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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Kim Kardashian]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/kim-kardashian/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Kim Kardashian]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Excesos de información]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/excesos-informacion_129_11884112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b34adc5-07a3-4040-811d-4d17cca736a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Excesos de información"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el siglo XX, los rumores de los famosos se construían bajo una regla tácita: el arte de lo que se muestra y lo que se oculta. El contraste con las mediáticas del siglo XXI no podría ser más drástico. En lugar de intriga, ofrecen transparencia, o al menos, su ilusión, exponiendo cada detalle de sus vidas personales. </p></div><p class="article-text">
        Alguna vez, o varias veces, he hablado maravillas sobre el h&aacute;bito del chisme en esta misma columna. No me voy a poner a buscar qu&eacute; dije, repetirse ya es suficientemente lastimoso como para encima autocitarse, as&iacute; que nom&aacute;s pondr&eacute; aqu&iacute; lo que recuerdo, o lo que sigo pensando, o lo que m&aacute;s me importa: fundamentalmente, que el chisme es entendido como vulgar por gente que cree que estar mezclado en la vida de los dem&aacute;s es poco elegante, que lo refinado es solo ocuparse de lo propio. Que el chisme mantiene el lazo social, y si tiene claroscuros (el famoso &ldquo;pueblo chico, infierno grande&rdquo;: el modo en que el qu&eacute; dir&aacute;n, y el miedo que a algunos les da, limita la libertad; o incluso el hecho de que las malas lenguas te pueden arruinar la vida) es porque el lazo social tambi&eacute;n los tiene. Llevar una existencia entretejida con otras es vital, y puede ser tambi&eacute;n una tortura. Lo sabe cualquiera que efectivamente lo haga, m&aacute;s all&aacute; de los discursos y las intelectualizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto todo lo digo, claramente, del chisme entre pares: el chisme sobre los amigos, los conocidos y los conocidos de los conocidos. Qui&eacute;n se cas&oacute;, o mejor, qui&eacute;n se separ&oacute;; qui&eacute;n se pele&oacute; con tal y entonces no fue al cumplea&ntilde;os de tal; qui&eacute;n vino al cumplea&ntilde;os de tal con una persona que no ten&iacute;a que traer, qui&eacute;n se fue con alguien con quien nadie pod&iacute;a imaginar que se iba a ir, o con quien estaba cantado que se iba a ir; qui&eacute;n cambi&oacute; de trabajo, qui&eacute;n se va a vivir a otro pa&iacute;s. El chisme de los famosos es un asunto diferente. Se vincula a la cuesti&oacute;n del lazo social tambi&eacute;n, por supuesto, en t&eacute;rminos de tener algo de qu&eacute; hablar con cualquiera (como pasa con el f&uacute;tbol, la charla sobre famosos puede cruzar clases sociales y &aacute;mbitos de todo tipo), pero incluye un componente de show, de armado de relato, algo menos espont&aacute;neo y m&aacute;s orientado al oficio de construir textos efectivos. En otras palabras: cualquier historia puede ser un chisme de diez minutos entre dos vecinas, pero no cualquier historia puede ser el centro de atenci&oacute;n de millones de personas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Desde que Internet atomiz&oacute; el mundo me resultan extra&ntilde;&iacute;simas las semanas en las que toda la gente que conozco est&aacute; hablando de lo mismo. No era nada raro esto cuando yo era chica: todas las nenas del grado mir&aacute;bamos la misma tira diaria de <strong>Cris Morena</strong>, lo que hab&iacute;a pasado en el living de <strong>Susana Gim&eacute;nez</strong> o en el programa de <strong>Marcelo Tinelli</strong> lo sab&iacute;amos todos, si <strong>Luis Miguel</strong> ven&iacute;a a la Argentina nadie estaba hablando de otra cosa. Pero el mainstream ya no es lo que era, y entonces no puedo dejar de sorprenderme cuando un esc&aacute;ndalo medi&aacute;tico logra romper todas las compuertas entre los micromundos y que todo el mundo est&eacute; hablando de la misma infidelidad, del mismo divorcio, del mismo tri&aacute;ngulo amoroso. Muy pocas figuras consiguen eso; y me pregunto qu&eacute; es lo que tienen de especial, esas figuras, o esas historias, que consiguen que por un minuto todo un pa&iacute;s est&eacute; al vilo de la misma telenovela. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es lógico que si te retacean la data quieras tener más. Es, en el fondo, mucho más interesante este mecanismo por el cual te dan todo, la historia completa, las capturas, la entrevista eterna plagada de detalles, y así y todo, el hartazgo no aparece
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estoy viendo <em>Daisy Jones &amp; The Six</em>, una serie de Prime Video basada en una novela, que a su vez, est&aacute; inspirada por la historia verdadera de la banda <strong>Fleetwood Mac</strong>. <strong>Taylor Jenkins Reid</strong>, autora de la novela, dice que lo que la llev&oacute; a escribirla fue un concierto de Fleetwood Mac en el que vio a los dos cantantes de la banda, <strong>Lindsey Buckingham</strong> y <strong>Stevie Nicks</strong>, mir&aacute;ndose con una tensi&oacute;n fabulosa. Buckingham y Nicks hab&iacute;an sido pareja, pero ya no lo eran, aunque siguieron cantando y cant&aacute;ndose canciones de amor muchos a&ntilde;os m&aacute;s, y Reid se pregunt&oacute; si alguna vez habr&iacute;an vuelto a estar juntos despu&eacute;s de eso; le pareci&oacute; incre&iacute;ble pensar que jam&aacute;s lo sabr&iacute;amos, que nunca tendr&iacute;amos la certeza de qu&eacute; habr&iacute;a pasado entre esas dos personas cuyas letras y melod&iacute;as significaban tanto para tanta gente, y decidi&oacute; escribir una novela sobre esa intriga. La serie es una ficci&oacute;n y cambia muchos detalles, pero lo que se mantiene es la centralidad de este misterio: tiene la estructura de un falso documental en el que nadie se anima a hablar con claridad, y aunque se animaran, ninguno de los miembros de la banda parece tener toda la verdad. La audiencia, entonces, siente eso mismo que sinti&oacute; Reid, esa curiosidad frustrada que te mantiene alerta durante los episodios. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que pens&eacute;, mirando <em>Daisy Jones</em> y compar&aacute;ndola con la novela de <strong>Wanda Nara</strong> de la que hablaron mis amigas toda la semana (las de cincuenta y las de treinta, las de oficina y las freelancers, las ricas y las laburantes: todas sin excepci&oacute;n) es que <em>Daisy Jones</em> funciona, como los rumores de los famosos del siglo XX, a partir de la regla de lo que se muestra y lo que se oculta. Es de la &eacute;poca en que hab&iacute;a que cuidarse de contar demasiado porque si no hab&iacute;a intriga no hab&iacute;a glamour, y sin glamour no hab&iacute;a historia. De la misma &eacute;poca en que la sensualidad se trataba de entender hasta d&oacute;nde mostrar para dar la sensaci&oacute;n de que hab&iacute;a algo m&aacute;s, algo a lo que no acceder&iacute;a cualquiera. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s lo que m&aacute;s me interesa de c&oacute;mo Wanda logra mantener la atenci&oacute;n del p&uacute;blico es que, igual que <strong>Kim Kardashian</strong>, lo hace sin nada de eso. Las medi&aacute;ticas del siglo XXI lo logran todo con excesos, inclusive, con excesos de informaci&oacute;n. Es l&oacute;gico que si te retacean la data quieras tener m&aacute;s. Es, en el fondo, mucho m&aacute;s interesante este mecanismo por el cual te dan todo, la historia completa, las capturas, la entrevista eterna plagada de detalles, y as&iacute; y todo, el hartazgo no aparece. Ella no tiene que preocuparse por espaciar sus participaciones ni por guardase nada, nadie se cansa de verla. En una perspectiva tan saciada como hambrienta, Wanda lo da todo, y la gente sigue queriendo m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/excesos-informacion_129_11884112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Dec 2024 03:01:18 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una foto de Kim Kardashian de fiesta: la trama del tráfico de antigüedades que llevó a la cárcel al expresidente del Louvre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/foto-kim-kardashian-fiesta-trama-trafico-antiguedades-destapa-casualidades_1_9273997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28a7d523-9c21-4446-85da-7ac2b8ae4bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una foto de Kim Kardashian de fiesta: la trama del tráfico de antigüedades que llevó a la cárcel al expresidente del Louvre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación que llevó a la detención del ex presidente del Museo del Louvre expone el funcionamiento de sistemas dedicados a blanquear antigüedades procedentes de saqueos durante la Primavera Árabe para introducirlas en circuitos legales; los expertos piden mayor cooperación y recursos para trazar el origen de las obras</p><p class="subtitle">El expresidente del Louvre, imputado en un caso de tráfico de antigüedades</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En el Louvre de Abu Dabi hay expuesta </span><a href="https://www.louvreabudhabi.ae/en/explore/highlights-of-the-collection/toutankhamon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">una estela de granito rosa</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> en la que est&aacute; grabado el nombre del fara&oacute;n Tutankam&oacute;n. Un tesoro arqueol&oacute;gico que hoy se encuentra en el centro de una trama internacional de tr&aacute;fico de antig&uuml;edades, llev&oacute; el pasado mayo a la detenci&oacute;n de </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/imputado-caso-trafico-antiguedades-expresidente-louvre_1_9025475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Jean-Luc Mart&iacute;nez</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, expresidente del Museo del Louvre en Par&iacute;s, acusado de blanqueo de capitales y de complicidad en estafa en banda organizada. En junio el caso se ampli&oacute; con la imputaci&oacute;n del director de la Agencia France Museums, Jean-Fran&ccedil;ois Charnier, que habr&iacute;a dado luz verde a la compra de piezas egipcias y fenicias procedentes de saqueos, a pesar de haber recibido advertencias sobre su posible origen il&iacute;cito. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La investigaci&oacute;n que ha llevado a los dos expertos franceses ante la justicia es en realidad la prolongaci&oacute;n de otra llevada a cabo por las autoridades de Estados Unidos, Francia, Egipto y Alemania, que acab&oacute; con el Museo Metropolitano de Nueva York devolviendo a El Cairo otra valiosa antig&uuml;edad, el sarc&oacute;fago del sacerdote Nedjemankh. Las autoridades internacionales creen que la misma red que llev&oacute; esa obra </span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:transparent;">robada en Egipto en 2011, en medio del levantamiento popular contra Mubarak</span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:transparent;"> al museo neoyorkino ser&iacute;a el origen de varias piezas adquiridas por el Louvre Abu Dhabi.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una red internacional en la que los hermanos Simonian, una familia de anticuarios que opera en Hamburgo y Nueva York, emerge como principal proveedor, seg&uacute;n ha se&ntilde;alado el fiscal de distrito en Manhattan, </span><a href="https://www.nytimes.com/2021/11/17/arts/design/antiquities-manhattan-da.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Matthew Bogdanos</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">. Este exmarine, destacado investigador en materia del tr&aacute;fico de piezas arqueol&oacute;gicas, se hallaba tras la pista de miles de objetos desde 2013, cuando lleg&oacute; a su poder un conjunto de fotograf&iacute;as de obras egipcias disponibles en el mercado negro. El vac&iacute;o de poder creado por la primavera &aacute;rabe en 2011 en Egipto hab&iacute;a supuesto un impulso al mercado negro, despu&eacute;s de que se saquearan numerosos sitios en la zona de Saqqara, al sur de El Cairo, en Pan&oacute;polis y Qantara. </span>
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            <span class="title">
                La Estela de Tutankamón, expuesta en el Museo del Louvre de Abu Dhabi                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pero reintroducir este tipo de objetos en los circuitos legales implica borrar el rastro de su procedencia il&iacute;cita. En el caso de los Simonian, contactaban a diferentes museos, como la Universidad de Bonn, el de Tr&eacute;veris o el Museo Egipcio de Tur&iacute;n, y ofrec&iacute;an a sus conservadores la cesi&oacute;n temporal de las obras para su estudio. Su paso por estas instituciones les otorgaba credibilidad, que reforzaban con documentaci&oacute;n falsificada por un comerciante de Par&iacute;s para acceder al mercado oficial.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Organizaciones como Unesco e Interpol lideran esfuerzos mundiales para preservar el patrimonio cultural y desmantelar estos circuitos, pero la propia dimensi&oacute;n internacional del tr&aacute;fico complica su seguimiento. &ldquo;Un esfuerzo internacional conjunto para establecer un centro permanente, dotado de recursos, para la recopilaci&oacute;n de datos ser&iacute;a muy beneficioso para que no se repitan los mismos errores del pasado&rdquo;, explica Alice Stevenson, profesora de arqueolog&iacute;a en el University College de Londres, a este diario. &ldquo;Adem&aacute;s, se necesitar&iacute;a una cooperaci&oacute;n interdisciplinaria de economistas, expertos en derecho y pol&iacute;tica, analistas de datos, inform&aacute;ticos, as&iacute; como antrop&oacute;logos, historiadores y ge&oacute;grafos&rdquo;.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Gala del MET en Nueva York</strong></span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">A falta de esfuerzos conjuntos, en 2018 fue la casualidad la que quiso que Kim Kardashian </span><a href="https://www.nytimes.com/2018/05/08/style/cocktail-parties-met-gala.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">fuera fotografiada frente al sarc&oacute;fago de Nedjemankh</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, con motivo de la gala del MET en Nueva York. Uno de los intermediarios en venta de esta pieza, que deb&iacute;a cobrar una comisi&oacute;n en caso de reventa, vio la imagen y se dio cuenta de que sus socios no hab&iacute;an cumplido lo pactado. Ese intermediario se convertir&aacute; en testigo de la fiscal&iacute;a y permitir&aacute; a Bogdanos tirar del hilo y demostrar que el sarc&oacute;fago proced&iacute;a de un saqueo de 2011.</span>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/993701498948390912?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Unos meses despu&eacute;s de la devoluci&oacute;n del sarc&oacute;fago de Nedjemankh, la fiscal&iacute;a de Par&iacute;s tom&oacute; el relevo y abri&oacute; su propia investigaci&oacute;n, que comenz&oacute; en 2020 con la imputaci&oacute;n y puesta bajo control judicial de Christophe Kunicki, que trabajaba para la casa de subastas parisina Pierre Berg&eacute; &amp; Associ&eacute;s. Kunicki reconoci&oacute; ante la autoridades haber manipulado la documentaci&oacute;n relativa a las piezas, incluida la estela Tutankam&oacute;n y el sarc&oacute;fago de Nedjemankh. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad la red inventaba un origen &mdash;que acompa&ntilde;aba con documentaci&oacute;n falsa&mdash; para objetos arqueol&oacute;gicos saqueados en varios pa&iacute;ses de Oriente Medio: en el caso de varias de las piezas adquiridas por el Louvre de Abu Dhabi se aseguraba que hab&iacute;an sido vendidas en los a&ntilde;os 30 por un marchante egipcio a un oficial de la marina alemana, antes de llegar a finales de la d&eacute;cada de 1990 a la colecci&oacute;n Simonian. El diario <a href="https://www.liberation.fr/societe/police-justice/trafic-dantiquites-au-louvre-abou-dhabi-lagence-france-museums-au-coeur-du-scandale-20220608_GQQG3NEFVFBX3IXVEQEZVWI4J4/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lib&eacute;ration</em></a> ha revelado este a&ntilde;o que otro conjunto funerario &mdash;en este caso el de la <a href="https://www.louvreabudhabi.ae/en/explore/highlights-of-the-collection/Funeral-set-of-princess-Henuttawy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">princesa Henuttawy</a>&mdash; fue sacado ilegalmente de Egipto en julio de 2013 y luego enviado a Alemania antes de llegar al piso de Kunicki en Par&iacute;s y acabar en el Louvre Abu Dhabi. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los museos deberían dedicar dinero y recursos a examinar la historia y la procedencia del material que ya tienen en sus colecciones, en lugar de adquirir más en el mercado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alice Stevenson</span>
                                        <span>—</span> Profesora de arqueología en el University College de Londres
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La investigaci&oacute;n se aceler&oacute; considerablemente en marzo de este a&ntilde;o, cuando el marchante </span><a href="https://www.lemonde.fr/culture/article/2022/06/26/trafic-d-objets-egyptiens-la-famille-simonian-au-c-ur-de-l-enquete-qui-eclabousse-le-louvre_6132109_3246.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Roben Dib</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> fue entregado a las autoridades francesas. Seg&uacute;n varios medios como </span><a href="https://www.lemonde.fr/culture/article/2022/06/26/trafic-d-objets-egyptiens-la-famille-simonian-au-c-ur-de-l-enquete-qui-eclabousse-le-louvre_6132109_3246.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Le Monde</em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Lib&eacute;ration</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, que citan acceso al sumario, Dib es el intermediario privilegiado entre los Simonian y las galer&iacute;as y casas de subastas. Al menos siete piezas de procedencia il&iacute;cita habr&iacute;an sido adquiridas a trav&eacute;s de este sistema por un precio total de m&aacute;s de 50 millones de euros, compras que fueron aprobadas por la Agencia France Museums (AFM), organismo franc&eacute;s que se encuentra en el ojo del hurac&aacute;n. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Pagos sospechosos</strong></span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Creada en 2007 en el marco del acuerdo intergubernamental firmado entre Francia y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos, la AFM era la encargada de asesorar al nuevo museo emirat&iacute; en su pol&iacute;tica de adquisiciones. La fiscal&iacute;a de Par&iacute;s ha interrogado en estos &uacute;ltimos meses a varios de sus miembros, intentando distinguir entre enga&ntilde;ados y c&oacute;mplices. En particular la investigaci&oacute;n judicial debe dilucidar el papel del director cient&iacute;fico, Jean-Fran&ccedil;ois Charnier, una de las personas claves en la selecci&oacute;n de obras destinadas al Louvre Abu Dhabi. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Charnier habr&iacute;a aceptado varias irregularidades en la compra de dos tapas de sarc&oacute;fagos fenicios (por 10,8 millones de euros) procedentes de otra red de marchantes de arte, la galer&iacute;a de Ginebra Phoenix Ancient Art, a pesar de las dudas expresadas por varios de sus colaboradores sobre su procedencia. Los investigadores relacionan ahora la falta de diligencia en la adquisici&oacute;n con seis transferencias de una sociedad </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>offshore </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">por valor de 110.000 euros, seg&uacute;n revela el diario </span><a href="https://www.lemonde.fr/culture/article/2022/07/26/trafic-d-antiquites-au-louvre-abou-dhabi-la-question-des-commissions-d-acquisition-au-c-ur-de-l-enquete_6136208_3246.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Le Monde</em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>,&nbsp;</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">suma que Charnier ha justificado como procedentes de la venta de una colecci&oacute;n personal de monedas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En medio de la tormenta pol&iacute;tica que ha levantado el caso, el Ministerio de Cultura franc&eacute;s ha encargado un informe sobre los procedimientos de adquisici&oacute;n de todos sus centros, cuyas conclusiones se esperan para el final del verano. &ldquo;Los museos deber&iacute;an dedicar dinero y recursos a examinar la historia y la procedencia del material que ya tienen en sus colecciones, en lugar de adquirir m&aacute;s en el mercado&rdquo;, resume Alice Stevenson. &ldquo;Se ha demostrado claramente la influencia de la demanda en el saqueo y el comercio il&iacute;cito, as&iacute; como el</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> soft power </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">de los museos para promover el estatus de ciertos comerciantes y de colecciones privadas, por lo que deber&iacute;an ser mucho m&aacute;s cuidadosos en sus relaciones con los intereses comerciales y m&aacute;s transparentes en sus actividades&rdquo;.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amado Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/foto-kim-kardashian-fiesta-trama-trafico-antiguedades-destapa-casualidades_1_9273997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Aug 2022 15:44:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una foto de Kim Kardashian de fiesta: la trama del tráfico de antigüedades que llevó a la cárcel al expresidente del Louvre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Kim Kardashian,Museo del Louvre,París,Tráfico de antigüedades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es un museo, no el placard de Kim Kardashian]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/museo-no-placard-kim-kardashian_1_9046796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9b06018-1b59-4ec0-9237-8916f7ed6fcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es un museo, no el placard de Kim Kardashian"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las instituciones internacionales que se dedican a la conservación de la indumentaria alertan del "efecto llamada" que podría causar el acto de Kim Kardashian con el vestido de Marilyn Monroe en la gala MET.</p><p class="subtitle">Diario de Pedro Almodóvar - Marilyn y el género no binario</p></div><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes del equipo de<strong> Kim Kardashian</strong> forzando el vestido de<strong> Marilyn Monroe </strong>para adaptarlo al cuerpo de la celebridad norteamericana son estremecedoras. No entraba en la piel de la actriz y amante del presidente John F. Kennedy. A pesar de eliminar durante tres semanas el az&uacute;car, los carbohidratos, de usar un traje de sauna dos veces al d&iacute;a, correr en la cinta y comer solo verduras y prote&iacute;nas, su cuerpo no estaba hecho para ese vestido. Los vestidos solo tienen un cuerpo y Kardashian modific&oacute; una prenda compuesta con seda souffl&eacute;, que ya no est&aacute; disponible. Los da&ntilde;os que ha causado en el vestido son irreparables, pero se qued&oacute; con la atenci&oacute;n de la alfombra roja de la gala anual del <strong>Museo Metropolitano de Arte de Nueva York </strong>(MET) cuyo fin &uacute;nico, parad&oacute;jicamente, es recaudar fondos para la protecci&oacute;n de la colecci&oacute;n de indumentaria hist&oacute;rica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Los vestidos solo tienen un cuerpo y Kardashian modificó una prenda compuesta con seda soufflé, que ya no está disponible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las prendas hist&oacute;ricas no deben ser usadas por nadie&rdquo;. Ese fue el primer mandamiento que lanz&oacute; el Consejo Internacional de Museos (ICOM), que asesora a la UNESCO, al ver aparecer a<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/kim-kardashian-ensena-conflictos-interes-ignorados-durante-pandemia_1_8925660.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> Kim Kardashian </a>enfundada en un vestido que fue hecho a medida en 1962 para Marilyn Monroe. La &uacute;ltimas puntadas del &ldquo;aut&eacute;ntico vestido desnudo&rdquo; se dieron unos minutos antes de que la actriz accediera al escenario del Madison Square Garden, donde iba a cantar el 'Cumplea&ntilde;os feliz' al presidente Kennedy. &ldquo;Modificar un vestido considerado como bien del patrimonio hist&oacute;rico, aunque sea temporalmente, para que lo use otra persona puede parecer inapropiado y tergiversado&rdquo;, indica a elDiario.es Corinne Th&eacute;paut-Cabasset, presidenta de ICOM para museos y colecciones de indumentaria, moda y textil. 
    </p><p class="article-text">
        La prenda da&ntilde;ada es testigo de un &ldquo;momento hist&oacute;rico&rdquo; y forma parte de la memoria colectiva como &ldquo;un objeto polis&eacute;mico delicado y sensible&rdquo;. &iquest;No es parad&oacute;jico que pasara en el MET, un museo que dedica tanta atenci&oacute;n al patrimonio textil? &ldquo;Por supuesto, esto ha causado muchas preguntas y malentendidos en la comunidad de museos especializados en la conservaci&oacute;n de prendas de vestir&rdquo;, responde. Cree que si el bien perteneciera a un museo p&uacute;blico, esto nunca habr&iacute;a ocurrido.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El imperio de lo raro</strong></h3><p class="article-text">
        Las alarmas han saltado por la decisi&oacute;n de los due&ntilde;os del m&iacute;tico vestido: <em>Ripley&rsquo;s Believe it or not</em>, una cadena de centros que venden una experiencia enfocada exclusivamente en el entretenimiento. Se hacen llamar &ldquo;museo&rdquo; y operan desde 1918. Pero es una compa&ntilde;&iacute;a que se dedica a la &ldquo;diversi&oacute;n familiar&rdquo; con laberintos de espejos, carreras l&aacute;ser, parques de atracciones, campos de minigolf, parques acu&aacute;ticos y de atracciones&hellip; &ldquo;Es un genuino imperio de lo raro, lo extra&ntilde;o y lo incre&iacute;ble&rdquo;, es su lema. Tienen establecimientos por todo el mundo (en Espa&ntilde;a, no) y aseguran que cuentan con m&aacute;s de 15 millones de visitantes anuales. 
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                    alt="Marilyn Monroe durante la fiesta celebrada en el Madison Square Garden con motivo del 45 cumpleaños del presidente estadounidense John F. Kennedy"
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                Marilyn Monroe durante la fiesta celebrada en el Madison Square Garden con motivo del 45 cumpleaños del presidente estadounidense John F. Kennedy                            </span>
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        En 2016 esta compa&ntilde;&iacute;a adquiri&oacute; en subasta el famoso vestido de Monroe, realizado por <strong>Jean Louis</strong>. Pagaron 4,3 millones de d&oacute;lares (4 millones de euros) por la prenda, que esa noche se convirti&oacute; en la m&aacute;s cara del mundo. Los due&ntilde;os de este peculiar museo ofrecieron a Kardashian el vestido de 60 a&ntilde;os de antig&uuml;edad para la gala del MET. &ldquo;Ser&aacute; para siempre uno de los mayores privilegios de mi vida, poder canalizar mi Marilyn interior de esta manera&rdquo;, dijo en una entrevista con Vogue en la que apunt&oacute; que era tan respetuosa con la prenda que nunca se sentar&iacute;a a comer con &eacute;l puesto... Para la cena se cambi&oacute; y us&oacute; una r&eacute;plica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El efecto llamada</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Corinne Th&eacute;paut-Cabasset </strong>aclara que este hecho de trascendencia mundial puede generar un efecto contrario al esperado. &ldquo;Este acontecimiento puede crear h&aacute;bito en las propuestas del futuro&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista francesa. Sin embargo, tal y como ha podido saber este peri&oacute;dico, las reclamaciones de vestidos hist&oacute;ricos conservados en museos ocurren desde hace a&ntilde;os. Aunque la acci&oacute;n de Kardashian sea un punto de inflexi&oacute;n en las relaciones entre moda y sociedad, Sarah Scaturro, ex directora de conservaci&oacute;n del Instituto del Traje del MET y actual conservadora en jefe del Museo de Arte de Cleveland, reconoce que cuando trabajaba en el MET rechaz&oacute; muchas peticiones de este tipo. Entre otras, de Anna Wintour. La propuesta es que modelos y celebridades usen objetos irremplazables de la colecci&oacute;n en galas como la del MET, de trascendencia medi&aacute;tica. 
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                Almacén de la Fundación Cristóbal Balenciaga                            </span>
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        Como recuerda Scaturro, en los a&ntilde;os ochenta un grupo de profesionales dedicados a la conservaci&oacute;n de la moda se uni&oacute; para oponerse al uso de los vestidos hist&oacute;ricos. &ldquo;Mi preocupaci&oacute;n es que otros colegas de colecciones de moda hist&oacute;ricas sean presionados ahora por personas importantes para que les dejen usar prendas custodiadas en museos&rdquo;, indica la especialista norteamericana. Es una confusi&oacute;n muy habitual, fruto de la falta de una conciencia pendiente de fraguar: un museo no es un armario con piezas a disposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido surrealista. Lo del vestido de Marilyn ha sido un desprop&oacute;sito, aunque me consta que el MET no controla los planes de los invitados. No tienen responsabilidad en esto&rdquo;, resume Miren Arzalluz, directora del Museo de la Mode de Par&iacute;s desde 2018. Nos atiende desde M&eacute;xico por tel&eacute;fono y comenta que vivimos un momento medi&aacute;tico y hay riesgos. A pesar de ello, asegura que la percepci&oacute;n social de la moda ha cambiado. &ldquo;Ya no pasan cosas que suced&iacute;an hace 20 a&ntilde;os. La moda es un bien espont&aacute;neo y m&aacute;s pr&oacute;ximo que las artes pl&aacute;sticas. Es menos intimidante y a veces pasan cosas como esta. Esa cercan&iacute;a puede confundir y provocar falta de reconocimiento, de respeto y de cuidado. La moda forma parte de nuestra cotidianidad y por eso cuesta entender un vestido como una obra de arte y patrimonio. Pero lo son&rdquo;, indica Arzalluz.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Presi&oacute;n social</strong></h3><p class="article-text">
        Son bienes muy delicados y, una vez llegan al museo, no pueden regresar a la vida p&uacute;blica. La calle y los cuerpos dejan de ser su h&aacute;bitat. A pesar de esto, la Fundaci&oacute;n Crist&oacute;bal Balenciaga ha padecido esta presi&oacute;n social de devolver vestidos a la vida social para un reportaje. Antes de la inauguraci&oacute;n del museo en Getaria (Gipuzkoa), Sonsoles de Icaza y de Le&oacute;n, arist&oacute;crata fallecida en 1996, casada con Francisco de Paula D&iacute;ez, amante de Ram&oacute;n Serrano Su&ntilde;er y musa de Crist&oacute;bal Balenciaga, reclam&oacute; las piezas que ya hab&iacute;a depositado. &ldquo;Dijo que eran suyas y se las llev&oacute; para vestirse para el reportaje. Yo hice todo lo posible para que no ocurriera&rdquo;, cuenta a este peri&oacute;dico Igor Uria, director de Colecciones en Fundaci&oacute;n Crist&oacute;bal Balenciaga. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Quién va al Museo del Prado a pedir &#039;Las Meninas&#039; para una cena? Nadie </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Igor Uria</span>
                                        <span>—</span> Director de Colecciones en Fundación Cristóbal Balenciaga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Reconoce Uria que la presi&oacute;n siempre existe, pero &eacute;l responde de la misma manera ante las peticiones de vestidos para usar: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n va al Museo del Prado a pedir <em>Las Meninas</em> para una cena? Nadie. Hablamos de patrimonio y de bienes de museos que deben ser conservados. Debemos hacernos cargo de esto para que lleguen a las pr&oacute;ximas generaciones. Nosotros somos muy estrictos&rdquo;. De hecho recuerda algo que dec&iacute;a el propio Balenciaga contra los fastos medi&aacute;ticos: &ldquo;No te malgastes en sociedad&rdquo;. Y se lo aplica. &ldquo;Por eso no podemos destruir el patrimonio en una alfombra roja&rdquo;, zanja. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un cuerpo, un vestido</strong></h3><p class="article-text">
        Vestido y cuerpo van fundidos. La ropa se dise&ntilde;a y se hace para un cuerpo en un momento concreto. Es un bien transitorio, un vestido es apenas un instante. &ldquo;Un dise&ntilde;o es alta precisi&oacute;n absoluta. No se puede usar otra ropa interior que no sea la que se utiliz&oacute; para probar el modelo. Los propios cuerpos cambian con los a&ntilde;os y por eso ni siquiera sus propietarias o propietarios son aptos para usarlos&rdquo;, indica Uria para subrayar la delicadeza de estos bienes. La Fundaci&oacute;n Crist&oacute;bal Balenciaga gestiona m&aacute;s de 3.200 piezas en su colecci&oacute;n, documentaci&oacute;n aparte. La mayor&iacute;a llegan como donaciones. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lavado de pieza en el Museo del Traje                            </span>
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        El vestido de Monroe hab&iacute;a formado parte de otras colecciones y exposiciones antes de acabar en las manos de sus actuales due&ntilde;os. Pero el cuerpo para el que fue cosido segu&iacute;a siendo el mismo. Un vac&iacute;o que no puede ocupar nadie m&aacute;s salvo el maniqu&iacute; que se hace para cada unas de las piezas. El maniqu&iacute; es a la prenda lo que es el bastidor y el marco al cuadro. Un falso cuerpo fundamental en su conservaci&oacute;n, que el vestido tambi&eacute;n sufre. Lo cuenta Silvia Brasero, conservadora y restauradora del Museo Nacional del Traje, en Madrid. Ese es el momento de mayor estr&eacute;s para la indumentaria. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que mostrar las piezas, pero no a cualquier precio: el textil es el bien m&aacute;s delicado, incluso con los maniqu&iacute;es adaptados a la pieza. Es que el momento m&aacute;s delicado de un vestido es cuando vistes el maniqu&iacute; hecho a medida. Es cuando m&aacute;s sufren y lo hacemos sin forzar, con todo el cuidado. En el caso de Kardashian, no ha sido as&iacute; para nada. Imagina los da&ntilde;os. Si se trata as&iacute; una prenda se pierde, es irrecuperable&rdquo;, avisa Brasero. Dice que nunca han recibido peticiones para usar un vestido y que cuando prestan a otros museos exigen siempre vitrinas. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Falta conciencia</strong></h3><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo sucede que un bien privado se convierte en un bien p&uacute;blico, que una prenda se vuelve patrimonio? Ese momento lo tienen muy identificado en el Museo Nacional del Traje. Los funcionarios y funcionarias de conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n se ponen los guantes para recibir la prenda. Entonces, cuando lo tratan, lo revisan y catalogan, justo ah&iacute; la indumentaria se convierte en patrimonio textil por ley. La de Patrimonio Hist&oacute;rico, que determina que todo bien que pasa a formar parte de las colecciones p&uacute;blicas se considera Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) y desde este momento tendr&aacute; la m&aacute;xima atenci&oacute;n en la conservaci&oacute;n. &ldquo;Un traje del museo tiene la misma protecci&oacute;n que un Sorolla o un Vel&aacute;zquez. No se considera lo mismo, pero es lo mismo&rdquo;, aclara. Las piezas se guardan en peines especiales: unas prendas cuelgan de perchas acolchadas y otras descansan en horizontal.
    </p><p class="article-text">
        Los criterios para decidir que una pieza de la indumentaria debe ser protegida son m&uacute;ltiples, observa Miren Arzalluz. De hecho, en el Museo Nacional del Traje tienen piezas de apenas hace un a&ntilde;o o la extraordinaria isla final dedicada a David Delf&iacute;n. &ldquo;Y, cuando un vestido entra en un museo, queda anulado para la vida p&uacute;blica. El problema con el vestido de Marilyn Monroe es que est&aacute; alojado en un museo que no es un museo. Y no se rigen por los criterios museogr&aacute;ficos que marca el ICOM. Deber&iacute;a estar en un museo nacional por su relevancia pol&iacute;tica y social. Y me pregunto si realmente est&aacute;n preocupados por este esc&aacute;ndalo o todo lo contrario por la gran publicidad que han generado&rdquo;, se pregunta la directora del Museo de la Moda de Par&iacute;s. 
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                Almacén de la Fundación Cristóbal Balenciaga                            </span>
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        El mercado ha decidido sobre el bien art&iacute;stico. Y lo ha hecho sufrir. Las instituciones p&uacute;blicas no pueden hacer nada frente al dinero privado y, sobre todo, estadounidense. Arzalluz cuenta que en estos momentos el coleccionismo de moda est&aacute; en auge porque es mucho m&aacute;s barato que el de grandes maestros de la pintura y eso lo hace m&aacute;s rentable. Todos los museos de bellas artes est&aacute;n incluyendo moda en sus exposiciones temporales, porque cuentan con tir&oacute;n popular. Esto revaloriza las propiedades de esos coleccionistas privados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ning&uacute;n museo (grande o peque&ntilde;o), privado o p&uacute;blico, ninguna colecci&oacute;n ni coleccionistas quieren ver da&ntilde;os en bienes como es el caso del vestido de Marilyn Monroe. Entonces, &iquest;por qu&eacute; vamos a arriesgarnos y con qu&eacute; fin? &iquest;Contribuye esto a la mercantilizaci&oacute;n de la reputaci&oacute;n de las obras de arte conservadas en los museos?&rdquo;, indica Corinne Th&eacute;paut-Cabasse. A la presidenta del ICOM le parece &ldquo;a&uacute;n m&aacute;s incomprensible e impactante&rdquo; que este da&ntilde;o haya sucedido en el Instituto del Traje del MET de Nueva York, la organizaci&oacute;n m&aacute;s famosa en el mundo de la moda y los museos. Si ha pasado all&iacute;, &iquest;podr&iacute;a ocurrir en cualquier lugar?
    </p><p class="article-text">
        <em>PR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Peio H. Riaño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/museo-no-placard-kim-kardashian_1_9046796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jun 2022 10:51:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es un museo, no el placard de Kim Kardashian]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marilyn y el género no binario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marilyn-genero-no-binario_129_8981528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d131aa83-8898-4aeb-b01d-f7ce945e4280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marilyn y el género no binario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pedro Almodóvar escribe nuevas páginas de su diario, esta vez desde Londres, y a raíz de los trajes que se vieron desfilar en la alfombra roja de la Gala MET, donde Kim Kardashian se enfundó en el vestido que Marilyn Monroe uso seis semanas antes de su muerte para cantar el feliz cumpleaños a JFK.</p><p class="subtitle">Diario de Almodóvar - Guerra de nervios en los Oscar: 'my week in LA'</p></div><p class="article-text">
        Estoy en <strong>Londres</strong>, un d&iacute;a lluvioso, a pesar de los buenos pron&oacute;sticos meteorol&oacute;gicos. Ya estoy acostumbrado a que los pron&oacute;sticos no se cumplan.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil no hablar de la Gala del Metropolitan una semana despu&eacute;s, las im&aacute;genes de los trajes y de las personas que los luc&iacute;an, todas ellas c&eacute;lebres, de alg&uacute;n modo siguen apareciendo por todos sitios.
    </p><p class="article-text">
        Mi primer comentario es a la vez laudatorio y con un punto de advertencia. &iexcl;Cuidado! Estoy totalmente a favor de que se incorporen en la vestimenta de los varones elementos femeninos, o menos masculinos, y que no estemos condenados a la chaqueta, el pantal&oacute;n, y al t&iacute;pico chaleco. Aplaudo que algunas <em>celebrities </em>machas como <strong>Bad Bunny</strong>, <strong>Oscar Isaac</strong> o <strong>Harry Styles </strong>decidan, m&aacute;s all&aacute; de su propia orientaci&oacute;n sexual, olvidarse de lo binario en el vestir. Con esto no quiero decir que todo hombre lleva dentro una mujer, sino que todo hombre lleva &ldquo;fuera&rdquo; una mujer. <strong>Gaultier</strong> fue pionero, empez&oacute; a hacerlo antes que ning&uacute;n otro dise&ntilde;ador, en los noventa sac&oacute; su falda plisada, a lo escocesa, y lanz&oacute; una l&iacute;nea de maquillaje exclusivamente de hombre. &Eacute;l se atrevi&oacute; sin que nadie le diera permiso, porque ya militaba en el equ&iacute;voco que no lo es, es decir, el g&eacute;nero est&aacute; en lo m&aacute;s &iacute;ntimo de nuestra conciencia y el ser humano es demasiado complejo como para reducirlo al binarismo. Muchos j&oacute;venes, cada vez m&aacute;s visibles, se muestran con una mezcla de g&eacute;neros, que no tiene nada que ver con los ochenteros unisex, sino con la protesta de no sentirse identificados con ninguno de los dos g&eacute;neros binarios. Yo creo que hacen bien d&aacute;ndose la oportunidad de descubrir c&oacute;mo se sienten a lo largo de su vida. Tienen mucho tiempo para decidirse.
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                El músico Bad Bunny posa ante los fotógrafos con peluca y un traje de falda y chaqueta                            </span>
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        Los dise&ntilde;adores se han dado cuenta de esta nueva sensibilidad y lo vemos en las alfombras rojas m&aacute;s importantes (<strong>Oscar</strong> y <strong>Met</strong>, son sin duda las m&aacute;s llamativas) y visten a algunos de los c&eacute;lebres m&aacute;s lanzados con elementos que sugieren femineidad o que, por lo menos, huyen de lo masculino. Y no se trata solo del hist&oacute;rico <strong>Billy Porter</strong>, el host de <em>Pose</em>, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha adornado la alfombra de los Oscars con modelos alucinantes y de ultradiva. Este a&ntilde;o, que yo haya visto, han sido Oscar Isaac y Bad Bunny los feminizantes. Bien por ellos, pero la intenci&oacute;n no basta, sin duda han sido los peor vestidos de la gala, seguidos muy de cerca de <strong>Billie Eilish</strong>, la pobre. Tanto <strong>Thom Browne</strong> como <strong>Burberry</strong>, respectivamente, no pueden enfundarles en una especie de falda tubo, hasta los pies Bunny, m&aacute;s corta la de Isaac. Se trata de que la prenda adem&aacute;s de arriesgada sea bella, de otro modo la moda no tiene sentido. En cuanto a mi adorada Billie Eilish, creo que Alessandro Michele no se detuvo a mirar sus medidas antes de colocarle un modelo que las ampliaba todas. Respecto a Isaac y Bad Bunny, sus respectivos <em>looks </em>est&aacute;n muy lejos de ser bonitos, ni siquiera m&iacute;nimamente graciosos.
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                La cantante Bilie Eilish posando a su llegada a la gala MET                            </span>
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        Ten&iacute;a que decirlo, he estado tap&aacute;ndome los labios estos d&iacute;as, pero hoy en un lluvioso d&iacute;a londinense, mientras espero a una de las actrices de mi pr&oacute;xima pel&iacute;cula, no me he podido contener.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el <em>nobinarismo</em> no tiene nada que ver con la transexualidad, aprovecho para pedirle a nuestro Gobierno que no s&eacute; a qu&eacute; espera para firmar la ley de transexualidad. Hay que decirle tambi&eacute;n a la exvicepresidenta <strong>Carmen Calvo</strong> que un transexual no necesita cumplir los diecis&eacute;is a&ntilde;os para saber que lo es, a los tres a&ntilde;os ya son conscientes del g&eacute;nero que habita en sus mentes. En esas cuestiones un transexual est&aacute; mucho m&aacute;s maduro que un heterosexual de su misma edad, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Y ya que hablo del tema me sorprendi&oacute; mucho leer hace unas semanas en <strong>The Independent</strong>, en una entrevista con <strong>Sean Penn</strong> (tan moreno que parec&iacute;a digitalizado, el color de su piel no parec&iacute;a humano) en la que dec&iacute;a <em>&ldquo;&hellip;cowardly genes are leading people to surrender their jeans and put on a skirt&rdquo;  </em>[&ldquo;Creo que los hombres, en mi opini&oacute;n, se han vuelto bastante feminizados. Creo que hay muchos genes cobardes que provocan que las personas renuncien a sus jeans y se pongan una falda&rdquo;].
    </p><p class="article-text">
        Las frases son bastante enrevesadas, pero parece que Sean Penn considera que los hombres &uacute;ltimamente se han feminizado en exceso (lo de por culpa de unos &ldquo;genes cobardes&rdquo; me parece una met&aacute;fora estrafalaria).
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente las cuestiones de g&eacute;nero han empezado a cambiar, aunque todav&iacute;a queda un largo trecho. Lo que dice Penn resulta raro y obsoleto. Hoy d&iacute;a, por ejemplo, el dicho &ldquo;ser m&aacute;s hombre&rdquo; carece totalmente de significado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aunque muchos le confundieron con Jared Leto, no pasó desapercibido en la gala MET el espectacular look de Fredrik Robertsson, director creativo de una empresa sueca de productos capilares."
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                Aunque muchos le confundieron con Jared Leto, no pasó desapercibido en la gala MET el espectacular look de Fredrik Robertsson, director creativo de una empresa sueca de productos capilares.                            </span>
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        Bajo el lema <em>&ldquo;gilded glamour&rdquo;</em> de este a&ntilde;o ha habido tambi&eacute;n verdaderas maravillas, <strong>Blake Lively</strong> luci&oacute; deslumbrante, y nuestra <strong>Rosal&iacute;a</strong>, a quien <strong>Givenchy</strong> le cogi&oacute; muy bien el punto flamenco &ndash;la cantante pon&iacute;a el resto&ndash; rebos&oacute; gracia y alegr&iacute;a. La Due&ntilde;a de Todo Esto, la Gala Met, es decir, la omnipotente <strong>Anna Wintour</strong>, iba simplemente discreta. A pesar de no haber acertado con Bad Bunny, <strong>Riccardo Tisci</strong> se luci&oacute; con un mont&oacute;n de vestidos maravillosos interpretados por sus mejores amigas que a la vez son ya leyenda (tengo la impresi&oacute;n de que Riccardo solo se relaciona con leyendas,<strong> Bella Hadid, Irina Shayk, Naomi Campbell, Kate Moss y Lila Moss</strong>). Al igual que <strong>Donatella Versace</strong> (<strong>Lily James, Blake Lively, Emily Ratajkowski, Chiara Ferragni, Dwyane Wade, Olivia Rodrigo, Cole Sprouse, Lena Waithe</strong>). Ambos dise&ntilde;adores fueron los grandes triunfadores en esta feria de vanidades que cada a&ntilde;o ofrece el Metropolitan al mundo de la moda, indiferentes a que el mundo se est&eacute; desmoronando y en Espa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/escolar/ocho-claves-espionaje_132_8970480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">todos nos sintamos espiados</a>, incluidos los pol&iacute;ticos de bandos opuestos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La guionista, productora y actriz Lena Waithe posa a su llegada a la entrada de la Gala MET                            </span>
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        Otro aspecto, otro vestido, siete kilos de menos y tres personajes ic&oacute;nicos:<strong> Marilyn Monroe, J.F. Kennedy y Kim Kardarshian</strong>. Los siete kilos los perdi&oacute; esta &uacute;ltima. No s&eacute; de qui&eacute;n fue la idea, pero reconozco que en principio parec&iacute;a buena, aunque a m&iacute; me dejara un sabor triste y amargo. Debo ser de los pocos que han visto <em><strong>Blonde</strong></em>, el estupendo filme de <strong>Andrew Dominik</strong>, donde <strong>Ana de Armas</strong> interpreta a Marilyn de un modo escalofriantemente real. Tengo grabada una secuencia (si no desaparece del montaje final) del acoso, algo m&aacute;s, dir&iacute;a yo, que sufri&oacute; por parte del presidente JFK. La secuencia es lo suficientemente expl&iacute;cita como para sentir la repulsi&oacute;n de la propia Marilyn en semejante momento. La pel&iacute;cula sigue de cerca la novela de la enorme escritora J<strong>oyce Carol Oates</strong>, donde se habla m&aacute;s de <strong>Norma Jean Baker</strong> que de su obra, es decir, Marilyn Monroe. Norma Jean luch&oacute; toda su vida para que los varones del mundo entero entendieran que Marilyn era el resultado de su extraordinario trabajo como actriz. Poco despu&eacute;s, cuando Norma Jean ya era una zombie, fue invitada a cantar el famosamente susurrado <em>Happy Birthday, Mr. President.</em> Me imagino c&oacute;mo pudo sentirse la pobre Marilyn ante el deber patri&oacute;tico de cantarle al mismo hombre que hab&iacute;a abusado de ella (siempre me refiero a lo que vi en la pel&iacute;cula) el <em>happy birthday</em> enfundada en un traje/segunda piel que desde ese mismo instante se convirti&oacute; en leyenda.
    </p><p class="article-text">
        Muchos a&ntilde;os antes de que se pusiera de moda, respecto a las mujeres, la palabra cosificaci&oacute;n, Norma Jean ya la empleaba acerca de s&iacute; misma, seg&uacute;n dec&iacute;a, el p&uacute;blico y la industria de Hollywood la hab&iacute;an reducido a ser una cosa. Y antes y despu&eacute;s de ser famosa, fue repetidamente abusada por los funcionarios de dicha industria (me sorprende que el <em>Me Too</em> no haya mencionado a Marilyn a lo largo de su justa cruzada contra el abuso de poder en Hollywood). De esta lucha sin cuartel entre la persona y su personaje habla el libro de Joyce Carol Oates, que a m&iacute; me parece la mejor biograf&iacute;a de Marilyn Monroe, aunque se trate de una novela. (No le&iacute; la de <strong>Norman Mailer,</strong> pero s&iacute; recuerdo el delicioso relato que le dedica <strong>Truman Capote</strong> en <em>M&uacute;sica para camaleones</em>).
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                Kim Kardashian y el actor Pete Davidson posan junto a su llegada a la gala                            </span>
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        La brillante y dudosa idea de que el vestido que Jean-Louis dise&ntilde;&oacute; para el famoso susurrado <em>happy birthday</em> volviera a la vida, esta vez unido a la piel de Kim Kardashian, no result&oacute; ni brillante ni efectiva, sino m&aacute;s bien un poco siniestra y carente de gracia, porque era imposible no pensar en que Marilyn muri&oacute; a las seis semanas de pon&eacute;rselo y, por otra parte, lo &uacute;nico que hubiera justificado la idea era que le quedara fant&aacute;stico a Kardashian, pero no fue as&iacute;. Hasta la fecha ha sido el peor look de la famosa <em>influencer</em>, no mereci&oacute; el sacrificio de los siete kilos que perdi&oacute;, su figura luci&oacute; plana, neutra, ins&iacute;pida e indefinida. El refr&aacute;n espa&ntilde;ol dice &ldquo;el h&aacute;bito no hace al monje&rdquo;, en este caso es literal, el vestido de Norma Jean no convert&iacute;a a quien lo portara en Marilyn, porque el traje no es nada sin el alma, y el alma de Marilyn ya hab&iacute;a empezado a extinguirse antes de la celebraci&oacute;n del cumplea&ntilde;os presidencial, aunque su extinci&oacute;n absoluta tardar&iacute;a seis semanas en consumarse. Siento terminar esta cr&oacute;nica, que no lo es, con sabor amargo. El evento no puede ser m&aacute;s chispeante y m&aacute;s ben&eacute;fico, los millones que se recaudan en la cena van destinados a la autofinanciaci&oacute;n del instituto de la Moda del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, cuya independencia hace que la gala sea absolutamente necesaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Almodóvar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marilyn-genero-no-binario_129_8981528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 May 2022 14:06:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Almodóvar,Gala del MET,Marilyn Monroe,Kim Kardashian]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Feminismo elegante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/feminismo-elegante_129_8975301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feminismo elegante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sobre las obsesiones comunes con Laura Ramos, la serie Fleabag, Malena Pichot, la Gala del Met, Kim Kardashian y la posible anulación del derecho al aborto en Estados Unidos escribe Tamara Tenenbaum para también decir que "hay algo enrarecido en nuestra relación irónica con la banalidad; al menos, nos pide una atención realmente muy grande".</p></div><p class="article-text">
        Cuando Laura Ramos public&oacute; <em>Infernales. La hermandad Bront&euml;: Charlotte, Emily, Anne y Branwell </em>empec&eacute; a entender algo sobre nosotras; sobre ella y sobre m&iacute;, que no nos conoc&iacute;amos (ni nos conocemos demasiado al d&iacute;a de hoy), y sobre unas cuantas m&aacute;s, y sobre algo que quer&iacute;a decir sobre otras &eacute;pocas y sobre esta &eacute;poca. No crec&iacute; con las columnas de <em>Buenos Aires me mata</em> pero di con el libro a los doce o trece a&ntilde;os; recuerdo estar en mi cuarto leyendo de madrugada, en un tiempo en que estaba tratando de abandonar mi vida religiosa sin saber si me ir&iacute;a a salir bien, en una edad y una situaci&oacute;n en que lo &uacute;nico que pod&iacute;a hacer tarde a la noche era leer. Recuerdo estar en mi cuarto y pensar que si un genio me conced&iacute;a un solo deseo pedir&iacute;a vivir la vida, la ciudad y el presente que me tocara en suerte con la intensidad con la que parec&iacute;a hacerlo Laura Ramos en el libro; hoy dir&iacute;a &ldquo;la intensidad y la liviandad&rdquo;, porque era eso en el fondo lo que me fascinaba, esa combinaci&oacute;n <strong>entre la intensidad de estar presente en un momento preciso y la liviandad con la que se puede transitar lo que es bello pero no es sagrado</strong>, y eso Ramos lo trae siempre en su estilo, esa ambivalencia. Pero en esa &eacute;poca era chica y era la libertad lo que me llamaba la atenci&oacute;n. Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, entonces, me sorprendi&oacute; enterarme de que Laura Ramos estaba tan obsesionada como yo con el siglo XIX y sus mujeres encerradas, las locas encerradas en cuartos escondidos y las cuerdas encerradas en matrimonios burgueses. Leyendo su libro sobre las Bront&euml; entend&iacute; que ella, como yo, hab&iacute;a gozado todas las novelas de Alcott, hasta las m&aacute;s moralistas de todas; entend&iacute; que hab&iacute;a algo en su forma de leer y de vivir que abrazaba por igual la aventura y lo que se conserva, una noche llena de imprevistos y un p&aacute;rrafo entero de descripci&oacute;n de una puntilla. No es que esto nos hiciera particularmente perspicaces o interesantes, ni a ella ni a m&iacute;, estas dos pasiones contradictorias; pero me hizo pensar en la relaci&oacute;n entre una cosa y la otra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay algo en esta veta, sin dudas, de feminismo de segunda generaci&oacute;n, el feminismo de revalorizar lo tradicionalmente considerado banal o aburrido, las historias de faldas: <strong>un hambre por leer historias de mujeres, y si las historias de mujeres fueron hasta el siglo XX historias de sumisi&oacute;n, pues de eso tendremos que enamorarnos, y en eso tendremos que encontrar tambi&eacute;n el germen de lo que somos.</strong> Debe ser por eso, tambi&eacute;n, que las historias que me interesan a m&iacute; y a Laura son muchas veces las historias de mujeres solas en &eacute;pocas en las que hab&iacute;a muy pocas maneras decentes de ser sola: a m&iacute;, como a Laura Ramos, me fascinan desde siempre las historias sobre institutrices y maestras, protagonistas de hecho de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/sueno-colonizador-sarmiento-historia-maestras-importo-estados-unidos-tragedias-amores-batalla-pedagogica_1_8077157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las se&ntilde;oritas, el &uacute;ltimo libro de Ramos </a>que reconstruye la historia de las maestras norteamericanas que trajo Sarmiento para armar las escuelas argentinas. Pero ser&iacute;a mentiroso decir que lo &uacute;nico o lo que m&aacute;s nos interesa de esas historias es el coqueteo con la transgresi&oacute;n: nos gustan sus bailes, sus cortes&iacute;as, sus vestidos, sus costumbres. No nos gusta solo lo que corre los bordes de la femineidad; nos gusta, tambi&eacute;n, lo que queda adentro.&nbsp;
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        Pienso que esa combinaci&oacute;n de obsesiones que manejamos Laura y yo desde hace mucho, ella desde hace m&aacute;s que yo de hecho, refleja una relaci&oacute;n un poco ir&oacute;nica con el feminismo que est&aacute; cada vez m&aacute;s extendida. Si alguna vez estuvo de moda ser una feminista solemne, hoy de hecho ya no lo est&aacute;; <em>est&aacute; bien</em> ser feminista y disfrutar de las mieles de la femineidad, o m&aacute;s todav&iacute;a, el dulzor de sus cadenas. Est&aacute; bien ser feminista y embelesarse con los trajes de &eacute;poca que destrozaron los &oacute;rganos vitales de las mujeres que los llevaban; sobre todo a la mujeres de treintis o cuarentis, pienso, pero tambi&eacute;n a algunas de veintis que quieren ser m&aacute;s cancheras que sus contempor&aacute;neas, nos parecer&iacute;a absurdo convertir todo en una protesta; nos parecer&iacute;a, sobre todo, de mal gusto. Recuerdo el que creo que es el primer o el segundo cap&iacute;tulo de <em>Fleabag</em>, cuando ella y su hermana van a un evento feminista y levantan la mano cuando la conferencista pregunta qui&eacute;n cambiar&iacute;a cinco a&ntilde;os de vida por un cuerpo perfecto. Al levantar la mano, Fleabag est&aacute; dici&eacute;ndole a la audiencia: yo soy como ustedes, tampoco soy feminista en serio. Por si no quedara claro, por las dudas, el di&aacute;logo subraya: &ldquo;somos malas feministas&rdquo;. <strong>Malena Pichot</strong>, de hecho, lo tuitea seguido: nadie quiere ser buena feminista. No hay nada canchero, hoy, en ser una buena feminista, exceptuando a ciertos c&iacute;rculos muy espec&iacute;ficos. Parte de la disputa generacional con el activismo juvenil (pero tambi&eacute;n, creo que es interesante, con feministas mucho m&aacute;s grandes) parece radicar en eso; <strong>para muchas de nosotras, la forma elegante de ser feminista es siendo tambi&eacute;n un poco antifeminista</strong>, re&iacute;rse del feminismo y romantizar la &eacute;poca en que no exist&iacute;a o apenas empezaba a existir de un modo en que no creo haber visto hacer a marxistas con el marxismo o a peronistas con el peronismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tiendo a pensar, como el fil&oacute;sofo<strong> Richard Rorty</strong>, que la aproximaci&oacute;n ir&oacute;nica a nuestras propias creencias es una virtud. Sirve para conversar, y sirve para vivir. Y sin embargo, el cortocircuito del fin de semana pasado, cuando la misma noche vi pasar en Twitter las discusiones sobre la gala del Met (un evento tan vidriera de la nada que me angustia hasta a m&iacute;, que puedo pasar y he pasado una ma&ntilde;ana entera leyendo sobre tipos de encaje en internet) y<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/aborto-corte-suprema-estados-unidos-anular-fallo-despenaliza_1_8962036.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la filtraci&oacute;n del voto de Alito que podr&iacute;a revocar el fallo Roe versus Wade en Estados Unidos y acabar de hecho con la legalidad del aborto</a>, me hizo pensar en que hay algo enrarecido en nuestra relaci&oacute;n ir&oacute;nica con la banalidad; al menos, nos pide una atenci&oacute;n realmente muy grande, y finalmente esa no era una mentira de los achupinados de las charlas TED, la atenci&oacute;n es el bien escaso por el que compiten los gigantes de nuestra &eacute;poca. Si Kim Kardashian puede tomar por asalto nuestra conversaci&oacute;n, puede pasar que de pronto sea dif&iacute;cil encontrar o hacer circular buenos textos sobre lo que podr&iacute;a pasar con el aborto en Estados Unidos; me pas&oacute;, al menos, a m&iacute;, en un momento donde parecer&iacute;a que sobra buen contenido sobre cualquier cosa. Puede pasar que se nos vaya el tiempo y el trabajo en la iron&iacute;a elegante, que el miedo a la solemnidad o el aburrimiento lo tape todo.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1521300990552678400?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        No tengo ninguna intenci&oacute;n, ning&uacute;n deseo de abandonar mi pasi&oacute;n por la vida y la literatura de las se&ntilde;oritas de otra &eacute;poca, por devorarla desde una perspectiva feminista pero tambi&eacute;n sencillamente devorarla. No son placeres culposos; solo es la punta de un ovillo que me interesa sobre nuestra relaci&oacute;n con el feminismo y con la femineidad como cadena y privilegio, sobre el modo de sostener creencias en estos d&iacute;as, sobre una iron&iacute;a que en realidad es mucho m&aacute;s rica que la iron&iacute;a porque nunca es un sarcasmo que mira las cosas desde afuera, es una iron&iacute;a ante todo neur&oacute;tica, melanc&oacute;lica y retorcida.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/feminismo-elegante_129_8975301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 May 2022 03:02:11 +0000]]></pubDate>
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