<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Mixtura social]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mixtura-social/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Mixtura social]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1040266/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Planificación urbana de Buenos Aires: la mixtura social es la gran ausente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/planificacion-urbana-buenos-aires-mixtura-social-gran-ausente_1_9032001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1743aa1c-d0eb-4f70-bb79-3b8b211b3f89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Planificación urbana de Buenos Aires: la mixtura social es la gran ausente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Buenos Aires, un boom de construcciones convive con un acelerado proceso de inquilinización. Sin mayor contraprestación que una cesión para espacios públicos, la enorme mayoría de las nuevas unidades se venden a precio de mercado a aquellos pocos que pueden pagarla. ¿Qué hicieron otras ciudades y que les está faltando a los planificadores urbanos locales?</p></div><p class="article-text">
        La caminata tiene lugar a orillas de un r&iacute;o de aguas amarronadas, entre gr&uacute;as y viejos almacenes. Lo joven de los &aacute;rboles sugiere un barrio relativamente nuevo, una zona portuaria abandonada que usa el patrimonio industrial como elemento identitario. Sin embargo, esto no es Puerto Madero. Estamos en HafenCity, el proyecto de regeneraci&oacute;n urbana m&aacute;s grande de Europa continental, ubicado al sur de la zona c&eacute;ntrica de Hamburgo.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo los pasos de un <em>master plan</em> elaborado a principios de siglo y conducido por una corporaci&oacute;n 100% p&uacute;blica, HafenCity se despliega de Este a Oeste a lo largo del r&iacute;o Elba, pero con una serie de diferencias clave con respecto al barrio m&aacute;s nuevo y opulento de Buenos Aires. El principal es que no todas las residencias pertenecen al mismo sector social. En la misma cuadra uno puede ver un lujoso edificio de ladrillo rojo renovado, con residencias de lujo que se vendieron a 8.000 euros el metro cuadrado, y enfrente encontrar una construcci&oacute;n similar con unidades de dos ambientes que se alquilan a 330 euros por mes, seg&uacute;n me explica el urbanista Thorsten G&ouml;dtel.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con este modelo de <em>Sozialwohnungen</em> o vivienda social, <strong>el Estado le vende el codiciado terreno al desarrollador, pero lo obliga a ofrecer una serie de unidades a alquileres por debajo del precio de mercado.</strong> <strong>El objetivo es evitar la conformaci&oacute;n de ghettos de ricos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una linda ma&ntilde;ana de primavera en Hamburgo y el clima es animado. Se escuchan los gritos alegres de un patio de recreo: G&ouml;dtel me explica que provienen de un jard&iacute;n de infantes. M&aacute;s all&aacute;, dos universidades, una pareja de jubilados sentados en una plaza y el caf&eacute; favorito de los redactores del semanario <em>Der Spiegel</em>. Hay, s&iacute;, un hotel de lujo y condominios exclusivos a metros de la Filarm&oacute;nica del Elba, pero lo que se respira es <em>mixtura social</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd301bc5-a2df-41d1-9733-45aaef3b669b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd301bc5-a2df-41d1-9733-45aaef3b669b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd301bc5-a2df-41d1-9733-45aaef3b669b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd301bc5-a2df-41d1-9733-45aaef3b669b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd301bc5-a2df-41d1-9733-45aaef3b669b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd301bc5-a2df-41d1-9733-45aaef3b669b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cd301bc5-a2df-41d1-9733-45aaef3b669b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En el HafenCity de Hamburgo modelos de cooperativas de vivienda y alquiler subsidiado conviven con unidades a precios de mercado."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En el HafenCity de Hamburgo modelos de cooperativas de vivienda y alquiler subsidiado conviven con unidades a precios de mercado.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para Guillermo Jajamovich, investigador adjunto del Conicet y autor de <em>Puerto Madero en movimiento</em>, ejemplos como los de HafenCity forman parte de una mirada &ldquo;reformista&rdquo; de los grandes proyectos urbanos. <strong>Puerto Madero, por el contrario, se acerca m&aacute;s a un abordaje &ldquo;entusiasta&rdquo; que valora la capacidad de estos proyectos de atraer inversiones y parten de la idea de que hay que poner pocos l&iacute;mites a estas iniciativas.</strong> De all&iacute; que el resultado del nuevo distrito porte&ntilde;o, a m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de comenzado el proyecto, haya sido un barrio tan homog&eacute;neo en t&eacute;rminos sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La clave de los reformismos est&aacute; en el tipo de contraprestaci&oacute;n que se le pide al desarrollador privado&rdquo;, explica Jajamovich. &ldquo;La cl&aacute;sica es exigir espacios verdes o que las autoridades estatales soliciten a cambio desarrollos en zonas m&aacute;s desfavorecidas de la ciudad. Pero existe otro mecanismo, que casi no est&aacute; ensayado en Latinoam&eacute;rica, y es que se exija un destino social dentro del propio per&iacute;metro incorporando vivienda accesible.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Este instrumento de pol&iacute;tica p&uacute;blica se conoce como <em>zonificaci&oacute;n inclusiva</em> y consiste en promover la construcci&oacute;n de viviendas de renta moderada o baja en determinadas zonas de las ciudades, compensando as&iacute; la tendencia a la zonificaci&oacute;n excluyente cuando es dirigida por los meros mecanismos de oferta y demanda.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su potencialidad, este tipo de enfoque suele enfrentar una f&eacute;rrea oposici&oacute;n en varios pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. &ldquo;Aunque son estrictamente capitalistas, en Am&eacute;rica Latina algunas de estas iniciativas ser&iacute;an le&iacute;das como proto-sovi&eacute;ticas&rdquo;, dice Jajamovich.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La respuesta oficial</strong>
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la falta de mixtura social estuvo presente en las <a href="https://medium.com/p/a9166c405b69" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">audiencias</a> por la rezonificaci&oacute;n de Costa Salguero, al t&eacute;rmino de las cuales el gobierno porte&ntilde;o aprob&oacute; un cambio de usos en el frente costero que permite la construcci&oacute;n de viviendas de hasta 24 metros de altura en un sector del predio, pero que nada dice sobre el destino de esas unidades.
    </p><p class="article-text">
        El arquitecto Gabriel Lanfranchi, coordinador del Plan Urbano Ambiental, dijo que si bien el proyecto para Costanera Norte cumpl&iacute;a con el requisito de &ldquo;hacer ciudad&rdquo;, le faltaban instrumentos que permitieran el acceso a la vivienda. &ldquo;El Estado debe tener una intervenci&oacute;n concreta para garantizar la mixtura social, independientemente de lo que el mercado diga. Tenemos que hacer barrios mixtos donde los encontremos. Hoy esto no est&aacute; en discusi&oacute;n&rdquo;, explic&oacute; durante su intervenci&oacute;n. El proyecto final ignor&oacute; estos pedidos y se aprob&oacute; sin un solo voto de la oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un pa&iacute;s fundido y sin acceso a cr&eacute;dito, la ausencia de este tipo de instrumentos contribuye al panorama de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: el 40% de los permisos para edificar vivienda multifamiliar correspondieron a la tipolog&iacute;a &ldquo;residencial suntuosa&rdquo; (y otro tanto a unidades &ldquo;lujosas&rdquo;).</strong> Consultado al respecto, &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Resta, secretario de Desarrollo Urbano del Gobierno de la Ciudad, insiste en su negativa a adoptarlos. &ldquo;No le voy a imponer a un tipo que hace un edificio que el 30% de su vivienda sea residencial de tal tipo o lugar&rdquo;, dijo Garc&iacute;a Resta a <strong>elDiarioAR</strong>. &ldquo;El instrumento de distribuci&oacute;n de riqueza urbana es el convenio urban&iacute;stico. El convenio genera contraprestaciones, y a lo que se aspira es que el que construye vivienda suntuosa lleve adelante un desarrollo en otras partes &lsquo;no suntuosas&rsquo; de la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A modo de ejemplo, el funcionario cita la Manzana 66, en Jujuy y Belgrano, resultado de un acuerdo entre las autoridades y el titular de ese terreno en Balvanera: el gobierno se qued&oacute; con el terreno para hacer una plaza y le dio al desarrollador un terreno fiscal de valor similar en el barrio de Saavedra. &ldquo;No necesit&aacute;s ser tan directo como para establecer que aquel que construye un edificio de viviendas tiene que destinar el 4&deg; B y el 4&deg; C a vivienda social&rdquo;, grafic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Apenas m&aacute;s ambicioso fue el caso de Puerto Norte, en Rosario, una intervenci&oacute;n urban&iacute;stica de gran escala en una zona central de la ciudad que adem&aacute;s de la donaci&oacute;n de &aacute;reas para espacios verdes p&uacute;blicos y la ejecuci&oacute;n de obras de infraestructura busc&oacute; incorporar modestos criterios de vivienda asequible. Desarrollado mayormente durante las gestiones del socialista Miguel Lifschitz al frente del municipio, el proyecto obligaba a los desarrolladores privados a aportar cinco hect&aacute;reas para darle un destino social, si bien la mayor parte de estas viviendas se ubicaron por fuera del per&iacute;metro de Puerto Norte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Puerto Norte se celebraron convenios en cada unidad de gesti&oacute;n <em>(N. de la R.: el nombre que recib&iacute;an las diferentes divisiones de ese sector de la ciudad)</em> donde se establec&iacute;a el monto de las compensaciones referidas al pago de infrestructura, a la construcci&oacute;n de espacio p&uacute;blico, a obras p&uacute;blicas como avenidas o al pago de vivienda social&rdquo;, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong>, Mirta Levin, secretaria de Planeamiento Municipal de Rosario entre 2003 y 2011. Esto iba en l&iacute;nea con el plan urbano aprobado durante la gesti&oacute;n de Lifschitz, que llamaba a reservar suelo para vivienda social en los emprendimientos privados de gran escala. &ldquo;Se trata de un mecanismo poco frecuente en la normativa del resto del pa&iacute;s, al menos en su aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica&rdquo;, dijeron los investigadores Beatriz Cuenya, Eduardo Gonz&aacute;lez, Gustavo Mosto y Silvia Pupareli en un <a href="http://www.ceur-conicet.gov.ar/archivos/publicaciones/movilizacion_de_plusvalias_en_un_gran_proyecto_urbano.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> que evaluaba los resultados del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; y todo, tampoco fue un proyecto modelo, ni oblig&oacute; realmente a los desarrolladores a destinar un determinado porcentaje de unidades de vivienda a tarifas por debajo del mercado, como s&iacute; hacen otras ciudades de Alemania, Francia y el Reino Unido. Hoy Puerto Norte enfrenta sus propios problemas de desarrollo urbano, con emprendimientos suntuosos a metros de terrenos p&uacute;blicos ocupados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b978b889-ecd9-4704-8e4a-317b3d1866f4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b978b889-ecd9-4704-8e4a-317b3d1866f4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b978b889-ecd9-4704-8e4a-317b3d1866f4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b978b889-ecd9-4704-8e4a-317b3d1866f4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b978b889-ecd9-4704-8e4a-317b3d1866f4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b978b889-ecd9-4704-8e4a-317b3d1866f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b978b889-ecd9-4704-8e4a-317b3d1866f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El desarrollo Puerto Norte, en el área central de Rosario, incluyó modestas iniciativas de vivienda social dentro y fuera del perímetro del proyecto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El desarrollo Puerto Norte, en el área central de Rosario, incluyó modestas iniciativas de vivienda social dentro y fuera del perímetro del proyecto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Sin pol&iacute;ticas para sectores medios</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de alg&uacute;n discurso sobre facilitar cr&eacute;ditos, la pol&iacute;tica oficial no desarrolla operaciones de vivienda p&uacute;blica para las clases medias&rdquo;, dice el arquitecto y urbanista Marcelo Corti. &ldquo;No hablamos del r&eacute;gimen de subsidio absoluto sino de un esquema de precios razonables, por debajo de los precios de mercado, que contribuya a regular el acceso a la vivienda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Corti, las pol&iacute;ticas de vivienda para los sectores medios o medios bajos no deben agotarse en grandes proyectos como el Procrear de Barracas al sur de la ciudad de Buenos Aires. Hasta ahora, el gran ausente de la planificaci&oacute;n urbana son emprendimientos de peque&ntilde;a y mediana envergadura (&ldquo;que pueden ser desarrollados por empresas chicas o arquitectos con alg&uacute;n apoyo financiero&rdquo;) que ayuden a resolver problemas de patrimonio o aprovechar la infraestructura existente.
    </p><p class="article-text">
        Las opciones son varias: desde incorporar en los convenios la cesi&oacute;n de un porcentaje de las unidades para vivienda accesible (como en Hamburgo) hasta sumar cooperativas de viviendas a proyectos que alienten la construcci&oacute;n de departamentos para estudiantes o jubilados. &ldquo;Hace falta un nuevo contrato urbano donde el liderazgo del sector p&uacute;blico se exprese no solamente en la recuperaci&oacute;n de plusval&iacute;as o la cesi&oacute;n de alguna plaza, sino tambi&eacute;n en la construcci&oacute;n de ciudad&rdquo;, concluye Corti.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Poore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/planificacion-urbana-buenos-aires-mixtura-social-gran-ausente_1_9032001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 May 2022 03:41:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1743aa1c-d0eb-4f70-bb79-3b8b211b3f89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="90606" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1743aa1c-d0eb-4f70-bb79-3b8b211b3f89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="90606" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Planificación urbana de Buenos Aires: la mixtura social es la gran ausente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1743aa1c-d0eb-4f70-bb79-3b8b211b3f89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Buenos Aires,Urbanismo,Mixtura social]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
