<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - escribir]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/escribir/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - escribir]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1040818/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Aprender a repetirse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aprender-repetirse_129_10025786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08b51d1d-3314-450d-94c0-c32e52842f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tamara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al reflexionar sobre los modos de cocinar y de amar, la autora reivindica la satisfacción que dan los rituales y las tradiciones, que "viene de la libertad que da liberarse de la obligación de ser novedad en un mundo donde lo nuevo parece ser lo único que importa". </p></div><p class="article-text">
        Recordaba que la pel&iacute;cula <em>Julie and Julia</em> (<strong>Nora Ephron</strong>, 2009) me hab&iacute;a gustado mucho, pero no recordaba tanto por qu&eacute;, o quiz&aacute;s cuando la vi por primera vez me entusiasm&oacute; por razones distintas que las que se me ocurrieron la semana pasada cuando volv&iacute; a verla en un avi&oacute;n. Lo que m&aacute;s presente ten&iacute;a en la memoria era el modo en que est&aacute; filmada la comida, contada por una persona que la disfruta, que la retrata como solo se puede retratar lo que se ama. Pero quiz&aacute;s porque cuando la vi en el cine ten&iacute;a otra edad es que no registr&eacute; algunas de las cuestiones que esta vez me llamaron m&aacute;s la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Julie and Julia </em>cuenta dos historias en un montaje paralelo: la de <strong>Julia Child</strong> (<strong>Meryl Streep</strong>), una suerte de Do&ntilde;a Petrona gringa que llev&oacute; la gastronom&iacute;a francesa a las cocinas de las amas de casa &ldquo;sin tiempo y sin sirvientes&rdquo;, y la de <strong>Julie Powell</strong> (<strong>Amy Adams</strong>), una chica que pas&oacute; de promesa literaria de su universidad a treinta&ntilde;era frustrada en un trabajo burocr&aacute;tico. En un intento por salir de la meseta emocional, Julie decide empezar un blog con una premisa muy concreta: cocinar todas las recetas del libro m&aacute;s famoso de Julia Child en el lapso de un a&ntilde;o y no morir en el intento. Mientras la pel&iacute;cula nos muestra c&oacute;mo fue que Julia Child se meti&oacute; en los hogares de los estadounidenses, vemos a Julie entrar en una especie de obsesi&oacute;n. Tiene que hacer todas las recetas, incluyendo las langostas que van vivas a la olla, el pato que se compra entero y se corta en casa y una secci&oacute;n de &aacute;spics que ninguna persona deber&iacute;a haber vuelto a tocar despu&eacute;s de 1970. Tiene que hacerlas, adem&aacute;s, tal cual como Julia las hac&iacute;a: los mismos caldos, las mismas salsas untuosas, las mismas cantidades de manteca. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora que soy grande y que yo tambi&eacute;n quiero dedicarme a escribir (me dedico, te&oacute;ricamente, pero es una de esas profesiones en las que no se abandona nunca la sensaci&oacute;n de ser aspirante, o a m&iacute; no me ha tocado todav&iacute;a) vi en la pel&iacute;cula un tema que antes no hab&iacute;a le&iacute;do. Julie insiste en la disciplina, insiste en la copia exacta: insiste, textualmente, en que lo m&aacute;s importante que Julia le ense&ntilde;&oacute; fue a cocinar. No a inventar recetas: a cocinar, a hacer lo que otro ya prob&oacute; y sabe que funciona. A diferencia de lo que se supone que es el punto de escribir, cocinar no se trata de hacer cosas nuevas todas las veces: muchas veces se trata de hacer exactamente lo mismo. Que la receta salga igual a como le sali&oacute; a su autor, que salga igual a la foto del libro, que salga igual todas las veces que el restaurante la sirve; llegar todas las veces al cierre, me dice una amiga cocinera, a la misma hora y con las mismas tareas terminadas. Julie estaba en un momento en el que no pod&iacute;a escribir nada: no hab&iacute;a nada que ella pudiera crear, ninguna cosa a la que pudiera dar nacimiento desde cero. Lo que la sac&oacute; de ese estado en un sentido fue probar con algo distinto: seguir reglas, una rutina, una inmersi&oacute;n en la mismidad y en el abandono total y absoluto de la pretensi&oacute;n de originalidad. Pienso que la satisfacci&oacute;n que dan los rituales y las tradiciones viene de la libertad que da liberarse de la obligaci&oacute;n de ser novedad en un mundo donde lo nuevo parece ser lo &uacute;nico que importa, borrar la propia subjetividad en una &eacute;poca en la que lo &uacute;nico valioso es lo que se puede firmar. 
    </p><p class="article-text">
        Es gracioso: para <strong>Simone de Beauvoir</strong>, parte de lo opresivo de las tareas del hogar &mdash;aunque rescata que la cocina puede tener un componente creativo&mdash; es el hecho de que no dejan una obra permanente, que todos los d&iacute;as hay que hacerlas todas de vuelta. Entiendo a lo que va y tiene toda la raz&oacute;n, pero lo que a m&iacute; &mdash;y supongo que a Nora Ephron tambi&eacute;n&mdash; me resulta liberador de cocinar no es la parte creativa: es juntamente que se trata de otra cosa, de hacerse parte de una tradici&oacute;n y de algo que se ha hecho pero que tiene valor igual, que no deriva su importancia &uacute;nicamente de su inexistencia previa. Por supuesto que los grandes cocineros pueden crear recetas emblem&aacute;ticas, pero ni cocinar en casa ni cocinar profesionalmente consiste s&oacute;lo en la invenci&oacute;n: la manteca no necesita ser algo distinto de lo que es, es absolutamente perfecta como es. La cebolla hay que aprender a picarla de la manera que ya tenemos, la manera que te ense&ntilde;an en las escuelas de cocina: la humanidad ya lleg&oacute; a la c&uacute;spide en lo que respecta a picar cebolla, no hay nada que inventar y cualquier cosa que se te ocurra seguramente ser&aacute; peor, as&iacute; que lo mejor que se puede hacer es dejar de intentar distinguirse, aprender, sumarse a una cadena an&oacute;nima e infinita de personas que hacen lo mismo, de la misma forma, una y otra vez. Eso que para Simone de Beauvoir era la condena de S&iacute;sifo en el siglo XXI puede ser el nirvana, e incluso la subversi&oacute;n, la forma de salirse del imperativo individualista y abrirse a lo colectivo, a aquello de lo que no puedo vanagloriarme yo sola.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No hab&iacute;a prestado atenci&oacute;n, la primera vez que vi la pel&iacute;cula, al hecho de que tanto Julie como Julia tienen unos maridos espectaculares: tipos amorosos, dulces y divertidos que las apoyan en todo. Pienso que aprender a cocinar y aprender a vivir con alguien se parecen en esto: pasados los enamoramientos no se trata, yo creo, como dicen algunos gur&uacute;s del amor, de &ldquo;mantener la llama&rdquo; a trav&eacute;s de falsas novedades, disfraces de conejita y escapadas a la playa. Lo que hay que aprender a valorar, lo dif&iacute;cil, lo contracultural, es la repetici&oacute;n, como un actor de teatro que goza de decir el mismo texto todas las semanas con las mismas inflexiones, parando en las mismas marcas, llegando a los mismos lugares. A m&iacute;, personalmente, siempre me cost&oacute; todo esto: seguir recetas al pie de la letra, hacer los ejercicios de guitarra, sostener una pareja. Pero por eso mismo los intentos de hacerlo, los m&iacute;os y los de otras personas, me resultan tan conmovedores: la voluntad genuina de hacer las cosas bien sin inventar nada, tener que hacerlas una y otra vez porque no se acumulan, sino que se comen, se acaban. Es por eso que me repugna y me deserotiza el lenguaje de los proyectos para hablar de los amores. Lo interesante de la experiencia de querer a alguien, pienso yo, es que no es un proyecto, que no va a convertirse en algo distinto de lo que es, que hay que hacerlo de nuevo, igual, todos los d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aprender-repetirse_129_10025786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Mar 2023 03:07:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/08b51d1d-3314-450d-94c0-c32e52842f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="123632" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/08b51d1d-3314-450d-94c0-c32e52842f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="123632" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aprender a repetirse]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/08b51d1d-3314-450d-94c0-c32e52842f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cocinar,escribir,Simone de Beauvoir,Nora Ephron]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Páginas matutinas: los beneficios de escribir un poco cada día nada más levantarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/paginas-matutinas-beneficios-escribir-levantarse_1_9137142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d48049f0-ed0f-4157-8b5d-c907b977b5b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: StockSnap"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Surgió como una herramienta para despertar la creatividad. Escribir tres páginas cada mañana, antes de cualquier otra actividad, ¿qué efectos positivos tiene?</p></div><p class="article-text">
        Se conoce con el nombre de p&aacute;ginas matutinas a la pr&aacute;ctica de escribir todos los d&iacute;as, por la ma&ntilde;ana, nada m&aacute;s salir de la cama. La creadora del concepto fue l<strong>a escritora estadounidense Julia Cameron</strong>, quien en su libro <a href="https://juliacameronlive.com/basic-tools/morning-pages/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El camino del artista</a>&nbsp;(publicado en 1992, despu&eacute;s de circular durante a&ntilde;os en fotocopias y en ediciones artesanales confeccionadas por la propia autora), afirma que las p&aacute;ginas matutinas son una de las principales herramientas para la &ldquo;recuperaci&oacute;n de la creatividad&rdquo;. Sin embargo, sus beneficios no se limitan a superar el bloqueo creativo: hay muchos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En su libro, Cameron -quien escribi&oacute; novelas, poes&iacute;a y guiones, pero sobre todo <strong>se ha destacado en la ense&ntilde;anza de escritura creativa</strong>- define las p&aacute;ginas matutinas como &ldquo;simplemente tres p&aacute;ginas manuscritas de estricto <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Flujo_de_consciencia_(psicolog%C3%ADa)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flujo de consciencia</a>&rdquo;. Es decir, p&aacute;ginas en las cuales cada persona escribe lo que acude a su mente en ese momento, sin detenerse a pensar en el contenido, la forma, la correcci&oacute;n de la escritura, etc.
    </p><p class="article-text">
        Debido a eso, destaca la autora, las p&aacute;ginas matutinas no pueden hacerse mal. Son &ldquo;divagaciones diarias que no pretenden ser arte&rdquo;, ni tampoco &ldquo;escritura en un sentido literario&rdquo;. &ldquo;Las p&aacute;ginas est&aacute;n concebidas para que nos familiaricemos con el acto de mover la mano por el papel y <strong>volcar en &eacute;l todo aquello que te pasa por la cabeza</strong>, sea lo que sea -insiste Cameron-. Incluiremos todo, por nimio, tonto, est&uacute;pido o raro que pueda parecer&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Hacer catarsis por medio de la escritura</h3><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se logra al escribir estas p&aacute;ginas? Como explica la psic&oacute;loga Patricia Fag&uacute;ndez, especialista en terapia narrativa, lo que permite esta escritura es <strong>una especie de &ldquo;drenaje del cerebro&rdquo;</strong>. &ldquo;Es probable que si uno no tiene pr&aacute;ctica de escritura al principio cueste mucho y lleve tiempo&rdquo;, a&ntilde;ade esta especialista. Las primeras veces, puede que no surjan m&aacute;s que ideas del tipo: &ldquo;Qu&eacute; ganas de estar en la cama, tengo sue&ntilde;o, odio madrugar&rdquo;. O, m&aacute;s a&uacute;n, en alg&uacute;n caso podr&iacute;a ser necesario llenar las tres p&aacute;ginas repitiendo una misma frase: &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; escribir, no s&eacute; qu&eacute; escribir, no s&eacute; qu&eacute; escribir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero con el correr de los d&iacute;as y semanas, la escritura comienza a fluir&rdquo;, se&ntilde;ala Fag&uacute;ndez. Como enfatiza Cameron en su libro, &ldquo;con frecuencia las p&aacute;ginas matutinas son negativas, fragmentarias, autocompasivas, repetitivas, forzadas, infantiles, malhumoradas, sosas y hasta rid&iacute;culas. &iexcl;No importa!&rdquo;. Lo bueno es precisamente que <strong>todos esos elementos negativos se quedan en el papel</strong>, como si uno se los sacara de encima nada m&aacute;s levantarse. La escritura ayuda a sacar fuera ideas y sentimientos que pesan, permite liberarse de ellos: hacer catarsis.
    </p><p class="article-text">
        Dice Cameron que cuando la gente le pregunta para qu&eacute; sirve esta clase de escritura, ella responde: &ldquo;Para llegar al otro lado&rdquo;. La gente cree que se trata de una broma, pero la autora habla en serio: &ldquo;Las p&aacute;ginas matutinas nos llevan al otro lado: de nuestros miedos, de nuestra negatividad, de nuestros altibajos&rdquo;. Por eso Fag&uacute;ndez asegura que &ldquo;si comenzamos el d&iacute;a escribiendo y bajando todas nuestras ideas y pensamientos al papel, <strong>tendremos por delante un d&iacute;a m&aacute;s ligero</strong>&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Reglas de las p&aacute;ginas matutinas</h3><p class="article-text">
        En un sentido, esta pr&aacute;ctica se parece a llevar un diario, una actividad que tambi&eacute;n ofrece muchos beneficios. La diferencia es que las p&aacute;ginas matutinas implican algunas reglas que el diario no: <strong>hay que escribir todos los d&iacute;as</strong> -sin saltarse ninguno-, debe ser lo primero que se haga en el d&iacute;a, deben ser tres p&aacute;ginas -ni m&aacute;s ni menos-, escritas a mano -y no en la computadora-, que nadie las lea -ni siquiera la propia persona que las ha escrito- al menos hasta dos meses despu&eacute;s y se debe seguir el llamado flujo de la consciencia, es decir, escribir sin pensar en lo que se escribe, todo lo que a la persona se le ocurre.
    </p><p class="article-text">
        A la pr&aacute;ctica de volcar en el papel ese devenir de la consciencia <strong>se la llama escritura autom&aacute;tica</strong>. Andr&eacute; Breton y otros escritores surrealistas de la primera mitad del siglo XX propusieron que, a trav&eacute;s de esta t&eacute;cnica, es posible vencer la censura de la consciencia y es el inconsciente el que se plasma en la escritura. Fue debido a eso que interes&oacute; a psic&oacute;logos como Carl Jung, y all&iacute; reside una de las claves del efecto terap&eacute;utico de las p&aacute;ginas matutinas. Es por eso, tambi&eacute;n, que hay quienes apuntan que escribir p&aacute;ginas matutinas es una especie de meditaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de El camino del artista, Cameron public&oacute; una treintena de libros m&aacute;s -a raz&oacute;n de m&aacute;s de uno por a&ntilde;o- sobre temas relacionados con la escritura creativa y, en particular, <strong>c&oacute;mo vencer el bloqueo creativo</strong>, lo cual habla de su vigencia. Y muchas personas que han seguido sus preceptos dan fe de los efectos positivos de las p&aacute;ginas matutinas. La editora argentina Mercedes Cabrera Castilla dice que las p&aacute;ginas matutinas le dan un acceso muy r&aacute;pido a informaci&oacute;n sobre s&iacute; misma, &ldquo;mucho m&aacute;s r&aacute;pido que el &rdquo;autoan&aacute;lisis&ldquo; que uno puede llegar a hacer&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una forma de &ldquo;dibujar el mapa interior&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; manera las p&aacute;ginas matutinas brindan esa informaci&oacute;n? Sobre todo, a partir de las repeticiones y las relaciones. Cabrera compara los elementos que se reiteran en la escritura con estrellas en el cielo: &ldquo;Cuando observ&aacute;s los puntos sueltos no ves nada, pero cuando los un&iacute;s ves los dibujos, las constelaciones. Creas una nueva narrativa, termin&aacute;s armando el cuadro, la figura&rdquo;. La propia Cameron lo dice de manera parecida: &ldquo;<strong>Las p&aacute;ginas matutinas dibujan nuestro mapa interior</strong>. Sin ellas nuestros sue&ntilde;os podr&iacute;an seguir siendo <em>terra incognita</em>&rdquo;. A menudo, a&ntilde;ade la autora, &ldquo;las p&aacute;ginas nos rescatan de la desesperaci&oacute;n y nos empujan hacia salidas con las que ni siquiera hab&iacute;amos so&ntilde;ado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escribir a mano, por su parte, es clave para poder <strong>aprovechar las </strong>ventajas de la escritura manuscrita. En particular, el hecho de que no se pueda editar ni borrar lo escrito. A lo sumo se puede tachar, pero los tachones quedan all&iacute;, visibles en la p&aacute;gina, y tambi&eacute;n generan un sentido. Adem&aacute;s, la escritura manual permite otra clase de registros: dibujos, cuadros sin&oacute;pticos, flechas, cruces, recuadros, planos y otros s&iacute;mbolos pueden tener su lugar en el papel. Plasmarlos en la computadora es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Y otra diferencia radica en <strong>el hecho simb&oacute;lico de guardar los papeles o el cuaderno donde se escriben las p&aacute;ginas matutinas</strong> siempre en el mismo sitio, ver c&oacute;mo los escritos se acumulan, tocar el objeto f&iacute;sico donde se apoya la escritura. Los ordenadores, tan &uacute;tiles para infinidad de tareas cotidianas, no pueden en este caso -al menos para muchas personas- suplir el car&aacute;cter y los efectos de la escritura a la vieja usanza.
    </p><h3 class="article-text">Dificultades de las p&aacute;ginas matutinas</h3><p class="article-text">
        La escritura de las p&aacute;ginas matutinas tambi&eacute;n presenta a veces algunas complicaciones. Sobre todo dos. La primera es de orden puramente pr&aacute;ctico: en muchos casos, <strong>implica la obligaci&oacute;n de levantarse veinte minutos o media hora antes de lo habitual</strong> para poder escribir antes de iniciar las actividades del d&iacute;a. No parece tan dif&iacute;cil, pero para algunas personas puede llegar a serlo.
    </p><p class="article-text">
        La segunda complicaci&oacute;n, de todos modos, es m&aacute;s importante. Hay personas que, no mucho despu&eacute;s de comenzar con el registro del flujo de consciencia por las ma&ntilde;anas, descubren que <strong>no pueden lidiar por s&iacute; solas con lo que surge en la escritura</strong>. No es solo una negatividad de la que uno puede desprenderse al hacer catarsis escribi&eacute;ndola en el papel, sino que se trata de angustias o problemas m&aacute;s profundos. En ese caso, podr&iacute;a suceder que el resultado de las p&aacute;ginas matutinas sea contraproducente. Pero habr&aacute;n servido para descubrir la necesidad de acudir a terapia con un psic&oacute;logo que le podr&aacute; ofrecer la ayuda que le hace falta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/paginas-matutinas-beneficios-escribir-levantarse_1_9137142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Jul 2022 15:58:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d48049f0-ed0f-4157-8b5d-c907b977b5b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="88110" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d48049f0-ed0f-4157-8b5d-c907b977b5b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="88110" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Páginas matutinas: los beneficios de escribir un poco cada día nada más levantarse]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d48049f0-ed0f-4157-8b5d-c907b977b5b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[escritura matutina,Escritura,escribir,beneficios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los beneficios de escribir tus sueños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/son-beneficios-escribir-suenos_1_9093940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/950b850f-783f-448f-bbf5-095dc9239cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos son los beneficios de escribir tus sueños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A lo largo de la historia, grandes inventos y creaciones artísticas nacieron bajo la inspiración de materiales oníricos.</p></div><p class="article-text">
        Escribir sobre uno mismo tiene muchos efectos positivos. Llevar&nbsp;<strong>un diario personal</strong><strong>&nbsp;es una actividad que a menudo se relaciona solo con la adolescencia</strong>, pero sus beneficios pueden ser aprovechados por personas adultas, en cualquier momento de la vida. Hay un tipo de experiencias que resulta especialmente valioso escribir, y mucho m&aacute;s si esta pr&aacute;ctica se desarrolla con constancia y regularidad. Esas experiencias son los sue&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Todos so&ntilde;amos y, por lo tanto, todos sabemos lo que es so&ntilde;ar. Aun as&iacute;, conviene en primer lugar definir de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de sue&ntilde;os. Los sue&ntilde;os son una&nbsp;<strong>representaci&oacute;n nocturna de ilusiones, preocupaciones, miedos, anhelos</strong>&nbsp;y un sinf&iacute;n de emociones que, al ser reproducidas por la mente al&nbsp;dormir, permiten que se produzca una reelaboraci&oacute;n de los hechos y los recuerdos. Esa reelaboraci&oacute;n permite&nbsp;<strong>procesar&ldquo; los hechos y recuerdos</strong>. 
    </p><h3 class="article-text">Escribir los sue&ntilde;os, una herramienta de autoconocimiento</h3><p class="article-text">
        Es en este punto donde aparece uno de los principales beneficios de escribir sobre los propios sue&ntilde;os. Anotarlos es una manera de&nbsp;<strong>ser m&aacute;s conscientes de las preocupaciones o de las ilusiones</strong>&nbsp;que est&aacute;n en nuestra cabeza, y por tanto podemos hacer m&aacute;s &eacute;nfasis a la hora de resolverlos.
    </p><p class="article-text">
        Ver que algunos contenidos se repiten, a veces con variaciones de protagonistas o de contextos pero con emociones muy parecidas, nos da informaci&oacute;n sobre lo que debemos atender o resolver. Los sue&ntilde;os son <strong>una buena herramienta de autoconocimiento</strong>. En muchas ocasiones, brindan informaci&oacute;n valiosa acerca de temas a los que conviene prestar atenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no siempre es sencillo atender a esa informaci&oacute;n, ya que&nbsp;<strong>la memoria de los sue&ntilde;os suele ser bastante precaria</strong>: se recuerda una peque&ntilde;a porci&oacute;n del total de lo so&ntilde;ado, y las evocaciones se mezclan, se confunden y se olvidan en pocos minutos, incluso en muchos casos en que, durante los primeros instantes tras el despertar, se recuerdan con claridad.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; radica el valor de escribir los sue&ntilde;os: para no olvidarlos. Aunque no se recuerde el contenido exacto de lo so&ntilde;ado, apuntar las sensaciones o las emociones que se recuerden haber experimentado de forma on&iacute;rica ya es conservar un recuerdo. El h&aacute;bito de hacerlo, adem&aacute;s, estimula la memorizaci&oacute;n de los sue&ntilde;os. Es&nbsp;<strong>como un entrenamiento</strong>: si se persiste en la escritura de los sue&ntilde;os, cada vez resultar&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil recordarlos.
    </p><h3 class="article-text">El mundo on&iacute;rico y la creatividad</h3><p class="article-text">
        Escribir los sue&ntilde;os&nbsp;<strong>habilita una conexi&oacute;n con la creatividad que es s&uacute;per poderosa</strong>&nbsp;y nos invita a explorar zonas en las que quiz&aacute;s, de otro modo, no se nos hubiera ocurrido indagar. Hay much&iacute;simos ejemplos de&nbsp;<strong>escritores y artistas que utilizaron sus sue&ntilde;os como fuente</strong>&nbsp;de inspiraci&oacute;n para sus obras. El surrealismo es el ejemplo por excelencia de la importancia de los materiales on&iacute;ricos en la creaci&oacute;n art&iacute;stica. Pero hay muchos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El escritor Robert Louis Stevenson contaba que las claves de algunas de sus obras m&aacute;s conocidas &ndash;entre ellas, El extra&ntilde;o caso del&nbsp;<strong>Dr. Jeckyll y Mr. Hyde</strong>&ndash; le &ldquo;fueron dadas&rdquo; en sue&ntilde;os. Paul McCartney relata que despert&oacute; una ma&ntilde;ana con el recuerdo de haber o&iacute;do una melod&iacute;a en sue&ntilde;os, y la reprodujo y la anot&oacute; y as&iacute; naci&oacute;&nbsp;<em>Yesterday</em>, uno de los mayores cl&aacute;sicos de The Beatles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso grandes inventos como la m&aacute;quina de coser moderna y&nbsp;<strong>la tabla peri&oacute;dica de los elementos</strong>&nbsp;se les ocurrieron a sus autores (Elias Howe y Dmitri Mendeleev, respectivamente) mientras dorm&iacute;an. Escribir al despertar puede servir para traer al mundo de la vigilia buenas ideas surgidas en el mundo de los sue&ntilde;os. Y atender a los sue&ntilde;os puede ser un gran aliciente para la creatividad.
    </p><h3 class="article-text">Consejos para empezar a escribir los sue&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Lo ideal para quienes quieran llevar un diario de sue&ntilde;os es tratar de escribir los sue&ntilde;os nada m&aacute;s despertar para que el recuerdo sea lo m&aacute;s n&iacute;tido posible. Con ese fin,&nbsp;<strong>conviene tener en la mesa de luz una libreta y una birome</strong>, o el celular con una aplicaci&oacute;n de notas o de grabaci&oacute;n de voz f&aacute;cil de manejar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s con m&aacute;s calma, se puede volver sobre esas ideas para&nbsp;pasarlas en limpio&nbsp;o reconstruir lo que no qued&oacute; tan claro. Escribir un diario de sue&ntilde;os&nbsp;<strong>debe tener un prop&oacute;sito y hacerse de forma constante ya que </strong>con el tiempo y con la pr&aacute;ctica podemos conseguir recordar los sue&ntilde;os con bastante detalle y convertirnos unos maestros de los sue&ntilde;os on&iacute;ricos y l&uacute;cidos.
    </p><p class="article-text">
        Otro consejo es anotar a modo de titulares lo que se ha vivido en el d&iacute;a antes de acostarse, y tras despertar resumir los sue&ntilde;os que se recuerdan. De ese modo, se facilita<strong>&nbsp;la conexi&oacute;n entre lo so&ntilde;ado y las experiencias cotidianas</strong>, algo que puede ser muy &uacute;til, sobre todo para las personas a las que les cuesta hacer introspecci&oacute;n y bucear en lo que sienten.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/son-beneficios-escribir-suenos_1_9093940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jun 2022 13:40:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/950b850f-783f-448f-bbf5-095dc9239cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="96200" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/950b850f-783f-448f-bbf5-095dc9239cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="96200" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Estos son los beneficios de escribir tus sueños]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/950b850f-783f-448f-bbf5-095dc9239cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sueños,diario,hábito,escribir]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
