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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Martín Churba]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/martin-churba/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Martín Churba]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Martín Churba: una paternidad entre epifanías y deseos cumplidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/martin-churba-paternidad-epifanias-deseos-cumplidos_128_9095493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be52a3e7-aee1-4006-a49f-85332591683d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Churba: una paternidad entre epifanías y deseos cumplidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde hace diez años, el diseñador y su esposo son los papás de Alexis. Aunque siempre quiso ser padre, le parecía imposible. Su historia es la de la conquista de derechos en la comunidad LGTBQ.</p></div><p class="article-text">
        La vida de Mart&iacute;n Churba parece regida por epifan&iacute;as, se&ntilde;ales que se le cruzan a cada momento. Reconoce que todav&iacute;a no sabe si son esas se&ntilde;ales las que marcan su vida o si son sus deseos los que buscan las se&ntilde;ales. Pero lo cierto es que esas manifestaciones son las que vienen llevando el ritmo de sus &uacute;ltimos diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La primera de esas muchas epifan&iacute;as la tuvo cuando ley&oacute; <em>Alexis o el tratado del in&uacute;til combate</em> de Marguerite Yourcenar. El libro cuenta la historia de Alexis, un hombre que a pesar de amar a su esposa y su hijo un d&iacute;a decide hacerse cargo de eso que tanto le pesaba: era gay y quer&iacute;a ser m&uacute;sico. Churba ten&iacute;a resueltas ambas cosas, amor y vocaci&oacute;n, hac&iacute;a tiempo. Pero le faltaba Alexis. Es que en ese momento en que ley&oacute; el libro supo que si alguna vez ten&iacute;a un hijo, Alexis iba a ser su nombre.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os fue solo una fantas&iacute;a. En esa Argentina en la que fue construyendo un nombre propio en la elite de los dise&ntilde;adores argentinos, no hab&iacute;a lugar para Alexis. <em>Tramando</em> estaba en el podio. Ten&iacute;a casa matriz en Recoleta, sucursales y m&aacute;s de 70 empleados. &ldquo;&iexcl;Hasta un director comercial egresado de Harvard!&rdquo;, <strong>se r&iacute;e hoy de esa Argentina que le daba todo menos derecho a casarse y tener un hijo.</strong>
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            <span class="title">
                &quot;No somos padres separados, somos padres juntados&quot;, dice Churba sobre su familia ensamblada                            </span>
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        Por entonces, &eacute;l y Mauro Bernardini, su pareja se conformaban haciendo que las pijamadas de la sobrina fueran un hit: Dise&ntilde;os de <em>Tramando</em> para disfrazarse, peluqueros y maquilladores amigos para arreglarlas. Era el tiempo en que Mart&iacute;n Churba dec&iacute;a que la paternidad le estaba vedada porque iba de la mano de un delito: &ldquo;La &uacute;nica forma que tengo de ser padre es robando un bebe, matando a la madre, o compr&aacute;ndolo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero en su mundo de  epifan&iacute;as y se&ntilde;ales, las piezas empezaron a encajar. La madrugada del 15 de julio de 2010 lo encontr&oacute; llorando en la plaza del Congreso abrazado a Mauro. Ya llevaban 10 a&ntilde;os juntos cuando se sancion&oacute; la ley de matrimonio igualitario.
    </p><p class="article-text">
        Todo comenzaba a precipitarse. Un amigo les pide que cuiden su casa en San Isidro. Mauro da un paseo en bicicleta y encuentra la casa de sus sue&ntilde;os. Descubre tambi&eacute;n que tiene un peque&ntilde;o cartel de venta. Es una construcci&oacute;n que sobresale del resto. A diferencia de las mansiones se&ntilde;oriales del bajo de San Isidro, esta es moderna, de cortes rectos, pura madera y vidrio, justo donde comienza la bajada que lleva hasta la orilla del R&iacute;o de la Plata. Van a verla y al entrar a uno de los cuartos Mart&iacute;n dice &ldquo;este va a ser el cuarto de nuestro hijo&rdquo;. Nueva epifan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero la casa est&aacute; se&ntilde;ada. El sue&ntilde;o se cae. Y resurge porque lo que se cae es la se&ntilde;a y as&iacute; dejan Colegiales y se instalan en Mart&iacute;nez. &ldquo;En esta casa yo me caso&rdquo;, le dijo Mart&iacute;n. Y as&iacute; fue.
    </p><p class="article-text">
        Libreta de matrimonio, casa nueva y cuarto para un hijo que segu&iacute;a faltando. Primero piden una cita con un centro de maternidad&nbsp; subrogada en Estados Unidos. La propuesta no les cierra. Tampoco la propuesta de una amiga lesbiana. Los tr&aacute;mites para adopci&oacute;n son un engorro. Mauro se impacienta, Mart&iacute;n dice que algo va a ocurrir. Y lo que ocurre es otra se&ntilde;al. Los vecinos los invitan a un asado. Les aclaran que tambi&eacute;n estar&aacute; Sandy. Tene dos hijas adolescentes y su marido acaba de morir. Les avisan porque Sandy no puede mas de la tristeza y llora sin parar. Tambi&eacute;n avisan que Sandy llegar&aacute; con el nene de dos a&ntilde;os que cuida los fines de semana hasta que est&eacute;n listos los papeles para darlo en adopci&oacute;n. <strong>El nene, claro, se llama Alexis.</strong> Y a Churba el coraz&oacute;n le va a estallar.
    </p><p class="article-text">
        El rompecabezas se sigue armando. <strong>&ldquo;Mauro este es nuestro hijo&rdquo;, </strong>recuerda Churba que le dijo a su esposo aquel d&iacute;a. &ldquo;Mart, olvidate, ya tiene familia para adoptarlo&rdquo;. Durante los dos d&iacute;as siguientes, Churba se queda sin vos. &ldquo;Fue como un luto&rdquo;, recuerda durante una charla con <strong>elDiarioAR </strong>en su casa.
    </p><p class="article-text">
        Churba hace esfuerzos por olvidarse de Alexis. Tarda cinco meses. Y justo cuando lo logra ocurre una nueva epifan&iacute;a. Esta vez en el velatorio del padre de una amiga. &ldquo;Tu pap&aacute; me dijo que tiene un regalo para m&iacute;&rdquo;, le confiesa a Valery en medio del velatorio. Churba dice que la se&ntilde;al le llega clara desde el m&aacute;s all&aacute; pero no entiende de qu&eacute; regalo se trata. Esa noche, mientras cenaban Valery pregunta que pasa con esa paternidad que no llega. Le cuentan que qued&oacute; en la nada despu&eacute;s de que apareci&oacute; Alexis. &ldquo;B&uacute;squenlo&rdquo;, casi que ordena Valery, &ldquo;es &eacute;l&rdquo;. Churba obedece. Llama a Sandy: Alexis todav&iacute;a no hab&iacute;a sido adoptado. Todo se vuelve v&eacute;rtigo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que Sandy ten&iacute;a s&oacute;lo la guarda transitoria, el juez le dice que el v&iacute;nculo es demasiado fuerte y que ella deber&iacute;a ser la mam&aacute; de Alexis.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue muy maravilloso todo -cuenta Churba sobre aquellos d&iacute;as-, porque para ella era muy tortuoso hacer los tr&aacute;mites de adopci&oacute;n. Ven&iacute;a el psic&oacute;logo y le hac&iacute;a millones de preguntas, ten&iacute;a miedo que se lo sacaran&rdquo;. Fue entonces, mientras Sandy cre&iacute;a que no iba a poder adoptar a Alexis que aparecieron Martin y Mauro. <strong>&ldquo;Queremos ser los pap&aacute;s&rdquo;,</strong> le dijeron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Yo no tengo amigos gays&rdquo;,</strong> respondi&oacute; ella. Churba se rie cuando recuerda la respuesta. Estira un brazo y desde una de las repisas de la cocina trae un portaretratos en el que est&aacute;n todos de vacaciones de Formentera, en las Islas Baleares. Est&aacute;n Sandy, sus hijas, Alexis, Mauro y Mart&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de ah&iacute;, todos por Alexis, somos como padres separados, pasa de lunes a mi&eacute;rcoles ac&aacute;, y de mi&eacute;rcoles a viernes all&aacute; y s&aacute;bados ac&aacute; y domingos all&aacute;, pero en realidad <strong>somos padres juntados, no padres separados</strong>&rdquo;.
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                Martin Churba y algunas de las obras que expondrá en la Usina del Arte junto con Jessica Trosman                            </span>
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        <strong>&iquest;Y entonces as&iacute; se lanzaron a formar una familia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el principio empezamos a convivir como un ni&ntilde;o con dos casas, con muchos acuerdos, y ah&iacute; vamos, &eacute;l est&aacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Legalmente ustedes tienen la adopci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La adopci&oacute;n plena la tiene Sandy, pero eso es lo lindo con ella. Eramos personas desconocidas y logramos los t&iacute;tulos de hecho, no de firma. Nunca tuve un papel que diga que yo soy el padre y siempre fui respetado por Sandy como si lo tuviera, y ya llevamos diez a&ntilde;os. Es dif&iacute;cil pero tenemos una ventaja, que es que no hay una historia anterior entre nosotros. Yo ya la quiero como una hermana, es la mam&aacute; de mi hijo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s me gusta de ser padre?&rdquo;, se pregunta Churba. Sabe que esa va de caj&oacute;n, pero tambi&eacute;n quiere contarlo, que se sepa, no sea cosa que nos olvidemos de preguntarlo. &ldquo;Lo que m&aacute;s me gusta es verlo. Ves a tus hijos y te reconoces. Son momentos de una vitalidad tierna. Vivimos para eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; fue lo m&aacute;s dif&iacute;cil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No fue todo f&aacute;cil, al principio yo estaba muy celoso porque Mauro y Alexis eran inseparables y yo me quedaba sac&aacute;ndoles fotos, entonces tuve que encontrar mi lugar, tuve que aprender de Mauro porque &eacute;l sab&iacute;a c&oacute;mo estar y yo no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo es la relaci&oacute;n hacia afuera, alguna vez lo discriminaron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, yo le pregunto siempre. A veces me parece que demasiado, como le cansa que le est&eacute; preguntando y la verdad es que nunca nos cont&oacute; nada. En eso es importante el colegio y la verdad es que hay tolerancia cero para el bullying.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo van a festejar el D&iacute;a del Padre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No tenemos nada planeado pero seguro vamos a ir a comer afuera con mi viejo y con Alexis.
    </p><p class="article-text">
        Alexis acaba de cumplir 12. Junto a la foto de Formentera, est&aacute;n las las primeras vacaciones juntos de Mart&iacute;n y Mauro y otra de Alexis en el colegio. Es una t&iacute;pica foto de escuela en la que est&aacute;n tambi&eacute;n las dos maestras.
    </p><p class="article-text">
        En el living, entre los sillones y la mesa, <strong>est&aacute;n las piezas de su pr&oacute;xima aventura, una instalaci&oacute;n en la Usina del Arte con su vieja socia, Jessica Trosman,</strong> esa dupla creativa con la que revolucionaron los &lsquo;90. Esta vez no hay prendas, solo los residuos intervenidos. Son botellas de pl&aacute;stico y bandejas de telgopor entrelazando hasta formar una estructura irreconocible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La obra te muestra como un desperdicio se torna un deseo. Vos mir&aacute;s y dec&iacute;s &lsquo;quiero todo&rsquo;, y hace un segundo vomitabas. Es el momento en que uno se da cuenta como est&aacute; gobernado por el deseo, como todo es tan subjetivo. La basura intervenida tiene un aspecto que la otra no tiene. La explicaci&oacute;n es que lo que hac&iacute;amos con la seda natural ahora lo hacemos con la basura y esa es la paradoja&rdquo;, explica Churba sobre esta nueva etapa de su vida lejos de <em>Tramando</em>.
    </p><p class="article-text">
        Es que al rompecabezas le faltaba m&aacute;s tiempo en casa para estar con Alexis. Y lo que parec&iacute;a imposible sucedi&oacute;: se hart&oacute;. <strong>&ldquo;Sent&iacute;a que era la ratita corriendo en la rueda&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No fue f&aacute;cil, tom&oacute; la decisi&oacute;n cuando estaba a punto de fundirse. Tuvo que cerrar cuatro locales y echar 56 empleados. Pero le alcanz&oacute; para pagar indemnizaciones y no llevarse deudas. Hoy a <em>Tramando</em> lo maneja Bob Honores, su disc&iacute;pulo. El va a la Casa Matriz cuando no est&aacute; Alexis y s&oacute;lo si hace falta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es f&aacute;cil cuando estas metido salir, pero poco a poco se fue ordenando un gran desorden que fueron los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. Hoy puedo estar en casa los d&iacute;as que Alexis est&aacute; con nosotros, me ocupo de llevarlo al colegio, de verlo crecer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A los 50 a&ntilde;os Churba est&aacute; aprendiendo guitarra y estudia canto. Una vuelta m&aacute;s en ese camino de se&ntilde;ales. &ldquo;Es la &eacute;poca de los raros- dice-, los raros somos los que podemos subsistir, porque vamos de costado, si vas todo derechito te caes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/martin-churba-paternidad-epifanias-deseos-cumplidos_128_9095493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jun 2022 03:18:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martín Churba: una paternidad entre epifanías y deseos cumplidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Matrimonio Igualitario,Día del padre,Adopciones,Martín Churba]]></media:keywords>
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