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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Guerra Civil Española]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/guerra-civil-espanola/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Guerra Civil Española]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Al rescate de su olvido: la historia de las mujeres extranjeras que contaron la Guerra Civil española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/rescate-olvido-historia-mujeres-extranjeras-contaron-guerra-civil-espanola_1_13067691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b73bbf6a-0cd0-41df-84b8-38d18b338ff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al rescate de su olvido: la historia de las mujeres extranjeras que contaron la Guerra Civil española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista Ana R. Cañil recupera en un libro más de 10 nombres propios de mujeres para las que España jugó un papel determinante en el devenir de sus vidas y obras, en un momento en el que la Guerra Civil suscitó el interés de no pocas periodistas a nivel mundial.</p></div><p class="article-text">
        Algunas llegaron antes de la Guerra Civil y decidieron tomar la pluma ante el conflicto, otras lo hicieron durante y, todav&iacute;a alguna m&aacute;s, despu&eacute;s. A todas las unen dos cosas: haber escrito sobre Espa&ntilde;a y ser extranjeras. A ello se suma ahora un tercer aspecto: aparecer en <a href="https://www.galaxiagutenberg.com/producto/rescatadas-del-olvido/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rescatadas del olvido</em></a><a href="https://www.galaxiagutenberg.com/producto/rescatadas-del-olvido/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Galaxia Gutemberg, 2026)</a>, un ensayo en el que la periodista <strong>Ana R. Ca&ntilde;il</strong> indaga en unas biograf&iacute;as demasiado arrinconadas en comparaci&oacute;n a las haza&ntilde;as que protagonizaron. Son enfermeras, intelectuales, pol&iacute;ticas, escritoras, periodistas profesionales y otras por accidente. Son aquellas mujeres que la historia silenci&oacute; y que ahora, a trav&eacute;s de las palabras de Ca&ntilde;il, retoman en gran medida su propia voz.
    </p><p class="article-text">
        Todo surgi&oacute; en un programa en la Cadena SER en el que la antigua periodista econ&oacute;mica en Cinco D&iacute;as y directora de Informe Semanal trataba aquellas figuras extranjeras que hab&iacute;an mirado, en alg&uacute;n momento u otro, a Espa&ntilde;a. &ldquo;Lourdes Lancho y Montserrat Dom&iacute;nguez me picaron y empec&eacute; a buscar mujeres, que se centraban sobre todo en torno a la Guerra Civil y la posguerra. Descubr&iacute;a una y me pon&iacute;a a perseguir sus pasos&rdquo;, comenta la ensayista. <strong>Primero descubri&oacute; a la revolucionaria Nancy Cunard, dej&oacute; para lo &uacute;ltimo a Sylvia Plath. Entre medias, mujeres de la talla de Nancy Johnstone, Virginia Cowles, Andr&eacute;e Viollis y Simone T&eacute;ry</strong>. Y aqu&iacute; y ahora, un peque&ntilde;o relato de esos pasos.
    </p><h2 class="article-text">Dos periodistas hoteleros</h2><p class="article-text">
        Nancy Johnstone (1906-1951) escribi&oacute; dos libros: <em>Un hotel en la Costa Brava</em> y <em>Hotel en guerra</em>, ambos relacionados con su experiencia espa&ntilde;ola y el devenir de su negocio hotelero durante el conflicto. Casada con el periodista Archie Johnstone en 1931, tres a&ntilde;os despu&eacute;s ya estaban viviendo en la Costa Brava. &ldquo;&Eacute;l estaba harto de su trabajo y de los cierres del peri&oacute;dico de madrugada, as&iacute; que decidieron abrir el hotel en Tosa de Mar&rdquo;, relata Ca&ntilde;il del que fuera subdirector del News Chronicle. En el peque&ntilde;o pueblo se encontraron varios extranjeros ya huidos de Alemania y Austria ante el avance de los nazis.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nancy no llega a entender nunca por qué bombardean con tanto ahínco a niños y gente pobre que camina con lo poco que tiene. Se pregunta por qué gastan tantas bombas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana R. Cañil</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 1935, comenz&oacute; a funcionar el negocio, cuyo edificio fue dise&ntilde;ado por Fritz Marcus, descendiente de la escuela Bauhaus. &ldquo;Intentaban llegar a la gente de bien, robar turistas a la Riviera francesa&rdquo;, apunta la investigadora. En apenas unos meses, aquello era todo un &eacute;xito. Con el estallido de la guerra un a&ntilde;o despu&eacute;s, el matrimonio lleg&oacute; a negar hasta en tres ocasiones su evacuaci&oacute;n y reconvirtieron el complejo en un refugio. Asimismo, diversos mandatarios de la Generalitat y del Gobierno central lo eligieron como alojamiento en diferentes momentos.
    </p><p class="article-text">
        El segundo de los libros que public&oacute; esta inglesa est&aacute; escrito al final de la contienda, cuando el preciado hotel ya era el hogar temporal de 40 ni&ntilde;os llegados desde el frente de Arag&oacute;n, comenta Ca&ntilde;il. &ldquo;Ah&iacute; comienza su gran odisea&rdquo;, apunta. Aunque nunca creyeron que la guerra pudiera alcanzarlos, s&iacute; lo hizo, y lo hizo en retirada. Mientras el matrimonio Jonhstone evacuaba hacia Francia a los ni&ntilde;os, las tropas franquistas no dejaban de acosarlos. &ldquo;Nancy no llega a entender nunca por qu&eacute; bombardean con tanto ah&iacute;nco a ni&ntilde;os y gente pobre que camina con lo poco que tiene. Se pregunta por qu&eacute; gastan tantas bombas&rdquo; relata la escritora, quien tambi&eacute;n fue subdirectora delegada de El Peri&oacute;dico de Catalu&ntilde;a en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Ambos dos se quedaron en Par&iacute;s un breve lapso de tiempo antes de aposentarse en M&eacute;xico. Para entonces, ella ya hab&iacute;a escrito para el News Chronicle sobre los refugiados espa&ntilde;oles en los campos de concentraci&oacute;n franceses, seg&uacute;n Ca&ntilde;il. Se separaron. Nancy regres&oacute; a Tosa en 1947 y 1951, pero la Espa&ntilde;a de Franco no es lo que ella hab&iacute;a dejado atr&aacute;s. Vendi&oacute; el negocio y se estableci&oacute; en Guatemala.
    </p><h2 class="article-text">La &uacute;nica periodista en ambos bandos</h2><p class="article-text">
        Virginia Cowles (1910-1983) tambi&eacute;n vivi&oacute; la guerra espa&ntilde;ola en primera persona. Tanto, que terminar&iacute;a haciendo lo propio en la Segunda Guerra Mundial. &ldquo;Era una se&ntilde;orita pija (cheta) que escrib&iacute;a en Harpers columnas del coraz&oacute;n y la prensa rosa&rdquo;, introduce la autora de &lsquo;Rescatadas del olvido&rsquo;. Sin una gran formaci&oacute;n pol&iacute;tica, aunque anticomunista, Cowles sab&iacute;a jugar bien sus cartas de mujer bonita y lista, de chica vivaz. &ldquo;Cuando vio que muchos periodistas ped&iacute;an su traslado a Espa&ntilde;a para cubrir la guerra, ella tambi&eacute;n lo hizo, pero se lo denegaron&rdquo;, precisa Ca&ntilde;il.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Virginia Cowles en su casa en 1958.                            </span>
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        Los fuertes y estrechos contactos con la aristocracia europea que siempre mantuvo le llevaron a entrevistar a Benito Mussolini. La experiencia fue tan bien que le permitieron viajar a Espa&ntilde;a. &ldquo;Sus amigos de Par&iacute;s le dijeron que fuera disfrazada de miliciana, que le robar&iacute;an la ropa y las joyas, pero ella decidi&oacute; llevar sus trajes de lana pura, zapatos de ante, collares&hellip;&rdquo;, describe la especialista. En el Hotel Florida, hogar temporal de los corresponsales de prensa extranjeros, la recibieron con cierta sorna.
    </p><p class="article-text">
        Ca&ntilde;il sostiene que Cowles utiliz&oacute; todas sus armas de mujer de forma aguerrida y brillante. Lleg&oacute; a estar &ldquo;secuestrada&rdquo; por el general Gal, un comunista que no la dej&oacute; apartarse de &eacute;l durante tres d&iacute;as. &ldquo;Ahora podr&aacute; contar al mundo que un general sovi&eacute;tico se ha quedado prendado de usted&rdquo;, le dijo &eacute;l ante su marcha. Sus cr&oacute;nicas publicadas en medios como el Daily Telegraph, el Sunday Times y los peri&oacute;dicos de la Hearst levantaron admiraci&oacute;n, aunque pronto se torcer&iacute;a la historia.
    </p><p class="article-text">
        Cowles se enter&oacute; de que los comunistas estaban en su b&uacute;squeda, acusada de espionaje. Decidi&oacute; huir. &ldquo;Lleg&oacute; a San Juan de Luz, en Francia, gracias a sus amigos de la aristocracia. Esos contactos le permitieron volver a zona nacional [controlada por el bando sublevado] y convertirse en la &uacute;nica corresponsal que informar&aacute; desde ambos lados&rdquo;, desarrolla la misma Ca&ntilde;il.
    </p><p class="article-text">
        Con su nuevo papel de periodista visita Salamanca, donde confirma la implicaci&oacute;n de Alemania e Italia en la guerra civil espa&ntilde;ola. &ldquo;Se pregunta por qu&eacute; franceses e ingleses no ayudan a la Rep&uacute;blica&rdquo;, dice la ensayista. Cubri&oacute; la ca&iacute;da de Santander y supo de primera mano que el horror de Guernica hab&iacute;a sido responsabilidad de los golpistas. &ldquo;Tambi&eacute;n se volvi&oacute; sospechosa para los franquistas. Sali&oacute; pitando de Espa&ntilde;a cuando estaban a punto de detenerla&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo sus contactos le permitieron llegar hasta Par&iacute;s. All&iacute; escribi&oacute; en caliente el libro que se traducir&iacute;a por &lsquo;Complicarse la vida&rsquo;. Para entonces, ya es una dem&oacute;crata convencida de que Espa&ntilde;a es solo el aperitivo para lo que viene con la Segunda Guerra Mundial, que tambi&eacute;n cubri&oacute; desde los frentes de Rusia, Alemania, Checoslovaquia, Finlandia y Francia durante 1939 y 1940.
    </p><h2 class="article-text">Madre e hija en el frente de guerra</h2><p class="article-text">
        Andr&eacute;e Viollis (1870-1950) y Simone T&eacute;ry (1897-1967) fueron militantes antifascistas y feministas que arribaron a Espa&ntilde;a durante la Segunda Rep&uacute;blica. Madre e hija, cuyo marido y padre era Gustave T&eacute;ry, fundador del peri&oacute;dico comunista L'&OElig;uvre, defendieron la causa republicana con la pluma y con ah&iacute;nco. M&aacute;s conocido es el pasaje que une a Simone con la revuelta de Asturias de 1934 y la proclamaci&oacute;n de la rep&uacute;blica catalana, cuando lleg&oacute; a estar encarcelada varios d&iacute;as. &ldquo;Lerroux mand&oacute; detenerla por haber escrito mal sobre su gobierno&rdquo;, explica Ca&ntilde;il, a ra&iacute;z de un reportaje que no le gust&oacute; sobre la breve revoluci&oacute;n asturiana.
    </p><p class="article-text">
        Su madre, desde Francia, reclam&oacute; su liberaci&oacute;n en embajadas. Lo hicieron, y la deportaron al pa&iacute;s vecino. Madre e hija retornaron a Espa&ntilde;a en diferentes momentos a partir de 1936, cuando Viollis, la segunda mujer en cursar estudios en la Universidad de La Sorbona, ten&iacute;a ya 66 a&ntilde;os. Ella va y viene de Espa&ntilde;a unas cuatro veces hasta 1938, todas ellas para informar de la guerra en medios como L'Humanit&eacute; y Regards. &ldquo;Sus reportajes son incre&iacute;bles, acompa&ntilde;ados de buen&iacute;simas fotograf&iacute;as. Retrata la muerte, la dignidad de las mujeres de negro. No entiende por qu&eacute; el gobierno socialista franc&eacute;s no apoya a la Rep&uacute;blica&rdquo;, explica la antigua periodista.
    </p><p class="article-text">
        Simone era mucho m&aacute;s aguerrida que su madre, tanto de palabra escrita como de acci&oacute;n. Ambas trabajan por separado, aunque en algunos momentos comparten tiempo y espacio en Espa&ntilde;a: &ldquo;Era una militante comunista, compa&ntilde;era y amiga de Margarita Nelken, quienes escriben unas cr&oacute;nicas muy militantes&rdquo;. Se cas&oacute; con el intelectual Joan Chab&aacute;s, miembro de la Generaci&oacute;n del 27, con quien termin&oacute; viviendo en M&eacute;xico. Se separaron y Simone volvi&oacute; a Francia. Nunca dej&oacute; de escribir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/rescate-olvido-historia-mujeres-extranjeras-contaron-guerra-civil-espanola_1_13067691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 03:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Mujeres,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Exhumados "por Dios y por España": los cuerpos que sí fueron recuperados y homenajeados tras la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/exhumados-dios-espana-cuerpos-si-recuperados-homenajeados-guerra-civil_1_11674553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed1e34e9-31ff-4b12-ba25-54d76ccfce86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Exhumados &quot;por Dios y por España&quot;: los cuerpos que sí fueron recuperados y homenajeados tras la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora Miriam Saqqa publica la primera investigación que aborda el operativo puesto en marcha por el franquismo para dignificar a sus víctimas, un proceso que "construyó una narrativa política e ideológica" para justificar la represión.</p></div><p class="article-text">
        Que durante la Guerra Civil hubo v&iacute;ctimas mortales tanto de los sublevados como de los republicanos es un hecho irrefutable. Sin embargo, no todas siguieron despu&eacute;s el mismo camino. Unas, ensalzadas como m&aacute;rtires de la contienda, fueron honradas en todos los rincones del pa&iacute;s durante 40 a&ntilde;os y sus cuerpos fueron buscados y dignificados desde el principio. Las otras, sin embargo, v&iacute;ctimas consideradas enemigas de la <em>Nueva Espa&ntilde;a</em>, fueron relegadas al ostracismo y al silencio y sus huesos a&uacute;n hoy se buscan en cunetas. 
    </p><p class="article-text">
        Poco se ha supo hasta ahora de la gesti&oacute;n que Franco hizo de sus muertos, un proceso &ldquo;legal, forense e ideol&oacute;gico&rdquo; al que se acerca la historiadora y antrop&oacute;loga forense Miriam Saqqa Carazo en el reci&eacute;n publicado <em>Las exhumaciones por Dios y por Espa&ntilde;a</em> (C&aacute;tedra), en lo que constituye la primera investigaci&oacute;n hist&oacute;rica sobre este fen&oacute;meno. Asegura la experta que nunca despu&eacute;s se ha desarrollado &ldquo;un proyecto de intervenci&oacute;n estatal de igual magnitud&rdquo;, tampoco para los represaliados por la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Su principal revelaci&oacute;n no es solo que estas pr&aacute;cticas se dieran &uacute;nicamente para una parte de las v&iacute;ctimas, construyendo una memoria hist&oacute;rica &ldquo;sesgada y excluyente&rdquo;, sino que tras la recuperaci&oacute;n f&iacute;sica de los cuerpos lat&iacute;a un trasfondo pol&iacute;tico e ideol&oacute;gico: &ldquo;La dictadura organiz&oacute; este procedimiento judicial y forense para convertir a sus v&iacute;ctimas en <em>m&aacute;rtires y ca&iacute;dos, </em>que en su relato se sacrifican por esa naci&oacute;n que pretenden sustentar. Su inter&eacute;s era construir una narrativa nacional a trav&eacute;s de estos cuerpos y de sus exhumaciones y tener una justificaci&oacute;n propagand&iacute;stica de su represi&oacute;n&rdquo;, explica Saqqa.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n estudia las exhumaciones que se produjeron del lado de los vencedores entre 1936 y 1951, un periodo temporal en el que la experta, consciente de que no son todos, ha identificado 177 procesos &ndash;116 en Madrid&ndash; y 3.518 cad&aacute;veres recuperados. Los trabajos se realizaron ya incluso desde el primer a&ntilde;o de guerra. A medida que el ej&eacute;rcito sublevado avanzaba terreno y ocupaba territorios, se iniciaba la b&uacute;squeda de las consideradas &ldquo;v&iacute;ctimas de las hordas marxistas&rdquo;, como las denominaron en varias de las disposiciones publicadas en el BOE en aquellos primeros momentos. 
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                Obreros en la exhumación de Torrejón de Ardoz. Diciembre de 1939.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ideal de v&iacute;ctima</h2><p class="article-text">
        Ya en octubre de 1936, una orden firmada por Franco dictaba una serie de &ldquo;normas para el traslado de cad&aacute;veres de los muertos en campa&ntilde;a&rdquo; y especificaba que el objetivo era &ldquo;dar el m&aacute;ximo de facilidades&rdquo; a la reubicaci&oacute;n &ldquo;de quienes dieron su vida por la Patria&rdquo;. Comenzaba as&iacute; la construcci&oacute;n de ese ideal de v&iacute;ctima, formada por &ldquo;militares, civiles y religiosos&rdquo; que las fuerzas nacionales &ldquo;vinculaban o asignaban a la categor&iacute;a pol&iacute;tica e ideol&oacute;gica af&iacute;n&rdquo; y que excluy&oacute; siempre a las v&iacute;ctimas de la violencia sublevada, expone Saqqa. 
    </p><p class="article-text">
        De entre todos, algunos eran &ldquo;ca&iacute;dos ilustres&rdquo;, entre los que destaca Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera. El fundador de Falange fue el <em>m&aacute;rtir </em>por excelencia, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/once-dias-diez-noches-cortejo-fantasmagorico-cadaver-jose-antonio-primo-rivera_129_11646437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cuyos restos fueron trasladados</a> de Alicante a El Escorial en 1939 en un cortejo f&uacute;nebre a pie que se prolongar&iacute;a durante diez d&iacute;as en los que los falangistas llevaban su f&eacute;retro a hombros. Fue este el paradigma de los actos pol&iacute;ticos de homenaje, mucho menos ambiciosos, con los que sol&iacute;an culminar las exhumaciones, a los que asist&iacute;an representantes pol&iacute;ticos y religiosos. 
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n de los habituales monumentos &ldquo;a los ca&iacute;dos&rdquo; que a&uacute;n permanecen en muchos pueblos, las peque&ntilde;as inscripciones en iglesias o cementerios o la conversi&oacute;n de las fosas en &ldquo;lugares sagrados&rdquo; hasta que fueran exhumadas fueron algunas de las acciones legislativas que impulsaron los franquistas. Adem&aacute;s, se promovi&oacute; la inscripci&oacute;n de las v&iacute;ctimas &ndash;de nuevo, solo de unas&ndash; en los registros civiles con t&eacute;cnicas dudosas, que llevaron a que hubiera casos de personas calificadas como &ldquo;desconocidas&rdquo; pero a&uacute;n as&iacute; registradas como v&iacute;ctimas &ldquo;de la barbarie roja&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Implicaci&oacute;n de todo el Estado</h2><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, durante los a&ntilde;os de Guerra Civil convivieron las exhumaciones llevadas a cabo por familiares, ayuntamientos y agentes locales con la b&uacute;squeda de cuerpos que impuls&oacute; la justicia militar franquista, pero fue a partir de 1940, una vez proclamada la victoria sublevada, cuando el proceso se extendi&oacute; a todo el territorio, se institucionaliz&oacute; y judicializ&oacute;. Se hizo a trav&eacute;s de la Causa General (CG), un proceso de investigaci&oacute;n impulsado por el franquismo para depurar, fijaba literalmente su pre&aacute;mbulo, &ldquo;los hechos delictivos cometidos en todo el territorio nacional durante la <em>dominaci&oacute;n roja</em>&rdquo;.
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                Homenaje &#039;a los caídos&#039; en Salamanca, al atardecer. 1937.                            </span>
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        El proyecto, al que los historiadores le han atribuido un car&aacute;cter eminentemente propagand&iacute;stico con el objetivo de justificar el golpe de Estado de 1936 y achacar al enemigo &ldquo;una violencia desmedida&rdquo;, no solo dio lugar a numerosos juicios y acciones represivas, sino que &ldquo;monopoliz&oacute;&rdquo; la localizaci&oacute;n de fosas y exhumaciones de las v&iacute;ctimas sublevadas. &ldquo;Dar&aacute; plenas facultades a la Fiscal&iacute;a del Tribunal Supremo, que se encargar&aacute; de dictar las instrucciones al resto de fiscales de las provincias. Lo que les interesa es obtener informaci&oacute;n de v&iacute;ctimas y supuestos culpables, para lo que usar&aacute;n diferentes t&eacute;cnicas&rdquo;, explica Saqqa.
    </p><p class="article-text">
        En ello se implic&oacute; todo el Estado: desde los ayuntamientos, que deb&iacute;an remitir los datos de los que constaran como fallecidos, a la Iglesia, la Guardia Civil, el Ej&eacute;rcito o incluso Falange. Estos fueron &ldquo;los principales remisores&rdquo; de informaci&oacute;n a la Causa General, en cuyo archivo ha buceado la investigadora. Esa informaci&oacute;n, que &ldquo;servir&iacute;a de base para la apertura de expedientes de exhumaci&oacute;n&rdquo;, ser&iacute;a en muchas ocasiones obtenida a trav&eacute;s de interrogatorios a familiares, vecinos y tambi&eacute;n a detenidos a trav&eacute;s de la tortura, lo que convert&iacute;a a estos agentes tambi&eacute;n en &ldquo;represores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las exhumaciones se llevaban a cabo de oficio por la propia Causa General o a instancias de entidades religiosas o de familiares, que tuvieron &ldquo;un papel muy activo&rdquo; durante el proceso, tanto en las identificaciones como en la recuperaci&oacute;n de los cuerpos. Algunos se organizaron en asociaciones, que tuvieron &ldquo;un peso pol&iacute;tico relevante&rdquo; debido &ldquo;a su carga ideol&oacute;gica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la <em>Hermandad de madres y familiares de H&eacute;roes ca&iacute;dos en el Cuartel de la Monta&ntilde;a</em>, en Madrid, pidi&oacute; directamente en 1944 su exhumaci&oacute;n para trasladarles a la sepultura construida por la asociaci&oacute;n en el cementerio de la Almudena, algo que se reprodujo en muchos camposantos espa&ntilde;oles, que fueron contando con lugares especiales de enterramiento para los vencedores. Los trabajos del Cuartel de la Monta&ntilde;a duraron ocho d&iacute;as y las cifras sobre los cuerpos recuperados var&iacute;an entre fuentes: la CG habla de 170, de los que solo diez fueron identificados. A&uacute;n as&iacute;, todos fueron reinhumados en el nuevo mausoleo.
    </p><h2 class="article-text">Hacerlos pasar por v&iacute;ctimas</h2><p class="article-text">
        Esta no fue una pr&aacute;ctica excepcional, seg&uacute;n desvela Saqqa. &ldquo;Las identificaciones fueron problem&aacute;ticas y, de hecho, en muchos casos asignan la atribuci&oacute;n de <em>m&aacute;rtir y ca&iacute;do</em> a cuerpos que no lograban identificar&rdquo;, cuenta la historiadora. Esta &ldquo;atribuci&oacute;n pol&iacute;tica e ideol&oacute;gica forzosa&rdquo; es f&aacute;cil de ver en numerosos casos: por ejemplo, en 1943, en Alamillo (Ciudad Real) fueron exhumados dos cuerpos, &ldquo;enterrados en <em>&eacute;poca roja</em>&rdquo;, seg&uacute;n el alcalde, que a pesar de no haber podido ser identificados fueron enterrados en el cementerio con &ldquo;honras f&uacute;nebres&rdquo;.
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                    alt="Varias mujeres aplauden el desfile falangista celebrado en la Plaza Mayor, tras la misa en honor a &#039;los caídos&#039;. Salamanca, octubre de 1937."
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                Varias mujeres aplauden el desfile falangista celebrado en la Plaza Mayor, tras la misa en honor a &#039;los caídos&#039;. Salamanca, octubre de 1937.                            </span>
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        Lo mismo ocurri&oacute; con las exhumaciones de Barajas (Madrid), unas de las m&aacute;s numerosas. Fueron recuperados 95 cad&aacute;veres, pero solo se logr&oacute; identificar uno. A&uacute;n as&iacute;, a todos se les enterr&oacute; en el &ldquo;Camposanto de Paracuellos del Jarama&rdquo;, un lugar simb&oacute;lico para la dictadura que se convertir&iacute;a en espacio predilecto de conmemoraci&oacute;n de los <em>ca&iacute;dos por Dios y por Espa&ntilde;a</em>. Sin embargo, de las 749 personas a las que por orden de la CG se les dio all&iacute; sepultura procedentes de distintos puntos de la comunidad, solo un 16% fueron identificadas. En total, de las m&aacute;s de 3.000 exhumaciones rastreadas por Saqqa, solo lo fueron un 35%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las pr&aacute;cticas que se llevaron a cabo fueron en muchos casos negligentes y los forenses involucrados en el proceso reproducen una carga ideol&oacute;gica que es la que sustenta la dictadura. Todo ello demuestra que hay un inter&eacute;s pol&iacute;tico, m&aacute;s que un inter&eacute;s por los derechos de sus v&iacute;ctimas o familiares, y que tiene que ver con la construcci&oacute;n de una narrativa que a&uacute;n sigue utiliz&aacute;ndose&rdquo;, expone la especialista, que pone el foco en c&oacute;mo el proceso de recuperaci&oacute;n de cad&aacute;veres y su dignificaci&oacute;n &ldquo;supuso la exclusi&oacute;n radical&rdquo; de las otras v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El franquismo erige una legitimidad para los suyos que niega completamente a los vencidos&rdquo; hasta el punto de hacer como si no hubieran existido. As&iacute;, hurta a sus familias la posibilidad de recuperar y honrar a sus muertos. Caso paradigm&aacute;tico es el de las exhumaciones de la Casa de Campo, en las que se encontraron once cad&aacute;veres que no pudieron ser identificados pero, debido a los objetos que portaban, se tuvo que descartar que fueran soldados franquistas. Saqqa piensa que podr&iacute;an ser j&oacute;venes que participaron en la Operaci&oacute;n Garabitas, una ofensiva republicana que se produjo en la zona. En este caso, sin embargo, la Causa General no busc&oacute; culpables ni homenajes. Sus cuerpos fueron enterrados en el cementerio de la Almudena, en una fosa sin nombre, condenados al olvido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/exhumados-dios-espana-cuerpos-si-recuperados-homenajeados-guerra-civil_1_11674553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Sep 2024 10:59:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Exhumados "por Dios y por España": los cuerpos que sí fueron recuperados y homenajeados tras la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,España,Franco,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La niña que nunca olvidó el último beso que le dio su hermano antes de que lo mataran]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/nina-olvido-ultimo-beso-le-dio-hermano-mataran_128_10450679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33971dbd-4dea-4022-843b-db84b3aa8d56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La niña que nunca olvidó el último beso que le dio su hermano antes de que lo mataran"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Melchora González tenía 10 años cuando los golpistas asesinaron a su hermano Urbano en España. Ella le llevó su último desayuno a prisión y él le dio un beso entre rejas. Siempre quiso encontrar su cuerpo, pero murió recientemente, poco antes de que los restos de Urbano fueran identificados.
</p></div><p class="article-text">
        Melchora Gonz&aacute;lez Soto, la peque&ntilde;a de su familia, fallecida este 2023, siempre quiso honrar la memoria de su hermano Urbano, asesinado por los golpistas en 1936 sin simulacro de juicio previo y arrojado a una fosa en Villadangos del P&aacute;ramo (Le&oacute;n) <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/historias-85-fusilados-villadangos-veiamos-pasar-carretillas-cadaveres_130_8775845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con m&aacute;s v&iacute;ctimas</a>. Su esperanza de encontrar sus restos y enterrarlos con los de su madre creci&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/exhumaciones-villadangos-finalizan-recuperacion-10-cuerpos-71-victimas_1_8790493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exhumaci&oacute;n</a> de parte de esa fosa en febrero de 2022.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH) extrajo una muestra de ADN a Melchora en su casa y la envi&oacute; para su cotejo. &ldquo;Siempre he querido encontrarle. No puedo olvidar el dolor de mis padres&rdquo;, cont&oacute; entonces a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora el laboratorio de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco acaba de notificar que entre los restos exhumados pudo identificar los de su hermano Urbano Gonz&aacute;lez Soto. Pero<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/huesos-hablan-identificados-ano-medio-represaliados-fosa-76-asesinados-franquismo_1_10433987.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la confirmaci&oacute;n llega tarde</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La familia de Melchora recibi&oacute; la noticia con la alegr&iacute;a del hallazgo, que &ldquo;es una reparaci&oacute;n&rdquo;, pero con la tristeza de que ella no est&eacute; &ldquo;para ver lo que tanto hab&iacute;a esperado y deseado&rdquo;, cuenta Carmen M&eacute;ndez, su nieta.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es habl&oacute; con Melchora Gonz&aacute;lez &ndash;<em>Chora</em>, para la gente cercana&ndash; poco antes de su fallecimiento, en su casa de Valencia de Don Juan. Estos eran sus recuerdos cuando todav&iacute;a estaba a la espera de la identificaci&oacute;n de los huesos exhumados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; recuerda de su hermano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo olvidarlo. Yo ten&iacute;a diez a&ntilde;os en 1936, era la m&aacute;s peque&ntilde;a de la familia. Unos d&iacute;as antes de su asesinato unos falangistas le llamaron a &eacute;l y a otros cinco de aqu&iacute; del pueblo para que fueran a declarar al cuartel de la Guardia Civil. Y como mi hermano no ten&iacute;a un pecado ni nada, fue. Y se tuvo que quedar. Estuvo dos o tres d&iacute;as en la c&aacute;rcel del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tengo entendido que usted fue a verle</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Le llev&eacute; el desayuno todos d&iacute;as, caf&eacute; con leche, porque no le gustaban las sopas de ajo, que entonces se desayunaban mucho. No me olvido del &uacute;ltimo beso que me dio entre rejas. Esa fue la &uacute;ltima vez que le vi. El d&iacute;a que se lo llevaron hac&iacute;a mucho fr&iacute;o. Mis padres salieron a ver c&oacute;mo los trasladaban en un cami&oacute;n. Pensaban que les llevaban a San Marcos [campo de concentraci&oacute;n franquista en Le&oacute;n] porque eso fue lo que nos dijeron. Mi madre sali&oacute; corriendo detr&aacute;s de &eacute;l.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo veía llorar a mis padres y al verles así, lloraba también</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los seis desaparecidos de Valencia de Don Juan asesinados en Villadangos del Páramo por los golpistas, en un recorte de la prensa local. Entre ellos, Urbano                            </span>
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        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo supieron que era &eacute;l uno de los asesinados en Villadangos del P&aacute;ramo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Alguien dijo a mis padres que los hab&iacute;an matado. Yo les ve&iacute;a llorar y al verles as&iacute;, lloraba tambi&eacute;n. Pensaba c&oacute;mo pod&iacute;a estar muerto mi hermano, con lo buena persona que era. Era una cr&iacute;a, pero lo recuerdo todo. No olvido cu&aacute;nto padeci&oacute; mi pobre madre.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l era hijo de obrero, fuimos obreros siempre. En el pueblo el m&eacute;dico era el jefe local de Falange. Mi madre, que era matrona, hab&iacute;a ayudado a nacer a sus hijos. Pero &eacute;l y otro se&ntilde;alaron a mi hermano, ya ves&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pens&aacute;bamos que nunca &iacute;bamos a poder encontrar sus restos. Por eso nos dio tanta alegr&iacute;a la exhumaci&oacute;n y la suerte de que quiz&aacute; puedan ser ellos.&nbsp;A ver, estamos a la espera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hicieron un monumento a los caídos por Franco, pero de mi hermano y de los otros no dijeron ni mu</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi madre en vida no tuvo ninguna reparaci&oacute;n, porque aqu&iacute; en el pueblo hicieron un monumento a los ca&iacute;dos que hab&iacute;an muerto en el frente luchando con Franco, pero no se dijo ni mu de mi hermano ni de los dem&aacute;s asesinados.
    </p><p class="article-text">
        A las familias de las v&iacute;ctimas las dejaron de lado. Y claro, mi madre dijo &ldquo;ay, por Dios, por mi hijo y por los dem&aacute;s no hicieron nada, su nombre no est&aacute; en ning&uacute;n sitio&rdquo;. Y ahora pienso en ella: &ldquo;Madre, si vieras su nombre ahora en una placa&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se acuerda de la cara de su hermano? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute; [susurra]. No era ni alto ni bajo, era normal. Hab&iacute;a estado en Francia con otro compa&ntilde;ero. Entonces no iba nadie a Francia, pero ellos fueron a ganar cinco duros. Y eso quiz&aacute; tambi&eacute;n hizo que se la juraran, esas cosas que pasan. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Íbamos a tener dos bodas pero tuvimos dos novios muertos. Uno, sin entierro ni procesión. Como si no hubiera ocurrido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se enteraron de que a Urbano lo hab&iacute;an enterrado en una fosa en Villadangos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Alguien se lo dijo a mis padres, no s&eacute; qui&eacute;n. Las familias de los asesinados quisieron ir en coche hasta all&iacute; para reconocer los cuerpos. Pero se necesitaba un salvoconducto y mis padres no ten&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Pero una t&iacute;a m&iacute;a de Villama&ntilde;&aacute;n [otro pueblo de Le&oacute;n] que estaba casada con un se&ntilde;or abogado y era gente lista, logr&oacute; ir con su marido. Y as&iacute; se enteraron de que lo hab&iacute;an matado. El secretario de all&iacute; de Villadangos les dijo que lo hab&iacute;an enterrado con un abrigo jaspeado que, seg&uacute;n la descripci&oacute;n, correspond&iacute;a al suyo.
    </p><p class="article-text">
        Mi hermano llevaba algo de dinero, una cartera, un reloj y una foto en la que aparec&iacute;a &eacute;l. No hubo rastro del reloj ni de la cartera, pero s&iacute; de la foto, la hab&iacute;an guardado y se la dieron a mi t&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Equipo de la ARMH en la exhumación de Villadangos en febrero del pasado año donde se recuperaron restos de doce cuerpos. Ahora dos han sido identificados"
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            <span class="title">
                Equipo de la ARMH en la exhumación de Villadangos en febrero del pasado año donde se recuperaron restos de doce cuerpos. Ahora dos han sido identificados                            </span>
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        <strong>&iquest;Las familias de los asesinados en este pueblo tuvieron alg&uacute;n tipo de relaci&oacute;n despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, mucha. Mucha. Estaban unidas, se apoyaban de puertas para adentro. Con dolor se juntaban y a llorar, la madre de uno con la madre de otro o con la hermana de otro y hablaban todas de lo mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero madre no disimulaba con otra gente. Alguna gente le dec&iacute;a que se callara, que la iban a meter en la c&aacute;rcel. Mi madre contestaba: &ldquo;A m&iacute; no me importa, como si me matan. Digo lo que me sale del coraz&oacute;n, porque mi hijo era un hombre hecho y derecho de 29 a&ntilde;os y me lo quitaron de delante. &iquest;C&oacute;mo no voy a hablar?&rdquo;. La p&eacute;rdida de un hijo&hellip; Mi madre no callaba, no se avergonzaba. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso mucho en ella. Mucho. Iba a misa, pero de otra forma, antes le gustaba ir, despu&eacute;s empez&oacute; a cogerle un poco de man&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estaba casado su hermano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a novia. Iba a casarse pronto. En la familia &iacute;bamos a tener dos bodas y en su lugar tuvimos dos muertos. Uno, con entierro y homenaje. El otro, nada. Desaparecido. Como si no hubiera ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        Mi hermano se casaba en septiembre del 36. Y mi hermana mayor, tambi&eacute;n. Pero a mi hermano lo mataron los franquistas, y el novio de mi hermana muri&oacute; en el frente. Fue el primero del pueblo que cay&oacute; en la guerra. Era del bando nacional. Mi hermana no se cas&oacute; nunca. Ni ella, ni la novia de mi hermano. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; en el pueblo hubo una gran procesi&oacute;n por el novio de mi hermana porque era del bando de los franquistas. Yo me acuerdo que iba detr&aacute;s en la procesi&oacute;n. Iba a ser un cu&ntilde;ado, pero no era un hermano. Para mi hermano, no hubo ni procesi&oacute;n ni nada. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Urbano González Soto, sentado, en la foto central. A la izquierda, Marcelino Quintano, también de Valencia de Don Juan y asesinado con Urbano el mismo día en Villadangos. A la derecha, el maestro Toral, natural de Valderas, también asesinado en Villadangos en otra fecha y arrojado a la misma fosa "
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            <span class="title">
                Urbano González Soto, sentado, en la foto central. A la izquierda, Marcelino Quintano, también de Valencia de Don Juan y asesinado con Urbano el mismo día en Villadangos. A la derecha, el maestro Toral, natural de Valderas, también asesinado en Villadangos en otra fecha y arrojado a la misma fosa                             </span>
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        <strong>&iquest;Era del pueblo la novia de su hermano Urbano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Carmina se llamaba. No, eran asturianos. Alquilaban una casina aqu&iacute;, ven&iacute;an a veranear. Dec&iacute;amos que ven&iacute;an a secarse. Mantuvo relaci&oacute;n toda la vida con mi familia y la pobre no se cas&oacute; m&aacute;s, no quiso. Fue madrina de uno de mis sobrinos, que lo llamaron Jes&uacute;s Urbano, por mi hermano Urbano, su prometido. La mataron un poco. &ldquo;Me mor&iacute;&rdquo;, dec&iacute;a ella. &ldquo;No me cas&eacute; con &eacute;l, no me caso con nadie&rdquo;, dec&iacute;a Carmina. Aqu&iacute; no hubo guerra, pero fue horrible. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ntos hermanos eran en total?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando mataron a mi hermano Urbano &eacute;ramos cinco, pero hab&iacute;amos sido diez. Uno se ahog&oacute; entre paja, otros murieron tambi&eacute;n. El de la paja estaba trabajando, era un obrero. Hac&iacute;a montones de paja en los almacenes que los terratenientes ten&iacute;an para el ganado. Y se le vino encima una monta&ntilde;a de paja.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se dedicaba su padre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al campo. Pero a sueldo, no ten&iacute;a tierras. Trabajaba para se&ntilde;ores. Como mi hermano, el que se asfixi&oacute; con la monta&ntilde;a de paja que le cay&oacute;. Y mi madre por las casas, ayudando a las que par&iacute;an, le daban la voluntad. Pero era buena. El propio m&eacute;dico, cuando alguien iba a dar a luz, la llamaba a ella. La llam&oacute; para el parto de su esposa. 
    </p><p class="article-text">
        Ella ayudaba a todo. Tambi&eacute;n a los gitanos, cuando ven&iacute;an por aqu&iacute; como titiriteros. No hac&iacute;a distinci&oacute;n. Hab&iacute;a gente que le dec&iacute;a &ldquo;vaya con cuidado que cualquier d&iacute;a la meten un navajazo&rdquo;. Y ella contestaba que los gitanos eran personas como todos los dem&aacute;s. Braulia se llamaba mi madre. Lo que sufri&oacute;. Cu&aacute;nto a&ntilde;os lleva mi pobre hermano por ah&iacute; perdido&hellip; Aquel beso que me dio no se me olvida. 
    </p><p class="article-text">
        <em>*Esta entrevista se realiz&oacute; en vida de Melchora, en su casa de Valencia de Don Juan, hace unos meses. Los restos de su hermano Urbano, reci&eacute;n identificados, ser&aacute;n entregados pr&oacute;ximamente a su familia por integrantes de la ARMH. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/nina-olvido-ultimo-beso-le-dio-hermano-mataran_128_10450679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Aug 2023 12:55:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La niña que nunca olvidó el último beso que le dio su hermano antes de que lo mataran]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Guerra Civil Española,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se siente el señor Feijóo orgulloso de los 100 mil desaparecidos durante la guerra y la dictadura?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/pedro-almodovar-reconciliacion-concordia-franquismo-dictadura-elecciones-en-espana_129_10390140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/939f2473-144a-452b-abdb-fdc02099571c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se siente el señor Feijóo orgulloso de los 100 mil desaparecidos durante la guerra y la dictadura?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pedro Almodóvar reflexiona sobre las declaraciones del candidato presidencial español sobre la derogación de la Ley de Memoria Democrática y la necesidad de hacer justicia con las víctimas del franquismo.</p><p class="subtitle">Opinión - Pedro Almodóvar - Elecciones en España: si la ultraderecha entra en las instituciones, esto se va al garete
</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-gran-pelicula-guerra-civil-no-hecho_128_8351352.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">golpe de Estado franquista contra la II Rep&uacute;blica</a>, elegida democr&aacute;ticamente, no fue sin&oacute;nimo de &ldquo;concordia&rdquo; ni de &ldquo;reconciliaci&oacute;n&rdquo; cuando miles de espa&ntilde;oles tuvieron que exiliarse, sufrir duras condenas en la c&aacute;rcel o ser fusilados a las afueras de sus pueblos en las oscuras d&eacute;cadas de los 40 y los 50. Es la vida al rev&eacute;s, o c&oacute;mo retorcer las palabras para que signifiquen lo opuesto a su significado real &iquest;Qu&eacute; entiende el se&ntilde;or Feij&oacute;o y sus adl&aacute;teres por reconciliaci&oacute;n y concordia? Primo Levi dijo que cada &eacute;poca tiene su propio fascismo. El de esta &eacute;poca se llama Vox y va de la mano del PP. <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-dice-si-gobierna-derogara-ley-memoria-democratica-educacion-ley-trans_1_9257468.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El se&ntilde;or Feij&oacute;o dice que despu&eacute;s de derogar la Ley de Memoria Democr&aacute;tica</a> se sacar&aacute; de la manga una norma que buscar&aacute; &ldquo;sentirnos orgullosos de nuestra historia&rdquo;. Nuestra historia hay que asumirla, sin blanquearla ni validar sus rincones mas siniestros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se siente el se&ntilde;or Feij&oacute;o orgulloso<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/miedo-victimas-franquismo-pp-vox-paralicen-exhumaciones-fosas-sera-retroceso-historico_1_10262133.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> de los cien mil desaparecidos durante la guerra y la dictadura</a>? &iquest;D&oacute;nde ve &eacute;l la &ldquo;divisi&oacute;n en bandos&rdquo; a la que alude &uacute;ltimamente? <strong>Solo hay un bando, si quiere llamarle as&iacute; a los familiares de las v&iacute;ctimas del franquismo</strong>, que llevan toda la vida so&ntilde;ando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/identificados-primeros-restos-represaliados-cuelgamuros-anhelo-abrazar-huesos-padre_1_10352449.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">poder abrazar los restos</a> de sus abuelos, sus padres, sus t&iacute;os, sus bisabuelos&hellip; <strong>&iquest;Qu&eacute; divisi&oacute;n pueden crear estos ancianos y ancianas que solo piden enterrar dignamente a sus familiares?</strong> Es una cuesti&oacute;n humanitaria. No tiene que ver con la pol&iacute;tica y solo provocar&aacute; una emoci&oacute;n inmensa por haber cumplido un sue&ntilde;o que nunca ha estado claro que se cumplir&iacute;a, el sue&ntilde;o de que por fin tendr&aacute;n un lugar donde rezarles y llevarles flores a sus familiares desaparecidos. En esto consiste esa amenaza de divisi&oacute;n nacional que anticipa el se&ntilde;or Feij&oacute;o. <strong>Es rid&iacute;culo, si no fuera tan desesperadamente triste</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estoy de acuerdo en que los espa&ntilde;oles deber&iacute;amos interiorizar la necesidad de convivir con los otros espa&ntilde;oles que no piensan como nosotros</strong>. Ante la amenaza de derogar las leyes de Memoria Democr&aacute;tica y la Ley Trans, y de que revisar&aacute; y ajustar&aacute; la ley de Eutanasia, la de Vivienda, la de Cambio Clim&aacute;tico, y la de Bienestar animal, nuestra convivencia parece m&aacute;s dif&iacute;cil que nunca. Y deber&iacute;amos mostrarnos m&aacute;s preocupados de lo que parece que estamos.
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                    alt="María tiene 86 años y en este 11 de febrero de 2023 ha recibido los restos de su padre, en Manzanares (Ciudad Real). Su padre fue asesinado cuando ella tenía tres años"
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                María tiene 86 años y en este 11 de febrero de 2023 ha recibido los restos de su padre, en Manzanares (Ciudad Real). Su padre fue asesinado cuando ella tenía tres años                            </span>
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        Estos &uacute;ltimos d&iacute;as ha aludido tambi&eacute;n el se&ntilde;or Feij&oacute;o, como eje consensuado de los principios democr&aacute;ticos, al pacto de la Transici&oacute;n, un pacto al cual estoy muy agradecido porque sin &eacute;l yo no hubiera existido. Mi cine, quiero decir. Pero todos sabemos que <strong>la mayor virtud de las fuerzas de izquierdas, y de derecha, supongo, fue su pragmatismo</strong>. Era muy dif&iacute;cil arrancar una democracia m&iacute;nimamente veros&iacute;mil despu&eacute;s de cuarenta a&ntilde;os de dictadura. Los habitantes de ese submundo que todav&iacute;a son las fosas, las cunetas y los paredones, fueron <strong>condenados por el franquismo a la no existencia</strong>. Esa zanja an&oacute;nima condena a sus v&iacute;ctimas a la no existencia. Solo vivir&aacute;n en el recuerdo de sus familiares.
    </p><p class="article-text">
        Y estas mismas v&iacute;ctimas, <strong>los cien mil que hacen de nuestro pa&iacute;s el segundo despu&eacute;s de Camboya en cuanto a personas desaparecidas</strong>, fueron una vez m&aacute;s ignoradas en el pacto de la Transici&oacute;n, de nuevo por el pragmatismo (y el miedo comprensible) de la izquierda (no en vano tres a&ntilde;os despu&eacute;s hubo un intento de golpe militar).&nbsp;Este comprensible sentido pr&aacute;ctico de la izquierda espa&ntilde;ola los conden&oacute; por segunda vez a no existir. Fueron <strong>doblemente h&eacute;roes y doblemente v&iacute;ctimas</strong>. Y esa es una <strong>deuda moral</strong> que despu&eacute;s de m&aacute;s de 80 a&ntilde;os la democracia espa&ntilde;ola no ha pagado a&uacute;n y el tiempo apremia. Hubo una ocasi&oacute;n de oro para abordar el tema de las fosas en las sucesivas mayor&iacute;as absolutas del PSOE. Pero no se hizo. Como muy bien dice Emilio Silva (presidente de Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica) nadie le pregunt&oacute; a su abuela si quer&iacute;a morirse sin saber d&oacute;nde estaba el cuerpo de su marido.
    </p><p class="article-text">
        No hay ninguna raz&oacute;n para pensar que <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/adios-memoria-democratica-valenciana-pp-vox-entierran-recuperacion-restos-asesinados-franquismo_1_10299896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la simbiosis PPVOX en Extremadura, Baleares o Comunidad Valenciana</a>, vaya a cambiar de discurso cuando lleguen (si llegan, que todav&iacute;a hay partido, este es un mantra que no dejo de repetirme) al poder en las pr&oacute;ximas elecciones generales. &iquest;Por qu&eacute; habr&iacute;an de hacerlo? <a href="https://www.eldiario.es/escolar/feijoo-enfanga-mentiras-unico-debate-electoral_132_10367228.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Nos estamos acostumbrando a escuchar sus mentiras</a>, a leerlas en los peri&oacute;dicos, como si no tuvieran que ver con nosotros. <strong>Nuestra vida cambiar&aacute; a mucho peor sin los derechos humanos conquistados a punto de derogarse</strong>. Ellos amenazan y nosotros permanecemos impasibles. El miedo es el peor consejero, pero en estos momentos creo que puede convertirse en nuestro mejor aliado. Porque <strong>el panorama es aterrador</strong>.&nbsp;
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                    alt="El presidente de Vox, Santiago Abascal, protagoniza un desayuno informativo en Madrid, este martes. EFE/ Javier Lizón"
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                El presidente de Vox, Santiago Abascal, protagoniza un desayuno informativo en Madrid, este martes. EFE/ Javier Lizón                            </span>
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        Comprendo lo frustrante que es ir a votar cuando realmente no conf&iacute;as en ninguna de las ofertas de los partidos. Pero hay que hacerlo, hay que participar aunque sea a rega&ntilde;adientes con uno mismo. <strong>La vida no ser&aacute; perfecta con Pedro S&aacute;nchez y Yolanda Diaz, pero es el modo m&aacute;s coherente de continuar progresando, sin mirar atr&aacute;s</strong>, como la mujer de Lot. <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_9910292_1097248.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">No estar&iacute;a de m&aacute;s que S&aacute;nchez reconociera el grave error de la &ldquo;ley del s&iacute; es s&iacute;&rdquo;,</a> y de paso que reconociera tambi&eacute;n que tardar ocho meses en reformarla es demasiado tiempo. De ese modo, tal vez desactivar&iacute;a la coletilla utilizada hasta la saciedad por la derecha contra &eacute;l. La ley &ldquo;del s&iacute; es s&iacute;&rdquo; en la actualidad es el equivalente a los casos de corrupci&oacute;n del PP, que el PSOE utilizaba en los debates de las otras legislaturas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay punto de comparaci&oacute;n. Como no lo hay entre Abascal y Yolanda Diaz. &iquest;No hay nada que se pueda hacer para obligar a alguien que pretende gobernar este pa&iacute;s a debatir en la televisi&oacute;n p&uacute;blica de ese mismo pa&iacute;s con las otras opciones pol&iacute;ticas? <strong>Deber&iacute;a ser una obligaci&oacute;n que los partidos que concurren a unas elecciones debatieran en los medios p&uacute;blicos</strong>, no solo en aquellos que le son afines.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Almodóvar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/pedro-almodovar-reconciliacion-concordia-franquismo-dictadura-elecciones-en-espana_129_10390140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jul 2023 09:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Se siente el señor Feijóo orgulloso de los 100 mil desaparecidos durante la guerra y la dictadura?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Almodóvar,Elecciones en España,Alberto Núñez Feijóo,Franquismo,Dictadura,España,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roc BlackBlock, el grafitero con más de 50 murales dedicados a la memoria histórica en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/roc-blackblock-grafitero-50-murales-dedicados-memoria-historica_1_10365712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd3da4e4-ee2a-4211-b3a9-069a976815a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roc BlackBlock, el grafitero con más de 50 murales dedicados a la memoria histórica en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista barcelonés, que acumula dos décadas de obras políticas y sociales, vio cómo vandalizaban recientemente un mural sobre los Brigadistas Internacionales de la Guerra Civil.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Rojos no&rdquo;, &ldquo;violadores&rdquo;, &ldquo;asesinos&rdquo; o &ldquo;cobardes&rdquo; son algunos de los mensajes que aparecieron recientemente sobre el &uacute;ltimo mural de la serie <em>Brigadistes</em> de Roc BlackBlock en Barcelona. La obra vandalizada, <em>El pas de les Brigades Internacionals per Barcelona</em>, reproduce las im&aacute;genes capturadas por el reportero Henry Buckley sobre los combatientes que desde distintas partes del mundo acudieron a apoyar al ej&eacute;rcito republicano en la Guerra Civil espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        El mural, ubicado en el passeig de la Circumval&middot;laci&oacute;, fue inaugurado el pasado 14 de junio en un ejercicio de memoria hist&oacute;rica junto al instituto Quatre Cantons del barrio del Poblenou. Es uno de los m&aacute;s especiales, pero uno m&aacute;s en la larga lista de obras dedicadas a esta tem&aacute;tica que el artista Roc BlackBlock ha plasmado a lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en edificios de toda Catalunya. &ldquo;Para m&iacute; es imprescindible que el arte rescate las narrativas de la memoria popular y comunitaria, especialmente las que han sido invisibilizadas por los grandes relatos de la historia&rdquo;, defiende.
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            <span class="title">
                ‘El paso de las Brigadas Internacionales por Barcelona’, el mural vandalizado en la capital catalana que fue cocreado por Roc BlackBlock y el Institut Quatre Cantons.                            </span>
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        Nacido en Barcelona en 1975, y tras una trayectoria como activista social y grafitero, Roc BlackBlock emprendi&oacute; en 2020 el proyecto <em>Murs de Bit&agrave;cora</em> con el objetivo de ilustrar la historia reciente en las calles de pueblos y ciudades. Hoy su iniciativa acumula m&aacute;s de medio centenar de obras. Desde los Brigadistas Internacionales hasta familias campesinas y desde el barraquismo que prolifer&oacute; en la capital catalana hasta un homenaje a la militante antifascista Neus Catal&agrave;. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su carrera, Roc BlackBlock ha recibido numerosos encargos tanto por parte de centros sociales como de administraciones p&uacute;blicas catalanas, con el fin de reproducir gr&aacute;ficamente diferentes proyectos participativos y de compromiso social. Su obra ha trascendido las fronteras espa&ntilde;olas y tambi&eacute;n puede encontrarse en pa&iacute;ses como Portugal, Francia, Chile, Argentina, Cuba o China. 
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                Vive la resistance! (2019). Dijon, Francia.                            </span>
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            <span class="title">
                BCN Antifa. Mural en la Kasa de la Muntanya                            </span>
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        El artista relata que fue su aproximaci&oacute;n a la t&eacute;cnica del <em>stencil art</em>, enfocada en la estampaci&oacute;n de fotograf&iacute;as de archivo, la que propici&oacute; el inter&eacute;s memor&iacute;stico de &lsquo;Murs de Bit&agrave;cola&rsquo;. Uno de los ejemplos m&aacute;s ilustrativos de su inspiraci&oacute;n en la fotograf&iacute;a documental es el mural &lsquo;La mem&ograve;ria de la perif&egrave;ria&rsquo; (2021) del Ateneo Popular de Nou Barris de Barcelona, en el que aparece una familia prepar&aacute;ndose para acudir a una de las muchas manifestaciones que se hicieron en los 70 para reclamar viviendas dignas para los habitantes de las barracas de Santa Engr&agrave;cia, la actual plaza &Agrave;ngel Pesta&ntilde;a de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como artista quiero participar en el proceso de recuperaci&oacute;n de la memoria y la identidad comunitaria del lugar donde pinto, intercambiando experiencias y opiniones con sus residentes&rdquo;, expresa.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;La memòria de la perifèria&#039; (2021). Nou Barris, Barcelona.                            </span>
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        En lo que lleva con <em>Murs de Bit&agrave;cora</em>, el &lsquo;grafitero&rsquo; asegura que ha constatado que los murales dedicados a la memoria popular se erigen como elementos de cohesi&oacute;n social y pedag&oacute;gica. Para Roc Blackblock, las calles de la capital catalana cuentan con un legado hist&oacute;rico vast&iacute;simo y albergan historias &eacute;picas que fueron protagonizadas por los vecinos y las vecinas de sus barrios. 
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, rememora con orgullo <em>Amb les nostres mans</em> (2019), una gran pintura que muestra a una familia construyendo su hogar con sus propias manos. &ldquo;El mural queda en un segundo plano anecd&oacute;tico cuando consigues tocar la fibra sensible de la gente y revivir la transmisi&oacute;n de un suceso hist&oacute;rico as&iacute;&rdquo;, detalla. El artista compuso esta pieza para culminar el trabajo memor&iacute;stico y antropol&oacute;gico coordinado por el Observatori de la Vida Quotidiana de Barcelona (OVQ), que explica la historia de un barrio que fue construido ladrillo a ladrillo, por parte de las mismas familias que fueron a vivir a la Teixonera a finales de los a&ntilde;os 50 del siglo XX.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Amb les nostres mans&#039; (2019). La Teixonera, Barcelona.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La vandalizaci&oacute;n sobre los murales de Roc BlackBlock</strong></h3><p class="article-text">
        <em>El pas de les Brigades Internacionals per Barcelona, </em>el mural en el passeig de la Circumval&middot;laci&oacute;, apareci&oacute; destrozado con proclamas ultras el pasado 2 de julio, dos semanas despu&eacute;s de su inauguraci&oacute;n. La recreaci&oacute;n de esta pintura junto al alumnado de cuarto de ESO del centro explica el artista, permiti&oacute; desarrollar un proceso de documentaci&oacute;n e indagaci&oacute;n sobre el episodio hist&oacute;rico con los adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pese a la vandalizaci&oacute;n, el trabajo did&aacute;ctico realizado con el estudiantado ya es de valor incalculable&rdquo;, alega el artista, que se muestra motivado para volver a repetir actividades como esa en el &aacute;mbito educativo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;La lluita no ha acabat&#039; (2023). La Garriga, Barcelona. Primer mural de la serie &#039;Brigadistes&#039;                            </span>
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                &#039;El pas de les Brigades Internacionals per Barcelona&#039; (2023). Barcelona. Tercer mural de la serie &#039;Brigadistes&#039;                            </span>
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        El artista explica por qu&eacute; no quiere reparar el mural da&ntilde;ado con &ldquo;mensajes de odio&rdquo;. Hacerlo, argumenta, &ldquo;ser&iacute;a un acto performativo no preparado&rdquo; que &ldquo;tapar&iacute;a&rdquo; la situaci&oacute;n pol&iacute;tica actual y el hecho de que existan actos vand&aacute;licos ultras, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/destrozada-franquista-jefatura-policia-barcelona_1_1632266.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">que se han repetido en otros espacios de memoria como la placa frente a la comisar&iacute;a de Via Laietana.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con este ataque, el proyecto cobra m&aacute;s sentido y muestra lo necesario que es seguir defendiendo una cultura antifascista&rdquo;,<em> </em>a&ntilde;ade el artista urbano, que considera que los autores de las pintadas &ldquo;han generado el efecto Streisand&rdquo;, seg&uacute;n el cual el intento de censura acaba teniendo el efecto contrario al deseado: dar mayor visibilidad a la obra atacada.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido le ocurri&oacute; en febrero del 2021, con motivo de la campa&ntilde;a de apoyo al rapero Pablo Hasel, &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/carcel-tuits-canciones-caso-pablo-hasel-vuelve-bajar-techo-libertad-expresion-espana_1_7204494.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encarcelado por los delitos de injurias a la Corona y a las instituciones de Estado y de enaltecimiento del terrorismo</a>&mdash;. Los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Barcelona eliminaron en el Parc de les Tres Xemeneies <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ayuntamiento-barcelona-disculpa-borrar-grafiti-rey-juan-carlos-apoyo-pablo-hasel_1_7204990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grafiti suyo en el que aparec&iacute;a el rey em&eacute;rito Juan Carlos I</a> con un cartel en la frente donde pon&iacute;a &lsquo;ladr&oacute;n&rsquo;. &ldquo;El acto de censura era m&aacute;s ilegal que el acto de pintarlo, porque era un espacio municipal habilitado para ello y no se estaba proclamando ning&uacute;n discurso de odio&rdquo;, sentencia el muralista, refiri&eacute;ndose al contexto de pol&eacute;mica institucional propiciado en el momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante la controversia producida por la censura, adem&aacute;s en plena campa&ntilde;a electoral al Parlament de Catalunya, el consistorio sufrag&oacute; la restauraci&oacute;n. Asimismo, los artistas implicados, incluido Roc Blackbloc, no quisieron que fuera &ldquo;instrumentalizada&rdquo; entre los distintos fines pol&iacute;ticos y optaron por dejar la reconstrucci&oacute;n el mural para despu&eacute;s de las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;amos centrar los esfuerzos del mural en positivo, ya que desde la pol&iacute;tica y los medios de comunicaci&oacute;n se nos presta m&aacute;s atenci&oacute;n cuando una obra se vandaliza, y me da la sensaci&oacute;n de que as&iacute; estamos actuando como altavoz de la ultraderecha&rdquo;, puntualiza. En este sentido, el &lsquo;grafitero&rsquo; rememora que la segunda versi&oacute;n del mural, 'Spain is a fascist state', volvi&oacute; a ser destruida poco despu&eacute;s por un grupo reaccionario de extrema derecha.&nbsp;
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                &#039;Spain is a fascist state&#039; (2021). Parc de les Tres Xemeneies, Barcelona.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La censura pol&iacute;tica en el mundo de la cultura&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Al artista urbano le preocupa el auge de la extrema derecha y su entrada en las instituciones, ya que acostumbra a trabajar con la financiaci&oacute;n de entidades p&uacute;blicas para desempe&ntilde;ar unas obras de memoria hist&oacute;rica y popular. &ldquo;Si no recibo suficientes encargos, volver&eacute; a la autogesti&oacute;n y a los espacios de resistencia de los cuales provengo&rdquo;, reconoce Roc Blackblock, quien recuerda tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/mundo-artes-escenicas-une-denunciar-retorno-censura_1_10351808.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la censura que los gobiernos de ayuntamientos del PP y Vox</a> han acometido sobre diferentes propuestas culturales esta &uacute;ltima semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l es importante que su obra no se interprete vaciada de contenido, desde un plano &uacute;nicamente est&eacute;tico. &ldquo;Mi trabajo cobra sentido cuando soy un actor m&aacute;s en la toma de conciencia antifascista de nuestro pasado y presente hist&oacute;rico: quiero hablar de movimientos sociales, represi&oacute;n, migraciones, exilios, cultura y tradici&oacute;n popular&rdquo;, expone el artista, y por eso lamenta que, normalmente, los organismos p&uacute;blicos prefieran encargarle la representaci&oacute;n de temas &ldquo;m&aacute;s costumbristas&rdquo; y &ldquo;amables&rdquo; con todos los gustos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;La revolta de les dones de 1767&#039;. Cubelles, Tarragona.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/roc-blackblock-grafitero-50-murales-dedicados-memoria-historica_1_10365712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Jul 2023 12:40:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roc BlackBlock, el grafitero con más de 50 murales dedicados a la memoria histórica en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Barcelona,Memoria histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá de Hemingway: una investigación revela que casi 200 mujeres periodistas fueron a España a contar la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/hemingway-investigacion-revela-200-mujeres-periodistas-vinieron-espana-contar-guerra-civil_1_9259368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0150c3a4-f2c0-4a73-bb9e-f8e945360977_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá de Hemingway: una investigación revela que casi 200 mujeres periodistas fueron a España a contar la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta ahora se pensaba que habían sido muchas menos, pero el catedrático de Periodismo Bernardo Díaz Nosty, que publicará el hallazgo en un libro, documentó que pasaron 183 reporteras por el país, cuyos relatos se caracterizaron por mostrar los efectos de la guerra en la población</p><p class="subtitle">“Perdón” y “Paz”: la carta de una nieta de un represor franquista a las víctimas de su abuelo</p></div><p class="article-text">
        Apenas un pu&ntilde;ado, no m&aacute;s de ocho o diez. Son las periodistas extranjeras que hasta ahora se pensaba que se hab&iacute;an trasladado a Espa&ntilde;a para contarle al mundo lo que ocurri&oacute; tras <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mecenas-franco-rebeldes_1_3899990.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la sublevaci&oacute;n militar de 1936.</a> Aunque es conocido que la Guerra Civil fue narrada en peri&oacute;dicos y radios de gran tirada en la &eacute;poca, son los nombres masculinos los que m&aacute;s han trascendido. Sin embargo, las reporteras fueron al menos 183. Es la cifra que ha logrado documentar el catedr&aacute;tico de Periodismo de la Universidad de M&aacute;laga Bernardo D&iacute;az Nosty, cuya investigaci&oacute;n se har&aacute; libro en los pr&oacute;ximos meses con la editorial Renacimiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es sorprendente, primero porque existe la idea dominante de que la profesi&oacute;n era pr&aacute;cticamente solo masculina y no era as&iacute;. Hab&iacute;a bastantes mujeres periodistas en aquella &eacute;poca. Y despu&eacute;s porque 200 reporteras son muchas, hay que tener en cuenta que se desplazaron a un pa&iacute;s en guerra&rdquo;, cuenta el investigador sobre la importancia de su hallazgo. D&iacute;az Nosty recuerda que la guerra espa&ntilde;ola est&aacute; considerada como la m&aacute;s medi&aacute;tica de la historia hasta ese momento, pero la indagaci&oacute;n sobre las periodistas extranjeras que la cubrieron &ldquo;ha sido incompleta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las autoras identificadas tienen una veintena de nacionalidades diferentes, destacando las brit&aacute;nicas, que llegan a ser 40, las estadounidenses (35) o las procedentes de Francia o Alemania, de donde llegaron 24 y 13 periodistas respectivamente. Las argentinas, australianas, italianas y rusas tambi&eacute;n constituyeron grupos numerosos, alcanzando las siete reporteras por cada uno de esos pa&iacute;ses. Muchas escribieron en cabeceras importantes a nivel internacional y de gran tirada, otras en publicaciones editadas por partidos u organizaciones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de ellas ya narraron desde los primeros momentos de la contienda porque en julio de 1936 se encontraban en Barcelona al producirse el golpe militar. Estaban cubriendo la llamada Olimpiada Popular, un evento deportivo que pretend&iacute;a ser una alternativa organizada por la izquierda a los Juegos Ol&iacute;mpicos de la Alemania de Hitler. Fue el caso de Muriel Rukeyser, que escrib&iacute;a para la revista londinense <em>Life and Letters To-Day</em>, y el de la brit&aacute;nica Jose Shercliff, del <em>Daily Herald</em>. Tambi&eacute;n estaba en Espa&ntilde;a Anita Brenner, que trabajaba para el semanario neoyorkino <em>The Nation.</em> Otras tantas aterrizaron poco despu&eacute;s, entre ellas,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/gerda-taro-robert-capa-seudonimo_1_2872073.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> la conocida fotoperiodista Gerda Taro</a>.
    </p><p class="article-text">
        El por qu&eacute; solo ha trascendido un peque&ntilde;o pu&ntilde;ado no sorprende demasiado a D&iacute;az Nosty, que ya en 2020 public&oacute; <em>Voces de mujeres: periodistas espa&ntilde;olas del siglo XX nacidas antes del final de la Guerra Civil: </em>&ldquo;En general, hay una parte de la historiograf&iacute;a que se base en cr&oacute;nicas de periodistas, de los grandes reporteros del <em>New York Times</em> o <em>The Times</em>, cuando muchas de las mujeres tambi&eacute;n estaban en peri&oacute;dicos de primera l&iacute;nea. Por lo que sea, una cr&oacute;nica de Hemingway, siendo mucho peor que una de Marta Gellhorn, que adem&aacute;s era su mujer, adquiere un encaje historiogr&aacute;fico diferente&rdquo;, ejemplifica el tambi&eacute;n doctor en Ciencias Pol&iacute;ticas.
    </p><h3 class="article-text">Un relato distinto</h3><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de la cifra de periodistas revelada por el catedr&aacute;tico, su investigaci&oacute;n, que le ha llevado tres a&ntilde;os, concluye tambi&eacute;n que hubo lo que llama &ldquo;una lectura femenina de la guerra&rdquo; y que sus cr&oacute;nicas y reportajes se diferenciaron en contenido de los de sus compa&ntilde;eros hombres. &ldquo;La narrativa masculina estuvo m&aacute;s dominada por el relato pol&iacute;tico y b&eacute;lico, pero no tanto sus efectos, algo a lo que prestaron m&aacute;s atenci&oacute;n ellas. No solo se fijaban en lo que pasaba en el campo de batalla, sino que vieron que era una guerra total que impact&oacute; en los m&aacute;s vulnerables&rdquo;, explica D&iacute;az Nosty.
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            <span class="title">
                Oficina de prensa extranjera en el edificio de Telefónica (Madrid) en 1937                            </span>
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        Martha Gellhorn visit&oacute; el hotel Palace de Madrid, cuyo lujo hab&iacute;a dejado paso a los heridos al convertirse en el primer hospital militar de Madrid. &ldquo;Las estanter&iacute;as estilo Imperio, donde antes hab&iacute;a libros aburridos para los hu&eacute;spedes, se usan para los vendajes, las agujas hipod&eacute;rmicas y los instrumentos quir&uacute;rgicos&rdquo;, relat&oacute; la periodista. En 1937 Frida Stewart emiti&oacute; desde Uni&oacute;n Radio los bombardeos sobre la capital intentando suscitar empat&iacute;a. &ldquo;Me pregunto c&oacute;mo se sentir&iacute;an los londinenses si vieran Piccadilly en el estado de la Puerta del Sol [...] y que los cines y teatros del centro oeste de Londres fueran aplastados por metralla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchas se fijaron tambi&eacute;n en lo que estaba ocurriendo con los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. As&iacute; se refer&iacute;a a un centro educativo madrile&ntilde;o la brit&aacute;nica Ellen Wilkinson: &ldquo;Todos son hijos de la clase trabajadora, listos como rayos, pero muy flacos. Cada d&iacute;a, deb&iacute;an llegar a la escuela bajo los proyectiles o las balas perdidas. La escuela estaba a solo 2,5 millas de las actuales trincheras. Cayeron las bombas sobre la escuela, destroz&aacute;ndolo todo, haciendo volar en pedazos a los profesores y a los ni&ntilde;os. As&iacute; es como los fascistas llevan la civilizaci&oacute;n a un pa&iacute;s&rdquo;.
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                Gerda Taro posa con milicianas en un puente de Córdoba                            </span>
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        El trabajo del investigador, que se titular&aacute; <em>Periodistas extranjeras en la Guerra Civil, </em>incorpora m&uacute;ltiples ejemplos de c&oacute;mo las reporteras se fijaron en los efectos de <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/testimonios-supervivientes-bombardeo-gernika-resuenan-bunkeres-les-salvaron-vida_1_8948104.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">los bombardeos franquistas sobre la poblaci&oacute;n civil</a>, el tr&aacute;nsito de los desplazados, los problemas de abastecimientos o la atenci&oacute;n sanitaria de los heridos. Sus narraciones &ldquo;mostraron las tensiones de la vida civil en las ciudades&rdquo; y en general, pusieron de relieve que la crisis humanitaria no solo suced&iacute;a en los frentes ni la guerra en los cuarteles o las dependencias pol&iacute;ticas. &ldquo;El horror y la muerte estaban tambi&eacute;n en las calles de las ciudades&rdquo;, de las que mostraron tambi&eacute;n la vida cotidiana en los mercados, el ocio o la diversi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Casi todas, en zona republicana</h3><p class="article-text">
        La inmensa mayor&iacute;a de las periodistas desplazadas estaban en zona republicana. En concreto, el 91% de las 183 autoras identificadas viajaron a la zona gubernamental &ldquo;m&aacute;s permeable a la actividad period&iacute;stica que la de los sublevados&rdquo;, asegura el catedr&aacute;tico. &ldquo;Fueron antifascistas en su mayor&iacute;a y progresistas. Muchas denunciaban la posici&oacute;n pol&iacute;tica de no intervenci&oacute;n de los Gobiernos de Reino Unido, Francia o Estados Unidos&rdquo;. No hay que olvidar que &ldquo;la mayor&iacute;a trabajaban para peri&oacute;dicos de izquierda o centroizquierda&rdquo; e incluso llegaron a manifestarse contra costumbres que les disgustaban y que hab&iacute;an visto en el lado republicano, como los toros.
    </p><p class="article-text">
        De la veintena restantes, unas 13 estuvieron solo en la zona franquista y llegaron a identificarse con su causa, y otro peque&ntilde;o grupo se movi&oacute; entre ambas. Fue el caso de Eleanor Packard, de la United Press, que lleg&oacute; a entrevistar en Bilbao <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/monumento-franquista-mitad-no-no-mirarlo-deja-existir_1_8235696.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">al general Mola</a>, arquitecto del levantamiento militar de 1936. La francesa Clara Candiani indag&oacute; &ldquo;en aspectos cr&iacute;ticos de los republicanos&rdquo;, pero tras entrar en la zona franquista lleg&oacute; a escribir sobre ella: &ldquo;El Estado cristiano que dice ser la Espa&ntilde;a rebelde, falsea con tr&aacute;gico cinismo criminal la realidad de la Espa&ntilde;a republicana, y los que han sido fieles a la legalidad son presentados, sin excepci&oacute;n, como unos monstruos de s&aacute;dicos instintos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre las claramente afines al franquismo estuvo tambi&eacute;n la corresponsal de <em>The Irish Independet</em> Gertrude Gaffney, que lleg&oacute; a calificar de &ldquo;necesaria&rdquo; la dictadura que vendr&iacute;a despu&eacute;s. La sueca Anna Elgstr&ouml;m fue una de las pocas en entrevistar a Carmen Polo y la estadounidense Virginia Cowles se traslad&oacute; en 1937 a Salamanca, donde lleg&oacute; a entrevistar a Franco y afirm&oacute; despu&eacute;s: &ldquo;El insulto al enemigo, incluso por parte de los oficiales responsables, era tan extremo que parec&iacute;a una enfermedad mental&rdquo;. Relevante fue tambi&eacute;n el papel de Dora Lennard, corresponsal de Reuters, que se convirti&oacute; en la profesora de ingl&eacute;s del dictador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/hemingway-investigacion-revela-200-mujeres-periodistas-vinieron-espana-contar-guerra-civil_1_9259368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Aug 2022 14:25:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá de Hemingway: una investigación revela que casi 200 mujeres periodistas fueron a España a contar la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Guerra Civil Española,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cien objetos para no olvidar el dolor de la Guerra Civil Española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cien-objetos-no-olvidar-dolor-guerra-civil_130_9057846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a97c6798-fdba-4db0-9048-d7f9794671c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cien objetos para no olvidar el dolor de la Guerra Civil Española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos historiadores, junto con otros nueve especialistas, construyen en un libro un recorrido visual por la memoria menos significativa en los manuales de historia como botellas de laxantes, balas o diarios</p></div><p class="article-text">
        Un orinal. Siempre hay uno en los refugios antibombardeo. Tanto civiles como militares. &ldquo;Naturalmente, era poco recomendable abandonar el refugio durante un ataque y, con la tensi&oacute;n del bombardeo, no era raro que uno tuviera la necesidad de aliviarse: el miedo es el mejor laxante. El orinal nos recuerda los olores que impregnaban los subterr&aacute;neos&rdquo;. Esto es un extracto del libro <em>La Guerra Civil en cien objetos, im&aacute;genes y lugares</em>, publicado por Galaxia Gutenberg, bajo la edici&oacute;n de los historiadores Antonio Cazorla y Adri&aacute;n Shubert, que realizaron este diccionario visual con la ayuda de otros nueve especialistas. 
    </p><p class="article-text">
        No es habitual que un historiador vuelque su atenci&oacute;n en los pormenores de una guerra, ni que invite al lector a oler ese &ldquo;tufo insoportable&rdquo;. El olor del miedo y de la salvaci&oacute;n en los refugios antia&eacute;reos ante las bombas enemigas. Este orinal lo encontraron los arque&oacute;logos en un terreno pr&oacute;ximo al Hospital Cl&iacute;nico de Madrid. Es de metal esmaltado, con aguadas azules que imitan al m&aacute;rmol. &ldquo;Los objetos cotidianos se incorporan a la vida militar y la guerra se vuelve, en cierto modo, dom&eacute;stica&rdquo;, escribe el arque&oacute;logo Alfredo Gonz&aacute;lez Ruibal en la ficha del orinal. Esos mismos objetos, cuando todo pasa, se convierten en elementos tangibles de una memoria a la que no podemos renunciar.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier casa tiene uno de estos objetos que hablan de aquel sufrimiento, porque cualquier casa es tambi&eacute;n un museo particular que conserva los acontecimientos que formaron parte de la familia. Y de la sociedad espa&ntilde;ola. Esa es la idea de la &ldquo;historia p&uacute;blica&rdquo; que defienden los autores de este libro. Frente a la &ldquo;historia acad&eacute;mica&rdquo;, que mira por sus propios intereses e investiga sin tener en cuenta c&oacute;mo dirigirse a la sociedad en la que act&uacute;a, proponen una &ldquo;que tiene como objetivo educar al p&uacute;blico&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s historia p&uacute;blica</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La historia p&uacute;blica no solo no renuncia a la calidad, sino que, adem&aacute;s, debe comunicar las &uacute;ltimas aportaciones que han hecho los investigadores. Los libros divulgativos son un ejemplo de memoria p&uacute;blica; las exposiciones, los museos y los lugares memorializados, tambi&eacute;n&rdquo;, escriben en la introducci&oacute;n. Y, a pesar de ello, denuncian el d&eacute;ficit de historia p&uacute;blica. La mejor prueba es la falta de un museo nacional de la Guerra Civil. &ldquo;En resumen: en Espa&ntilde;a hay muchos lugares sin memoria y muchas memorias sin lugar&rdquo;, apuntan.
    </p><p class="article-text">
        La memoria de los objetos es una memoria del dolor. Por eso los han recopilado de todas las v&iacute;ctimas de la guerra. Es un relato sobre los dos bandos, pero aclaran que no consideran que fuesen iguales las causas por las que se enfrentaron. Antonio Cazorla explica a este peri&oacute;dico que unos defend&iacute;an la democracia y los otros, no. La equidad est&aacute; en el sufrimiento que los espa&ntilde;oles se infligieron unos a otros, con la indispensable colaboraci&oacute;n de fuerzas extranjeras. 
    </p><p class="article-text">
        Junto con el citado orinal aparece el micr&oacute;fono que us&oacute; el golpista Queipo de Llano en julio de 1936 en Toledo, un diario de un soldado gallego, un arado, cupones de racionamiento, las cajas con los restos de los cuerpos enterrados en el Valle de los Ca&iacute;dos, el diario de un topo, un detente bala (<a href="https://www.tiendadelsoldado.com/blog/2022/01/20/los-detente-bala-de-la-guerra-civil-espanola/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escapularios utilizados a modo de amuletos</a>), el brazalete protector para americanos o un &oacute;rgano de la iglesia de Barbastro (Huesca), donde un tal Rufino P&eacute;rez dej&oacute; grabado el relato de los &uacute;ltimos momentos de su larga y cruel agon&iacute;a: &ldquo;D&iacute;a 12. Pasamos el d&iacute;a en religioso silencio y prepar&aacute;ndonos para morir ma&ntilde;ana; solo el murmullo santo de las oraciones se deja sentir en esta sala, testigo de nuestras duras angustias. Si hablamos es para animarnos a morir como m&aacute;rtires. Si rezamos es para perdonar a nuestros enemigos&rdquo;. Entre el 12 y el 15 de agosto de 1936 fueron asesinados 51 cl&eacute;rigos en Barbastro. 
    </p><h3 class="article-text">Objetos de la precariedad</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n incluyeron un pedazo de pan duro para hablar del &ldquo;marketing del hambre&rdquo;. Un vecino de Gav&agrave;, cerca de Barcelona, guard&oacute; un pedazo de pan y en los a&ntilde;os setenta se lo dio al pol&iacute;tico y escritor Josep Soler Vidal. Hoy se conserva en el Memorial Democr&agrave;tic de la Generalitat de Catalunya. 
    </p><p class="article-text">
        El final de la guerra no acab&oacute; con el hambre ni con los problemas fisiol&oacute;gicos asociados. Y quienes m&aacute;s los sufrieron, se&ntilde;alan los autores del libro, fueron los republicanos internados en la c&aacute;rceles y los campos de concentraci&oacute;n de Franco. En ellos &ldquo;el estre&ntilde;imiento adquiri&oacute; una dimensi&oacute;n tr&aacute;gica&rdquo;. Los presos recurrieron a llaves de lata para extraerse las heces compactas por el estre&ntilde;imiento cr&oacute;nico, lo cual les causaba hemorragias. &ldquo;Los debilitados prisioneros con frecuencia se desmayaban y ca&iacute;an sobre las letrinas&rdquo;. Los arque&oacute;logos explican que durante los &uacute;ltimos meses de la Guerra Civil hay dos elementos omnipresentes en las trincheras republicanas: laxantes y vitaminas. Ambos est&aacute;n relacionados con la mala alimentaci&oacute;n de las tropas del Ej&eacute;rcito Popular. Este frasco de laxante fabricado por el laboratorio Esteban Bruni apareci&oacute; en las excavaciones arqueol&oacute;gicas de El Piul (Rivas-Vaciamadrid).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Algunos de los objetos que aparecen en el libro.                            </span>
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        &ldquo;Nos preocupa que no se haga pedagog&iacute;a de la Guerra Civil y puedan aparecer pseudo historiadores que tergiversen el relato hist&oacute;rico. Queremos educar al p&uacute;blico desde el rigor y desde la divulgaci&oacute;n&rdquo;, cuenta Antonio Cazorla a este peri&oacute;dico. Reconoce que un libro con 100 objetos es un libro incompleto, pero es suficiente para aprender &ldquo;de una manera agradable&rdquo; la historia de Espa&ntilde;a. A lo largo de estas m&aacute;s de 400 p&aacute;ginas se cruzan las paradojas y las contradicciones para desmantelar la idea de las dos Espa&ntilde;as: &ldquo;&iexcl;Hubo much&iacute;simas m&aacute;s! Debajo de cada uno de los dos bandos hab&iacute;a una diversidad que la propaganda franquista ha querido ocultar. Ya me dir&aacute;s qu&eacute; tiene que ver un anarquista con un votante de Aza&ntilde;a. Nada. Este libro es un ejercicio de historia humana, en la que mostramos a personas atrapadas en circunstancias de dif&iacute;cil soluci&oacute;n&rdquo;, cuenta Cazorla. 
    </p><h3 class="article-text">Las vueltas de la historia</h3><p class="article-text">
        Al comenzar la Primera Guerra Mundial ninguna naci&oacute;n contaba con cascos efectivos contra las esquirlas y la metralla. Y los soldados en las trincheras mor&iacute;an sin remedio. La mayor parte de ellos iban ataviados con gorros. Hasta que empezaron a dotar de cascos de acero a sus tropas que, aunque no paraban las balas, s&iacute; resultaban eficaces contra la metralla. El ej&eacute;rcito que mand&oacute; Mussolini a Espa&ntilde;a tra&iacute;a este casco. Los republicanos se hicieron con mucho material b&eacute;lico en la batalla de Guadalajara y el propietario de un palomar de la localidad de Ledanca recicl&oacute; una docena de aquellos cascos italianos en nidos para las aves. 
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo se reciclaron cascos de la Primera Guerra Mundial. &iquest;Qu&eacute; hac&iacute;a un peine de munici&oacute;n fabricada en Massachusetts (EEUU) enterrado en una trinchera de la Casa de Campo de Madrid? La peripecia del hallazgo es como sigue: el Ej&eacute;rcito Brit&aacute;nico no gast&oacute; todos los cartuchos importados durante la Gran Guerra. Cuando estall&oacute; la Guerra Civil rusa (1917-1921), el Reino Unido dio apoyo a las fuerzas contrarrevolucionarias con armas (rifles y cartuchos). Cuando los bolcheviques ganaron la guerra se encontraron con un gran n&uacute;mero de armas y municiones, y la Guerra Civil espa&ntilde;ola fue la manera de deshacerse de este excedente. Los cartuchos de 0,303 fueron los primeros en llegar a Espa&ntilde;a, procedentes de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Con estas armas Madrid resisti&oacute; a los sublevados y par&oacute; su avance.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las guerras civiles nunca se acaban, porque nos reposicionamos constantemente ante ellas. Dejan de doler tanto, pero las guerras civiles siempre est&aacute;n presentes. Por eso son una cuesti&oacute;n de unidad de la naci&oacute;n, porque son inc&oacute;modas y debemos asumir la incomodidad. No creo que Espa&ntilde;a sea una sociedad traumatizada, pero hay mucha gente que se siente inc&oacute;moda con esta memoria&rdquo;, cuenta el historiador Antonio Cazorla. Lamenta que la democracia espa&ntilde;ola no haya sido capaz de escribir un relato claro y compartido. &ldquo;Somos incapaces de construir un relato consensuado de la historia. Necesitamos tener esta conversaci&oacute;n, hablar y que se haga justicia para disfrutar de nuestra memoria. Porque es nuestro patrimonio, para bien y para mal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h3 class="article-text">Objetos y testigos</h3><p class="article-text">
        Como lo es el relato que dej&oacute; escrito un vecino del municipio de As Nogais, en Lugo, convertido en topo junto con su hermano, ante la llegada de los rebeldes. Gonzalo y Manuel Antonio Becerra Souto se escondieron en varios domicilios y pasaron encerrados 22 a&ntilde;os. Manuel consigui&oacute; una identidad falsa y en 1958 huy&oacute; a Madrid. Gonzalo se qued&oacute; oculto en un recinto excavado de dos metros cuadrados. Sal&iacute;a a pasear por la noche mientras redactaba un diario hasta la muerte de Franco. El 12 de febrero de 1976, a las pocas semanas de recuperar su libertad, fallece.
    </p><p class="article-text">
        Para Adri&aacute;n Shubert los objetos &ldquo;son rastros del pasado&rdquo;. Los compara a los documentos, fuentes habituales de los historiadores. &ldquo;Pero los objetos tienen unas ventajas importantes, sobre todo cuando se trata de comunicar los descubrimientos. Pueden conectar mejor que los textos a la gente de nuestros d&iacute;as con la del pasado&rdquo;, explica el historiador, que hace referencia a la autora francesa Arlette Farge cuando indic&oacute; que &ldquo;comunican la sensaci&oacute;n de realidad mejor que nada&rdquo;. Adem&aacute;s est&aacute;n los objetos &ldquo;testigo&rdquo;, que tienen la capacidad de dar voz a las personas que no son protagonistas de los grandes relatos de la historia. El rosario que se encontr&oacute; en un pozo de Camunas, Toledo, incluido en el libro es un buen ejemplo de ello. 
    </p><p class="article-text">
        Este libro ilustrado por el dolor del pa&iacute;s acaba su recorrido en el Pazo de Meir&aacute;s, en 2020, cuando la Justicia lo declara Bien P&uacute;blico. &ldquo;Se trata de una victoria ciudadana que permite avanzar a esta sociedad cada vez con menos r&eacute;moras, con menos losas que nos aten al pasado&rdquo;, puede leerse en la ficha de este lugar que es a la vez una reliquia del franquismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Peio H. Riaño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cien-objetos-no-olvidar-dolor-guerra-civil_130_9057846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jun 2022 14:58:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,#Guerra,España]]></media:keywords>
    </item>
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