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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/sal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cómo reducir el uso y el consumo de sal sin que los platos queden sosos: siete trucos de cocina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/reducir-consumo-sal-comida_1_11267953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03d7b457-9913-48ef-bbd6-53c008871b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo reducir el uso y el consumo de sal sin que los platos queden sosos: siete trucos de cocina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestra dieta contiene más sal de la recomendada, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas; hay maneras de reducir estas cantidades elevadas</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Muchas personas tienen una relaci&oacute;n de amor-odio con la sal, un ingrediente que no solo nos aporta un sabor particular a los platos y recetas, sino que adem&aacute;s necesitamos. Sin embargo, muchas veces nos excedemos con su consumo, algo que nos puede suponer un problema si no lo controlamos. &iquest;Qu&eacute; es en realidad la sal y por qu&eacute; la necesitamos? &iquest;Qu&eacute; pasa si nos pasamos con la ingesta de sal? Y, lo m&aacute;s importante, &iquest;qu&eacute; podemos hacer para reducir su consumo?</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Qu&eacute; es la sal y por qu&eacute; la necesitamos</span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Muchas veces confundimos </span><a href="https://www.escardio.org/Journals/E-Journal-of-Cardiology-Practice/Volume-22/salt-and-hypertension-current-views" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">t&eacute;rminos como sal o sodio</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">. La sal o cloruro s&oacute;dico est&aacute; formada por un 40% de sodio y un 60% de cloro. El sodio es uno de los elementos que se encuentran en la sal, que es de donde proviene la mayor parte del sodio. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Adem&aacute;s de la sal que a&ntilde;adimos para cocinar, hay una peque&ntilde;a parte de sodio que se a&ntilde;ade a los alimentos en el proceso de elaboraci&oacute;n: aditivos, saborizantes o conservantes. Nos referimos aqu&iacute; a conceptos como el monosodio de glutamato, que se usa sobre todo como potenciador del sabor.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El sodio es un nutriente esencial para el organismo: nos ayuda a controlar la cantidad de agua del cuerpo, a regular los fluidos del cuerpo, a transmitir impulsos nerviosos y a que el cuerpo est&eacute; hidratado.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Pero solo necesitamos una cantidad espec&iacute;fica para que queden cubiertas todas estas necesidades. En concreto, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) recomienda para la poblaci&oacute;n sana adulta unos cinco gramos al d&iacute;a, lo que equivale a una cucharada peque&ntilde;a de postre, o de dos gramos de sodio al d&iacute;a. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&iquest;Qu&eacute; ocurre si consumimos m&aacute;s sal de la que necesitamos? En algunos casos, un consumo en exceso puede tener repercusiones en nuestra salud y afectar a los ri&ntilde;ones, que son los que regulan el sodio en sangre y mantienen el equilibrio del sodio que almacenamos. Los ri&ntilde;ones no pueden eliminar el exceso de sal y, por tanto, esta se acumula en la sangre, lo que provoca que el coraz&oacute;n tenga que trabajar m&aacute;s para moverla y, en consecuencia, se eleva la presi&oacute;n y puede terminar provocando </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/hipertension-sal-consumo_1_10556388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">hipertensi&oacute;n arterial</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, una afecci&oacute;n com&uacute;n y grave relacionada con muchas de las </span><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1889183717301058?casa_token=-nTFt-gLHzMAAAAA:SI_y_p7IfgIZpQkRJjRpbm7RnMMVH4RNmPM1sIEUnAOdMlugvgBCOeldBXgrkALVLQgcrNPj8NI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">enfermedades cardiovasculares</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> como infartos cerebrales y cardiacos.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Siete sencillos gestos que nos ayudar&aacute;n a reducir el consumo de sal</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Reducir el consumo de sal es uno de los mejores cambios que podemos hacer en nuestra alimentaci&oacute;n para disminuir el riesgo de hipertensi&oacute;n arterial. Hay algunos estudios como este publicado en </span><a href="https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2811931" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Journal of the American Medical Association</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> (JAMA) que aseguran las personas que siguen una dieta baja en sal durante solo una semana pueden experimentar una reducci&oacute;n significativa de la presi&oacute;n arterial en comparaci&oacute;n con una dieta alta en sal. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Aunque el refr&aacute;n dice que &ldquo;sin sal, todo sabe mal&rdquo;, y pueda resultar todo un desaf&iacute;o reducir la cantidad de este ingrediente de nuestra dieta, </span><a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/salt-reduction" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">la OMS</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> nos ayuda con algunas recomendaciones:</span>
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Priorizar el consumo de alimentos frescos y m&iacute;nimamente procesados: frutas y verduras tienen un contenido reducido de sodio. La preparaci&oacute;n de platos con alimentos frescos sin procesar nos permite controlar la cantidad de sal que decidimos a&ntilde;adir a nuestras comidas.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">A la hora de hacer la compra elegir aquellos productos bajos en sodio, en concreto menos de 120 mg/100 gramos de sodio. Debemos tener presente que, para calcular el contenido de sal de un alimento hay que multiplicar por 2,5 los gramos de sodio que indica la etiqueta. Por tanto, un alimento con 0,19 gramos de sodio por 100 gramos tiene 0,45 gramos por 100 gramos de sal. Y para saber si esta cantidad es mucho o no, en general se considera que un alimento contiene mucha sal si aporta 1,25 gramos por cada 100 gramos; en cambio, un producto bajo en sal no tiene m&aacute;s de 0,12 gramos por 100 gramos de producto; uno muy bajo en sal est&aacute; en los 0,04 gramos por 100 gramos y uno sin sal en no m&aacute;s de 0,0005 gramos por 100 gramos. </span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Cuando cocinamos, no a&ntilde;adir nada de sal ni sodio y, si lo hacemos, que la cantidad sea m&iacute;nima. Nos ayudar&aacute; tambi&eacute;n no a&ntilde;adir la sal mientras estemos elaborando la receta sino cuando ya est&eacute; terminada. </span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Para dar sabor a los platos podemos sustituir la sal por hierbas y especias (albahaca, or&eacute;gano, perejil, romero, c&uacute;rcuma, jengibre), as&iacute; como lim&oacute;n o vinagre y vegetales de sabores fuertes como el ajo o la cebolla, que nos ayudar&aacute;n a enriquecer las recetas sin tener que recurrir al salero. Los </span><a href="https://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/salt-and-sodium/take-action-on-salt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">c&iacute;tricos y el sodio</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> activan los mismos sensores gustativos, por tanto, nos ayudar&aacute;n a tener que usar menos sodio si los combinamos. </span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Restringir el uso de salsas, aderezos y productos instant&aacute;neos comerciales: la salsa de soja, el k&eacute;tchup, la mostaza y los aderezos para ensaladas suelen contener niveles altos de sodio. Si no queremos prescindir de ellos, deberemos buscar las versiones reducidas en sodio o bajas en sodio.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Limitar el consumo de alimentos procesados: estos alimentos y los ultraprocesados son los que m&aacute;s sal aportan y, por tanto, de los que tenemos que reducir su consumo. Si bien el 20% de la sal que ingerimos la a&ntilde;adimos durante el cocinado, el 80% proviene de alimentos procesados, lo que suele denominarse </span><a href="https://www.seen.es/ModulGEX/workspace/publico/modulos/web/docs/apartados/1088/150420_103946_9241185157.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">sal oculta</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, especialmente de fiambres, pan, quesos y platos preparados. De la sal oculta, solo el 8-10% est&aacute; presente de forma natural en los alimentos, la otra se a&ntilde;ade durante el proceso de elaboraci&oacute;n.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Retirar el salero de la mesa: por obvio que parezca, debemos tratar de resistirnos a la tentaci&oacute;n de agregar sal adicional; cuantas menos tentaciones tengamos, mejor. Cocinar en casa nos brinda m&aacute;s control sobre la cantidad de sal que agregamos a los alimentos. </span></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Aunque estemos acostumbrados a cierta cantidad de sal en los alimentos, la percepci&oacute;n y aprendizaje de lo salado se puede educar y podemos acostumbrarnos a consumir menos. Para ello, podemos ir reduciendo poco a poco la sal que usamos habitualmente para cocinar y nuestro paladar se ir&aacute; acostumbrando, ya que la percepci&oacute;n es variable y la podemos modificar. Educar nuestras papilas gustativas nos ayudar&aacute; a diferenciar otro tipo de sabores y nos costar&aacute; menos comer un poco m&aacute;s sin sal.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>MCH/CRM</em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/reducir-consumo-sal-comida_1_11267953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Apr 2024 09:13:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo reducir el uso y el consumo de sal sin que los platos queden sosos: siete trucos de cocina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sal,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy hipertenso, ¿qué hago con la sal?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hipertension-sal-consumo_1_10568879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb5c93ab-869c-42fb-bc0e-283c363cde52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy hipertenso, ¿qué hago con la sal?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una forma de reducir la cantidad de sal en la dieta es mantener el salero lejos de la mesa y de las cocinas, aunque buena parte del sodio que consumimos procede de alimentos procesados.</p></div><p class="article-text">
        La sal es esencial para nuestro cuerpo y para muchas funciones. Pero es de sobra conocida tambi&eacute;n la relaci&oacute;n entre el consumo de sodio y la hipertensi&oacute;n, ya que una ingesta elevada puede afectar de manera negativa al control de la hipertensi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los adultos, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) recomienda, en condiciones normales, consumir <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/salt-reduction#:~:text=Para%20los%20adultos%3A%20la%20OMS,sal%20por%20d%C3%ADa%20(1)." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos de cinco gramos</a> &mdash;un poco menos de una cucharada peque&ntilde;a de caf&eacute;&mdash; de sal al d&iacute;a. Por ejemplo, en Espa&ntilde;a, la ingesta de sal supera con creces esta recomendaci&oacute;n. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sostiene que una ingesta de cinco gramos al d&iacute;a es suficiente para satisfacer nuestras necesidades.
    </p><p class="article-text">
        Pero los datos publicados de la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (AESAN) sobre el consumo de sal en los espa&ntilde;oles indican que se ingiere <a href="https://plancuidatemas.aesan.gob.es/PLAN_CUIDATE/conocelasal/por-que-necesitamos-la-sal.htm#:~:text=En%20Espa%C3%B1a%2C%20los%20datos%20actuales,muy%20superior%20a%20la%20recomendada." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">9,8 gramos de sal al d&iacute;a</a>, casi el doble de lo recomendado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La OMS publicaba en marzo de este a&ntilde;o el primer <a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789240069985" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Informe mundial sobre la reducci&oacute;n de la ingesta de sodio</em></a>, en el que advierte de las consecuencias que tiene para la salud el consumo descontrolado de sal. Por ello trabaja para crear conciencia y reducir la ingesta mundial de sodio en un 30% para el a&ntilde;o 2025.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo aumenta la sal la presi&oacute;n arterial?</h2><p class="article-text">
        Hay varios mecanismos que vinculan el alto consumo de sal con la hipertensi&oacute;n. Uno de ellos es la retenci&oacute;n de agua, es decir, que a mayor ingesta de sal aumenta la retenci&oacute;n de agua, lo que provoca una expansi&oacute;n en las paredes de los vasos sangu&iacute;neos que eleva la presi&oacute;n arterial y provoca un aumento del gasto card&iacute;aco.
    </p><p class="article-text">
        Si, por desgracia, ya tenemos una presi&oacute;n arterial alta e hipertensi&oacute;n, es decir, nuestros niveles est&aacute;n por encima de 140 mmHg y 90 mmHg, el consumo de sal aumenta a&uacute;n m&aacute;s esta presi&oacute;n, lo que se asocia a un mayor riesgo de enfermedades card&iacute;acas, accidentes cerebrovasculares y enfermedades renales.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, la hipertensi&oacute;n no aparece como consecuencia de ninguna enfermedad, sino que acostumbra a ser m&aacute;s bien un problema al que nos exponemos por predisposici&oacute;n familiar y factores como el sedentarismo, el sobrepeso y el consumo de mucha sal.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, reducir el consumo de sal es una de las formas m&aacute;s sencillas de reducir tambi&eacute;n la presi&oacute;n arterial. Se estima que una reducci&oacute;n en el consumo de <a href="https://www.actiononsalt.org.uk/salthealth/factsheets/pressure/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sal de diez gramos por d&iacute;a a seis gramos</a> disminuir&iacute;a en un 16% las muertes por accidentes cerebrovasculares y un 12% las provocadas por enfermedades coronarias.
    </p><p class="article-text">
        Se ha demostrado tambi&eacute;n que <a href="https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD004937.pub2/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una reducci&oacute;n de aproximadamente 1,75 gramos de sodio</a> por d&iacute;a se asocia con un descenso medio de la presi&oacute;n arterial de 5,4/2,8 mmHg en personas con hipertensi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos efectos pueden no ser los mismos para todos, ya que depende de factores como la presi&oacute;n arterial de cada individuo, el nivel de consumo de sal, la gen&eacute;tica o el uso de medicamentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La relación entre el consumo de sodio y la hipertensión."
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            <span class="title">
                La relación entre el consumo de sodio y la hipertensión.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos reducir el consumo de sal</h2><p class="article-text">
        Una de las formas m&aacute;s f&aacute;ciles de reducir los niveles de sal que consumimos es <strong>no a&ntilde;adir m&aacute;s a la hora de cocinar y alejar el salero</strong> de la mesa. Pero, como advierte la dietista-nutricionista <a href="https://sarajimenezh.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Jim&eacute;nez</a>, &ldquo;la sal del salero no es la &uacute;nica culpable. De poco vale que la eliminemos si no se mejoran otros aspectos de la alimentaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la experta, &ldquo;la sal del salero solo representa el 15% de la sal que solemos consumir. Un 10% est&aacute; presente de forma natural en el alimento y el 75% proviene de la llamada 'sal oculta', es decir, la que tomamos sin darnos cuenta, la que est&aacute; en productos ultraprocesados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, a la hora de seguir una alimentaci&oacute;n si tenemos hipertensi&oacute;n, deberemos prestar atenci&oacute;n a otros aspectos como:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Priorizar alimentos fresco</strong>s que, en general, suelen tener una concentraci&oacute;n de sal m&aacute;s baja: frutas y verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales de calidad y semillas, que se puede completar con huevos, l&aacute;cteos, pescados y carnes de calidad.</li>
                                    <li><strong>Evitar los alimentos congelados, instant&aacute;neos, sopas de sobre, salsas, jugos, conservas</strong>, frutos secos salados, quesos (excepto el fresco), embutido, carnes ahumadas, precocinados, curadas o deshidratadas, y la pasteler&iacute;a envasada o industrial, snacks, refrescos y alcohol. &ldquo;El pan tambi&eacute;n es un alimento que se debe eliminar &mdash;excepto el pan sin sal&mdash; porque es uno de los alimentos que m&aacute;s cantidad de sal nos aporta&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez.</li>
                                    <li>A la hora de cocinar <strong>optar sobre todo por m&eacute;todos como la cocci&oacute;n al vapor</strong>, a la plancha o en estofado ya que conservan mejor el sabor y, por tanto, evitamos que la comida sea ins&iacute;pida. Al hervir la verdura, evitaremos hacerlo en exceso, entre 15 y 20 minutos son suficientes. Podemos usar tambi&eacute;n aceites con gusto o perfumados con or&eacute;gano o ajo y especias y hierbas arom&aacute;ticas.&nbsp;</li>
                                    <li><a href="https://journals.lww.com/co-lipidology/Abstract/2014/02000/Health_effects_of_sodium_and_potassium_in_humans.12.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sustituir la sal de sodio por sal de potasio</a>: se ha demostrado que reducir la primera y aumentar el consumo de la segunda puede disminuir la presi&oacute;n arterial y mejorar la salud f&iacute;sica general. Los alimentos ricos en potasio incluyen frutos secos como pasas, lentejas, patatas, espinacas, br&oacute;coli, aguacates y pl&aacute;tanos. Tambi&eacute;n podemos usar especias a la hora de cocinar. &ldquo;Existen infinidad de ellas que le dan un toque de sabor muy bueno a las comidas&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n &ldquo;es interesante tener en cuenta la <a href="https://www.eldiario.es/era/dieta-dash-manera-comer-disenada-prevenir-hipertension_1_9839016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta DASH</a>, una dieta saludable baja en sal, sobre todo en personas con tensi&oacute;n alta porque se prioriza mucho el consumo de frutas, verduras, legumbres, frutos secos naturales, cereales integrales de calidad, entre otros&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez, que matiza que, para que funcione, no solo debemos tener en cuenta lo que comemos o dejamos de comer, sino que debemos poner atenci&oacute;n a la pr&aacute;ctica de ejercicio f&iacute;sico.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; nos dicen las etiquetas y c&oacute;mo debemos interpretarlas</h2><p class="article-text">
        Uno de los problemas a la hora de interpretar las etiquetas es que solemos considerar que son la misma cosa la sal y el sodio. Pero, como advierte la Sociedad Europea de Cardiolog&iacute;a (<a href="https://www.escardio.org/Journals/E-Journal-of-Cardiology-Practice/Volume-22/salt-and-hypertension-current-views" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ESC</a>), no son lo mismo. La sal es un compuesto qu&iacute;mico formado por sodio y cloruro, mientras que el sodio es un mineral y uno de los componentes qu&iacute;micos que componen la sal.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, podemos afirmar que el contenido en sal de un alimento a otro puede variar mucho. Adem&aacute;s, la mayor parte de la sal que comemos est&aacute; oculta en los alimentos que compramos y a la vez productos similares pueden variar de forma dr&aacute;stica en la cantidad de sal que contienen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consultar la <a href="https://plancuidatemas.aesan.gob.es/PLAN_CUIDATE/conocelasal/el-etiquetado.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informaci&oacute;n nutricional</a> nos sirve para ver si tienen un contenido bajo (0,25 gramos de sal por menos de 100 gramos) &mdash;son los m&aacute;s recomendables&mdash;, medio (0,25-1,25 gramos de sal por 100 gramos) o alto (1,25 gramos de sal o m&aacute;s por 100 gramos).
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde nos sirve tener clara la distinci&oacute;n entre sal y sodio, ya que en las etiquetas vienen los gramos de sodio, que tendremos que multiplicar por 2,5 para saber la cantidad de sal que contienen. As&iacute;, si un alimento contiene 0,19 gramos de sodio por 100 gramos, tiene de contenido de sal 0,475 gramos, que ser&iacute;a un contenido medio de sal.
    </p><p class="article-text">
        Un producto <strong>bajo en sal</strong> no tiene m&aacute;s de 0,12 gramos por 100 gramos de producto, mientras que uno <strong>muy bajo en sodio </strong>est&aacute; en los 0,04 gramos por 100 gramos y uno <strong>sin sal</strong> en no m&aacute;s de 0,0005 gramos por 100 gramos.
    </p><p class="article-text">
        Como advierte la Sociedad Espa&ntilde;ola de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n (SEEN), la cantidad <a href="https://www.seen.es/modulgex/workspace/publico/modulos/web/docs/apartados/1088/150420_103946_9241185157.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de sal que consumimos est&aacute; relacionada con la cantidad de alimento que ingerimos.</a> As&iacute;, no siempre ser&aacute;n los alimentos con mayor contenido los que nos aportar&aacute;n m&aacute;s cantidad de sal, ya que, si tomamos mucha cantidad de un alimento con cantidad media de sal, al final acabaremos ingiriendo mucha sal. Pero si comemos dos o tres aceitunas, muy altas en sal, la cantidad de sodio puede que no sea excesiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hipertension-sal-consumo_1_10568879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Oct 2023 10:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy hipertenso, ¿qué hago con la sal?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,alimentación sana,alimentación saludable,hipertensión,Sal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La salsa de soja, riesgos y beneficios para la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/salsa-soja-riesgos-beneficios-salud_1_9310128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8199c046-d761-4205-8e40-c6211ab4506c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La salsa de soja, riesgos y beneficios para la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La salsa de soja se ha incorporado con gran éxito a la cocina en los últimos años.</p></div><p class="article-text">
        La<strong> salsa de soja</strong> es una de las m&aacute;s importantes &ldquo;incorporaciones&rdquo; de la cocina occidental en los &uacute;ltimos lustros. Este producto lleg&oacute; sobre todo de la mano del sushi y otras comidas japonesas, y poco a poco ha ido abri&eacute;ndose camino en diferentes platos y recetas.
    </p><p class="article-text">
        Su origen se remonta a la China de <strong>hace m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os</strong>. Fue llevada a Jap&oacute;n en el siglo XIII y en los &uacute;ltimos tiempos se difundi&oacute; en Occidente, al mismo tiempo que la soja en otras formas tambi&eacute;n comenzaba a ser valorada como alimento para humanos.
    </p><p class="article-text">
         A menudo se habla de los beneficios pero tambi&eacute;n de los <strong>posibles riesgos y perjuicios</strong> para la salud, tanto de la soja en general como de la salsa de soja en particular. &iquest;Qu&eacute; hay de cierto en esto? &iquest;Implica el consumo de salsa de soja problemas para la salud?
    </p><h3 class="article-text">Tipos de salsas de soja</h3><p class="article-text">
        Ante todo, conviene hacer un peque&ntilde;o repaso por la conformaci&oacute;n y los distintos tipos de salsas de soja que existen. Los <strong>ingredientes tradicionales</strong> de la salsa de soja son cuatro: granos de soja, trigo, agua y sal.
    </p><p class="article-text">
        Para elaborarla, el primer paso consiste en la fermentaci&oacute;n de la soja y el trigo tostado y partido. Despu&eacute;s de algunos d&iacute;as hay que a&ntilde;adir el agua y la sal, y luego se deja reposar la mezcla (aunque es necesario removerla cada ciertos per&iacute;odos) durante un lapso de <strong>entre un a&ntilde;o y un a&ntilde;o y medio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de ese proceso es una pasta que luego se deposita en bolsas de tela, las cuales se prensan para extraer el l&iacute;quido. Despu&eacute;s se calienta ese l&iacute;quido para quitarle la espuma y, de ese modo, &ldquo;purificarlo&rdquo;. El resultado es la salsa de soja.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un proceso largo y, en consecuencia, costoso. Por eso, la industria ha hallado formas de elaborar una salsa de soja de un modo m&aacute;s expeditivo, lo que permite comercializarla a precios m&aacute;s bajos. Esta es una de las principales razones de la <strong>diversidad de precios</strong> de las salsas ofrecidas en las tiendas y supermercados.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que la salsa de soja industrial incluye, desde luego, variados ingredientes que no forman parte de la receta tradicional. Son un producto ultraprocesado, que contiene sustancias como <strong>harinas hidrolizadas, colorantes, endulzantes</strong>, extracto de malta o glutamato de sodio.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n incluyen cantidades de sal muy elevadas, y por ende tambi&eacute;n de sodio. En este punto radica uno de los principales riesgos derivados del consumo de estas salsas de soja de producci&oacute;n industrial.
    </p><h3 class="article-text">Exceso de sal y sodio, un aut&eacute;ntico problema</h3><p class="article-text">
        Una cucharada de salsa de soja representa unos 15 gramos, lo que equivale a unos 0,85 gramos de sodio. La recomendaci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y dem&aacute;s organismos es no consumir m&aacute;s de 2 gramos de sodio por d&iacute;a. Por lo tanto, apenas una cucharada de salsa de soja equivale a <strong>m&aacute;s del 40%</strong> de ese consumo m&aacute;ximo sugerido.
    </p><p class="article-text">
        A partir de estos datos, es importante <strong>evitar un consumo excesivo</strong> de salsa de soja. Sobre todo de los productos de calidad m&aacute;s baja, que en general coinciden, como es habitual, con los m&aacute;s baratos. En cualquier caso, conviene leer el etiquetado con atenci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Puede la salsa de soja aumentar el riesgo de c&aacute;ncer?</h3><p class="article-text">
        Uno de los supuestos riesgos &ndash;y de los que m&aacute;s se ha hablado&ndash; del consumo de la soja se refiere al supuesto aumento en las probabilidades de padecer <strong>c&aacute;ncer de mama</strong>, en el caso de las mujeres, y c&aacute;ncer de pr&oacute;stata, en el de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la Sociedad Estadounidense contra el C&aacute;ncer (SEC) ha se&ntilde;alado que esa creencia <strong>carece de evidencia cient&iacute;fica</strong>. Se&ntilde;ala que algunos malentendidos se derivan del hecho de que, en ciertos estudios, los roedores expuestos a dosis altas de isoflavonas &ndash;un componente de la soja&ndash; s&iacute; mostraron una mayor tendencia a padecer c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios en humanos ofrecen resultados diferentes. Al parecer, apunta el organismo, las personas procesamos las isoflavonas de manera diferente que los roedores. Y adem&aacute;s, en las pruebas con estos animales, la cantidades suministradas fueron muy elevadas.
    </p><p class="article-text">
        Estudios recientes confirman estas presunciones. Las conclusiones de un trabajo publicado hace m&aacute;s de un a&ntilde;o por cient&iacute;ficos japoneses afirman que &ldquo;los alimentos de soja fermentados no se asociaron con el c&aacute;ncer de mama en general&rdquo;, y &ldquo;pueden estar asociados con un <strong>menor riesgo</strong> de c&aacute;ncer de mama no localizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n anterior tambi&eacute;n hab&iacute;a hallado un riesgo m&aacute;s bajo de c&aacute;ncer de mama en mujeres que consum&iacute;an soja e isoflavonas de forma moderada, y suger&iacute;a que estos productos podr&iacute;an tener un <strong>&ldquo;efecto protector</strong>&rdquo;contra esa enfermedad. Y tambi&eacute;n podr&iacute;a proteger del riesgo de reincidencia a mujeres que ya han atravesado ese mal.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, otro estudio &ndash;realizado por cient&iacute;ficos de China y publicado en 2013&ndash; enfatiza que la tendencia creciente de los casos de c&aacute;ncer de mama en ese pa&iacute;s podr&iacute;a deberse a que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los <strong>estilos diet&eacute;ticos tradicionales han cedido terreno</strong> a h&aacute;bitos alimenticios m&aacute;s &ldquo;occidentalizados&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; beneficios tiene la salsa de soja?</h3><p class="article-text">
        Por datos como esos, la SEC asegura que &ldquo;las evidencias no indican que exista alg&uacute;n peligro para las personas resultante de comer soja, y los <strong>beneficios para la salud parecen superar cualquier riesgo potencial</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son esos beneficios? Las isoflavonas son fitonutrientes esenciales y funcionan como poderosos <strong>antioxidantes naturales</strong>, que entre otros efectos retrasan el envejecimiento del tejido celular.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s la soja &ndash;y en concreto la salsa&ndash; es una fuente de prote&iacute;na vegetal de alto valor biol&oacute;gico, su aporte de grasas y calor&iacute;as es muy bajo, <strong>contiene calcio</strong> y algunos estudios han demostrado que contribuye a la reducci&oacute;n del colesterol LDL, el llamado &ldquo;colesterol malo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a&uacute;n: los microorganismos incluidos en la salsa de soja, al tratarse esta de un producto fermentado, protegen y enriquecen la flora intestinal. Y todo esto se suma, por supuesto, a la posibilidad de gozar de una <strong>salsa deliciosa</strong>, que potencia los sabores de los dem&aacute;s alimentos.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, siempre que sea en una cantidad moderada y, si es posible, de un producto de calidad, la salsa de soja es un aporte positivo para aquellos platos con los cuales se pueda combinar.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/salsa-soja-riesgos-beneficios-salud_1_9310128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2022 01:16:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La salsa de soja, riesgos y beneficios para la salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Sal,salsa de soja,riesgos,beneficios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los alimentos que mejor ayudan a mantener baja la presión arterial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/son-alimentos-mejor-ayudan-mantener-baja-presion-arterial_1_9087511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ec49d25-7fbb-4dda-acb1-7c6b945ba672_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos son los alimentos que mejor ayudan a mantener baja la presión arterial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Consejos para mantener una correcta tensión arterial.</p></div><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n arterial mide e<strong>l volumen de sangre que tiene nuestro sistema circulatorio</strong>, si dicho volumen tiende a ser elevado por circunstancias gen&eacute;ticas o por abuso de determinadas sustancias, el coraz&oacute;n sufre un desgaste mayor que cuando el volumen es bajo. Tambi&eacute;n las arterias sufrir&aacute;n m&aacute;s, as&iacute; como aumentar&aacute; el riesgo de formar ateromas (tapones de grasa).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A las personas con una tensi&oacute;n arterial alta se las llama hipertensas, mientras que a las personas con una presi&oacute;n arterial baja se las conoce como&nbsp;hipotensas, y tienden a mostrar m&aacute;s cansancio que las hipertensas, si bien disminuye en ellas mucho el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Alimentos no recomendados para hipertensos</h3><p class="article-text">
        En el volumen de sangre en el sistema, adem&aacute;s de la&nbsp;<strong>predisposici&oacute;n gen&eacute;tica</strong>, intervienen tanto las sustancias que lo aumentan como otras que lo que hacen es disminuir la capacidad del sistema de contener dicho volumen. La&nbsp;sal&nbsp;es un ejemplo, puesto que el sodio interviene en la regulaci&oacute;n aumentando la cantidad de l&iacute;quido corporal, al contrario que el potasio, que permite la diuresis y neutraliza la acci&oacute;n del sodio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los especialistas recomiendan no a&ntilde;adir sal a los alimentos. Los alimentos frescos suelen tener una concentraci&oacute;n de sal mucho m&aacute;s baja que los preelaborados o precocinados, siendo los&nbsp;<strong>alimentos m&aacute;s ricos en sal los siguientes</strong>:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>cubitos de caldo</li>
                                    <li>sopas comerciales</li>
                                    <li>panceta</li>
                                    <li>pizzas</li>
                                    <li>precocinados (croquetas, empanadas&hellip;)</li>
                                    <li>queso azul</li>
                                    <li>ketchup</li>
                                    <li>jam&oacute;n serrano</li>
                                    <li>aceitunas</li>
                                    <li>jam&oacute;n cocido</li>
                                    <li>algunos quesos </li>
                                    <li>patas fritas de paquete</li>
                                    <li>frutos secos tostados y salados</li>
                                    <li>embutidos</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por otro lado, sustancias como la&nbsp;<strong>cafe&iacute;na, la te&iacute;na o el alcohol et&iacute;lico&nbsp;</strong>de los licores son vasoconstrictores, es decir que tienden a contraer las arterias y vasos, contribuyendo a una subida de la presi&oacute;n arterial, por lo que en personas con tendencia a la hipertensi&oacute;n se recomienda moderar su consumo o directamente prescindir de ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y lo mismo sucede con las&nbsp;<strong>carnes rojas</strong>, que presentan la mioglobina, con efectos inflamatorios sobre las arterias, al igual que los aceites de semilla como el de girasol o de lino, que no se recomiendan para hipertensos. Tampoco es recomendable el consumo de dulces y productos ricos en az&uacute;car, ya que los picos gluc&eacute;micos (az&uacute;car en sangre) tienen efectos inflamatorios.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Diez alimentos para mantener la tensi&oacute;n arterial en su sitio</h3><p class="article-text">
        Existen algunas dietas para personas hipertensas destinadas a contener los niveles de presi&oacute;n arterial dentro de lo saludable. Tal es el caso de la dieta Enfoques Diet&eacute;ticos para Detener la Hipertensi&oacute;n (DASH, por sus siglas en ingl&eacute;s), pero bien valdr&iacute;a para el mismo prop&oacute;sito la <strong>dieta mediterr&aacute;nea</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, el alcaucil&nbsp;es un alimento muy interesante, tanto por la cantidad de fibra que contiene el &iacute;ndice gluc&eacute;mico, como por sus propiedades diur&eacute;ticas, que nos hacen perder l&iacute;quido, rebajando la tensi&oacute;n, as&iacute; como por estimular la secreci&oacute;n de sales biliares que digieren mejor las grasas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En similares circunstancias se encuentra el&nbsp;<strong>apio</strong>, rico en sustancias anti inflamatorias, as&iacute; como en virtudes diur&eacute;ticas, especialmente su ra&iacute;z. Tambi&eacute;n cabe contabilizar en este apartado a los&nbsp;<strong>esp&aacute;rragos</strong>&nbsp;hervidos y servidos sin sal, pero no los de conserva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los alimentos que aportan potasio para equilibrar los niveles de sodio, est&aacute;n sin duda la banana y la palta&nbsp;que adem&aacute;s tienen virtudes moderadoras de las tasas de az&uacute;car en sangre y grasas con efectos anti inflamatorios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro alimento interesante son&nbsp;<strong>los c&iacute;tricos</strong>, en especial la naranja por su aporte en&nbsp;hesperidina, un potente anti inflamatorio, y el lim&oacute;n, por sus virtudes diur&eacute;ticas y el aporte de vitamina C. Adem&aacute;s presentan altos niveles de fibras solubles que moderan las tasas de az&uacute;car en sangre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n&nbsp;<strong>las frutas&nbsp;</strong>como las peras destacan por su poder diur&eacute;tico, que nos ayuda a eliminar l&iacute;quidos y el exceso de sodio. Y virtudes similares se pueden atribuir al&nbsp;<strong>tomate</strong>, que suma las virtudes anti inflamatorias del&nbsp;licopeno, as&iacute; como al pimiento rojo, tambi&eacute;n rico en esta sustancia, en potasio y en vitamina C.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otro orden cabe incluir&nbsp;<strong>al ajo&nbsp;y la cebolla</strong>,&nbsp;que destacan por poseer sustancias como la aliina/alicina, con propiedades hipoglucemiantes, reductoras del colesterol de baja densidad LDL y antioxidantes as&iacute; como anti inflamatorias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y como no hay mejor antioxidante y anti inflamatorio que el&nbsp;<strong>aceite de oliva</strong>,&nbsp;merced al &aacute;cido oleico pero tambi&eacute;n al&nbsp;hiroxitirosol, sin duda deber&aacute; ali&ntilde;ar los alimentos de nuestros platos si somos hipertensos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a carnes, el pescado azul, en especial&nbsp;<strong>las sardinas</strong>&nbsp;(evitarlas en conserva) en escabeche o asadas por nosotros mismos, siempre que tengan el m&iacute;nimo de sal, son recomendables por su buen balance de &aacute;cidos grasos&nbsp;omega 3/6, con gran poder anti inflamatorio. Tambi&eacute;n se puede a&ntilde;adir el&nbsp;<strong>salm&oacute;n fresco</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuando a los frutos secos crudos y sin sal, en especial<strong>&nbsp;nueces, avellanas y almendras</strong>&nbsp;son ricas en &aacute;cidos grasos omega 3, lo que favorece su poder anti inflamatorio. Evitar los tostados y eliminar los salados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>J.S.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/son-alimentos-mejor-ayudan-mantener-baja-presion-arterial_1_9087511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jun 2022 17:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos son los alimentos que mejor ayudan a mantener baja la presión arterial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,presión arterial,Sal,hipertensión]]></media:keywords>
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