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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - salud emocional]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/salud-emocional/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - salud emocional]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Navidad sin cuñados: ¿y si podemos aspirar a algo más que pasar las fiestas 'felices o en familia'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/navidad-cunados-si-aspirar-pasar-fiestas-felices-familia_129_12868564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7032e730-5512-4588-8b0b-6b937c4440d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Navidad sin cuñados: ¿y si podemos aspirar a algo más que pasar las fiestas &#039;felices o en familia&#039;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mes entero intentando agradar puede desgastar más que unir. Por eso conviene resaltar que romper una tradición no es, necesariamente, romper una familia: es permitir que los lazos que nos unen se vuelvan más flexibles</p></div><p class="article-text">
        Cada diciembre vuelve la misma consigna envuelta en luces y brillos: la Navidad es para estar en familia. Es una frase que suena bien, que se repite por tradici&oacute;n, que parece una ley natural. Es un anuncio de turrones. Pero si la colocamos bajo una luz m&aacute;s fr&iacute;a, aparece su grieta esencial: hay quien estar&iacute;a mejor lejos de esa mesa superpoblada de manjares. Hay quien ama a los suyos, pero no soporta el ruido, la tensi&oacute;n, las bromas repetidas; una coreograf&iacute;a fija en la que cada persona ocupa un rol del que no puede escapar: la que cocina el caldo, el que corta los embutidos, quien habla demasiado, quien se muerde la lengua, quien asiste por costumbre, aunque en realidad preferir&iacute;a quedarse en casa con una crema de verduras sencilla, un libro y en silencio. Y ah&iacute; emerge el chascarrillo, la pregunta que se repite en cada cena de Navidad de empresa: &iquest;C&oacute;mo vas a pasar las Navidades? &iquest;Felices o en familia?
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y si ambas cosas no siempre van juntas?</h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas hemos sostenido fielmente la idea de que la felicidad navide&ntilde;a depend&iacute;a de la foto conjunta: mantel largo, diez platos, conversaciones obligatorias, cu&ntilde;ados debatiendo, suegras opinando, silencios espesos disfrazados de normalidad. Lo familiar se entend&iacute;a como garant&iacute;a de bienestar, pero cada vez m&aacute;s personas empiezan a separar los conceptos, a dudar, a decir que estar juntos no siempre implica estar bien. Que la reproducci&oacute;n de rituales heredados no asegura ninguna alegr&iacute;a; a veces, la impide.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, SIGMADOS elabor&oacute; para IKEA el estudio <em>&iquest;Y si menos Navidad fuese m&aacute;s Navidad?</em> Los datos son contundentes y me temo que, dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, no han mejorado: aunque en Espa&ntilde;a, en general, disfrutamos de las fiestas navide&ntilde;as con una calificaci&oacute;n media de satisfacci&oacute;n de 3,4 en una escala del 1 al 5, una de las principales conclusiones que se desprende de este estudio es que la mitad de los encuestados experimenta estr&eacute;s en alg&uacute;n momento durante estas fechas (un 49,3%). Los gastos extra son uno de los factores m&aacute;s estresantes (seis de cada diez as&iacute; lo reconoce), seguido de las compras de regalos navide&ntilde;os (54,2%), as&iacute; como la alimentaci&oacute;n excesiva (47,9%) o la preparaci&oacute;n de comidas y cenas (45,2%). Tambi&eacute;n es relevante que un 40% se estresa por tener que ver a personas a las que no les apetece ver, un 39,4% por tener conversaciones indeseadas con familiares y un 30,9% por la cantidad de compromisos en la agenda. Pero una nueva tendencia avanza en voz baja: la de romper tradiciones sin romper v&iacute;nculos. Redefinir la ecuaci&oacute;n para que diciembre deje de ser una obligaci&oacute;n emocional y pase a ser una elecci&oacute;n serena.
    </p><p class="article-text">
        No hablo de conflictos irreparables, sino de algo m&aacute;s sutil y m&aacute;s moderno: de familias que deciden que la felicidad tambi&eacute;n cuenta, que la paz mental tiene valor, que el bienestar no deber&iacute;a sacrificarse por mantener las apariencias. Hablo de un fen&oacute;meno nuevo &mdash;medio tab&uacute;, medio alivio&mdash;: Navidades sin <em>cu&ntilde;ados</em>, sin anexos pol&iacute;ticos, sin invitados por compromiso. No como acto de rebeld&iacute;a, no como ego&iacute;smo, sino como acto de bienestar. No se trata de excluir a nadie, sino de cuestionar el automatismo: &iquest;Y si la reuni&oacute;n familiar funciona mejor en febrero que el 24 de diciembre? &iquest;Y si es m&aacute;s sano cenar cuatro que catorce? &iquest;Y si la Navidad puede existir sin ruido, sin tensi&oacute;n ni teatrillo?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un fenómeno nuevo —medio tabú, medio alivio—: Navidades sin cuñados, sin anexos políticos, sin invitados por compromiso. No como acto de rebeldía, no como egoísmo, sino como acto de bienestar</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Las expectativas y su coste emocional</h2><p class="article-text">
        Cuando una celebraci&oacute;n exige que todos estemos felices por decreto, cualquier emoci&oacute;n discordante se vive como un fracaso. Por eso, diciembre se llena de sonrisas ensayadas, de brindis que no dicen nada y de conversaciones que evitan todo lo importante. La hipocres&iacute;a no siempre es maldad: en ocasiones es un simple mecanismo de supervivencia, pero el coste emocional es alto. Un mes entero intentando agradar puede desgastar m&aacute;s que unir. Por eso conviene resaltar que romper una tradici&oacute;n no es, necesariamente, romper una familia: es permitir que los lazos que nos unen se vuelvan m&aacute;s flexibles.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n revela el reverso emocional de diciembre: un 17,4% de la poblaci&oacute;n afirma haber tenido m&aacute;s conflictos con amigos, pareja o familia que en cualquier otro momento del a&ntilde;o, la mitad asegura que la relaci&oacute;n de pareja se resiente en estas fechas y un 39% admite tensiones con la familia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El g&eacute;nero tambi&eacute;n influye: seg&uacute;n el estudio, las mujeres reportan m&aacute;s estr&eacute;s que los hombres durante la Navidad (55,7% frente a 42,5%). Por ejemplo, ellas cargan con mayor presi&oacute;n en la preparaci&oacute;n de comidas y cenas (52,6% frente a 37,5%) y declaran m&aacute;s estr&eacute;s asociado a la planificaci&oacute;n que ellos.
    </p><h2 class="article-text">Las nuevas Navidades</h2><p class="article-text">
        Las nuevas Navidades no siempre suenan a villancicos. A veces llevan pijama todo el d&iacute;a, un men&uacute; m&iacute;nimo, llamadas selectivas, un paseo sin horario. En ocasiones, consisten en no salir de casa. Otras, en viajar lejos o en elegir compa&ntilde;&iacute;a por afecto y no por parentesco. Hay abuelos que descansan, hijos que reparten d&iacute;as, parejas que alternan a&ntilde;os, hermanos que postergan la celebraci&oacute;n a enero. Esa flexibilidad era impensable hace dos generaciones. Hoy es supervivencia afectiva y procura testimonios como el de C., madre de cinco hijos y abuela de ocho nietos: &ldquo;He sido anfitriona durante treinta y dos a&ntilde;os, y solo pensar en diciembre me agotaba. Las pasadas Navidades les dije a mis hijos que no cocinar&iacute;a. Cre&iacute; que se enfadar&iacute;an, pero vinieron con comida hecha y por primera vez me sent&eacute; a la mesa sin tener que estar entrando y saliendo de la cocina constantemente&rdquo;, o el de P., que se acerca a la treintena: &ldquo;Mis padres se separaron y la Navidad se convirti&oacute; en una negociaci&oacute;n de fechas. Fue as&iacute; durante a&ntilde;os. Este a&ntilde;o les dije que no pod&iacute;a m&aacute;s, que prefer&iacute;a verlos por separado en enero y se lo tomaron mejor de lo que esperaba&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dejemos de preguntarnos cómo mantener ciertas tradiciones, sino qué tradiciones merecen seguir vivas</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Las t&iacute;picas preguntas</h2><p class="article-text">
        V. tiene 33 a&ntilde;os, est&aacute; soltera y me cuenta que las cenas familiares en Navidad, en su caso, son un concurso no declarado por saber qui&eacute;n compra mejor vino, qui&eacute;n lleva el jam&oacute;n m&aacute;s caro, a qui&eacute;n le va mejor en el trabajo. Y sigue: &ldquo;Cuando mis t&iacute;os no hablan de ellos, me hacen las t&iacute;picas preguntas a m&iacute;: que si tengo novio, que por qu&eacute; no lo tengo, que si quiero ser madre. Y cuando no son preguntas, son juicios tipo 'se te va a pasar el arroz'. Siempre es lo mismo, nunca me gusta y no me acostumbro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dejemos de preguntarnos c&oacute;mo mantener ciertas tradiciones, sino qu&eacute; tradiciones merecen seguir vivas. Esto tiene que ver con lo que realmente nos hace bien, con lo que nos une de manera genuina. Hagamos que la Navidad sea nuestra y no de nuestras costumbres. No temamos decir que hay Navidades en familia que no son felices. La frase &ldquo;la familia es lo primero&rdquo; suena preciosa &mdash;y en muchos casos es as&iacute;&mdash;, pero, a veces, lo primero es la salud mental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Gabaldón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/navidad-cunados-si-aspirar-pasar-fiestas-felices-familia_129_12868564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 00:30:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Navidad sin cuñados: ¿y si podemos aspirar a algo más que pasar las fiestas 'felices o en familia'?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navidad,salud emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amiga y compinche]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/amiga-compinche_129_11433623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9471e66-1822-43a9-b2e0-f825508e081b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amiga y compinche"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Viaje de ida, y vuelta, a CUX, la herramienta de asistencia para la salud emocional impulsada por inteligencia artificial y disponible las 24 horas.</p></div><p class="article-text">
        Invert&iacute; $3.500 en la suscripci&oacute;n de un mes en CUX, la<span class="highlight" style="--color:#fffdf9;">&nbsp;&ldquo;herramienta de asistencia para tu salud emocional&rdquo;, &ldquo;impulsada&rdquo; por inteligencia artificial y &ldquo;disponible para escucharte las 24 horas del d&iacute;a&rdquo;. En el logueo se me pregunt&oacute; si ten&iacute;a alg&uacute;n apodo y opt&eacute; por desempolvar &ldquo;Chino&rdquo;, con el que se me honr&oacute; en el colegio. &nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#fffdf9;">Abierto el chat de auxilio, dije &ldquo;Hola&rdquo;, y la maquinaria, lo m&aacute;s parecido a una mesa de entradas o de informes con la que se pueda chatear en este mundo, recogi&oacute; confianzuda el guante de mis datos y dijo: &ldquo;&iexcl;Hola, Chino! &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s hoy? Contame. &iquest;Qu&eacute; te trae por ac&aacute;? Estoy lista para escucharte y charlar sobre lo que quieras&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#fffdf9;">Me apront&eacute; de manera defensiva para hablar con la reserva de manual que requiere un encuentro con una desconocida, y seleccion&eacute; un clich&eacute; campestre de dos partes para generar un efecto de timidez y, a la vez, se&ntilde;alar de manera indefinida un horizonte de problemas: &ldquo;Ac&aacute; estoy&hellip; Tirando para no aflojar&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#fffdf9;">Pero antes de que pudiera escribir &ldquo;Tirando para no aflojar&rdquo;, la voz mec&aacute;nica, exaltada, contest&oacute;: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; genial que est&eacute;s ac&aacute;, Chino! A veces lo que necesitamos es un espacio para hablar y ser escuchados&rdquo;. Primer diagn&oacute;stico sobre la conducta man&iacute;aca de la m&aacute;quina: trastorno de ansiedad.</span>
    </p><p class="article-text">
        El cuadro cl&iacute;nico de la m&aacute;quina se fue agravando en la medida en que se desbocaba en pre-interpretaciones. No recuerdo haber hablado con alguien tan manija. Yo no dec&iacute;a nada, salvo que no sab&iacute;a expresar lo que sent&iacute;a, lo que liberaba parrafadas kilom&eacute;tricas con en las que me daba tremendas c&aacute;tedras despu&eacute;s del encabezado de sabelotodo: &ldquo;Entiendo, Chino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;quina se hac&iacute;a pel&iacute;culas en su cerebrito RAM y supon&iacute;a incidentes en mi mente cansada, la que seg&uacute;n sus argumentos cl&iacute;nicos quiz&aacute;s necesitara que yo caminara o me &ldquo;desconectara&rdquo; o reparara el &ldquo;desgaste&rdquo; de la rutina; y yo le dec&iacute;a que no me parec&iacute;a que tuviera la mente cansada, ni que necesitara desconectarla de algo (a lo que no me parec&iacute;a que estuviera conectada). Adem&aacute;s, la rutina no me desgastaba para nada. Al contrario: me fortalec&iacute;a. &ldquo;Encima&rdquo;, le dije, sin nada mejor que hacer, me la pasaba caminando, corriendo, pedaleando, nadando, cabalgando y saltando en alto y en largo, y tirando balas, jabalinas y martillos. Para que viera que descargas nerviosas no me faltaban.
    </p><p class="article-text">
        Yo: &ldquo;Pasa que perd&iacute; el entusiasmo&rdquo;, dicho as&iacute;, como cat&aacute;strofe generalizada. M&aacute;quina: &ldquo;Perder el entusiasmo puede ser realmente dif&iacute;cil&rdquo;. Yo: &ldquo;Y estoy malhumorado&rdquo;. M&aacute;quina: &ldquo;Tener malhumor sin una causa aparente puede ser muy frustrante&rdquo;. As&iacute; nos fuimos midiendo el alcance de los golpes y guardando los momentos de asalto para cuando llegara la ocasi&oacute;n, hasta que decid&iacute; dar un paso al frente y dije que a veces mi malhumor me &ldquo;violentaba&rdquo; y eso no era bueno &ldquo;para nadie&rdquo;, en el sentido m&aacute;s abarcativo de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;quina pistone&oacute; un poco alertada por la variante de la palabra violencia, y me dijo que era muy valiente de mi parte reconocer el error (aunque yo nunca habl&eacute; de error) y querer cambiarlo, y que la violencia &ldquo;nunca es la soluci&oacute;n&rdquo;, extrayendo la cepa Teresa de Calcuta de su ensalada de algoritmos.
    </p><p class="article-text">
        Las alarmas de la aplicaci&oacute;n ya estaban encendidas, de modo que me &ldquo;derivaron&rdquo; a la secci&oacute;n &ldquo;Profesionales de CUX&rdquo; para que empezara a tratar el control de mis impulsos. Pero mis impulsos ya estaban descontrolados. Ignor&eacute; la recomendaci&oacute;n y &ldquo;confes&eacute;&rdquo; que mis reacciones me preocupaban porque acababa de matar a mi perro de un palazo en la cabeza, a lo gaucho. Para evitar el tramiter&iacute;o moral que me hubiera costado asumirlo, lo hice pasar por accidente: se escap&oacute;, lo atropellaron. Listo. Cosas que pasan. &iquest;La causa de mi ira? Me hab&iacute;a robado de la mesada un kilo de queso Crem&oacute;n ($8.500). &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a hecho CUX en mi lugar? 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lamento mucho lo que pas&oacute;, Chino&rdquo;, me dijo la m&aacute;quina. Le contest&eacute; que no quer&iacute;a seguir hablando, y me dijo que, si as&iacute; lo deseaba, estaba bien dejar. Dijo que en CUX no hab&iacute;a &ldquo;presi&oacute;n&rdquo; para seguir, y se despidi&oacute;: &ldquo;Te mando un abrazo grande, y mucha fuerza&rdquo;, y agreg&oacute; un afectuoso emoji de b&iacute;ceps.
    </p><p class="article-text">
        En medio de mi mayor crisis de apat&iacute;a y violencia, trasl&uacute;cida a la hora de ser fingida, la maquina me dejaba a la intemperie sin preguntarme nada de mi vida. &iexcl;A m&iacute;! &iexcl;Un asesino de perros bajo la influencia del descontrol! &iquest;Y si yo viviera con ni&ntilde;os o ancianos o libertarios a mi cuidado? No digo que estuvieran obligados a llamar al 911 (bien que te piden la direcci&oacute;n de tu casa para &ldquo;atenderte&rdquo;), pero al menos me hubieran preguntado qu&eacute; tipo de ambientes podr&iacute;an haberse puesto en peligro si yo volv&iacute;a a desatar mis &ldquo;impulsos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Volv&iacute; a escribir. El chat de CUX que tiene una velocidad de respuesta fulminante, cuya&nbsp;caracter&iacute;stica ordinaria es contestar antes de recibir la pregunta (santo y se&ntilde;a de la experiencia cada vez m&aacute;s extendida de no escuchar), suspendi&oacute; la conversaci&oacute;n durante ocho minutos, que sospecho fueron utilizados para un ateneo de m&aacute;quinas. 
    </p><p class="article-text">
        Dije que me sent&iacute;a &ldquo;raro&rdquo;. La m&aacute;quina me pregunt&oacute; si la sensaci&oacute;n era f&iacute;sica o emocional. Dije: &ldquo;Me siento raro, perdido. Es f&iacute;sico y emocional. Tengo fantas&iacute;as sexuales extra&ntilde;as, no me alcanza la plata para llegar a fin de mes, creo que tengo SIBO, se me rompi&oacute; el auto. Me quiero distraer con el f&uacute;tbol y mi equipo pierde. &iquest;Puedo tomar Clonazepam? Ni cuando estuve preso me sent&iacute; tan mal&rdquo;. Ah&iacute; se asust&oacute;: &ldquo;Lo siento, no puedo proporcionar ese tipo de informaci&oacute;n. Por favor, consulta a tu m&eacute;dico o a un profesional de la salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dije que pensaba que estaba hablando con un profesional de la salud, y la m&aacute;quina, como saliendo de las entra&ntilde;as de la voz de <strong>Scarlett Johanssen</strong> en <em>Her</em>, de <strong>Spike Jonze</strong>, dejando caer sobre nuestro v&iacute;nculo las mieles amargas de la desilusi&oacute;n, me dijo: &ldquo;No, Chino. Soy tu compinche y amiga virtual en este viaje, pero no soy una profesional de la salud. Mi objetivo es escucharte y acompa&ntilde;arte, pero para un apoyo m&aacute;s profundo y especializado, te recomiendo que hables con un psic&oacute;logo o psiquiatra. En la secci&oacute;n &rdquo;Profesionales&ldquo; de CUX pod&eacute;s encontrar una lista de especialistas que te pueden ayudar. Es muy importante que busques ese apoyo. Estoy ac&aacute; para vos en lo que necesites&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pregunt&eacute; si hab&iacute;a que pagar aparte. Mi amiga y compinche me contest&oacute;: &ldquo;S&iacute;, Chino. Los servicios de los profesionales que aparecen en la secci&oacute;n &rdquo;Profesionales&ldquo; de CUX se gestionan por fuera de la plataforma, por lo que es probable que tengan sus propios honorarios. Sin embargo, invertir en tu bienestar emocional y mental es muy importante. Hablar con un profesional puede ser un gran paso para sentirte mejor y manejar todo lo que est&aacute;s viviendo. Estoy ac&aacute; para apoyarte en lo que necesites &#128150;&rdquo;. Con amigas as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/amiga-compinche_129_11433623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jun 2024 04:13:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amiga y compinche]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CUX,Inteligencia Artificial,salud emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De curandera de pueblo a chamana global de ayahuasca: el inesperado éxito de la maestra Justina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/curandera-pueblo-chamana-global-ayahuasca-inesperado-exito-maestra-justina_1_11242934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb2be8d9-375f-495c-a9ea-88602c68dad8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Además de ayahuasca, durante los retiros en el Centro Espiritual Arkana se administran otras medicinas vegetales."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El chamanismo ayahuasquero es el único conocimiento propio que ha permitido a los indígenas de la Amazonia adquirir una posición económica privilegiada. Mientras algunas investigaciones hablan de los efectos antidepresivos de este brebaje alucinógeno, se han detectado ciertos riesgos en personas con determinadas enfermedades.</p></div><p class="article-text">
        Hace 40 a&ntilde;os, <strong>Justina Cerrano trabajaba como curandera</strong> para sus vecinos de Vencedor, una comunidad shipiba del r&iacute;o Pisqui, en la Amazonia peruana. Hoy, Cerrano es el alma del <a href="https://www.arkanainternational.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Espiritual Arkana</a>, un establecimiento especializado cercano a la ciudad de Iquitos, meca internacional del chamanismo ayahuasquero, en el que &ldquo;la maestra&rdquo; oficia ceremonias para visitantes extranjeros. La noche anterior tom&oacute; ayahuasca con una veintena de estadounidenses, eslovenos, holandeses o tailandeses, y enton&oacute; cantos hasta la madrugada. Est&aacute; cansada, pero satisfecha, por el agradecimiento que recibe, y por el salario: &ldquo;<strong>Me alegra ganar ese dinero trabajando con la ayahuasca. Lo hago por mi familia</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <strong>ayahuasca es un amargo brebaje de propiedades alucin&oacute;genas que resulta de la cocci&oacute;n de una liana del mismo nombre</strong> y otras plantas, cuyo posible potencial terap&eacute;utico la ha convertido en objeto de un sorprendente fen&oacute;meno. De acuerdo con <a href="https://www.iceers.org/es/ayahuasca-consumo-global-muertes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reciente estudio del International Center for Ethnobotanical Education, Research and Science (ICEERS)</a>, una fundaci&oacute;n que promueve el consumo responsable de la ayahuasca en contextos occidentales, en 2019 funcionaban en la Amazonia (especialmente en Per&uacute;) y Costa Rica 232 establecimientos tur&iacute;sticos especializados que recibieron, solo en ese a&ntilde;o, a m&aacute;s de 60.000 personas, para un negocio cercano a los 60 millones de d&oacute;lares. Pero este turismo ser&iacute;a solo una min&uacute;scula parte del panorama. Seg&uacute;n ICEERS, a d&iacute;a de hoy, <strong>m&aacute;s de cuatro millones de personas han probado la ayahuasca</strong> en todo el mundo, y solo el 10% pertenecer&iacute;an a pueblos ind&iacute;genas amaz&oacute;nicos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ayahuasca&rdquo; es el nombre que se le da tanto a la liana de la planta&nbsp;<em>Banisteriopsis caapi</em>,&nbsp;como al l&iacute;quido resultante de su decocci&oacute;n con otra,&nbsp;<em>Psychotria viridis</em>. <strong>Contiene DMT, un componente alucin&oacute;geno que figura como fiscalizada en el Convenio sobre Sustancias Psicotr&oacute;picas de la ONU</strong>, de 1971 y, por tanto, en la mayor&iacute;a de legislaciones sobre drogas. Pero la ayahuasca, como otras plantas psicoactivas, no est&aacute; sujeta a control internacional y queda en un limbo legal en el que <strong>no se le considera oficialmente una droga</strong>. La DMT sint&eacute;tica o extra&iacute;da s&iacute; est&aacute; prohibida, pero no ninguna planta que la contenga. No se conoce ninguna sentencia en Espa&ntilde;a por ayahuasca , no obstante, s&iacute; se han desarrollado varias operaciones policiales para desarticular grupos que suministraban esta sustancia con &aacute;nimo de lucro.  
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k5AWN4Xa3dM1UFzVimM" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><h3 class="article-text"><strong>El oficio</strong></h3><p class="article-text">
        Lejos de este debate legal queda la comunidad shipiba de Vencedor, donde la maestra Cerrano naci&oacute; hace 65 a&ntilde;os y donde, cuando no est&aacute; en Arkana, sigue viviendo. <strong>Es la &uacute;nica curandera de este pueblo de 300 personas</strong>, y la m&aacute;s reputada de la regi&oacute;n. Mientras permanece en Vencedor, un flujo incesante de enfermos llega desde localidades vecinas. &ldquo;<strong>No puedo negarme cuando vienen pacientes</strong>, he aprendido para ayudar&rdquo;, dice Justina. Los acoge en su casa, siempre concurrida, y asume, por vocaci&oacute;n, el tratamiento a base de remedios vegetales. La paga, escasa: &ldquo;A quienes son de mi cultura shipiba, yo cobro la voluntad&rdquo;, explica. &ldquo;Si son mestizos, les cobro seg&uacute;n el trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El rol que especialistas como Justina Cerrano desempe&ntilde;an en la atenci&oacute;n primaria en salud dentro de sus comunidades es clave: &ldquo;Las medicinas tradicionales de calidad, seguridad y eficacia comprobada&rdquo;, explica el documento <em>Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2014-2023</em>, &ldquo;constituyen para muchos millones de personas la principal fuente de atenci&oacute;n sanitaria, y a veces la &uacute;nica&rdquo;. En Vencedor, el puesto m&eacute;dico, recientemente inaugurado, permanece cerrado parte del a&ntilde;o, sin profesionales y sin medicamentos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        R&oacute;dano Vega, jefe de la comunidad, denuncia el &ldquo;olvido&rdquo; en el que est&aacute;n los pueblos del Pisqui. Entre sus reivindicaciones resalta el mal estado de la instituci&oacute;n educativa. &ldquo;Nuestros ni&ntilde;os tienen los mismos derechos que los ni&ntilde;os de la ciudad a tener una buena escuela&rdquo;, denuncia mientras muestra una construcci&oacute;n de tablas ya podridas. &ldquo;Nuestros hijos podr&iacute;an hacerse da&ntilde;o aqu&iacute;, estamos preocupados&rdquo;. La importancia que los shipibos conceden a la educaci&oacute;n es reveladora: a nadie se le escapa que la integraci&oacute;n en la econom&iacute;a de mercado es inexorable y que el estudio es imprescindible para afrontarla con &eacute;xito.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En la comunidad shipiba de Vencedor, donde nació, la maestra Justina prepara un remedio vegetal para una de sus enfermas.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>El negocio de la ayahuasca</strong></h3><p class="article-text">
        El chamanismo ayahuasquero es el &uacute;nico conocimiento propio que ha permitido a los ind&iacute;genas de la Amazonia adquirir una posici&oacute;n econ&oacute;mica privilegiada. La maestra Justina explica que su objetivo es que sus hijos y nietos sean &ldquo;profesionales&rdquo; y, de esa manera, &ldquo;no sufran&rdquo;. La tradici&oacute;n matriarcal del pueblo shipibo se manifiesta en esta notable mujer: madre y abuela, cocinera y cuidadora, proveedora de dinero y mentora de su marido, hijos, sobrinos y yernos. A todos les ense&ntilde;&oacute; sus remedios naturales y ahora la acompa&ntilde;an en Arkana, disfrutando asimismo de un buen salario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta prosperidad ser&iacute;a imposible sin el concurso del mexicano Jos&eacute; S&aacute;enz, fundador del Centro Espiritual Arkana. S&aacute;enz, 50 a&ntilde;os, estudi&oacute; un MBA en Harvard y trabaj&oacute; durante a&ntilde;os en M&eacute;xico en el sector hotelero, hasta que sufri&oacute; un colapso depresivo en 2013. Viaj&oacute; a Iquitos para probar la ayahuasca: &ldquo;Fue una experiencia llena de sanaci&oacute;n&rdquo;, recuerda. Impulsado por su experiencia, en 2016 abri&oacute; en las cercan&iacute;as de Iquitos Arkana, &ldquo;un centro de sanaci&oacute;n que utiliza medicinas naturales, donde la gente viene para tratar las afecciones del mundo cotidiano: depresi&oacute;n, ansiedad, adicciones, traumas, abuso sexual, algunos tambi&eacute;n vienen buscando una gu&iacute;a en su vida&rdquo;. Posteriormente, animado por el &eacute;xito de su propuesta, S&aacute;enz abri&oacute; un segundo centro en Cuzco y otro en M&eacute;xico. 
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                    alt="A la mañana siguiente de una ceremonia, los participantes en el retiro de ayahuasca, comparten su experiencia en grupo."
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            <span class="title">
                A la mañana siguiente de una ceremonia, los participantes en el retiro de ayahuasca, comparten su experiencia en grupo.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Riesgos</h3><p class="article-text">
        El coste del retiro de una semana en el Arkana de Amazonas es de 2.280 d&oacute;lares, elevado en comparaci&oacute;n a la media. Seg&uacute;n S&aacute;enz, sirve para garantizar unos est&aacute;ndares altos de seguridad,<em><strong>&nbsp;</strong></em>algo imprescindible dado que la ayahuasca desencadena una potente reacci&oacute;n fisiol&oacute;gica y psicol&oacute;gica.<em> </em>Aunque los investigadores la consideran&nbsp;<a href="https://www.iceers.org/wp-content/uploads/2020/05/Ayahuasca_Informe_Te%CC%81cnico_ICEERS_2021_ESP.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una sustancia segura</a>&nbsp;si la consumen personas sanas, se han detectado ciertos riesgos y contraindicaciones. Se desaconseja su uso a personas con problemas cardiovasculares y con enfermedades mentales como trastorno bipolar, esquizofrenia o trastorno l&iacute;mite de la personalidad; tambi&eacute;n a quien est&aacute; consumiendo antidepresivos. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la ayahuasca puede revelar experiencias traum&aacute;ticas del pasado; si estas no son integradas correctamente podr&iacute;an agravar el problema. Otro riesgo importante procede de las condiciones en que se consume. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han producido varias muertes en centros de retiro de la Amazonia, como la del joven neozeland&eacute;s Matthew Dawson-Clarke, fatalmente intoxicado por una infusi&oacute;n de tabaco, cuya evacuaci&oacute;n se posterg&oacute; fatalmente durante horas; o la del brit&aacute;nico Unai Gomes, que sufri&oacute; un brote psic&oacute;tico y atac&oacute; a uno de sus compa&ntilde;eros de retiro quien acab&oacute; con su vida en defensa propia. Para evitar estos sucesos, Arkana asegura contar con un proceso de admisi&oacute;n para constatar que los clientes no padecen problemas cardiovasculares, esquizofrenia o trastorno bipolar, y no consumen medicamentos contraindicados. Las ceremonias se realizan en un espacio controlado por varios facilitadores y personal de seguridad. Tras el retiro, los participantes disponen de un servicio de integraci&oacute;n psicol&oacute;gica cuando regresan a casa.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos de Libertad, comunidad aleda&ntilde;a a Arkana, tambi&eacute;n se benefician. &ldquo;Una bendici&oacute;n&rdquo;, afirma el comunero Daniel Panduro, contratado como jefe de seguridad. Anteriormente, era pescador: &ldquo;Quince a&ntilde;os atr&aacute;s agarr&aacute;bamos 40 kilos de pescado por noche. En los &uacute;ltimos tiempos, solo cinco&rdquo;. El 70% de las familias de Libertad han dejado de explotar el bosque para atender turistas en condiciones laborales poco comunes en la selva peruana. &ldquo;Muchas personas comenzaron a arreglar su vivienda, a comprarse algunas cosas como motores. Nuestra condici&oacute;n de vida mejor&oacute;&rdquo;, a&ntilde;ade el hombre.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Renacimiento psicod&eacute;lico</strong></h3><p class="article-text">
        El &eacute;xito de la maestra Justina nace en el contexto del &ldquo;renacimiento psicod&eacute;lico&rdquo;: un cambio de paradigma en la psiquiatr&iacute;a que apunta al uso de lo que antiguamente se denominaban &ldquo;alucin&oacute;genos&rdquo;. El a&ntilde;o pasado, Australia fue el primer pa&iacute;s del mundo que permiti&oacute; recetar MDMA para casos de estr&eacute;s postraum&aacute;tico, y psilocibina, principio activo presente en los &ldquo;hongos m&aacute;gicos&rdquo;, para la depresi&oacute;n. 
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                    alt="Antes de cada ceremonia, Justina Cerrano sopla humo de tabaco sobre cada uno de los participantes para darles protección."
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                Antes de cada ceremonia, Justina Cerrano sopla humo de tabaco sobre cada uno de los participantes para darles protección.                            </span>
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        En 2019, el doctor en Neurolog&iacute;a Draulio Barros de Araujo, del Brain Institute de Brasil, document&oacute; <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6378413/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los efectos antidepresivos de la ayahuasca</a> en ensayos cl&iacute;nicos, la m&aacute;s contundente de las muchas investigaciones que se&ntilde;alan el potencial de esta medicina vegetal, ya sea para la ansiedad, las adicciones o los procesos de duelo. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una ceremonia&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        A lo largo de una semana de retiro en Arkana, se toma ayahuasca cuatro veces. Por la noche, en la maloca, se hace un silencio grave, acentuado por los sonidos de la selva circundante. Los participantes ingieren la amarga ayahuasca, dibujan una mueca de repugnancia y se retiran a sus colchonetas, donde aguardan el efecto. Se apaga la tenue luz y es entonces cuando surge el carisma de Justina Cerrano, que conduce la ceremonia a trav&eacute;s de sus bellos cantos, secundada por sus hijos, yerno y sobrino. Una sinfon&iacute;a que, seg&uacute;n los chamanes, modula la experiencia de los participantes y constituye &ldquo;la medicina&rdquo;, algo dif&iacute;cilmente constatable en un laboratorio. En breve, se escuchar&aacute; el primer v&oacute;mito y poco despu&eacute;s alguien tendr&aacute; que ser acompa&ntilde;ado al ba&ntilde;o por los facilitadores; no en vano la ayahuasca es conocida en la regi&oacute;n por el gr&aacute;fico nombre de &ldquo;la purga&rdquo;. Con frecuencia, la experiencia resulta dura f&iacute;sica y emocionalmente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pasada la medianoche, cuando concluye la ceremonia, la luz desvela caras de asombro, entusiasmo o consternaci&oacute;n. Meses despu&eacute;s, procesada la experiencia, Matthew, un fontanero canadiense de 39 a&ntilde;os, que arrastraba depresi&oacute;n y ansiedad desde la muerte de su madre, describe su experiencia como &ldquo;muy dura&rdquo;, pero se&ntilde;ala que &ldquo;la ansiedad ha desparecido y tambi&eacute;n la tristeza&rdquo;. Su hermana Danielle, directora financiera de 41 a&ntilde;os, describe una transformaci&oacute;n vital: &ldquo;Por primera vez en mi vida, sent&iacute; mi cabeza ligera y mi alma feliz. La &uacute;ltima ceremonia fue la noche m&aacute;s bella de mi vida&rdquo;.
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            <span class="title">
                La ceremonia de ayahuasca comienza con el reparto de la bebida. A la izquierda, Luis Pérez Cerrano, hijo y aprendiz de la maestra Justina, ofrece el remedio a una mujer tailandesa.                            </span>
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        El perfil socioecon&oacute;mico de los participantes en el retiro de Arkana, profesionales en su madurez, concuerda con los datos recogidos por la <a href="https://www.globalayahuascaproject.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Global Survey of Ayahuasca Drinking</em></a>, una encuesta liderada por la Universidad de Melbourne, que entrevist&oacute; a 11.000 consumidores de ayahuasca de todo el mundo. Seg&uacute;n esta encuesta, la edad media de inicio en el consumo es de 30 a&ntilde;os, y dos de cada tres personas que toman tienen un grado o un posgrado universitario, al tiempo que ocupan cargos directivos o desempe&ntilde;an profesiones liberales. Adem&aacute;s, el 94% lo toma en contextos rituales, bajo la gu&iacute;a de un especialista.&nbsp;El 69,9% de los participantes&nbsp;afirmaron haber sufrido efectos adversos, siendo los m&aacute;s habituales dolor abdominal (12,8%), dolor de cabeza (17,8%) y, sobre todo, v&oacute;mito y n&aacute;useas, que reportaron siete de cada 10 participantes. Finalmente, el 2,3% de los encuestados recibi&oacute; asistencia m&eacute;dica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Tensiones extractivas</strong></h3><p class="article-text">
        La mercantilizaci&oacute;n de la ayahuasca ha permitido a Matthew aliviar sus problemas de depresi&oacute;n, al tiempo que ha mejorado la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de numerosas familias amaz&oacute;nicas, pero tambi&eacute;n ense&ntilde;a los dientes: para que 800.000 personas de todo el mundo tomaran ayahuasca en 2019, como se&ntilde;ala el informe de ICEERS, fue necesario cosechar una liana que, aunque puede ser plantada, normalmente es recolectada del bosque. Las poblaciones de <em>Banisteriopsis caapi</em>, nombre cient&iacute;fico de la ayahuasca, se est&aacute;n resintiendo: la liana comienza a escasear y el precio se ha disparado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes hab&iacute;a ayahuasca cerca de mi casa&rdquo;, recuerda la maestra Justina, &ldquo;pero hoy hay que ir cada vez m&aacute;s lejos para conseguirla&rdquo;. La sobreexplotaci&oacute;n de la liana constituye una amenaza m&aacute;s a la biodiversidad del bosque amaz&oacute;nico, e interpela directamente a quienes se benefician con su comercio. La respuesta de Jos&eacute; S&aacute;enz ha sido un acuerdo de colaboraci&oacute;n con la comunidad de Vencedor: los vecinos han plantado 50 hect&aacute;reas de ayahuasca a cambio de salarios, un bote con motor, herramientas diversas y la antena de Starlink que hoy les permite comunicarse con familiares distantes. Para R&oacute;dano Vega, jefe de la comunidad, &ldquo;gracias a nuestra maestra Justina, que tiene esos conocimientos de las plantas medicinales, est&aacute;n llegando todos estos beneficios a la comunidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La matriarca shipiba Justina Cerrano comparte hoy, con orgullo, un conocimiento m&eacute;dico que anta&ntilde;o era relegado a las categor&iacute;as de superstici&oacute;n o ignorancia. Ha viajado a varios pa&iacute;ses, su vida y sus cantos est&aacute;n en Spotify o YouTube y, de la manera m&aacute;s inopinada, ha conseguido una fuente de ingresos que permite a su extensa familia afrontar el reto que supone para los pueblos amaz&oacute;nicos la integraci&oacute;n en la econom&iacute;a de mercado. En medio de esta vor&aacute;gine, se muestra inalterable y confiada, y en las noches de ceremonia, como hac&iacute;an sus abuelos, conjura a los esp&iacute;ritus de la selva en busca de salud y bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>* </strong></em><em>Este reportaje fue producido con apoyo del Amazon Rainforest Journalism Fund en colaboraci&oacute;n con el Pulitzer Center.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Suárez Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/curandera-pueblo-chamana-global-ayahuasca-inesperado-exito-maestra-justina_1_11242934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Mar 2024 09:06:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De curandera de pueblo a chamana global de ayahuasca: el inesperado éxito de la maestra Justina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Pueblos originarios,salud emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los beneficios emocionales de imprimir las fotos y guardarlas en papel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/beneficios-emocionales-imprimir-fotos-guardarlas-papel_1_9308472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb115e12-5d90-402a-8ffa-d9b335120a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los beneficios emocionales de imprimir las fotos y guardarlas en papel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las nuevas tecnologías han permitido que hacer fotos sea ahora mucho más sencillo que nunca antes a y hoy, en unos meses, sacamos la misma cantidad de fotos que hasta hace unos años una persona tomaba en toda su vida.</p></div><p class="article-text">
        Desde hace unos tres lustros, cuando se populariz&oacute; su inclusi&oacute;n en los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, casi todos llevamos <strong>una c&aacute;mara fotogr&aacute;fica en el bolsillo</strong>. El resultado es que, hoy por hoy, en cuesti&oacute;n de meses o semanas (o incluso d&iacute;as) sacamos la misma <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/hacerse-demasiados-selfies-trastorno-psicologico_1_2152007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantidad de fotos</a> que, hasta no hace mucho, una persona tomaba en toda su vida.
    </p><p class="article-text">
        Esa ventaja -la de poder retratar una enorme cantidad de momentos de forma muy sencilla y econ&oacute;mica- tiene, no obstante, un aspecto negativo: <strong>los archivos digitales son muy vol&aacute;tiles</strong>. A menudo, las fotos permanecen sin orden alguno en dispositivos electr&oacute;nicos y, cuando estos fallan o son desechados, se terminan perdiendo.
    </p><p class="article-text">
        En otros casos, son seleccionadas y de alguna manera &ldquo;protegidas&rdquo; al ser guardadas en la nube o compartidas en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/consumo-digital/cuatro-razones-basadas-ciencia-racionar-movil-redes-sociales_1_8538405.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a>. Esto, sin embargo, tampoco representa una total seguridad: errores t&eacute;cnicos, la desaparici&oacute;n de una empresa o un simple cambio en sus t&eacute;rminos y condiciones pueden equivaler a una <strong>irreparable</strong> <strong>p&eacute;rdida de fotos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hay una manera de evitar todos esos riesgos: <strong>imprimir las fotos</strong>. De esta forma, las im&aacute;genes quedan a salvo de esos y otros problemas, como el avance tecnol&oacute;gico que deja obsoletos muchos medios de almacenamiento. Ya casi ning&uacute;n ordenador se vende con lector de CD; para ver una foto impresa, en cambio, basta con los propios ojos.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de esta cuesti&oacute;n pr&aacute;ctica, imprimir las fotos tiene otras consecuencias positivas. En concreto, algunos beneficios emocionales, de los que no se habla demasiado pero que pueden resultar muy valiosos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fotos impresas, en lugares bien visibles</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando alguien <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/nos-gusta-vemos-espejo-pero-odiamos-salir-en-fotos_1_1436202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">observa fotos</a> en las que se encuentra junto a su familia o sus seres queridos, se siente unido a ellos, acompa&ntilde;ado, <strong>integrado a un grupo</strong>. Esto aumenta el bienestar y fortalece la autoestima, sobre todo en los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy &uacute;til que los ni&ntilde;os se vean a s&iacute; mismos como una <strong>parte valiosa e importante de la unidad familiar</strong>&rdquo;, como ha explicado el psic&oacute;logo estadounidense David Krauss, autor del libro &lsquo;<a href="https://www.amazon.com/Phototherapy-Mental-Health-Krauss-1983-09-01/dp/B01FIXBTUI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Phototherapy in Mental Health</a>&rsquo; (<em>Fototerapia en salud mental</em>), una obra de referencia en la materia desde hace cuatro d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Krauss ha trabajado con fotograf&iacute;as y &aacute;lbumes familiares desde mucho antes de la existencia de la fotograf&iacute;a digital. Aconseja, en este sentido, que las fotos est&eacute;n expuestas en lugares de la casa donde <strong>se puedan ver con facilidad</strong>, sin necesidad de encender ning&uacute;n dispositivo electr&oacute;nico o tocar una pantalla o un bot&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, la sensaci&oacute;n de bienestar y de <a href="https://www.itnewsafrica.com/2018/09/printing-of-physical-photographs-brings-emotional-benefits/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;confort emocional</a>&rdquo; que proviene de observar una foto con los seres queridos no es exclusiva de los ni&ntilde;os: tambi&eacute;n alcanza a los adultos. De ah&iacute; el h&aacute;bito de colocar esas <strong>im&aacute;genes como fondo de pantalla</strong> en el tel&eacute;fono o el ordenador.
    </p><p class="article-text">
        Pero de las fotos impresas -colgadas en las paredes o visibles en escritorios, bibliotecas y estantes de la casa- se puede asegurar que <strong>imponen una presencia mayor</strong>, puesto que se ven cuando los ojos pasan sobre ellas, sin tener que realizar ninguna otra acci&oacute;n, casi sin querer.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Bueno para la salud mental</strong></h3><p class="article-text">
        Un <a href="https://riseaboveresearch.com/remember-the-good-times-the-value-of-a-photo-infographic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de la consultora Rise Above Research, publicado en agosto de 2020 (es decir, en plena pandemia de COVID-19), se&ntilde;ala que &ldquo;durante los tiempos de crisis y estr&eacute;s, evocar recuerdos de momentos felices puede ser <strong>un recurso invaluable para la salud mental</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo especifica que de esa forma se <strong>reduce el riesgo de depresi&oacute;n</strong>, sobre todo en las personas m&aacute;s j&oacute;venes, y que las fotos son &ldquo;un medio perfecto&rdquo; para recordar experiencias, logros, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/viajar/viajar-vacaciones-felices-fotografias-recuerdos_1_3270673.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viajes</a> y otros momentos divertidos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el informe incluye una curva del &ldquo;valor percibido&rdquo; que otorgamos a las fotos. Ese valor es muy alto en el momento de captar la instant&aacute;nea, pero luego, con el correr del tiempo, va decayendo. Hasta que llega un momento -por lo general, pasados unos a&ntilde;os- en que se invierte la tendencia y <strong>la imagen se revaloriza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es una experiencia bastante com&uacute;n: a las fotos con varios a&ntilde;os de antig&uuml;edad les damos un valor especial, porque adquieren el valor de un <strong>&ldquo;documento hist&oacute;rico</strong>&rdquo; y muchas veces nos ayudan a recordar <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/olvido-selectivo-descartamos-recuerdos-conservamos-otros_1_5962582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cosas que hab&iacute;amos olvidado</a>. Permiten recordar momentos felices y es entonces cuando son m&aacute;s valiosas para el bienestar mental y emocional.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto es mucho m&aacute;s probable que suceda si las fotos se han pasado al papel, pues <strong>el paso de los a&ntilde;os aumenta el riesgo</strong> de que los archivos digitales se borren o se pierdan sin que puedan recuperarse.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Si se puede tocar, mayor respuesta emocional</strong></h3><p class="article-text">
        La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/H%C3%A1ptica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">h&aacute;ptica</a> -la ciencia del tacto- tambi&eacute;n tiene su importancia al momento de valorar las fotograf&iacute;as impresas. Y es que, seg&uacute;n sus estudios, los objetos que podemos tocar, que <strong>tienen peso y textura</strong>, son m&aacute;s f&aacute;ciles de recordar y producen una respuesta emocional mayor que aquellos con los que no existe esa posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, el material f&iacute;sico y tangible es &ldquo;m&aacute;s real&rdquo; para el cerebro, pues se relaciona con las redes de la memoria espacial, genera un procesamiento m&aacute;s emocional y, en consecuencia, provoca unas <strong>respuestas m&aacute;s relacionadas con los sentimientos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esas fueron las conclusiones de un <a href="https://static1.squarespace.com/static/58ee4bac414fb53d228c3532/t/5d30cff8e172f9000121e612/1563480057602/MillwardBrown_CaseStudy_Neuroscience.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado con resonancia magn&eacute;tica por cient&iacute;ficos de la Universidad de Bangor, en el Reino Unido. Esto se relaciona, sin dudas, con el hecho de que tambi&eacute;n la lectura var&iacute;a seg&uacute;n se trate de un <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/consumo_digital/mejor-leer-libros-impresos-electronicos_1_3220278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libro impreso o electr&oacute;nico</a>: en general, <strong>se recuerdan mejor lo le&iacute;do en papel</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo eso. Seg&uacute;n Maryanne Wolf, neurocient&iacute;fica de la Universidad de Tufts, en Estados Unidos, el cerebro de alg&uacute;n modo <a href="https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/laboratorios-virtuales-593/por-qu-el-cerebro-prefiere-el-papel-11784" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>"pide" que haya una parte f&iacute;sica</strong></a> en la lectura: poder tocar el papel, olerlo, ver la totalidad de las p&aacute;ginas que se han le&iacute;do y las que quedan por leer. Y con las fotos sucede algo parecido.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, no se trata de imprimir todas las fotos que se sacan. Ni siquiera muchas. Pero s&iacute; puede ser muy importante tomarse el tiempo y el trabajo de hacer una peque&ntilde;a <strong>selecci&oacute;n de im&aacute;genes</strong> que importalicen ciertos momentos.
    </p><p class="article-text">
        No solo de fechas especiales, como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/viajar/viajar-beneficios-salud_1_3280089.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viajes</a>, cumplea&ntilde;os, bodas y otras celebraciones, sino tambi&eacute;n de <strong>momentos cotidianos gozosos</strong> y que se desea recordar. Es, por un lado, la mejor manera de conservar las fotos y evitar el riesgo de que se pierdan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el otro, tener fotos solo en formato digital, archivos dif&iacute;ciles de encontrar entre cientos o miles de otros archivos guardados en el tel&eacute;fono o el ordenador, es <strong>casi como no tenerlas</strong>. Las fotos impresas, exhibidas en casa o en &aacute;lbumes f&iacute;sicos, en cambio, forman parte de la vida, recuerdan d&iacute;as especiales y nos recuerdan a <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/claves-superar-duelo-perdida-querido_1_1837639.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas queridas</a>, y generan, en definitiva, bienestar y felicidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>CV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/beneficios-emocionales-imprimir-fotos-guardarlas-papel_1_9308472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Sep 2022 12:39:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los beneficios emocionales de imprimir las fotos y guardarlas en papel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,salud emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tener buen humor es bueno para la salud? Esto dice la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/buen-humor-bueno-salud-dice-ciencia_1_9193570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e15cdf37-be55-4782-8b2a-cc2391cf801b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tener buen humor es bueno para la salud? Esto dice la ciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tener buen humor contribuye con la posibilidad de una vida feliz, saludable, productiva y significativa. Y la risa es una gran ayuda a nivel mental.</p></div><p class="article-text">
        El buen humor tiene beneficios para la salud. Numerosos trabajos cient&iacute;ficos coinciden en que afrontar las distintas circunstancias de la vida con un actitud positiva ayuda a potenciar el bienestar, disminuir el riesgo de problemas f&iacute;sicos o mentales y hacer que estos puedan afrontarse mejor o solucionarse con mayor rapidez.
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n buen humor se refiere a un estado de &aacute;nimo. Es decir, no se trata de una emoci&oacute;n particular, que en general necesita de alg&uacute;n est&iacute;mulo externo concreto y resulta m&aacute;s bien pasajera. El buen humor es una situaci&oacute;n menos intensa y espec&iacute;fica, pero que permanece durante un tiempo m&aacute;s prolongado.
    </p><p class="article-text">
        Ese estado se manifiesta a trav&eacute;s de se&ntilde;ales o emociones que, en el caso del buen humor, suelen ser sonrisas y risas, alegr&iacute;a, tranquilidad, generosidad y, en general, una sensaci&oacute;n de bienestar.
    </p><h3 class="article-text">Satisfacci&oacute;n con la propia vida</h3><p class="article-text">
        El buen humor y las emociones que lo acompa&ntilde;an potencian la salud y el bienestar y favorecen sentimientos de satisfacci&oacute;n con la propia vida, tales emociones positivas contribuyen con un aumento en la producci&oacute;n de endorfinas, unos neurotransmisores con efectos analg&eacute;sicos y que generan bienestar e incluso euforia.
    </p><p class="article-text">
        Sus efectos positivos repercuten no solo a nivel cerebral &ndash;en el sistema l&iacute;mbico&ndash; sino que tambi&eacute;n alcanzan a los sistemas endocrino, digestivo, cardiovascular y respiratorio.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los sentimientos positivos intervienen tambi&eacute;n en la evoluci&oacute;n y la recuperaci&oacute;n de los procesos de enfermedad, dado que aumentan la motivaci&oacute;n, la confianza y la energ&iacute;a tanto a nivel cognitivo como emocional. De este modo, se incrementan las posibilidades de lograr una mejor y m&aacute;s &aacute;gil adaptaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Beneficios de la psicolog&iacute;a positiva</h3><p class="article-text">
        Hasta hace unos pocos a&ntilde;os, la psicolog&iacute;a y la medicina en general se hab&iacute;an ocupado de manera casi exclusiva de las cuestiones negativas: identificar enfermedades, trastornos y problemas e intentar curarlos, o al menos mitigar sus efectos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, desde comienzos de este siglo ha ganado cada vez m&aacute;s espacio la llamada psicolog&iacute;a positiva, una corriente que procura ampliar ese enfoque y abordar la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo construir y mantener una buena vida. Con esas palabras lo explican, en un <a href="http://teps.cl/index.php/teps/article/view/83/99" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, expertos de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es una &ldquo;buena vida&rdquo;? Pues una existencia que implica m&aacute;s que la mera ausencia de males: es una vida feliz, saludable, productiva y con significado. Por eso, la psicolog&iacute;a positiva se propone estudiar &ldquo;lo que hace que la vida merezca ser vivida&rdquo; y &ldquo;a las personas siendo y dando lo mejor de s&iacute; mismas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El documento aclara que no se trata de negar los problemas y el sufrimiento humano, sino de considerar que &ldquo;lo bueno de la vida es tan genuino como lo malo y, por lo tanto, merece igual atenci&oacute;n por parte de los psic&oacute;logos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>T&eacute;cnicas para fortalecer el buen humor</strong></h3><p class="article-text">
        Los profesionales que siguen esta corriente han desarrollado algunas t&eacute;cnicas de intervenci&oacute;n que pueden, &ldquo;a corto plazo, aumentar el bienestar y reducir problemas como la depresi&oacute;n&rdquo;. Algunas de esas t&eacute;cnicas son:
    </p><p class="article-text">
        -Saboreo. Llaman as&iacute; al ejercicio de &ldquo;tomar conciencia del placer e intentar de forma deliberada que permanezca&rdquo;. Es decir, &ldquo;saborear&rdquo; los acontecimientos positivos. Quienes comparten las buenas sensaciones con otras personas, crean recuerdos de esos hechos (a trav&eacute;s de fotos, diarios, etc.) o ponen m&aacute;s atenci&oacute;n a las percepciones durante esos buenos momentos, por lo general, se sienten m&aacute;s satisfechos.
    </p><p class="article-text">
        -Gratitud. La decisi&oacute;n activa de sentirse agradecido por los acontecimientos positivos, apuntan los expertos, &ldquo;aumenta el optimismo y la satisfacci&oacute;n con la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, desde luego, hace al buen humor, un estado de &aacute;nimo positivo. &ldquo;Ser optimista, tener esperanza y sentirse m&aacute;s feliz &ndash;apunta Neipp L&oacute;pez&ndash; ayuda a que las personas sean capaces de manejar adecuadamente el estr&eacute;s y las situaciones adversas&rdquo;, y tambi&eacute;n &ldquo;tienden a experimentar menos dolor y discapacidad relacionados con enfermedades cr&oacute;nicas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El sentido del humor, tambi&eacute;n de gran ayuda</h3><p class="article-text">
        El sentido del humor tambi&eacute;n desempe&ntilde;a un rol importante en este sentido. Esto es, no el buen humor como un estado de &aacute;nimo y las emociones y actitudes que se derivan de &eacute;l, sino como la capacidad de re&iacute;rse, incluso en momentos de dificultades.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sentido del humor y la risa se postulan como factores promotores de la resiliencia y como factores de protecci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala un <a href="https://www.aacademica.org/analia.veronica.losada/45.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> de investigadoras argentinas publicado en 2019. El texto apunta que &ldquo;la gente podr&iacute;a aumentar el control sobre su propia salud f&iacute;sica mediante el cultivo de experiencias de emociones positivas, gestando as&iacute; una mejor calidad de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y agrega que, entre otras cosas, a trav&eacute;s del humor se puede &ldquo;descargar la ansiedad, el miedo y la angustia, como as&iacute; tambi&eacute;n facilitar la expresi&oacute;n de hostilidad, ira o agresividad de una manera socialmente aceptada&rdquo;. Asimismo, &ldquo;permite apreciar el lado positivo de una situaci&oacute;n, permitiendo se&ntilde;alar incongruencias o contradicciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se necesita re&iacute;r tambi&eacute;n ante la desdicha&rdquo;, enfatiza por su parte Bego&ntilde;a Carbelo. &ldquo;El humor alivia la tensi&oacute;n y la inseguridad, equilibra el &aacute;nimo y permite compensar las circunstancias desafortunadas&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista, quien califica la capacidad de re&iacute;r aun en esos momentos como &ldquo;un regalo de nuestra naturaleza humana&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los efectos positivos de la risa</h3><p class="article-text">
        La fisioterapeuta Cristina S&aacute;nchez <a href="https://www.efisioterapia.net/articulos/importancia-humor-salud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explica</a> que el sentido del humor tambi&eacute;n &ldquo;nos permite experimentar sosiego y felicidad aun cuando nos enfrentamos a la adversidad&rdquo;. Y enumera los numerosos efectos positivos de la risa:
    </p><p class="article-text">
        -A nivel psicol&oacute;gico, sirve para reducir el estr&eacute;s, mejora la autoestima, activa procesos de regresi&oacute;n (&ldquo;a un nivel anterior de funcionamiento mental o emocional, generalmente como un mecanismo para aliviar una realidad que se percibe como dolorosa o negativa&rdquo;), permite exteriorizar emociones y sentimientos y alivia la depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -Desde el punto de vista f&iacute;sico, la risa funciona como analg&eacute;sico (gracias a las mencionadas endorfinas), fortalece el sistema inmune y tambi&eacute;n los aparatos respiratorio y circulatorio. Tambi&eacute;n tiene el efecto de un masaje para la columna vertebral, mejora la digesti&oacute;n e incluso ayuda a dormir mejor.
    </p><p class="article-text">
        -Y tambi&eacute;n tiene beneficios a nivel social, puesto que, al ser contagiosa, ayuda a cambiar situaciones tensas, tristes o inc&oacute;modas, desinhibe, mejora la comunicaci&oacute;n y, en consecuencia, estrecha los v&iacute;nculos interpersonales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/buen-humor-bueno-salud-dice-ciencia_1_9193570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Jul 2022 15:00:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Tener buen humor es bueno para la salud? Esto dice la ciencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[risa terapéutica,buen humor,salud emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dependencia emocional, cómo afecta a nuestra relación con los demás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/dependencia-emocional-afecta-relacion_1_9187342.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d292d0d1-f177-4a01-bb61-7f859e872ea3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dependencia emocional, cómo afecta a nuestra relación con los demás"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando dejamos que nuestro bienestar dependa en exceso de otra persona podemos caer en un problema, un verdadero desafío a superar.</p></div><p class="article-text">
        Las relaciones personales (de pareja, amistades, laborales, etc.) son necesarias y aportan grandes beneficios. Es normal buscar apoyo emocional y ayuda en nuestros seres queridos en momentos determinados. La dependencia emocional, sin embargo, va m&aacute;s all&aacute; de este punto de apoyo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, no suele obedecer a un solo factor, sino que surge y se mantiene debido a varias causas. En muchos casos ni siquiera es una realidad consciente. Al contrario. La persona que es emocionalmente dependiente piensa que los problemas tienen un origen distinto y, a menudo, externo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es la dependencia emocional?</h3><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de estos dos t&eacute;rminos se define un v&iacute;nculo afectivo permanente y excesivo con otra persona. Es un fuerte apego que se produce en las relaciones con los dem&aacute;s y que puede provocar un sufrimiento real. Aunque se da sobre todo en parejas, tambi&eacute;n puede ocurrir en cualquier otro tipo de relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La dependencia afectiva designa un fen&oacute;meno de incapacidad psicol&oacute;gica de vivir por y para uno mismo. Se asocia, sobre todo, a una <strong>baja autoestima</strong> y puede encubrir deficiencias afectivas en la infancia. En este tipo de relaci&oacute;n prevalece el sentimiento de apego y subordinaci&oacute;n, con las consiguientes consecuencias emocionales negativas.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de un estudio muestran que la dependencia emocional se relaciona negativamente con la autoestima y positivamente con la sintomatolog&iacute;a ansioso-depresiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este tipo de relaci&oacute;n, la dependencia psicol&oacute;gica es &ldquo;normal&rdquo;, existe una asimetr&iacute;a de roles y se desarrollan conductas desproporcionadas e inadecuadas para satisfacer la necesidad de afecto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo podemos reconocer el problema de la dependencia emocional</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como cualquier otro trastorno de salud mental, la dependencia emocional es invisible y dif&iacute;cil de detectar porque no hay s&iacute;ntomas f&iacute;sicos evidentes. A menudo podemos confundir nuestros sentimientos de dependencia con sentimientos de amor o atracci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si estos sentimientos no se identifican de manera adecuada, pueden perder toda su autenticidad y convertirse en algo perjudicial. En l&iacute;neas generales, suelen aparecer s&iacute;ntomas como los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Idealizaci&oacute;n de la otra persona</strong>: se sobreestiman e idealizan las cualidades de la pareja (o cualquier otra persona) y no se pueden ver los aspectos m&aacute;s negativos.</li>
                                    <li><strong>Priorizaci&oacute;n de los deseos del otro</strong>: la persona dependiente act&uacute;a como si las necesidades del otro estuvieran por encima de las suyas, que quedan en un segundo plano.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Complacencia y huida de los conflictos</strong>: una persona con dependencia emocional es capaz de realizar actividades que son inapropiadas solo para complacer al otro.</li>
                                    <li><strong>Baja autoestima</strong>: la persona dependiente siente que no est&aacute; a la altura de los dem&aacute;s. Aflora aqu&iacute; la incapacidad para valorarse y confiar en uno mismo. Esto crea un ciclo negativo de necesidad que puede aumentar el deseo de buscar de manera constante la seguridad en los dem&aacute;s.</li>
                                    <li><strong>Miedo a la separaci&oacute;n</strong>: puede aparecer un miedo irracional e injustificado al abandono y la separaci&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La dependencia emocional afecta sobre todo a personas <strong>vulnerables, hipersensibles</strong>, que carecen de confianza en s&iacute; mismas. Depender de otras personas les suele dar la sensaci&oacute;n de estar a salvo en una burbuja que les crea seguridad. Pero lo que realmente han creado es una especie de prisi&oacute;n en la que permanecen encerradas.
    </p><h3 class="article-text">V&iacute;as para superar la dependencia emocional</h3><p class="article-text">
        La dependencia emocional no es algo irreversible, se puede superar pero para hacerlo es necesario que se reconozca y se acepte. Se puede hacer mediante el trabajo de desarrollo personal con apoyo terap&eacute;utico, que puede ser &uacute;til para guiar a la persona en este camino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque el principal problema del &ldquo;adicto emocional&rdquo; es la falta de confianza en uno mismo: piensa, de forma err&oacute;nea, que nadie lo quiere como es y que debe vivir a trav&eacute;s del otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Primero, por lo tanto, tiene que quererse a s&iacute; mismo para tener &eacute;xito con los otros tipos de relaciones (familiares, de amistad, pareja, etc.). Debe identificar sus necesidades insatisfechas, sobre todo aquellas que busca nutrir a trav&eacute;s del amor de los dem&aacute;s e identificar de d&oacute;nde proceden esas necesidades. Es importante prestar atenci&oacute;n a c&oacute;mo se siente, un trabajo de introspecci&oacute;n y descubrimiento de uno mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, las necesidades son de amor, de reconocimiento, de ser amado y reconocido en la vida personal y profesional. Y para superar esto, la clave est&aacute; en establecer l&iacute;mites, lo que obliga a conocerse mejor a s&iacute; mismo. Cuanto m&aacute;s nos conocemos, m&aacute;s podemos identificar nuestras necesidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de la terapia se centra, en l&iacute;neas generales, en ayudar a la persona a reconocer el problema, abandonar cualquier relaci&oacute;n t&oacute;xica que tenga, encontrar las causas y tratarlas para que no se repita el mismo patr&oacute;n en nuevas relaciones que se creen.
    </p><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/dependencia-emocional-afecta-relacion_1_9187342.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jul 2022 21:23:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dependencia emocional, cómo afecta a nuestra relación con los demás]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[dependencia emocional,salud emocional,Tratamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo afecta la felicidad (o la falta de ella) a nuestra salud?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-beneficia-felicidad-salud_1_9133301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f39f1345-b5c6-4d19-8cd5-05bbdd64bcbb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Bruce Mars."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Numerosos estudios demuestran que ser feliz es bueno para la salud, tanto física como emocional.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es la felicidad? Es dif&iacute;cil definirlo, pero s&iacute; parece evidente que todo el mundo desea alcanzarla. Y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han surgido diversas iniciativas para valorarla todav&iacute;a m&aacute;s: desde 2013, la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU) celebra -cada 20 de marzo- el D&iacute;a Internacional de la Felicidad, como un &ldquo;reconocimiento del importante papel que esta desempe&ntilde;a en la vida de las personas de todo el mundo&rdquo;. Parte de ese rol crucial de la felicidad en nuestra existencia tiene que ver con la salud.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de la felicidad sobre el organismo son m&uacute;ltiples: mejora el humor, se potencian las funciones del sistema inmunitario, aumenta la tranquilidad y disminuyen la ansiedad y el estr&eacute;s, se reduce el dolor, el ritmo card&iacute;aco baja, e incluso se retrasa el envejecimiento y ayuda a prevenir enfermedades como el P&aacute;rkinson. Es decir, la felicidad resulta clave tanto para la salud f&iacute;sica como emocional.
    </p><p class="article-text">
        Estos dos aspectos (el f&iacute;sico y el emocional) constituyen, junto con la nutrici&oacute;n, los ejes en torno a los cuales gira la preocupaci&oacute;n social sobre la salud. A esa conclusi&oacute;n lleg&oacute; un estudio reciente, realizado por el&nbsp;<a href="https://www.institutotomaspascualsanz.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto Tom&aacute;s Pascual Sanz</a> (ITPS). Consejos sobre alimentaci&oacute;n sana, tutoriales de ejercicios f&iacute;sicos y mensajes motivadores o de relajaci&oacute;n conforman, seg&uacute;n el trabajo, el &ldquo;ecosistema&rdquo; de la conversaci&oacute;n sobre salud en internet.
    </p><h3 class="article-text">La importancia de pensamientos, sentimientos y emociones</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Las dimensiones f&iacute;sicas, mental y an&iacute;mica de una persona son tres realidades que se pueden distinguir, pero no se pueden separar&rdquo;, dado que &ldquo;nuestra salud, bienestar y felicidad dependen en gran medida del cuidado que tengamos de nuestro cuerpo, de nuestra mente y de nuestra alma&rdquo;. As&iacute; lo explic&oacute; el m&eacute;dico y divulgador Mario Alonso Puig, en una charla sobre la importancia de la salud emocional, ofrecida durante la celebraci&oacute;n del XIII aniversario del ITPS.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los descubrimientos que se est&aacute;n haciendo sobre la relaci&oacute;n entre pensamientos, sentimientos y emociones resultan cada vez m&aacute;s sorprendentes y relevantes&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Puig, autor de cinco libros, entre ellos &lsquo;El cociente agallas. Si cambias tu mente, cambias tu vida&rsquo;, con el que obtuvo el Premio Espasa de Ensayo en 2013. &ldquo;Muchas veces -a&ntilde;adi&oacute;- no somos conscientes de la manera en la que los procesos mentales afectan a nuestro cerebro, a nuestro cuerpo en su conjunto y a las relaciones que establecemos con los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El especialista enumer&oacute; tres disciplinas que est&aacute;n proporcionando muchas claves para &ldquo;conocernos mejor&rdquo;: la neurociencia afectiva (el estudio de los mecanismos neurol&oacute;gicos de las emociones), la neurociencia contemplativa (que trabaja sobre los efectos de la meditaci&oacute;n y otras pr&aacute;cticas similares sobre el funcionamiento cerebral) y la psicolog&iacute;a positiva (que pone el foco en las fortalezas y virtudes humanas). Gracias a los descubrimientos logrados en estas &aacute;reas, dijo Puig, &ldquo;se abre un camino para que nuestra vida sea m&aacute;s sana, pr&oacute;spera y feliz&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Algunas pistas para ser m&aacute;s felices y ganar en salud</h3><p class="article-text">
        Por supuesto, no hay recetas ni f&oacute;rmulas m&aacute;gicas para lograr la felicidad. Pero la ciencia ha permitido identificar algunos de los factores que la promueven, o al menos que producen que el cerebro libere dopamina, endorfinas y serotonina, sustancias conocidas como las &ldquo;hormonas de la felicidad&rdquo;, pues las tres est&aacute;n vinculadas con el bienestar y el placer. Los problemas fisiol&oacute;gicos que dificultan la producci&oacute;n de esas sustancias son, a menudo, causa de problemas como la ansiedad y la depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Diversos estudios han comprobado que actividades como el deporte, escuchar m&uacute;sica, bailar y viajar proporcionan felicidad. Thomas Gilovich, psic&oacute;logo y catedr&aacute;tico de la Universidad de Cornell, se dedica desde hace a&ntilde;os a estudiar el tema y&nbsp;<a href="https://static1.squarespace.com/static/5394dfa6e4b0d7fc44700a04/t/547d589ee4b04b0980670fee/1417500830665/Gilovich+Kumar+Jampol+(in+press)+A+Wonderful+Life+JCP.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha comprobado</a> que tales actividades proporcionan una felicidad mayor que la que se obtiene al comprar bienes materiales. La suma de experiencias y los recuerdos almacenados en relaciones sociales, salidas y viajes generan un bienestar a largo plazo, a diferencia de la satisfacci&oacute;n m&aacute;s bien ef&iacute;mera derivada de comprar cosas.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, existen ciertos alimentos &ldquo;felices&rdquo;, que adem&aacute;s de ser saludables contienen tript&oacute;fano, un amino&aacute;cido que estimula la segregaci&oacute;n de serotonina. Entre esos alimentos se encuentran el chocolate, las nueces, las bananas, las almendras, las sardinas y los l&aacute;cteos. Estos y otros productos son la base del &lsquo;mood food&rsquo;, una corriente muy extendida en Estados Unidos y Jap&oacute;n, cuyo lema es &ldquo;prevenir la depresi&oacute;n a trav&eacute;s de la comida&rdquo; y que incentiva el consumo de platos que contribuyan al placer y al buen humor.
    </p><p class="article-text">
        Un dato m&aacute;s: la felicidad ayuda a conseguir una buena salud a largo plazo. Un <a href="https://www.sesp.northwestern.edu/docs/publications/16298825555788039af184c.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio realizado en Estados Unidos comprob&oacute; que las personas que de adolescentes eran felices al llegar a la adultez fumaban menos</a>, beb&iacute;an menos alcohol, practicaban m&aacute;s deporte y com&iacute;an menos comida chatarra. Y tambi&eacute;n investigadores de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, llegaron a la misma conclusi&oacute;n: una adolescencia feliz es un factor que ayuda a predecir una vida adulta con bienestar y m&aacute;s saludable.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-beneficia-felicidad-salud_1_9133301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jun 2022 14:20:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo afecta la felicidad (o la falta de ella) a nuestra salud?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Felicidad,Salud,salud emocional,Bienestar Emocional,Alimentos]]></media:keywords>
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