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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - noche]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - noche]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La noche porteña se apaga: qué pasa con la ciudad que no dormía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/noche-portena-apaga-pasa-ciudad-no-dormia_129_11664578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b72bb40-4641-46a0-afe4-658920c8a133_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La noche porteña se apaga: qué pasa con la ciudad que no dormía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La oferta nocturna en Buenos Aires se achica y ya no alcanza con culpar a la crisis. Una mezcla de economía de plataformas, teletrabajo y nuevos hábitos nos manda a casa cada vez más temprano. ¿Qué significa esto para nuestro futuro urbano?</p></div><p class="article-text">
        Viernes de clima agradable a las 22.30, salimos de un show en un teatro del barrio, doy vueltas con amigos en busca de un tercer tiempo alimentario. Vemos c&oacute;mo pese a la crisis Saavedra se pobl&oacute; de restaurantes. Nos sentamos en uno de empanadas, nos dicen &ldquo;S&oacute;lo para llevar, estamos cerrando&rdquo;. No son ni las 23 pero nos levantamos. Rebotamos entre otros lugares que tambi&eacute;n terminan su jornada, incluso los que rodean al parque. &iquest;Es esto Buenos Aires? &iquest;O es Escandinavia... sin beneficios sociales?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por culpables varios, la capital argentina va perdiendo su noche. Lo veo desde hace a&ntilde;os, pero confiaba en que tras la pandemia todo volver&iacute;a a ser como antes. Hoy es la crisis la que nos manda a casa m&aacute;s temprano. </strong>La econ&oacute;mica, la de seguridad, la de transporte. &iquest;Pero es s&oacute;lo la crisis? &iquest;Es s&oacute;lo la pandemia?&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        La noche porte&ntilde;a &ldquo;es espantosa&rdquo;, con &ldquo;&iacute;nfima actividad&rdquo;, e igual de muerta que en octubre de 2001, mes pr&oacute;logo del estallido. No lo digo yo sino Carlos Maslat&oacute;n, noct&aacute;mbulo declarado, en un tuit reciente. Siento que hace 23 a&ntilde;os esa soledad s&oacute;lo era depresi&oacute;n econ&oacute;mica. Hoy, a la pobreza del 56% hay que sumarle un cambio cultural.
    </p><p class="article-text">
        Porque, supongamos con optimismo extremo que haya repunte econ&oacute;mico, &iquest;aflorar&aacute; de nuevo la nocturnidad perdida? La pandemia golpe&oacute; de forma no s&oacute;lo directa, al recortar horarios de atenci&oacute;n, sino tambi&eacute;n indirecta, con la masificaci&oacute;n del <em>home office</em>, ese asesino del <em>after</em>. Pero esto viene de antes.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n tambi&eacute;n las redes sociales, la agorafobia creciente, los preceptos saludables de comer m&aacute;s temprano y dormir bien, la falta de espacios p&uacute;blicos habilitados de noche y los <strong>nuevos usos y costumbres gastron&oacute;micos, cuyo sistema de reservas nos convenci&oacute; de que cenar a las 19.30 es normal.&nbsp;</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Agravando la reja est&aacute; la noche</strong></h2><p class="article-text">
        Extra&ntilde;o ir al parque de noche cuando no hab&iacute;a ninguna reja que me bloqueara. O volver del boliche y saber que en mi exbarrio (Caballito) hab&iacute;a un bar (El Coleccionista) abierto las 24 horas donde pod&iacute;a desayunar y, si me quedaba lo suficiente, ver llegar a los madrugadores filatelistas que le dan nombre al reducto. <strong>Quienes tienen algunos a&ntilde;os m&aacute;s que yo a&ntilde;oran volver del cine en tren o subte un jueves a la 1 de la ma&ntilde;ana. O comer paella en un restor&aacute;n de Avenida de Mayo a las 6.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Buenos Aires dej&oacute; de ser la ciudad que no duerme, o al menos ahora el insomnio es privado. Se acuesta m&aacute;s temprano hasta su avenida Corrientes, esa en la que pod&iacute;as comer unos ravioles pasadas las 4. Murieron bares cl&aacute;sicos como La Paz o cambiaron de horario otros igual de ic&oacute;nicos. Quedan por suerte algunas excepciones, como La Giralda y La &Oacute;pera, que no cierran viernes ni s&aacute;bados.
    </p><p class="article-text">
        En los restaurantes, hay causas obvias para esta noche breve, como la demanda asfixiada por la crisis, la creciente inseguridad en algunas zonas, la reducci&oacute;n de personal en general y la resistencia a pagar turnos m&aacute;s largos o dobles. En algunos casos influyen hasta los cambios en la composici&oacute;n de la empresa gastron&oacute;mica: quedan pocos due&ntilde;os trabajando a toda hora, o mozos siendo socios del negocio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo se trata de comer o beber. <strong>En los ochenta, noventa y tal vez 2000 las librer&iacute;as de Corrientes abr&iacute;an hasta las 2 o 3 de la ma&ntilde;ana. Hoy no esperan a la salida del teatro y bajan persiana a las 22 o 23. </strong>Con una ca&iacute;da de hasta el 40% en ventas seg&uacute;n la C&aacute;mara Argentina del Libro, lo primero que hacen los libreros es comprimir los horarios de atenci&oacute;n para poder bajar costos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el teatro apenas tiene trasnoche. Lo mismo pasa en el cine, con funciones contadas en esa franja horaria (MALBA a la medianoche, algunas salas comerciales con proyecciones a las 23), sobre todo desde que el circuito se mud&oacute; en parte a los shoppings.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Para qu&eacute; salir, si pod&eacute;s pedir comida por app o ver una peli online por menos plata?&rdquo;, piensa m&aacute;s de uno. <strong>Al final, la actividad nocturna porte&ntilde;a que menos cae es la de sacar a pasear al perro.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>El huevo o la gallina</strong></h2><p class="article-text">
        No es mi intenci&oacute;n celebrar largas jornadas laborales ni reclamar que un restaurante est&eacute; abierto si van pocos. <strong>S&oacute;lo describo y</strong> <strong>me pregunto qu&eacute; naci&oacute; primero, si la reducci&oacute;n de oferta o la baja de la clientela</strong>. O quiz&aacute;s no haya l&iacute;neas sino un c&iacute;rculo vicioso de gente que no sale hasta tarde porque no tiene d&oacute;nde, y de ausencia de d&oacute;nde porque la demanda no para de caer.
    </p><p class="article-text">
        De lo que s&iacute; estoy segura es de que, <strong>si dedicamos cada vez m&aacute;s horas a lo laboral para llegar a fin de mes y cuando terminamos no hay m&aacute;s movimiento afuera, nuestro d&iacute;a se acorta y lo &uacute;nico que hicimos fue trabajar. </strong>&ldquo;La gente vuelve a su casa y no quiere hacer nada, porque no tiene la energ&iacute;a o la plata&rdquo;, me dijo el acad&eacute;mico canadiense <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/nick-srnicek-libertad-limitada-si-sobrevivir-tenes-trabajar-50-60-horas-semana_128_11621021.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nick Srnicek cuando lo entrevist&eacute; hace unas semanas en su visita a Buenos Aires</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Coincido. Y veo incluso un esp&iacute;ritu de &eacute;poca: <strong>la recuperaci&oacute;n del ascetismo en la vida cotidiana, al menos desde el discurso. En lugar de levantarse temprano a orde&ntilde;ar las vacas como anta&ntilde;o, los libertarios de hoy se enorgullecen de madrugar para ir al gym, ducharse con agua fr&iacute;a y completar cursos para hacerse rico. </strong>La idea es que &ldquo;trabajar duro&rdquo; es una virtud y una v&iacute;a &ndash;sacrificial&ndash; para acceder al futuro prometido. Esa corriente conspira contra la noci&oacute;n de ocio, que en este marco ser&iacute;a un gasto. Y <strong>la nocturnidad en buena parte es ocio</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esa l&oacute;gica laboralista tambi&eacute;n se rige hoy el transporte p&uacute;blico, la de llevar gente s&oacute;lo a sus trabajos y de vuelta a sus casas, no a lugares de ocio unas horas m&aacute;s tarde. <strong>Lo primero que achican las empresas de colectivos ante la crisis son los horarios nocturnos, porque implican pagar m&aacute;s</strong>: despu&eacute;s de las 21 el turno es de siete horas, pero por ley los choferes cobran ocho. Esa reducci&oacute;n de servicios afecta no s&oacute;lo la ida y vuelta de espacios de ocio, tambi&eacute;n la movilidad de quienes all&iacute; trabajan, en un c&iacute;rculo vicioso dif&iacute;cil de revertir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De esos pocos colectivos dependemos en el AMBA si queremos volver a casa de noche a un precio viable. </strong>Ya casi no hay trenes despu&eacute;s de las 23, excepto el Ferrocarril San Mart&iacute;n, que pasa toda la madrugada cada una o dos horas. Y el subte se despide pasadas las 23, cuando durante la mayor parte de su historia funcion&oacute; hasta la 1 de la ma&ntilde;ana. Incluso supo pernoctar para ocasiones especiales, como recitales. Qu&eacute; tiempos que nunca viv&iacute; y, si todo sigue as&iacute;, no vivir&eacute; nunca.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que Buenos Aires todav&iacute;a es m&aacute;s nocturna que el resto de las capitales de la regi&oacute;n. Pero no estoy tan segura de que vaya a seguir siendo as&iacute;. <strong>Si esta ciudad pierde su noche, ir&iacute;a camino a ser una m&aacute;s</strong>. Como Nueva York a los ojos del sueco Lukas Matsson (Alexander Skarsg&aring;rd) en la serie <em>Succession</em>, cuando mira la Gran Manzana de noche desde un rascacielos y dice: &ldquo;Desde ac&aacute; se ve deprimente. &iquest;Escucharon hablar de Singapur o Se&uacute;l? En Nueva York no pasa nada que no pase en todos lados&rdquo;. Me pregunto si, con la misma sinceridad, opinar&iacute;a lo mismo si viniera ac&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/noche-portena-apaga-pasa-ciudad-no-dormia_129_11664578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Sep 2024 09:51:04 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así afecta a la salud trabajar de noche]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/afecta-salud-trabajar-noche_1_9057465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02e19c57-624f-46ff-9f56-dfdc070b7979_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Yury Rymko"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trabajo nocturno obliga al cuerpo a modificar su ritmo normal de descanso por la noche y de actividad durante el día y esto tiene un costo para la salud.</p></div><p class="article-text">
        Hasta hace unos a&ntilde;os, el trabajo nocturno se relacionaba sobre todo con los turnos en las f&aacute;bricas, en los hospitales, conductores y profesionales de la seguridad ciudadana. Pero con los a&ntilde;os, <strong>la creciente demanda de servicios </strong>ha extendido el n&uacute;mero de trabajos que se realizan durante la noche. &ldquo;Abierto las 24 horas&rdquo;, &ldquo;Servicio durante las 24 horas&rdquo; o &ldquo;Asistencia las 24 horas&rdquo; se han vuelto cada vez m&aacute;s familiares.
    </p><p class="article-text">
        El mundo laboral es cada vez m&aacute;s globalizado, las 24 horas del d&iacute;a, los siete d&iacute;as de la semana. Y esto exige m&aacute;s trabajo de noche. El trabajo nocturno es aquel que <strong>se realiza entre las diez de la noche y las seis de la ma&ntilde;ana.</strong>
    </p><h3 class="article-text">Dormir de d&iacute;a y vivir de noche: as&iacute; afecta a la salud</h3><p class="article-text">
        A pesar de <strong>los derechos particulares del trabajo nocturno</strong>, seguir el horario que impone pasa factura a la salud. Y lo hace de distintas maneras. Uno de los principales problemas de los trabajadores nocturnos es la falta de horas de sue&ntilde;o. En condiciones normales, una persona pasa casi un tercio de su vida dormida.
    </p><p class="article-text">
        Pero con un trabajo de turnos o nocturno, <strong>el sue&ntilde;o diurno se presenta mucho m&aacute;s fragmentado </strong>y menos reparador que el nocturno. Uno de los estudios m&aacute;s extensos concluye que la p&eacute;rdida de sue&ntilde;o es notable en turnos de noche, llegando a reducirse hasta dos horas por d&iacute;a. Las personas deber&iacute;an pasar casi un tercio de su vida dormidas, si duermen bien, la calidad de vida aumenta.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema est&aacute; relacionado con los ritmos circadianos, que son los que regulan los cambios en las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas y mentales que pasan a lo largo de un d&iacute;a (24 horas). Por tanto, uno de los problemas fisiol&oacute;gicos m&aacute;s importantes es que <strong>las fases de trabajo, alimentaci&oacute;n y sue&ntilde;o cambian</strong>. Estos ritmos pueden modularse con factores externos como el ciclo de luz-oscuridad y los horarios de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo nocturno nos obliga a estar despiertos en un patr&oacute;n que no est&aacute; sincronizado con nuestro reloj biol&oacute;gico. Durante la noche, <strong>el ritmo circadiano produce sustancias qu&iacute;micas que promueven el sue&ntilde;o</strong>, como la melatonina; de ah&iacute; que pueda resultar dif&iacute;cil estar alerta y ser m&aacute;s productivo. Tambi&eacute;n se ha demostrado que la melatonina tiene efectos positivos en el cuerpo, como la reducci&oacute;n de la presi&oacute;n arterial y la disminuci&oacute;n de la coagulaci&oacute;n sangu&iacute;nea, que pueden ayudar a prevenir ataques card&iacute;acos y accidentes cerebrovasculares. 
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                </figure><h3 class="article-text">Aumenta el riesgo de obesidad y c&aacute;ncer</h3><p class="article-text">
        Con el trabajo nocturno <strong>tambi&eacute;n se alteran los h&aacute;bitos alimentarios</strong>. En condiciones normales, se necesitan tres comidas diarias, algunas de ellas calientes. El horario de trabajo tiene efectos directos con la cantidad, la calidad y el ritmo de las comidas. Con un trabajo nocturno es m&aacute;s f&aacute;cil que aparezcan alteraciones digestivas porque <strong>se suele comer m&aacute;s r&aacute;pido y en un tiempo m&aacute;s corto </strong>e inhabitual. Adem&aacute;s, en el turno de noche suele aumentar el consumo de caf&eacute; y otros alimentos excitantes.
    </p><p class="article-text">
        La Agencia Internacional para la Investigaci&oacute;n del C&aacute;ncer (<a href="https://www.iarc.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IARC</a>) ha clasificado el &ldquo;trabajo por turnos que involucra la alteraci&oacute;n circadiana&rdquo; como un <strong>&ldquo;probable carcin&oacute;geno humano&rdquo;</strong>(Grupo 2A). En una <a href="https://recyt.fecyt.es/index.php/ASSN/article/view/61798/40706" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n</a> sistem&aacute;tica sobre la posible relaci&oacute;n entre el trabajo nocturno por turnos y el riesgo de c&aacute;ncer de mama o pr&oacute;stata, los expertos concluyen que &ldquo;un 62,5% de los estudios han encontrado asociaci&oacute;n entre el trabajo nocturno y el riesgo de padecer c&aacute;ncer de mama y de pr&oacute;stata&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los expertos admiten que esta evidencia &ldquo;sigue siendo incierta&rdquo; y se requieren m&aacute;s estudios epidemiol&oacute;gicos, aunque aconsejan aplicar el principio de precauci&oacute;n. Seg&uacute;n una investigaci&oacute;n publicada en <a href="http://www.sleephealthfoundation.org.au/files/MJA%20Supplement/MJA_Supplement_final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Medical Journal of Australia</a>, el 32% de los trabajadores del turno nocturno sufren una afecci&oacute;n llamada <strong>&ldquo;trastorno del trabajo por turno&rdquo; </strong>(<em>Shift work Sleep disord</em>), que da como resultado una somnolencia excesiva durante los periodos de vigilia e insomnio durante el d&iacute;a y esto empeora los efectos de los patrones de sue&ntilde;o ya interrumpidos.
    </p><p class="article-text">
        Independientemente de las consecuencias sobre la salud, un aspecto que debe tenerse en cuenta es el riesgo de accidentes. Se calcula que <strong>el rendimiento laboral y la capacidad de atenci&oacute;n disminuyen entre las dos y las siete de la ma&ntilde;ana </strong>(igual que lo hace entre las tres y las cinco de la tarde). Los estudios han relacionado la somnolencia y la fatiga con la disminuci&oacute;n de la vigilancia, el tiempo de reacci&oacute;n, la memoria, la coordinaci&oacute;n psicomotora y la toma de decisiones.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Se puede dormir de d&iacute;a?</h3><p class="article-text">
        Intentar dormir por la ma&ntilde;ana o mantenerse despierto por la noche <strong>son opuestos al ritmo natural del sue&ntilde;o-vigilia</strong>, dos aspectos relacionados con el ciclo luz-oscuridad. Cuando tenemos que dormir en un horario irregular, estamos trabajando contra el reloj de nuestro cuerpo y nos puede resultar dif&iacute;cil dormir entre siete y nueve horas, que son las que el organismo humano necesita.
    </p><p class="article-text">
        Durante el d&iacute;a tambi&eacute;n se produce un proceso de alerta fisiol&oacute;gica que dificulta el sue&ntilde;o y contribuye a la fragmentaci&oacute;n del sue&ntilde;o. Seg&uacute;n la <a href="https://www.sleepfoundation.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Nacional del Sue&ntilde;o</a> estadounidense, <strong>un tercio de los trabajadores por turnos declaran que duermen menos de seis horas </strong>por noche en d&iacute;as laborales y el 30% solo duermen bien por la noche.  
    </p><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/afecta-salud-trabajar-noche_1_9057465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jun 2022 01:12:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así afecta a la salud trabajar de noche]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,noche,Seguridad,riesgo,Salud]]></media:keywords>
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