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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - placer]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/placer/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - placer]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Se me apagó la tele]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/apago-tele_129_12948548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d4a183c-aa1b-4806-97fb-2345492f709a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se me apagó la tele"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dormir no es una retirada absoluta del mundo, sino una forma particular de permanecer en él. Aunque el repliegue previo al sueño pensado por Freud podría sugerir desconexión, la observación de los animales muestra lo contrario: se descansa sin romper el lazo con el entorno, en una calma atenta.</p></div><p class="article-text">
        Dormir implica retirarse del mundo, pero no abandonarlo. La idea freudiana de que hay un repliegue que antecede al sue&ntilde;o podr&iacute;a conducir a pensar que quien duerme ya no est&aacute; en el mundo. Sin embargo, no hay m&aacute;s que ver c&oacute;mo duermen los animales para notar c&oacute;mo est&aacute;n saludablemente relacionados con el entorno.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qui&eacute;n pudiera dormir como un animal! Pocas cosas m&aacute;s gratificantes que ver a un gato o un perro echarse en el suelo y cerrar los ojos, para permanecer en un reposo silencioso. Es cierto que, mientras descansan, tambi&eacute;n est&aacute;n alertas. Lo advertimos cuando el menor sonido hace que muevan la oreja en una direcci&oacute;n u otra.
    </p><p class="article-text">
        Para dormir, es preciso estar en una relaci&oacute;n de suma comodidad con el ambiente. Los seres humanos, que tambi&eacute;n somos animales &ndash;nunca est&aacute; dem&aacute;s aclararlo&ndash;, pero atravesados por las consecuencias mort&iacute;feras del lenguaje, tenemos toda una serie de rituales para dormir. Lo mismo que para ir al ba&ntilde;o. Acaso, &iquest;no hay personas que no van al ba&ntilde;o en cualquier parte, de la misma forma en que hay otras (quiz&aacute; algunas son las mismas) que duermen solo en su cama?
    </p><p class="article-text">
        Algunas personas incluso trasladan sus s&aacute;banas y la almohada cuando est&aacute;n de viaje. &iexcl;Qui&eacute;n pudiera dormir como un animal y dejarse descansar en lugares hasta inc&oacute;modos, tal como pueden serlo un colectivo o la sala de espera de un odont&oacute;logo! Curiosamente, esta es una capacidad que tienen los ni&ntilde;os, pero que se pierde con los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estamos acostumbrados a reflexionar sobre la temporalidad del dormir. Buscamos el sue&ntilde;o en el interior del fluir de la conciencia. Lo buscamos en los pliegues del cerebro, en alg&uacute;n sentido inconsciente; pero as&iacute; descuidamos su proyecci&oacute;n mundana, lo que implica como v&iacute;a de estar en &iacute;ntimo acuerdo con lo que nos rodea.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en la situaci&oacute;n siguiente: cualquiera de nosotros se sube a una bicicleta, o se dispone a manejar el auto, mientras se dispone a que su cuerpo adquiera ese nuevo espacio. No hace falta hacer c&aacute;lculos mentales para doblar, porque ahora tenemos un cuerpo extendido que va m&aacute;s all&aacute; de la racionalidad. 
    </p><p class="article-text">
        La locomoci&oacute;n asistida es un ejemplo claro para reconocer el car&aacute;cter expansivo de la corporalidad. Los bordes de nuestro cuerpo son m&oacute;viles. El Yo, como dec&iacute;a Freud, es sobre todo una superficie y, como tal, se proyecta y adquiera las tonalidades de aquello que est&aacute; a su alrededor. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a este fen&oacute;meno proyectivo es que hablamos de un &ldquo;hogar&rdquo;, que no es solo nuestra casa. En el hogar est&aacute;n nuestras cosas, que no son solo nuestras pertenencias, sino un reflejo de nuestra vida. El hogar no es solo un refugio &ndash;como la cueva animal&ndash;, sino una sede de un modo de vida singular.
    </p><p class="article-text">
        Por eso algunas personas no pueden dormir fuera de su casa, porque no pueden llevar el hogar a cuestas. Por eso tambi&eacute;n es que hay quienes no pueden dormir ni en su casa, si esta no est&aacute; investida libidinalmente de acuerdo con la proyecci&oacute;n de la que hablamos. Pensemos en lo que ocurre, por ejemplo, despu&eacute;s de una separaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, hay personas que solo pueden dormir con otras personas, apoy&aacute;ndose en el Yo de quien est&aacute; a su lado. Otras requieren un apoyo animista y, para el caso, como el ni&ntilde;o peque&ntilde;o utiliza un oso, u otro objeto, en el que deposita, la capacidad que est&aacute; en el camino de desarrollar, del mismo modo, ponen los almohadones de cierta manera o, como alguna vez escuch&eacute; a alguien que no pod&iacute;a dormir en una cama cuyas s&aacute;banas no estuvieran tendidas, precisa que haya un orden exterior en que encontrar el sost&eacute;n ps&iacute;quico.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qui&eacute;n pudiera dormir como los animales, por el mero placer del descanso y como una manera de estar presentes en el mundo! Algunas personas solo pueden dormir si, por ejemplo, se anulan ps&iacute;quicamente. Necesitan llegar al agotamiento &ndash;a trav&eacute;s de la lectura, o mirando una pantalla, si no es que toman alguna pastilla&ndash; para que el cuerpo se apague. As&iacute; es que lo dicen: &ldquo;Se me apag&oacute; la tele&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que pensar si acaso esto es dormir. La consecuencia, a veces, es que despierten en un estado de sobresalto, alertas, o m&aacute;s cansados que antes. Creer&iacute;a que dormir es un tipo de placer ps&iacute;quico tan importante como comer y la sexualidad. 
    </p><p class="article-text">
        Si alguna vez alguien dijo que pod&iacute;a aplicarse el aforismo &ldquo;Dime c&oacute;mo comes y te dir&eacute; c&oacute;mo eres en la cama&rdquo;, tal se pueda pensar en una variante sobre el dormir; aunque no ser&iacute;a muy original, porque ya Freud dijo una vez que el modo de la satisfacci&oacute;n sexual est&aacute; en el beb&eacute; que dorm&iacute;a despu&eacute;s de mamar.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/apago-tele_129_12948548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 09:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se me apagó la tele]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,placer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una vida sin moraleja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vida-moraleja_129_12006486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0391d8ca-1519-4f63-8331-4c99dcb89fba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una vida sin moraleja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicoanálisis no puede evitar el dolor, ni el de la muerte, ni el de la vida. Pero sí puede conseguir que no sea vano.</p></div><p class="article-text">
        El psicoan&aacute;lisis es una experiencia en la que muchas vivencias retornan. Recostado en el div&aacute;n, el paciente no solo recuerda, sino que vuelve a vivir piezas de su pasado. Algunas veces, porque una parte de la vida qued&oacute; adherida a eso que se vivi&oacute;; otras, porque no se la termin&oacute; de vivir y la vivencia requiere ser completada para conseguir el olvido.
    </p><p class="article-text">
        La del psicoan&aacute;lisis es una pr&aacute;ctica en la que todo vuelve, menos una cosa: la muerte. Esta es la gran excepci&oacute;n. Sin duda, muchas de las vivencias que regresan pueden calificarse como mort&iacute;feras, pero la experiencia de la muerte se hace solo una vez y no tiene pasado. La muerte es el futuro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos generales, podr&iacute;a decirse que muchos de los pacientes &ndash;quiz&aacute; la mayor&iacute;a&ndash; consultan por conflictos con el pasado. Unos cuantos porque est&aacute;n anclados en el presente. Y son los menos aquellos cuyo n&uacute;cleo pat&oacute;geno est&aacute; en lo que prontamente vendr&aacute;; aunque si escribo estas l&iacute;neas es porque cada vez son m&aacute;s quienes llegan al an&aacute;lisis con una certeza &ndash;no filos&oacute;fica&ndash;, la de que van a morir.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, no hablo de ninguna cuesti&oacute;n metaf&iacute;sica. Tampoco me refiero al temor del hipocondr&iacute;aco, que tiene miedo de algo en lo que en verdad no cree; menos a la fantas&iacute;a t&iacute;pica con que el obsesivo se eterniza en el tiempo. La muerte de la que hablo no es la que se le presenta al neur&oacute;tico, con mayor o menor abstracci&oacute;n; me refiero a la que se hace patente cuando alguien llega despu&eacute;s de un diagn&oacute;stico certero y dice: &ldquo;Me voy a morir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces me pregunt&eacute; qu&eacute; hacer en situaciones semejantes. Por mi experiencia en el hospital, durante mi formaci&oacute;n me acostumbr&eacute; mucho m&aacute;s a las ideas de muerte, incluso a los intentos de suicidio; pero la muerte como algo inminente siempre me descoloca. Adem&aacute;s, aqu&iacute; se juega una doble variable: es sabido que cada vez m&aacute;s personas j&oacute;venes se enferman de manera agresiva; tambi&eacute;n yo estoy m&aacute;s grande.
    </p><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a escuchar a la muerte &ndash;por no decir a moribundos&ndash; sent&iacute; que ten&iacute;a que aprender todo de nuevo. &iquest;Qu&eacute; psicoan&aacute;lisis para estos casos? &iquest;Qu&eacute; puede ser lo tratable para alguien que prontamente, m&aacute;s temprano que tarde, va a sufrir la llegada de una hora fatal? En esta l&iacute;nea recuerdo las palabras de un paciente que me dijo: &ldquo;Ayudame a morirme vivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, &iquest;puede haber un psicoan&aacute;lisis de la vida? Quiz&aacute; no haya otro. Desde hace unos a&ntilde;os que estoy cada vez m&aacute;s seguro que subsidiariamente tratamos la neurosis (o bien la psicosis) de alguien y mucho m&aacute;s la capacidad de vivir. Tal vez por esto es que se hace muy dif&iacute;cil que el psicoan&aacute;lisis con enfermos terminales tenga la forma del duelo; porque se puede hacer un duelo por un amor, por lo que se vivi&oacute;, pero no por la capacidad de vivir.
    </p><p class="article-text">
        Como este es un tema muy profundo, dif&iacute;cil de agotar en una columna de opini&oacute;n, voy a resumir en tres consideraciones los mojones de mi experiencia. Primero, la llegada de una enfermedad (hasta la m&aacute;s terrible) da un margen de tiempo; esto puede parecer crudo &ndash;no se puede hablar de la muerte con eufemismos&ndash;, pero confronta con una situaci&oacute;n b&aacute;sica: si bien no ser&aacute; posible curarse de la enfermedad (al menos no est&aacute; en manos del paciente hacerlo), si es posible que esta sea un medio para curarse de otra cosa &ndash;tal vez un rasgo de car&aacute;cter, alg&uacute;n dolor ps&iacute;quico no elaborado, en fin, aqu&iacute; no se pueden hacer generalizaciones.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, quisi&eacute;ramos que cada quien llegue a la muerte sin sentir que la suya fue una vida trunca, pero no siempre se lo consigue. Es doloros&iacute;simo escuchar a alguien que se sabe que no ver&aacute; crecer a sus hijos, que tal vez muchos asuntos le quedar&aacute;n pendientes. No obstante, antes que transmitir la idea de que por algo ocurri&oacute; lo que ocurri&oacute;, se trata de que no caiga en saco vac&iacute;o. Nadie sabe tampoco qu&eacute; legado deja y tambi&eacute;n es posible desarrollar alg&uacute;n tipo de confianza en la ausencia. Si lo pensamos un poco, la mayor eficacia simb&oacute;lica est&aacute; en las instancias que usan la ausencia como medio de acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la muerte confronta con una renuncia real al placer, disfrute, goce o como se lo quiera llamar. Este puede ser un aspecto de controversia, pero as&iacute; como a un paciente que transita un consumo problem&aacute;tico, o adicci&oacute;n, no dejo de decirle que asista a los grupos de narc&oacute;ticos an&oacute;nimos, de la misma manera a quien va a padecer este da&ntilde;o concreto en su sensibilidad, le recomiendo que tenga en cuenta tambi&eacute;n alguna vocaci&oacute;n espiritual. No como consuelo, sino como v&iacute;a de exploraci&oacute;n. El ser humano, a diferencia del animal, se define por su trascendencia y el anhelo de paz.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, pienso en una circunstancia que me toc&oacute; transitar en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Me refiero a que alguien consulta por cuestiones neur&oacute;ticas diversas y, al cabo de un tiempo de tratamiento, se encuentra con alg&uacute;n diagn&oacute;stico de este tenor. En ese momento me resulta inevitable pensar que esa persona ten&iacute;a alguna percepci&oacute;n t&aacute;cita de su afecci&oacute;n y busc&oacute; en la consulta una anticipaci&oacute;n del v&iacute;nculo de contenci&oacute;n para acceder a esa certidumbre. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho m&aacute;s complejo es lo que ocurre cuando un paciente de a&ntilde;os de an&aacute;lisis, tambi&eacute;n por motivos neur&oacute;ticos, un d&iacute;a viene y cuenta que est&aacute; enfermo y muy posiblemente muera en el pr&oacute;ximo tiempo. La complejidad de esta situaci&oacute;n, al menos para m&iacute;, est&aacute; en que no puedo evitar el pensamiento de que tal vez algo en el an&aacute;lisis no le impidi&oacute; la enfermedad. Entiendo que desde un punto de vista racional esta es una interpretaci&oacute;n absurda, sobre todo por c&oacute;mo aplica torpemente una causalidad lineal, pero el psicoan&aacute;lisis no se basa en justificaciones; por lo tanto, prefer&iacute; muchas veces hacerle lugar y conmover la idea &ndash;que como analista creo que es hasta un criterio metodol&oacute;gico, a pesar de su brutal omnipotencia&ndash; de que el an&aacute;lisis puede salvar una vida.
    </p><p class="article-text">
        Digo esto &uacute;ltimo de otra forma. Yo he dicho &ndash;muchas veces&ndash; que el psicoan&aacute;lisis me salv&oacute; la vida, pero la verdad es que solo sirvi&oacute; para que no se me arruinara en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Y eso no quiere decir que no me la echase a perder. Al contrario, es quiz&aacute; por esa p&eacute;rdida echada a la suerte que pude seguir viviendo, pero la capacidad de vivir tiene otra fuente y es misteriosa.
    </p><p class="article-text">
        El psicoan&aacute;lisis no le puede evitar el dolor a nadie. Ni el de la muerte, mucho menos el de la vida. En algunos casos, s&iacute; consigue que no sea en vano, aunque no deje una moraleja.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vida-moraleja_129_12006486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jan 2025 09:50:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicoanálisis,muerte,placer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Presentan la campaña "la historia incompleta del placer" con el clítoris como protagonista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/presentan-campana-historia-incompleta-placer-clitoris-protagonista_1_9744344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a532a100-f749-4156-9abd-cbab9e15ecef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Presentan la campaña &quot;la historia incompleta del placer&quot; con el clítoris como protagonista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la marca de preservativos Tulipán exploran en esta campaña cuán tarde empezó a conocerse e investigarse el órgano femenino vinculado con el placer, así como los principales aspectos de su hallazgo.



</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas</strong> (UNFPA) y la marca Tulip&aacute;n de preservativos lanzaron una campa&ntilde;a en la que exploran el placer femenino por medio de un ir&oacute;nico video que cuenta, entre otras cosas, todo lo que se investig&oacute; y descubri&oacute; antes del cl&iacute;toris, el &uacute;nico &oacute;rgano vinculado exclusivamente al placer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue reci&eacute;n en 1998 cuando la ur&oacute;loga Helen O&rsquo; Connell mostr&oacute; en detalle el cl&iacute;toris; la anatom&iacute;a y sus funciones. Todav&iacute;a se sigue siendo investigado y se sabe poco aun. No llama la atenci&oacute;n la falta de prioridad al estudio del cl&iacute;toris: hist&oacute;ricamente las mujeres han sido poco alentadas a conocer su cuerpo y explorar su sexualidad desde el punto de vista del goce.&nbsp;
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                El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la marca Tulipán de preservativos lanzaron una campaña en la que exploran el placer femenino                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El placer ha sido hist&oacute;ricamente un tab&uacute; &ndash;dice Mariana Isasi, Jefa de Oficina de UNFPA&ndash;. Sin embargo, es fundamental para nuestro bienestar f&iacute;sico, emocional y social. Vivir una vida plena y saludable incluye el goce y el disfrute. En esta campa&ntilde;a queremos impulsar la conversaci&oacute;n sobre el placer de las mujeres y las personas con vulva en particular, porque son quienes menos acceden a este derecho. Hablar del tema es el primer paso para cambiar esta situaci&oacute;n desigual&rdquo;. Adem&aacute;s, menciona: &ldquo;<strong>Si logr&aacute;ramos garantizar el derecho al placer de todas las mujeres y las personas con vulva, significar&iacute;a que hemos avanzado en una enorme cantidad de derechos previamente, como el derecho a una vida sin violencia, el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, el consentimiento, el derecho recibir educaci&oacute;n sexual integral, entre otros&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los derechos sexuales son derechos humanos y universales. Seg&uacute;n un estudio publicado en Archives of Sexual Behavior existe una &ldquo;brecha org&aacute;smica&rdquo;: la investigaci&oacute;n mostr&oacute; el porcentaje de orgasmos que alcanzaban las personas seg&uacute;n su g&eacute;nero y orientaci&oacute;n sexual: <strong>en el primer puesto se encuentran los hombres heterosexuales, con un porcentaje del 95%; luego los gays con un 89%; los varones bisexuales un 88%; las lesbianas con 86%; y las mujeres bisexuales (66%). En el &uacute;ltimo lugar, se encuentran las mujeres heterosexuales con un 65%.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En tanto, la revista de la Asociaci&oacute;n M&eacute;dica Argentina determin&oacute; que el placer es uno de
    </p><p class="article-text">
        los pilares del bienestar y de la calidad de vida: <strong>una sexualidad saludable disminuye la ansiedad y la frustraci&oacute;n, mejora la calidad del sue&ntilde;o y la depresi&oacute;n, mejora el bienestar y la calidad de vida en todas las edades, especialmente en las personas adultas mayores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        UNFPA y Tulip&aacute;n, por medio de esta campa&ntilde;a, proponen promover y dar visibilidad a la importancia del goce y el disfrute sexual, as&iacute; como dar cuenta de su hist&oacute;rica invisibilizaci&oacute;n.&nbsp;
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      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/presentan-campana-historia-incompleta-placer-clitoris-protagonista_1_9744344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Nov 2022 13:18:06 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué cambian con la edad los gustos en la comida y la bebida?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cambian-edad-gustos-comida-bebida_1_9020926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/454a6b22-b61c-4450-ab48-0cf48f673373_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué cambian con la edad los gustos en la comida y la bebida?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el correr de los años, las sensaciones que producen ciertos alimentos se modifican: se descubren y disfrutan nuevos sabores, mientras que otros -que antes se apreciaban- van quedando de lado.</p></div><p class="article-text">
        El sentido del gusto cambia con el paso del tiempo. No solemos ser demasiado conscientes de ello, porque las modificaciones son muy graduales, pero resultan bastante notorias cuando se comparan, por ejemplo, los sabores preferidos de la infancia y adolescencia con los de la edad adulta.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de una <a href="https://www.ainia.es/noticias/prensa/mas-del-55-por-ciento-de-los-millennials-prefiere-el-sabor-dulce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> realizada hace algunos a&ntilde;os por la empresa Ainia lo ratificaron. Entre las personas menores de 35 a&ntilde;os todav&iacute;a prevalec&iacute;a la preferencia por lo dulce, elegido como el sabor favorito por el 55% de los participantes.
    </p><p class="article-text">
        En el rango de edad entre 35 y 50 a&ntilde;os, la predilecci&oacute;n por lo dulce y lo salado termin&oacute; casi igualada: 47,5% y 46,5%, respectivamente. Entre los mayores de 50, lo m&aacute;s elegido fue lo salado: el 50% de los encuestados lo se&ntilde;al&oacute; como prioridad.
    </p><p class="article-text">
        La misma consulta revelaba que el placer ante sabores m&aacute;s &ldquo;dif&iacute;ciles&rdquo;, como el &aacute;cido y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/importancia-beneficios-sabores-amargos-cotidiana_1_5963425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el amargo</a>, aumenta con la edad. Algo que se explica, entre otras cosas, por el hecho de que la sensibilidad ante los compuestos espec&iacute;ficos de lo amargo declinan con el paso del tiempo, tal como lo comprob&oacute; un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7878096/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> hace casi ya tres d&eacute;cadas.
    </p><h3 class="article-text">Explicaciones evolutivas y psicol&oacute;gicas para algunos gustos</h3><p class="article-text">
        Existe la hip&oacute;tesis de que hay razones evolutivas detr&aacute;s de la modificaci&oacute;n de los gustos a lo largo de la vida. En la naturaleza, los sabores dulces suelen corresponder a alimentos nutritivos y ricos en calor&iacute;as, y los amargos a <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/falsos-mitos-setas-comestibles_1_3120765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">productos t&oacute;xicos y peligrosos</a>. El gusto por los primeros y el desagrado por los segundos podr&iacute;a servir a los ni&ntilde;os como una suerte de mecanismo de defensa.
    </p><p class="article-text">
        Luego, con el paso del tiempo, el gusto cambia en funci&oacute;n de factores tanto fisiol&oacute;gicos como psicosociales. Entre estos &uacute;ltimos se encuentra el aprendizaje de que muchos alimentos amargos son claves para una dieta equilibrada, sobre todo los vegetales, como por ejemplo la r&uacute;cula, la escarola y la acelga.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el chocolate amargo es mucho m&aacute;s sano que el dulce: no solo porque implica ingerir mucho menos az&uacute;car, sino tambi&eacute;n porque diversas investigaciones han sugerido que puede <a href="https://www.health.harvard.edu/heart-health/is-chocolate-heart-healthy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevenir problemas coronarios</a>, estimular la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4696435/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">funci&oacute;n cognitiva</a>, proteger la piel e incluso <a href="https://n.neurology.org/content/79/12/1223.abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir el riesgo de ictus</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y no menos importante es la asociaci&oacute;n de ciertas bebidas de car&aacute;cter amargo -como el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/preparar-cafe-frio-pierda-aromas-caracteristicos_1_8012859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caf&eacute;</a> (aunque mucha gente lo endulza), la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/como-hacer-cerveza-casera-facil_1_3308983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerveza</a>, el gin tonic y otras copas- con momentos y situaciones placenteras.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los estados psicol&oacute;gicos &ldquo;repercuten en el sabor de la comida que ingerimos&rdquo;, seg&uacute;n un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0950329314001505" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado por cient&iacute;ficos de Espa&ntilde;a y Argentina. El trabajo analiz&oacute; las reacciones de casi 60 personas ante la ingesta de productos amargos, tanto a trav&eacute;s de sus propias opiniones como de sus reacciones faciales al consumirlos.
    </p><h3 class="article-text">Razones fisiol&oacute;gicas de los cambios en el sentido del gusto</h3><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2018/12/181219115505.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factores fisiol&oacute;gicos</a>, por su parte, tambi&eacute;n ejercen un rol fundamental. En busca de desarrollar medicinas que no sean tan amargas (y, por lo tanto, que no generen tanto rechazo en los ni&ntilde;os), cient&iacute;ficos de Estados Unidos ensayaron unos bloqueadores qu&iacute;micos del sabor amargo.
    </p><p class="article-text">
        Tales bloqueadores mostraron eficacia, pero sobre todo entre los adultos. La mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os que participaron en la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25050705/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prueba</a> no hallaron grandes diferencias entre el amargor que sintieron al tomar el bloqueador qu&iacute;mico que al no probarlo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son esos elementos fisiol&oacute;gicos que tanto cambian y alteran el sentido del gusto con la edad? En primer lugar, el n&uacute;mero de papilas gustativas disminuye, tal como explica un documento la <a href="https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/004013.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos</a>. Y las que quedan, se encogen.
    </p><p class="article-text">
        Tal <a href="https://academic.oup.com/chemse/article/43/2/117/4718453" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descenso</a> en la cantidad y la calidad de las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23013608/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">papilas gustativas</a> hace que la capacidad de disfrutar de los sabores se reduzca poco a poco, pero comienza a hacerse notorio a partir de los 60 a&ntilde;os de edad, y sobre todo a partir de los 70.
    </p><p class="article-text">
        Eso se debe a que, en esa etapa de la vida, se suman otros factores. Uno de ellos es la tambi&eacute;n progresiva p&eacute;rdida del sentido del olfato. Las papilas gustativas solo son capaces de identificar cinco sabores: dulce, salado, &aacute;cido, amargo y umami (sabroso). Todos los dem&aacute;s sabores se obtienen de la combinaci&oacute;n de gustos y aromas.
    </p><p class="article-text">
        Pero alrededor de los 70 a&ntilde;os hay una ca&iacute;da en el n&uacute;mero de terminaciones nerviosas en la nariz y tambi&eacute;n una menor producci&oacute;n de mucosidad, que es clave para que los olores permanezcan hasta poder ser percibidos y apreciados.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema a esas edades es una menor secreci&oacute;n de saliva, y adem&aacute;s esta tiene mayor viscosidad. Ese hecho, sumado a la posible falta o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/alimentos-perjudican-dientes_1_1667695.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deterioro de piezas dentales</a> o al uso de dentaduras postizas, puede dar como resultado que los alimentos no se procesen en la boca del mismo modo que antes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la ingesta de medicamentos -algo habitual en esta etapa de la vida- o ciertas enfermedades (desde algunos tipos de c&aacute;ncer hasta diversos problemas cognitivos) pueden alterar la forma en que se perciben los sabores.
    </p><p class="article-text">
        Y algo similar sucede con el tabaquismo: fumar ocasiona una p&eacute;rdida del gusto, no solo por la presencia del olor del humo, sino a que las sustancias t&oacute;xicas incluidas en los cigarrillos provocan cambios estructurales en las papilas fungiformes de la lengua, donde se encuentran las papilas gustativas.
    </p><p class="article-text">
        Debido a eso, la alteraci&oacute;n del sentido del gusto se mantiene incluso en personas que han dejado de fumar, de acuerdo con un <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s12078-014-9164-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado por cient&iacute;ficos de Francia. Por cierto, una alteraci&oacute;n parecida podr&iacute;a ser causada por la exposici&oacute;n a part&iacute;culas da&ntilde;inas que contaminen el aire.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo paliar el deterioro del gusto</h3><p class="article-text">
        El deterioro del sentido del gusto en la etapa final de la vida tiene varias consecuencias negativas, de las cuales se destacan sobre todo dos. Por un lado, la posibilidad de que la dieta se empobrezca: dejar de sentir placer al comer puede hacer que la persona empiece a alimentarse de manera poco saludable, con los riesgos que eso conlleva. 
    </p><p class="article-text">
        Por el otro, la indudable p&eacute;rdida de la calidad de vida al dejar de disfrutar de la comida.&nbsp;&iquest;Qu&eacute; hacer para recuperar los sabores en la etapa final de la vida? Una de las opciones m&aacute;s simples es cambiar la manera de preparar los alimentos. En particular, probar y experimentar con condimentos nuevos para <a href="https://academic.oup.com/jn/article/130/4/927S/4686631" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intensificar los sabores</a>.
    </p><p class="article-text">
        Otras posibilidades pasan por cuidar la salud bucal y mantenerse bien hidratado, adem&aacute;s de no fumar. Un estilo de vida saludable tambi&eacute;n podr&iacute;a retrasar el deterioro de las papilas gustativas, seg&uacute;n un <a href="https://theconversation.com/how-our-sense-of-taste-changes-as-we-age-112569" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> de las investigadoras Anita Setarehnejad y Ruth Fairchild sobre esta cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n se puede consultar con el especialista correspondiente la posibilidad de cambiar de medicaci&oacute;n, en caso de que la ingesta de un cierto f&aacute;rmaco pudiera estar afectando de manera negativa el sentido del gusto.
    </p><p class="article-text">
        <em>CV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cambian-edad-gustos-comida-bebida_1_9020926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2022 19:27:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué cambian con la edad los gustos en la comida y la bebida?]]></media:title>
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