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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - pareja]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pareja/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - pareja]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA["Ley del hielo" en las relaciones de pareja: qué es y por qué no hay que aplicarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ley-hielo-relaciones-pareja-no-hay-aplicarla_1_9247886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da894e54-df5c-4550-9e85-b8c5af158963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Ley del hielo&quot; en las relaciones de pareja: qué es y por qué no hay que aplicarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas personas, cuando se enojan, deciden ignorar al otro, no le hablan y actúan como si no existiera.</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es bastante habitual en no pocas relaciones, quiz&aacute; m&aacute;s de las que se podr&iacute;a imaginar. Una de las dos personas se enoja con la otra y -en lugar de expresarlo y dar sus motivos para tratar de remediar la situaci&oacute;n- asume la actitud contraria: deja de hablar y <strong>act&uacute;a con indiferencia y frialdad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la conducta que se conoce como &ldquo;ley del hielo&rdquo;, un conjunto de comportamientos que persiguen el fin de ignorar al otro, como <strong>una forma de &ldquo;castigo</strong>&rdquo; por lo que (se supone) ha hecho mal y esperar que pida disculpas o enmiende su error.
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, cuando se habla de esta &ldquo;ley del hielo&rdquo; se alude a las relaciones de pareja. Sin embargo, tambi&eacute;n puede aparecer en <strong>otros tipos de v&iacute;nculos</strong>: de amistad, padres o madres con sus hijos e hijas, otras relaciones de parentesco, etc.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo se manifiesta la &ldquo;ley del hielo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son las maneras en que la acci&oacute;n de ignorar al otro se ponen de manifiesto? Enumeramos a continuaci&oacute;n <strong>algunas de las formas m&aacute;s comunes</strong>. La persona que aplica la &ldquo;ley del hielo&rdquo;:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Finge que no escucha a la otra persona.</li>
                                    <li>Cuando acepta haber escuchado, <strong>no responde o lo hace con monos&iacute;labos</strong>.</li>
                                    <li>Niega que haya alg&uacute;n problema, que se sienta mal, que algo le haya molestado, etc.</li>
                                    <li>No atiende las llamadas ni responde los mensajes, o lo hace cuando ha pasado mucho tiempo.</li>
                                    <li>Pasa por alto lo que la otra persona le cuenta, le pide o necesita, o <strong>muestra desinter&eacute;s</strong> por ello.</li>
                                    <li><strong>Evita el contacto visual y f&iacute;sico</strong>, como si la otra persona fuese invisible o no existiera.</li>
                                    <li>Elude las actividades sociales con la otra persona, e incluso deshace planes acordados con anterioridad.</li>
                                    <li><strong>Advierte el desconcierto y el sufrimiento</strong> del otro debido a su modo de ignorarlo, y pese a ello se mantiene en su actitud.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aplicar la &ldquo;ley del hielo&rdquo; consiste en <strong>una actitud agresivo-pasiva y una forma de abuso emocional</strong>, que tiene importantes efectos negativos no solo sobre la persona que la sufre, sino tambi&eacute;n sobre la propia relaci&oacute;n entre ambas.
    </p><h3 class="article-text">Efectos negativos de ignorar al otro</h3><p class="article-text">
        En la persona que sufre &ldquo;la ley del hielo&rdquo;, lo primero que aparece es la <strong>incertidumbre</strong>, porque en muchos casos desconoce a qu&eacute; se debe la actitud del otro y, por lo tanto, no sabe a qu&eacute; atribuirla y c&oacute;mo interpretarla. Esto genera ansiedad, estr&eacute;s emocional, desaz&oacute;n y tristeza.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, sobre todo en los casos en que estas situaciones se repiten con frecuencia, la v&iacute;ctima tambi&eacute;n experimenta otras consecuencias: inseguridad, preocupaci&oacute;n constante, <strong>persistente sensaci&oacute;n de que algo no va bien</strong>, desgaste de la autoestima.
    </p><p class="article-text">
        La v&iacute;ctima tambi&eacute;n puede sentir miedo o culpa. Y tambi&eacute;n pueden surgir sentimientos o reacciones de <strong>fastidio, enojo o ira</strong>, lo que a su vez es probable que moleste a&uacute;n m&aacute;s al otro, haciendo que &ldquo;endurezca&rdquo; sus medidas de frialdad. Es decir, que procure ignorarlo todav&iacute;a m&aacute;s, como en una suerte de c&iacute;rculo vicioso.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, en ocasiones, llega al punto de estar tan pendiente de esta tensi&oacute;n que <strong>deja de hacer su vida normal</strong> por miedo a que la otra persona se enoje. En este punto es cuando el abuso emocional alcanza algunas de sus cotas m&aacute;s altas.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con los perjuicios para la relaci&oacute;n, estas din&aacute;micas conducen a que la comunicaci&oacute;n sea mucho m&aacute;s pobre, lo cual a su vez puede ser causa de nuevos y numerosos problemas.
    </p><p class="article-text">
        Esto deriva en una <strong>baja capacidad para resolver los conflictos</strong>, y en consecuencia muchos problemas no se resuelven sino que van quedando &ldquo;enquistados&rdquo; en la historia de la pareja (o de la relaci&oacute;n de la que se trate). Se llega a producir una dependencia emocional de parte de quien sufre hacia quien ejerce esta &ldquo;ley&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo salir de la &ldquo;ley del hielo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se puede hacer? Lo primero es tratar de descubrir la existencia del problema. Muchas personas act&uacute;an de esta manera de forma inconsciente, seguramente <strong>condicionadas por su mochila existencial</strong>. Por lo general, tampoco se dan cuenta del sufrimiento que su conducta provoca.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, reconocer que se trata de una pr&aacute;ctica recurrente y <strong>entender los perjuicios que genera</strong> son el primer paso para resolverlo. El silencio o la indiferencia no son la soluci&oacute;n de ning&uacute;n problema, y utilizarlos como &ldquo;castigo&rdquo; no conduce a nada bueno.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta, adem&aacute;s, que la molestia o el enojo de quien aplica la &ldquo;ley del hielo&rdquo; pueden <strong>ni siquiera tener motivos reales</strong>. Existen actitudes y situaciones, sobre todo en las relaciones de pareja, que a menudo generan frustraci&oacute;n pero en realidad son normales.
    </p><p class="article-text">
        Una de las m&aacute;s frecuentes es el af&aacute;n de la otra persona de tener su <strong>vida privada</strong>, es decir, un espacio en el que su pareja no participa. Tambi&eacute;n hechos como que la otra persona no quiera que duerman abrazados, por una cuesti&oacute;n de comodidad, o descubrir que el otro se masturba en soledad. Se trata de cuestiones que <strong>son normales</strong> y que en s&iacute; mismas no denotan la existencia de problema alguno.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La comunicaci&oacute;n, mejor que el silencio</strong></h3><p class="article-text">
        Ante estas situaciones -u otras que pueden causar frustraci&oacute;n o incluso tristeza- lo que aconsejan los expertos es hablar con la otra persona. Una buena comunicaci&oacute;n permite exponer los sentimientos negativos, conocer la posici&oacute;n del otro y <strong>tratar de llegar a un consenso o un acuerdo</strong> para que ambos est&eacute;n bien.
    </p><p class="article-text">
        Si en lugar de eso la respuesta consiste en llamarse a silencio e ignorar al otro, no solo no se alivia el malestar sino que adem&aacute;s, como ya se ha mencionado, se generan problemas nuevos.
    </p><p class="article-text">
        Esto no quiere decir que haya que hablar de todos los problemas de inmediato, siempre y en cualquier circunstancia. Cada persona necesita sus tiempos para <strong>procesar sus sentimientos</strong>, las cosas que le generan incomodidad, malestar u otras sensaciones negativas.
    </p><p class="article-text">
        Pero una cosa es el <strong>tiempo de silencio y de introspecci&oacute;n</strong> que hace falta para pensar, tranquilizarse o entender mejor una situaci&oacute;n, y otra muy distinta, la indiferencia ejercida de forma deliberada.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si la &ldquo;ley del hielo&rdquo; genera problemas mayores, o si pese a ser consciente de ella alguien siente que no puede evitar ponerla en pr&aacute;ctica, <strong>acudir a terapia psicol&oacute;gica</strong> -de forma individual o incluso en pareja- puede ser un paso hacia la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ley-hielo-relaciones-pareja-no-hay-aplicarla_1_9247886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Aug 2022 18:13:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[pareja,Relaciones,indiferencia,enojo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocho cosas que generan frustración en la pareja pero que en realidad son normales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ocho-cosas-generan-frustracion-pareja-realidad-son-normales_1_9181655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/692d1590-de6c-4de7-9e02-4af1668e9a92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocho cosas que generan frustración en la pareja pero que en realidad son normales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los mitos del amor romántico nos han llenado la cabeza de ideas y creencias acerca de cuáles deben ser las características de una relación de pareja.</p></div><p class="article-text">
        Desde hace mucho tiempo existen una serie de t&oacute;picos<strong> </strong>acerca del<strong> </strong>amor rom&aacute;ntico que funcionan como una medida de <strong>lo normal, lo aceptable, lo previsible y lo deseable</strong> en las relaciones de pareja. Entre esos t&oacute;picos se encuentra, por ejemplo, la idea de la &ldquo;media naranja&rdquo;, la persona que viene a complementar y permite vivir de forma plena.
    </p><p class="article-text">
        Otros de esos t&oacute;picos son las afirmaciones de que <strong>&ldquo;el amor todo lo puede</strong>&rdquo; y es suficiente para que la relaci&oacute;n funcione; &ldquo;el amor de tu vida es uno y para siempre&rdquo;; &ldquo;si la otra persona me ama sabr&aacute; qu&eacute; me pasa sin necesidad de que yo se lo diga&rdquo;; &ldquo;si no tengo celos de la otra persona lo que siento no es verdadero amor&rdquo;, etc.
    </p><p class="article-text">
        Esos conceptos han sido reforzados a lo largo de d&eacute;cadas por el cine de Hollywood y muchas otras construcciones culturales. Por fortuna, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la psicolog&iacute;a y otras disciplinas han contribuido mucho a desmontar esas creencias, consideradas ahora <strong>&ldquo;mitos del amor rom&aacute;ntico</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchas sensaciones o hechos que se originan en las relaciones de pareja siguen causando frustraci&oacute;n en muchas personas, pese a que &ndash;de acuerdo con los especialistas&ndash; <strong>no constituyen ning&uacute;n problema</strong>, sino que deber&iacute;an asumirse como parte de la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n se enumeran ocho de esas cosas que a menudo generan frustraci&oacute;n pero que &ndash;si ocurren en ocasiones puntuales&ndash; conviene aceptar con normalidad.
    </p><h3 class="article-text">1. Aburrirse</h3><p class="article-text">
        Los mitos del amor rom&aacute;ntico han creado unas <strong>expectativas elevad&iacute;simas</strong> sobre lo que hay que pensar, sentir y hacer en una relaci&oacute;n, muchas personas no llegan a ese nivel y creen que no est&aacute;n enamoradas, que no lo est&aacute;n haciendo bien o que tienen que salir de ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la vida no es una fiesta permanente y, del mismo modo en que hay momentos de euforia y pasi&oacute;n, tambi&eacute;n hay otros de <strong>reposo, tranquilidad e incluso aburrimiento</strong>. Si sucede en ocasiones puntuales, un poco de aburrimiento &ndash;que de hecho puede ser beneficioso para la creatividad&ndash; no debe ser motivo de preocupaci&oacute;n en una pareja.
    </p><h3 class="article-text">2. No sentir &ldquo;mariposas en el est&oacute;mago&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La famosa sensaci&oacute;n de &ldquo;mariposas en el est&oacute;mago&rdquo; (el resultado de reacciones qu&iacute;micas en el cerebro) se corresponde con el enamoramiento, el cual &ndash;cuando se produce&ndash; es la primera etapa en una relaci&oacute;n de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Pero despu&eacute;s de ese primer momento hay un lapso de conocimiento y aceptaci&oacute;n de la otra persona (y en particular de sus defectos, que al principio parecen inexistentes o irrelevantes), una <strong>reafirmaci&oacute;n de la voluntad de seguir juntos </strong>y un afianzamiento de la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si en esas siguientes etapas ya no se sienten las &ldquo;mariposas&rdquo; es porque se ha construido, de forma deliberada, algo <strong>m&aacute;s profundo y con bases m&aacute;s s&oacute;lidas</strong>. Lo contrario de esa experiencia &ndash;hermosa, pero involuntaria y vol&aacute;til&ndash; del enamoramiento inicial.
    </p><h3 class="article-text">3. No compartir todos los gustos e intereses</h3><p class="article-text">
        Tener cosas en com&uacute;n es muy importante en una relaci&oacute;n, es lo que permite compartir actividades, pasar tiempo juntos y afianzar el v&iacute;nculo. Pero esto no quiere decir que ambas personas deban coincidir en el 100% de sus intereses y aficiones: <strong>pueden tener muchos gustos dis&iacute;miles</strong>, y esto no tiene por qu&eacute; ser raz&oacute;n de conflicto.
    </p><h3 class="article-text">4. Tener una &ldquo;vida privada&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En muchos casos se mantiene vigente la creencia de que la pareja debe funcionar como una sola persona, y por lo tanto cada uno de sus miembros debe contar al otro todo lo que hace, siente o piensa. Pero no es m&aacute;s que otro mito.
    </p><p class="article-text">
        Es normal la b&uacute;squeda de tener un espacio privado en el que tu pareja no participe e incluso <strong>necesitar a otras personas u otras cosas</strong> en determinados momentos m&aacute;s que a &eacute;l o a ella. Lo saludable es no angustiarse al sentir esa necesidad propia y tambi&eacute;n, por supuesto, aceptarla en la otra persona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. No dormir abrazados</strong>
    </p><p class="article-text">
        La fantas&iacute;a &ndash;reproducida por infinidad de pel&iacute;culas, series y otros productos&ndash; consiste en que las parejas que se quieren duermen abrazadas, siempre juntas y d&aacute;ndose cari&ntilde;o. Cualquier imagen distinta de esa parece una se&ntilde;al de falta de amor.
    </p><p class="article-text">
        Pues nada m&aacute;s alejado de la realidad. Lo m&aacute;s apropiado es que ambas personas busquen las posiciones m&aacute;s favorables para <strong>la calidad de su sue&ntilde;o</strong>, aunque eso implique que cada una duerma en un extremo de la cama e incluso en habitaciones separadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dormir en distintos cuartos puede ser especialmente beneficioso para parejas en las que uno de sus miembros ronca, si tienen necesidades de luz o claridad muy diferentes, si <strong>uno sufre mucho el calor</strong> y necesita el aire acondicionado pero al otro le hace mal, etc.
    </p><p class="article-text">
        Y, desde luego, nada de eso quiere decir que no se quieran o que se quieran menos. M&aacute;s bien al contrario, pues el amor tambi&eacute;n implica <strong>entender y aceptar</strong> que las necesidades de la otra persona no son las mismas que las propias, y que ambos tienen derecho de dormir en las condiciones que sean favorables para cada uno.
    </p><h3 class="article-text">6. Tener un pasado con otras parejas</h3><p class="article-text">
        Todos tenemos un pasado, y ese pasado involucra muchas historias. Te has enamorado de otras personas, has tenido sexo con otras personas, has vivido mil experiencias con otras personas y esto <strong>no debe generar culpabilidad ni miedo</strong> en tu nueva relaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">7. Sentir atracci&oacute;n por otras personas</h3><p class="article-text">
        Este punto es tal vez el m&aacute;s complicado. El mito rom&aacute;ntico asegura que &ldquo;cuando te enamoras de alguien y tienes una relaci&oacute;n estable, la &uacute;nica persona que te provoca <strong>inter&eacute;s y atracci&oacute;n</strong> es tu pareja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Personas que en un determinado momento se han sentido atra&iacute;das por alguien que no era su pareja se sienten mal, lo consideran <strong>una infidelidad y una traici&oacute;n</strong>, incluso aunque no hayan tenido ning&uacute;n inter&eacute;s en generar nada con esa tercera persona, y llegan a atormentarse por ello.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, experimentar eso es normal, siempre y cuando <strong>no sea una situaci&oacute;n recurrente</strong>, sino de un caso espec&iacute;fico en que la persona &ldquo;tiene claro que solo se trata de eso y no piensa en dar ning&uacute;n paso&rdquo; en direcci&oacute;n a una infidelidad concreta y real.
    </p><h3 class="article-text">8. Masturbarse</h3><p class="article-text">
        Estar en una relaci&oacute;n no significa que el autoplacer desaparezca. Masturbarse no es se&ntilde;al de que algo vaya mal. Pero &iquest;por qu&eacute; se masturba alguien que tiene pareja? <strong>Las razones pueden ser muy variadas</strong>: obtener un placer inmediato o sin pensar m&aacute;s que en uno mismo, descargar tensiones, probar cosas nuevas, etc.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la masturbaci&oacute;n puede tener <strong>beneficios para la pareja</strong>. Dos de los principales son, por un lado, evitar que alguna de las dos partes se sienta presionada para tener relaciones sexuales, y por el otro, permitir a sus integrantes conocer mejor los puntos de placer de sus propios cuerpos y poder compartirlos luego con el otro.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ocho-cosas-generan-frustracion-pareja-realidad-son-normales_1_9181655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jul 2022 20:28:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[pareja,vida sexual,frustración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diferencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/diferencias_129_9101293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4120f0b5-37fc-4b24-a853-b5a9833d8888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diferencias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay mucho discurso alrededor de la diferencia, escribe Alexandra Kohan. Pero hay una que no se ven con buenos ojos: la que sucede alrededor de la pareja y que van desde la diferencia de edad, la diferencia de altura, la diferencia económica. Las relaciones amorosas, la relación de poder. ¿Es posible la igualdad en la cama?</p></div><p class="article-text">
        <em>Para Florencia Angilletta y Agustina Larrea</em>
    </p><p class="article-text">
        Los estereotipos son ineliminables en la medida en que resultan un tope a la inquietud que suscitan esas cosas que se presentan inasibles, opacas, inabordables y llenas de matices. Los<strong> estereotipos</strong> funcionan para detener la chorrera de enigmas que se desprenden de lo inabarcable, de lo inconmensurable, de lo que nos hace vacilar. El estereotipo, ese lugar del discurso donde falta el cuerpo (Barthes), funciona para detener lo incierto y para creer que se est&aacute; en un terreno seguro. El estereotipo funciona porque hace de las cosas, cosas que funcionan. Pero si hay algo que no funciona como las cosas es el deseo. <strong>El deseo suele presentarse paradojal, errante, infernal, inclasificable y muy cercano a la angustia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute; que me detengo habitualmente, en los modos en los que se nombran las relaciones, a la vez que en aquello que en las relaciones queda vedado. Por caso: <em>pareja</em>. No caben dudas de que en la idea de la pareja se trafica la idea de paridad, al menos como una aspiraci&oacute;n ideal. Esa paridad es una ilusi&oacute;n que no por imposible deba dejar de ser intentada. Pero me pregunto si esa pretensi&oacute;n de paridad no se limita, usualmente, a los c&oacute;digos previamente establecidos de lo que es la paridad. La comedia de los sexos ya no causa gracia. Hacer pareja no tiene nada que ver ni con el amor, ni con el deseo. Hoy se pretende emparejar y aplanarlo todo. Quiz&aacute;s porque lo que no se soporta es la disparidad en el amor, que en el amor no haya pareja posible. Quiz&aacute;s porque se confunden, se aplastan, se identifican los planos de la reivindicaci&oacute;n de derechos con el espacio er&oacute;tico. Los cuerpos en la cama no son los cuerpos en el espacio p&uacute;blico. Si en un lugar no hay igualdad, no hay paridad, es en la cama. Los modos en que estos dos espacios se superponen una y otra vez hacen que se crea ilusoriamente en una pedagog&iacute;a igualitaria, &ldquo;ingenuidad m&aacute;xima del progresismo&rdquo;, dice Marcelo Barros. &ldquo;La bondad no podr&iacute;a curar el mal que ella misma engendra. [&hellip;] La m&aacute;s aberrante educaci&oacute;n no ha tenido nunca otro motivo que el bien del sujeto&rdquo;, dice Lacan. &ldquo;A m&aacute;s puritanismo, m&aacute;s perversidad&rdquo;, dice Barros. &iexcl;Qu&eacute; alivio que el psicoan&aacute;lisis se ubique en las ant&iacute;podas del humanismo y de la pedagog&iacute;a!
    </p><p class="article-text">
        Hay mucho discurso alrededor de la diferencia, pero hay muchas prescripciones acerca de las diferencias que no se ven con buenos ojos. Entre ellas la diferencia de edad, la diferencia de altura, la diferencia econ&oacute;mica. Llama much&iacute;simo la atenci&oacute;n la cantidad de aleccionamientos que circulan acerca de la veda en la diferencia de edad de las relaciones amorosas, sobre todo cuando esa diferencia se establece entre una mujer menor que un hombre -aunque tambi&eacute;n, pero de un modo muy distinto, cuando la m&aacute;s grande es la mujer-. Se habla de abuso de poder inmediatamente. Como si el poder fuera algo que se tiene y que se ejerce dependiendo de los genitales -se habla bastante poco de la diferencia de edad entre personas del mismo sexo-. La formulaci&oacute;n es: un hombre tiene poder, una mujer, no. <a href="https://noticias.perfil.com/noticias/opinion/polemica-novia-de-gaston-pauls-contra-el-machismo.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alguna vez </a>nos preguntamos con Mart&iacute;n Kohan por qu&eacute; raz&oacute;n se homologa tan a menudo, y tan sin Michel Foucault, el abuso de poder con la relaci&oacute;n de poder, dado que toda relaci&oacute;n es una relaci&oacute;n de poder y no en todas se cometen abusos. Nos preguntamos por qu&eacute; se supone, tan sin Michel Foucault, que lo otro del poder es una paridad de estabilidad y simetr&iacute;as absolutas (cosa sumamente improbable), y no una resistencia, no un contrapoder, ya que el poder no es una cosa que el otro tenga y uno no (hip&oacute;tesis intimidatoria dirigida a amedrentar a las mujeres, eventualmente para ofrecerles de inmediato protecciones y salvaciones, especialmente cuando no las precisan de verdad). Las luchas emancipatorias son luchas de liberaci&oacute;n sexual, por eso es llamativo que se conciba, una vez m&aacute;s, que el deseo es m&aacute;s que nada del hombre, y se hable m&aacute;s que nada de eso; llamativo que el deseo activo de la mujer se obture: que se obture lo que a ella pueda atraerle, la relaci&oacute;n que pueda desear; o bien se pretenda dictaminar con qui&eacute;n puede estar y con qui&eacute;n no, qu&eacute; puede hacer y qu&eacute; no puede hacer con su propio cuerpo (unirlo sexualmente a alguien de su misma edad, s&iacute;; unirlo sexualmente a alguien de otra edad, no. As&iacute; como otros dictaminaron o dictaminan: uni&oacute;n con alguien del &ldquo;sexo, opuesto&rdquo;, s&iacute;; uni&oacute;n con alguien del &ldquo;mismo sexo&rdquo;, no).
    </p><p class="article-text">
        Me gusta especialmente el modo en que Geoffroy de Lagasnerie, <em>en Mi cuerpo, ese deseo, esta ley. Reflexiones sobre la pol&iacute;tica de la sexualidad</em> (Cuenco del Plata), cuestiona que la diferencia de edad en las relaciones implique, <em>per se</em>, abuso. Y me gusta que lo haga narrando de manera bella, la historia del comienzo de su relaci&oacute;n con Didier &Eacute;ribon, relaci&oacute;n que lleva m&aacute;s de veinte a&ntilde;os: &ldquo;yo era muy joven, la diferencia de edad era grande (...) y es indudable que el deseo que sent&iacute;a por &eacute;l, el deseo de acostarme con &eacute;l y tener una relaci&oacute;n, se enraizaba tambi&eacute;n en el hecho de que Didier fuera lo que era: su estatus, el descubrimiento por su conducto de la vida cultural e intelectual, su renombre, la fascinaci&oacute;n que ejerc&iacute;a sobre m&iacute; la figura del autor que publica. Su belleza y su atracci&oacute;n sexual estaban ligadas, como dice Deleuze, a todo el mundo que &eacute;l lleva en s&iacute; y se desplegaba por su intermedio. Cuando mi madre descubri&oacute; esa relaci&oacute;n estall&oacute; una crisis violenta (...) y de haber tenido yo dos a&ntilde;os menos, de haber sido menor, ella, con toda seguridad, habr&iacute;a presentado la denuncia. Lo que mi madre percib&iacute;a en su momento como un dominio, yo lo viv&iacute; como un contrapoder liberador enfrentado a la familia, la escuela, la universidad -todos esos marcos que ejercen tambi&eacute;n su dominio sin que jam&aacute;s se ponga en tela de juicio-, y creo que, gracias a la relaci&oacute;n con Didier, tuve la suerte de tener una vida mucho m&aacute;s libre de la que hubiera tenido de no conocerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese mundo corto, el del estereotipo y de las doxas, funciona muy a menudo este otro rechazo de la diferencia: todav&iacute;a llama mucho la atenci&oacute;n que una mujer sea m&aacute;s alta que el hombre con el que est&aacute;. En general es un hecho que se comenta, que no pasa desapercibido. Y ah&iacute; sigue siendo efectivo el paradigma de la virilidad y la potencia cifradas en el tama&ntilde;o, en la altura -cuando no en el pelo del hombre-. Un hombre petiso es, a&uacute;n hoy, observado y puesto en el lugar del d&eacute;ficit. Vestigios de un mundo machista, ese en el que todav&iacute;a estamos, a&uacute;n cuando nos creemos a salvo de los prejuicios. Una cosa son los gustos personales -inopinables- y otra es no advertir que muchas veces esos gustos no son tan personales, sino m&aacute;s bien producto de estereotipos muy consolidados. Quiz&aacute;s, como dice <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-10363-2015-02-01.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emilio Garc&iacute;a Wehbi</a>: &ldquo;S&oacute;lo podr&aacute; haber comunidad (...) cuando la diferencia sea la que domine, cuando reconozcamos en la singularidad del otro nuestra propia carencia, cuando seamos conscientes de que la otredad nos iguala, nos hace semejantes porque somos singulares, diferentes, &uacute;nicos, irrepetibles (y me permito agregar, hermosos, ateos y materialistas), construyendo una comunidad de diferentes comprometidos por el valor com&uacute;n de la diferencia. Con esta madera se construye la democracia; lo otro es masa, falsa igualdad, normativa disciplinaria de semejanza forzada, peligrosos principios del fascismo (...) s&oacute;lo seremos libres cuando nos reconozcamos semejantes en el espejo de la otredad, de la diferencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y como dice <a href="https://panamarevista.com/los-paraisos-perdidos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Di Loreto</a>: &ldquo;El amor es una ca&iacute;da, es lo que hacemos a pesar de cualquier cosa, no es algo que obedezca al c&aacute;lculo y a la precauci&oacute;n (...). La paradoja de un lugar perfecto es que hay de todo menos historia. Carecer de historia es no tener conflicto, es decir, no puede haber literatura en el para&iacute;so (..). Es una vida infinita pero que no reconoce el riesgo ni la privaci&oacute;n de las cosas. Tampoco la creaci&oacute;n&rdquo;. No hay deseo sin para&iacute;so perdido.
    </p><p class="article-text">
        Como dice Anne Carson, sin diferencia no hay movimiento, ni tampoco hay Eros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay vida sin diferencia, no hay vida sino en la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>AK</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alexandra Kohan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/diferencias_129_9101293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jun 2022 10:45:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diferencias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vínculos,Alexandra Kohan,pareja,Amor,Roland Barthes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rupturas de pareja dolorosas: nueve consejos para superarlas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/rupturas-pareja-dolorosas-nueve-consejos-superarlas_1_9073999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b67ace9-37d5-4708-80f9-55aa25443dd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rupturas de pareja dolorosas: nueve consejos para superarlas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El final de una relación de pareja es un evento doloroso por el cual casi todas las personas pasan en algún momento de sus vidas.</p></div><p class="article-text">
        Las rupturas de pareja pueden ser muy dif&iacute;ciles. Lo saben bien quienes han pasado por esa situaci&oacute;n, e incluso la ciencia se ha encargado de comprobarlo. Un&nbsp;<a href="https://www.pnas.org/content/108/15/6270.full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;de 2011 descubri&oacute; &ndash;por medio de an&aacute;lisis con resonancia magn&eacute;tica&ndash; que el dolor que provoca el final de una relaci&oacute;n activa las&nbsp;<strong>mismas &aacute;reas cerebrales que el dolor f&iacute;sico</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata solo de dolor. Terminar un v&iacute;nculo de pareja a menudo genera&nbsp;<strong>un cierto caos</strong>&nbsp;en la vida de quien lo experimenta: sensaci&oacute;n de soledad&nbsp;y eventualmente de fracaso, obligaci&oacute;n de cambiar de h&aacute;bitos, de compa&ntilde;&iacute;as y en ocasiones incluso de vivienda, miedo al futuro, etc.
    </p><p class="article-text">
        Superar una ruptura exige atravesar un duelo, un proceso que incluye reacciones como la negaci&oacute;n, el enojo, la negociaci&oacute;n, el dolor emocional y la aceptaci&oacute;n. Estas reacciones no son sucesivas, sino que se alternan. En el mismo d&iacute;a una persona puede pasar de unas a otras. Por eso, una separaci&oacute;n puede suponer una aut&eacute;ntica&nbsp;<strong>&ldquo;monta&ntilde;a rusa emocional&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando una relaci&oacute;n de pareja se termina, el proceso que viene despu&eacute;s es dif&iacute;cil pero inevitable. Por ello, los especialistas enumeran varios consejos para superar una ruptura y&nbsp;<strong>dar vuelta la p&aacute;gina</strong>&nbsp;del mejor modo posible. A continuaci&oacute;n, nueve recomendaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Evitar el contacto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras una ruptura, la mejor decisi&oacute;n es reducir a cero la comunicaci&oacute;n con la otra persona. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es&nbsp;no ver a la expareja, no hablar por tel&eacute;fono ni intercambiar mensajes, no revisar sus cuentas en las redes sociales, no revisar cartas o fotos antiguas, etc. En esa primera instancia, cuanto mayor sea el corte con todo lo que representa la expareja, mejor ser&aacute; para superarla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Buscar apoyo emocional</strong>
    </p><p class="article-text">
        La familia y los amigos resultan claves en estos momentos, siempre que presten acompa&ntilde;amiento y un o&iacute;do que escuche. Es un modo de paliar la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida o de soledad. En este sentido, una&nbsp;<a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/1948550614563085" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>&nbsp;publicada en 2014 lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que las personas reci&eacute;n separadas que ten&iacute;an la ocasi&oacute;n de&nbsp;hablar de la ruptura&nbsp;se recuperaban con mayor velocidad que quienes hablaban menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Recuperar hobbys y distraerse</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es importante reflexionar sobre lo que ha sucedido y hablar de ello, pero hasta cierto punto, tampoco hay que obsesionarse. Una <a href="https://www.researchgate.net/publication/319412724_Down-Regulation_of_Love_Feelings_After_a_Romantic_Break-Up_Self-Report_and_Electrophysiological_Data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experiencia cient&iacute;fica</a>&nbsp;sobre este tema comprob&oacute; que la distracci&oacute;n &ndash;si bien no contribuye a reducir los sentimientos amorosos&ndash; s&iacute; ayuda al bienestar general de quienes est&aacute;n atravesando una ruptura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Crear h&aacute;bitos nuevos y aumentar el c&iacute;rculo social</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de recuperar aficiones antiguas, un buen plan es crear nuevos h&aacute;bitos y&nbsp;conocer a otras personas.&nbsp;Estas &ldquo;novedades&rdquo; representan un incentivo y un est&iacute;mulo para seguir adelante y ayudan a recuperarse de manera m&aacute;s satisfactoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Escribir</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los psic&oacute;logos recomiendan escribir, pues es una actividad que proporciona numerosos beneficios: desde la catarsis (&ldquo;sacarse de encima&rdquo;&nbsp;pensamientos recurrentes&nbsp;que de otro modo no paran de repetirse en la cabeza) hasta la posibilidad de estructurar y ordenar las ideas. 
    </p><p class="article-text">
        Se pueden aprovechar los beneficios de escribir un diario&nbsp;durante todo el proceso, para alguien que no ha podido expresar a su expareja todo lo deseaba decirle, puede ser valioso escrib&iacute;rselo en una carta de despedida, incluso aunque la otra persona no la vaya a leer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Aceptar las propias emociones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como se ha se&ntilde;alado, el duelo tiene distintas manifestaciones y es necesario atravesarlas para poder superarlo. Frustraci&oacute;n, rabia, fastidio, llanto: son emociones y reacciones que suceden con frecuencia en este periodo, y&nbsp;no sirve intentar taparlas&nbsp;o hacer como si no existieran. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Cuidar la autoestima y evitar la culpa</strong>
    </p><p class="article-text">
        La autoestima de una persona puede resentirse durante una ruptura, sobre todo cuando no es ella quien ha tomado la decisi&oacute;n. En este sentido, es importante que sea consciente de ello y que trate de no culpabilizarse por lo sucedido ni angustiarse pensando c&oacute;mo habr&iacute;an sido las cosas si hubiese actuado de tal o cual manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien hay que aceptar las propias emociones, los expertos recomiendan evitar la culpa. Lo que queda es seguir adelante y procurar, en todo caso, aprender de los posibles errores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8.&nbsp;Esforzarse en no&nbsp;idealizar la relaci&oacute;n terminada,&nbsp;aunque cueste</strong>
    </p><p class="article-text">
        El olvido selectivo&nbsp;a menudo parece tender trampas, como si quisiera&nbsp;&ldquo;archivar&rdquo; todo lo malo&nbsp;y que solo record&aacute;ramos las cosas buenas de la pareja que ya no est&aacute;. Hay que hacer el esfuerzo por no olvidar que si se termin&oacute; fue por algo. En este punto la escritura puede ser clave para recordar tanto lo positivo como lo negativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. Asumir que hace falta tiempo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, todo este proceso lleva semanas, meses y a veces a&ntilde;os, un lapso muy variable en funci&oacute;n de cada persona y de&nbsp;cada historia en particular. Y si bien todos estos consejos ayudan a superar la ruptura del mejor modo posible, eso no quiere decir que no haya sufrimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener paciencia y procurar buscarse metas que nos distraigan y quiten el foco del proceso de duelo. Por ejemplo, metas deportivas, pero tambi&eacute;n en el campo de la formaci&oacute;n, aprender a tocar un instrumento, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es decir, desarrollar materias que nos gusten y que nos muestren un claro progreso a medio o corto plazo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/rupturas-pareja-dolorosas-nueve-consejos-superarlas_1_9073999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jun 2022 19:42:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rupturas de pareja dolorosas: nueve consejos para superarlas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[pareja,conflicto,separación,dolor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dormir juntos o en camas separadas, ¿qué es más saludable?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dormir-camas-separadas-saludable_1_9025085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c78b8f52-d7f1-48d8-88e4-11536c03f785_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dormir juntos o en camas separadas, ¿qué es más saludable?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas parejas no contemplan la posibilidad de dormir en camas separadas debido a que asocian esa práctica con problemas o crisis de pareja.</p><p class="subtitle">Dormir bien sin pastillas: 4 objetos basados en la ciencia para conseguirlo</p></div><p class="article-text">
        Una de cada cuatro personas afirma que duerme <strong>mejor sola que acompa&ntilde;ada</strong> y una de cada diez, que duerme en una habitaci&oacute;n distinta de la de su pareja. Durante la mayor parte de la noche, adem&aacute;s, el 63% de las parejas duermen en la misma cama pero sin tocarse, cada quien por su lado. As&iacute; lo revel&oacute; una <a href="https://bettersleep.org/research/survey-american-couples-have-trouble-in-bed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> realizada en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, un <a href="https://www.cbc.ca/news/health/more-couples-opting-to-sleep-in-separate-beds-study-suggests-1.1316019" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> revel&oacute; que en Canad&aacute; entre el 30% y 40% de las parejas duermen en <strong>camas separadas</strong>. En Espa&ntilde;a no hay disponibles estad&iacute;sticas de esta clase, pero s&iacute; una creencia bastante extendida: si los miembros de una pareja no duermen en la misma cama, es se&ntilde;al de crisis.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, no tiene por qu&eacute; haber ninguna crisis ni conflictos graves para que una pareja decida que lo mejor es cada uno tenga su propia cama. De hecho, el problema puede ser que alguno de los dos no duerma bien -o ambos- precisamente a causa de hacerlo juntos.
    </p><h3 class="article-text">Motivos para dormir en soledad</h3><p class="article-text">
        Son varios los motivos por los cuales puede ser mejor dormir solo que con alguien m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Los <strong>movimientos corporales, </strong><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/roncar-peligroso-salud_1_1791323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>ronquidos</strong></a> u otros sonidos emitidos por una persona pueden dificultar que la otra concilie el sue&ntilde;o o causar que se despierte varias veces durante la noche.</li>
                                    <li>Si ambas personas se acuestan y se levantan en <strong>horarios diferentes</strong>, los movimientos, los ruidos y la iluminaci&oacute;n durante esos momentos pueden ser molestar a quien duerme. Algo parecido sucede si uno de los dos quiere leer en la cama, o mirar televisi&oacute;n, usar el ordenador port&aacute;til, el tel&eacute;fono m&oacute;vil, etc.</li>
                                    <li>Las <strong>necesidades de luz</strong> durante la noche tambi&eacute;n pueden ser distintas. Una de las personas puede necesitar cierta claridad para dormir bien, mientras que para la otra quiz&aacute; resulta indispensable la oscuridad total.</li>
                                    <li>A menudo tambi&eacute;n la <strong>temperatura de la habitaci&oacute;n</strong> es motivo de diferencias, as&iacute; como el gusto (o no) por <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/dormir-aire-acondicionado-perjudicial-salud_1_6150892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">dormir con el aire acondicionado encendido</a>, ventilador, calefacci&oacute;n, etc. Y lo mismo ocurre con la dureza y otras caracter&iacute;sticas del colch&oacute;n y de la ropa de cama.</li>
                                    <li>Cuando <strong>la cama no es demasiado grande</strong>, aumenta el riesgo de que haya conflictos derivados de los movimientos corporales de uno de los dos. Y tambi&eacute;n de que haya &ldquo;peleas&rdquo; o al menos despertares nocturnos a causa de los tirones con las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ahorrar_mejor/sabanas-verano-dias-conveniente-cambiarlas_1_8153968.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">s&aacute;banas</a> y mantas.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una investigación de la Universidad de Surrey, en el Reino Unido, estimó que los movimientos corporales de una persona que duerme aumentan hasta en un 50% el riesgo de que quien duerma con ella padezca de algún trastorno del sueño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18444952/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> de la Universidad de Surrey, en el Reino Unido, estim&oacute; que los movimientos corporales de una persona que duerme <a href="https://www.bbc.com/mundo/ciencia_tecnologia/2009/09/090910_2309_cama_salud_jrg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentan hasta en un 50%</a> el riesgo de que quien duerma con ella padezca de alg&uacute;n <strong>trastorno del sue&ntilde;o</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y es sabido que la falta de un sue&ntilde;o saludable <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/dormir-perjudica-la-salud_1_1228538.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perjudica la salud</a>, con consecuencias que van desde cansancio, irritabilidad y estr&eacute;s hasta sobrepeso, problemas de memoria, <strong>mayor probabilidad de sufrir accidentes</strong>, disfunciones sexuales y una reducci&oacute;n en la esperanza de vida.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto pareciera indicar que lo m&aacute;s saludable ser&iacute;a dormir solo e incluso en una <strong>habitaci&oacute;n propia</strong>. Sin embargo, muchos otros trabajos cient&iacute;ficos sobre esta cuesti&oacute;n llegaron a conclusiones que van en la direcci&oacute;n contraria.
    </p><h3 class="article-text">Compartir cama para un sue&ntilde;o REM de mayor calidad</h3><p class="article-text">
        Estudios recientes descubrieron que, en general, las personas que duermen en compa&ntilde;&iacute;a experimentan fases de <strong>sue&ntilde;o profundo </strong><a href="https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyt.2020.00583/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>m&aacute;s extensas y estables</strong></a> que las que duermen solas. La duraci&oacute;n y calidad de ese sue&ntilde;o profundo es fundamental para la salud, m&aacute;s importante a&uacute;n que el n&uacute;mero total de horas que se duerme cada noche.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de la llamada fase REM (siglas de <strong>rapid eye movement</strong>, es decir, &ldquo;movimiento ocular r&aacute;pido&rdquo;), la etapa durante la cual los sue&ntilde;os son m&aacute;s v&iacute;vidos y que es clave para la <strong>regeneraci&oacute;n celular</strong>, la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas y la consolidaci&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/juegos-estimular-memoria-adultos-mayores_1_1862262.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">memoria</a>. La falta de sue&ntilde;o profundo se asocia con enfermedades como la diabetes, problemas cardiovasculares y Alzh&eacute;imer.
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de cient&iacute;ficos de Alemania, Dinamarca y Estados Unidos public&oacute; en mayo de este a&ntilde;o un <a href="https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyt.2021.641102/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> seg&uacute;n el cual dormir en pareja se relaciona con un aumento del sue&ntilde;o REM. Y sugiere que estar (y dormir) en pareja podr&iacute;a ser <strong>beneficioso para la salud mental</strong>, aunque hacen falta nuevos estudios que refuercen tal posibilidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estudios recientes descubrieron que, en general, las personas que duermen en compañía experimentan fases de sueño profundo más extensas y estables que las que duermen solas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; la fase de sue&ntilde;o profundo es mejor cuando se duerme con alguien? Los investigadores no lo tienen claro, pero han apuntado varias hip&oacute;tesis. Una de ellas es que el calor del cuerpo de la persona con quien se duerme podr&iacute;a ayudar a <strong>regular la temperatura corporal</strong> propia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra explicaci&oacute;n posible es que las personas que est&aacute;n en pareja suelen tener unas <strong>rutinas m&aacute;s estables</strong>, entre ellas los horarios de sue&ntilde;o. Acostarse y levantarse <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/riesgos-dormir-dias-distintas-horas_1_5871449.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todos los d&iacute;as a las mismas horas</a> tiene sus ventajas, como una fase REM de mayor calidad.
    </p><p class="article-text">
        Y tampoco hay que descartar como motivo la mayor <strong>sensaci&oacute;n de seguridad</strong> que produce el dormir con alguien. Esta podr&iacute;a ser otra de las causas por las cuales, en promedio, de acuerdo con esta investigaci&oacute;n, las personas que duermen en pareja tienen un 10% m&aacute;s de sue&ntilde;o REM.
    </p><h3 class="article-text">Dormir en pareja, m&aacute;s seguridad y menos estr&eacute;s</h3><p class="article-text">
        Con respecto a esa sensaci&oacute;n de seguridad, tambi&eacute;n hay <a href="https://www.wsj.com/articles/SB10001424052702303830204577446342515528860" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajos</a> que refieren que compartir la cama <strong>reduce los niveles de cortisol</strong>, una hormona que el organismo libera como respuesta al estr&eacute;s, y aumenta los de oxitocina, la llamada &ldquo;hormona del amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas conclusiones fueron obtenidas por la investigadora Wendy Troxel, de la Universidad de Pittsburg, en Estados Unidos, quien analiz&oacute; sobre todo a mujeres y comprob&oacute; que las que <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2894440/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dorm&iacute;an</a> y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19116797/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eran felices</a> con su pareja conciliaban el sue&ntilde;o m&aacute;s r&aacute;pido y se despertaban menos durante la noche que las que dorm&iacute;an solas.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, podr&iacute;a ser que los <strong>beneficios de dormir en pareja</strong> compensen las ya citadas dificultades que a menudo se derivan de compartir cama y habitaci&oacute;n. No obstante, la propia Troxel <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2903649/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;ala</a> en uno de sus textos que &ldquo;evaluar los patrones de sue&ntilde;o de las parejas -y posibles trastornos, como los ronquidos- es relevante para identificar importantes fuentes de angustia en la relaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y destaca los beneficios terap&eacute;uticos de &ldquo;un di&aacute;logo m&aacute;s abierto sobre las disposiciones particulares para dormir&rdquo;. &ldquo;El estigma asociado a la cama conyugal -a&ntilde;ade- puede llevar a algunas parejas a compartir cama, aun cuando en algunos casos dormir por separado puede ser <strong>lo m&aacute;s saludable para la relaci&oacute;n</strong> y para el sue&ntilde;o de ambas personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, no existe en este sentido una recomendaci&oacute;n v&aacute;lida para todas las parejas. Si se alcanzan unos acuerdos m&iacute;nimos para dormir juntos, sin duda lo mejor es compartir el lecho. Pero si en la comparaci&oacute;n las incomodidades pesan m&aacute;s que los beneficios, lo id&oacute;neo ser&aacute; <strong>dejar de lado los estigmas</strong> y priorizar el sue&ntilde;o de calidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>CV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dormir-camas-separadas-saludable_1_9025085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 May 2022 21:56:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dormir juntos o en camas separadas, ¿qué es más saludable?]]></media:title>
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