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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - José Alfredo Martínez de Hoz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/jose-alfredo-martinez-de-hoz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - José Alfredo Martínez de Hoz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A 50 años del plan Martínez de Hoz, un experimento fallido con enseñanzas aún vigentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/50-anos-plan-martinez-hoz-experimento-fallido-ensenanzas-vigentes_129_13097694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffcda37e-f0d7-4c46-a1d3-7ec4c1432b50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A 50 años del plan Martínez de Hoz, un experimento fallido con enseñanzas aún vigentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un análisis del programa económico de 1976-1981 revela un patrón que la Argentina repetiría décadas después: tipo de cambio atrasado, deuda creciente y reformas estructurales atrapadas por la urgencia antiinflacionaria.
</p></div><p class="article-text">
        El 2 de abril de 1976, apenas una semana despu&eacute;s del golpe de Estado, <strong>Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz</strong> anunci&oacute; su programa econ&oacute;mico desde el Ministerio de Econom&iacute;a. El plan promet&iacute;a una ruptura dr&aacute;stica con el pasado a partir de tres objetivos: <strong>la redefinici&oacute;n del rol del Estado, la liberalizaci&oacute;n y modernizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, y la estabilizaci&oacute;n de la moneda</strong>. Lo que vino despu&eacute;s fue una sucesi&oacute;n de ensayos, correcciones y fracasos que dejaron lecciones que la Argentina tardar&iacute;a a&ntilde;os en aprender, y que, en muchos sentidos, a&uacute;n no hemos terminado de procesar. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entender la g&eacute;nesis de este experimento, es necesario recordar que el equipo econ&oacute;mico hered&oacute; un escenario complejo: el &ldquo;Rodrigazo&rdquo; de 1975, un ajuste traum&aacute;tico, con devaluaciones de entre el 100% y el 160%, que dej&oacute; una inflaci&oacute;n inercial que superaba el 180% anual. A nivel internacional, en la segunda mitad de los setenta, la econom&iacute;a mundial estaba todav&iacute;a sufriendo el impacto del shock petrolero y del alza de los precios de las materias primas en general, incluyendo las agropecuarias que exportaba Argentina, fortalecidos por el boicot a la URSS, de los cuales la dictadura sac&oacute; provecho. Por otra parte, las condiciones de liquidez internacional dieron lugar, en un primer momento, el arribo de un importante flujo de capitales financieros que posibilitaron un incremento irresponsable del endeudamiento externo de nuestro pa&iacute;s y, posteriormente, el reflujo de estos gener&oacute; la crisis de la deuda. As&iacute;, los pagos al exterior por servicios de la deuda y utilidades pasar&iacute;an de 2,2% a 9,4% del PIB, entre 1980 y 1983.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ni shock ni gradualismo, un plan &ldquo;pragm&aacute;tico&rdquo;. </strong>El Ministro rechazaba tanto el shock como el gradualismo extremo. Su palabra era&nbsp;<em>pragmatismo</em>. Sin embargo, los cinco a&ntilde;os de gesti&oacute;n pueden leerse como cuatro etapas distintas, cada una nacida de la frustraci&oacute;n con la anterior en el objetivo de abatir la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La primera arranc&oacute; con la liberaci&oacute;n de precios, el congelamiento de salarios y la unificaci&oacute;n cambiaria. La inflaci&oacute;n de 1976 lleg&oacute; al&nbsp;444%. En enero de 1978, ante la falta de resultados, se introdujeron ajustes. En diciembre de ese a&ntilde;o lleg&oacute; la apuesta m&aacute;s ambiciosa: la c&eacute;lebre&nbsp;tablita cambiaria, un cronograma de minidevaluaciones diarias preanunciadas, que buscaba anclar expectativas mediante la previsibilidad del tipo de cambio. La cuarta y &uacute;ltima fase, en julio de 1980, fue un intento de correcci&oacute;n de urgencia ante el colapso del modelo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La &ldquo;plata dulce&rdquo; y el costo de la tablita. </strong>La tablita trajo consigo el fen&oacute;meno conocido popularmente como la &ldquo;plata dulce&rdquo; o &ldquo;deme dos&rdquo;: un boom de importaciones y turismo al exterior alimentado por un d&oacute;lar artificialmente barato. El propio Mart&iacute;nez de Hoz lo reconoci&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s con crudeza:&nbsp;<em>&ldquo;La tablita nos caus&oacute; mucho da&ntilde;o. Estuvimos viendo alternativas para bajar la inflaci&oacute;n. Una opci&oacute;n era la estrechez monetaria, pero como iba a causar recesi&oacute;n, preferimos no hacerlo. Tampoco se quer&iacute;a bajar el gasto&hellip; luego de dos a&ntilde;os nos dimos cuenta de que 100% era un piso que no pod&iacute;amos perforar, si no invent&aacute;bamos algo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        El tipo de cambio real cay&oacute; a los niveles m&aacute;s bajos de la historia argentina. Las importaciones pasaron de u$s 3.033 millones en 1976 a u$s 10.540 millones en 1980, mientras el balance de cuenta corriente se desplomaba de un super&aacute;vit de u$s 650 millones a un d&eacute;ficit de u$s 4.767 millones. La liberalizaci&oacute;n comercial, que deb&iacute;a ser gradual, fue acelerada por la urgencia antiinflacionaria: sectores industriales sufrieron una desprotecci&oacute;n arancelaria de shock para la que en teor&iacute;a no estaban preparados hasta 1985.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &ldquo;Monstruo de Mil Cabezas&rdquo; que venci&oacute; a la apertura programada. </strong>La prioridad absoluta del equipo econ&oacute;mico, abatir al &ldquo;monstruo de mil cabezas&rdquo; de la inflaci&oacute;n, termin&oacute; por &ldquo;contaminar&rdquo; los instrumentos de largo plazo. La pol&iacute;tica arancelaria, dise&ntilde;ada originalmente para una apertura gradual que incentivara la eficiencia industrial, fue utilizada como un garrote antiinflacionario.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la Resoluci&oacute;n 6/79, el gobierno implement&oacute; un mecanismo de adelantamiento de rebajas arancelarias para castigar a los sectores que aumentaran precios por encima de las metas oficiales. La distorsi&oacute;n fue tal que, para octubre de 1979, el arancel promedio ya era inferior al que se hab&iacute;a programado originalmente para enero de 1981. Adem&aacute;s, se combin&oacute; con una fuerte apreciaci&oacute;n del tipo de cambio real, cuyos efectos sobre la protecci&oacute;n efectiva real fueron mayores que los de la reducci&oacute;n arancelaria. Esta &ldquo;desprotecci&oacute;n de shock&rdquo; no fue el resultado de una estrategia de competitividad, sino de una t&aacute;ctica antiinflacionaria desesperada de corto plazo que canibaliz&oacute; la estructura industrial argentina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reforma financiera: euforia y crisis en tres a&ntilde;os. </strong>La reforma del sistema financiero, lanzada en julio de 1977, fue otro de los pilares del programa. Se liberaron las tasas de inter&eacute;s &mdash;que ven&iacute;an siendo negativas en t&eacute;rminos reales&mdash;, se traslad&oacute; la asignaci&oacute;n del cr&eacute;dito a los bancos comerciales y se estableci&oacute; un&nbsp;seguro de dep&oacute;sitos total, obligatorio y gratuito. Esta &uacute;ltima medida, lejos de generar confianza, alent&oacute; comportamientos irresponsables: los bancos pod&iacute;an tomar riesgos excesivos sabiendo que el Estado garantizaba el 100% de los dep&oacute;sitos.
    </p><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis posterior del per&iacute;odo (Roque Fernandez, 1987) se&ntilde;al&oacute; que entre 1977 y marzo de 1980 fue &ldquo;probablemente el per&iacute;odo m&aacute;s pr&oacute;spero en toda la historia del sector financiero argentino&rdquo;. La prosperidad termin&oacute; de manera abrupta. En marzo y abril de 1980, el Banco Central debi&oacute; intervenir tres de los mayores bancos privados del pa&iacute;s, que representaban el 10% de los dep&oacute;sitos del sistema. Los redescuentos emitidos superaron los u$s 2.000 millones, equivalentes al 27% de la base monetaria. La emisi&oacute;n asociada a las instituciones liquidadas ese a&ntilde;o represent&oacute; el&nbsp;3% del PIB.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fracaso rotundo. </strong>No se logr&oacute; ninguno de los objetivos propuestos. El PIB mostr&oacute; una volatilidad extrema: cay&oacute; 0,7% en 1976, creci&oacute; 6% en 1977, se contrajo 3,9% en 1978, rebot&oacute; 6,8% en 1979 y volvi&oacute; a casi estancarse en 1980 (0,7%). El PIB per c&aacute;pita en 1980 era 0,6% inferior al m&aacute;ximo de 1974.&nbsp;En materia fiscal, el d&eacute;ficit, en promedio, se mantuvo en m&aacute;s del 6% del PIB, nunca lleg&oacute; a niveles manejables. El gasto p&uacute;blico creci&oacute; del 39% al 44% del PIB, impulsado, en parte, por el reequipamiento militar. La inflaci&oacute;n, que hab&iacute;a llegado al 444% en 1976, se &ldquo;estabiliz&oacute;&rdquo; en torno al 100% anual en 1980 y 1981: un fracaso rotundo frente al objetivo de estabilidad. Las privatizaciones, en tanto, fueron casi inexistentes. Las Fuerzas Armadas no ten&iacute;an voluntad de desprenderse de lo que consideraban sectores estrat&eacute;gicos. El programa se limit&oacute; a una &ldquo;privatizaci&oacute;n perif&eacute;rica&rdquo;: la tercerizaci&oacute;n de servicios a las empresas estatales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un saldo deplorable. </strong>La pol&iacute;tica de Martinez de Hoz, que termin&oacute; con sucesivas devaluaciones, entre 1981 y 1982, para ajustar al sector externo, dej&oacute; un saldo deplorable para la econom&iacute;a y la sociedad. Dio comienzo el fen&oacute;meno de dolarizaci&oacute;n de las carteras de los agentes econ&oacute;micos frente a un proceso de alta inflaci&oacute;n persistente, hasta los anos 90s, que deteriorar&iacute;a el valor de la moneda local, haci&eacute;ndole perder su capacidad de reserva de valor y afectando la demanda de dinero. Una desindustrializaci&oacute;n prematura por el atraso cambiario con apertura comercial y altas tasas de inter&eacute;s, que determin&oacute; la precarizaci&oacute;n laboral y una redistribuci&oacute;n regresiva del ingreso en contra de los asalariados y los sectores de m&aacute;s bajos ingresos. La desindustrializaci&oacute;n prematura se reflej&oacute; en la ca&iacute;da de participaci&oacute;n de la industria en el PIB, desde 28% en 1976 al 23% al terminar la dictadura. Para 1980, el PIB industrial era id&eacute;ntico al de 1974, marcando el ciclo de estancamiento m&aacute;s severo desde la Gran Depresi&oacute;n (Sourrouille, J y Lucangelli, J, 1983). La contracara de este proceso fue la ca&iacute;da abrupta de la participaci&oacute;n de los salarios en el ingreso nacional desde 45% en 1974 al 26% en 1983 (Beccaria, L, 1991) y el incremento de los hogares pobres sobre el total desde 2,6% en 1974 al 25% en 1982 (Altimir, O, 1989). La distribuci&oacute;n personal del ingreso muestra que, entre 1974 y 1981, los sectores de ingresos altos pasaron de representar 28% al 35% del total, mientras los sectores de ingresos bajos y medios, de 81% descendieron a 65%, desnudando las consecuencias regresiva del programa en materia de distribuci&oacute;n del ingreso (Torrado, S, 1992). Finalmente, un endeudamiento externo acelerado, desde USS 8 mil millones en 1975 hasta 45 mil en 1983, que implic&oacute; un condicionamiento fuerte en materia econ&oacute;mica al gobierno democr&aacute;tico entrante, por el peso de los servicios de la misma sobre las cuentas externas y fiscales. La relaci&oacute;n entre intereses de la deuda/exportaciones que, hasta 1979, no hab&iacute;a superado el 15%, se dispar&oacute; al 69% en 1983 y la deuda externa neta represent&oacute; cerca del 70% del PBI, en tanto los intereses de la misma alcanz&oacute; 8% del PBI. En t&eacute;rminos fiscales, el peso de la deuda determin&oacute; que el d&eacute;ficit de las finanzas p&uacute;blicas se duplicaran entre 1976-80 y 1981-3, ubic&aacute;ndose en niveles de 1975: 14,6% (Damill y Frenkel, 1990)
    </p><p class="article-text">
        <strong>La lecci&oacute;n que nos dej&oacute;. </strong>La gesti&oacute;n de Mart&iacute;nez de Hoz ilustra que, cuando los precios relativos est&aacute;n distorsionados, la apertura se convierte en destrucci&oacute;n de capital y empleo y la modernizaci&oacute;n en espejismo. Argentina vivi&oacute; entonces lo que Guido di Tella describi&oacute; como el ciclo de &ldquo;fijaci&oacute;n y explosi&oacute;n&rdquo; del tipo de cambio nominal: un intento de dar certidumbre a corto plazo que termina en una volatilidad incontrolable con devastadores efectos sobre el tipo de cambio real, la inversi&oacute;n, el empleo y la demanda de dinero. El uso del tipo de cambio como ancla nominal combinado con la apertura provocar&iacute;a, en otro ciclo, durante los 90s con la convertibilidad, que reformas estructurales potencialmente razonables quedaran hist&oacute;ricamente asociadas al colapso macroecon&oacute;mico, perdiendo toda aceptaci&oacute;n social y legitimaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A estas distorsiones se sum&oacute; una ausencia que atraviesa toda la historia econ&oacute;mica reciente del pa&iacute;s: ninguna de las experiencias de reformas habidas cont&oacute; con un&nbsp;<strong>plan estrat&eacute;gico de desarrollo</strong>&nbsp;que orientara la inversi&oacute;n privada hacia sectores con potencial de largo plazo. Confiaron en que el mercado resolver&iacute;a por s&iacute; solo los problemas del desarrollo. La historia los desminti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>El autor es profesor de Historia de la Econom&iacute;a y las Pol&iacute;tcas Econ&oacute;micas en la Argentina de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la UBA.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Poli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/50-anos-plan-martinez-hoz-experimento-fallido-ensenanzas-vigentes_129_13097694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 16:07:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 50 años del plan Martínez de Hoz, un experimento fallido con enseñanzas aún vigentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Alfredo Martínez de Hoz,Dictadura,Economía,Dólar,Deuda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo era Argentina antes de la devastación?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-devastacion_129_10992924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c62225b8-f448-4b9f-bd4b-dc2b755c6f43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo era Argentina antes de la devastación?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Contra las cuentas que suelen hacerse, 28 de los últimos 52 años estuvieron dominados por la agenda neoliberal. Ciclos que transformaron la Argentina de manera dramática</p></div><p class="article-text">
        Cuando concluya el mandato de Milei, habremos pasado<strong> 28 de los &uacute;ltimos 52 a&ntilde;os bajo gobiernos de orientaci&oacute;n econ&oacute;mica ortodoxa </strong>(llam&eacute;mosle &ldquo;neoliberal&rdquo; para abreviar): 8 de los militares, 12 y medio de Menem/De la R&uacute;a, 4 de Macri y los 4 de Milei. El resto de esos 52 a&ntilde;os lo ocuparon presidentes como Alfons&iacute;n, vacilante en lo econ&oacute;mico (comenz&oacute; heterodoxo, pero termin&oacute; volcado a la ortodoxia) y Alberto Fern&aacute;ndez, que chapuce&oacute; medidas de manera incoherente. Solo hubo un cambio consistente en aquella orientaci&oacute;n, durante los 14 a&ntilde;os de Duhalde y los Kirchner, que aplicaron un programa heterodoxo m&aacute;s o menos articulado. Fuera de esa interrupci&oacute;n, el neoliberalismo domin&oacute; ampliamente la agenda del Palacio de Hacienda y marc&oacute; los rumbos de la econom&iacute;a argentina. 28 de los &uacute;ltimos 52 a&ntilde;os: <strong>esa es la cuenta que no vemos, distra&iacute;dos por otras, m&aacute;s caprichosas, como la de los &ldquo;setenta a&ntilde;os de peronismo&rdquo; o la de los &ldquo;cien a&ntilde;os de declive&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El efecto combinado de los tres ciclos neoliberales anteriores transform&oacute; la Argentina de manera dram&aacute;tica. Les propongo un esfuerzo de memoria: &iquest;C&oacute;mo era este pa&iacute;s antes de cada ciclo? &iquest;Qu&eacute; cosas fuimos perdiendo en el camino? &iquest;Qu&eacute; rasgos nuevos fueron apareciendo?
    </p><p class="article-text">
        Par&eacute;monos en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1970. Por supuesto, hab&iacute;a problemas. Ten&iacute;amos dictaduras, como casi todo el mundo en v&iacute;as de desarrollo y como las hab&iacute;a entonces en Espa&ntilde;a, Portugal, Grecia y tantos otros sitios. Hab&iacute;a organizaciones pol&iacute;ticas armadas, como las hab&iacute;a entonces por todas partes en Am&eacute;rica Latina, en Gran Breta&ntilde;a, en Espa&ntilde;a, en Italia o incluso en EE.UU con las Panteras Negras. Pero centr&eacute;monos en la econom&iacute;a. Desde hac&iacute;a dos d&eacute;cadas la inflaci&oacute;n era alta, cierto. Despu&eacute;s de haber superado el 60% anual en los dos a&ntilde;os anteriores, en 1974 baj&oacute; al 30%. Todav&iacute;a alta, pero menor a la que en ese a&ntilde;o registraron Chile (586%), Islandia (42%), Israel (39%) o Brasil (34%), por mencionar algunos casos. Nada del otro mundo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; y todo, la econom&iacute;a argentina ten&iacute;a un desempe&ntilde;o muy bueno. En los treinta a&ntilde;os que siguieron a 1945 nuestro pa&iacute;s duplic&oacute; su ingreso per c&aacute;pita y ampli&oacute; su PBI a ritmos superiores a los de Estados Unidos, el Reino Unido, Australia o Nueva Zelanda. Un crecimiento a todo vapor que nos iba acercando a los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos. Era, adem&aacute;s, un crecimiento que ven&iacute;a de la mano de mayor igualdad y bienestar.<strong> Hacia 1974 la Argentina hab&iacute;a alcanzado una de las distribuciones del ingreso m&aacute;s equitativas de toda su historia y se contaba entre las sociedades menos desiguales y con menos desempleo del continente.</strong> Con la metodolog&iacute;a que usa hoy el INDEC, la pobreza ese a&ntilde;o rondaba el 10%. La deuda externa era m&iacute;nima, cercana a lo irrelevante. El pa&iacute;s ven&iacute;a teniendo un desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico notable, reconocido con los premios Nobel que recibieron Houssay en 1947 y Leloir en 1970; en la d&eacute;cada de 1950 se hab&iacute;a sumado al peque&ntilde;&iacute;simo club de las naciones con desarrollo en energ&iacute;a at&oacute;mica y hab&iacute;a inaugurado el primer reactor nuclear de Am&eacute;rica Latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todo eso cambi&oacute; con el programa ortodoxo que aplicaron los militares desde 1976</strong>, de la mano de Jos&eacute; Mart&iacute;nez de Hoz, con las recetas de ajuste, privatizaciones, apertura indiscriminada de las importaciones, timba financiera y represi&oacute;n que ser&iacute;an t&iacute;picas desde entonces. La Argentina entr&oacute; a partir de ese momento en un largo declive econ&oacute;mico, del que no logra salir. Al rev&eacute;s de lo que ven&iacute;a pasando, su crecimiento se retras&oacute; no solo por comparaci&oacute;n con los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos, sino pr&aacute;cticamente con cualquier otro. Los salarios se desplomaron r&aacute;pidamente, muchas industrias cerraron y creci&oacute; la pobreza y la desigualdad. Adem&aacute;s, el Estado tom&oacute; una deuda externa que desde entonces es impagable y desmantel&oacute; sus herramientas de regulaci&oacute;n financiera. Lejos de solucionar el tema de la inflaci&oacute;n, lo empeor&oacute;. Cuando se retiraron en 1983, dejaron un pa&iacute;s en llamas que Alfons&iacute;n no logr&oacute; encaminar. En 1989 todo eso deriv&oacute; en nuestra primera hiperinflaci&oacute;n, saqueos y la entrega anticipada del gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese punto comenz&oacute;, con Menem, el segundo ciclo neoliberal, casi continuidad del primero. El Estado se deshizo de lo que quedaba de sus herramientas de regulaci&oacute;n. YPF y Aerol&iacute;neas Argentinas se entregaron grupos empresarios, que las fueron desguazando. La privatizaci&oacute;n parcial de los fondos de jubilaciones y pensiones termin&oacute; de destruir el sistema jubilatorio. El desempleo fue en aumento y, luego de una baja inicial, tambi&eacute;n la pobreza. La desigualdad se dispar&oacute;. La inflaci&oacute;n dio un respiro gracias a un programa de convertibilidad sostenido artificialmente con dinero que ingresaba por pr&eacute;stamos y privatizaciones. El proceso de endeudamiento sigui&oacute; avanzando. Argentina perdi&oacute; entonces la que era una de las redes ferroviarias m&aacute;s grandes del mundo, amputada para poder privatizar sus tramos m&aacute;s rentables.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad experiment&oacute; cambios muy profundos. En los a&ntilde;os setenta exist&iacute;a la expectativa cierta del ascenso social y de que los hijos vivir&iacute;an mejor que sus padres. Las escuelas y secundarios p&uacute;blicos eran todav&iacute;a un sitio de encuentro entre personas de diferentes clases sociales. Todo eso termin&oacute;: el desfinanciamiento del sistema educativo desde los a&ntilde;os ochenta devast&oacute; la educaci&oacute;n p&uacute;blica y los sectores medios migraron a escuelas privadas. La ciudad tambi&eacute;n dej&oacute; en alguna medida de ser espacio compartido: los <em>countries</em> y barrios cerrados, que casi no exist&iacute;an en 1970, se multiplicaron. Los sectores de buen poder adquisitivo se auto-segregaron all&iacute; y el espacio urbano decay&oacute;. Para el resto, el empleo se volvi&oacute; precario y la subsistencia insegura. La sociedad argentina se fragment&oacute; ahora de manera irremediable. Continuado bajo De la R&uacute;a, el segundo ciclo neoliberal desemboc&oacute; en la crisis de 2001, la peor de toda nuestra historia, con el mayor &iacute;ndice de pobreza que se haya alcanzado hasta ahora. De nuevo, un gobierno tuvo que irse antes de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os siguientes, de pol&iacute;ticas heterodoxas, revirtieron algunas de las consecuencias de los ciclos previos, sin cambiar de todos modos el modelo de pa&iacute;s. El desempleo se redujo y tambi&eacute;n la pobreza, aunque con bolsones que permanecieron muy desatendidos. Mejoraron la distribuci&oacute;n del ingreso, los salarios, los derechos laborales y las jubilaciones, pero la sociedad sigui&oacute; profundamente fragmentada. El Estado recuper&oacute; algunas herramientas de regulaci&oacute;n y se revirtieron las privatizaciones de los fondos jubilatorios, de YPF y de Aerol&iacute;neas, todas fracasadas. El desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico volvi&oacute; a dar motivos de orgullo y el CONICET, que en los noventa hab&iacute;a estado casi cerrado, se convirti&oacute; en la instituci&oacute;n de ciencia y tecnolog&iacute;a mejor rankeada de Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a estuvo lejos de la visi&oacute;n id&iacute;lica que muchos kirchneristas sostuvieron y en el tramo final reaparecieron los viejos problemas de la restricci&oacute;n de divisas y el d&eacute;ficit fiscal. La inflaci&oacute;n volvi&oacute; a ser motivo de preocupaci&oacute;n: antes de las elecciones de 2015 se ubic&oacute; en torno del 23% anual. As&iacute; y todo, es un hecho que hasta 2012 la econom&iacute;a volvi&oacute; a crecer de manera sostenida y a una tasa mayor que la de EEUU. El endeudamiento externo se redujo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tercer ciclo neoliberal &ndash;el de Macri&ndash; destruy&oacute; los precarios fundamentos de esa recuperaci&oacute;n. El pa&iacute;s entr&oacute; en un nuevo ciclo de megaendeudamiento, la pobreza volvi&oacute; a crecer de manera explosiva, la desocupaci&oacute;n, la desigualdad y la precariedad aumentaron. El gobierno volvi&oacute; a desmantelar sus capacidades de regulaci&oacute;n de la econom&iacute;a y la inflaci&oacute;n aument&oacute; de manera galopante. El pa&iacute;s estuvo en recesi&oacute;n tres de los cuatro a&ntilde;os del mandato de Macri y el PBI se retrajo. La inflaci&oacute;n termin&oacute; en 55% interanual. Un dato significativo: en 1913 Buenos Aires hab&iacute;a inaugurado el primer subterr&aacute;neo de Am&eacute;rica Latina. Hasta 1955 la red tuvo su mayor expansi&oacute;n, que continu&oacute; en las d&eacute;cadas posteriores. Incluso en los momentos de mayores dificultades econ&oacute;micas el subte sigui&oacute; creciendo. Todav&iacute;a en la d&eacute;cada de 1980 descollaba por comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses latinoamericanos. Por contraste, la llegada de Macri al gobierno de la ciudad y luego al de la naci&oacute;n deriv&oacute; en la interrupci&oacute;n total de esa expansi&oacute;n por primera vez en 100 a&ntilde;os. Otro dato en el mismo sentido: nos fueron quitando r&aacute;pidamente el derecho a acceder a una vivienda. Mientras que en los a&ntilde;os noventa solo el 10% de los porte&ntilde;os alquilaba, hoy son m&aacute;s del 40%. Y no porque haya menos viviendas o m&aacute;s habitantes, sino porque, en ausencia de regulaci&oacute;n del mercado (como tienen las ciudades europeas), los que pueden hacerlo compran casas y departamentos para obtener una renta. Sumemos los alquileres imposibles de pagar, que por decisi&oacute;n reciente se pueden &ldquo;pactar&rdquo; (imponer) en d&oacute;lares. La vida empeora en todo sentido.
    </p><p class="article-text">
        Todo indica que el cuarto ciclo que se inicia con Milei ser&aacute; bastante m&aacute;s destructivo en lo econ&oacute;mico que el de Macri. Est&aacute; por verse si supera al de Menem/De la R&uacute;a y si, adem&aacute;s de desmantelar todo lo que pueda del Estado, nos quita incluso la moneda nacional, como promete. En todo caso, en el largo plazo la imagen aparece clara. Ten&iacute;amos un pa&iacute;s. Con problemas, como muchos otros, pero era un pa&iacute;s. Desde 1976 lo vienen tratando de convertir en un atractivo parador para inversores en la autopista del capital. Este es el cuarto intento. Y parece que reunir&aacute; y potenciar&aacute; los peores aspectos de los precedentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-devastacion_129_10992924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Mar 2024 03:04:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo era Argentina antes de la devastación?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Alfredo Martínez de Hoz,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comienza un gobierno tercerizado bajo el espectro de motosierras pasadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/comienza-gobierno-tercerizado-espectro-motosierras-pasado_129_10754030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fc84dc7-d2d0-481e-ba2c-9f720830c591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comienza un gobierno tercerizado bajo el espectro de motosierras pasadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hoja de ruta de Javier Milei replica el balance de otro luchador por las ideas de la libertad, de consecuencias funestas. Estudios jurídicos privados elaboran desinteresadamente el paquete de leyes que transformarán a Argentina en EE.UU. dentro de 35 años.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz </strong>se despidi&oacute; de su gesti&oacute;n de cinco a&ntilde;os como ministro de Econom&iacute;a mediante <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1nF87YnvJ6A" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un mensaje en cadena nacional que dur&oacute; 93 minutos</a>. Fue el 12 de marzo de 1981.  
    </p><p class="article-text">
        El economista y abogado eligi&oacute; un tono did&aacute;ctico para expresar autoalabanzas, con alg&uacute;n dejo de decepci&oacute;n por el comportamiento social que no terminaba de hacer carne su ambicioso intento de erradicar &ldquo;conceptos&rdquo; que hab&iacute;an prevalecido &ldquo;en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el fondo de una cortina marr&oacute;n y la bandera argentina a su lado, el ministro filosof&oacute; sobre &ldquo;el principio de la subsidiariedad del Estado&rdquo;. <strong>&ldquo;Hemos puesto a la libertad en una valoraci&oacute;n superior en todo nuestro esquema. Consideramos que ella hace a la esencia misma de la existencia del hombre&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez de Hoz se atribuy&oacute; el don de la sinceridad: &ldquo;El 2 de abril de 1976 afirmamos que no existen soluciones m&aacute;gicas ni recetas milagrosas&hellip; El proceso de ajuste no ha sido f&aacute;cil. El camino fue largo y dif&iacute;cil, pero hemos siempre hablado con franqueza&rdquo;. Acaso no fuera consciente de que su malversaci&oacute;n de las palabras &ldquo;libertad&rdquo; y &ldquo;franqueza&rdquo; encontrar&iacute;an apropiadores que las levantar&iacute;an d&eacute;cadas m&aacute;s tarde para enterrar, no ya treinta a&ntilde;os, como estimaba el jerarca de la dictadura en 1981, sino setenta. 
    </p><p class="article-text">
        El exdirector de la Compa&ntilde;&iacute;a &Iacute;talo Argentina y estanciero amonest&oacute; por si hubiera alg&uacute;n levantisco. &ldquo;Los resultados no pueden esperarse que se vean (sic) completamente realizados de la noche a la ma&ntilde;ana y ni siquiera en cinco a&ntilde;os&rdquo;. &nbsp;Reclam&oacute; &ldquo;el abandono de muchos h&aacute;bitos y costumbres&rdquo; que obstaculizaban los objetivos de inserci&oacute;n en el mundo. 
    </p><h3 class="article-text">Una lucha contra la decadencia</h3><p class="article-text">
        El listado de presuntos &eacute;xitos fue extenso, pero <strong>&ldquo;el gran tema de la inflaci&oacute;n&hellip; ha condicionado negativamente todo este proceso de transformaci&oacute;n y lo ha hecho mucho m&aacute;s dificultoso&rdquo;</strong>, reconoci&oacute; el ministro de los dictadores <strong>Jorge Rafael Videla</strong> y <strong>Roberto Viola</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En 1976, con el &ldquo;sinceramiento&rdquo; por el reacomodamiento de precios relativos ante la &ldquo;debacle&rdquo; dejada por el peronismo, la inflaci&oacute;n toc&oacute; uno de los mayores valores del siglo XX, 444%. Le sigui&oacute; un trienio en el orden de 165% anual. El a&ntilde;o de la despedida de Mart&iacute;nez de Hoz, 1981, ser&iacute;a, seg&uacute;n estim&oacute;, el tiempo de cosechar los frutos de su pol&iacute;tica responsable. Fall&oacute; el c&aacute;lculo y toc&oacute; 104%. La dictadura se despedir&iacute;a en 1983 con m&aacute;s del triple de ese porcentaje. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es como creer que la Argentina puede ser una excepción y se puede reducir y eliminar una tasa inflacionaria sin ningún costo. Es una ilusión y una falacia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Alfredo Martínez de Hoz, 12 de marzo de 1981</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el mensaje final, Mart&iacute;nez de Hoz identific&oacute;<strong> &ldquo;la ra&iacute;z del problema inflacionario&rdquo;</strong>: el gasto p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Denunci&oacute; haber recibido un orden fiscal &ldquo;en quiebra&rdquo; de parte del gobierno de<strong> Isabel Per&oacute;n</strong>, la presidenta constitucional derrocada en marzo de 1976. Pero &eacute;l hab&iacute;a llegado para refundar las bases materiales y morales del pa&iacute;s. All&iacute; fue cuando dijo haber emprendido la &ldquo;transformaci&oacute;n de conceptos que han venido primando en el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os, casi sin interrupci&oacute;n&rdquo;. El germen del mal, el peronismo, hab&iacute;a llegado a su fin. 
    </p><p class="article-text">
        El ministro se atribuy&oacute; haber bajado el d&eacute;ficit fiscal de 14,5% en relaci&oacute;n al PBI en 1975 a una previsi&oacute;n de menos de 3% en 1981. 
    </p><h3 class="article-text">Ataque al tren</h3><p class="article-text">
        Fue al grano. Explic&oacute; que hab&iacute;a logrado despedir a 20% de los empleados estatales dependientes de la administraci&oacute;n central. Fueron 108.000 de 505.000. Al contabilizar todo el sector p&uacute;blico (incluidas empresas y organismos aut&oacute;nomos), el sablazo afect&oacute; a 250.000 trabajadores, se enorgulleci&oacute;. S&oacute;lo de los ferrocarriles estatales hab&iacute;an sido despedidos 56.000 &ldquo;agentes&rdquo;, 40% de la plantilla, y en YPF, 15.000. 
    </p><p class="article-text">
        De 15 grandes empresas p&uacute;blicas, 14 recib&iacute;an subsidios en 1976, cont&oacute; Mart&iacute;nez de Hoz. Dijo que aplic&oacute; criterios de mercado para el manejo del personal y el pago de impuestos, de manera que ganaran eficiencia en la competencia. <strong>Las transform&oacute; en sociedades de capital y las puso a cobrar precios reales, &ldquo;no pol&iacute;ticos&rdquo;, y ya en 1978 hab&iacute;a tornado el d&eacute;ficit en super&aacute;vit en casi todas, excepto los trenes y Encotel (correo)</strong>, dijo. 
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            <span class="title">
                José Alfredo Martínez de Hoz brinda con Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y un cuarto hombre.                            </span>
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        Se notaba que el asunto de los ferrocarriles lo obsesionaba. Ten&iacute;a, pese a todo, medallas para mostrar, como el desmantelamiento de 10.000 de los 42.500 kil&oacute;metros de v&iacute;as, y de 1.000 de las 2.400 estaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Los reproches a consumidores, trabajadores y empresarios que expresaban &mdash;seg&uacute;n dej&oacute; saber que intu&iacute;a&mdash; disconformidad circundaron el serm&oacute;n. &ldquo;Es como creer que la Argentina puede ser una excepci&oacute;n y se puede reducir y eliminar una tasa inflacionaria sin ning&uacute;n costo. Es una ilusi&oacute;n y una falacia&rdquo;. Se ahorr&oacute; agravios a &ldquo;choriplaneros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La poblaci&oacute;n debe saber que en econom&iacute;a no hay nada gratis. Si un sector recibe un subsidio, es porque otro sector lo est&aacute; pagando&rdquo;</strong>, pincel&oacute; para la posteridad. 
    </p><p class="article-text">
        En particular, ese punto fue dedicado a explicar que hab&iacute;a puesto punto final al subsidio del campo a la industria que hab&iacute;a prevalecido &mdash;seg&uacute;n dijo&mdash; desde la d&eacute;cada de 1940. Defendi&oacute; la tesis &ldquo;para el campo lo que es del campo&rdquo;, y la industria, a competir como pueda.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez de Hoz dijo haber sido un funcionario honesto y se dedic&oacute; a probarlo en el cap&iacute;tulo de la obra p&uacute;blica, abordado hacia la mitad de su hora y media de exposici&oacute;n. Narr&oacute; que con los mismos fondos que el tercer peronismo hab&iacute;a hecho un kil&oacute;metro de rutas, &eacute;l hizo dos. Eso s&iacute;. Fij&oacute; un &ldquo;orden de prioridades&rdquo; para las obras de infraestructura, &ldquo;con criterios de rentabilidad, para que se haga en forma ordenada y de acuerdo a la posibilidad de financiamiento del pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Balance ayer, hoja de ruta hoy</h3><p class="article-text">
        El ministro de Econom&iacute;a se priv&oacute; de expresiones como &ldquo;par&aacute;sito hijo de puta&rdquo;, &ldquo;excremento&rdquo; o &ldquo;rata&rdquo; a la hora de hablar de quienes recib&iacute;an un sueldo estatal, pero dej&oacute; ver alguna crueldad cuando aludi&oacute; a &ldquo;estructuras administrativas enquistadas&rdquo; y &ldquo;eliminaci&oacute;n de elementos redundantes&rdquo; en la administraci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de su gesti&oacute;n, Mart&iacute;nez de Hoz hab&iacute;a ejecutado gran parte de la quintuplicaci&oacute;n de la deuda externa argentina que leg&oacute; la dictadura, de US$ 8.000 millones a US$ 40.000 millones. No hizo menci&oacute;n a ello en su despedida. Las tasas de inter&eacute;s por el cielo y una paridad cambiaria que inaugur&oacute; la penosa escena de argentinos en Miami cantando &ldquo;deme dos&rdquo; fueron no m&aacute;s que rasgos de una econom&iacute;a que pronto encontrar&iacute;a un equilibrio, proyect&oacute; el ministro. 
    </p><p class="article-text">
        En un pasaje de &eacute;ste y otros discursos de meses previos, el creador de la &ldquo;tablita financiera&rdquo; sintetiz&oacute; los ejes de su pol&iacute;tica con el verbo &ldquo;eliminar&rdquo; como estrella del relato: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&ldquo;Se aboli&oacute; el sistema de control de precios y de cambios&rdquo;. </li>
                                    <li>Eliminaci&oacute;n del monopolio del Estado en el comercio de carne y granos, los derechos, cuotas y retenciones a la exportaci&oacute;n, y las licencias de importaci&oacute;n. </li>
                                    <li>Eliminaci&oacute;n del control de alquileres &ldquo;para promover la construcci&oacute;n de viviendas en beneficio del pueblo, que antes se encontraba afectada por el excesivo control&rdquo;. </li>
                                    <li>&ldquo;Eliminamos el subsidio del Tesoro a las tarifas de los servicios p&uacute;blicos&rdquo;, a las que defini&oacute; como &ldquo;precios pol&iacute;ticos&rdquo;.</li>
                                    <li>Implementaci&oacute;n de un &ldquo;tipo de cambio &uacute;nico&rdquo; para que todos los sectores econ&oacute;micos trabajaran &ldquo;en un pie de igualdad&rdquo;. </li>
                                    <li>La ley de reforma financiera &ldquo;liber&oacute; las tasas&rdquo; y &ldquo;abri&oacute; la competencia para ese sector&rdquo;.</li>
                                    <li>Eliminaci&oacute;n de regulaciones salariales.</li>
                                    <li>Legislaci&oacute;n de inversiones extranjeras para &ldquo;sacar al pa&iacute;s del aislamiento en que se hab&iacute;a puesto&rdquo;. </li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">&ldquo;Sinceramiento&rdquo; impuesto a fuerza de desapariciones</h3><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez de Hoz terminaba su tarea en momentos en que los organismos de derechos humanos denunciaban 30.000 desapariciones y el Departamento de Estado norteamericano barajaba en sus documentos entre 15.000 y 22.000. Es decir, el r&eacute;gimen militar hab&iacute;a insertado a Argentina en la econom&iacute;a libre con la potestad autoasignada de desaparecer o asesinar a comisiones sindicales que resistieran despidos y rebajas salariales, y hasta disidencias internas por los negocios surgidos al amparo de las ideas de la libertad. 
    </p><p class="article-text">
        La dictadura se vali&oacute; de la descripci&oacute;n de una herencia econ&oacute;mica calamitosa del tercer gobierno peronista. De m&aacute;s est&aacute; decir que no tuvo que lidiar con gobernadores que reclamaran fondos especiales o con bancadas legislativas opositoras renuentes a aprobar, por ejemplo, el despido de 250.000 &ldquo;agentes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la gesti&oacute;n de Mart&iacute;nez de Hoz ya son parte de la historia. El pa&iacute;s resquebraj&oacute; su tejido econ&oacute;mico y social e inici&oacute; un ciclo de endeudamiento a gran escala del que no se liber&oacute; hasta ahora. Ni un indicador econ&oacute;mico central, sea de crecimiento, empleo o inflaci&oacute;n, qued&oacute; exceptuado de la debacle. La promesa de que esa vez &ldquo;el esfuerzo&rdquo; valdr&iacute;a la pena se desintegr&oacute; tan r&aacute;pido como la burbuja de &ldquo;sinceramiento&rdquo; y deuda que crear&iacute;a<strong> Mauricio Macri </strong>cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s. <strong>Todos los problemas reales que ten&iacute;a la econom&iacute;a argentina antes de la dictadura, descriptos por Mart&iacute;nez de Hoz con hip&eacute;rbole y en clave de agon&iacute;a, fueron empeorados</strong>. 
    </p><h3 class="article-text">Orgullo, prejuicio y reparaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        De la autoevaluaci&oacute;n de Macri tras su paso por la Casa Rosada queda la idea de que no fue lo suficientemente duro con los &ldquo;orcos&rdquo;. El expresidente y sus adl&aacute;teres se lamentaron hasta el cansancio de su &ldquo;gradualismo&rdquo; y de no haber avanzado decididamente en el cierre de empresas, derogaci&oacute;n de leyes y despidos de &ldquo;elementos redundantes&rdquo;. Lo que enorgullec&iacute;a a Mart&iacute;nez de Hoz, en Macri fue melancol&iacute;a por la oportunidad perdida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Javier Milei </strong>viene a reparar el error. En el proyecto de una ley &oacute;mnibus que, al parecer, ser&aacute; transformada en varias combis, el presidente libertario delinear&aacute; sus cuatro a&ntilde;os de mandato. 
    </p><p class="article-text">
        El balance del exministro de Videla parece una hoja de ruta de Milei con una similitud asombrosa. En un punto, si el presidente que asume hoy consigue hacer menos de la mitad de lo que ejecut&oacute; su antecesor, habr&aacute; cumplido sus objetivos. Por caso, los ferrocarriles del Estado empleaban en 1981, consumado el guada&ntilde;azo de 40% de su plantel, a unos 100.000 trabajadores. <strong>Esa cifra, de una &uacute;nica empresa p&uacute;blica, es apenas inferior a los 110.647 empleados de todas las firmas estatales en la actualidad, incluidos los bancos estatales nacionales, trenes, Aysa, medios p&uacute;blicos, energ&eacute;ticas, etc&eacute;tera. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El hilo de filosof&iacute;a meritocr&aacute;tica emparenta al ultraderechista de hoy con el Macri de ayer, los noventistas de<strong> Carlos Menem</strong> y los terroristas de Estado de 1976 y 1955. La singularidad de Milei es que ninguno de los mencionados exhibi&oacute; una precariedad tan evidente para completar un elenco de gobierno. El desembarco &mdash;leg&iacute;timo en Menem y Macri, y siniestro en el caso de los dictadores&mdash;, fue con un plantel m&aacute;s o menos s&oacute;lido, pero con visos de integraci&oacute;n ausentes en la experiencia que comienza hoy. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 1981, los ferrocarriles estatales tenían, tras un drástico ajuste, casi tantos empleados como la totalidad de las empresas públicas de la actualidad</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Leyes que se cocinan en despachos no estatales </h3><p class="article-text">
        El presidente de la Libertad Avanza parece haber tercerizado el gobierno antes de empezar. A tal punto que, por estas horas, estudios jur&iacute;dicos privados revisan desinteresadamente y a contrarreloj los textos de la &ldquo;ley &oacute;mnibus&rdquo; o las variantes de &ldquo;leyes combi&rdquo; que marcar&aacute;n el puntapi&eacute; inicial para que la Argentina se convierta en Alemania en 20 a&ntilde;os y en Estados Unidos, en 35. 
    </p><p class="article-text">
        En una transici&oacute;n normal, la tarea deber&iacute;a hacer eje en el futuro secretario Legal y T&eacute;cnico de la Presidencia, el funcionario que debe ser de m&aacute;xima confianza del jefe de Estado. No fue el caso. Milei explor&oacute; infructuosamente entre abogados de Corporaci&oacute;n Am&eacute;rica para ocupar el puesto y reci&eacute;n el mi&eacute;rcoles se decidi&oacute; por <strong>Javier Herrera Bravo</strong>, un hombre con experiencia en el &aacute;rea durante el gobierno de Macri. Ese mismo d&iacute;a, el designado se present&oacute; ante la titular de la Secretar&iacute;a hasta hoy, <strong>Vilma Ibarra</strong>. No hubo mucho que coordinar mientras las leyes y decretos por venir se estaban cocinando en despachos no estatales.
    </p><p class="article-text">
        Milei adopt&oacute; un plan de reforma del Estado que los medios oficialistas relataron en funci&oacute;n de su cantidad de p&aacute;ginas, como si ello expresara algo en s&iacute; mismo. El mentor,<strong> Federico Sturzenegger</strong>, fue funcionario en los gobiernos de Fernando de la R&uacute;a y Macri y es asesor de empresas y docente en las universidades de San Andr&eacute;s y Harvard. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Luis Caputo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ya electo presidente, tras varios descartes a las apuradas, Milei opt&oacute; por <strong>Luis Caputo</strong> para el ministerio de Econom&iacute;a y el socio de &eacute;ste en la consultora Anker,<strong> Santiago Bausili</strong>, para el Banco Central. Ambos fueron los arquitectos del endeudamiento asumido por Macri en favor de todos los argentinos. 
    </p><p class="article-text">
        Milei, consultor antes y durante su incursi&oacute;n en la pol&iacute;tica, eligi&oacute; a sus colegas Caputo, Bausili y Sturzenegger para reconfigurar la Argentina que viene. Se podr&iacute;a evaluar a este terceto en funci&oacute;n del resultado de su gesti&oacute;n con Cambiemos, pero mejor dejar el intento para quienes verdaderamente creen en la meritocracia. 
    </p><h3 class="article-text">Loteo que no otorga m&uacute;sculo pol&iacute;tico</h3><p class="article-text">
        El gobierno libertario va completando casilleros de la administraci&oacute;n p&uacute;blica como puede, o como le indican. Para la secretar&iacute;a de Agricultura, dirigentes y empresarios del negocio de la soja; para los resortes decisorios del Ejecutivo, como jefatura de Gabinete, Interior, Justicia e Infraestructura, sus conocidos de Corporaci&oacute;n Am&eacute;rica, el &ldquo;grupo aeropuerto&rdquo; que pod&oacute; las ambiciones de Macri. En YPF, un hombre de Tecpetrol, quien, tras d&eacute;cadas en la petrolera de Techint, ahora administrar&aacute; el destino de la competidora estatal que cumple un papel crucial en la conformaci&oacute;n del mercado. 
    </p><p class="article-text">
        Ni los consultores, ni los exejecutivos de la empresa de <strong>Eduardo Eurnekian</strong>, ni los de <strong>Paolo Rocca</strong>, ni la inspiraci&oacute;n tarotista de<strong> Karina Milei</strong>, ni el espectro de Conan o Mart&iacute;nez de Hoz dar&aacute;n a Milei m&uacute;sculo pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Colaborar&aacute; en la tarea Patricia Bullrich, a minutos de dejar atr&aacute;s su en&eacute;sima identidad pol&iacute;tica? &iquest;Se esmerar&aacute;n los cordobesistas y Florencio Randazzo para ampliar su exiguo capital electoral nacional y entregarlo en ofrenda al libertario? &iquest;Habr&aacute; borocot&oacute;s pejotistas dispuestos a venderse por un sanguchito?</strong> Los melones se acomodar&aacute;n al andar. Mientras, Bullrich tendr&aacute; que repetir la sonrisa inc&oacute;moda como la que le toc&oacute; exhibir el s&aacute;bado en el encuentro entre Milei y su socio <strong>Jair Bolsonaro</strong>, quienes, aunque en Argentina se diga poco, son parias hasta en c&iacute;rculos conservadores del mundo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ni los consultores, ni los exejecutivos de la empresa de Eduardo Eurnekián, ni los de Paolo Rocca, ni la inspiración tarotista de Karina Milei, ni el espectro de Conan o Martínez de Hoz darán a Milei músculo político</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una cosa fue para Bullrich sacar pecho por una represi&oacute;n e inventar un relato sobre las 14 toneladas de piedras en nombre de una coalici&oacute;n de centroderecha que construy&oacute; una victoria como la de Cambiemos en 2015, y otra es hacerlo por un presidente extravagante que le habilit&oacute; una silla de prestado y &ldquo;a t&iacute;tulo personal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Decenas de exfuncionarios de Juntos por el Cambio se aprestan a tomar posesi&oacute;n de sillas de segunda y tercera l&iacute;nea, sin dar cr&eacute;dito al mote despectivo que un rival les concedi&oacute; alguna vez de estar &ldquo;juntos por el cargo&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Rostros de la derrota</h3><p class="article-text">
        El ascenso de un l&iacute;der forjado sobre sus ataques de rabia, su odio al adversario y su negacionismo de los cr&iacute;menes cometidos por el r&eacute;gimen de Mart&iacute;nez de Hoz se explica por los 14,5 millones de votantes que hicieron uso de su derecho.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; argumentos para sopesar la decisi&oacute;n del soberano (deuda, inflaci&oacute;n, pandemia, una era, <strong>Alberto</strong>, <strong>Cristina</strong>). Para completar el cuadro, la mirada debe alcanzar a quienes pudieron haber sido alternativas si las urnas se hubieran expresado de otro modo. Por ejemplo, <strong>Daniel Scioli</strong>, quien se baj&oacute; de la carrera presidencial horas antes del cierre de la inscripci&oacute;n de candidatos. 
    </p><p class="article-text">
        Scioli continuar&aacute; como embajador en Brasil. Cada cierto tiempo, este sobreviviente de la pol&iacute;tica se ve compelido a demostrar su confusi&oacute;n entre &eacute;tica de la responsabilidad del hombre de Estado y la volubilidad de la gelatina que se adapta a cualquier molde. 
    </p><p class="article-text">
        Queda <strong>Sergio Massa</strong>, el receptor de 44% de los votos en la segunda vuelta. El ministro de Econom&iacute;a planea seguir en la actividad pol&iacute;tica y hacer base en una fundaci&oacute;n llamada Encuentro, en la que lo secundar&aacute;n funcionarios que lo acompa&ntilde;aron en el Palacio de Hacienda, como <strong>Gabriel Rubinstein</strong>, <strong>Ricardo Casal </strong>y <strong>Jos&eacute; Ignacio de Mendiguren</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El excandidato de Uni&oacute;n por la Patria agregar&aacute; otra l&iacute;nea a su curr&iacute;culum. Ser&aacute; asesor de una empresa extranjera y de un fondo financiero especializado en bonos verdes (para proyectos energ&eacute;ticos de mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico). 
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que ver si Massa sigue la senda de l&iacute;deres europeos como <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar</strong>, <strong>Felipe Gonz&aacute;lez, Tony Blair</strong> y <strong>Gerhard Schroeder</strong>, que cuando dejaron sus respectivos gobiernos y fueron contratados por empresas privadas, asumieron la tarea de lobistas, pero se apartaron de la competencia por los cargos y la conducci&oacute;n partidaria. Aunque sea, para guardar las formas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/comienza-gobierno-tercerizado-espectro-motosierras-pasado_129_10754030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Dec 2023 03:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comienza un gobierno tercerizado bajo el espectro de motosierras pasadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Elecciones 2023,Ultraderecha,Neoliberalismo,José Alfredo Martínez de Hoz,Mauricio Macri,Carlos Menem,Sergio Massa,Ajuste]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió Eduardo Saiegh, el exbanquero secuestrado por la dictadura que apuntó a Martínez de Hoz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-eduardo-saiegh-exbanquero-secuestrado-dictadura-apunto-martinez-hoz_1_9106225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13259cc2-9a6c-4930-ba42-da88648fe59e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Eduardo Saiegh, el exbanquero secuestrado por la dictadura que apuntó a Martínez de Hoz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los '70 fundó el Banco Latinoamericano de Inversión. Fue secuestrado por un grupo de tareas de la última dictadura militar, torturado y obligado a ceder la titularidad de la entidad. "Me quisieron arrebatar patrimonio por judío", denunció. A pesar de varios fallos en su favor, no pudo conseguir que la Corte contemplara su caso como delito de lesa humanidad.</p></div><p class="article-text">
        El arquitecto Eduardo Saiegh muri&oacute; a los 85 a&ntilde;os en Buenos Aires, inform&oacute; sus familia en las redes sociales. Saiegh fund&oacute; el Banco Latinoamericano de Inversi&oacute;n en los a&ntilde;os '70, fue secuestrado por un grupo de tareas de la &uacute;ltima dictadura militar y<strong> obligado a ceder la titularidad de la entidad tras ser torturado.</strong> <strong>&ldquo;Me persiguieron , me secuestraron y me torturaron porque me quisieron arrebatar patrimonio por jud&iacute;o&rdquo;</strong>, asegur&oacute; meses atr&aacute;s <a href="https://www.pagina12.com.ar/394183-eduardo-saiegh-me-persiguieron-me-secuestraron-y-me-torturar" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en una entrevista con el diario P&aacute;gina 12 </a>sobre ese episodio que marcar&iacute;a su vida. 
    </p><p class="article-text">
        Su drama no termin&oacute; entonces. Aunque la justicia confirm&oacute; que aquellos hechos deben ser investigados como un delito de lesa humanidad, Saiegh denunci&oacute; que el caso hab&iacute;a sido &ldquo;paralizado&rdquo; en la Corte Suprema <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/corte-anulo-fallo-consideraba-delito-lesa-humanidad-torturas-denunciadas-saiegh_1_8630232.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despu&eacute;s de que el m&aacute;ximo tribunal anul&oacute; el fallo que lo beneficiaba.</a> <strong>&ldquo;La causa no muri&oacute;. La quieren matar, pero no se animan&rdquo;,</strong> asegur&oacute; Saiegh&nbsp;en enero pasado.
    </p><p class="article-text">
        Saiegh hab&iacute;a iniciado una causa para recuperar parte de su patrimonio, que se encuentra en la C&aacute;mara de Apelaciones, y present&oacute; el caso ante la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), <strong>que le recomienda al Estado argentino llegar a una &ldquo;soluci&oacute;n amistosa&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace a&ntilde;os que estoy esperando justicia. Fui v&iacute;ctima de una maniobra llevada a cabo por los agentes civiles de la dictadura que todav&iacute;a controlan el sistema financiero de nuestro pa&iacute;s. Es la &uacute;nica causa de lesa humanidad que se sigue contra un funcionario de Mart&iacute;nez de Hoz (Jos&eacute; Alfredo, exministro de Econom&iacute;a de la dictadura, muerto en 2013)&rdquo;, cont&oacute; en abril en un di&aacute;logo con la agencia T&eacute;lam.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1538656179819270307?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">Terrorismo de Estado</h3><p class="article-text">
        El principal acusado por el despojo que sufri&oacute; el denunciante es Alejandro Reynal, vicepresidente del Banco Central en tiempos del terrorismo de Estado y quien seg&uacute;n la denuncia orquest&oacute; una maniobra para liquidar a este banco. &ldquo;<strong>Reynal no quer&iacute;a jud&iacute;os en el sistema financiero&rdquo;,</strong> seg&uacute;n la denuncia Saiegh.
    </p><p class="article-text">
        Saiegh fue un empresario pr&oacute;spero que ten&iacute;a contratos con el Estado y sindicatos y a fines de los a&ntilde;os '70, junto a su familia, proyect&oacute; la conformaci&oacute;n de un banco orientado a la financiaci&oacute;n de proyectos productivos. As&iacute; naci&oacute; el Banco Latinoamericano, que en 1980, cuando el modelo de valorizaci&oacute;n financiera de Mart&iacute;nez de Hoz comenz&oacute; a hacer agua, controlaba en cauci&oacute;n el paquete accionario de la aerol&iacute;nea Austral, con serios problemas financieros, y cuya propiedad era de William Reynal, primo del entonces vicepresidente del Banco Central.
    </p><p class="article-text">
        La dictadura resolvi&oacute; estatizar la empresa, pero antes era necesario saldar las deudas que ten&iacute;a para que la operaci&oacute;n prosperara, y en consecuencia, deb&iacute;a salir de circulaci&oacute;n el Banco Latinoamericano, el &uacute;nico acreedor privado que ten&iacute;a Austral. El 31 de marzo de ese a&ntilde;o, Saiegh, de 37 a&ntilde;os, <strong>fue secuestrado por una patota que respond&iacute;a a la Divisi&oacute;n Bancos de la Polic&iacute;a Federal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me detuvieron en base a una denuncia falsa. Me torturaron durante una semana para ablandarme y despojarme de mis bienes Banco y de las acciones caucionadas de Austral. Pude negociar mi vida mientras el banco era llevado a una quiebra fraudulenta&rdquo;, cont&oacute; Saiegh en la entrevista con T&eacute;lam.
    </p><p class="article-text">
        La lucha del empresario para lograr justicia comenz&oacute; en 1982, con una denuncia penal que present&oacute; por secuestro, torturas y extorsi&oacute;n contra Mart&iacute;nez de Hoz y Reynal. Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, la Procuraci&oacute;n del Tesoro<strong> dictamin&oacute; que la quiebra del Banco Latinoamericano era nula, y que sus accionistas deb&iacute;an ser indemnizados. </strong>En 1991, el juez Mart&iacute;n Irurzun proces&oacute; a Reynal y le concedi&oacute; la excarcelaci&oacute;n, pero tiempo m&aacute;s tarde, la C&aacute;mara de Apelaciones lo sobresey&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde, otro magistrado, Gabriel Cavallo, volvi&oacute; a imputar al exvicepresidente del Banco Central, pero en instancias superiores<strong> se interpret&oacute; que el delito hab&iacute;a prescripto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con las leyes de impunidad y los indultos vigentes, Saiegh present&oacute; una denuncia ante el juez espa&ntilde;ol Baltasar Garz&oacute;n, quien reconoci&oacute; que se trataba de un caso donde se conjugaban el <strong>antisemitismo y el terrorismo de estado.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1534352870614749184?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Durante el gobierno de N&eacute;stor Kirchner se logr&oacute; que por intermedio del secretario de Derechos Humanos, Luis Eduardo Duhalde, se investigara la causa del Banco Latinoamericano como delito de lesa humanidad, y la Procuraci&oacute;n del Tesoro determin&oacute; que las actuaciones administrativas estaban resueltas y que el Ejecutivo deb&iacute;a dar una respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Saiegh tambi&eacute;n present&oacute; en 2008 su caso ante la Embajada de los Estados Unidos, que se interes&oacute; por su caso, y eso <strong>qued&oacute; reflejado en los cables filtrados de Wikileaks.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras pasar por varios juzgados, la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos se present&oacute; como querellante en una causa de lesa humanidad que qued&oacute; en manos de Mar&iacute;a Servini. Al presentar varias apelaciones, Reynal logr&oacute; eludir el llamado a indagatoria, y logr&oacute; que la justicia correccional desestimara el caso como delito de lesa humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, Saiegh logr&oacute; que sala II la C&aacute;mara de Casaci&oacute;n, en un fallo firmado por los magistrados &Aacute;ngela Ledesma, Alejandro Slokar y Pedro David, volviera a considerar la causa como delito de lesa humanidad. Reynal present&oacute; tres recursos a la Corte, y logr&oacute; de esta forma eludir el llamado a indagatoria, <strong>que no se producir&aacute; hasta que haya una resoluci&oacute;n en el m&aacute;ximo tribunal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el Banco Central todav&iacute;a hay depositados 500 mil d&oacute;lares del Banco Latinoamericano, que figura liquidado sin que nunca le pidieran la quiebra. Con el resarcimiento que obtenga pienso crear un fondo para costear proyectos productivos. No hago esto por m&iacute;. Quiero justicia y que cambie el sistema financiero de este pa&iacute;s&rdquo;, asegur&oacute; en abril Saiegh. &ldquo;No puede ser que siga vigente la ley de entidades financieras que sancion&oacute; la dictadura militar. Es una ley creada por toda esta gente que me despoj&oacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1534923126361948160?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        D&iacute;as atr&aacute;s, y tras la participaci&oacute;n de Federico Braun en el encuentro por el 20&ordm; aniversario de la Asociaci&oacute;n Empresaria Argentina, Saiegh carg&oacute; contra los due&ntilde;os de la cadena de supermercados La An&oacute;nima. &ldquo;Hace 40 a&ntilde;os los vengo denunciando penalmente pidiendo el embargo de La An&oacute;nima por los cr&iacute;menes de lesa humanidad por la estatizaci&oacute;n de Austral LA y los Vuelos de la muerte y la impunidad total que tienen,mas ahora que nunca, les da para decir estos sincericidios!!&rdquo;, dijo en Twitter. Tambi&eacute;n hizo una agradecimiento p&uacute;blico a la vicepresidenta Cristina Kirchner, <a href="https://www.pagina12.com.ar/427700-la-historia-de-braun-y-la-anonima-los-vinculos-con-la-dictad" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">quien hab&iacute;a difundido una nota que mencionaba su caso</a>.
    </p><p class="article-text">
        La muerte lo sorprendi&oacute; el domingo pasado, en su casa. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1534923126361948160?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-eduardo-saiegh-exbanquero-secuestrado-dictadura-apunto-martinez-hoz_1_9106225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jun 2022 23:01:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió Eduardo Saiegh, el exbanquero secuestrado por la dictadura que apuntó a Martínez de Hoz]]></media:title>
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