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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Marilyn Monroe]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/marilyn-monroe/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Marilyn Monroe]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cien años de ‘Los caballeros las prefieren rubias’, la novela mordaz de Anita Loos detrás del éxito de Marilyn Monroe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cien-anos-caballeros-prefieren-rubias-novela-mordaz-anita-loos-detras-exito-marilyn-monroe_1_12423366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/074dc309-b499-4995-966e-6cfbe75eedb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cien años de ‘Los caballeros las prefieren rubias’, la novela mordaz de Anita Loos detrás del éxito de Marilyn Monroe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia de Lorelei Lee, la frívola protagonista de la obra, su creadora fue una trabajadora incansable que abrió puertas a las mujeres en la industria del cine</p></div><p class="article-text">
        Vestido rosa, largo, sin mangas y con un gran lazo en la espalda. Guantes que cubren casi todo el brazo, pedrer&iacute;a en abundancia y el pelo rubio platino ondulado m&aacute;s famoso de la historia del cine. Suena una canci&oacute;n: <em>Diamonds Are a Girl&rsquo;s Best Friend.</em> <strong>He ah&iacute; una de las escenas m&aacute;s ic&oacute;nicas de Hollywood</strong>, la que encarna <strong>Marilyn Monroe</strong> como la irreverente Lorelei Lee en <em>Los caballeros las prefieren rubias</em> (1953), la m&iacute;tica comedia musical de Howard Hawks que Norma Jeane Baker coprotagoniz&oacute; junto a Jane Russell.
    </p><p class="article-text">
        Tanto si han visto la pel&iacute;cula como si no, quien m&aacute;s quien menos conoce aquella escena y tiene una idea de la personalidad de su protagonista, de la ligereza de esa Lorelei que va a la caza de un buen partido, esto es, de un hombre rico que est&eacute; dispuesto a satisfacer todos sus caprichos, entre ellos, claro, los irrenunciables diamantes. 
    </p><p class="article-text">
        El dato que quiz&aacute; no conoce tanta gente, no obstante, es que detr&aacute;s de la peripecia de esta joven corista se encuentra <strong>una de las mentes m&aacute;s brillantes de la industria cinematogr&aacute;fica: Anita Loos </strong>(Sisson, California, 1889-Nueva York, 1981), escritora, actriz, guionista y dramaturga que goz&oacute; de gran prestigio en la &eacute;poca dorada del cine.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una mirada dickensiana en Hollywood</strong></h2><p class="article-text">
        La infancia de Anita Loos, primero en California y m&aacute;s tarde en San Francisco, no hac&iacute;a presagiar una trayectoria en las altas esferas, aunque de alg&uacute;n modo le educ&oacute; la mirada: su padre, un periodista con problemas con el alcohol, arruin&oacute; los dos peri&oacute;dicos de corte sensacionalista que trat&oacute; de sacar adelante. Ella lo acompa&ntilde;aba cuando &eacute;l se acercaba al muelle a pescar y charlar con los lugare&ntilde;os, una afici&oacute;n que aliment&oacute; la fascinaci&oacute;n de la ni&ntilde;a por los bajos fondos de la sociedad y, en particular, por las vidas de esas mujeres que no encajaban con el modelo de la buena esposa.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a los contactos de su padre, Anita y su hermana, siendo a&uacute;n ni&ntilde;as, comenzaron a actuar en espect&aacute;culos teatrales. Tras la muerte de su hermana por apendicitis con solo ocho a&ntilde;os, Anita continu&oacute; con ese trabajo, que se convirti&oacute; en el sustento principal de la familia. Sin embargo, lo hac&iacute;a en contra de su voluntad: ella quer&iacute;a, desde peque&ntilde;a, ser escritora. Ser la que maneja los hilos, no la que pone el cuerpo; una aspiraci&oacute;n que, en los albores del siglo XX, parec&iacute;a inalcanzable para una chica.
    </p><p class="article-text">
        Sigui&oacute; trabajando como actriz, pero sin renunciar a su meta. Despu&eacute;s de graduarse en la universidad, logr&oacute; publicar algunas cr&oacute;nicas de sociedad en publicaciones peri&oacute;dicas a trav&eacute;s de un amigo, que las firmaba con su nombre. Su padre, que por entonces escrib&iacute;a piezas teatrales, la anim&oacute; a probar suerte en ese campo, y de este modo nacieron sus primeras obras. Pero quiz&aacute; lo m&aacute;s decisivo fue que, todav&iacute;a en el teatro, Anita fue testigo del nacimiento del cine.
    </p><p class="article-text">
        Aquel invento la cautiv&oacute;. Sin que nadie se lo pidiera, se puso a escribir guiones, inspir&aacute;ndose en los ambientes que hab&iacute;a frecuentado con su padre, desde las exc&eacute;ntricas celebridades del escenario a los buscavidas p&iacute;caros de la calle. Luego los enviaba a las compa&ntilde;&iacute;as, y no tard&oacute; en ganarse sus primeras monedas con ellos. Con <em>The New York Hat</em> (1912) logr&oacute; ser producida por primera vez, nada menos que de la mano de D. W. Griffith. El cineasta la contrat&oacute; en Triangle Film Corporation; era la primera mujer que lograba un empleo estable como guionista.
    </p><p class="article-text">
        En pocos a&ntilde;os dej&oacute; atr&aacute;s su vida como actriz, escribi&oacute; cientos de guiones, se cas&oacute; y se divorci&oacute; de su primer marido, Frank Palma Jr, el hijo del director de una <em>big band</em> (para ser exactos, fue ella la que lo abandon&oacute;, sin darle explicaciones, porque se aburr&iacute;a con &eacute;l), viaj&oacute; a Nueva York y comenz&oacute; a colaborar con Vanity Fair. Un punto de inflexi&oacute;n lleg&oacute; cuando conoci&oacute; al que ser&iacute;a su segundo esposo, John Emerson, con quien form&oacute; un t&aacute;ndem exitoso como productores de cine mudo. Las pel&iacute;culas de aventuras que concibieron juntos catapultaron al estrellato al actor Douglas Fairbanks.
    </p><p class="article-text">
        El matrimonio Emerson-Loos tuvo, sin embargo, m&aacute;s sombras que luces &ndash;&eacute;l le era infiel de manera reiterada y con frecuencia se llevaba los beneficios del trabajo de ella, ya que firmaban sus guiones de forma conjunta aunque en realidad los hubiera escrito ella&ndash;, pero pese a todo Anita continu&oacute; con &eacute;l; seg&uacute;n dijo a&ntilde;os m&aacute;s tarde, porque con &eacute;l hall&oacute; la libertad de dedicarse a su vocaci&oacute;n y de disfrutar de la vida social en las ciudades que visitaban, en las que trab&oacute; amistad con escritores y artistas como Dorothy Parker, Edna Ferber, No&euml;l Coward, Robert E. Sherwood, Gertrude Stein y Alice B. Tocklas.
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria no fue lineal: la pareja tambi&eacute;n escribi&oacute; musicales para Broadway, Anita public&oacute; sus primeras novelas y dentro del cine vivieron la transici&oacute;n al sonido. Los a&ntilde;os veinte fueron pr&oacute;digos con ellos, aunque, conviene insistir, nada es fruto del azar: Anita no dej&oacute; de escribir, y no se desalent&oacute; cuando alg&uacute;n proyecto no sali&oacute; a flote (lo habitual, sobre todo en los inicios de la industria, cuando se rodaban pel&iacute;culas muy breves por las limitaciones t&eacute;cnicas, era que la mayor parte de guiones no llegara a filmarse). A esa d&eacute;cada pertenece, precisamente, el libro al que la autora debe su popularidad.
    </p><h2 class="article-text">Un &eacute;xito inesperado</h2><p class="article-text">
        Al contrario que los guiones escritos <em>ex profeso</em> para la pantalla, <em>Los caballeros las prefieren rubias</em> (1925) no naci&oacute; con tal prop&oacute;sito. Con el subt&iacute;tulo &ldquo;Revelador diario de una se&ntilde;ora profesional&rdquo;, se public&oacute; por entregas en <em>Harper&rsquo;s Bazaar</em> en 1925 y ese mismo a&ntilde;o, por aclamaci&oacute;n popular, vio la luz como libro (Boni &amp; Liveright, Nueva York), en una primera tirada modesta que no tard&oacute; en reimprimirse. Tuvo una acogida sensacional, las ventas se mantuvieron durante los siguientes a&ntilde;os, se tradujo a catorce idiomas y la autora recibi&oacute; cartas de admiradores de la talla de William Faulkner, Aldous Huxley o Edith Wharton. No es de extra&ntilde;ar que tres a&ntilde;os despu&eacute;s publicara una continuaci&oacute;n, <em>Pero se casan con las morenas</em> (1928), con los mismos resultados.
    </p><p class="article-text">
        La novela, publicada en castellano por Alba en una edici&oacute;n que incluye ambas partes (2014, con traducci&oacute;n de Carlos Casas), narra en forma de diario las andanzas de Lorelei. Mientras que en el filme la comicidad reside en la sucesi&oacute;n de situaciones, en el texto la fuerza est&aacute; en el estilo mordaz de Loos, esa habilidad para la s&aacute;tira en una primera persona tan v&iacute;vida y desprejuiciada que no es de extra&ntilde;ar que amenizara las tardes de los lectores. La joven Lorelei expone sus ideas sin recato mientras recorre las ciudades con su amiga Dorothy Shaw, menos sofisticada y no tan interesada en el bolsillo de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; se debi&oacute; el &eacute;xito? Corr&iacute;an los locos a&ntilde;os veinte, tiempo de bonanza econ&oacute;mica, eclosi&oacute;n art&iacute;stica y cultural, liberaci&oacute;n de costumbres; pero tambi&eacute;n de hipocres&iacute;a, con la Ley Seca en Estados Unidos y el mundo turbio del mercado negro. Ese mismo 1925 se hab&iacute;a publicado <em>El gran Gatsby</em>, otro retrato de la opulencia de un magnate bajo una aparente capa de frivolidad. Si bien la novela de F. Scott Fitzgerald est&aacute; en las ant&iacute;podas de la de Anita Loos en calidad, tono y concepci&oacute;n, comparten cierta perspicacia cr&iacute;tica a la hora de detectar las fisuras de una forma de vida que no tardar&iacute;a en evidenciar grietas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los caballeros&hellip;</em>, en cualquier caso, no pretende hurgar en la herida, sino divertir, hacer pasar un buen rato, tal como ocurr&iacute;a con los guiones de sus comedias. Si Loos encontr&oacute; su sitio en la industria cinematogr&aacute;fica fue en gran medida porque supo idear personajes femeninos que permit&iacute;an a las actrices lucirse, y eso inclu&iacute;a protagonistas pol&iacute;ticamente incorrectas como Lorelei, aunque en este caso no estaba previsto que saltara del papel a la pantalla. Con todo, una primera adaptaci&oacute;n lleg&oacute; en 1928 &ndash;ahora perdida&ndash; y tambi&eacute;n a Broadway, en un musical del que se encarg&oacute; la propia autora.
    </p><p class="article-text">
        Trabajadora incansable, en los a&ntilde;os treinta Loos trabaj&oacute; para Metro-Goldwyn-Mayer, donde se inici&oacute; con una adaptaci&oacute;n que justamente ten&iacute;a que correr a cargo de F. Scott Fitzgerald, pero que le asignaron a ella al no estar conformes con el trabajo del novelista. Se trataba de <em>La pelirroja</em> (1932), basada en la novela hom&oacute;nima de Katherine Brush, con Jean Harlow como protagonista. Otros guiones suyos fueron <em>San Francisco</em> (1936), de W. S. Van Dyke, <em>Mujeres</em> (1939), de George Cukor, <em>De coraz&oacute;n a coraz&oacute;n</em> (1941), de Mervyn LeRoy, y <em>Lazos humanos</em> (1945, sin acreditar), de Elia Kazan, esta &uacute;ltima basada en <em>Un &aacute;rbol crece en Brooklyn </em>(1943), de Betty Smith.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, no se encarg&oacute; de la adaptaci&oacute;n de <em>Los caballeros&hellip;</em> en 1953; en aquella &eacute;poca segu&iacute;a trabajando, pero m&aacute;s centrada en el teatro. El equipo se inspir&oacute; tanto en el libro como en el musical, que s&iacute; hab&iacute;a adaptado ella misma. Seg&uacute;n dijo, le gust&oacute; mucho la pel&iacute;cula, y gracias a su extraordinario recibimiento la situ&oacute; de nuevo en primera fila. Despu&eacute;s de tantas d&eacute;cadas de trabajo abnegado, de tanto derroche de ingenio para hacer brillar a Clark Gable, Joan Crawford, Norma Shearer, Audrey Hepburn y tantos otros, se lo ten&iacute;a bien merecido.
    </p><h2 class="article-text">Animar a los lectores (en sus refugios at&oacute;micos)</h2><p class="article-text">
        Anita Loos falleci&oacute; en Nueva York en 1981, a los 92 a&ntilde;os. En un pr&oacute;logo escrito para <em>Los caballeros&hellip;</em> despu&eacute;s de la adaptaci&oacute;n de 1953, incluido en la mencionada edici&oacute;n en castellano de Alba, la autora cuenta que en una entrevista reciente le plantearon lo siguiente: &ldquo;Su libro se bas&oacute; en una situaci&oacute;n econ&oacute;mica [&hellip;] en la todav&iacute;a inigualada prosperidad de los a&ntilde;os veinte; si ahora tuviera que escribir un libro semejante, &iquest;qu&eacute; tema escoger&iacute;a?&rdquo;. Loos respondi&oacute;: &ldquo;Sin dudarlo un instante, me vi obligada a contestar: &lsquo;Los caballeros prefieren a los caballeros&rsquo;. Tambi&eacute;n se basa en razones puramente econ&oacute;micas, es decir, en la insensata y criminal explosi&oacute;n demogr&aacute;fica que una naturaleza ben&eacute;vola procura contener por medios m&aacute;s agradables que una guerra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tema escoger&iacute;a si tuviera que escribirlo hoy? Mientras rumiamos la respuesta, leer <em>Los caballeros&hellip;</em> garantiza, al menos, un rato de desconexi&oacute;n del ruido, el materialismo y el veneno reinantes. En ese mismo pr&oacute;logo, Loos reflexiona: &ldquo;Mi librito pasa, como obra de &eacute;poca, a manos de los nietos de sus primeros lectores. Y, si el esp&iacute;ritu de estos lectores necesita &aacute;nimos, mientras tiemblan de terror ocultos en los refugios at&oacute;micos de los presentes a&ntilde;os, quiz&aacute; las aventuras de Lorelei Lee sirvan para alegrarlos un poco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy se habla mucho del riesgo de volvernos demasiado literales, de perder la iron&iacute;a, de tomarnos demasiado en serio a nosotros mismos. Se valora mucho la literatura sobre la violencia, los temas oscuros, en detrimento del humor. En este contexto, un verso libre como lo fue Anita Loos, con su lengua incisiva, desinhibida y mordaz, no solo divierte, sino que resulta, adem&aacute;s, rompedora. Y eso nunca est&aacute; de m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jun 2025 03:47:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Marilyn Monroe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Que los cumplas feliz" Feliz cumpleaños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cumplas-feliz-feliz-cumpleanos_129_9725456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b8125cd-bc18-4844-a17f-f5e0ccb706b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Que los cumplas feliz&quot; Feliz cumpleaños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La canción con la que gran parte de los habitantes del planeta celebra los aniversarios de los nacimientos es la más cantada del mundo. Original en inglés, fue traducida al chino, español, japonés, alemán, francés y sueco entre 18 idiomas. Fue registrada en Estados Unidos en 1912 y a pesar de su inocencia, su éxito dio inicio a feroces y millonarias disputas legales por los derechos de autor. Las versiones más famosas.</p></div><p class="article-text">
        En este momento miles, tal vez millones, de personas en todo el mundo est&aacute;n cantando &ldquo;esa&rdquo; canci&oacute;n. S&oacute;lo en Argentina, m&aacute;s de 120 mil habitantes (*) celebran hoy el d&iacute;a de su nacimiento, y sus familiares, amigos y compa&ntilde;eros de escuela o de trabajo se reunir&aacute;n alrededor suyo para cantarles el <strong>Feliz cumplea&ntilde;os</strong>.
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                Feliz cumpleaños                            </span>
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        Seg&uacute;n el<strong> Libro Guiness</strong> es el tema m&aacute;s cantado del mundo. S&oacute;lo las versiones en ingl&eacute;s espa&ntilde;ol, chino, japon&eacute;s, alem&aacute;n y franc&eacute;s cubren una gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n del planeta. Y adem&aacute;s se canta en por lo menos otros 12 idiomas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; como un tema infantil para recibir a los alumnos de un jard&iacute;n de infantes de Kentucky a fines del siglo XIX. En 1912, hace 110 a&ntilde;os, <strong>Happy Birthday To You</strong> fue registrada por primera vez en los Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Las autoras de la canci&oacute;n fueron las hermanas Hill hacia fines del siglo XIX. Patty ten&iacute;a un moderno jard&iacute;n de infantes en Lousville, Kentucky, y su hermana Mildred J. era pianista. Juntas trabajaron en la creaci&oacute;n de una canci&oacute;n que fuera f&aacute;cil de aprender para los chicos y que sirviera de bienvenida al colegio. As&iacute; naci&oacute; <strong>Good Morning to All</strong> en 1893.
    </p><p class="article-text">
        La letra original en ingl&eacute;s era:
    </p><p class="article-text">
        <em>Good morning to you</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Good morning to you</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Good morning dear children</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Good morning to all</em>
    </p><p class="article-text">
        Y los chicos respond&iacute;an con un peque&ntilde;o cambio en el tercer verso:
    </p><p class="article-text">
        <em>Good morning to you</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Good morning to you</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Good morning dear teacher</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Good morning to you</em>
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica, la misma que conocemos hoy.
    </p><p class="article-text">
        El tema fue incluido en un libro titulado <strong>Cuentos cantados para el jard&iacute;n de infantes</strong> (1894), publicado por la editorial Clayton F. Summy Co., de Chicago. <a href="https://www.amazon.com/Song-Stories-for-the-Kindergarten/dp/B004SQ1Y84" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Hoy el libro se puede comprar en Amazon por 350 d&oacute;lares&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        Aunque no hay un registro escrito de la metamorfosis, la versi&oacute;n m&aacute;s aceptada es que durante el cumplea&ntilde;os de una ni&ntilde;a Patty decidi&oacute; cambiar la letra, y reemplaz&oacute; el &ldquo;Good Mornig to you&rdquo; inicial por &ldquo;Happy Birthday to You&rdquo;, y en el tercer verso se cant&oacute; &ldquo;Happy Birthday dear [EL NOMBRE DE LA NI&Ntilde;A]&rdquo; en lugar de &ldquo;Good morning dear children&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa versi&oacute;n con la letra original y la letra cambiada fue publicada por primera vez en 1912, seg&uacute;n el profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad George Washington, Robert Brauneis, uno de los investigadores que m&aacute;s estudi&oacute; el tema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta ese momento era pr&aacute;cticamente una pieza pr&aacute;cticamente desconocida. &ldquo;Si la melod&iacute;a nunca se hubiera utilizado con letras diferentes, probablemente no se conocer&iacute;a hoy&rdquo;, explica Brauneis en un paper de la Universidad.
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            <span class="title">
                Feliz cumpleaños/ Robert Anderson                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Un fen&oacute;meno popular</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;Mildred, de hecho, nunca conoci&oacute; el &eacute;xito de su creaci&oacute;n. La mayor de tres hermanas muri&oacute; el 5 de junio de 1916, a los 56 a&ntilde;os. Para entonces la canci&oacute;n reci&eacute;n comenzaba a ser conocida y usada en la zona de Lousville y alrededores. Sigui&oacute; creciendo sin parar y lleg&oacute; primero a la radio y luego al cine.
    </p><p class="article-text">
        En 1931 fue incluida en el exitoso musical <strong>The Band Wagon</strong>, protagonizado por Fred Astaire y su hermana Adele.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde Western Union lanz&oacute; su servicio de telegramas cantados y la primera canci&oacute;n que se us&oacute; fue <strong>Happy Birthday To You</strong>: una forma original (y barata) de hacer regalos de cumplea&ntilde;os. El fen&oacute;meno pas&oacute; de regional a nacional y su popularidad estall&oacute;. Aunque en esos primeros a&ntilde;os nadie mencion&oacute; la autor&iacute;a de las hermanas Hill.
    </p><p class="article-text">
        El uso comercial de la pieza puso los pelos de punta a la tercera y menor de las hermanas Hill, Jessica, furiosa con los enormes beneficios comerciales que obten&iacute;an otros con la creaci&oacute;n de sus hermanas sin mencionar en los cr&eacute;ditos a Patty y Mildred J., ni pagar un centavo de regal&iacute;as. Con el antecedente de aquel libro publicado en 1894, <strong>Happy Birthday To You</strong> qued&oacute; finalmente inscripta en el registro de copyright en 1935 por la editorial Clayton F. Summy Company, en representaci&oacute;n de las hermanas Hill.
    </p><p class="article-text">
        De Estados Unidos, la canci&oacute;n salt&oacute; al Reino Unido y a toos los pa&iacute;ses de habla inglesa. La letra fue traducida tambi&eacute;n al franc&eacute;s, alem&aacute;n, italiano, espa&ntilde;ol, chino, japon&eacute;s y sueco, entre 18 idiomas. <strong>Happy Birthday To You</strong> se convirti&oacute; en <strong>Que los cumplas feliz</strong>, en espa&ntilde;ol, <strong>Parab&eacute;ns pra voc&eacute;</strong>, en portugu&eacute;s, <strong>Zum Geburtstag viel Gl&uuml;ck</strong>, en alem&aacute;n y as&iacute; sucesivamente. Su uso se esparci&oacute; pronto en casi todo el planeta.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Tres versiones famosas</strong></h3><p class="article-text">
        Con la canci&oacute;n instalada en casi todas las casas, escuelas y oficinas del mundo, las c&aacute;maras y micr&oacute;fonos comenzaron a registrar interpretaciones de distintas celebridades.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez la m&aacute;s recordada la protagoniz&oacute; Marilyn Monroe cuando el 19 mayo de 1962 homenaje&oacute; al entonces presidente de Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, por su cumplea&ntilde;os 45. Unas 15 mil personas, fueron ese d&iacute;a a presenciar en vivo la performance de la rubia actriz en el m&iacute;tico Madison Square Garden de Nueva York. Y millones la siguieron por TV.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Dos meses y medio m&aacute;s tarde Marilyn iba a ser encontrada muerta. Kennedy, en tanto, fue asesinado en Dallas, el 22 de noviembre de 1963.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de ese mismo a&ntilde;o Los Beatles hab&iacute;an grabado una versi&oacute;n titulada <strong>Happy Birthday Dear Saturday Club</strong>, dedicada al programa de la radio BBC que celebraba sus 5 primeros a&ntilde;os de vida. El tema fue inclu&iacute;do en el &aacute;lbum doble <strong>Live at the BBC Volume 2</strong>, lanzado reci&eacute;n en 2013, 50 a&ntilde;os despu&eacute;s
    </p><p class="article-text">
        Un documental sobre la vida de Martin Luther King Jr. producido en 1987 y titulado <strong>Eyes on the Prize</strong> inclu&iacute;a una escena de archivo donde se celebraba un cumplea&ntilde;os. Poco despu&eacute;s de su lanzamiento la obra tuvo que ser retirada por problemas de copyright. Una de las trabas m&aacute;s importantes para su exhibici&oacute;n fueron precisamente los derechos sobre el tema <strong>Happy Birthday To You</strong>. Reci&eacute;n en 2005 pudo ser liberado y relanzado.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Disputas legales</strong></h3><p class="article-text">
        Es que el &eacute;xito de <strong>Happy Birthday To You</strong> despert&oacute; la codicia de abogados y empresarios, con la complicidad de algunos jueces, quienes desde un primer momento quisieron lucrar con los derechos de autor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Primero se instalaron distintas versiones sobre la legitimidad de la autor&iacute;a de las hermanas Hill. Puesto en duda el cr&eacute;dito, el paso siguiente fue montarse sobre esa hip&oacute;tesis para recurrir a distintas cortes e iniciar demandas legales. Algunas prosperaron. Otras no. Las leyes sobre copyright no son iguales en todas partes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        En la Uni&oacute;n Europea, los derechos duran toda la vida del autor, m&aacute;s 70 a&ntilde;os. Patty Hill muri&oacute; en 1946, y como &uacute;ltima autora sobreviviente, el copyright expir&oacute; el 1&deg; de enero de 2017 y el tema pas&oacute; a ser de dominio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos las cosas fueron diferentes.Summy Company (aquella editorial que hab&iacute;a registrado el tema en 1935) se convirti&oacute; en Summy-Birchard Company en 1957, y luego en una divisi&oacute;n de Birch Tree Group Limited, en 1970. Warner/Chappell Music la adquiri&oacute; en 1988 por 25 millones de d&oacute;lares. Desde entonces, la compa&ntilde;&iacute;a discogr&aacute;fica sostuvo en los juzgados que no se pod&iacute;a cantar <strong>Happy Birthday To You</strong> con fines de lucro sin pagar regal&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo en 2008, Warner recaud&oacute; alrededor de 5 mil d&oacute;lares por d&iacute;a (2 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o) por el uso de la canci&oacute;n. La empresa reclam&oacute; derechos cada vez que el tema se utiliz&oacute; en cine, televisi&oacute;n, radio, en cualquier lugar abierto al p&uacute;blico, y &ldquo;para cualquier grupo en el que un n&uacute;mero considerable de asistentes no fueran familiares o amigos del artista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las idas y vueltas judiciales sobre el copyright del <strong>Feliz Cumplea&ntilde;os</strong> son incontables y a veces hasta siniestras. En 2015 la canci&oacute;n fue declarada de dominio p&uacute;blico por una corte. El 8 de febrero de 2016, Warner/Chappell lleg&oacute; a un acuerdo judicial para devolver 14 millones de d&oacute;lares a quienes hab&iacute;an pagado por la licencia. Por &uacute;ltimo, el 28 de junio de ese a&ntilde;o un tribunal rechaz&oacute; las apelaciones y declar&oacute; que la canci&oacute;n era efectivamente de dominio p&uacute;blico, poniendo punto final a todos los reclamos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La semana siguiente, el diario brit&aacute;nico The Guardian public&oacute;&nbsp;un documental titulado <strong>Happy Birthday: My Campaign to Liberate the People's Song</strong> (Feliz Cumplea&ntilde;os: Mi Campa&ntilde;a Liberadora de la Canci&oacute;n del Pueblo), dirigido por Jennifer Nelson, una realizadora estadounidense que luch&oacute; desde 2013 contra el cepo impuesto por Warner.
    </p><p class="article-text">
        Mildred J. y Patty Hill nacieron, vivieron y murieron ajenas al &eacute;xito mundial y a las disputas locales que durante m&aacute;s de un siglo envolvieron a su canci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Criadas en una familia muy devota, su padre William, doctor en Teolog&iacute;a de la Universidad de Princeton, profesor y pastor, les inculc&oacute; desde peque&ntilde;as los valores de la educaci&oacute;n. Su madre Martha Jane Smith era profesora y conocida por ense&ntilde;arles a leer y escribir a los esclavos de las plantaciones antes de la abolici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las hermanas nunca se imaginaron las consecuencias de aquella travesura de cambiarle la letra a su canci&oacute;n durante un cumplea&ntilde;os infantil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mildred J. y Patty Hill fueron ingresadas al Sal&ograve;n de la Fama el 12 de junio de 1996. Los manuscritos de Mildred J. est&aacute;n guardados en la Biblioteca de M&uacute;sica de la Universidad de Louisville, Kentucky. Las dos hermanas fueron enterradas juntas en el cementerio de Cave Hill en Louisville, Kentucky, con una placa com&uacute;n que tiene sus nombres, sus fotos y el t&iacute;tulo de la canci&oacute;n que las hizo famosas con un texto explicativo debajo..&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un proyecto de ley local pronto a ser aprobado propone que el puente que cruza el r&iacute;o Ohio en Louisville lleve sus nombres.
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) El n&uacute;mero surge de dividir 47 millones de habitantes por 365 d&iacute;as del a&ntilde;o. Cociente que arroja 128.767 cumplea&ntilde;eros por cada d&iacute;a del a&ntilde;o en el pa&iacute;s. Extrapolado el ejercicio a todo el planeta, de los 8 mil millones de habitantes alcanzados en estos d&iacute;as, unos 21.917.808 cumplir&iacute;an a&ntilde;os cada d&iacute;a del a&ntilde;o. Pero no en todos los pa&iacute;ses se canta el </em><em><strong>Que los cumplas feliz</strong></em><em>, por lo que el n&uacute;mero es necesariamente menor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Febré]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cumplas-feliz-feliz-cumpleanos_129_9725456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Nov 2022 03:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Que los cumplas feliz" Feliz cumpleaños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feliz Cumpleaños,Marilyn Monroe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es un museo, no el placard de Kim Kardashian]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/museo-no-placard-kim-kardashian_1_9046796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9b06018-1b59-4ec0-9237-8916f7ed6fcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es un museo, no el placard de Kim Kardashian"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las instituciones internacionales que se dedican a la conservación de la indumentaria alertan del "efecto llamada" que podría causar el acto de Kim Kardashian con el vestido de Marilyn Monroe en la gala MET.</p><p class="subtitle">Diario de Pedro Almodóvar - Marilyn y el género no binario</p></div><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes del equipo de<strong> Kim Kardashian</strong> forzando el vestido de<strong> Marilyn Monroe </strong>para adaptarlo al cuerpo de la celebridad norteamericana son estremecedoras. No entraba en la piel de la actriz y amante del presidente John F. Kennedy. A pesar de eliminar durante tres semanas el az&uacute;car, los carbohidratos, de usar un traje de sauna dos veces al d&iacute;a, correr en la cinta y comer solo verduras y prote&iacute;nas, su cuerpo no estaba hecho para ese vestido. Los vestidos solo tienen un cuerpo y Kardashian modific&oacute; una prenda compuesta con seda souffl&eacute;, que ya no est&aacute; disponible. Los da&ntilde;os que ha causado en el vestido son irreparables, pero se qued&oacute; con la atenci&oacute;n de la alfombra roja de la gala anual del <strong>Museo Metropolitano de Arte de Nueva York </strong>(MET) cuyo fin &uacute;nico, parad&oacute;jicamente, es recaudar fondos para la protecci&oacute;n de la colecci&oacute;n de indumentaria hist&oacute;rica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Los vestidos solo tienen un cuerpo y Kardashian modificó una prenda compuesta con seda soufflé, que ya no está disponible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las prendas hist&oacute;ricas no deben ser usadas por nadie&rdquo;. Ese fue el primer mandamiento que lanz&oacute; el Consejo Internacional de Museos (ICOM), que asesora a la UNESCO, al ver aparecer a<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/kim-kardashian-ensena-conflictos-interes-ignorados-durante-pandemia_1_8925660.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> Kim Kardashian </a>enfundada en un vestido que fue hecho a medida en 1962 para Marilyn Monroe. La &uacute;ltimas puntadas del &ldquo;aut&eacute;ntico vestido desnudo&rdquo; se dieron unos minutos antes de que la actriz accediera al escenario del Madison Square Garden, donde iba a cantar el 'Cumplea&ntilde;os feliz' al presidente Kennedy. &ldquo;Modificar un vestido considerado como bien del patrimonio hist&oacute;rico, aunque sea temporalmente, para que lo use otra persona puede parecer inapropiado y tergiversado&rdquo;, indica a elDiario.es Corinne Th&eacute;paut-Cabasset, presidenta de ICOM para museos y colecciones de indumentaria, moda y textil. 
    </p><p class="article-text">
        La prenda da&ntilde;ada es testigo de un &ldquo;momento hist&oacute;rico&rdquo; y forma parte de la memoria colectiva como &ldquo;un objeto polis&eacute;mico delicado y sensible&rdquo;. &iquest;No es parad&oacute;jico que pasara en el MET, un museo que dedica tanta atenci&oacute;n al patrimonio textil? &ldquo;Por supuesto, esto ha causado muchas preguntas y malentendidos en la comunidad de museos especializados en la conservaci&oacute;n de prendas de vestir&rdquo;, responde. Cree que si el bien perteneciera a un museo p&uacute;blico, esto nunca habr&iacute;a ocurrido.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El imperio de lo raro</strong></h3><p class="article-text">
        Las alarmas han saltado por la decisi&oacute;n de los due&ntilde;os del m&iacute;tico vestido: <em>Ripley&rsquo;s Believe it or not</em>, una cadena de centros que venden una experiencia enfocada exclusivamente en el entretenimiento. Se hacen llamar &ldquo;museo&rdquo; y operan desde 1918. Pero es una compa&ntilde;&iacute;a que se dedica a la &ldquo;diversi&oacute;n familiar&rdquo; con laberintos de espejos, carreras l&aacute;ser, parques de atracciones, campos de minigolf, parques acu&aacute;ticos y de atracciones&hellip; &ldquo;Es un genuino imperio de lo raro, lo extra&ntilde;o y lo incre&iacute;ble&rdquo;, es su lema. Tienen establecimientos por todo el mundo (en Espa&ntilde;a, no) y aseguran que cuentan con m&aacute;s de 15 millones de visitantes anuales. 
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                Marilyn Monroe durante la fiesta celebrada en el Madison Square Garden con motivo del 45 cumpleaños del presidente estadounidense John F. Kennedy                            </span>
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        En 2016 esta compa&ntilde;&iacute;a adquiri&oacute; en subasta el famoso vestido de Monroe, realizado por <strong>Jean Louis</strong>. Pagaron 4,3 millones de d&oacute;lares (4 millones de euros) por la prenda, que esa noche se convirti&oacute; en la m&aacute;s cara del mundo. Los due&ntilde;os de este peculiar museo ofrecieron a Kardashian el vestido de 60 a&ntilde;os de antig&uuml;edad para la gala del MET. &ldquo;Ser&aacute; para siempre uno de los mayores privilegios de mi vida, poder canalizar mi Marilyn interior de esta manera&rdquo;, dijo en una entrevista con Vogue en la que apunt&oacute; que era tan respetuosa con la prenda que nunca se sentar&iacute;a a comer con &eacute;l puesto... Para la cena se cambi&oacute; y us&oacute; una r&eacute;plica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El efecto llamada</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Corinne Th&eacute;paut-Cabasset </strong>aclara que este hecho de trascendencia mundial puede generar un efecto contrario al esperado. &ldquo;Este acontecimiento puede crear h&aacute;bito en las propuestas del futuro&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista francesa. Sin embargo, tal y como ha podido saber este peri&oacute;dico, las reclamaciones de vestidos hist&oacute;ricos conservados en museos ocurren desde hace a&ntilde;os. Aunque la acci&oacute;n de Kardashian sea un punto de inflexi&oacute;n en las relaciones entre moda y sociedad, Sarah Scaturro, ex directora de conservaci&oacute;n del Instituto del Traje del MET y actual conservadora en jefe del Museo de Arte de Cleveland, reconoce que cuando trabajaba en el MET rechaz&oacute; muchas peticiones de este tipo. Entre otras, de Anna Wintour. La propuesta es que modelos y celebridades usen objetos irremplazables de la colecci&oacute;n en galas como la del MET, de trascendencia medi&aacute;tica. 
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                Almacén de la Fundación Cristóbal Balenciaga                            </span>
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        Como recuerda Scaturro, en los a&ntilde;os ochenta un grupo de profesionales dedicados a la conservaci&oacute;n de la moda se uni&oacute; para oponerse al uso de los vestidos hist&oacute;ricos. &ldquo;Mi preocupaci&oacute;n es que otros colegas de colecciones de moda hist&oacute;ricas sean presionados ahora por personas importantes para que les dejen usar prendas custodiadas en museos&rdquo;, indica la especialista norteamericana. Es una confusi&oacute;n muy habitual, fruto de la falta de una conciencia pendiente de fraguar: un museo no es un armario con piezas a disposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido surrealista. Lo del vestido de Marilyn ha sido un desprop&oacute;sito, aunque me consta que el MET no controla los planes de los invitados. No tienen responsabilidad en esto&rdquo;, resume Miren Arzalluz, directora del Museo de la Mode de Par&iacute;s desde 2018. Nos atiende desde M&eacute;xico por tel&eacute;fono y comenta que vivimos un momento medi&aacute;tico y hay riesgos. A pesar de ello, asegura que la percepci&oacute;n social de la moda ha cambiado. &ldquo;Ya no pasan cosas que suced&iacute;an hace 20 a&ntilde;os. La moda es un bien espont&aacute;neo y m&aacute;s pr&oacute;ximo que las artes pl&aacute;sticas. Es menos intimidante y a veces pasan cosas como esta. Esa cercan&iacute;a puede confundir y provocar falta de reconocimiento, de respeto y de cuidado. La moda forma parte de nuestra cotidianidad y por eso cuesta entender un vestido como una obra de arte y patrimonio. Pero lo son&rdquo;, indica Arzalluz.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Presi&oacute;n social</strong></h3><p class="article-text">
        Son bienes muy delicados y, una vez llegan al museo, no pueden regresar a la vida p&uacute;blica. La calle y los cuerpos dejan de ser su h&aacute;bitat. A pesar de esto, la Fundaci&oacute;n Crist&oacute;bal Balenciaga ha padecido esta presi&oacute;n social de devolver vestidos a la vida social para un reportaje. Antes de la inauguraci&oacute;n del museo en Getaria (Gipuzkoa), Sonsoles de Icaza y de Le&oacute;n, arist&oacute;crata fallecida en 1996, casada con Francisco de Paula D&iacute;ez, amante de Ram&oacute;n Serrano Su&ntilde;er y musa de Crist&oacute;bal Balenciaga, reclam&oacute; las piezas que ya hab&iacute;a depositado. &ldquo;Dijo que eran suyas y se las llev&oacute; para vestirse para el reportaje. Yo hice todo lo posible para que no ocurriera&rdquo;, cuenta a este peri&oacute;dico Igor Uria, director de Colecciones en Fundaci&oacute;n Crist&oacute;bal Balenciaga. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Quién va al Museo del Prado a pedir &#039;Las Meninas&#039; para una cena? Nadie </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Igor Uria</span>
                                        <span>—</span> Director de Colecciones en Fundación Cristóbal Balenciaga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Reconoce Uria que la presi&oacute;n siempre existe, pero &eacute;l responde de la misma manera ante las peticiones de vestidos para usar: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n va al Museo del Prado a pedir <em>Las Meninas</em> para una cena? Nadie. Hablamos de patrimonio y de bienes de museos que deben ser conservados. Debemos hacernos cargo de esto para que lleguen a las pr&oacute;ximas generaciones. Nosotros somos muy estrictos&rdquo;. De hecho recuerda algo que dec&iacute;a el propio Balenciaga contra los fastos medi&aacute;ticos: &ldquo;No te malgastes en sociedad&rdquo;. Y se lo aplica. &ldquo;Por eso no podemos destruir el patrimonio en una alfombra roja&rdquo;, zanja. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un cuerpo, un vestido</strong></h3><p class="article-text">
        Vestido y cuerpo van fundidos. La ropa se dise&ntilde;a y se hace para un cuerpo en un momento concreto. Es un bien transitorio, un vestido es apenas un instante. &ldquo;Un dise&ntilde;o es alta precisi&oacute;n absoluta. No se puede usar otra ropa interior que no sea la que se utiliz&oacute; para probar el modelo. Los propios cuerpos cambian con los a&ntilde;os y por eso ni siquiera sus propietarias o propietarios son aptos para usarlos&rdquo;, indica Uria para subrayar la delicadeza de estos bienes. La Fundaci&oacute;n Crist&oacute;bal Balenciaga gestiona m&aacute;s de 3.200 piezas en su colecci&oacute;n, documentaci&oacute;n aparte. La mayor&iacute;a llegan como donaciones. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lavado de pieza en el Museo del Traje                            </span>
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        El vestido de Monroe hab&iacute;a formado parte de otras colecciones y exposiciones antes de acabar en las manos de sus actuales due&ntilde;os. Pero el cuerpo para el que fue cosido segu&iacute;a siendo el mismo. Un vac&iacute;o que no puede ocupar nadie m&aacute;s salvo el maniqu&iacute; que se hace para cada unas de las piezas. El maniqu&iacute; es a la prenda lo que es el bastidor y el marco al cuadro. Un falso cuerpo fundamental en su conservaci&oacute;n, que el vestido tambi&eacute;n sufre. Lo cuenta Silvia Brasero, conservadora y restauradora del Museo Nacional del Traje, en Madrid. Ese es el momento de mayor estr&eacute;s para la indumentaria. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que mostrar las piezas, pero no a cualquier precio: el textil es el bien m&aacute;s delicado, incluso con los maniqu&iacute;es adaptados a la pieza. Es que el momento m&aacute;s delicado de un vestido es cuando vistes el maniqu&iacute; hecho a medida. Es cuando m&aacute;s sufren y lo hacemos sin forzar, con todo el cuidado. En el caso de Kardashian, no ha sido as&iacute; para nada. Imagina los da&ntilde;os. Si se trata as&iacute; una prenda se pierde, es irrecuperable&rdquo;, avisa Brasero. Dice que nunca han recibido peticiones para usar un vestido y que cuando prestan a otros museos exigen siempre vitrinas. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Falta conciencia</strong></h3><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo sucede que un bien privado se convierte en un bien p&uacute;blico, que una prenda se vuelve patrimonio? Ese momento lo tienen muy identificado en el Museo Nacional del Traje. Los funcionarios y funcionarias de conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n se ponen los guantes para recibir la prenda. Entonces, cuando lo tratan, lo revisan y catalogan, justo ah&iacute; la indumentaria se convierte en patrimonio textil por ley. La de Patrimonio Hist&oacute;rico, que determina que todo bien que pasa a formar parte de las colecciones p&uacute;blicas se considera Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) y desde este momento tendr&aacute; la m&aacute;xima atenci&oacute;n en la conservaci&oacute;n. &ldquo;Un traje del museo tiene la misma protecci&oacute;n que un Sorolla o un Vel&aacute;zquez. No se considera lo mismo, pero es lo mismo&rdquo;, aclara. Las piezas se guardan en peines especiales: unas prendas cuelgan de perchas acolchadas y otras descansan en horizontal.
    </p><p class="article-text">
        Los criterios para decidir que una pieza de la indumentaria debe ser protegida son m&uacute;ltiples, observa Miren Arzalluz. De hecho, en el Museo Nacional del Traje tienen piezas de apenas hace un a&ntilde;o o la extraordinaria isla final dedicada a David Delf&iacute;n. &ldquo;Y, cuando un vestido entra en un museo, queda anulado para la vida p&uacute;blica. El problema con el vestido de Marilyn Monroe es que est&aacute; alojado en un museo que no es un museo. Y no se rigen por los criterios museogr&aacute;ficos que marca el ICOM. Deber&iacute;a estar en un museo nacional por su relevancia pol&iacute;tica y social. Y me pregunto si realmente est&aacute;n preocupados por este esc&aacute;ndalo o todo lo contrario por la gran publicidad que han generado&rdquo;, se pregunta la directora del Museo de la Moda de Par&iacute;s. 
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                Almacén de la Fundación Cristóbal Balenciaga                            </span>
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        El mercado ha decidido sobre el bien art&iacute;stico. Y lo ha hecho sufrir. Las instituciones p&uacute;blicas no pueden hacer nada frente al dinero privado y, sobre todo, estadounidense. Arzalluz cuenta que en estos momentos el coleccionismo de moda est&aacute; en auge porque es mucho m&aacute;s barato que el de grandes maestros de la pintura y eso lo hace m&aacute;s rentable. Todos los museos de bellas artes est&aacute;n incluyendo moda en sus exposiciones temporales, porque cuentan con tir&oacute;n popular. Esto revaloriza las propiedades de esos coleccionistas privados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ning&uacute;n museo (grande o peque&ntilde;o), privado o p&uacute;blico, ninguna colecci&oacute;n ni coleccionistas quieren ver da&ntilde;os en bienes como es el caso del vestido de Marilyn Monroe. Entonces, &iquest;por qu&eacute; vamos a arriesgarnos y con qu&eacute; fin? &iquest;Contribuye esto a la mercantilizaci&oacute;n de la reputaci&oacute;n de las obras de arte conservadas en los museos?&rdquo;, indica Corinne Th&eacute;paut-Cabasse. A la presidenta del ICOM le parece &ldquo;a&uacute;n m&aacute;s incomprensible e impactante&rdquo; que este da&ntilde;o haya sucedido en el Instituto del Traje del MET de Nueva York, la organizaci&oacute;n m&aacute;s famosa en el mundo de la moda y los museos. Si ha pasado all&iacute;, &iquest;podr&iacute;a ocurrir en cualquier lugar?
    </p><p class="article-text">
        <em>PR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Peio H. Riaño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/museo-no-placard-kim-kardashian_1_9046796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jun 2022 10:51:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es un museo, no el placard de Kim Kardashian]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Kim Kardashian,Marilyn Monroe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marilyn y el género no binario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marilyn-genero-no-binario_129_8981528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d131aa83-8898-4aeb-b01d-f7ce945e4280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marilyn y el género no binario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pedro Almodóvar escribe nuevas páginas de su diario, esta vez desde Londres, y a raíz de los trajes que se vieron desfilar en la alfombra roja de la Gala MET, donde Kim Kardashian se enfundó en el vestido que Marilyn Monroe uso seis semanas antes de su muerte para cantar el feliz cumpleaños a JFK.</p><p class="subtitle">Diario de Almodóvar - Guerra de nervios en los Oscar: 'my week in LA'</p></div><p class="article-text">
        Estoy en <strong>Londres</strong>, un d&iacute;a lluvioso, a pesar de los buenos pron&oacute;sticos meteorol&oacute;gicos. Ya estoy acostumbrado a que los pron&oacute;sticos no se cumplan.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil no hablar de la Gala del Metropolitan una semana despu&eacute;s, las im&aacute;genes de los trajes y de las personas que los luc&iacute;an, todas ellas c&eacute;lebres, de alg&uacute;n modo siguen apareciendo por todos sitios.
    </p><p class="article-text">
        Mi primer comentario es a la vez laudatorio y con un punto de advertencia. &iexcl;Cuidado! Estoy totalmente a favor de que se incorporen en la vestimenta de los varones elementos femeninos, o menos masculinos, y que no estemos condenados a la chaqueta, el pantal&oacute;n, y al t&iacute;pico chaleco. Aplaudo que algunas <em>celebrities </em>machas como <strong>Bad Bunny</strong>, <strong>Oscar Isaac</strong> o <strong>Harry Styles </strong>decidan, m&aacute;s all&aacute; de su propia orientaci&oacute;n sexual, olvidarse de lo binario en el vestir. Con esto no quiero decir que todo hombre lleva dentro una mujer, sino que todo hombre lleva &ldquo;fuera&rdquo; una mujer. <strong>Gaultier</strong> fue pionero, empez&oacute; a hacerlo antes que ning&uacute;n otro dise&ntilde;ador, en los noventa sac&oacute; su falda plisada, a lo escocesa, y lanz&oacute; una l&iacute;nea de maquillaje exclusivamente de hombre. &Eacute;l se atrevi&oacute; sin que nadie le diera permiso, porque ya militaba en el equ&iacute;voco que no lo es, es decir, el g&eacute;nero est&aacute; en lo m&aacute;s &iacute;ntimo de nuestra conciencia y el ser humano es demasiado complejo como para reducirlo al binarismo. Muchos j&oacute;venes, cada vez m&aacute;s visibles, se muestran con una mezcla de g&eacute;neros, que no tiene nada que ver con los ochenteros unisex, sino con la protesta de no sentirse identificados con ninguno de los dos g&eacute;neros binarios. Yo creo que hacen bien d&aacute;ndose la oportunidad de descubrir c&oacute;mo se sienten a lo largo de su vida. Tienen mucho tiempo para decidirse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El músico Bad Bunny posa ante los fotógrafos con peluca y un traje de falda y chaqueta                            </span>
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        Los dise&ntilde;adores se han dado cuenta de esta nueva sensibilidad y lo vemos en las alfombras rojas m&aacute;s importantes (<strong>Oscar</strong> y <strong>Met</strong>, son sin duda las m&aacute;s llamativas) y visten a algunos de los c&eacute;lebres m&aacute;s lanzados con elementos que sugieren femineidad o que, por lo menos, huyen de lo masculino. Y no se trata solo del hist&oacute;rico <strong>Billy Porter</strong>, el host de <em>Pose</em>, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha adornado la alfombra de los Oscars con modelos alucinantes y de ultradiva. Este a&ntilde;o, que yo haya visto, han sido Oscar Isaac y Bad Bunny los feminizantes. Bien por ellos, pero la intenci&oacute;n no basta, sin duda han sido los peor vestidos de la gala, seguidos muy de cerca de <strong>Billie Eilish</strong>, la pobre. Tanto <strong>Thom Browne</strong> como <strong>Burberry</strong>, respectivamente, no pueden enfundarles en una especie de falda tubo, hasta los pies Bunny, m&aacute;s corta la de Isaac. Se trata de que la prenda adem&aacute;s de arriesgada sea bella, de otro modo la moda no tiene sentido. En cuanto a mi adorada Billie Eilish, creo que Alessandro Michele no se detuvo a mirar sus medidas antes de colocarle un modelo que las ampliaba todas. Respecto a Isaac y Bad Bunny, sus respectivos <em>looks </em>est&aacute;n muy lejos de ser bonitos, ni siquiera m&iacute;nimamente graciosos.
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            <span class="title">
                La cantante Bilie Eilish posando a su llegada a la gala MET                            </span>
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        Ten&iacute;a que decirlo, he estado tap&aacute;ndome los labios estos d&iacute;as, pero hoy en un lluvioso d&iacute;a londinense, mientras espero a una de las actrices de mi pr&oacute;xima pel&iacute;cula, no me he podido contener.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el <em>nobinarismo</em> no tiene nada que ver con la transexualidad, aprovecho para pedirle a nuestro Gobierno que no s&eacute; a qu&eacute; espera para firmar la ley de transexualidad. Hay que decirle tambi&eacute;n a la exvicepresidenta <strong>Carmen Calvo</strong> que un transexual no necesita cumplir los diecis&eacute;is a&ntilde;os para saber que lo es, a los tres a&ntilde;os ya son conscientes del g&eacute;nero que habita en sus mentes. En esas cuestiones un transexual est&aacute; mucho m&aacute;s maduro que un heterosexual de su misma edad, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Y ya que hablo del tema me sorprendi&oacute; mucho leer hace unas semanas en <strong>The Independent</strong>, en una entrevista con <strong>Sean Penn</strong> (tan moreno que parec&iacute;a digitalizado, el color de su piel no parec&iacute;a humano) en la que dec&iacute;a <em>&ldquo;&hellip;cowardly genes are leading people to surrender their jeans and put on a skirt&rdquo;  </em>[&ldquo;Creo que los hombres, en mi opini&oacute;n, se han vuelto bastante feminizados. Creo que hay muchos genes cobardes que provocan que las personas renuncien a sus jeans y se pongan una falda&rdquo;].
    </p><p class="article-text">
        Las frases son bastante enrevesadas, pero parece que Sean Penn considera que los hombres &uacute;ltimamente se han feminizado en exceso (lo de por culpa de unos &ldquo;genes cobardes&rdquo; me parece una met&aacute;fora estrafalaria).
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente las cuestiones de g&eacute;nero han empezado a cambiar, aunque todav&iacute;a queda un largo trecho. Lo que dice Penn resulta raro y obsoleto. Hoy d&iacute;a, por ejemplo, el dicho &ldquo;ser m&aacute;s hombre&rdquo; carece totalmente de significado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aunque muchos le confundieron con Jared Leto, no pasó desapercibido en la gala MET el espectacular look de Fredrik Robertsson, director creativo de una empresa sueca de productos capilares."
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                Aunque muchos le confundieron con Jared Leto, no pasó desapercibido en la gala MET el espectacular look de Fredrik Robertsson, director creativo de una empresa sueca de productos capilares.                            </span>
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        Bajo el lema <em>&ldquo;gilded glamour&rdquo;</em> de este a&ntilde;o ha habido tambi&eacute;n verdaderas maravillas, <strong>Blake Lively</strong> luci&oacute; deslumbrante, y nuestra <strong>Rosal&iacute;a</strong>, a quien <strong>Givenchy</strong> le cogi&oacute; muy bien el punto flamenco &ndash;la cantante pon&iacute;a el resto&ndash; rebos&oacute; gracia y alegr&iacute;a. La Due&ntilde;a de Todo Esto, la Gala Met, es decir, la omnipotente <strong>Anna Wintour</strong>, iba simplemente discreta. A pesar de no haber acertado con Bad Bunny, <strong>Riccardo Tisci</strong> se luci&oacute; con un mont&oacute;n de vestidos maravillosos interpretados por sus mejores amigas que a la vez son ya leyenda (tengo la impresi&oacute;n de que Riccardo solo se relaciona con leyendas,<strong> Bella Hadid, Irina Shayk, Naomi Campbell, Kate Moss y Lila Moss</strong>). Al igual que <strong>Donatella Versace</strong> (<strong>Lily James, Blake Lively, Emily Ratajkowski, Chiara Ferragni, Dwyane Wade, Olivia Rodrigo, Cole Sprouse, Lena Waithe</strong>). Ambos dise&ntilde;adores fueron los grandes triunfadores en esta feria de vanidades que cada a&ntilde;o ofrece el Metropolitan al mundo de la moda, indiferentes a que el mundo se est&eacute; desmoronando y en Espa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/escolar/ocho-claves-espionaje_132_8970480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">todos nos sintamos espiados</a>, incluidos los pol&iacute;ticos de bandos opuestos.
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                La guionista, productora y actriz Lena Waithe posa a su llegada a la entrada de la Gala MET                            </span>
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        Otro aspecto, otro vestido, siete kilos de menos y tres personajes ic&oacute;nicos:<strong> Marilyn Monroe, J.F. Kennedy y Kim Kardarshian</strong>. Los siete kilos los perdi&oacute; esta &uacute;ltima. No s&eacute; de qui&eacute;n fue la idea, pero reconozco que en principio parec&iacute;a buena, aunque a m&iacute; me dejara un sabor triste y amargo. Debo ser de los pocos que han visto <em><strong>Blonde</strong></em>, el estupendo filme de <strong>Andrew Dominik</strong>, donde <strong>Ana de Armas</strong> interpreta a Marilyn de un modo escalofriantemente real. Tengo grabada una secuencia (si no desaparece del montaje final) del acoso, algo m&aacute;s, dir&iacute;a yo, que sufri&oacute; por parte del presidente JFK. La secuencia es lo suficientemente expl&iacute;cita como para sentir la repulsi&oacute;n de la propia Marilyn en semejante momento. La pel&iacute;cula sigue de cerca la novela de la enorme escritora J<strong>oyce Carol Oates</strong>, donde se habla m&aacute;s de <strong>Norma Jean Baker</strong> que de su obra, es decir, Marilyn Monroe. Norma Jean luch&oacute; toda su vida para que los varones del mundo entero entendieran que Marilyn era el resultado de su extraordinario trabajo como actriz. Poco despu&eacute;s, cuando Norma Jean ya era una zombie, fue invitada a cantar el famosamente susurrado <em>Happy Birthday, Mr. President.</em> Me imagino c&oacute;mo pudo sentirse la pobre Marilyn ante el deber patri&oacute;tico de cantarle al mismo hombre que hab&iacute;a abusado de ella (siempre me refiero a lo que vi en la pel&iacute;cula) el <em>happy birthday</em> enfundada en un traje/segunda piel que desde ese mismo instante se convirti&oacute; en leyenda.
    </p><p class="article-text">
        Muchos a&ntilde;os antes de que se pusiera de moda, respecto a las mujeres, la palabra cosificaci&oacute;n, Norma Jean ya la empleaba acerca de s&iacute; misma, seg&uacute;n dec&iacute;a, el p&uacute;blico y la industria de Hollywood la hab&iacute;an reducido a ser una cosa. Y antes y despu&eacute;s de ser famosa, fue repetidamente abusada por los funcionarios de dicha industria (me sorprende que el <em>Me Too</em> no haya mencionado a Marilyn a lo largo de su justa cruzada contra el abuso de poder en Hollywood). De esta lucha sin cuartel entre la persona y su personaje habla el libro de Joyce Carol Oates, que a m&iacute; me parece la mejor biograf&iacute;a de Marilyn Monroe, aunque se trate de una novela. (No le&iacute; la de <strong>Norman Mailer,</strong> pero s&iacute; recuerdo el delicioso relato que le dedica <strong>Truman Capote</strong> en <em>M&uacute;sica para camaleones</em>).
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                Kim Kardashian y el actor Pete Davidson posan junto a su llegada a la gala                            </span>
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        La brillante y dudosa idea de que el vestido que Jean-Louis dise&ntilde;&oacute; para el famoso susurrado <em>happy birthday</em> volviera a la vida, esta vez unido a la piel de Kim Kardashian, no result&oacute; ni brillante ni efectiva, sino m&aacute;s bien un poco siniestra y carente de gracia, porque era imposible no pensar en que Marilyn muri&oacute; a las seis semanas de pon&eacute;rselo y, por otra parte, lo &uacute;nico que hubiera justificado la idea era que le quedara fant&aacute;stico a Kardashian, pero no fue as&iacute;. Hasta la fecha ha sido el peor look de la famosa <em>influencer</em>, no mereci&oacute; el sacrificio de los siete kilos que perdi&oacute;, su figura luci&oacute; plana, neutra, ins&iacute;pida e indefinida. El refr&aacute;n espa&ntilde;ol dice &ldquo;el h&aacute;bito no hace al monje&rdquo;, en este caso es literal, el vestido de Norma Jean no convert&iacute;a a quien lo portara en Marilyn, porque el traje no es nada sin el alma, y el alma de Marilyn ya hab&iacute;a empezado a extinguirse antes de la celebraci&oacute;n del cumplea&ntilde;os presidencial, aunque su extinci&oacute;n absoluta tardar&iacute;a seis semanas en consumarse. Siento terminar esta cr&oacute;nica, que no lo es, con sabor amargo. El evento no puede ser m&aacute;s chispeante y m&aacute;s ben&eacute;fico, los millones que se recaudan en la cena van destinados a la autofinanciaci&oacute;n del instituto de la Moda del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, cuya independencia hace que la gala sea absolutamente necesaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Almodóvar]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 May 2022 14:06:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marilyn y el género no binario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Almodóvar,Gala del MET,Marilyn Monroe,Kim Kardashian]]></media:keywords>
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