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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - músculos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/musculos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - músculos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/articulacion-compleja-cuidar-mantener-forma-hombros_1_12976832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/019101cb-6c9f-4e4d-8175-b57c25a5f39a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hombro es una articulación asombrosa que permite una gran libertad de movimiento, pero eso mismo lo hace más vulnerable a las lesiones.</p><p class="subtitle">El 'segundo corazón' está en tus pantorrillas: así mejora la circulación al caminar</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute;s poniendo una caja de zapatos en lo alto del armario o intentando colocar la valija en el compartimento superior de un avi&oacute;n, y entonces un dolor agudo en el hombro te hace pensar que ya no sos tan joven. Aunque los dolores de espalda y cervicales se llevan la fama, <strong>los hombros son los grandes olvidados y, sin embargo, una parte muy importante de nuestro bienestar cotidiano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La articulaci&oacute;n del hombro es una obra de ingenier&iacute;a. Permite al brazo girar en todos los ejes, es capaz de lanzar una pelona de b&eacute;isbol a 160 kil&oacute;metros por hora o una bola de acero de siete kilos a m&aacute;s de 20 metros, y al mismo tiempo es lo suficientemente flexible para rascarnos la espalda cuando nos pica. Sin embargo, esta libertad de movimientos tiene un precio: la estabilidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hombro es una articulaci&oacute;n flotante&rdquo;, explica el traumat&oacute;logo <strong>Ghassan Elgeadi Saleh</strong>, director de la cl&iacute;nica que lleva su nombre. &ldquo;No es como una rodilla o una cadera, sino que se sustenta en su posici&oacute;n gracias a ligamentos y m&uacute;sculos. Por eso, en el momento que tengamos alguno de esos m&uacute;sculos alterado o da&ntilde;ado, se produce un desequilibrio mec&aacute;nico&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.fundaciongrunenthal.es/fundacion/al-menos-1-de-cada-3-pacientes-con-dolor-cronico-padece-artrosis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la Fundaci&oacute;n Gr&uuml;nenthal</a>, cerca del 40% de las personas que sufren dolor cr&oacute;nico tienen dolor en los hombros, mientras que la prevalencia del dolor de hombro en todo el mundo se sit&uacute;a alrededor del <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9730650/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">16% de la poblaci&oacute;n</a>, con grandes variaciones.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos pensar que es un mal que afecta sobre todo a las personas mayores, o quiz&aacute; a los deportistas, y en ambos casos estaremos acertando. &ldquo;Antes ve&iacute;amos a pacientes con cambios degenerativos, pero con el incremento de la actividad deportiva, cada vez estamos viendo m&aacute;s pacientes j&oacute;venes que tienen peque&ntilde;as lesiones por sobreuso&rdquo;, comenta el doctor Elgeadi. &ldquo;Yo dir&iacute;a que ahora mismo est&aacute; al 50%&rdquo;, concluye. Es la paradoja de la vida moderna: el hombro se lesiona por usarlo mucho, o por usarlo demasiado poco.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes veíamos a pacientes con cambios degenerativos, pero con el incremento de la actividad deportiva, cada vez estamos viendo más pacientes jóvenes que tienen pequeñas lesiones por sobreuso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ghassan Elgeadi Saleh</span>
                                        <span>—</span> traumatólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El delicado equilibrio del hombro</h2><p class="article-text">
        El hombro no es una sola articulaci&oacute;n, como el codo, sino un complejo sistema de cuatro articulaciones que trabajan en concierto: la glenohumeral (la bola del h&uacute;mero y el cuenco de la esc&aacute;pula), la acromioclavicular (entre la clav&iacute;cula y la esc&aacute;pula), la esternoclavicular (al otro lado, entre la clav&iacute;cula y el estern&oacute;n) y la escapulotor&aacute;cica, una falsa articulaci&oacute;n por deslizamiento entre la esc&aacute;pula y la caja tor&aacute;cica.
    </p><p class="article-text">
        La reina de las lesiones es la glenohumeral, la articulaci&oacute;n esf&eacute;rica que da al hombro su gran movilidad. La estabilidad no la da el hueso, sino el conjunto de m&uacute;sculos, tendones y ligamentos. El famoso manguito rotador, un conjunto de cuatro peque&ntilde;os m&uacute;sculos que mantienen la cabeza del h&uacute;mero centrada en el cuenco de la esc&aacute;pula, protegido por el labrum, un anillo de cart&iacute;lago fibroso que hace que la junta se deslice.
    </p><p class="article-text">
        La postura de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a es uno de los mayores peligros para el hombro, especialmente la postura encorvada propia de la era digital, con la cabeza adelantada y los hombros redondeados, que tensa y acorta los pectorales y trapecio superior (el que se suele masajear) mientras que se debilitan los opuestos, romboides y el trapecio inferior. Este desequilibrio llamado s&iacute;ndrome cruzado superior ejerce una tensi&oacute;n constante sobre el hombro. &ldquo;Eso conlleva que al levantar el brazo ya no lo hagamos en los ejes correctos, y originamos pinzamientos, inflamaciones, tendinitis de repetici&oacute;n, etc&eacute;tera&rdquo;, explica el doctor Elgeadi.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La reina de las lesiones es la glenohumeral, la articulación esférica que da al hombro su gran movilidad. La estabilidad no la da el hueso, sino el conjunto de músculos, tendones y ligamentos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El otro enemigo del hombro es el uso excesivo, por sobreesfuerzo o por repetici&oacute;n, algo com&uacute;n entre los deportistas, desde quienes juegan al p&aacute;del hasta los fan&aacute;ticos del <em>CrossFit</em>. &ldquo;Dentro de los m&aacute;s lesivos son los ejercicios por encima de la cabeza como <em>press</em> militares o tambi&eacute;n las elevaciones laterales que suben m&aacute;s all&aacute; de los 90 grados&rdquo;, explica el fisioterapeuta Andr&eacute;s del Blanco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una parte importante de por qu&eacute; estos movimientos son lesivos es la falta de flexibilidad de otras partes del cuerpo, lo que obliga a la articulaci&oacute;n del hombro a ir m&aacute;s all&aacute; de su l&iacute;mite. &ldquo;La movilidad tor&aacute;cica es de las cosas m&aacute;s limitantes del hombro&rdquo;, afirma <strong>Andr&eacute;s del Blanco</strong>. &ldquo;La columna tor&aacute;cica tiene que moverse en los rangos finales de movimiento del hombro, como si estuvi&eacute;ramos agarrando unos vasos de la estanter&iacute;a de arriba. Para calentar el hombro tienes que ver todo el complejo y mover la columna&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Esta falta de preparaci&oacute;n f&iacute;sica tambi&eacute;n se da en las personas que, no solo se olvidan del calentamiento y los estiramientos, sino que se lanzan a hacer ejercicio sin preparaci&oacute;n. &ldquo;Debemos hacer deporte, pero debemos tener una preparaci&oacute;n tendinosa f&iacute;sica previa&rdquo;, comenta el doctor Elgeadi. &ldquo;Por ejemplo, tengo 40 o 45 a&ntilde;os y me dijeron que tengo que hacer deporte, me anoto para hacer tenis. Yo recomendar&iacute;a una evaluaci&oacute;n previa con un m&eacute;dico para ver en qu&eacute; situaci&oacute;n est&aacute; el hombro. Como cuando vamos a manejar un coche que lleva un mont&oacute;n de a&ntilde;os sin arrancar, y tenemos que chequear la bater&iacute;a, los neum&aacute;ticos o el aceite&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el hombro dice basta</h2><p class="article-text">
        Cuando los m&uacute;sculos no est&aacute;n acostumbrados a ese estr&eacute;s, pintar un techo o un partido de p&aacute;del pueden suponer una lesi&oacute;n. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37955931/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio con jugadores de p&aacute;del</a> identific&oacute; que el hombro es una de las zonas m&aacute;s lesionadas, muchas veces por una t&eacute;cnica deficiente y falta de acondicionamiento. En concreto, los hombres en el estudio estaban dando la volea con una mayor rotaci&oacute;n externa del hombro y el <em>drive</em> con una inclinaci&oacute;n excesiva de la esc&aacute;pula.
    </p><p class="article-text">
        La lesi&oacute;n m&aacute;s com&uacute;n es el s&iacute;ndrome de pinzamiento subacromial, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32119405/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsable de hasta el 65%</a> de todos los dolores de hombro. Es esa sensaci&oacute;n de dolor agudo al levantar el brazo, al vestirse o al intentar alcanzar algo en un estante alto. Se debe la compresi&oacute;n mec&aacute;nica de los tendones, especialmente el del supraespinoso, contra el acromion.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que trabajar el hombro en los diferentes planos, no solo las típicas rotaciones externas con una banda elástica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrés del Blanco</span>
                                        <span>—</span> fisioterapeuta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero esta compresi&oacute;n es solo el principio. La <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK532270/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendinopat&iacute;a del manguito rotador</a> ocurre cuando se degenera el col&aacute;geno en los tendones por sobreuso o, si hay m&aacute;s estr&eacute;s, se puede llegar a la rotura del tend&oacute;n. Curiosamente, no todas las roturas duelen. Muchas son asintom&aacute;ticas y se descubren por casualidad.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que la inmensa mayor&iacute;a de las lesiones de hombro, incluso muchas roturas tendinosas, pueden resolverse sin cirug&iacute;a. &ldquo;A fecha de hoy no se me ocurre ninguna lesi&oacute;n, salvo las m&aacute;s graves, que no se pueda recuperar o reparar&rdquo;, afirma el doctor Elgeadi. &ldquo;Hay terapias biol&oacute;gicas, parches de sustituci&oacute;n, y otras cosas que pueden mejorar la condici&oacute;n de ese tend&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La fisioterapia centrada en fortalecer los m&uacute;sculos del hombro de forma exc&eacute;ntrica y reeducar los m&uacute;sculos escapulares <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38683828/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">da muy buenos resultados</a> para el tratamiento y la prevenci&oacute;n. Se trata de compensar cada gesto de 'empuje' con los de 'tir&oacute;n'. &ldquo;Hay que trabajar el hombro en los diferentes planos, no solo las t&iacute;picas rotaciones externas con una banda el&aacute;stica&rdquo;, recomienda del Blanco. &ldquo;Tambi&eacute;n ejercicios de movilidad tor&aacute;cica, como el famoso gato-vaca del yoga&rdquo;, a&ntilde;ade. Los estudios comprobaron que estos ejercicios permiten, adem&aacute;s, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34560586/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevenir lesiones comunes de hombro</a> como las del manguito rotador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hombro es esa pieza que nos permite lanzar una pelota, colocar libros en una estanter&iacute;a o dar un abrazo. No se merece que nos acordemos de &eacute;l solo cuando duele.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/articulacion-compleja-cuidar-mantener-forma-hombros_1_12976832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 09:21:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,músculos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo la alimentación puede ayudar a prevenir lesiones musculares: “Hidratarse es clave para evitar calambres y fatiga”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentacion-ayudar-prevenir-lesiones-musculares-hidratarse-clave-evitar-calambres-fatiga_1_12584476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f425ad10-6661-43e1-87c2-a2223a16d2f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo la alimentación puede ayudar a prevenir lesiones musculares: “Hidratarse es clave para evitar calambres y fatiga”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además del entrenamiento, mantener la hidratación y alimentación adecuadas es fundamental.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Quer&eacute;s reducir al m&iacute;nimo las lesiones musculares? Para ello, no basta con aumentar paulatinamente el ritmo y exigencia de tu entrenamiento, calentar antes, estirar y mantener la hidrataci&oacute;n adecuada; la alimentaci&oacute;n puede ser tu gran aliada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La prevenci&oacute;n empieza en la dieta&rdquo;, dice en conversaci&oacute;n con elDiario.es la doctora Daniela Silva, especialista en medicina interna en Cigna Healthcare Espa&ntilde;a. Una alimentaci&oacute;n rica en nutrientes esenciales ayuda a fortalecer m&uacute;sculos, huesos y articulaciones, y facilita la recuperaci&oacute;n tras el ejercicio o una lesi&oacute;n. Mientras que una dieta pobre, con d&eacute;ficit o excesos de macronutrientes y alta en ultraprocesados y az&uacute;cares, favorece la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, debilita la musculatura y ralentiza la regeneraci&oacute;n de los tejidos: &ldquo;Es decir, puede aumentar el riesgo de lesiones, sobre todo si se practica actividad f&iacute;sica de forma irregular&rdquo;, asegura la especialista
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hay mucho margen de mejora: seg&uacute;n el <em>V Estudio de Salud y Estilo de Vida de Aegon (2022)</em>, <a href="https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-mas-40-espanoles-afirma-no-llevar-alimentacion-saludable-estudio-20221110111937.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s del 40%</a> de los espa&ntilde;oles no lleva una alimentaci&oacute;n saludable. Adaptarla a la cantidad de deporte es b&aacute;sico. &ldquo;A mayor nivel de actividad f&iacute;sica, mayor necesidad cal&oacute;rica, especialmente a trav&eacute;s de hidratos de carbono complejos, como los cereales integrales, legumbres o patatas, que son esenciales para mantener las reservas de energ&iacute;a en los m&uacute;sculos&rdquo;, recalca Daniela Silva, subrayando otros factores como la edad, el sexo o tus propios objetivos &ndash;como perder peso o ganar masa muscular.
    </p><p class="article-text">
        Hay nutrientes clave, como las prote&iacute;nas, que son especialmente relevantes tras el ejercicio para favorecer la reparaci&oacute;n y el crecimiento muscular, y de las que se recomienda comer entre 0,8 y 1,7 gramos por kilo de peso corporal; las grasas saludables y micronutrientes esenciales como la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/son-alimentos-puedes-consumir-mejorar-niveles-vitamina-d_1_11740995.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vitamina D</a>, el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/alimentos-con-calcio_1_11342756.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calcio</a>, el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/que-alimentos-tienen-hierro_1_1475299.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hierro</a> o el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/magnesio-mineral-falta_1_1037501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">magnesio</a>, &ldquo;que participan activamente en el funcionamiento muscular, la salud &oacute;sea y el equilibrio del sistema nervioso&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mayor nivel de actividad física, mayor necesidad calórica, especialmente a través de hidratos de carbono complejos, esenciales para mantener las reservas de energía en los músculos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniela Silva</span>
                                        <span>—</span> especialista en medicina interna
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A la hora de comer, Susan Judas Abell&aacute;n, m&eacute;dica de familia especializada en nutrici&oacute;n de la Cl&iacute;nica Tufet, recuerda que no solo se trata de tomar prote&iacute;na para el m&uacute;sculo, hay que &ldquo;garantizar el terreno metab&oacute;lico ideal para que el tejido conectivo (tendones, ligamentos, fascia) est&eacute; bien nutrido y adaptado al estr&eacute;s f&iacute;sico&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Siete razones por las que comer bien es tan importante para el deporte</h2><p class="article-text">
        Aina Candel, dietista y nutricionista formada en la Universitat de Val&egrave;ncia, aporta siete razones que avalan la importancia de comer bien en este aspecto:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Provisi&oacute;n de nutrientes esenciales: las prote&iacute;nas reconstruyen el tejido da&ntilde;ado; los carbohidratos son el combustible de tu cuerpo &ndash;necesarios para los m&uacute;sculos y cuya ingesta previene la fatiga y sobreesfuerzo&ndash; y los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/alimentos-omega-3-como-obtener_1_10995328.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&aacute;cidos grasos omega-3</a>, presentes en pescados grasos, nueces y semillas, tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar reducir el riesgo de lesiones y acelerar la recuperaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Hidrataci&oacute;n: la deshidrataci&oacute;n incrementa el riesgo de lesionarte y lastra tu rendimiento f&iacute;sico. &ldquo;Mantenerse bien hidratado es esencial para la funci&oacute;n muscular adecuada y para prevenir calambres y fatiga&rdquo;, apunta la nutricionista.</li>
                                    <li>Recuperaci&oacute;n de electrolitos: las frutas y verduras, ricas en antioxidantes, ayudan a combatir el estr&eacute;s oxidativo y proporcionan vitaminas y minerales que se suelen perder durante el entrenamiento.</li>
                                    <li>Fortalecimiento de huesos y articulaciones: los huesos fuertes son clave para soportar la carga durante el ejercicio y no lesionarse. &ldquo;Nutrientes como el calcio y la vitamina D son esenciales para la salud &oacute;sea&rdquo;, recuerda Candel.</li>
                                    <li>Recuperaci&oacute;n &oacute;ptima: consumir una comida rica en prote&iacute;nas y carbohidratos despu&eacute;s del ejercicio ayuda a reponer las reservas de gluc&oacute;geno y a reparar el tejido muscular, reduciendo tambi&eacute;n el riesgo de lesiones futuras.</li>
                                    <li>Prevenci&oacute;n de deficiencias nutricionales: recibir todos los micronutrientes necesarios, como vitaminas y minerales, es clave para que los m&uacute;sculos y el sistema nervioso funcionen.</li>
                                    <li>Mejora del rendimiento: si comes bien, tu cuerpo ser&aacute; m&aacute;s capaz de soportar la carga del entrenamiento.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Alimentos clave para proteger las articulaciones y cuidar de la musculatura</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La base est&aacute; en una alimentaci&oacute;n variada y completa&rdquo;, se&ntilde;ala Daniela Silva, haciendo especial hincapi&eacute; en las prote&iacute;nas de alta calidad presentes en pescados, huevos, legumbres bien cocinadas o carnes ecol&oacute;gicas magras; las grasas saludables, especialmente los omega-3 presentes en aceite de oliva virgen extra, frutos secos, semillas y pescados azules como el salm&oacute;n o la caballa, con &ldquo;un potente efecto antiinflamatorio y claves para la salud articular&rdquo;; y las frutas y verduras, especialmente las de hoja verde y los frutos rojos, &ldquo;ricas en antioxidantes que combaten el da&ntilde;o celular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Susan Judas Abell&aacute;n, la combinaci&oacute;n &oacute;ptima es de prote&iacute;nas de buena calidad, carbohidratos complejos como boniato, patata, arroz o quinoa y grasas buenas, sin&nbsp;olvidarse de micronutrientes como magnesio, vitamina C, zinc y col&aacute;geno, &ldquo;presentes en caldos de huesos, c&iacute;tricos, verduras de hoja verde y semillas&rdquo;. &ldquo;El objetivo no es solo reparar m&uacute;sculo, sino evitar el entorno inflamatorio que favorece las lesiones&rdquo;, destaca, aconsejando renunciar a alimentos ultraprocesados, az&uacute;cares refinados y, seg&uacute;n en qu&eacute; personas, el trigo y los l&aacute;cteos.
    </p><h2 class="article-text">Un men&uacute; ideal para quienes practican deporte a diario</h2><p class="article-text">
        Daniela Silva propone el siguiente men&uacute; diario:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Desayuno: avena cocida con frutas frescas (pl&aacute;tano, frutos rojos) y yogur natural sin az&uacute;car, o bien tostadas integrales con aguacate y huevo cocido o a la plancha. &ldquo;Ambas opciones combinan fibra, hidratos de carbono de calidad, prote&iacute;nas y grasas saludables&rdquo;, apunta.</li>
                                    <li>Comida: ensalada de lentejas con arroz integral, verduras de temporada y un ali&ntilde;o de aceite de oliva virgen extra; o pechuga de pollo a la plancha con quinoa y una guarnici&oacute;n de vegetales al vapor. &ldquo;Estas comidas aportan prote&iacute;nas, fibra, hierro vegetal y antioxidantes esenciales&rdquo;.</li>
                                    <li>Cena: pescado blanco o azul (como merluza o salm&oacute;n) al horno con boniato y br&oacute;coli, o una tortilla de espinacas con pan integral. &ldquo;Son opciones ligeras, ricas en prote&iacute;nas y micronutrientes que ayudan a la regeneraci&oacute;n muscular durante el descanso nocturno&rdquo;.</li>
                                    <li>Para comer entre horas: recomienda frutos secos naturales (sin sal ni az&uacute;cares a&ntilde;adidos), fruta fresca, yogur natural o bastones de zanahoria o pepino con hummus. &ldquo;Estos tentempi&eacute;s ayudan a mantener los niveles de energ&iacute;a estables a lo largo del d&iacute;a sin recurrir a ultraprocesados o az&uacute;car&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">&iquest;Influye la hora de las comidas?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute;, influye&rdquo;, responde Susan Judas Abell&aacute;n. &ldquo;Nuestro cuerpo est&aacute; guiado por ritmos circadianos que afectan desde la secreci&oacute;n de hormonas hasta la sensibilidad a la insulina. Comer muy cerca del entrenamiento puede alterar la digesti&oacute;n y robar energ&iacute;a al m&uacute;sculo. Y entrenar en ayunas, sin haber preparado metab&oacute;licamente al cuerpo, puede favorecer el catabolismo si no est&aacute; bien planificado&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comer muy cerca del entrenamiento puede alterar la digestión y robar energía al músculo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Susan Judas Abellán</span>
                                        <span>—</span> médica de familia y nutricionista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su recomendaci&oacute;n es hacer una comida ligera y equilibrada entre 60 y 90 minutos antes del ejercicio, lo cual &ldquo;permite un buen rendimiento sin comprometer la digesti&oacute;n&rdquo;. Despu&eacute;s del entrenamiento, hay una ventana metab&oacute;lica en la que el m&uacute;sculo est&aacute; m&aacute;s receptivo a los nutrientes. Dependiendo de la tolerancia, Aina Candel abre un poco m&aacute;s la ventana, recomendando comer entre 30 minutos y dos horas antes de entrenar.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; comer antes y despu&eacute;s de entrenar</h2><p class="article-text">
        Susan Judas Abell&aacute;n recomienda comer antes del deporte una comida rica en carbohidratos de absorci&oacute;n lenta y algo de prote&iacute;na: &ldquo;Por ejemplo, un bol de copos de avena con bebida vegetal, semillas de ch&iacute;a y un huevo cocido&rdquo;. Si est&aacute;s m&aacute;s cerca de la hora del entrenamiento, &ldquo;una crema de boniato con un pu&ntilde;ado de almendras&rdquo;, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Aina Candel aconseja para antes de entrenar un yogur natural o vegetal con fruta y cereales (avena o copos de ma&iacute;z), tostada de pan blanco con queso fresco y/o pavo, o con pl&aacute;tano y canela o un batido con cereales y fruta, y prote&iacute;na en polvo opcional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del entrenamiento, lo ideal es una comida rica en prote&iacute;na biodisponible y carbohidrato que reponga gluc&oacute;geno y favorezca la s&iacute;ntesis proteica, se&ntilde;ala Susan Judas Abell&aacute;n, poniendo de ejemplo una tortilla con arroz y verdura salteada. &ldquo;Si no te apetece comer, un batido de prote&iacute;na con pl&aacute;tano y canela puede ser un buen recurso puntual&rdquo;. &ldquo;No olvidemos la hidrataci&oacute;n ni los electrolitos como sodio, potasio y magnesio, sobre todo si hay sudoraci&oacute;n intensa&rdquo;, remata.
    </p><h2 class="article-text">Cuida de tu microbiota&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cosmos-abdomen-especialista-explica-diario-cuidar-microbiota-intestinal_1_12533233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">microbiota</a>, el complejo sistema de bacterias de tu intestino, no participa &uacute;nicamente en la digesti&oacute;n. Tambi&eacute;n regula el sistema inmune, la inflamaci&oacute;n y la absorci&oacute;n de nutrientes, como destaca Susan Judas Abell&aacute;n. Si la tienes alterada &ndash;lo que se conoce como disbiosis&ndash; se generar&aacute; un entorno inflamatorio sist&eacute;mico de bajo grado, que puede afectar a los tejidos conectivos y musculares.&nbsp;&ldquo;Muchos cuadros de lesiones recurrentes, tendinopat&iacute;as o recuperaci&oacute;n lenta tienen una base inflamatoria intestinal no resuelta. Adem&aacute;s, una microbiota inadecuada impide absorber correctamente amino&aacute;cidos, magnesio, zinc o vitamina D, clave para el m&uacute;sculo&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Con la edad, recuerda que la diversidad de la microbiota se reduce &ndash;lo que puede favorecer la inflamaci&oacute;n, la sarcopenia y la p&eacute;rdida funcional&ndash;, pero es posible desacelerar el proceso introduciendo alimentos ricos en fibra fermentable o prebi&oacute;tica, como verduras, alcachofas, puerro, cebolla, ajo, pl&aacute;tano macho, patata enfriada. Tambi&eacute;n aquellos abundantes en polifenoles, presentes en frutos del bosque, t&eacute; verde, cacao puro o c&uacute;rcuma.
    </p><p class="article-text">
        Abell&aacute;n tambi&eacute;n recomienda tomar con frecuencia fermentados como el k&eacute;fir, chucrut, miso o tempeh, &ldquo;muy interesantes para favorecer un buen entorno intestinal&rdquo;, as&iacute; como las fuentes de omega-3 y grasas como pescado azul, nueces o aceite de oliva virgen extra. Y recuerda que es imprescindible consumir la suficiente prote&iacute;na vegetal y animal de calidad para mantener la masa muscular, clave en el envejecimiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y tan importante como lo que se come, es lo que se evita: ultraprocesados, az&uacute;cares refinados y alcohol, grandes enemigos de la microbiota&rdquo;, finaliza. Cuidarla puede ser otra de las llaves secretas para despedirte de inflamaci&oacute;n y lesiones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tan importante como lo que se come, es lo que se evita: ultraprocesados, azúcares refinados y alcohol, grandes enemigos de la microbiota</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Susana Judas Abellán</span>
                                        <span>—</span> médica de familia y nutricionista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Dec&aacute;logo de consejos extra para evitar lesiones</h2><p class="article-text">
        Aina Candel proporciona esta peque&ntilde;a gu&iacute;a con un buen pu&ntilde;ado de consejos extra para evitar las lesiones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Calienta adecuadamente durante al menos cinco o 10 minutos, incluyendo ejercicios de movilidad y estiramientos din&aacute;micos para preparar tus m&uacute;sculos y articulaciones.</li>
                                    <li>Aumenta la intensidad, duraci&oacute;n y frecuencia de tus entrenamientos de manera gradual, evitando hacer dr&aacute;sticos que sobrecarguen tus m&uacute;sculos.</li>
                                    <li>Aseg&uacute;rate de hacer los ejercicios con la t&eacute;cnica adecuada. Si no la conoces, trabaja con un entrenador personal o busca tutoriales confiables</li>
                                    <li>Escucha a tu cuerpo: Aina Candel invita a prestar atenci&oacute;n a las se&ntilde;ales que env&iacute;a el cuerpo. Descansa y no fuerces el entrenamiento si percibes molestias inusuales. &ldquo;Ignorar el dolor puede llevar a lesiones m&aacute;s graves&rdquo;, aclara.</li>
                                    <li>Descansa lo suficiente: permite que tu cuerpo se recupere adecuadamente entre sesiones de entrenamiento.</li>
                                    <li>Mantente bien hidratado, adem&aacute;s de seguir una dieta equilibrada.</li>
                                    <li>Incorpora ejercicios de fuerza a tu rutina, especialmente para los m&uacute;sculos que son propensos a lesiones. &ldquo;Esto puede ayudar a mejorar la estabilidad y el soporte de las articulaciones&rdquo;.</li>
                                    <li>Invierte en el equipo adecuado. &ldquo;Un buen par de zapatillas deportivas puede marcar la diferencia en la prevenci&oacute;n de lesiones&rdquo;, se&ntilde;ala la nutricionista.</li>
                                    <li>Introduce variedad en tus entrenamientos: alternando diversas actividades contribuye a evitar el sobre&uacute;so de los mismos m&uacute;sculos y despierta un mayor inter&eacute;s y motivaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Estiramientos posentrenamiento: dedica tiempo a estirar los m&uacute;sculos que has trabajado durante el entrenamiento para ser m&aacute;s flexible y reducir la tensi&oacute;n muscular.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En esta ecuaci&oacute;n, el sue&ntilde;o resulta esencial. &ldquo;Debes dormir entre siete y nueve horas para que el cuerpo repare tejidos y recupere energ&iacute;a, respetar los d&iacute;as de descanso para evitar el exceso de entrenamiento, y manejar adecuadamente el estr&eacute;s, especialmente el cr&oacute;nico&rdquo;, subraya Daniela Silva. &ldquo;Prevenir lesiones no es cuesti&oacute;n de una &uacute;nica medida, sino de un estilo de vida individualizado, equilibrado y consciente&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Núñez-Torrón Stock]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentacion-ayudar-prevenir-lesiones-musculares-hidratarse-clave-evitar-calambres-fatiga_1_12584476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Sep 2025 13:20:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo la alimentación puede ayudar a prevenir lesiones musculares: “Hidratarse es clave para evitar calambres y fatiga”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f425ad10-6661-43e1-87c2-a2223a16d2f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Ejercicio físico,músculos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contracturas musculares involuntarias y frecuentes, ¿qué podemos hacer?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/contracturas-musculares-involuntarias-frecuentes_1_9261715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e387390-15b0-4177-8b79-d165d872dc45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contracturas musculares involuntarias y frecuentes, ¿qué podemos hacer?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aparición de contracturas musculares es señal, en la mayoría de los casos, de que al cuerpo le está faltando algo o que le estamos pidiendo más de lo que puede dar.</p></div><p class="article-text">
        Alrededor de nuestro cuerpo tenemos m&aacute;s de 600 m&uacute;sculos que bombean la sangre. Son los motores del movimiento y tambi&eacute;n nos ayudan a digerir los alimentos, nos permiten caminar, hablar, correr, etc.&nbsp;A todos nos ha pasado alguna vez que un m&uacute;sculo concreto ha empezado a dar se&ntilde;ales de espasmo muscular y que, sin quererlo y de forma brusca, empieza a contraerse.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; son las contracturas musculares?</h3><p class="article-text">
        Las contracturas musculares pueden afectar a cualquier m&uacute;sculo, en cualquier zona del cuerpo (contracturas estomacales, en las v&iacute;as respiratorias, etc.), aunque las m&aacute;s conocidas y las que trataremos aqu&iacute; son las contracturas del sistema musculoesquel&eacute;tico. Los que mueven nuestras articulaciones y trabajan con nuestros huesos para darnos poder y fuerza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de un calambre muscular no es muy agradable e, incluso, puede llegar a ser bastante molesto. <strong>Dolor local, con una tensi&oacute;n muscular que aumenta de manera brusca, sensibilidad y el m&uacute;sculo firme</strong>, que al palpar nos parece duro, son algunos de los signos que aparecen con las contracturas musculares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, no son permanentes y, aunque suelen durar desde unos pocos segundos hasta unos minutos, en ocasiones el m&uacute;sculo puede continuar dolorido durante un tiempo.
    </p><h3 class="article-text">Por qu&eacute; aparecen las contracturas musculares</h3><p class="article-text">
        Aunque no se sabe con exactitud por qu&eacute; aparecen las contracturas, s&iacute; se asocian a varias causas. Entre las m&aacute;s habituales est&aacute;n:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Fatiga muscular</strong>: el ejercicio intenso puede hacer que ciertos m&uacute;sculos se sobrecarguen o se fatiguen. Este tipo de calambre suele ser muy localizado, es decir, se produce en aquellos m&uacute;sculos que se han estado ejercitando. Los sufren sobre todo los deportistas por una falta de entrenamiento.</li>
                                    <li><strong>Deshidrataci&oacute;n</strong>: cuando el cuerpo pierde m&aacute;s agua de la que ingiere, se deshidrata. Esto provoca contracturas porque se altera el equilibrio de electrolitos en las c&eacute;lulas, se interrumpe la transmisi&oacute;n de se&ntilde;ales el&eacute;ctricas entre los nervios y nuestros m&uacute;sculos. Esta causa suele ser mucho m&aacute;s com&uacute;n que la fatiga muscular.</li>
                                    <li><strong>Desequilibrio electrol&iacute;tico</strong>: por d&eacute;ficit de determinados minerales como potasio, calcio, magnesio, cloro o sodio. Los electrolitos son necesarios para una correcta funci&oacute;n muscular; la carencia, tanto en la sangre como en el m&uacute;sculo, puede provocar una contracci&oacute;n muscular interrumpida y descontrolada.</li>
                                    <li><strong>Ciertos medicamentos</strong>: algunos medicamentos como las estatinas, que ayudan a reducir los niveles de colesterol, pueden favorecer la aparici&oacute;n de contracturas, as&iacute; como determinados diur&eacute;ticos o antidepresivos inhibidores de la recaptaci&oacute;n de serotonina.</li>
                                    <li><strong>Mantener una posici&oacute;n durante un tiempo prolongado</strong>: cuando dormimos, por ejemplo, solemos dejar el m&uacute;sculo en una posici&oacute;n de contracci&oacute;n durante mucho rato y es entonces cuando se fatiga. Las contracturas nocturnas suelen despertarnos y causar una gran molestia. Son bastante comunes.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Problemas de circulaci&oacute;n</strong>: la mala circulaci&oacute;n dificulta el retorno venoso y pueden afectar sobre todo a mujeres embarazadas, personas con varices y que llevan un estilo de vida sedentario.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los lugares m&aacute;s comunes donde aparecen las contracturas suelen ser los m&uacute;sculos gastrecnemio y s&oacute;leo (se encuentran en la parte posterior de la pierna), los cu&aacute;driceps (en la parte delantera del muslo) y los isquiotibiales (en la parte posterior). Esto no significa que no aparezcan contracturas en otras zonas como los pies, las manos, los brazos y el abdomen.
    </p><p class="article-text">
        Aunque todo el mundo puede sufrir un calambre muscular hay personas que, por su condici&oacute;n, tienen factores de riesgo que las predisponen a sufrir m&aacute;s contracturas, como personas mayores, deportistas, mujeres embarazadas y personas con obesidad o sobrepeso.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo se pueden tratar las contracturas musculares</h3><p class="article-text">
        Sea cual fuere la causa, cuando aparece un calambre y queremos aliviar la molestia una de las formas de conseguirlo es con un <strong>estiramiento del m&uacute;sculo afectado y un masaje suave en la zona</strong>. La aplicaci&oacute;n de calor local tambi&eacute;n puede ayudar a relajar los m&uacute;sculos tensos y la de hielo puede suavizar el dolor muscular.
    </p><p class="article-text">
        Si el calambre aparece en los cu&aacute;driceps puede ayudar intentar sostener el pie hacia atr&aacute;s, con las rodillas juntas.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo prevenir la aparici&oacute;n de contracturas musculares</h3><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos las contracturas no requieren atenci&oacute;n m&eacute;dica. S&iacute; hay varias maneras sencillas de prevenirlas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Estirar y calentar antes y despu&eacute;s de empezar a hacer ejercicio</strong>: el estiramiento da mayor flexibilidad a los m&uacute;sculos, lo que ayuda no solo a evitar contracturas sino tambi&eacute;n lesiones.</li>
                                    <li><strong>Consumir alimentos ricos en potasio</strong> como banana, tomate, papa, br&oacute;coli, mel&oacute;n o naranja y llevar una dieta variada.</li>
                                    <li><strong>Mantener una hidrataci&oacute;n adecuada</strong>: esto significa beber l&iacute;quidos no solo durante la actividad f&iacute;sica sino tambi&eacute;n a lo largo de todo el d&iacute;a. Las pautas y las cantidades var&iacute;an para cada persona, aunque el objetivo es evitar una p&eacute;rdida excesiva, que no debe superar el 2% del peso corporal (esto es importante en el caso de deportistas).</li>
                                    <li><strong>Descansar</strong>: en ocasiones sometemos al cuerpo a un estr&eacute;s excesivo y &eacute;l nos pide parar; las contracturas musculares aparecen a menudo por una excesiva exigencia muscular. Si los dejamos descansar un poco reduciremos el riesgo de sufrir contracturas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/contracturas-musculares-involuntarias-frecuentes_1_9261715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Aug 2022 13:55:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contracturas musculares involuntarias y frecuentes, ¿qué podemos hacer?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[contracturas musculares,músculos,Prevención,Tratamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estiramientos, ¿antes o después de hacer deporte?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/estiramientos-despues-deporte_1_9106474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e0d3cb8-c036-40fc-aa36-6f536323fed1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Running"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los estiramientos, una parte esencial de todo programa de entrenamiento físico, a menudo se omiten por falta de tiempo o por no saber cómo y cuándo deben realizarse.</p></div><p class="article-text">
        En el cuerpo tenemos&nbsp;<strong>m&aacute;s de 600 m&uacute;sculos que nos ayudan a movernos</strong>, a levantar cosas e, incluso, a bombear sangre a trav&eacute;s del cuerpo. Algunos de ellos trabajan junto con los huesos para ayudarlos a caminar, a correr, a agacharnos, ir en bicicleta, etc. Si est&aacute;n sanos, realizar cualquier tipo de actividad de este tipo es m&aacute;s f&aacute;cil. &iquest;C&oacute;mo se consigue esto?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de llevar una alimentaci&oacute;n saludable y equilibrada (priorizar frutas, verduras, granos integrales y evitar grasas saturadas, az&uacute;cares, etc.), es importante&nbsp;<strong>realizar ejercicio de forma habitual</strong>. Hay muchas actividades f&iacute;sicas que pueden ayudar a los m&uacute;sculos, adem&aacute;s de caminar, trotar, jugar a tenis, saltar, bailar, nadar, ir en bicicleta, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tenemos que preparar los m&uacute;sculos antes de realizar cualquier tipo de actividad f&iacute;sica? &iquest;Basta con hacerlo despu&eacute;s? &iquest;O cuanto m&aacute;s mejor, antes y despu&eacute;s? Antes de despejar estas dudas, debe tenerse en cuenta que, lo que por un lado puede ayudarnos a mantenernos en forma, por otro<strong>&nbsp;puede perjudicarnos si no lo hacemos bien</strong>. Y precisamente la respuesta es que hacer los estiramientos bien implica hacerlos antes y despu&eacute;s del ejercicio, porque act&uacute;an de diversos modos.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Los estiramientos previos&nbsp;nos ayudan a preparar el m&uacute;sculo&nbsp;antes de realizar cualquier tipo de pr&aacute;ctica deportiva y mantienen los m&uacute;sculos flexibles y fuertes, algo necesario para conseguir un cierto rango de movimiento en las articulaciones.&nbsp;</li>
                                    <li>Sin el estiramiento posterior al ejercicio, los m&uacute;sculos se acortan y se tensan, con el consiguiente riesgo de dolor en las articulaciones, distensiones y da&ntilde;os musculares.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El objetivo del estiramiento es producir una elongaci&oacute;n y una tensi&oacute;n interna del m&uacute;sculo y de sus tendones. Pero&nbsp;<strong>no todos los estiramientos son iguales</strong>.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El&nbsp;<strong>estiramiento&nbsp;est&aacute;tico</strong>&nbsp;permite estirar el m&uacute;sculo hasta el punto de sentir una leve molestia, manteniendo la posici&oacute;n durante unos 10-20 segundos o tras sentir una tensi&oacute;n suave (podemos sujetarnos a un objeto estable para mantener el equilibrio).&nbsp;</li>
                                    <li>Con&nbsp;<strong>el estiramiento din&aacute;mico</strong>, en cambio, se realizan movimientos repetitivos suaves, como movimientos de brazos.</li>
                                    <li>El&nbsp;<strong>estiramiento bal&iacute;stico</strong>&nbsp;es similar al din&aacute;mico pero incorpora movimientos de rebote o sacudidas para aumentar el rango de movimiento (hay que tener cuidado con los rebotes para no da&ntilde;ar el m&uacute;sculo). En la mayor&iacute;a de los casos, los beneficios se han estudiado sobre el estiramiento est&aacute;tico.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Cuidado con los estiramientos post-ejercicio</h2><p class="article-text">
        Las lesiones musculares aparecen cuando se somete al m&uacute;sculo a demasiado estr&eacute;s, generalmente cuando se estira bajo presi&oacute;n, por ejemplo al bajar un peso pesado. Y es precisamente para ayudar a&nbsp;<strong>prevenir esguinces, distensiones y otras lesiones musculares</strong>&nbsp;que deben hacerse estiramientos. Y si se hacen antes y despu&eacute;s del ejercicio, mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no podemos empezar a hacer estiramientos sin m&aacute;s porque si lo hacemos en fr&iacute;o podemos lesionarnos. Por tanto, debemos empezar calentando durante unos minutos, por ejemplo, caminando lentamente y balanceando suavemente los brazos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Estiramientos antes de hacer ejercicio</strong>: si estiramos antes ser&aacute; menos probable que forcemos m&aacute;s de la cuenta un m&uacute;sculo, tal como reconoce el&nbsp;<a href="https://www.niams.nih.gov/health-topics/kids/healthy-muscles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades M&uacute;sculo-esquel&eacute;ticas y de la Piel</a>&nbsp;de Estados Unidos. Los estiramientos hacen que los m&uacute;sculos est&eacute;n m&aacute;s calientes y flexibles porque al estirar se preparan para el esfuerzo f&iacute;sico posterior. Adem&aacute;s, con los estiramientos se logra un aumento de la flexibilidad, fundamental para evitar lesiones. Otros beneficios hacer estiramientos antes es que favorecen la circulaci&oacute;n y reducen la tensi&oacute;n muscular.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Despu&eacute;s del ejercicio</strong>: los estiramientos son importantes para eliminar la tensi&oacute;n muscular y devolver la relajaci&oacute;n. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pero muchas personas estiran despu&eacute;s de hacer ejercicio pensando que esto les aliviar&aacute; el dolor muscular durante los d&iacute;as posteriores al entrenamiento. Sin embargo,&nbsp;<strong>estirar con este fin podr&iacute;a no tener los efectos deseados</strong>. Seg&uacute;n una&nbsp;<a href="https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD004577.pub3/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n</a> de 12 estudios realizada en 2011, el estiramiento justo despu&eacute;s del ejercicio en realidad no tendr&iacute;a ning&uacute;n efecto sobre el dolor muscular durante los d&iacute;as posteriores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece reducir el riesgo de lesionarse la espalda o las extremidades inferiores. Pero s&iacute;&nbsp;<strong>puede reducir el riesgo de algunas lesiones en los m&uacute;sculos</strong>, ligamentos y tendones, sobre todo el estiramiento din&aacute;mico. Es importante estirar despu&eacute;s para acostumbrar al cuerpo a la nueva actividad, que es menos intensa. Es como si el cuerpo necesitara un tiempo de desaceleraci&oacute;n. Y con los estiramientos esto se consigue.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">No todo vale a la hora de ponerse a estirar</h2><p class="article-text">
        Deben tenerse en cuenta factores como:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>No estirar sin antes haber calentado&nbsp;(saltar, carrera suave, etc.). Cuando conseguimos calor end&oacute;geno para el cuerpo, obtenemos una buena respuesta del tejido muscular, aumentamos el ritmo card&iacute;aco, el metabolismo y el volumen de sangre que llega a los tejidos.&nbsp;</li>
                                    <li>Estirar lo justo: lo ideal es conseguir una tensi&oacute;n suave y sostenida, poniendo atenci&oacute;n a los m&uacute;sculos que se est&aacute;n estirando. Si nos pasamos y vamos m&aacute;s all&aacute; de nuestras posibilidades, podemos sufrir un desgarro o rotura de las fibras. Por lo tanto, es importante conocer nuestras limitaciones para adaptar los estiramientos.&nbsp;</li>
                                    <li>Respirar mientras se estira.</li>
                                    <li>No hacer rebotes.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque el estiramiento se asocia siempre con la pr&aacute;ctica deportiva, tambi&eacute;n puede realizarse como una actividad m&aacute;s para mejorar la salud de los m&uacute;sculos y de las articulaciones. Por lo tanto, pueden ser parte de un entrenamiento m&aacute;s. Las&nbsp;<a href="https://www.acsm.org/read-research/books/acsms-guidelines-for-exercise-testing-and-prescription" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pautas</a>&nbsp;del American Fitness Index (ACSM) nos dicen que lo mejor es&nbsp;hacer estiramientos est&aacute;ticos y din&aacute;micos de dos a tres veces por semana.
    </p><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/estiramientos-despues-deporte_1_9106474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jun 2022 03:06:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estiramientos, ¿antes o después de hacer deporte?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deportes,estiramiento,calentamiento,músculos,Prevención]]></media:keywords>
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