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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Huevo de obsidiana]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/huevo-de-obsidiana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Huevo de obsidiana]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Entre el retorno a los "rituales ancestrales" y nuevos estudios sobre el clítoris, la vulva se puso de moda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rituales-ancestrales-clitoris-vulva_1_9095494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36a1da5e-982b-4a62-b3ee-754f648a04f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre el retorno a los &quot;rituales ancestrales&quot; y nuevos estudios sobre el clítoris, la vulva se puso de moda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la parte externa de los genitales femeninos y se está resignificando. En redes sociales circula información sobre tratamientos alternativos para "sanar". También hay talleres y retiros. Los especialistas explican por qué aparecieron estas prácticas y advierten sobre las consecuencias.</p></div><p class="article-text">
        El algoritmo me lleva de paseo y en <em>Instagram</em> veo todo esto que voy a enumerar. Vulva diosa, portal energ&eacute;tico.<strong> Respiraci&oacute;n ov&aacute;rica para sanar</strong>. Meditaci&oacute;n org&aacute;smica.<strong> Huevos de piedra que, introducidos en la vagina, &ldquo;limpian linajes ancestrales&rdquo;; el mismo huevo, pero para fortalecer los m&uacute;sculos de la pelvis</strong>. Sesi&oacute;n cham&aacute;nica vulvar. Remedios &ldquo;naturales&rdquo; para curar infecciones vaginales: aceite de neem y aloe vera. <strong>Vaporizaciones vaginales de limpieza para dolores, para regulaci&oacute;n hormonal, y para hacer a solas o en grupo</strong>. Retiros para personas con vulva. Herramientas de sanaci&oacute;n sexual. Okey, <strong>la vulva se puso de moda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n de diccionario indica que &ldquo;la vulva es la parte externa de los genitales femeninos&rdquo;. <strong>Comprende los labios mayores y menores, las aberturas hacia la uretra y la vagina, y el cl&iacute;toris</strong>. Es decir, lo que est&aacute; a mano, a un vistazo de espejo. Y resulta que la vulva <strong>atraviesa un periodo de resignificaci&oacute;n</strong>, seg&uacute;n observo en redes y seg&uacute;n me dicen las especialistas a las que consulto. No en su funcionalidad, que no ha cambiado, sino de percepci&oacute;n: hay, algo as&iacute;, como una <strong>&ldquo;oda a la vulva&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La vulva, entonces, como una parte del cuerpo sacralizada a la que ahora llaman, <strong>&ldquo;yoni&rdquo; o &ldquo;ioni&rdquo;, en s&aacute;nscrito -&iquest;avance o retroceso del lenguaje?</strong>-. Epicentro de placer, identificaci&oacute;n y, al mismo tiempo,<strong> objeto de estudio de la ciencia, que la mira -la investiga- como nunca antes</strong>. Eso, sumado a la gran cantidad de informaci&oacute;n -no siempre verificada- que circula en redes sociales, reinstala a la vulva por fuera del plano reproductivo. <strong>Meter y sacar. Un hueco para llenar de placer. Y de marketing</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Huevos, yuyos, aceites y la Ciencia</h3><p class="article-text">
        Data de Internet: <strong>el huevo de obsidiana es de color negro y &ldquo;nos pone en contacto con nuestras ancestras&rdquo;</strong>; el de cuarzo verde &ldquo;trabaja en la desintoxicaci&oacute;n&rdquo;; el de cuarzo rosa &ldquo;ampl&iacute;a la energ&iacute;a y abre el<em> chakra</em> coraz&oacute;n&rdquo;. <strong>Se consiguen en </strong><em><strong>tiendas online</strong></em><strong> por $6.500 cada uno</strong>. El uso sugerido es por la noche, para dormir, por el lapso de 9 meses y un descanso de tres. Tambi&eacute;n est&aacute;n<strong> las vaporizaciones, yuyos varios que cuestan unos $2 mil los 20 gramos. Hay que hervirlos, como si fueran un t&eacute;, dejar reposar y &ldquo;sentarse&rdquo; sobre el vapor</strong>. Untarse la vagina con aceite de neem o pasar la noche con una esponjita imbuida en la vagina servir&iacute;a, seg&uacute;n se promociona, para curar infecciones, como la candidiasis. Las ginec&oacute;logas consultadas por <strong>elDiarioAR</strong> desaconsejan el uso del huevo, el combo de flores y del aceite de neem. Refieren que <strong>&ldquo;no s&oacute;lo no solucionan nada sino que ponen en riesgo al paciente&rdquo;</strong>. Pero las redes sociales van m&aacute;s r&aacute;pido y no hay sanciones para quien comparta informaci&oacute;n de dudosa calidad.
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                Aceite de Neem para &quot;sanar&quot; la candidiasis.                            </span>
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        M&aacute;s data de Internet: hay talleres sobre sexualidad femenina, reuniones de sanaci&oacute;n de &uacute;tero -o reconexi&oacute;n- con el &uacute;tero, limpieza -o conexi&oacute;n- con el linaje ancestral -femenino-, meditaciones org&aacute;smicas. Los encuentros se agotan muy r&aacute;pido y <strong>la inscripci&oacute;n ronda los $10 mil pesos</strong>. Tambi&eacute;n se ofrecen como retiros<em> all inclusive</em>. Por supuesto, es m&aacute;s caro y, a veces, en d&oacute;lares. <strong>Adem&aacute;s de los posteos en </strong><em><strong>Instagram</strong></em><strong> y los canales de </strong><em><strong>Telegram</strong></em><strong>, hay tutoriales en </strong><em><strong>YouTube</strong></em><strong>.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la sexualidad femenina fue tab&uacute; hasta los setenta, cuando arranc&oacute; una etapa meramente genital, en la d&eacute;cada siguiente estuvo &ldquo;en el cerebro&rdquo;. Hay una lema que sigue vigente e indica que<strong> &ldquo;el &oacute;rgano sexual m&aacute;s importante es la cabeza</strong>&rdquo;. Por eso<strong> Silvina Valente, ginec&oacute;loga, obstetra y presidenta de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana</strong> (SASH) se pregunta por qu&eacute; hay que jerarquizar una parte del cuerpo sobre otra, si lo que rige hoy es una mirada integral sobre la sexualidad: &ldquo;<strong>Las mujeres le est&aacute;n dando m&aacute;s importancia a sus genitales porque nos han dicho que tenemos que </strong><em><strong>desgenitalizar</strong></em><strong> la sexualidad. Y nos fuimos a la banquina. En ese contexto aparecen nuevos rituales, como las vaporizaciones y el huevo de obsidiana</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es data de la ciencia. Valente integra un equipo de trabajo que<strong> investiga desde hace un tiempo el cl&iacute;toris con un nuevo enfoque</strong>. &ldquo;Lo estamos estudiando en estado de reposo, en excitaci&oacute;n y post orgasmo en personas sexualmente saludables. Queremos evaluar la vascularidad del cl&iacute;toris, que no est&aacute; siendo analizado.<strong> La idea es saber c&oacute;mo funciona para resolver problemas de excitaci&oacute;n</strong>&rdquo;, agrega Valente.
    </p><h3 class="article-text">Zonas de control: &iquest;lo necesito, es lo que quiero?</h3><p class="article-text">
        &ldquo;A los varones los convocan las actividades. A las mujeres nos convoca la conversaci&oacute;n, y <em>co-dolemos</em>, sea en una sesi&oacute;n cham&aacute;nica o en un t&eacute;&rdquo;, <a href="https://thegelatina.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dice Lala Bruzoni, fundadora de The Gelatina</a>, un medio de comunicaci&oacute;n especializado en salud contempor&aacute;neo. En el sitio hay informaci&oacute;n sobre sexualidad destinada a mujeres y personas con vulva. Y <strong>hay un datazo, muy ilustrativo. Imaginen un reloj, bueno: el lugar de mayor excitaci&oacute;n en la vulva es &ldquo;a la 1pm&rdquo;. Busquen que encuentran</strong>. Sigue Lala: &ldquo;<strong>La gente est&aacute; buscando maneras de sentirse mejor, busca nuevas disciplinas que aquieten la mente. Es como un volver a las bases, a lo ancestral, hacer lo que se hac&iacute;a antes. Despojarse, pensar menos</strong>&rdquo;. Tiene sentido. Si estas nuevas conductas en torno a la sexualidad femenina aparecieron en pandemia, es porque el remedio para atravesar el Covid-19 antes de la vacuna era aislarse. El ant&iacute;doto de la antig&uuml;edad, retirarse de la comunidad. Estar solo. Hasta que pase.
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto a Lala qu&eacute; es &ldquo;co-doler&rdquo;: <strong>&ldquo;Compartir el dolor entre mujeres, para que se convierta en medio dolor. Ah&iacute; nos gui&ntilde;amos el ojo&rdquo;</strong>, dice. Le cuento que tambi&eacute;n veo que los talleres de sanaci&oacute;n los ofrecen personas que comparten sus experiencias personales y las lecturas que hicieron en su &ldquo;proceso de sanaci&oacute;n&rdquo;. Para Bruzoni, <strong>el automarketing de la victimizaci&oacute;n no las valida para impartir conocimiento y, en el caso de que se quiera dar un curso, hay que organizar un </strong><em><strong>board</strong></em><strong> de especialistas</strong>. De paso le pregunto qu&eacute; opina sobre estas pr&aacute;cticas nuevas, promocionadas m&aacute;s en redes y que en los consultorios m&eacute;dicos tradicionales: &ldquo;Autoconocimiento y sentido cr&iacute;tico para todo.<strong> Preguntarnos antes si es lo que queremos, si es lo que necesitamos, si eso que es nuevo no est&aacute; fuera de nuestra zona de control</strong>&rdquo;, sugiere.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Las fallas del sistema m&eacute;dico para implementar una noci&oacute;n integral de salud&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        A ver qu&eacute; piensa sobre todo esto<strong> Agostina Mileo</strong>, <a href="https://ecofeminita.com/?v=5b61a1b298a0" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">comunicadora cient&iacute;fica e integrante de Ecofeminita</a>. Voy por mail. Primero quiero chequear que esto que veo en el tel&eacute;fono tiene asidero en la realidad.&nbsp;Le cuento que veo en<em> Instagram </em>posteos con informaci&oacute;n y convocatorias a encuentros sobre salud sexual no reproductiva para personas con vagina. Que la vagina es &ldquo;un portal&rdquo;, por ejemplo. O que para nombrarla usan la palabra &ldquo;yoni&rdquo;, vagina en sanscrito. Hay reuniones de sanaci&oacute;n de &uacute;tero, vaporizaciones individuales o colectivas, talleres sobre la vulva. Entonces: 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Observ&aacute;s esta tendencia? &iquest;Por qu&eacute; estos tipos de discursos, que corren sobre todo en redes sociales, tienen tanta adherencia? &iquest;Por qu&eacute; estamos permeables a esta nueva data?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, observo esta tendencia y <strong>creo que la adherencia est&aacute; relacionada principalmente con las fallas del sistema m&eacute;dico para implementar una noci&oacute;n integral de salud</strong>. Por un lado, sabemos bien que los sesgos androc&eacute;ntricos y la matriz reproductivista de la producci&oacute;n de conocimiento en el campo de la salud ha reducido la salud de las mujeres a la medicalizaci&oacute;n de la capacidad reproductiva. <strong>Prima una visi&oacute;n &ldquo;funcionalista&rdquo; sobre el cuerpo, que escinde la corporalidad de la identidad y no entiende como parte de la atenci&oacute;n m&eacute;dica la comprensi&oacute;n de los procesos sociales que hacen que las personas, y no los cuerpos</strong>, transiten experiencias particulares seg&uacute;n factores como la raza, el g&eacute;nero o la clase.
    </p><p class="article-text">
        Bien. Corrido el falo, <strong>el sistema de salud sigue entendiendo la sexualidad de las personas con &oacute;rganos sexuales femeninos como cuerpos que producen</strong>. No es nuevo. Agrega Mileo: &ldquo;Las feministas hemos observado esto durante d&eacute;cadas. En los a&ntilde;os &lsquo;70, el<em><strong> Women's Health Movement </strong></em>comenz&oacute; a elaborar el manual <em><strong>Our Bodies Ourselves</strong></em> (N. de la R.:<em> Nuestros cuerpos, nosotras mismas</em>). A partir de las experiencias compartidas en grupos de concientizaci&oacute;n elaboraba manuales en los que <strong>circulaba conocimiento sobre salud sexual con eje puesto en el placer y el deseo</strong>. Pero era conocimiento m&eacute;dico. <strong>Muchas feministas seguimos trabajando en este sentido, generando resistencias dentro de los espacios de conocimiento formal</strong>, creyendo que las ciencias son la mejor herramienta de producci&oacute;n de conocimiento para validar pr&aacute;cticas m&eacute;dicas pero que, como toda actividad cultural en un mundo sexista, requiere modificaciones estructurales. <strong>Otros grupos, en cambio, han entendido que, si el conocimiento m&eacute;dico formal es sexista, entonces la medicina lo es y que se debe buscar c&oacute;mo abordar estas cuestiones desde otro tipo de conocimiento</strong>. Esto es una diferencia fundamental. Coincidimos en que la atenci&oacute;n que recibimos en el sistema m&eacute;dico no se basa, por lo general, en conocimiento hecho por y para nosotras, pero no en las estrategias para revertir la situaci&oacute;n&rdquo;.
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                    alt="Remedios &quot;naturales&quot; que podrían exponer a las personas con vulva a una infección."
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                Remedios &quot;naturales&quot; que podrían exponer a las personas con vulva a una infección.                            </span>
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        La pregunta que sigue es cu&aacute;ndo empieza a ser &ldquo;peligroso&rdquo; o perjudicial para la salud f&iacute;sica o emocional este tipo de recomendaciones que se replican, guardan y comparten en posteos de<em> Instagram</em> y <em>TikTok</em>. O si es al rev&eacute;s, que estas conductas hablan de una apertura y en realidad est&aacute; buen&iacute;simo y no hay que alarmarse. Responde Mileo: &ldquo;Creo que es peligroso en s&iacute; mismo<strong>. Hablamos de pr&aacute;cticas en las que se recomiendan y promueven intervenciones corporales que pueden ser sumamente perjudiciales, que da&ntilde;an la microflora vaginal, producen desgarros, aumentan los riesgos de infecci&oacute;n. Como dije antes, creo que la motivaci&oacute;n es noble.</strong> Pero como dec&iacute;a mi pap&aacute;, <em>&lsquo;el camino al infierno est&aacute; plagado de buenas intenciones&rsquo;</em>. Muchas veces estos espacios instan a compartir experiencias de abuso sin que haya personas con formaci&oacute;n en salud mental que puedan contener a la persona. Ni hablar, por ejemplo, de un shock anafil&aacute;ctico derivado de una reacci&oacute;n al&eacute;rgica por el contacto de la mucosa vaginal con alguna sustancia&rdquo;. <strong>Por ah&iacute; hay que empezar por mirarse en el espejo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jun 2022 03:18:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre el retorno a los "rituales ancestrales" y nuevos estudios sobre el clítoris, la vulva se puso de moda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vulva,Sexualidad,Sexualidad femenina,Huevo de obsidiana,Clítoris,Salud sexual]]></media:keywords>
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