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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Kate Bush]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Kate Bush]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“Fuimos” y el destino, Kate Bush con algunas cosas extrañas y la vida en cinco tiempos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/destino-kate-bush-cosas-extranas-vida-cinco-tiempos_129_9139133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b27753a4-ebd2-45c6-9fa3-bb22e8efc238_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Fuimos” y el destino, Kate Bush con algunas cosas extrañas y la vida en cinco tiempos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Novedades y rescates en la red, entre las redes.</p></div><h3 class="article-text">&ldquo;Fuimos&rdquo;: gota de vinagre fatal</h3><p class="article-text">
        &nbsp;Entre las canciones mod&eacute;licas &ndash;y modelizantes&ndash; del tango hay una que, ya desde su t&iacute;tulo, funciona como verdadero extracto de sus principios. &ldquo;Fuimos&rdquo;, compuesta en 1945 por <strong>Jos&eacute; Dames</strong> y <strong>Homero Manzi</strong>, cuenta la historia de muchos tangos, la de los amantes que no debieron haberse amado. Pero lo hace con una m&uacute;sica inspirad&iacute;sima y con las im&aacute;genes m&aacute;s desmesuradamente desoladoras &ndash;o desoladoramente desmesuradas&ndash; que se hayan escrito jam&aacute;s. S&oacute;lo el principio alcanzar&iacute;a: &ldquo;Fui como una lluvia de cenizas y fatigas/ en las horas resignadas de tu vida./ Gota de vinagre derramada,/ fatalmente derramada, sobre todas tus heridas.&rdquo;. Por si fuera poco la alusi&oacute;n al vinagre derramado &shy;&ndash;y no sobre una herida sino sobre todas ellas&ndash;, hay una repetici&oacute;n a la que se le agrega la palabra &ldquo;fatalmente&rdquo;. <strong>El destino, el &ldquo;fatum&rdquo; del que deriva esa palabra pero, tambi&eacute;n, tal vez, la mucho m&aacute;s porte&ntilde;a &ldquo;fato&rdquo;, la forma corriente de denominar en Buenos Aires a las relaciones clandestinas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La canci&oacute;n, como en el caso de &ldquo;Gricel&rdquo; (otro romance prohibido que, en rigor, tuvo su conclusi&oacute;n en la vida privada de sus protagonistas, mucho despu&eacute;s de que el tango fuera estrenado) aunque esta vez sin final feliz, la canci&oacute;n completa su sentido reci&eacute;n fuera de ella: en la biograf&iacute;a. Manzi y la cantante <strong>Nelly Omar</strong>, la misma a la que hab&iacute;a dedicado &ldquo;Malena&rdquo;, eran personajes conocidos. &ldquo;Fuimos&rdquo; es una canci&oacute;n terrible, pero lo es mucho m&aacute;s cuando se sabe qui&eacute;nes son aquellos cuyo di&aacute;logo culmina con la imprecaci&oacute;n &ldquo;&iexcl;Vete...!/ &iquest;No comprendes que te est&aacute;s matando?/ &iquest;No comprendes que te estoy llamando?/ &iexcl;Vete...!/ No me beses que te estoy llorando/ y quisiera no llorarte m&aacute;s/ &iquest;No ves?,/ es mejor que mi dolor/ quede tirado con tu amor/ librado de mi amor final&rdquo;. 
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                Nelly Omar                            </span>
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        Aparece aqu&iacute;, por otra parte, la relaci&oacute;n conflictiva que la canci&oacute;n popular de Buenos Aires ha tenido con su habla cotidiana, en particular en su costado rom&aacute;ntico. Si el voseo y hasta el lunfardo se adue&ntilde;aron de la s&aacute;tira y el costumbrismo, para el amor estaba reservado el &ldquo;t&uacute;&rdquo;. Incluso en el rock, desde sus primitivas manifestaciones cercanas al rock&rsquo;n roll m&aacute;s comercial, en el <strong>Club del Clan</strong> (&ldquo;t&uacute; tienes una carita deliciosa...&rdquo;) hasta <strong>Los Gatos</strong>, incluso en su encarnaci&oacute;n tard&iacute;a, ya con <strong>Pappo</strong> como guitarrista (&ldquo;sue&ntilde;a, sue&ntilde;a y corre&rdquo;) y Almendra (donde coexisten el porte&ntilde;o &ldquo;Figurat&eacute;&rdquo; con el castizo &ldquo;sue&ntilde;a un sue&ntilde;o despacito hasta que el sol...&rdquo;), en las canciones &ndash;como en la escuela, que se ha regido desde siempre con improductivas prohibiciones ling&uuml;&iacute;sticas&ndash;, los verbos se conjugaban, tambi&eacute;n, de manera imaginaria .
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n can&oacute;nica de &ldquo;Fuimos&rdquo;, tal vez por la identificaci&oacute;n popular entre Manzi y <strong>An&iacute;bal Troilo</strong>, fue la que este bandoneonista, al frente de su orquesta y con <strong>Alberto Marino</strong> como cantante, registr&oacute; el 10 de abril de 1946. Pero, por pocos d&iacute;as, no fue la primera: el 28 de marzo la hab&iacute;a grabado la orquesta de <strong>Osvaldo Pugliese</strong>, con un arreglo soberbio y <strong>Roberto Chanel</strong> en el papel solista. No existen datos acerca de cu&aacute;l de las dos sali&oacute; primero a la venta pero la diferencia de menos de dos semanas entre la grabaci&oacute;n de una y otra hacen presumible que ambas se difundieran a un tiempo y compitieran por el favor del p&uacute;blico, lo que habilita a compararlas en detalle, tanto en sus similitudes como en sus profundas diferencias. 
    </p><p class="article-text">
        Pugliese elabora con su orquesta un contrapunto riqu&iacute;simo, ya al comienzo, entre el lirismo del viol&iacute;n y la acentuaci&oacute;n de los bandoneones y, luego, en el notable pasaje imitativo entre las distintas secciones del grupo. El pizzicato de los contrabajos, antes de la reexposici&oacute;n del estribillo, es un dato m&aacute;s de refinamiento en la escritura, casi con certeza obra de <strong>Emilio Balcarce</strong>, cuyos arreglos se caracterizan por la multiplicidad de planos. Roberto Chanel, por su parte, elabora su versi&oacute;n desde la ternura y el poder dram&aacute;tico del alargamiento de algunas vocales, en lugares significativos del texto &ndash;&ldquo;toooodas tus heridas&rdquo;, &ldquo;que no alcaaanza&rdquo;. Su &ldquo;vete&rdquo;, susurrado m&aacute;s que cantado, y la pausa exacta antes de la palabra &ldquo;amando&rdquo;, confluyen hacia una nota final con un adorno cadencial y un sobreagudo con mucho de tenor l&iacute;rico. Troilo comienza con una larga secci&oacute;n instrumental, con el piano como protagonista y un expresivo rallentando en la entrada de los bandoneones. Marino es estricto en lo r&iacute;tmico, sin romanticismo agregado ni manierismo alguno. Su &uacute;nica concesi&oacute;n es un peque&ntilde;o adorno vocal (un <em>grupetto</em>) sobre la &ldquo;e&rdquo; de quieras, antes de concluir con &ldquo;m&aacute;s&rdquo;, la &uacute;ltima palabra. Hubo dos versiones m&aacute;s grabadas ese mismo a&ntilde;o, una se destaca por ser la primera cantada por una mujer, <strong>Mar&iacute;a de la Fuente</strong>, con la orquesta de <strong>Am&eacute;rico Belloto</strong>. La otra, in&eacute;dita en su momento, fue registrada en la audici&oacute;n radial <em>Ronda musical de las Am&eacute;ricas</em>. La orquesta era la de <strong>Osvaldo Fresedo</strong> y el cantante fue <strong>Oscar Serpa</strong>, posiblemente lo m&aacute;s cercano que dio el tango a un tenor oper&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Astor Piazzolla</strong>, en sus modernistas grabaciones de 1957 con bandone&oacute;n, piano y viol&iacute;n solistas (&eacute;l, <strong>Jaime Gosis</strong> y <strong>Elvino Vardaro</strong>) m&aacute;s orquesta de cuerdas, realizadas para el disco <em>Tango en Hi Fi</em>, ofrece una orquestaci&oacute;n brillante, con los cl&aacute;sicos e inspirados contracantos que siempre lo caracterizaron y un <strong>Jorge Sobral</strong> enf&aacute;tico (&iquest;sobreactuado?) y expl&iacute;citamente dram&aacute;tico. El asombroso solo del bandoneonista antes de la reexposici&oacute;n final del estribillo, eventualmente, vale por s&iacute; solo. Piazzolla volvi&oacute; a grabar la canci&oacute;n en el 62, con orquesta y con <strong>Roberto Yan&eacute;s</strong> como sorpresivo (y sorpresivamente sobrio) cantante y, junto con su quinteto y el cantante <strong>H&eacute;ctor de Rosas</strong>, en una versi&oacute;n pla&ntilde;idera de lo que en esa &eacute;poca pod&iacute;a llegar a considerarse una lectura fina. <strong>Roberto Goyeneche</strong>, tan perfecto (y perfectamente personal) como siempre brilla por su parte en un registro realizado en 1968 con la <strong>Orquesta T&iacute;pica Porte&ntilde;a</strong>, dirigida por <strong>Ra&uacute;l Garello</strong> (publicado en el disco <em>Mensaje de tango</em>, reeditado inexplicablemente con el orden de los temas cambiado y el t&iacute;tulo <em>El cantor de Buenos Aires</em>). 
    </p><p class="article-text">
        Hay, tambi&eacute;n, algunas versiones instrumentales notables. <strong>Horacio Salg&aacute;n</strong> grab&oacute; &ldquo;Fuimos&rdquo; con el guitarrista <strong>Ubaldo De L&iacute;o</strong> en 1968 (en el disco <em>Tanguero</em>). Y el bandoneonista <strong>Leopoldo Federico</strong> lo registr&oacute; tres veces: con orquesta para el disco <em>A Gran Orquesta</em>, de 1973, en 1979 como parte de un &aacute;lbum extraordinario dedicado a solos con su instrumento, <em>Che Bandone&oacute;n</em>, y<em> </em>en 2008 como invitado del violinista <strong>Pablo Agri</strong> en un disco de d&uacute;os con diversos maestros. 
    </p><p class="article-text">
        Toda lista es selectiva y, obviamente, arbitraria pero esta, dedicada a &ldquo;Fuimos&rdquo;, no estar&iacute;a completa &nbsp;sin dos interpretaciones magistrales, ambas situadas a m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de distancia de su composici&oacute;n y primeras grabaciones. La de <strong>Susana Rinaldi</strong> en 1968, con <strong>Juli&aacute;n Plaza</strong> y su orquesta, es una obra maestra en su hallazgo del tono exacto de una despedida final. No hay all&iacute; &eacute;nfasis ni declamaciones heroicas; apenas una dolida resignaci&oacute;n que se construye, sobre todo, con sus pausas entre palabras, m&iacute;nimas pero inmensamente significativas, y su manera de decir el texto casi como una plegaria, como un rezo, precisamente cuando lo que se dice es &ldquo;Fuimos el viajero que no implora, que no reza&rdquo;. <strong>Horacio Molina</strong>, en la versi&oacute;n incluida en el disco <em>Tango Canci&oacute;n</em>, de 1992, logra una interpretaci&oacute;n perfecta en su intimidad. En di&aacute;logo con un imaginativo arreglo de <strong>Christian Chevalier</strong>, que remeda al <strong>Gordon Jenkins</strong> de sus a&ntilde;os con Sinatra (un sintetizador evoca, casi convincente, cuerdas y un corno), cada palabra tiene sentido y no hay respiraci&oacute;n ni inflexi&oacute;n que no obedezca a un imperativo expresivo. No hay gritos. S&oacute;lo un hombre que pide a una mujer, al borde del silencio, que, para salvarse, no lo quiera m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, &ldquo;Fuimos&rdquo; en Spotify:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">Escalar esa colina, cosas extra&ntilde;as y Kate Bush 45 a&ntilde;os despu&eacute;s</h3><p class="article-text">
        Em 1985 una de las artistas m&aacute;s importantes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas grab&oacute; una canci&oacute;n que se iba a llamar &ldquo;A Deal with God&rdquo; y acab&oacute; con el t&iacute;tulo &ldquo;Running Up That Hill&rdquo; &ndash;el sello discogr&aacute;fico opin&oacute; que nombrar a Dios no era una buena idea&ndash;. <strong>Kate Bush</strong>, la compositora e int&eacute;rprete, ten&iacute;a en ese entonces 27 a&ntilde;os y ya iba por su quinto disco de larga duraci&oacute;n. Desde los 14 mandaba demos a los sellos discogr&aacute;ficos. Uno de quienes los escucharon fue <strong>David Gilmour</strong>, el guitarrista de <strong>Pink Floyd</strong>, que recomend&oacute; a la EMI la contrataci&oacute;n. Ella era a&uacute;n menor de edad y los temas de sus canciones bordeaban temas como el incesto por lo que el sello decidi&oacute; esperarla. &nbsp;Su primer single, &ldquo;Wuthering Heights&rdquo;, se edit&oacute; cuando ella ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, se mantuvo cuatro semanas en la lista de discos m&aacute;s vendidos en Gran Breta&ntilde;a y fue la primera vez que una mujer llegaba al primer puesto con un tema suyo. Ese fue su primer record. Los otros llegaron 45 a&ntilde;os despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Running Up That Hill&rdquo;, la canci&oacute;n de 1985 que en su momento hab&iacute;a estado entre las tres m&aacute;s exitosas y que formaba parte del &aacute;lbum <em>Hounds of Love</em>, tuvo una impensada resurrecci&oacute;n en 2022. En la cuarta temporada de la serie <em>Stranger Things</em> no s&oacute;lo aparece en escena sino que es, literalmente, el &uacute;nico refugio posible. Posee el inquietante sortilegio de las grandes canciones: texto y m&uacute;sica dicen lo mismo. Y en ambos casos las apariencias enga&ntilde;an o, por lo menos, son incompletas. La liviandad aparente enmascara una notable complejidad y una riqueza de planos asombrosa. La serie de Netflix provoc&oacute; un fen&oacute;meno de difusi&oacute;n y circulaci&oacute;n y la canci&oacute;n volvi&oacute; al n&uacute;mero 1 produciendo a la vez tres nuevos hitos: Bush, de 63 a&ntilde;os, acaba de convertirse en la artista de m&aacute;s edad en encabezar las listas de ventas, el tiempo m&aacute;s largo para que una canci&oacute;n alcance el n&uacute;mero uno en la lista oficial de singles de Gran Breta&ntilde;a (37 a&ntilde;os) y la brecha m&aacute;s extensa entre n&uacute;meros uno. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; el disco <em>Hounds of Love</em> completo:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">En cinco tiempos</h3><p class="article-text">
        Los ejemplos m&aacute;s conocidos son la m&uacute;sica que <strong>Lalo Schifrin</strong> compuso para la serie televisiva <em>Misi&oacute;n Imposible</em> y &ldquo;Take Five&rdquo;, el tema que enmarcaba un solo de bater&iacute;a y que el saxofonista <strong>Paul Desmond</strong> cre&oacute; para el cuarteto de <strong>Dave Brubeck</strong>. No son los &uacute;nicos en donde aparece el comp&aacute;s de cinco tiempos &ndash;la alternancia de acentuaciones cada tres y cada dos tiempos&shy;&ndash; que ya exist&iacute;a en diversas m&uacute;sicas tradicionales. Un romance de <strong>Juan del Encina</strong>, el ritmo que subyace en la repetici&oacute;n de la frase &ldquo;Mother Superior jumped the gun&rdquo; en &ldquo;Happiness in a Warm Gun&rdquo; de <strong>The Beatles</strong>, la secci&oacute;n r&iacute;tmica de la segunda parte de la m&uacute;sica de <strong>Burt Bacharach</strong> para la fuga latinonamericana de <strong>Butch Cassidy</strong> y su doble eco en &ldquo;A estos hombres tristes&rdquo;, de <strong>Almendra</strong> (en el tarareo inicial de Spinetta, tan <strong>Swingle Singers</strong>, y en los cinco tiempos de su acentuaci&oacute;n), un poema sinf&oacute;nico de Rachmaninov donde representa el opresivo &ndash;e irregular&ndash; golpe de los remos del botero que lleva las almas a la isla de los muertos, Mikis Theodorakis, dos canciones de <strong>The Byrds</strong>, una de <strong>Jethro Tull</strong>, una de <strong>Emerson, Lake &amp; Palmer</strong> y una de <strong>The Nice</strong>, Mar&iacute;a Magdalena en <em>Jesus Christ Soperstar</em>, Bart&oacute;k, Ravel y mucho m&aacute;s en esta lista para vivir la vida en cinco tiempos: 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1gk2ssHkPcYeQ8M1LjObz3?utm_source=generator" width="100%" height="380" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>DF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/destino-kate-bush-cosas-extranas-vida-cinco-tiempos_129_9139133.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jul 2022 13:38:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Kate Bush]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo el éxito de "Stranger Things" y Netflix resucitaron la carrera musical de Kate Bush]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/exito-stranger-things-netflix-resucitaron-carrera-musical-kate-bush_1_9079307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/629501af-264a-4386-aa22-b32be9119bac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kate Bush, en un afiche promocional de su canción &#039;Running up that hill&#039; de 1985."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El personaje de Max (Sadie Sink) rescata "Running Up That Hill" de Kate Bush en una escena clave de la temporada 4 de Stranger Things. La canción volvió a ser furor 37 años después de su lanzamiento.</p></div><p class="article-text">
        Kate Bush, la artista brit&aacute;nica que a fines de los '70 se convirti&oacute; en la primera cantautora en llegar al primer puesto en los rankings Billboard y la primera mujer en encabezar listas de &eacute;xitos en su pa&iacute;s, tuvo en los &uacute;ltimos d&iacute;as un impensado resurgimiento a partir de la inclusi&oacute;n de su cl&aacute;sico &ldquo;<strong>Running Up That Hill</strong>&rdquo;, de 1985, en la banda sonora de la popular serie &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/stranger-things/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stranger Things</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la mano del furor que provoca en la audiencia la saga ambientada en aquellos a&ntilde;os, la canci&oacute;n se instal&oacute; nuevamente entre el p&uacute;blico, al punto de ocupar en la medici&oacute;n del &uacute;ltimo viernes el segundo lugar en los hist&oacute;ricos rankings que elabora la prestigiosa revista musical estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Pero de seguir cosechando escuchas en plataformas al ritmo en que lo viene haciendo, las proyecciones de Billboard afirman que llegar&iacute;a al primer puesto en los pr&oacute;ximos d&iacute;as y le quitar&iacute;a el reinado de diez semanas ininterrumpidas a la estrella juvenil Harry Styles.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que se tratar&iacute;a del regreso de Kate Bush a ese sitio que, m&aacute;s all&aacute; del descomunal &eacute;xito de &ldquo;Wuthering Heights&rdquo; (&ldquo;Cumbres borrascosas&rdquo;, seg&uacute;n anunciaban los locutores radiales argentinos de la &eacute;poca), en 1978, no volvi&oacute; a ocupar nunca m&aacute;s a lo largo de su carrera.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1535040937910468610?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero que no haya sido una habitante recurrente de los primeros puestos en los rankings, no significa que no haya logrado instalar en el o&iacute;do popular algunas composiciones. Entre ellas, aparecen, por supuesto, la que ahora fue rescatada por &ldquo;Stranger Things&rdquo;; &ldquo;Babooshka&rdquo; y su recordada colaboraci&oacute;n con Peter Gabriel en &ldquo;Don&acute;t Give Up&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El personaje de Max rescata &quot;Running Up That Hill&quot; de Kate Bush en una escena clave de la temporada 4 de Stranger Things.                            </span>
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        Sin embargo, la figura de esta artista, apadrinada en sus inicios por David Gilmour, y que llam&oacute; la atenci&oacute;n con su pop barroco y sus agudos, fue perdiendo popularidad tras su fuerte irrupci&oacute;n de fines de los '70 y su constante permanencia en la escena en gran parte de los '80.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, aunque no dej&oacute; de crear y producir nuevas m&uacute;sicas, Kate Bush regresa con un viejo cl&aacute;sico que, alrededor de 35 a&ntilde;os despu&eacute;s, podr&iacute;a llegar a la cima de popularidad el pr&oacute;ximo fin de semana.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Running up that hill&rdquo; fue la primera canci&oacute;n que Kate Bush escribi&oacute; para su &aacute;lbum&nbsp;<em>Hounds of love.</em>&nbsp;La cantante la trabaj&oacute; baj&oacute; el t&iacute;tulo &ldquo;A deal with God&rdquo; (&ldquo;Un trato con Dios&rdquo;) y la grab&oacute; en un estudio casero con ocho pistas, una caja de ritmos, un sampler y un piano, en 1985. 
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando lleg&oacute; a la discogr&aacute;fica EMI con el single, el sello no estuvo de acuerdo con el nombre porque tem&iacute;an ser censurados en las radios y en la sociedad m&aacute;s conservadora, solo por el nombre, y Bush accedi&oacute; a cambiar el t&iacute;tulo.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; dice la letra de Running up the hill</h3><p class="article-text">
        <em>No me hace da&ntilde;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Quieres sentir como se siente?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Quieres saber? &iquest;Saber que no me hace da&ntilde;o?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Quieres escuchar acerca del trato que estoy haciendo?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>T&uacute;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>T&uacute; y yo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y si solo pudiera hacer un trato con Dios</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y hacer que intercambiara nuestras posiciones</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo esa carretera</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo esa colina</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo ese edificio</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si solo pudiera&hellip;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No quieres hacerme da&ntilde;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pero mira la profundidad a la que se encuentra la bala</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Inconsciente de que te estoy rompiendo en pedazos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hay un rayo en nuestros corazones</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Demasiado odio para los que amamos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Dime que ambos importamos &iquest;verdad?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>T&uacute;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>T&uacute; y yo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>T&uacute; y yo no seremos infelices</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y si solo pudiera hacer un trato con Dios</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y hacer que intercambiara nuestras posiciones</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo esa carretera</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo esa colina</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo ese edificio</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si solo pudiera&hellip;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Vamos, nena</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Vamos, vamos, cari&ntilde;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>D&eacute;jame ahora robarte este momento</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Vamos &aacute;ngel</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Vamos, vamos, cari&ntilde;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Intercambiemos la experiencia</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y si solo pudiera hacer un trato con Dios</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y hacer que intercambiara nuestras posiciones</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo esa carretera</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo esa colina</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sin ning&uacute;n problema</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y si solo pudiera hacer un trato con Dios</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y hacer que intercambiara nuestras posiciones</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo esa carretera</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Subiendo esa colina</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sin ning&uacute;n problema</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y si solo pudiera subir esa colina&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y si solo pudiera subir esa colina&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y si solo pudiera subir esa colina&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y si solo pudiera subir esa colina&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/exito-stranger-things-netflix-resucitaron-carrera-musical-kate-bush_1_9079307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jun 2022 15:07:06 +0000]]></pubDate>
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