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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - pobres]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pobres/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - pobres]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La "Supersopa", creada tras la crisis económica y social del 2001, volvió a los comedores argentinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/supersopa-creada-crisis-economica-social-2001-volvio-comedores-argentinos_1_11965574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdeca5c5-69d2-4cf2-b499-fd626a7a0fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &quot;Supersopa&quot;, creada tras la crisis económica y social del 2001, volvió a los comedores argentinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alimento de bajo costo y rico en nutrientes había sido creado durante la última gran crisis económica del país en 2001/2002. Es producida por alumnos de la Universidad Nacional de Quilmes y está diseñada para complementar dietas restrictivas y aportar nutrientes esenciales. Se entrega en latas de unos cuatro litros.</p></div><p class="article-text">
        En una Argentina con m&aacute;s de la mitad de su poblaci&oacute;n por debajo de la l&iacute;nea de la pobreza, la <a href="https://www.unq.edu.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad Nacional de Quilmes (UNQ)</a> reanud&oacute; la producci&oacute;n de la 'Supersopa', un alimento de bajo costo y rico en nutrientes que hab&iacute;a creado durante la &uacute;ltima gran crisis econ&oacute;mica del pa&iacute;s en 2002.
    </p><p class="article-text">
        La 'Supersopa' es producida por alumnos de la UNQ en una planta de la universidad, est&aacute; dise&ntilde;ada para complementar dietas restrictivas y aportar nutrientes esenciales y se entrega en latas de unos cuatro litros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En un comedor, donde las personas comen una vez al d&iacute;a, un alimento que aporte verduras, hortalizas y carnes marca una diferencia frente a un plato de fideos&rdquo;, explica a EFE Anah&iacute; Cuellas, mag&iacute;ster en Ciencia y Tecnolog&iacute;a de los Alimentos, docente y directora de la planta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto evita que la brecha entre quienes podemos comer carne y quienes no se agrande a&uacute;n m&aacute;s. Los ni&ntilde;os que no pueden ingerir prote&iacute;nas tienen un mal desarrollo cognitivo y problemas de aprendizaje&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La 'Supersopa' fue originalmente creada por la universidad en 2002 como respuesta a la grave crisis econ&oacute;mica y social que atraves&oacute; el pa&iacute;s, que lleg&oacute; a tener un 57,5 % de pobres, seg&uacute;n datos oficiales de aquel entonces.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese momento se han producido unas 250.000 latas, que se estima contienen unos 10 millones de raciones de alimento nutritivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La universidad toma la responsabilidad de crear un programa a partir de la planta elaboradora de alimentos sociales, donde se fabrica un sustento nutricionalmente equilibrado de bajo costo, que est&aacute;n destinados a los m&aacute;s vulnerables&rdquo;, comenta Cuellas, mientras a metros suyo un equipo de m&aacute;s de una decena de estudiantes envasa sin parar litros y litros de sopa en latas que luego ser&aacute;n distribuidas a comedores populares en distintos puntos del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pobreza y estado ausente</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lejos a&uacute;n de la gravedad de la crisis de comienzo de siglo, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (Indec), Argentina cerr&oacute; el primer semestre de 2024 con un 52,9 % de pobreza, mientras que la indigencia trep&oacute; al 18,1 %.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, Javier Milei emprendi&oacute; desde su llegada a la Presidencia a fines de 2023 una reducci&oacute;n sin precedentes del Estado y una ofensiva contra las organizaciones sociales y los comedores populares, que el Gobierno considera son un foco de corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, la UNQ puso su planta, reservada para pr&aacute;cticas estudiantiles dos veces al a&ntilde;o, a producir unas 300 latas a la semana.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de producci&oacute;n comienza con la selecci&oacute;n de vegetales semicocidos, que luego son sometidos a un tratamiento t&eacute;rmico que elimina la necesidad de conservantes y permite almacenar las latas sin refrigeraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cada lata de 'Supersopa' cuesta 40.000 pesos (unos 40 d&oacute;lares), contiene unas 50 raciones de un alimento sin aditivos y sometido a estrictos controles microbiol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Individuos, empresas, fundaciones y hasta instituciones estatales pueden comprar el producto o acceder a &eacute;l a trav&eacute;s de programas auspiciados por distintos donantes, que facilitan los costos de producci&oacute;n y su posterior distribuci&oacute;n a comedores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde lo simb&oacute;lico, producir latas de sopa en una universidad p&uacute;blica y que lleguen a los comedores visibiliza el compromiso de nuestras universidades con el territorio&rdquo;, considera Cuellas, en un contexto en el que el Gobierno de Milei tambi&eacute;n ha puesto el foco en las universidades p&uacute;blicas, que dicen estar siendo ahogadas por falta de presupuesto.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de Cuellas est&aacute; compuesto por un grupo de estudiantes de distintas carreras relacionadas con los alimentos, a los que busca tambi&eacute;n capacitar a nivel profesional y personal: &ldquo;Es llevar a la pr&aacute;ctica el aprendizaje y a&ntilde;adir contenido social, elaborando un alimento para un chico o chica que se acuesta a diario sin comer&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Cinco a&ntilde;os en pausa</h2><p class="article-text">
        La producci&oacute;n de la Supersopa se reactiv&oacute; en la &uacute;ltima semana de junio de 2024, cuando volvi&oacute; a prenderse la caldera del hist&oacute;rico programa de la Universidad Nacional de Quilmes. De acuerdo al <a href="https://www.unq.edu.ar/noticias/la-supersopa-unq-reactivo-su-produccion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo publicado por la UNQ</a>, &ldquo;se trata de una sopa concentrada de alta calidad y bajo costo compuesta por hortalizas, carne, arroz y arvejas en proporciones adecuadas sin conservantes ni aditivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, explicaron que la producci&oacute;n &ldquo;estuvo pausada por cinco a&ntilde;os debido a la pandemia, el corte del servicio de gas y la renovaci&oacute;n de la caldera&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la Supersopa: la historia, seg&uacute;n la UNQ</h2><p class="article-text">
        El Programa Supersopa se inici&oacute; en 2002 cuando la UNQ recibi&oacute; maquinarias pertenecientes al Mercado Central de Buenos Aires para ser utilizadas con fines educativos. Se avanz&oacute; con el montaje de una planta industrial en la misma Universidad, en un edificio reciclado especialmente. El Programa Supersopa surgi&oacute; entonces de combinar factores educativos, productivos y sociales para brindar un producto que contribuya a mejorar las condiciones alimentarias de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El alimento se almacena en latas con una capacidad de 4 litros. Los envases se encuentran en condiciones de esterilidad comercial, es decir los microorganismos no afectan al alimento ni al consumidor final, por lo que la sopa se puede conservar hasta por un per&iacute;odo de dos a&ntilde;os. Adem&aacute;s, de cada lata pueden obtenerse hasta 50 raciones, y las de locro y guiso rinden 24 raciones.
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n del programa es producir, gestionar y coordinar la entrega de este alimento a comedores comunitarios, a trav&eacute;s de la venta al costo o a trav&eacute;s de particulares, instituciones y empresas que apadrinen o asistan comedores carenciados. Tambi&eacute;n se brinda el asesoramiento para la Transferencia Tecnol&oacute;gica de la planta a aquellos interesados en replicar el programa en diversos puntos del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Anah&iacute; Cuellas, directora de la Planta Elaboradora de Alimentos Supersopa, agreg&oacute;: &ldquo;El prop&oacute;sito inicial fue ofrecer un producto que mejorara las condiciones alimentarias regionales. Actualmente, y a diferencia de 2002, nos encontramos con una situaci&oacute;n a&uacute;n peor de inseguridad alimentaria, donde 6 de cada 10 argentinas y argentinos est&aacute;n bajo la l&iacute;nea de pobreza. En este contexto, la producci&oacute;n de Supersopa responde directamente a las crecientes necesidades nutricionales y representa una expresi&oacute;n concreta de la contribuci&oacute;n de la Universidad a la sociedad &rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de EFE y la Universidad Nacional de Quilmes. 
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/supersopa-creada-crisis-economica-social-2001-volvio-comedores-argentinos_1_11965574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jan 2025 12:00:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La "Supersopa", creada tras la crisis económica y social del 2001, volvió a los comedores argentinos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,pobres,Supersopa,Comedores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mucha plata o poca plata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/plata-plata_129_11538292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/472a2adf-c17b-409a-9397-738c8be901ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mucha plata o poca plata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mundo siempre ha sido muy desigual, pero hoy nos toca verlo 24 horas por día: vivimos bombardeados por las imágenes de los ricos y los pobres y sus vidas disímiles mucho más que nunca.</p></div><p class="article-text">
        El libro de ensayos que acaba de lanzar <strong>Michel Nieva </strong>tiene un t&iacute;tulo enga&ntilde;oso. <em>Tecnolog&iacute;a y barbarie</em>, se llama. Es un gran t&iacute;tulo; suena b&aacute;rbaro, y los t&iacute;tulos se eligen por la m&uacute;sica, no por razones conceptuales, pero en t&eacute;rminos conceptuales me parece un poco confuso. Puesto as&iacute;, parecer&iacute;a que Nieva propone reemplazar, en el binomio cl&aacute;sico de Sarmiento, a la civilizaci&oacute;n por la tecnolog&iacute;a; pero su tesis es m&aacute;s sutil, y m&aacute;s interesante. Lo que escribe Nieva en el primer ensayo del libro, que se lee como una clave o un manto que debe cubrir la lectura de los siguientes, es que &ldquo;la literatura argentina es la frontera entre la civilizaci&oacute;n y la barbarie, su punto exacto de uni&oacute;n, de ficci&oacute;n y de cruce&rdquo;. La diferencia es clara, e importante: no se trata de que, en nuestra &eacute;poca, la idea de la tecnolog&iacute;a, o sus fantasmas, m&aacute;s bien, hayan reemplazado a los de la civilizaci&oacute;n. Se trata, de hecho, de que la tecnolog&iacute;a es (y fue siempre, tal vez, o al menos desde hace mucho tiempo) un agente perturbador de esa dicotom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me parece interesante pensarlo a la luz de la actualidad, y sobre todo de los ejemplos m&aacute;s tontos. El mundo siempre ha sido muy desigual, pero hoy nos toca verlo 24 horas por d&iacute;a: vivimos bombardeados por las im&aacute;genes de los ricos y los pobres y sus vidas dis&iacute;miles mucho m&aacute;s que nunca. No hay ni que mirar las noticias, ni a los extremos: en las mismas redes sociales en las que nos enteramos de que un amigo se cas&oacute; o se recibi&oacute; vemos las vacaciones a contra temporada de unos y los viajes en colectivo a las 7 de la ma&ntilde;ana de otros. Las vidas de una persona que tiene recursos y una que no los tiene no podr&iacute;an ser m&aacute;s distintas: en la disposici&oacute;n del tiempo, en la alimentaci&oacute;n, en la cantidad de espacio disponible, de salud, de horas de sue&ntilde;o. Y, sin embargo, sacando a los extremos (quienes viven en la calle muchas veces no lo poseen; los multimillonarios, a menudo, tampoco), hoy los ricos y los pobres y todo lo que hay en el medio solemos tener en la mano el mismo aparatito. Usamos el mismo Google; incluso nos sacamos las mismas selfies. 
    </p><p class="article-text">
        Si pensamos que civilizaci&oacute;n/barbarie es un esquema producido por cierta &eacute;lite para pensar la alteridad, la sensaci&oacute;n es que a medida que la tecnolog&iacute;a toma nuestras vidas la intenci&oacute;n de esa &eacute;lite de diferenciarse de lo b&aacute;rbaro (o lo que es decir lo mismo, de percibirse <em>civilizada</em>) se va empeque&ntilde;eciendo; los ricos a nuestro alrededor no quieren hacer cosas distintas. Quieren hacer lo mismo, pero con otra marca. Lo mismo, pero con mucho dinero. Esa mentalidad podr&iacute;a pensarse como plebeya, si no fuera porque justamente preserva lo m&aacute;s antiplebeyo de todo, que es la diferencia de clase o de acceso a recursos. Si civilizaci&oacute;n y barbarie se disuelven no es por un impulso igualitario, ni por una percepci&oacute;n ampliada de la dignidad en la que lo que antes se consider&oacute; b&aacute;rbaro empieza a respetarse; lo que sucede es que, dado el proceso de economizaci&oacute;n de la vida, a las &eacute;lites ya no les interesa tanto como antes preservar la idea de que hay una diferencia de tipo entre ellos y los pobres; les alcanza con que la diferencia sea de grado, tener mucha plata o tener poca plata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as me cruc&eacute; con un debate encarnizado entre acad&eacute;micos de Estados Unidos sobre el volumen de lectura que se da en las universidades. Pens&eacute; que quiz&aacute;s ser&iacute;a un tema norteamericano, basado en el peso que tienen all&iacute; en la formaci&oacute;n de grado las quejas y preferencias de los estudiantes, pero hablando con amigos docentes confirmo que es una cuesti&oacute;n global: en varias universidades en pa&iacute;ses muy distintos se enfrentan al problema (que, por otra parte, no puede sorprender a nadie) de que los alumnos no leen, y que hay que darles menos bibliograf&iacute;a porque, se quejen o no se quejen, si no no hay forma de no terminar reprob&aacute;ndolos a todos. Me acord&eacute; de las hip&oacute;tesis de Nieva leyendo sobre esto porque la sensaci&oacute;n es que mucha gente intentaba explicarlo con categor&iacute;as que nos quedan c&oacute;modas; que el &ldquo;culto de la palabra escrita&rdquo; es racista o clasista, o que hay que pensar en la realidad de las universidades, que es cruel, que es anticuado, que hay que adaptarse a los tiempos que corren y cuando no corren vuelan. Y pens&eacute; que justamente, lo extraordinario del asunto, lo interesante, es que lo que ha pasado con nuestros cerebros y nuestra atenci&oacute;n es un problema que cruza las clases sociales: por supuesto que hay matices y variables, pero j&oacute;venes de todos los sectores sociales son adictos al tel&eacute;fono o tienen la atenci&oacute;n arruinada por &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Los defensores de &ldquo;la palabra escrita&rdquo; (que, le moleste a quien le moleste, sigue siendo la mejor manera de acumular una cierta cantidad de informaci&oacute;n compleja: yo realmente no creo que se pueda aprender la <em>Cr&iacute;tica de la Raz&oacute;n Pura</em> en un tutorial de video) son al mismo tiempo ilusos y retr&oacute;grados, comunistas y liberales. Tiene raz&oacute;n Michel Nieva: la tecnolog&iacute;a es un Aleph en el que explotan las diferencias, las fronteras de lo que entend&iacute;amos como irreconciliable. Pero quiz&aacute;s hace falta algo m&aacute;s que inercia optimista y aceptaci&oacute;n acr&iacute;tica de todo lo que el capital va proveyendo como futuro para que el sue&ntilde;o tecnol&oacute;gico de la fundici&oacute;n de las diferencias produzca igualdades, en lugar de monstruos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/plata-plata_129_11538292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jul 2024 03:10:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mucha plata o poca plata]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Michel Nieva,Tecnología,Ricos,pobres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de un millón de niños y adolescentes se saltean una de las comidas por falta de dinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/millon-ninos-adolescentes-saltean-comidas-falta-dinero_1_9236702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/606a3c57-63f6-4b0f-8ebb-f0e24cc4aa01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de un millón de niños y adolescentes se saltean una de las comidas por falta de dinero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el caso de los adultos, tres millones se saltean desayuno, almuerzo, merienda o cena porque no llegan a completar los gastos. Son datos de un relevamiento de UNICEF</p></div><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s de un mill&oacute;n de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes en Argentina dejaron de alimentarse con alguna comida por falta de dinero. La cifra asciende a tres millones en el caso de adultos</strong>, que se saltearon el desayuno, el almuerzo, la merienda o la cena porque no le alcanzan sus ingresos. Esto tambi&eacute;n impact&oacute; en la reducci&oacute;n de alimentos como carne ( baj&oacute; un 67%), y frutas, verduras y l&aacute;cteos ( un 40%). Son cifras de la &uacute;ltima encuesta de UNICEF publicada hoy.
    </p><p class="article-text">
        La Encuesta R&aacute;pida sobre la situaci&oacute;n de la ni&ntilde;ez y adolescencia 2022, finalizada a fines de junio, indica que <strong>el 7% de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes argentinos se saltea alguna de las comidas principales, una cifra que asciende al 23% en el caso de los adultos.</strong> As&iacute; lo explic&oacute;<strong> Sebasti&aacute;n Waisgrais, especialista en Inclusi&oacute;n Social de UNICEF Argentina</strong>, en una conferencia de prensa este mediod&iacute;a. &ldquo;Lo vemos en los barrios donde los adultos dejan de comer para que lo hagan los chicos. As&iacute; y todo, siendo una situaci&oacute;n de vulnerabilidad, no alcanza para que los chicos puedan tener todas las comidas necesarias para su pleno desarrollo. Este 7% aumenta cuando los hogares reciben apoyos alimentarios, que est&aacute;n endeudados, que reciben la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo (AUH) o la Tarjeta Alimentar&rdquo;, afirm&oacute;.
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                    alt="El 7% de los niños, niñas y adolescentes argentinos se saltea alguna de las comidas principales, una cifra que asciende al 23% en el caso de los adultos."
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                El 7% de los niños, niñas y adolescentes argentinos se saltea alguna de las comidas principales, una cifra que asciende al 23% en el caso de los adultos.                            </span>
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        El informe muestra que <strong>1 de cada 3 hogares no puede cubrir sus gastos corrientes, se trata de dos millones de familias a las que no les alcanzan los ingresos</strong>. &nbsp;Sin embargo, no es algo que afecta solo a las personas desempleadas, tambi&eacute;n abarca a un 30% de los hogares donde el jefe o jefa est&aacute; ocupado e, incluso, a un 19% de los hogares donde est&aacute;n ocupados de manera formal. En ese contexto, <strong>1 de cada 2 no puede solventar los gastos escolares</strong>, como la compra de libros y &uacute;tiles. Las cifras se profundizan en los lugares con mayor vulnerabilidad y monomarentales. &ldquo;Ese 50% que tiene dificultades aumenta al 65% en hogares que reciben la AUH o que son m&aacute;s numerosos. Esto impacta m&aacute;s en aquellos que est&aacute;n en mayor situaci&oacute;n de vulnerabilidad, que tienen endeudamiento&rdquo;, indic&oacute; el soci&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, las familias dejan de realizar otras actividades o recurren a pr&eacute;stamos de familiares o entidades formales e informales para poder comprar alimentos: uno de cada cuatro hogares dej&oacute; de ir al m&eacute;dico, un 30% tuvo que recurrir a ahorros o al pedido de dinero a familiares y el 20% se endeud&oacute;. En este &uacute;ltimo caso, se trata de v&iacute;nculos con organismos como ANSES, bancos o prestamistas informales. En los sectores m&aacute;s acomodados de la pir&aacute;mide distributiva, las familias recurren a comprar comida con la tarjeta de cr&eacute;dito. Adem&aacute;s, 2 de cada 10  hogares dejaron de pagar servicios como luz, gas, tel&eacute;fono, celular o internet. Esta situaci&oacute;n asciende al 33% en aquellos donde se percibe la AUH y al 24% en los que est&aacute;n a cargo de una mujer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquellos hogares que reducen la compra de alimentos por la falta de dinero, la carne es lo primero que se suprime y aumentan los carbohidratos como pan o fideos.<strong> &ldquo;Hay una sustituci&oacute;n de consumo de alimentos asociado al nivel de precios&rdquo;</strong>, indic&oacute; Waisgrais.
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                    alt="Dos de cada 10  hogares dejaron de pagar servicios como luz, gas, teléfono, celular o internet. Esta situación asciende al 33% en aquellos donde se percibe la AUH y al 24% en los que están a cargo de una mujer."
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                Dos de cada 10  hogares dejaron de pagar servicios como luz, gas, teléfono, celular o internet. Esta situación asciende al 33% en aquellos donde se percibe la AUH y al 24% en los que están a cargo de una mujer.                            </span>
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        Desde UNICEF alertaron sobre el impacto que estos indicadores nutricionales tienen tambi&eacute;n en aspectos de la vida cotidiana de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes como el escolar y en la introducci&oacute;n temprana al &aacute;mbito laboral. &ldquo;Nos preocupan los problemas econ&oacute;micos, hay reducci&oacute;n de consumo y tiene efectos directos. No solo en lo personal, sino tambi&eacute;n en lo general. Hay una cadena de consecuencias. <strong>En los hogares que suspendieron una comida, se nota un aumento de adolescentes que buscan trabajo y eso afecta la deserci&oacute;n escolar.</strong> Es una cadena&rdquo;, afirm&oacute; Olga Isaza, representante adjunta de UNICEF Argentina
    </p><p class="article-text">
        El estudio indica que 1 de cada 4 adolescentes realiza actividades orientadas al mercado, eso sumado a los que buscan trabajo genera un 35% de personas de este grupo etario que est&aacute; econ&oacute;micamente activa. &ldquo;Aumenta en los hogares que tienen deudas, donde los adolescentes buscan trabajo para completar los ingresos. Eso tiene un impacto negativo en la asistencia escolar&rdquo;, agreg&oacute; Isaza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este documento ya fue presentado al presidente <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong> y al ministro de Econom&iacute;a, <strong>Sergio Massa</strong>. Desde el organismo pidieron proteger las partidas presupuestarias de las variaciones inflacionarias. &ldquo;Es fundamental fortalecer las pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n social: para alcanzar la universalidad y para tener mecanismos de compensaci&oacute;n que se acomoden con la variaci&oacute;n de ingresos. Es imprescindible proteger el presupuesto para chicos, nunca pueden ser la variable de ajuste en la econom&iacute;a&rdquo;, sostuvo la representante de UNICEF.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El informe analiza tambi&eacute;n la situaci&oacute;n de las mujeres: sufrieron m&aacute;s las situaciones de inestabilidad que los hombres (un 56% contra un 38% respectivamente). En cuanto a la cuota alimentaria, el 51% no recibe el pago por parte del padre y la cifra se eleva a 66% si considera a quienes la reciben de manera irregular. La situaci&oacute;n empeora en los quintiles m&aacute;s pobres. Con respecto a las tareas del hogar, el 48% de las mujeres de m&aacute;s de 18 a&ntilde;os siente una mayor sobrecarga. Las principales razones est&aacute;n vinculadas a los cuidados de hijos e hijas (21%), limpieza de la casa (24%), ayuda con las tareas escolares (10%), preparaci&oacute;n de la comida (18%). Esta sobrecarga choca con la actividad laboral por lo que,&nbsp;muchas veces, son los hermanos o hermanas mayores quienes se encargan de cuidar a los dem&aacute;s. Incluso, aumentaron los casos de menores que quedan solos: un 13%, cifra que aumenta a 17% en los hogares monomarentales.
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/millon-ninos-adolescentes-saltean-comidas-falta-dinero_1_9236702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Aug 2022 17:41:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de un millón de niños y adolescentes se saltean una de las comidas por falta de dinero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza y desigualdad,Infancias,UNICEF,Pobreza,pobres,Indigencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mundo del trabajo y las organizaciones sociales que el peronismo decide desconocer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mundo-trabajo-organizaciones-sociales-peronismo-decide-desconocer_129_9118947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c014c87-fe93-42f1-9516-2cef2f133246_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El último discurso de Cristina Fernández de Kirchner abrió un debate al interior de las organizaciones sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Quiénes son los trabajadores empobrecidos durante décadas con la excepción de los años del kirchnerismo que trajeron alivio y algunos derechos?, ¿Cómo se organizan?, son dos de las pregunta que hace la autora antes de trazar un estado de situación de trabajadores formales, informales y el rol de sindicatos y las organizaciones sociales y el intento de disociarlos.</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima aparici&oacute;n de Cristina Kirchner en un plenario de la CTA flanqueada por Hugo Yasky y Jorge Ferraresi ha desatado <strong>un enfrentamiento con consecuencias a&uacute;n incalculables. </strong>El centro de la tormenta es la legitimidad de las organizaciones sociales para construir una mediaci&oacute;n entre los fondos estatales y los trabajadores de la econom&iacute;a popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dejemos anotado ac&aacute; lo que dijo Cristina: &ldquo;El Estado nacional debe recuperar el control, la auditor&iacute;a y la aplicaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales que no pueden seguir tercerizadas. Es el Estado el que debe tener el monopolio&hellip; as&iacute; como el Estado debe tener el monopolio de la fuerza &iquest;o se le ocurre a alguien que podemos tercerizar la polic&iacute;a? Porque a m&iacute; no me gusta que me quieran convencer que eso es peronismo. Eso no es peronismo, el peronismo es laburo, trabajo. El peronismo no es depender de un dirigente barrial para que me d&eacute; el alta y la baja. No y sobre todo las mujeres que son las m&aacute;s explotadas. Son las que revuelven las ollas en los merenderos, las mujeres son las que m&aacute;s las basurean en pr&aacute;cticas mis&oacute;ginas y machistas. Entonces, que el Estado recupere en nombre de los que nos dieron vida, en nombre de Per&oacute;n y de Evita. Si Evita los viera &iexcl;Mamita, mamita, mamita, mamita!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vayamos m&aacute;s atr&aacute;s: <strong>&iquest;qui&eacute;nes son los trabajadores empobrecidos durante d&eacute;cadas con la excepci&oacute;n de los a&ntilde;os del kirchnerismo que trajeron alivio y algunos derechos? &iquest;Cu&aacute;ntos son? &iquest;C&oacute;mo se organizan? </strong>Juan Grabois dice hoy dos cosas en cada encuentro y en cada aparici&oacute;n p&uacute;blica. Hay una econom&iacute;a popular organizada que con mucha dificultad y un esfuerzo descomunal gener&oacute; organizaci&oacute;n comunitaria y organizaci&oacute;n del trabajo. Pero es enorme la cantidad de trabajadoras y trabajadores que est&aacute;n solos durante jornadas interminables y la vivencia de desamparo de una injusticia que no tiene l&iacute;mites. La segunda cuesti&oacute;n que repite es: Planificar. &iquest;Cu&aacute;les son los planes quinquenales del siglo XXI? Los que queremos que sean recordados en 100 a&ntilde;os. Planificaci&oacute;n no como una palabra de <em>paper,</em> sino planificar con las espaldas de una extraordinaria articulaci&oacute;n de voluntades sociales y pol&iacute;ticas. Planificar para no ser doblegados en el intento.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Estad&iacute;sticas y perspectivas del trabajo</strong></h3><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas oficiales miden lo conocido y son regidas, adem&aacute;s, por recomendaciones internacionales. Las formas de entender y medir los fen&oacute;menos se repiten porque el principio rector es la comparabilidad en el tiempo. Lo nuevo no aparece, sino hasta que explota.&nbsp;No es una descalificaci&oacute;n a nadie. Simplemente que en muchos espacios de la administraci&oacute;n p&uacute;blica de distinta naturaleza y objeto no se interpreta bien c&oacute;mo es la vida que qued&oacute; fuera del empleo registrado. Siempre hay desfasajes entre las representaciones y la realidad. Esto es una obviedad. Pero en algunas concepciones se expresa hoy un abismo.&nbsp;Entonces los funcionarios esperan que se inscriban tres millones y medio de trabajadores para el IFE y se anotan cuatro veces m&aacute;s. <strong>La realidad es una avalancha y no hay compuertas que puedan funcionar de nuevo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; el Estado puede funcionar como un c&uacute;mulo de no saberes? En parte porque est&aacute; bastante clausurada la presencia de estas realidades en esos escritorios. Hace unos d&iacute;as le&iacute;amos en voz alta con estudiantes de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n esta cita de Cristian Buchrucker en su libro <em>Nacionalismo y Peronismo</em>: &ldquo;Entre 1946 y 1955 m&aacute;s de 3000 sindicalistas ocuparon diversos puestos de gobierno, en calidad de ministros, secretarios de Estado, diputados, agregados obreros en el servicio exterior, concejales, gobernadores. El porcentaje de diputados nacionales pertenecientes a los estratos m&aacute;s altos de la sociedad disminuy&oacute; del 30% al 5%, y casi la mitad de los parlamentarios peronistas constituyeron el bloque de origen gremial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si cerramos los ojos durante un ratito m&aacute;s ya casi pas&oacute; un siglo. No podemos vivir m&aacute;s de recuerdos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ingresemos a las estad&iacute;sticas.</strong> EPH, total urbano. Tercer trimestre de 2021. Sobre una poblaci&oacute;n estimada en casi 42 millones, el 54.4% de la poblaci&oacute;n aparece como inactiva. Los activos son 19 millones: 17.5 est&aacute;n ocupados y 1.5 est&aacute; registrado como desocupado. Sacando los patrones (el 4%) existen tres colectivos de trabajadores que pueden ser diferenciados de acuerdo con su condici&oacute;n ocupacional: los asalariados registrados (sector privado y p&uacute;blico) son casi 8 millones, los asalariados no registrados son algo m&aacute;s de 4.5 millones y otro tanto, 4.3 millones, son cuentapropias. De este &uacute;ltimo universo la mayor&iacute;a tiene ingresos muy bajos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que esta representaci&oacute;n cuantitativa del mundo del trabajo ya nos permite decir que m&aacute;s de la mitad de los trabajadores, trabaja con pocos o ning&uacute;n derecho laboral. Derechos que conocemos todos y sabemos que nacieron por la organizaci&oacute;n de los trabajadores y no por voluntad del estado. <strong>Entonces el problema no es la ausencia de trabajo sino la ausencia de derechos.</strong> Esto se vio con la cuarentena de un modo tan evidente que no podr&iacute;amos cometer un olvido. Quien no sale a trabajar no garantiza un ingreso. 
    </p><p class="article-text">
        La medici&oacute;n del INDEC, que es elaborada por trabajadores id&oacute;neos y comprometidos, tiene, sin embargo, algunos de los problemas que se arrastran por la concepci&oacute;n de una realidad laboral perimida. Las herramientas metodol&oacute;gicas que tenemos est&aacute;n m&aacute;s preparadas para identificar asalariados o desocupados. Pero entre y por fuera de ambas figuras hay un mundo m&aacute;s extenso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces no es f&aacute;cil saber cu&aacute;nto de trabajo se &lsquo;oculta&rsquo; en la poblaci&oacute;n &lsquo;inactiva&rsquo;. O cu&aacute;nto de realidad laboral se puede mostrar cuando al registrar un &lsquo;trabajador ocupado&rsquo; se le realizan un conjunto de preguntas &uacute;nicamente sobre la &ldquo;ocupaci&oacute;n principal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una jornada &ldquo;caracter&iacute;stica&rdquo; de mujeres trabajadoras: de ma&ntilde;ana y mediod&iacute;a trabajan en un comedor o en una planta recicladora. Capaz tienen un Potenciar Trabajo, muchas no lo tienen. En otros casos trabajan por horas de casa en casa cuidando ni&ntilde;os ajenos y limpiando casas ajenas, adem&aacute;s de hacer lo mismo en la propia. Por la tarde salen a recolectar residuos y de paso reservar los objetos que otros tiran para comercializar o trocar en la feria de sus barrios el fin de semana. Desde el atardecer en el fondo de muchas casas la familia cose o realiza otras peque&ntilde;as producciones. Cuando cosen a veces trabajan los chicos y las personas mayores. El ritmo de este final de jornada puede ser fren&eacute;tico si tuvieron un encargo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Con cu&aacute;l de estos trabajos es registrada cualquiera de estas mujeres? &iquest;Qu&eacute; significa ocupaci&oacute;n principal en estos casos? Si la vida es la multiactividad, una jornada de trabajo que no tiene fin simplemente porque todo lo que hacen est&aacute; desvalorizado o subremunerado por el mercado y se inserta en eso que se llama &ldquo;acumulaci&oacute;n flexible&rdquo;. Podr&iacute;amos brindar otros ejemplos: en zonas periurbanas se puede reunir fabricaci&oacute;n de ladrillos, horticultura, cosechas de temporada con migraciones incluidas. Otras formas de multiactividad. Cu&aacute;ntos trabajos existen tras una &ldquo;ocupaci&oacute;n principal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comparto una an&eacute;cdota laboral de una educadora popular de un espacio comunitario. Se llama Natalia, estudi&oacute; teatro y ahora est&aacute; por terminar un profesorado en historia. Decidi&oacute; cambiar de vida: irse a un barrio a vivir con su &uacute;nico hijo. &iquest;Por qu&eacute;? Trabajaba en una casa de pastas con muchas sucursales. Lleg&oacute; una inspecci&oacute;n a la de Caballito y el encargado del local le indic&oacute; que pasara por una puerta hacia otro ambiente. Se agach&oacute; y en cuatro patas pas&oacute; al otro lado por una puerta con tama&ntilde;o para un perro.&nbsp;Este es un ejemplo: m&aacute;s de cuatro millones y medio de trabajadores son asalariados no registrados. Y se habla tanto de la econom&iacute;a popular y de la UTEP. Pero por qu&eacute; no hablamos de los asalariados no registrados. &iquest;Qu&eacute; dice sobre esto la CGT que sigue siendo una organizaci&oacute;n con fuerza representativa?&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Planes</strong></h3><p class="article-text">
        La historia de los llamados planes es muy larga. <a href="https://youtu.be/c3KuGFRCLyU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este documental,</a> filmado en Ituzaing&oacute;, una trabajadora de la econom&iacute;a popular dice: &ldquo;Una vez fui al ANSES y me dijeron: &iquest;y vos saliste a buscar trabajo en este mes?&rdquo; Y le digo &iexcl;pero si yo trabajo! No es &hellip; nuestro plan es como que&hellip;, como le dicen &ldquo;plan&rdquo; pero para nosotros es nuestro trabajo y nuestro sueldo. No entiendo por qu&eacute; no lo entienden as&iacute;. Para nosotros es importante y es nuestro trabajo&ldquo;. Si alguien que quiere saber mira este documental y concluye que no es trabajo lo que hace Liliana en Hora Libre que explique por favor qu&eacute; significa trabajar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si la fractura es de tal magnitud que se hablan dos idiomas que ya no parecen tener ni una ra&iacute;z com&uacute;n entonces quiz&aacute;s muchos piensan que esas capacidades desplegadas de elaboraci&oacute;n, ense&ntilde;anza, cuidado y ternura no constituyen un trabajo necesario, o imprescindible, para nuestra sociedad y se puede decir como hace unos d&iacute;as el intendente Pablo Zurro, a quien conoc&iacute; porque Cristina lo mostr&oacute; en sus redes: &ldquo;Con mucho respeto tienen que recuperar una cultura del trabajo&rdquo; tras presentar para esta realidad su idea de 334 planes. En fin.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Ituzaing&oacute; hay seis espacios de infancias del Movimiento Evita. Funcionan en la asociaci&oacute;n civil Pachamama, en el club recuperado Primero de Mayo, en fondos de iglesias cat&oacute;licas y una evangelista, en un centro cultural. Fui varias veces en 2019 y regres&eacute; hace unos meses para recorrer de nuevo todos los dem&aacute;s espacios de trabajo que tienen en el partido bonaerense: una panader&iacute;a, un lavadero de autos, una planta recicladora, una carpinter&iacute;a y una cooperativa de mejoramiento de la infraestructura. Una parte de las meriendas de Hora Libre llegan desde la panader&iacute;a. Las reglas y cuadernos que entregaron el primer d&iacute;a del ciclo 2022 las enviaron desde la planta recicladora. Los bancos y mesas son obra de la carpinter&iacute;a. Los lugares est&aacute;n arreglados: pintura, plomer&iacute;a en los ba&ntilde;os y el corte de pasto gracias a la cooperativa. Hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os la panader&iacute;a era precaria. Pero ahora las trabajadoras tienen una batidora grande, un horno industrial y unas estanter&iacute;as de leudado, entre otras herramientas. Proveen meriendas para Hora Libre y almuerzos para comedores. Pero adem&aacute;s comercializan su pasteler&iacute;a y otros productos en el peque&ntilde;o negocio que vende al p&uacute;blico general. Al lado est&aacute; el lavadero de autos atendido por j&oacute;venes. All&iacute; tambi&eacute;n pasaron de una simple manguera y baldes a un conjunto de herramientas m&aacute;s sofisticadas. Y lo mismo en la recicladora, dio un salto en su capacidad de producci&oacute;n. En Horalibre hay talleres de ingl&eacute;s, teatro, arte, yoga, deportes, m&uacute;sica, ajedrez, apoyo escolar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n cartonera es quiz&aacute;s m&aacute;s conocida. Nosotros hicimos un documental que se llama <a href="https://video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;ei=UTF-8&amp;p=un+gigante+de+cart%C3%B3n+vimeo&amp;type=E211US826G0#id=1&amp;vid=f1ba5690e9f12d7ae294afaa3640e666&amp;action=click" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un gigante de cart&oacute;n</a>. Pero hay muchos materiales para quien quiera saber de qu&eacute; se trata la hoja de ruta productiva de los cartoneros. <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/piqueteros-cartoneros-argentina-rota-e-invencible_129_8994516.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este mismo diario </a>Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez aport&oacute; un an&aacute;lisis que vale la pena releer.
    </p><p class="article-text">
        Los cartoneros empezaron (y vuelven a empezar) desde cero cada vez que la Argentina produce una nueva <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/miseria-2021-sirve-gobierno_129_7304986.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ola de empobrecimiento</a>. Es la econom&iacute;a popular desorganizada de la que hablamos antes. &iquest;Pero c&oacute;mo funciona la parte organizada? Solo los t&iacute;tulos por ac&aacute;: recolecci&oacute;n con diagrama de distribuci&oacute;n de espacios y cuadras, con herramientas y medidas de protecci&oacute;n adecuadas, transporte hasta las plantas de reciclado. Existen, en simult&aacute;neo, lugares para dejar a los chicos con la tranquilidad de que ser&aacute;n cuidados. En las plantas var&iacute;a seg&uacute;n el municipio: algunas lograron mayor nivel de tecnologizaci&oacute;n de la separaci&oacute;n. Sumaron la compactaci&oacute;n, la venta colectiva. Existen puntos verdes y campa&ntilde;as de promoci&oacute;n ambiental en domicilios y comercios. Se realizan convenios con los grandes generadores. Se organiza el lugar de almacenamiento para asegurar la venta colectiva y as&iacute; evitar las microestafas de intermediarios. La venta es entonces a las industrias que utilizan lo recuperado por estos cientos de miles como insumo de la producci&oacute;n industrial. El valor que producen no fue reconocido por ninguna voluntad estatal. Las cartoneras discutieron los pliegos de los contratos multimillonarios. &iquest;Por qu&eacute; pagarle a las grandes recolectoras el trabajo que hacen los cartoneros? &iquest;Por qu&eacute; el municipio no paga este trabajo que significa un ahorro contante y sonante en enterramiento? Y digamos de paso que siguen esperando que se apruebe una Ley de Envases. Porque all&iacute; tambi&eacute;n est&aacute;n las grandes trasnacionales de gaseosas que alguna vez recuperaban los envases a trav&eacute;s de un circuito de distribuci&oacute;n y retorno y hoy los lanzan irresponsablemente como &ldquo;no retornables&rdquo;, contaminan y dejan de pagar ese costo que asumen los cartoneros y que nadie quiere reconocer. La realidad del mundo del trabajo &ldquo;formal&rdquo; es que sus empleadores viven a costa de muchos trabajos que no remuneran.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es esta realidad la &uacute;nica que explica lo que existe en el Potenciar Trabajo? No. Es lo que muchos trabajadores y dirigentes del sector intentan que se generalice. Es una elaboraci&oacute;n que existe y que puede tonalizar el conjunto.&nbsp;<strong>Este es el sentido de las mediaciones de las organizaciones.</strong> En alg&uacute;n momento cuando se vot&oacute; la Ley de Emergencia Social se puso el nombre correcto: salario social complementario (SSC). Se complementan los ingresos m&aacute;s bajos que los trabajadores obtienen buscando con la organizaci&oacute;n minimizar las formas predatorias, de hiperexplotaci&oacute;n o directamente confiscatorias que jerarquizan hoy el mundo del trabajo para evadir pagos y derechos. Ese es el fundamento. La traducci&oacute;n pol&iacute;tica que lo expresa como &ldquo;viven de la nuestra&rdquo; deber&iacute;a ser el reconocimiento de una estafa y no la posici&oacute;n de quienes se presentan como acreedores.
    </p><p class="article-text">
        Los planes tienen la historia de la m&aacute;s paup&eacute;rrima focalizaci&oacute;n, los m&aacute;s pobres entre los pobres. Se consideraban transitorios, por 6 y 3 meses, eran los Trabajar y los PEL y otros del estilo. Las siglas son montones. Eran concebidos con las recomendaciones del Banco Mundial y el FMI, hablaban de poblaciones objetivo, beneficiarios y montos no remunerativos. Me acuerdo que la Alianza los baj&oacute; de 160 y 200 a 120 pesos. Y achic&oacute; la ya exigua cobertura. Eran centralmente trabajo municipal encubierto. Patricia Bullrich enviaba inspecciones a los roperos comunitarios o cordones cuneta en construcci&oacute;n haciendo inteligencia sobre los piquetes. Piquete tal d&iacute;a: all&aacute; vamos a dar de baja sus 120 pesos! En la &eacute;poca del hambre lacerante. Eso pasaba aunque cueste creerlo. Y despu&eacute;s vino el Jefes y Jefas. Y todo se traslad&oacute; a Desarrollo Social. Con el Argentina Trabaja hubo un salto cualitativo pero lo cierto es que las cooperativas no funcionaban como tales. Un largo aprendizaje de los trabajadores y sus organizaciones fue encontrarle la vuelta a esos enlatados para crearse trabajos y mejorar sus vidas. Fue surgiendo entonces esta idea desde abajo: la econom&iacute;a popular. Y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NdHNlZTOS-M&amp;t=243s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su respaldo fue la creaci&oacute;n de un Sindicato: la UTEP</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es insultante que se diga que la Ley de Emergencia social que posibilit&oacute; el Salario Social Complementario fue un pacto espurio entre organizaciones de trabajadores empobrecidos y el gobierno de Macri. Los trabajadores salieron a la calle m&aacute;s all&aacute; de la necesidad de Cambiemos de neutralizar a las intendencias y gobernaciones peronistas. </strong>Hicieron la movilizaci&oacute;n desde San Cayetano hasta Plaza de Mayo del domingo 7 de agosto de 2016. Y en noviembre de 2016 fue otra movilizaci&oacute;n muy grande en la que estuvieron los movimientos y la CGT con la pr&eacute;dica de Juan Carlos Schmid, tambi&eacute;n los Camioneros y muchos sindicatos m&aacute;s acompa&ntilde;ando. Fue desde la calle y en el ejercicio del derecho de representaci&oacute;n que nadie puede suspender porque quienes gobiernan no sean afines. Menos que nadie cuando la representaci&oacute;n es de los sectores que est&aacute;n m&aacute;s cerca de hundirse que de sobrevivir. Desde la calle se consiguieron esos pocos derechos. El SSC pas&oacute; a ser la mitad del Salario M&iacute;nimo, Vital y M&oacute;vil. Tambi&eacute;n en esa ley se cre&oacute; el RENATEP, un registro de los trabajadores de la econom&iacute;a popular que hasta el momento no merec&iacute;an ni un rengl&oacute;n de una planilla excel del campo estatal.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un comentario final sobre la UTEP&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Inabordable ac&aacute; su historia que es muy anterior a la Declaraci&oacute;n en el Teatro Verdi el 1 de mayo de 2011. La historia de un sindicato no es la de su sigla. La historia de la UTEP es la historia larga del otro movimiento obrero. Y a&uacute;n existe como otredad. A las pruebas de estos d&iacute;as me remito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Movimiento de Pobladores y el Movimiento de Piqueteros son los elaboradores m&aacute;s determinantes de su nacimiento. Y desde ah&iacute; m&uacute;ltiples acontecimientos como las puebladas, grandes movilizaciones y cortes de ruta fueron procesando la necesidad de un sindicato. Ya entre septiembre y noviembre de 1981 4600 familias, que sumaban m&aacute;s de veinte mil personas, protagonizan un proceso de toma de tierras ubicadas entre Francisco Solano y Rafael Calzada, en la zona sur del Gran Buenos Aires. Son tierras que pertenecen a los partidos de Quilmes y Almirante Brown. Era la resistencia contra la dictadura que con topadoras e indexaciones, privatizaci&oacute;n de tierras y otros dispositivos acorralaba a los trabajadores. Las tomas que dieron nacimiento a barrios como El Tambo siguieron en los ochenta en La Matanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mariel Fern&aacute;ndez, intendenta del municipio de Moreno, tambi&eacute;n cont&oacute; la historia de los asentamientos populares de ese territorio. La Revista Crisis titul&oacute; <a href="http://revistacrisis.com.ar/revista/49" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La primera intendenta de los &uacute;ltimos&rdquo;</a> para narrar la experiencia de Mariel que sigue revolviendo ollas a la vez que gobierna un partido de m&aacute;s de 600.000 habitantes. El hilo hist&oacute;rico de los pobladores tiene desembocadura en lo que los movimientos llaman la Ley de Barrios Populares. Ac&aacute; el <a href="https://youtu.be/qkI2sMx2-GY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obispo Gustavo Carrara</a> explica en un minuto cu&aacute;ntos son y qu&eacute; es lo que desean y planifican.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimo rewind de esta nota: En 1953 Felipe Gallardo asume como Gobernador de la Provincia del Chaco que en aquel momento acababa de provincializarse y se llamaba Presidente Per&oacute;n. Su principal impulsora es Evita. Gallardo surge de una decisi&oacute;n de componer f&oacute;rmulas ejecutivas mixtas: uno de los dos candidatos ten&iacute;a que provenir de las filas gremiales. Y Felipe Gallardo hab&iacute;a sido canillita, trabajador rural y militante gremial. Gan&oacute; holgadamente. El d&iacute;a de la asunci&oacute;n mand&oacute; a llamar al primer Fiscal de Estado para que realizara un inventario de sus bienes. Este hombre es una persona ya muy mayor <a href="https://www.youtube.com/watch?v=_XD0mitvKAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando lo cuenta en un documental sobre Gallardo</a>. Dice y su voz se va quebrando en llanto durante la enumeraci&oacute;n: Gallardo ten&iacute;a un carro, una heladera a kerosene, una bicicleta y otros pocos bienes. Eran los bienes de un proletario&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pienso en dirigentes y referentes como el Gringo Castro, Mariel Fern&aacute;ndez, Leonardo Grosso, Emilio P&eacute;rsico, Juan Grabois, Norma Morales, Dina S&aacute;nchez, Natalia Zaracho y much&iacute;simos m&aacute;s y veo a&uacute;n sin que me conste por inventario que son personas honestas con bienes de trabajadores. Pero quiero compartir algo m&aacute;s. Felipe Gallardo se desempe&ntilde;aba como gobernador en dos lugares: la casa de gobierno y la seccional de la CGT del Chaco. Algo as&iacute; como tres d&iacute;as en un edificio y tres d&iacute;as en el otro. &iquest;Qu&eacute; sentido simb&oacute;lico quer&iacute;a mantener activo Gallardo a trav&eacute;s de esta condici&oacute;n n&oacute;made que seguramente debe haber sido bastante inc&oacute;moda de implementar?
    </p><p class="article-text">
        Sugiero que esta fue una forma de sostener incluso con el gesto cotidiano la participaci&oacute;n pol&iacute;tica en el campo estatal como una doble representaci&oacute;n. La participaci&oacute;n de los sectores populares en el estado ten&iacute;a tal vez en esta doble pertenencia y en su desplazamiento la garant&iacute;a de preservar fuerzas. A veces veo la gran gimnasia de plenarios del Movimiento Evita. Pero vi tambi&eacute;n c&oacute;mo languideci&oacute; la UTEP. Algunos dec&iacute;an &ldquo;freezar la UTEP&rdquo;. Y otros evaluaban que lo m&aacute;s conveniente ser&iacute;a dejar de ser movimiento social para convertirse en movimiento pol&iacute;tico. El enrolamiento atr&aacute;s de candidatos que posiblemente no ser&iacute;an avalados si las decisiones fueran construidas mediante este desplazamiento trae en general desgaste y broncas que se acumularon para terminar provocando severos enfrentamientos internos.
    </p><p class="article-text">
        La UTEP consigui&oacute; un reconocimiento estatal como sindicato en 2020. Hizo su estatuto y nombr&oacute; autoridades provisorias. Pero el proyecto de ganar reputaci&oacute;n sindical con una campa&ntilde;a de afiliaci&oacute;n masiva y una proyecci&oacute;n federal est&aacute; pr&aacute;cticamente en pausa intencional desde aquel momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y si pudi&eacute;ramos pensar en el origen de esta tormenta est&aacute; el 2001 y la nueva composici&oacute;n del trabajo y la larga marcha de la econom&iacute;a popular frente a una econom&iacute;a que no mueve la aguja de la creaci&oacute;n de empleo. Pero tambi&eacute;n un sentido para explorar en este relato que me cont&oacute; hace un tiempo Emilio P&eacute;rsico: 
    </p><p class="article-text">
        -El cambio rotundo fue cuando N&eacute;stor una vez me llama y me dice: &ldquo;Emilio as&iacute; no llegamos m&aacute;s, para hacer muchas transformaciones en este pa&iacute;s necesitamos una organizaci&oacute;n fuerte que banque este proceso, necesitamos juntar de una a cincuenta mil personas en la Plaza de Mayo&rdquo;. Nosotros ven&iacute;amos de un par de actos con dos mil o tres mil, no era m&aacute;s que eso. Hab&iacute;a que masificar a la organizaci&oacute;n entonces agarr&oacute; un papelito de esos de colores cuadraditos y me escribi&oacute; una serie de nombres de personas y me dijo &ldquo;and&aacute; a ver a todos estos&rdquo;. para que los sume al Movimiento Evita. Me dio una lista de diputados y funcionarios que se sumaron al ME y ah&iacute; el Movimiento pas&oacute; a ser una apoyatura social a esos compa&ntilde;eros que hac&iacute;an pol&iacute;tica&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>PAM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Abal Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mundo-trabajo-organizaciones-sociales-peronismo-decide-desconocer_129_9118947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jun 2022 03:03:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mundo del trabajo y las organizaciones sociales que el peronismo decide desconocer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Planes sociales,Cristina Fernández de Kirchner,Piqueteros,Movimiento Evita,pobres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Darle algo a los otros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/darle_129_9012973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed1b2868-be85-454d-b6ac-f1fcde4540d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Darle algo a los otros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué hace un pobre? ¿Cómo es posible acercarnos a la experiencia de conocer qué se siente siendo pobre? Lucrecia Martel y Esteban López Brusa tienen mucho para decir sobre la representación de la pobreza en el cine y la literatura. Juan José Becerra hace un zoom sobre ellos y trae sus recuerdos poco agraciados de filántropo de la calle.</p></div><p class="article-text">
        En el Festival De Cine de Cartagena de Indias de 2020, Gustavo Nielsen transcribi&oacute; para <em>La Agenda de Buenos Aires</em> una conferencia de <strong>Lucrecia Martel</strong>. Digo conferencia porque as&iacute; se hizo llamar por los organizadores, pero en los hechos merece pertenecer al rubro obra de arte. <strong>La sensibilidad de Martel para comprender lo que por lo general se nos escapa o es bloqueado por la burocracia de la vida, aparece en aquella conferencia en t&eacute;rminos de pensamiento.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En un momento repara en los d&eacute;ficits de representaci&oacute;n de los directores de cine de aquello que no sea lo propio, lo cercano, lo siempre visto. Dice: &ldquo;Vean este ejemplo: escena de un personaje que se va a ba&ntilde;ar. &iquest;Cu&aacute;ntos planos necesito para contarla? Es invierno. El personaje sale de la cama cuando suena el despertador, va al ba&ntilde;o, se rasca, abre la canilla de agua caliente de la ducha y se ba&ntilde;a. Ese espacio-tiempo que tengo para contar debe llevar veinte segundos de acci&oacute;n real, y capaz que lo puedo contar en cinco. O, si me quiero detener en el agua de la ducha para hacerme la artista, treinta segundos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sigue: &ldquo;Ahora veamos qu&eacute; dif&iacute;cil es hablar del otro cuando el espacio-tiempo es diferente. Estoy en un barrio, no muy lejano, en el que no hay agua corriente, y quiero hacer una secuencia de una persona que se ba&ntilde;a. &iquest;Cu&aacute;ntas tomas necesito para lograrlo? La persona se levanta, se viste, va a un lugar a buscar agua que, a lo mejor, queda a trescientos, cuatrocientos metros. Carga con baldes. Vuelve, enciende fuego, calienta parte en una cacerola, porque dije que es invierno. &iquest;Cu&aacute;nto lleva traer el agua? &iquest;Cu&aacute;nto, calentarla?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Martel dice que esa persona tarda en empezar a ba&ntilde;arse m&aacute;s de media hora, algo que ella (nosotros: &ldquo;la clase media blanca&rdquo;) puede hacer en segundos, y reconoce que ese abismo es pol&iacute;tico y filos&oacute;fico: &ldquo;Y estoy hablando de un acto sencill&iacute;simo como ba&ntilde;arse, no de criar a los hijos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la representaci&oacute;n de criar hijos cuesta arriba se ocup&oacute;<strong> Esteban L&oacute;pez Brusa </strong>en&nbsp;<em><strong>El lecho</strong></em><strong>&nbsp;</strong>(EME, 2017). Es una de las grandes novelas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en la que<strong> no se vende la pobreza como un espect&aacute;culo de pobres sino como una inmersi&oacute;n art&iacute;stica en las fuerzas que la hacen vivir</strong>.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de reestablecer para la literatura, mediante impulsos etnografistas, los escenarios donde transcurren los h&aacute;bitos de la miseria material (que tambi&eacute;n est&aacute;n all&iacute; al modo de una naturaleza inalterable, digamos un bosque tupido que no deja de crecer), <strong>sino de acercarnos a la experiencia de conocer, en la medida de lo posible, qu&eacute; se siente siendo pobre. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hace un pobre? Se somete cada d&iacute;a a una din&aacute;mica enloquecedora basada en mil alertas. <strong>Es menos un ciudadano que una presa de las dificultades en estado de multiplicaci&oacute;n.</strong> Hay que ir de ac&aacute; para all&aacute; consumiendo tanques enormes de energ&iacute;a vital, caminar, correr, levantar objetos pesados, luchar contra el terreno, el fr&iacute;o, el hambre, el cansancio, la inestabilidad de ingresos; e imaginar salidas r&aacute;pidas bajo el acecho de la necesidad, soportar el desprecio o el desd&eacute;n, asociarse en confianza espont&aacute;nea con desconocidos o desconfiar de los conocidos, reparar lo que se rompe sin chance de reemplazo y, adem&aacute;s, asumir compromisos de solidaridad en las crisis.
    </p><p class="article-text">
        Como le ocurre a Daniela, la preciosa criatura femenina de&nbsp;<em>El lecho</em>&nbsp;que, perdida bajo la s&uacute;per tormenta de abril de 2013 en las afueras de La Plata, encuentra un beb&eacute; de la edad del suyo y lo adopta; y as&iacute;, arrastrando como barcos en la tierra lo que ama, cruza la cat&aacute;strofe como un &aacute;ngel. Todo ese d&iacute;a de Daniela fue as&iacute;. Y as&iacute; son y ser&aacute;n todos los d&iacute;as, tanto para ella como para los pobres de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Las vocecitas supremacistas que se alzan desde los abismos sin piso de su ignorancia temblando de miedo, nos dicen que es una generalidad (les falta: &ldquo;de la raza&rdquo;) que los pobres sean entes de vagancia y ocio. Pero si se mira por dentro la realidad, incluso la composici&oacute;n dram&aacute;tica de la pobreza como la registran con la misma sabidur&iacute;a Martel en su conferencia y L&oacute;pez Brusa en su libro, habremos de saber que nadie trabaja m&aacute;s que un pobre. <strong>Todo en el pobre es actividad, gasto, p&eacute;rdida, tensi&oacute;n de supervivencia, tracci&oacute;n (cuando trabaja y, m&aacute;s todav&iacute;a, cuando vive).</strong>
    </p><p class="article-text">
        La vida real tambi&eacute;n tiene sus pel&iacute;culas y su literatura, de las que M. A. es uno de mis personajes preferenciales, por afecto y por representaci&oacute;n de lo que podemos llamar &ldquo;lo suyo&rdquo;. Naci&oacute; en una villa de Bah&iacute;a Blanca, tiene 29 a&ntilde;os y, sin son sagaces y m&aacute;s o menos informados, ya sabr&aacute;n de qui&eacute;n estoy hablando. A los 27 ten&iacute;a un hijo biol&oacute;gico de 13, llamado J.; y una hermana-hija, tambi&eacute;n de 13, llamada A. Poco antes de los repliegues sociales, laborales y vitales (y hasta mentales) en que desemboc&oacute; la pandemia de 2020, su hijo J. fue a skatear a la plaza del barrio del Gran Buenos Aires donde viven, y regres&oacute; con un amigo, R, tambi&eacute;n de 13 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        R. se qued&oacute; a dormir una noche, dos noches, nueve noches. M. lo am&oacute; desde el primer momento, pero le pidi&oacute; datos posicionales y familiares para ver d&oacute;nde estaba o d&oacute;nde pod&iacute;a estar parada esa relaci&oacute;n de madre-hijo que comenzaba, y finalmente R. se qued&oacute; en su casa (sigue en su casa ahora). &ldquo;&iexcl;No sab&eacute;s c&oacute;mo le tiraba la calle!, me dijo, y tambi&eacute;n me cont&oacute; que se sinti&oacute; por primera vez su madre cuando &eacute;l le hizo un primer reproche de hijo, vinculado a caprichos de men&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es una historia acerca de c&oacute;mo conectar las terminales sueltas del amor a los desconocidos, que andan dando vueltas por todos lados, sobre todo en la calle. M. naci&oacute;, se cri&oacute; y templ&oacute; como el chocolate o el acero su coraz&oacute;n en la pobreza (por &ldquo;templ&oacute;&rdquo; quiero decir que se le rompi&oacute; y lo repar&oacute;), una palabra demasiado cr&iacute;ptica o demasiado general para que en ella puedan explicarse abiertamente sus derivados de violencia y sufrimiento, y sus silencios de tumba.
    </p><p class="article-text">
        Pero fue cuesti&oacute;n de sentir la grandeza de ese acto para que comenzara a manifestarse, en mi lectura de los hechos, el papel que juego yo en este tipo de asuntos vinculados al acto de dar, o mejor dicho vinculados a alguien como yo, cualquiera que sea m&aacute;s o memos de clase media blanca como yo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lamentablemente, en contraste con el acto bell&iacute;simo de M., mis recuerdos de fil&aacute;ntropo de la calle no son buenos. </strong>&iquest;Qu&eacute; &ldquo;rescat&eacute;&rdquo; de la calle que no hayan sido perros? Perros a los que amar al modo antropom&oacute;rfico, claro, pero perros al fin, de cuatro patas, privados del lenguaje por el que podr&iacute;an solicitarme algo imprevisto (habr&iacute;a que ver si ser&iacute;amos capaces de adoptar perros que hablen). &iquest;Por qu&eacute; no soy capaz de actuar como M., teniendo incluso m&aacute;s recursos que ella? Es el enigma de mi clase: ayudar &ldquo;hasta ah&iacute;&rdquo;, y establecer en esa autolimitaci&oacute;n la distancia adecuada para que no se mezclen nuestras vidas con la de quienes no son como nosotros.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a que M. me cont&oacute; la historia de R. sent&iacute; su superioridad, su halo de &aacute;ngel, muy parecido al personaje Daniela de&nbsp;<em>El lecho</em>. Tambi&eacute;n la envidi&eacute; cuando me dijo que hace unas semanas estaba escribiendo en el comedor y oy&oacute; desde la habitaci&oacute;n de al lado las risas simult&aacute;neas de J., A. y R.: su obra de amor.
    </p><p class="article-text">
        Volv&iacute; a mi casa en tren y vi a una chica con su beb&eacute; en brazos pidiendo plata en los vagones. Yo ten&iacute;a billetes grandes y billetes chicos. <strong>&iquest;Adivinen que fue capaz de darle a la desconocida el escritor de novelas que lucha en su casa por un mundo mejor? La plata chica, claro.</strong> No siempre hago eso, pero lo hice y me odi&eacute;. &iquest;Por qu&eacute; darle $70 pudiendo darle $1000 a alguien que los necesita m&aacute;s que mi billetera? Porque dar es un problema, una p&eacute;rdida, una renuncia, y ese d&iacute;a prefer&iacute; hacer &ldquo;como si&rdquo; diera. Aunque, como consuelo, me arranqu&eacute; un juramento, que habr&aacute; que ver si cumplo: la pr&oacute;xima vez voy a dar $1000 y quedarme con $70. Es m&aacute;s justo, y menos vergonzoso.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/darle_129_9012973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 May 2022 03:02:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Darle algo a los otros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,pobres,Lucrecia Martel]]></media:keywords>
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