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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Vulva]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/vulva/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Vulva]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Complejo por tener “labios grandes” u oscuros: la presión estética (y el mercado) también llega a las vulvas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/complejo-labios-grandes-u-oscuros-presion-estetica-mercado-llega-vulvas_1_10649617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b88fbc55-a381-4a2e-b959-1c2e3af4a557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Complejo por tener “labios grandes” u oscuros: la presión estética (y el mercado) también llega a las vulvas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La industria cosmética y la medicina estética lanzan productos y tratamientos que prometen "rejuvenecer" vulva y vagina, o bien cambiar su aspecto. Las expertas piden diferenciar entre lo estético y lo funcional, y critican que el mercado se lance a explotar las inseguridades de las mujeres</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a tener complejo con mis labios exteriores en la adolescencia. En el porno todas tienen la vulva igual, tipo Barbie, y ya no era por el que yo ve&iacute;a sino por los comentarios que escuchaba sobre los genitales de otras mujeres. Las veces que ve&iacute;a a amigas desnudas, mi vulva tampoco se parec&iacute;a a la suya&rdquo;. Habla Natalia (nombre ficticio), de 30 a&ntilde;os, que admite haber sufrido un complejo porque los labios externos de su vulva son &ldquo;grandes y colgantes&rdquo;. Aunque nunca se ha planteado seriamente someterse a una intervenci&oacute;n, el trabajo con ella misma sigue: <strong>&ldquo;Me causa algo de complejo en mi vida sexual, pero intento que no me afecte y la paralice&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La frase con la que Natalia describe su complejo sirve para lanzar varias preguntas: <strong>&iquest;labios externos grandes y colgantes comparados con qu&eacute;?, &iquest;c&oacute;mo debe ser una vulva?, &iquest;hay una vulva y una vagina &lsquo;ideales&rsquo;?, &iquest;existe confusi&oacute;n entre est&eacute;tica y salud?</strong> Lo cierto es que la industria de la medicina est&eacute;tica y la cosm&eacute;tica lanzan productos y tratamientos que prometen &ldquo;rejuvenecer&rdquo; vulva y vagina, o bien cambiar su aspecto, y que muchas mujeres se muestran acomplejadas con sus genitales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay un patr&oacute;n 'normal'. Que los labios sean m&aacute;s grandes o m&aacute;s peque&ntilde;os, m&aacute;s sim&eacute;tricos o m&aacute;s asim&eacute;tricos no es nada anormal, lo que pasa es que <strong>la mayor&iacute;a de las vulvas no coinciden con la est&eacute;tica del porno. Igual que el 90-60-90 para el cuerpo, el estereotipo ha llegado a los genitales&rdquo;</strong>, explica la ginec&oacute;loga Miriam Al Adib, que defiende tambi&eacute;n un cambio en los t&eacute;rminos utilizados habitualmente: frente a labios mayores y menores, la doctora cree que es m&aacute;s apropiado hablar de labios externos e internos para, precisamente, evitar la sensaci&oacute;n de que unos deben ser m&aacute;s grandes y sobresalientes que los otros.
    </p><p class="article-text">
        La 'normalidad' tiene un l&iacute;mite: la disfunci&oacute;n. &ldquo;Por ejemplo, si tienes una atrofia que te impide disfrutar de las relaciones sexuales o si el labio exterior fuera excesivamente grande y entrara dentro de la vagina si hay penetraci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Al Adib. La atrofia es un proceso natural que sucede en todos los casos con el paso del tiempo. Y es ah&iacute; cuando algunas mujeres pueden sufrir molestias para las que hay tratamiento. &ldquo;El malestar &iacute;ntimo siempre hay que tratarlo. Si te pica, te molesta, te duele... Nunca hay que conformarse&rdquo;, dice tajante la ginec&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez Rold&aacute;n forma parte de la Junta Directiva de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia (SEGO). Admite que no hay un &ldquo;est&aacute;ndar de vulva normal&rdquo; pero cree que la imagen corporal &ldquo;es muy importante desde el punto de vista de la salud&rdquo;. S&aacute;nchez Rold&aacute;n defiende la utilidad de la medicina regenerativa: &ldquo;Es regenerativa y funcional porque hemos descubierto que nuestro organismo tiene capacidad de recuperarse y regenerarse. En cuanto a la vagina, podemos regenerarla para que mantenga su elasticidad y oxigenaci&oacute;n. Si la regeneramos podemos mejorar la funci&oacute;n&rdquo;. Es lo que en muchas ocasiones se llama &ldquo;rejuvenecimiento vaginal&rdquo;, un t&eacute;rmino que al ginec&oacute;logo no le gusta pero que, se&ntilde;ala, ha calado.
    </p><p class="article-text">
        Miriam Al Adid tambi&eacute;n rechaza el concepto porque, dice, crea la impresi&oacute;n de que las vulvas y vaginas de las mujeres &ldquo;est&aacute;n mal&rdquo;: &ldquo;Se hace mercado con las inseguridad de las mujeres&rdquo;. &ldquo;Con el paso del tiempo hay atrofia, es un proceso natural en el que la piel y las mucosas se ponen m&aacute;s finas. Primero empieza la sequedad y luego la atrofia, es un proceso fisiol&oacute;gico, otra cosa es que ese proceso nos genere malestar. Si nos lo genera hay que tratarlo, no hay que conformarse con ning&uacute;n malestar, pero no va de est&eacute;tica. T&uacute; puedes tener una atrofia por la edad y no tener ning&uacute;n malestar y no necesitar ning&uacute;n tratamiento&rdquo;, explica. De la misma manera, prosigue, puede que haya mujeres que, sin atrofia, tengan alg&uacute;n tipo de molestia que deba tratarse, por ejemplo, en fisioterapia de suelo p&eacute;lvico. 
    </p><h3 class="article-text">Separar lo est&eacute;tico de lo funcional</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que separar lo est&eacute;tico de lo funcional&rdquo;, subraya la fisioterapeuta de suelo p&eacute;lvico Ariana Gaona. &ldquo;El tejido conjuntivo va perdiendo calidad y cantidad, pasa con el paso de la edad pero lo har&aacute; en mayor o menor medida en funci&oacute;n de cada caso, de la gen&eacute;tica, de los h&aacute;bitos, de la prevenci&oacute;n... Hay cosas que ayudan a frenar ese envejecimiento y a hacerlo m&aacute;s llevadero cuando esa atrofia afecta a la lubricaci&oacute;n o hay dolor. Son t&eacute;cnicas que de hecho luego te las venden para la parte est&eacute;tica, lo que se llama rejuvenecimiento genital. Pero que tus labios sean m&aacute;s o menos compactos, m&aacute;s o menos grandes o rugosos... esto ya no es funcional&rdquo;, insiste. A su consulta llegan mujeres con complejos que le hacen comentarios llenos de carga negativa sobre sus genitales, desde &ldquo;&iquest;has visto qu&eacute; feo?&rdquo; o &ldquo;&iquest;t&uacute; lo ves normal?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me acompleja no tener una vulva como la que se supone que hay que tener, me pasa desde la adolescencia. He pensando en operarme pero me da miedo perder sensibilidad&rdquo;, cuenta Raquel. &ldquo;Mis labios son grandes y asim&eacute;tricos. Siempre me ha dado verg&uuml;enza, ahora lo acepto un poco. Empez&oacute; a los 19, justo ten&iacute;a un novio que me dec&iacute;a cosas horribles de mi vagina porque me costaban las relaciones sexuales. Creo que dej&eacute; de pensar en ello a&ntilde;os despu&eacute;s gracias al feminismo, y ya tuve otras parejas con las que pude disfrutar m&aacute;s. Nunca pens&eacute; en la cirug&iacute;a porque por entonces ni ten&iacute;a trabajo. Hoy lo descarto totalmente&rdquo;, relata Laura (nombre ficticio), de 36 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un modelo infantil, el modelo del porno, y a d&iacute;a de hoy hay intereses econ&oacute;micos de la medicina vaginal est&eacute;tica o ginecoest&eacute;tica. No hay unas medidas de c&oacute;mo es una vulva o vagina adecuada, no es real que haya una manera correcta, tenemos tantas vaginas como caras tenemos. Ese modelo que nos venden dice que nuestra vulva debe ser peque&ntilde;ita, recogidita, que no sobresalgan los labios internos, que el color sea como el resto de la piel, pero es que es una zona que con el paso del tiempo se oscurece, por eso te venden incluso tratamientos blanqueadores&rdquo;, explica la fisioterapeuta Ariana Gaona.
    </p><h3 class="article-text">Es el mercado</h3><p class="article-text">
        La empresa Lico Cosmetics es una firma de cosm&eacute;ticos que ya comercializa en Espa&ntilde;a un s&eacute;rum que promete &ldquo;reafirmar y aclarar la piel de la zona &iacute;ntima femenina&rdquo;. Estefan&iacute;a Ferrer es la CEO de la compa&ntilde;&iacute;a y asegura que lanzaron el producto animadas por la demanda de sus clientas. &ldquo;No se trata de volver m&aacute;s blanca la piel, sino de unificar el tono, de aclararlo y devolverlo a ese aspecto m&aacute;s rosado. Con el paso del tiempo la piel de la zona &iacute;ntima, como la de otras zonas, tiende a arrugarse y en este caso tambi&eacute;n a oscurecerse. Esa crema reafirma como lo har&iacute;a una crema para la cara, el cuello o el contorno de ojos&rdquo;, afirma. Su s&eacute;rum est&aacute; indicado para mujeres a partir de los 35 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ferrer asegura ser consciente de la presi&oacute;n est&eacute;tica que sufren las mujeres, pero a&ntilde;ade que se trata de dar la opci&oacute;n &ldquo;para que cada una se cuide lo que quiera&rdquo;. &ldquo;Si nos metemos en esa guerra tenemos que hacer una reflexi&oacute;n general de la industria. Habr&iacute;a que replantearse todo el sistema, &iquest;por qu&eacute; la cara, el cuello, la celulitis?, &iquest;por qu&eacute; te vas a la peluquer&iacute;a?&rdquo;, se pregunta. La CEO de Lico rechaza que estos productos creen un est&aacute;ndar de vulva ideal y asegura que le parece m&aacute;s preocupante el impacto que tienen, por ejemplo, las modelos que utilizan las empresas de cosm&eacute;ticos para sus anuncios. 
    </p><p class="article-text">
        La m&eacute;dica y sex&oacute;loga Ana Rosa Jurado, de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el Estudio de la Menopausia, cuenta que este periodo es una &ldquo;ventana de oportunidad&rdquo; para el autocuidado pero tambi&eacute;n para que la sociedad y la medicina sean consciente de que los cuerpos y los cuidados que necesitamos cambian. &ldquo;Pero con el capitalismo hemos topado. Es lamentable que nos quieran vender cosm&eacute;ticos para seguir aparentando 14 a&ntilde;os. No es un favor a las mujeres, es una manera de ganar dinero&rdquo;, subraya. Jurado defiende que las alteraciones en el cuerpo de las mujeres que puedan producirse por los cambios hormonales de la edad o por cualquier circunstancia m&eacute;dica se palien con los tratamientos que existen, &ldquo;pero no con la idea de rejuvenecimiento que tiene la industria cosm&eacute;tica o de medicina est&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ginec&oacute;loga Miriam Al Adib, que acaba de publicar el libro <em>Hablemos de menopausia </em>(Oberon), insiste en que la medicina regenerativa cuenta con muchas aplicaciones que mejoran la calidad de vida de muchas mujeres. &ldquo;Lo que sucede es que muchas de esas aplicaciones son las mismas que se utilizan para la est&eacute;tica. Hay gente que viene con un problema y otra gente que viene por la est&eacute;tica. Se trata de que la vagina no tenga malestar y sea funcional, de enfocarlo hacia la calidad de vida, no de rejuvenecer nada ni de est&eacute;tica&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos tener con 60 a&ntilde;os una vagina de 20 a&ntilde;os, pero s&iacute; podemos tener sensaciones con 60 a&ntilde;os que ten&iacute;as con 50&rdquo;, dice por su parte el ginec&oacute;logo de la SEGO Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez Rold&aacute;n, que pide &ldquo;no demonizar&rdquo; las herramientas solo por el uso que se les puede dar en ocasiones. &ldquo;Indudablemente hay un culto al cuerpo. Estoy de acuerdo en que no podemos tener la talla 40 y medir 1,80, pero no puedo dejar de insistir en que si alguien necesita conseguir eso, hoy en d&iacute;a lo puede tener&rdquo;, se&ntilde;ala. Cuando se trata de mejorar la funci&oacute;n, S&aacute;nchez Rold&aacute;n explica que las mujeres pueden en teor&iacute;a acudir a la sanidad p&uacute;blica, aunque admite que es dif&iacute;cil conseguir un tratamiento, entre otras cosas, por la falta de departamentos especializados en los hospitales p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Ana Rosa Jurado insiste en que existen buenos tratamientos para la atrofia vaginal que permiten mantener una buena calidad de vida, pero que ni todas las mujeres los necesitan ni todos los que existen tienen una eficacia comprobada. &ldquo;Las mujeres que se mantienen sexualmente activas tienen menos riesgo. En cualquier caso, una cosa es reparar un da&ntilde;o o tratar un problema funcional y otra presionar a las mujeres para mantenerse j&oacute;venes y crear la necesidad de tener las mismas condiciones vaginales toda la vida, como no podemos tener exactamente la misma cara toda la vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/complejo-labios-grandes-u-oscuros-presion-estetica-mercado-llega-vulvas_1_10649617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Nov 2023 09:08:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,Salud,Salud sexual,Vulva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre el retorno a los "rituales ancestrales" y nuevos estudios sobre el clítoris, la vulva se puso de moda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rituales-ancestrales-clitoris-vulva_1_9095494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36a1da5e-982b-4a62-b3ee-754f648a04f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre el retorno a los &quot;rituales ancestrales&quot; y nuevos estudios sobre el clítoris, la vulva se puso de moda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la parte externa de los genitales femeninos y se está resignificando. En redes sociales circula información sobre tratamientos alternativos para "sanar". También hay talleres y retiros. Los especialistas explican por qué aparecieron estas prácticas y advierten sobre las consecuencias.</p></div><p class="article-text">
        El algoritmo me lleva de paseo y en <em>Instagram</em> veo todo esto que voy a enumerar. Vulva diosa, portal energ&eacute;tico.<strong> Respiraci&oacute;n ov&aacute;rica para sanar</strong>. Meditaci&oacute;n org&aacute;smica.<strong> Huevos de piedra que, introducidos en la vagina, &ldquo;limpian linajes ancestrales&rdquo;; el mismo huevo, pero para fortalecer los m&uacute;sculos de la pelvis</strong>. Sesi&oacute;n cham&aacute;nica vulvar. Remedios &ldquo;naturales&rdquo; para curar infecciones vaginales: aceite de neem y aloe vera. <strong>Vaporizaciones vaginales de limpieza para dolores, para regulaci&oacute;n hormonal, y para hacer a solas o en grupo</strong>. Retiros para personas con vulva. Herramientas de sanaci&oacute;n sexual. Okey, <strong>la vulva se puso de moda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n de diccionario indica que &ldquo;la vulva es la parte externa de los genitales femeninos&rdquo;. <strong>Comprende los labios mayores y menores, las aberturas hacia la uretra y la vagina, y el cl&iacute;toris</strong>. Es decir, lo que est&aacute; a mano, a un vistazo de espejo. Y resulta que la vulva <strong>atraviesa un periodo de resignificaci&oacute;n</strong>, seg&uacute;n observo en redes y seg&uacute;n me dicen las especialistas a las que consulto. No en su funcionalidad, que no ha cambiado, sino de percepci&oacute;n: hay, algo as&iacute;, como una <strong>&ldquo;oda a la vulva&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La vulva, entonces, como una parte del cuerpo sacralizada a la que ahora llaman, <strong>&ldquo;yoni&rdquo; o &ldquo;ioni&rdquo;, en s&aacute;nscrito -&iquest;avance o retroceso del lenguaje?</strong>-. Epicentro de placer, identificaci&oacute;n y, al mismo tiempo,<strong> objeto de estudio de la ciencia, que la mira -la investiga- como nunca antes</strong>. Eso, sumado a la gran cantidad de informaci&oacute;n -no siempre verificada- que circula en redes sociales, reinstala a la vulva por fuera del plano reproductivo. <strong>Meter y sacar. Un hueco para llenar de placer. Y de marketing</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Huevos, yuyos, aceites y la Ciencia</h3><p class="article-text">
        Data de Internet: <strong>el huevo de obsidiana es de color negro y &ldquo;nos pone en contacto con nuestras ancestras&rdquo;</strong>; el de cuarzo verde &ldquo;trabaja en la desintoxicaci&oacute;n&rdquo;; el de cuarzo rosa &ldquo;ampl&iacute;a la energ&iacute;a y abre el<em> chakra</em> coraz&oacute;n&rdquo;. <strong>Se consiguen en </strong><em><strong>tiendas online</strong></em><strong> por $6.500 cada uno</strong>. El uso sugerido es por la noche, para dormir, por el lapso de 9 meses y un descanso de tres. Tambi&eacute;n est&aacute;n<strong> las vaporizaciones, yuyos varios que cuestan unos $2 mil los 20 gramos. Hay que hervirlos, como si fueran un t&eacute;, dejar reposar y &ldquo;sentarse&rdquo; sobre el vapor</strong>. Untarse la vagina con aceite de neem o pasar la noche con una esponjita imbuida en la vagina servir&iacute;a, seg&uacute;n se promociona, para curar infecciones, como la candidiasis. Las ginec&oacute;logas consultadas por <strong>elDiarioAR</strong> desaconsejan el uso del huevo, el combo de flores y del aceite de neem. Refieren que <strong>&ldquo;no s&oacute;lo no solucionan nada sino que ponen en riesgo al paciente&rdquo;</strong>. Pero las redes sociales van m&aacute;s r&aacute;pido y no hay sanciones para quien comparta informaci&oacute;n de dudosa calidad.
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                Aceite de Neem para &quot;sanar&quot; la candidiasis.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s data de Internet: hay talleres sobre sexualidad femenina, reuniones de sanaci&oacute;n de &uacute;tero -o reconexi&oacute;n- con el &uacute;tero, limpieza -o conexi&oacute;n- con el linaje ancestral -femenino-, meditaciones org&aacute;smicas. Los encuentros se agotan muy r&aacute;pido y <strong>la inscripci&oacute;n ronda los $10 mil pesos</strong>. Tambi&eacute;n se ofrecen como retiros<em> all inclusive</em>. Por supuesto, es m&aacute;s caro y, a veces, en d&oacute;lares. <strong>Adem&aacute;s de los posteos en </strong><em><strong>Instagram</strong></em><strong> y los canales de </strong><em><strong>Telegram</strong></em><strong>, hay tutoriales en </strong><em><strong>YouTube</strong></em><strong>.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la sexualidad femenina fue tab&uacute; hasta los setenta, cuando arranc&oacute; una etapa meramente genital, en la d&eacute;cada siguiente estuvo &ldquo;en el cerebro&rdquo;. Hay una lema que sigue vigente e indica que<strong> &ldquo;el &oacute;rgano sexual m&aacute;s importante es la cabeza</strong>&rdquo;. Por eso<strong> Silvina Valente, ginec&oacute;loga, obstetra y presidenta de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana</strong> (SASH) se pregunta por qu&eacute; hay que jerarquizar una parte del cuerpo sobre otra, si lo que rige hoy es una mirada integral sobre la sexualidad: &ldquo;<strong>Las mujeres le est&aacute;n dando m&aacute;s importancia a sus genitales porque nos han dicho que tenemos que </strong><em><strong>desgenitalizar</strong></em><strong> la sexualidad. Y nos fuimos a la banquina. En ese contexto aparecen nuevos rituales, como las vaporizaciones y el huevo de obsidiana</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es data de la ciencia. Valente integra un equipo de trabajo que<strong> investiga desde hace un tiempo el cl&iacute;toris con un nuevo enfoque</strong>. &ldquo;Lo estamos estudiando en estado de reposo, en excitaci&oacute;n y post orgasmo en personas sexualmente saludables. Queremos evaluar la vascularidad del cl&iacute;toris, que no est&aacute; siendo analizado.<strong> La idea es saber c&oacute;mo funciona para resolver problemas de excitaci&oacute;n</strong>&rdquo;, agrega Valente.
    </p><h3 class="article-text">Zonas de control: &iquest;lo necesito, es lo que quiero?</h3><p class="article-text">
        &ldquo;A los varones los convocan las actividades. A las mujeres nos convoca la conversaci&oacute;n, y <em>co-dolemos</em>, sea en una sesi&oacute;n cham&aacute;nica o en un t&eacute;&rdquo;, <a href="https://thegelatina.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dice Lala Bruzoni, fundadora de The Gelatina</a>, un medio de comunicaci&oacute;n especializado en salud contempor&aacute;neo. En el sitio hay informaci&oacute;n sobre sexualidad destinada a mujeres y personas con vulva. Y <strong>hay un datazo, muy ilustrativo. Imaginen un reloj, bueno: el lugar de mayor excitaci&oacute;n en la vulva es &ldquo;a la 1pm&rdquo;. Busquen que encuentran</strong>. Sigue Lala: &ldquo;<strong>La gente est&aacute; buscando maneras de sentirse mejor, busca nuevas disciplinas que aquieten la mente. Es como un volver a las bases, a lo ancestral, hacer lo que se hac&iacute;a antes. Despojarse, pensar menos</strong>&rdquo;. Tiene sentido. Si estas nuevas conductas en torno a la sexualidad femenina aparecieron en pandemia, es porque el remedio para atravesar el Covid-19 antes de la vacuna era aislarse. El ant&iacute;doto de la antig&uuml;edad, retirarse de la comunidad. Estar solo. Hasta que pase.
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto a Lala qu&eacute; es &ldquo;co-doler&rdquo;: <strong>&ldquo;Compartir el dolor entre mujeres, para que se convierta en medio dolor. Ah&iacute; nos gui&ntilde;amos el ojo&rdquo;</strong>, dice. Le cuento que tambi&eacute;n veo que los talleres de sanaci&oacute;n los ofrecen personas que comparten sus experiencias personales y las lecturas que hicieron en su &ldquo;proceso de sanaci&oacute;n&rdquo;. Para Bruzoni, <strong>el automarketing de la victimizaci&oacute;n no las valida para impartir conocimiento y, en el caso de que se quiera dar un curso, hay que organizar un </strong><em><strong>board</strong></em><strong> de especialistas</strong>. De paso le pregunto qu&eacute; opina sobre estas pr&aacute;cticas nuevas, promocionadas m&aacute;s en redes y que en los consultorios m&eacute;dicos tradicionales: &ldquo;Autoconocimiento y sentido cr&iacute;tico para todo.<strong> Preguntarnos antes si es lo que queremos, si es lo que necesitamos, si eso que es nuevo no est&aacute; fuera de nuestra zona de control</strong>&rdquo;, sugiere.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Las fallas del sistema m&eacute;dico para implementar una noci&oacute;n integral de salud&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        A ver qu&eacute; piensa sobre todo esto<strong> Agostina Mileo</strong>, <a href="https://ecofeminita.com/?v=5b61a1b298a0" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">comunicadora cient&iacute;fica e integrante de Ecofeminita</a>. Voy por mail. Primero quiero chequear que esto que veo en el tel&eacute;fono tiene asidero en la realidad.&nbsp;Le cuento que veo en<em> Instagram </em>posteos con informaci&oacute;n y convocatorias a encuentros sobre salud sexual no reproductiva para personas con vagina. Que la vagina es &ldquo;un portal&rdquo;, por ejemplo. O que para nombrarla usan la palabra &ldquo;yoni&rdquo;, vagina en sanscrito. Hay reuniones de sanaci&oacute;n de &uacute;tero, vaporizaciones individuales o colectivas, talleres sobre la vulva. Entonces: 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Observ&aacute;s esta tendencia? &iquest;Por qu&eacute; estos tipos de discursos, que corren sobre todo en redes sociales, tienen tanta adherencia? &iquest;Por qu&eacute; estamos permeables a esta nueva data?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, observo esta tendencia y <strong>creo que la adherencia est&aacute; relacionada principalmente con las fallas del sistema m&eacute;dico para implementar una noci&oacute;n integral de salud</strong>. Por un lado, sabemos bien que los sesgos androc&eacute;ntricos y la matriz reproductivista de la producci&oacute;n de conocimiento en el campo de la salud ha reducido la salud de las mujeres a la medicalizaci&oacute;n de la capacidad reproductiva. <strong>Prima una visi&oacute;n &ldquo;funcionalista&rdquo; sobre el cuerpo, que escinde la corporalidad de la identidad y no entiende como parte de la atenci&oacute;n m&eacute;dica la comprensi&oacute;n de los procesos sociales que hacen que las personas, y no los cuerpos</strong>, transiten experiencias particulares seg&uacute;n factores como la raza, el g&eacute;nero o la clase.
    </p><p class="article-text">
        Bien. Corrido el falo, <strong>el sistema de salud sigue entendiendo la sexualidad de las personas con &oacute;rganos sexuales femeninos como cuerpos que producen</strong>. No es nuevo. Agrega Mileo: &ldquo;Las feministas hemos observado esto durante d&eacute;cadas. En los a&ntilde;os &lsquo;70, el<em><strong> Women's Health Movement </strong></em>comenz&oacute; a elaborar el manual <em><strong>Our Bodies Ourselves</strong></em> (N. de la R.:<em> Nuestros cuerpos, nosotras mismas</em>). A partir de las experiencias compartidas en grupos de concientizaci&oacute;n elaboraba manuales en los que <strong>circulaba conocimiento sobre salud sexual con eje puesto en el placer y el deseo</strong>. Pero era conocimiento m&eacute;dico. <strong>Muchas feministas seguimos trabajando en este sentido, generando resistencias dentro de los espacios de conocimiento formal</strong>, creyendo que las ciencias son la mejor herramienta de producci&oacute;n de conocimiento para validar pr&aacute;cticas m&eacute;dicas pero que, como toda actividad cultural en un mundo sexista, requiere modificaciones estructurales. <strong>Otros grupos, en cambio, han entendido que, si el conocimiento m&eacute;dico formal es sexista, entonces la medicina lo es y que se debe buscar c&oacute;mo abordar estas cuestiones desde otro tipo de conocimiento</strong>. Esto es una diferencia fundamental. Coincidimos en que la atenci&oacute;n que recibimos en el sistema m&eacute;dico no se basa, por lo general, en conocimiento hecho por y para nosotras, pero no en las estrategias para revertir la situaci&oacute;n&rdquo;.
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                    alt="Remedios &quot;naturales&quot; que podrían exponer a las personas con vulva a una infección."
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                Remedios &quot;naturales&quot; que podrían exponer a las personas con vulva a una infección.                            </span>
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        La pregunta que sigue es cu&aacute;ndo empieza a ser &ldquo;peligroso&rdquo; o perjudicial para la salud f&iacute;sica o emocional este tipo de recomendaciones que se replican, guardan y comparten en posteos de<em> Instagram</em> y <em>TikTok</em>. O si es al rev&eacute;s, que estas conductas hablan de una apertura y en realidad est&aacute; buen&iacute;simo y no hay que alarmarse. Responde Mileo: &ldquo;Creo que es peligroso en s&iacute; mismo<strong>. Hablamos de pr&aacute;cticas en las que se recomiendan y promueven intervenciones corporales que pueden ser sumamente perjudiciales, que da&ntilde;an la microflora vaginal, producen desgarros, aumentan los riesgos de infecci&oacute;n. Como dije antes, creo que la motivaci&oacute;n es noble.</strong> Pero como dec&iacute;a mi pap&aacute;, <em>&lsquo;el camino al infierno est&aacute; plagado de buenas intenciones&rsquo;</em>. Muchas veces estos espacios instan a compartir experiencias de abuso sin que haya personas con formaci&oacute;n en salud mental que puedan contener a la persona. Ni hablar, por ejemplo, de un shock anafil&aacute;ctico derivado de una reacci&oacute;n al&eacute;rgica por el contacto de la mucosa vaginal con alguna sustancia&rdquo;. <strong>Por ah&iacute; hay que empezar por mirarse en el espejo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rituales-ancestrales-clitoris-vulva_1_9095494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jun 2022 03:18:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre el retorno a los "rituales ancestrales" y nuevos estudios sobre el clítoris, la vulva se puso de moda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vulva,Sexualidad,Sexualidad femenina,Huevo de obsidiana,Clítoris,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apuntes sobre la existencia de la vulva y el placer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/apuntes-existencia-vulva-placer_1_9038132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fd1fc33-4f40-4903-8ebf-dcfbfbed4a53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apuntes sobre la existencia de la vulva y el placer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de artistas reflexionan sobre la vulva y generan una muestra colectiva; en una publicidad dos modelos hablan claramente de ella, otras artistas trabajan sobre su idea. Todavía tabú, la vulva aparece en el discurso público.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A sabiendas de la inconstancia y soberbia de la mujer, y para contrarrestar su anhelo de dominio, la naturaleza le dej&oacute; las partes sexuales en su interior para que, cada vez que piense en su presunta carencia, deba volverse m&aacute;s pac&iacute;fica, m&aacute;s obediente y m&aacute;s pudorosa que cualquier otra criatura&rdquo;, dijo el anatomista Prospero Bergarucci, en 1568.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un pez habita en la vagina de la Terrible Madre, el h&eacute;roe es el hombre que, derrot&aacute;ndola, rompe el diente y le fornica&rdquo;, escribi&oacute; sobre una vagina dentada, que consume, devora y destruye el falo, el psic&oacute;logo israel&iacute; del siglo XX, Erich Neumann, autor del libro La Gran Madre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Miriam Arrube                            </span>
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        Fueron, desde la ciencia y en diferentes &eacute;pocas, testimonios del miedo, la desconfianza y la ignorancia que a&uacute;n hoy sobrevive respecto de la genitalidad femenina. Como la envidia del pene, que Freud le atribuy&oacute; a la mujer, poseedora para muchos de un misterioso agujero negro para la reproducci&oacute;n de la especie, pero sobre todo, para el placer. Esa mujer que, en la sociedad patriarcal, debe mirarse siempre con relaci&oacute;n al hombre.
    </p><p class="article-text">
        Justamente, para encontrar formas nuevas de mirar, un grupo de artistas visuales de la Argentina, produjo y est&aacute; ahora exhibiendo en forma itinerante una serie de obras bajo la com&uacute;n denominaci&oacute;n de<strong> Anasyrma</strong>, (en este momento en el Museo Imaginario de San Miguel, Gran Buenos Aires). Se trata de un t&eacute;rmino griego que refiere al gesto de levantarse la falda y dejar a la vista los genitales femeninos para producir un impacto y alejar el mal. &ldquo;A lo largo de la historia se utiliz&oacute; esta pr&aacute;ctica para fertilizar cosechas, ahuyentar demonios, calmar tormentas, combatir plagas o para re&iacute;rse y recomponer el esp&iacute;ritu&rdquo;, dice <strong>Valeria Salum</strong>. Ella es la secretaria del Museo de la Mujer Argentina, sito en CABA, y curadora de la exposici&oacute;n &ldquo;en la que de alguna forma nos subimos las polleras evocando el gesto de Baubo, aquella personificaci&oacute;n del sexo de la mujer que procuraba mejorarle el &aacute;nimo a Demeter en la mitolog&iacute;a cl&aacute;sica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vale Salum                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Myriam D&iacute;az, Miriam Arrube, Patricia Temprano, Marga Steinwasser, Victoria Mataran, Marcela Brown, Pamela Ferreyra y la misma Salum se inspiraron en la vulva, la anatom&iacute;a femenina del goce. Se pusieron a leer bibliograf&iacute;a y a investigar desde pinturas rupestres hasta el cuadro <em>El origen del mundo</em>, de Gustavo Coubert (de 1866) donde una mujer yace con sus piernas abiertas haciendo visible el sexo. El resultado son dibujos, pinturas, esculturas, bordados en los que se ven recreaciones de disfrute, del ciclo menstrual, de la afectaci&oacute;n del paso del tiempo, de vulvas mariposas y cisnes, y de una variedad de nominaciones escritas con aguja e hilo como cajeta, pupusa, panocha, chucha, ostra, argolla, catalina, barbuda, cachimba, tesorito y pompona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;La vulva es el conjunto de genitales que incluyen cl&iacute;toris (&uacute;nico &oacute;rgano exclusivo del placer), la abertura vaginal y el orificio uretral. Si bien la vagina es s&oacute;lo una parte de ella, muchas personas dicen llaman as&iacute; a la vulva&rdquo;, aclara la ginec&oacute;loga <strong>Barbara Garc&iacute;a</strong>, referente en @sexualidadeslibres, quien acompa&ntilde;a a personas transg&eacute;nero en su proceso de transici&oacute;n y parte del equipo que hoy promueve un &oacute;leo &iacute;ntimo de producci&oacute;n nacional, 420 placer, a base de cannabis para potenciar el goce. &ldquo;Cada vulva, como cada persona, es &uacute;nica y en ocasiones al no generarse una adecuada lubricaci&oacute;n, puede haber dolor en la fricci&oacute;n. La autoexploraci&oacute;n y la autoestimulaci&oacute;n son claves para conocerse, as&iacute; como el uso de productos que potencien la satisfacci&oacute;n&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CZaajaoLdCH/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En las conmemoraciones del<strong> 8 de marzo</strong>, D&iacute;a de la Mujer, algunas pasteleras crearon delicados bocados con az&uacute;car, harina y flores comestibles con forma de vulva. Chula G&aacute;lvez es una de ellas, con un amplio repertorio de manjares entre los que se destacaron las cookies con la forma de los genitales femeninos. &ldquo;Si vivimos en una sociedad donde todo es f&aacute;lico, &iquest;porqu&eacute; no valorar esa parte del cuerpo femenino?&rdquo;, se pregunt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las ex modelos <strong>Araceli Gonz&aacute;lez</strong> y <strong>Dolores Barreiro</strong> tambi&eacute;n forman parte de esta movida que reivindica la genitalidad femenina. Por estos d&iacute;as, protagonizan la publicidad de Evagina, un jab&oacute;n l&iacute;quido y gel lubricante que sali&oacute; hace poco a la venta. &ldquo;La piel de nuestra vulva es distinta a la del resto del cuerpo, en general todas usamos un jab&oacute;n com&uacute;n. Error. Poder hablar de lo que nos pasa est&aacute; bueno. Todav&iacute;a nos cuesta mucho hablar de nuestras vaginas y de la sequedad vaginal a&uacute;n m&aacute;s, pero es tan com&uacute;n. Nuestras vaginas tienen mucho para decir. Es un cambio inmediato que se siente&rdquo;, dicen.
    </p><p class="article-text">
        Los bordados con atrevimientos de la artivista <strong>Rosana Linari</strong> son expresi&oacute;n de su activismo a favor de las mujeres, las disidencias y quienes, invisibilizadas, viven con VIH y no reciben asistencia del estado. &ldquo;Trabajo con la intimidad amorosa, sexual, afectiva y pol&iacute;tica, por el ejercicio del goce personal y colectivo, como manifestaci&oacute;n y respeto por el deseo. La vulva es la protagonista en ese camino del deleite. Puta, perra, exaltada o asexuada, habitando en la grieta heteropatriarcal con ansias emancipadoras, sobreexcitada y fuera de s&iacute;. En pugna con el imaginario sexual pornogr&aacute;fico, reivindico la insurgencia anticlerical y las pr&aacute;cticas amorosas libres del pensamiento heterocentrado&rdquo;, dice desde Puerto Madryn, donde reside. &ldquo;Tijeras, hilos, stencil, suturas que unen y edifican un entramado, para celebrar el mundo desde los bordes, con t&eacute;cnicas textiles que evocan el trabajo y los saberes que me transmitieron en mi entorno familiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los medios explotan al l&iacute;mite im&aacute;genes de sexo expl&iacute;cito, que incluyen cirug&iacute;as est&eacute;ticas de vulvas, muchas personas luchan para llevar adelante su sexualidad sin un conocimiento claro de la anatom&iacute;a propia, desconociendo c&oacute;mo es la vulva. Incluso, muchas mujeres la desconocen, nunca se la miraron. Hubo que esperar hasta el inicio de este milenio para que la ur&oacute;loga australiana <strong>Helen O&rsquo;Connell</strong> describa por primera vez la anatom&iacute;a completa del cl&iacute;toris con todos sus elementos.
    </p><p class="article-text">
        La lucha por mostrar el cuerpo completo de la mujer reconoce otros hitos: la artista alemana <strong>Valli Export</strong> entr&oacute; a un cine en 1969 y realiz&oacute; una performance calz&aacute;ndose una metralleta al hombre y vistiendo un pantal&oacute;n abierto en la entrepierna que coincid&iacute;a con la altura de los ojos de los espectadores. Seis a&ntilde;os despu&eacute;s, la estadounidense Carolee Schneeman ley&oacute; en p&uacute;blico un texto salido de su vagina y Judy Chicago en 1971 mostr&oacute; la imagen de un tamp&oacute;n que emerg&iacute;a de su vulva. Como antes y despu&eacute;s otras mujeres, pusieron el cuerpo para visibilizar la existencia de la sexualidad femenina para el placer propio y no solo para satisfacer la demanda reproductiva.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en 2022, el tema sigue siendo tab&uacute; y hasta peligroso. Tener vulva implica en muchos lugares del planeta abortos riesgosos o selectivos, mutilaciones, existencia de chozas menstruales, prohibici&oacute;n de acceso a la educaci&oacute;n, el trabajo y la libre circulaci&oacute;n, a los m&aacute;s elementales elementos de higiene. En una cultura profundamente androc&eacute;ntrica, la existencia cada vez mayor de bibliograf&iacute;a, festivales, arte y todo gesto personal o colectivo que descentre el modo de ser y estar masculinista abre la imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica y po&eacute;tica de todos los cuerpos y contribuye a una vida m&aacute;s plena y gozoza, sin exclusiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/apuntes-existencia-vulva-placer_1_9038132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jun 2022 03:31:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apuntes sobre la existencia de la vulva y el placer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vulva,Feminismos,Corporalidades]]></media:keywords>
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