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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Tiempo libre]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/tiempo-libre/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Tiempo libre]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por qué retrasás tanto la hora de acostarte si sabés que mañana lo vas a pagar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/retrasas-hora-acostarte-si-manana-vas-pagar_1_13446401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04dfe744-3dbd-432e-a935-fedab6172b32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x318y259.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué retrasás tanto la hora de acostarte si sabés que mañana lo vas a pagar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al fenómeno se le conoce como "procrastinación del sueño por venganza": mirar el celular, ver una película o dedicar un rato a un proyecto personal robando horas al descanso para sentir que aún se puede disfrutar del tiempo propio tras una jornada plagada de obligaciones. ¿Cómo nos afecta?</p></div><p class="article-text">
        <strong>Marina</strong> abre la puerta de su casa cuando el resto de la ciudad apenas comienza a despertar. Acaba de completar un agotador turno de noche como enfermera en la unidad de psiquiatr&iacute;a de un centro de una gran ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El cansancio f&iacute;sico pesa de forma aplastante sobre sus p&aacute;rpados, pero en su mente bulle un impulso irrefrenable. En lugar de dirigirse directamente al dormitorio, va a la cocina, se prepara un desayuno abundante y enciende el televisor para ver una pel&iacute;cula. Otras veces, se pone a escribir. Sabe perfectamente que hacia el mediod&iacute;a el agotamiento la vencer&aacute;, pero esa franja matutina representa su &uacute;nico territorio inviolable del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por la ma&ntilde;ana reina una tranquilidad absoluta en mi casa, que est&aacute; en un barrio cerrado en el campo donde no hay ruido&rdquo;, explica. &ldquo;Me enga&ntilde;o a m&iacute; misma y, claro, a primera hora de la tarde me sobreviene un baj&oacute;n absoluto y me pregunto por qu&eacute; no me dorm&iacute; a las nueve de la ma&ntilde;ana&rdquo;, a&ntilde;ade la enfermera y escritora.
    </p><h2 class="article-text">Las horas robadas al sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        <strong>El comportamiento que describe Marina Arrabal responde a un fen&oacute;meno global identificado por la psicolog&iacute;a contempor&aacute;nea como </strong><em><strong>revenge bedtime procrastination</strong></em><strong> o procrastinaci&oacute;n del sue&ntilde;o por venganza.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ese pedazo de tiempo robado al sueño siempre es el más productivo de mi jornada. Durante el día acumulo mil tareas pendientes, pero en la franja arañada al sueño degusto cada segundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Arrabal</span>
                                        <span>—</span> enfermera y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://produccioncientifica.ucm.es/investigadores/146390/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfredo Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz</a>, catedr&aacute;tico y director del Departamento de Psicolog&iacute;a Social, del Trabajo y Diferencial de la Universidad Complutense de Madrid y autor del libro <a href="https://www.kailas.es/libros/libros-no-ficcion/dormir-para-vivir/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dormir para vivir</em></a><em> </em>(Kailas, 2026), define el concepto con claridad acad&eacute;mica: &ldquo;La llamada procrastinaci&oacute;n del sue&ntilde;o por venganza describe la tendencia a retrasar deliberadamente la hora de acostarse para recuperar un tiempo propio despu&eacute;s de un d&iacute;a percibido como completamente ocupado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n describe la ciencia, esta conducta revela tensiones profundas entre las exigencias laborales y las necesidades emocionales del individuo. &ldquo;Desde la psicolog&iacute;a del trabajo, esta conducta demuestra que muchas personas sienten que el trabajo no termina al concluir la jornada&rdquo;, se&ntilde;ala Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz. &ldquo;Estamos inmersos en una cultura de disponibilidad permanente donde resulta dif&iacute;cil desconectar psicol&oacute;gicamente. Mails, mensajes y notificaciones hacen que el trabajo siga ocupando espacio mental tras cerrar la computadora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quien vive atrapado en la inercia diaria, esas horas nocturnas adquieren un valor casi m&iacute;stico. La sensaci&oacute;n de recuperar el mando sobre las propias decisiones convierte el tiempo nocturno en un regalo. Como relata Marina, mostrando sus dotes narrativas: &ldquo;Ese pedazo de tiempo robado al sue&ntilde;o siempre es el m&aacute;s productivo de mi jornada. Durante el d&iacute;a acumulo mil tareas pendientes, pero en la franja ara&ntilde;ada al sue&ntilde;o degusto cada segundo. Incluso viendo una pel&iacute;cula mala siento que le saco partido. Se parece a estar en una habitaci&oacute;n llena de oro simplemente contemplando el metal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dormir menos para sentirnos libres</h2><p class="article-text">
        La clave reside en comprender por qu&eacute; la mente humana prioriza esa gratificaci&oacute;n de disponer de tiempo libre inmediato a costa del desgaste f&iacute;sico que sufrir&aacute; al d&iacute;a siguiente. La respuesta psicol&oacute;gica apunta, seg&uacute;n Alfredo Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz, a la frustraci&oacute;n de las necesidades emocionales b&aacute;sicas durante las horas diurnas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La autonom&iacute;a constituye una necesidad psicol&oacute;gica b&aacute;sica y uno de los principales recursos para el bienestar&rdquo;, sostiene el catedr&aacute;tico. &ldquo;Cuando esa necesidad queda frustrada durante el d&iacute;a, algunas personas intentan recuperarla por la noche. Ese rato representa el &uacute;nico momento de la jornada en el que sienten que el tiempo les pertenece, tras haber pasado el d&iacute;a respondiendo a prioridades ajenas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A nivel cognitivo, la capacidad de tomar decisiones saludables se encuentra seriamente minada al caer la noche: &#039;Al final del día nuestros recursos de autorregulación están agotados (...) Resulta muy difícil resistirse a las recompensas inmediatas&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alfredo Rodríguez Muñoz</span>
                                        <span>—</span> catedrático en Psicología (UCM) y autor de &#039;Dormir para vivir&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El especialista utiliza una met&aacute;fora esclarecedora para definir la trampa de este h&aacute;bito: &ldquo;El sue&ntilde;o termina convirti&eacute;ndose en la moneda con la que compramos un poco de autonom&iacute;a, pero la factura sale muy cara porque al d&iacute;a siguiente empezamos la jornada todav&iacute;a m&aacute;s cansados. Dormimos menos para sentir que vivimos un poco m&aacute;s, sufriendo a largo plazo el efecto contrario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A nivel cognitivo, la capacidad de tomar decisiones saludables se encuentra seriamente minada al caer la noche. Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz detalla este proceso: &ldquo;Al final del d&iacute;a nuestros recursos de autorregulaci&oacute;n est&aacute;n agotados. Tras tomar decisiones y resolver problemas, resulta muy dif&iacute;cil resistirse a las recompensas inmediatas. Ver un cap&iacute;tulo o consultar las redes ofrece una gratificaci&oacute;n instant&aacute;nea, mientras que acostarse temprano solo ofrece recompensa al d&iacute;a siguiente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El cerebro primario opta por el beneficio en el presente. &ldquo;Damos mucho m&aacute;s valor a los beneficios inmediatos que a los costos futuros. Pesa m&aacute;s la sensaci&oacute;n de haber recuperado una hora para nosotros que un cansancio que todav&iacute;a no sentimos. Es una peque&ntilde;a victoria psicol&oacute;gica con una factura biol&oacute;gica para la ma&ntilde;ana siguiente&rdquo;, puntualiza el catedr&aacute;tico de la UCM.
    </p><p class="article-text">
        La supuesta victoria sobre el reloj se evapora al sonar la alarma. Marina reconoce la resaca de esas noches robadas: &ldquo;Al despertar siempre me encuentro hecha una mierda, aunque me digo que ayer la cosa no estuvo tan mal. Pero lo cierto es que suelo tener lagunas mentales y apenas recuerdo una niebla confusa de aquella habitaci&oacute;n llena de oro. Da la impresi&oacute;n de haber estado all&iacute; solo en sue&ntilde;os, porque en realidad no descans&eacute; nada. El arrepentimiento es real, aunque me autoenga&ntilde;e pensando que lo que escrib&iacute; durante ese rato tiene valor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La colonizaci&oacute;n del tiempo y la sociedad acelerada</h2><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; para comprender las ra&iacute;ces estructurales del fen&oacute;meno resulta indispensable ir m&aacute;s all&aacute; del individuo. El soci&oacute;logo <a href="https://x.com/JorgeMoruno?lang=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Moruno</a>, autor de <a href="https://www.akal.com/libro/no-tengo-tiempo_35662/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No tengo tiempo. Geograf&iacute;as de la precariedad</em></a><em> (Akal, 2018)</em>, sit&uacute;a esta conducta dentro de una din&aacute;mica colectiva de aceleraci&oacute;n y desposesi&oacute;n temporal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La procrastinaci&oacute;n del sue&ntilde;o aparece como consecuencia de una vida acelerada y sin tiempo libre, donde las personas intentan ara&ntilde;ar un espacio propio quit&aacute;ndoselo al descanso&rdquo;, apunta. &ldquo;Es la respuesta a una existencia donde nos vemos forzados a comportarnos como una extensi&oacute;n de nuestro propio tel&eacute;fono celular, siempre conectados y en guardia&rdquo;. A su juicio, restarle horas a la almohada constituye un desesperado intento de adaptaci&oacute;n frente a una estructura social que ahoga la disponibilidad personal.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis hist&oacute;rico del soci&oacute;logo rastrea c&oacute;mo los avances tecnol&oacute;gicos, lejos de recortar las jornadas de esfuerzo humano, ampliaron las fronteras de la producci&oacute;n hasta invadir el descanso natural. &ldquo;La aparici&oacute;n de la luz artificial permiti&oacute; romper los ciclos naturales y extender la actividad industrial tras la puesta del sol. La paradoja del desarrollo tecnol&oacute;gico radica en su capacidad para reducir la necesidad de trabajo humano y liberar tiempo libre, mientras que bajo la l&oacute;gica de la producci&oacute;n mercantil se transforma en un exprimidor del tiempo&rdquo;, argumenta Moruno.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La paradoja del desarrollo tecnológico radica en su capacidad para reducir la necesidad de trabajo humano y liberar tiempo libre, mientras que bajo la lógica de la producción mercantil se transforma en un exprimidor del tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Moruno</span>
                                        <span>—</span> sociólogo y autor de &#039;No tengo tiempo. Geografías de la precariedad&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la actualidad, las herramientas digitales, como los celulares, internet o la IA, consolidan una servidumbre voluntaria revestida de autonom&iacute;a personal. &ldquo;Nos convertimos en accionistas de nuestra propia fuerza de trabajo y realizamos inversiones constantes en nosotros mismos para competir en el mercado. Vivimos en el alambre ante la posibilidad de volvernos superfluos, mientras toda esa servidumbre se presenta bajo la apariencia de libertad. Ahora se entiende bien eso de Marx cuando dec&iacute;a que &lsquo;el trabajador libre es virtualmente un pobre&rsquo;&rdquo;, advierte el autor.
    </p><h2 class="article-text">Maternidad, creaci&oacute;n y la b&uacute;squeda de un espacio propio</h2><p class="article-text">
        La pugna por el tiempo adquiere matices especialmente agudos en vidas marcadas por los cuidados o la creaci&oacute;n art&iacute;stica. Para <strong>Amaia Gracia</strong>, artista pl&aacute;stica y madre de dos hijas, robarle horas a la madrugada representa la &uacute;nica v&iacute;a para sostener su identidad profesional y creadora frente a las demandas absolutas de la crianza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde hace nueve a&ntilde;os los momentos en los que deber&iacute;a irme a la cama y no lo hago responden a la necesidad de tener un rato para m&iacute;&rdquo;, explica. &ldquo;La &uacute;nica manera de conservar espacio y tiempo personal pasaba por el trabajo o por sacarme horas de descanso&rdquo;, confiesa. La maternidad reconfigur&oacute; por completo sus coordenadas temporales y mentales.<strong> </strong>&ldquo;Con la maternidad y la crianza sent&iacute; la p&eacute;rdida de mi espacio mental y del tiempo para pensar en proyectos art&iacute;sticos, definir piezas o preparar convocatorias. Robar horas al sue&ntilde;o me permiti&oacute; conservar ese refugio propio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En medio del silencio nocturno, la pantalla de su <em>smartphone</em> se transforma en un punto de contacto imprescindible con la cultura y la estimulaci&oacute;n intelectual. &ldquo;Mientras duermo a las nenas suelo tener el celular en la mano. Lo utilizo para leer textos o ver cine que me interesa. Se convirti&oacute; en mi ventana al mundo exterior para no perder la esencia de qui&eacute;n soy&rdquo;, explica la artista.
    </p><p class="article-text">
        Amaia recurre a referentes literarios cl&aacute;sicos para conceptualizar esa necesidad vital de aislamiento. &ldquo;Recuerdo muchas veces la obra de Virginia Woolf, <em>Una habitaci&oacute;n propia</em>, para m&iacute; es un s&iacute;mbolo muy importante de la necesidad de nuestro espacio mental e interior. Resulta fundamental conservar ese refugio personal frente al ritmo de vida exigente que llevamos hoy en d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con la maternidad y la crianza sentí la pérdida de mi espacio mental y del tiempo para pensar en proyectos artísticos, definir piezas o preparar convocatorias. Robar horas al sueño me permitió conservar ese refugio propio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amaia Gracia</span>
                                        <span>—</span> artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El negocio de la escasez</h2><p class="article-text">
        La privatizaci&oacute;n y la escasez del tiempo generaron adem&aacute;s un f&eacute;rtil nicho econ&oacute;mico. Jorge Moruno denuncia c&oacute;mo el mercado aprovecha el agotamiento ciudadano para comercializar soluciones artificiales a un problema estructural.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Surgieron nuevos nichos de negocio enfocados en vender servicios para cubrir nuestra falta de tiempo&rdquo;, explica el experto. &ldquo;Se compran y venden productos cuya &uacute;nica raz&oacute;n de ser es la escasez de horas libres, cuando muchos de esos servicios desaparecer&iacute;an si la sociedad tuviese el tiempo garantizado&rdquo;. Desde la comida precocinada hasta las plataformas de entrega r&aacute;pida o el consumo masivo de psicof&aacute;rmacos para gestionar la ansiedad y el insomnio. La limitaci&oacute;n temporal alimenta industrias millonarias a costa del bienestar colectivo.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo vincula de forma directa la posesi&oacute;n del tiempo con la esencia misma de la democracia y la ciudadan&iacute;a real. &ldquo;El debate sobre el tiempo equivale al debate sobre la libertad. Solo existe libertad si se garantiza la igualdad en el acceso al tiempo. Los griegos utilizaban la palabra <em>skhol&egrave;</em>, origen del t&eacute;rmino escuela, para designar el tiempo libre como condici&oacute;n indispensable de la ciudadan&iacute;a&rdquo;. Frente al deterioro generalizado del descanso, las soluciones no pueden reducirse a meras recomendaciones de autoayuda o disciplina personal.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la psicolog&iacute;a como la sociolog&iacute;a coinciden en exigir transformaciones estructurales. Alfredo Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz enfatiza la necesidad de un cambio de mirada: &ldquo;Conviene dejar de interpretar este comportamiento como un simple problema de falta de disciplina. Constituye el s&iacute;ntoma de una p&eacute;rdida de control sobre el tiempo. La soluci&oacute;n requiere introducir peque&ntilde;os espacios de autonom&iacute;a durante el d&iacute;a y exigir medidas para que las empresas respeten la desconexi&oacute;n digital&rdquo;. Pedirle a un individuo extenuado que simplemente se acueste antes equivale a ignorar las causas profundas de su malestar.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Jorge Moruno aboga por una agenda pol&iacute;tica que reclame los pilares de la existencia humana: &ldquo;Garantizar el tiempo libre mediante el acceso a la vivienda, un ingreso asegurado y entornos saludables es una medida justa y eficaz que evita el despilfarro del talento humano. Lo verdaderamente revolucionario pasa por recuperar el derecho a dormir, comer, respirar mejor y disfrutar de tiempo libre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/retrasas-hora-acostarte-si-manana-vas-pagar_1_13446401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 03:02:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño,Tiempo libre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Exigencia hiperproductiva o la imposibilidad de descansar y disfrutar del tiempo libre sin culpa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/exigencia-hiperproductiva-disfrutar-tiempo-libre-culpa_1_10426703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d303f0d-8685-41c6-b7bb-e822467c0404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Exigencia hiperproductiva o la imposibilidad de descansar y disfrutar del tiempo libre sin culpa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La línea cada vez más difusa entre los momentos de ocio y de trabajo, la presión social o la sobrecarga laboral socavan el bienestar y la posibilidad de desconexión. La psicóloga Ainhoa Plata dice que "la hiperproductividad es la gran pandemia del siglo XXI" y que la creencia de que esos momentos de evasión equivalen a 'no hacer nada' y son algo improductivo "es un error".</p></div><p class="article-text">
        Hace unos meses, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/podcasts-son-nuevos-prescriptores-culturales-damos-ideas-sumar-lista_1_6322290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel Calder&oacute;n y Luc&iacute;a Lijtmaer</a>, especialistas en diseccionar la realidad desde un punto de vista feminista, volvieron a la pel&iacute;cula <em><strong>La flor de mi secreto</strong></em> (<a href="https://www.eldiario.es/temas/pedro-almodovar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Almod&oacute;var</a>, 1995) en su <em>podcast </em><strong>Deforme Semanal</strong>. El episodio se titula <em><strong>Como vaca sin cencerro</strong></em>, una expresi&oacute;n que <strong>Chus Lampreave</strong> utiliza en el filme para explicarle a su hija, de manera r&aacute;pida y gr&aacute;fica, que lo que le pasa es que est&aacute; perdiendo la cabeza y necesita tomarse un respiro en el pueblo. En el caso de la protagonista se debe al desamor, pero en lo que se entiende por '<strong>vida moderna</strong>' es m&aacute;s probable que la sensaci&oacute;n de descontrol se deba a la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ansiedad-hiperplanificacion-ocio-convirtio-pesadilla-colas-entradas-anticipadas_1_10225327.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">falta de tiempo</a> derivada de la hiperproductividad. Y el reba&ntilde;o silencioso cada d&iacute;a crece un poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>No sabr&iacute;a decir el momento concreto en el que me di cuenta de que estaba sobrepasado. </strong>Tengo como esa sensaci&oacute;n que describ&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/realismo-capitalista-aproximacion-excitada-trastornada-palabras-mark-fisher_129_6172034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Mark Fisher</a> de no recordar lo que era un fin de semana&rdquo;, dice Antonio R., de 25 a&ntilde;os. En su caso, el ritmo fren&eacute;tico est&aacute; relacionado con las exigencias de un trabajo que en los &uacute;ltimos tiempos se devalu&oacute;. &Eacute;l es aut&oacute;nomo y explica que: &ldquo;<strong>las horas cuestan lo mismo pero valen cada vez menos y esto es muy f&aacute;cil de comprobar a lo largo de las d&eacute;cadas. Por supuesto, est&aacute; relacionado con una precarizaci&oacute;n del trabajo en general a nivel m&aacute;s amplio y que viene de la mano de un mont&oacute;n de cosas</strong>&rdquo;. La incapacidad para desconectar, la flexibilizaci&oacute;n extrema de horarios y que la l&iacute;nea que separa los momentos de ocio y de trabajo se haya difuminado cada vez m&aacute;s son algunos de los motivos de su malestar. Tambi&eacute;n a&ntilde;ade &ldquo;<strong>una sensaci&oacute;n de que el futuro desapareci&oacute; un poco del horizonte y de que esto es lo que hay</strong>, de que estuve metido ac&aacute; toda mi vida y que no s&eacute; si voy a salir, la verdad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La incapacidad para desconectar, la flexibilización extrema de horarios y que la línea que separa los momentos de ocio y de trabajo se haya difuminado cada vez más son algunos de los motivos del malestar de Antonio R. (autónomo, 25 años)</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso de Luis R., de 47 a&ntilde;os, es bastante similar al de Antonio solo que con un recorrido m&aacute;s largo. &ldquo;Hace una d&eacute;cada trabajaba much&iacute;simo, pero ten&iacute;a un salario digno. <strong>Diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde he perdido una masa salarial de un 50% y los gastos de la hipoteca no hicieron m&aacute;s que subir. </strong>Para mantener a mi familia y mi casa debo trabajar desde la ma&ntilde;ana a la noche y para varias empresas. Ninguna paga con dignidad y el ritmo de producci&oacute;n no puede detenerse&rdquo;, sostiene. Hace cinco a&ntilde;os que no tiene vacaciones y no puede permitirse hacer un par&oacute;n porque al ser aut&oacute;nomo, como Antonio, no tendr&iacute;a una baja laboral o un descanso remunerados en condiciones. &ldquo;<strong>Si las deudas no descansan, yo tampoco puedo</strong>&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> considera que la hiperproductividad es &ldquo;<strong>la gran pandemia del siglo XXI</strong>&rdquo;. Los problemas derivados de ella est&aacute;n presentes en su consulta cada d&iacute;a, incluso de mano de pacientes que acuden por otros motivos. &ldquo;En la mayor&iacute;a de personas se esconde esta situaci&oacute;n detr&aacute;s, aunque algunos lo tienen tan normalizado que no son conscientes hasta que se comenta en terapia&rdquo;, sostiene. Es algo que afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque en el caso de ellas &ldquo;suelen sumarse cargas de cuidados de hijos, padres mayores o hermanos con problemas&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Andrea T., de 30 a&ntilde;os, identifica su problema de falta de tiempo en la devoci&oacute;n y dedicaci&oacute;n que tiene por lo que hace pero tambi&eacute;n piensa que est&aacute; relacionado con la urbanopat&iacute;a, un concepto que conoci&oacute; por la periodista <strong>Leila Guerriero</strong>. &ldquo;<strong>Estamos desconectando de nuestras ciudades y creando otras en relaci&oacute;n a los v&iacute;nculos laborales.</strong> Lo afectivo y familiar, lo cotidiano y hasta el tiempo del amor quedan fuera&rdquo;, afirma la entrevistada. &ldquo;Entiendo (o supongo) que para contrarrestar la falta de impulso vital de la urbanopat&iacute;a me acojo a lo que me da est&iacute;mulo inmediato: acci&oacute;n, resultado, siguiente asunto. Esto &uacute;ltimo tambi&eacute;n disipa el efecto de sentirse sobrepasada, y el fervor tampoco es &uacute;til. Un poco todo es de color, que dir&iacute;an Lole y Manuel&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La psicóloga Ainhoa Plata considera que la hiperproductividad es &#039;la gran pandemia del siglo XXI&#039;. Los problemas derivados de ella están presentes en su consulta, incluso de mano de pacientes que acuden por otros motivos</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Haley Lu Richardson como Portia en &#039;The White Lotus&#039;.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Doctor, qu&eacute; me pasa</strong></h3><p class="article-text">
        Esa saturaci&oacute;n le produjo secuelas f&iacute;sicas hace un par de a&ntilde;os, cuando adelgaz&oacute; tanto que se sent&iacute;a irreconocible. Al principio pens&oacute; que como trabajaba tanto se olvidaba hasta de comer, pero la raz&oacute;n era otra. &ldquo;<strong>El estr&eacute;s agrav&oacute; un problema tiroideo que no sab&iacute;a que ten&iacute;a.</strong> Decid&iacute; que las cosas que estuviesen bajo mi control cambiar&iacute;an, algo que una bajada de defensas espectacular posterior confirm&oacute;&rdquo;, sostiene. Para tomar las riendas de la situaci&oacute;n estableci&oacute; un horario estricto de comidas y busc&oacute; un hueco en la agenda para ir a nadar dos veces a la semana. &ldquo;De estos dos espacios no me apeo. Ah, y de la serie de <em>Cold Case</em>, que vino a sustituir el visionado de <em>The Bold Type</em>. Hay que procurarse lugares felices&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Para contrarrestar la falta de impulso vital de la urbanopatía me acojo a lo que me da estímulo inmediato: acción, resultado, siguiente asunto. Esto último también disipa el efecto de sentirse sobrepasada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea T.</span>
                                        <span>—</span> 30 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antonio considera que la salud f&iacute;sica no es lo que m&aacute;s se est&aacute; resintiendo en su caso, aunque dice &ldquo;<strong>seguro que ni mis ojos ni mi espalda me van a agradecer en unos a&ntilde;os el esfuerzo que les doy estos d&iacute;as</strong>&rdquo;. Las secuelas psicol&oacute;gicas le preocupan mucho m&aacute;s: &ldquo;<strong>No tengo picos de malestar concretos, pero s&iacute; que siento como una insatisfacci&oacute;n continua. </strong>Me afecta a la hora de ver los d&iacute;as como una especie de carrera de fondo sin final en la que se mide lo que puedas aguantar hasta d&oacute;nde llegas&rdquo;. Tambi&eacute;n destaca cosas como la adicci&oacute;n a la cafe&iacute;na, la necesidad de capitalizar los <em>hobbies</em> y las dificultades para mantener relaciones personales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Veo que se suelen esconder cosas detr&aacute;s de la hiperproductivdad</strong>: la ambici&oacute;n y/o la validaci&oacute;n social (a veces ambas juntas, cuando &uacute;nicamente esperamos ser validados por los dem&aacute;s)&rdquo;, apunta Ainhoa Plata. &ldquo;<strong>Y esto viene porque nos han 'malense&ntilde;ado' que el &eacute;xito se consigue con el sacrificio y el esfuerzo y hemos dejado de lado la relaci&oacute;n de ser exitoso teniendo una buena salud mental y viviendo en armon&iacute;a</strong>&rdquo;, dice la psic&oacute;loga. &ldquo;Obviamente, ser productivo est&aacute; genial, pero se convierte en un problema cuando nos impide darnos el permiso de descansar o de disfrutar sin sentir culpa, que viene de la falsa creencia de que el descanso y el disfrute es 'no hacer nada', y es un error&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Ser productivo está genial, pero se convierte en un problema cuando nos impide darnos el permiso de descansar o disfrutar sin sentir culpa, que viene de la falsa creencia de que el descanso y el disfrute es &#039;no hacer nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; ocurre en el cerebro</strong></h3><p class="article-text">
        El problema de la saturaci&oacute;n o de 'ir como vaca sin cencerro' no est&aacute; ligado solo a la hiperproductividad sino que tambi&eacute;n influye el hacer muchas cosas a la vez, aunque sea dentro del mismo &aacute;mbito. Ambas situaciones generan una &ldquo;<strong>sobrecarga cognitiva</strong>&rdquo;, seg&uacute;n t&eacute;rminos neurocient&iacute;ficos. <strong>Diego Redolar</strong>, profesor de psicobiolog&iacute;a y neurociencias e investigador del <em>Cognitive NeuroLab</em>, explica que &ldquo;<strong>esto se debe a que la corteza prefrontal dorsolateral de nuestro cerebro se satura. </strong>Esta regi&oacute;n es muy importante para procesar la informaci&oacute;n, saber qu&eacute; estrategias elegir cuando tenemos un problema, tomar una decisi&oacute;n, anticipar las consecuencias de nuestra propia conducta, prestar atenci&oacute;n a lo que realmente necesitamos prestar atenci&oacute;n y manejar la informaci&oacute;n para reconducir los recursos cognitivos que tenemos de una manera m&aacute;s eficiente&rdquo;. Cuando se produce esa saturaci&oacute;n, esa regi&oacute;n queda &ldquo;secuestrada&rdquo; en esta vor&aacute;gine de tareas. &ldquo;Esto hace que otras funciones del d&iacute;a a d&iacute;a puedan quedar mermadas simplemente por eso&rdquo;, dice Rodelar.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n puede agravarse seg&uacute;n la percepci&oacute;n que tenga cada individuo. Una persona que sienta que no controla la situaci&oacute;n, se ver&aacute; desbordada y el cuerpo liberar&aacute; una hormona llamada cortisol desde una gl&aacute;ndula situada encima de los ri&ntilde;ones. Dicha hormona hace que la respuesta al estr&eacute;s sea adaptativa, pero si ese estado se mantiene a largo plazo, la cantidad que se libere ser&aacute; mucho mayor. &ldquo;Adem&aacute;s de movilizar la glucosa, de reducir la respuesta del sistema inmunitario, de modificar diferentes patrones fisiol&oacute;gicos, el cortisol act&uacute;a sobre el cerebro e inhibe la corteza prefrontal dorsolateral&rdquo;, desarrolla el investigador. Es decir, el cerebro se bloquea y la persona es incapaz de actuar o no lo hace de manera relajada. 'Se atora', como se dir&iacute;a popularmente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
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      <p class="quote-text">El problema de la saturación o de &#039;ir como vaca sin cencerro&#039; no está ligado solo a la hiperproductividad, también influye hacer muchas cosas a la vez, aunque sean dentro del mismo ámbito. Ambas situaciones generan una &#039;sobrecarga cognitiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A largo plazo, el estr&eacute;s continuado puede tener efectos negativos, por supuesto. Pero la mayor parte de los proyectos que investigan estos aspectos, se suelen hacer con una mirada positiva. En lugar de decir qu&eacute; es lo que genera o lo que lleva a las enfermedades neurodegenerativas se da respuesta a cu&aacute;les son los factores que protegen de tener enfermedades neurodegenerativas. La iniciativa <em>Barcelona Preventive Health Initiative</em>, que se empez&oacute; desde el <em>Institut Guttmann</em>, la Universidad de Barcelona, la UOC y la Universidad de Harvard, intent&oacute; detectar cu&aacute;les son esos factores cr&iacute;ticos para un buen envejecimiento cerebral y se vio que hab&iacute;a factores positivos y negativos. Los primeros son los que se esperan: el ejercicio f&iacute;sico, <a href="https://www.eldiario.es/temas/sueno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dormir bien</a>, buena nutrici&oacute;n y tambi&eacute;n el apoyo social, un aspecto quiz&aacute; m&aacute;s novedoso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se debe a que reduce el estr&eacute;s&rdquo;, explica Rodelar. &ldquo;<strong>Si en nuestro trabajo, por ejemplo, estamos presionados, pero tenemos un entorno que nos ayuda a percibir que tenemos ese apoyo, ya sea en el &aacute;mbito laboral o en el &aacute;mbito familiar, se minimiza el nivel de cortisol.</strong> Esto es un factor protector para las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer&rdquo;, sostiene. Esa red de cuidado es un peque&ntilde;o granito de arena para el mantenimiento correcto de la salud, tanto f&iacute;sica como mental, pero si el estr&eacute;s se mantiene a largo plazo el riesgo sigue presente. &ldquo;Ya se empezaron a hacer estudios longitudinales y hay muchas pruebas sobre ello&rdquo;, afirma el experto.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC</em><span id="1"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/exigencia-hiperproductiva-disfrutar-tiempo-libre-culpa_1_10426703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Aug 2023 09:03:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Exigencia hiperproductiva o la imposibilidad de descansar y disfrutar del tiempo libre sin culpa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,hiperactividad,Tiempo libre,buen descanso,Producción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los riesgos del exceso de trabajo: 6 claves para relajarse y disfrutar de las vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/riesgos-exceso-trabajo-6-claves-relajarse-disfrutar-vacaciones_1_9231960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a753f04b-c179-4cb3-b699-947aef974d3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vacaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las vacaciones son, para la mayoría, una época de descanso y relajación, sin embargo, casi un tercio de los trabajadores no consiguen desconectarse por completo de sus actividades laborales</p></div><p class="article-text">
        Llegan las vacaciones, el momento m&aacute;s esperado por mucha gente para descansar despu&eacute;s de un largo a&ntilde;o de trabajo. Hay, sin embargo, numerosas personas para las cuales <strong>desconectar y relajarse</strong> resulta -aunque suene parad&oacute;jico- una tarea complicada.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un informe de la empresa de empleo temporal Randstad publicado en 2019, <strong>el 30% de los trabajadores no consigue desconectar</strong> de sus tareas laborales durante sus vacaciones. &iquest;A qu&eacute; se debe esta imposibilidad? La mitad de estas personas afirma que no es capaz de desvincularse mentalmente de los asuntos de su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Esto se debe, sobre todo, a esa especie de inercia generada por las rutinas cotidianas, las <strong>presiones laborales</strong> y otras actividades que acaparan el tiempo a lo largo de casi todo el a&ntilde;o. De hecho, muchas personas sufren -o est&aacute;n en el l&iacute;mite- de problemas como el s&iacute;ndrome de burnout o la adicci&oacute;n al trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que el <em>burnout</em> (tambi&eacute;n conocido como s&iacute;ndrome de desgaste profesional o del &ldquo;trabajador quemado&rdquo;) afecta al 10% de los trabajadores, y <a href="https://revistamedica.com/diagnostico-burnout/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se define</a> como el <strong>&ldquo;agotamiento mental, f&iacute;sico y emocional</strong> producido por la involucraci&oacute;n cr&oacute;nica en el trabajo en situaciones con demandas emocionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La adicci&oacute;n al trabajo y sus riesgos</strong>
    </p><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n al trabajo, en tanto, no se manifiesta en forma de desgano o desinter&eacute;s hacia las tareas laborales, como sucede con el <em>burnout</em>, sino en lo contrario: una dedicaci&oacute;n obsesiva y compulsiva a esas tareas.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que estas situaciones generan muchos perjuicios. Uno de los principales es el <strong>deterioro de la vida social y familiar</strong>, adem&aacute;s de los elevados &iacute;ndices de estr&eacute;s, con el consiguiente riesgo de padecer de trastornos de ansiedad y depresi&oacute;n y otros problemas de salud.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Consejos para disfrutar de las vacaciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto puede llevar a que las vacaciones no se disfruten. Algo que puede <strong>agravar a&uacute;n m&aacute;s tales problemas</strong>, tanto los de salud como los de los v&iacute;nculos con otras personas. Es por eso que muchas organizaciones y especialistas en salud enumeran una serie de consejos para relajarse y disfrutar durante las vacaciones. A continuaci&oacute;n, algunas de las m&aacute;s importantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Dejar el trabajo terminado</strong>
    </p><p class="article-text">
        En lo posible, se debe intentar que al salir de vacaciones no queden tareas interrumpidas o pendientes. Eso ayuda a la mente a despejarse y no enredarse en pensamientos relacionados con cuestiones que quedaron por hacer.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, esto no garantiza la desconexi&oacute;n: para un tercio de las personas que no logran desligarse del trabajo durante vacaciones, seg&uacute;n el citado informe de Randstad, el principal motivo es que desde <strong>las empresas se ponen en contacto</strong> con ellas, a trav&eacute;s de mensajes de WhatsApp, llamadas telef&oacute;nicas o email.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo deseable es hacer un cierre antes de la llegada del periodo vacacional. Aun as&iacute;, de acuerdo con el mismo documento, <strong>desconectarse por completo</strong> del trabajo no es tan f&aacute;cil. Sobre todo para los m&aacute;s j&oacute;venes: el 38% de los menores de 25 a&ntilde;os necesita entre una y dos semanas para lograrlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Intentar una &ldquo;desintoxicaci&oacute;n&rdquo; digital</strong>
    </p><p class="article-text">
        En un estudio acad&eacute;mico publicado en 2018, dos psic&oacute;logas que trabajan para Google hicieron un elogio de la <strong>&ldquo;libertad de desconectarse</strong>&rdquo; de los celulares y otros dispositivos digitales, que tan asociados est&aacute;n con el trabajo (sobre todo en tiempos de tanto homeworking, consecuencia de la pandemia ).
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo valoraba especialmente el llamado JOMO, acr&oacute;nimo de &lsquo;joy of missing out&rsquo;, es decir, la &ldquo;alegr&iacute;a de perderse cosas&rdquo; (como lo opuesto al FOMO, el &ldquo;miedo a perderse cosas&rdquo; por no estar conectado a internet). En el &aacute;mbito laboral, ser&iacute;a la <strong>alegr&iacute;a de poder olvidarse</strong> durante algunos d&iacute;as de lo que sucede en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Estadounidense del Coraz&oacute;n public&oacute; un <a href="https://www.heart.org/en/healthy-living/healthy-lifestyle/mental-health-and-wellbeing/forget-fomo-choose-jomo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">texto</a> en el que tambi&eacute;n reivindica el JOMO, y se&ntilde;ala sus beneficios: disfrutar m&aacute;s de cada momento, lograr una <strong>comunicaci&oacute;n m&aacute;s profunda</strong> con el entorno y las personas con las que uno se encuentra, incluso aburrirse un poco, un elemento valioso para la imaginaci&oacute;n y la creatividad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Hacer cosas que den placer</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para muchos suena como una obviedad, pero para los adictos al trabajo (o quienes est&aacute;n cerca de sufrir esa adicci&oacute;n) el tiempo dedicado al ocio, al descanso o a cualquier otra actividad que no sientan como &ldquo;productiva&rdquo; <strong>les parece tiempo perdido</strong>. Adem&aacute;s del estr&eacute;s que esto genera, les impide hacer cosas por el mero placer de hacerlas.
    </p><p class="article-text">
        Lo aconsejable, en cambio, es que cada persona pueda dedicar tiempo a hacer lo que le guste: leer un libro, jugar a cualquier clase de juegos, cocinar, pasear, etc. Y todo esto vale, por supuesto, tanto para cuando se est&aacute; de viaje como para los d&iacute;as de <strong>vacaciones en casa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Evitar demasiadas actividades y estar a las apuradas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las rutinas de la mayor parte del a&ntilde;o implican para muchas personas una agenda muy cargada, que casi no deja tiempo entre unas y otras actividades. A veces, esto lleva, de forma casi inconsciente, a programar las vacaciones de la misma forma: con muchas cosas por hacer, planes, horarios, etc.
    </p><p class="article-text">
        La mejor forma de relajarse durante las vacaciones es ir en sentido contrario. No sobrecargarse de actividades, no correr de un lado al otro, tratar de olvidarse de los horarios. <strong>Dejar de lado el ritmo fren&eacute;tico</strong> del resto del a&ntilde;o es clave para el buen descanso y la desconexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Tener cuidado con los excesos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tiempo de vacaciones a menudo se relaciona con ciertos excesos, sobre todo a la hora de comer y beber. Pero conviene tener cuidado tambi&eacute;n en este sentido, porque un consumo demasiado elevado de grasas saturadas, alcohol, tabaco u otras sustancias puede ser contraproducente.
    </p><p class="article-text">
        Tales excesos pueden <strong>aumentar los &iacute;ndices de estr&eacute;s</strong> del organismo, adem&aacute;s de que pueden generar malestar digestivo y pesadez. Por su parte, demasiada cafe&iacute;na y az&uacute;car pueden acarrear dificultades para dormir, lo cual tambi&eacute;n es perjudicial, por supuesto, para el objetivo de relajarse y disfrutar de este periodo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Mantener la actividad f&iacute;sica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que el objetivo de las vacaciones es el descanso. Pero eso no quiere decir que no se pueda realizar actividades f&iacute;sicas y poder disfrutar de sus beneficios. No tiene por qu&eacute; ser deporte o ejercicios intensos, desde luego: caminar o practicar yoga son excelentes formas de <strong>mantenerse en movimiento</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el tiempo de vacaciones puede ser una oportunidad para acercarse a la naturaleza y dar paseos por el bosque o el campo, o simplemente para disfrutar de <strong>paisajes y aires nuevos</strong>, que ayuden a &ldquo;recargar pilas&rdquo; y a sentirse mejor.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/riesgos-exceso-trabajo-6-claves-relajarse-disfrutar-vacaciones_1_9231960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Aug 2022 19:42:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los riesgos del exceso de trabajo: 6 claves para relajarse y disfrutar de las vacaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[vacaciones,Tiempo libre,ocio,buen descanso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro motivos por los que es importante tomarse unas vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuatro-motivos-importante-tomarse-vacaciones_1_9091956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/352a69d3-df52-434d-9583-6a513b273f52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro motivos por los que es importante tomarse unas vacaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las vacaciones se consideran una fuente de felicidad y un ingrediente esencial para la calidad de vida.</p></div><p class="article-text">
        A lo largo del a&ntilde;o podemos pasar unas 40 horas trabajando cada semana, durante 52 semanas que hay aproximadamente en un a&ntilde;o. Por lo tanto, buena parte del tiempo lo dedicamos al trabajo. Por eso, tomarse un descanso en la vida diaria y desconectar un poco, aunque solo sea por unos d&iacute;as, es muy importante y beneficioso para la salud, tanto mental como f&iacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y lo es e<strong>specialmente estos a&ntilde;os</strong>, con la saturaci&oacute;n y el cansancio del COVID a&uacute;n persisten. Las vacaciones pueden ser un buen momento no solo para desconectar del trabajo sino tambi&eacute;n de las obligaciones del d&iacute;a a d&iacute;a.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Los cuatro beneficios de las vacaciones</h3><p class="article-text">
        Varios estudios han demostrado que disfrutar de un tiempo de vacaciones ayuda a mejorar la salud y la calidad de vida el resto del a&ntilde;o. Y es que, aprovechar el tiempo para descansar, conectarse con los amigos y hacer cosas por puro placer&nbsp;<strong>puede ayudar a fomentar la creatividad</strong>, a generar alegr&iacute;a y, en general, permite desconectarnos de los factores estresantes de la vida cotidiana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los principales beneficios de las vacaciones que avala la ciencia son:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Reducen el nivel de estr&eacute;s</strong>: en una&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5800229/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaci&oacute;n</a>&nbsp;sobre los efectos inmediatos y a largo plazo de unas vacaciones cortas (cuatro noches) sobre el bienestar y el estr&eacute;s se demuestra que, independientemente de c&oacute;mo se pasan las vacaciones, estas tienen efectos positivos sobre el estr&eacute;s, la tensi&oacute;n y el bienestar. Las vacaciones funcionan para reducir el estr&eacute;s al eliminar, de las personas, actividades y entornos que tienden a ser fuentes de estr&eacute;s. Si bien estos efectos son mayores en aquellas personas que pasan las vacaciones fuera de casa, en las que se quedan en casa los beneficios son similares.</li>
                                    <li><strong>Beneficios psicol&oacute;gicos</strong>: las vacaciones tambi&eacute;n pueden ayudar a mejorar ciertos s&iacute;ntomas de malestar psicol&oacute;gico como ansiedad y estr&eacute;s y reducir los niveles de cortisol, la hormona del estr&eacute;s. Una mente descansada y sin preocupaciones es, a menudo, m&aacute;s efectiva y creativa. En una encuesta realizada por la Asociaci&oacute;n Americana de Psicolog&iacute;a (<a href="https://www.apa.org/news/press/releases/2018/06/vacation-recharges-workers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">APA</a>) se demuestra que en el 68% de las personas que se han tomado vacaciones, su estado de &aacute;nimo es m&aacute;s positivo, el 66% tienen m&aacute;s energ&iacute;a y el 57% m&aacute;s motivaci&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Mejora la salud cardiovascular</strong>: algunos estudios han demostrado que las personas que disfrutan de forma regular de un periodo de vacaciones tienen un menor riesgo de sufrir enfermedades del coraz&oacute;n. Una&nbsp;<a href="https://people.umass.edu/econ340/vacations_health.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaci&oacute;n</a> de la Universidad Estatal de Nueva York, tras analizar a hombres de entre 35 y 57 a&ntilde;os con riesgo a sufrir enfermedades del coraz&oacute;n, determin&oacute; que aquellos que no se tomaban vacaciones cada a&ntilde;o ten&iacute;an un 30% m&aacute;s de probabilidades de sufrir una patolog&iacute;a card&iacute;aca.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Aumenta la productividad</strong>: tomarnos vacaciones tambi&eacute;n puede servir para mejorar nuestra capacidad de concentraci&oacute;n y ser m&aacute;s productivos en el trabajo cuando lo retomamos. En un&nbsp;<a href="https://neweconomics.org/2019/09/increases-in-leisure-time-have-decoupled-from-productivity-increases" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">estudio</a>&nbsp;sobre productividad, salario y tiempo libre, los expertos relacionan una tasa de aumento de la productividad en la empresa con mayor tiempo libre. En cambio, no tomarse unos d&iacute;as de descanso est&aacute; relacionado con una falta de concentraci&oacute;n y claridad mental, lo que afecta directamente en el trabajo. Una mejor concentraci&oacute;n ayuda a los trabajadores a rendir m&aacute;s y, por lo tanto, les permite realizar m&aacute;s trabajo en menos tiempo.&nbsp;</li>
                                    <li>La clave es&nbsp;<strong>encontrar un entorno que facilite un descanso mental y f&iacute;sico</strong>&nbsp;que deje atr&aacute;s el trabajo y otras preocupaciones. Un cambio de entorno, aunque no sea lejos, ayuda a desconectar m&aacute;s de las preocupaciones diarias.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">Cuatro consejos para disfrutar de las vacaciones</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Dedicar tiempo a uno mismo</strong>. Pensar en cosas que a uno le proporcionen satisfacci&oacute;n y hacerlas. No necesariamente las vacaciones tienen que ir ligadas a viajes lejanos o playas tropicales. El tiempo libre significa desconectar del trabajo diario y dedicarse a algo diferente que nos haga sentir bien. Puede ser salir de viaje en coche por la ruta, una simple caminata por el bosque, una buena comida con amigos, leer un libro, escuchar m&uacute;sica o simplemente cultivar un peque&ntilde;o huerto. Es recomendable reservarse un tiempo para no hacer ni planificar nada. No debemos presionarnos para llegar a todo y satisfacer a todo el mundo.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Ser realistas con las expectativas</strong>.&nbsp;Aunque no hayamos podido hacer el viaje so&ntilde;ado o el tiempo no ha sido el esperado, esto no tiene que estropearnos los d&iacute;as. Debemos aprender a valorar y disfrutar de las cosas que s&iacute; hemos podido hacer.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Programar la desconexi&oacute;n de la rutina</strong>.&nbsp;Celulares, tablets y computadoras nos pueden ayudar a planificar y organizar los viajes, pero en ocasiones pueden convertirse en uno de nuestros enemigos a la hora de disfrutar de las vacaciones. Hacer un uso responsable de estos dispositivos nos ayudar&aacute; a valorar m&aacute;s y mejor nuestro tiempo de ocio.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Planificar las vacaciones para que no todo recaiga sobre uno mismo</strong>&nbsp;(preparaci&oacute;n de comida, cuidado de menores o personas mayores, etc.). Todos los miembros de la familia deben ayudar para repartir mejor las tareas y reducir la carga en una sola persona.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuatro-motivos-importante-tomarse-vacaciones_1_9091956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jun 2022 23:07:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro motivos por los que es importante tomarse unas vacaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[vacaciones,estrés,Tiempo libre,desconectar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“OlivosYork”: el despegue de un barrio chill y pintoresco con 6 locales foodies y novedades imperdibles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/la-ecuacion-del-disfrute/olivosyork-despegue-barrio-chill-pintoresco-6-locales-foodies-novedades-imperdibles_132_8991718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/769b2632-5048-4468-879a-45674acff563_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“OlivosYork”: el despegue de un barrio chill y pintoresco con 6 locales foodies y novedades imperdibles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Olivos surgió una nueva zona que no para de sumar propuestas para pasar un buen rato.</p></div><p class="article-text">
        En&nbsp;la&nbsp;intersecci&oacute;n de las calles Ricardo Guti&eacute;rrez y Eduardo Ramseyer en Olivos se encuentra&nbsp;la&nbsp;<strong>estaci&oacute;n Borges: una de las estaciones del tren de&nbsp;la&nbsp;Costa que por su arquitectura es de las m&aacute;s pintorescas de&nbsp;la&nbsp;zona norte.</strong>&nbsp;A una cuadra, tambi&eacute;n est&aacute; el m&aacute;ximo emblema del barrio: el hist&oacute;rico cine York, reciclado a nuevo y con interesantes proyecciones y actividades culturales. Si lo que est&aacute;s buscando es frenar de&nbsp;la&nbsp;rutina, descansar un domingo, escuchar a los pajaritos y respirar otro aire rodeado de naturaleza, esta zona que nos gusta denominar&nbsp;<strong>&ldquo;Olivos York&rdquo; - m&aacute;s bajo perfil que&nbsp;la&nbsp;del puerto pero que no para de sumar locales con onda</strong>&nbsp;-, es&nbsp;la&nbsp;opci&oacute;n indicada. En una nueva entrega de&nbsp;La&nbsp;Ecuaci&oacute;n&nbsp;del disfrute, el newsletter conjunto entre&nbsp;<strong>elDiarioAR y</strong><a href="http://www.malevamag.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong> MALEVA</strong></a><strong>&nbsp;</strong> sobre el lado lindo de&nbsp;la&nbsp;vida, te mostramos 6 spots que son ideales para comer algo rico y tener un ratito de paz en&nbsp;la&nbsp;vor&aacute;gine del d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>1) Bike and coffee:&nbsp;la&nbsp;estaci&oacute;n de tren convertida en un caf&eacute; mega pintoresco. &iquest;Qu&eacute; tal un macchiato humeante para disfrutar en el and&eacute;n? / Ricardo Guti&eacute;rrez 909 - Estaci&oacute;n Borges del Tren de&nbsp;la&nbsp;Costa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bike and coffee est&aacute; literalmente adentro de&nbsp;la&nbsp;estaci&oacute;n de tren Borges.&nbsp;<strong>Despu&eacute;s de dos locales que tambi&eacute;n son estaciones (Barrancas y Punta Chica del Tren de&nbsp;la&nbsp;Costa), hace casi 6 a&ntilde;os abrieron el tercero en Olivos.</strong>&nbsp;&ldquo;Llegamos para involucrarnos en el barrio, revalorizar el exterior y crear una din&aacute;mica muy linda. Por eso&nbsp;<strong>tenemos clientes de toda&nbsp;la&nbsp;vida</strong>&nbsp;que nos siguen eligiendo&rdquo;, cuentan desde el local.&nbsp;La&nbsp;clave para disfrutar m&aacute;s su ubicaci&oacute;n de cuento es sentarse afuera contemplando los rieles mientras te pega un rayito de sol.
    </p><p class="article-text">
        En Bike and coffee tienen el foco puesto en&nbsp;la&nbsp;alimentaci&oacute;n de los que salen muy temprano a hacer actividad f&iacute;sica en grupo o solos, en paseos en bicicleta y en encuentros familiares.&nbsp;La&nbsp;propuesta va desde&nbsp;<strong>opciones frescas y saludables</strong>&nbsp;para desayunos y meriendas como jugos, licuados, tostadas de palta y huevo, granola con yogur y frutas hasta algunas que no lo son tanto como waffles con dulce de leche, scons, croissant y alfajores. Por supuesto el caf&eacute; en grano que ellos mismos tuestan vale much&iacute;simo&nbsp;la&nbsp;experiencia.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a almuerzos y cenas siguen&nbsp;la&nbsp;misma l&oacute;gica, siempre sano y rico: wraps, ensaladas, woks y s&aacute;ndwiches con prote&iacute;nas, vegetales y grasas saludables hasta una propuesta a pura energ&iacute;a como una hamburguesa con queso, panceta y papas rusticas o unos&nbsp;<strong>&ntilde;oquis caseros para enfrentar las temperaturas bajas que se vienen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2) Herbario caf&eacute;: naturaleza en el ambiente y en&nbsp;la&nbsp;comida / J.B. Alberdi 905</strong>
    </p><p class="article-text">
        A una cuadra de&nbsp;la&nbsp;estaci&oacute;n nos encontramos con Herbario Caf&eacute;. Herbario naci&oacute; hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o y es un proyecto que se desprende del emprendimiento de plantas y productos de bot&aacute;nica de su due&ntilde;a&nbsp;<strong>Florencia Carella</strong>. &ldquo;<strong>La&nbsp;ubicaci&oacute;n fue espec&iacute;ficamente buscada y seleccionada. Tiene que ver con el esp&iacute;ritu de&nbsp;la&nbsp;marca que valoriza lo artesanal,&nbsp;la&nbsp;naturaleza, y&nbsp;la&nbsp;idea de tomarse el tiempo de permanecer en un espacio&nbsp;</strong>y disfrutar de lo que el mismo propone&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El men&uacute; es vegetariano y principalmente plant based y va desde variedades de caf&eacute; de especialidad y blends de t&eacute; hasta pasteler&iacute;a y opciones de almuerzo con vino.</strong>&nbsp;En lo salado el plato recomendado es&nbsp;la&nbsp;picada: un plat&oacute;n veggie de quesos, nueces, higos en alm&iacute;bar, frutas de estaci&oacute;n y menta.&nbsp;<strong>En lo dulce,&nbsp;la&nbsp;cheesecake vegana con base de almendras, queso de caj&uacute; y frutos rojos y&nbsp;la&nbsp;carrot cake son las opciones m&aacute;s buscadas por los comensales que llegan desde lejos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3) Vecino: cocina innovadora con un patio espectacular /&nbsp;La&nbsp;Rioja 3053</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una casa antigua con un sal&oacute;n principal al que le entra luz natural, otro espacio un poco m&aacute;s cerrado y el patio m&aacute;s lindo de&nbsp;la&nbsp;zona, son las tres opciones que ofrece Vecino para disfrutar un desayuno, brunch, almuerzo, merienda o cena.&nbsp;<strong>&ldquo;Est&aacute;bamos buscando un espacio dentro del barrio donde estemos cerca del vecino&rdquo;, cuenta uno de los socios, Francisco Gonz&aacute;lez Chiappe, sobre&nbsp;la&nbsp;elecci&oacute;n y el concepto del lugar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otra caracter&iacute;stica es que&nbsp;<strong>los platos van cambiando seg&uacute;n&nbsp;la&nbsp;estaci&oacute;n.&nbsp;</strong>Actualmente&nbsp;la&nbsp;carta tiene unos ravioles cabutia con mousse de queso brie, manteca de salvia y semillas de calabaza que nosotros que ustedes correr&iacute;amos a comer antes de que no est&eacute;n m&aacute;s y una milanesa de lomito s&uacute;per XXL con salsa de tomate, pesto y queso que ni tu mam&aacute; hace tan rica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Con espíritu botánico y sabores plant based, Herbario “no podría haber estado en otro barrio.”                            </span>
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        <strong>4) Atelier Fuerza:&nbsp;la&nbsp;panader&iacute;a que reivindica los sabores argentos / Rawson 2864</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace seis a&ntilde;os&nbsp;<strong>Francisco Seubert&nbsp;</strong>era publicista y no sab&iacute;a que&nbsp;la&nbsp;cocina era su pasi&oacute;n. Hoy es experto en masa madre y tiene un nuevo trabajo: crear delicias en el horno.&nbsp;<strong>El local de Olivos es el primer lugar en&nbsp;la&nbsp;expansi&oacute;n por Gran Buenos Aires de Atelier Fuerza.</strong>&nbsp;&ldquo;Estamos ubicados a una cuadra de un colegio conocido de&nbsp;la&nbsp;zona y al abrir 7.30 en&nbsp;la&nbsp;semana sale mucho el caf&eacute; calentito con tostados de jam&oacute;n y queso y medialunas a&nbsp;la&nbsp;ma&ntilde;ana con los padres llevando sus hijos.&nbsp;<strong>Es un barrio que conocemos y nos gusta mucho</strong>&rdquo;, cuentan sobre&nbsp;la&nbsp;elecci&oacute;n de&nbsp;la&nbsp;ubicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Atelier tiene 15 productos fijos dentro de sus opciones, algunos van rotando seg&uacute;n&nbsp;la&nbsp;estaci&oacute;n por las frutas que utilizan.</strong>&nbsp;Desde las medialunas y palmeritas enormes, el cl&aacute;sico alfajor estilo marplatense relleno de una cantidad necesaria y descomunal de dulce de leche hasta un chip&aacute; al que se le nota el queso a kil&oacute;metros y&nbsp;<strong>la&nbsp;estrella de&nbsp;la&nbsp;casa: los panes org&aacute;nicos, todo es artesanal y se hace en una cantidad limitada&nbsp;</strong>para que se venda en el mismo d&iacute;a. Hay que ir con&nbsp;la&nbsp;paciencia que ellos tienen para preparar los productos que merecen totalmente el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5) Chabel: cocina casera y scons con una fama merecida / Ricardo Guti&eacute;rrez 1230</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el 2012 Maggie Bonanni y Juan Badino estaban atravesando problemas econ&oacute;micos que los obligaban a vender su casa. A&uacute;n as&iacute; y llegando casi a los 60 a&ntilde;os decidieron emprender en un rubro totalmente nuevo para ellos.&nbsp;<strong>&ldquo;Estoy orgulloso porque logramos estar jugando en primera&rdquo;, se le infla el pecho a Juan, al comparar sus inicios con el lugar que ocupan hoy.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su men&uacute; consiste en comida casera que invita a frenar un ratito ya sea en el sal&oacute;n o en el patio.&nbsp;</strong>Maggie es&nbsp;la&nbsp;encargada de las recetas que caracterizan a Chabel: medialunas, croissants, roll de canela, waffles con dulce de leche o frutas, tortas, pastas caseras, minutas, opciones para cel&iacute;acos y veggies, ensaladas, tartas, s&aacute;ndwiches y wraps.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero el caballito de batalla son sus scons (venden 4.000 por mes y vienen de todos lados a probarlos) tanto dulces como salados</strong>, se pueden disfrutar ah&iacute; (solos o con mermelada y queso crema) o llevar congelados, por media docena o docena entera. Cada persona que los prueba asegura que son los mejores de&nbsp;la&nbsp;ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6) Brooklyn Bakery: un pedacito de Nueva York en&nbsp;la&nbsp;ciudad / Corrientes 697</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el 2020, un a&ntilde;o que parec&iacute;a perdido - y para muchos lo fue -, Brooklyn abr&iacute;a tres locales: el primero en agosto en San Fernando, el segundo espacio en septiembre, en las Lomas de San Isidro, y el tercero en el mes de noviembre en Olivos.</strong>&nbsp;Brooklyn Bakery nace en un viaje a Nueva York de sus due&ntilde;os. &ldquo;Quer&iacute;amos transmitir esa misma atm&oacute;sfera y atenci&oacute;n, pero incorporando tambi&eacute;n productos de pasteler&iacute;a y panader&iacute;a de autor&rdquo;, cuentan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su propuesta suma un caf&eacute; de gran calidad, atendiendo a los intereses de un p&uacute;blico que entiende, cada vez m&aacute;s, de capuccinos, lattes, macchiatos y espressos.</strong>&nbsp;En su&nbsp;<strong>pasteler&iacute;a homemade&nbsp;</strong>se destacan el pain chocolat que te lo dan como debe ser reci&eacute;n sacado del horno y un roll que trae nueces y dulce de leche que no encontr&aacute;s en otro lado.
    </p><p class="article-text">
        <em>Fotos: son todas gentileza de los locales mencionados.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>FZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fiamma Zampino, Maleva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/la-ecuacion-del-disfrute/olivosyork-despegue-barrio-chill-pintoresco-6-locales-foodies-novedades-imperdibles_132_8991718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 May 2022 16:51:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“OlivosYork”: el despegue de un barrio chill y pintoresco con 6 locales foodies y novedades imperdibles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Olivos,Restaurantes,Tiempo libre,Cultura]]></media:keywords>
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