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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - sentidos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/sentidos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - sentidos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El sentido de la orientación: ¿se puede entrenar y mejorar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/sentido-orientacion-puede-entrenar-mejorar_1_9133472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27b821d8-f4cc-4d6f-b8ee-045aa75ef4f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Slon Dot Pics"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay personas con muy buen sentido de la orientación y otras que se pierden apenas se encuentran en un lugar desconocido ¿Cómo pueden hacer las personas con poca orientación para mejorar esta habilidad?</p></div><p class="article-text">
        Lo que habitualmente llamamos sentido de la orientaci&oacute;n es la capacidad de los seres humanos de ubicarse, <strong>reconocer el espacio circundante y saber en qu&eacute; direcci&oacute;n se encuentran otros lugares</strong>. Hay personas con muy buena orientaci&oacute;n, que casi siempre saben d&oacute;nde est&aacute;n, y otras que, en cambio, cuando se hallan en un lugar desconocido, se pierden apenas doblan en la primera esquina. &iquest;A qu&eacute; se debe que haya unas personas con buena y otras con mala orientaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Para los cient&iacute;ficos, <strong>todav&iacute;a no est&aacute; claro en qu&eacute; medida esta es una facultad que viene con los genes</strong>. Pero s&iacute; hay consenso sobre la importancia de la pr&aacute;ctica. &ldquo;En muchos aspectos, la pr&aacute;ctica ejerce una importante funci&oacute;n a la hora de orientarse&rdquo;, explica un <a href="https://www.investigacionyciencia.es/revistas/mente-y-cerebro/el-tacto-666/el-sentido-de-la-orientacin-a-prueba-14015" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> de Stefan M&uuml;nzer, investigador de la Universidad de Mannheim y autor de varios <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10708-016-9703-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> sobre el tema. &ldquo;Aun as&iacute; -destaca-, algunas personas apenas entrenan dicha habilidad, pues consideran que se trata de una facultad innata&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El sentido de la orientaci&oacute;n est&aacute; relacionado con las llamadas <strong>habilidades visoespaciales</strong>, un grupo de funciones cognitivas que permiten analizar, comprender y manejar el espacio circundante. Es en virtud de ellas que cada persona tiene consciencia de su posici&oacute;n en el espacio en relaci&oacute;n con otros objetos y tambi&eacute;n de las relaciones de esos objetos entre s&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">La evoluci&oacute;n del cerebro y los mapas mentales</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En la evoluci&oacute;n del cerebro humano nuestra especie ha adquirido una cantidad de <strong>mecanismos que nos permiten controlar permanentemente el espacio</strong> que nos rodea&rdquo;, seg&uacute;n explican Antonio Battro y Percival Denham en Aprender hoy, libro de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica publicado en 2002. Gracias a esa evoluci&oacute;n, &ldquo;el sistema cerebral eval&uacute;a d&oacute;nde estamos y ad&oacute;nde nos dirigimos, integrando m&uacute;ltiples se&ntilde;ales relativas a nuestra posici&oacute;n y al transcurso del tiempo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; lo <a href="https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/el-gps-del-cerebro-665/el-gps-del-cerebro-13973" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apuntan</a> por su parte May-Britt Moser y Edvard I. Moser, neurocient&iacute;ficos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnolog&iacute;a en Trondheim y <strong>ganadores del Premio Nobel de Medicina en 2014</strong>, precisamente por sus hallazgos acerca del sistema de posicionamiento del cerebro. Ambos enfatizan que ese sistema de localizaci&oacute;n desarrollado en el cerebro de los mam&iacute;feros (no solo los humanos) <strong>es tan complejo como </strong>el GPS de cualquier auto o celular.
    </p><p class="article-text">
        Y pese a eso &ldquo;el cerebro hace esos c&aacute;lculos casi sin esfuerzo, sin que seamos conscientes de ello&rdquo;. En general, una persona solo presta atenci&oacute;n a tal complejidad y a la gran importancia de esta capacidad, a&ntilde;aden estos investigadores, cuando se pierde o <strong>cuando la capacidad de orientaci&oacute;n resulta mermada por una lesi&oacute;n cerebral</strong>, una discapacidad cognitiva o una enfermedad neurodegenerativa.
    </p><p class="article-text">
        Edvard Moser, de hecho, ha explicado que<strong> la zona del cerebro relacionada con la memoria espacial es la primera en sufrir da&ntilde;os relacionados con el Alzh&eacute;imer</strong>, y eso sucede &ldquo;mucho antes&rdquo; de que se adviertan los primeros s&iacute;ntomas. Cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles, por su parte, identificaron hace poco el gen responsable de que las personas con s&iacute;ndrome de Down sufran problemas de orientaci&oacute;n espacial.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un gen que desempe&ntilde;a un rol clave para equilibrar la excitaci&oacute;n y la inhibici&oacute;n en el cerebro. El hallazgo, realizado por investigadores del Instituto de Neurociencias (centro mixto de la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez y el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas) de Alicante, fue publicado en noviembre en la revista especializada '<a href="https://www.nature.com/articles/s41467-019-13004-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature</a>'.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Consejos para mejorar el sentido de la orientaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Como se ha mencionado, <strong>el sentido de la orientaci&oacute;n se puede entrenar</strong>. El m&eacute;dico Luis Mar&iacute;a Labath, quien ha <a href="https://asociacioneducar.com/cerebro-orientacion-espacial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigado</a> acerca de esta cuesti&oacute;n, enumera algunos consejos para desarrollar esta capacidad. Los principales son los siguientes:
    </p><h4 class="article-text">1. Planificar las rutas</h4><p class="article-text">
        Cuando una persona que no se orienta bien tiene que dirigirse a alg&uacute;n lugar donde nunca ha estado o que no conoce bien, le conviene programar con antelaci&oacute;n la ruta que va a realizar y, observando un mapa, <strong>tratar de memorizar la forma aproximada de su recorrido</strong>. Esto la ayudar&aacute; a tener en la cabeza una estructura general del camino cuando se encuentre en el terreno.
    </p><h4 class="article-text">2. Concentrarse</h4><p class="article-text">
        Cualquiera que se haya &ldquo;dejado llevar&rdquo; alguna vez por un camino desconocido pero guiado por alguien que s&iacute; lo conoce sabe de qu&eacute; se trata: se puede hacer todo un recorrido y luego, por sencillo que sea, no tener ni idea de c&oacute;mo reproducirlo. Por eso, las personas con problemas de orientaci&oacute;n deben <strong>tratar de poner la atenci&oacute;n en los lugares por los que se mueven</strong>. El tel&eacute;fono, la conversaci&oacute;n con un acompa&ntilde;ante e incluso los pensamientos silenciosos pueden distraer y desorientar.
    </p><h4 class="article-text">3. Fijar puntos de referencia</h4><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n permite advertir en el camino <strong>ciertos lugares m&aacute;s f&aacute;ciles de ser recordados</strong> que otros: un edificio colorido, un monumento, una fuente, un cartel publicitario, una esquina muy transitada, etc. Esos sitios destacados se tornan puntos de referencia, como si fuesen los distintos cap&iacute;tulos que dan forma al recorrido total.
    </p><h4 class="article-text">4. Mirar hacia atr&aacute;s</h4><p class="article-text">
        Este es un consejo especialmente valioso para quienes hacen un camino por primera vez en un sentido y saben que <strong>m&aacute;s tarde tendr&aacute;n que hacerlo en el sentido contrario</strong>. La memoria visual a menudo enga&ntilde;a y un mismo recorrido puede ofrecer paisajes bastante diferentes en funci&oacute;n de si uno va o vuelve. Por eso, parar cada tanto y mirar atr&aacute;s con atenci&oacute;n puede ser una gran contribuci&oacute;n.
    </p><h4 class="article-text">5. Sacar fotos o tomar apuntes</h4><p class="article-text">
        Sacar fotos de los puntos de referencia mencionados m&aacute;s arriba, o anotar en un cuaderno o en el tel&eacute;fono algunas palabras claves, en general resultan buenas ayudas para recordar rutas y sitios transitados. Est&aacute; claro que un smartphone no solo permite tomar apuntes, sino que gracias al GPS muestra en tiempo real el lugar del mapa en que se encuentra en ese preciso momento. Pero varios <a href="https://cartographicperspectives.org/index.php/journal/article/view/cp75-ishikawa-takahashi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> han demostrado que <strong>el uso del GPS disminuye la calidad de los mapas mentales</strong> que una persona es capaz de desarrollar.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/sentido-orientacion-puede-entrenar-mejorar_1_9133472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jun 2022 14:35:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[orientación,sentidos,Ejercicios]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Colores y sentidos: ¿cómo percibimos las tonalidades psicológicamente?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/colores-sentidos-percibimos-tonalidades-psicologicamente_1_9132924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/870566e9-2365-40b1-894c-5f5eb6d5de38_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Pixabay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los colores y los efectos que generan han intrigado a los pensadores desde hace siglos.</p></div><p class="article-text">
        El rojo significa pasi&oacute;n, el verde es el color de la esperanza, el azul representa la tristeza. Pero &iquest;por qu&eacute;? &iquest;<strong>De d&oacute;nde surge el significado que atribuimos a los distintos colores</strong>? Es una pregunta que se han hecho numerosos pensadores a lo largo de la historia, entre ellos Arist&oacute;teles, Leonardo Da Vinci, Isaac Newton y, en particular, Johann Wolfgang von Goethe, el gran escritor alem&aacute;n, autor de uno de los primeros tratados sobre la cuesti&oacute;n, titulado <em>Teor&iacute;a de los colores</em> (1810).
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos &ndash;y muchas personas m&aacute;s&ndash; hicieron aportes a lo que hoy se conoce como &ldquo;<strong>psicolog&iacute;a del color</strong>&rdquo;, que estudia la percepci&oacute;n de las tonalidades y tiene una gran importancia para disciplinas como el dise&ntilde;o, la arquitectura, el&nbsp;cine y la publicidad. Sin embargo, explican los especialistas, es importante destacar que el estudio te&oacute;rico y emp&iacute;rico sobre el color y su funcionamiento psicol&oacute;gico se encuentra en una etapa muy prematura de su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        En general, todo indica que l<strong>os significados atribuidos a los colores son arbitrarios y dependen de la cultura</strong> y el entorno en el que cada persona o sociedad se desarrolla. Por eso, un mismo color puede tener connotaciones muy diferentes en distintos lugares y momentos hist&oacute;ricos. Un ejemplo es el del color blanco. En las culturas occidentales, el blanco se asocia con la pureza y la paz, mientras que en Oriente y en &Aacute;frica est&aacute; relacionado con la muerte. Y lo contrario ocurre con el negro.
    </p><p class="article-text">
        Otro caso es el del <strong>amarillo, que en la actualidad a menudo aparece asociado con la riqueza</strong>, la abundancia y el poder, y en consecuencia con la felicidad, quiz&aacute; por su cercan&iacute;a con el color del oro. Sin embargo, y tal vez debido a esta misma raz&oacute;n, en la Edad Media su significado era muy negativo: mentira, enfermedad, herej&iacute;a, codicia o traici&oacute;n, como lo detalla una&nbsp;<a href="https://repositorio.uam.es/bitstream/handle/10486/13432/63157_10.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> publicada en la revista Estudios Medievales Hisp&aacute;nicos de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid.
    </p><h3 class="article-text">Influencia del color sobre las emociones</h3><p class="article-text">
        Hay, en cualquier caso, un consenso generalizado acerca de que los colores y los sentidos que se les atribuyen socialmente <strong>ejercen una influencia sobre los sentimientos y las emociones humanas</strong>. De ah&iacute; el inter&eacute;s de disciplinas como las ya mencionadas, que buscan aprovechar las caracter&iacute;sticas de cada color para ser m&aacute;s eficaces a la hora de lograr sus objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Un&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3346809" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de la d&eacute;cada de 1980 lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que <strong>los equipos de f&uacute;tbol americano y de hockey sobre hielo que usaban uniformes negros ten&iacute;an una conducta m&aacute;s violenta</strong> (les pitaban m&aacute;s faltas) que los que vest&iacute;an de otros colores. M&aacute;s a&uacute;n: cuando un equipo pasaba de usar otro color a usar ropa negra, aumentaba tambi&eacute;n lo agresivo de su comportamiento.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n de fondo ser&iacute;a el hecho de que el negro es <strong>un color asociado &ndash;en nuestra cultura&ndash; con la muerte y el mal</strong>. Para los investigadores, este influjo se produc&iacute;a de dos maneras. Por un lado, la autopercepci&oacute;n de los jugadores los llevaba a comportarse de manera m&aacute;s violenta; por el otro, los &aacute;rbitros tender&iacute;an a ver en ellos m&aacute;s agresividad.
    </p><p class="article-text">
        Trabajos posteriores tambi&eacute;n analizaron otras maneras en que los colores del entorno afectan el comportamiento.&nbsp;Uno de ellos propuso a varias personas que <strong>resolvieran los mismos problemas, pero escritos en papeles de distintos colores</strong>: rojos, blancos, azules. Seg&uacute;n los investigadores, esas diferencias pod&iacute;an mejorar o empeorar su rendimiento, en funci&oacute;n del grado de motivaci&oacute;n de los participantes en el experimento.
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, Andrew J. Elliot &ndash;psic&oacute;logo de la Universidad de Rochester, Estados Unidos, y autor de una&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4383146/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n</a> de estudios sobre la cuesti&oacute;n, publicada en 2015&ndash; remarc&oacute; que, si bien ciertos hallazgos pueden ser prometedores y &ldquo;provocativos&rdquo;, conviene &ldquo;ser pacientes y reconocer con humildad que <strong>la psicolog&iacute;a del color es un &aacute;rea de investigaci&oacute;n &uacute;nica y compleja</strong> que apenas comienza a tener importancia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Colores c&aacute;lidos y colores fr&iacute;os</h3><p class="article-text">
        Es curioso: en un sentido, <strong>se puede afirmar que los colores no existen</strong>. Lo que existe es la luz, que genera diferentes impresiones en los &oacute;rganos visuales de los seres humanos y otros animales. Esos &oacute;rganos env&iacute;an se&ntilde;ales al cerebro y es all&iacute; donde se genera la imagen visual y, por ende, el color. Dado este car&aacute;cter subjetivo del modo en que percibimos los colores, nadie puede tener la certeza de que el azul o el rojo que ve son los mismos azul o rojo que ve alguien m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de esa apreciaci&oacute;n, existe una distinci&oacute;n fundamental para el uso del color en el arte y el dise&ntilde;o: la que separa los colores c&aacute;lidos de los fr&iacute;os. <strong>El rojo y el amarillo</strong> &ndash;con todos sus matices&ndash; son los principales colores c&aacute;lidos, en tanto que <strong>el verde y el azul</strong> son colores fr&iacute;os. Esta clasificaci&oacute;n data del siglo XVIII, cuando se empez&oacute; a utilizar para referirse a los distintos efectos que las pinturas generaban en el espectador.
    </p><p class="article-text">
        Se derivan de la experiencia cotidiana: el rojo y el amarillo son los colores del fuego, mientras que el azul recuerda al agua, el mar y el hielo. El verde, por su parte, est&aacute; cerca del azul en el espectro crom&aacute;tico, por lo cual a veces se afirma que &ldquo;se dirige&rdquo; al fr&iacute;o. Esta <strong>divisi&oacute;n entre c&aacute;lidos y fr&iacute;os</strong> ha tenido diversas aplicaciones en la cultura popular.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, <strong>las canillas de agua caliente suelen tener alguna indicaci&oacute;n en rojo</strong> y los de agua fr&iacute;a, en azul. Hoy en d&iacute;a, los incontables filtros de Instagram y otras aplicaciones hacen que mucha m&aacute;s gente que antes est&eacute; familiarizada con las variaciones y los efectos que las distintas tonalidades ejercen sobre las im&aacute;genes.
    </p><h3 class="article-text">Significados y efectos de los colores en el cine</h3><p class="article-text">
        Un arte que le ha sacado much&iacute;simo partido a tales posibilidades es el cine. Existe un proceso llamado etalonaje, que consiste en modificar el color para dar a cada secuencia la apariencia deseada. Y es que los realizadores cinematogr&aacute;ficos tienen muy claro que los espectadores,&nbsp;sin darse cuenta, <strong>son influenciados de forma notable por la paleta de colores de la pel&iacute;cula</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El cine, empleando resortes de psicolog&iacute;a del color, ha logrado <strong>intensificar el alcance emocional de las pel&iacute;culas. </strong>Esto se consigue primordialmente a trav&eacute;s de rasgos de calidez o de frialdad crom&aacute;ticas, un modelo que responde a un patr&oacute;n emocional que se aplica a las distintas secuencias, obteniendo un tono general acorde con la emoci&oacute;n pretendida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cient&iacute;ficos de la percepci&oacute;n han observado de largo que los colores est&aacute;n asociados a emociones espec&iacute;ficas&rdquo;, apuntan por su parte investigadores de la Universidad de Yale en un&nbsp;<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/cgf.12233" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> de 2013. Por ello, &ldquo;los directores de cine <strong>emplean colores c&aacute;lidos para transmitir emociones positivas</strong>, mientras que los tonos muy contrastados y oscuros enfatizan lo l&oacute;brego de los argumentos noir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los colores que adem&aacute;s de c&aacute;lidos son <strong>estridentes y saturados generan alegr&iacute;a, cercan&iacute;a y euforia</strong>. Por el contrario, los tonos fr&iacute;os transmiten incomodidad, extra&ntilde;amiento, distancia emocional o incertidumbre. No es casual, por cierto, que en ingl&eacute;s la palabra <em>blue</em>, que significa azul, tambi&eacute;n se utilice como sin&oacute;nimo de tristeza.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/colores-sentidos-percibimos-tonalidades-psicologicamente_1_9132924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jun 2022 12:45:21 +0000]]></pubDate>
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