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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Barrio 31]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/barrio-31/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Barrio 31]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Día de la Identidad Villera: ¿por qué se celebra el 7 de octubre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-identidad-villera-celebra-7-octubre_1_10578383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/935a3488-7caa-4933-996c-d0f643d279d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día de la Identidad Villera: ¿por qué se celebra el 7 de octubre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el 2014, todos los 7 de octubre es el Dí­a Nacional de la Identidad Villera. La fecha es en homenaje al padre Carlos Mugica, “el cura villero”, en el aniversario de su nacimiento.</p><p class="subtitle">Archivo de elDiarioAR. Opinión, por Hugo Vezzetti - El Padre Mugica: el mito y la historia</p></div><p class="article-text">
        El 7 de octubre es el&nbsp;<strong>D&iacute;a Nacional de la Identidad Villera</strong>. La fecha recuerda el nacimiento de&nbsp;<strong>Carlos Mugica</strong>, que naci&oacute; un d&iacute;a como hoy pero de 1930 en Buenos Aires. En vida, fue un sacerdote vinculado al&nbsp;<strong>Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo</strong>&nbsp;y a las luchas populares de la Argentina de los 60 y 70. Adem&aacute;s, impuls&oacute; la creaci&oacute;n del movimiento de&nbsp;<strong>curas villeros</strong><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Mugica llev&oacute; a cabo la mayor parte de su labor comunitaria en la&nbsp;<strong>Villa 31 </strong>de Retiro, donde fund&oacute; la&nbsp;<strong>parroquia Cristo Obrero</strong>. Hoy, el <strong>Barrio 31 </strong>lleva su nombre. El padre fue un hombre que viv&iacute;&shy;a para los dem&aacute;s y para su trabajo sacerdotal, dedicado a los m&aacute;s humildes. Eso le vali&oacute; el apodo del &ldquo;<strong>m&aacute;rtir de los pobres</strong>&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Mugica afirmaba que &ldquo;<strong>no es posible que unos pocos tengan tanto; y tantos, tan poco. Sin odio en el coraz&oacute;n, unidos todos, debemos luchar... para que no haya un solo argentino que carezca de vivienda decente, alimento abundante para &eacute;l y sus hijos y posibilidades de adquirir una cultura que le posibilite sentirse verdaderamente &uacute;til a su Patria. No hay nada m&aacute;s estupendo que esa lucha</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El sacerdote sosten&iacute;a que&nbsp;el plan de erradicaci&oacute;n de las villas era un negocio con empresas privadas, que no dejaba lugar para la participaci&oacute;n sus habitantes. Fue part&iacute;cipe de la pol&iacute;tica de la &eacute;poca, criticando fuertemente al&nbsp;gobierno de&nbsp;<strong>Juan Carlos Ongan&iacute;a</strong>, entre 1966 y&nbsp;1970. Estuvo a favor de las pol&iacute;ticas del expresidente&nbsp;<strong>Juan Domingo Per&oacute;n</strong>,&nbsp;de&nbsp;<strong>Mao Tse-Tung</strong>&nbsp;y de los ideales del&nbsp;<strong>Ernesto &ldquo;Che&rdquo;&nbsp;Guevara</strong>, lo que le consigui&oacute; varios conflictos con sus superiores eclesi&aacute;sticos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El 11 de mayo de 1974, Carlos Mugica, ya considerado como un rebelde por sus diversos reclamos p&uacute;blicos, fue asesinado con una ametralladora, acto organizado por una c&eacute;lula de sicarios de la&nbsp;<strong>Alianza Anticomunista Argentina</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Su muerte fue tras oficiar la eucarist&iacute;a en&nbsp;<strong>Villa Luro</strong>, donde al salir de la&nbsp;<strong>iglesia San Francisco Solano</strong>, un hombre barbudo le pregunt&oacute; si &eacute;l era Mugica. El padre, aludido, le contest&oacute; que s&iacute; y el hombre le dispar&oacute; 15 veces en tan solo segundos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1313855851908812800?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Su vocaci&oacute;n por los humildes se desarroll&oacute; de la mano de su afiliaci&oacute;n al peronismo en acci&oacute;n y sentimiento. Al enterarse de la creaci&oacute;n del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo no dud&oacute; en sumarse y aportar a su tarea. La mayor parte de su labor comunitaria la desarroll&oacute; en la Villa 31 de Retiro, fue fundador de la parroquia Cristo Obrero y <strong>fue ante todo un hombre que viv&iacute;&shy;a para los dem&aacute;s</strong>&rdquo;, fundamenta el texto del proyecto que hizo ley esta efem&eacute;ride.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-identidad-villera-celebra-7-octubre_1_10578383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Oct 2023 03:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,curas villeros,Padre Mugica,Barrio 31]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detienen a dos sospechosos por el crimen del ingeniero Barbieri]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/detienen-barrio-31-sospechoso-crimen-ingeniero-barbieri_1_10487818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a16e4681-c8f9-4f9f-8843-844efac5128c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detienen a dos sospechosos por el crimen del ingeniero Barbieri"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de ellos es un joven de 29 años que, según informó la policía, tiene una fisonomía similar a la descripción del presunto homicida. Los efectivos a cargo de la detención también secuestraron un gorro y una bufanda similares a las que llevaba el agresor el día del ataque.</p></div><p class="article-text">
        Dos sujetos fueron detenidos en las &uacute;ltimas horas en la villa 31 de Retiro como sospechosos por el crimen del ingeniero Mariano Barbieri, ocurrido el pasado mi&eacute;rcoles por la noche.
    </p><p class="article-text">
        Luego de cinco d&iacute;as sin noticias, finalmente efectivos de la Polic&iacute;a de la Ciudad apresaron a dos hombres, de los cuales habr&aacute; que determinar cu&aacute;l de los dos es el asesino de Barbieri.
    </p><p class="article-text">
        Uno fue detenido en horas del mediod&iacute;a por la Divisi&oacute;n Homicidios de la Polic&iacute;a de la Ciudad y el segundo fue puesto a disposici&oacute;n de la Justicia en la tarde del lunes por la Divisi&oacute;n Antidrogas Norte.
    </p><p class="article-text">
        El primero de ellos, de 29 a&ntilde;os, coincidir&iacute;a m&aacute;s con la descripci&oacute;n de las c&aacute;maras de seguridad de la zona donde se produjo el homicidio y del testigo que vio forcejear a la v&iacute;ctima con un desconocido.
    </p><p class="article-text">
        El sospechoso fue detenido en la zona de v&iacute;as de la Villa 31 de Retiro, donde los uniformados llegaron al seguir el rastro de las im&aacute;genes analizadas.
    </p><p class="article-text">
        Personal de la Divisi&oacute;n Homicidios de la fuerza porte&ntilde;a le secuestr&oacute; una gorra y una bufanda similares a las utilizadas el d&iacute;a del crimen.
    </p><p class="article-text">
        Se tratar&iacute;a del sujeto del buzo rojo, jeans y gorra que se lo ve forcejear con Barbieri y el cual luego apu&ntilde;al&oacute; al ingeniero en el coraz&oacute;n para ocasionarle la muerte.
    </p><p class="article-text">
        El testigo que llam&oacute; al 911 afirm&oacute; en su momento ante la Justicia que lo vio en lucha con la v&iacute;ctima en la intersecci&oacute;n de las avenidas Adolfo Berro y Carlos Casares.
    </p><p class="article-text">
        Para este martes se espera la realizaci&oacute;n de distintas medidas de prueba ordenadas por la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, las pericias de ADN a los rastros hem&aacute;ticos hallados en el cuchillo y la ropa del ingeniero comenzaron este lunes.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes judiciales informaron que estos an&aacute;lisis se realizan a pedido de la Fiscal&iacute;a Nacional en lo Criminal y Correccional n&uacute;mero 36, a cargo de Marcelo Munilla Lacasa.
    </p><p class="article-text">
        Este estudio se lleva a cabo de manera conjunta entre el Servicio de Huellas Digitales Gen&eacute;ticas de la Universidad de Buenos Aires con el equipo especialista en gen&eacute;tica de la Divisi&oacute;n An&aacute;lisis F&iacute;sicos, Qu&iacute;micos e Industriales de la Polic&iacute;a Cient&iacute;fica de la Ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras pericias realizadas por el Departamento de Escena de Crimen de la fuerza porte&ntilde;a en el cuchillo hallado arrojaron una huella dactilar parcial que no dio resultados positivos con las bases de datos consultadas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, s&iacute; se hallaron rastros hem&aacute;ticos en el arma por lo que se cotejar&aacute;n con los existentes en la remera de Barbieri.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias al trabajo de c&aacute;maras, tambi&eacute;n pudo establecerse el lugar desde donde proven&iacute;a, por lo que se est&aacute;n realizando averiguaciones en esa zona donde fue visto con anterioridad a fin de dar con &eacute;l o conseguir mayores datos que puedan permitir una identificaci&oacute;n&rdquo;, revelaron en su momento las fuentes policiales.
    </p><p class="article-text">
        El crimen de Barbieri ocurri&oacute; en la noche del mi&eacute;rcoles cuando caminaba por el interior de la Plaza Sicilia en Palermo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ser atacado recorri&oacute; 300 metros y se derrumb&oacute; en el piso de una helader&iacute;a donde pidi&oacute; ayuda, antes de ser llevado a un hospital, donde finalmente falleci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato del ingeniero gener&oacute; una gran conmoci&oacute;n en la ciudad de Buenos Aires, cuyo jefe de Gobierno porte&ntilde;o, Horacio Rodr&iacute;guez Larreta, decidi&oacute; modificar la c&uacute;pula del Ministerio de Justicia y Seguridad, con el reemplazo de Eugenio Burzaco por Gustavo Coria, cuya designaci&oacute;n se anunci&oacute; el pasado viernes.
    </p><p class="article-text">
        El caso es investigado por el fiscal Munilla Lacasa y a cargo del Juzgado Criminal y Correccional n&uacute;mero, cuya titular es Susana Berna.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de NA.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/detienen-barrio-31-sospechoso-crimen-ingeniero-barbieri_1_10487818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Sep 2023 00:04:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Palermo,Policiales,Barrio 31]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vecinos del Barrio 31 protestan en Retiro por la desaparición de una adolescente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vecinos-barrio-31-protestan-retiro-desaparicion-adolescente_1_10374073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf936078-e2a0-4488-bfbd-9ebbb5904c7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vecinos del Barrio 31 protestan en Retiro por la desaparición de una adolescente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La manifestación está provocando demoras en la salida de micros de larga distancia en la Terminal de Ómnibus. La joven de 14 años fue vista por última vez el pasado lunes cuando salió del colegio al que asistía en el Polo Educativo Padre Mugica.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Un grupo de vecinos del Barrio 31 bloque&oacute;, esta noche, la salida de micros de la Terminal de &Oacute;mnibus de Retiro</strong> por la &ldquo;falta de respuestas&rdquo; ante la <strong>desaparici&oacute;n de Mara</strong>, una adolescente de 14 a&ntilde;os. La manifestaci&oacute;n est&aacute; generando demoras en el servicio de transporte de larga distancia.
    </p><p class="article-text">
        Familiares y vecinos de la joven se concentraron frente a la sede del Ministerio de Educaci&oacute;n porte&ntilde;o y luego se movilizaron hacia la estaci&oacute;n de colectivos de larga distancia de Retiro. Los manifestantes bloquearon la entrada y salida de veh&iacute;culos y un grupo tambi&eacute;n realiz&oacute; una quema de neum&aacute;ticos durante la protesta.
    </p><p class="article-text">
        La adolescente fue <strong>vista por &uacute;ltima vez el lunes pasado</strong> <strong>al mediod&iacute;a, a la salida de la Escuela de Educaci&oacute;n Media Nro. 6 del Polo Educativo Padre Mugica.</strong> Vest&iacute;a una campera de color azul oscuro con l&iacute;neas blancas, un pantal&oacute;n negro y llevaba consigo una mochila negra con plateado.
    </p><p class="article-text">
        El padre de Mara denunci&oacute; su desaparici&oacute;n en la Comisar&iacute;a Vecinal 1 A de la Polic&iacute;a de la Ciudad. La joven hab&iacute;a salido de su domicilio en la Manzana 6 del Barrio 31 para asistir a la escuela ubicada en avenida Argentina y Letonia, pero jam&aacute;s regres&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de la denuncia, intervino la Fiscal&iacute;a Nacional, Criminal y Contravencional Nro. 4, a cargo de Carlos Vasser, y se activ&oacute; el <strong>protocolo de b&uacute;squeda</strong> que incluye el relevamiento de las c&aacute;maras de seguridad de la zona.  Adem&aacute;s, funcionarios del &aacute;rea de Minoridad ya se contactaron con la familia de Mara.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vecinos-barrio-31-protestan-retiro-desaparicion-adolescente_1_10374073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Jul 2023 02:21:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Barrio 31,Barrio Padre Mugica,Desaparición,protesta,retiro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 31 ya tiene su propia birra artesanal y se llama Cerveza Mugica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/31-propia-birra-artesanal-llama-cerveza-mugica_1_9960446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7957df-23ab-4c2c-9471-4b1b09542fc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La 31 ya tiene su propia birra artesanal y se llama Cerveza Mugica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la primera de elaboración propia y la fabrican tres vecinos. En un año, triplicaron la producción. Cómo la hacen y cuáles son los obstáculos para instalar la marca fuera del barrio.</p></div><p class="article-text">
        En medio del calor del verano de 2019, <strong>Osvaldo Salazar</strong>, emprendedor nato, ten&iacute;a ganas de encarar un nuevo proyecto. Hab&iacute;a hecho un curso en la <em>Escuela Argentina de Cerveceros</em> as&iacute; que tom&oacute; el tel&eacute;fono y envi&oacute; un mensaje al grupo. Los <strong>diez amigos</strong>, que lo tienen agendado como &ldquo;Cupa&rdquo;, recibieron el texto:<strong> &ldquo;Hagamos una cerveza artesanal&rdquo;</strong>. As&iacute; naci&oacute; la <strong>Cerveza Mugica</strong>, la primera hecha en la Villa 31. Todos dijeron que s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Imaginate que al principio no ten&iacute;amos nada, ninguno ten&iacute;a una olla de 20 litros en la casa. Nos la consigui&oacute; la hermana de uno de los chicos de un merendero en el que trabajaba y gracias a ella pudimos empezar a cocinar&rdquo;, dice Cupa. De aquel equipo inicial, quedaron tres: Cupa, su hermano <strong>Carlos Salazar, y un amigo de ambos, Carlos Jim&eacute;nez</strong>, apodado Otto. Los tres ten&iacute;an claro que hab&iacute;a que &ldquo;meterle ganas y tiempo&rdquo;. Compraron fermentadoras y barriles para producir hasta 20 litros de cerveza, botellas, malta, l&uacute;pulo, aditivos y se pusieron a trabajar. Combinaron los conocimientos de Cupa, que hab&iacute;a pasado por la <em>Escuela de Cerveceros</em>, con lo que Carlos y Otto aprend&iacute;an en un curso virtual dictado por la misma Escuela y en el que se hab&iacute;an anotado. Tiempo despu&eacute;s, dieron con la f&oacute;rmula:<strong> una cerveza rubia que lanzaron a la venta junto con su segundo hallazgo, la roja. Luego llegar&iacute;a la Honey, la IPA y su &uacute;ltima incorporaci&oacute;n, la Porter.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Al encuentro del sabor</strong></h3><p class="article-text">
        En un barrio donde la &uacute;nica oferta cervecera es industrial, estos tres pioneros de lo artesanal debieron encontrar un sabor que era extra&ntilde;o en sus paladares. Los tres coinciden en que tomar una cerveza artesanal era &ldquo;raro&rdquo;, no sab&iacute;an exactamente qu&eacute; sabor deb&iacute;a tener. Para familiarizarse con los diferentes sabores recorrieron bares de San Telmo y Palermo, y eso los motiv&oacute;: <strong>&ldquo;Al compararnos con grandes cervecer&iacute;as notamos que el producto que ellos vend&iacute;an tambi&eacute;n pod&iacute;amos hacerlo nosotros&rdquo;</strong>, dice Carlos. El desaf&iacute;o ahora estaba sentirlo propio.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una botella de Mugica. La difusión de la marca se hace por Instagram en @mugicabeer.                            </span>
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        La cultura de la cerveza artesanal no existe en el barrio 31. Los socios dicen que &ldquo;es muy dif&iacute;cil romper la costumbre de tomar cerveza industrial porque falta difusi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;<strong>Nosotros antes no tom&aacute;bamos cerveza artesanal. Prob&aacute;bamos una IPA y no nos gustaba, nos parec&iacute;a amarga y ahora nos encanta. </strong>&iquest;Hace cu&aacute;nto no compramos una cerveza industrial?&rdquo;, pregunta Cupa a Otto, que responde: &ldquo;Bastante&hellip; Ni sabemos cu&aacute;nto est&aacute;&rdquo;. Los amigos se r&iacute;en.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Producci&oacute;n local</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>El garaje de la casa de Carlos y Cupa</strong> dej&oacute; de ser el lugar donde guardaban sus bicicletas y amontonaban cosas en desuso. Lo acondicionaron para que funcione como <strong>una f&aacute;brica y en un futuro quieren ampliarlo para convertirlo en una cervecer&iacute;a</strong>. Carlos, Otto y Cupa no viven de fabricar su cerveza sino que tienen otros trabajos. Es martes, el &uacute;nico d&iacute;a en el que coinciden los tres para producir su birra, as&iacute; que aprovechamos para hacer la entrevista con <strong>elDiarioAR</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El galp&oacute;n donde funciona la f&aacute;brica es peque&ntilde;o, de techos altos. <strong>Est&aacute; ubicado en la calle Evita al 611, manzana 13, casa 12 para los vecinos</strong>. Desde la puerta se escucha el ruido de los motores de las fermentadoras: es cont&iacute;nuo, como el de un secador de pelo; es fuerte, como el de un lavarropas viejo. En la entrada hay unos seis barriles anchos de, m&aacute;s o menos, un metro ochenta de alto. En el fondo est&aacute; la chopera que alquilan para eventos, banquetas para recibir gente y muchos cajones con marcas de cervezas industriales apilados. Algunos est&aacute;n cargados de botellas de Mugica. No hay m&aacute;s espacio.
    </p><p class="article-text">
        Cada martes, como hoy, los tres cocinan, gasifican y embotellan, todo en este galp&oacute;n. <strong>El plan de trabajo se adapta a los horarios de cada uno</strong>: a las ocho de la ma&ntilde;ana Cupa, que trabaja de manera independiente en una pasteler&iacute;a propia, pone en marcha las ollas para hacer los primeros 100 litros. Luego llega Otto, que aprovecha su franco para cocinar la segunda tirada y, a alrededor de las cinco de la tarde, Carlos se encarga de la producci&oacute;n que queda para llegar a la meta del d&iacute;a y cerrar las puertas a las nueve de la noche.<strong> La producci&oacute;n m&aacute;xima por tirada es de 100 litros</strong>, un n&uacute;mero bajo si se considera que entre proceso y proceso se demoran entre 4 y 5 horas. <strong>El pr&oacute;ximo objetivo es producir 300 litros de cerveza para aumentar el </strong><em>stock</em><strong>.</strong>
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                Primera fábrica de cerveza artesanal del Barrio Mugica, Villa 31.                            </span>
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        El litro de <em>Mugica</em> cuesta $400 y&nbsp; se consigue en varias presentaciones: botellas retornables de un litro y las de pl&aacute;stico de un litro o medio, que incorporaron despu&eacute;s porque varios clientes no devuelven la botella. <strong>&ldquo;La gente prefiere el vidrio, pero el sabor no cambia. La &uacute;nica diferencia es que el pl&aacute;stico retiene menos el fr&iacute;o&rdquo;</strong>, dice Otto.
    </p><p class="article-text">
        La distribuci&oacute;n y la compra de insumos es complicada. De eso tambi&eacute;n se encargan los socios porque ni los proveedores ni quienes quieren comprar su producto se atreven a entrar en el barrio. <strong>&ldquo;Hablan de urbanizaci&oacute;n pero ac&aacute; no entra nada ni nadie. Hay un prejuicio muy grande&rdquo;</strong>, dice Carlos y agrega, un poco indignado, que muchos servicios, como <em>Mercado Libre</em> y <em>Rapipago</em>, que en el resto de la capital parecen ser moneda corriente, no ofrecen su servicio en la villa. Ah&iacute; est&aacute;, dice, la verdadera falta de integraci&oacute;n al resto de la Ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La falta de gas natural es otro obst&aacute;culo para producir la </strong><em><strong>Mugica</strong></em><strong>.</strong> Las garrafas que usan para encender los quemadores de la f&aacute;brica representan hoy un gasto aproximado de 6 mil pesos mensuales, un n&uacute;mero elevado si se tiene que cuenta que solo usan el gas una vez a la semana. Adem&aacute;s, <strong>la potencia de las garrafas no es tan fuerte como la del gas corriente</strong> y en un futuro no tan lejano, cuando tengan que comprar fermentadoras m&aacute;s grandes para aumentar su<em> stock</em>, deber&aacute;n invertir tambi&eacute;n en garrafas m&aacute;s grandes y costosas que den la potencia necesaria para cocinar.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s all&aacute; de la 31</strong></h3><p class="article-text">
        A mediados del a&ntilde;o pasado, vend&iacute;an cien litros por semana la <em>Cerveza Mugica</em>.<strong> Hoy venden, m&aacute;s o menos, 1200 litros de cerveza al mes.</strong> La clave fue que cada vez que pudieron los socios compraron fermentadoras, es decir, reinvirtieron. Cupa cuenta que el pr&oacute;ximo paso ser&aacute; comprar una fermentadora de 300 litros. Hay poco espacio en el galp&oacute;n y las pr&oacute;ximas inversiones deber&aacute;n ser estrat&eacute;gicas. Por lo pronto, compraron una c&aacute;mara de fr&iacute;o para conservar el stock. <strong>&ldquo;Yo pensaba pedir otro pr&eacute;stamo para la fermentadora. No s&eacute; si los muchachos estar&aacute;n de acuerdo&rdquo;</strong>, dice Cupa en un gui&ntilde;o hacia sus socios. &ldquo;Reci&eacute;n nos enteramos &iexcl;Primicia!&rdquo;, devuelve su hermano.
    </p><p class="article-text">
        Cuando naci&oacute; la<em> Cerveza Mugica</em> creyeron que el mayor desaf&iacute;o ser&iacute;a sustentarla. <strong>&ldquo;Pero ahora la mayor dificultad es que a medida que crecen las ventas, tenemos m&aacute;s trabajo y por ende, la Mugica demanda m&aacute;s tiempo&rdquo;</strong>, reconoce Cupa. La soluci&oacute;n ser&iacute;a vender por semana los litros que venden por mes. De esa manera les rendir&iacute;a a los tres y podr&iacute;an trabajar tiempo completo en su emprendimiento. Todav&iacute;a no lo lograron.
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            <span class="title">
                Primera fábrica de cerveza artesanal del Barrio Mugica, Villa 31.                            </span>
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        Como el &ldquo;boca en boca&rdquo; persiste como estrategia de marketing principal, por ahora la clientela es la del barrio.<strong> La </strong><em><strong>Mugica</strong></em><strong> se consigue restaurantes, kioscos, una hamburgueser&iacute;a. Fuera de la villa, est&aacute; en un mercado comunitario en Flores y un centro cultural en Belgrano.</strong> Carlos est&aacute; casi seguro de que &ldquo;all&aacute; al fondo de la villa&rdquo; a&uacute;n no los conocen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trabajo por instalar la cultura cervecera en un barrio popular continua. <strong>Carlos, Cupa y Otto est&aacute;n decididos a devolverle algo al barrio y ofrecer una cerveza artesanal de calidad y producci&oacute;n local.</strong> Los obst&aacute;culos crecen junto con el emprendimiento, pero los tres amigos seguir&aacute;n apostando por su marca hasta que la <em>Cerveza Mugica</em> sea una insignia y llegue a todas las manzanas de la villa 31.
    </p><p class="article-text">
        <em>LF/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota fue producida durante Hacemos Cr&oacute;nica, el taller de Periodismo Narrativo que ofrece El Movimiento - Club de Periodistas en la redacci&oacute;n de elDiarioAR.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luna Figliuolo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/31-propia-birra-artesanal-llama-cerveza-mugica_1_9960446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Feb 2023 03:03:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 31 ya tiene su propia birra artesanal y se llama Cerveza Mugica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Villa 31,Cerveza Mugica,Cerveza,Cerveza artesanal,Barrio 31]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Veintitrés familias duermen en la calle hace una semana por un derrumbe en una obra del Gobierno porteño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/veintitres-familias-duermen-calle-semana-derrumbe-obra-gobierno-porteno_1_9900189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31eae9f4-b1fc-422d-947e-cd4791595223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Veintitrés familias duermen en la calle hace una semana por un derrumbe en una obra del Gobierno porteño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace más de una semana, la empresa Villarex S.A., contratista del Gobierno porteño, tiró abajo una losa como parte del Plan de Urbanización, pero provocó el derrumbe de otra losa lindera y un incendio. Ahora, 23 familias con mujeres embarazadas y niños viven y duermen en la calle debajo de la autopista Arturo Illia, con comida y colchones que les fueron donados. Los vecinos reclaman que la fiscalía cercana no quiere tomarles la denuncia y que no tienen respuesta desde el Gobierno de la Ciudad.</p></div><p class="article-text">
        Desde hace una semana, veintitr&eacute;s familias del <strong>barrio Padre Carlos Mugica </strong>de <strong>Retiro</strong> duermen con colchones en la calle, mientras aguardan respuestas del <strong>Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires </strong>sobre la situaci&oacute;n de sus viviendas que resultaron afectadas por una demolici&oacute;n en el marco del <strong>Plan de Urbanizaci&oacute;n</strong>, que incluso incendi&oacute; por completo una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Es muy doloroso perder todas tus cosas: los recuerdos de tus hijos, lo vivido ah&iacute;, las cosas que me he comprado con tanto sacrificio. </strong>Y en un error del gobierno tiraron todo. No estamos pidiendo algo que no nos corresponde, estamos pidiendo nuestras casas&rdquo;, dijo <strong>Mar&iacute;a Isabel B&aacute;ez</strong> a <a href="https://www.telam.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>T&eacute;lam</em></a>, una vecina del barrio cuya casa sufri&oacute; un incendio.
    </p><p class="article-text">
        Rodeados de pedazos de ladrillos y cemento, las 23 familias con mujeres embarazadas y ni&ntilde;os entre ellas, viven y duermen en la calle debajo de la <strong>autopista Arturo Illia</strong>, con comida y colchones que les fueron donados. &ldquo;Estamos ac&aacute;, en el bajo de la autopista todos juntos, en la misma situaci&oacute;n, sin respuesta. <strong>Sin seguridad de que est&eacute;n bien nuestras casas. No nos dieron respuesta de cu&aacute;ndo podr&iacute;amos volver</strong>&rdquo;, cont&oacute; <strong>Gladis Zunilda Espinoza Sanabria</strong> de 33 a&ntilde;os, que viv&iacute;a en una de las viviendas con sus dos hijos de 15 y 9 a&ntilde;os y su madre de 50.
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                Veintitrés familias del barrio Padre Carlos Mugica duermen con colchones en la calle, expuestas a la lluvia, y a &quot;la inseguridad&quot; y &quot;con miedo&quot;.                            </span>
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        Hace m&aacute;s de una semana, la empresa <strong>Villarex S.A.</strong>, contratista del Gobierno porte&ntilde;o para los trabajos de demolici&oacute;n de viviendas, tir&oacute; abajo una losa como parte del Plan de Urbanizaci&oacute;n, pero termin&oacute; provocando el derrumbe de otra losa lindera, lo que afect&oacute; a otras casas habitadas por casi 30 familias. Tres horas m&aacute;s tarde se desat&oacute; un incendio -cuyo origen a&uacute;n se desconoce- en la planta baja de una de las viviendas que da&ntilde;&oacute; por completo el inmueble donde viv&iacute;an B&aacute;ez, su esposo y sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Desde que pas&oacute; esto no comparto m&aacute;s con mis hijos. Los tengo en casas ajenas porque tengo miedo ac&aacute;: el barrio no es seguro y yo estoy viviendo en la calle</strong>&rdquo;, dijo la mujer, quien se describi&oacute; &ldquo;muy triste&rdquo; y cansada producto de una discapacidad que tiene.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, el Gobierno porte&ntilde;o est&aacute; otorgando a las familias comida y productos de higiene. Si bien en un primer momento se hab&iacute;a colocado un ba&ntilde;o qu&iacute;mico, luego lo retir&oacute; y dispuso uno en una oficina de la <strong>Administraci&oacute;n Nacional de la Seguridad Social</strong> (Anses) donde tambi&eacute;n las familias pueden dormir, pero que tiene una capacidad limitada a 10 personas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ocurri&oacute; el incidente, la administraci&oacute;n de <strong>Horacio Rodr&iacute;guez Larreta </strong>ofreci&oacute; a las familias alojarse en hoteles o Centros de Integraci&oacute;n Social, pero por miedo a sufrir robos en sus casas y como algunas de ellas tienen mascotas, la mayor&iacute;a decidi&oacute; vivir en la calle, cerca de sus hogares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La empresa Villarex S.A., contratista del Gobierno porteño, tiró abajo una losa como parte del Plan de Urbanización, pero terminó provocando el derrumbe de otra losa lindera y el incendio de otro inmueble, cuyo origen aún se desconoce.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cuatro vecinos, acompa&ntilde;ados por el <strong>Centro de Acceso a la Justicia</strong> (CAJ) del barrio, legisladores y otros organismos, se acercaron el viernes pasado a la <strong>Fiscal&iacute;a Penal, Contravencional y de Faltas n&deg;12</strong> para radicar una denuncia. &ldquo;Nos recibi&oacute; la se&ntilde;orita <strong>Delfina Erecart</strong> y nos comunic&oacute;, sin darnos ning&uacute;n argumento v&aacute;lido, que <strong>no les iba a tomar la denuncia a los vecinos y que la Fiscal&iacute;a ya hab&iacute;a actuado de oficio</strong>&rdquo;, dijo a <em>T&eacute;lam</em> <strong>Javier Mart&iacute;nez</strong>, coordinador del CAJ del <strong>barrio G&uuml;emes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Coment&oacute; tambi&eacute;n que &ldquo;<strong>ante la insistencia de querer dejar radicada la denuncia, la respuesta fue: que era fecha de feria, que estaban de guardia y que en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, quiz&aacute;s los citar&iacute;an para que puedan declarar</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un muchacho cortaba maderas de un caj&oacute;n de verduras para reavivar un fuego, mientras un hombre picaba morrones, cebollas y papas y los arrojaba dentro de una olla grande para cocinar un guiso para los vecinos, mientras a su lado se formaba una ronda con las familias afectadas, legisladores del <strong>Frente de Todos </strong>(FdT)<strong> </strong>y distintos organismos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos a la espera de cu&aacute;l va a ser el operativo que disponga hoy la UPE (<strong>Unidad de Proyectos Especiales</strong>, a cargo de <strong>Tom&aacute;s Galmarini</strong>). <strong>Hasta el momento no se present&oacute; ni con los vecinos ni con nosotros</strong>&rdquo;, expres&oacute; a <em>T&eacute;lam</em> la legisladora porte&ntilde;a <strong>Mar&iacute;a Bielli </strong>(FdT), quien estaba en la ronda junto a los diputados <strong>Luc&iacute;a C&aacute;mpora </strong>y <strong>Javier Andrade</strong>.
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                Un muchacho cortaba maderas de un cajón de verduras para reavivar un fuego, mientras un hombre picaba morrones, cebollas y papas y los arrojaba dentro de una olla grande para cocinar un guiso para los vecinos.                            </span>
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        El mi&eacute;rcoles pasado, <strong>Nicol&aacute;s Buitrago</strong>, defensor interino a cargo de la <strong>Unidad Especializada en Procesos de Urbanizaci&oacute;n e Integraci&oacute;n Social</strong>, interpuso una medida cautelar ante el <strong>Ministerio P&uacute;blico Fiscal</strong>, donde pidi&oacute; la reconstrucci&oacute;n inmediata de las viviendas afectadas o proporcionar alternativas habitacionales a corto plazo, entre otros reclamos.
    </p><p class="article-text">
        Desde el <strong>Ministerio de Desarrollo Humano y H&aacute;bitat </strong>porte&ntilde;o, informaron a <em>T&eacute;lam </em>que &ldquo;una vez que la Guardia de Auxilio verifique el estado de las estructuras y brinde la autorizaci&oacute;n necesaria para un ingreso a las viviendas libre de cualquier riesgo, <strong>las familias podr&aacute;n regresar a sus hogares de forma inmediata</strong>&rdquo;. Sostuvieron que, cuando eso suceda, acompa&ntilde;ar&aacute;n &ldquo;el ingreso de las familias para relevar y evaluar tanto el estado de las viviendas como de las pertenencias de sus habitantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los vecinos advierten que viven &ldquo;con miedo&rdquo; y en una situaci&oacute;n &ldquo;de inseguridad&rdquo;, en tanto que aguardan la reuni&oacute;n que tendr&aacute;n con la UPE. &ldquo;<strong>El lunes abrieron del otro lado del pasillo y robaron un motorcito de agua en nuestra casa y en otra, un televisor</strong>&rdquo;, dijo Gladis, al tiempo que cont&oacute; que &ldquo;hubo tiroteos&rdquo; y que se sienten &ldquo;inseguros porque estamos con los chicos&rdquo;. &ldquo;<strong>Vienen, toman nuestros datos y se van. Nosotros queremos directamente una respuesta</strong>&rdquo;, concluy&oacute; la mujer.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/veintitres-familias-duermen-calle-semana-derrumbe-obra-gobierno-porteno_1_9900189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jan 2023 17:44:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Veintitrés familias duermen en la calle hace una semana por un derrumbe en una obra del Gobierno porteño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barrio Padre Mugica,Barrio 31,Gobierno de la Ciudad,Gobierno porteño,Plan de Urbanización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un trabajo extraordinario: un bebé con Covid y Gabriela que cría sola en el Barrio 31]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/trabajo-extraordinario-bebe-covid-gabriela-cria-sola-barrio-31_132_9091851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/897366cd-f324-4c0a-9b44-ab9b06438418_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un trabajo extraordinario: un bebé con Covid y Gabriela que cría sola en el Barrio 31"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el primer envío del nuevo newsletter de elDiarioAR, Natalí Schejtman cuenta la historia de Gabriela, una mujer que planteó una familia con su novio. Cuando quedó embarazada, él "se asustó". Ahora le paga el alquiler y visita cada tanto, pero no asume otras tareas de cuidados de su hijo, de 3 años.</p><p class="subtitle">Un trabajo extraordinario es el newsletter quincenal de Natalí Schejtman que recorrerá historias, ideas y tramas sobre maternidad y paternidad. Si querés recibirlo en tu correo suscribite acá.</p></div><p class="article-text">
        Este newsletter deber&iacute;a haber empezado el&nbsp;mi&eacute;rcoles pasado, pero mi beb&eacute; de cinco meses se agarr&oacute; Covid &ndash;yo tambi&eacute;n&ndash; y pasamos una semana para el olvido (que son por supuesto las que m&aacute;s recordamos). Mientras lo llev&aacute;bamos a la guardia a las 3 de la ma&ntilde;ana con 39,5 grados de fiebre, pensaba que hay muchas diferencias en c&oacute;mo los padres y las madres atravesamos una situaci&oacute;n como esta en las que median, s&iacute; o s&iacute;, nuestro acceso a distintos recursos: podemos ir en taxi, en bondi, caminando con el beb&eacute; enfermo a upa o simplemente no tener forma de ver algo parecido a un m&eacute;dico a esa hora; podemos ir una guardia de prepaga 24 horas relativamente cerca de nuestras casas, a la de un hospital p&uacute;blico o a una salita; podemos tener algunos pares de brazos extra &ndash;abuelos, amigos, vecinos&ndash;&nbsp;a los que acudimos incluso en la madrugada ante una emergencia o podemos tener que cargar en nuestra odisea tambi&eacute;n con uno o m&aacute;s ni&ntilde;os dormidos que no tenemos con qui&eacute;n dejar. Pero tambi&eacute;n pensaba en el punto en com&uacute;n: el pavor de sentir a tu beb&eacute; hirviendo, la angustia ante sus sollozos, el deseo imperioso, desesperado, de que vuelva a ser el de siempre. Como dec&iacute;a la propaganda de Mastercard, hay cosas que el dinero no puede comprar. Pero como tambi&eacute;n dejaba en claro, hay muchas, seguramente demasiadas, que s&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuesti&oacute;n que decid&iacute; borrar los p&aacute;rrafos farragosos que ven&iacute;a escribiendo para presentar este espacio que se abre hoy y reemplazarlos por esta an&eacute;cdota porque contiene lo que me gustar&iacute;a que fuera:&nbsp;<strong>una exploraci&oacute;n de lo que nos une y de lo que nos separa a los padres y madres que hoy, en un territorio tan vasto y desigual como el nuestro, contribuimos a la tarea tit&aacute;nica de criar a una persona. Un mapa de temas y problemas, un retrato de un estado de situaci&oacute;n, un testimonio de las muchas formas en las que las personas atraviesan y se organizan para atender al desarrollo humano de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Esa es mi aspiraci&oacute;n, tal vez algo ambiciosa. Pero tambi&eacute;n me gust&oacute; m&aacute;s este comienzo porque empieza contando que me retras&eacute; con un deadline, algo que me pasa muy a menudo desde hace 4 a&ntilde;os y pico que tuve a mi primer hijo. Afortunadamente no siempre tengo tan buenas razones para aplazar una entrega como un nene enfermo, pero aun as&iacute;, la combinaci&oacute;n trabajo-maternidad todav&iacute;a no fluye del todo. Es una conversaci&oacute;n habitual con otras madres y con otros padres, pero sobre todo con madres, en quienes recaen muchas m&aacute;s tareas vinculadas a los hijos que afectan, entre muchas otras cosas, su capacidad laboral. Y no es una conversaci&oacute;n de resoluci&oacute;n sencilla (&iquest;necesitamos m&aacute;s tiempo?&iquest;m&aacute;s dinero?&iquest;m&aacute;s al padre?&iquest;m&aacute;s ni&ntilde;eras?&iquest;m&aacute;s Estado?&iquest;menos trabajo?&iquest;menos hijos?). Esto se hizo muy visible durante la pandemia y en la terminolog&iacute;a de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas se llama agenda de cuidados. En Argentina,&nbsp;<strong>nueve de cada diez mujeres realizan tareas de cuidado &ndash;que incluyen cocinar, limpiar, ordenar y ocuparse de otra gente&ndash;. Lo hacen en promedio,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=d974b76609&amp;e=9eceffb6ee" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>casi seis horas y media</strong></a><strong>&nbsp;por d&iacute;a, tres veces m&aacute;s que los varones. Y m&aacute;s de dos millones y medio de mujeres se dedican al cuidado como&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=82a883f60c&amp;e=9eceffb6ee" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>actividad principal</strong></a><strong>&nbsp;en sus propias casas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas mujeres son madres. Muchos varones tambi&eacute;n lo son.&nbsp;<strong>Seg&uacute;n los datos del censo 2010, el 70% de las mujeres de m&aacute;s de 14 a&ntilde;os son madres.&nbsp;</strong>(El censo s&oacute;lo le pregunta a las mujeres si tienen hijos, no a los varones. Ya hablaremos de esto).
    </p><p class="article-text">
        La maternidad es, adem&aacute;s, un fen&oacute;meno editorial, cultural, de redes sociales: libros sobre crianza, libros que reconfiguran la idea de familia, libros que intentan entender, historizar o apostar a una maternidad feminista, libros que se pronuncian en contra de los hijos, libros que destapan las maternidades arrepentidas, influencers pediatras, psic&oacute;logas, doulas, educadoras, fil&oacute;sofas que se detienen en el sinf&iacute;n de temas que brotan todos los d&iacute;as.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Criar hijos es un desaf&iacute;o hist&oacute;ricamente feminizado pero hay un creciente n&uacute;mero de varones que comparte equitativamente la tarea. Otros no. Otras tampoco. La paternidad tambi&eacute;n cambi&oacute;. Hay formas de ser padres hoy diversas, variadas: tratamientos de fertilidad que hace dos d&eacute;cadas s&oacute;lo ocupaban p&aacute;ginas de ciencia ficci&oacute;n, donaci&oacute;n de esperma, de &oacute;vulos, experimentos con n&uacute;cleos de ADN injertados en &oacute;vulos donados, subrogaci&oacute;n de vientres que hablan otros idiomas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay, me parece, una necesidad creciente de conocer y transitar ese mapa heterog&eacute;neo, donde convergen ni&ntilde;os, abuelos, cuidadoras, instituciones p&uacute;blicas, instituciones privadas.&nbsp;<strong>Ese es el desaf&iacute;o que me propongo con esta serie de entregas: contar historias, ideas y datos sobre maternidades y paternidades en Argentina.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al tema de la fiebre, les cuento que mi hijo evolucion&oacute; bien aunque tard&oacute; unos d&iacute;as en recuperar la alegr&iacute;a. En el medio debut&oacute; con un crisol de sabores qu&iacute;micos que le provocaron tanto desconcierto como la extrema congesti&oacute;n nasal que no lo dejaba alimentarse (bien) y dormir (mal) como de costumbre. En fin, hay primeras veces mejores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me acord&eacute; de una frase de Quino que siempre me repite mi mam&aacute; cuando yo me angustio por alguna&nbsp;<em>renta inesperada</em>&nbsp;de la maternidad, como esta aventura hacia la guardia. Quino qued&oacute; hu&eacute;rfano joven y nunca tuvo hijos. Cuando le&nbsp;<a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=e0f6a0bcec&amp;e=9eceffb6ee" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preguntaron</a>&nbsp;por qu&eacute;, respondi&oacute;: &ldquo;Me asusta mucho la idea de tener un hijo y que se me enferme, me entrar&iacute;a una desesperaci&oacute;n terrible. No lo soportar&iacute;a&rdquo;. Ahora que lo pienso no s&eacute; si me lo repite porque le parece interesante o porque tiene una moraleja (mi mam&aacute;) para transmitirme. Se lo voy a preguntar para la pr&oacute;xima.
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;a decir, como se estila, cu&aacute;nto tiempo va a llevarte leer este newsletter. Pero empec&eacute; contando un retraso de una semana en el primer env&iacute;o. No me parece justo sumar una exigencia, aunque est&eacute; maquillada de servicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; puedas leerlo quincenalmente, ojal&aacute; quieras compartir conmigo tu historia, tu opini&oacute;n, tu an&eacute;cdota. Lo que quieras.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empezamos&nbsp;con Gabriela, la historia que inaugura esta serie de env&iacute;os. Y con las Gabrielas.
    </p><p class="article-text">
        De internet sac&oacute; el nombre para su hijo. Lo ley&oacute; gracias a un link que promet&iacute;a &ldquo;nombres modernos&rdquo;. Gabriela hab&iacute;a planeado y buscado ese embarazo con Eduardo. Era un plan que ten&iacute;an juntos, pero cuando qued&oacute; finalmente embarazada, &eacute;l le dijo que no quer&iacute;a ser pap&aacute;. &ldquo;Se asust&oacute;&rdquo;, dice ella, con expresi&oacute;n un poco superada pero tambi&eacute;n triste: &ldquo;Pero yo lo quer&iacute;a tener&rdquo;. As&iacute;, pas&oacute; a engrosar la lista de las mujeres que cr&iacute;an solas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un informe de CIPPEC, los hogares liderados por mujeres a cargo de hijos&nbsp;<a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=f04cda338c&amp;e=9eceffb6ee" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viene</a>&nbsp;creciendo en democracia: 12 cada 100 mujeres en 1986, 19 cada 100 en 2018. En otra publicaci&oacute;n, agregan que solo una de cada cuatro mujeres que no vive con el padre de sus hijos recibe la cuota alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Mi embarazo fue lindo. Al principio lo sufr&iacute; un poco porque lo extra&ntilde;aba &eacute;l. No me daba bola&rdquo;. Mientras crec&iacute;a su panza, ella trabajaba en la casa de una familia a los que se refiere como &ldquo;muy buenas personas&rdquo;. Ten&iacute;a obra social y la mujer oficiaba de escucha atenta. Limpiaba la casa y de noche googleaba la progresi&oacute;n de su gestaci&oacute;n: ahora tu beb&eacute; tiene el tama&ntilde;o de un poroto, de un pepino, de un apio, de un mel&oacute;n. Pudo trabajar hasta los 7 meses de embarazo: los pies le explotaban. Se tom&oacute; la licencia y esper&oacute; en su casa la llegada de su beb&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una noche, cuando transitaba la semana 40, la &uacute;ltima semana oficial de los embarazos, empez&oacute; a sentir dolores raros. Hab&iacute;a le&iacute;do algo sobre el ritmo de las contracciones. Llam&oacute; a la hermana y empezaron a contar los minutos. Pero la hermana vive en Jos&eacute; Le&oacute;n Su&aacute;rez y no pod&iacute;a acompa&ntilde;arla. Contact&oacute; a su vecina, una mujer mayor que era la persona que m&aacute;s ve&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tranquila, no te apures, pero ya es. Yo te llevo al hospital&ndash; le dijo, salvadora.
    </p><p class="article-text">
        La atendieron bien en el sanatorio de Almagro que ten&iacute;a por su obra social. Entr&oacute; a las 10 de la noche. Las parteras le ped&iacute;an que pujara y ella no sab&iacute;a bien qu&eacute; hacer. No hab&iacute;a hecho el curso de preparto: no ten&iacute;a tiempo por su trabajo, aunque el m&eacute;dico le hab&iacute;a dado un folleto: &ldquo;mala m&iacute;a&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que recuerda de esa noche fue un dolor punzante, &uacute;nico, y una especie de verg&uuml;enza: &ldquo;de todos, de los m&eacute;dicos, de la partera, no quer&iacute;a que entrara nadie. El beb&eacute; no bajaba, yo no quer&iacute;a pujar m&aacute;s&rdquo;. Hasta que finalmente naci&oacute;. Mirado desde el presente, relata ese momento como ideal: &ldquo;Cuando naci&oacute;, se fue todo el dolor&rdquo;. Aunque despu&eacute;s recuerda cu&aacute;n dif&iacute;cil fue que el beb&eacute; agarrara la teta. Reci&eacute;n se&nbsp;<em>prendi&oacute;</em>&nbsp;cuando volvi&oacute; a la tranquilidad de su casa.
    </p><p class="article-text">
        El padre llamaba de vez en cuando, pero no se acerc&oacute; a conocerlo. La hermana, ocupada con su trabajo, viuda y madre de tres hijos ella misma, solo pod&iacute;a ir algunos fines de semana. Susana, la vecina, era la m&aacute;s presente, la que le ense&ntilde;&oacute; a ba&ntilde;arlo, a la que le dejaba el beb&eacute; algunos minutos si ten&iacute;a que hacer algo, aunque cada vez que lo hac&iacute;a &ldquo;se me sal&iacute;a el coraz&oacute;n: estaba obsesionada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte del d&iacute;a estaba sola. A la noche conviv&iacute;a con los fantasmas: no pod&iacute;a dormir chequeando su respiraci&oacute;n, el beb&eacute; dorm&iacute;a muy entrecortado y ella no entend&iacute;a si era normal. De d&iacute;a sent&iacute;a por momentos el baj&oacute;n an&iacute;mico, pero sobre todo se sent&iacute;a zombi.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con su beb&eacute; muy chiquito, y gracias a un familiar, Gabriela obtuvo un terrenito tomado en Mor&oacute;n y quiso hacerse ah&iacute; su casa. Llam&oacute; al padre de su hijo, contratista, para que la ayude, y &eacute;l fue a ver el lugar.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No te mudes ah&iacute;. Es muy feo. No hay ni pozo, ni agua ni nada. El nene es muy tiernito, le van a picar bichos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de entonces, fue el padre de su hijo el que pag&oacute; los 15 mil pesos de alquiler en la 31.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin red, sin su mam&aacute; en Argentina, con recursos escasos, volver a trabajar despu&eacute;s de ser mam&aacute; fue una odisea. Al principio, quiso retomar en la casa que la empleaba y dej&oacute; a su hijo de cuatro meses en una guarder&iacute;a. Pero el beb&eacute; vomitaba de tanto llorar cuando estaba sin ella y Gabriela no pod&iacute;a dormir pensando en que iba a separarse de &eacute;l al d&iacute;a siguiente. Ninguno de los dos estaba preparado para eso. Necesitaba volver a trabajar, s&iacute;, pero no pod&iacute;a encontrar la forma de hacerlo sola con un beb&eacute;. Renunci&oacute; a su trabajo. Consigui&oacute; cuidar a un nene de seis a&ntilde;os de su barrio mientras su mam&aacute; se iba a limpiar un departamento de Palermo. Ese trabajo fue la salvaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n del padre de su hijo consiste en el pago del alquiler &ndash;a veces alguna plata extra para los gastos&ndash; y en una aparici&oacute;n mensual para almorzar en familia. Trae la carne, ve a su hijo:&nbsp;<strong>&ldquo;&Eacute;l piensa que darme plata es criarlo. O, incluso, quererlo.</strong>&nbsp;Y yo tampoco quiero que el nene se encari&ntilde;e con &eacute;l porque tengo miedo de que lo haga sufrir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la pandemia, la soledad de la crianza fue un grito de alarma cotidiano. Ella estaba trabajando en la casa de una se&ntilde;ora y su hijo hab&iacute;a empezado el jard&iacute;n. Cuando decretaron la fase m&aacute;s estricta del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio y el cierre de todos los establecimientos educativos y de cuidado, Gabriela pidi&oacute; seguir yendo a su trabajo porque quer&iacute;a salir de su casa y empez&oacute; a ir &ndash;caminando&ndash; con su hijo, que jugaba solo, estaba a upa o dorm&iacute;a siestas en las horas en que su mam&aacute; limpiaba la casa vac&iacute;a. Todav&iacute;a recuerda cuando su beb&eacute; se empap&oacute; con un balde lleno de agua que manote&oacute; mientras gateaba y la sensaci&oacute;n de nervios constante porque tener que trabajar vigilando a un flamante deambulador en una casa ajena.
    </p><p class="article-text">
        El asunto de los efectos de la pandemia y las restricciones en las mujeres que criaban&nbsp;<a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=ba03d00375&amp;e=9eceffb6ee" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solas</a>&nbsp;tiene n&uacute;meros muy contundentes detr&aacute;s. Seg&uacute;n un informe de UNICEF, fueron justamente los hogares con ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes a cargo de mujeres los que enfrentaron el mayor impacto negativo de la crisis por COVID-19. Si en el momento de mayor cierre de 2020, la tasa de participaci&oacute;n de las mujeres en la econom&iacute;a cay&oacute; 8,2 puntos porcentuales, en el caso de las mujeres que eran jefas de hogar sin c&oacute;nyuge y con ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes a cargo, la ca&iacute;da en la actividad hab&iacute;a ca&iacute;do 14 puntos porcentuales. Sus efectos en la pobreza de esos hogares fue directo. En hogares con ni&ntilde;os m&aacute;s chicos, m&aacute;s&nbsp;<a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=499aa2eaec&amp;e=9eceffb6ee" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">severas</a>&nbsp;fueron las consecuencias econ&oacute;micas del Covid.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gabriela se reencuentra con su hijo después del jardín."
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                Gabriela se reencuentra con su hijo después del jardín.                            </span>
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        Gabriela no tuvo que dejar de trabajar. Pero por la organizaci&oacute;n familiar a cargo exclusivamente de ella, no puede hacerlo m&aacute;s de 4 o 5 horas por d&iacute;a y eso la limita mucho econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        En 2021, la escuela abri&oacute; pero muy pocas horas. &ldquo;Fue un desastre. A cada rato me llamaban para decirme que no hab&iacute;a luz o agua y que se suspend&iacute;an las clases, o faltaban&rdquo;. Ante cada llamado, ella retiraba a su hijo y volv&iacute;a a su trabajo con &eacute;l. O no volv&iacute;a. Reconoce que la se&ntilde;ora para la que trabaja &ldquo;le banca todas&rdquo;: &ldquo;Cuando tengo que faltar porque se enferma, cuando lo tengo que llevar, cuando voy y vuelvo. Tengo suerte&rdquo;. Este a&ntilde;o, s&iacute;, el nene ya hace una doble jornada hasta las 4 de la tarde.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, no piensa en volver a tener una pareja. Siente que desde que naci&oacute; su hijo qued&oacute;&nbsp;disconforme con su cuerpo. Pero s&iacute; fantasea con aspiraciones t&iacute;midas: un poco m&aacute;s de aire.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Me encantar&iacute;a empezar a salir con amigas. Siempre ando tensionada, como que voy, vengo. Me encantar&iacute;a tener alg&uacute;n tiempo para mi, tranquila: un fin de semana que yo pueda dormir, mirar la tele.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/trabajo-extraordinario-bebe-covid-gabriela-cria-sola-barrio-31_132_9091851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jun 2022 03:02:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un trabajo extraordinario: un bebé con Covid y Gabriela que cría sola en el Barrio 31]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barrio 31,Maternidad,Coronavirus,Crianza,Tareas de cuidado]]></media:keywords>
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