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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Seguridad Alimentaria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/seguridad-alimentaria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Seguridad Alimentaria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Miguel Á. Lurueña: “La alimentación pasó de ser un bien de primera necesidad a un producto con el que ganar dinero”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/la-alimentacion-ha-pasado-a-ser-negocio_128_11412092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e00953be-cbe8-448c-8544-e1a66269867b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miguel Á. Lurueña: “La alimentación pasó de ser un bien de primera necesidad a un producto con el que ganar dinero”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tecnológo de alimentos y divulgador, Lurueña repasa en su libro 'Del ultramarinos al hipermercado. Un recorrido por los sabores, recuerdos y costumbres de toda una generación' (Destino) los cambios en nuestra cesta de la compra y alimentación en las últimas décadas</p></div><p class="article-text">
        Se puede contar la historia de una persona o de un pa&iacute;s con lo que come. As&iacute; lo demuestra Miguel &Aacute;ngel Lurue&ntilde;a, conocido en redes sociales como <a href="https://gominolasdepetroleo.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@gominolasdepetroleo</a>, en su nuevo libro <em>Del ultramarinos al hipermercado. Un recorrido por los sabores, recuerdos y costumbres de toda una generaci&oacute;n</em> (Destino) en el que, a trav&eacute;s de sus vivencias personales y observaciones a lo largo de los a&ntilde;os, relata el cambio experimentado en nuestra cesta de la compra y men&uacute;s en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este libro no es tan solo una sucesi&oacute;n cronol&oacute;gica de cambios alimentarios, sino que plantea reflexiones en torno a muchos aspectos de la alimentaci&oacute;n&rdquo;, nos explica el autor mientras se pregunta en voz alta por qu&eacute; antes se merendaban bocadillos de Nocilla y ahora no, por qu&eacute; no triunf&oacute; la Nocilla de fresa, por qu&eacute; es importante no obsesionarse con la alimentaci&oacute;n saludable o fundamental regular la publicidad de alimentos insanos para el p&uacute;blico infantil. Estas cuestiones y sus respectivas preguntas y reflexiones son una buena pista de lo que se puede encontrar entre sus p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello abordado con un enfoque cient&iacute;fico &mdash;Lurue&ntilde;a es Doctor en Ciencia y Tecnolog&iacute;a de los Alimentos&mdash;, por lo que quienes busquen respuestas f&aacute;ciles a preguntas complejas se han equivocado de libro y autor. Lejos de esos mensajes entre lo folcl&oacute;rico y lo nost&aacute;lgico que tanto gustan en Instagram, y que aseguran que nuestros abuelos com&iacute;an mejor, el libro reivindica el bocadillo de chorizo, pero recuerda que uno de humus es una opci&oacute;n mucho m&aacute;s saludable.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/11c5fb16-966f-4502-b303-870c2c12b38a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pero &iquest;realmente com&iacute;amos mejor antes? &ldquo;Es verdad que, por lo general, la dieta estaba compuesta por una mayor proporci&oacute;n de alimentos saludables, sobre todo porque la oferta de alimentos insanos que encontr&aacute;bamos en las tiendas era infinitamente menor&rdquo;, apunta el autor. Y s&iacute;, tambi&eacute;n eso tan repetido de que los tomates ya no saben a tomate, pero con muchos matices. &ldquo;A veces esa falta de sabor se debe a que los compramos inmaduros o fuera de su temporada &oacute;ptima. O bien a que se trata de variedades donde se han priorizado otras caracter&iacute;sticas, como el color. Pero hoy disponemos de much&iacute;simas variedades m&aacute;s que en el pasado, muchas de ellas con mejor sabor y mejores caracter&iacute;sticas que las de entonces&rdquo;, defiende.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es verdad que, por lo general, la dieta [antes] estaba compuesta por una mayor proporción de alimentos saludables, sobre todo porque la oferta de alimentos insanos que encontrábamos en las tiendas era infinitamente menor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Lurueña</span>
                                        <span>—</span> tecnólogo de alimentos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Creacionismo alimentario&rdquo; </strong></h3><p class="article-text">
        La seguridad alimentaria, antes inexistente o muy precaria, o el etiquetado de los alimentos son buenos ejemplos que obligan a cuestionar eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor a la hora de comer o hacer la compra. &ldquo;La nostalgia es muy tramposa y nos hace destacar solo las cosas buenas del pasado mientras olvidamos las malas&rdquo;, advierte Lurue&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Una idea que hila perfectamente con otro de los puntos m&aacute;s interesantes del libro y que aborda el mito de lo natural. Lo que aqu&iacute; se bautiza como &ldquo;creacionismo alimentario&rdquo;, esa casi religi&oacute;n en la que natural o ecol&oacute;gico es sin&oacute;nimo de bueno. &ldquo;No hay que olvidar que la cicuta, las setas t&oacute;xicas, el veneno de serpiente o la <em>Salmonella</em> son naturales, as&iacute; que lo de asociar esa palabra a algo intr&iacute;nsecamente bueno no tiene sentido&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El concepto natural no tiene ning&uacute;n sentido y la etiqueta ecol&oacute;gico no significa lo que la mayor&iacute;a de la gente piensa&rdquo;, leemos en el libro. Por supuesto, la industria alimentaria ha sabido explotar mejor que nadie esta confusi&oacute;n. &iquest;Pero c&oacute;mo es posible que ahora que en dos clics podemos acceder a mucha informaci&oacute;n precisamente el miedo y los mitos sobre alimentaci&oacute;n triunfen m&aacute;s que nunca?
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La seguridad alimentaria, antes inexistente o muy precaria, o el etiquetado de los alimentos son buenos ejemplos para cuestionar eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor a la hora de comer o hacer la compra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n vive en ciudades y tiene una visi&oacute;n idealizada y muy distorsionada del medio rural, de la naturaleza y de la producci&oacute;n de alimentos. La alimentaci&oacute;n tiene un enorme componente sentimental, as&iacute; que vende mucho m&aacute;s un alimento 'tradicional', '100% natural' y hecho 'con la receta de la abuela' que otro producido 'con los &uacute;ltimos avances cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos'; aunque al final sea esto &uacute;ltimo lo que realmente estamos comiendo. Afortunadamente, porque por muy bonito que nos lo pinten, el pasado no era mejor&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Autorregulaci&oacute;n publicitaria?</strong></h3><p class="article-text">
        La complejidad del tema y esa huida de las respuestas simples hace que no sea sencillo ni &uacute;til intentar resumir el libro en un par de frases. Pero s&iacute; que hay una idea que condensa lo ocurrido en el &uacute;ltimo medio siglo: &ldquo;La alimentaci&oacute;n ha pasado de ser un bien de primera necesidad, como la vivienda, a un producto con el que ganar dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese cambio de modelo se not&oacute; sobre todo con la llegada de una avalancha de alimentos superfluos: refrescos, chocolates, galletas, etc. Los alimentos se fueron convirtiendo en productos que hoy se producen, se venden y se promocionan con las mismas estrategias comerciales y de mercadotecnia que un coche o un perfume&rdquo;, nos cuenta el autor. Y no s&oacute;lo en el supermercado, tambi&eacute;n en los men&uacute;s de colegios y hospitales donde hay empresas que se rigen por criterios de rentabilidad, recuerda. El origen de los alimentos, a veces tra&iacute;dos desde la otra punta del mundo, o la publicidad de productos insanos que llega a los menores son simples consecuencias de este sistema de mercado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vende mucho más un alimento &#039;tradicional&#039;, &#039;100% natural&#039; y hecho &#039;con la receta de la abuela&#039; que otro producido &#039;con los últimos avances científico-tecnológicos&#039;; aunque sea esto último lo que realmente estamos comiendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Lurueña</span>
                                        <span>—</span> tecnólogo de alimentos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Precisamente la regulaci&oacute;n de la publicidad de alimentos para ni&ntilde;os ha ocupado titulares durante meses, pero pese a los intentos del Ministerio de Consumo con Alberto Garz&oacute;n al frente, ha quedado aparcado. Lurue&ntilde;a no duda en pronunciarse sobre este asunto: &ldquo;Se trat&oacute; de una decisi&oacute;n valiente que muchos llev&aacute;bamos a&ntilde;os demandando y que pensamos que nunca iba a llegar, sobre todo si echamos la vista atr&aacute;s, cuando las decisiones pol&iacute;ticas en este &aacute;mbito parec&iacute;an estar enormemente condicionadas por la influencia de cierto sector de la industria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La aparente oposici&oacute;n del Ministerio de Agricultura se se&ntilde;ala como consecuencia del fracaso de una medida que califica de necesaria: &ldquo;Ya existe desde hace muchos a&ntilde;os una autorregulaci&oacute;n de la publicidad de alimentos dirigida al p&uacute;blico infantil, a trav&eacute;s del c&oacute;digo PAOS. Pero se trata de una serie de medidas de adhesi&oacute;n voluntaria que, adem&aacute;s de ser insuficientes, se incumplen sistem&aacute;ticamente&rdquo;, denuncia el tecn&oacute;logo de alimentos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Alimentaci&oacute;n y lucha de clases</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie reclama libertad para comprar huevos contaminados con <em>Salmonella</em>, pero s&iacute; la libertad de comprar bebidas energ&eacute;ticas con 72 gramos de az&uacute;car y 160mg cafe&iacute;na&rdquo;, leemos. Libertad, la palabra m&aacute;gica. Pero que, claro, tiene truco. &ldquo;El ni&ntilde;o que elige los cereales de <em>La patrulla canina</em> porque tienen dibujitos en la caja, los padres que compran el yogur &rdquo;que ayuda a tus defensas&ldquo;, el chaval que compra la bebida energ&eacute;tica &rdquo;para rendir m&aacute;s&ldquo;&hellip; Enumera Lurue&ntilde;a, que cuestiona que una estanter&iacute;a repleta de marcas y productos en el mercado sea sin&oacute;nimo de esa supuesta libertad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las decisiones se toman en base a una mala informaci&oacute;n, as&iacute; que no son verdaderamente conscientes ni libres, sino que est&aacute;n condicionadas por los mensajes que nos llegan, muchos de ellos a trav&eacute;s de la publicidad de los envases. No es que la industria sea malvada, sino que hace todo lo que est&aacute; en su mano para obtener beneficios econ&oacute;micos. Los &uacute;nicos l&iacute;mites son la &eacute;tica empresarial y la legislaci&oacute;n&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Refrescos, chocolates, galletas... Los alimentos se fueron convirtiendo en algo que hoy se produce, se vende y promociona con las misma estrategias comerciales y de mercadotecnia que un coche o un perfume</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Lurueña</span>
                                        <span>—</span> tecnólogo de alimentos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A nadie deber&iacute;a sorprender a estas alturas que en un libro sobre alimentaci&oacute;n tambi&eacute;n se hable de pol&iacute;tica. De hecho, casi habr&iacute;a que sospechar de quienes pasen de puntillas sobre el asunto y obvien que lo que se compra y se come es tambi&eacute;n una decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Y de clase, recuerda entre sus casi 300 p&aacute;ginas Lurue&ntilde;a, que se&ntilde;ala que lo de llevarse un bocadillo en el tren o el avi&oacute;n parece algo casi ya mal visto, 'de pobres'.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace unos meses &mdash;cuenta&mdash; me llam&oacute; la atenci&oacute;n un titular que dec&iacute;a: 'El ingrediente responsable de que Isabel Preysler (72 a&ntilde;os) siempre est&eacute; radiante no cuesta ni cinco euros'. Como podemos imaginar, el ingrediente responsable de que esa se&ntilde;ora est&eacute; radiante no es la infusi&oacute;n de hibisco que desayuna cada ma&ntilde;ana, sino la monta&ntilde;a de dinero que tiene en su cuenta corriente y todos los privilegios que eso conlleva&rdquo;. La relaci&oacute;n entre clase social y alimentaci&oacute;n est&aacute; m&aacute;s que demostrada. Un detalle, apunta, que suelen pasar por alto quienes hacen negocio con los productos saludables y la <em>real food</em>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a tenemos que matarnos a trabajar, emplear una hora para desplazarnos de casa al trabajo y del trabajo a casa, atender a los ni&ntilde;os, poner lavadoras&hellip; Apenas nos quedar&aacute;n tiempo, ganas ni fuerzas para cocinar y hacer la compra&rdquo;, recuerda. &ldquo;No es casualidad que las personas de menor nivel socioecon&oacute;mico tengan un mayor riesgo de desarrollar sobrepeso, obesidad y enfermedades metab&oacute;licas asociadas a una mala alimentaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Morán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/la-alimentacion-ha-pasado-a-ser-negocio_128_11412092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 May 2024 11:32:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miguel Á. Lurueña: “La alimentación pasó de ser un bien de primera necesidad a un producto con el que ganar dinero”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentos,alimentación sana,Seguridad Alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hacer que los alimentos no se estropeen tan pronto: trucos de almacenamiento para que duren más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-hacer-que-alimentos-no-se-estropeen-aguanten-mas_1_11356814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f17df34-2fda-49e8-b968-4eae6f7b782d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo hacer que los alimentos no se estropeen tan pronto: trucos de almacenamiento para que duren más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vida útil de un alimento varía según las condiciones en las que se manipulan y conservan, prolongarla no solo supondrá un ahorro en nuestra economía doméstica, también evitaremos el desperdicio innecesario y reduciremos el riesgo de intoxicación alimentaria.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo conservar la harina en casa? &iquest;Y el caf&eacute;? &iquest;D&oacute;nde es mejor guardar las cebollas? Si lo pongo todo en la heladera, &iquest;se conservar&aacute;n mejor los alimentos? En definitiva, &iquest;qu&eacute; podemos hacer para que los alimentos nos duren m&aacute;s? Estas son algunas de las preguntas que nos vienen a la cabeza cuando llega la hora de guardar la compra en casa y queremos hacerlo de la mejor manera posible. Porque siempre resulta frustrante que los alimentos reci&eacute;n adquiridos se estropeen antes de que hayamos tenido la oportunidad de cocinarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Hay algunos trucos que nos ayudar&aacute;n a prolongar la vida &uacute;til de nuestros alimentos favoritos, desde frutas y verduras hasta leche y queso. No solo supondr&aacute;n un ahorro en nuestra econom&iacute;a dom&eacute;stica, sino que tambi&eacute;n evitaremos el desperdicio innecesario de alimentos y, adem&aacute;s, reduciremos el riesgo de intoxicaci&oacute;n alimentaria. 
    </p><p class="article-text">
        Un problema que, seg&uacute;n <a href="https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/366309/WHO-HEP-NFS-AFS-2023.6-spa.pdf?sequence=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> de un informe de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), afecta a una de cada diez personas en todo el mundo que se enferman cada a&ntilde;o tras ingerir alimentos contaminados. Una de las razones m&aacute;s habituales es el mal estado de los alimentos fruto de una mala y excesiva conservaci&oacute;n. Y es que, de acuerdo con el mismo informe, m&aacute;s de 200 enfermedades est&aacute;n provocadas por consumir alimentos contaminados con bacterias, virus, par&aacute;sitos o sustancias qu&iacute;micas como metales pesados. Y gran parte de ello se debe a un almacenamiento inadecuado.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; alimentos duran m&aacute;s y cu&aacute;les son m&aacute;s perecederos</h2><p class="article-text">
        Conservar los alimentos en casa no es dif&iacute;cil siempre y cuando tengamos en cuenta algunas premisas fundamentales y nos olvidemos de que algunos son m&aacute;s vulnerables al deterioro que otros. Los de mayor riesgo son los pescados, l&aacute;cteos, c&aacute;rnicos u ovoproductos por su alto contenido de nutrientes; los de riesgo medio son las frutas, legumbres, hortalizas, tub&eacute;rculos, jaleas o productos de panader&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en el otro lado de la balanza, encontramos los de riesgo bajo como los cereales y sus derivados por su baja actividad de agua, el caf&eacute;, las grasas y aceites o el az&uacute;car.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo y d&oacute;nde almacenar los alimentos para que duren m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Al hablar de conservaci&oacute;n de alimentos debemos tener en cuenta varios par&aacute;metros, entre los que destacan el binomio tiempo-temperatura. El tiempo fija la presencia de pat&oacute;genos ya que, cuanto m&aacute;s tiempo est&eacute; un alimento a temperatura ambiente, m&aacute;s r&aacute;pido se deteriora. La temperatura multiplica o retrasa la contaminaci&oacute;n y proliferaci&oacute;n de pat&oacute;genos.
    </p><p class="article-text">
        El truco consiste en <strong>comprender c&oacute;mo reaccionan los distintos alimentos a la luz y la temperatura</strong> y almacenarlos bien. En la despensa, las condiciones de almacenamiento deben ser <strong>secas, frescas y oscuras</strong> a temperaturas no superiores a los 20&ordm;C &ndash;si son superiores se acelera el deterioro de los alimentos&ndash;. Debemos tener en cuenta que <strong>los productos que se conservan mejor a temperatura ambiente necesitan circulaci&oacute;n de aire, de ah&iacute; que las bolsas de pl&aacute;stico no sean la mejor opci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; alimentos podemos poner en la heladera?</strong> Cerezas, uvas o mel&oacute;n, por ejemplo. Algunas frutas como los duraznos, damascos y las peras debemos dejarlas madurar en la mesada y despu&eacute;s refrigerarlas, pero no m&aacute;s de cinco d&iacute;as. Los esp&aacute;rragos, pimientos, br&oacute;coli, coles de Bruselas, apio, pepinos y r&aacute;banos tambi&eacute;n deben ir a la heladera, que se mantendr&aacute;n en buen estado de tres a cinco d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Al contrario que los alimentos de la despensa, <strong>la mayor&iacute;a de los productos refrigerados se mantendr&aacute;n m&aacute;s tiempo si est&aacute;n bien sellados</strong>, lo que permite que retengan m&aacute;s humedad y, adem&aacute;s, evita que se deshidraten.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algunos alimentos con ciertas particularidades que no podemos pasar por alto:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Guardar <strong>papas y cebollas por separado</strong>: aunque a menudo solemos ponerlas juntas, lo m&aacute;s recomendable es separarlas. El motivo lo encontramos en el <a href="https://ucsdcommunityhealth.org/wp-content/uploads/2017/09/ethylene.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">gas etileno</a>, que hace que se echen a perder entre s&iacute;. Para evitarlo, podemos guardarlas en rejillas o bolsas de papel distintas y separadas<strong> en un lugar oscuro y fresco</strong>. Si guardamos las papas en la heladera empezar&aacute;n a convertir el almid&oacute;n en az&uacute;car y se deteriorar&aacute;n m&aacute;s r&aacute;pido.</li>
                                    <li><strong>Las bananas es mejor guardarlas separadas</strong>: igual que las papas y las cebollas, las bananas tambi&eacute;n desprenden m&aacute;s etileno que otros alimentos, por tanto, cualquier fruta que podamos poner al lado de ellas se estropear&aacute; m&aacute;s r&aacute;pido.</li>
                                    <li>Guardar los <strong>ajos fuera de la heladera</strong>: aunque solemos pensar que el fr&iacute;o siempre es un gran aliado de la conservaci&oacute;n de los alimentos, no todos lo toleran bien. Es el caso del ajo que, a temperaturas de refrigeraci&oacute;n, brota y desarrolla moho. Como la cebolla y las papas, debemos guardarlos <strong>en un lugar seco y oscuro</strong> y, una vez separado del bulbo y pelados los dientes, no se mantendr&aacute;n en buen estado m&aacute;s de una semana.</li>
                                    <li><strong>El az&uacute;car lo pondremos en un recipiente herm&eacute;tico</strong>: si es blanco puede volverse grumos y duro cuando se expone demasiado tiempo al aire y a la humedad. <strong>Lo mismo ocurre con la harina</strong>, que es mejor no dejarla en la bolsa con la que la hemos comprado porque esto acortar&aacute; su vida &uacute;til. Lo mejor es que la dejemos en un recipiente herm&eacute;tico de vidrio o pl&aacute;stico, donde conservar&aacute; su humedad natural. Solo debemos prestar atenci&oacute;n a que el envase est&eacute; seco antes de echar la harina o el az&uacute;car.</li>
                                    <li><strong>No lavar la fruta y los vegetales antes de ponerlos en la heladera</strong>: si los lavamos, el exceso de humedad har&aacute; que se echen a perder antes. Es importante mantener los alimentos frescos en recipientes herm&eacute;ticos, como un bote de vidrio, que permitir&aacute; que el producto retenga su humedad natural, previniendo as&iacute; la deshidrataci&oacute;n. Los cajones de la heladera realizan una funci&oacute;n similar; los podemos forrar con papel de cocina para que absorba la condensaci&oacute;n que generan las verduras cuando se enfr&iacute;an. Debemos tener en cuenta que el exceso de humedad puede hacer que los alimentos frescos se marchiten mucho m&aacute;s r&aacute;pido.</li>
                                    <li><strong>Los tomates, fuera de la heladera</strong>: este alimento, a temperaturas de refrigeraci&oacute;n, aguanta poco el fr&iacute;o y se vuelve harinoso, lo que conseguimos en realidad es matar su sabor. Podemos dejarlos en la encimera para que maduren a su m&aacute;ximo potencial.</li>
                                    <li><strong>Envolver las hierbas frescas como si fueran un ramo</strong>: algunas hierbas como el perejil las podemos guardar en manojo en un vaso de agua, donde aguantar&aacute;n unos d&iacute;as.</li>
                                    <li><strong>Los champi&ntilde;ones, en bolsa de papel</strong>: la humedad es una sentencia de muerte para los hongos, por lo que si los dejamos en una bolsa de pl&aacute;stico los echar&aacute; a perder en poco tiempo. La bolsa de papel, en cambio, permite mantenerlos limpios y secos.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&iquest;Qu&eacute; hacemos con el trozo de </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>queso</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> que nos qued&oacute; sin comer? Las condiciones m&aacute;s propicias para conservar el queso las cumple la</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong> heladera</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, aunque el fr&iacute;o seco puede hacer que aumente la desecaci&oacute;n. Para evitarlo, lo mejor es </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>envolverlo con un pa&ntilde;o humedecido, que evitar&aacute; que se seque, se agriete y pierda el sabor.</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> Cuanto m&aacute;s peque&ntilde;o sea el trozo, m&aacute;s humedad necesita.</span></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-hacer-que-alimentos-no-se-estropeen-aguanten-mas_1_11356814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 11:51:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo hacer que los alimentos no se estropeen tan pronto: trucos de almacenamiento para que duren más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentos,Seguridad Alimentaria,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué alimentos no debes guardar nunca en la heladera?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/alimentos-no-debes-guardar-heladera_1_10946537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efb0aff2-6da8-4478-a6cc-3704bc31780e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué alimentos no debes guardar nunca en la heladera?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La refrigeración no siempre es necesaria. Hay ciertos alimentos que no toleran bien ni el frío ni la humedad y, por tanto, se deterioran antes si los ponemos en la heladera</p><p class="subtitle">Organizar la heladera, ¿en qué zona es mejor poner cada tipo de alimento?</p><p class="subtitle">“El frío lo mata todo”: un mito que no siempre es así en seguridad alimentaria</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Podr&iacute;amos pensar que, para que un alimento se conserve durante m&aacute;s tiempo, </span>t<a href="https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/nevera-donde-poner-cada-alimento_1_10891807.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">iene que ir a la heladera</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">. Todo, desde el pan hasta los tomates, lo ponemos en el frigor&iacute;fico pensando que as&iacute; ofrecemos a esos alimentos m&aacute;s d&iacute;as de vida &uacute;til. Y s&iacute;, la heladera hace una labor muy importante a la hora de conservar alimentos porque permite que algunos no se echen a perder tan r&aacute;pido. Gracias al fr&iacute;o, se genera un poder conservante que hace que las bacterias pierdan fuerza y ralenticen su propagaci&oacute;n. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Esto es especialmente &uacute;til en </span><a href="https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-saber-si-el-pescado-es-fresco_1_10844714.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">productos frescos y muy perecederos como el pescado</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, la carne o la </span>leche abierta<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, que es mejor conservar entre los 4&ordm;C y los 7&ordm;C para, precisamente, inhibir el </span><a href="https://www.food.gov.uk/safety-hygiene/chilling" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">crecimiento de microorganismos pat&oacute;genos</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Sin embargo, hay algunos alimentos que no necesitan estar all&iacute; porque no se conservan bien a temperaturas de refrigeraci&oacute;n. Es m&aacute;s, </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>puede que suceda todo lo contrario y en la heladera se deterioren m&aacute;s pronto, lo que favorece la aparici&oacute;n de problemas como la p&eacute;rdida de sabor.</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> Por tanto, es importante comprender que la refrigeraci&oacute;n no siempre es necesaria.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Qu&eacute; alimentos es mejor no poner en la heladera</span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El ambiente fr&iacute;o y h&uacute;medo del interior de la heladera, en algunos casos, lo que puede provocar en realidad es todo lo contrario a lo que estamos buscando: un </span><a href="https://espanol.foodsafety.gov/seguridad-de-los-alimentos-mg7q/aplicaci%C3%B3n-foodkeeper" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">deterioro mucho m&aacute;s r&aacute;pido</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> para ciertos alimentos. Hablamos de productos como:</span>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Cebollas y ajos</strong>: estos alimentos no se llevan nada bien con la heladera. En ambientes con mucha humedad, las cebollas y los ajos enteros la absorben y empiezan a ablandarse y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/moho-comida-se-puede-comer_1_10787670.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">a brotar moho</a>. Para la mayor&iacute;a de las cebollas enteras, sean del tipo que sean, es mejor dejarlas en un lugar donde est&eacute;n bien aireadas, lejos de la luz solar directa (de lo contrario, brotar&aacute;n) y mejor solas, en lugar de colocarlas junto a otras verduras. En el caso de que tengamos una cebolla cortada, entonces s&iacute; es mejor guardarla en un recipiente herm&eacute;tico en la heladera.</li>
                                    <li><strong>Papas</strong>: el almid&oacute;n de las papas se convierte en az&uacute;car a temperaturas m&aacute;s bajas, lo que da como resultado un sabor dulce y una textura arenosa, incluso despu&eacute;s de cocinarlas. Es posible que notemos que, en la heladera empiezan a volverse m&aacute;s secas e incluso un poco granuladas. Lo mejor es almacenarlas enteras en un lugar fresco y oscuro m&aacute;s c&aacute;lido que la heladera. </li>
                                    <li><strong>Tomates</strong>: es com&uacute;n caer en el error de guardar los tomates en la heladera. Sin embargo, debemos tener presente que el fr&iacute;o y la humedad hacen que pierdan textura y sabor y se rompan las membranas de las paredes celulares, por lo que se detiene su proceso de maduraci&oacute;n; como demuestran algunas <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1613910113" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaciones</a>, seg&uacute;n las cuales enfriar los tomates por debajo de los 12&ordm;C limita su capacidad de generar sustancias que contribuyen al aroma y el sabor. Lo mejor para este alimento es que lo dejemos en la despensa o en alg&uacute;n lugar seco y fresco, alejado de la luz solar directa. Eso s&iacute;, como es sensible al etileno &ndash;un gas <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/frutas-no-debo-guardar-juntas-si-no-quiero-estropeen_1_8945033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">que acelera la maduraci&oacute;n</a>&ndash;, lo pondremos lejos de alimentos que producen este gas, como bananas, manzanas o peras. Solo lo guardaremos en la heladera cuando est&eacute; muy maduro. </li>
                                    <li><strong>Chocolate</strong>: si lo ponemos en la heladera veremos c&oacute;mo aparece una capa blanca en la superficie que hace que cambie el gusto y su textura. Esto se debe al sistema de condensaci&oacute;n del agua de la heladera, que lo cristaliza. Lo ideal es guardarlo a temperatura ambiente en bolsas de pl&aacute;stico con cierre, lejos de la luz, y evitando tanto como podamos las altas o bajas temperaturas.</li>
                                    <li><strong>Bananas</strong>: les ocurre algo similar a los tomates, que el fr&iacute;o de la heladera <a href="https://www.frontiersin.org/journals/plant-science/articles/10.3389/fpls.2022.966789/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">retrasa su proceso de maduraci&oacute;n</a>, por lo que necesitan estar a temperatura ambiente para continuar con el proceso. Una excepci&oacute;n son las bananas ya muy maduras, que s&iacute; pueden guardarse en la heladera para evitar que se estropeen. Debemos tener en cuenta que, aunque la piel se vuelva marr&oacute;n o negra, el interior est&aacute; en perfecto estado.</li>
                                    <li><strong>Pan</strong>: las bajas temperaturas hacen que todo el pan, tambi&eacute;n el de molde, pierda su sabor y se deteriore m&aacute;s r&aacute;pido, volvi&eacute;ndose m&aacute;s seco y duro. Es mejor guardarlo en un lugar fresco pero seco, mejor si lo hacemos en una bolsa de tela o papel, o conservarlo en el congelador ya cortado si no vamos a consumirlo pronto. </li>
                                    <li><strong>Miel</strong>: con el fr&iacute;o, la miel se cristaliza y pierde muchas de sus propiedades. Podemos guardarla a temperatura ambiente sin problemas ya que, gracias a la gran concentraci&oacute;n de az&uacute;cares en su pH, se conserva &oacute;ptimamente en un frasco bien cerrado.</li>
                                    <li><strong>Frutas tropicales</strong>: el mango, el aguacate o el kiwi, al ser frutas acostumbradas a los climas c&aacute;lidos, no toleran bien el fr&iacute;o de la heladera, que acelera su descomposici&oacute;n e impide que maduren, lo que se traduce en una p&eacute;rdida de sabor. Solo si est&aacute;n muy maduras y no vamos a consumirlas inmediatamente pueden ponerse en la heladera.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En todos estos casos, los estantes de nuestra despensa pueden ofrecernos el ambiente perfecto para que se conserven bien sin caer en la tentaci&oacute;n de abrir la puerta de la heladera.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; metemos los huevos en la heladera?</h3><p class="article-text">
        Una duda frecuente y recurrente que solemos tener es por qu&eacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/vitamina-d-huevos_1_10935623.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los huevos en el supermercado est&aacute;n a temperatura ambiente </a>y nosotros los ponemos en la heladera cuando llegamos a casa. Estamos hablando de un alimento que, por su naturaleza, es muy sensible a la contaminaci&oacute;n y multiplicaci&oacute;n bacteriana y a los cambios de temperatura, que provocan condensaciones sobre la c&aacute;scara. La humedad, adem&aacute;s, facilita la multiplicaci&oacute;n de g&eacute;rmenes, la desintegraci&oacute;n de la barrera protectora del huevo y, por tanto, su contaminaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que, para evitar estos cambios de temperatura, lo m&aacute;s <a href="https://acsa.gencat.cat/ca/detall/article/Ous-00003#com-hem-de-conservar-els-ous" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendable sea conservarlos en la heladera</a>, donde la temperatura es constante, separados de otros alimentos y preferiblemente en su envase original para evitar contaminaciones cruzadas con otros alimentos. Solo podr&iacute;amos dejarlos a temperatura ambiente en el caso de que garantiz&aacute;ramos que no se producen cambios bruscos y que se mantienen a una <a href="https://www.wpsa-aeca.es/aeca_imgs_docs/2205_efecto%20de%20la%20temperatura%20y%20el%20tiempo%20de%20almacenamiento%20sobre_la%20calidad%20interna%20del%20huevo%20gallina.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperatura constante de unos 20&ordm;C</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/alimentos-no-debes-guardar-heladera_1_10946537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Feb 2024 09:11:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué alimentos no debes guardar nunca en la heladera?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Heladeras,Alimentos,Alimentación,Seguridad Alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alimentación sana: siete pistas para reconocer si el pescado que comprás es fresco o no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-saber-si-el-pescado-es-fresco_1_10844714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2d2fa2b-9597-47b8-8e5a-f72250188d67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alimentación sana: siete pistas para reconocer si el pescado que comprás es fresco o no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay algunos aspectos, como los ojos o el brillo, que son claves para saber si el pescado es fresco o de hace unos días.</p><p class="subtitle">Estos son los alimentos que puedes comprar congelados sin pérdida de calidad nutricional</p></div><p class="article-text">
        Sabemos que comer pescado puede aportar diferentes beneficios sobre la salud: obtenemos de &eacute;l nutrientes esenciales como prote&iacute;nas, vitaminas y minerales, omega 3 o &aacute;cidos grasos, que son parte importante de una dieta saludable. Si no sabemos qu&eacute; cantidad de pescado permite que nos beneficiemos de todas sus cualidades, la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (AESAN) nos ayuda: aconseja un consumo de <a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/noticias_y_actualizaciones/noticias/2022/recomendaciones_dieteticas.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres o m&aacute;s raciones de pescado a la semana</a>, priorizando el pescado azul y las especies con menor impacto ambiental. 
    </p><p class="article-text">
        Integrar este alimento en nuestros h&aacute;bitos de consumo habituales es m&aacute;s o menos sencillo, pero medir la frescura y la calidad puede llegar a ser m&aacute;s complicado. Y es que, de todos los alimentos, el pescado fresco es uno de los m&aacute;s perecederos: a las pocas horas de salir del mar, empieza a degradarse y a descomponerse f&aacute;cilmente debido a que posee microorganismos y enzimas adaptadas a bajas temperaturas. Estos pat&oacute;genos avanzan muy r&aacute;pidamente, provocando la descomposici&oacute;n de los tejidos.
    </p><p class="article-text">
        Esto explicar&iacute;a tambi&eacute;n por qu&eacute;, aunque lo refrigeremos, las bajas temperaturas no consiguen aumentar la vida &uacute;til durante mucho tiempo (<a href="https://ask.usda.gov/s/article/How-long-can-you-store-fish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos d&iacute;as</a> son el m&aacute;ximo que podemos conservar el pescado en condiciones de refrigeraci&oacute;n antes de que empiece a perder propiedades). De ah&iacute; que, cuanto m&aacute;s fresco lo adquiramos, mucho mejor. Pero, &iquest;c&oacute;mo podemos reconocer un pescado fresco a la hora de comprarlo? &iquest;En qu&eacute; debemos fijarnos y qu&eacute; cosas deber&iacute;an hacernos sospechar que no es fresco?
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo saber si un pescado es fresco</h2><p class="article-text">
        Conocer la frescura del pescado nos permite disfrutar de los mejores sabores del mar, nos proporciona una deliciosa experiencia gastron&oacute;mica y nos garantiza que obtenemos los m&aacute;ximos beneficios nutricionales. Pero pueden aparecer reacciones qu&iacute;micas, enzim&aacute;ticas y las bacterias que descomponen el pescado y que suelen manifestarse en cambios de brillo, textura, color y olor. 
    </p><p class="article-text">
        En general, tendremos que fijarnos en aspectos como los ojos, que tienen que ser <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3594202/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brillantes y salientes</a>. Algunos pescados pueden tener una apariencia ligeramente turbia incluso cuando est&aacute;n frescos, como la caballa, porque se suelen enfriar r&aacute;pidamente en hielo tras la pesca, por lo que deberemos buscar que est&eacute;n brillantes y h&uacute;medos. Los ojos hundidos y secos que se vuelven turbios o se hunden suelen ser una se&ntilde;al de problemas durante el almacenamiento y de deterioro.
    </p><p class="article-text">
        Un pescado fresco tambi&eacute;n debe tener un olor suave y agradable, como reci&eacute;n salido del mar; en cambio, el que desprende un olor agrio y penetrante, similar al amoniaco o a fermentado, lo m&aacute;s seguro es que haya empezado a deteriorarse.
    </p><p class="article-text">
        Deberemos fijarnos en las branquias, la parte del pescado que se encuentra en ambos lados de la cabeza del pez, cerca de las aletas, y que son el lugar donde la sangre se encuentra con el aire. Funcionan de manera similar a los pulmones de los humanos y constituyen un importante indicador de la frescura: tienen que ser de un color tirando a rojo intenso y deben tener un aspecto limpio y brillante, h&uacute;medo pero firme, igual que el abdomen. A medida que el pez empieza a tener un tono marr&oacute;n descolorido, gris o verde, se empieza a perder calidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Reconocer cuándo un pescado es fresco."
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            <span class="title">
                Reconocer cuándo un pescado es fresco.                            </span>
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        Otro indicador clave es la piel: la de un pescado fresco tiene que ser brillante, el&aacute;stica y con un cierto reflejo met&aacute;lico, bien adherida a la carne. Cuanta m&aacute;s definici&oacute;n de los colores, mayor frescura. Seg&uacute;n una <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2008/01/080114100008.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> de la Sociedad Estadounidense de Qu&iacute;mica, las escamas de los peces tienen una apariencia met&aacute;lica o plateada para ayudarlos a esconderse de los depredadores, ya que la luz se refleja en los cristales que se forman de manera natural en la piel. Con las horas, el pescado tiende a ablandarse, la piel se vuelve opaca y menos brillante. Si, adem&aacute;s, las escamas o branquias se desprenden f&aacute;cilmente, el pescado ya no es fresco.
    </p><p class="article-text">
        El recubrimiento de la tripa debe ser brillante y estar completo; las escamas deben cubrir completamente la piel. Si est&aacute;n sueltas, es un indicio de que no es fresco o de que no se ha conservado a la temperatura adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos par&aacute;metros nos sirven para el pescado entero, pero no para el pescado en filetes. En este caso, nos ayudar&aacute; saber que al presionar la carne, esta debe <a href="https://www.fda.gov/food/buy-store-serve-safe-food/selecting-and-serving-fresh-and-frozen-seafood-safely" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser resistente al tacto</a> y debe retroceder inmediatamente despu&eacute;s de presionarla. Si permanece la marca del dedo en la carne significa que ya no est&aacute; fresco.
    </p><p class="article-text">
        En la pescader&iacute;a, el pescado fresco entero tiene que estar expuesto en una <a href="https://canalsalut.gencat.cat/ca/vida-saludable/alimentacio/aliments/peix/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">superficie cubierta de hielo</a> excepto en la parte expuesta a los clientes, inclinada para que pueda eliminarse el agua con facilidad. En el caso de que se ofrezca troceado o en filetes, tiene que estar expuesto separado del resto y no debe entrar en contacto con el hielo.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos mantener el pescado fresco en casa durante m&aacute;s tiempo</h2><p class="article-text">
        El pescado fresco y limpio es f&aacute;cil que se mantenga, como ya hemos comentado, en buenas condiciones hasta dos d&iacute;as a temperaturas de refrigeraci&oacute;n. Adem&aacute;s de la temperatura, tambi&eacute;n juega un papel determinante la humedad; las neveras que tenemos en casa suelen 'secarlo'. Entonces, &iquest;c&oacute;mo podemos conservar el pescado en casa sin que pierda calidad?
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves est&aacute; en refrigerarlo tan pronto como sea posible al llegar a casa y, si no tenemos previsto consumirlo en un plazo de dos d&iacute;as, lo mejor ser&aacute; congelarlo. Si en la pescader&iacute;a nos lo han envuelto en papel, conviene retirarlo, enjuagar con agua fr&iacute;a y quitar las v&iacute;sceras &ndash;excepto si son necesarias para su preparaci&oacute;n culinaria, como en el caso de las anchoas en salaz&oacute;n&ndash;. Con un pa&ntilde;o de cocina lo secaremos y lo pondremos en un envase con rejilla o en una bolsa con cierre herm&eacute;tico. Con esto evitaremos que quede seco.
    </p><p class="article-text">
        El lugar m&aacute;s adecuado para el pescado en la nevera es encima de los cajones de la verdura, ya que es la zona m&aacute;s fr&iacute;a (se alcanzan temperaturas cercanas a los 0&ordm;C), y conviene dejarlo un m&aacute;ximo de dos d&iacute;as. Si queremos ganar unos d&iacute;as de m&aacute;s, entre cinco y seis, tambi&eacute;n podemos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/pros-contras-envasar-alimentos-vacio_1_1132759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">envasarlo al vac&iacute;o</a>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-saber-si-el-pescado-es-fresco_1_10844714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2024 13:20:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alimentación sana: siete pistas para reconocer si el pescado que comprás es fresco o no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Seguridad Alimentaria,alimentación saludable,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día del Bromatólogo: ¿por qué se celebra el 29 de diciembre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-bromatologo-celebra-29-diciembre_1_10801175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbe16c1d-9a32-48c4-8a11-f768652e1249_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día del Bromatólogo: ¿por qué se celebra el 29 de diciembre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Argentina, se celebra esta fecha para generar conciencia sobre la importancia de manipular con cuidado los alimentos para prevenir enfermedades. También se recuerda a los primeros licenciados de esta carrera en nuestro país, en 1976.</p></div><p class="article-text">
        Todos los 29 de diciembre se celebra a nivel nacional el <strong>D&iacute;a del Bromat&oacute;logo</strong> para homenajear a aquellas personas que ejercen esta profesi&oacute;n y se dedican al <strong>estudio de los alimentos para la prevenci&oacute;n de enfermedades</strong>. En esta fecha se busca concientizar sobre el cuidado de los alimentos y la seguridad en los procesos de producci&oacute;n de los mismos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, este d&iacute;a recuerda la recibida de los <strong>primeros Licenciados en Bromatolog&iacute;a, en 1976</strong>: Rub&eacute;n Peruzzo, C&eacute;sar St&ouml;ckli, Bartolo Tolomeo y Ra&uacute;l Tolomey. Cursaron sus estudios en la Escuela Superior de Bromatolog&iacute;a y su graduaci&oacute;n fue un hito en la historia de esta ciencia dado que al poco tiempo fue incorporada a la oferta de la Universidad Nacional de Entre R&iacute;os. Una d&eacute;cada m&aacute;s tarde, adem&aacute;s, <strong>en 1986, se cre&oacute; la Facultad de Bromatolog&iacute;a</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Por qu&eacute; es importante la bromatolog&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Se trata de la ciencia de estudia los alimentos, su composici&oacute;n, propiedades, ingredientes y procesos de elaboraci&oacute;n y almacenamiento. Al comprender en profundidad cada uno de estos elementos, contribuye a que se adopten las <strong>medidas de seguridad adecuadas para la fabricaci&oacute;n y distribuci&oacute;n de cada producto de modo tal de prevenir cualquier tipo de enfermedad vinculada a su consumo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, por ejemplo, la cadena de fr&iacute;o que debe respetarse con alimentos congelados es uno de los tantos procedimientos que deben respetarse para garantizar una ingesta saludable y prevenir alg&uacute;n tipo de intoxicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para analizar los nutrientes, cualidades org&aacute;nicas, reacciones y caracter&iacute;sticas fisicoqu&iacute;micas de los alimentos, esta ciencia abarca a m&uacute;ltiples disciplinas como la f&iacute;sica, la qu&iacute;mica, la fisiolog&iacute;a, la microbiolog&iacute;a, la bioqu&iacute;mica e incluso la ingenier&iacute;a qu&iacute;mica.
    </p><h3 class="article-text">Algunas recomendaciones b&aacute;sicas para prevenir intoxicaciones alimentarias</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Lavarse las manos con agua y jab&oacute;n </strong>antes y despu&eacute;s de manipular alimentos as&iacute; como durante el proceso.</li>
                                    <li><strong>Mantener la limpieza personal</strong> y del lugar donde se manipulan los alimentos.</li>
                                    <li><strong>Desinfectar las superficies utilizadas para cocinar o almacenar la comida</strong>, as&iacute; como los utensillos que entren en contacto con ella.</li>
                                    <li><strong>Separar los alimentos crudos de aquellos limpios</strong> y/o cocidos y listos para el consumo. As&iacute; se evita la contaminaci&oacute;n cruzada.</li>
                                    <li><strong>Cocinar completamente los alimentos</strong>.</li>
                                    <li>Utilizar distintos cuchillos, tablas, trapos y superficies a la hora de cocinar carnes y verduras o hidratos.</li>
                                    <li>Mantener los alimentos a <strong>temperaturas adecuadas</strong> para cada una de ellas.</li>
                                    <li>Cumplir los requisitos del empaquetado para su almacenamiento.</li>
                                    <li>Verificar que la temperatura de la heladera sea la indicada.</li>
                                    <li><strong>Almacenar restos de comida con la fecha de caducidad </strong>para evitar confusiones.</li>
                                    <li><strong>Lavar y secar completamente verduras y frutas</strong> antes de almacenarlas.</li>
                                    <li><strong>No dejar en la heladera cortes de carne por mucho tiempo</strong>. Se recomienda cocinarlos pr&oacute;ximo al momento en que son comprados.</li>
                                    <li><strong>Descongelar los alimentos de forma segura</strong>, ya sea con heladera, microondas o cocci&oacute;n directa.</li>
                                    <li>Evitar que los l&iacute;quidos de las carnes entren en contacto con otros alimentos.</li>
                                    <li>No consumir agua de fuentes no seguras.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-bromatologo-celebra-29-diciembre_1_10801175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Dec 2023 03:01:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día del Bromatólogo: ¿por qué se celebra el 29 de diciembre?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Alimentos,Seguridad Alimentaria,Bromatología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los alimentos que es mejor no recalentar más de una vez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/son-alimentos-mejor-no-recalentar-vez_1_10795171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c467c1fe-95fc-4b47-a388-2e533232fa79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos son los alimentos que es mejor no recalentar más de una vez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recalentar alimentos es una buena manera de aprovechar la comida que ha sobrado pero, ¿cuántas veces es recomendable hacerlo?</p></div><p class="article-text">
        Nos ataca el hambre y, si no ten&iacute;amos previsto cocinar o no tenemos tiempo para preparar algo, lo primero que se nos viene a la cabeza es abrir la puerta de la heladera para ver si podemos aprovechar algunas de las <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">sobras de comida</a> y recalentarlas en el microondas. Un gesto que nos salvar&aacute; en pocos segundos y nos ayudar&aacute; a reducir el desperdicio alimentario pero que, si atendemos a la seguridad alimentaria y tambi&eacute;n a la nutrici&oacute;n, deberemos hacer con prudencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor y m&aacute;s recomendable es consumir los alimentos cuando est&aacute;n reci&eacute;n preparados. Porque, como reconoce la Agencia de Normas Alimentarias brit&aacute;nica (FSA), <a href="https://www.food.gov.uk/sites/default/files/media/document/sfbb-childminders-cooking-reheating.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recalentar significa cocinar de nuevo</a>, no solo calentar. Por tanto, deberemos tener en cuenta ciertos aspectos si vamos a hacerlo, como verificar que la comida est&aacute; muy caliente y <strong>recalentarla solo una sola vez</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Recalentamiento y p&eacute;rdida de nutrientes (en algunos casos)</strong></h3><p class="article-text">
        Todos los m&eacute;todos de cocinado suponen una alteraci&oacute;n de los nutrientes. Esta p&eacute;rdida de nutrientes depender&aacute; del efecto que ejerce el <strong>tiempo de cocci&oacute;n y la temperatura</strong> que alcanza el alimento &ndash;a mayores valores de ambos factores se producir&aacute; una mayor p&eacute;rdida de compuestos termol&aacute;biles. Si la cocci&oacute;n se elabora con agua, las sustancias hidrosolubles pasar&aacute;n al agua de cocci&oacute;n y, por tanto, se perder&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los alimentos que m&aacute;s pierden en el recalentamiento son las <strong>verduras cruc&iacute;feras</strong>. Las verduras con vitaminas solubles en agua como la vitamina C pierden parte de su contenido nutricional, seg&uacute;n este <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6049644/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>. El br&oacute;coli, el repollo, la col rizada o las coles de Bruselas entran en esta categor&iacute;a, que pierden tambi&eacute;n folato cuando la recalentamos, una vitamina B muy sensible al calor. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los tub&eacute;rculos como patatas tambi&eacute;n contienen un alto contenido de vitamina C y, al igual que las verduras cruc&iacute;feras, pierden valor nutricional al recocinarlos. Cuantas m&aacute;s veces recalentemos la comida, mayores p&eacute;rdidas de nutrientes tendr&aacute; el alimento y m&aacute;s propiedades organol&eacute;pticas empezar&aacute; a perder.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Mayor riesgo de intoxicaci&oacute;n alimentaria al recalentar ciertos alimentos</strong></h3><p class="article-text">
        Si antes <strong>cocinamos, enfriamos, almacenamos y despu&eacute;s recalentamos de forma correcta los platos deber&iacute;an ser seguros</strong> y no tendr&iacute;a que haber problemas. No hay alimentos que no podamos recalentar, pero s&iacute; debemos prestar especial atenci&oacute;n a ciertas comidas. Por ejemplo, algunas bacterias pat&oacute;genas como <em>Clostridium perfringens</em> pueden crecer en carnes, aves o salsas que no se han enfriado de forma adecuada despu&eacute;s de cocinar.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los problemas con los que podemos encontrarnos es que, si no recalentamos a la temperatura correcta, no se eliminan las bacterias da&ntilde;inas que pueden haber crecido desde que se cocin&oacute; por primera vez. Debemos prestar atenci&oacute;n a alimentos con mayor riesgo de tener bacterias y que, al recalentar pueden proliferar, como el pollo, los huevos o el pescado.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de recalentar verduras como <strong>espinacas o apio</strong> debemos tener en cuenta que contienen nitratos que se convierten en nitritos al calentarlos, por tanto, es mejor no recalentarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el arroz pasa una cosa curiosa. No deber&iacute;amos recalentarlo m&aacute;s de una vez y, si lo hacemos, debemos asegurarnos de que queda muy caliente. El problema en este caso no est&aacute; en el recalentamiento sino en la forma en la que lo hemos almacenado antes de recalentarlo. De acuerdo con las recomendaciones de <a href="https://www.food.gov.uk/safety-hygiene/home-food-fact-checker" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FSA</a>, <strong>no debemos conservar el arroz m&aacute;s de un d&iacute;a en la nevera</strong> y, cuando lo recalentemos, deberemos comprobar que el plato queda caliente por completo.
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; en que el arroz crudo puede contener <em>Bacillus cereus</em>, una bacteria con capacidad para provocar una intoxicaci&oacute;n alimentaria porque sus esporas sobreviven si se cocinan. Cuanto m&aacute;s tiempo dejamos el arroz hervido a temperatura ambiente, m&aacute;s probable es que las toxinas hagan que el arroz no sea seguro para comer.
    </p><p class="article-text">
        En general, la agencia brit&aacute;nica recomienda no volver a congelar las sobras porque cuantas m&aacute;s veces se enfr&iacute;en y recalienten los alimentos, mayor ser&aacute; el riesgo de intoxicaci&oacute;n alimentaria. Las bacterias pueden multiplicarse si se enfr&iacute;an demasiado despacio o se recalientan de manera insuficiente.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Consejo: calentar uniformemente y en porciones peque&ntilde;as</strong></h3><p class="article-text">
        Las sobras deberemos usarlas en un plazo de dos a tres d&iacute;as siempre y cuando se hayan mantenido en la nevera durante este tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los consejos que da la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (<a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/para_el_consumidor/ampliacion/cocinar_segura.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AESAN</a>) es que, al recalentar un alimento que ya ha sido cocinado antes, debemos asegurarnos de que en el interior del alimento se alcance una temperatura de 70&ordm;C durante 15 segundos. &ldquo;Lo ideal es recalentar solo la cantidad que se va a consumir, evitando as&iacute; m&uacute;ltiples recalentamientos que aumentan las probabilidades de toxiinfecciones&rdquo;, alerta la AESAN.
    </p><p class="article-text">
        La regla general es que recalentemos los alimentos de la misma manera que los hemos cocinado. En el caso de que lo hagamos en el microondas, que es la forma m&aacute;s habitual de recalentar comida, es importante removerla para asegurarnos de que tiene la misma temperatura en todas partes: puede estar muy caliente en los bordes pero fr&iacute;a en el centro, por tanto, remover la comida nos ayudar&aacute; a evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        Otra forma de evitar problemas es acelerar el proceso de cocci&oacute;n dividiendo los alimentos en cantidades m&aacute;s peque&ntilde;as, una pr&aacute;ctica que nos asegurar&aacute; que se calientan mejor.
    </p><p class="article-text">
        Si optamos por el horno, la temperatura estar&aacute; entre los 160&ordm;C y los 220&ordm;C, dependiendo del alimento, y hasta que est&eacute; completamente caliente. Y si no queremos que asados y guisos se sequen demasiado al recalentarlos podemos cubrirlos con papel de aluminio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea la forma de recalentar, lo recomendable es consumir inmediatamente y desechar las sobras que ya se hayan recalentado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/son-alimentos-mejor-no-recalentar-vez_1_10795171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Dec 2023 13:56:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos son los alimentos que es mejor no recalentar más de una vez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación sana,Seguridad Alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La obsesión por comer sano y cómo la ortorexia interfiere en la salud mental: “Mi vida corría peligro”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/obsesion-comer-sano-ortorexia-interfiere-salud-mental-vida-corria-peligro_1_10419976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1900420d-7d2a-45cf-8aac-762342985635_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La obsesión por comer sano y cómo la ortorexia interfiere en la salud mental: “Mi vida corría peligro”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio liderado en España determina que tres de cada diez personas manifiestan síntomas que se vuelven peligrosos al condicionar de forma negativa otros ámbitos de la vida.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;De peque&ntilde;a tomaba dulce y lo disfrutaba. Ahora no me lo permito porque me siento culpable y pienso que no deber&iacute;a haberlo comido. En el momento creo que es malo por los aditivos y la composici&oacute;n, cuando acabo pienso en c&oacute;mo influye en mi imagen corporal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las palabras son de Adriana Mart&iacute;nez, una joven de 18 a&ntilde;os ingresada en Adaner, la Asociaci&oacute;n en Defensa de la Anorexia Nerviosa y Bulimia. Ella padece anorexia nerviosa, pero tiene actuaciones y s&iacute;ntomas propios de la ortorexia nerviosa. Esta enfermedad es un tipo de <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/convivir-trastorno-conducta-alimentaria-hay-hablar-ninos-ninas-caprichosos-no-comer_1_7366997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA)</a> que se basa en limitar la ingesta de alimentos a los que se consideran como comida sana, sobre todo cuando busca fines est&eacute;ticos y control de la comida e impide disfrutar de la vida con normalidad.&nbsp;Como en el caso de Adriana, suele relacionarse a la vez con otras enfermedades de este tipo.
    </p><p class="article-text">
        Adriana Mart&iacute;nez comenz&oacute; a tener una relaci&oacute;n restrictiva con la comida en 2019. &ldquo;Empiezas a prohibirte alimentos queriendo estar m&aacute;s sana y tener una mejor apariencia f&iacute;sica y acabas teniendo un problema&rdquo;, relata la joven desde el centro sobre su caso. Los problemas empezaron cuando baj&oacute; de peso de una forma exponencial: &ldquo;Disminu&iacute; mi peso de forma muy r&aacute;pida. Mi vida corr&iacute;a peligro y tuve que ingresar por primera vez&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empiezas a prohibirte alimentos queriendo estar más sana y tener una mejor apariencia física y acabas teniendo un problema</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adriana Martínez</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora, va por su cuarto ingreso, esta vez en el centro de Adaner. Los primeros fueron siendo a&uacute;n menor de edad, periodo donde la<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/instagram-adolescentes-riesgo-desarrollar-trastornos-conducta-alimentaria_1_10241891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> prevalencia de padecer un TCA </a>es m&aacute;s alta. &ldquo;Tras comer, muchas veces me quedaba de pie o hac&iacute;a ejercicio para &lsquo;compensar&rsquo;&rdquo;, cuenta. Mart&iacute;nez asocia su enfermedad a un aumento de su necesidad de control y autoexigencia: &ldquo;Con el inicio de la Universidad sent&iacute; una necesidad de ser muy buena en t&eacute;rminos acad&eacute;micos, pero al estudiar pasaba mucho tiempo sentada y eso me hac&iacute;a empeorar mi salud mental&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Las diferencias</h3><p class="article-text">
        Aunque los TCAs est&eacute;n interrelacionados, Ana Moull&aacute;, Dietista y Nutricionista especializada en estos trastornos en Adaner, explica las diferencias entre la anorexia y la ortorexia nerviosa: &ldquo;Mientras que en la primera hay una restricci&oacute;n alimentaria enfocada solo al cuerpo ideado como perfecto, en la segunda no es solo por las calor&iacute;as, sino tambi&eacute;n por la composici&oacute;n. Estos pacientes comen, pero solo los alimentos que ven como seguros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente con orientaci&oacute;n natural a los h&aacute;bitos saludables no es un problema. Lo es si se asocia con patolog&iacute;a; es culpabilizarse, castigarse o perder amigos al no tener con quien comer de la forma que uno considera saludable&rdquo;, especifica por su parte Juan Ram&oacute;n Barrada, experto en ortorexia nerviosa y profesor en Psicolog&iacute;a y Sociolog&iacute;a en la Universidad de Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n internacional pionera liderada en Espa&ntilde;a desarrollada por la Universidad P&uacute;blica de Navarra junto a Navarrabiomed, Harvard University y la Universidad Central de Ecuador estipula que 3 de cada 10 personas padecen alg&uacute;n s&iacute;ntoma relacionado con la ortorexia nerviosa. El estudio se basa en un metaan&aacute;lisis de la literatura cient&iacute;fica escrita desde 2001 hasta 2023, y en &eacute;l se ve un claro aumento con el paso de los a&ntilde;os en el diagn&oacute;stico de este TCA. &ldquo;Los resultados ponen de manifiesto la necesidad de desarrollar instrumentos psicom&eacute;tricos que ayuden al diagn&oacute;stico cl&iacute;nico y a la eficacia del tratamiento en cuanto a ortorexia nerviosa se refiere&rdquo;, destaca Jos&eacute; Franciso L&oacute;pez-Gil, nutricionista e investigador principal del proyecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este estudio no establece una diferencia clara en el g&eacute;nero entre hombres y mujeres, como s&iacute; se ve en otros estudios, donde las mujeres padecen los TCAs con una mayor prevalencia. Sin embargo, s&iacute; que hay un mayor riesgo de padecer ortorexia nerviosa en los atletas de alto rendimiento, en los usuarios de fitness y en el colectivo LGTBIQ+. En este &uacute;ltimo, &ldquo;faltan m&aacute;s estudios espec&iacute;ficos, pero s&iacute; se ve la prevalencia. Estar&iacute;a bien poder contar con alguno que investigase otros factores, como la migraci&oacute;n y ver si son m&aacute;s susceptibles&rdquo;, apunta el investigador principal.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Problemas de identificaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Uno de los problemas para identificar la ortorexia nerviosa es, seg&uacute;n los expertos, la falta de herramientas para diagnosticarla. &ldquo;Como es un TCA que a&uacute;n se est&aacute; investigando faltan criterios de diagn&oacute;stico. A veces, a los profesionales de la salud, les cuesta determinar si el problema en una persona es el de ortorexia nerviosa por falta de informaci&oacute;n y perspectiva&rdquo;, apunta Jos&eacute; Franciso L&oacute;pez-Gil y demanda en este sentido herramientas m&aacute;s espec&iacute;ficas para decretar cu&aacute;ndo alguien padece el trastorno.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aún se está investigando faltan criterios de diagnóstico. A veces, a los profesionales de la salud, les cuesta determinar si el problema en una persona es el de ortorexia nerviosa por falta de información y perspectiva</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Franciso López-Gil</span>
                                        <span>—</span> Investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si uno se detiene a pensarlo, establecer cu&aacute;ndo una persona est&aacute; en el extremo de comer demasiado sano es complicado. &ldquo;Por nuestra cultura social, cuando alguien empieza a mejorar sus h&aacute;bitos de vida es l&oacute;gico que cambie tambi&eacute;n su alimentaci&oacute;n. Si su c&iacute;rculo cercano no lo hace puede haber incluso un ligero aislamiento social sin que llegue a padecerse ortorexia&rdquo;, apunta L&oacute;pez-Gil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;mites entre lo saludable y el TCA a veces son difusos, pero s&iacute; se pueden establecer. &ldquo;Cuando afecta a nuestra salud mental. Cuando nos obsesionamos con la comida sana y perdemos la concentraci&oacute;n en otras tareas. Cuando hay aislamiento social por la comida. Cuando alguien se siente triste, agobiado o con culpa por no seguir estrictamente una dieta determinada&rdquo;, apunta como causas el psic&oacute;logo Juan Ram&oacute;n Barada. &ldquo;Preocuparse por comer sano no tiene que ir asociado de un malestar psicol&oacute;gico&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los problemas es que las personas establecen relaciones entre lo que es sano y lo que no sin informarse. &ldquo;Uno puede pensar que alimentarse solo a base de lechuga y zanahorias es saludable&rdquo;, refleja Barada. Por ello, quien quiera &ldquo;tener una dieta m&aacute;s saludable que se ponga en contacto con un nutricionista. Hay estipulaciones generales que son correctas, pero siempre va a depender de lo que queramos conseguir mejorando nuestros h&aacute;bitos&rdquo;, explica el investigador L&oacute;pez-Gil.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La cultura y la exposici&oacute;n influyen</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Las redes sociales influyen much&iacute;simo. Hay cuentas peligrosas: las<em> influencers</em>, actrices o modelos suben fotos retocadas y de primeras no te das cuenta de la edici&oacute;n. Refuerzan unos c&aacute;nones de belleza en la sociedad que no son reales&rdquo;, responde Adriana Mart&iacute;nez al ser preguntada por algunas de las causas que considera que le han afectado para padecer un TCA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aplicaciones como TikTok, al buscar palabras como anorexia salta un aviso de ayuda al usuario. Sin embargo, para Mart&iacute;nez este aviso es poco. Cuenta a este diario que cuando juega a alg&uacute;n videojuego online en su <em>tablet </em>le saltan anuncios para bajar de peso, y confiesa &ldquo;casi hacerlo alguna vez&rdquo;. Para ella, es vital &ldquo;que los pol&iacute;ticos empiecen a regular en estas materias&rdquo;. En este sentido, Ana Moull&aacute;, que trabaja en el tratamiento de Adriana Mart&iacute;nez, insiste a este diario, emocionada, que la joven recuerda muchas veces a sus compa&ntilde;eras estas caracter&iacute;sticas aunque la enfermedad sea &ldquo;una lucha diaria&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“El problema de los hábitos saludables es que quien los coge muchas veces los hace más con el fin de mejorar su apariencia física que por la salud en sí misma”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Francisco López-Gil</span>
                                        <span>—</span> Nutricionista e investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En palabras del psic&oacute;logo Juan Ram&oacute;n Barrada, toda la obsesi&oacute;n por la comida saludable pasa por un cambio en la corriente cultural actual. &ldquo;En las librer&iacute;as hay secciones de nutrici&oacute;n o creadores de contenido hablando de ello en redes sociales. No todos pasan el filtro de la ciencia y la salud, pero s&iacute; que se extreman los l&iacute;mites y parece todo o blanco o negro, sin grises&rdquo;. Para &eacute;l, con la estabilizaci&oacute;n de unos h&aacute;bitos de salud por la salud, que dice no criticar, &ldquo;se ha atribuido cierta responsabilidad o culpa al no cumplir con los c&aacute;nones de belleza&rdquo; y destaca la importancia de &ldquo;asumir que en la vida hay grises&rdquo;, refiri&eacute;ndose a la flexibilidad en la dieta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por si movimientos como <em>realfooding </em>de Carlos R&iacute;os y que una persona establezca qu&eacute; es comida real y qu&eacute; no pueda tener una consecuencia negativa en la sociedad, responde: &ldquo;Es complicado llamar causa a nada, pero creo que se crea una comunidad de apoyo para la rigidez alimentaria y se lanzan mensajes que la apoyan&rdquo;. Adem&aacute;s, en este sentido recuerda que &ldquo;aunque los alimentos ultraprocesados sean menos sanos, no dejan de ser comida. La comida irreal para el consumo humano son las tuercas&rdquo;. &ldquo;No es lo mismo intentar que la gente coma m&aacute;s sano a demonizar constantemente un tipo de comida&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema de los h&aacute;bitos saludables es que quien los coge muchas veces los hace con un fin. Y este objetivo suele ir m&aacute;s por la apariencia f&iacute;sica que por la salud en s&iacute; misma&rdquo;, explica por su parte el nutricionista Jos&eacute; Francisco L&oacute;pez-Gil. Indica que una relaci&oacute;n en la que el 80% de los alimentos que ingerimos sean naturales frente a un 20% con una mayor cantidad de procesamiento, &ldquo;en l&iacute;neas generales es saludable, pero sin obsesionarse&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Novoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/obsesion-comer-sano-ortorexia-interfiere-salud-mental-vida-corria-peligro_1_10419976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Jul 2023 09:57:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La obsesión por comer sano y cómo la ortorexia interfiere en la salud mental: “Mi vida corría peligro”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sistemas Alimentarios,Seguridad Alimentaria,Alimentación,Trastornos Alimenticios,ortorexia,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hambre aumenta en América Latina mientras sus exportaciones de alimentos baten récords]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/hambre-aumenta-america-latina-exportaciones-alimentos-baten-records_1_9625157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df300f9f-cf58-4ec2-ab81-ff9bd38e999b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hambre aumenta en América Latina mientras sus exportaciones de alimentos baten récords"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pandemia, la guerra en Europa y el cambio climático aumentan la inseguridad alimentaria en la región aunque la producción de comida sigue creciendo. Cómo es sobrevivir en San Pablo y Rosario.</p></div><p class="article-text">
        Hace cuatro d&iacute;as que Mariana Cristina Lourdes Moreira no puede comer bien. Cuando ella y sus tres hijos peque&ntilde;os viv&iacute;an en Santo Ant&ocirc;nio de Posse, una ciudad rural de 23.000 habitantes situada a unas dos horas de S&atilde;o Paulo, el hambre siempre les pisaba los talones. Moreira, que ahora tiene 25 a&ntilde;os, ganaba dinero recogiendo naranjas en una granja cercana. En sus mejores d&iacute;as, pod&iacute;a llenar siete cajas en un turno de 10 horas, con lo que ganaba 14 reales brasile&ntilde;os (2,70 d&oacute;lares), o unos 294 reales (57 d&oacute;lares) al mes. Con un alquiler de 450 reales (86 d&oacute;lares), ni siquiera era suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Moreira ya hab&iacute;a vivido en S&atilde;o Paulo, pero tuvo que volver a casa para ayudar a su madre a cuidar a su hermano, que tiene una discapacidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mariana posa para la foto con su hijo sobre los hombros en San Pablo. lo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cuando recordaba su estancia en la ciudad, se acordaba de lo amables que hab&iacute;an sido algunos de sus habitantes, siempre dispuestos a ayudar. As&iacute; que cuando el hambre se hizo m&aacute;s habitual en su casa, y cuando ya no pod&iacute;a soportar limpiar las l&aacute;grimas en las mejillas de sus hijos, reuni&oacute; el dinero suficiente para tomar el autob&uacute;s de vuelta a S&atilde;o Paulo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, sentada en una mesa de la cafeter&iacute;a del Centro Comunitario de S&atilde;o Martinho de Lima, Moreira retira la c&aacute;scara de un mango para su hija de seis a&ntilde;os, Elo&aacute;. Sus otros hijos -Elo&iacute;sa, de 4 a&ntilde;os, y Kaleb, de 2- mastican pan y beben leche con chocolate mientras esperan que les ayuden con su propia fruta. Una vez que sus tres peque&ntilde;os han comido, Moreira se dedica a su propia comida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Almuerzo ofrecido diariamente en el Núcleo de Convivência São Matinho  Lima. En el local también se sirve el desayuno. Lo organiza  Padre Júlio  Lancellotti."
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            <span class="title">
                Almuerzo ofrecido diariamente en el Núcleo de Convivência São Matinho  Lima. En el local también se sirve el desayuno. Lo organiza  Padre Júlio  Lancellotti.                            </span>
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        Aqu&iacute;, en el centro comunitario, un grupo de voluntarios dirigido por el padre J&uacute;lio Lancellotti -un defensor de las personas que pasan hambre y no tienen hogar- sirve el desayuno los siete d&iacute;as de la semana a entre 700 y 1.000 personas, entre ellas Moreira, Elo&aacute;, Elo&iacute;sa y Kaleb. Para el almuerzo, es una multitud a&uacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los que acuden a las comidas gratuitas han luchado con la seguridad alimentaria durante la mayor parte de sus vidas. Otros se han convertido recientemente en parte de las m&aacute;s de 33 millones de personas que pasan hambre en Brasil, despu&eacute;s de que la pandemia dejara sin trabajo a 377 personas por hora s&oacute;lo en su primer a&ntilde;o, y el aumento del costo de los alimentos hiciera casi imposible mantener a sus familias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora s&oacute;lo puedo comprar la mitad de lo que sol&iacute;a&rdquo;, dice Moreira. &ldquo;Muchas veces he tenido que devolver las cosas despu&eacute;s de que la cajera las cobrara porque no ten&iacute;a suficiente dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y no s&oacute;lo ocurre en Brasil. En toda Am&eacute;rica Latina, las familias tienen dificultades para llevar comida a la mesa, a pesar del aumento de la producci&oacute;n de productos b&aacute;sicos y de las exportaciones de la regi&oacute;n que, seg&uacute;n algunos, &ldquo;alimenta al mundo&rdquo;. Despu&eacute;s de haber sacado lentamente a su poblaci&oacute;n de las garras del hambre durante los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, Am&eacute;rica Latina se ha visto, una vez m&aacute;s, desbordada por la inseguridad alimentaria, ya que la pandemia, la guerra en Ucrania y la mayor frecuencia de fen&oacute;menos clim&aacute;ticos extremos pesan mucho en lo que acaba en los platos de la gente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mariana compra dulces en una tienda de la región este de San Pablo. Paga R$ 9,00 por 20 paquetes y revende cada paquete a R$1,00 en las estaciones de metro."
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            <span class="title">
                Mariana compra dulces en una tienda de la región este de San Pablo. Paga R$ 9,00 por 20 paquetes y revende cada paquete a R$1,00 en las estaciones de metro.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La pandemia aumenta el hambre</strong></h3><p class="article-text">
        Cuando comenz&oacute; la pandemia de Covid-19 en 2020, casi 3.100 millones de personas en todo el mundo no pod&iacute;an permitirse una dieta saludable. Seg&uacute;n el informe &ldquo;El estado de la seguridad alimentaria y la nutrici&oacute;n en el mundo&rdquo;, publicado este a&ntilde;o por la ONU, 117,3 millones de esas personas estaban en Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        Esto supone el 21% de la poblaci&oacute;n de la regi&oacute;n, y un 6,9% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Y a medida que los alimentos sigan siendo menos accesibles -el informe se&ntilde;ala que el costo de una dieta saludable volver&aacute; a aumentar, ya que los precios de los alimentos se han disparado en 2021 y 2022-, se espera que la seguridad alimentaria y la nutrici&oacute;n adecuada, ambos problemas que ya aquejan a la regi&oacute;n, sean cada vez m&aacute;s inalcanzables.
    </p><p class="article-text">
        Un total de 45,1 millones de latinoamericanos, o el 7,4% de las personas que viven en la regi&oacute;n, estaban desnutridos en 2020. Ese mismo a&ntilde;o, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada y severa -falta de acceso f&iacute;sico, social y econ&oacute;mico a alimentos seguros y saludables- alcanz&oacute; el 37,5%. En 2021, esas cifras volvieron a aumentar, alcanzando los 49,4 millones de personas, es decir, el 8%, y el 38,9%, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras millones de latinoamericanos pasan hambre -o est&aacute;n cr&oacute;nicamente desnutridos- muchos de ellos siguen produciendo alimentos para otros.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un fest&iacute;n para la agroindustria</strong></h3><p class="article-text">
        Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, entre otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, han seguido impulsando la producci&oacute;n y las exportaciones de productos b&aacute;sicos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En el primer semestre de 2022, las exportaciones agroalimentarias de Brasil, principalmente de carne, soja y caf&eacute;, ascendieron a 79.300 millones de d&oacute;lares, lo que supone un aumento del 29,4% y se considera un nuevo r&eacute;cord para el semestre.
    </p><p class="article-text">
        Ese crecimiento se ha atribuido sobre todo al aumento de los precios de los alimentos, muy afectados por la interrupci&oacute;n de las cadenas de suministro por la guerra de Ucrania y su influencia en los precios de los fertilizantes y la energ&iacute;a, as&iacute; como por los efectos de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        En el Congreso Brasile&ntilde;o de Agronegocios de 2018, Alan Bojanic, el entonces representante de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura en el pa&iacute;s, dijo que Brasil ten&iacute;a &ldquo;las condiciones para ser el granero del mundo&rdquo;, citando el crecimiento positivo de sus mercados de granos y carne.
    </p><p class="article-text">
        La exportaci&oacute;n se ha vuelto m&aacute;s atractiva para los productores de materias primas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ya que la devaluaci&oacute;n del real brasile&ntilde;o ha hecho que sus ventas sean m&aacute;s competitivas fuera del pa&iacute;s que dentro.
    </p><p class="article-text">
        Las exportaciones agroalimentarias argentinas nunca hab&iacute;an aportado tantos d&oacute;lares al pa&iacute;s como este a&ntilde;o. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el principal mercado agropecuario del pa&iacute;s, se&ntilde;ala que el agro aport&oacute; 65 de cada 100 d&oacute;lares exportados durante el primer semestre de 2022. En total, en esos seis meses ingresaron al pa&iacute;s 22 mil millones de d&oacute;lares, cifra r&eacute;cord, por la exportaci&oacute;n de granos, cereales y subproductos.
    </p><p class="article-text">
        Pero al igual que en el resto de Am&eacute;rica Latina, la inseguridad alimentaria, la subalimentaci&oacute;n y el hambre siguen creciendo en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Problemas estructurales, una inflaci&oacute;n galopante que ya alcanza el 70% interanual, una elevada concentraci&oacute;n del mercado en la industria alimentaria y una macroeconom&iacute;a d&eacute;bil son algunos de los factores que ayudan a explicar c&oacute;mo un pa&iacute;s con tanta riqueza en la agroindustria puede tener dificultades para alimentar a su propia poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Producimos alimentos para 400 millones de personas, pero parece que ninguna de ellas vive aqu&iacute;, donde cada vez hay m&aacute;s pobres&rdquo;, dice Enrique Mart&iacute;nez, coordinador del Instituto para la Producci&oacute;n Popular y ex director del Instituto Nacional de Tecnolog&iacute;a Industrial (INTI). &ldquo;Es una gran paradoja&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Niñez en San Pablo, Brasil.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Hogares vulnerables</strong></h3><p class="article-text">
        Leidi Cuevas tiene 29 a&ntilde;os, tres hijos y un marido que acaba de perder su trabajo. Vive en el suroeste de la ciudad de Rosario y, desde que comenz&oacute; la pandemia, est&aacute; a cargo de un comedor comunitario que inicialmente atend&iacute;a a 200 familias. Ahora proporciona comidas a m&aacute;s de 600.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez viene m&aacute;s gente, f&aacute;cilmente 10 o 15 familias nuevas a la semana que buscan un plato de comida o algo para picar&rdquo;, dice, y a&ntilde;ade que ahora que su pareja est&aacute; en el paro, est&aacute; &ldquo;experimentando en primera persona el no tener dinero para comprar comida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Cuevas, el precio de los alimentos &ldquo;es una locura&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La carne es un privilegio que no tenemos&rdquo;, dice. &ldquo;Casi nunca tenemos fruta, tal vez naranjas si nos dan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando cocinan en el comedor comunitario, lo hacen en dos ollas -una de 100 litros y otra de 50- llenas de arroz, fideos, tomates enlatados y, si tienen suerte, pollo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me siento impotente y triste, porque cuando mi marido ten&iacute;a un trabajo de cuello blanco, pod&iacute;amos comprar lo que quer&iacute;amos&rdquo;, dice. &ldquo;Ahora todo es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil. Hay tanta desigualdad en este pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Brasil, Moreira se ha enfrentado a retos similares.
    </p><p class="article-text">
        Cuando no estaba recogiendo naranjas, hac&iacute;a trabajos espor&aacute;dicos como camarera para intentar llegar a fin de mes, pero a&uacute;n as&iacute; no era suficiente para llevar comida a la mesa.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que ha regresado a S&atilde;o Paulo, sus hijos tienen menos hambre gracias a los voluntarios del Centro Comunitario S&atilde;o Martinho de Lima. Ya ha reservado una plaza para que los cuatro vivan en una comunidad de okupas de unas 100 personas, situada justo enfrente del centro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay espacio suficiente para todo lo que necesitamos&rdquo;, dice, y a&ntilde;ade que les dieron colchones para dormir. &ldquo;Ahora lo &uacute;nico que tengo que hacer es comprar unos clavos y ahorrar 50 reales (9,50 d&oacute;lares) para pagar a uno de los hombres de all&iacute; para que nos ayude a levantar las paredes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como mujer negra con trabajos informales y con ni&ntilde;os en su casa, Moreira representa a todos los sectores de la poblaci&oacute;n m&aacute;s afectados por el hambre en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio realizado por la Red Brasile&ntilde;a de Investigaci&oacute;n sobre Soberan&iacute;a y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Rede Penssan), el hambre entre la poblaci&oacute;n negra de Brasil aument&oacute; un 70% entre 2020 y 2022. El informe, titulado &ldquo;Olhe Para a Fome&rdquo; (Mira el hambre), tambi&eacute;n destaca que los hogares con jefatura femenina se vieron m&aacute;s afectados que los masculinos, ya que el porcentaje de estos hogares con hambre pas&oacute; del 11,2% al 19,3% en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En los hogares con ni&ntilde;os menores de 10 a&ntilde;os, el hambre se ha duplicado, alcanzando el 18,1% este a&ntilde;o. El hambre tambi&eacute;n es mayor en los hogares en los que el responsable est&aacute; desempleado (36,1%), trabaja en agricultura a peque&ntilde;a escala (22,4%) o tiene un empleo informal (21,1%).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mariana es vendedora ambulante en el metro de San Pablo, Brasil                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>El bienestar no alivia la inseguridad alimentaria</strong></h3><p class="article-text">
        En S&atilde;o Paulo, Moreira se pasa el d&iacute;a viajando en el metro de la ciudad, donde vende chicles y caramelos a los pasajeros. Podr&iacute;a unirse a los muchos otros brasile&ntilde;os que venden productos similares en los sem&aacute;foros, pero le preocupa la seguridad de sus hijos en las concurridas calles de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Algunas personas son amables, dice, y le dan dinero extra cuando ven a los ni&ntilde;os. Un hombre que conoci&oacute; le ofreci&oacute; un trabajo puntual limpiando tres casas que pensaba alquilar. Emocionada por tener suficiente trabajo para pagar la instalaci&oacute;n de su casa frente al centro comunitario, acept&oacute;. Pero cuando termin&oacute; el agotador trabajo, el hombre le dijo que no ten&iacute;a dinero para pagarle. Se fue sin nada, sin saber c&oacute;mo compensar el tiempo que hab&iacute;a pasado en un trabajo no remunerado.
    </p><p class="article-text">
        Moreira sue&ntilde;a con encontrar un trabajo fijo para poder dar m&aacute;s estabilidad a sus hijos. Actualmente recibe Aux&iacute;lio Brasil, una transferencia monetaria de 600 reales (115 d&oacute;lares) al mes para las familias que viven en la pobreza o la extrema pobreza, lanzada por el actual gobierno federal tras desmantelar un programa asistencial similar llamado Bolsa Fam&iacute;lia. Pero Moreira vive con el temor constante de que se reduzca o se recorte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ayuda con algunas cosas, como pa&ntilde;ales y otros art&iacute;culos para los ni&ntilde;os, pero todav&iacute;a no cubre todo lo que necesitan&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio de Rede Penssan, la inseguridad alimentaria moderada y severa creci&oacute; en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os incluso para los que reciben el beneficio. Para el 32,7% de las familias que reciben Aux&iacute;lio Brasil y ganan menos de la mitad del salario m&iacute;nimo brasile&ntilde;o - 1.212 reales (232 d&oacute;lares) al mes - por persona en su hogar, el hambre sigue siendo una realidad.
    </p><p class="article-text">
        Para los de Argentina, no es diferente.
    </p><p class="article-text">
        Victoria Cl&eacute;rici es una de las responsables de una asociaci&oacute;n argentina de recicladores informales, un trabajo que, seg&uacute;n ella, es cada vez m&aacute;s popular y que, seg&uacute;n calcula, actualmente realizan 300.000 personas en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La carne y la fruta, dice, son en su mayor&iacute;a compras &ldquo;imposibles&rdquo; para la gente que vive en los barrios populares de Argentina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora compramos los cortes de carne m&aacute;s baratos, lo que antes d&aacute;bamos a los perros&rdquo;, dice. &ldquo;El pollo se consume m&aacute;s porque es m&aacute;s barato, y as&iacute; al menos podemos a&ntilde;adir algo al guiso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Cl&eacute;rici, los barrios situados en la periferia de las grandes ciudades argentinas sufren mucho m&aacute;s la inflaci&oacute;n que los sectores m&aacute;s acomodados, ya que tienen menos acceso a los grandes comercios que cuentan con el respaldo financiero para ofrecer gangas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es incre&iacute;ble, pero la comida en estos barrios es a veces m&aacute;s cara, no hay tanta variedad y no hay supermercados que puedan vender cosas m&aacute;s baratas&rdquo;, dice, y se&ntilde;ala que lo que la mayor&iacute;a de la gente puede comprar no es saludable. &ldquo;Incluso los alimentos que llegan como ayuda estatal son todos secos y bajos en prote&iacute;nas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Brasil, los art&iacute;culos de una t&iacute;pica Cesta B&aacute;sica -la &ldquo;canasta b&aacute;sica&rdquo; de alimentos b&aacute;sicos como arroz, frijoles, pasta, harina y az&uacute;car, com&uacute;nmente distribuida a los hogares pobres- tampoco proporcionan comidas completas y saludables a quienes las reciben. Pero para Moreira, la caja ser&iacute;a una ayuda bienvenida.
    </p><p class="article-text">
        Ella y sus hijos comen en el centro comunitario todos los d&iacute;as mientras trabaja para ahorrar los 50 reales que necesita para terminar de instalar su nuevo hogar. Ya est&aacute; trabajando para matricular a sus dos hijas en la escuela ahora que se han mudado (su hijo es todav&iacute;a demasiado peque&ntilde;o para ir), y espera encontrar un trabajo estable para poder llevar comida a la mesa, dejando m&aacute;s espacio en el centro para otros que necesitan la ayuda de los voluntarios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero valerme por m&iacute; misma&rdquo;, dice. &ldquo;Siempre he trabajado duro, pero ya no es suficiente. No importa lo que haga, el hambre siempre est&aacute; ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo publicado en Di&aacute;logo Chino </em><a href="https://dialogochino.net/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://dialogochino.net/es/</em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>JH/JL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jill Langlois, Jorgelina Hiba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/hambre-aumenta-america-latina-exportaciones-alimentos-baten-records_1_9625157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Oct 2022 03:33:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hambre aumenta en América Latina mientras sus exportaciones de alimentos baten récords]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Seguridad Alimentaria,Crisis climática,crisis económica,Covid-19,Alimentos,Brasil,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Granjeros de Ucrania que perdieron todo con la guerra y no podrán alimentar al mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/granjeros-ucrania-perdieron-guerra-no-podran-alimentar-mundo_1_9035991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/166fb671-6a9d-40e8-8bc7-81b7b90d6ddc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="Granjeros de Ucrania que perdieron todo con la guerra y no podrán alimentar al mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cientos de granjas fueron destruidas en una guerra que crea penuria para el país y amenaza con generar hambruna en los países más vulnerables del mundo.</p></div><p class="article-text">
        En medio de un incesante duelo de artiller&iacute;a entre las tropas de <strong>Ucrania </strong>y las de Rusia, ubicadas apenas a cuatro kil&oacute;metros de distancia, hab&iacute;a una granja. Era la granja de Ivan Mishchenko, con docenas de vacas y 100 hect&aacute;reas de campos de trigo. Durante cinco d&iacute;as consecutivos en marzo sus campos se transformaron en un campo de batalla ensangrentado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dos kil&oacute;metros a la derecha estaban las tropas rusas, dos kil&oacute;metros a la izquierda estaban las nuestras&rdquo;, dice Mishchenko, de 66 a&ntilde;os, cuya granja se ubica en la zona rural que rodea a Pochepyn, un peque&ntilde;o pueblo al norte de Kiev.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Disparaban muy fuerte, como si fuera un juego de ordenador. Los primeros dos d&iacute;as me qued&eacute; en la casa, pero despu&eacute;s se torn&oacute; tan insufrible que tuve que salir. Cuando regres&eacute;, me qued&eacute; en shock. Mi casa, el almac&eacute;n, los graneros&hellip; todo estaba destruido. Lo perd&iacute; todo&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mishchenko, due&ntilde;o de campos de grano y ganado, es uno de los cientos de granjeros ucranianos cuyos negocios fueron arrasados por una guerra que ha desatado tambi&eacute;n la destrucci&oacute;n econ&oacute;mica en todo el pa&iacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-ucrania-final-vista-amenaza-seguridad-alimentaria-global_1_8984667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y amenaza con generar hambruna en otros lugares</a>. Y como otros granjeros de Ucrania, las pocas de sus hect&aacute;reas que a&uacute;n tienen campos de granos no pueden ser cosechadas debido a la falta de combustible en la regi&oacute;n y despu&eacute;s de que su cosechadora y otras m&aacute;quinas fueran destruidas por los bombardeos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los restos de la casa de Ivan Mishchenko."
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            <span class="title">
                Los restos de la casa de Ivan Mishchenko.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hay silos y puertos por toda Ucrania repletos de 20 millones de toneladas m&eacute;tricas de grano y ma&iacute;z sin un lugar a donde ir, puesto que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo_6_9025327_1090465.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rusia ha bloqueado la costa del Mar Negro</a> y las salidas para el grano ucraniano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ucrania sol&iacute;a exportar la mayor&iacute;a de sus bienes a trav&eacute;s de puertos mar&iacute;timos, pero desde que Rusia invadi&oacute; el pa&iacute;s se ha visto obligada a exportar por tren o a trav&eacute;s de sus peque&ntilde;os puertos en el R&iacute;o Danubio. Como resultado, los precios del trigo en todo el mundo han aumentado <a href="https://www.fao.org/newsroom/detail/fao-food-price-index-posts-significant-leap-in-march/en" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un 20% en marzo</a>, debido al impacto directo de la guerra en la producci&oacute;n de trigo. El mundo enfrenta una situaci&oacute;n cada vez peor de inseguridad alimentaria y malnutrici&oacute;n, en un momento en el que <a href="https://www.wfp.org/stories/wfps-plan-support-42-million-people-brink-famine" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">42 millones de personas ya est&aacute;n a un paso de la hambruna</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        David Beasley, el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, que alimenta a 125 millones de personas y compra el 50% de su grano a Ucrania, solicit&oacute; al presidente ruso, <a href="https://www.eldiario.es/temas/vladimir-putin/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Vlad&iacute;mir Putin</a>, que abriera los puertos: &ldquo;Si usted tiene coraz&oacute;n, por favor abra los puertos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata solo de <a href="https://www.theguardian.com/world/ukraine" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ucrania</a>&rdquo;, dijo Beasley la semana pasada. &ldquo;Se trata de los m&aacute;s pobres, que est&aacute;n en este momento al borde de la inanici&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La guerra sin duda ocasionar&aacute; escasez de granos y quiz&aacute;s hambre&rdquo;, dice Mishchenko. &ldquo;Ya tenemos problemas, porque incluso aquellos que lograron sembrar sus tierras no tienen combustible para cosechar. Otro problema son los fertilizantes. Sol&iacute;amos importarlos de Rusia y Bielorrusia. No tener fertilizantes significa cosechar un 20% o un 30% menos&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No s&eacute; c&oacute;mo sobrevivir&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Antes de la invasi&oacute;n de Rusia, Ucrania era uno de los principales productores de pan del mundo: exportaba casi 4,5 millones de toneladas de productos de agricultura por mes a trav&eacute;s de sus puertos, incluyendo el 12% del trigo del planeta, 15% del ma&iacute;z, y la mitad de su aceite de girasol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, Ucrania produjo alrededor de 33 millones de toneladas de trigo, de las cuales export&oacute; cerca de 20 millones, lo que convierte al pa&iacute;s en el sexto mayor exportador del mundo. Este a&ntilde;o, con la situaci&oacute;n actual, seg&uacute;n la compa&ntilde;&iacute;a de an&aacute;lisis satelital Kayrros, que usa inteligencia artificial combinada con datos de sat&eacute;lites para monitorear mercanc&iacute;as, <a href="https://www.theguardian.com/world/2022/may/06/ukraine-wheat-harvest-may-fall-by-35-percent-satellite-images-suggest" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la cosecha de trigo del pa&iacute;s</a> probablemente se reduzca en un 35% respecto a 2021.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un tractor destruido que pertenecía a Ivan Mishchenko, en el pueblo de Pochepyn."
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                Un tractor destruido que pertenecía a Ivan Mishchenko, en el pueblo de Pochepyn.                            </span>
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        &ldquo;No s&eacute; c&oacute;mo sobrevivir&rdquo;, dice Mishchenko, quien antes de la guerra viaj&oacute; por el mundo con un coro de folclore ucraniano. &ldquo;El Gobierno no tiene dinero para ayudarnos a reconstruir. Todo el dinero va para el ej&eacute;rcito&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ca&ntilde;onazos tanto de la artiller&iacute;a rusa como de la ucraniana destruyeron su dep&oacute;sito, la caseta en la que trabajaba con sus granos, y la casa en la que viv&iacute;a con su esposa y su hijo Roman, de 42 a&ntilde;os. Al menos 20 de sus vacas murieron por disparos, y sus cad&aacute;veres a&uacute;n yacen en los establos, que tambi&eacute;n fueron destruidos. El ganado que sobrevivi&oacute; a los bombardeos ha sido reducido a piel y hueso despu&eacute;s de que un ataque incinerara toneladas de heno.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una vaca muerta yace en la granja destruida de Ivan Mishchenko, en el pueblo de Pochepyn.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La guerra no solo destruy&oacute; el negocio de Mishchenko. Tambi&eacute;n se llev&oacute; a su yerno.&nbsp;&ldquo;Se alist&oacute; en el ej&eacute;rcito y muri&oacute; defendiendo Marakiv&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como muchos otros granjeros ucranianos, Mishchenko tendr&aacute; que reconstruir desde cero. Hace unos d&iacute;as lanz&oacute; <a href="https://save-farm.herokuapp.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una colecta en Internet</a>, y espera retomar su negocio lo antes posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mishchenko fue uno de los primeros granjeros independientes en <a href="https://www.eldiario.es/temas/ucrania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ucrania</a>, despu&eacute;s de la ca&iacute;da de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Cuando compr&oacute; esta tierra con su esposa, a principios de los a&ntilde;os 90, lo &uacute;nico que ten&iacute;an era una peque&ntilde;a caravana.&nbsp;Hoy, la caravana es la &uacute;nica estructura en pie luego del bombardeo, y all&iacute; es donde viven Mishchenko y su hijo ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de construir todo esto, regreso a la caravana&rdquo;, dice. &ldquo;Toda mi vida, todo lo que constru&iacute; con mis propias manos en estos 30 a&ntilde;os fue destruido en un solo momento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Patricio Orellana&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>LT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorenzo Tondo/The Guardian]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/granjeros-ucrania-perdieron-guerra-no-podran-alimentar-mundo_1_9035991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 May 2022 10:41:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Ucrania,Seguridad Alimentaria,Alimentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Advierten que el suministro de comida está a punto de quebrar como lo hicieron los bancos en 2008]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/advierten-suministro-comida-punto-quebrar-hicieron-bancos-2008_129_9016571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eddf9e7b-9592-4e21-b46b-2d5ae42b0ff7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Advierten que el suministro de comida está a punto de quebrar como lo hicieron los bancos en 2008"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los grandes productores de alimentos tienen demasiado poder y los reguladores apenas entienden lo que está pasando</p><p class="subtitle">La guerra en Ucrania sin final a la vista amenaza la seguridad alimentaria global</p></div><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos llevan unos a&ntilde;os lanzando desesperadamente la voz de alarma, pero los gobiernos se niegan a escuchar: el sistema mundial de alimentaci&oacute;n empieza a parecerse al sistema financiero global cuando estaba a las puertas de 2008.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la bancarrota financiera hubiese sido devastadora para el bienestar humano, parece que el colapso del sistema alimentario no merece una reflexi&oacute;n. Sin embargo, las pruebas de que algo va francamente mal <a href="https://doi.org/10.1038/s41586-019-1712-3" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aumentan muy r&aacute;pidamente</a>. La actual escalada de precios de los alimentos parece la &uacute;ltima se&ntilde;al de una inestabilidad sist&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente da por supuesto que la crisis alimentaria se produjo por la combinaci&oacute;n de la pandemia y la invasi&oacute;n de Ucrania. Aunque son factores importantes, lo que hacen es agravar un problema de fondo. <strong>Durante a&ntilde;os parec&iacute;a que se acercaba la extinci&oacute;n del hambre</strong>. La <a href="https://www.fao.org/sustainable-development-goals/indicators/211/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantidad de personas desnutridas</a> <a href="https://www.fao.org/state-of-food-security-nutrition" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cay&oacute;</a> de 811 millones en 2005 a 607 millones en 2014. <strong>Pero en 2015 la tendencia comenz&oacute; a invertirse. El hambre fue </strong><a href="https://www.who.int/es/news/item/12-07-2021-un-report-pandemic-year-marked-by-spike-in-world-hunger" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en aumento</strong></a><strong> desde entonces: hasta los 650 millones en 2019 y de vuelta a los 811 millones en 2020.</strong> Es probable que este a&ntilde;o sea mucho peor.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora llega la que es realmente la mala noticia: <strong>esto sucedi&oacute; en tiempos de gran abundancia</strong>. La producci&oacute;n mundial de alimentos se fue <a href="https://www.statista.com/statistics/267268/production-of-wheat-worldwide-since-1990/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incrementando de forma constante</a> durante el &uacute;ltimo medio siglo y le gan&oacute; holgadamente al crecimiento de la poblaci&oacute;n. <strong>El a&ntilde;o pasado, la cosecha mundial de trigo fue mayor que nunca</strong>. Asombrosamente,<strong> la cantidad de personas desnutridas comenz&oacute; a aumentar justo al mismo tiempo que los precios de los alimentos empezaron a caer</strong>. En 2014, cuando hubo menos gente que nunca pasando hambre, el &iacute;ndice global de los precios de los alimentos estaba en <a href="https://www.fao.org/worldfoodsituation/foodpricesindex/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">115 puntos</a>. En 2015 cay&oacute; a 93, y se qued&oacute; por debajo de los 100 hasta 2021.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido durante los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os cuando se ha disparado. Ahora <strong>el aumento de los precios de los alimentos es uno de los principales causantes de la inflaci&oacute;n, que alcanz&oacute; el 9% en el Reino Unido el mes pasado</strong>. <strong>La comida se est&aacute; volviendo inaccesible incluso para mucha gente en pa&iacute;ses ricos. El impacto en pa&iacute;ses m&aacute;s pobres es mucho peor</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?</strong> Pues que los alimentos a nivel mundial, al igual que el mercado financiero global, conforman un sistema complejo que se desarrolla de manera espont&aacute;nea a partir de miles de millones de interacciones. Los sistemas complejos poseen propiedades aparentemente contrarias al sentido com&uacute;n. Son resilientes ante ciertas condiciones, ya que sus propiedades autorreguladoras las estabilizan. Pero cuando la tensi&oacute;n aumenta, estas mismas propiedades empiezan a transmitir sacudidas por la red. A partir de cierto punto, una peque&ntilde;a alteraci&oacute;n puede hacer tambalear el sistema entero m&aacute;s all&aacute; de su l&iacute;mite cr&iacute;tico, con lo cual se hunde, de forma repentina e imparable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora sabemos lo suficiente sobre sistemas como para predecir si ser&aacute;n resilientes o fr&aacute;giles</strong>. Los cient&iacute;ficos representan sistemas complejos como un engranaje de nodos y enlaces. Los nodos son como los nudos en una red a la antigua usanza; los enlaces son los cordeles que los conectan. En el sistema alimentario, los nodos incluyen empresas que comercializan grano, semillas y productos qu&iacute;micos agr&iacute;colas; los mayores exportadores e importadores; y puertos por los que pasa la comida. Los enlaces son sus relaciones comerciales e institucionales. 
    </p><p class="article-text">
        Si los nodos se comportan de forma diferente y los enlaces entre unos y otros son d&eacute;biles, es un sistema potencialmente resiliente. Si algunos nodos pasan a ser dominantes, comienzan a comportarse de forma similar y est&aacute;n fuertemente conectados, el sistema es potencialmente fr&aacute;gil. Al abordar la crisis de 2008, los grandes bancos desarrollaron estrategias y formas de gestionar el riesgo de manera similar, pues <a href="https://www.bankofengland.co.uk/speech/2009/rethinking-the-financial-network" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">buscaban las mismas fuentes de riqueza</a>. Acabaron estando tan fuertemente interconectados, que los reguladores apenas pod&iacute;an entenderlo. Cuando cay&oacute; Lehman Brothers, amenaz&oacute; con destruir a todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que esto es lo que hace que se estremezcan quienes estudian el sistema alimentario mundial. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, igual que en las finanzas en los a&ntilde;os 2000, ha habido nodos clave del sistema alimentario que se han hinchado; sus enlaces se han hecho m&aacute;s fuertes; las l&iacute;neas de negocio se han sincronizado y convergen; y se han eliminado los elementos que podr&iacute;an impedir la ca&iacute;da sist&eacute;mica (&ldquo;redundancia&rdquo;, &ldquo;modularidad&rdquo;, &ldquo;cortacircuitos&rdquo; y &ldquo;sistemas de seguridad&rdquo;), lo que expone el sistema a impactos &ldquo;<a href="https://www.nature.com/articles/s41586-019-1712-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contagiosos a nivel mundial</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n unas <a href="https://www-cdn.oxfam.org/s3fs-public/file_attachments/rr-cereal-secrets-grain-traders-agriculture-30082012-en_4.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaciones</a> de Oxfam, son solo cuatro corporaciones las que controlan el 90% del comercio mundial del grano. Las mismas empresas invierten en semillas, productos qu&iacute;micos, procesos, empaquetado, distribuci&oacute;n y venta al por menor. A lo largo de 18 a&ntilde;os se ha duplicado la cantidad de conexiones comerciales entre exportadores e importadores de trigo y arroz. Los pa&iacute;ses se est&aacute;n polarizando y convirtiendo en superimportadores o superexportadores. Gran parte de este comercio pasa por cuellos de botella vulnerables, como los estrechos de Turqu&iacute;a (obstruidos ahora por la invasi&oacute;n rusa de Ucrania), los canales de Suez y Panam&aacute;, y los estrechos de Ormuz, Bab el Mandeb y Malaca.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los cambios culturales m&aacute;s r&aacute;pidos en la historia de la humanidad es la convergencia hacia una &ldquo;dieta est&aacute;ndar global&rdquo;. Aunque nuestra comida a nivel local se ha vuelto m&aacute;s diversa, a nivel mundial se ha vuelto menos diversa. Solo cuatro cultivos -trigo, arroz, ma&iacute;z y soja- suponen casi el 60% de las calor&iacute;as plantadas por los granjeros. Su producci&oacute;n est&aacute; concentrada actualmente en un grupo de pa&iacute;ses que se pueden contar con los dedos de una mano, e incluye Rusia y Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        La dieta est&aacute;ndar global se alimenta de la agricultura est&aacute;ndar global, a la que surten las mismas corporaciones con los mismos paquetes de semillas, productos qu&iacute;micos y maquinaria, y que son vulnerables a los mismos impactos medioambientales.
    </p><p class="article-text">
        La industria alimentaria se est&aacute; emparejando estrechamente con el sector financiero, incrementando lo que los cient&iacute;ficos llaman la &ldquo;densidad de la red&rdquo; del sistema, lo que lo hace m&aacute;s susceptible a un fallo en cadena. Se han eliminado las barreras comerciales alrededor del mundo y las carreteras y los puertos se han modernizado, lo que ha tornado m&aacute;s eficiente la red global. 
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a pensar que este sistema homogeneizado supondr&iacute;a una mejora para la seguridad alimentaria, pero ha permitido a las empresas deshacerse de los costes de almacenamiento e inventarios de productos disponibles y cambiar el <em>stock</em> por un flujo de bienes. La mayor&iacute;a de las veces esta estrategia de inmediatez funciona, pero si hay una interrupci&oacute;n en las entregas o un aumento r&aacute;pido en la demanda, los estantes pueden quedarse vac&iacute;os de pronto.
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo de investigaci&oacute;n publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41893-018-0210-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Sustainability</em></a> informa de que en el sistema alimentario &ldquo;ha aumentado la frecuencia de las crisis en tierra y en el mar a escala mundial con el paso del tiempo&rdquo;. Cuando investigaba para mi libro <em>Regenesis</em>, me di cuenta de que son esta serie de crecientes crisis contagiosas, exacerbadas por la especulaci&oacute;n financiera, las que <a href="https://news.trust.org/item/20220331100348-mcl51/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">impulsan el hambre a nivel mundial</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el sistema alimentario mundial debe sobrevivir no solo a sus debilidades internas, sino tambi&eacute;n a las disrupciones medioambientales y pol&iacute;ticas que puedan interactuar entre s&iacute;. Por dar un ejemplo actual: a mediados de abril, el Gobierno indio se ofreci&oacute; para solucionar el d&eacute;ficit mundial de exportaciones de alimentaci&oacute;n provocado por la invasi&oacute;n rusa de Ucrania. Solo un mes m&aacute;s tarde prohibi&oacute; las exportaciones de trigo despu&eacute;s de que las cosechas se secaran en una ola de calor demoledora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Debemos diversificar urgentemente la producci&oacute;n global de alimentos, tanto geogr&aacute;ficamente como en lo que se refiere a las t&eacute;cnicas agr&iacute;colas</strong>. <strong>Debemos romper con las grandes corporaciones y especuladores financieros</strong>. <strong>Debemos crear sistemas seguros y producir alimentos de forma completamente distinta</strong>. Debemos introducir las capacidades excedentes en un sistema amenazado por sus propias eficiencias. 
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta la gran cantidad de personas que pueden pasar hambre en tiempos de una abundancia sin precedentes, las consecuencias del grave fallo que podr&iacute;a provocar una crisis medioambiental en las cosechas escapan a nuestra imaginaci&oacute;n. El sistema tiene que cambiar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducido por Mar&iacute;a Torrens.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[George Monbiot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/advierten-suministro-comida-punto-quebrar-hicieron-bancos-2008_129_9016571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 May 2022 15:17:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Advierten que el suministro de comida está a punto de quebrar como lo hicieron los bancos en 2008]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentos,Programa Mundial de Alimentos,Seguridad Alimentaria,Bancos]]></media:keywords>
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