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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - mente]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mente/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - mente]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un cerebro en desarrollo es capaz de reajustar funciones cuando falta una parte del cuerpo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/cerebro-desarrollo-capaz-reajustar-funciones-falta-parte-cuerpo_1_12112138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35e716ad-963b-4681-a545-df53786df1bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un cerebro en desarrollo es capaz de reajustar funciones cuando falta una parte del cuerpo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo internacional de investigadores publicó un estudio en el que demuestra cómo el cerebro reorganiza sus mapas sensoriales en ausencia de estímulos táctiles.</p></div><p class="article-text">
        El cerebro, cuando est&aacute; en formaci&oacute;n, es capaz de reajustar sus estructuras y sus funciones cuando falta una parte del cuerpo desde el nacimiento, seg&uacute;n ha demostrado un equipo internacional de investigadores al comprobar c&oacute;mo el cerebro reorganiza sus mapas sensoriales en ausencia de est&iacute;mulos t&aacute;ctiles.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados del trabajo, que se publicaron este 6 de marzo en la <a href="https://www.nature.com/ncomms/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Nature Comunications</a>, podr&iacute;an ayudar a comprender mejor c&oacute;mo el cerebro de una persona que nace sin una parte de su cuerpo reorganiza esas funciones sensoriales y a entender c&oacute;mo se podr&iacute;a intervenir en el futuro para mejorar la rehabilitaci&oacute;n en casos de malformaciones cong&eacute;nitas o p&eacute;rdidas sensoriales tempranas.
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de investigaci&oacute;n del Instituto de Neurociencias (IN) -centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) espa&ntilde;ol y la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez (UMH) de Elche (en el este de Espa&ntilde;a)- ha descubierto que el cerebro en desarrollo es capaz de reorganizar sus mapas sensoriales cuando el sentido del tacto se ve afectado.
    </p><p class="article-text">
        El laboratorio dirigido por la investigadora Guillermina L&oacute;pez Bendito ha comprobado que la corteza somatosensorial, la parte del cerebro que permite sentir el mundo alrededor, puede modificar su estructura y funcionalidad en respuesta a la ausencia de est&iacute;mulos desde el nacimiento, ha informado el CSIC en una nota difundida hoy.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ratones sin los bigotes principales</strong></h2><p class="article-text">
        El estudio, que cont&oacute; con la colaboraci&oacute;n de investigadores del Instituto Friedrich Miescher para la Investigaci&oacute;n Biom&eacute;dica de Suiza, se ha llevado a cabo utilizando un modelo de rat&oacute;n que naci&oacute; sin bigotes principales, tan cruciales para ellos como las manos para los humanos, ha detallado la investigadora Mar An&iacute;bal Mart&iacute;nez, primera autora del art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Observaron as&iacute; que, en ausencia de los bigotes principales, la regi&oacute;n del cerebro que normalmente procesa esa informaci&oacute;n desaparece casi por completo y la regi&oacute;n de los bigotes del labio superior, que son m&aacute;s peque&ntilde;os, numerosos y con funciones secundarias en el procesamiento t&aacute;ctil, se expande para ocupar su territorio; un proceso que ocurre solo si la p&eacute;rdida sensorial se produce antes del nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Mediante t&eacute;cnicas de an&aacute;lisis gen&eacute;tico y bioinform&aacute;tico, el equipo del laboratorio de Desarrollo, Plasticidad y Reprogramaci&oacute;n de Circuitos Sensoriales del IN descubri&oacute; que la regi&oacute;n del t&aacute;lamo, que procesa la informaci&oacute;n de los bigotes del labio, adopta un perfil gen&eacute;tico similar al de los bigotes principales cuando estos faltan, lo que permite la reorganizaci&oacute;n cortical.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los cambios estructurales, la reorganizaci&oacute;n tambi&eacute;n tiene un impacto funcional, han observado los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&oacute;lo observamos un cambio en la anatom&iacute;a de los mapas sensoriales, sino que los bigotes peque&ntilde;os del labio adquieren una funci&oacute;n que antes s&oacute;lo ten&iacute;an los bigotes principales: la capacidad de discriminar texturas&rdquo;, ha explicado la investigadora.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo se comprob&oacute; con experimentos de comportamiento en ratones adultos que perdieron los bigotes principales desde antes de nacer, y que fueron capaces de diferenciar superficies rugosas de lisas utilizando &uacute;nicamente los bigotes del labio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El t&aacute;lamo, centro de integraci&oacute;n sensorial</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el trabajo ha demostrado que la reorganizaci&oacute;n de los mapas sensoriales no depende de la actividad neuronal en el t&aacute;lamo, sino de cambios en su perfil gen&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El t&aacute;lamo ha sido tradicionalmente visto como un simple relevo de informaci&oacute;n entre la periferia y la corteza, pero nuestro trabajo demuestra que tiene un papel instructivo en la organizaci&oacute;n de los mapas sensoriales&rdquo;, ha precisado Guillermina L&oacute;pez Bendito.
    </p><p class="article-text">
        Su laboratorio ha revelado que el t&aacute;lamo no s&oacute;lo transmite informaci&oacute;n, sino que act&uacute;a como un centro de integraci&oacute;n sensorial donde convergen todos los sentidos, excepto el olfato, lo que refuerza su papel en la plasticidad cerebral y la reorganizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n t&aacute;ctil.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se ha financiado con fondos del Consejo Europeo de Investigaci&oacute;n bajo el programa Horizonte 2020, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional; la Agencia Estatal de Investigaci&oacute;n del Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades; el Programa Severo Ochoa para centros de Excelencia del Instituto de Neurociencias (CSIC-UMH); la Generalitat Valenciana; la Fundaci&oacute;n Nacional Suiza para la Ciencia (SNSF); y la Fundaci&oacute;n Novartis. 
    </p><p class="article-text">
        EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/cerebro-desarrollo-capaz-reajustar-funciones-falta-parte-cuerpo_1_12112138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2025 10:43:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un cerebro en desarrollo es capaz de reajustar funciones cuando falta una parte del cuerpo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cerebro,mente,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El karate kid no existe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/karate-kid-no-existe_129_10802654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f504e00-b1b1-42c7-bbed-8ff8078b39a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El karate kid no existe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La práctica de karate puede ser una fuente de alegría y sabiduría infinita: un lugar de consuelo, una manera de derrotar a la mente.</p></div><p class="article-text">
        El origen del karate permanece &ndash;como el del lenguaje&ndash; impenetrablemente escondido en las brumas de la leyenda y todo lo que sabemos es que su nacimiento y pr&aacute;ctica m&aacute;s extendida se sit&uacute;a en el Asia Oriental, entre gente que profesaba muchos credos: mahometanos, budistas, bramahistas y tao&iacute;stas. Hay un proverbio budista que adquiere para un karateca una especial significaci&oacute;n: &ldquo;El movimiento es no movimiento, el no movimiento es movimiento&rdquo;. Durante la primera mitad del siglo XX, <strong>Gichin Funakoshi</strong> &ndash;poeta y karateca&ndash; perfeccion&oacute; el Karate Do hasta como lo conocemos hoy en d&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una leyenda que le gustaba contar a Funakoshi, hablaba de la pelea entre dos karatecas expertos en las que uno de ellos venci&oacute; al otro sin dar un s&oacute;lo golpe. El que venci&oacute; le dijo al otro: &ldquo;Tal vez la diferencia entre nosotros estaba en que, mientras tu estabas decidido a ganar, yo estaba decidido a morir si perd&iacute;a. Hoy soy un hombre m&aacute;s sabio que ayer. Soy un ser humano y, como tal, una criatura vulnerable e imperfecta. Despu&eacute;s de morir regresar&eacute; a los elementos. La materia es ilusi&oacute;n. Todo es vanidad. Somos como la hierba, como los &aacute;rboles del bosque, creaciones del universo y el esp&iacute;ritu del universo no vive ni muere. La vanidad es el &uacute;nico obst&aacute;culo para la vida&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El karate es un arte, no un deporte. Implica el esp&iacute;ritu y el f&iacute;sico en armon&iacute;a. No es un arte para atacar, es s&oacute;lo de autodefensa. Cualquier lugar puede ser un dojo: un patio, el living de tu casa, una plaza. Es una cuesti&oacute;n mental de concentraci&oacute;n. Aunque hay competencias de karate, no importa qui&eacute;n gane: al universo fr&iacute;o e infinito&nbsp;no le importa qui&eacute;n gane.&nbsp;Digo que es un arte porque el karate siempre est&aacute; en estado de pregunta. Hace poco, yo ten&iacute;a un pesar muy grande y mi sensei <strong>Cristian Salvemini</strong> me dijo: &ldquo;Tendr&iacute;a que haber venido al dojo, el karate sirve para eso&rdquo;. Qu&eacute; es &ldquo;eso&rdquo;, no importa. Tambi&eacute;n en una pr&aacute;ctica de kumite libre &ndash;combate&ndash; me dijo: &ldquo;No piense, pensar es tarde&rdquo;. Esto lo compruebo siempre fuera del dojo, el pensamiento es dolor.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Funakoshi ten&iacute;a ciertas reglas para practicar karate: ser absolutamente serio en la pr&aacute;ctica, entrenar en cuerpo y alma sin preocuparse por la teor&iacute;a (para Funakoshi, y en esto se toca con la filosof&iacute;a de <strong>Jacques Ranci&egrave;re</strong>, saber perfectamente un s&oacute;lo kata es saber todos los katas), evitar la vanidad y el dogmatismo y tratar de verte como realmente sos e imitar lo mejor de los dem&aacute;s compa&ntilde;eros del dojo. &iquest;Qu&eacute; hace un poeta sino copiar lo mejor de las operaciones mentales de otros poetas?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una escena en la pel&iacute;cula <em>Testigo en peligro</em> que me gusta mucho, es cuando los integrantes de una colectividad Amish pasan el d&iacute;a fabric&aacute;ndole entre todos una casa a una pareja que se va a casar. Me encanta esa faena colectiva al servicio de los dem&aacute;s. El karate es servicio: te entren&aacute;s duro para que tu compa&ntilde;ero pueda hacerlo tambi&eacute;n. Cada vez que est&aacute;s haciendo un acto de servicio te olvid&aacute;s de tu ego y est&aacute;s haciendo karate.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un karateca aut&eacute;ntico es invisible, no sale en el centro de la foto, est&aacute; siempre a los costados. Minimiza los da&ntilde;os, no act&uacute;a a menos que sea absolutamente necesario. Cuando vamos todos a rendir cinturones &ndash;nos toman ex&aacute;menes&ndash; muchas veces nos sentimos nerviosos porque vamos a ser examinados. Creo que no nos deber&iacute;a importar ser observados. Uno va a rendir para construir la casa para la pareja que se casa, para trabajar de manera colectiva y ayudar a la difusi&oacute;n del karate do. Hace poco, en un examen, antes de empezar a hacer un kata &ndash;la tekki&ndash;, uno de mis compa&ntilde;eros, de setenta a&ntilde;os, me dijo que se sent&iacute;a nervioso. Le dije que era genial sentirse nervioso a esa edad. Otro compa&ntilde;ero, tambi&eacute;n de edad avanzada &ndash;ochenta a&ntilde;os&ndash; me dijo que empez&oacute; karate porque ten&iacute;a problemas de glucosa y no pod&iacute;a creer estar ahora rindiendo por un cintur&oacute;n muy alto. Le pregunt&eacute; si estaba mejor de salud y me dijo que s&iacute;, que hab&iacute;a tenido un cambio radical.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para las personas vanidosas, mediocres y d&eacute;biles como yo, la pr&aacute;ctica de karate ha sido en estos &uacute;ltimos diecis&eacute;is a&ntilde;os una fuente de alegr&iacute;a y sabidur&iacute;a infinita: un lugar de consuelo, una manera de derrotar a la mente. Porque cuando se&nbsp;te pierde el perro lo sal&iacute;s a buscar, pero cuando se te pierde la mente &iquest;Qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/karate-kid-no-existe_129_10802654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Dec 2023 03:05:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El karate kid no existe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Arte,mente,deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué les pasa a los hombres con el Imperio Romano?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/imperio-romano-tiktok_1_10535467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb11d55b-b478-4f4f-b157-649b2d14b020_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué les pasa a los hombres con el Imperio Romano?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Señoras, muchas de ustedes no se dan cuenta de con qué frecuencia los hombres piensan en el Imperio Romano. Pregúntale a tu marido/novio/padre/hermano…", con estas palabras lanzadas por un usuario de TikTok se desataba una tendencia mundial en redes que suscitó risas y reflexiones interesantes sobre el porqué.</p></div><p class="article-text">
        El pasado 19 de agosto, Artur Hulu, un apasionado recreador del Imperio Romano public&oacute; en su cuenta de Instagram una pregunta que origin&oacute; una tendencia viral que ya se convirti&oacute; en un concepto: &ldquo;Se&ntilde;oras, muchas de ustedes no se dan cuenta de con qu&eacute; frecuencia los hombres piensan en el Imperio Romano. Preguntale a tu marido/novio/padre/hermano&hellip; &iexcl;Te sorprender&aacute;n sus respuestas!&rdquo;. Y as&iacute; fue: <em>TikTok</em> e <em>Instagram </em>se llenaron de v&iacute;deos de hombres extra&ntilde;ados por el cuestionamiento y mujeres muertas de risa ante comentarios como &ldquo;cada siete horas&rdquo; o &ldquo;al menos una vez a la semana&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ellos se muestran perplejos ante el hecho de que ellas no tengan ese tema presente de forma habitual y ellas, por lo contrario. Muchas de las grabaciones recuerdan a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WYU5SAQwc4I" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escena</a> de la pel&iacute;cula <em>La vida de Brian</em> en la que el Frente Popular de Judea se pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; han hecho los romanos por nosotros?&rdquo; y los presentes replican que el acueducto, las alcantarillas, las carreteras, la irrigaci&oacute;n y el vino, entre otras cosas. Muchos hombres siguen teniendo esos aportes muy presentes.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, quien inici&oacute; 'la investigaci&oacute;n' fue la<em> </em><em><strong>influencer</strong></em><strong> Saskia Cort</strong> que, despu&eacute;s de a&ntilde;os de salir exclusivamente con mujeres, volvi&oacute; a tener relaciones con hombres. Seg&uacute;n explica en <a href="https://www.instagram.com/p/CxVKMs7MUg4/?img_index=5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un </a><a href="https://www.instagram.com/p/CxVKMs7MUg4/?img_index=5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>post</em></a><a href="https://www.instagram.com/p/CxVKMs7MUg4/?img_index=5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Instagram</a> en el que reclama reconocimiento (aunque Hulu la cita en su publicaci&oacute;n, la mayor&iacute;a de los medios no), estaba traumatizada por c&oacute;mo la hab&iacute;an tratado en el pasado y sent&iacute;a la necesidad de entender c&oacute;mo funciona la mente masculina, as&iacute; que en 2022 pregunt&oacute; &ndash;misma estrategia que Hulu&ndash; a sus seguidores de Instagram: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; comen y piensan los hombres heterosexuales solteros?&rdquo;. Enseguida recibi&oacute; cientos de mensajes directos de mujeres con la misma respuesta: en el Imperio Romano. El tema se viraliz&oacute; en Suecia y salt&oacute; al resto del mundo cuando su compatriota tradujo la pregunta al ingl&eacute;s un a&ntilde;o despu&eacute;s.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7278795910732090630"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        No es nada dif&iacute;cil encontrar testimonios de hombres que piensen en el tema fuera de las redes. Por ejemplo, Francisco, de 41 a&ntilde;os, se emocion&oacute; cuando visit&oacute; el Coliseo romano por primera vez hace a&ntilde;os. All&iacute; hab&iacute;an tenido lugar grandes momentos de la historia y sinti&oacute; un leve <em>stendhalazo</em>. Ahora, piensa en el Imperio Romano cada vez que se topa con alg&uacute;n sello de aquella civilizaci&oacute;n que a&uacute;n quede patente &ndash;una calle o alguna ruina&ndash; o cuando se le aparece una referencia cultural, que es frecuente. <strong>&ldquo;Hicieron cosas muy importantes y muy admirables. No s&eacute; por qu&eacute; no iba a pensar en ello&rdquo;</strong>, sostiene en la l&iacute;nea de los entrevistados en TikTok o Instagram por sus parejas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> [Los romanos] hicieron cosas muy importantes y muy admirables. No sé por qué no iba a pensar en ello</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco</span>
                                        <span>—</span> 41 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1702952499273998561?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Hugo, de 37 a&ntilde;os, comenta que el Imperio Romano aparece en su mente &ldquo;una vez a la semana&rdquo;. Seg&uacute;n su percepci&oacute;n, &ldquo;hay programas y libros sobre ello en todos los sitios, es algo que siempre me interes&oacute;&rdquo;. Tambi&eacute;n influye su inter&eacute;s por la arqueolog&iacute;a, aunque remarca que no tiene a esa civilizaci&oacute;n como &ldquo;modelo de comportamiento&rdquo; en su vida diaria. Toni, de 50 a&ntilde;os, dice: &ldquo;Incluso sigo a tuiteros que solo hablan de ese tema. Pero es que el Imperio Romano se utiliza mucho como referencia&rdquo;. Matiza, eso s&iacute;, que no sabe exactamente la frecuencia con la que fantasea con dicha civilizaci&oacute;n: &ldquo;es algo que me viene a la cabeza, igual que Gramsci o Hungr&iacute;a, por ejemplo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una franja de edad m&aacute;s joven, tambi&eacute;n hay representantes. Ricardo, de 23 a&ntilde;os, tampoco es consciente de cu&aacute;ntas veces se cuela en sus pensamientos la Roma cl&aacute;sica, pero s&iacute; que &ldquo;la menciono hablando con alguien o me viene a la cabeza por alguna escultura o la cultura. Pero sobre todo, cuando pienso en algo grande, extenso en territorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, David, de 42 a&ntilde;os, comenta que piensa en el tema: &ldquo;una vez m&iacute;nimo, incluso dos veces al mes&rdquo;. Tambi&eacute;n suele depender de si ve algo relacionado con la cuesti&oacute;n en la televisi&oacute;n como noticias o series. &ldquo;A m&iacute; me encanta por el nuevo mundo que construyeron, sus t&eacute;cnicas de guerra, calles, todo perdura hoy&rdquo;, aunque tambi&eacute;n se&ntilde;ala &ndash;medio en broma, medio en serio&ndash; que est&aacute; presente en su mente &ldquo;por el sexo, si te digo la verdad. Era un todos contra todos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Pienso en el Imperio Romano] una vez mínimo, incluso dos veces al mes. Me encanta por el nuevo mundo que construyeron, sus técnicas de guerra, calzadas, todo perdura hoy</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David</span>
                                        <span>—</span> 42 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Por qu&eacute; ellos</strong></h3><p class="article-text">
        Precisamente, la historiadora Patricia Gonz&aacute;lez Guti&eacute;rrez acaba de publicar el libro <a href="https://www.despertaferro-ediciones.com/revistas/numero/cvnnvs-cunnus-sexo-y-poder-roma-patricia-gonzalez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cunnus. Sexo y poder en Roma</em></a> (Desperta Ferro), un trabajo sobre c&oacute;mo los romanos conceb&iacute;an las relaciones sexuales, el deseo o c&oacute;mo lo usaban para influir en la pol&iacute;tica. Especialista en Historia y Ciencias de la Antig&uuml;edad por la UAM y en Estudios de G&eacute;nero por la Universidad de Sevilla, opina que el inter&eacute;s masculino de los hombres por ese periodo hist&oacute;rico puede deberse a varios factores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primero, el 'bueno' es una cuesti&oacute;n de imaginario colectivo. En la construcci&oacute;n de la identidad nacional se tir&oacute; mucho de la Edad Media pero tambi&eacute;n de Grecia y Roma, desde el Renacimiento en adelante. Y eso cal&oacute; mucho a un nivel del que no somos conscientes (a la gente le gusta la historia, incluso a las personas que creen que no)&rdquo;. &ldquo;Se trata de un periodo reconocible, el summum de &rdquo;La Historia&ldquo; con may&uacute;sculas, &iquest;en qu&eacute; vamos a pensar si no, en el Imperio Austroh&uacute;ngaro?&rdquo;, comenta con un toque ir&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos much&iacute;simo contenido audiovisual en torno a ello porque triunfa, desde el p&eacute;plum de orientaci&oacute;n cristiana hasta las series de <em>Roma</em> o <em>Espartaco</em>&rdquo;, explica. Seg&uacute;n ella, los hombres piensan en esas referencias cuando fantasean con el Imperio Romano y no en &ldquo;un ep&iacute;grafe <em>chuchurr&iacute;o</em> encontrado en Guadalajara o en una mu&ntilde;eca de una ni&ntilde;a romana. No deja de ser una construcci&oacute;n que afecta mucho m&aacute;s a c&oacute;mo se construyeron las masculinidades que las feminidades&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para muchos es un &#039;mira, un acueducto, como los romanos&#039;, para otros es la imagen de filas de soldados marchando y conquistas a los bárbaros. Un &#039;cuando aún éramos hombres&#039; de manual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia González</span>
                                        <span>—</span> espacialista en Historia y Ciencias de la Antigüedad por la UAM y en Estudios de Género por la US
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El segundo factor, el 'malo' est&aacute; relacionado con las ideolog&iacute;as conservadoras que se oponen a cualquier avance social, especialmente relacionados con el feminismo o con cualquier otro colectivo que no sea el de los hombres blancos heterosexuales. &ldquo;Usan mucho la imagen de Roma (como tambi&eacute;n de Esparta o de la II Guerra Mundial), y no hay m&aacute;s que ver c&oacute;mo la campa&ntilde;a de Trump, por ejemplo, tir&oacute; tanto de im&aacute;genes cl&aacute;sicas (como la de Trump-Perseo con la cabeza de Medusa-Hillary) como de la peli de <em>Gladiator</em>. O c&oacute;mo la pel&iacute;cula <em>300</em> es una clara propaganda en torno al conflicto actual entre Estados Unidos e Ir&aacute;n&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso, tambi&eacute;n se dan reacciones tan furibundas cuando salen estudios sobre homosexualidad en el Mundo Cl&aacute;sico (a Cantarella la acusaron de propaganda cuando sac&oacute; su libro sobre el tema), o cuando se muestran personas racializadas (v&eacute;ase la reacci&oacute;n a la serie de la BBC y los insultos a Mary Beard cuando respondi&oacute; que, en efecto, en Roma hab&iacute;a gente negra)&rdquo;, apunta. Beard, siempre divertida, aprovech&oacute; para promocionar en X, antes Twitter, su &uacute;ltimo libro <em>Emperor of Rome: Ruling the Ancient Roman World</em>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1702731602990616844?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para Patricia Gonz&aacute;lez, lo importante de todo este asunto es el &ldquo;c&oacute;mo&rdquo; se piensa en ese Imperio Romano. &ldquo;Para muchos es un 'mira, un acueducto, como los romanos' o un 'qu&eacute; hubiera pasado si los romanos hubieran tenido papel', para otros es la imagen de filas de soldados marchando y conquistas a los b&aacute;rbaros. Un 'cuando a&uacute;n &eacute;ramos hombres' de manual&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, le gustar&iacute;a pensar que este tipo de conversaciones p&uacute;blicas contribuyen a la divulgaci&oacute;n: &ldquo;a que la gente tenga presente la historia de una forma m&aacute;s habitual, desde los eventos de recreaci&oacute;n hasta cuentas y libros. Pero eso ya es casi m&aacute;s un deseo que otra cosa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El Imperio Romano como concepto</strong></h3><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n generada por la pregunta de Cort y Hulu tuvo tal alcance y fue tan comentada que, adem&aacute;s de generar memes a discreci&oacute;n, convirti&oacute; &lsquo;Imperio Romano&rsquo; en un concepto. Las respuestas de los hombres &ldquo;entrevistados&rdquo; por sus parejas en Instagram y TikTok muchas veces inclu&iacute;an la r&eacute;plica &ldquo;&iquest;Y vos en qu&eacute; pens&aacute;s?&rdquo;, sobre todo por parte de aquellos que se sent&iacute;an ofendidos ante las carcajadas de la mujer que los estaba grabando.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1703449579809599751?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Eso hizo que muchos usuarios de las redes sociales hayan hecho afirmaciones acerca de sus &lsquo;Imperios Romanos&rsquo;, es decir, sus pensamientos recurrentes, que van desde una <a href="https://twitter.com/JoseePoy/status/1703131082063843403" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escena</a> de la pel&iacute;cula <em>Orgullo y prejuicio</em> de Joe Wright hasta <a href="https://twitter.com/laviincompae/status/1703396767524356550" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica</a>, pasando por <a href="https://twitter.com/JuCodina/status/1703492749796806691" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la carta</a> que Leonard Cohen envi&oacute; a Marianne Ihlen d&iacute;as antes de que la protagonista de una de sus canciones m&aacute;s famosas muriese. La mayor&iacute;a de esas reflexiones est&aacute;n realizadas por mujeres.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la usuaria de TikTok hizo una recopilaci&oacute;n de cu&aacute;les ser&iacute;an los temas &lsquo;Imperio Romano&rsquo; femeninos que tuvo m&aacute;s de 90.000 &lsquo;me gusta&rsquo; y 1.300 comentarios. En la lista aparecen referencias humor&iacute;sticas como la pel&iacute;cula <em>Titanic</em> o &ldquo;casarse con un hombre rico&rdquo; pero tambi&eacute;n &ldquo;ser secuestrada o perseguida. Pienso en mi seguridad todo el tiempo. Creo que el 99% de las mujeres tambi&eacute;n lo hacen&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7279529591708847402"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/imperio-romano-tiktok_1_10535467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Sep 2023 09:11:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué les pasa a los hombres con el Imperio Romano?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,mente,hombres,Roma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Encuentran la región del cerebro donde se ‘funden’ cuerpo y mente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/encuentran-region-cerebro-funden-cuerpo-mente_1_10135231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7471f1-acbf-42a5-84bd-01b771d161ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Encuentran la región del cerebro donde se ‘funden’ cuerpo y mente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una revisión exhaustiva del llamado ‘homúnculo de Penfield’ revela la existencia de una región clave del cerebro que explica la conexión entre los pensamientos y nuestro cuerpo</p></div><p class="article-text">
        En lo alto de nuestro enc&eacute;falo, rode&aacute;ndolo como si fuera una especie de diadema, se encuentra la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Corteza_motora_primaria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">corteza motora primaria</a>, el lugar en el que residen las neuronas encargadas de la planificaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n del movimiento. Esta zona fue caracterizada a partir de la d&eacute;cada de 1930 por el cirujano estadounidense <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Wilder_Penfield" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wilder Penfield</a>, quien aprovech&oacute; una serie de operaciones para estimular el&eacute;ctricamente diferentes puntos del cerebro de sus pacientes y comprobar qu&eacute; partes del cuerpo estaban conectadas a cada regi&oacute;n. Con los resultados, dibuj&oacute; una especie de mapa de conexiones entre el cerebro y el cuerpo con forma de peque&ntilde;o y extra&ntilde;o hombrecillo que pas&oacute; a los libros de historia como el &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Corteza_motora_primaria#El_hom%C3%BAnculo_de_Penfield" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hom&uacute;nculo de Penfield</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un trabajo publicado este mi&eacute;rcoles <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-023-05964-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-023-05964-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>, el equipo de Evan Gordon<strong> </strong>aporta uno de esos resultados que sacuden los cimientos de la neurociencia, pues su revisi&oacute;n exhaustiva no solo muestra que el hom&uacute;nculo conten&iacute;a errores, sino que revela la existencia de una serie de regiones intercaladas que se encargan de la coordinaci&oacute;n global entre el cerebro y el cuerpo. Esto significa que en esa &aacute;rea motora coexisten dos sistemas, uno que permite un control preciso del movimiento y otro (desconocido hasta ahora) que coordina esos movimientos con el resto del cuerpo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Penfield revisitado</strong></h3><p class="article-text">
        Lo que han hecho Gordon y sus colegas es replicar el trabajo de Penfield escaneando el cerebro de siete adultos sanos con resonancia magn&eacute;tica funcional (fMRI) mientras realizaban diferentes tareas motoras. Con estos datos, los autores del trabajo crearon un mapa cerebral individualizado de cada participante y los validaron tomando como referencia las pruebas de resonancia de alrededor de <strong>50.000 personas</strong> en el Reino Unido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La primera sorpresa fue que el famoso mapa del homúnculo de Penfield contenía errores e imprecisiones.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La primera sorpresa al ver el resultado fue que el famoso mapa del hom&uacute;nculo de Penfield conten&iacute;a errores e imprecisiones. Ni el control de los pies ni el de las manos ni el de la cara estaban exactamente donde el neurocirujano hab&iacute;a descrito. La segunda sorpresa fue encontrar tres peque&ntilde;as zonas clave intercaladas entre las &aacute;reas de control motor de cara, boca y manos que no se activaban cuando el individuo mov&iacute;a una parte del cuerpo, sino cuando pensaba en ello. Y confirmaron los resultados realizando nuevas pruebas con ni&ntilde;os de 1 a 9 a&ntilde;os (donde esta estructura era identificable) y un grupo de nueve monos (que tienen un sistema similar, pero m&aacute;s peque&ntilde;o y rudimentario).
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una nueva forma de pensar</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Penfield fue brillante, y sus ideas han sido dominantes durante 90 a&ntilde;os, y eso cre&oacute; un punto ciego en el campo&rdquo;, asegura <strong>Nico Dosenbach</strong>, autor senior del estudio, en una nota de prensa de la Universidad de Washington. &ldquo;Una vez que comenzamos a buscarlo, encontramos muchos datos publicados que no concordaban con sus ideas e interpretaciones alternativas que hab&iacute;an sido ignoradas. Reunimos una gran cantidad de datos diferentes adem&aacute;s de nuestras propias observaciones, los alejamos y los sintetizamos, y se nos ocurri&oacute; una nueva forma de pensar sobre c&oacute;mo el cuerpo y la mente est&aacute;n unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Comparación entre el homúnculo de Penfield (iqda.) con el modelo actualizado por Gordon y su equipo."
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            <span class="title">
                Comparación entre el homúnculo de Penfield (iqda.) con el modelo actualizado por Gordon y su equipo.                            </span>
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        Los autores han bautizado a esta nueva &aacute;rea como &ldquo;<strong>red de acci&oacute;n somato-cognitiva</strong>&rdquo; o <strong>SCAN </strong>(por las siglas en ingl&eacute;s). A su juicio, el hecho de que, adem&aacute;s del control voluntario, esta red participe tambi&eacute;n en la regulaci&oacute;n de funciones del sistema nervioso aut&oacute;nomo como la presi&oacute;n sangu&iacute;nea o el ritmo card&iacute;aco, significa que esta nueva estructura del cerebro es<strong> literalmente una &ldquo;conexi&oacute;n entre la mente y el cuerpo</strong>&rdquo;. Los investigadores creen que podr&iacute;a ayudar a entender por qu&eacute; el ejercicio f&iacute;sico mejora el bienestar, las manifestaciones f&iacute;sicas de la ansiedad o el hecho de que al estimular el nervio vago &mdash;que regula el pulso o la digesti&oacute;n&mdash; se alivien los s&iacute;ntomas de la depresi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hallazgo podría ayudar a entender por qué el ejercicio físico mejora el bienestar, las manifestaciones físicas de la ansiedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La gente que medita dice que calmando su cuerpo con ejercicios de respiraci&oacute;n, tambi&eacute;n puedes calmar tu mente&rdquo;, apunta Gordon. &ldquo;Ese tipo de pr&aacute;cticas pueden ser realmente &uacute;tiles para las personas con ansiedad, por ejemplo, pero hasta ahora no ha habido mucha evidencia cient&iacute;fica de c&oacute;mo funciona. Pero ahora hemos encontrado una conexi&oacute;n. Hemos hallado el lugar donde la parte de su mente altamente activa y orientada a objetivos se conecta con las partes del cerebro que controlan la respiraci&oacute;n y la frecuencia card&iacute;aca&rdquo;, insiste. &ldquo;Si calmas a uno, absolutamente deber&iacute;a tener efectos de retroalimentaci&oacute;n en el otro&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Anatom&iacute;a de un movimiento</strong></h3><p class="article-text">
        Para Luis Mart&iacute;nez Otero, investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante (CSIC-UMH) que no ha participado en el trabajo, el resultado es muy relevante en lo que se refiere a la generaci&oacute;n de nuevo conocimiento. &ldquo;Descubrir que el hom&uacute;nculo motor est&aacute; trufado de todos estos nuevos circuitos y mecanismos de control que lo relacionan con otras partes fundamentales del cerebro es todo un hallazgo&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;El plan motor y el control del cuerpo se funden, por fin, en un circuito com&uacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El plan motor y el control del cuerpo se funden, por fin, en un circuito común</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Martínez Otero</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Mart&iacute;nez Otero, los m&aacute;s relevante es que los autores demuestran que el hom&uacute;nculo no solo es una representaci&oacute;n puramente motora dedicada al control del movimiento, como se pensaba hasta ahora. &ldquo;El hom&uacute;nculo motor incluye<strong> </strong>un circuito paralelo intercalado en el ya conocido que permite adem&aacute;s controlar, planear, abstraer y predecir el futuro, tanto en lo que respecta al estado de nuestro propio cuerpo, como al control de nuestros movimientos y sus consecuencias&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        El investigador de la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid (UPM),&nbsp;Bryan Strange, considera que este trabajo es toda una proeza t&eacute;cnica que habr&iacute;a asombrado al propio Penfield. &ldquo;La forma de pensar en la corteza motora no ha cambiado en casi 100 a&ntilde;os&rdquo;, recuerda. Pero este resultado no invalida el modelo de Penfield, sino que redefine c&oacute;mo est&aacute; organizado el sistema y aporta una visi&oacute;n m&aacute;s detallada. El papel de estas tres nuevas regiones dentro del hom&uacute;nculo, representadas por los autores con la imagen de un t&iacute;tere, es precisamente el de coordinar el movimiento con otros muchos aspectos importantes del sistema y conectar con otros nodos fundamentales, como la red c&iacute;ngulo-opercular (CON). Estas nuevas &aacute;reas son, adem&aacute;s, f&iacute;sicamente distintas, la corteza es m&aacute;s delgada y se parece a las &aacute;reas m&aacute;s frontales del cerebro, apunta el experto.
    </p><p class="article-text">
        Para entenderlo, Strange propone que imaginemos lo que sucede cuando alguien va a echar un pulso con otra persona. En el modelo antiguo, lo que sabr&iacute;amos es que las neuronas relacionadas con la mano se activar&iacute;an para mandar la se&ntilde;al a trav&eacute;s de la m&eacute;dula hasta producir una presi&oacute;n sobre la mano del rival. Con la nueva estructura, apunta el investigador, sabemos que se activar&iacute;an tambi&eacute;n estas nuevas regiones integradoras del hom&uacute;nculo. &ldquo;Lo que podr&iacute;an hacer ser&iacute;a poner en marcha <strong>un programa motor para mover todo el brazo, condicionar el tono muscular y aumentar el nivel de adrenalina</strong> en el cuerpo, por ejemplo&rdquo;, explica. El simple gesto de echar un pulso ya no se explicar&iacute;a por una v&iacute;a tan directa, sino mucho m&aacute;s compleja e interesante, en la que nuestros sistema nervioso act&uacute;a en muchos frentes e incluso se anticipa al futuro.
    </p><p class="article-text">
        Este hallazgo se suma a una larga lista de descubrimientos en torno al concepto de &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ciencia_cognitiva_corporizada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cognici&oacute;n corporeizada</a>&rdquo; que est&aacute;n permitiendo comprender mejor que no solo somos nuestro cerebro, sino que la integraci&oacute;n con el resto del cuerpo es crucial para entender el sistema como un todo. Descubrimientos que abren una nueva perspectiva m&aacute;s amplia sobre lo que somos y c&oacute;mo interaccionamos con el mundo y nos obligan a actualizar los libros de texto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/encuentran-region-cerebro-funden-cuerpo-mente_1_10135231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Apr 2023 20:17:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Encuentran la región del cerebro donde se ‘funden’ cuerpo y mente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cerebro,Cuerpo,mente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pareidolia: ¿por qué vemos formas conocidas en los objetos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/pareidolia-vemos-formas-conocidas-nubes_1_9118506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38e078da-76ed-47a6-8574-d3c45c34b479_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Pixabay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se llama pareidolia a la tendencia psicológica de ver formas familiares donde en realidad no las hay. Curiosamente, podría tener aplicaciones para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.</p></div><p class="article-text">
        Todos lo hemos experimentado alguna vez: en las nubes, en el pan, en una mancha de humedad en la pared o en cualquier paisaje, hemos visto un rostro humano (a veces un rostro &ldquo;conocido&rdquo;, como el de Jes&uacute;s), un animal o alguna otra forma que resulte familiar. Se trata de <strong>un fen&oacute;meno psicol&oacute;gico llamado pareidolia</strong>. No es, por supuesto, consecuencia de ninguna anomal&iacute;a cognitiva ni un exceso de imaginaci&oacute;n, sino el resultado del esfuerzo cerebral por interpretar el mundo, el caos conformado por los innumerables est&iacute;mulos que nos rodean.
    </p><p class="article-text">
        En ese trabajo de clasificar la informaci&oacute;n que recibe a trav&eacute;s de los sentidos -sobre todo la vista, pero tambi&eacute;n el o&iacute;do- <strong>el cerebro tiende a encontrar formas conocidas incluso donde no las hay</strong>. Los especialistas coinciden en que la pareidolia (palabra de etimolog&iacute;a griega que significa &ldquo;imagen adjunta&rdquo;) debe tratarse de un rasgo evolutivo.
    </p><p class="article-text">
        Hace miles de a&ntilde;os, cuando nuestros ancestros viv&iacute;an en pleno contacto con la naturaleza, <strong>reconocer con rapidez el rostro de un animal salvaje</strong> pod&iacute;a ser la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso, basta con que unas cuantas l&iacute;neas, luces y sombras o alg&uacute;n sonido se combinen de alguna manera remotamente parecida a algo conocido para que el cerebro d&eacute; la se&ntilde;al de alerta.
    </p><h3 class="article-text">Estudios sobre la pareidolia</h3><p class="article-text">
        Aunque es un fen&oacute;meno que se conoce desde hace siglos, la neurociencia ha comenzado a investigarlo hace unos pocos a&ntilde;os. Uno de los primeros <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0010945214000288?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> importantes al respecto se public&oacute; en 2014. Cient&iacute;ficos de Canad&aacute; y China confirmaron entonces que <strong>&ldquo;ver a Jes&uacute;s en la tostada&rdquo; es algo perfectamente normal</strong>, pues el cerebro tiende a ver una cara a partir de &ldquo;la m&aacute;s m&iacute;nima sugesti&oacute;n de que all&iacute; hay una cara&rdquo;. Algo que no solo ocurre con manchas o siluetas, sino tambi&eacute;n con enchufes, construcciones arquitect&oacute;nicas, monta&ntilde;as y toda otra clase de objetos.
    </p><p class="article-text">
        Los autores de la citada investigaci&oacute;n <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2014/05/140506115622.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ponen &eacute;nfasis</a> en la importancia de las expectativas. Es mucho <strong>m&aacute;s f&aacute;cil que el cerebro &ldquo;vea&rdquo; algo cuando espera verlo</strong>. Puede suceder, por ejemplo, que dos personas observen una misma mancha o una nube, y que, mientras una de las dos vea all&iacute; una forma conocida, la otra no distinga nada. Sin embargo, basta con que la primera persona diga qu&eacute; forma aprecia en la mancha o la nube para que la otra tambi&eacute;n la vea de inmediato. No solo la advierte en ese momento, sino que luego ya no puede dejar de percibirla, no puede ver all&iacute; ninguna otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Otro <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0118539" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que la pareidolia <strong>aparece bien temprano en los seres humanos: entre los ocho y diez meses de vida</strong>. &iquest;C&oacute;mo se lleg&oacute; a esta conclusi&oacute;n? Investigadores japoneses mostraron a beb&eacute;s de distintas edades unos dibujos que, orientados de cierta forma (posici&oacute;n 1), podr&iacute;an asemejarse vagamente a una cara, mientras que, orientados de manera contraria (posici&oacute;n 2), no generan esa identificaci&oacute;n. Ante ciertos sonidos, los beb&eacute;s expuestos a los dibujos en la posici&oacute;n 1 se quedaban mirando la mancha inferior, la que vendr&iacute;a a ser la boca. Con el dibujo en la posici&oacute;n 2, en cambio, no centraban su atenci&oacute;n en nada en particular, puesto que no interpretaban ninguna de sus partes como la fuente del sonido.
    </p><p class="article-text">
        La pareidolia es un fen&oacute;meno que <strong>aparece con mucha m&aacute;s frecuencia en personas que padecen algunas de las enfermedades neurogenerativas m&aacute;s comunes</strong>, como el mal de Parkinson y la <a href="https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/lewy-body-dementia/symptoms-causes/syc-20352025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demencia de cuerpos de Lewy</a>. As&iacute; lo comprob&oacute; un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25864093" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> de cient&iacute;ficos japoneses, que buscaron una posible vinculaci&oacute;n entre este fen&oacute;meno normal -que se puede considerar, sin dudas, un tipo particular de ilusi&oacute;n &oacute;ptica- y las alucinaciones visuales que sufren m&aacute;s de la mitad de los pacientes con esas enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, si bien es un campo en el que apenas se est&aacute;n dando los primeros pasos, las pareidolias -en concreto, la tendencia a experimentarlas en mayor cantidad- <strong>podr&iacute;a tener aplicaciones tanto en el diagn&oacute;stico como en el tratamiento de esas enfermedades</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Tambi&eacute;n las computadoras experimentan pareidolia</h3><p class="article-text">
        Resulta curioso que la tendencia a ver caras donde no las hay no sea exclusiva de los seres humanos: tambi&eacute;n las computadoras &ldquo;caen en la trampa&rdquo;. Los dise&ntilde;adores alemanes Julia Laub y Cedric Kiefer trabajaban con un programa de identificaci&oacute;n de rostros y les llamaba la atenci&oacute;n la cantidad de errores cometidos por <strong>la inteligencia artificial: ve&iacute;a caras donde no las hab&iacute;a</strong>. Entonces <a href="https://www.wired.co.uk/article/google-faces" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decidieron</a> crear Google Faces (es decir, Google Caras).
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un algoritmo destinado a encontrar -a trav&eacute;s de Google Maps- <strong>im&aacute;genes parecidas a caras en la superficie de la Tierra</strong>, con el objetivo de &ldquo;explorar de qu&eacute; manera una m&aacute;quina pod&iacute;a generar la experiencia cognitiva de la pareidolia&rdquo;, seg&uacute;n explican los dise&ntilde;adores alemanes en su <a href="https://onformative.com/work/google-faces" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web</a>. Un objetivo cumplido, ya que el algoritmo hall&oacute; una buena cantidad de &ldquo;rostros&rdquo;, algunos de los cuales se pueden observar en <a href="https://vimeo.com/67652020" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este v&iacute;deo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        La inspiraci&oacute;n de Laub y Kiefer fue la &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cara_de_Marte" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cara de Marte</a>&rdquo;, la fotograf&iacute;a tomada en 1976 por una sonda espacial que <strong>parec&iacute;a mostrar un rostro tallado sobre la superficie del planeta rojo</strong>. Posteriores im&aacute;genes, obtenidas en nuevas exploraciones espaciales, permitieron comprobar que aquella supuesta &ldquo;cara&rdquo; no exist&iacute;a: todo hab&iacute;a sido fruto de una pareidolia, una mera ilusi&oacute;n &oacute;ptica. Sin embargo, hace m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas, aquella foto dio lugar a muchas conjeturas y suposiciones acerca de civilizaciones extraterrestres.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">En los or&iacute;genes del arte, la astronom&iacute;a y la religi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Cuando una pareidolia se sostiene en el tiempo y pasa a formar parte de una historia o un relato, se habla de <strong>apofenia, la tendencia a ver patrones o conexiones entre hechos</strong> que no est&aacute;n relacionados. Es lo que sucede en casos como las historias derivadas de la &ldquo;Cara de Marte&rdquo; y tambi&eacute;n cuando se otorgan significados m&iacute;sticos o religiosos a las figuras que se reconocen en las manchas de humedad, en el pan tostado o en cualquier otro sitio.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en los &uacute;ltimos lustros estos conceptos han ganado mucha fuerza en los estudios arqueol&oacute;gicos, dado que <strong>la pareidolia se relaciona con los or&iacute;genes del arte</strong> (muchas obras rupestres est&aacute;n realizadas sobre rocas que se parecen a las figuras representadas sobre ellas), de la astronom&iacute;a (las constelaciones son figuras &ldquo;vistas&rdquo; en el cielo a partir de la posici&oacute;n de un conjunto de estrellas) y, desde luego, del animismo y la religi&oacute;n. As&iacute; lo explica un <a href="http://www.rupestreweb.info/pareidolia10.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> del chileno Patricio Bustamante D&iacute;az, investigador en arqueoastronom&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En suma, el fen&oacute;meno psicol&oacute;gico de <strong>la pareidolia puede dar lugar a momentos entretenidos</strong>, como los de buscar formas familiares en las nubes, pero tambi&eacute;n tiene muchas aplicaciones cient&iacute;ficas, y es posible que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os se pueda aprovechar para mejoras en el diagn&oacute;stico y tratamiento de problemas de salud.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/pareidolia-vemos-formas-conocidas-nubes_1_9118506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jun 2022 16:16:02 +0000]]></pubDate>
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