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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - dolor]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/dolor/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - dolor]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El dolor en la histeria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dolor-histeria_129_11533865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d28776d1-4ace-494d-a3f3-fe37ad3e1223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dolor en la histeria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las diferentes maneras como las personas enfrentan una pérdida amorosa abre una reflexión sobre la experiencia clínica y teórica en psicoanálisis, centrada en la transferencia.</p></div><p class="article-text">
        Hace muchos a&ntilde;os, despu&eacute;s de un an&aacute;lisis que concluy&oacute; con la muerte del analista, quise volver a buscar un espacio. En realidad, ya hab&iacute;a consultado a diferentes colegas, para hablar un poco del duelo y otro poco de cuestiones m&aacute;s inespec&iacute;ficas. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurri&oacute; es que una tarde tom&eacute; un caf&eacute; con un colega con el que hab&iacute;amos compartido algunas actividades y, sorpresivamente, me cont&oacute; que estaba atravesando una separaci&oacute;n de pareja. Hablaba tranquilo, triste, me dijo una frase que me impresion&oacute;: &ldquo;Yo cre&iacute; que mi relaci&oacute;n era m&aacute;s estable, me confund&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Escrib&iacute; que me impresion&oacute;, porque despu&eacute;s me encontr&eacute; pensando: &ldquo;Este tipo se est&aacute; separando, la mujer lo dej&oacute; y no solo lo cuenta sin avergonzarse, sino que tampoco se quiere tirar de un puente&rdquo;. En fin, yo no s&eacute; si as&iacute; es como lo vivi&oacute;; s&eacute; que as&iacute; lo pens&eacute; y que luego lo llam&eacute; y le ped&iacute; una entrevista. 
    </p><p class="article-text">
        Le quer&iacute;a preguntar c&oacute;mo hace un hombre para vivir sin el amor de una mujer o, mejor dicho, cuando una mujer dice &ldquo;Ya no te amo m&aacute;s&rdquo; &ndash;porque son dos cosas distintas. Esto lo entend&iacute; despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Fui muy feliz cuando volv&iacute; a sentir esa transferencia espont&aacute;nea, que es m&aacute;s fuerte que las ganas de curarse de algo o de no sufrir. Espont&aacute;nea no quiere decir casual, quiz&aacute; sea mejor decir inmotivada. Es tan rid&iacute;cula esa idea de que se puede producir transferencia o se la puede prestidigitar. Esa idea, incluso com&uacute;n entre analistas, es lo contrario del psicoan&aacute;lisis y de su pr&aacute;ctica. La gente que piensa as&iacute; nunca se analiz&oacute;, aunque haya ido a&ntilde;os a un analista. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a esa felicidad pude sufrir mucho. La transferencia no es una relaci&oacute;n en la que uno sabe y el otro no, es m&aacute;s simple y complejo: es la relaci&oacute;n en que alguien quiere saber algo de s&iacute; mismo a trav&eacute;s de algo que otro tampoco sabe de s&iacute; mismo y, adem&aacute;s, tiene que funcionar como una suposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Confundir la transferencia con idealizaci&oacute;n, con b&uacute;squeda de protecci&oacute;n, con creencia en el saber, etc., no tiene nada que ver con el an&aacute;lisis. La transferencia es la forma m&iacute;nima de efectuaci&oacute;n del deseo como deseo del Otro y eso tiene que estar en el inicio del an&aacute;lisis o no hay an&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que a veces los pacientes creen que los analistas son personas que tienen sus problemas resueltos, que tienen un dominio sin conflicto sobre sus pulsiones, que disfrutan de un amor pleno, etc. Lo suponen o lo esperan. Sin ser paciente, a veces alguien dice &ldquo;Vos que sos psi&hellip;&rdquo;, con la expectativa de que el terapeuta encarne un justo medio arm&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Y en esto ni siquiera se trata de una idealizaci&oacute;n, sino que es un efecto inevitable de la posici&oacute;n ante una figura a la que se le atribuye una condici&oacute;n parental. Es la posici&oacute;n del ni&ntilde;o: el otro goza de algo que yo no. Por eso la evaluaci&oacute;n desde el ideal es mucho mayor con un psicoanalista que con cualquier otra profesi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de ni&ntilde;o es f&aacute;cilmente reconocible cuando, por ejemplo, alguien pregunta si vimos tal o cual serie (o pel&iacute;cula) y agrega: &ldquo;Ten&eacute;s que verla&rdquo;. Es una recomendaci&oacute;n como cualquier otra, claro, pero tambi&eacute;n incluye la demanda al otro de ser la causa de su deseo: quisiera que mi deseo te haga desear. 
    </p><p class="article-text">
        Confirmar esta demanda es lo contrario del an&aacute;lisis, ya que, adem&aacute;s &ndash;si el paciente es neur&oacute;tico&ndash; la confirmaci&oacute;n ser&iacute;a vivida sintom&aacute;ticamente: rechazo en la histeria, fastidio en la obsesi&oacute;n. Lo planteo para la neurosis porque es donde es m&aacute;s claro que el deseo como causa queda reprimido por la localizaci&oacute;n del sujeto como objeto en la fantas&iacute;a: me sacaste algo, solo te interesa de m&iacute; lo que puedo darte, te aburro, etc. 
    </p><p class="article-text">
        La encrucijada cl&iacute;nica es aquella en que se decide el tratamiento, porque si esta posici&oacute;n no se invierte el paciente solo ser&aacute; paciente, es decir, alguien que solo est&aacute; en condiciones de recibir y no tiene nada para dar. Voy a ilustrar esto &uacute;ltimo con otra referencia personal, a partir de un fallido de lectura.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en mis a&ntilde;os de estudiante le&iacute; <em>El dolor de la histeria</em>, de <strong>Juan David Nasio</strong>, cre&iacute; que era un libro m&aacute;s. En estos d&iacute;as volv&iacute; a leerlo y ahora pienso que es un gran libro y que yo no supe leerlo bien. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s en aquel entonces lo le&iacute; con cierta suspicacia y no estaba muy dispuesto a dejar que me afectara &ndash;como si solo quisiera saber qu&eacute; dec&iacute;a y, a lo mejor, ya de antemano me negaba a su influencia. Esta es una p&eacute;sima posici&oacute;n de lectura. 
    </p><p class="article-text">
        Por suerte en estos d&iacute;as, cuando le mencion&eacute; a alguien el t&iacute;tulo del libro, tuve un fallido, que el otro no not&oacute;, pero yo s&iacute; &ndash;unas horas despu&eacute;s. Dije <em>El dolor en la histeria</em> y ese tropiezo en la preposici&oacute;n fue lo suficientemente significativo &ndash;para m&iacute;&ndash; como para justificar una transferencia renovada. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces busqu&eacute; el libro y a partir de esa divisi&oacute;n subjetiva que se me impuso (&iquest;qu&eacute; cambia para la histeria entre un &ldquo;de&rdquo; y un &ldquo;en&rdquo;?) me puse a trabajar como lector. Ya no quise leer &ldquo;a ver qu&eacute; dice&rdquo;, sino que le&iacute; para escuchar(me). 
    </p><p class="article-text">
        Y esa distinci&oacute;n entre preposiciones me llev&oacute; a situar algo que el libro desarrolla de manera extraordinaria y que es el estatuto del sujeto hist&eacute;rico como radicalmente escindido, sufriente de su falta de representaci&oacute;n ps&iacute;quica, de su incapacidad para decir &ldquo;yo&rdquo; o de ponerle a un acto su nombre &ndash;donde la obsesi&oacute;n tiene m&aacute;s a mano el narcisismo. Incluso en su queja m&aacute;s ac&eacute;rrima, permanece lo inexpresado; en su berrinche m&aacute;s caprichoso, se trata de que no es lo que quiere; en sus actings para apropiarse de la palabra no puede menos que mentir. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el dolor &ldquo;de&rdquo; la histeria, por su dificultad para asumirse como sujeto de deseo &ndash;salvo que sea a trav&eacute;s del fantasma de la sujeci&oacute;n pasiva. &ldquo;En&rdquo; la histeria no hay mucho, de ah&iacute; su sufrimiento vac&iacute;o al final del d&iacute;a, los desencantos cuando los ideales no se sostienen, la sensaci&oacute;n de inexistencia que a veces se confunde con la locura. 
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; gran libro este de Nasio. Porque no solo es un alegato en defensa de la histeria como tipo cl&iacute;nico, sino una justificaci&oacute;n de la necesidad de conservar esta categor&iacute;a en psicoan&aacute;lisis como matriz para pensar el sujeto ps&iacute;quico.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dolor-histeria_129_11533865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2024 09:50:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dolor en la histeria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicoanálisis,Histeria,dolor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Polifonía de placeres, juegos y complicidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/polifonia-placeres-juegos-complicidades_129_11469415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a47a87b8-ff02-431e-955d-27068ceb1b9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Polifonía de placeres, juegos y complicidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aromas, sonidos y colores le dan textura a un libro de fotos que narran la historia de amor de una familia. Cuerpos lisos, rugosos, sanos y enfermos, con historia. Su autora es la médica psicoanalista Valeria Erlijman quien puso en juego su arte y afectividad para trabajar con la cámara, luego con el papel y más tarde abriendo las fotos al espectador. </p></div><p class="article-text">
        <sub>Conoc&iacute; a </sub><sub><strong>Valeria Erlijman</strong></sub><sub> una noche en La Plata, durante una edici&oacute;n del Encuentro Plurinacional de Mujeres, Trans, Travestis. Acompa&ntilde;amos a nuestras hijas, estudiantes de colegios p&uacute;blicos secundarios, a aquel evento multitudinario y democr&aacute;tico durante los tiempos de Macri. Paramos durante tres d&iacute;as en una antigua escuela y las bolsas de dormir, las guitarreadas, los pa&ntilde;uelos verdes girando en el aire, las asambleas emponchadas discutiendo el uso del lenguaje inclusivo y el activismo gordo le dieron calor a aquel octubre fr&iacute;o.</sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>Nos volvimos a cruzar un par de veces en un encuentro pos-pand&eacute;mico con actuaci&oacute;n, artes visuales y vino que organiz&oacute; en la vereda de su casa y un verano, acompa&ntilde;adas de nuestras familias, en las playas de Costa del Este. Hace muy pocas semanas, Erlijman, que es m&eacute;dica psiquiatra y psicoanalista, present&oacute; un libro con fotograf&iacute;as suyas. Se llama </sub><sub><em>Complicidades, juegos y placeres</em></sub><sub> y la gente lo pudo ver durante la fiesta que se organiz&oacute; en Hasta Trilce. </sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>El libro contiene im&aacute;genes que la autora tom&oacute; y atesor&oacute; a lo largo de una vida para salvarlas del olvido. Sus herramientas fueron una Kodak Brownie Fiesta 3, que fue su primera c&aacute;mara, y una Pentax K1000, y las Nikon D40, D3200 y D7200.</sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>All&iacute; est&aacute;n su marido, </sub><sub><strong>V&iacute;ctor Ra&uacute;l Vera</strong></sub><sub>, preparando el asado en la terraza, jugando o durmiendo con las hijas, Malena y Catalina, las ni&ntilde;as en la ba&ntilde;adera o los pies arrugados de una de ellas al salir del agua, una mano joven y otra vieja muy agarradas, la recogida con balde de la uva de la parra, las sonrisas c&oacute;mplices de las hermanas con sus pul&oacute;veres a rayas, la escalera y el fratacho, las lamparitas de colores que alumbran la noche, el pastito y el agua junto a los zapatitos en espera de los reyes magos.</sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>Es la plasmaci&oacute;n del afecto de esos cuerpos, la corriente de cari&ntilde;o al aire libre y en el refugio del hogar, en dos dimensiones, que parecen invitar al espectador a participar. Erlijman cre&oacute; este libro durante la enfermedad de Ra&uacute;l y lo present&oacute; casi en simult&aacute;neo con la partida definitiva de su hombre. </sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>En el pr&oacute;logo, </sub><sub><strong>Paula Doberti</strong></sub><sub>, fot&oacute;grafa y curadora del libro junto a </sub><sub><strong>D&eacute;bora Kirnos</strong></sub><sub>, cuenta que la selecci&oacute;n de los centenares de fotos de donde se parti&oacute; fue compleja &ldquo;por la necesidad de dar trascendencia a aquello que para Erlijman es innegociable: su modo particular de resguardar lo instant&aacute;neo, lo irrepetible, lo ef&iacute;mero y a la vez lo cotidiano, lo habitual, lo usual&rdquo;.</sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>El libro no es un &aacute;lbum cronol&oacute;gico. Doberti se&ntilde;ala que &ldquo;tiene una narrativa movediza, que nos invita a leerlo en distintas direcciones, nos proporciona la oportunidad de volver hacia atr&aacute;s para recordar situaciones, para comparar acciones y emocionalidades&rdquo;.</sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>Una colega y amiga de Valeria, </sub><sub><strong>Myriam Soae</strong></sub><sub>, rescata el concepto de sublimaci&oacute;n para hablar de las im&aacute;genes creadas, apelando a la idea de Freud de que se requiere que se suprima, se sustraiga y se aisle el objeto para convertirlo en obra de arte. La pulsi&oacute;n se pudo satisfacer por esos caminos sin censura, sin pedirle permiso a nadie.</sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>Se&ntilde;ala Soae que la autora de </sub><sub><em>Complicidades </em></sub><sub>es &ldquo;una c&aacute;mara l&uacute;cida, un ojo voraz que va detr&aacute;s de lo que no vemos, sus fotograf&iacute;as dejan ver detalles ausentes sac&aacute;ndolos a relucir, d&aacute;ndoles vida, brillo, movimiento, color, textura. Tiene la habilidad, el don, el arte, de perpetuar la ternura con una imagen. Matizar el dolor con las gradaciones de la luz, congelar las celebraciones para eternizarlas, porque se encarga con especial esmero de que lo cotidiano sea celebraci&oacute;n, rescata lo ef&iacute;mero para transformarlo en trascendente. Cada uno de nosotros, los espectadores, nos sentiremos mirados por alg&uacute;n detalle de la obra. Pueden ser los ojos negros que abren el libro, la risa dulce de la ni&ntilde;a rubia, el juego &iacute;ntimo de la ni&ntilde;a mayor, el dedo rugoso de la abuela, los dientes alegres de esta mujer enrulada, las letras del libro que dice los alfileres en los ojos, la luz amarilla, las chispas del fuego, la carne, el hueso de la carne, los zapatitos, el asombro de la anciana por el viol&iacute;n y as&iacute; es como entraremos en la imagen por ese movimiento, mirados por eso que nos toca, habilitados por la obra, hay una polifon&iacute;a de sonrisas. Se trata de que ese objeto recreado, retenido, recuperado mediante la fotograf&iacute;a, se suelte, para entrar en nuevas derivas, otras v&iacute;as que traer&aacute;n nuevos goces mientras traspasan los umbrales &iacute;ntimos&rdquo;.</sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>Hoy que se fotograf&iacute;a todo, a todos y de todo, sin criterio ni jerarqu&iacute;a, para en-redar al observador que se abruma con la cantidad, que parece querer un infinito hasta narcotizarse, elegir la escena al modo Erlijman, conectarse afectivamente, buscar la mejor luz hace distinguir y valorar el gesto y el detalle sin abrumarse.</sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>En el ep&iacute;logo, la amiga </sub><sub><strong>Laura Andreoni</strong></sub><sub> hace un elogio de lo inefable.&nbsp;&ldquo;Presentimos un acontecimiento anterior, lo que suceder&aacute; despu&eacute;s, un fuera de c&aacute;mara. Hay algo oblicuo que nos invita a la vez a quedarnos y a salir de escena&rdquo;, escribe. </sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>Vaya esta columna en. homenaje a otra mujer insoslayable, </sub><sub><strong>Sara Facio</strong></sub><sub>, creadora en 1985 de la Fotogaler&iacute;a del Teatro San Mart&iacute;n, compa&ntilde;era amorosa de</sub><sub><strong> Mar&iacute;a Elena Walsh</strong></sub><sub> y gran fot&oacute;grafa argentina.</sub>
    </p><p class="article-text">
        <sub>LH/MF</sub>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/polifonia-placeres-juegos-complicidades_129_11469415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jun 2024 03:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Polifonía de placeres, juegos y complicidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Intimidad,dolor,Sonrisa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis de los opioides de la que nadie habla: el 90% del planeta se muere de dolor por no tenerlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/crisis-opioides-nadie-habla-90-planeta-muere-dolor-no-tenerlos_1_11329803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc636e23-3982-42ea-b115-7d1196f2de90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis de los opioides de la que nadie habla: el 90% del planeta se muere de dolor por no tenerlos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras fármacos como el fentanilo han causado una cantidad de nuevos adictos y muertes por sobredosis sin precedentes en las naciones más ricas del planeta, en los países con menos recursos los calmantes no llegan a las personas que lo necesitan: pacientes terminales y niños fallecen sin poder paliar su sufrimiento físico</p><p class="subtitle">Un informe advierte que las muertes por sobredosis de opioides en EEUU son “una emergencia de seguridad nacional”</p><p class="subtitle">Por qué la ruta del fentanilo entre China y México es cada vez más sofisticada y mortífera</p></div><p class="article-text">
        <strong>La falta de f&aacute;rmacos contra el dolor &ldquo;equivale a tortura o a un trato o castigo cruel, inhumano o degradante&rdquo;</strong>, <a href="https://www.ohchr.org/sites/default/files/Documents/HRBodies/HRCouncil/RegularSession/Session22/A.HRC.22.53_English.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n las Naciones Unidas</a>. Es f&aacute;cil imaginar por qu&eacute; si tenemos en cuenta que se aplican en anestesias, cuidados paliativos, posoperatorios, odontolog&iacute;a, traumatolog&iacute;a y quemaduras. A pesar de esto, los medicamentos narc&oacute;ticos no est&aacute;n disponibles para buena parte del planeta: un informe publicado el a&ntilde;o pasado por la OMS sobre el acceso a la morfina alertaba de que <a href="https://www.who.int/news/item/16-06-2023-people-with-medical-needs-are--left-behind-in-pain--reveals-new-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se estaba &ldquo;dejando atr&aacute;s en el dolor&rdquo;</a> a los pa&iacute;ses de ingresos medios y bajos. Seg&uacute;n la revista <em>The Lancet</em>, que<strong> el 90% de los opioides se distribuyan entre el 10% de pa&iacute;ses m&aacute;s ricos es </strong><a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(17)32513-8/abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;una de las inequidades m&aacute;s atroces y ocultas en la salud global&rdquo;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta postura contrasta con la visi&oacute;n negativa que se tiene de los opi&aacute;ceos, temidos porque pueden causar dependencia hasta el punto de convertirse en una crisis de salud p&uacute;blica. En Estados Unidos la llamada &ldquo;epidemia de opioides&rdquo; ha provocado <a href="https://www.cdc.gov/opioids/basics/epidemic.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 500.000 muertes</a> en lo que llevamos de siglo y ha dado lugar a documentales, libros, series de televisi&oacute;n e incontables art&iacute;culos de prensa. <strong>Menos conocido es que, fuera de un pu&ntilde;ado de pa&iacute;ses ricos, la mayor&iacute;a de pacientes con dolor se enfrentan al problema opuesto.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La morfina oral, el medicamento gen&eacute;rico m&aacute;s asequible del mundo, considerado por la OMS como el 'est&aacute;ndar en el tratamiento del dolor', no est&aacute; disponible para m&aacute;s del 85 % de las personas en el mundo que la necesitan&rdquo;, explica a elDiario.es la directora de Abogac&iacute;a y Alianzas de la Asociaci&oacute;n Internacional para Cuidados Paliativos y de Hospicio, Katherine Pettus.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses de rentas medias y bajas son los m&aacute;s afectados, sobre todo en &Aacute;frica. La investigadora en pol&iacute;ticas farmac&eacute;uticas del Instituto de Medicina Tropical de Amberes (B&eacute;lgica) Bel&eacute;n Tarrafeta asegura que los Estados m&aacute;s pobres del mundo &ldquo;reciben solo el 0,03% de la cantidad de opi&aacute;ceos farmacol&oacute;gicos distribuidos&rdquo;. Esto implica la existencia de &ldquo;una brecha importante entre las necesidades reales y la disponibilidad&rdquo; de medicinas contra el dolor en estos lugares. Cuesti&oacute;n aparte son las zonas en conflicto como Gaza, donde el acceso paliativo se convierte <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(23)02638-7/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en &ldquo;un derecho b&aacute;sico y una necesidad urgente&rdquo;</a>.
    </p><h3 class="article-text">La cara y la cruz</h3><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; en EEUU mueren de sobredosis, mientras que en &Aacute;frica fallecen sin ellos? Un buen pu&ntilde;ado de factores son los que afectan al acceso de cualquier otro medicamento, desde la falta de personal m&eacute;dico a la baja capacidad de compra, pasando por la distancia existente entre los pacientes y sus centros de salud. Por desgracia, esta historia va mucho m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los f&aacute;rmacos narc&oacute;ticos &mdash;tambi&eacute;n los psicotr&oacute;picos, utilizados para tratar enfermedades mentales y neurol&oacute;gicas como la epilepsia&mdash; est&aacute;n sujetos a regulaciones muy estrictas dentro de convenios internacionales. </strong>El motivo es obvio si tenemos en cuenta que estos medicamentos son derivados del opio, la coca&iacute;na y la marihuana, pero el necesario control ha tenido efectos secundarios.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los países van creando políticas tan estrictas para regular, evitar el desvío y el uso no médico de las sustancias que al final quienes las necesitan pueden no tener acceso

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elizabeth Sáenz</span>
                                        <span>—</span> Oficial de Control de Drogas y Prevención del Crimen de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;[El marco regulatorio] se cre&oacute; con la idea de proteger a la poblaci&oacute;n de los efectos negativos de las drogas y la consecuencia indeseada ha sido el gran sufrimiento que hay por la falta de disponibilidad&rdquo;, afirma la oficial de Control de Drogas y Prevenci&oacute;n del Crimen de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en ingl&eacute;s), Elizabeth S&aacute;enz. &ldquo;La intenci&oacute;n original siempre fue la de proteger, pero el prop&oacute;sito noble, para usos m&eacute;dicos, se ha dejado un poco rezagado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La UNODC es uno de los organismos internacionales que regula todo el proceso, desde el cultivo y la fabricaci&oacute;n hasta el comercio. Para acceder a los f&aacute;rmacos, los pa&iacute;ses tienen que reportar sus necesidades a la Junta Internacional de Fiscalizaci&oacute;n de Estupefacientes, que aprueba sus cuotas. A nivel nacional, cada estado toma decisiones como qu&eacute; farmacias pueden tener existencias y qu&eacute; m&eacute;dicos pueden prescribirlos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una muestra del opioide sintético fentanilo, en una fotografía de archivo.                             </span>
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        El control busca garantizar el acceso a los medicamentos mientras se reduce el riesgo de abuso y tr&aacute;fico ilegal, pero, como explica S&aacute;enz, &ldquo;los pa&iacute;ses van creando pol&iacute;ticas tan estrictas para regular, evitar el desv&iacute;o y el uso no m&eacute;dico de las sustancias que al final quienes las necesitan pueden no tener acceso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para acceder a f&aacute;rmacos como la morfina es necesario hacer un an&aacute;lisis preciso de las cantidades que se necesitan, algo que en lugares con sistemas de informaci&oacute;n deficientes no es posible. &ldquo;Esos mismos sitios que reciben pocas cantidades tampoco demandan m&aacute;s porque no tienen estimaciones precisas de sus necesidades y tampoco pueden justificar cu&aacute;nto m&aacute;s necesitar&iacute;an&rdquo;, asegura Tarrafeta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ni&ntilde;os tratados con paracetamol</strong></h3><p class="article-text">
        Otra barrera para el acceso se encuentra en la falta de formaci&oacute;n de los sanitarios. La connotaci&oacute;n negativa que tienen estas sustancias entre los profesionales de la salud &mdash;en algunos pa&iacute;ses de &Aacute;frica se regulan bajo una ley de control de &ldquo;venenos&rdquo;&mdash;, hace que sean reticentes a prescribirlas por miedo al desv&iacute;o fraudulento o a la adicci&oacute;n. &ldquo;Hay pa&iacute;ses en los que se pide al paciente que traiga la ampolla vac&iacute;a para renovarle la prescripci&oacute;n y as&iacute; probar que no la ha vendido, pero si vive en una zona rural y para ello tiene que tomar un bus que no puede pagar, al final esa persona o su familiar se tiene que aguantar el dolor&rdquo;, desarrolla S&aacute;enz.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La morfina oral líquida es poco rentable pese a que está particularmente indicada para niños y enfermos terminales, pero la industria cada vez empuja más a la adquisición de opiáceos sintéticos, más caros e inviables para muchos sistemas sanitarios y pacientes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Belén Tarrafeta</span>
                                        <span>—</span> investigadora en políticas farmacéuticas del Instituto de Medicina Tropical de Amberes 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tampoco ayudan la percepci&oacute;n negativa de los pacientes, que asocian la morfina a los cuidados paliativos terminales, ni los aspectos culturales del dolor &mdash;que en algunos sitios se ve como algo que hay que aguantar&mdash;. Adem&aacute;s, existen factores econ&oacute;micos debido a que hablamos de f&aacute;rmacos muy baratos: &ldquo;La morfina oral l&iacute;quida es poco rentable pese a que est&aacute; particularmente indicada para ni&ntilde;os y enfermos terminales, pero la industria cada vez empuja m&aacute;s a la adquisici&oacute;n de opi&aacute;ceos sint&eacute;ticos, m&aacute;s caros e inviables para muchos sistemas sanitarios y pacientes&rdquo;, comenta Tarrafeta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pintada relacionada con el fentanilo.                             </span>
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        Los ni&ntilde;os son precisamente los m&aacute;s vulnerables a la falta de acceso a narc&oacute;ticos contra el dolor, porque faltan formas de uso pedi&aacute;trico y el personal sanitario es todav&iacute;a m&aacute;s cauto en su uso. &ldquo;En &Aacute;frica las drepanocitosis [producci&oacute;n anormal de hemoglobina] extremadamente dolorosas afectan mucho a los ni&ntilde;os, pero es raro que accedan a un tratamiento adecuado para el dolor&rdquo;, explica Tarrafeta. Tambi&eacute;n se ven afectados pacientes pedi&aacute;tricos con c&aacute;ncer, infecciones o que han sufrido accidentes o quemaduras. &ldquo;En muchos casos son tratados solo con paracetamol&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El dolor severo no tratado en adultos, beb&eacute;s y neonatos, y los trastornos mentales y de abuso de sustancias sin tratar tienen graves consecuencias para la salud p&uacute;blica, incluido el suicidio y la muerte prematura&rdquo;, asegura Pettus.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un estudio realizado en zonas rurales de Brasil mostró que el 80% de los medicamentos fiscalizados utilizados eran obtenidos por vías ilegales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por si fuera poco, la crisis de los opi&aacute;ceos de EEUU ha empeorado esta situaci&oacute;n: mientras que los pa&iacute;ses controlan con m&aacute;s dureza sustancias como el fentanilo, la oxicodona y el tramadol, sanitarios y pacientes son todav&iacute;a m&aacute;s reticentes a su uso. S&aacute;enz comenta que, parad&oacute;jicamente, la falta de disponibilidad &ldquo;hace que la gente trate de pasar estas barreras de manera irregular&rdquo; ante el dolor propio o de un familiar. Por ejemplo, un estudio realizado en zonas rurales de Brasil mostr&oacute; que el 80% de los medicamentos fiscalizados utilizados eran obtenidos por v&iacute;as ilegales. &ldquo;Los criminales siempre van a estar listos para suplir la demanda&rdquo;, lamenta Pettus.
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de una crisis como la de EEUU en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a es un tema recurrente, pese a que las caracter&iacute;sticas de nuestros sistemas sanitarios &mdash;centralizados en un ministerio que supervisa la actividad m&eacute;dica&mdash; la hacen muy dif&iacute;cil. Sin embargo, en &Aacute;frica y Oriente medio, <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/la-onu-califica-de-epidemia-el-consumo-del-opiaceo-tramadol-en-%E1frica-y-oriente-medio/48618774" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tr&aacute;fico de tramadol es un gran problema</a> y la UNODC ha catalogado su consumo como &ldquo;epidemia&rdquo;. Entre 2017 y 2021 se incaut&oacute; en &Aacute;frica la mayor cantidad de opi&aacute;ceos de uso farmacol&oacute;gico del mundo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La cruda realidad: a nadie le importa el dolor</strong></h3><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se permite una inequidad que, seg&uacute;n <em>The Lancet</em>, resulta atroz? S&aacute;enz cuenta que existe una &ldquo;cruda&rdquo; explicaci&oacute;n: <strong>existe una gran falta de ayuda, porque a nadie le importa demasiado el dolor. </strong>Una prueba es la falta de recursos de su oficina: &ldquo;M&aacute;s del 90% del presupuesto son contribuciones voluntarias de los pa&iacute;ses miembros, por lo que depende de si los donantes est&aacute;n interesados en este tema, pero es un proyecto que en 10 a&ntilde;os solo ha recibido un mill&oacute;n de d&oacute;lares&rdquo;, revela.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con el VIH hubo una respuesta masiva por parte de la comunidad internacional porque ning&uacute;n pa&iacute;s rico quer&iacute;a que el problema le llegara, pero ning&uacute;n Estado se ve amenazado porque alguien est&eacute; muriendo con dolor, e incluso los propios pa&iacute;ses afectados tienen otras prioridades, como las enfermedades infecciosas y la mortalidad maternoinfantil, mientras que el tratamiento del dolor a veces ni existe&rdquo;, dice S&aacute;enz.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la complejidad del problema y la inacci&oacute;n, profesionales y organizaciones luchan para cambiar las cosas. A finales de marzo, <a href="https://www.internationalhealthpolicies.org/featured-article/consensus-in-times-of-disagreement-vienna-resolution-on-childrens-pain-relief/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se aprob&oacute; en Viena, con el apoyo de la Uni&oacute;n Europea, una resoluci&oacute;n para mejorar el acceso a medicamentos controlados, con especial &eacute;nfasis en los ni&ntilde;os</a>. En la pr&aacute;ctica, muchos pa&iacute;ses tendr&aacute;n dificultades para adoptarla: &ldquo;Esta resoluci&oacute;n solo ser&aacute; efectiva si las asociaciones profesionales nacionales y los expertos trabajan con sus gobiernos, medios de comunicaci&oacute;n y asociaciones educativas para promover el uso seguro y racional de los medicamentos&rdquo;, asegura Pettus.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El derecho a la vida, la salud y la comunidad se ven comprometidos por el dolor y los trastornos de salud mental sin tratar. La gente no piensa en esto hasta que hay un familiar o alguien cercano que necesita morfina porque se está muriendo de cáncer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Katherine Pettus. </span>
                                        <span>—</span> Asociación Internacional para Cuidados Paliativos y de Hospicio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n empieza por conocer mejor los factores que impiden el acceso a f&aacute;rmacos contra el dolor, que muchas veces van m&aacute;s all&aacute; de las barreras regulatorias. &ldquo;Debemos apoyar a los pa&iacute;ses para que identifiquen sus barreras, analicen sus pol&iacute;ticas y trabajen para tener buenas cadenas de distribuci&oacute;n&rdquo;, enumera S&aacute;enz.
    </p><p class="article-text">
        Todas las entrevistadas para este reportaje insisten en la importancia de mejorar la educaci&oacute;n de los sanitarios y de derribar mitos alrededor de estos medicamentos. &ldquo;Los profesionales de salud deber&iacute;an tener una educaci&oacute;n b&aacute;sica sobre el tratamiento del dolor&rdquo;, explica Pettus. Adem&aacute;s, &ldquo;la producci&oacute;n local de morfina oral en pa&iacute;ses como Uganda y Nepal ha mostrado ser un sustituto efectivo a los caros f&aacute;rmacos importados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pettus tambi&eacute;n defiende la revisi&oacute;n de las regulaciones &ldquo;excesivamente restrictivas&rdquo; y la imposici&oacute;n de otras &ldquo;estrictas&rdquo; para &ldquo;evitar el m&aacute;rketing farmac&eacute;utico de opioides costosos como el fentanilo y la oxicodona&rdquo;. Para evitar nuevas crisis bastar&iacute;a, en su opini&oacute;n, con un &ldquo;marco regulatorio s&oacute;lido&rdquo; del que algunos pa&iacute;ses carecen: &ldquo;Estados Unidos permite el <em>lobby</em> directo al consumidor por parte del sector privado y no impide que la industria farmac&eacute;utica compre a reguladores y m&eacute;dicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El acceso a estos medicamentos est&aacute; principalmente regulado en torno a su &rdquo;descontrol&ldquo; pero no en torno al derecho a la salud&rdquo;, afirma Tarrafeta. Pettus recuerda que las pol&iacute;ticas d&eacute;biles &ldquo;violan&rdquo; los derechos humanos fundamentales: &ldquo;El derecho a la vida, la salud y la comunidad se ven comprometidos por el dolor y los trastornos de salud mental sin tratar, que pueden ser aliviados por medicamentos controlados&rdquo;. S&aacute;enz defiende la necesidad de la solidaridad, la empat&iacute;a y la compasi&oacute;n en este asunto: &ldquo;La gente no piensa en esto hasta que hay un familiar o alguien cercano que necesita morfina porque se est&aacute; muriendo de c&aacute;ncer&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/crisis-opioides-nadie-habla-90-planeta-muere-dolor-no-tenerlos_1_11329803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2024 09:23:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis de los opioides de la que nadie habla: el 90% del planeta se muere de dolor por no tenerlos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,dolor,Fentanilo,Morfina,Opiáceos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicos descubren señales cerebrales asociadas al dolor crónico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/cientificos-descubren-senales-cerebrales-asociadas-dolor-cronico_1_10242662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbe1af17-4f2a-464a-9a7d-39cba51381fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Científicos descubren señales cerebrales asociadas al dolor crónico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El descubrimiento de un "biomarcador objetivo" abre la puerta a nuevos tratamientos para las personas que padecen dolores intratables.
</p></div><p class="article-text">
        Cient&iacute;ficos han descubierto se&ntilde;ales cerebrales que se corresponden con el grado de dolor de una persona y afirman que este trabajo supone un paso adelante hacia nuevos tratamientos radicales para las personas que sufren dolor cr&oacute;nico incapacitante.
    </p><p class="article-text">
        Es la primera vez que los investigadores descifran la actividad cerebral que subyace al dolor cr&oacute;nico en pacientes, lo que hace albergar esperanzas de que las terapias de estimulaci&oacute;n cerebral que ya se utilizan para el Parkinson y los cuadros graves de depresi&oacute;n puedan ayudar a quienes se han quedado sin otras opciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que hemos aprendido es que el dolor cr&oacute;nico puede rastrearse y predecirse con &eacute;xito en el mundo real, mientras los pacientes pasean al perro o est&aacute;n en casa, cuando se levantan por la ma&ntilde;ana y cuando hacen su vida&rdquo;, dijo Prasad Shirvalkar, neur&oacute;logo e investigador principal del proyecto en la Universidad de California en San Francisco.
    </p><p class="article-text">
        Una &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/society/2023/may/22/scientists-discover-brain-signals-for-chronic-pain#:~:text=A%20%E2%80%9C-,silent%20epidemic,-%E2%80%9D%20of%20chronic%20pain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">epidemia silenciosa</a>&rdquo; de dolor cr&oacute;nico afecta a casi 28 millones de adultos s&oacute;lo en el Reino Unido, lo que significa que casi el 44% de la poblaci&oacute;n ha experimentado dolor durante al menos tres meses a pesar de la medicaci&oacute;n o el tratamiento. Las causas son m&uacute;ltiples: desde artritis, c&aacute;ncer y problemas de espalda hasta diabetes, accidentes cerebrovasculares y endometriosis.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aunque el dolor cr&oacute;nico ha provocado un aumento de las prescripciones de potentes opi&aacute;ceos, ning&uacute;n tratamiento m&eacute;dico funciona bien para esta dolencia, lo que ha llevado a los expertos a pedir un replanteamiento completo de la forma en que los servicios sanitarios tratan a los pacientes con dolor persistente.
    </p><p class="article-text">
        Para el &uacute;ltimo estudio, <a href="https://www.theguardian.com/society/2023/may/22/scientists-discover-brain-signals-for-chronic-pain#:~:text=published%20in%20Nature%20Neuroscience" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en </a><a href="https://www.theguardian.com/society/2023/may/22/scientists-discover-brain-signals-for-chronic-pain#:~:text=published%20in%20Nature%20Neuroscience" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Neuroscience</em></a>, Shirvalkar y sus colegas implantaron quir&uacute;rgicamente electrodos en cuatro pacientes con dolor cr&oacute;nico intratable tras un ACV o la p&eacute;rdida de una extremidad. Los dispositivos permitieron a los pacientes registrar la actividad de dos regiones cerebrales &ndash;el c&oacute;rtex cingulado anterior (CCA) y el c&oacute;rtex orbitofrontal (COF)&ndash; con s&oacute;lo pulsar un bot&oacute;n de un mando a distancia.
    </p><p class="article-text">
        Se pidi&oacute; a los voluntarios que rellenaran breves encuestas varias veces al d&iacute;a sobre la intensidad y el tipo de dolor que sent&iacute;an; a continuaci&oacute;n, se registraban instant&aacute;neas de su actividad cerebral. Con las respuestas a la encuesta y las grabaciones cerebrales, los cient&iacute;ficos descubrieron que pod&iacute;an entrenar un algoritmo para predecir el dolor de una persona bas&aacute;ndose en las se&ntilde;ales el&eacute;ctricas de su COF. &ldquo;Hemos desarrollado un biomarcador objetivo para ese tipo de dolor&rdquo;, afirma Shirvalkar.
    </p><p class="article-text">
        Otro trabajo del equipo descubri&oacute; que el dolor agudo o de corta duraci&oacute;n, como el producido por el contacto de un objeto caliente con la piel, se acompa&ntilde;a de una actividad cerebral muy diferente. El hallazgo podr&iacute;a explicar, al menos en parte, por qu&eacute; los analg&eacute;sicos habituales son menos eficaces para el dolor cr&oacute;nico que la breve punzada de sufrimiento intenso de un dedo del pie golpeado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El dolor cr&oacute;nico no es s&oacute;lo una versi&oacute;n m&aacute;s duradera del dolor agudo, es fundamentalmente diferente en el cerebro&rdquo;, afirma Shirvalkar. &ldquo;La esperanza es que, a medida que entendamos mejor esto, podremos utilizar la informaci&oacute;n para desarrollar terapias personalizadas de estimulaci&oacute;n cerebral para las formas m&aacute;s graves de dolor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos podr&iacute;an tener una repercusi&oacute;n inmediata en los <a href="https://www.theguardian.com/society/2023/may/22/scientists-discover-brain-signals-for-chronic-pain#:~:text=immediate%20impact%20on-,clinical%20trials,-that%20are%20investigating" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayos cl&iacute;nicos</a> que investigan un procedimiento llamado estimulaci&oacute;n cerebral profunda para controlar el dolor cr&oacute;nico. La estimulaci&oacute;n cerebral profunda env&iacute;a impulsos el&eacute;ctricos al cerebro para interrumpir las se&ntilde;ales problem&aacute;ticas. Dado que implica cirug&iacute;a cerebral, la ECP es un tratamiento de &uacute;ltimo recurso, pero ya se utiliza para la enfermedad de Parkinson y algunos trastornos depresivos. Para que sea eficaz, los m&eacute;dicos tienen que saber con precisi&oacute;n qu&eacute; se&ntilde;ales hay que atacar.
    </p><p class="article-text">
        El profesor Blair Smith, experto en dolor cr&oacute;nico de la Universidad de Dundee, que no particip&oacute; en la investigaci&oacute;n, afirm&oacute; que la falta de medidas objetivas del dolor dificulta a los m&eacute;dicos la evaluaci&oacute;n de la eficacia de los tratamientos. &ldquo;Si esta investigaci&oacute;n se ampl&iacute;a con &eacute;xito, ofrecer&aacute; no s&oacute;lo la oportunidad de desarrollar una medici&oacute;n objetiva de algunos tipos de dolor, sino tambi&eacute;n de mejorar nuestra comprensi&oacute;n de los mecanismos biol&oacute;gicos&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el dolor es un fen&oacute;meno complejo, advirti&oacute; Smith, en el que intervienen factores psicol&oacute;gicos, sociales y culturales, experiencias previas de dolor y expectativas. Y agreg&oacute;: &ldquo;como escribi&oacute; [el ensayista] Nassim Taleb: 'estudiar neurobiolog&iacute;a para entender a los humanos es como estudiar la tinta para entender la literatura'&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ian Sample]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/cientificos-descubren-senales-cerebrales-asociadas-dolor-cronico_1_10242662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 May 2023 17:53:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Científicos descubren señales cerebrales asociadas al dolor crónico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prasad Shirvalkar,,dolor,tratamiento del dolor,dolor crónico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frío o calor: ¿qué es mejor para el dolor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/frio-calor-mejor-dolor_1_10139165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/856dc943-b91a-410c-b326-58bc40cf92be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Frío o calor: ¿qué es mejor para el dolor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto el frío como el calor son dos de las formas más comunes de terapia no invasiva que nos ayudan a aliviar el dolor. ¿Cuándo es mejor usar uno u otro?</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fr&iacute;o o calor cuando hay dolor? </strong>Esta es una duda que suele asaltarnos muchas veces cuando sufrimos alg&uacute;n tipo de dolor provocado por un golpe o una lesi&oacute;n. Tanto el fr&iacute;o como el calor son<strong> dos formas de terapia f&aacute;ciles de aplicar</strong> que nos <a href="https://www.eldiario.es/era/paracetamol-ibuprofeno-dolor-cabeza-regla-espalda_1_3598923.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aportan analgesia</a> y, aunque no son un tratamiento por s&iacute; solos, s&iacute; son de gran ayuda en algunos casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto el fr&iacute;o como el calor nos ayudan a dar un contraste de sensaciones en el cuerpo porque activamos una serie de receptores de temperatura que contrarrestan la informaci&oacute;n. l
    </p><p class="article-text">
        Pero, <strong>&iquest;cu&aacute;l me ir&aacute; mejor, el fr&iacute;o o el calor?</strong> La respuesta es que depende del tipo de dolor que sufrimos, del motivo del dolor y de la tolerancia y preferencias de cada persona.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cu&aacute;ndo es mejor aplicar el fr&iacute;o</strong></h3><p class="article-text">
        El tratamiento con fr&iacute;o, o crioterapia, tiene un <strong>efecto analg&eacute;sico y antiinflamatorio</strong>. Se encarga de reducir el flujo sangu&iacute;neo y evitar que la zona se infle m&aacute;s. Por tanto, relaja y reduce la inflamaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es com&uacute;n usarlo despu&eacute;s de darnos alg&uacute;n golpe porque es efectivo en cualquier situaci&oacute;n articular o muscular que provoque dolor y tambi&eacute;n inflamaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El fr&iacute;o alivia el dolor al momento y ayuda en el caso de una &ldquo;lesi&oacute;n aguda que va acompa&ntilde;ada de inflamaci&oacute;n como un esguince, una contusi&oacute;n, un tir&oacute;n muscular, una contractura o tras un proceso post-operatorio, explica Clara Berg&eacute; Ort&iacute;nez, vocal del <a href="https://www.fisioterapeutes.cat/ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colegio de Fisioterapeutas de Catalu&ntilde;a</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace el fr&iacute;o en estos casos es ayudar a <strong>evitar una inflamaci&oacute;n exagerada</strong>. El fr&iacute;o ayudar&aacute; a frenar la inflamaci&oacute;n y, con ello, disminuir&aacute; la percepci&oacute;n del dolor.
    </p><p class="article-text">
        Pese a esta norma general, y que el efecto anti&aacute;lgico puede ayudar a que no haya una inflamaci&oacute;n exagerada, Berg&eacute; puntualiza que, &ldquo;si no es necesario actuar contra la inflamaci&oacute;n, es mejor no aplicar hielo&rdquo;. Aunque parecer&iacute;a algo contradictorio, lo cierto es que la inflamaci&oacute;n es necesaria para la curaci&oacute;n de los tejidos, pero duele, y el fr&iacute;o suaviza este dolor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre c&oacute;mo y cu&aacute;ndo aplicar el fr&iacute;o, lo m&aacute;s recomendable es aplicarlo en las primeras <strong>48-72 horas despu&eacute;s de sufrir una lesi&oacute;n</strong> y el tiempo justo porque, como advierte Berg&eacute;, &ldquo;aplicar durante mucho tiempo fr&iacute;o puede producir una vasodilataci&oacute;n, es decir, una inflamaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo recomendado de exposici&oacute;n con el fr&iacute;o no debe superar los <strong>10-15 minutos</strong>, aunque tambi&eacute;n depender&iacute;a de la parte del cuerpo. &ldquo;Ponte el fr&iacute;o hasta que te des cuenta de que est&aacute; fr&iacute;o&rdquo;, recomienda la fisioterapeuta porque, cuando deja de estar fr&iacute;o, ya ha hecho el efecto que ten&iacute;a que hacer.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de aplicar fr&iacute;o lo m&aacute;s com&uacute;n es hacerlo con hielo, pero sin que este entre en contacto directo con la piel, porque podr&iacute;a provocar quemaduras. Puede utilizarse un ap&oacute;sito, un pa&ntilde;o, un <em>gel pack</em> que venden en farmacias e, incluso, una bolsa de guisantes. 
    </p><p class="article-text">
        Para la experta, &ldquo;la forma m&aacute;s homog&eacute;nea de aplicar fr&iacute;o es usar agua con hielo&rdquo;, &uacute;til sobre todo en el caso de los pies. Es una buena forma de obtener un efecto anest&eacute;sico y antiinflamatorio.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cu&aacute;ndo es mejor aplicar calor</strong></h3><p class="article-text">
        El uso de calor, o termoterapia, aumenta la temperatura de la piel y la de los tejidos subyacentes, lo que permite dilatar los vasos sangu&iacute;neos, como las arterias, y que fluya m&aacute;s sangre en la zona donde se aplica. 
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;neas generales, este incremento de flujo ayuda a eliminar productos de desecho de las c&eacute;lulas y a que lleguen m&aacute;s nutrientes. Esta subida de temperatura de la sangre aumenta la flexibilidad de los tejidos blandos.
    </p><p class="article-text">
        El calor suele aconsejarse en el caso de problemas de origen muscular que se mantienen con el tiempo. Hablamos de <strong>dolores recurrentes, una </strong><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/dolor-cronico-manejarlo-vivir-mejor_1_9910951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>situaci&oacute;n cr&oacute;nica</strong></a><strong> o persistente</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para enfermedades como la artritis o la artrosis, que provocan inflamaci&oacute;n de las articulaciones, &ldquo;es recomendable el calor&rdquo;, matiza Berg&eacute;. Tambi&eacute;n puede darse el caso de una rodilla con dolor continuo porque hay artrosis en la que aplicar&iacute;amos calor. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, si se trata de un post-operatorio, se recomendar&iacute;a el fr&iacute;o. &ldquo;Si ponemos calor en una inflamaci&oacute;n aumentar&iacute;amos esta inflamaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El uso de calor suele ser m&aacute;s com&uacute;n en las partes centrales del cuerpo, como la <strong>zona lumbar o cervical</strong>. Puede utilizarse una esterilla, una bolsa de agua caliente o un saco de semillas que se ponen en el microondas y que se adaptan a la zona. Es recomendable que el tiempo de exposici&oacute;n de calor no exceda los 15 minutos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque estas ser&iacute;an las indicaciones generales, pueden variar en funci&oacute;n de cada persona. La especialista insiste en que muchas veces los efectos son comunes con el fr&iacute;o y el calor. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en los casos cr&oacute;nicos pueden tenerse en cuenta &ldquo;las preferencias de la persona, porque al no haber inflamaci&oacute;n no tenemos que actuar sobre ella sino que buscamos el efecto anti&aacute;lgico y, como tanto el calor como el fr&iacute;o lo son, podr&iacute;amos escoger entre uno u otro&rdquo;, puntualiza Berg&eacute;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/frio-calor-mejor-dolor_1_10139165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Apr 2023 05:05:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Frío o calor: ¿qué es mejor para el dolor?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[lesiones,Calor,Frío,dolor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alberto Fernández tiene "una hernia de disco lumbar" y se le realizará un bloqueo radicular programado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/alberto-fernandez-una-hernia-de-disco-lumbar_1_10034275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dcaa958-a38d-4b77-940c-182523eb35a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alberto Fernández tiene &quot;una hernia de disco lumbar&quot; y se le realizará un bloqueo radicular programado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Presidente se hizo esta noche estudios en el Sanatorio Otamendi, así lo informó la Unidad Médica Presidencial en un comunicado, donde se indicó que el mandatario deberá "mantener reposo y adecuar sus actividades en la Residencia presidencial de Olivos".</p></div><p class="article-text">
        El presidente Alberto Fern&aacute;ndez fue sometido a estudios esta noche en el Sanatorio Otamendi de Buenos Aires con motivo de un &ldquo;dolor lumbar agudo&rdquo; y <strong>se determin&oacute; la presencia de &ldquo;una hernia de disco lumbar&rdquo;,</strong> inform&oacute; la Unidad M&eacute;dica Presidencial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Presidente presenta un cuadro de dolor lumbar agudo, motivo por el cual se realizar&aacute;n los estudios correspondientes con el fin de poder administrarle un tratamiento espec&iacute;fico. Se mantendr&aacute; informada a la opini&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;, consignaba el parte oficial firmado por el m&eacute;dico Federico Saavedra.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, en un nuevo comunicado, se inform&oacute; que al Presidente &ldquo;le realizaron los estudios correspondientes, evidenci&aacute;ndose una hernia de disco lumbar, por tal motivo se realizar&aacute; un bloqueo radicular programado en 48/72 horas&rdquo;. Adem&aacute;s, se indic&oacute; &ldquo;reposo y adecuar sus actividades en la Residencia presidencial de Olivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo episodio de salud del mandatario hab&iacute;a sido en noviembre del a&ntilde;o pasado en Bali, Indonesia, donde debi&oacute; ser atendido por una gastritis erosiva con signos de sangrado, ante lo cual el canciller Santiago Cafiero fue el encargado de reemplazarlo en la cumbre de l&iacute;deres del G20.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez fue trasladado entonces al Sanglah General Hospital de Bali, acompa&ntilde;ado por el ministro de Salud de Indonesia, Budi Gunadi Sadikin; el doctor argentino Manuel Estigarribia, de la Unidad M&eacute;dica Presidencial; y los secretarios General de la Presidencia, Julio Vitobello; y de Prensa y Comunicaci&oacute;n, Gabriela Cerruti.
    </p><p class="article-text">
        En ese centro asistencial le realizaron an&aacute;lisis de sangre y una endoscopia, que determin&oacute; el cuadro de gastritis, indicaron por entonces fuentes de Presidencia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una vez recuperado, Fern&aacute;ndez retom&oacute; la actividad en ese pa&iacute;s y mantuvo una reuni&oacute;n bilateral pautada con su par chino, Xi Jinping, antes de emprender el regreso a Argentina.
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        DA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/alberto-fernandez-una-hernia-de-disco-lumbar_1_10034275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Mar 2023 23:42:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alberto Fernández tiene "una hernia de disco lumbar" y se le realizará un bloqueo radicular programado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanatorio Otamendi,Alberto Fernández,dolor,parte médico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teorías de la conspiración: la conjura del dolor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/teorias-conspiracion-conjura-dolor_129_9879702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f9865a3-c5f5-41fd-acba-6282fe5dd425_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teorías de la conspiración: la conjura del dolor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La conjura es uno de los nuevos ansiolíticos, que en altas dosis, produce una creciente tolerancia. A los seguidores de estas explicaciones mágicas se les exime de la costosa y pegajosa duda</p><p class="subtitle">Treinta euros por ver un documental lleno de mentiras sobre la pandemia, el último negocio de los conspiranoicos</p></div><p class="article-text">
        Si bien es dif&iacute;cil negar que la historia est&eacute; llena de conspiraciones, lo es mucho m&aacute;s afirmar que esta sea, en s&iacute; misma, una conspiraci&oacute;n. De esta manera conclu&iacute;a el soci&oacute;logo Charles W. Mills en su libro &lsquo;La &eacute;lite del poder&rsquo;, la obra que, en el a&ntilde;o 1956, diseccionaba por primera vez la estructura nacional del poder norteamericano. En un complejo an&aacute;lisis lleno de matices, Mills distingu&iacute;a tres <em>altos c&iacute;rculos </em>cuya combinaci&oacute;n, mezcla y comuni&oacute;n estaba en el origen de las decisiones m&aacute;s importantes para los Estados Unidos, y por tanto, para el resto del mundo en aquella nueva etapa de posguerra. Dichos altos c&iacute;rculos hac&iacute;an referencia a los directivos militares, cercanos a las empresas de armamento, a los grandes empresarios y a los dirigentes pol&iacute;ticos. Un alto empresario que estuviera en muchos consejos de administraci&oacute;n y que tuviera contactos con las empresas de armas detentar&iacute;a probablemente mucha influencia sobre las decisiones del gobierno federal. Estos perfiles h&iacute;bridos, que en Espa&ntilde;a suelen comenzar su carrera profesional al adquirir una plaza de alto funcionario, como los c&eacute;lebres abogados del Estado, configuran la clase dominante.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los seguidores de la escuela de Mills, William Domhoff, avanz&oacute; en este esquema de dominaci&oacute;n a partir de su obra &lsquo;&iquest;Qui&eacute;n gobierna Estados Unidos?&rsquo; Actualizada desde 1969 hasta el a&ntilde;o 2020 en un total de diez versiones, este trabajo ampl&iacute;a el estudio de Mills a otras entidades aparentemente separadas del mundo corporativo, como las m&aacute;s importantes universidades, las fundaciones, los &lsquo;think tank&rsquo; y otros tipos de instituciones sin &aacute;nimo de lucro. La clase dominante se organiza y evoluciona con las d&eacute;cadas: esta se divide entre los ricos corporativos, la &eacute;lite del poder y las redes de planificaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas; la clave est&aacute; en c&oacute;mo todas las instituciones ejercen como mecanismos de cohesi&oacute;n y de adaptaci&oacute;n a las cambiantes circunstancias del entorno econ&oacute;mico y social. M&aacute;s que una planificaci&oacute;n, existe una din&aacute;mica hist&oacute;ricamente construida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de estos dos an&aacute;lisis, entre otros muchos, tenemos una aproximaci&oacute;n de c&oacute;mo se genera y se mantiene la profunda conciencia de clase de los m&aacute;s poderosos: la socializaci&oacute;n de la clase dominante se prolonga en escuelas, grupos de iguales y clubes elitistas. Sin embargo, pese a estas ventajas, ni Mills ni Domhoff negaron nunca que Estados Unidos, con todos sus defectos, fuera una democracia. En ella conviven m&uacute;ltiples intereses que llevan a la &eacute;lite a continuos enfrentamientos internos y desacuerdos -para Espa&ntilde;a podemos recordar el eterno contencioso entre el constructor Florentino P&eacute;rez y el <em>el&eacute;ctrico </em>Ignacio S&aacute;nchez Gal&aacute;n-; los sindicatos -otro tipo de &eacute;lite en sus niveles superiores, para algunos estudiosos- han tenido una variable capacidad de interlocuci&oacute;n en los acuerdos laborales; los movimientos sociales ejercen tambi&eacute;n influencia, as&iacute; como otros grupos de la sociedad civil; adem&aacute;s, pese al retroceso que se ha producido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, son m&uacute;ltiples los medios de comunicaci&oacute;n locales, comunitarios e independientes que permiten la expresi&oacute;n de los intereses del p&uacute;blico, y por tanto, de la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos trabajos no permiten establecer una conclusi&oacute;n que quepa en una sola l&iacute;nea. Plantean un marco de an&aacute;lisis y siembran muchas dudas. Y es que una cosa es la ciencia social -con sus defectos y sus aproximaciones a veces demasiado rudimentarias- y otra, la supercher&iacute;a. Y si la primera exige un gran esfuerzo, la segunda ofrece una respuesta r&aacute;pida, sencilla y reconfortante a nuestros m&aacute;s urgentes desvelos. Una buena terapia psicol&oacute;gica suele iniciarse admitiendo sus propias limitaciones; una pseudoterapia, en competici&oacute;n con la primera, ha de mostrarse mucho m&aacute;s atrevida y categ&oacute;rica. Algo as&iacute; sucede con las teor&iacute;as de la dominaci&oacute;n y del poder, cuya eterna y recurrente deformaci&oacute;n es el archipi&eacute;lago de las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n, un nuevo opio popular digital que plantea historias fascinantes dirigidas a unas masas mareadas por el constante flujo de informaci&oacute;n malsonante y mal explicada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ensayista y profesor Ignacio Ramonet ha publicado recientemente &lsquo;La era del conspiracionismo. Trump, el culto a la mentira y el asalto al Capitolio&rsquo;. Centrado en los Estados Unidos -uno de los principales emisores de gases contaminantes, pero tambi&eacute;n de todo tipo de modas y tendencias sociales a veces no muy ejemplares-, este trabajo repasa algunos de los rumores virales que m&aacute;s influencia han adquirido en una sociedad norteamericana que parece haber cruzado el Rubic&oacute;n de la explicaci&oacute;n conspiratoria desde la extra&ntilde;a victoria de Donald Trump en 2016. Las tramas de dem&oacute;cratas pederastas que beben sangre infantil, portadora del adenocromo, santo grial de la energ&iacute;a vital y de la juventud, se combinan con el &lsquo;Pizzagate&rsquo;, el papel asesino en la sombra de la pol&iacute;tica dem&oacute;crata &lsquo;Killary Clinton&rsquo;; a estos delirios pueden a&ntilde;adirse otros, como la denuncia de una trama mundial para instalarnos un chip rastreador a trav&eacute;s de las vacunas contra el Covid-19, los sospechosos rastros que dejan los aviones en el cielo (los &lsquo;chemtrails&rsquo;), hasta llegar a la mism&iacute;sima planicie terr&aacute;quea y a los reptilianos de David Icke.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata, en definitiva, de un culto a la mentira, y tambi&eacute;n a una imaginaci&oacute;n anfetam&iacute;nica, que responde a las dificultades de un mundo en constante transformaci&oacute;n, un planeta que marcha a toda velocidad solapando innovaciones mientras se consolida en un creciente desarraigo social que prefiere ser ignorado. Con este caldo de cultivo, la impaciencia ante la desaz&oacute;n de un mundo dif&iacute;cil de comprender queda aliviada por la metadona complotista. Si no entendemos lo que pasa, es porque &lsquo;ellos&rsquo;, los que mueven los hilos, quieren que as&iacute; sea...&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Progresivamente carentes de v&iacute;nculos sociales profundos y enfangados en un cinismo que pretende protegernos de la recurrente decepci&oacute;n que las instituciones -la pol&iacute;tica, la justicia, los sindicatos, la Iglesia&hellip;- nos producen, los ciudadanos navegamos en una altamar de incertidumbre que la ficticia batalla entre medios de comunicaci&oacute;n e ideolog&iacute;as no hace sino empeorar. En esta situaci&oacute;n cercana a la anomia que ya detectara en el siglo XIX uno de los primeros soci&oacute;logos, &Eacute;mile Durkheim, ciertas teor&iacute;as simplificadas se combinan para ascender al rango de creencias, y para prometer un oasis al que agarrarse al final del tormentoso horizonte. Los creyentes se sienten temporalmente aliviados hasta el pr&oacute;ximo rev&eacute;s, y encuentran en las redes sociales de Internet a un conjunto de pr&oacute;ximos con m&aacute;s s&iacute;ntomas en com&uacute;n que tiempo para compartir sentimientos y circunstancias reales. La curva de estas dopadas creencias es exponencial, convergiendo hacia el delirio: lo que buscamos, al final, es sentirnos parte de algo, queridos, aceptados, escuchados. El alarido del converso contra la conspiraci&oacute;n mundial es un grito de dolor y de impotencia no atendido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n complotista o conspirativa se ha convertido en toda una instituci&oacute;n alternativa en estos tiempos de incertidumbre radical. Muerta la religi&oacute;n, la fe, que mueve monta&ntilde;as, sigue tratando de excavar una ruta llena de pureza para explicar con la misma inmediatez de la sociedad actual una enorme y desasosegante complejidad. La conjura es uno de los nuevos ansiol&iacute;ticos, que en altas dosis, produce una creciente tolerancia. A los seguidores de estas explicaciones m&aacute;gicas se les exime de la costosa y pegajosa duda, y liberados de esta, promueven un nuevo populismo: los que mueven los hilos son unos cuantos malvados que, conectados internacionalmente, planean cada movimiento de lo que en el futuro ser&aacute; la historia de la humanidad. Resta descubrir el complot, hacerles caer, y comenzar todo de nuevo. Pero hasta entonces, sigamos conectados en las catacumbas digitales, donde el solaz del simulado apoyo mutuo nos seguir&aacute; alejando, poco a poco, de una realidad social que no nos quiere, no nos cuida y nos es cada vez m&aacute;s adversa.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/teorias-conspiracion-conjura-dolor_129_9879702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Jan 2023 13:07:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Teorías de la conspiración: la conjura del dolor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[dolor,Teorías conspirativas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Edema óseo, qué debés saber de este dolor difuso y constante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/edema-oseo-debes-dolor-difuso-constante_1_9181725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/970a577c-17a0-41df-bdc7-df76569b1b44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Edema óseo, qué debés saber de este dolor difuso y constante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se produce cuando hay una excesiva presión sobre el hueso. Requiere no solo atención sino también dosis de paciencia para curarlo.</p></div><p class="article-text">
        Los huesos son flexibles y duros gracias en gran parte a que contienen calcio, f&oacute;sforo y fibras de col&aacute;geno. Pero esto no significa que sean indestructibles y que no puedan lesionarse si, por ejemplo, ejercemos mucha presi&oacute;n sobre ellos, como <strong>el edema &oacute;seo</strong>, un problema que puede tardar en resolverse.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es el edema &oacute;seo?</h3><p class="article-text">
        A grandes rasgos,<strong> los huesos est&aacute;n formados por dos tejidos distintos</strong>: el hueso cortical, formado por un material duro y compacto que rodea la capa exterior del esqueleto; y el hueso trabecular, un tejido m&aacute;s esponjoso que forma el material esquel&eacute;tico interno y en el que existe una importante cantidad de vasos sangu&iacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        El edema &oacute;seo es <strong>un proceso inflamatorio</strong> que suele aparecer en este hueso trabecular, o lo que se conoce como la parte esponjosa interna de los huesos. Es como si apareciera un moret&oacute;n dentro del hueso, como cuando nos damos un golpe en la pierna y despu&eacute;s aparece el hematoma, pero en lugar de ser en los tejidos blandos es en el hueso.
    </p><p class="article-text">
        El principal s&iacute;ntoma, por tanto, es el dolor localizado, difuso y constante, en la estructura &oacute;sea: aumenta con la actividad y suele disminuir cuando baja la presi&oacute;n o la carga. Cuando la lesi&oacute;n no se interviene de la forma adecuada, el dolor puede llegar a sentirse incluso en reposo. En ocasiones pueden aparecer cambios t&eacute;rmicos y de coloraci&oacute;n en la zona.
    </p><h3 class="article-text">Cu&aacute;les son las causas de un edema &oacute;seo</h3><p class="article-text">
        Un edema &oacute;seo suele aparecer por varios motivos. Algunas de las causas son mec&aacute;nicas, como <strong>sobrecargas deportivas o movimientos repetidos</strong> como los que se producen al correr. Tambi&eacute;n pueden tener su origen en alguna lesi&oacute;n degenerativa, la presencia de traumatismos, lesiones de cart&iacute;lago, fracturas, osteoporosis transitoria, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que se acumula <strong>un exceso de l&iacute;quidos inflamatorios y sangre dentro de un hueso</strong>. Los huesos m&aacute;s propensos a sufrir edema &oacute;seo son los de la rodilla, el tobillo, el hombro, la mu&ntilde;eca, la tibia, la cadera y el pie.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se diagnostica?</h3><p class="article-text">
        Uno de los problemas de este tipo de lesi&oacute;n es que no es visible en una radiograf&iacute;a tradicional. Es necesaria una <strong>resonancia magn&eacute;tica</strong> o una <strong>gammagraf&iacute;a &oacute;sea</strong> para que el m&eacute;dico pueda tener una idea del nivel de l&iacute;quido que se ha acumulado en el edema. 
    </p><p class="article-text">
        Mediante esta prueba se generan im&aacute;genes de protones, que normalmente est&aacute;n contenidos en mol&eacute;culas de agua (de ah&iacute; el nombre &ldquo;edema&rdquo;). Esto ayudar&aacute; a saber qu&eacute; tratamiento debe seguirse. En la mayor&iacute;a de los casos de edema &oacute;seo suelen observarse traumatismos, aunque tambi&eacute;n pueden ser una respuesta a lesiones degenerativas u otras patolog&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n en la resonancia magn&eacute;tica de una mancha brillante en el interior del hueso significa que hay m&aacute;s l&iacute;quido de los normal, producto de una contusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El edema &oacute;seo, &iquest;se puede tratar?</h3><p class="article-text">
        Aunque se trata de un problema que suele remitir de manera espont&aacute;nea, en la mayor&iacute;a de los casos puede requerir varios meses para que se cure (el tiempo puede comprender entres las 12 y las 24 semanas). Y, si no se trata bien, esta lesi&oacute;n puede llegar a doler incluso estando en reposo.
    </p><p class="article-text">
        La manera como evoluciona la lesi&oacute;n depende de factores como su naturaleza, el momento del diagn&oacute;stico o el tratamiento terap&eacute;utico aplicado. Debe tenerse en cuenta que, cuando los osteoblastos, las c&eacute;lulas que trabajan para formar hueso y que participan en la reparaci&oacute;n de la lesi&oacute;n por sobrecarga, no pueden ejercer su funci&oacute;n, puede producirse una fisura en el hueso, que se conoce con el nombre de <strong>fractura por estr&eacute;s</strong>, una lesi&oacute;n m&aacute;s grave que el edema &oacute;seo.
    </p><p class="article-text">
        El principal tratamiento es el <strong>reposo</strong>, que permitir&aacute; recuperar los tejidos da&ntilde;ados. En algunos casos puede ser necesario el uso de alg&uacute;n tipo de &oacute;rtesis para compensar el apoyo, como muletas. Seg&uacute;n la evoluci&oacute;n, puede ser necesario aplicar t&eacute;cnicas de fisioterapia musculo-esquel&eacute;tica, con ejercicios terap&eacute;uticos y drenaje linf&aacute;tico.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo prevenir el edema &oacute;seo</h3><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n pasa por tomar medidas sobre todo al realizar una de las actividades m&aacute;s frecuentemente asociadas con este problema: correr. Se trata de una actividad f&iacute;sica de gran impacto que requiere utilizar el calzado adecuado, que proporcione estabilidad y amortiguaci&oacute;n. Esto ayudar&aacute; a la regeneraci&oacute;n &oacute;sea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otras pautas que pueden ayudarnos a prevenir este tipo de lesiones son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Llevar una alimentaci&oacute;n equilibrada</strong>, que sea rica en calcio y vitamina D, ayudar&aacute; a fortalecer los huesos.</li>
                                    <li><strong>Empezar a correr de manera paulatina</strong> y aumentar gradualmente el tiempo, la velocidad y la distancia.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Variar las actividades</strong> para evitar sobrecargar un &aacute;rea concreta del cuerpo, alternar un deporte de alto impacto con otros menos agresivos para los huesos, como la nataci&oacute;n y el ciclismo.</li>
                                    <li><strong>A&ntilde;adir ejercicios de fuerza al entrenamiento</strong>. Incorporar pesas, bandas de resistencia o el propio peso corporal es una buena manera de prevenir la fatiga muscular temprana y la p&eacute;rdida de densidad &oacute;sea.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Parar la actividad</strong> si sentimos dolor o hinchaz&oacute;n y descansar unos d&iacute;as.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/edema-oseo-debes-dolor-difuso-constante_1_9181725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jul 2022 21:24:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Edema óseo, qué debés saber de este dolor difuso y constante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[edema óseo,huesos,golpes,dolor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me duele al eyacular, ¿a qué se debe?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/duele-eyacular_1_9171832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31784237-f45c-41f4-8e8b-4fc1dd0156c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dolor durante la eyaculación afecta a un 10% de los hombres; estos son los posibles motivos que pueden provocar esta patología.</p></div><p class="article-text">
        Sentir dolor &ndash;ardor o alguna otra molestia&ndash; al eyacular es un problema que aqueja a m&aacute;s personas de lo que muchos se pueden imaginar. Se estima que <strong>lo sufre hasta el 10% de los hombres</strong> en alg&uacute;n momento de su vida, lo cual perjudica su actividad sexual y, por lo tanto, su calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios se&ntilde;alan que el dolor al eyacular es la m&aacute;s com&uacute;n de las <strong>dispareunias </strong>masculinas, t&eacute;rmino que engloba los problemas asociados con la sensaci&oacute;n de <strong>dolor durante las relaciones sexuales</strong>. A menudo, estos problemas generan una inhibici&oacute;n del deseo e incluso anorgasmia, la imposibilidad de alcanzar el orgasmo debido al dolor.
    </p><p class="article-text">
        La prevalencia de las dispareunias es mucho mayor en las mujeres (8&ndash;22%, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, OMS) que en los hombres, aunque tal vez el registro indique cifras menores a las reales. Y es que los problemas sexuales siguen siendo un <strong>tema tab&uacute; para muchos varones</strong>, lo que lleva a muchos de ellos a no acudir a un especialista aun cuando creen que deber&iacute;an hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la propia OMS define la salud sexual como un <strong>derecho b&aacute;sico del ser humano</strong>, y una mala calidad (o una ausencia) de las relaciones sexuales puede generar una serie de consecuencias negativas, que van desde conflictos en la pareja hasta mayor estr&eacute;s y ansiedad y un debilitamiento del sistema inmunitario.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el dolor al eyacular puede ser s&iacute;ntoma de un problema incluso m&aacute;s profundo, del que convendr&aacute; ocuparse lo antes posible. Por todas estas razones, es fundamental tratar de conocer, ante todo, las causas de ese dolor. A continuaci&oacute;n se enumeran las m&aacute;s comunes.
    </p><h3 class="article-text"><strong>1. Inflamaci&oacute;n de la pr&oacute;stata</strong></h3><p class="article-text">
        La inflamaci&oacute;n de la pr&oacute;stata es uno de los m&aacute;s frecuentes or&iacute;genes del dolor al eyacular, as&iacute; como de otros problemas, como tener que <strong>orinar con mucha frecuencia</strong> &ndash;incluso durante la noche&ndash; y sufrir cierto escozor al hacerlo. Los problemas en la pr&oacute;stata son bastante comunes en los hombres, sobre todo a partir de los 45 a&ntilde;os de edad.
    </p><p class="article-text">
        No es para alarmarse. En la mayor parte de los casos, el problema es la llamada <strong>hiperplasia benigna de pr&oacute;stata</strong>, un aumento anormal del tama&ntilde;o de ese &oacute;rgano, que se puede tratar y que &ndash;como es benigna&ndash; no tiene consecuencias de gravedad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede tratarse de <strong>una infecci&oacute;n</strong>, la prostatitis, sobre todo si el esperma es de color amarillo, rojo o verde. Una cirug&iacute;a de pr&oacute;stata, as&iacute; como una lesi&oacute;n o un traumatismo en la zona, tambi&eacute;n pueden originar una inflamaci&oacute;n de ese &oacute;rgano y, por ende, dolor al eyacular. Y no se debe descartar la posibilidad de un c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, existen maneras de <strong>prevenir la inflamaci&oacute;n</strong> y otros problemas relacionados con la pr&oacute;stata: en especial, evitar algunas malas costumbres y estar atentos a posibles s&iacute;ntomas. El dolor al eyacular es uno de ellos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>2. Enfermedades de transmisi&oacute;n sexual</strong></h3><p class="article-text">
        Son varias las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual (ETS) que pueden ser origen del dolor al eyacular. Entre las m&aacute;s comunes est&aacute;n la <strong>gonorrea</strong> (causada por la bacteria <em>Neisseria gonorrhoeae</em>), el <strong>herpes genital</strong> (producido por el virus del herpes simple) y el <strong>condiloma acuminado</strong> (producto del virus del papiloma humano, VPH).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la <strong>clamidia</strong> (provocada sobre todo por la bacteria <em>Chlamydia trachomatis</em>) y la <strong>tricomoniasis</strong> (ocasionada por un par&aacute;sito llamado <em>Trichomonas vaginalis</em>) pueden ser la raz&oacute;n del dolor. En general, todas ellas se curan con antibi&oacute;ticos, salvo en el caso del VPH, cuyos tratamientos todav&iacute;a siguen sin ser del todo eficaces.
    </p><h3 class="article-text"><strong>3. Problemas en la ves&iacute;cula seminal u otros &oacute;rganos</strong></h3><p class="article-text">
        Las ves&iacute;culas seminales son las gl&aacute;ndulas responsables de producir la mayor parte del semen. Pueden generar dolor durante la eyaculaci&oacute;n por dos motivos. El primero, cuando est&aacute;n inflamadas a causa de una infecci&oacute;n. El segundo, cuando en su interior se producen <strong>calcificaciones o c&aacute;lculos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n las infecciones en otros &oacute;rganos de la regi&oacute;n, como la vejiga, la uretra y el epid&iacute;dimo &ndash;un conducto que forma parte del sistema reproductor&ndash;, causan inflamaci&oacute;n y, como resultado, suelen ocasionar dolor sobre todo en el momento de eyacular.
    </p><h3 class="article-text"><strong>4. Diabetes</strong></h3><p class="article-text">
        Una de las posibles consecuencias negativas de padecer diabetes es el surgimiento de complicaciones nerviosas, conocidas como <strong>neuropat&iacute;as diab&eacute;ticas</strong>. Esto se debe a que los elevados niveles de az&uacute;car en la sangre da&ntilde;an los vasos sangu&iacute;neos y los nervios perif&eacute;ricos a donde esos vasos llegan.
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas de esa neuropat&iacute;a son variados, y entre ellos se encuentra el dolor al eyacular, as&iacute; como otras posibles <strong>disfunciones sexuales</strong> y dificultades para vaciar la vejiga al orinar. Por eso, conviene poner atenci&oacute;n a si el dolor no podr&iacute;a ser una se&ntilde;al de diabetes. Y en el caso de pacientes diab&eacute;ticos, deben atender a este posible s&iacute;ntoma.
    </p><h3 class="article-text"><strong>5. Ingesta de medicamentos</strong></h3><p class="article-text">
        La ingesta de algunos f&aacute;rmacos pueden causar dolor durante la eyaculaci&oacute;n. En particular, ciertos antidepresivos y antipsic&oacute;ticos. Varios estudios han identificado este <strong>efecto colateral en antidepresivos</strong> tric&iacute;clicos (como la clomipramina, imipramina, desipramina y amoxapina) y otros como la fluoxetina y venlafaxina.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, esas medicinas tambi&eacute;n pueden ser causa de otros problemas relacionados con la actividad sexual, como cambios en la libido, inhibici&oacute;n del deseo y disfunci&oacute;n er&eacute;ctil.
    </p><h3 class="article-text"><strong>6. Problemas emocionales y de pareja</strong></h3><p class="article-text">
        En ciertos casos, las dispareunias no tienen un origen f&iacute;sico sino psicol&oacute;gico o emocional. Uno de los motivos m&aacute;s frecuentes son las <strong>dificultades de pareja</strong>, que pueden llevar a que el dolor aparezca cuando el hombre eyacula al tener relaciones sexuales con su pareja pero no, por ejemplo, si lo hace con otra persona o cuando se masturba.
    </p><p class="article-text">
        Y, en otros casos, los factores pueden ser muy diversos: desde una baja autoestima y problemas con la imagen propia (como en los casos de trastorno dism&oacute;rfico corporal) hasta conflictos &ndash;a menudo inconscientes&ndash; relacionados con <strong>casos de abuso infantil</strong> u otras situaciones traum&aacute;ticas. En esos casos, acudir en busca de ayuda profesional se torna indispensable.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/duele-eyacular_1_9171832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jul 2022 14:51:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Me duele al eyacular, ¿a qué se debe?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[dispareunias masculinas,Eyaculación,dolor,causas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué me duele tanto el antebrazo si no hice grandes esfuerzos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/duele-codo-mano_1_9153827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fac313df-1d18-478c-bad4-76eafcff0011_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué me duele tanto el antebrazo si no hice grandes esfuerzos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es necesario jugar al tenis para tener "codo de tenista", o epicondilitis, basta con realizar movimientos repetitivos de extensión de la muñeca o mantener una postura inadecuada.</p></div><p class="article-text">
        Muchas personas que sufren de&nbsp;<strong>codo de tenista</strong>&nbsp;no lo han desarrollado por jugar al tenis. Esta lesi&oacute;n se produce por realizar movimientos repetitivos de extensi&oacute;n de la mu&ntilde;eca e incluye actividades desde escalar hasta escribir en la computadora o levantar objetos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su&nbsp;prevalencia se sit&uacute;a en un 1,3%,&nbsp;sobre todo en personas de 45 a 54 a&ntilde;os, pero&nbsp;<strong>sin diferir entre hombres y mujeres</strong>. En la mayor&iacute;a de las ocasiones se cura con un tratamiento menor y reposo.
    </p><h3 class="article-text">Los movimientos repetitivos, los grandes responsables</h3><p class="article-text">
        El codo del tenista, conocido en t&eacute;rminos m&eacute;dicos como epicondilitis lateral, es en realidad&nbsp;<strong>una forma de tendinitis</strong>&nbsp;que afecta los puntos de anclaje a cada lado de la articulaci&oacute;n del codo. Los m&uacute;sculos se conectan a los huesos mediante tendones, el que nos afecta es el que une el m&uacute;sculo que nos permite doblar la mu&ntilde;eca hacia atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los m&uacute;sculos se sobreutilizan por movimientos repetitivos, los tendones pueden inflamarse y doler. Cualquier actividad de agarre repetitiva, especialmente&nbsp;<strong>si se usa el pulgar y los dos primeros dedos</strong>, pueden contribuir a que aparezca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo,&nbsp;<strong>trabajar en una notebook con un trackpad&nbsp;</strong>durante muchas horas al d&iacute;a y todos los d&iacute;as, puede causar codo de tenista.&nbsp;El dolor asoma sobre todo en la parte exterior del codo, aunque puede extenderse al antebrazo y la mu&ntilde;eca. El codo puede estar hinchado y sensible al tacto.
    </p><h3 class="article-text">El codo del tenista, &iquest;afecta solo a deportistas?</h3><p class="article-text">
        Los atletas y tenistas, como hemos advertido antes, no son los &uacute;nicos que sufren epicondilitis. En la mayor&iacute;a de los casos, ocurre tambi&eacute;n en&nbsp;<strong>personas que realizan actividades laborales&nbsp;</strong>o recreativas que requieren el uso repetitivo del m&uacute;sculo del antebrazo o la extensi&oacute;n repetitiva de la mu&ntilde;eca de la mano.
    </p><p class="article-text">
        Alba&ntilde;iles, carpinteros o pintores son, seg&uacute;n la&nbsp;<a href="https://orthoinfo.aaos.org/en/diseases--conditions/tennis-elbow-lateral-epicondylitis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Academia Estadounidense de Cirujanos Ortop&eacute;dicos</a>&nbsp;(AAOS), particularmente propensos a desarrollar el codo de tenista. Tambi&eacute;n cocineros, o incluso carniceros y m&uacute;sicos (sobre todo de instrumentos de cuerda), pueden sufrirlo con m&aacute;s frecuencia que el resto de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se cree que la repetici&oacute;n y&nbsp;<strong>el levantamiento de pesos de forma continuada</strong>&nbsp;de estas profesiones conducen a lesiones. La mala postura tambi&eacute;n es un factor de riesgo, raz&oacute;n por la cual la epicondilitis lateral tambi&eacute;n es com&uacute;n en personas que trabajan frente a una computadora. El uso repetido de un teclado o un&nbsp;mouse&nbsp;tambi&eacute;n es otra posible causa.
    </p><h3 class="article-text">Codo del tenista, un dolor debilitante</h3><p class="article-text">
        Esta lesi&oacute;n suele provocar molestias cuando&nbsp;<strong>escribimos en la computadora, levantamos o doblamos el brazo</strong>, agarramos objetos peque&ntilde;os, como una birome, al torcer el antebrazo, al girar el mango de una puerta o abrir un frasco, llevar las bolsas de las compras o usar el mouse.
    </p><p class="article-text">
        La caracter&iacute;stica que comparten todos los que sufren epicondilitits es el uso excesivo o&nbsp;<strong>la tensi&oacute;n de los tendones y m&uacute;sculos</strong>. Aunque en la mayor&iacute;a de las veces el dolor aparece de forma gradual, tambi&eacute;n puede suceder que lo haga de forma repentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los <strong>s&iacute;ntomas m&aacute;s comunes</strong> pueden incluir:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dolor que va desde la cara lateral del codo hasta la mu&ntilde;eca.</li>
                                    <li>Debilidad general y rigidez de la articulaci&oacute;n del codo y el antebrazo.&nbsp;</li>
                                    <li>Incapacidad para hacer acciones como abrir una puerta o sostener objetos, aunque sean peque&ntilde;os, que requieran el uso de la mano.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Estos s&iacute;ntomas&nbsp;<strong>suelen durar de&nbsp;seis a nueve meses</strong>, aunque en algunos casos pueden superar el a&ntilde;o. El dolor suele aliviarse cuando el codo permanece flexionado.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Reducir el dolor y aumentar la fuerza, objetivos del tratamiento</h3><p class="article-text">
        Podemos permanecer activos aunque suframos el codo de tenista porque la inactividad o la inmovilizaci&oacute;n completas pueden conducir a una atrofia por desuso y comprometer <strong>la posterior rehabilitaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; debemos&nbsp;<strong>evitar las acciones que causen dolor</strong>, como levantar objetos pesados con las manos hacia abajo. El tratamiento del codo de tenista tiene como objetivo reducir el dolor, aumentar la fuerza y mejorar la calidad de vida de la persona.
    </p><p class="article-text">
        El principal <strong>tratamiento es conservador y suele incluir</strong>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reposo parcial, evitar levantar, agarrar y apretar con la palma de la mano hacia abajo (intentar hacer las cosas con la palma hacia arriba).</li>
                                    <li>Anti inflamatorios no esteroides para reducir el dolor a corto plazo.</li>
                                    <li>Ejercicios de fisioterapia para estirar y fortalecer los m&uacute;sculos del brazo.</li>
                                    <li>Modificaciones posturales y ergon&oacute;micas&nbsp;ya que las condiciones laborales son responsables del inicio y mantenimiento del codo de tenista en muchos trabajadores.</li>
                                    <li>Aplicaci&oacute;n de hielo por sus efectos vasoconstrictores.</li>
                                    <li>Venda en el antebrazo para reducir la tensi&oacute;n en la zona dolorida.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aproximadamente<strong>&nbsp;del 80% al 90% de los pacientes se curan</strong>&nbsp;con los tratamientos no quir&uacute;rgicos, seg&uacute;n la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortop&eacute;dicos. En los casos en los que la sintomatolog&iacute;a no cesa es posible que sean necesarias inyecciones de corticosteroides, aunque solo se usan para el alivio a corto plazo. La cirug&iacute;a rara vez es necesaria, aunque puede usarse si los otros tratamientos no funcionan.
    </p><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/duele-codo-mano_1_9153827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jul 2022 20:06:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué me duele tanto el antebrazo si no hice grandes esfuerzos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[epicondilitis,codo de tenista,dolor,tratamiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me duele el pie al pisar: ¿a qué puede deberse?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/duele-pie-pisar-deberse_1_9091999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0733ecf-2e93-4322-bf49-8133ee0c8222_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Me duele el pie al pisar: ¿a qué puede deberse?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dolor en los pies causado por la presión y el impacto de la pisada puede tener múltiples causas.</p></div><p class="article-text">
        Cuando usamos ojotas o pantuflas en casa o zapatos bajos que nos quedan un poco justos, es cuando m&aacute;s podemos<strong> notar el dolor o las molestias en la pisada</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de pisada <strong>se dan a medio largo plazo y sus causas son muy variadas</strong>, algunas con soluciones m&aacute;s f&aacute;ciles, otras menos sencillas. Sea como fuere, la opci&oacute;n m&aacute;s sensata si experimentamos repetidas molestias en el pie al pisar, es visitar un pod&oacute;logo para que identifique el problema y le d&eacute; soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n te exponemos <strong>algunos de los motivos m&aacute;s frecuentes</strong> que se esconden detr&aacute;s del dolor al pisar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fascitis plantar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es el t&iacute;pico problema de los corredores de fondo que no pisan bien, no usan buen calzado o que corren largas distancias y sufren cansancio muscular. Tambi&eacute;n en personas obesas o de pies planos que no usan calzado adecuado, con plantillas ortop&eacute;dicas. La fascia es el tejido tendinoso que tenemos en la base del pie y va desde el calc&aacute;reo, en la parte posterior, hasta los pies.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fascia se encarga de mantener el arco del pie y por lo tanto hace tanto de tensor como de amortiguador, pero una pisada poco uniforme o demasiado violenta puede hacerla sufrir hasta inflamarse presionando los nervios zonales, con lo que genera gran dolor. El pod&oacute;logo nos indicar&aacute; el tipo de plantillas que debemos usar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fascitis plantar.                            </span>
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        <strong>Infecciones.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si la piel del pie se reseca en exceso pueden producirse grietas, que son aprovechadas por bacterias para crear infecciones que inflaman la zona y generan dolor al ser presionadas. Si el pie tiene una humedad excesiva y mucho calor,&nbsp;puede sufrir infecciones por hongos&nbsp;como el pie de atleta, que tambi&eacute;n provocan grietas inflamadas entre los dedos y generan picaz&oacute;n y dolor al pisar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Juanetes.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;juanetes&nbsp;son deformidades en el hueso anterior del dedo gordo del pie debido a una pisada anat&oacute;micamente defectuosa. En realidad se llama hallux valgur y hace referencia precisamente a la forma en que dicho dedo queda deformado: en direcci&oacute;n de los otros pies, a los que martillea al pisar. El &uacute;nico remedio al dolor que provocan es la cirug&iacute;a, aunque un pod&oacute;logo nos puede orientar sobre la necesidad de la misma o bien el empleo de t&eacute;cnicas paliativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Osteoartritis.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La costumbre de usar calzados estrechos y pisar continuamente en asfalto sin contar con la adecuada amortiguaci&oacute;n nos puede llevar a la artritis de las articulaciones del pie, tanto en el tobillo como en la base o los dedos. El resultado es una inflamaci&oacute;n articular que se resiente en la pisada. De nuevo el p&oacute;dologo nos puede indicar el remedio m&aacute;s adecuado, generalmente paliativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Problemas de amortiguaci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la zona de la base del pie y sobre todo en la del tal&oacute;n, hay almohadillas de grasa que ayudan a absorber el impacto de la pisada y evitar que el mismo pase a las articulaciones y los tendones. El problema es que con la edad se puede perder esta grasa, sobre todo en personas fumadoras y bebedoras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desestructuraci&oacute;n de los metatarsos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los metatarsos son los huesos que unen los dedos a la base del pie, y en el caso de tener una mala pisada pueden sufrir luxaciones, desalinearse los unos con los otros, provocar desgarros en los tejidos circundantes, etc. Todo ello se traduce en inflamaciones en la zona de la almohadilla que producen agudos dolores al pisar conocidos como &ldquo;metatarsalgias&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Metatarsos.                            </span>
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        <strong>Problemas circulatorios.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las personas con problemas circulatorios, con tendencia a presentar&nbsp;varices, sufren hinchaz&oacute;n de pies especialmente con el calor y tras pasar largos periodos sentadas. Tambi&eacute;n si tienen obesidad o son diab&eacute;ticas. En este caso las mejores recomendaciones nos las dar&aacute; un profesional del aparato circulatorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Neuroma de Morton.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un inflamaci&oacute;n de los tejidos que recubren los huesos de los dedos y que tiene como resultado la presi&oacute;n sobre los nervios de la zona, que se traduce en un dolor agudo, como si nos estuvi&eacute;ramos quemando, al pisar. Se relaciona normalmente con calzado demasiado estrecho y se soluciona cambi&aacute;ndolo por otro de punta m&aacute;s ancha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>J.S.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/duele-pie-pisar-deberse_1_9091999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jun 2022 23:43:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Me duele el pie al pisar: ¿a qué puede deberse?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[pisada,pies,dolor,Prevención,causas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rupturas de pareja dolorosas: nueve consejos para superarlas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/rupturas-pareja-dolorosas-nueve-consejos-superarlas_1_9073999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b67ace9-37d5-4708-80f9-55aa25443dd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rupturas de pareja dolorosas: nueve consejos para superarlas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El final de una relación de pareja es un evento doloroso por el cual casi todas las personas pasan en algún momento de sus vidas.</p></div><p class="article-text">
        Las rupturas de pareja pueden ser muy dif&iacute;ciles. Lo saben bien quienes han pasado por esa situaci&oacute;n, e incluso la ciencia se ha encargado de comprobarlo. Un&nbsp;<a href="https://www.pnas.org/content/108/15/6270.full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;de 2011 descubri&oacute; &ndash;por medio de an&aacute;lisis con resonancia magn&eacute;tica&ndash; que el dolor que provoca el final de una relaci&oacute;n activa las&nbsp;<strong>mismas &aacute;reas cerebrales que el dolor f&iacute;sico</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata solo de dolor. Terminar un v&iacute;nculo de pareja a menudo genera&nbsp;<strong>un cierto caos</strong>&nbsp;en la vida de quien lo experimenta: sensaci&oacute;n de soledad&nbsp;y eventualmente de fracaso, obligaci&oacute;n de cambiar de h&aacute;bitos, de compa&ntilde;&iacute;as y en ocasiones incluso de vivienda, miedo al futuro, etc.
    </p><p class="article-text">
        Superar una ruptura exige atravesar un duelo, un proceso que incluye reacciones como la negaci&oacute;n, el enojo, la negociaci&oacute;n, el dolor emocional y la aceptaci&oacute;n. Estas reacciones no son sucesivas, sino que se alternan. En el mismo d&iacute;a una persona puede pasar de unas a otras. Por eso, una separaci&oacute;n puede suponer una aut&eacute;ntica&nbsp;<strong>&ldquo;monta&ntilde;a rusa emocional&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando una relaci&oacute;n de pareja se termina, el proceso que viene despu&eacute;s es dif&iacute;cil pero inevitable. Por ello, los especialistas enumeran varios consejos para superar una ruptura y&nbsp;<strong>dar vuelta la p&aacute;gina</strong>&nbsp;del mejor modo posible. A continuaci&oacute;n, nueve recomendaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Evitar el contacto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras una ruptura, la mejor decisi&oacute;n es reducir a cero la comunicaci&oacute;n con la otra persona. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es&nbsp;no ver a la expareja, no hablar por tel&eacute;fono ni intercambiar mensajes, no revisar sus cuentas en las redes sociales, no revisar cartas o fotos antiguas, etc. En esa primera instancia, cuanto mayor sea el corte con todo lo que representa la expareja, mejor ser&aacute; para superarla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Buscar apoyo emocional</strong>
    </p><p class="article-text">
        La familia y los amigos resultan claves en estos momentos, siempre que presten acompa&ntilde;amiento y un o&iacute;do que escuche. Es un modo de paliar la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida o de soledad. En este sentido, una&nbsp;<a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/1948550614563085" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>&nbsp;publicada en 2014 lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que las personas reci&eacute;n separadas que ten&iacute;an la ocasi&oacute;n de&nbsp;hablar de la ruptura&nbsp;se recuperaban con mayor velocidad que quienes hablaban menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Recuperar hobbys y distraerse</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es importante reflexionar sobre lo que ha sucedido y hablar de ello, pero hasta cierto punto, tampoco hay que obsesionarse. Una <a href="https://www.researchgate.net/publication/319412724_Down-Regulation_of_Love_Feelings_After_a_Romantic_Break-Up_Self-Report_and_Electrophysiological_Data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experiencia cient&iacute;fica</a>&nbsp;sobre este tema comprob&oacute; que la distracci&oacute;n &ndash;si bien no contribuye a reducir los sentimientos amorosos&ndash; s&iacute; ayuda al bienestar general de quienes est&aacute;n atravesando una ruptura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Crear h&aacute;bitos nuevos y aumentar el c&iacute;rculo social</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de recuperar aficiones antiguas, un buen plan es crear nuevos h&aacute;bitos y&nbsp;conocer a otras personas.&nbsp;Estas &ldquo;novedades&rdquo; representan un incentivo y un est&iacute;mulo para seguir adelante y ayudan a recuperarse de manera m&aacute;s satisfactoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Escribir</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los psic&oacute;logos recomiendan escribir, pues es una actividad que proporciona numerosos beneficios: desde la catarsis (&ldquo;sacarse de encima&rdquo;&nbsp;pensamientos recurrentes&nbsp;que de otro modo no paran de repetirse en la cabeza) hasta la posibilidad de estructurar y ordenar las ideas. 
    </p><p class="article-text">
        Se pueden aprovechar los beneficios de escribir un diario&nbsp;durante todo el proceso, para alguien que no ha podido expresar a su expareja todo lo deseaba decirle, puede ser valioso escrib&iacute;rselo en una carta de despedida, incluso aunque la otra persona no la vaya a leer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Aceptar las propias emociones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como se ha se&ntilde;alado, el duelo tiene distintas manifestaciones y es necesario atravesarlas para poder superarlo. Frustraci&oacute;n, rabia, fastidio, llanto: son emociones y reacciones que suceden con frecuencia en este periodo, y&nbsp;no sirve intentar taparlas&nbsp;o hacer como si no existieran. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Cuidar la autoestima y evitar la culpa</strong>
    </p><p class="article-text">
        La autoestima de una persona puede resentirse durante una ruptura, sobre todo cuando no es ella quien ha tomado la decisi&oacute;n. En este sentido, es importante que sea consciente de ello y que trate de no culpabilizarse por lo sucedido ni angustiarse pensando c&oacute;mo habr&iacute;an sido las cosas si hubiese actuado de tal o cual manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien hay que aceptar las propias emociones, los expertos recomiendan evitar la culpa. Lo que queda es seguir adelante y procurar, en todo caso, aprender de los posibles errores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8.&nbsp;Esforzarse en no&nbsp;idealizar la relaci&oacute;n terminada,&nbsp;aunque cueste</strong>
    </p><p class="article-text">
        El olvido selectivo&nbsp;a menudo parece tender trampas, como si quisiera&nbsp;&ldquo;archivar&rdquo; todo lo malo&nbsp;y que solo record&aacute;ramos las cosas buenas de la pareja que ya no est&aacute;. Hay que hacer el esfuerzo por no olvidar que si se termin&oacute; fue por algo. En este punto la escritura puede ser clave para recordar tanto lo positivo como lo negativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. Asumir que hace falta tiempo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, todo este proceso lleva semanas, meses y a veces a&ntilde;os, un lapso muy variable en funci&oacute;n de cada persona y de&nbsp;cada historia en particular. Y si bien todos estos consejos ayudan a superar la ruptura del mejor modo posible, eso no quiere decir que no haya sufrimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener paciencia y procurar buscarse metas que nos distraigan y quiten el foco del proceso de duelo. Por ejemplo, metas deportivas, pero tambi&eacute;n en el campo de la formaci&oacute;n, aprender a tocar un instrumento, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es decir, desarrollar materias que nos gusten y que nos muestren un claro progreso a medio o corto plazo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/rupturas-pareja-dolorosas-nueve-consejos-superarlas_1_9073999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jun 2022 19:42:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rupturas de pareja dolorosas: nueve consejos para superarlas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[pareja,conflicto,separación,dolor]]></media:keywords>
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