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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - alimentación sana]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/alimentacion-sana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - alimentación sana]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Qué tipo de alimentación puede ayudarnos a mantener unos niveles de colesterol saludables?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentacion-mantener-niveles-colesterol-saludables_1_11836123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e8a0e45-3364-4dce-9e7d-fd7ffa30c026_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué tipo de alimentación puede ayudarnos a mantener unos niveles de colesterol saludables?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las dietas y alimentos que se recomiendan para mantener niveles aceptables de colesterol en sangre también suelen ser aquellas que ayudan en la prevención de la inflamación, son ricas en antioxidantes y ayudan a controlar la glucosa en sangre, y por lo tanto a evitar la resistencia a la insulina.</p></div><p class="article-text">
        La palabra colesterol es una de las que asociamos r&aacute;pidamente con los problemas de salud. La gente toma &ldquo;pastillas para el colesterol&rdquo; (estatinas) y se asusta cuando aparecen niveles elevados de colesterol en sus an&aacute;lisis de sangre. Parece que el colesterol es algo malo. Sin embargo, la relaci&oacute;n entre el colesterol y la salud no es tan sencilla.
    </p><p class="article-text">
        Ya a <a href="https://www.lipid.org/lipid-spin/summer-2022/lipid-hypothesis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principios del siglo XX</a> los m&eacute;dicos comenzaron a descubrir placas de una sustancia parecida a la cera, el colesterol, en las paredes de las arterias de las personas que fallec&iacute;an a causa de un infarto. M&aacute;s tarde, en los a&ntilde;os 40, el estudio de Framingham estableci&oacute; una relaci&oacute;n entre los niveles altos de colesterol en sangre y el riesgo de sufrir ataques card&iacute;acos, mientras que estudios con animales, en concreto conejos, mostraron que se les obstru&iacute;an las arterias con una dieta alta en colesterol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n parec&iacute;a evidente: comer alimentos con colesterol aumentaba el riesgo de infartos. Pero hoy sabemos que el colesterol que contienen los alimentos que ingerimos no influye tanto en los niveles de colesterol en sangre, y que podemos comer tres huevos al d&iacute;a sin efectos negativos.&nbsp;Aunque s&iacute; hay alimentos que pueden contribuir a la regulaci&oacute;n de esos niveles saludables de colesterol, como veremos m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre el colesterol y las enfermedades cardiovasculares <a href="https://ebm.bmj.com/content/22/1/15" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n se ha cuestionado</a>. Aunque hay una abundante evidencia de que los niveles altos de colesterol LDL en sangre hacen aumentar el riesgo cardiovascular, tambi&eacute;n hay personas y segmentos poblacionales <a href="https://bmjopen.bmj.com/content/6/6/e010401" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con colesterol LDL alto que no tienen riesgo</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El colesterol es una grasa y para navegar por la sangre, que es acuosa, necesita una especie de 'balsa' hecha de prote&iacute;nas. Las part&iacute;culas LDL tienen una baja densidad de prote&iacute;nas respecto al colesterol, mientras que las HDL tienen una densidad de prote&iacute;nas alta. Ambas son necesarias: las part&iacute;culas LDL transportan colesterol a las c&eacute;lulas, mientras que las part&iacute;culas HDL retiran el colesterol sobrante y lo llevan al h&iacute;gado para eliminarlo. Por eso se habla del colesterol LDL como el &ldquo;malo&rdquo; y del HDL como el &ldquo;bueno&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Distintos investigadores y estudios proponen que, aunque las part&iacute;culas de colesterol LDL son la munici&oacute;n que usa la enfermedad para obstruir las arterias, por s&iacute; solas no provocan las enfermedades cardiovasculares. En su lugar, la <a href="https://academic.oup.com/jcem/article-abstract/83/8/2773/2660508" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resistencia a la insulina</a>, la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36361701/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inflamaci&oacute;n</a> y el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32937950/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&eacute;s oxidativo</a> parecen ser las causas que favorecen que el colesterol termine obstruyendo las arterias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las estatinas, que son medicamentos ampliamente usados en todo el mundo, reducen los niveles de colesterol total, pero se ha comprobado que, mientras persista la resistencia a la insulina, la inflamaci&oacute;n y el estr&eacute;s oxidativo, las estatinas no reducir&iacute;an la mortalidad de forma significativa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto lleva a pensar en la prevenci&oacute;n a trav&eacute;s de la dieta. &iquest;Qu&eacute; alimentos podemos comer para ayudar a evitar que el colesterol nos cause da&ntilde;os?
    </p><h2 class="article-text">Alimentos que ayudan a regular el colesterol</h2><p class="article-text">
        Uno de los argumentos m&aacute;s convincentes para usar la dieta en la prevenci&oacute;n de las enfermedades cardiovasculares es el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7911176/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio Lyon Diet Heart</a>. Un grupo adopt&oacute; una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dieta mediterr&aacute;nea</a>, con m&aacute;s aceite de oliva y &aacute;cidos grasos monoinsaturados e insaturados. Comparados con el grupo de control, mejoraron tanto el infarto de miocardio como la mortalidad por todas las causas, a pesar de que no hubo diferencias significativas el colesterol LDL.
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                ¿Qué alimentos ayudan en la regulación de los niveles de colesterol?                            </span>
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        Las dietas y alimentos que se recomiendan para mantener niveles aceptables de colesterol en sangre tambi&eacute;n suelen ser, como era de esperar, aquellas que ayudan en la prevenci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n, son ricas en antioxidantes y ayudan a controlar la glucosa en sangre, y por lo tanto a evitar la resistencia a la insulina. Estos son algunos ejemplos:
    </p><h2 class="article-text">Avena</h2><p class="article-text">
        Rica en betaglucanos, es un tipo de fibra soluble que ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL al formar un gel en el intestino que atrapa el colesterol y evita su absorci&oacute;n. Consumir avena regularmente puede disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares al mantener bajo el colesterol total.
    </p><h2 class="article-text">Aceite de oliva virgen extra</h2><p class="article-text">
        Contiene &aacute;cidos grasos monoinsaturados y polifenoles, compuestos antioxidantes que protegen las arterias al reducir la inflamaci&oacute;n y el estr&eacute;s oxidativo. Adem&aacute;s, este aceite puede aumentar los niveles de colesterol HDL, conocido como &ldquo;colesterol bueno&rdquo;, y mejorar el perfil lip&iacute;dico general.
    </p><h2 class="article-text">Almendras</h2><p class="article-text">
        Son una excelente fuente de &aacute;cidos grasos monoinsaturados y esteroles vegetales, que bloquean parcialmente la absorci&oacute;n de colesterol en el intestino. Su consumo regular ha demostrado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32412597/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir el colesterol LDL</a> y mejorar la salud de las paredes arteriales, gracias a su contenido en vitamina E, que tiene un efecto antioxidante.
    </p><h2 class="article-text">Legumbres</h2><p class="article-text">
        Ricas en fibra soluble y fitoesteroles, sustancias que reducen la absorci&oacute;n del colesterol a nivel intestinal. Adem&aacute;s, su bajo contenido en grasas saturadas y su perfil nutricional equilibrado contribuyen a mantener niveles saludables de colesterol y mejorar la salud metab&oacute;lica en general.
    </p><h2 class="article-text">Palta</h2><p class="article-text">
        Este fruto es una fuente de &aacute;cidos grasos monoinsaturados, en particular &aacute;cido oleico, que puede ayudar a reducir el colesterol LDL mientras aumenta el colesterol HDL. Tambi&eacute;n contiene fibra y compuestos antioxidantes que protegen el sistema cardiovascular.
    </p><h2 class="article-text">Pescados grasos (como salm&oacute;n y sardinas) </h2><p class="article-text">
        Son ricos en &aacute;cidos grasos omega-3, que tienen propiedades antiinflamatorias y ayudan a reducir los triglic&eacute;ridos, un tipo de grasa en la sangre que puede contribuir a la aterosclerosis. Los omega-3 tambi&eacute;n pueden ayudar a elevar ligeramente los niveles de colesterol HDL.
    </p><h2 class="article-text">Manzanas</h2><p class="article-text">
        Contienen pectina, una fibra soluble que contribuye a reducir el colesterol LDL al inhibir su absorci&oacute;n en el intestino. Adem&aacute;s, son ricas en antioxidantes, como los polifenoles, que ayudan a proteger el sistema cardiovascular de la oxidaci&oacute;n del colesterol LDL, un paso clave en la formaci&oacute;n de placas en las arterias.
    </p><h2 class="article-text">Semillas de ch&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Son una buena fuente de fibra soluble y &aacute;cidos grasos omega-3 de origen vegetal, lo que las convierte en un alimento efectivo para reducir el colesterol LDL. La fibra soluble que contienen ayuda a reducir la absorci&oacute;n de colesterol en el intestino, mientras que los omega-3 pueden reducir la inflamaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cebada</h2><p class="article-text">
        Similar a la avena, contiene betaglucanos que ayudan a reducir el colesterol total y el LDL. Adem&aacute;s, su consumo puede mejorar la salud intestinal, lo que contribuye a un mejor metabolismo de los l&iacute;pidos y a la regulaci&oacute;n de los niveles de colesterol en sangre.
    </p><h2 class="article-text">Naranjas</h2><p class="article-text">
        Son ricas en vitamina C y flavonoides, que ayudan a mejorar la funci&oacute;n endotelial y reducir la oxidaci&oacute;n del colesterol LDL. Adem&aacute;s, su contenido en pectina y otras fibras solubles contribuye a disminuir la absorci&oacute;n de colesterol en el intestino, favoreciendo un perfil lip&iacute;dico m&aacute;s saludable.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la dieta, todo lo que podamos a&ntilde;adir a nuestro estilo de vida para reducir la inflamaci&oacute;n y el estr&eacute;s oxidativo tambi&eacute;n ayudar&aacute; a mantener los niveles de colesterol adecuados y prevenir las enfermedades cardiovasculares. En especial, el ejercicio regular, evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol, y dormir adecuadamente, adem&aacute;s de controlar el peso corporal y el estr&eacute;s, son factores que si no cuidamos pueden empeorar los resultados de nuestros an&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        <em>* Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;"><em>revista Quo</em></span></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;"><em>Tu mejor yo</em></span></a><em> publicado por Oberon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentacion-mantener-niveles-colesterol-saludables_1_11836123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Nov 2024 12:18:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colesterol,Alimentación,alimentación saludable,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diputados del PRO presentaron un proyecto para derogar la ley de Etiquetado Frontal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/diputados-pro-presentaron-proyecto-derogar-ley-etiquetado-frontal_1_11835808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ae8e02a-c912-4cf5-80d5-5b7ab68b0529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diputados del PRO presentaron un proyecto para derogar la ley de Etiquetado Frontal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alejandro Bongiovanni y Daiana Fernández Molero presentaron un proyecto con el fin de derogar la ley de Alimentación Saludable, conocida como de "etiquetado frontal". "Es una mala ley, excesivamente paternalista que no sirve, no te informa. Porque si todo tiene sello, es como si nada tuviera sello. Este es el Estado tratando al consumidor no solo como un niño, sino como un niño medio idiota", argumentan desde un  video en X.</p></div><p class="article-text">
        Los diputados del PRO Alejandro Bongiovanni y Daiana Fern&aacute;ndez Molero presentaron un proyecto de ley con el fin de derogar <a href="https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-27642-356607/texto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Ley N&deg; 27.642</a>, m&aacute;s conocida como &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/etiquetado-frontal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de etiquetado frontal de alimentos</a>&rdquo;, que advierte a los consumidores sobre los excesos de componentes como az&uacute;cares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Con un video publicado en X, anunciaron: &ldquo;<strong>Vamos a derogar la Ley de Etiquetado Frontal</strong>.&nbsp;<strong>Es una mala ley, excesivamente paternalista que no sirve, no te informa. Porque si todo tiene sello, es como si nada tuviera sello</strong>. Este es el Estado tratando al consumidor no solo como un ni&ntilde;o, sino como un ni&ntilde;o medio idiota&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto se&ntilde;ala que el objetivo es &ldquo;la&nbsp;<strong>restituci&oacute;n de la libertad de productores y consumidores de alimentos, mediante la derogaci&oacute;n del R&eacute;gimen de Etiquetado Frontal</strong>&nbsp;Ley N&deg; 27.642, cuyos objetivos se cumplen de modo m&aacute;s eficaz con la normativa ya vigente en el C&oacute;digo Alimentario en relaci&oacute;n a rotulado, comercializaci&oacute;n e informaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se indica que &ldquo;desde un punto de vista econ&oacute;mico o financiero el proyecto no tiene costo fiscal, no requiriendo fuente de financiamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El universo de potenciales beneficiarios abarca a productores, exportadores, importadores y comercializadores de los alimentos alcanzados por la Ley N&deg; 27.642, y a sus consumidores&rdquo;, concluyeron.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1858870688804729256?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El objetivo de la Ley de Etiquetado Frontal sancionada en 2021 y reglamentada en marzo de 2022 es prevenir la malnutrici&oacute;n y enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; dice la ley de Etiquetado Frontal</h2><p class="article-text">
        La ley de Alimentaci&oacute;n Saludable&nbsp;aprobada en el Congreso en 2021 plantea, en su art&iacute;culo central, disponer sellos de advertencia en aquellos alimentos procesados con exceso de az&uacute;car, sal y grasas. El consumo cada vez m&aacute;s alto de estos nutrientes est&aacute; detr&aacute;s de los problemas de salud vinculados a &ldquo;la malnutrici&oacute;n por exceso&rdquo;:&nbsp;<strong>sobrepeso, obesidad y enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles como la hipertensi&oacute;n arterial o la diabetes.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus principales definiciones:&nbsp;</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Prev&eacute; que los alimentos procesados incorporen un sello de advertencia con forma octogonal y color negro en los casos que tengan &ldquo;exceso&rdquo; de az&uacute;cares, grasas o sal, de acuerdo con&nbsp;<strong>par&aacute;metros establecidos por la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud (OPS).&nbsp;</strong></li>
                                    <li>Del mismo modo que la ley de etiquetado que fue implementada en M&eacute;xico, obliga tambi&eacute;n advertir con un sello la presencia de&nbsp;<strong>edulcorantes y de cafe&iacute;na</strong>, con la leyenda &ldquo;no recomendable en ni&ntilde;os/as&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li>El sello (que deber&aacute; tener forma de oct&oacute;gono en color negro con borde y letras en color blanco, en may&uacute;sculas)&nbsp;<strong>no debe ser inferior al 5% de la superficie</strong>&nbsp;de la cara principal del envase. No puede estar cubierto parcial ni totalmente por ning&uacute;n otro elemento.&nbsp;En caso de que el envase sea igual o menor a 10 cent&iacute;metros cuadrados, la autoridad de aplicaci&oacute;n debe determinar c&oacute;mo se aplicar&aacute; el sello de advertencia.&nbsp;</li>
                                    <li>Se except&uacute;a de la colocaci&oacute;n del sello en la cara principal al az&uacute;car com&uacute;n, aceites vegetales, frutos secos y sal com&uacute;n de mesa.&nbsp;</li>
                                    <li>Establece la&nbsp;<strong>obligaci&oacute;n de declarar el contenido de az&uacute;cares de los productos</strong>, algo que hoy no existe.&nbsp;</li>
                                    <li>Se proh&iacute;be que los alimentos y bebidas sin alcohol envasadas tengan informaci&oacute;n nutricional complementaria, logos o frases con el patrocinio de sociedades cient&iacute;ficas o asociaciones civiles (por ejemplo, el logo de la cl&iacute;nica Cormillot, la Fundaci&oacute;n Favaloro o la Sociedad Argentina de Nutrici&oacute;n).&nbsp;</li>
                                    <li>Proh&iacute;be tambi&eacute;n la inclusi&oacute;n de personajes infantiles, animaciones, promociones y regalos en los productos que tengan al menos un sellos de advertencia.&nbsp;&nbsp;</li>
                                    <li>La norma&nbsp;<strong>proh&iacute;be toda forma de publicidad y promoci&oacute;n destinada a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes de productos con sellos.&nbsp;</strong>Tampoco se pueden entregar a menores &ldquo;muestras gratis&rdquo; de productos con oct&oacute;gonos.&nbsp;</li>
                                    <li>Determina que no se pueden ofrecer en entornos educativos de nivel inicial, primario y secundario alimentos y bebidas con sellos.&nbsp;</li>
                                    <li>El Estado debe priorizar en sus licitaciones, ante igual conveniencia, la compra de alimentos y bebidas analcoh&oacute;licos que no cuenten con sellos de advertencia.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Preguntas frecuentes sobre la ley de Alimentaci&oacute;n Saludable</h2><h4 class="article-text">&iquest;A qu&eacute; alimentos y bebidas alcanza esta ley?</h4><p class="article-text">
        Se aplica de manera obligatoria &uacute;nicamente a los alimentos y bebidas sin alcohol que se venden envasados y que durante su elaboraci&oacute;n se les haya agregado az&uacute;cares, sodio, grasas o ingredientes que los contengan, y que en la composici&oacute;n final las cantidades de estos nutrientes cr&iacute;ticos sean iguales o superiores a los l&iacute;mites definidos en la ley.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, aquellos alimentos que contengan edulcorantes y/o cafe&iacute;na, tambi&eacute;n deber&aacute;n ser perfilados con el SPN de OPS.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;les son los nutrientes cr&iacute;ticos que contienen estos productos?</h4><p class="article-text">
        Pueden contener exceso de az&uacute;cares, grasas totales, grasas saturadas y/o sodio.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; pasa con las calor&iacute;as?</h4><p class="article-text">
        Las calor&iacute;as no son consideradas un nutriente cr&iacute;tico ya que en realidad son una unidad de medida, es la forma en que se mide la energ&iacute;a que aportan los alimentos. El sello con la leyenda EXCESO EN CALOR&Iacute;AS solo estar&aacute; asociado al aporte de az&uacute;cares agregados y grasas tanto totales, como saturadas.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; es necesario advertir sobre los excesos de estos nutrientes?</h4><p class="article-text">
        El consumo en exceso de nutrientes cr&iacute;ticos se asocia a un mayor riesgo de aparici&oacute;n de Enfermedades No Transmisibles y Factores de Riesgo metab&oacute;licos como obesidad e hipertensi&oacute;n y diabetes, enfermedad renal cr&oacute;nica, c&aacute;ncer y enfermedades cardio y cerebrovasculares.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; no se recomienda a las infancias consumir productos que contengan cafe&iacute;na o edulcorantes?</h4><p class="article-text">
        El consumo de edulcorantes puede producir cambios de apetito y aumentar la preferencia por el gusto dulce. Los edulcorantes no s&oacute;lo est&aacute;n en productos diet&eacute;ticos, sino que se encuentran en muchos alimentos que las infancias consumen diariamente, sobre todo en bebidas. En el caso de la cafe&iacute;na, puede generar ansiedad, hiperactividad, problemas de sue&ntilde;o y elevaci&oacute;n de la tensi&oacute;n arterial.
    </p><p class="article-text">
        Los productos envasados que contengan edulcorantes o cafe&iacute;na, deber&aacute;n contar con una leyenda precautoria y una recomendaci&oacute;n para evitar su consumo en ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; productos quedan exentos de llevar el Etiquetado Frontal?</h4><p class="article-text">
        No est&aacute;n obligados a tener el sello de advertencia en la cara principal el az&uacute;car com&uacute;n, aceites vegetales, frutos secos y sal com&uacute;n de mesa. Tambi&eacute;n quedan exceptuadas las f&oacute;rmulas para lactantes y ni&ntilde;os y ni&ntilde;as hasta los 36 meses de edad, alimentos para prop&oacute;sitos m&eacute;dicos espec&iacute;ficos y suplementos dietarios.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Se prohibe alg&uacute;n producto?</h4><p class="article-text">
        No podr&aacute;n ser ofrecidos, comercializados, publicitados, promocionados o patrocinados en los establecimientos educativos que conforman el nivel inicial, primario y secundario del Sistema Educativo Nacional, aquellos alimentos y bebidas sin alcohol que contengan al menos un (1) sello de advertencia o leyendas precautorias. Aun as&iacute;, la comercializaci&oacute;n de estos productos en otros &aacute;mbitos no estar&aacute; prohibida.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/diputados-pro-presentaron-proyecto-derogar-ley-etiquetado-frontal_1_11835808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Nov 2024 11:52:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diputados del PRO presentaron un proyecto para derogar la ley de Etiquetado Frontal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Etiquetado frontal,Alimentación,alimentación sana,alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Claudia Polo, comunicadora gastronómica: “Nuestra forma de comer está condicionada por la cultura de la dieta y el machismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/claudia-polo-nuestra-forma-de-comer-cultura-dieta-machismo_1_11598527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/004da3bf-087f-48a8-b82c-b3ad5647a250_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1770y1175.jpg" width="1200" height="675" alt="Claudia Polo, comunicadora gastronómica: “Nuestra forma de comer está condicionada por la cultura de la dieta y el machismo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La divulgadora habla en su libro 'Entorno' (Destino) sobre el consumo sostenible de cercanía, los productos de temporada y el amor por una cocina que no cede a las exigencias estéticas.</p></div><p class="article-text">
        El trabajo de Claudia Polo (Zaragoza, 1999) llega como un soplo de aire fresco a una industria gastron&oacute;mica desbocada y como refugio ante el chaparr&oacute;n de sobreinformaci&oacute;n alimentaria que escupen todos los d&iacute;as las redes sociales. Frente a ello, la comunicadora y divulgadora gastron&oacute;mica ofrece <strong>un lugar seguro y tranquilo para aprender a cocinar</strong>, reivindica el disfrute primario y natural del comer. Polo ha publicado un libro, <em>Entorno</em> (Destino), con el que trata de acercar al lector a una manera m&aacute;s org&aacute;nica y tradicional de entender la alimentaci&oacute;n, una que parece ya casi extinguida y que pone en valor el consumo sostenible de cercan&iacute;a, la gastronom&iacute;a como cultura y el alimento como salud y celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que, en este momento de locura y rese&ntilde;as online,<strong> hemos terminado colocando a la cocina exclusivamente en el espacio del ocio y desplaz&aacute;ndola del espacio dom&eacute;stico</strong>, que es lo que yo creo que es la comida real&rdquo;, explica Polo. &ldquo;El <em>boom</em> de informaci&oacute;n en redes sociales sobre la comida es mayor que nunca, y al mismo tiempo nunca hemos estado m&aacute;s desinformados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Entorno, </em>que sali&oacute; a la venta en abril de este 2024, consigue reconectar a una generaci&oacute;n de j&oacute;venes mayoritariamente alejada de la tierra y el campo con el comercio de barrio, las temporadas de las frutas y verduras y el impacto medioambiental de la industria alimentaria.&nbsp;Mitad ensayo, mitad recetas, Polo pone las bases para aprender sobre sostenibilidad y gastronom&iacute;a. &ldquo;Es como una invitaci&oacute;n a dibujar el entorno futuro. Trato de dar las las herramientas necesarias para que cada uno elija conscientemente c&oacute;mo quiere relacionarse con la comida&rdquo;, aclara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La manera que tenemos de comer está bajo el paraguas de la cultura de la dieta y el machismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Polo habla de todo ello &mdash;tanto en el libro como en su proyecto de divulgaci&oacute;n en redes (<a href="https://www.instagram.com/soulinthekitchen/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">@soulinthekitchen</a>), que siguen cientos de miles de personas en las distintas plataformas&mdash; sin aleccionar al oyente. Aleja la culpabilidad de las calor&iacute;as y abraza las imperfecciones: no pasa nada si no hay tiempo, no pasa nada si no llega el dinero, no pasa nada si se come con mantequilla y az&uacute;car. &ldquo;Veo cambio en mucha gente, cambio real de h&aacute;bitos, perspectivas m&aacute;s amables sobre la alimentaci&oacute;n. Si no lo percibiera no estar&iacute;a en Instagram, te lo puedo asegurar&rdquo;, bromea.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por eso la comunicadora diferencia el &ldquo;comer bien&rdquo; que pregonan las dietas restrictivas o el realfooding<em>,</em> de la salud y el &ldquo;buen comer&rdquo;. &ldquo;El mundo del <em>fitness</em> est&aacute; lleno de nutricionistas que no lo son, es una locura. Hay mucha gente dando informaci&oacute;n sin tener la formaci&oacute;n adecuada para ello&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La manera que tenemos de comer ahora est&aacute; bajo el paraguas de la cultura de la dieta y el machismo. Aunque hay personas que han tenido suerte, la t&oacute;nica general es que la cabeza de las mujeres estructura as&iacute;: una mujer va a ser m&aacute;s feliz si es m&aacute;s delgada. Generamos mecanismos de compensaci&oacute;n [como comer tarta en un cumplea&ntilde;os y luego salir a correr, o estar una semana a ensaladas porque hemos comido fuera durante las vacaciones] porque tenemos miedo a engordar. Es una herramienta mental para sobrevivir a esas violencias&rdquo;, afirma Polo.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/C-F4SZVIdB8/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Este proceso genera una demonizaci&oacute;n de la comida y de ciertos grupos alimentarios, algo de lo que Polo se quiere alejar y que contrasta al mismo tiempo con la gran oferta de restaurantes que se anuncian en TikTok o Instagram para generar en el consumidor una necesidad hambrienta de nuevos sitios que probar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El lenguaje que usamos est&aacute; lleno de trampas, como las <em>cheat meals </em>[comidas trampa dentro del marco de las dietas restrictivas]. Hay que intentar no caer en ellas y normalizar el alimento, flexibilizar. Yo cocino con mantequilla, con aceite, con todo. Como genial y estoy sana como una lechuga. Mi padre nunca ha utilizado una balanza en la cocina&rdquo;, prosigue. &ldquo;S&eacute; desde d&oacute;nde comunico, s&eacute; qu&eacute; p&uacute;blico tengo y c&oacute;mo quiero cuidarlo. El hacer de mi espacio en redes un lugar c&oacute;modo y seguro en el que ninguna ni&ntilde;a peque&ntilde;a aprenda este tipo de cosas es una cruzada para m&iacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En este momento de locura y reseñas online, hemos terminado colocando a la cocina exclusivamente en el espacio del ocio y desplazándola del espacio doméstico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Polo estudi&oacute; en el <a href="https://www.bculinary.com/es/home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Basque Culinary Center</a> y se gradu&oacute; en Gastronom&iacute;a y Artes Culinarias. Despu&eacute;s de los cuatro a&ntilde;os de grado vol&oacute; a Suecia para trabajar durante varios meses en un restaurante autogestionado. &ldquo;Me cambi&oacute; mucho la manera de ver la hosteler&iacute;a. Aprend&iacute; que hab&iacute;a otra manera de trabajar, con autosuficiencia y apoyada en el entorno. Me replante&eacute; la manera en la que hac&iacute;amos algo tan cotidiano en nuestra vida como es comer. Esa transformaci&oacute;n ha tenido un impacto positivo en mi vida, y mi objetivo es trasladar ese viaje personal a m&aacute;s gente para que lo haga suyo&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El libro &#039;Entorno&#039; (Destino), de Claudia Polo                            </span>
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        La cocina de Polo no es puramente tradicional, pero tampoco es de vanguardia. La mayor&iacute;a de productos que utiliza en todos sus v&iacute;deos son de comercio local. Las verduras y hortalizas de toda la vida, cada una en su temporada. Habla a sus seguidores sobre las texturas, los olores, la preparaci&oacute;n de cada alimento. &ldquo;Comer saludable es muchas cosas, porque tambi&eacute;n es salud para tu entorno, para la tierra, para el sustrato, el barrio, la frutera. Para m&iacute;, comer saludable tambi&eacute;n es que mi frutera tenga salud econ&oacute;mica&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra generaci&oacute;n no conoce lo que hay detr&aacute;s de un lineal del supermercado. No hay planteamiento porque no vemos el campo donde est&aacute; el pollo, no sabemos el agua que se necesita para que salga una almendra. Desnaturalizamos y desanimalizamos los productos, no le damos la relevancia que merece ni al trabajo del agricultor ni al producto&rdquo;, denuncia la gastr&oacute;noma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de consumir r&aacute;pido para llegar al trabajo, el<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/autocontrol-opone-emision-anuncio-juego-infantil-aprender-alimentos-azucar_1_11223071.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>input</em></a> publicitario de las grandes marcas y el auge de los ultraprocesados han derivado en problemas de salud para la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola e internacional. &ldquo;Hay consecuencias en salud por la alimentaci&oacute;n que hemos llevado los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, como ocurre con la obesidad infantil. Estamos ante un problema real. Ha ganado Nestl&eacute;&rdquo;, dice Polo. &ldquo;Pero &ndash;apunta&ndash; ahora hay una demanda por volver a comer producto de cercan&iacute;a, que no es solo saludable f&iacute;sicamente, sino tambi&eacute;n social y econ&oacute;micamente&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comer es un derecho, y como ciudadanos tenemos que demandar estructuras comunitarias que lo garanticen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el rompecabezas del consumo saludable hay una parte de responsabilidad individual. Como posibles soluciones, Polo recomienda acudir a mercados de agricultores &mdash;&ldquo;que funcionan ya en casi todas las ciudades grandes&rdquo;&mdash;, a grupos de consumo o a supermercados cooperativos. Pero, para Polo, la verdadera soluci&oacute;n al problema, que es global, debe ser colectiva. &ldquo;Los cambios tienen que ser estructurales: repensar c&oacute;mo organizamos las ciudades, c&oacute;mo son nuestros barrios, qu&eacute; espacios tenemos para compartir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El discurso de Polo navega tambi&eacute;n por la clase social y la dificultad que tiene la poblaci&oacute;n trabajadora para acceder al producto fresco o ecol&oacute;gico. &ldquo;Es que no es una cuesti&oacute;n individual de 'yo no puedo ir al mercado', o 'yo s&iacute; puedo ir al mercado'. Es una cuesti&oacute;n colectiva. Deber&iacute;amos preguntarnos: '&iquest;Por qu&eacute; no hay un mercado en cada barrio?'. Comer es un derecho, y comer deber&iacute;a tener una definici&oacute;n atada al producto fresco y de calidad. Las leyes responden a lo que ocurre abajo, y como ciudadanos tenemos que demandar este tipo de estructuras comunitarias que lo garanticen. &iquest;Por qu&eacute; comer un tomate puede ser un lujo? &iquest;Por qu&eacute; la verdura fresca no es un derecho?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Para Polo, y as&iacute; lo refleja en su libro, la alimentaci&oacute;n &ldquo;es pol&iacute;tica&rdquo;. &ldquo;La comida lo traspasa todo. Es pol&iacute;tica. Podemos ir hacia una alimentaci&oacute;n m&aacute;s individualista y segregada por clases, donde la comida sea un producto capitalizado, o podemos ir hacia un futuro m&aacute;s colectivo donde la comida sea un derecho&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea García Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/claudia-polo-nuestra-forma-de-comer-cultura-dieta-machismo_1_11598527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Aug 2024 11:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Claudia Polo, comunicadora gastronómica: “Nuestra forma de comer está condicionada por la cultura de la dieta y el machismo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentos,Alimentación,alimentación sana,alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siete trucos básicos para evitar el contacto cruzado por gluten]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/siete-trucos-basicos-evitar-contacto-cruzado-gluten_1_11461852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08e44be8-856f-4cbe-8785-332cef6ddaaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siete trucos básicos para evitar el contacto cruzado por gluten"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El contacto cruzado es uno de los motivos por los que una persona con celiaquía puede ingerir gluten sin saberlo, de forma involuntaria.</p></div><p class="article-text">
        Una persona a quien le hayan diagnosticado celiaqu&iacute;a es muy consciente de la importancia de evitar la cebada, el centeno o el trigo, as&iacute; como todos los alimentos que los contengan. Estamos hablando de una enfermedad autoinmune que aparece debido a una intolerancia permanente al gluten, cr&oacute;nica y para la que no existe una cura: el &uacute;nico tratamiento es seguir una dieta estricta sin gluten de por vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que la celiaqu&iacute;a afecta a un <a href="https://celiacos.org/enfermedad-celiaca/que-es-la-enfermedad-celiaca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1% de la poblaci&oacute;n europea</a>, si bien se considera una enfermedad infradiagnosticada &ndash;de hecho, se estima que el 75% de los pacientes estar&iacute;an sin diagnosticar.
    </p><p class="article-text">
        Adaptar la dieta y los h&aacute;bitos alimentarios para evitar el consumo de gluten puede ser un verdadero desaf&iacute;o. Evitar la contaminaci&oacute;n accidental de los alimentos sin gluten con trazas de gluten se convierte, a menudo, en una preocupaci&oacute;n adicional.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; es el contacto cruzado o contaminaci&oacute;n cruzada por gluten</strong></h3><p class="article-text">
        Existe la posibilidad de que los alimentos libres de gluten se mezclen, en alg&uacute;n momento, con otros que s&iacute; contienen esta prote&iacute;na. Cuando esto sucede, los alimentos dejan de ser aptos para quien tiene celiaqu&iacute;a. Algunas formas de contaminaci&oacute;n son obvias; otras, no tanto. Pueden ser por contacto directo e indirecto, y la mayor&iacute;a ocurren de alimento a alimentos, de utensilios a alimentos y de personas a alimentos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es lo mismo que la contaminaci&oacute;n cruzada por bacterias? A diferencia de la contaminaci&oacute;n cruzada por microorganismos, que s&iacute; se pueden eliminar con la cocci&oacute;n, en el caso del gluten no es as&iacute;. Al tratarse de un grupo de prote&iacute;nas, no se puede eliminar usando calor o aplicando agentes desinfectantes, como s&iacute; ocurre con la mayor&iacute;a de las bacterias.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Cel&iacute;acos de Espa&ntilde;a (<a href="https://celiacos.org/cuando-se-produce-contaminacion-cruzada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FACE</a>), puede haber contaminaci&oacute;n cruzada en casos como cuando se usan los mismos accesorios de cocina a la hora de cocinar platos con y sin gluten a la vez. Esto significa que, si usamos una misma cuchara para mover dos recetas distintas, la que no contiene gluten se contaminar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede producirse contacto cruzado cuando usamos freidoras para fre&iacute;r productos con gluten; el aceite que hemos usado est&aacute; contaminado con gluten, o cuando nuestras manos han tocado un alimento con gluten y despu&eacute;s manipulan otro sin. En este caso la contaminaci&oacute;n puede venir tras rebozar con pan rallado de harina de trigo y, despu&eacute;s, en el mismo aceite, cocinamos alimentos para cel&iacute;acos, o hervir arroz o pasta sin gluten en la misma agua en la que hemos hervido arroz o pasta sin gluten.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los pasos para evitar el contacto cruzado por gluten</strong></h3><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos evitar el contacto cruzada con el gluten en casa cuando alg&uacute;n miembro de la familia no puede consumir gluten? Algunos <a href="https://celiacscatalunya.cat/pautes-cuinar-sense-gluten/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasos sencillos</a> que podemos aplicar cuando cocinamos en casa pasan por:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Lavarnos las manos antes de empezar a preparar los alimentos y siempre que cambiemos de actividad, sobre todo si hemos tenido contacto con productos farin&aacute;ceos o con restos de gluten.</li>
                                    <li>Limpiar las superficies con agua caliente y jab&oacute;n, as&iacute; como ollas y sartenes. No es necesario que este tipo de recipientes sean de uso exclusivo si est&aacute;n bien limpios.</li>
                                    <li>Evitar el uso de utensilios de madera, especialmente la tabla de cortar, as&iacute; como cucharas o esp&aacute;tulas ya que, al tratarse de material poroso, pueden quedar restos de gluten de preparaciones anteriores.</li>
                                    <li>Poner platos y utensilios en el lavavajillas para eliminar el gluten.&nbsp;</li>
                                    <li>Sustituir trapos de ropa por papel de un solo uso porque la ropa puede ser un foco de contaminaci&oacute;n importante. Tambi&eacute;n es recomendable usar un delantal para preparar distintas recetas.</li>
                                    <li>Usar aceite limpio o una freidora aparte para fre&iacute;r alimentos sin gluten, as&iacute; como disponer de distintos dispensadores de sal y especias.</li>
                                    <li>Disponer de varios cuchillos, cucharas o platos para manipular los distintos alimentos. Puede ayudar, para evitar confusiones, que la cuberter&iacute;a de la persona cel&iacute;aca sea de distinto color.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text"><strong>Zonas delimitadas y electrodom&eacute;sticos de uso exclusivo</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque indispensables, la prevenci&oacute;n no acaba en estos siete pasos. La vigilancia se extiende a otros escenarios. Si es posible, en casa debemos asegurarnos de contar con una zona espec&iacute;fica dedicada solo a preparar comidas sin gluten. Lo ideal ser&iacute;a disponer de utensilios y peque&ntilde;os electrodom&eacute;sticos para cocinar y servir solo alimentos sin gluten.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos sobre todo de que sean de uso exclusivo electrodom&eacute;sticos como la tostadora, la freidora o la sandwichera, as&iacute; como otros objetos culinarios como la aceitera o la cesta del pan; no es necesario, en cambio, que sean de uso exclusivo el microondas o el horno, siempre y cuando se mantengan bien limpios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso del microondas, por ejemplo, es importante cubrir la comida con una tapa limpia cada vez que cocinamos; para el horno, una de las principales recomendaciones es no usar la opci&oacute;n del ventilador o cocci&oacute;n con aire ya que de esta manera se dispersan y entran en suspensi&oacute;n las part&iacute;culas que podr&iacute;an poner en riesgo la elaboraci&oacute;n sin gluten.
    </p><p class="article-text">
        Otra buena manera de garantizar que no se produce contacto cruzado es empezar a elaborar primero las recetas sin gluten, as&iacute; como intentar no cocinar, al mismo tiempo, un plato con gluten y otro sin porque, sin querer, podemos cruzar los utensilios.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Envases espec&iacute;ficos y almacenamiento en &aacute;reas separadas</strong></h3><p class="article-text">
        Las precauciones deben seguirse en el <strong>almacenamiento de alimentos</strong>: lo m&aacute;s recomendable es tener un lugar espec&iacute;fico a los alimentos sin gluten. En caso de que no dispongamos de este espacio, podemos elegir una estanter&iacute;a superior solo para este tipo de productos, en recipientes y bolsas limpias y dedicadas solo a este prop&oacute;sito e identificadas de forma visible para que no puedan generar confusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la heladera, la recomendaci&oacute;n ser&iacute;a similar: siempre en la estanter&iacute;a superior o en recipientes herm&eacute;ticos tambi&eacute;n bien identificados para evitar el contacto con otros alimentos que los puedan contaminar. En el caso de productos untables, tienen que ser exclusivos y estar bien identificados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/siete-trucos-basicos-evitar-contacto-cruzado-gluten_1_11461852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jun 2024 14:32:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siete trucos básicos para evitar el contacto cruzado por gluten]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Celiaquía,gluten,Trigo,Alimentación,alimentación saludable,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miguel Á. Lurueña: “La alimentación pasó de ser un bien de primera necesidad a un producto con el que ganar dinero”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/la-alimentacion-ha-pasado-a-ser-negocio_128_11412092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e00953be-cbe8-448c-8544-e1a66269867b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miguel Á. Lurueña: “La alimentación pasó de ser un bien de primera necesidad a un producto con el que ganar dinero”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tecnológo de alimentos y divulgador, Lurueña repasa en su libro 'Del ultramarinos al hipermercado. Un recorrido por los sabores, recuerdos y costumbres de toda una generación' (Destino) los cambios en nuestra cesta de la compra y alimentación en las últimas décadas</p></div><p class="article-text">
        Se puede contar la historia de una persona o de un pa&iacute;s con lo que come. As&iacute; lo demuestra Miguel &Aacute;ngel Lurue&ntilde;a, conocido en redes sociales como <a href="https://gominolasdepetroleo.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@gominolasdepetroleo</a>, en su nuevo libro <em>Del ultramarinos al hipermercado. Un recorrido por los sabores, recuerdos y costumbres de toda una generaci&oacute;n</em> (Destino) en el que, a trav&eacute;s de sus vivencias personales y observaciones a lo largo de los a&ntilde;os, relata el cambio experimentado en nuestra cesta de la compra y men&uacute;s en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este libro no es tan solo una sucesi&oacute;n cronol&oacute;gica de cambios alimentarios, sino que plantea reflexiones en torno a muchos aspectos de la alimentaci&oacute;n&rdquo;, nos explica el autor mientras se pregunta en voz alta por qu&eacute; antes se merendaban bocadillos de Nocilla y ahora no, por qu&eacute; no triunf&oacute; la Nocilla de fresa, por qu&eacute; es importante no obsesionarse con la alimentaci&oacute;n saludable o fundamental regular la publicidad de alimentos insanos para el p&uacute;blico infantil. Estas cuestiones y sus respectivas preguntas y reflexiones son una buena pista de lo que se puede encontrar entre sus p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello abordado con un enfoque cient&iacute;fico &mdash;Lurue&ntilde;a es Doctor en Ciencia y Tecnolog&iacute;a de los Alimentos&mdash;, por lo que quienes busquen respuestas f&aacute;ciles a preguntas complejas se han equivocado de libro y autor. Lejos de esos mensajes entre lo folcl&oacute;rico y lo nost&aacute;lgico que tanto gustan en Instagram, y que aseguran que nuestros abuelos com&iacute;an mejor, el libro reivindica el bocadillo de chorizo, pero recuerda que uno de humus es una opci&oacute;n mucho m&aacute;s saludable.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/11c5fb16-966f-4502-b303-870c2c12b38a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pero &iquest;realmente com&iacute;amos mejor antes? &ldquo;Es verdad que, por lo general, la dieta estaba compuesta por una mayor proporci&oacute;n de alimentos saludables, sobre todo porque la oferta de alimentos insanos que encontr&aacute;bamos en las tiendas era infinitamente menor&rdquo;, apunta el autor. Y s&iacute;, tambi&eacute;n eso tan repetido de que los tomates ya no saben a tomate, pero con muchos matices. &ldquo;A veces esa falta de sabor se debe a que los compramos inmaduros o fuera de su temporada &oacute;ptima. O bien a que se trata de variedades donde se han priorizado otras caracter&iacute;sticas, como el color. Pero hoy disponemos de much&iacute;simas variedades m&aacute;s que en el pasado, muchas de ellas con mejor sabor y mejores caracter&iacute;sticas que las de entonces&rdquo;, defiende.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es verdad que, por lo general, la dieta [antes] estaba compuesta por una mayor proporción de alimentos saludables, sobre todo porque la oferta de alimentos insanos que encontrábamos en las tiendas era infinitamente menor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Lurueña</span>
                                        <span>—</span> tecnólogo de alimentos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Creacionismo alimentario&rdquo; </strong></h3><p class="article-text">
        La seguridad alimentaria, antes inexistente o muy precaria, o el etiquetado de los alimentos son buenos ejemplos que obligan a cuestionar eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor a la hora de comer o hacer la compra. &ldquo;La nostalgia es muy tramposa y nos hace destacar solo las cosas buenas del pasado mientras olvidamos las malas&rdquo;, advierte Lurue&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Una idea que hila perfectamente con otro de los puntos m&aacute;s interesantes del libro y que aborda el mito de lo natural. Lo que aqu&iacute; se bautiza como &ldquo;creacionismo alimentario&rdquo;, esa casi religi&oacute;n en la que natural o ecol&oacute;gico es sin&oacute;nimo de bueno. &ldquo;No hay que olvidar que la cicuta, las setas t&oacute;xicas, el veneno de serpiente o la <em>Salmonella</em> son naturales, as&iacute; que lo de asociar esa palabra a algo intr&iacute;nsecamente bueno no tiene sentido&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El concepto natural no tiene ning&uacute;n sentido y la etiqueta ecol&oacute;gico no significa lo que la mayor&iacute;a de la gente piensa&rdquo;, leemos en el libro. Por supuesto, la industria alimentaria ha sabido explotar mejor que nadie esta confusi&oacute;n. &iquest;Pero c&oacute;mo es posible que ahora que en dos clics podemos acceder a mucha informaci&oacute;n precisamente el miedo y los mitos sobre alimentaci&oacute;n triunfen m&aacute;s que nunca?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La seguridad alimentaria, antes inexistente o muy precaria, o el etiquetado de los alimentos son buenos ejemplos para cuestionar eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor a la hora de comer o hacer la compra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n vive en ciudades y tiene una visi&oacute;n idealizada y muy distorsionada del medio rural, de la naturaleza y de la producci&oacute;n de alimentos. La alimentaci&oacute;n tiene un enorme componente sentimental, as&iacute; que vende mucho m&aacute;s un alimento 'tradicional', '100% natural' y hecho 'con la receta de la abuela' que otro producido 'con los &uacute;ltimos avances cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos'; aunque al final sea esto &uacute;ltimo lo que realmente estamos comiendo. Afortunadamente, porque por muy bonito que nos lo pinten, el pasado no era mejor&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Autorregulaci&oacute;n publicitaria?</strong></h3><p class="article-text">
        La complejidad del tema y esa huida de las respuestas simples hace que no sea sencillo ni &uacute;til intentar resumir el libro en un par de frases. Pero s&iacute; que hay una idea que condensa lo ocurrido en el &uacute;ltimo medio siglo: &ldquo;La alimentaci&oacute;n ha pasado de ser un bien de primera necesidad, como la vivienda, a un producto con el que ganar dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese cambio de modelo se not&oacute; sobre todo con la llegada de una avalancha de alimentos superfluos: refrescos, chocolates, galletas, etc. Los alimentos se fueron convirtiendo en productos que hoy se producen, se venden y se promocionan con las mismas estrategias comerciales y de mercadotecnia que un coche o un perfume&rdquo;, nos cuenta el autor. Y no s&oacute;lo en el supermercado, tambi&eacute;n en los men&uacute;s de colegios y hospitales donde hay empresas que se rigen por criterios de rentabilidad, recuerda. El origen de los alimentos, a veces tra&iacute;dos desde la otra punta del mundo, o la publicidad de productos insanos que llega a los menores son simples consecuencias de este sistema de mercado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vende mucho más un alimento &#039;tradicional&#039;, &#039;100% natural&#039; y hecho &#039;con la receta de la abuela&#039; que otro producido &#039;con los últimos avances científico-tecnológicos&#039;; aunque sea esto último lo que realmente estamos comiendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Lurueña</span>
                                        <span>—</span> tecnólogo de alimentos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Precisamente la regulaci&oacute;n de la publicidad de alimentos para ni&ntilde;os ha ocupado titulares durante meses, pero pese a los intentos del Ministerio de Consumo con Alberto Garz&oacute;n al frente, ha quedado aparcado. Lurue&ntilde;a no duda en pronunciarse sobre este asunto: &ldquo;Se trat&oacute; de una decisi&oacute;n valiente que muchos llev&aacute;bamos a&ntilde;os demandando y que pensamos que nunca iba a llegar, sobre todo si echamos la vista atr&aacute;s, cuando las decisiones pol&iacute;ticas en este &aacute;mbito parec&iacute;an estar enormemente condicionadas por la influencia de cierto sector de la industria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La aparente oposici&oacute;n del Ministerio de Agricultura se se&ntilde;ala como consecuencia del fracaso de una medida que califica de necesaria: &ldquo;Ya existe desde hace muchos a&ntilde;os una autorregulaci&oacute;n de la publicidad de alimentos dirigida al p&uacute;blico infantil, a trav&eacute;s del c&oacute;digo PAOS. Pero se trata de una serie de medidas de adhesi&oacute;n voluntaria que, adem&aacute;s de ser insuficientes, se incumplen sistem&aacute;ticamente&rdquo;, denuncia el tecn&oacute;logo de alimentos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Alimentaci&oacute;n y lucha de clases</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie reclama libertad para comprar huevos contaminados con <em>Salmonella</em>, pero s&iacute; la libertad de comprar bebidas energ&eacute;ticas con 72 gramos de az&uacute;car y 160mg cafe&iacute;na&rdquo;, leemos. Libertad, la palabra m&aacute;gica. Pero que, claro, tiene truco. &ldquo;El ni&ntilde;o que elige los cereales de <em>La patrulla canina</em> porque tienen dibujitos en la caja, los padres que compran el yogur &rdquo;que ayuda a tus defensas&ldquo;, el chaval que compra la bebida energ&eacute;tica &rdquo;para rendir m&aacute;s&ldquo;&hellip; Enumera Lurue&ntilde;a, que cuestiona que una estanter&iacute;a repleta de marcas y productos en el mercado sea sin&oacute;nimo de esa supuesta libertad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las decisiones se toman en base a una mala informaci&oacute;n, as&iacute; que no son verdaderamente conscientes ni libres, sino que est&aacute;n condicionadas por los mensajes que nos llegan, muchos de ellos a trav&eacute;s de la publicidad de los envases. No es que la industria sea malvada, sino que hace todo lo que est&aacute; en su mano para obtener beneficios econ&oacute;micos. Los &uacute;nicos l&iacute;mites son la &eacute;tica empresarial y la legislaci&oacute;n&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Refrescos, chocolates, galletas... Los alimentos se fueron convirtiendo en algo que hoy se produce, se vende y promociona con las misma estrategias comerciales y de mercadotecnia que un coche o un perfume</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Lurueña</span>
                                        <span>—</span> tecnólogo de alimentos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A nadie deber&iacute;a sorprender a estas alturas que en un libro sobre alimentaci&oacute;n tambi&eacute;n se hable de pol&iacute;tica. De hecho, casi habr&iacute;a que sospechar de quienes pasen de puntillas sobre el asunto y obvien que lo que se compra y se come es tambi&eacute;n una decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Y de clase, recuerda entre sus casi 300 p&aacute;ginas Lurue&ntilde;a, que se&ntilde;ala que lo de llevarse un bocadillo en el tren o el avi&oacute;n parece algo casi ya mal visto, 'de pobres'.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace unos meses &mdash;cuenta&mdash; me llam&oacute; la atenci&oacute;n un titular que dec&iacute;a: 'El ingrediente responsable de que Isabel Preysler (72 a&ntilde;os) siempre est&eacute; radiante no cuesta ni cinco euros'. Como podemos imaginar, el ingrediente responsable de que esa se&ntilde;ora est&eacute; radiante no es la infusi&oacute;n de hibisco que desayuna cada ma&ntilde;ana, sino la monta&ntilde;a de dinero que tiene en su cuenta corriente y todos los privilegios que eso conlleva&rdquo;. La relaci&oacute;n entre clase social y alimentaci&oacute;n est&aacute; m&aacute;s que demostrada. Un detalle, apunta, que suelen pasar por alto quienes hacen negocio con los productos saludables y la <em>real food</em>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a tenemos que matarnos a trabajar, emplear una hora para desplazarnos de casa al trabajo y del trabajo a casa, atender a los ni&ntilde;os, poner lavadoras&hellip; Apenas nos quedar&aacute;n tiempo, ganas ni fuerzas para cocinar y hacer la compra&rdquo;, recuerda. &ldquo;No es casualidad que las personas de menor nivel socioecon&oacute;mico tengan un mayor riesgo de desarrollar sobrepeso, obesidad y enfermedades metab&oacute;licas asociadas a una mala alimentaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Morán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/la-alimentacion-ha-pasado-a-ser-negocio_128_11412092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 May 2024 11:32:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miguel Á. Lurueña: “La alimentación pasó de ser un bien de primera necesidad a un producto con el que ganar dinero”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentos,alimentación sana,Seguridad Alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hacer que los alimentos no se estropeen tan pronto: trucos de almacenamiento para que duren más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-hacer-que-alimentos-no-se-estropeen-aguanten-mas_1_11356814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f17df34-2fda-49e8-b968-4eae6f7b782d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo hacer que los alimentos no se estropeen tan pronto: trucos de almacenamiento para que duren más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vida útil de un alimento varía según las condiciones en las que se manipulan y conservan, prolongarla no solo supondrá un ahorro en nuestra economía doméstica, también evitaremos el desperdicio innecesario y reduciremos el riesgo de intoxicación alimentaria.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo conservar la harina en casa? &iquest;Y el caf&eacute;? &iquest;D&oacute;nde es mejor guardar las cebollas? Si lo pongo todo en la heladera, &iquest;se conservar&aacute;n mejor los alimentos? En definitiva, &iquest;qu&eacute; podemos hacer para que los alimentos nos duren m&aacute;s? Estas son algunas de las preguntas que nos vienen a la cabeza cuando llega la hora de guardar la compra en casa y queremos hacerlo de la mejor manera posible. Porque siempre resulta frustrante que los alimentos reci&eacute;n adquiridos se estropeen antes de que hayamos tenido la oportunidad de cocinarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Hay algunos trucos que nos ayudar&aacute;n a prolongar la vida &uacute;til de nuestros alimentos favoritos, desde frutas y verduras hasta leche y queso. No solo supondr&aacute;n un ahorro en nuestra econom&iacute;a dom&eacute;stica, sino que tambi&eacute;n evitaremos el desperdicio innecesario de alimentos y, adem&aacute;s, reduciremos el riesgo de intoxicaci&oacute;n alimentaria. 
    </p><p class="article-text">
        Un problema que, seg&uacute;n <a href="https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/366309/WHO-HEP-NFS-AFS-2023.6-spa.pdf?sequence=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> de un informe de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), afecta a una de cada diez personas en todo el mundo que se enferman cada a&ntilde;o tras ingerir alimentos contaminados. Una de las razones m&aacute;s habituales es el mal estado de los alimentos fruto de una mala y excesiva conservaci&oacute;n. Y es que, de acuerdo con el mismo informe, m&aacute;s de 200 enfermedades est&aacute;n provocadas por consumir alimentos contaminados con bacterias, virus, par&aacute;sitos o sustancias qu&iacute;micas como metales pesados. Y gran parte de ello se debe a un almacenamiento inadecuado.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; alimentos duran m&aacute;s y cu&aacute;les son m&aacute;s perecederos</h2><p class="article-text">
        Conservar los alimentos en casa no es dif&iacute;cil siempre y cuando tengamos en cuenta algunas premisas fundamentales y nos olvidemos de que algunos son m&aacute;s vulnerables al deterioro que otros. Los de mayor riesgo son los pescados, l&aacute;cteos, c&aacute;rnicos u ovoproductos por su alto contenido de nutrientes; los de riesgo medio son las frutas, legumbres, hortalizas, tub&eacute;rculos, jaleas o productos de panader&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en el otro lado de la balanza, encontramos los de riesgo bajo como los cereales y sus derivados por su baja actividad de agua, el caf&eacute;, las grasas y aceites o el az&uacute;car.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo y d&oacute;nde almacenar los alimentos para que duren m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Al hablar de conservaci&oacute;n de alimentos debemos tener en cuenta varios par&aacute;metros, entre los que destacan el binomio tiempo-temperatura. El tiempo fija la presencia de pat&oacute;genos ya que, cuanto m&aacute;s tiempo est&eacute; un alimento a temperatura ambiente, m&aacute;s r&aacute;pido se deteriora. La temperatura multiplica o retrasa la contaminaci&oacute;n y proliferaci&oacute;n de pat&oacute;genos.
    </p><p class="article-text">
        El truco consiste en <strong>comprender c&oacute;mo reaccionan los distintos alimentos a la luz y la temperatura</strong> y almacenarlos bien. En la despensa, las condiciones de almacenamiento deben ser <strong>secas, frescas y oscuras</strong> a temperaturas no superiores a los 20&ordm;C &ndash;si son superiores se acelera el deterioro de los alimentos&ndash;. Debemos tener en cuenta que <strong>los productos que se conservan mejor a temperatura ambiente necesitan circulaci&oacute;n de aire, de ah&iacute; que las bolsas de pl&aacute;stico no sean la mejor opci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; alimentos podemos poner en la heladera?</strong> Cerezas, uvas o mel&oacute;n, por ejemplo. Algunas frutas como los duraznos, damascos y las peras debemos dejarlas madurar en la mesada y despu&eacute;s refrigerarlas, pero no m&aacute;s de cinco d&iacute;as. Los esp&aacute;rragos, pimientos, br&oacute;coli, coles de Bruselas, apio, pepinos y r&aacute;banos tambi&eacute;n deben ir a la heladera, que se mantendr&aacute;n en buen estado de tres a cinco d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Al contrario que los alimentos de la despensa, <strong>la mayor&iacute;a de los productos refrigerados se mantendr&aacute;n m&aacute;s tiempo si est&aacute;n bien sellados</strong>, lo que permite que retengan m&aacute;s humedad y, adem&aacute;s, evita que se deshidraten.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algunos alimentos con ciertas particularidades que no podemos pasar por alto:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Guardar <strong>papas y cebollas por separado</strong>: aunque a menudo solemos ponerlas juntas, lo m&aacute;s recomendable es separarlas. El motivo lo encontramos en el <a href="https://ucsdcommunityhealth.org/wp-content/uploads/2017/09/ethylene.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">gas etileno</a>, que hace que se echen a perder entre s&iacute;. Para evitarlo, podemos guardarlas en rejillas o bolsas de papel distintas y separadas<strong> en un lugar oscuro y fresco</strong>. Si guardamos las papas en la heladera empezar&aacute;n a convertir el almid&oacute;n en az&uacute;car y se deteriorar&aacute;n m&aacute;s r&aacute;pido.</li>
                                    <li><strong>Las bananas es mejor guardarlas separadas</strong>: igual que las papas y las cebollas, las bananas tambi&eacute;n desprenden m&aacute;s etileno que otros alimentos, por tanto, cualquier fruta que podamos poner al lado de ellas se estropear&aacute; m&aacute;s r&aacute;pido.</li>
                                    <li>Guardar los <strong>ajos fuera de la heladera</strong>: aunque solemos pensar que el fr&iacute;o siempre es un gran aliado de la conservaci&oacute;n de los alimentos, no todos lo toleran bien. Es el caso del ajo que, a temperaturas de refrigeraci&oacute;n, brota y desarrolla moho. Como la cebolla y las papas, debemos guardarlos <strong>en un lugar seco y oscuro</strong> y, una vez separado del bulbo y pelados los dientes, no se mantendr&aacute;n en buen estado m&aacute;s de una semana.</li>
                                    <li><strong>El az&uacute;car lo pondremos en un recipiente herm&eacute;tico</strong>: si es blanco puede volverse grumos y duro cuando se expone demasiado tiempo al aire y a la humedad. <strong>Lo mismo ocurre con la harina</strong>, que es mejor no dejarla en la bolsa con la que la hemos comprado porque esto acortar&aacute; su vida &uacute;til. Lo mejor es que la dejemos en un recipiente herm&eacute;tico de vidrio o pl&aacute;stico, donde conservar&aacute; su humedad natural. Solo debemos prestar atenci&oacute;n a que el envase est&eacute; seco antes de echar la harina o el az&uacute;car.</li>
                                    <li><strong>No lavar la fruta y los vegetales antes de ponerlos en la heladera</strong>: si los lavamos, el exceso de humedad har&aacute; que se echen a perder antes. Es importante mantener los alimentos frescos en recipientes herm&eacute;ticos, como un bote de vidrio, que permitir&aacute; que el producto retenga su humedad natural, previniendo as&iacute; la deshidrataci&oacute;n. Los cajones de la heladera realizan una funci&oacute;n similar; los podemos forrar con papel de cocina para que absorba la condensaci&oacute;n que generan las verduras cuando se enfr&iacute;an. Debemos tener en cuenta que el exceso de humedad puede hacer que los alimentos frescos se marchiten mucho m&aacute;s r&aacute;pido.</li>
                                    <li><strong>Los tomates, fuera de la heladera</strong>: este alimento, a temperaturas de refrigeraci&oacute;n, aguanta poco el fr&iacute;o y se vuelve harinoso, lo que conseguimos en realidad es matar su sabor. Podemos dejarlos en la encimera para que maduren a su m&aacute;ximo potencial.</li>
                                    <li><strong>Envolver las hierbas frescas como si fueran un ramo</strong>: algunas hierbas como el perejil las podemos guardar en manojo en un vaso de agua, donde aguantar&aacute;n unos d&iacute;as.</li>
                                    <li><strong>Los champi&ntilde;ones, en bolsa de papel</strong>: la humedad es una sentencia de muerte para los hongos, por lo que si los dejamos en una bolsa de pl&aacute;stico los echar&aacute; a perder en poco tiempo. La bolsa de papel, en cambio, permite mantenerlos limpios y secos.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&iquest;Qu&eacute; hacemos con el trozo de </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>queso</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> que nos qued&oacute; sin comer? Las condiciones m&aacute;s propicias para conservar el queso las cumple la</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong> heladera</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, aunque el fr&iacute;o seco puede hacer que aumente la desecaci&oacute;n. Para evitarlo, lo mejor es </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>envolverlo con un pa&ntilde;o humedecido, que evitar&aacute; que se seque, se agriete y pierda el sabor.</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> Cuanto m&aacute;s peque&ntilde;o sea el trozo, m&aacute;s humedad necesita.</span></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-hacer-que-alimentos-no-se-estropeen-aguanten-mas_1_11356814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 11:51:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo hacer que los alimentos no se estropeen tan pronto: trucos de almacenamiento para que duren más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentos,Seguridad Alimentaria,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro motivos por los que es mejor no comer rápido (y cómo cambiar de hábito)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/comer-rapido-es-malo_1_11221723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab88d4f5-6b35-4bd2-a7f6-e8ef56a936f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro motivos por los que es mejor no comer rápido (y cómo cambiar de hábito)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un contexto de ritmos acelerados y pantallas omnipresente, es habitual sentarse a comer y devorar lo que haya en el plato sin apenas reparar en ello. Aquí te mostramos cuatro razones para dejar de hacerlo, empezar a saborear la comida y estrategias para conseguirlo, con la ayuda de una nutricionista.</p></div><p class="article-text">
        Llega la hora de la comida y muchos de nosotros, en lugar de disfrutar del momento y saborear el plato, engullimos como si fuera lo &uacute;ltimo que hacemos. Es probable que incluso hayamos mirado el plato vac&iacute;o y nos hayamos dado cuenta de que hemos comido tan r&aacute;pido que apenas hemos saboreado la comida. 
    </p><p class="article-text">
        Si comer es uno de los grandes placeres, &iquest;por qu&eacute; a menudo no nos paramos a degustar la comida? Puede que no tengamos una respuesta concreta, ni tan solo que lo hagamos de manera consciente. Porque forma parte de un estilo de vida acelerado o porque solemos hacer otras cosas mientras comemos, como trabajar, mirar la tele o el celular, es f&aacute;cil caer en el h&aacute;bito de comer de forma incorrecta. Y hacerlo r&aacute;pido es una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, para muchos de nosotros, apresurarnos en comer se convirti&oacute; en algo normal. Tal vez durante la comida ni siquiera nos detuvimos a hacer una pausa entre bocados para masticar bien o nos damos cuenta de que apenas empezamos a comer y ya nos sentimos llenos. Devorar la comida no solo resta placer a comer. Tambi&eacute;n puede tener consecuencias en nuestra salud. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cuatro motivos por los que es mejor no comer r&aacute;pido</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando hablamos de comida tenemos que darle tiempo a nuestro cuerpo para que nos diga qu&eacute; est&aacute; pasando: nos env&iacute;a muchas se&ntilde;ales de un lado a otro, desde el est&oacute;mago hasta el cerebro. Si no nos tomamos el tiempo suficiente para escuchar esas se&ntilde;ales, seremos v&iacute;ctimas de algunos problemas.
    </p><p class="article-text">
        A enumerar cu&aacute;les son algunos de los motivos por los que es mejor no comer r&aacute;pido nos ayuda Carolina Gonz&aacute;lez, dietista y nutricionista de <a href="https://conciencianutricional.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conciencia Nutricional</a>: 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Hinchaz&oacute;n y gases</strong></h3><p class="article-text">
        La digesti&oacute;n cuando comemos r&aacute;pido se ve afectada por varios motivos. Seg&uacute;n explica Gonz&aacute;lez: &ldquo;Al no tener suficiente tiempo la comida en la boca y tener una masticaci&oacute;n correcta, <strong>los trozos de alimentos llegan con mayor tama&ntilde;o al est&oacute;mago y esto hace que necesitemos m&aacute;s tiempo y jugos g&aacute;stricos para digerir</strong> la comida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro problema asociado es que comer r&aacute;pido hace que &ldquo;la digesti&oacute;n se enlentezca&rdquo;. Y si a esto sumamos una comida <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/comer-ultraprocesados-ansiedad-depresion_1_10439409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">rica en grasa</a> o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/por-que-no-desayunar-dulce_1_10595290.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">az&uacute;car</a>, comeremos m&aacute;s cantidad de alimentos poco recomendables. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n <strong>favorecemos &ldquo;la ingesti&oacute;n de gases que pueden generar malestar&rdquo;</strong>, matiza Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Cuando comemos r&aacute;pido tragamos m&aacute;s aire y es m&aacute;s f&aacute;cil que sintamos <strong>hinchaz&oacute;n y gases</strong>.<strong> </strong>Por tanto, tendremos problemas de digesti&oacute;n y malestar al <strong>perder la capacidad de escuchar las se&ntilde;ales naturales del hambre y saciedad</strong>. Una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S277256692100001X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masticaci&oacute;n inadecuada</a> y r&aacute;pida puede provocar gases, n&aacute;useas, reflujo &aacute;cido y otros s&iacute;ntomas inc&oacute;modos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Aumento de peso</strong></h3><p class="article-text">
        Varias <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24847856/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> descubrieron que las personas que comen m&aacute;s r&aacute;pido tienen m&aacute;s probabilidades de consumir m&aacute;s calor&iacute;as y, por tanto, tienden a <strong>ganar m&aacute;s peso</strong>. Para Gonz&aacute;lez, si comemos r&aacute;pido podemos comer mucha cantidad de alimentos en poco tiempo. &ldquo;<strong>La sensaci&oacute;n de saciedad llega a los 20 minutos de estar comiendo</strong>. Si comemos mucha cantidad en los primeros 10 minutos, con mucha probabilidad la ingesta de comida va a ser mayor y eso implica m&aacute;s cantidad de energ&iacute;a (Kcal)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al comer r&aacute;pido, muchas veces no sabemos cu&aacute;ndo tenemos suficiente ya que las hormonas del intestino secretan <a href="https://journals.physiology.org/doi/full/10.1152/ajpgi.00448.2003" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;ales de saciedad</a> que le dicen al cerebro que estamos llenos. Si comemos muy r&aacute;pido es posible que ya hayamos comido en exceso cuando el cerebro reconozca que termin&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; sobre todo en convertir el comer r&aacute;pido en un h&aacute;bito porque entonces &ldquo;s&iacute; puede ser un factor para que una persona gane peso&rdquo;, afirma Gonz&aacute;lez. Otro problema a&ntilde;adido es que &ldquo;<strong>disfrutamos mucho menos</strong> de lo que estamos comiendo, lo que suele ser una se&ntilde;al de estar comiendo en 'modo autom&aacute;tico&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nos alimentamos peor</strong></h3><p class="article-text">
        La lista de inconvenientes cuando comemos r&aacute;pido contin&uacute;a. Para Gonz&aacute;lez, &ldquo;<strong>comer r&aacute;pido y saludable no es compatible</strong>, aunque suele ser un h&aacute;bito aprendido y cambiarlo requiere tiempo y paciencia&rdquo;. Por su experiencia profesional, conoce que &ldquo;muchas personas comen r&aacute;pido aquellos alimentos que consideran prohibidos como dulces, galletitas, facturas, embutidos o pan, entre otros&rdquo;. Por ello, la experta aconseja una alimentaci&oacute;n consciente (en ingl&eacute;s conocida como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/puede-ayudar-alimentacion-consciente_1_2164739.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>mindful eating</em></a>), que nos ayudan a aprender estrategias para conseguir comer m&aacute;s despacio. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Aumenta el riesgo de otras enfermedades</strong></h3><p class="article-text">
        De acuerdo con los resultados de una investigaci&oacute;n publicada en <a href="https://www.ahajournals.org/doi/abs/10.1161/circ.136.suppl_1.20249" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Circulation</em></a>, <strong>las personas que comen m&aacute;s r&aacute;pido tienen 5,5 veces m&aacute;s riesgo de desarrollar s&iacute;ndrome metab&oacute;lico</strong>, &ldquo;el conjunto de varias enfermedades que coexisten a la vez: <strong>obesidad, diabetes, hipertensi&oacute;n, colesterol elevado</strong>&rdquo;, matiza la dietista y nutricionista. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas que comen r&aacute;pido, sumado a una alimentaci&oacute;n poco saludable, as&iacute; como a factores de estr&eacute;s o ansiedad, &ldquo;pueden acabar teniendo problemas de sobrepeso y obesidad&rdquo;. Como explica la especialista, &ldquo;el exceso de grasa corporal en el sobrepeso y la obesidad es lo que aumenta el riesgo de otras enfermedades&rdquo;. Aunque, como reconoce, tambi&eacute;n hay personas que, a pesar de comer r&aacute;pido, tienen un peso saludable porque sus h&aacute;bitos son equilibrados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo podemos cambiar de h&aacute;bitos y comer m&aacute;s despacio</strong></h2><p class="article-text">
        Existen muchas razones para <strong>tomarnos nuestro tiempo con las comidas y tratar de disfrutarlas</strong> y sacarles el m&aacute;ximo partido. Pero &iquest;c&oacute;mo podemos reducir el ritmo cuando hemos estado comiendo r&aacute;pido desde hace tiempo? &ldquo;Definitivamente, <strong>apagar pantallas, fuera celular</strong>&rdquo;, aconseja Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Si nos distraemos con algo que nos provoca emociones intensas, como un flujo constante de im&aacute;genes o como las redes sociales, es probable que comamos m&aacute;s r&aacute;pido para igualar esa emoci&oacute;n intensa. Adem&aacute;s, cuando estamos distra&iacute;dos no prestamos atenci&oacute;n a las sensaciones de nuestro cuerpo, que nos puede estar diciendo que ya estamos llenos.
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez enumera otros consejos para comer m&aacute;s despacio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Prestar atenci&oacute;n a la comida y saborearla.</li>
                                    <li>Cambiar la mirada que tenemos hacia el momento de la comida y verlo como un descanso, un momento que nos ayude a parar y reponer fuerzas para continuar el d&iacute;a.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/comer-rapido-es-malo_1_11221723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Mar 2024 11:35:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro motivos por los que es mejor no comer rápido (y cómo cambiar de hábito)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alimentación sana: siete pistas para reconocer si el pescado que comprás es fresco o no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-saber-si-el-pescado-es-fresco_1_10844714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2d2fa2b-9597-47b8-8e5a-f72250188d67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alimentación sana: siete pistas para reconocer si el pescado que comprás es fresco o no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay algunos aspectos, como los ojos o el brillo, que son claves para saber si el pescado es fresco o de hace unos días.</p><p class="subtitle">Estos son los alimentos que puedes comprar congelados sin pérdida de calidad nutricional</p></div><p class="article-text">
        Sabemos que comer pescado puede aportar diferentes beneficios sobre la salud: obtenemos de &eacute;l nutrientes esenciales como prote&iacute;nas, vitaminas y minerales, omega 3 o &aacute;cidos grasos, que son parte importante de una dieta saludable. Si no sabemos qu&eacute; cantidad de pescado permite que nos beneficiemos de todas sus cualidades, la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (AESAN) nos ayuda: aconseja un consumo de <a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/noticias_y_actualizaciones/noticias/2022/recomendaciones_dieteticas.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres o m&aacute;s raciones de pescado a la semana</a>, priorizando el pescado azul y las especies con menor impacto ambiental. 
    </p><p class="article-text">
        Integrar este alimento en nuestros h&aacute;bitos de consumo habituales es m&aacute;s o menos sencillo, pero medir la frescura y la calidad puede llegar a ser m&aacute;s complicado. Y es que, de todos los alimentos, el pescado fresco es uno de los m&aacute;s perecederos: a las pocas horas de salir del mar, empieza a degradarse y a descomponerse f&aacute;cilmente debido a que posee microorganismos y enzimas adaptadas a bajas temperaturas. Estos pat&oacute;genos avanzan muy r&aacute;pidamente, provocando la descomposici&oacute;n de los tejidos.
    </p><p class="article-text">
        Esto explicar&iacute;a tambi&eacute;n por qu&eacute;, aunque lo refrigeremos, las bajas temperaturas no consiguen aumentar la vida &uacute;til durante mucho tiempo (<a href="https://ask.usda.gov/s/article/How-long-can-you-store-fish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos d&iacute;as</a> son el m&aacute;ximo que podemos conservar el pescado en condiciones de refrigeraci&oacute;n antes de que empiece a perder propiedades). De ah&iacute; que, cuanto m&aacute;s fresco lo adquiramos, mucho mejor. Pero, &iquest;c&oacute;mo podemos reconocer un pescado fresco a la hora de comprarlo? &iquest;En qu&eacute; debemos fijarnos y qu&eacute; cosas deber&iacute;an hacernos sospechar que no es fresco?
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo saber si un pescado es fresco</h2><p class="article-text">
        Conocer la frescura del pescado nos permite disfrutar de los mejores sabores del mar, nos proporciona una deliciosa experiencia gastron&oacute;mica y nos garantiza que obtenemos los m&aacute;ximos beneficios nutricionales. Pero pueden aparecer reacciones qu&iacute;micas, enzim&aacute;ticas y las bacterias que descomponen el pescado y que suelen manifestarse en cambios de brillo, textura, color y olor. 
    </p><p class="article-text">
        En general, tendremos que fijarnos en aspectos como los ojos, que tienen que ser <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3594202/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brillantes y salientes</a>. Algunos pescados pueden tener una apariencia ligeramente turbia incluso cuando est&aacute;n frescos, como la caballa, porque se suelen enfriar r&aacute;pidamente en hielo tras la pesca, por lo que deberemos buscar que est&eacute;n brillantes y h&uacute;medos. Los ojos hundidos y secos que se vuelven turbios o se hunden suelen ser una se&ntilde;al de problemas durante el almacenamiento y de deterioro.
    </p><p class="article-text">
        Un pescado fresco tambi&eacute;n debe tener un olor suave y agradable, como reci&eacute;n salido del mar; en cambio, el que desprende un olor agrio y penetrante, similar al amoniaco o a fermentado, lo m&aacute;s seguro es que haya empezado a deteriorarse.
    </p><p class="article-text">
        Deberemos fijarnos en las branquias, la parte del pescado que se encuentra en ambos lados de la cabeza del pez, cerca de las aletas, y que son el lugar donde la sangre se encuentra con el aire. Funcionan de manera similar a los pulmones de los humanos y constituyen un importante indicador de la frescura: tienen que ser de un color tirando a rojo intenso y deben tener un aspecto limpio y brillante, h&uacute;medo pero firme, igual que el abdomen. A medida que el pez empieza a tener un tono marr&oacute;n descolorido, gris o verde, se empieza a perder calidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Reconocer cuándo un pescado es fresco.                            </span>
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        Otro indicador clave es la piel: la de un pescado fresco tiene que ser brillante, el&aacute;stica y con un cierto reflejo met&aacute;lico, bien adherida a la carne. Cuanta m&aacute;s definici&oacute;n de los colores, mayor frescura. Seg&uacute;n una <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2008/01/080114100008.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> de la Sociedad Estadounidense de Qu&iacute;mica, las escamas de los peces tienen una apariencia met&aacute;lica o plateada para ayudarlos a esconderse de los depredadores, ya que la luz se refleja en los cristales que se forman de manera natural en la piel. Con las horas, el pescado tiende a ablandarse, la piel se vuelve opaca y menos brillante. Si, adem&aacute;s, las escamas o branquias se desprenden f&aacute;cilmente, el pescado ya no es fresco.
    </p><p class="article-text">
        El recubrimiento de la tripa debe ser brillante y estar completo; las escamas deben cubrir completamente la piel. Si est&aacute;n sueltas, es un indicio de que no es fresco o de que no se ha conservado a la temperatura adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos par&aacute;metros nos sirven para el pescado entero, pero no para el pescado en filetes. En este caso, nos ayudar&aacute; saber que al presionar la carne, esta debe <a href="https://www.fda.gov/food/buy-store-serve-safe-food/selecting-and-serving-fresh-and-frozen-seafood-safely" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser resistente al tacto</a> y debe retroceder inmediatamente despu&eacute;s de presionarla. Si permanece la marca del dedo en la carne significa que ya no est&aacute; fresco.
    </p><p class="article-text">
        En la pescader&iacute;a, el pescado fresco entero tiene que estar expuesto en una <a href="https://canalsalut.gencat.cat/ca/vida-saludable/alimentacio/aliments/peix/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">superficie cubierta de hielo</a> excepto en la parte expuesta a los clientes, inclinada para que pueda eliminarse el agua con facilidad. En el caso de que se ofrezca troceado o en filetes, tiene que estar expuesto separado del resto y no debe entrar en contacto con el hielo.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos mantener el pescado fresco en casa durante m&aacute;s tiempo</h2><p class="article-text">
        El pescado fresco y limpio es f&aacute;cil que se mantenga, como ya hemos comentado, en buenas condiciones hasta dos d&iacute;as a temperaturas de refrigeraci&oacute;n. Adem&aacute;s de la temperatura, tambi&eacute;n juega un papel determinante la humedad; las neveras que tenemos en casa suelen 'secarlo'. Entonces, &iquest;c&oacute;mo podemos conservar el pescado en casa sin que pierda calidad?
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves est&aacute; en refrigerarlo tan pronto como sea posible al llegar a casa y, si no tenemos previsto consumirlo en un plazo de dos d&iacute;as, lo mejor ser&aacute; congelarlo. Si en la pescader&iacute;a nos lo han envuelto en papel, conviene retirarlo, enjuagar con agua fr&iacute;a y quitar las v&iacute;sceras &ndash;excepto si son necesarias para su preparaci&oacute;n culinaria, como en el caso de las anchoas en salaz&oacute;n&ndash;. Con un pa&ntilde;o de cocina lo secaremos y lo pondremos en un envase con rejilla o en una bolsa con cierre herm&eacute;tico. Con esto evitaremos que quede seco.
    </p><p class="article-text">
        El lugar m&aacute;s adecuado para el pescado en la nevera es encima de los cajones de la verdura, ya que es la zona m&aacute;s fr&iacute;a (se alcanzan temperaturas cercanas a los 0&ordm;C), y conviene dejarlo un m&aacute;ximo de dos d&iacute;as. Si queremos ganar unos d&iacute;as de m&aacute;s, entre cinco y seis, tambi&eacute;n podemos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/pros-contras-envasar-alimentos-vacio_1_1132759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">envasarlo al vac&iacute;o</a>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-saber-si-el-pescado-es-fresco_1_10844714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2024 13:20:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alimentación sana: siete pistas para reconocer si el pescado que comprás es fresco o no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Seguridad Alimentaria,alimentación saludable,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se puede meter comida caliente en la heladera?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentacion-comer-sano-comer-bien-heladera-meter-comida-caliente-refrigerador_1_10828852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4b25eec-4293-4b3e-aa58-e43a3020f157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se puede meter comida caliente en la heladera?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos tomar precauciones especiales a la hora de refrigerar la comida en función del tipo de alimentos y del tiempo que estos lleven cocinados.</p><p class="subtitle">Estos son los alimentos que se pueden comprar congelados sin perder calidad nutricional
</p></div><p class="article-text">
        La heladera es un electrodom&eacute;stico esencial en nuestra vida diaria que nos permite mantener los alimentos en buenas condiciones durante m&aacute;s tiempo. Por tanto, nos permite sacar m&aacute;s provecho a nuestra compra semanal y a nuestras comidas porque detiene la proliferaci&oacute;n de bacterias.
    </p><p class="article-text">
        Pero, a la hora de refrigerar los alimentos, suelen surgirnos varias dudas. Una de las m&aacute;s recurrentes es si podemos poner la comida caliente directamente en la heladera. &iquest;Echar&aacute; a perder el resto de comida?&iquest;Da&ntilde;ar&aacute; el electrodom&eacute;stico? En realidad, lo que puede sucedernos si no refrigeramos la comida es que se estropee, aunque debemos tomar precauciones especiales a la hora de hacerlo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Podemos refrigerar la comida caliente?</h2><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n de Consumidores y Usuarios (OCU) de Espa&ntilde;a afirma que la comida cocinada puede ponerse en la heladera en cuanto deje de quemar y no es necesario esperar a que se vaya enfriando fuera. Una medida que aconseja sobre todo durante los meses de verano, cuando el calor y las altas temperaturas pueden estropear m&aacute;s la comida y la exponen a un mayor riesgo de contaminaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el Departamento de Agricultura estadounidense (<a href="https://www.fsis.usda.gov/food-safety/safe-food-handling-and-preparation/food-safety-basics/leftovers-and-food-safety" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">USDA</a>) determina que es importante enfriar los alimentos para que alcancen lo m&aacute;s r&aacute;pido posible la temperatura segura de 4&ordm;C o menos en la heladera para prevenir el crecimiento bacteriano. Por tanto, desde el punto de vista de la seguridad alimentaria, los expertos admiten que no es necesario que los alimentos lleguen a la temperatura ambiente antes de ponerlos en la heladera.
    </p><p class="article-text">
        Pero la OCU apunta a un peque&ntilde;o inconveniente: se eleva la temperatura del interior de la heladera. Y aqu&iacute; es donde est&aacute; uno de los problemas porque, adem&aacute;s de que aumenta el consumo de electricidad &ndash;seg&uacute;n varios estudios, <a href="https://www.researchgate.net/publication/263246079_Analysis_of_effecting_factors_on_domestic_refrigerators'_energy_consumption_in_use" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada grado que aumenta la temperatura</a> en la heladera incrementa entre un 2% y un 8% el consumo energ&eacute;tico&ndash; tambi&eacute;n puede comprometer al resto de alimentos refrigerados si no lo hacemos bien.
    </p><p class="article-text">
        Dejar los alimentos perecederos fuera de la heladera permite que las bacterias se multipliquen de forma r&aacute;pida. Y para enfriar un plato que hemos cocinado necesitamos tiempo. Pero, como advierte la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (<a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/para_el_consumidor/ampliacion/prevenir_enfermedades.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AESAN</a>), no debemos dejar alimentos cocinados a temperatura ambiente, sino que debemos refrigerarlos lo m&aacute;s pronto posible. 
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; podemos esperar a que se enfr&iacute;en, respetando un plazo m&aacute;ximo de dos horas, porque las bacterias pueden crecer r&aacute;pidamente en alimentos que se dejan a temperatura ambiente m&aacute;s de este tiempo. Si dejamos los alimentos durante m&aacute;s de dos horas en lo que se llama la zona de peligro (entre los 5&ordm;C y los 65&ordm;C), las bacterias pueden multiplicarse en cantidades que pueden suponer un riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que recomiendan los Centros para el Control y la Prevenci&oacute;n de Enfermedades (<a href="https://www.cdc.gov/foodsafety/keep-food-safe.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CDC</a>): no dejar los alimentos a temperatura ambiente m&aacute;s de dos horas porque, en la zona de peligro, es f&aacute;cil el crecimiento de bacterias. Es lo que nos puede pasar, por ejemplo, con el arroz cocido. Si est&aacute; infectado con <em>Bacillus cereus</em>, una bacteria que forma esporas que no se destruyen durante la cocci&oacute;n, y lo dejamos en la encimera durante demasiado tiempo, estas empezar&aacute;n a reproducirse con rapidez y producir&aacute;n toxinas persistentes que no se destruir&aacute;n durante el recalentamiento. Debemos tener en cuenta que, cuanto m&aacute;s tiempo se mantenga el arroz cocido, m&aacute;s probable es que las nuevas bacterias o sus esporas lo alteren y hagan que <a href="https://www.eufic.org/en/food-safety/article/what-foods-should-or-not-be-stored-in-the-fridge" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su consumo no sea seguro</a>. 
    </p><h2 class="article-text">Pasos para una refrigeraci&oacute;n eficaz</h2><p class="article-text">
        Aunque est&aacute; claro que la comida debe refrigerarse cuanto antes, no todo vale. Por tanto, es mejor no guardar en la heladera la olla que hace apenas unos minutos estaba hirviendo en los fogones.
    </p><p class="article-text">
        El USDA recomienda una serie de reglas pr&aacute;cticas, entre las que destaca enfriar los alimentos antes de las dos horas desde que los hemos preparado. Pero hay m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dividir la comida en recipientes peque&ntilde;os y poco profundos: si guardamos mucha comida caliente en la heladera tardar&aacute; mucho en enfriarse y, por tanto, las bacterias pueden multiplicarse y aumenta el riesgo de enfermedades de transmisi&oacute;n por los alimentos. Por tanto, debemos dividir la comida en recipientes m&aacute;s peque&ntilde;os en lugar de uno m&aacute;s grande para que se enfr&iacute;e r&aacute;pidamente. Los alimentos grandes pueden cortarse en porciones m&aacute;s peque&ntilde;as. El objetivo es bajar la temperatura de la comida caliente lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Pero si el volumen es demasiado grande, es probable que el centro de la comida no se enfr&iacute;e en el plazo de dos horas.</li>
                                    <li>Tapar bien los envases: a la hora de elegir el recipiente priorizaremos los envases herm&eacute;ticos para mantener las bacterias alejadas, retener la humedad y evitar que las sobras adquieran olores de otros alimentos que pueda haber en la heladera.</li>
                                    <li>No sobrecargar la heladera y no apilar la comida: dentro de este electrodom&eacute;stico es importante que el aire fr&iacute;o circule con facilidad. Si colocamos los recipientes calientes tardar&aacute;n m&aacute;s en enfriarse, por tanto, es importante separarlos.</li>
                                    <li>No juntar los alimentos calientes con los fr&iacute;os: es importante que mantengamos la zona de alrededor de los alimentos lo m&aacute;s libre posible para que el aire circule libremente. </li>
                                    <li>No juntar alimentos cocinados con crudos: separar estos dos tipos de alimentos minimiza el riesgo de contaminaci&oacute;n cruzada entre productos que puedan tener pat&oacute;genos (en la mayor&iacute;a de los casos son los crudos).</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los expertos estadounidenses apuntan tambi&eacute;n a que podemos enfriar la comida en un recipiente con hielo o agua fr&iacute;a antes de meterlos en la heladera, especialmente en el caso de los alimentos cocidos al vapor. As&iacute; conseguimos que el proceso de enfriamiento sea &oacute;ptimo, pero deberemos asegurarnos que no queden completamente cubiertos para que el exceso de calor y el vapor de agua puedan salir f&aacute;cilmente.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto fundamental es tapar los l&iacute;quidos calientes, como sopas o guisos, porque un nivel elevado de humedad puede ejercer una presi&oacute;n innecesaria sobre el condensador.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de elegir el lugar para dejar la comida preparada como sobras de comida envasadas, lo mejor es optar por el estante superior de la heladera.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto tiempo podremos dejar la comida cocinada en la heladera? Aunque es cierto que dura un poco m&aacute;s de tiempo que la cruda, no es eterna. Un guiso puede durarnos de tres a cuatro d&iacute;as, mientras que un plato de pescado o marisco llegar&aacute; a los dos d&iacute;as, no m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentacion-comer-sano-comer-bien-heladera-meter-comida-caliente-refrigerador_1_10828852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jan 2024 12:00:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Se puede meter comida caliente en la heladera?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación sana,alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En ocho años creció 21% la cantidad de alumnos que almuerzan en comedores escolares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/educacion/ocho-anos-crecio-21-cantidad-alumnos-almuerzan-comedores-escolares_1_10827588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55059293-15af-41d5-830c-5f1fbc71540a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En ocho años creció 21% la cantidad de alumnos que almuerzan en comedores escolares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el último informe de Argentinos por la Educación, en 2022, 1.860.000 de chicos recurrieron a la escuela para una de sus comidas. La cobertura de este servicio varía en cada provincia. Formosa, Córdoba, CABA y Entre Ríos las que cuentan con mayor número de niños y adolescentes beneficiarios.</p></div><p class="article-text">
        El aumento de la pobreza se ve reflejado en la situaci&oacute;n de los comedores escolares, donde cada vez m&aacute;s chicos asisten para recibir el almuerzo: en ocho a&ntilde;os, el n&uacute;mero de alumnos que toma una de las comidas en la escuela creci&oacute;  21%, una cifra que es mucho m&aacute;s dram&aacute;tica en los sectores m&aacute;s pobres, donde m&aacute;s del 45% de los estudiantes recurre al colegio para poder almorzar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2022, un total de 1.860.000 alumnos de todo el pa&iacute;s recibieron un almuerzo gratuito en sus escuelas p&uacute;blicas</strong>, seg&uacute;n datos del &uacute;ltimo informe del Observatorio de Argentinos por la Educaci&oacute;n &ldquo;Programas de alimentaci&oacute;n en escuelas de gesti&oacute;n estatal&rdquo;. La cifra es mucho m&aacute;s elevada de lo que era hace 8 a&ntilde;os: en 2014, 323.000 alumnos utilizaban el programa de comedores escolares, lo que representa un <strong>incremento del 21% en menos de una d&eacute;cada</strong>. Se trata de una suba que supera ampliamente el aumento de la matr&iacute;cula que, para el mismo per&iacute;odo, fue de s&oacute;lo el 6%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Evolución de la cantidad de beneficiarios del almuerzo gratuito en escuelas públicas entre 2014 y 2022."
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            <span class="title">
                Evolución de la cantidad de beneficiarios del almuerzo gratuito en escuelas públicas entre 2014 y 2022.                            </span>
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        En el caso de los chicos que desayuna en la escuela tambi&eacute;n se registra un alza. En el plazo bajo an&aacute;lisis, subi&oacute; un 21,3% de modo que, para 2022, ya hab&iacute;a 2.843.000 de menores de edad que completaban su primera comida del d&iacute;a gracias a la escuela.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos observado que este refrigerio ha tenido un impacto positivo en los estudiantes, ya que es un <strong>factor importante en el desarrollo de los procesos cognitivos y en su rendimiento acad&eacute;mico</strong>. Adem&aacute;s, es una buena iniciativa para despertar en los j&oacute;venes el inter&eacute;s por las pr&aacute;cticas de alimentaci&oacute;n saludable y, en muchos casos, la generaci&oacute;n o profundizaci&oacute;n de buenos h&aacute;bitos&rdquo;, explicaron desde la Fundaci&oacute;n Agrupar, que ofrece becas en Goya, Corrientes.
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                    alt="Porcentaje de alumnos de entre 5 y 11 años de colegios públicos que almuerzan en un comedor escolar o retiran una vianda gratuita."
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                Porcentaje de alumnos de entre 5 y 11 años de colegios públicos que almuerzan en un comedor escolar o retiran una vianda gratuita.                            </span>
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        El <strong>documento de Argentinos por la Educaci&oacute;n </strong>&#9472;tambi&eacute;n elaborado por Eugenia Orlicki y Leyre S&aacute;enz Guill&eacute;n&#9472; deja de manifiesto la importancia de los comedores escolares para el pleno desarrollo de los ni&ntilde;os de sectores m&aacute;s vulnerables. <strong>Del total de estudiantes de entre 5 y 11 a&ntilde;os que pertenecen al quintil con menor nivel de ingreso a nivel nacional, un 45,1% utiliza este servicio</strong> para almorzar en el establecimiento educativo o retirar una vianda de manera gratuita. En el caso del quintil m&aacute;s rico, esa proporci&oacute;n se reduce al 16,1%.
    </p><p class="article-text">
        Si se analiza la situaci&oacute;n de los adolescentes de entre 12 y 17 a&ntilde;os, la brecha persiste. El 26,5% de los chicos m&aacute;s vulnerables asiste a un comedor escolar mientras que, para quienes cuentan con mayores recursos, el porcentaje cae al 7,7%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Porcentaje de alumnos de entre 12 y 17 años de colegios públicos que almuerzan en un comedor escolar o retiran una vianda gratuita."
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                Porcentaje de alumnos de entre 12 y 17 años de colegios públicos que almuerzan en un comedor escolar o retiran una vianda gratuita.                            </span>
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        &ldquo;<strong>Los comedores escolares en contextos socioecon&oacute;micos dif&iacute;ciles cumplen un rol fundamental.</strong> Tienen en sus manos la oportunidad de alimentar saludablemente a las nuevas generaciones de argentinos, quienes en muchos casos se ven privados de ello en sus hogares. La alimentaci&oacute;n sana contribuye tambi&eacute;n a los aprendizajes&rdquo;, afirm&oacute; Cecilia Adrogu&eacute;, coautora del informe.
    </p><h3 class="article-text">Formosa y C&oacute;rdoba, las provincias con m&aacute;s alumnos en comedores escolares</h3><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s federal como la Argentina, los programas de alimentaci&oacute;n escolar dependen de las disposiciones de los gobernadores de modo que el nivel de inversi&oacute;n en este servicio y su cobertura var&iacute;a de una provincia a otra. De hecho, el informe de Argentinos por la Educaci&oacute;n revela que no existe un marco legal que permita unificar a nivel nacional las metas de ingesta de energ&iacute;a y nutrientes para que los estudiantes puedan lograr un aprendizaje adecuado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del 2022, <strong>Formosa, C&oacute;rdoba y la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires (CABA) son las jurisdicciones con mayor proporci&oacute;n de beneficiarios de comedores escolares</strong>, con un alcance del 45%, 44% y 37% de su matr&iacute;cula, respectivamente. Le siguen Entre R&iacute;os (37%), Corrientes (36%) y Santa Fe (32%).
    </p><p class="article-text">
        En el extremo opuesto, Misiones (10%), San Luis (9%), La Pampa (8%), Mendoza (7%) y Neuqu&eacute;n (7%) destacan como las provincias con menor cobertura. <strong>Santa Cruz</strong> es un caso incluso m&aacute;s extremo dado que <strong>ning&uacute;n estudiante accede a este programa nutricional</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Porcentaje de alumnos de escuelas públicas beneficiarios del almuerzo gratuito por provincia en 2014 y 2022.                            </span>
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        Las provincias deben trabajar para garantizar la disponibilidad de comedores escolares, especialmente en parajes rurales donde el derecho a la alimentaci&oacute;n a veces encuentra obst&aacute;culos para su plena satisfacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;En la ruralidad, el acceso a una alimentaci&oacute;n nutritiva y saludable se dificulta por cuestiones econ&oacute;micas o de aislamiento</strong>. Muchas veces, las infancias que habitan estos entornos se alimentan exclusivamente de las comidas que pueden ofrecer las instituciones educativas. En este sentido,<strong> los servicios de alimentaci&oacute;n escolar son un facilitador para alcanzar una alimentaci&oacute;n adecuada. Este es un aspecto m&aacute;s en el que las escuelas se encuentran invisibilizadas</strong>, y por el cual es necesario continuar trabajando para que las infancias accedan a su derecho&rdquo;, plante&oacute; Sof&iacute;a Moggia, secretaria de Grupo Tateti, una asociaci&oacute;n civil de madrinas y padrinos de colegios rurales.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abigail Contreiras Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/educacion/ocho-anos-crecio-21-cantidad-alumnos-almuerzan-comedores-escolares_1_10827588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jan 2024 09:21:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En ocho años creció 21% la cantidad de alumnos que almuerzan en comedores escolares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comedores,escuelas,Niños y Adolescentes,alimentación sana,Argentinos por la Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué frutas y a qué hora es mejor comerlas para evitar los efectos perjudiciales de la fructosa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/a-que-hora-es-mejor-comer-fruta_1_10814887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69396261-6a4c-4572-8e52-f99c7c28ab45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué frutas y a qué hora es mejor comerlas para evitar los efectos perjudiciales de la fructosa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor responde a la pregunta de Sasau, lector de elDiario.es, sobre el consumo de fructosa para evitar posibles consecuencias negativas sobre nuestra salud.</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué consumo de fruta y a qué hora sería el idóneo para evitar los efectos perversos de la fructosa?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sasau</span>
                                        <span>—</span> lector de elDiario.es
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os se pens&oacute; que la fructosa era un az&uacute;car presente en la fruta y que no ten&iacute;a m&aacute;s impacto en la salud que el de su contenido en calor&iacute;as. Tambi&eacute;n se sab&iacute;a que la fructosa no hace aumentar los niveles de glucosa en sangre como otros az&uacute;cares y se recomendaba para diab&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, recientes estudios indican que la fructosa puede tener un papel determinante en la incidencia de algunas enfermedades, como la obesidad. En concreto, un estudio publicado este a&ntilde;o plantea que una de las posibles causas que contribuyen a esta es la &ldquo;<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/oby.23920" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hip&oacute;tesis de la supervivencia por la fructosa</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La fructosa y la ganancia de peso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La fructosa impide el trabajo de las mitocondrias, los org&aacute;nulos que producen la energ&iacute;a dentro de las c&eacute;lulas. Esto crea en el organismo la&nbsp;'ilusi&oacute;n' de que no hay suficiente energ&iacute;a, por lo que los sistemas de control del apetito se desactivan en el cerebro y esto nos induce a comer m&aacute;s y ganar peso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este efecto de la fructosa puede ser una herencia de nuestra evoluci&oacute;n, cuando solo hab&iacute;a az&uacute;car al final del verano, en forma de fruta madura y miel. La fructosa nos 'ayudaba' as&iacute; a comer m&aacute;s de lo normal y almacenar grasa para sobrevivir al invierno.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hoy en d&iacute;a tenemos acceso a la fructosa durante todo el a&ntilde;o. Pero hay una diferencia: la mayor parte de la fructosa que consumimos no procede de la fruta. En su lugar, procede del az&uacute;car com&uacute;n o sacarosa, una mol&eacute;cula que se descompone en un 50% de glucosa y un 50% de fructosa. Es el az&uacute;car lo que ha convertido a la fructosa en un problema de salud.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mayor parte de la fructosa que consumimos no procede de la fruta. En su lugar, procede del azúcar común o sacarosa, una molécula que se descompone en un 50% de glucosa y un 50% de fructosa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="https://www.vanesacortes.es/nutricionista-online/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dietista-nutricionista Vanesa Cort&eacute;s G&oacute;mez</a>, responsable de la unidad de obesidad en Cl&iacute;nica Parejo y Ca&ntilde;ero de Espa&ntilde;a, &ldquo;hay que distinguir el tipo de fructosa que estamos ingiriendo, no es lo mismo consumir fructosa en un refresco azucarado que en una naranja&rdquo;. Por establecer una comparaci&oacute;n, una lata de Coca-Cola contiene 37 gramos de az&uacute;car, de los cuales 18 gramos son de fructosa, mientras que una naranja mediana tiene tres veces menos, solo 6 gramos de fructosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, seg&uacute;n explica Cort&eacute;s: &ldquo;Una naranja que viene con su matriz alimentaria reporta beneficios para el control de la glucemia&rdquo;, ya que la fibra que contiene evita que suban r&aacute;pidamente los niveles de insulina. Para la especialista &ldquo;hay que preferir la fruta entera frente a los jugos, aunque sean naturales, y tomar aquellas que se pueda con su piel, siempre lav&aacute;ndolas bien antes de su consumo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Verdades y mitos de la fructosa</h3><p class="article-text">
        En Internet y redes sociales se pueden encontrar muchas recomendaciones sobre c&oacute;mo consumir la fruta que en su mayor parte no tienen base cient&iacute;fica. Estas son algunos de los mitos m&aacute;s comunes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La fruta por la noche engorda: &ldquo;la fruta no engorda por s&iacute; misma, de hecho, no existen alimentos que adelgacen o engorden por s&iacute; mismos&rdquo;, aclara Vanesa Cort&eacute;s. Sin embargo, consumir az&uacute;car en exceso por la noche s&iacute; puede tener un impacto debido a que, seg&uacute;n explica Cort&eacute;s, &ldquo;la insulina es una hormona diurna que tiene mayor actividad como transportadora durante las horas solares&rdquo;.</li>
                                    <li>La fruta se debe consumir antes de las comidas porque es saciante: para Cort&eacute;s, &ldquo;esta afirmaci&oacute;n no tiene evidencia cient&iacute;fica, podemos consumir la fruta antes o despu&eacute;s de las comidas sin problema&rdquo;. No obstante, la dietista recomienda &ldquo;comenzar las comidas principales con una fuente de vegetales (no fruta), ya que generan saciedad y menores picos de glucosa en sangre&rdquo;.</li>
                                    <li>Beber jugos o <em>smoothies</em> es una forma de obtener los beneficios para la salud de varias piezas de fruta: para Cort&eacute;s, esta receta &ldquo;es un mito, ya que, al estar trituradas o exprimidas, se pierde la fibra provocando un pico de glucosa en sangre y sin generar saciedad al consumirlas&rdquo;.</li>
                                    <li>La fruta despu&eacute;s de las comidas interfiere con la digesti&oacute;n. &ldquo;En absoluto&rdquo;, aclara Cort&eacute;s. &ldquo;De hecho, hay algunas frutas que poseen enzimas digestivas y ayudan a la digesti&oacute;n, como la pi&ntilde;a, que tiene bromelina o la&nbsp;papaya con papa&iacute;na&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">Frutas con m&aacute;s o menos fructosa</h3><p class="article-text">
        La fructosa de la fruta no es un problema pues para la mayor&iacute;a de las personas, a no ser que se consuma concentrada en forma de jugo, mermelada o deshidratada (como en las pasas). En estos casos la cantidad ingerida es mucho mayor. Sin embargo, algunas personas no tienen la capacidad de metabolizar la fructosa correctamente y esto les puede provocar problemas digestivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Vanesa Cort&eacute;s: &ldquo;En realidad no es una intolerancia, sino un problema de mala absorci&oacute;n intestinal, provocado porque no hay buena salud digestiva, disbiosis [alteraci&oacute;n de la microbiota intestinal] o alg&uacute;n otro tipo de trastorno digestivo funcional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos casos el tratamiento implica una fase de eliminaci&oacute;n de la fructosa de la dieta, seguida de una reintroducci&oacute;n progresiva para poder estimar la tolerancia que tiene el sistema digestivo de la persona afectada. Las frutas y los alimentos que estas personas deben evitar son la miel, d&aacute;tiles y frutas deshidratadas, manzanas, peras, membrillo, cerezas, duraznos, damascos, moras, mango y sand&iacute;a, principalmente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay frutas que tienen un contenido muy bajo en fructosa o que incluso carecen de ella: plátano, papaya, lima, limón, mandarina, naranja, kiwi, uvas, piña, melón, coco y arándanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por el contrario, hay frutas que tienen un contenido muy bajo en fructosa o que incluso carecen de ella. Las frutas que estas personas con intolerancia pueden consumir son principalmente banana, papaya, lima, lim&oacute;n, mandarina, naranja, kiwi, uvas, anan&aacute;, mel&oacute;n, coco y ar&aacute;ndanos.
    </p><p class="article-text">
        Las frutas secas son las que tienen mayor contenido en fructosa, por ejemplo, las uvas pasas, ciruelas o los higos secos, que contienen 34, 28 y 24 gramos de fructosa por cada 100 gramos, respectivamente. La miel es pr&aacute;cticamente la mitad fructosa en peso. El sirope de agave es una de las fuentes de fructosa m&aacute;s concentradas que hay, con un 80% de fructosa, mucho m&aacute;s que el sirope de ma&iacute;z alto en fructosa, que tiene entre un 55 y un 60%.
    </p><p class="article-text">
        Estas fuentes concentradas de az&uacute;cares y fructosa son las que tienen mayor probabilidad de causar problemas, no solo a las personas intolerantes, sino a quienes se preocupen por su salud y su peso. En comparaci&oacute;n, el contenido de fructosa en la fruta fresca es muy reducido y la hora a la que se consuma no tiene influencia significativa.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;*Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> </em>publicado por Oberon.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/a-que-hora-es-mejor-comer-fruta_1_10814887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jan 2024 11:47:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué frutas y a qué hora es mejor comerlas para evitar los efectos perjudiciales de la fructosa?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación sana,alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se puede congelar otra vez un producto que ya fue descongelado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/congelar-vez-producto-descongelado_1_10808370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94f31f65-fd19-4aad-b7d2-b9a4f14199be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se puede congelar otra vez un producto que ya fue descongelado?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si recongelamos un alimento debemos asumir que existe algún riesgo y que este depende sobre todo del proceso de descongelación.</p></div><p class="article-text">
        Todos recurrimos alguna vez a comida del freezer con buenas intenciones. Sacamos unos trozos de pollo y los ponemos en la heladera con la idea de prepararlos para la cena de m&aacute;s tarde. Pero, sea por el motivo que sea, por descuido, falta de tiempo o de ganas, esos pedazos de carne permanecen en la heladera durante unos d&iacute;as. &iquest;Podemos volver a congelarlos cuando nos acordemos de ellos de nuevo? Una cuesti&oacute;n que no est&aacute; de m&aacute;s recordar durante estos d&iacute;as, en los que la compra previa de productos frescos y su congelaci&oacute;n para preparar m&aacute;s adelante es algo habitual.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Descongelar para volver a congelar?</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque la congelaci&oacute;n es un sistema de conservaci&oacute;n de los alimentos efectivo que nos permite mantenerlos en buen estado durante m&aacute;s tiempo, tambi&eacute;n tiene sus limitaciones y necesidades: evita que los microorganismos proliferen y ralentiza los procesos qu&iacute;micos que llevan a la degradaci&oacute;n de los alimentos. Sin embargo, no los mata ni los elimina, solo los mantiene aletargados durante un tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, cuando descongelamos un alimento que ten&iacute;a microorganismos antes de congelarlo y los ponemos de nuevo a temperatura ambiente, estos pueden volver a reproducirse. Hablamos sobre todo de bacterias que crecen bien fuera de la heladera como <em>E.coli, Salmonella, Listeria monocytogenes y Campylobacter</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que volver a congelar un producto as&iacute; signifique que podemos estar guardando alimentos con m&aacute;s carga microbiana que antes de la congelaci&oacute;n y que, simplemente, los situamos en espera hasta que empecemos a descongelarlos de nuevo. Otro aspecto clave que debemos tener en cuenta tambi&eacute;n es que el agua que se desprende con la congelaci&oacute;n se convierte en un medio perfecto para que se multipliquen los microorganismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) <a href="https://www.efsa.europa.eu/sites/default/files/2021-04/date-marking-infographic-es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aconseja</a> &ldquo;no volver a congelar los alimentos despu&eacute;s de descongelar&rdquo;. El motivo que apuntan los expertos por el que es mejor no hacerlo radica en lo que acabamos de comentar: los alimentos congelados pueden contener bacterias que proliferen tras la descongelaci&oacute;n y, por tanto, pueden provocar una intoxicaci&oacute;n alimentaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Departamento de Agricultura estadounidense (USDA) tampoco recomienda congelar ning&uacute;n alimento que haya quedado <a href="https://www.fsis.usda.gov/food-safety/safe-food-handling-and-preparation/food-safety-basics/freezing-and-food-safety" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuera de la heladera durante m&aacute;s de dos horas</a>. A temperaturas superiores a los 30&ordm;C, los expertos estadounidenses establecen un periodo no superior a una hora.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La clave est&aacute; en la descongelaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Si recongelamos un alimento debemos asumir que existe alg&uacute;n riesgo y que este depende sobre todo del proceso de descongelaci&oacute;n. Porque no todo vale a la hora de descongelar. Lo m&aacute;s recomendable es hacerlo en la heladera para no llegar a una temperatura en la que las bacterias se empiecen a sentir c&oacute;modas (a partir de los 8&ordm;C)&nbsp;&ndash;si lo dejamos a temperatura ambiente pronto se supera esta cifra y el riesgo aumenta. Esto nos obligar&aacute; a sacar la comida con antelaci&oacute;n, al menos 12 horas antes de prepararla.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de descongelaci&oacute;n es fundamental hacerlo sobre una rejilla para impedir que los jugos que se desprenden permanezcan en contacto con el alimento. Este l&iacute;quido, como hemos comentado, es un perfecto aliado en la proliferaci&oacute;n de bacterias, por tanto, es clave que no se mezcle con el producto.
    </p><p class="article-text">
        Si usamos el microondas para descongelar debemos tener presente que se trata de un sistema que, a pesar de ser el m&aacute;s r&aacute;pido, no es el m&aacute;s homog&eacute;neo. Esto significa que nos pueden quedar algunas partes congeladas y otras no. Para impedir que esto suceda, podemos cortar los alimentos en trozos peque&ntilde;os y repartirlos bien en un plato, removi&eacute;ndolos de vez en cuando. Es importante cocinar enseguida el alimento porque es posible que nos hayan quedado algunas partes medio cocinadas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.fda.gov/media/80676/download" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Descongelar a temperatura ambiente</a> es una pr&aacute;ctica de riesgo alto que es mejor evitar. Aunque en algunos casos, como verduras y hortalizas, se pueden cocinar directamente, sin descongelar, en agua hirviendo si antes las hemos troceado y escaldado.
    </p><p class="article-text">
        Otra desventaja de congelar, descongelar y volver a congelar y descongelar est&aacute; en que la comida se vuelve muy blanda. Esto se debe a que la mayor&iacute;a de alimentos contienen agua que, cuando se congela, se expande y las paredes celulares se rompen, lo que da una consistencia poco apetecible. La excepci&oacute;n son los alimentos ultracongelados, es decir, aquellos que se someten a un proceso de congelaci&oacute;n r&aacute;pida, por tanto, sufren un enfriamiento brusco para alcanzar la temperatura de m&aacute;xima cristalizaci&oacute;n en un tiempo inferior a las cuatro horas.
    </p><p class="article-text">
        Un congelador dom&eacute;stico no alcanza esta rapidez y la congelaci&oacute;n es mucho m&aacute;s lenta.
    </p><h3 class="article-text"><strong>C&oacute;mo podemos volver a congelar un alimento sin riesgos</strong></h3><p class="article-text">
        La Agencia Espa&ntilde;ola, Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (AESAN) tambi&eacute;n nos dice que &ldquo;nunca se debe congelar de nuevo un alimento que se ha descongelado&rdquo;. Pero apunta una excepci&oacute;n: &ldquo;a no ser que se cocine antes de volver a congelarlo&rdquo; a m&aacute;s de 70&ordm;C durante al menos dos minutos. Teniendo en cuenta que los microorganismos suelen desarrollarse a temperaturas de entre 4&ordm;C y 65&ordm;C, a medida que estas son inferiores o superiores, los pat&oacute;genos son eliminados. Con una cocci&oacute;n adecuada, el problema de volver a congelar quedar&iacute;a resuelto.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, tras la cocci&oacute;n debe dejarse enfriar, almacenar en un recipiente herm&eacute;tico y congelar de nuevo para usarlos en otra ocasi&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante tener en cuenta c&oacute;mo se ha descongelado ese alimento. Si este proceso lo hemos hecho bien &ndash;en la heladera, con una rejilla, como hemos apuntado&ndash; disminuye el riesgo. Aunque lo m&aacute;s recomendable es, si rescatamos los filetes de pollo del inicio, no congelarlos de nuevo en crudo.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor que podemos hacer es cocinarlos, bastar&iacute;a con pasarlos por la plancha con un poco de aceite y, entonces s&iacute;, una vez fr&iacute;os podemos volver a congelarlos de nuevo mejor en un envase de vidrio si no vamos a consumirlos de inmediato. Con ello conseguimos cambiar su estructura molecular y evitamos que se produzcan cambios en la textura y el color.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/congelar-vez-producto-descongelado_1_10808370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jan 2024 15:57:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Se puede congelar otra vez un producto que ya fue descongelado?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación sana,alimentación saludable,Alimentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué es mejor cenar y desayunar temprano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/es-mejor-cenar-temprano_1_10803039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5355306-54d4-4327-bbdf-ccd653c234e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es mejor cenar y desayunar temprano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro reloj biológico regula el ritmo de todos los procesos del cuerpo, incluida la digestión, lo que explicaría por qué también importa cuándo comemos.</p></div><p class="article-text">
        Sabemos que la cantidad y la calidad de los alimentos que consumimos influyen en nuestra salud. Una dieta rica en verduras, frutas, cereales integrales y prote&iacute;nas magras puede ayudarnos a mantenernos saludables, mientras que ingerir alimentos procesados puede hacer todo lo contrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde siempre escuchamos que la obesidad y algunas enfermedades asociadas como las card&iacute;acas son el resultado de la cantidad y el tipo de alimentos que consumimos. Pero tambi&eacute;n es importante atender al momento en el que comemos. Lo importante no es solo lo que comemos sino tambi&eacute;n cu&aacute;ndo lo hacemos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Por qu&eacute; es importante la hora a la que comemos</strong></h3><p class="article-text">
        Hay varias razones que justifican este fen&oacute;meno, el ritmo circadiano es una de ellas. Este proceso interno natural es el que regula nuestro ciclo-vigilia durante un periodo de 24 horas. Adem&aacute;s de hacernos sentir m&aacute;s cansados al final del d&iacute;a o en alerta durante la ma&ntilde;ana, tambi&eacute;n regula el ritmo de los procesos del cuerpo, incluyendo la digesti&oacute;n, el metabolismo y la regulaci&oacute;n del apetito porque secreta ciertas hormonas basadas en qu&eacute; y cu&aacute;ndo comemos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos estudios muestran &ldquo;como la relaci&oacute;n entre la alimentaci&oacute;n y los ritmos circadianos se relacionan con el desarrollo de patolog&iacute;as como el c&aacute;ncer o alteraciones en el metabolismo de la glucosa&rdquo;, dice Irene Villal&oacute;n, coordinadora del &aacute;rea dietista-nutricionista del <a href="https://centrocristinaandrades.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Cristina Andrades</a>, en Espa&ntilde;a. Seg&uacute;n la especialista, esto se debe a que &ldquo;los ritmos circadianos influyen en los procesos y v&iacute;as metab&oacute;licas relacionados con la nutrici&oacute;n y la alimentaci&oacute;n, as&iacute; como la ingesta de alimentos regula, a su vez, el sistema circadiano&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, debemos pensar en la salud, as&iacute; como en el desarrollo de enfermedades, como la suma de varios factores que convergen en una persona. &ldquo;Dichos factores est&aacute;n relacionados con la gen&eacute;tica, la epigen&eacute;tica, as&iacute; como el entorno, el contexto sociocultural y econ&oacute;mico, la contaminaci&oacute;n, la sanidad, el estilo de vida&hellip; y no es sorprendente que uno de los m&uacute;ltiples factores que pueden influir sea el horario de las comidas&rdquo;, explica Villal&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; beneficios nos aporta cenar temprano</strong></h3><p class="article-text">
        De acuerdo con los resultados de un <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-023-43444-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> del Instituto de Salud Global de Barcelona y expertos franceses, publicado en Nature Communications, la hora a la que comemos podr&iacute;a influir en nuestro riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Realizado en una muestra de m&aacute;s de 100.000 personas entre 2009 y 2022, la investigaci&oacute;n sugiere que realizar la primera o la &uacute;ltima comida tarde se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los expertos, una persona que desayuna a las nueve de la ma&ntilde;ana tiene un 6% m&aacute;s de probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular que alguien que come a las ocho de la ma&ntilde;ana. En cuanto a la cena, los expertos admiten que hacerlo despu&eacute;s de las nueve de la noche se asocia con un aumento del 28% en el riesgo de enfermedad cerebrovascular, en comparaci&oacute;n con cenar antes de las ocho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n un ayuno nocturno mayor &ndash;el tiempo que pasa entre la &uacute;ltima comida del d&iacute;a y la primera del d&iacute;a siguiente&ndash; se relaciona con un menor riesgo de enfermedad cerebrovascular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Villal&oacute;n, la evidencia apunta a que &ldquo;un horario m&aacute;s temprano de ingestas parece estar m&aacute;s sincronizado con los ritmos biol&oacute;gicos de nuestro organismo. Durante el d&iacute;a y la noche hay un perfil de secreci&oacute;n de distintas hormonas diferente&rdquo;. As&iacute;, &ldquo;cenar tarde puede influir en ese patr&oacute;n de secreci&oacute;n hormonal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Nuestro horario habitual respeta estos patrones? &ldquo;El horario m&aacute;s extendido de la mayor parte de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola no sigue este patr&oacute;n a causa de los horarios de trabajo y las costumbres socioculturales que tenemos&rdquo;, admite Villal&oacute;n. &iquest;Hay una hora ideal para cenar? &ldquo;No hay una respuesta concreta&rdquo;, afirma la nutricionista. S&iacute; es verdad que investigaciones como la citada sugieren que, desde el punto de vista biol&oacute;gico, &ldquo;un horario m&aacute;s temprano de ingestas puede ser m&aacute;s beneficioso al estar m&aacute;s sincronizado con el ritmo circadiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para Villal&oacute;n la clave est&aacute;n en que cada persona &ldquo;encuentre el patr&oacute;n con el que m&aacute;s pueda encajar y que pueda sostener&rdquo;. Estudios como estos &ldquo;aportan informaci&oacute;n &uacute;til para entender la influencia de determinados factores en la salud&rdquo;, dice. Lo que explicar&iacute;a tambi&eacute;n que &ldquo;no todas las recomendaciones pueden aplicarse de la misma manera a personas en distintas circunstancias y para nada contribuimos a la salud de esa persona si no lo tenemos en cuenta&rdquo;, matiza la especialista.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; ocurre si cenamos tarde?</strong></h3><p class="article-text">
        En una <a href="https://www.cell.com/cell-metabolism/fulltext/S1550-4131(22)00397-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> publicada en Cell Metabolism, los expertos se preguntan qu&eacute; mecanismos explicar&iacute;an el hecho de que cenar tarde se relacione con la obesidad. Los resultados revelan que comer m&aacute;s tarde tiene efectos sobre el hambre y las hormonas reguladoras del apetito, la leptina y la grelina, que influyen en nuestras ganas de comer. En concreto, los niveles de leptina, que indica saciedad, disminuyen durante las 24 horas si se come m&aacute;s tarde en comparaci&oacute;n de si se come m&aacute;s pronto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para Villal&oacute;n &ldquo;responder a si cenar tarde engorda m&aacute;s que cenar pronto con un s&iacute; es muy reduccionista&rdquo;. S&iacute; es cierto, admite la nutricionista, que puede ser un factor que influya en el peso y la grasa corporal, pero no es el &uacute;nico ni determinante para que una persona engorde o adelgace.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los estudios muestran que, al igual que otros procesos y rutas, la regulaci&oacute;n hambre-saciedad, el metabolismo y las hormonas est&aacute;n influidas por los ritmos circadianos y, dentro de los factores que se ven influidos por su desregulaci&oacute;n est&aacute;n la grasa y el peso corporal. Dos par&aacute;metros que est&aacute;n a su vez influidos y regulados por muchos otros factores&rdquo;, dice Villal&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener en cuenta, como apunta la nutricionista, que &ldquo;la salud es compleja y multidimensional, por tanto, lo que m&aacute;s contribuye a preservarla es tener en cuenta el conjunto de factores que contribuyen a hacerlo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/es-mejor-cenar-temprano_1_10803039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Dec 2023 15:32:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué es mejor cenar y desayunar temprano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación saludable,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué alimentos te cansan más y cuáles te dan energía y vitalidad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentos-cansan-dan-energia-vitalidad_1_10795191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2d04d29-5d67-4e47-91d6-a9522fc8838d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué alimentos te fatigan y qué alimentos te dan energía y vitalidad?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fatiga afecta a millones de personas, sobre todo por la falta de sueño de calidad, pero la dieta también tiene mucho que ver, especialmente la que produce inflamación.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo andas de energ&iacute;a? Quiz&aacute; tengas una sensaci&oacute;n de cansancio y agotamiento, como una falta de vitalidad, incluso despu&eacute;s de dormir bien. Puede que lo que sientas es una falta de motivaci&oacute;n y te cueste participar en actividades, incluso las placenteras, como salir con amigos. O a lo mejor es una falta de concentraci&oacute;n y que se te olvidan cosas constantemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos son s&iacute;ntomas de fatiga y si tienes alguno o varios, no eres para nada un caso especial. Seg&uacute;n el estudio&nbsp;de&nbsp;2020 <a href="https://www.boiron.es/noticias/8-de-cada-10-espanoles-han-sentido-fatiga-desde-el-confinamiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mapa de la fatiga en Espa&ntilde;a</a> de Sigma Dos para Boiron, 16 millones de espa&ntilde;oles, un 34,4% de la poblaci&oacute;n, afirmaban sentirse cansada de manera frecuente. Para dos tercios de los encuestados, el cansancio percibido era tanto f&iacute;sico como mental. Mientras que el cansancio mental afectaba principalmente a las mujeres y en general a las personas menores de 55 a&ntilde;os, la fatiga f&iacute;sica era m&aacute;s propia de los hombres y mayores de 55 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas posibles causas para la fatiga ya que es un fen&oacute;meno muy extendido. Seg&uacute;n el mismo estudio, la causa m&aacute;s citada por m&aacute;s de la mitad de los encuestados era dormir poco y mal. En segundo lugar, muy cerca, se encontraba el estr&eacute;s, la sobrecarga de trabajo y las preocupaciones familiares
    </p><p class="article-text">
        No andaban descaminados. La fatiga que dura m&aacute;s de seis meses se clasifica como fatiga cr&oacute;nica y sus causas f&iacute;sicas suelen ser, en primer lugar, la falta de sue&ntilde;o, y en concreto la apnea del sue&ntilde;o, aunque tambi&eacute;n puede haber otras causas fisiol&oacute;gicas, como trastornos del aparato respiratorio, anemia, deficiencias de nutrientes, diabetes o trastornos de la tiroides. Sin embargo, estos son los casos menos comunes. En realidad, las principales causas, aparte de la falta de sue&ntilde;o, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34196270/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son la depresi&oacute;n y el estr&eacute;s psicosocial</a>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto la fatiga como el estr&eacute;s tienen algo en com&uacute;n: la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22732129/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inflamaci&oacute;n</a>. Las personas que padecen fatiga cr&oacute;nica tienen marcadores elevados de inflamaci&oacute;n, activaci&oacute;n del sistema inmunitario y desregulaci&oacute;n del eje HPA (hipotal&aacute;mico-pituitario-adrenal) que controla el estr&eacute;s. Todo esto es com&uacute;n en la depresi&oacute;n y en la obesidad, ya que el sobrepeso tambi&eacute;n est&aacute; relacionado con la fatiga.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que la comida influye en casi todo lo que nos ocurre, pero &iquest;hay alimentos que nos causan fatiga? Y lo m&aacute;s importante: &iquest;hay alimentos que nos hagan recuperar la energ&iacute;a?
    </p><h3 class="article-text">Alimentos que te fatigan</h3><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta lo anterior, hay ciertos alimentos que tienen muchas probabilidades de robarnos la energ&iacute;a: aquellos que no nos dejan dormir, los que aumentan la inflamaci&oacute;n y los que roban energ&iacute;a a las c&eacute;lulas. Estos son algunos de los sospechosos habituales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Az&uacute;car: puede que creas que el az&uacute;car te da energ&iacute;a y, en efecto, hace que aumente la glucosa en sangre r&aacute;pidamente. Esto puede ser peligroso, y el p&aacute;ncreas segrega la hormona insulina para retirarla. Pero cuando la cantidad de az&uacute;car es grande, aparece el fen&oacute;meno de la hipoglucemia reactiva, el organismo se 'pasa de frenada' y retira demasiada glucosa de la sangre. Esto produce una bajada brusca de glucosa entre los 90 minutos y las dos horas de comer que te deja para el arrastre. Por si fuera poco, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fructosa-azucar-fruta-riesgo-salud_1_10720134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">la fructosa</a>, presente en el az&uacute;car com&uacute;n, evita que las c&eacute;lulas accedan a la energ&iacute;a del cuerpo.</li>
                                    <li>Caf&eacute; y otras bebidas con cafe&iacute;na: aunque la cafe&iacute;na es un estimulante, su consumo excesivo, una vez se pasan los efectos excitantes, tiene otros efectos parad&oacute;jicos en los que produce que llegue menos flujo de sangre al cerebro y, con ello, dolores de cabeza, fatiga y dificultad para concentrarse. Adem&aacute;s, tomar caf&eacute; en exceso, sobre todo despu&eacute;s de la mitad del d&iacute;a, puede trastornar el sue&ntilde;o.</li>
                                    <li>Alcohol: el consumo de alcohol, de nuevo en exceso, puede afectar la calidad del sue&ntilde;o, lo que puede llevar a sentirse m&aacute;s cansado al d&iacute;a siguiente. El alcohol y sus subproductos son inflamatorios, algo que se manifiesta en la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/resaca-tienes-puedes-sobrevivir_1_10583241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">resaca</a> del d&iacute;a posterior cuando se ha tomado demasiado.</li>
                                    <li>Alimentos ultraprocesados: aunque no hay pruebas definitivas de que los productos ultraprocesados causen fatiga, s&iacute; se sabe que en su combinaci&oacute;n de az&uacute;car, grasas y aditivos <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10058108/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">producen inflamaci&oacute;n</a> y altibajos de az&uacute;car en sangre, dos de los principales factores de la fatiga. No es de extra&ntilde;ar que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34454716/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">no se recomienden</a> para las personas que sufren s&iacute;ndrome de fatiga cr&oacute;nica.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es cierto que la respuesta a ciertos alimentos puede variar de una persona a otra. Adem&aacute;s, es importante consultar a un m&eacute;dico para descartar que la fatiga sea un s&iacute;ntoma de otras enfermedades, incluyendo tumores a&uacute;n no detectados.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Alimentos que te dan energ&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Una de las funciones principales de la comida es proporcionar energ&iacute;a al organismo, por lo que esta proposici&oacute;n puede parecer superflua. Pero ya hemos visto c&oacute;mo algunos alimentos pueden hacer m&aacute;s da&ntilde;o que bien. Al contrario que en la lista anterior, buscamos alimentos que mantengan estables los niveles de az&uacute;car en sangre y, sobre todo, que reduzcan la inflamaci&oacute;n. Estos son los m&aacute;s importantes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Prote&iacute;nas: la falta de prote&iacute;nas en la dieta est&aacute; asociada a la fatiga, ya que cuando el cuerpo no recibe un aporte suficiente, empieza a comerse a s&iacute; mismo, algo <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7071235/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">muy grave a medida que envejecemos</a>. Comer pollo, pescado, huevos, legumbres y frutos secos, entre otros alimentos ricos en prote&iacute;nas, evitar&aacute; la p&eacute;rdida de masa muscular, nos mantendr&aacute; fuertes y activos, y adem&aacute;s controlar&aacute; nuestro apetito.</li>
                                    <li>Alimentos fermentados: los alimentos como el chucrut, el kimchi o el yogur nos aportan probi&oacute;ticos, es decir, bacterias vivas que mantienen nuestra microbiota estable, y prebi&oacute;ticos, fibra y az&uacute;cares para alimentar a esas bacterias. Una microbiota sana es una de las <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7589951/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">mejores garant&iacute;as contra la inflamaci&oacute;n</a> y, si reducimos la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, nos sentiremos menos fatigados.&nbsp;</li>
                                    <li>Agua: el agua no aporta energ&iacute;a en absoluto, pero la falta de agua puede dejarnos agotados mental y f&iacute;sicamente. En <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31146326/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">un estudio con estudiantes</a> a quienes se les privaba de agua durante un d&iacute;a, experimentaron peor memoria, baja autoestima, mal humor y falta de atenci&oacute;n, pero los s&iacute;ntomas desaparecieron en el momento en que bebieron agua de nuevo.</li>
                                    <li>Frutas y verduras frescas: la fruta y la verdura, especialmente las hojas verdes, son ricas en vitaminas y minerales, que evitan carencias nutricionales, y adem&aacute;s contienen fibra que mantendr&aacute; en forma a nuestra microbiota; as&iacute; como antioxidantes que ayudan a prevenir la inflamaci&oacute;n. Las frutas como los pl&aacute;tanos, las manzanas y los frutos rojos, y verduras como las espinacas y el br&oacute;coli, no solo aportan nutrientes esenciales sino tambi&eacute;n hidrataci&oacute;n y fibra.</li>
                                    <li>Cereales enteros: los cereales como el arroz integral, la quinoa o los copos de avena, al contrario que las harinas refinadas, tienen un &iacute;ndice gluc&eacute;mico bajo, lo que significa que liberan glucosa lentamente en el torrente sangu&iacute;neo, proporcionando energ&iacute;a sostenida y evitando los picos. Adem&aacute;s, proporcionan vitaminas y minerales y, especialmente en el caso de la avena, fibra soluble, la favorita de la microbiota, lo que le da sus <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31960663/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">propiedades antiinflamatorias</a>. Una posible excepci&oacute;n es el gluten presente en el trigo y otros cereales y que puede producir inflamaci&oacute;n en personas intolerantes, justo lo contrario de lo deseado.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Como suele ocurrir, no hay un alimento m&aacute;gico, como la poci&oacute;n de Asterix, que nos d&eacute; fuerza y energ&iacute;a instant&aacute;nea, y las que conocemos, como la cafe&iacute;na y otras sustancias estimulantes, nos hacen pagar su precio despu&eacute;s. M&aacute;s que una dieta para tener m&aacute;s energ&iacute;a, el factor m&aacute;s importante consiste quiz&aacute; en evitar los alimentos que nos la roban.
    </p><p class="article-text">
        *Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a> publicado por Oberon.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentos-cansan-dan-energia-vitalidad_1_10795191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Dec 2023 14:00:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué alimentos te cansan más y cuáles te dan energía y vitalidad?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación saludable,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los alimentos que es mejor no recalentar más de una vez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/son-alimentos-mejor-no-recalentar-vez_1_10795171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c467c1fe-95fc-4b47-a388-2e533232fa79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos son los alimentos que es mejor no recalentar más de una vez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recalentar alimentos es una buena manera de aprovechar la comida que ha sobrado pero, ¿cuántas veces es recomendable hacerlo?</p></div><p class="article-text">
        Nos ataca el hambre y, si no ten&iacute;amos previsto cocinar o no tenemos tiempo para preparar algo, lo primero que se nos viene a la cabeza es abrir la puerta de la heladera para ver si podemos aprovechar algunas de las <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">sobras de comida</a> y recalentarlas en el microondas. Un gesto que nos salvar&aacute; en pocos segundos y nos ayudar&aacute; a reducir el desperdicio alimentario pero que, si atendemos a la seguridad alimentaria y tambi&eacute;n a la nutrici&oacute;n, deberemos hacer con prudencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor y m&aacute;s recomendable es consumir los alimentos cuando est&aacute;n reci&eacute;n preparados. Porque, como reconoce la Agencia de Normas Alimentarias brit&aacute;nica (FSA), <a href="https://www.food.gov.uk/sites/default/files/media/document/sfbb-childminders-cooking-reheating.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recalentar significa cocinar de nuevo</a>, no solo calentar. Por tanto, deberemos tener en cuenta ciertos aspectos si vamos a hacerlo, como verificar que la comida est&aacute; muy caliente y <strong>recalentarla solo una sola vez</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Recalentamiento y p&eacute;rdida de nutrientes (en algunos casos)</strong></h3><p class="article-text">
        Todos los m&eacute;todos de cocinado suponen una alteraci&oacute;n de los nutrientes. Esta p&eacute;rdida de nutrientes depender&aacute; del efecto que ejerce el <strong>tiempo de cocci&oacute;n y la temperatura</strong> que alcanza el alimento &ndash;a mayores valores de ambos factores se producir&aacute; una mayor p&eacute;rdida de compuestos termol&aacute;biles. Si la cocci&oacute;n se elabora con agua, las sustancias hidrosolubles pasar&aacute;n al agua de cocci&oacute;n y, por tanto, se perder&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los alimentos que m&aacute;s pierden en el recalentamiento son las <strong>verduras cruc&iacute;feras</strong>. Las verduras con vitaminas solubles en agua como la vitamina C pierden parte de su contenido nutricional, seg&uacute;n este <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6049644/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>. El br&oacute;coli, el repollo, la col rizada o las coles de Bruselas entran en esta categor&iacute;a, que pierden tambi&eacute;n folato cuando la recalentamos, una vitamina B muy sensible al calor. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los tub&eacute;rculos como patatas tambi&eacute;n contienen un alto contenido de vitamina C y, al igual que las verduras cruc&iacute;feras, pierden valor nutricional al recocinarlos. Cuantas m&aacute;s veces recalentemos la comida, mayores p&eacute;rdidas de nutrientes tendr&aacute; el alimento y m&aacute;s propiedades organol&eacute;pticas empezar&aacute; a perder.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Mayor riesgo de intoxicaci&oacute;n alimentaria al recalentar ciertos alimentos</strong></h3><p class="article-text">
        Si antes <strong>cocinamos, enfriamos, almacenamos y despu&eacute;s recalentamos de forma correcta los platos deber&iacute;an ser seguros</strong> y no tendr&iacute;a que haber problemas. No hay alimentos que no podamos recalentar, pero s&iacute; debemos prestar especial atenci&oacute;n a ciertas comidas. Por ejemplo, algunas bacterias pat&oacute;genas como <em>Clostridium perfringens</em> pueden crecer en carnes, aves o salsas que no se han enfriado de forma adecuada despu&eacute;s de cocinar.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los problemas con los que podemos encontrarnos es que, si no recalentamos a la temperatura correcta, no se eliminan las bacterias da&ntilde;inas que pueden haber crecido desde que se cocin&oacute; por primera vez. Debemos prestar atenci&oacute;n a alimentos con mayor riesgo de tener bacterias y que, al recalentar pueden proliferar, como el pollo, los huevos o el pescado.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de recalentar verduras como <strong>espinacas o apio</strong> debemos tener en cuenta que contienen nitratos que se convierten en nitritos al calentarlos, por tanto, es mejor no recalentarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el arroz pasa una cosa curiosa. No deber&iacute;amos recalentarlo m&aacute;s de una vez y, si lo hacemos, debemos asegurarnos de que queda muy caliente. El problema en este caso no est&aacute; en el recalentamiento sino en la forma en la que lo hemos almacenado antes de recalentarlo. De acuerdo con las recomendaciones de <a href="https://www.food.gov.uk/safety-hygiene/home-food-fact-checker" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FSA</a>, <strong>no debemos conservar el arroz m&aacute;s de un d&iacute;a en la nevera</strong> y, cuando lo recalentemos, deberemos comprobar que el plato queda caliente por completo.
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; en que el arroz crudo puede contener <em>Bacillus cereus</em>, una bacteria con capacidad para provocar una intoxicaci&oacute;n alimentaria porque sus esporas sobreviven si se cocinan. Cuanto m&aacute;s tiempo dejamos el arroz hervido a temperatura ambiente, m&aacute;s probable es que las toxinas hagan que el arroz no sea seguro para comer.
    </p><p class="article-text">
        En general, la agencia brit&aacute;nica recomienda no volver a congelar las sobras porque cuantas m&aacute;s veces se enfr&iacute;en y recalienten los alimentos, mayor ser&aacute; el riesgo de intoxicaci&oacute;n alimentaria. Las bacterias pueden multiplicarse si se enfr&iacute;an demasiado despacio o se recalientan de manera insuficiente.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Consejo: calentar uniformemente y en porciones peque&ntilde;as</strong></h3><p class="article-text">
        Las sobras deberemos usarlas en un plazo de dos a tres d&iacute;as siempre y cuando se hayan mantenido en la nevera durante este tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los consejos que da la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (<a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/para_el_consumidor/ampliacion/cocinar_segura.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AESAN</a>) es que, al recalentar un alimento que ya ha sido cocinado antes, debemos asegurarnos de que en el interior del alimento se alcance una temperatura de 70&ordm;C durante 15 segundos. &ldquo;Lo ideal es recalentar solo la cantidad que se va a consumir, evitando as&iacute; m&uacute;ltiples recalentamientos que aumentan las probabilidades de toxiinfecciones&rdquo;, alerta la AESAN.
    </p><p class="article-text">
        La regla general es que recalentemos los alimentos de la misma manera que los hemos cocinado. En el caso de que lo hagamos en el microondas, que es la forma m&aacute;s habitual de recalentar comida, es importante removerla para asegurarnos de que tiene la misma temperatura en todas partes: puede estar muy caliente en los bordes pero fr&iacute;a en el centro, por tanto, remover la comida nos ayudar&aacute; a evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        Otra forma de evitar problemas es acelerar el proceso de cocci&oacute;n dividiendo los alimentos en cantidades m&aacute;s peque&ntilde;as, una pr&aacute;ctica que nos asegurar&aacute; que se calientan mejor.
    </p><p class="article-text">
        Si optamos por el horno, la temperatura estar&aacute; entre los 160&ordm;C y los 220&ordm;C, dependiendo del alimento, y hasta que est&eacute; completamente caliente. Y si no queremos que asados y guisos se sequen demasiado al recalentarlos podemos cubrirlos con papel de aluminio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea la forma de recalentar, lo recomendable es consumir inmediatamente y desechar las sobras que ya se hayan recalentado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/son-alimentos-mejor-no-recalentar-vez_1_10795171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Dec 2023 13:56:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos son los alimentos que es mejor no recalentar más de una vez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación sana,Seguridad Alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Hay que comer de todo”: ¿en qué consiste en realidad una dieta variada?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/dieta-variada-y-equilibrada_1_10683797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44238f0e-dcbe-4a0d-a81a-204a5ff4ffe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Hay que comer de todo”: ¿en qué consiste en realidad una dieta variada?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Poner diferentes ingredientes a la pizza no constituye una dieta variada. Estos son los alimentos necesarios para que haya equilibrio de verdad.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Alguna escuchaste eso de que hay que comer &ldquo;de todo un poco y mucho de nada&rdquo;? Forma parte tanto de la sabidur&iacute;a popular como de la mayor&iacute;a de los consejos sobre alimentaci&oacute;n sana que se ven en los medios y en las recomendaciones de las autoridades sanitarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea es asegurarse de que, incluyendo distintos grupos de alimentos, hay m&aacute;s probabilidades de obtener todos los nutrientes que el cuerpo necesita. As&iacute;, seg&uacute;n los expertos, es m&aacute;s probable obtener todo lo que el cuerpo necesita.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la definici&oacute;n de &ldquo;dieta variada&rdquo; es muy ambigua, y puede significar cosas muy diferentes para distintas personas. En Estados Unidos, la Asociaci&oacute;n Americana del Coraz&oacute;n (AHA por sus siglas en ingl&eacute;s) <a href="https://www.ahajournals.org/doi/full/10.1161/CIR.0000000000000595" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revis&oacute; los estudios disponibles</a> e inform&oacute; de que hay poco apoyo cient&iacute;fico para la idea de que una dieta variada pueda reducir el riesgo de enfermedades cr&oacute;nicas como la obesidad, enfermedades del coraz&oacute;n y diabetes. De hecho, seg&uacute;n algunos de los &uacute;ltimos estudios revisados por el comit&eacute; de la AHA, las dietas m&aacute;s variadas se asocian a peores resultados en estos aspectos.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos se encontraron con que una dieta &ldquo;variada&rdquo; no implicaba necesariamente tener una mejor salud, ya que las personas que dec&iacute;an tenerla consum&iacute;an una gran variedad, pero de alimentos procesados mezclados con otros m&aacute;s saludables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay ningún alimento imprescindible, lo que hay que tener en cuenta es la composición de esos alimentos, lo que nos aporta cada uno y con ello cubrir los nutrientes esenciales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Ortiz (@querer_comer)</span>
                                        <span>—</span> dietista-nutricionista y bióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la dietista-nutricionista y bi&oacute;loga <a href="https://www.instagram.com/querer_comer/?hl=af" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuria Ortiz Cabrera</a>, la premisa de &ldquo;comer un poco de todo&rdquo; puede en efecto llevar a error y basarse en alimentos que son menos interesantes desde un punto de vista nutricional. &ldquo;No hay ning&uacute;n alimento imprescindible, lo que hay que tener en cuenta es la composici&oacute;n de esos alimentos, lo que nos aporta cada uno y con ello cubrir los nutrientes esenciales&rdquo;, afirma Ortiz.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Por qu&eacute; comer variado</h3><p class="article-text">
        La variedad es clave porque los distintos alimentos tienen nutrientes diferentes. Llevar una dieta variada puede ser beneficioso para nuestra salud, ya que reduce los riesgos asociados a la desnutrici&oacute;n, que se produce cuando no obtenemos la cantidad adecuada de nutrientes de nuestra dieta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La falta de nutrientes puede causar debilidad muscular, disminuir la movilidad, aumentar el riesgo de enfermedades y provocar problemas respiratorios, entre otros s&iacute;ntomas. Pero lo que las directrices diet&eacute;ticas definen como &ldquo;variedad&rdquo; puede ser a menudo confuso y demasiado simplista, y muy diferente de lo que el p&uacute;blico en general puede definir como tal. Si alguien piensa que su dieta es variada porque come boller&iacute;a industrial pero tambi&eacute;n br&oacute;coli, es muy probable que no salgan las cuentas de los nutrientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones del Ministerio de Sanidad espa&ntilde;ol distribuye los alimentos en grupos: almidones (pan, papas, arroz, pasta), verduras y hortalizas, frutas, aceite de oliva (la &uacute;nica grasa recomendada), leche y l&aacute;cteos, pescados, carnes, legumbres y frutos secos. No se recomiendan los embutidos, golosinas, refrescos, <em>snacks</em>, manteca, margarina, galletitas y facturas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos pensar, entonces, en la dieta supuestamente variada de un d&iacute;a cualquiera:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Desayuno: galletitas de avena con az&uacute;car y caf&eacute; con leche </li>
                                    <li>Almuerzo: tostada de pan con aceite de oliva</li>
                                    <li>Comida: ensalada, pasta con tomate y naranja</li>
                                    <li>Merienda: un pu&ntilde;ado de almendras y una banana</li>
                                    <li>Cena: dos porciones de pizza y yogur con frutas</li>
                                    <li>Viendo la tele: dos trozos de chocolate negro</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En este men&uacute; diario est&aacute;n representados casi todos los grupos recomendados para una dieta equilibrada. Sin embargo, el c&oacute;mputo de los nutrientes indica que es muy baja en fibra (imprescindible para la microbiota intestinal), muy alta en az&uacute;car (m&aacute;s de 115 gramos de az&uacute;car) y almid&oacute;n (m&aacute;s de 130 gramos). Un tercio de las calor&iacute;as provienen de las grasas, pero hay una deficiencia de omega-3 y un exceso de omega-6.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta dieta solo contiene 61 gramos de prote&iacute;na, en general por debajo de las recomendaciones m&iacute;nimas para no caer enfermos de 0,8 gramos por kilo de peso corporal y d&iacute;a, y muy por debajo de las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26797090/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaciones &oacute;ptimas</a> de 1,2-1,6 gramos. Adem&aacute;s la dieta es deficitaria en magnesio, yodo, potasio (a pesar del pl&aacute;tano), zinc, y vitaminas A, B5, B6, D y K, entre otros nutrientes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que las directrices dietéticas definen como &#039;variedad&#039; puede ser a menudo confuso y demasiado simplista, y muy diferente de lo que el público en general puede definir como tal</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Una dieta verdaderamente variada</h3><p class="article-text">
        Que dos alimentos tengan aspectos y sabores diferentes no garantiza que aporten nutrientes diferentes. Una torta de chocolate y otra de frutillas pueden parecer distintas, pero en realidad son una mezcla casi id&eacute;ntica de grasa, almid&oacute;n y az&uacute;car. Los nutrientes que pudieran aportar las frutillas o el chocolate est&aacute;n en cantidades tan m&iacute;nimas que no justifican la distinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La panader&iacute;a industrial, los alimentos procesados como los aperitivos salados, las comidas preparadas, son en muchos casos deficitarias en nutrientes (prote&iacute;nas, vitaminas, minerales y antioxidantes). Estos alimentos ocupan un espacio en nuestras dietas que podr&iacute;amos dedicar en su lugar a otros alimentos m&aacute;s nutritivos, como verduras, legumbres, carne, pescado y marisco, alimentos fermentados y, en cantidades moderadas, frutos secos y grasas saludables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, una pizza congelada para la cena tiene unas 600 kcal. Si en su lugar la cena consiste en un filete de pescado al horno con una papa asada y br&oacute;coli salteado en aceite de oliva, las calor&iacute;as bajan a 450, pero las prote&iacute;nas se duplican, as&iacute; como los &aacute;cidos grasos omega-3, las vitaminas C, B6 y K, el f&oacute;sforo, selenio y magnesio. El br&oacute;coli tambi&eacute;n aporta poderosos antioxidantes como el sulforafano, que refuerzan los polifenoles del aceite de oliva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que dos alimentos tengan aspectos y sabores diferentes no garantiza que aporten nutrientes diferentes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es decir, no se trata de que la comida saludable 'engorde menos' porque tenga menos calor&iacute;as, sino que por las mismas calor&iacute;as, aporta una cantidad de nutrientes mucho mayor. Seg&uacute;n Nuria Ortiz, &ldquo;para que una dieta se pueda considerar variada debe incluir diferentes verduras y frutas, a ser posible teniendo en cuenta su estacionalidad para contribuir a una alimentaci&oacute;n m&aacute;s sostenible, prote&iacute;nas de buena calidad, carbohidratos complejos o granos enteros como cereales integrales, y grasas saludables como el aceite de oliva virgen extra o los frutos secos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluir la mayor variedad posible de alimentos de origen vegetal tambi&eacute;n permite combatir eficazmente una de las trampas de la variedad, que es el hecho de que, cuando las personas comen variado, comen m&aacute;s cantidad. Esto se <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4910838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pudo comprobar experimentalmente</a>. Las investigaciones demuestran que cuanto m&aacute;s comemos de un solo alimento, menos ganas tenemos de comerlo, pero, por el contrario, introducir alimentos diferentes en la comida estimula el apetito.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso en el cerebro se conoce como &ldquo;saciedad sensorial espec&iacute;fica&rdquo;, y puede aumentar el riesgo de comer en exceso. Es el motivo por el que las tiendas de donuts y las pizzer&iacute;as ofrecen una gran variedad de sabores. Pero si en lugar de obtener la variedad de alimentos procesados e hipercal&oacute;ricos la conseguimos de alimentos m&aacute;s densos en nutrientes y que aporten menos energ&iacute;a, como las verduras, frutas y distintas fuentes de prote&iacute;nas, podremos comer m&aacute;s cantidad sin que se descontrolen las calor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        *Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Quo</a> y autor del libro<em> </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> </em>publicado por Oberon.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/dieta-variada-y-equilibrada_1_10683797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Nov 2023 12:09:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Hay que comer de todo”: ¿en qué consiste en realidad una dieta variada?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación saludable,alimentación sana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué debe tener un desayuno completo y saludable?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/debe-desayuno-completo-saludable_1_10659967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65ac2e3c-72f0-4e2c-8694-2ad7c2f17b1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084100.jpg" width="1099" height="618" alt="¿Qué debe tener un desayuno completo y saludable?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desayuno dulce no es la mejor opción. Entonces, ¿en qué consiste un desayuno saludable? La respuesta a esta pregunta está en los nutrientes.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Comer&iacute;as caf&eacute; con leche y tostadas con manteca y mermelada al mediod&iacute;a? Aunque la respuesta hipot&eacute;tica sea s&iacute;, la mayor&iacute;a de las personas en los pa&iacute;ses occidentales toman alimentos distintos en el desayuno y en el resto de las comidas. Por ejemplo, dos tercios de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola toma un desayuno dulce, mientras que el resto de las comidas del d&iacute;a suelen ser saladas.&nbsp;Algo que se traslada a muchas partes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; hacemos esta distinci&oacute;n? Una parte de la explicaci&oacute;n es cultural. En los pa&iacute;ses asi&aacute;ticos la primera comida del d&iacute;a se distingue muy poco de las dem&aacute;s. Los japoneses desayunan arroz, sopa de miso y pescado a la parrilla; en China son t&iacute;picas las galletas de arroz y los bollos al vapor rellenos de carne; en Corea, kimchi, sopa y pescado o carne a la parrilla, y en Vietnam toman sopa o un bocadillo de carne y distintas verduras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desayuno occidental de hace un siglo tambi&eacute;n era muy diferente. Las galletas o migas con chorizo, o el pan con queso y panceta eran desayunos habituales en la Espa&ntilde;a rural de aquella &eacute;poca. En Estados Unidos, de donde heredamos muchas (malas) costumbres culinarias, antes de la popularizaci&oacute;n de los cereales azucarados con leche y el jugo de naranja refrigerado, el <a href="https://www.cbsnews.com/news/history-of-breakfast-in-america/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desayuno de los pioneros</a>, con huevos, avena y carne era la norma.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es uno de los pocos pa&iacute;ses del mundo donde se desayuna postre: galletitas, facturas (en su mayor parte industrial), tostadas con mermelada, o los cereales de desayuno, que colonizaron muchos hogares en la segunda mitad del siglo XX. La fruta a menudo se sustituye por jugo, que contiene enormes cantidades de az&uacute;car sin fibra, <strong>la misma cantidad que aporta una Coca-Cola</strong>. Aunque las recomendaciones de la OMS son reducir los az&uacute;cares a&ntilde;adidos a un 5% de las calor&iacute;as diarias (unos 25 gramos), es f&aacute;cil consumir cuatro veces esa cantidad en un solo desayuno.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; nos gusta tanto el desayuno dulce? Y m&aacute;s importante, &iquest;c&oacute;mo cambiar nuestro desayuno para mejor?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los expertos coinciden en que el desayuno no es necesariamente la comida más importante del día, pero las decisiones que tomamos a la hora de desayunar sí importan</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Por qu&eacute; nos gusta el desayuno dulce</h3><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en que el desayuno no es necesariamente <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1878450X17300045" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comida m&aacute;s importante del d&iacute;a</a>, pero las decisiones que tomamos a la hora de desayunar s&iacute; importan. Las ventas de cereales de desayuno y jugo de naranja llevan a&ntilde;os a la baja en Estados Unidos, algo que tambi&eacute;n se refleja en Espa&ntilde;a, donde tanto el consumo de az&uacute;car como el de sustitutos fue <a href="https://es.statista.com/estadisticas/495575/consumo-per-capita-de-azucar-y-sacarina-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cayendo en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os</a>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando nos despertamos se produce de forma natural un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0167876008007940" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pico en sangre de cortisol</a>, la conocida como hormona del estr&eacute;s, pero que en este caso es necesaria para sacarnos de la cama y empezar el d&iacute;a. Si adem&aacute;s tomamos caf&eacute; nada m&aacute;s levantarnos, estos niveles de cortisol aumentan a&uacute;n m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tiempo se sabe que hay una relaci&oacute;n entre los niveles altos de cortisol y los <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4454811/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antojos de comida dulce</a>. Adem&aacute;s, el cortisol alto tambi&eacute;n se relaciona con <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3253931/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elegir peores comidas durante el resto del d&iacute;a</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El desayuno debe representar entre el 15 y el 20% no solo de las calorías diarias, sino de los nutrientes del día</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El consenso entre los expertos es que el desayuno debe representar <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002916523047068?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el 15 y el 20%</a> no solo de las calor&iacute;as diarias, sino de los nutrientes del d&iacute;a. Por ejemplo, aunque unas tostadas con aceite de oliva aportan calor&iacute;as, carbohidratos y grasa saludable, se quedan muy cortas en fibra, prote&iacute;nas, vitaminas y minerales. Algo que se puede remediar f&aacute;cilmente a&ntilde;adiendo, por ejemplo, una pieza de fruta y dos huevos.
    </p><p class="article-text">
        Para la dietista-nutricionista y bi&oacute;loga <a href="https://www.instagram.com/querer_comer/?hl=af" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuria Ortiz</a> (@querer_comer): &ldquo;Para&nbsp;que un desayuno sea ideal, en el fondo, sus componentes deben ser los mismos que para el resto de comidas del d&iacute;a&rdquo;. Ortiz propone seguir la estructura del plato de Harvard, tambi&eacute;n recomendado por <a href="https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/alimentacionSaludable/queSabemos/comoDistribuir/historia/home.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ministerio de Sanidad en su p&aacute;gina</a>, y que representa una superaci&oacute;n de la pir&aacute;mide alimenticia de los a&ntilde;os 80. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Ortiz, el desayuno ideal &ldquo;podr&iacute;a incluir carbohidratos complejos, como pan integral o avena, que aportan energ&iacute;a y fibra; una porci&oacute;n de prote&iacute;nas, como huevos, yogur o tofu, que nos ayudar&aacute; a mantener la saciedad y a llevar a cabo funciones necesarias en el&nbsp;organismo; una raci&oacute;n de fruta, que adem&aacute;s de un aporte de fibra extra nos cargar&aacute; de vitaminas, minerales y antioxidantes, y ser&iacute;a interesante a&ntilde;adir una fuente de grasas con un buen perfil lip&iacute;dico, como los frutos secos, las semillas o la palta, que nos ayudar&aacute;n con la salud cardiovascular y cerebral, adem&aacute;s de aportar tambi&eacute;n saciedad y energ&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, estos ser&iacute;an los componentes de un desayuno variado y nutritivo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Carbohidratos complejos con fibra (avena, pan integral).</li>
                                    <li>Prote&iacute;nas (huevos, l&aacute;cteos fermentados, tofu, carne o pescado).</li>
                                    <li>Fruta fresca (no jugo).</li>
                                    <li>Grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos, palta, semillas).</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para que un desayuno sea ideal, en el fondo, sus componentes deben ser los mismos que para el resto de comidas del día</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Ortiz</span>
                                        <span>—</span> dietista-nutricionista y bióloga (@querer_comer)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">&iquest;Conviene saltarse el desayuno?</h3><p class="article-text">
        La opci&oacute;n de saltarse el desayuno y repartir la ingesta en el resto de las comidas del d&iacute;a se ha convertido en un tema de discusi&oacute;n tanto en c&iacute;rculos acad&eacute;micos como en redes sociales. Algunos estudios sugieren que el desayuno ayuda a mejorar la concentraci&oacute;n y a controlar el peso, mientras que otros argumentan que no es esencial y que el ayuno intermitente de ventana de alimentaci&oacute;n, en el que se omite una comida que puede ser el desayuno, podr&iacute;a tener beneficios para la salud.
    </p><p class="article-text">
        Para dilucidar esta cuesti&oacute;n hay que tener en cuenta qu&eacute; tipo de evidencia cient&iacute;fica se presenta. En su mayor&iacute;a, se trata de estudios de poblaciones, que solo pueden encontrar asociaciones entre tomar o no tomar desayuno y la incidencia de enfermedades. Sin embargo, esto no es una prueba de que el desayuno, o su ausencia, sean la causa; ya que hay otros muchos factores que entran en juego y no se pueden controlar, como el tipo de actividad f&iacute;sica o la composici&oacute;n del resto de las comidas del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, una revisi&oacute;n de estudios reciente revel&oacute; que saltarse el desayuno estaba asociado con una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31918985/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor incidencia de obesidad y sobrepeso</a>, independientemente de la edad, sexo, regi&oacute;n de origen o situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Sin embargo, es imposible saber si, por ejemplo, las personas que ya padecen obesidad son m&aacute;s propensas a saltarse el desayuno para intentar controlar su peso. Tambi&eacute;n se han encontrado asociaciones entre saltarse el desayuno y un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31023424/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ayuno intermitente es una herramienta que se podría aplicar en ciertos casos y siempre con un asesoramiento. No obstante, el desayuno no es imprescindible ni obligatorio, como la cultura popular nos ha hecho creer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Ortiz</span>
                                        <span>—</span> dietista-nutricionista y bióloga (@querer_comer)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por el contrario, otra revisi&oacute;n de m&aacute;s de diez estudios <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35340783/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no fue capaz de encontrar ninguna relaci&oacute;n</a> entre saltarse el desayuno y la indigencia de obesidad y sobrepeso. Cuando se han realizado ensayos aleatorios controlados, los de m&aacute;s alta calidad, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28063876/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ha habido diferencias entre desayunar y no desayunar</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mundo real, es mucho m&aacute;s importante la calidad de la comida que se consume y el estilo de vida cuando se elimina el desayuno. Por ejemplo, las personas que se saltaban el desayuno antes de hacer ejercicio por la ma&ntilde;ana en realidad <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31321428/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">com&iacute;an menos el resto del d&iacute;a</a>. Por el contrario, en otras poblaciones saltarse el desayuno <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12821884/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; relacionado con el sedentarismo</a>, el consumo de tabaco y el sobrepeso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A d&iacute;a de hoy no se ha demostrado que saltarse el desayuno proporcione ventajas para la salud. El ayuno intermitente es una herramienta que se podr&iacute;a aplicar en ciertos casos y siempre con un asesoramiento. No obstante, el desayuno no es imprescindible ni obligatorio, como la cultura popular nos ha hecho creer&rdquo;, apunta Nuria Ortiz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/debe-desayuno-completo-saludable_1_10659967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Nov 2023 11:20:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué debe tener un desayuno completo y saludable?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[alimentación saludable,alimentación sana,Desayuno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los alimentos que se pueden comprar congelados sin perder calidad nutricional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/son-alimentos-comprar-congelados-perder-calidad-nutricional_1_10655156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1706f1df-d4c7-4c15-8ac2-3692fd584814_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos son los alimentos que puedes comprar congelados sin pérdida de calidad nutricional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los alimentos congelados tienen muchas ventajas, entre ellas, mantienen sus propiedades nutricionales mejor que los frescos en la mayoría de los casos.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Compr&aacute;s alimentos congelados? A pesar de su omnipresencia y del aumento de sus ventas, algunos consumidores a&uacute;n se resisten a comprar productos congelados. Aunque los egipcios ya utilizaban nieve resguardada del calor en pozos para preservar alimentos, la venta de alimentos congelados empez&oacute; en Estados Unidos en los a&ntilde;os 30 del siglo XX, y solo se hizo popular con la adopci&oacute;n de los frigor&iacute;ficos caseros a partir de los a&ntilde;os 50.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La congelaci&oacute;n de alimentos presenta muchas ventajas, como la prolongaci&oacute;n de la vida &uacute;til, la posibilidad de consumir alimentos fuera de temporada, la mejora de la seguridad alimentaria y la disminuci&oacute;n de los riesgos de contaminaci&oacute;n de alimentos, y la reducci&oacute;n del desperdicio producido por los alimentos que se estropean en casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.iriworldwide.com/en-gb/insights/publications/frozen-food" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de la consultora IRI</a>, los espa&ntilde;oles gastaron casi 2.800 millones de euros en alimentos congelados entre enero y septiembre de 2022, un 7,6 % m&aacute;s que el mismo per&iacute;odo de 2021. El mayor gasto corresponde a los helados, que en general no tienen demasiados micronutrientes&nbsp;que preservar, as&iacute; como los alimentos preparados, segundos en la lista. Sin embargo, en tercer lugar aparecen las verduras y hortalizas, que experimentaron el mayor incremento en gasto, seguidas de pescados y mariscos, especialmente merluza y bacalao, aunque en esta categor&iacute;a descendieron las ventas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos congelados tambi&eacute;n permiten a las familias planificar sus men&uacute;s semanales y sus compras, reducir los viajes al supermercado, y en definitiva, ahorrar dinero. Sin embargo, hay varios mitos asociados a los alimentos congelados, como por ejemplo pensar que son de peor calidad que los alimentos frescos, o que con la congelaci&oacute;n pierden nutrientes importantes, como vitaminas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, la congelaci&oacute;n presenta muchas ventajas frente a otros sistemas de conservaci&oacute;n de alimentos. Los alimentos frescos refrigerados se conservan unos d&iacute;as, frente a varios meses para los congelados. A pesar de los trucos que aparecen en TikTok para, por ejemplo, conservar zanahorias en agua dentro de la nevera durante semanas, existe un alto riesgo de que aparezcan bacterias como las que producen el botulismo, algo que no ocurre en la congelaci&oacute;n. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos congelados tambi&eacute;n conservan en general mejor sus propiedades originales de sabor y textura frente a los alimentos en lata, en aceite o en vinagre. La congelaci&oacute;n es una de las formas m&aacute;s eficientes de preservar alimentos, pero es cierto que algunos nutrientes y propiedades organol&eacute;pticas pueden verse afectados en el proceso, aunque esto depende en gran medida del alimento:
    </p><h3 class="article-text">Frutas y verduras</h3><p class="article-text">
        En general, las frutas y verduras que son congeladas poco despu&eacute;s de su cosecha tienden a conservar la mayor&iacute;a de sus nutrientes, incluyendo las vitaminas C y A, y los fitonutrientes, al ralentizar el proceso de degradaci&oacute;n. De hecho, algunos estudios han descubierto que los productos congelados pueden tener <a href="https://pubs.acs.org/doi/10.1021/jf5058793" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">niveles m&aacute;s altos de ciertos nutrientes</a> en comparaci&oacute;n con los productos frescos.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en fresas, zanahorias, espinacas, guisantes y br&oacute;coli, el contenido de vitamina C (&aacute;cido asc&oacute;rbico) fue el mismo que en los alimentos frescos, mientras que en choclo, chauchas y ar&aacute;ndanos, los niveles de vitamina C eran significativamente m&aacute;s altos en las muestras congeladas que en las frescas.
    </p><p class="article-text">
        La vitamina B2 (rivoflavina) se conserv&oacute; igual en los alimentos congelados y en los frescos, y fue mayor incluso en el caso del br&oacute;coli congelado. La vitamina E presentaba valores mucho m&aacute;s altos en las arvejas, zanahorias y choclo congelados que en los frescos. Tampoco hubo diferencias significativas en el contenido de beta caroteno de las jud&iacute;as verdes y el br&oacute;coli congelado. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Pescados y mariscos</h3><p class="article-text">
        La congelaci&oacute;n r&aacute;pida de pescados y mariscos justo despu&eacute;s de su captura ayuda a conservar sus &aacute;cidos grasos omega-3, que se oxida f&aacute;cilmente en el caso del pescado fresco. El resto de los nutrientes esenciales como prote&iacute;nas, grasas y minerales <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8269608/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no se ven afectados por el proceso de congelaci&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las propiedades nutricionales se conservan, a&uacute;n hay personas que consideran que el pescado congelado tiene peor calidad que el fresco. Seg&uacute;n un <a href="https://www.frdc.com.au/sites/default/files/products/2017-179-DLD.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a>, esto depende mucho del proceso de congelaci&oacute;n. Una congelaci&oacute;n lenta e inadecuada puede ser perjudicial, y provocar cambios en la estructura muscular y la p&eacute;rdida de agua de la carne. Sin embargo, con los avances actuales en tecnolog&iacute;a para la congelaci&oacute;n r&aacute;pida a temperaturas muy bajas, inmediatamente despu&eacute;s de la captura, se minimizan estos cambios. En el estudio, diversas muestras de pescado bien manipulado y congelado r&aacute;pidamente fueron imposibles de distinguir por su calidad del pescado fresco refrigerado.
    </p><h3 class="article-text">Carnes</h3><p class="article-text">
        La carne, especialmente si se congela a temperaturas muy bajas poco tiempo despu&eacute;s del sacrificio, tiende a mantener un buen perfil nutricional, <a href="https://www.researchgate.net/publication/325897973_Effect_of_Freezing_on_the_Quality_of_Meat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluyendo prote&iacute;nas, hierro y vitaminas del complejo B</a>. Como en el caso del pescado, una congelaci&oacute;n inadecuada puede hacer que aparezcan cristales de hielo que cambien la textura, pero en este caso pueden hacer que la carne resulte m&aacute;s tierna. Un posible inconveniente es que la carne descongelada se oxida m&aacute;s r&aacute;pidamente que la fresca, perdiendo el color rojo por la oxidaci&oacute;n de la prote&iacute;na mioglobina, un proceso que es algo m&aacute;s lento en la carne fresca. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Legumbres y cereales</h3><p class="article-text">
        Alimentos como las chauchas, el arroz y la pasta cocida pueden ser congelados con una p&eacute;rdida m&iacute;nima de nutrientes, aunque la textura puede verse afectada durante el proceso de descongelaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante tener en cuenta que el tiempo y la temperatura son factores clave. Cuanto m&aacute;s r&aacute;pido se congele el alimento y m&aacute;s baja sea la temperatura de almacenamiento, menor ser&aacute; la p&eacute;rdida de nutrientes, y tambi&eacute;n ser&aacute;n m&aacute;s leves las alteraciones de la textura de los alimentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que algunos productos, como las ensaladas o ciertos tipos de frutas, pueden sufrir cambios irreversibles en su textura una vez descongelados. Adem&aacute;s, la congelaci&oacute;n no elimina los microorganismos, solo detiene su crecimiento; por lo tanto, los alimentos deben manipularse de manera segura antes y despu&eacute;s de la congelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esto incluye el famoso mito de que un alimento descongelado no se puede volver a congelar. Sin embargo, esta regla solo se aplica a los alimentos que hayan alcanzado la temperatura ambiente, o que hayan sido calentados o cocinados despu&eacute;s de descongelarlos. Seg&uacute;n los estudios del Departamento de Agricultura de EE UU y la <a href="https://extension.umn.edu/preserving-and-preparing/refreezing-food#:~:text=When%20is%20it%20safe%20to,more%20than%203%2D4%20days." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Minnesota</a>, se pueden volver a congelar con seguridad alimentos congelados que se hayan descongelado, siempre que se descongelen en la nevera a una temperatura inferior a 5 grados y durante no m&aacute;s de tres o cuatro d&iacute;as. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/son-alimentos-comprar-congelados-perder-calidad-nutricional_1_10655156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Nov 2023 13:56:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos son los alimentos que se pueden comprar congelados sin perder calidad nutricional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación sana,alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy hipertenso, ¿qué hago con la sal?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hipertension-sal-consumo_1_10568879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb5c93ab-869c-42fb-bc0e-283c363cde52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy hipertenso, ¿qué hago con la sal?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una forma de reducir la cantidad de sal en la dieta es mantener el salero lejos de la mesa y de las cocinas, aunque buena parte del sodio que consumimos procede de alimentos procesados.</p></div><p class="article-text">
        La sal es esencial para nuestro cuerpo y para muchas funciones. Pero es de sobra conocida tambi&eacute;n la relaci&oacute;n entre el consumo de sodio y la hipertensi&oacute;n, ya que una ingesta elevada puede afectar de manera negativa al control de la hipertensi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los adultos, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) recomienda, en condiciones normales, consumir <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/salt-reduction#:~:text=Para%20los%20adultos%3A%20la%20OMS,sal%20por%20d%C3%ADa%20(1)." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos de cinco gramos</a> &mdash;un poco menos de una cucharada peque&ntilde;a de caf&eacute;&mdash; de sal al d&iacute;a. Por ejemplo, en Espa&ntilde;a, la ingesta de sal supera con creces esta recomendaci&oacute;n. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sostiene que una ingesta de cinco gramos al d&iacute;a es suficiente para satisfacer nuestras necesidades.
    </p><p class="article-text">
        Pero los datos publicados de la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (AESAN) sobre el consumo de sal en los espa&ntilde;oles indican que se ingiere <a href="https://plancuidatemas.aesan.gob.es/PLAN_CUIDATE/conocelasal/por-que-necesitamos-la-sal.htm#:~:text=En%20Espa%C3%B1a%2C%20los%20datos%20actuales,muy%20superior%20a%20la%20recomendada." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">9,8 gramos de sal al d&iacute;a</a>, casi el doble de lo recomendado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La OMS publicaba en marzo de este a&ntilde;o el primer <a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789240069985" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Informe mundial sobre la reducci&oacute;n de la ingesta de sodio</em></a>, en el que advierte de las consecuencias que tiene para la salud el consumo descontrolado de sal. Por ello trabaja para crear conciencia y reducir la ingesta mundial de sodio en un 30% para el a&ntilde;o 2025.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo aumenta la sal la presi&oacute;n arterial?</h2><p class="article-text">
        Hay varios mecanismos que vinculan el alto consumo de sal con la hipertensi&oacute;n. Uno de ellos es la retenci&oacute;n de agua, es decir, que a mayor ingesta de sal aumenta la retenci&oacute;n de agua, lo que provoca una expansi&oacute;n en las paredes de los vasos sangu&iacute;neos que eleva la presi&oacute;n arterial y provoca un aumento del gasto card&iacute;aco.
    </p><p class="article-text">
        Si, por desgracia, ya tenemos una presi&oacute;n arterial alta e hipertensi&oacute;n, es decir, nuestros niveles est&aacute;n por encima de 140 mmHg y 90 mmHg, el consumo de sal aumenta a&uacute;n m&aacute;s esta presi&oacute;n, lo que se asocia a un mayor riesgo de enfermedades card&iacute;acas, accidentes cerebrovasculares y enfermedades renales.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, la hipertensi&oacute;n no aparece como consecuencia de ninguna enfermedad, sino que acostumbra a ser m&aacute;s bien un problema al que nos exponemos por predisposici&oacute;n familiar y factores como el sedentarismo, el sobrepeso y el consumo de mucha sal.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, reducir el consumo de sal es una de las formas m&aacute;s sencillas de reducir tambi&eacute;n la presi&oacute;n arterial. Se estima que una reducci&oacute;n en el consumo de <a href="https://www.actiononsalt.org.uk/salthealth/factsheets/pressure/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sal de diez gramos por d&iacute;a a seis gramos</a> disminuir&iacute;a en un 16% las muertes por accidentes cerebrovasculares y un 12% las provocadas por enfermedades coronarias.
    </p><p class="article-text">
        Se ha demostrado tambi&eacute;n que <a href="https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD004937.pub2/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una reducci&oacute;n de aproximadamente 1,75 gramos de sodio</a> por d&iacute;a se asocia con un descenso medio de la presi&oacute;n arterial de 5,4/2,8 mmHg en personas con hipertensi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos efectos pueden no ser los mismos para todos, ya que depende de factores como la presi&oacute;n arterial de cada individuo, el nivel de consumo de sal, la gen&eacute;tica o el uso de medicamentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La relación entre el consumo de sodio y la hipertensión."
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            <span class="title">
                La relación entre el consumo de sodio y la hipertensión.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos reducir el consumo de sal</h2><p class="article-text">
        Una de las formas m&aacute;s f&aacute;ciles de reducir los niveles de sal que consumimos es <strong>no a&ntilde;adir m&aacute;s a la hora de cocinar y alejar el salero</strong> de la mesa. Pero, como advierte la dietista-nutricionista <a href="https://sarajimenezh.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Jim&eacute;nez</a>, &ldquo;la sal del salero no es la &uacute;nica culpable. De poco vale que la eliminemos si no se mejoran otros aspectos de la alimentaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la experta, &ldquo;la sal del salero solo representa el 15% de la sal que solemos consumir. Un 10% est&aacute; presente de forma natural en el alimento y el 75% proviene de la llamada 'sal oculta', es decir, la que tomamos sin darnos cuenta, la que est&aacute; en productos ultraprocesados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, a la hora de seguir una alimentaci&oacute;n si tenemos hipertensi&oacute;n, deberemos prestar atenci&oacute;n a otros aspectos como:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Priorizar alimentos fresco</strong>s que, en general, suelen tener una concentraci&oacute;n de sal m&aacute;s baja: frutas y verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales de calidad y semillas, que se puede completar con huevos, l&aacute;cteos, pescados y carnes de calidad.</li>
                                    <li><strong>Evitar los alimentos congelados, instant&aacute;neos, sopas de sobre, salsas, jugos, conservas</strong>, frutos secos salados, quesos (excepto el fresco), embutido, carnes ahumadas, precocinados, curadas o deshidratadas, y la pasteler&iacute;a envasada o industrial, snacks, refrescos y alcohol. &ldquo;El pan tambi&eacute;n es un alimento que se debe eliminar &mdash;excepto el pan sin sal&mdash; porque es uno de los alimentos que m&aacute;s cantidad de sal nos aporta&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez.</li>
                                    <li>A la hora de cocinar <strong>optar sobre todo por m&eacute;todos como la cocci&oacute;n al vapor</strong>, a la plancha o en estofado ya que conservan mejor el sabor y, por tanto, evitamos que la comida sea ins&iacute;pida. Al hervir la verdura, evitaremos hacerlo en exceso, entre 15 y 20 minutos son suficientes. Podemos usar tambi&eacute;n aceites con gusto o perfumados con or&eacute;gano o ajo y especias y hierbas arom&aacute;ticas.&nbsp;</li>
                                    <li><a href="https://journals.lww.com/co-lipidology/Abstract/2014/02000/Health_effects_of_sodium_and_potassium_in_humans.12.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sustituir la sal de sodio por sal de potasio</a>: se ha demostrado que reducir la primera y aumentar el consumo de la segunda puede disminuir la presi&oacute;n arterial y mejorar la salud f&iacute;sica general. Los alimentos ricos en potasio incluyen frutos secos como pasas, lentejas, patatas, espinacas, br&oacute;coli, aguacates y pl&aacute;tanos. Tambi&eacute;n podemos usar especias a la hora de cocinar. &ldquo;Existen infinidad de ellas que le dan un toque de sabor muy bueno a las comidas&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n &ldquo;es interesante tener en cuenta la <a href="https://www.eldiario.es/era/dieta-dash-manera-comer-disenada-prevenir-hipertension_1_9839016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta DASH</a>, una dieta saludable baja en sal, sobre todo en personas con tensi&oacute;n alta porque se prioriza mucho el consumo de frutas, verduras, legumbres, frutos secos naturales, cereales integrales de calidad, entre otros&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez, que matiza que, para que funcione, no solo debemos tener en cuenta lo que comemos o dejamos de comer, sino que debemos poner atenci&oacute;n a la pr&aacute;ctica de ejercicio f&iacute;sico.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; nos dicen las etiquetas y c&oacute;mo debemos interpretarlas</h2><p class="article-text">
        Uno de los problemas a la hora de interpretar las etiquetas es que solemos considerar que son la misma cosa la sal y el sodio. Pero, como advierte la Sociedad Europea de Cardiolog&iacute;a (<a href="https://www.escardio.org/Journals/E-Journal-of-Cardiology-Practice/Volume-22/salt-and-hypertension-current-views" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ESC</a>), no son lo mismo. La sal es un compuesto qu&iacute;mico formado por sodio y cloruro, mientras que el sodio es un mineral y uno de los componentes qu&iacute;micos que componen la sal.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, podemos afirmar que el contenido en sal de un alimento a otro puede variar mucho. Adem&aacute;s, la mayor parte de la sal que comemos est&aacute; oculta en los alimentos que compramos y a la vez productos similares pueden variar de forma dr&aacute;stica en la cantidad de sal que contienen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consultar la <a href="https://plancuidatemas.aesan.gob.es/PLAN_CUIDATE/conocelasal/el-etiquetado.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informaci&oacute;n nutricional</a> nos sirve para ver si tienen un contenido bajo (0,25 gramos de sal por menos de 100 gramos) &mdash;son los m&aacute;s recomendables&mdash;, medio (0,25-1,25 gramos de sal por 100 gramos) o alto (1,25 gramos de sal o m&aacute;s por 100 gramos).
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde nos sirve tener clara la distinci&oacute;n entre sal y sodio, ya que en las etiquetas vienen los gramos de sodio, que tendremos que multiplicar por 2,5 para saber la cantidad de sal que contienen. As&iacute;, si un alimento contiene 0,19 gramos de sodio por 100 gramos, tiene de contenido de sal 0,475 gramos, que ser&iacute;a un contenido medio de sal.
    </p><p class="article-text">
        Un producto <strong>bajo en sal</strong> no tiene m&aacute;s de 0,12 gramos por 100 gramos de producto, mientras que uno <strong>muy bajo en sodio </strong>est&aacute; en los 0,04 gramos por 100 gramos y uno <strong>sin sal</strong> en no m&aacute;s de 0,0005 gramos por 100 gramos.
    </p><p class="article-text">
        Como advierte la Sociedad Espa&ntilde;ola de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n (SEEN), la cantidad <a href="https://www.seen.es/modulgex/workspace/publico/modulos/web/docs/apartados/1088/150420_103946_9241185157.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de sal que consumimos est&aacute; relacionada con la cantidad de alimento que ingerimos.</a> As&iacute;, no siempre ser&aacute;n los alimentos con mayor contenido los que nos aportar&aacute;n m&aacute;s cantidad de sal, ya que, si tomamos mucha cantidad de un alimento con cantidad media de sal, al final acabaremos ingiriendo mucha sal. Pero si comemos dos o tres aceitunas, muy altas en sal, la cantidad de sodio puede que no sea excesiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hipertension-sal-consumo_1_10568879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Oct 2023 10:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy hipertenso, ¿qué hago con la sal?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación sana,alimentación saludable,hipertensión,Sal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colesterol malo: seis cosas a comer y otras seis a moderar para mantenerlo bajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/colesterol-malo-cosas-comer-evitar_1_10565543.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69d841d2-448b-4654-abc5-6477f83e75d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colesterol malo: seis cosas a comer y otras seis a moderar para mantenerlo bajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unos niveles altos de colesterol implican, de los 50 años en adelante, un sensible aumento del peligro de sufrir problemas cardíacos, hepáticos y circulatorios.</p></div><p class="article-text">
        Colesterol es la <strong>palabra maldita</strong> a partir de los 50; aquella que nos hace recordar que por edad debemos cuidarnos si no queremos entrar en el futuro m&aacute;s o menos inmediato grupo de personas de alto riesgo de no llegar a los ochenta, siquiera a los setenta, ya que la mayor incidencia de problemas card&iacute;acos se da entre estas edades.
    </p><p class="article-text">
        Entendemos por colesterol el conjunto de grasas que circulan por nuestra sangre. Hay <strong>colesterol 'bueno'</strong>, que son las grasas solubles, y<strong> 'malo'</strong>, que son las insolubles. Estas &uacute;ltimas, dada su tendencia a precipitarse y depositarse en venas y arterias, van formando una acumulaci&oacute;n que <strong>va cerrando el di&aacute;metro arterial</strong> y puede llegar a taponarlo.
    </p><p class="article-text">
        Si as&iacute; lo hace, seremos v&iacute;ctimas de un <strong>ictus</strong> que nos puede dejar medio cuerpo paralizado o peor: puede dejar nuestro cerebro sin ox&iacute;geno, con lo que morir&aacute;. Tambi&eacute;n, sin llegar a taponar una arteria, el colesterol va limitando la <strong>circulaci&oacute;n arterial</strong>, con lo que <strong>fuerza al coraz&oacute;n</strong> a trabajar m&aacute;s. Como consecuencia, la posibilidad de que el coraz&oacute;n colapse (el <strong>infarto</strong>) por el esfuerzo se dispara.
    </p><p class="article-text">
        Queda pues claro que acumular colesterol 'malo' no es una cosa buena en absoluto. Pero, <strong>&iquest;c&oacute;mo y de d&oacute;nde viene este colesterol?</strong> En su mayor parte de la alimentaci&oacute;n, y sobre todo de la ingesta de <strong>grasas saturadas de origen animal e industriales</strong>. Por saturadas entendemos que tienen todos sus &aacute;tomos fuertemente enlazados y por lo tanto pueden asociarse poco con otros compuestos del entorno sangu&iacute;neo: se disuelven poco y mal, como la arenilla en un r&iacute;o, que forma diques.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, si queremos tener unos <strong>niveles no peligrosos</strong> de colesterol 'malo' -en proporci&oacute;n moderada es incluso necesario- debemos cuidar qu&eacute; podemos comer y qu&eacute; alimentos debemos evitar o al menos moderar. As&iacute; como hay ciertos alimentos que suben el colesterol, otros pueden bajarlo, al contener cantidades de colesterol 'bueno', que desplaza al otro en la sangre y puede ayudar a reducir los tapones de las arterias.
    </p><h3 class="article-text">Alimentos buenos que reducen el colesterol 'malo'</h3><p class="article-text">
        <strong>1. Productos de la huerta. </strong>Productos de la huerta. Las hotalizas como el tomate, el pepino, la calabaza, el calabac&iacute;n, el ajo, la cebolla, las berenjenas o los pimientos ayudan a tener unos niveles de colesterol 'del malo' bajos. Podemos ingerirlas al horno o a la brasa, en ensaladas o incluso crudas. Su punto fuerte es que aportan fibra vegetal que alimenta la flora intestinal. Esta favorece que se absorba a nivel intestinal el colesterol 'del bueno'. 
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        <strong>2. Aceites vegetales.</strong> La compresi&oacute;n de semillas vegetales como el girasol, la colza o la canola dan lugar a aceites que impulsan la absorci&oacute;n intestinal del colesterol 'bueno' frente al 'malo' gracias a sus <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81cido_graso_monoinsaturado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;cidos grasos monoinsaturados</a>. Pero en especial el <strong>aceite de oliva</strong>, que contiene &aacute;cido oleico y fitosteroles, es muy eficaz como <strong>protector cardiovascular</strong>, adem&aacute;s de ser el complemento natural de la mayor&iacute;a de las hortalizas. Hay dietas que lo limitan por una <strong>dudosa cuesti&oacute;n cal&oacute;rica</strong>. Sin embargo, siempre que sea crudo es muy recomendable incluirlo en todas las comidas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Legumbres.</strong> Garbanzos, lentejas, habas, pintas, guisantes o jud&iacute;as tiernas son valiosas por su aporte de <strong>fibra</strong> y su elevado <strong>nivel proteico</strong>. Son <strong>fundamentales</strong> en toda alimentaci&oacute;n equilibrada, e imprescindibles para bajar el colesterol 'malo' gracias a componentes como las lecitinas, las saponinas y las isoflavonas. Las saponinas captan el colesterol 'malo' de los alimentos y lo 'secuestran' para que no pueda ser absorbido por el intestino y pase a la sangre. Las isoflavinas impiden que el colesterol se oxide en la sangre y precipite, y las lecitinas lo hacen incluso m&aacute;s soluble, aunque <a href="http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/complementos_dieteticos/2005/04/25/141576.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimamente se las discute</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. El pescado azul.</strong> Sardina, at&uacute;n, caballa, chicharro, bonito, salm&oacute;n y tantos pescados grasos tiene que tener presencia regular en nuestra dieta para que sus <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81cido_graso_poliinsaturado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;cidos grasos poliinsaturados</a> Omega-3 nos protejan del colesterol malo al ser <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Vasodilataci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vasodilatadores</a> arteriales. Se aconseja un consumo de pescado azul fresco de dos a tres veces por semana. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>5. Los frutos secos.</strong> Especialmente las nueces pero tambi&eacute;n avellanas o almendras son ricos en &aacute;cidos Omega-3, al igual que el pescado azul. Se pueden incluir en ensaladas o en bizcochos caseros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Frutas.</strong> No valen los jogos; hay que comer la pieza <strong>con piel y pulpa</strong>. Manzanas, uvas, frutillas y c&iacute;tricos destacan por su cantidad de fibra vegetal, que absorbe el agua, frena el paso del bolo alimenticio e impulsa de este modo una buena mezcla con los jugos de la bilis. Como consecuencia pasa a la sangre menos colesterol 'malo' desde el intestino. Entramos en este grupo la banana y la palta, como portadores de grasas vegetales que favorecen el colesterol 'bueno'.
    </p><h3 class="article-text">Productos que aportan colesterol 'malo'</h3><p class="article-text">
        <strong>1. Embutidos.</strong> En oto&ntilde;o la OMS clasific&oacute; oficialmente estos derivados como potencialmente cancer&iacute;genos. Pero sin entrar en pol&eacute;micas, lo cierto es que conviene moderar el consumo de carnes curadas y embutidos. Su contenido en &aacute;cidos grasos saturados los hace grandes precursores del colesterol 'malo' en la dieta. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Las carnes rojas.</strong> Si bien su prote&iacute;na es de alta calidad, tienen mucha grasa mezclada en la fibra muscular y hacen subir el colesterol 'malo'. Es recomendable limitar su consumo y alternarlas con carne de pavo o pechuga de pollo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>3. Manteca.</strong> Es pura grasa saturada y es mejor moderar mucho su ingesta. Igual pasa con la margarina, que es un aceite vegetal al que se satura sus grasas para que tenga la consistencia de la mantequilla. La opci&oacute;n del desayuno debe ser una tostada con aceite y sal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Galletitas.</strong> Aparte de un desbarajuste diet&eacute;tico bestial, las galletitas van llenas de grasas saturadas y precursoras del colesterol 'malo'. Dicen que aportan grasas vegetales, pero es casi seguro que est&aacute;s se han <strong>saturado artificialmente</strong>. Es importante ense&ntilde;ar a nuestros hijos a renunciar a las galletitas los m&aacute;s posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Derivados del chocolate.</strong> Si bien el chocolate puro tiene sus propiedades positivas, aunque el az&uacute;car que suele llevar ya crea problemas, los derivados son <strong>puro veneno</strong> para nuestras arterias. Su <strong>porcentaje de cacao</strong> es m&iacute;nimo, y muchas veces hasta inexistente, y en cambio van a tope de grasas saturadas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>6. Huevos. </strong>Los dejamos en el limbo, pues son muy buenos por diversas cuestiones, como el aporte de vitamina B o su prote&iacute;na. Ahora bien, consumidos sistem&aacute;ticamente suponen <a href="http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/guia-alimentos/carnes-huevos-y-derivados/2013/04/19/216474.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un incremento importante de colesterol</a> a la dieta, aunque recientes estudios indicar&iacute;an que <a href="https://midietacojea.com/2014/10/31/diga-colestelol-no-colesterol-nos-hemos-equivocado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no aumentan el colesterol en sangre tanto como se cre&iacute;a</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eric Santaona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/colesterol-malo-cosas-comer-evitar_1_10565543.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Oct 2023 11:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colesterol malo: seis cosas a comer y otras seis a moderar para mantenerlo bajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[alimentación sana,Alimentación,alimentación saludable]]></media:keywords>
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