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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - verborrea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/verborrea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - verborrea]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hablar demasiado, ¿puede ser señal de un trastorno?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/senal-trastorno-hablar_1_9082870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ace4aca4-b974-4860-ab9f-1e199267dc99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hablar demasiado, ¿puede ser señal de un trastorno?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ocasiones puede indicar desde situaciones leves y temporales hasta problemas de salud más importantes.</p></div><p class="article-text">
        Algunas personas hablan poco: son reservadas, parcas, introvertidas. Otras hablan mucho: son muy abiertas y locuaces. Y todo eso se halla dentro de lo considerado normal. Sin embargo, existen algunas&nbsp;<strong>personas que hablan demasiado</strong>, como si no pudieran parar de hacerlo. En ocasiones, advierten los especialistas, esa conducta podr&iacute;a ser se&ntilde;al de un malestar emocional o alg&uacute;n otro problema.
    </p><p class="article-text">
        En principio, la causa puede ser algo tan simple como una personalidad con&nbsp;<strong>fuertes&nbsp;</strong><strong>rasgos narcisistas</strong><strong>&nbsp;o egoc&eacute;ntricos</strong>. Estas personas a menudo ni siquiera se dan cuenta de que sus propias ideas o experiencias pueden no ser tan interesantes para los dem&aacute;s y por eso las describen con lujo de detalles. Al mismo tiempo, no ponen atenci&oacute;n a lo que les dicen los dem&aacute;s: solo se concentran en lo que seguir&aacute;n contando a continuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tal egocentrismo exacerbado puede ser causa de otros problemas (sociales, laborales, etc.), y puede hacer que sea conveniente la&nbsp;b&uacute;squeda de ayuda terap&eacute;utica. Pero en general no se puede hablar de trastorno cuando hablar demasiado se deriva de esa caracter&iacute;stica de la personalidad. Existen situaciones m&aacute;s complejas, para las cuales la psicolog&iacute;a tiene nombre espec&iacute;fico:&nbsp;<strong>verborrea o logorrea</strong>.
    </p><h3 class="article-text">La verborrea como se&ntilde;al de ansiedad</h3><p class="article-text">
        En ocasiones, hablar mucho no tiene nada que ver con el narcisismo. En esos casos, suelen aparecer otras caracter&iacute;sticas. Por un lado, un ritmo muy acelerado: no solo decir muchas palabras sino, adem&aacute;s, hacerlo de manera muy veloz. Por otro,&nbsp;<strong>saltar de un tema a otro a medida que las ideas aparecen en la mente</strong>, sin que el discurso respete un hilo l&oacute;gico o estructurado. Y por otro, hablar de un modo tan impulsivo que no permita la intervenci&oacute;n de ning&uacute;n interlocutor, de modo que no hay di&aacute;logos sino largos mon&oacute;logos.
    </p><p class="article-text">
        Es en esas situaciones en que se habla de verborrea o logorrea, cuya etimolog&iacute;a significa &ldquo;torrente o manantial de palabras&rdquo;. Se define como una &ldquo;alteraci&oacute;n cuantitativa del flujo del lenguaje, que se caracteriza por la aceleraci&oacute;n y prolijidad del discurso y la dificultad para ser interrumpido&rdquo;, seg&uacute;n explica el&nbsp;<a href="https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/verborrea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diccionario m&eacute;dico</a>&nbsp;de la Cl&iacute;nica Universidad de Navarra (CUN). Y puede tratarse, por ejemplo, de&nbsp;<strong>un s&iacute;ntoma de ansiedad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        No siempre un estado de&nbsp;ansiedad&nbsp;genera verborrea. A veces el efecto que provoca es justo el contrario: bloquea o dificulta la capacidad de expresi&oacute;n o de conversaci&oacute;n; tal es el caso de la&nbsp;<strong>timidez</strong>, que tambi&eacute;n puede enmascararse con exceso de habla. Pero si se advierte que una persona (incluso uno mismo) comienza, de manera repentina, a hablar mucho, de forma muy acelerada, pasando sin orden claro de un tema a otro, y sobre todo si aparecen tambi&eacute;n otros&nbsp;<a href="https://clinicadeansiedad.com/soluciones-y-recursos/preguntas-mas-frecuentes/cuales-son-los-sintomas-de-la-ansiedad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posibles s&iacute;ntomas</a>, se debe contemplar esta posibilidad.
    </p><h3 class="article-text">Patolog&iacute;as que producen hablar demasiado</h3><p class="article-text">
        Los grados patol&oacute;gicos del hablar demasiado pueden ser a&uacute;n m&aacute;s importantes. De acuerdo con el citado documento de la CUN, la logorrea tambi&eacute;n es &ldquo;un s&iacute;ntoma t&iacute;pico de los&nbsp;<strong>estados man&iacute;acos</strong>&rdquo;, el cual &ldquo;tambi&eacute;n puede encontrarse en otras psicosis&rdquo;. Con frecuencia coincide con la llamada&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1636541009705719" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">taquipsiquia</a>: la aceleraci&oacute;n patol&oacute;gica de la actividad ps&iacute;quica. En otras palabras, un problema que causa que el pensamiento vaya demasiado r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        En los casos extremos, la taquipsiquia alcanza lo que se llama&nbsp;<strong>fuga de ideas</strong>, que consiste en un flujo constante de asociaciones de ideas, como si el pensamiento no pudiera detenerse en ninguna y saltara de unas a otras sin parar. Cuando esto se transluce en el discurso hablado (cosa que no siempre sucede), la verborrea es manifiesta, debido a la falta de ilaci&oacute;n o estructuraci&oacute;n en lo que se dice. En estas situaciones se torna vital acudir en busca de ayuda terap&eacute;utica.
    </p><p class="article-text">
        La verborrea, por lo dem&aacute;s, tambi&eacute;n puede estar relacionada con&nbsp;<strong>alguna lesi&oacute;n a nivel cerebral</strong>. Un da&ntilde;o en el l&oacute;bulo temporal del cerebro -fruto, por ejemplo, de un ACV- puede dar lugar a distintos tipos de afasia, como la llamada&nbsp;<a href="https://www.espaciologopedico.com/recursos/glosariodet.php?Id=262" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afasia de Wenicke</a>. Esto deriva en una dificultad para comprender el lenguaje y en un habla fluida pero desprovista de sentido. Quienes sufren este problema mezclan palabras de forma incoherente e insertan en su discurso palabras sin significado, sin advertir la falta de sentido de lo que pronuncian.
    </p><h3 class="article-text">Problemas en el habla, indicios tempranos de Alzheimer&nbsp;</h3><p class="article-text">
        En 2017, un&nbsp;<a href="https://aaas.confex.com/aaas/2017/webprogram/Paper18786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;se&ntilde;al&oacute; otro posible problema relacionado con h&aacute;bitos como &ldquo;hablar mucho sin decir nada&rdquo;, contar an&eacute;cdotas que no llevan a ninguna parte o pronunciar frases carentes de sentido podr&iacute;an ser&nbsp;<strong>una se&ntilde;al temprana de Alzheimer o demencia</strong>. Janet Cohen Sherman -investigadora del Hospital General de Massachusetts, Estados Unidos, y autora del trabajo- afirm&oacute; que estos indicios podr&iacute;an detectarse hasta una d&eacute;cada antes de que se diagnostique la enfermedad. Algo que representar&iacute;a un gran avance en la eficacia de los tratamientos contra tales enfermedades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas conclusiones se basan en distintas experiencias con tres grupos de personas: uno de j&oacute;venes sanos, otro de adultos mayores tambi&eacute;n sanos y un tercero de mayores con un deterioro cognitivo leve. Una de las pruebas consisti&oacute; en&nbsp;<strong>armar frases que incluyeran tres t&eacute;rminos proporcionados</strong>&nbsp;por los investigadores. Los voluntarios sanos armaron en general frases simples sin problemas, mientras que los del tercer grupo produjeron oraciones m&aacute;s complejas y con informaci&oacute;n innecesaria. Los pacientes del &uacute;ltimo grupo tuvieron m&aacute;s problemas incluso para repetir frases.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, destacado por la&nbsp;<a href="https://www.ceafa.es/es/que-comunicamos/noticias/hablar-mucho-sin-decir-nada-podria-ser-un-sintoma-prematuro-de-alzheimer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Alzheimer</a>, cita adem&aacute;s trabajos previos, que analizaron discursos de personalidades como la fil&oacute;sofa&nbsp;<strong>Iris Murdoch y de Ronald Reagan</strong>&nbsp;cuando era presidente de Estados Unidos. M&aacute;s tarde ambos fueron diagnosticados con Alzheimer, pero -seg&uacute;n esas investigaciones- ya en sus palabras de a&ntilde;os antes pod&iacute;an hallarse se&ntilde;ales de la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, y m&aacute;s all&aacute; de todas estas posibles patolog&iacute;as, conviene prestar atenci&oacute;n a nuestros propios modos de hablar y a c&oacute;mo somos escuchados por los dem&aacute;s. En particular&nbsp;<strong>si alguien nos dice que estamos hablando demasiado</strong>, plantearse si no puede haber detr&aacute;s una situaci&oacute;n de ansiedad, estr&eacute;s u&nbsp;otras situaciones&nbsp;por las cuales fuera necesario buscar ayuda profesional o plantearse alg&uacute;n cambio en el estilo de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/senal-trastorno-hablar_1_9082870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jun 2022 13:10:58 +0000]]></pubDate>
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