero de personas creen que su llegada ser&aacute; positiva porque implica un gran avance tecnol&oacute;gico, olvidando que el tel&eacute;grafo tambi&eacute;n lo fue en su momento y tras su invenci&oacute;n llegaron dos guerras mundiales. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la potencial p&eacute;rdida de privacidad, el historiador cita dos problemas que podr&iacute;an derivarse directamente de la aparici&oacute;n de la IA. Uno es el geopol&iacute;tico, &ldquo;sobrecargando los conflictos humanos&rdquo; al a&ntilde;adir una carrera global por controlar esta tecnolog&iacute;a. El segundo es el de la caja negra: &ldquo;Podr&iacute;amos vernos envueltos por una red de algoritmos incomprensibles cuya funci&oacute;n ser&iacute;a gestionar nuestras vidas, remodelar nuestras pol&iacute;ticas y nuestras culturas; e incluso redise&ntilde;ar nuestro cuerpo y nuestra mente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La IA no es una herramienta, es un agente independiente&rdquo;, </strong>afirma: &ldquo;Es la primera tecnolog&iacute;a de la historia que puede tomar decisiones y generar nuevas ideas por s&iacute; misma (...). Los cuchillos y las bombas no deciden por s&iacute; mismos a qui&eacute;n matar. En cambio, la IA puede procesar informaci&oacute;n por s&iacute; sola y, por lo tanto, sustituir a los humanos en la toma de decisiones&rdquo;. 
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                Yuval Noah Harari                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para hablar de los peligros de esta nueva tecnolog&iacute;a el pensador cita acciones como<strong> la carta firmada por empresarios de la IA como Sam Altman o Elon Musk que alertaba de que una IA descontrolada podr&iacute;a ser tan destructiva como una &ldquo;bomba nuclear&rdquo;.</strong> Esta ha sido tachada de &ldquo;catastrofista&rdquo; por otros expertos, que han puesto sobre la mesa que la &ldquo;moratoria&rdquo; en el desarrollo que propon&iacute;an Altman o Musk pretend&iacute;a en realidad torpedear la competencia. 
    </p><p class="article-text">
        Harari comenta tambi&eacute;n una <a href="https://arxiv.org/pdf/2401.02843" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">encuesta</a> en la que participaron 2.778 investigadores, en la que &ldquo;m&aacute;s de un tercio estim&oacute; en al menos un 10% la probabilidad de que la IA avanzada conduzca a resultados tan malos como la extinci&oacute;n humana&rdquo;. El mismo resultado indica que m&aacute;s del 60% de los encuestados apenas ve&iacute;an posibilidades de que eso ocurriera. Incluso la ONU ha se&ntilde;alado que uno de los mayores problemas a la hora de regular esta tecnolog&iacute;a es la &ldquo;dificultad para descifrar el aspecto publicitario de la realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de 45 millones de copias vendidas entre ambos, Sapiens y Homo Deus han sido grandes &eacute;xitos de ventas. Sin embargo son obras que han recibido cr&iacute;ticas desde el &aacute;mbito acad&eacute;mico. Estas se&ntilde;alan que Harari simplifica en exceso cuestiones complejas acerca de materias en las que no es un experto, como biolog&iacute;a, antropolog&iacute;a o tecnolog&iacute;a. En la actualidad, no son pocos los investigadores especializados en IA que recuerdan que &ldquo;los avances actuales no nos acercan m&aacute;s a tener una inteligencia artificial similar a la humana&rdquo; y que el progreso tecnol&oacute;gico no tiene por qu&eacute; ser una l&iacute;nea recta. Si bien inteligencias artificiales generativas han avanzado mucho en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el consenso cient&iacute;fico en este momento es que no ser&aacute;n la base tecnol&oacute;gica de una IA consciente o humanoide. &ldquo;Podr&iacute;an pasar 100 a&ntilde;os y que el est&aacute;ndar sean todav&iacute;a estas enormes inteligencias artificiales simuladas que en general no son realmente capaces de entender nada, como ChatGPT&rdquo;, explicaba un cient&iacute;fico de computaci&oacute;n en entrevista con elDiario.es. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">ChatGPT, la ameba de la IA, no tardará mil millones de años en evolucionar hasta convertirse en el dinosaurio de la IA</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque Harari no habla de una sola IA todopoderosa sino de la creaci&oacute;n de un entramado de incontables algoritmos que nos resultar&iacute;a imposible fiscalizar, un invierno de la inteligencia artificial (como el que ya atraves&oacute; esta tecnolog&iacute;a en la segunda mitad del siglo XX, con muy pocos avances) podr&iacute;a descafeinar buena parte de las alertas que el historiador emite en <em>Nexus</em>. El historiador fue preguntado por esta cuesti&oacute;n en su reuni&oacute;n con periodistas espa&ntilde;oles y latinoamericanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que estamos viendo es que los desarrollos m&aacute;s recientes de la IA son esta capacidad de crear historias, que antes no exist&iacute;a. Si retrocedemos unos a&ntilde;os y nos fijamos en las redes sociales, las IA ya controlaban la conversaci&oacute;n decidiendo qu&eacute; atra&iacute;a la atenci&oacute;n, qu&eacute; encabezaba las noticias en Facebook o qu&eacute; recib&iacute;a m&aacute;s tr&aacute;fico en Twitter. Pero la IA no pod&iacute;a crear contenidos. No pod&iacute;a escribir buenos textos. No pod&iacute;a crear m&uacute;sica ni im&aacute;genes. Ahora la nueva generaci&oacute;n de IA es capaz de hacerlo. Y s&eacute; que mucha gente dice que s&iacute;, que escriben textos, pero no son muy buenos. Escriben m&uacute;sica, pero no es muy buena. Crean v&iacute;deos e im&aacute;genes, pero tienen muchos errores, como personas con seis dedos en una mano. Pero entiendan que estos son s&oacute;lo los primeros pasos de la revoluci&oacute;n de la IA. La revoluci&oacute;n de la IA tiene b&aacute;sicamente diez a&ntilde;os. Todav&iacute;a est&aacute; dando los primeros pasos de beb&eacute;. A&uacute;n no hemos visto nada. Si piensas en el desarrollo, la evoluci&oacute;n de la IA es an&aacute;loga a la evoluci&oacute;n biol&oacute;gica. As&iacute; que los sistemas de inteligencia artificial de hoy son s&oacute;lo amebas. Son muy, muy simples. Las amebas tardaron miles de millones de a&ntilde;os en evolucionar hasta convertirse en dinosaurios, mam&iacute;feros y humanos, porque la evoluci&oacute;n org&aacute;nica es lenta. Tarda miles de millones de a&ntilde;os. La evoluci&oacute;n digital de la IA es millones de veces m&aacute;s r&aacute;pida. ChatGPT, la ameba de la IA, no tardar&aacute; mil millones de a&ntilde;os en evolucionar hasta convertirse en el dinosaurio de la IA&rdquo;, contest&oacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Una dieta informativa e instituciones poderosas</h2><p class="article-text">
        Nexus dedica m&aacute;s espacio a trazar el contexto hist&oacute;rico sobre c&oacute;mo la humanidad ha creado redes de cooperaci&oacute;n problem&aacute;ticas a lo largo de la historia y a describir c&oacute;mo nos est&aacute;n afectando las actuales que a proponer soluciones. No obstante, el historiador propone dos v&iacute;as para corregir el rumbo. Una es individual, y sugiere que cada persona establezca una dieta informativa, de forma similar a como se fija una dieta nutricional: siendo selectivos con lo que consumimos. 
    </p><p class="article-text">
        La otra estrategia consiste en reforzar el discurso civil y democr&aacute;tico, especialmente en un momento en el que se encuentra amenazado. Harari se&ntilde;ala que no es posible frenar una tendencia tecnol&oacute;gica, pero destaca la importancia de instituciones como los tribunales, las universidades y los medios de comunicaci&oacute;n. &ldquo;La democracia ha construido mecanismos para protegerse a s&iacute; misma. Un sistema de controles y equilibrios. No se trata s&oacute;lo de elecciones. Las elecciones son un control muy importante pero sin el resto de controles, es f&aacute;cil ama&ntilde;arlas, como ocurre en Venezuela. Necesitas tribunales independientes y medios de comunicaci&oacute;n independiente que puedan sacar a la luz los errores y potencialmente las mentiras del gobierno y que &eacute;ste no pueda impedirlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En su reuni&oacute;n con periodistas espa&ntilde;oles y latinoamericanos, quiso enfatizar la importancia de la prensa en esa ecuaci&oacute;n. &ldquo;El papel de los medios de comunicaci&oacute;n es esencial&rdquo;, recalc&oacute;: &ldquo;La democracia es una conversaci&oacute;n. Esto es lo que significa democracia. Dictadura es dictar. Una persona lo dicta todo. Democracia es cuando la gente se pone de pie, habla e intenta llegar a una decisi&oacute;n com&uacute;n. Ahora, hasta el surgimiento de la prensa moderna, la democracia, al menos la democracia a gran escala, era simplemente imposible. No tenemos ning&uacute;n ejemplo de democracia a gran escala en el mundo antiguo. Los &uacute;nicos ejemplos que conocemos son ciudades-estado a peque&ntilde;a escala como la antigua Atenas o incluso tribus m&aacute;s peque&ntilde;as. Porque para tener una conversaci&oacute;n, la gente necesita hablar. Ahora, en una ciudad peque&ntilde;a, todos podr&iacute;an reunirse en la plaza principal y hablar. Pero en un gran reino, era t&eacute;cnicamente imposible mantener una conversaci&oacute;n entre millones de personas. As&iacute; que la democracia era simplemente imposible. Y no conocemos ninguna democracia a gran escala en el mundo premoderno. Una conversaci&oacute;n a gran escala se hizo posible s&oacute;lo con el surgimiento de la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n moderna, y la primera tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n moderna crucial fue el peri&oacute;dico. Nuestros peri&oacute;dicos comienzan a surgir en los siglos XVII y XVIII en lugares como los Pa&iacute;ses Bajos e Inglaterra, que es donde tambi&eacute;n se ve el surgimiento de las primeras democracias a gran escala en la historia. Despu&eacute;s tuvimos m&aacute;s tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n como el tel&eacute;grafo y la radio y la televisi&oacute;n. Esta es la base de la democracia a gran escala, porque, de nuevo, sin estas tecnolog&iacute;as, no hay conversaci&oacute;n. Y sin conversaci&oacute;n no hay democracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/yuval-noah-harari-historiador-hay-potencial-totalitario-inteligencia-artificial-visto_1_11673544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Sep 2024 22:29:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yuval Noah Harari, historiador: “Hay un potencial totalitario en la inteligencia artificial nunca antes visto”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Yuval Noah Harari,ideas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carissa Véliz, filósofa: “La privacidad nos protege de potenciales abusos de poder”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/carissa-veliz-filosofa-privacidad-protege-potenciales-abusos_1_11270199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a844a575-f2ac-4acc-a925-173a1e8afad5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carissa Véliz, filósofa: “La privacidad nos protege de potenciales abusos de poder”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora y profesora de Filosofía de la Universidad de Oxford, especialista en tecnología digital, acaba de publicar un libro académico sobre la ética de la privacidad y la vigilancia   </p><p class="subtitle">¿Qué hacemos ante tanta impotencia?</p></div><p class="article-text">
        Carissa V&eacute;liz, profesora del Departamento de Filosof&iacute;a y el <a href="https://www.oxford-aiethics.ox.ac.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto para la &Eacute;tica en la Inteligencia Artificial</a> de la Universidad de Oxford, est&aacute; hoy especializada en los dilemas &eacute;ticos en el uso de la tecnolog&iacute;a. Habla de la falta de seguridad de los protocolos con los que se construy&oacute; Internet,  las redes sociales que nos empujan a la exposici&oacute;n p&uacute;blica constante y los algoritmos que indican a los bancos qui&eacute;n merece un pr&eacute;stamo o a la polic&iacute;a qui&eacute;n puede ser un terrorista. Pero su inter&eacute;s en la privacidad y la vigilancia empez&oacute; con unos legajos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando todav&iacute;a era estudiante universitaria, se puso a consultar documentos en papel a trav&eacute;s de <a href="https://amp.ondacero.es/programas/por-fin-no-es-lunes/podcast/entrevistas/nieta-de-exiliados-espanoles-en-cuanto-llegue-a-espana-me-senti-en-casa_201907145d2b63090cf286c620fc94e7.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un archivo que encontr&oacute; en Salamanca</a> para investigar la historia de su abuelo y su t&iacute;o abuelo espa&ntilde;oles, que tras la guerra civil espa&ntilde;ola se exiliaron en M&eacute;xico, donde se instal&oacute; casi toda la familia. Ni Carissa ni su madre conoc&iacute;an muchos de los detalles que la joven descubri&oacute; consultando archivos y vecinos y que la hicieron sentirse m&aacute;s cerca de sus parientes, con los que compart&iacute;a sin saberlo el gusto por la escritura y la filosof&iacute;a. Descubri&oacute; tesoros, pero tambi&eacute;n se empez&oacute; a preguntar por la &eacute;tica de la privacidad interpersonal, y as&iacute; empez&oacute; un camino acad&eacute;mico inesperado.
    </p><p class="article-text">
        V&eacute;liz lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada publicando<a href="https://www.carissaveliz.com/research" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> investigaci&oacute;n acad&eacute;mica</a>, art&iacute;culos y libros sobre la privacidad en el contexto digital. Despu&eacute;s del ensayo <a href="https://www.penguinlibros.com/es/ciencia-y-tecnologia/256232-ebook-privacidad-es-poder-9788418056697" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Privacidad es poder</em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/ciencia-y-tecnologia/256232-ebook-privacidad-es-poder-9788418056697" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Debate, 2021)</a>, su &uacute;ltimo libro, reci&eacute;n publicado en ingl&eacute;s, es <a href="https://academic.oup.com/book/55750/chapter-abstract/434206978?redirectedFrom=fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Ethics of Privacy and Surveillance</em></a> (la &eacute;tica de la privacidad y la vigilancia).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este ensayo acad&eacute;mico, la fil&oacute;sofa se centra en la definici&oacute;n moral de la privacidad, un instinto animal que compartimos con casi todas las especies (los insectos son la excepci&oacute;n) y del que se encuentran ejemplos en las sociedades humanas desde el principio de los tiempos. Como explica V&eacute;liz, la palabra &ldquo;privacidad&rdquo; viene del lat&iacute;n &ldquo;<em>privatio</em>&rdquo; (privaci&oacute;n) y parece tener una connotaci&oacute;n negativa; Arist&oacute;teles dec&iacute;a que vivir una vida en privado es no ser &ldquo;plenamente humano&rdquo;. Los esc&eacute;pticos sobre el principio universal de privacidad recuerdan que los romanos conceb&iacute;an los ba&ntilde;os como un lugar para &ldquo;la evacuaci&oacute;n y la conversaci&oacute;n&rdquo; y juntaban hasta 20 letrinas p&uacute;blicas para este fin. Pero V&eacute;liz tambi&eacute;n subraya c&oacute;mo los romanos quer&iacute;an privacidad para confesarse en sus templos y valoraban el secreto de sus cartas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desgranando las implicaciones personales y sociales, V&eacute;liz reivindica la importancia de la privacidad, bajo la presi&oacute;n de la digitalizaci&oacute;n que hace m&aacute;s f&aacute;cil rastrear, clasificar y almacenar informaci&oacute;n y, por ello, abre la puerta al abuso de gobiernos, empresas y personas malintencionadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos sobre algunas de estas cuestiones por Signal, la plataforma de mensajer&iacute;a considerada como m&aacute;s segura que otras porque no recopila ni almacena datos y tiene algunas funciones de borrado autom&aacute;tico.&nbsp;La conversaci&oacute;n, a trav&eacute;s de mensajes de audio, est&aacute; editada por claridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha perdido la privacidad peso como valor social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende de c&oacute;mo se entienda un valor. Creo que se nos ha olvidado lo importante que es la privacidad, pero no por ello deja de serlo. Antes ten&iacute;amos m&aacute;s fresca la historia de por qu&eacute; es importante la privacidad: por ejemplo, por c&oacute;mo se utilizaron los datos personales en la Segunda Guerra Mundial. Ten&iacute;amos m&aacute;s recientes los recordatorios de por qu&eacute; hay que proteger la privacidad. Y ahora las grandes tecnol&oacute;gicas nos han intentado convencer de que la privacidad es algo del pasado, de que ya no es relevante, de que ya no importa. Pero poco a poco, por desgracia a trav&eacute;s de malas experiencias, estamos volviendo a aprender su importancia. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando te roban la identidad on line, cuando alguien es expuesto p&uacute;blicamente, cuando hay un caso de extorsi&oacute;n -por ejemplo, ha habido varios casos de extorsi&oacute;n a pacientes de<a href="https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20201027-piratas-inform%C3%A1ticos-extorsionan-a-miles-de-pacientes-de-psicoterapia-en-finlandia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> cl&iacute;nicas que pierden informaci&oacute;n y luego delincuentes extorsionan</a> a esos pacientes- vamos aprendiendo que la privacidad siempre va a ser relevante, porque la privacidad nos protege de potenciales abusos de poder. Y siempre que haya instituciones y las personas sean personas, va a haber esa tentaci&oacute;n de abusar del poder. Con lo cual, no importa cu&aacute;l sea la tecnolog&iacute;a o c&oacute;mo reorganizamos la sociedad. La privacidad siempre va a ser importante y, de hecho, en mi nuevo libro acad&eacute;mico argumento que la privacidad es una necesidad animal que compartimos con muchos otros animales. Por ejemplo, la privacidad es necesaria para el sue&ntilde;o, la relajaci&oacute;n, tener espacio libre: es tan necesaria como tener comunidad. Son dos lados de la misma moneda que necesitan un equilibrio y un complemento.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las grandes tecnológicas nos han intentado convencer de que la privacidad es algo del pasado, de que ya no importa. Pero poco a poco, por desgracia a través de malas experiencias, volvemos a aprender su importancia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su libro cuenta c&oacute;mo a lo largo de la historia la privacidad no siempre ha sido un valor positivo, &iquest;lo es ahora?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre ha habido una batalla por interpretar la privacidad, y hay grupos que la interpretan como algo positivo y otros como algo negativo. En diferentes momentos de la historia una interpretaci&oacute;n domina sobre la otra. Ahora venimos de unas d&eacute;cadas en las que la interpretaci&oacute;n de la privacidad ha sido m&aacute;s negativa. Y no quiero sonar como si esto fuera algo neutral. La interpretaci&oacute;n de la privacidad como algo negativo siempre tiene intereses detr&aacute;s, intereses a veces econ&oacute;micos, a veces de g&eacute;nero: ha sido un arma, por ejemplo, para controlar a las mujeres; tambi&eacute;n ha sido un arma usada por la religi&oacute;n para controlar a los creyentes. Y las tecnol&oacute;gicas lo han usado como un arma para hacer lo que quieren con los datos personales y controlar a los usuarios y a los ciudadanos. Y ahora hemos aprendido de esa experiencia un poco y&nbsp;es m&aacute;s com&uacute;n que la gente sea m&aacute;s consciente de que la privacidad es importante&hellip; de que, aunque no seas un delincuente, aunque no est&eacute;s escondiendo nada incorrecto, la privacidad es importante: no es que t&uacute; est&eacute;s escondiendo algo incorrecto, es que otras personas est&aacute;n dispuestas a hacer algo incorrecto, como robarte la identidad, aprovech&aacute;ndose de que no tengas privacidad. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora tambi&eacute;n vemos servicios que est&aacute;n poniendo la privacidad como una opci&oacute;n por defecto cuando antes no lo hac&iacute;an, por ejemplo con la encriptaci&oacute;n en los mensajes. Antes no era lo com&uacute;n y ahora se asume cada vez m&aacute;s que algo no tiene los est&aacute;ndares correctos si los mensajes no est&aacute;n encriptados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Debemos distinguir entre sociedades democr&aacute;ticas abiertas y sociedades autoritarias en estas preguntas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Debemos distinguir entre tendencias autoritarias y tendencias democr&aacute;ticas, porque el distinguir entre pa&iacute;ses democr&aacute;ticos y autoritarios parece&nbsp;sugerir que hay una l&iacute;nea bien marcada, que es f&aacute;cil distinguir y es algo binario. Como sugiriendo que si est&aacute;s en una sociedad democr&aacute;tica abierta, entonces est&aacute;s seguro y ya no hay de qu&eacute; preocuparse. Pero, en realidad, la democracia es algo que se construye cada d&iacute;a, que siempre hay que defender, que se pierde o se gana en el terreno todos los d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una conexi&oacute;n muy cercana entre las tendencias autoritarias y una mayor digitalizaci&oacute;n. Esto se debe a dos razones. Por una parte, traducir algo de lo anal&oacute;gico a lo digital es una forma de vigilancia porque estamos traduciendo en datos algo que no eran datos. Estamos traduciendo el mundo de las cosas al mundo de los unos y los ceros, que hace que todo sea registrable y buscable, tangible y rastreable. Y, por otra parte, el c&oacute;digo tiene tendencias muy autoritarias. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando t&uacute; tienes un c&oacute;digo que, por ejemplo, no te permite subir cierta velocidad en tu coche, no hay manera de pedir una excepci&oacute;n o de negociar. No puedes negociar los t&eacute;rminos y condiciones de las plataformas o los algoritmos. El c&oacute;digo hace lo que est&aacute; programado para hacer y se impone. En cambio, cuando tienes una ley, la puedes romper: lo que pasa es que puedes pagar las consecuencias, ir a la c&aacute;rcel o pagar una multa o lo que fuere. Pero con el c&oacute;digo no hay manera de romper esas reglas que se han impuesto sobre ti.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La democracia es algo que se construye cada día, que siempre hay que defender, que se pierde o se gana en el terreno todos los días. Hay una conexión muy cercana entre las tendencias autoritarias y una mayor digitalización</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En la definici&oacute;n de la vigilancia y el derecho a la privacidad hasta qu&eacute; punto es central la intenci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando juzgamos a alguien que ha recolectado datos de manera ileg&iacute;tima, si quer&iacute;a recolectarlos para robar, evidentemente, es m&aacute;s grave que si quer&iacute;a recolectarlos para ayudar a alguien. Pero al mismo tiempo, desde un punto de vista de las relaciones de poder y desde un punto de vista legislativo, no debe importar demasiado, porque justamente uno de los problemas con la privacidad es que los datos que se pueden haber recopilado para buenos usos se acaban utilizando mal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se puede identificar la intenci&oacute;n a priori? Es decir, los mismos datos sobre la demograf&iacute;a de un barrio pueden servir para decidir si hay que invertir m&aacute;s dinero en escuelas o para movilizar a votantes a favor de un partido. Las mismas c&aacute;maras pueden ayudar a disuadir el crimen o a localizar a un disidente pol&iacute;tico&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente una de las razones para proteger la privacidad es que el riesgo de tener datos personales recolectados por ah&iacute; es muy alto porque siempre se pueden utilizar mal. Los datos personales son muy sensibles, son muy dif&iacute;ciles de mantener seguros y es muy f&aacute;cil abusar de ellos. Cuando tienes una arquitectura de vigilancia, si te basas en la intenci&oacute;n y tienes un buen gobierno, puedes dejar que llenemos las calles de c&aacute;maras y las habitaciones de micr&oacute;fonos. Pero el problema es que esa estructura de la vigilancia luego la va a heredar otro gobierno. Y si ese gobierno tiene peores intenciones, ya dan igual las intenciones originales. 
    </p><p class="article-text">
        Ese problema lo vemos mucho a lo largo de la historia, por ejemplo en Hong Kong. Es un ejemplo de una sociedad bastante puntera en tecnolog&iacute;a y que ten&iacute;a a China continental m&aacute;s o menos a distancia. Cuando China continental aprieta ya es muy tarde, porque la estructura de la vigilancia ya est&aacute; ah&iacute;. Entonces ves a la gente tratando de tirar las c&aacute;maras en la calle o de comprar billetes para el metro con efectivo cuando pr&aacute;cticamente todas las transacciones son digitales. Por eso es un error concentrarse en la intenci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los datos personales son muy sensibles, son muy difíciles de mantener seguros y es muy fáciles abusar de ellos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su libro escribe que la vigilancia es un arma de dominio pol&iacute;tico, habitualmente una de las primeras utilizadas en reg&iacute;menes autoritarios. &iquest;Qu&eacute; ejemplos actuales son los m&aacute;s preocupantes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo m&aacute;s preocupante de la relaci&oacute;n entre autoritarismo y vigilancia en este momento evidentemente es China. En parte porque est&aacute; m&aacute;s avanzado en tecnolog&iacute;a que otros pa&iacute;ses y es un sitio donde se ve muy claramente c&oacute;mo la vigilancia se utiliza para el control. Primero con excusas, con cuestiones como la delincuencia o la pandemia, pero al final termina con un sistema de cr&eacute;dito social en el que se vigila no solamente que cumplas la ley, sino que adem&aacute;s seas buen vecino... y no se trata s&oacute;lo de que cumplas la ley en las cuestiones m&aacute;s importantes como pagar impuestos o no agredir a nadie: por una peque&ntilde;a infracci&oacute;n, por ejemplo, fumar dentro de un tren, te pueden poner en la lista negra y ya no puedes viajar en tren, no puedes viajar en avi&oacute;n, no puedes quedarte en hoteles de cinco estrellas. Una de las caracter&iacute;sticas de las sociedades totalitarias es que cualquier infracci&oacute;n te afecta al resto de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades liberales intentamos formar compartimentos: si tienes un problema en el trabajo, eso obviamente va a afectar tu trabajo, pero intentamos que no afecte otras cuestiones como, por ejemplo, tu relaci&oacute;n con el Estado. En una sociedad autoritaria, el no pagar impuestos o pagar unos impuestos tarde puede afectar a tu vida amorosa porque ya no vas a aparecer en las aplicaciones de citas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ejemplo más preocupante de la relación entre autoritarismo y vigilancia en este momento es China. Está más avanzado en tecnología que otros países y es un sitio donde se ve muy claramente cómo la vigilancia se utiliza para el control</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero China no es la &uacute;nica. Otro ejemplo tambi&eacute;n ha sido claramente Rusia, donde la vigilancia tambi&eacute;n se utiliza para intimidar a los ciudadanos y para controlarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, en general, tambi&eacute;n vemos esas tendencias en otras sociedades. No hay una l&iacute;nea clara de distinci&oacute;n. En sociedades democr&aacute;ticas hay tendencias autoritarias, aunque sigan siendo sociedades democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede ser la vigilancia tambi&eacute;n un arma contra los reg&iacute;menes autoritarios y la desinformaci&oacute;n? Por ejemplo, el trabajo que hace </strong><a href="https://www.bellingcat.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el medio de investigaci&oacute;n </strong></a><a href="https://www.bellingcat.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Bellingcat</strong></em></a><a href="https://www.bellingcat.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> </strong></a><strong>con datos abiertos ha permitido descubrir cr&iacute;menes de guerra rusos en Ucrania o en Siria y contrarrestar mentiras.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto. El periodismo de investigaci&oacute;n se basa en eso. En usar la investigaci&oacute;n y la informaci&oacute;n para desvelar cuestiones de inter&eacute;s p&uacute;blico y, sobre todo, injusticias. Pero la cualidad del periodismo de investigaci&oacute;n es que no es vigilancia masiva, es vigilancia muy dirigida. Y para que sea &eacute;tico tiene que cumplir con unos m&iacute;nimos de inter&eacute;s p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La vigilancia digital ha permitido </strong><em><strong>democratizar </strong></em><strong>el acceso fuera de los gobiernos? </strong><a href="https://www.nytimes.com/interactive/2023/03/20/science/chinese-space-balloon-incident.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Antes del acceso a datos masivos y la inteligencia artificial, el trabajo que hizo el</strong></a><a href="https://www.nytimes.com/interactive/2023/03/20/science/chinese-space-balloon-incident.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong> New York Times</strong></em></a><a href="https://www.nytimes.com/interactive/2023/03/20/science/chinese-space-balloon-incident.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> </strong></a><strong>con el seguimiento del globo esp&iacute;a chino probablemente s&oacute;lo lo pod&iacute;a hacer la CIA. Otro ejemplo son los cr&iacute;menes en Gaza, donde los reporteros apenas tienen acceso al terreno.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la vigilancia digital ha democratizado el acceso a la vigilancia. Pero la palabra &ldquo;democratizar&rdquo;, en realidad, me genera bastante conflicto, porque es una palabra que sugiere que es algo positivo. Pero no hay que democratizar lo que no se deber&iacute;a democratizar. Es decir, &iquest;quiero democratizar el acceso a las armas nucleares? Pues no.
    </p><p class="article-text">
        Y que le haya dado m&aacute;s poderes al periodismo probablemente es algo bueno, sobre todo dado el grand&iacute;simo poder que le ha dado a gobiernos y a corporaciones. Pero el que cualquiera pueda vigilar a alguien m&aacute;s no es algo positivo y suele usarse en contra de las personas m&aacute;s vulnerables, sobre todo las mujeres y las minor&iacute;as. No por el periodismo, sino por el p&uacute;blico en general. 
    </p><p class="article-text">
        Y el que las compa&ntilde;&iacute;as puedan tener informaci&oacute;n que de haberla recopilado una agencia de inteligencia ser&iacute;a considerada como alto secreto, informaci&oacute;n s&uacute;per sensible, no es algo positivo. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando un representante de la industria de la publicidad le presenta por primera vez a la CIA el tipo de datos que tiene hay un momento en el que un t&iacute;o de la CIA dice &ldquo;no, no, espera, para esta presentaci&oacute;n necesitamos irnos al b&uacute;nker&rdquo;. Y el representante de esta industria le contesta: &ldquo;No te preocupes. Esta informaci&oacute;n no la robamos, no la <em>hackeamos</em>, la compramos&rdquo;. Eso nos deber&iacute;a dar escalofr&iacute;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/carissa-veliz-filosofa-privacidad-protege-potenciales-abusos_1_11270199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Apr 2024 14:52:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carissa Véliz, filósofa: “La privacidad nos protege de potenciales abusos de poder”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ideas,Redes sociales,Salud mental,Carissa Véliz,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los duelistas de dos siglos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/duelistas-siglos_129_8974769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbbd4f4a-57a4-48a6-9114-08bd0976414c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="David Ricardo y Thomas Malthus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">David Ricardo y Thomas Malthus pensaron el capitalismo de manera muy distinta. De esa diferencia nacieron ideas relevantes que ayudan a pensar tiempos -como el actual- de guerra, escasez y aceleración.</p></div><p class="article-text">
        D&eacute;jenme imaginar un funeral del siglo XIX. La silueta enlutada de los asistentes se recorta sobre el prado verde, junto a la iglesia de piedra. El cielo est&aacute; ah&iacute; nom&aacute;s, recargado de grises. El viento sopla tranquilo entre los alisos. Un cuervo solitario grazna solo para completar el clis&eacute;. Bajo tierra hay un economista, David Ricardo; quien toma la palabra es otro, Thomas Malthus: &laquo;Nunca quise tanto a nadie fuera de mi familia&mdash;dice, intentando controlar la tartamudez&mdash;Nuestro intercambio de opiniones era tan desinteresado. Ambos busc&aacute;bamos la verdad y nada m&aacute;s que la verdad. No puedo dejar de pensar que, si hubi&eacute;ramos tenido m&aacute;s tiempo, tarde o temprano nos hubi&eacute;ramos puesto de acuerdo&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        No, nunca se hubieran puesto de acuerdo. Arrastraban historias de vida diferentes, razonaban de manera diferente, entend&iacute;an al capitalismo de manera diferente. Como los duelistas de Ridley Scott, Malthus y Ricardo cruzaron las guerras napole&oacute;nicas peleando del mismo lado a la vez que combatiendo entre s&iacute;. <strong>De ese duelo sali&oacute; una bater&iacute;a de ideas y actitudes que quiz&aacute;s a&uacute;n nos sirvan en este tiempo de guerra, escasez y aceleraci&oacute;n.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>El enemigo del pueblo</strong></h3><p class="article-text">
        El siglo XIX se ve bien s&oacute;lo de atr&aacute;s para adelante. En 1805, entre las guerras de Bonaparte, la reacci&oacute;n pol&iacute;tica y la pauperizaci&oacute;n obrera, los europeos pod&iacute;an sentir que los viejos buenos tiempos hab&iacute;an quedado muy atr&aacute;s. El siglo XVIII hab&iacute;a sido excelente: Europa redujo su mortalidad, aument&oacute; su producci&oacute;n y expandi&oacute; su comercio y colonias por todo el mundo. La vida de las personas mejor&oacute; gracias a innovaciones como las vacunas, la estufa a gas, la dentadura postiza o el sacacorchos. Ese optimismo empap&oacute; la obra de William Godwin, un iluminista que consideraba que los hombres pod&iacute;an vivir felices sin gobierno ni propiedad privada. Su esposa, Mary Wollstonecraft, incluy&oacute; a las mujeres en ese progreso. Pero su hija Mary sinti&oacute; el temblor del nuevo siglo y escribi&oacute; <em>Frankenstein</em>.
    </p><p class="article-text">
        En la casa de los Malthus tambi&eacute;n hubo una grieta generacional. Daniel Malthus era un propietario de tierras con menos plata que cultura que ley&oacute; a Godwin y quiso compartir la buena nueva con toda la familia. En la otra punta de la mesa, Thomas, su hijo, lo miraba torvamente: era el segundo (quedaba fuera de la herencia) y hab&iacute;a nacido tartamudo (quedaba fuera de las carreras militar y judicial). No ten&iacute;a nada que festejar, as&iacute; que destruy&oacute; a su padre con argumentos. Progresista hasta el final, Daniel estimul&oacute; a su hijo a que los escribiera y publicara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de Malthus era que mientras la producci&oacute;n aumentaba aritm&eacute;ticamente (1, 2, 3, 4&hellip;), la poblaci&oacute;n lo hac&iacute;a geom&eacute;tricamente (2, 4, 8, 16&hellip;). El colapso era inevitable. Sus esperanzas eran peores que sus temores: &laquo;Los vicios de la humanidad son agentes de despoblaci&oacute;n. Son los precursores de la guerra. Si esta fracasa en el exterminio, las epidemias avanzan y aniquilan a decenas de miles. Si el &eacute;xito sigue incompleto, una hambruna inevitable da el golpe de gracia y nivela a la poblaci&oacute;n con los alimentos del mundo&raquo;. Comprensiblemente, la primera edici&oacute;n del <em>Ensayo sobre la poblaci&oacute;n</em> fue an&oacute;nima. Pero fue un &eacute;xito y Malthus la reedit&oacute; dos veces, agregando datos nuevos y alguna f&oacute;rmula matem&aacute;tica a sus conclusiones concebidas de antemano. Ya era un aut&eacute;ntico economista.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La gran apuesta</strong></h3><p class="article-text">
        Las guerras hab&iacute;an distorsionado la econom&iacute;a. El precio del grano aument&oacute; y con &eacute;l, todos los precios. La industria y el comercio se estancaron: Bonaparte bloque&oacute; el continente y Gran Breta&ntilde;a se qued&oacute; sin mercado para sus manufacturas. En un manotazo desesperado, los brit&aacute;nicos intentaron invadir la insignificante ciudad de Buenos Aires. No pudieron. Para 1812 la guerra segu&iacute;a pero la producci&oacute;n agr&iacute;cola comenzaba a recuperarse y los precios a bajar. Los terratenientes brit&aacute;nicos controlaban el Parlamento e impusieron un arancel que mantuviera los precios altos. En las ciudades, patrones y trabajadores protestaron contra la medida. Malthus decidi&oacute; participar del debate. Se&ntilde;al&oacute; que la industria est&aacute; condenada a estancarse porque produce de m&aacute;s: la productividad aumenta sin cesar, s&iacute;, pero &iquest;qui&eacute;n va a comprar esos bienes? Los trabajadores ganaban una miseria y los capitalistas reinvert&iacute;an todas sus ganancias (y as&iacute; aumentaban a&uacute;n m&aacute;s la producci&oacute;n). Solo la aristocracia terrateniente pod&iacute;a consumir m&aacute;s de lo que produc&iacute;a. De manera que los aranceles agr&iacute;colas estaban muy bien: manten&iacute;an la riqueza de la clase importante, los terratenientes, y limitaban el crecimiento de la industria excesiva. Y, qui&eacute;n sabe, quiz&aacute;s encarecer el pan tambi&eacute;n contribu&iacute;a a reducir la poblaci&oacute;n. <strong>Nadie iba a acusar a Malthus de progresista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es entonces cuando interviene David Ricardo. Otro hijo rebelde. Miembro de una familia sefardita dedicada a las finanzas, David se enamor&oacute; de una cu&aacute;quera y anunci&oacute; su casamiento. Su madre le quit&oacute; la palabra, su padre lo deshered&oacute;. Pero David no era Kafka ni Freud: consigui&oacute; financistas y se dedic&oacute; a invertir en la Bolsa de Londres. A los 30 a&ntilde;os era rico y se retir&oacute; al campo con Priscila, su esposa cu&aacute;quera. All&iacute; se aboc&oacute; al estudio y la pol&iacute;tica. Ley&oacute; a Adam Smith, comenz&oacute; a colaborar en un diario financiero y entr&oacute; en contacto con Malthus. Y empez&oacute; el duelo. A la idea de sobreproducci&oacute;n industrial, Ricardo le respondi&oacute; con la ley de Say: la oferta crea su propia demanda, el capitalista consume en el acto de invertir y emplea a gente que tambi&eacute;n consume. Cualquier sobreoferta es temporaria hasta que los capitales se acomoden. Por otro lado, critic&oacute; los aranceles agr&iacute;colas porque beneficiaban al campo, que era ineficiente, por sobre la industria, que era eficiente. En la medida en que los cultivos se expanden sobre las tierras menos f&eacute;rtiles, la productividad rural cae y los precios agr&iacute;colas suben, subiendo los costos de la vida obrera y de la producci&oacute;n industrial. Ese beneficio rural no es una ganancia fruto de una inversi&oacute;n, sino una renta fruto de una distorsi&oacute;n. Es injusta y reaccionaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Ricardo, la soluci&oacute;n era abrir el comercio y que cada pa&iacute;s se dedicara a lo que mejor hac&iacute;a. La ventaja de Gran Breta&ntilde;a era la industria, otros sabr&aacute;n cultivar la tierra. Mientras tanto, muy lejos de all&iacute;, Buenos Aires perd&iacute;a al Alto Per&uacute; y toda su riqueza argent&iacute;fera. El fisi&oacute;crata Manuel Belgrano propuso dedicar las tierras al agro. Nadie lo tom&oacute; en serio. La de Ricardo, como la de Belgrano, era una gran apuesta: cuando el sistema se estanca hay que escapar hacia adelante antes que adaptarse a la decadencia. El siglo les dar&iacute;a la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Animado por sus amigos, Ricardo expuso sus ideas en <em>Principios de econom&iacute;a y tributaci&oacute;n</em>. Un libro que sent&oacute; las bases del estilo literario econ&oacute;mico: abstracto, seco, tan carente de gracia que<em> </em>ten&iacute;a que tener raz&oacute;n. <strong>Ricardo no public&oacute; nada m&aacute;s: escribi&oacute; cartas, discursos parlamentarios y unas anotaciones que hizo criticando p&aacute;rrafo por p&aacute;rrafo un libro de Malthus. </strong>&laquo;S&oacute;lo ten&iacute;a unas pocas palabras m&aacute;s que decir sobre el tema del valor, y lo he hecho&ndash;escribi&oacute; en su &uacute;ltima carta en 1823&ndash;Y ahora, mi querido Malthus, despu&eacute;s de mucha discusi&oacute;n, cada uno retendr&aacute; sus propias opiniones. Esto no afecta nuestra amistad. No podr&iacute;a agradarme m&aacute;s si estuviera de acuerdo conmigo. Le ruego que transmita a la se&ntilde;ora Malthus los saludos de la se&ntilde;ora Ricardo y m&iacute;os. Atentamente, David&raquo;. Muri&oacute; dos semanas despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;an ser m&aacute;s distintos. Malthus era un hombre rural, intuitivo y reaccionario hasta bordear el nihilismo. Su <em>Ensayo</em> teje argumentos alrededor del sentido com&uacute;n agrario: no hay tierra para todos. Ricardo era un burgu&eacute;s liberal, sin alcurnia pero con <em>city</em>, m&aacute;s seguro de su inteligencia que de su ilustraci&oacute;n. Sus <em>Principios</em> no tienen un solo rasgo erudito o literario, apenas un modelo te&oacute;rico que busca mejorar al capitalismo con m&aacute;s capitalismo, aunque eso lo enfrentara a las propias clases altas. Lleg&oacute; a justificar a los luditas: las m&aacute;quinas en efecto perjudican al trabajador, pero a mediano plazo&ndash;acot&oacute;&ndash;generan riqueza para todos. Malthus estudiaba el origen y cantidad de la riqueza; Ricardo, su distribuci&oacute;n.<strong> Malthus defend&iacute;a a una clase; Ricardo a un sistema.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo finalmente despeg&oacute; y Ricardo fue admirado durante medio siglo, incluyendo a fans rom&aacute;nticos como Karl Marx o Thomas De Quincey. Darwin, en cambio, se mantuvo leal a Malthus. Pero para 1871 los economistas se cansaron de discutir el valor, la renta y la mar en coche, y se volcaron a estudiar las decisiones individuales y la utilidad marginal. Nac&iacute;a la econom&iacute;a moderna. Malthus, Ricardo y Smith pasaron a ser &laquo;cl&aacute;sicos&raquo;. El siglo XX les dio una nueva oportunidad: Keynes y Emma Goldman reivindicaron a Malthus; Sraffa y el marxismo acad&eacute;mico, a Ricardo. Un joven Ernesto Laclau us&oacute; el concepto de &laquo;renta diferencial&raquo; para explicar el auge y ca&iacute;da del granero del mundo argentino.
    </p><p class="article-text">
        En medio de la crisis clim&aacute;tica y las guerras por recursos naturales escasos, hoy es una tentaci&oacute;n volver a Malthus y planchar a la humanidad. Por su parte, el liberalismo de Ricardo quiz&aacute;s suene obsoleto y antip&aacute;tico en la Argentina del Papa pero nos advierte que un emprendedor puede tornarse un rentista y nos disuade de adaptarnos a la decadencia. <strong>El duelo sigue: nosotros tampoco vamos a ponernos de acuerdo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Galliano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/duelistas-siglos_129_8974769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 May 2022 03:02:09 +0000]]></pubDate>
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