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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - amargo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/amargo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - amargo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Importancia y beneficios de los sabores amargos en nuestra vida cotidiana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/importancia-beneficios-sabores-amargos-cotidiana_1_9118482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9a1a3eb-0946-46e2-ba3e-a5835eb974ee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: FotoosVanRobin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En general, los sabores amargos tienden a resultar desagradables, sobre todo a los niños. Pero es posible "educar el paladar", y de esa forma dar más lugar a muchos alimentos amargos que contribuyen a una dieta más equilibrada y saludable.</p></div><p class="article-text">
        Los sabores amargos tienen muy mala prensa. Hasta tal punto que <strong>son considerados como met&aacute;fora de lo desagradable o triste</strong>, en expresiones como atravesar &ldquo;un momento amargo&rdquo; o &ldquo;amargarse la vida&rdquo;. Sin embargo, el amargo es uno de los cinco sabores primarios o b&aacute;sicos (junto con el dulce, el salado, el &aacute;cido y el umami , palabra japonesa que significa &ldquo;sabroso&rdquo; o &ldquo;delicioso&rdquo;), est&aacute; presente en muchos productos muy consumidos y valorados -como la cerveza, el caf&eacute;, el chocolate y muchos vegetales- y es importante no solo para la alimentaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n en otros aspectos de la vida humana.
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, las razones por las cuales no nos gusta el sabor amargo -al menos en una primera instancia-  son evolutivas. La mayor&iacute;a de <strong>las sustancias t&oacute;xicas presentes en la naturaleza tienen ese sabor</strong>, de manera que rechazarlo constituye una especie de mecanismo de defensa ante posibles envenenamientos. Es decir, el amargor genera desagrado como una alerta de riesgo qu&iacute;mico. Esto es muy notorio sobre todo en los ni&ntilde;os, a quienes adem&aacute;s les gusta mucho lo dulce, tambi&eacute;n por motivos derivados de la evoluci&oacute;n: en general, los alimentos dulces son comestibles, nutritivos y ricos en calor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La mayor aceptaci&oacute;n de los sabores amargos por parte de las personas a medida que se hacen adultas no se debe solamente a que hayan logrado &ldquo;educar el paladar&rdquo;. Existen <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7878096" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> cient&iacute;ficos que demuestran que <strong>la sensibilidad ante los compuestos espec&iacute;ficos de lo amargo declinan con el paso del tiempo</strong>. Otras <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25050705" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> han probado la eficacia de diversos bloqueadores qu&iacute;micos de lo amargo, en busca de poder producir medicamentos l&iacute;quidos que no generen tanto rechazo en los ni&ntilde;os. Lamentablemente, tales bloqueadores han demostrado funcionar mucho mejor en adultos que en menores.
    </p><h3 class="article-text">Factores gen&eacute;ticos que nos hacen sensibles a lo amargo</h3><p class="article-text">
        Algunos de los estudios m&aacute;s importantes en relaci&oacute;n con los sabores amargos son muy recientes. Hasta finales del siglo XX, el amargo hab&iacute;a sido <strong>&ldquo;un sabor desconcertante para los neurocient&iacute;ficos&rdquo;</strong>, pues lo produce una amplia gama de productos qu&iacute;micos no relacionados entre s&iacute; y con estructuras que suger&iacute;an que deb&iacute;an activar mol&eacute;culas receptoras diferentes. Fue en el a&ntilde;o 2000 cuando se <a href="https://science.sciencemag.org/content/287/5461/2133" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">logr&oacute; identificar</a> la familia de los receptores del sabor amargo, unos sensores denominados T2R.
    </p><p class="article-text">
        En las dos d&eacute;cadas transcurridas desde entonces, <strong>los estudios de los receptores del amargor han realizado muchos avances</strong>. Uno de las m&aacute;s importantes fue la <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2005/02/050211084620.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identificaci&oacute;n de uno de esos receptores</a> , el T2R38, que puede ser muy sensible o insensible. Como cada persona tiene dos mol&eacute;culas de este receptor, hay tres grandes grupos de humanos: los muy sensibles a lo amargo (con dos receptores T2R38 muy sensibles), los de sensibilidad media (con un receptor sensible y el otro insensible) y los poco sensibles (cuyas dos mol&eacute;culas T2R38 son de baja sensibilidad).
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s destacado de estos hallazgos es que han permitido determinar genotipos, esto es, de qu&eacute; manera la gen&eacute;tica interviene en el gusto y en la manera en que somos capaces -o no- de aceptar los sabores amargos. El estudio corrobor&oacute; una vez m&aacute;s que, adem&aacute;s de los genes, <strong>tambi&eacute;n la edad ejerce su influencia en el gusto</strong>: el 64 % de los ni&ntilde;os con sensibilidad media eran capaces de detectar un sabor amargo d&eacute;bil en una soluci&oacute;n que les daban a probar, mientras que de los adultos del mismo genotipo solo el 43 % fue capaz de hallarlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &iquest;Por qu&eacute; son importantes todos estos descubrimientos? Por un lado, como ya se ha se&ntilde;alado, con el objetivo de desarrollar medicinas l&iacute;quidas que generen menos rechazo en los ni&ntilde;os. Pero sobre todo por una cuesti&oacute;n nutricional: <strong>los ni&ntilde;os m&aacute;s sensibles al sabor amargo tienden a beber m&aacute;s gaseosas</strong> y otros productos azucarados . &ldquo;Este tipo de informaci&oacute;n alg&uacute;n d&iacute;a ayudar&aacute; a mejorar las dietas de nuestros ni&ntilde;os, al permitir dise&ntilde;ar estrategias para mejorar la aceptaci&oacute;n de frutas y verduras en ni&ntilde;os que son sensibles al sabor amargo&rdquo;, explic&oacute; Julie Mennella, directora del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Como explica un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26002822" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> posterior, &ldquo;el aumento del conocimiento sobre la variaci&oacute;n individual en la percepci&oacute;n del sabor causada por la edad y la gen&eacute;tica <strong>arrojar&aacute; luz sobre posibles estrategias para promover una alimentaci&oacute;n m&aacute;s saludable</strong>, ya que las enfermedades cr&oacute;nicas derivan en gran parte de una mala elecci&oacute;n de alimentos dictada por las preferencias de sabor&rdquo;. Ese mayor conocimiento, sigue diciendo este estudio publicado en 2015 por investigadores de Estados Unidos, &ldquo;contribuir&aacute; a una nueva era de medicamentos, dise&ntilde;ados de forma espec&iacute;fica para el paladar de los ni&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Importancia de consumir productos amargos</h3><p class="article-text">
        La importancia de comer productos amargos radica, por supuesto, en la necesidad de una dieta equilibrada para ayudar a una buena salud. En particular, para combatir el sobrepeso y la obesidad, un problema cada vez m&aacute;s importante en el mundo occidental. Muchos productos vegetales -r<strong>&uacute;cula, escarola, acelga, espinaca, br&oacute;coli, coliflor, apio, berenjena</strong>, mel&oacute;n amargo, eneldo, s&eacute;samo y azafr&aacute;n, entre otros- son amargos, pero incluyen nutrientes y propiedades que les dan mucho valor.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>chocolate, por su parte, ofrece muchos beneficios</strong>, en particular si se opta por sus versiones amargas (cuando el contenido de cacao supera el 70 %), lo cual reduce de forma considerable el consumo de az&uacute;car. Diversos estudios han sugerido que la ingesta de chocolate amargo podr&iacute;a disminuir el riesgo de <a href="https://n.neurology.org/content/79/12/1223.abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">padecer un A</a>CV , prevenir <a href="https://www.health.harvard.edu/heart-health/is-chocolate-heart-healthy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas coronarios</a> , beneficiar la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4696435/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">funci&oacute;n cognitiva</a> y proteger la piel, entre otros efectos positivos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n <strong>algunas de las bebidas m&aacute;s consumidas en nuestra sociedad, como la </strong>cerveza <strong> y el caf&eacute;</strong>, son de sabor amargo (es cierto que la mayor&iacute;a de la gente endulza el caf&eacute;, pero cierto componente amargo persiste, y los &ldquo;sibaritas&rdquo; del caf&eacute; enfatizan que se debe beber sin endulzar). Tambi&eacute;n algunos de los tragos m&aacute;s populares son de gusto amargo, como el gin tonic y el Old Fashioned, adem&aacute;s de las versiones de bebidas dulces como el mojito amargo y el cubalibre amargo.
    </p><p class="article-text">
        Un dato curioso: seg&uacute;n comprob&oacute; un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0950329314001505" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado por cient&iacute;ficos de Espa&ntilde;a y Argentina, <strong>el sabor percibido de los alimentos que se ingieren var&iacute;a en funci&oacute;n del estado psicol&oacute;gico</strong> de cada persona. El estr&eacute;s, el hambre o la preocupaci&oacute;n por el propio peso pueden hacer que ciertos productos resulten m&aacute;s o menos agradables al paladar. Por ejemplo, el caf&eacute; &ldquo;sabe m&aacute;s rico&rdquo; si antes se ha pasado por alguna experiencia estresante, mientras que la preocupaci&oacute;n por el sobrepeso puede hacer que el chocolate sea menos delicioso que en otras ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo fue el primero en hallar que<strong> los estados psicol&oacute;gicos &ldquo;repercuten en el sabor de la comida que ingerimos&rdquo;</strong>, lo cual supone &ldquo;un paso m&aacute;s en la comprensi&oacute;n de los mecanismos implicados en la selecci&oacute;n de productos amargos&rdquo;. As&iacute; lo <a href="https://www.investigacionyciencia.es/noticias/nuestro-estado-psicolgico-modifica-el-sabor-de-los-alimentos-que-comemos-14811" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirm&oacute;</a> David Garc&iacute;a Burgos, investigador de la Universidad de Granada y uno de los autores del estudio, el cual podr&iacute;a contribuir a dar con estrategias para promover dietas m&aacute;s saludables, en tiempos de sobrepeso y obesidad cada vez m&aacute;s frecuentes. Si bebidas amargas como el caf&eacute;, la cerveza y el gin tonic se disfrutan, &iquest;no ser&iacute;a posible promover estados psicol&oacute;gicos que permitan disfrutar de br&oacute;colis, apios y escarolas a quienes no las comen? He ah&iacute; el desaf&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/importancia-beneficios-sabores-amargos-cotidiana_1_9118482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jun 2022 16:01:46 +0000]]></pubDate>
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