<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - lesiones]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/lesiones/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - lesiones]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1041159/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se operan demasiados meniscos? Nuevos estudios ponen en cuestión una práctica habitual de la medicina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/operan-meniscos-parecia-funcionaba-medicina-desmonta_1_11654293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eb9b458-30cf-4f5b-a77f-d450ac285287_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se operan demasiados meniscos? Nuevos estudios ponen en cuestión una práctica habitual de la medicina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La evidencia científica cuestiona esta intervención porque no hay un beneficio claro; sin embargo, como ocurre con otras prácticas, como las operaciones de hombro, siguen llevándose a cabo: "Es tan importante hablar de avances como dejar de hacer cosas que ponen en riesgo a los pacientes sin eficacia" </p></div><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos espa&ntilde;oles<strong> Julio Dom&eacute;nech y Salvador Peir&oacute; </strong>empezaron a leer hace una d&eacute;cada <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1305189" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudios </a>en otros pa&iacute;ses que, para su sorpresa, conclu&iacute;an que<strong> se operaban demasiados meniscos sin que mejorara la situaci&oacute;n de los pacientes</strong>. Cirug&iacute;as tan frecuentes como las artroscopias para retirar fragmentos rotos de cart&iacute;lago o limarlo, <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1305189" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dec&iacute;a la literatura</a> en la que acababan de aterrizar, ten&iacute;an el mismo efecto que no hacer nada. Eran &ldquo;operaciones placebo&rdquo; sin una mejor&iacute;a demostrable. Las pruebas se obten&iacute;an con ensayos cl&iacute;nicos aleatorizados. Se tomaban dos grupos de pacientes: a unos se les interven&iacute;a; a otros se les hac&iacute;a pensar que se les operaba y se comparaban los resultados.
    </p><p class="article-text">
        Con esta evidencia sobre la mesa, pa&iacute;ses como Reino Unido y Australia recularon en su pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. <strong>Varios estudios muestran c&oacute;mo las meniscectom&iacute;as artrosc&oacute;picas &ndash;el palabro con el que se denomina a la intervenci&oacute;n&ndash; se redujeron. </strong>Dom&eacute;nech y Peir&oacute; quisieron comprobarlo para Espa&ntilde;a, como hab&iacute;an hecho sus colegas en otros territorios, y se llevaron una sorpresa. Las operaciones, al contrario de lo esperado, iban en aumento. No se hab&iacute;an ni estabilizado y mucho menos disminuido. 
    </p><p class="article-text">
        Estos resultados, basados en las intervenciones que se hicieron en el pa&iacute;s entre 2003 y 2018, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9750592/#:~:text=rates%20%5B37%5D.-,Conclusion,likely%20to%20have%20degenerative%20tears." data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se publicaron</a> el a&ntilde;o pasado en la revista <em>Clinical Orthopaedics and Related Research</em>. &ldquo;Nos pregunt&aacute;bamos si la nueva evidencia hab&iacute;a calado y vimos que no. Incluso en los segmentos de edad en los que con mayor seguridad la rotura es degenerativa y va a ser in&uacute;til operarla, hab&iacute;a crecido el n&uacute;mero de cirug&iacute;as&rdquo;, explica Dom&eacute;nech, director del departamento de Cirug&iacute;a Ortop&eacute;dica y Traumatolog&iacute;a de la Cl&iacute;nica Universidad de Navarra, en conversaci&oacute;n con elDiario.es.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36534472/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El editorial de la revista</a> se dedic&oacute; tambi&eacute;n a este asunto cuando la investigaci&oacute;n vio la luz: &ldquo;El aumento se ha producido a pesar de la creciente evidencia de alto nivel de la falta de beneficio adicional de la meniscectom&iacute;a sobre otros tratamientos menos invasivos en personas de mediana y avanzada edad&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un terreno &ldquo;pol&eacute;mico&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Lo que ha pasado con las operaciones de menisco es un fen&oacute;meno que se llama en jerga cient&iacute;fica &ldquo;<em>medical reversal</em>&rdquo;. El t&eacute;rmino se us&oacute; por primera vez en una carta publicada en <em>Archives of Internal Medicine</em> &ndash;ahora <em>JAMA Internal Medicine</em>&ndash; en 2011. &ldquo;Aqu&iacute; lo traducimos como reversi&oacute;n o revocaci&oacute;n m&eacute;dica y se refiere a cuando nueva evidencia de calidad &ndash;un ensayo cl&iacute;nico bien hecho, por ejemplo&ndash; contradice pr&aacute;cticas m&eacute;dicas ampliamente aceptadas y usadas&rdquo;, comenta Peir&oacute;, que trabaja en la&nbsp;Fundaci&oacute;n de Investigaci&oacute;n Sanitaria Biom&eacute;dica de la Comunitat Valenciana (Fisabio). Esta rama de investigaci&oacute;n centr&oacute; una mesa del &uacute;ltimo Congreso de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Cirug&iacute;a Ortop&eacute;dica y Traumatolog&iacute;a, celebrado el a&ntilde;o pasado en Salamanca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un terreno muy pol&eacute;mico porque cuestiona lo que se ha hecho toda la vida. Cuando se hace un ensayo cl&iacute;nico y sale algo que funciona, casi nunca se vuelve a hacer otro para cuestionarlo&rdquo;, sostiene Vicente Climent, traumat&oacute;logo y jefe de servicio del hospital Lluis Alcany&iacute;s de X&aacute;tiva. Tiene que ver, argumenta, con la &ldquo;falta de educaci&oacute;n m&eacute;dica&rdquo; que determina lo que demanda el paciente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuesta entender que parte de la soluci&oacute;n a los problemas est&aacute; en cambiar el estilo de vida, sin pastillas, porque parece que no est&aacute;s dando ninguna respuesta. Desde luego que es mucho m&aacute;s r&aacute;pido apuntar a alguien a operar que decirles que pierdan peso, hagan actividad f&iacute;sica y as&iacute; dejar&aacute; de doler&rdquo;, a&ntilde;ade el m&eacute;dico. La cuesti&oacute;n, no obstante, est&aacute; empezando a controlarse en su hospital en los &uacute;ltimos tiempos y &ldquo;ya no se opera a personas tan mayores&rdquo;, seg&uacute;n su percepci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se buscan operaciones sofisticadas cuando hay alternativas baratas y de poco riesgo que pueden conseguir el mismo resultado. Es tan importante hablar de avances como dejar de hacer cosas que ponen en riesgo a los pacientes sin eficacia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julio Domenech, traumatólogo </span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora bien, tomar la decisi&oacute;n de no prescribir una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica puede significar que al principio &ldquo;duela m&aacute;s&rdquo;, admite Climent, y cierta incomprensi&oacute;n o enfado. Pero en todos los procesos que conllevan dolor, justifican los m&eacute;dicos, se da un concepto matem&aacute;tico llamado &ldquo;fen&oacute;meno de regresi&oacute;n a la media&rdquo;. &ldquo;Cuando uno va al m&eacute;dico est&aacute; en el pico y no en el valle del dolor, de tal manera que cuando haces una intervenci&oacute;n o das una pastilla, cuando vuelves a citar al azar puede estar en cualquier punto en este trayecto que va del pico al valle. Pero de media est&aacute;n mejor&rdquo;, desarrolla Dom&eacute;nech.
    </p><p class="article-text">
        El traumat&oacute;logo vincula las sobreintervenciones en Espa&ntilde;a con dos factores: &ldquo;los incentivos econ&oacute;micos a la sobreprescripci&oacute;n&rdquo; por parte de los laboratorios y &ldquo;la fascinaci&oacute;n tecnol&oacute;gica&rdquo;. &ldquo;Se buscan operaciones sofisticadas cuando hay alternativas baratas y de poco riesgo que pueden conseguir el mismo resultado. Es tan importante hablar de avances como dejar de hacer cosas que est&aacute;n poniendo en riesgo a los pacientes sin eficacia&rdquo;, zanja. 
    </p><h2 class="article-text">Cemento, &aacute;cido hialur&oacute;nico o plasma</h2><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos se quejan de que se est&aacute; &ldquo;orillando que la comunidad cient&iacute;fica hable de reversi&oacute;n m&eacute;dica&rdquo; y ponen varios ejemplos, adem&aacute;s del menisco. Uno son las inyecciones de plasma rico en plaquetas o de &aacute;cido hialur&oacute;nico para la tendinitis o las artrosis. Las gu&iacute;as, asegura Climent, &ldquo;no dan un apoyo claro a estas intervenciones y como m&iacute;nimo se ponen en duda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las intervenciones de hombro son las que cuentan con m&aacute;s literatura cient&iacute;fica en este sentido junto a los meniscos. Concretamente las operaciones por el s&iacute;ndrome subacrominal, que se produce por el roce entre la esc&aacute;pula y la cabeza humeral. La cirug&iacute;a consiste en hacer una artroscopia para limpiar la parte inflamada &ldquo;y no se han visto diferencias ni a las dos semanas ni al a&ntilde;o&rdquo;, seg&uacute;n Dom&eacute;nech. &ldquo;Hay muchos estudios donde sale lo mismo. Efectivamente la verdad no es absoluta y no obtenemos los mismos resultados con todos los pacientes, pero podemos ir haciendo en nuestros servicios una reflexi&oacute;n y una labor formativa&rdquo;, reivindica Climent. Otra intervenci&oacute;n cuestionada es la inyecci&oacute;n de cemento en las fracturas agudas de v&eacute;rtebra, aunque &ldquo;puede producir alivio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A veces las evidencias s&iacute; resultan en un abandono de ciertas pr&aacute;cticas cl&iacute;nicas. &ldquo;Pas&oacute; con las anginas de pecho con estrechamiento cardiaco. Antes se hac&iacute;a una ligadura de la arteria mamaria interna porque se pensaba que aumentar&iacute;a el flujo hasta que a alguien se le ocurri&oacute; hacer una cirug&iacute;a placebo. Se ha dejado de hacer, pero cost&oacute; mucho, hubo muchas resistencias&rdquo;, recuerda Dom&eacute;nech, que asegura que el efecto placebo tambi&eacute;n es gradual. Hace m&aacute;s una operaci&oacute;n que una pastilla; y m&aacute;s un comprimido grande que uno peque&ntilde;o; o uno rojo que uno blanco. 
    </p><p class="article-text">
        Varias revistas cient&iacute;ficas han promovido iniciativas para explorar el campo de las reversiones m&eacute;dicas.<em> British Medical Journal</em> <a href="https://www.bmj.com/too-much-medicine" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">promovi&oacute; &ldquo;Too Much Medicine&rdquo;</a>; <em>Annals of Internal Medicine</em> lanz&oacute; la campa&ntilde;a <a href="https://en.m.wikipedia.org/wiki/Choosing_Wisely" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Choosing Wisely&rdquo; </a>para pedir a las sociedades m&eacute;dicas que eligieran cinco actuaciones m&eacute;dicas muy extendidas que eran ineficaces; y JAMA Journal American Medical Association impuls&oacute; hace tres a&ntilde;os &ldquo;Less is more&rdquo;. Estas iniciativas han surgido marcadas, en la mayor parte de los casos, por los elevados costes de la atenci&oacute;n sanitaria en Estados Unidos y la realizaci&oacute;n de intervenciones &ldquo;de bajo valor&rdquo;, es decir, aquellas con un beneficio limitado o nulo para los pacientes. 
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/operan-meniscos-parecia-funcionaba-medicina-desmonta_1_11654293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Sep 2024 21:53:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3eb9b458-30cf-4f5b-a77f-d450ac285287_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1436414" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3eb9b458-30cf-4f5b-a77f-d450ac285287_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1436414" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Se operan demasiados meniscos? Nuevos estudios ponen en cuestión una práctica habitual de la medicina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3eb9b458-30cf-4f5b-a77f-d450ac285287_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Prevención,Meniscos,lesiones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frío o calor: ¿qué es mejor para el dolor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/frio-calor-mejor-dolor_1_10139165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/856dc943-b91a-410c-b326-58bc40cf92be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Frío o calor: ¿qué es mejor para el dolor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto el frío como el calor son dos de las formas más comunes de terapia no invasiva que nos ayudan a aliviar el dolor. ¿Cuándo es mejor usar uno u otro?</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fr&iacute;o o calor cuando hay dolor? </strong>Esta es una duda que suele asaltarnos muchas veces cuando sufrimos alg&uacute;n tipo de dolor provocado por un golpe o una lesi&oacute;n. Tanto el fr&iacute;o como el calor son<strong> dos formas de terapia f&aacute;ciles de aplicar</strong> que nos <a href="https://www.eldiario.es/era/paracetamol-ibuprofeno-dolor-cabeza-regla-espalda_1_3598923.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aportan analgesia</a> y, aunque no son un tratamiento por s&iacute; solos, s&iacute; son de gran ayuda en algunos casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto el fr&iacute;o como el calor nos ayudan a dar un contraste de sensaciones en el cuerpo porque activamos una serie de receptores de temperatura que contrarrestan la informaci&oacute;n. l
    </p><p class="article-text">
        Pero, <strong>&iquest;cu&aacute;l me ir&aacute; mejor, el fr&iacute;o o el calor?</strong> La respuesta es que depende del tipo de dolor que sufrimos, del motivo del dolor y de la tolerancia y preferencias de cada persona.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cu&aacute;ndo es mejor aplicar el fr&iacute;o</strong></h3><p class="article-text">
        El tratamiento con fr&iacute;o, o crioterapia, tiene un <strong>efecto analg&eacute;sico y antiinflamatorio</strong>. Se encarga de reducir el flujo sangu&iacute;neo y evitar que la zona se infle m&aacute;s. Por tanto, relaja y reduce la inflamaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es com&uacute;n usarlo despu&eacute;s de darnos alg&uacute;n golpe porque es efectivo en cualquier situaci&oacute;n articular o muscular que provoque dolor y tambi&eacute;n inflamaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El fr&iacute;o alivia el dolor al momento y ayuda en el caso de una &ldquo;lesi&oacute;n aguda que va acompa&ntilde;ada de inflamaci&oacute;n como un esguince, una contusi&oacute;n, un tir&oacute;n muscular, una contractura o tras un proceso post-operatorio, explica Clara Berg&eacute; Ort&iacute;nez, vocal del <a href="https://www.fisioterapeutes.cat/ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colegio de Fisioterapeutas de Catalu&ntilde;a</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace el fr&iacute;o en estos casos es ayudar a <strong>evitar una inflamaci&oacute;n exagerada</strong>. El fr&iacute;o ayudar&aacute; a frenar la inflamaci&oacute;n y, con ello, disminuir&aacute; la percepci&oacute;n del dolor.
    </p><p class="article-text">
        Pese a esta norma general, y que el efecto anti&aacute;lgico puede ayudar a que no haya una inflamaci&oacute;n exagerada, Berg&eacute; puntualiza que, &ldquo;si no es necesario actuar contra la inflamaci&oacute;n, es mejor no aplicar hielo&rdquo;. Aunque parecer&iacute;a algo contradictorio, lo cierto es que la inflamaci&oacute;n es necesaria para la curaci&oacute;n de los tejidos, pero duele, y el fr&iacute;o suaviza este dolor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre c&oacute;mo y cu&aacute;ndo aplicar el fr&iacute;o, lo m&aacute;s recomendable es aplicarlo en las primeras <strong>48-72 horas despu&eacute;s de sufrir una lesi&oacute;n</strong> y el tiempo justo porque, como advierte Berg&eacute;, &ldquo;aplicar durante mucho tiempo fr&iacute;o puede producir una vasodilataci&oacute;n, es decir, una inflamaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo recomendado de exposici&oacute;n con el fr&iacute;o no debe superar los <strong>10-15 minutos</strong>, aunque tambi&eacute;n depender&iacute;a de la parte del cuerpo. &ldquo;Ponte el fr&iacute;o hasta que te des cuenta de que est&aacute; fr&iacute;o&rdquo;, recomienda la fisioterapeuta porque, cuando deja de estar fr&iacute;o, ya ha hecho el efecto que ten&iacute;a que hacer.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de aplicar fr&iacute;o lo m&aacute;s com&uacute;n es hacerlo con hielo, pero sin que este entre en contacto directo con la piel, porque podr&iacute;a provocar quemaduras. Puede utilizarse un ap&oacute;sito, un pa&ntilde;o, un <em>gel pack</em> que venden en farmacias e, incluso, una bolsa de guisantes. 
    </p><p class="article-text">
        Para la experta, &ldquo;la forma m&aacute;s homog&eacute;nea de aplicar fr&iacute;o es usar agua con hielo&rdquo;, &uacute;til sobre todo en el caso de los pies. Es una buena forma de obtener un efecto anest&eacute;sico y antiinflamatorio.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cu&aacute;ndo es mejor aplicar calor</strong></h3><p class="article-text">
        El uso de calor, o termoterapia, aumenta la temperatura de la piel y la de los tejidos subyacentes, lo que permite dilatar los vasos sangu&iacute;neos, como las arterias, y que fluya m&aacute;s sangre en la zona donde se aplica. 
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;neas generales, este incremento de flujo ayuda a eliminar productos de desecho de las c&eacute;lulas y a que lleguen m&aacute;s nutrientes. Esta subida de temperatura de la sangre aumenta la flexibilidad de los tejidos blandos.
    </p><p class="article-text">
        El calor suele aconsejarse en el caso de problemas de origen muscular que se mantienen con el tiempo. Hablamos de <strong>dolores recurrentes, una </strong><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/dolor-cronico-manejarlo-vivir-mejor_1_9910951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>situaci&oacute;n cr&oacute;nica</strong></a><strong> o persistente</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para enfermedades como la artritis o la artrosis, que provocan inflamaci&oacute;n de las articulaciones, &ldquo;es recomendable el calor&rdquo;, matiza Berg&eacute;. Tambi&eacute;n puede darse el caso de una rodilla con dolor continuo porque hay artrosis en la que aplicar&iacute;amos calor. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, si se trata de un post-operatorio, se recomendar&iacute;a el fr&iacute;o. &ldquo;Si ponemos calor en una inflamaci&oacute;n aumentar&iacute;amos esta inflamaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El uso de calor suele ser m&aacute;s com&uacute;n en las partes centrales del cuerpo, como la <strong>zona lumbar o cervical</strong>. Puede utilizarse una esterilla, una bolsa de agua caliente o un saco de semillas que se ponen en el microondas y que se adaptan a la zona. Es recomendable que el tiempo de exposici&oacute;n de calor no exceda los 15 minutos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque estas ser&iacute;an las indicaciones generales, pueden variar en funci&oacute;n de cada persona. La especialista insiste en que muchas veces los efectos son comunes con el fr&iacute;o y el calor. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en los casos cr&oacute;nicos pueden tenerse en cuenta &ldquo;las preferencias de la persona, porque al no haber inflamaci&oacute;n no tenemos que actuar sobre ella sino que buscamos el efecto anti&aacute;lgico y, como tanto el calor como el fr&iacute;o lo son, podr&iacute;amos escoger entre uno u otro&rdquo;, puntualiza Berg&eacute;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/frio-calor-mejor-dolor_1_10139165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Apr 2023 05:05:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/856dc943-b91a-410c-b326-58bc40cf92be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="65924" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/856dc943-b91a-410c-b326-58bc40cf92be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="65924" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Frío o calor: ¿qué es mejor para el dolor?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/856dc943-b91a-410c-b326-58bc40cf92be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[lesiones,Calor,Frío,dolor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Running excesivo: ¿cuáles son los riesgos de correr sin control?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/running-excesivo-riesgos-correr-control_1_9640527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f406191a-31c6-4784-91eb-5669f5d0caf1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Deb@deb-gray.com"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Salir a correr produce muchos beneficios para la salud, tanto física como mental pero correr sin tomar las precauciones correspondientes, puede provocar numerosas consecuencias negativas.</p></div><p class="article-text">
        El running es el deporte de moda. Correr re&uacute;ne algunas caracter&iacute;sticas que la dotan de un atractivo especial: no exige conocimientos espec&iacute;ficos ni tampoco el uso de equipamiento especial m&aacute;s all&aacute; de la indumentaria, puede realizarse en entornos urbanos y de manera gratuita.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os <strong>nos hemos habituado a ver por las calles gente que corre</strong>. Pero el hecho de que esta actividad no requiera de conocimientos t&eacute;cnicos puede ser contraproducente. Muchas personas se aficionan al running de tal manera que se exceden en su pr&aacute;ctica y quedan a merced de los numerosos riesgos de correr sin control. Unos riesgos que van desde las lesiones en los tendones, los huesos o las articulaciones hasta los problemas card&iacute;acos, pasando por la &ldquo;runnorexia&rdquo;, la adicci&oacute;n patol&oacute;gica por salir a correr.
    </p><h3 class="article-text">Las lesiones m&aacute;s comunes de los corredores</h3><p class="article-text">
        Correr es una deporte de impacto. Cada paso es en realidad un salto: cada vez que el cuerpo entra en contacto con el suelo, trabajan los pies, las rodillas, los m&uacute;ltiples tendones, los huesos, la cadera. Los encargados de absorber ese impacto son, en una primera instancia, los m&uacute;sculos. Pero cuando los m&uacute;sculos se agotan, <strong>los que se hacen cargo del esfuerzo son los tendones</strong>. Y la sobrecarga de trabajo para estas piezas vitales para el mecanismo del cuerpo redunda en dolorosas consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        El primer resultado es la tendinitis que consiste en la inflamaci&oacute;n de los tendones. La inflamaci&oacute;n es el proceso a trav&eacute;s del cual los tejidos comienzan su proceso de autorreparaci&oacute;n. Pero si la sobrecarga del tend&oacute;n es mayor a su capacidad de reparaci&oacute;n, <strong>el problema derivar&aacute; en una tendinosis</strong>, que es un proceso degenerativo y que ocasiona dolores cr&oacute;nicos y muy intensos en las partes afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema frecuente son <strong>los esguinces</strong>. Es una lesi&oacute;n que afecta los ligamentos, es decir, los tejidos que unen unos huesos con otros en las articulaciones. Esos ligamentos son muy resistentes, pero cuando se fuerzan hasta su l&iacute;mite (por un esfuerzo excesivo) o sufren un movimiento muy brusco (a causa de una torcedura), se produce esta afecci&oacute;n, que tambi&eacute;n es muy dolorosa. Si es m&aacute;s grave y el ligamento no puede por s&iacute; solo estabilizar la articulaci&oacute;n en su posici&oacute;n normal, se habla de una luxaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La espalda es otra de las zonas del cuerpo m&aacute;s comprometidas cuando el running se practica de manera excesiva. En particular, <strong>la regi&oacute;n lumbar, la zona inferior de la espalda</strong>, que absorbe el esfuerzo cuando la forma de correr no es la correcta, cuando se utiliza calzado inadecuado o cuando la persona que corre padece sobrepeso u obesidad.
    </p><p class="article-text">
        La lumbalgia, el problema menos grave, puede derivar en <strong>una protusi&oacute;n o una hernia discal</strong>, trastornos muy dolorosos y a menudo cr&oacute;nicos que reducen la calidad de vida. Y eso no es todo: correr demasiado tambi&eacute;n puede producir <strong>fascitis plantar, problemas en el suelo p&eacute;lvico&nbsp;</strong>(y, como consecuencia, trastornos relacionados con la orina), estiramiento del ligamiento de Cooper (lo cual produce una flacidez prematura en el pecho de las mujeres) e incluso fracturas &oacute;seas.
    </p><p class="article-text">
        Para prevenir estas complicaciones, la clave radica en tener paciencia para ir poco a poco, calentar y estirar lo suficiente y -<a href="https://www.carreraspormontana.com/salud/entrenamiento/prevenir-lesiones-los-diez-consejos-de-neal-gorman/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como afirma el atleta de alta competici&oacute;n Neal Gorman</a>- &ldquo;escuchar a tu cuerpo&rdquo;. Saber interpretar las se&ntilde;ales es fundamental para evitar los excesos que pueden acarrear consecuencias indeseables.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d51b0d6d-1322-4042-8854-70bbc68d70fc_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d51b0d6d-1322-4042-8854-70bbc68d70fc_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d51b0d6d-1322-4042-8854-70bbc68d70fc_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d51b0d6d-1322-4042-8854-70bbc68d70fc_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d51b0d6d-1322-4042-8854-70bbc68d70fc_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d51b0d6d-1322-4042-8854-70bbc68d70fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d51b0d6d-1322-4042-8854-70bbc68d70fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">No correr m&aacute;s de lo que permite el coraz&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Las personas que practican una actividad deportiva intensa <strong>presentan mayor incidencia de muerte s&uacute;bita&nbsp;</strong>que los no deportistas. As&iacute; lo asegura la Sociedad Espa&ntilde;ola de Cardiolog&iacute;a (SEC) en un comunicado, en el cual especifica que el deporte intenso &ldquo;incrementa sensiblemente&rdquo; el riesgo de sufrir ese problema. La tasa de muerte s&uacute;bita entre quienes lo practican es de 1,6 por cada 100.000 personas, mientras que entre los que no hacen deporte ese &iacute;ndice no llega ni a la mitad: 0,75 por cada 100.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Las miocardiopat&iacute;as, entre ellas la miocardiopat&iacute;a hipertr&oacute;fica, son la primera causa no traum&aacute;tica de muerte s&uacute;bita asociada al deporte en personas j&oacute;venes. La miocardiopat&iacute;a hipertr&oacute;fica es <strong>una enfermedad que aumenta el tama&ntilde;o del m&uacute;sculo card&iacute;aco</strong>. La mayor&iacute;a de las personas que padecen este problema tienen una expectativa de vida normal, pero para ellas practicar un deporte intenso equivale a poner su vida en riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0735109714071745?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio realizado por cient&iacute;ficos daneses en 2015</a>&nbsp;lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que <strong>correr m&aacute;s de cuatro horas por semana puede causar da&ntilde;os estructurales en las arterias</strong>, y que la expectativa de vida de quienes corren demasiado resulta similar a la de las personas sedentarias que no realizan ninguna actividad f&iacute;sica. De acuerdo con este trabajo &mdash;cuyos autores enfatizan que necesita de nuevos estudios para corroborar sus resultados&mdash;&nbsp;<strong>lo recomendable es correr entre 1 y 2,4 horas semanales</strong>, distribuidas en no m&aacute;s de tres d&iacute;as a la semana. <a href="https://www.ajkd.org/article/S0272-6386(17)30536-X/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otro estudio a&uacute;n m&aacute;s reciente</a>, de 2017, determin&oacute; que correr maratones <strong>resulta perjudicial para los ri&ntilde;ones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo deben hacer entonces para prevenir problemas de este tipo quienes disfrutan salir a correr? La prueba elemental es <strong>un electrocardiograma</strong>: el 95 % de las personas con miocardiopat&iacute;a hipertr&oacute;fica presentan anomal&iacute;as en esa prueba. Pero no es suficiente, la t&eacute;cnica diagn&oacute;stica por excelencia es <strong>el ecocardiograma</strong>. Existen adem&aacute;s otros estudios, como el llamado <strong>holter electrocardiogr&aacute;fico</strong>, que permite estratificar el riesgo y la prueba de esfuerzo, que sirve para valorar la respuesta al ejercicio. De esta forma, se puede estar m&aacute;s tranquilo al momento de salir a forzar &mdash;adem&aacute;s de los m&uacute;sculos, las articulaciones y los tendones&mdash; el coraz&oacute;n. Aunque el consejo es, de nuevo, tener mucho cuidado para evitar los excesos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/437526a6-38b6-40ed-8df4-1d136b99b2b4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/437526a6-38b6-40ed-8df4-1d136b99b2b4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/437526a6-38b6-40ed-8df4-1d136b99b2b4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/437526a6-38b6-40ed-8df4-1d136b99b2b4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/437526a6-38b6-40ed-8df4-1d136b99b2b4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/437526a6-38b6-40ed-8df4-1d136b99b2b4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/437526a6-38b6-40ed-8df4-1d136b99b2b4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">Runnorexia, la obsesi&oacute;n por correr</h3><p class="article-text">
        Correr, como toda actividad f&iacute;sica, tiene beneficios a nivel psicol&oacute;gico. Sobre todo, <strong>contribuye en la reducci&oacute;n del estr&eacute;s y la ansiedad&nbsp;</strong>y, por lo tanto, ayuda a prevenir la depresi&oacute;n. Pero en este mismo plano un exceso de actividad puede tener tambi&eacute;n un efecto perjudicial: uno se puede hacer adicto al running. A esta obsesi&oacute;n por correr se ha dado el nombre de <a href="https://psicologiaymente.com/deporte/runnorexia-adiccion-correr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">runnorexia</a>, que se puede definir, en palabras del psic&oacute;logo y entrenador personal Jonathan Garc&iacute;a-Allen, como &ldquo;la p&eacute;rdida de perspectiva del rol del ejercicio f&iacute;sico en la vida de la persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n al running es posible debido a que, cuando alguien corre, <strong>su cerebro libera sustancias qu&iacute;micas que proporcionan placer,&nbsp;</strong>como dopamina y endorfinas. De esta manera, se activa&nbsp;la misma &aacute;rea cerebral que en los casos de adicci&oacute;n a las drogas, al alcohol o al sexo. &iquest;De qu&eacute; manera es posible darse cuenta de si alguien se ha convertido en un adicto a esta actividad? La persona runnor&eacute;xica siente mucho placer al correr pero necesita ir aumentando la frecuencia e intensidad de su entrenamiento para alcanzar esa misma sensaci&oacute;n. Y cuando no est&aacute; corriendo&nbsp;<a href="https://www.aesed.com/descargas/revistas/v35n2_8.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimenta s&iacute;ntomas</a>&nbsp;como <strong>agotamiento, fatiga, debilidad, irritabilidad, depresi&oacute;n y soledad</strong>. Si se sospecha la existencia de una posible adicci&oacute;n a salir a correr, la recomendaci&oacute;n es acudir a terapia con el fin de superarla.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/running-excesivo-riesgos-correr-control_1_9640527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Oct 2022 13:19:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f406191a-31c6-4784-91eb-5669f5d0caf1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="81199" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f406191a-31c6-4784-91eb-5669f5d0caf1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="81199" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Running excesivo: ¿cuáles son los riesgos de correr sin control?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f406191a-31c6-4784-91eb-5669f5d0caf1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[running,runnorexia,adicción,lesiones,correr]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cinco dolencias más frecuentes por el uso de celulares y computadoras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cinco-dolencias-frecuentes-moviles-ordenadores_1_9161642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ed10a1e-e4c9-4ccc-bb37-cedfa49c496b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cinco dolencias más frecuentes por el uso de celulares y computadoras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el último tiempos aparecieron ciertos problemas de salud relacionados con el uso excesivo de la tecnología.</p></div><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a ha transformado nuestra vida de muchas formas: la manera en que trabajamos, vivimos y nos relacionamos. Ha permitido avanzar en la educaci&oacute;n, el entretenimiento, la comunicaci&oacute;n y la salud. Estos avances tienen un gran potencial y beneficios. Sin embargo, tambi&eacute;n traen implicaciones para la salud no solo desde el punto de vista psicol&oacute;gico sino tambi&eacute;n f&iacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Pasar mucho tiempo pegado a una pantalla y enganchado a un teclado, un mouse o un joystick puede comportar&nbsp;<strong>un aumento de los problemas f&iacute;sicos</strong>. El pulgar para enviar mensajes de texto en el celular, el codo para hacer selfies o el cuello cuando estamos frente la computadora son algunas de las partes del cuerpo que m&aacute;s lesiones musculoesquel&eacute;ticas sufren debido a un uso excesivo de la tecnolog&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Lesiones por un esfuerzo repetitivo</h3><p class="article-text">
        Los principales problemas que nos ha tra&iacute;do el &ldquo;tecno-sedentarismo&rdquo; podr&iacute;an resumirse con lo que se conoce como&nbsp;<a href="https://www.nhs.uk/conditions/repetitive-strain-injury-rsi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lesi&oacute;n por esfuerzo repetitivo</a>&nbsp;(RSI, en sus siglas inglesas). Este t&eacute;rmino se usa para describir el dolor que aparece en los m&uacute;sculos, nervios y tendones causado por el movimiento repetitivo y el uso excesivo en zonas como&nbsp;<strong>antebrazos y codos, mu&ntilde;ecas y manos y cuello</strong>&nbsp;y hombros. En la mayor&iacute;a de los casos suele aparecer, adem&aacute;s de dolor, hormigueo, entumecimiento, hinchaz&oacute;n o p&eacute;rdida de flexibilidad de la zona afectada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.&nbsp;S&iacute;ndrome del t&uacute;nel carpiano</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un problema com&uacute;n que afecta la funci&oacute;n normal de la mano y est&aacute; provocado por la compresi&oacute;n del nervio mediano en la mu&ntilde;eca. Aparece sobre todo cuando este nervio se inflama al someterlo a movimientos repetitivos, como escribir en un teclado o enviar mensajes de texto. Suele aparecer dolor, sensaci&oacute;n de ardor en los dedos medio e &iacute;ndice o entumecimiento del pulgar y los dedos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Hombro de mouse</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este t&eacute;rmino se ha usado para describir un problema espec&iacute;fico derivado del uso excesivo la computadora. Se calcula que aproximadamente&nbsp;el 75% de los trabajos dependen ya de una computadora. Esto contribuye en buena manera a que aparezcan molestias en el cuello y los hombros en personas que pasan muchas horas frente a ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El dolor se describe en la mayor&iacute;a de los casos como una especie de ardor que se presenta en un lado del cuello y que se extiende al hombro. Se asocia con el uso repetido o prolongado del mouse en posici&oacute;n no ergon&oacute;mica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e1f2593-14a7-4405-b9b9-ba16ff670c0b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e1f2593-14a7-4405-b9b9-ba16ff670c0b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e1f2593-14a7-4405-b9b9-ba16ff670c0b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e1f2593-14a7-4405-b9b9-ba16ff670c0b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e1f2593-14a7-4405-b9b9-ba16ff670c0b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e1f2593-14a7-4405-b9b9-ba16ff670c0b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7e1f2593-14a7-4405-b9b9-ba16ff670c0b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>3. Dolor cervical</strong>
    </p><p class="article-text">
        La forma c&oacute;mo usamos los dispositivos m&oacute;viles y las computadoras a menudo no es la adecuada. Una postura incorrecta puede, con el tiempo, provocar problemas musculoesquel&eacute;ticos, sobre todo porque solemos adoptar una postura hacia abajo y adelante, lo que significa que estamos encorvados hacia adelante y mirando hacia abajo. Esto ejerce una presi&oacute;n innecesaria sobre el cuello y la columna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Lesiones en pulgares</strong>
    </p><p class="article-text">
        El uso excesivo de los dispositivos m&oacute;viles puede provocar lesiones por esfuerzo repetitivo en los dedos y las mu&ntilde;ecas. Seg&uacute;n un estudio hecho por&nbsp;Nielsen, la empresa de an&aacute;lisis de datos, un adolescente puede llegar a enviar un promedio de 3.339 mensajes de texto al mes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro estudio, realizado por&nbsp;Ofcom, advierte que el 77% de los adolescentes de entre 12 y 15 a&ntilde;os pasan unas doce horas a la semana con los videojuegos. Si sumamos estos dos datos, el resultado es mucho trabajo para algo tan peque&ntilde;o como el dedo pulgar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. &lsquo;Wiitis&rsquo; o &lsquo;Nintendinitis&rsquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque los videojuegos en los que el jugador tiene que estar f&iacute;sicamente activo son opciones m&aacute;s saludables que las que pueden hacerse sentado, tambi&eacute;n pueden causar cierto tipo de lesiones. Algunas de estas incluyen problemas en la cabeza o dislocaciones de hombros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2014, el&nbsp;British Medical Journal&nbsp;hizo una recopilaci&oacute;n de 38 art&iacute;culos sobre las enfermedades y traumas que pueden provocar los videojuegos que incluyen la &ldquo;wiitis&rdquo; y la &ldquo;nintendinitis&rdquo;. El juego excesivo con controladores tradicionales se asocia con tendinitis del pulgar, ulceraci&oacute;n palmar, problemas musculoesquel&eacute;ticos y varios traumatismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los expertos reconocen, sin embargo, que la mayor&iacute;a de los problemas descritos son leves y, teniendo en cuenta la cantidad de juegos vendidos, la prevalencia es baja. Para evitar problemas recomiendan tomarse descansos frecuentes, no mover el mando demasiado fuerte y tener cuidado con el lugar donde se juega.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87fd11e-ac0e-486d-9747-9a95cf2eb2af_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87fd11e-ac0e-486d-9747-9a95cf2eb2af_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87fd11e-ac0e-486d-9747-9a95cf2eb2af_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87fd11e-ac0e-486d-9747-9a95cf2eb2af_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87fd11e-ac0e-486d-9747-9a95cf2eb2af_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87fd11e-ac0e-486d-9747-9a95cf2eb2af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f87fd11e-ac0e-486d-9747-9a95cf2eb2af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">C&oacute;mo prevenir estas dolencias digitales</h3><p class="article-text">
        El hecho de que muchas lesiones sean el resultado directo de ciertos trabajos puede hacer que sea dif&iacute;cil evitarlas. En algunos casos, la prevenci&oacute;n es tan simple como:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Tomar descansos frecuentes para estirar</strong>&nbsp;el cuerpo y eliminar la tensi&oacute;n: realizar estiramientos y ejercicios de fortalecimiento son algunas de las medidas que nos ayudar&aacute;n a evitar m&aacute;s lesiones y devolver&aacute;n al cuerpo su funci&oacute;n normal.</li>
                                    <li>Crear&nbsp;<strong>un&nbsp;</strong><strong>espacio de trabajo</strong><strong>&nbsp;ergon&oacute;mico</strong>: tener la computadora al nivel de los ojos que el cuello permanezca en una posici&oacute;n neutral y asegurarnos de que la silla est&aacute; a la altura correcta para no encorvarnos sobre el escritorio. Mantener una postura adecuada mientras usamos los dispositivos nos ayudar&aacute;n a reducir molestias. Adem&aacute;s, invertir en una silla, un teclado y un mouse ergon&oacute;micos nos ayudar&aacute; a la larga.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cinco-dolencias-frecuentes-moviles-ordenadores_1_9161642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Jul 2022 14:24:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2ed10a1e-e4c9-4ccc-bb37-cedfa49c496b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="52329" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2ed10a1e-e4c9-4ccc-bb37-cedfa49c496b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="52329" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las cinco dolencias más frecuentes por el uso de celulares y computadoras]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2ed10a1e-e4c9-4ccc-bb37-cedfa49c496b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[dolencias físicas,Celular,computadora,lesiones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo mirar el celular adecuadamente para evitar las lesiones de espalda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/mirar-adecuadamente-evitar-lesiones-espalda_1_9137026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d7fd4d3-21be-4bde-90b4-e823f5e100ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una mala postura a la hora de mirar la pantalla del smartphone nos predispone a sufrir numerosos trastornos en la columna.</p></div><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os <a href="https://www.washingtonpost.com/news/morning-mix/wp/2014/11/20/text-neck-is-becoming-an-epidemic-and-could-wreck-your-spine/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estuvo de moda el llamado &ldquo;s&iacute;ndrome del cuello de texto&rdquo;</a>, que <strong>describ&iacute;a una serie de patolog&iacute;as asociadas a la mala postura al mirar el celular </strong>en la calle. El t&eacute;rmino, <a href="https://edition.cnn.com/2012/09/20/health/mobile-society-neck-pain/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que fue acu&ntilde;ado por un Quiropr&aacute;ctico estadounidense</a>, hac&iacute;a referencia al sobrepeso que soportan los m&uacute;sculos que sostienen el cuello, especialmente los trapecios y los esternocleidomastoideos, al forzar la postura cuando miramos el tel&eacute;fono.
    </p><h3 class="article-text">El celular puede llegar a pesar 27 kilos (en tu&nbsp;nuca)</h3><p class="article-text">
        El motivo es que la tensi&oacute;n que la cabeza -que en posici&oacute;n de columna recta pesa unos cinco kilos- ejerce sobre los m&uacute;sculos del cuello <strong>crece exponencialmente con la inclinaci&oacute;n de la nuca hacia adelante</strong>, tensi&oacute;n que estos m&uacute;sculos tienen que soportar a veces durante largos periodos o de modo muy recurrente a lo largo del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, <a href="https://www.aepsal.com/wp-content/uploads/2014/11/EstudioColumnaSmartphone.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio del cirujano de la columna estadounidense Kenneth K. Hansraj</a> atribuye <strong>los siguientes aumentos por grado de inclinaci&oacute;n del cuello</strong> para mirar la pantalla de nuestro smartphone:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En un &aacute;ngulo de 0&ordm; la tensi&oacute;n es nula o equivalente a mantener la cabeza en su sitio: 5 kg</li>
                                    <li>En un &aacute;ngulo de 15&ordm; la tensi&oacute;n puede alcanzar los 12 kg</li>
                                    <li>En un &aacute;ngulo de 30&ordm; es de 18 kg</li>
                                    <li>En un &aacute;ngulo de 45&ordm; es 22 kg</li>
                                    <li>En un &aacute;ngulo de 60&ordm; es de 27 kg</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b59c0626-db7f-41bd-b856-fb8087c231d2_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b59c0626-db7f-41bd-b856-fb8087c231d2_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b59c0626-db7f-41bd-b856-fb8087c231d2_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b59c0626-db7f-41bd-b856-fb8087c231d2_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b59c0626-db7f-41bd-b856-fb8087c231d2_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b59c0626-db7f-41bd-b856-fb8087c231d2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b59c0626-db7f-41bd-b856-fb8087c231d2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Por lo tanto, seg&uacute;n las medidas del doctor Hansraj, en el mejor de los casos soportamos nuestra propia cabeza y en el peor -un &aacute;ngulo de 60&ordm;-, el equivalente al peso de<strong> un ni&ntilde;o de unos ocho a&ntilde;os colgado de nuestro cuello</strong> durante todo el rato que miremos el celular en esta posici&oacute;n. 
    </p><h3 class="article-text">Aparici&oacute;n de lesiones cr&oacute;nicas a edades tempranas</h3><p class="article-text">
        Aunque nuestra musculatura en principio est&aacute; preparada para soportar bastante peso a nivel de la nuca, <strong>la tensi&oacute;n&nbsp;constante y repetitiva puede dar lugar a sobrecargas</strong> que se cronifiquen y debiliten el m&uacute;sculo, dejando el trabajo de tensi&oacute;n sobre las articulaciones de las v&eacute;rtebras cervicales, algunas de las cuales, adem&aacute;s, se ven comprimidas. El resultado son futuras artrosis en estas zonas, con dolores cr&oacute;nicos que incluso pueden llegarnos siendo j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Estas patolog&iacute;as debidas a una mala ergonom&iacute;a cada vez aparecen <strong>m&aacute;s, casos de personas con dolores recurrentes en esta zona por contracturas</strong>&nbsp;que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana ser&aacute;n artrosis y cifosis. Si con la edad ya nos cuesta mantener la cabeza erguida y nos sale joroba, el celular podr&iacute;a acentuarlo mucho m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Los especialistas&nbsp;extienden el trastorno a todo tipo de dispositivos de lectura, pues considera que debe entenderse como un problema postural general de los que trabajan con computadoras y libros: <strong>no solo la nuca sufre, tambi&eacute;n la espalda en general,</strong> y muchos problemas de lumbares pueden acelerar su aparici&oacute;n porque cuando los m&uacute;sculos del cuello se cansan, torcemos entonces la cintura para mantener la inclinaci&oacute;n, con lo que la tensi&oacute;n pasa a los m&uacute;sculos lumbares, que tambi&eacute;n se cansan y ceden el peso a las v&eacute;rtebras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/40ab9299-c15f-42ff-8cb8-fa6e8fa89989_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/40ab9299-c15f-42ff-8cb8-fa6e8fa89989_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/40ab9299-c15f-42ff-8cb8-fa6e8fa89989_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/40ab9299-c15f-42ff-8cb8-fa6e8fa89989_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/40ab9299-c15f-42ff-8cb8-fa6e8fa89989_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/40ab9299-c15f-42ff-8cb8-fa6e8fa89989_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/40ab9299-c15f-42ff-8cb8-fa6e8fa89989_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">Cu&aacute;l es la postura adecuada</h3><p class="article-text">
        Los especialistas coinciden en que una postura correcta en la que el celular no tiene por qu&eacute; lesionarnos es tan simple como <strong>alzar el brazo con el celular hasta la altura de los ojos</strong> en lugar de inclinar la nuca, de hecho muchas veces empezamos a mirar la pantalla en esta posici&oacute;n, porque es la m&aacute;s natural y c&oacute;moda&hellip; hasta que se nos cansa el hombro y se nos viene abajo&nbsp;brazo, el celular y la nuca. En consecuencia, recomiendan<strong> hacer ejercicios con mancuernas para fortalecer los hombros</strong>, de modo que aguanten el peso del brazo. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s <strong>recomiendan deportes como la nataci&oacute;n para mantener la espalda tonificada</strong>, dado que tambi&eacute;n favorece los m&uacute;sculos del cuello y les permite aguantar m&aacute;s la inclinaci&oacute;n que se produce, aunque sea en poca medida. Si en el futuro vemos por la calle mucha gente con el brazo levantado en lugar de la cabeza inclinada es que habremos tomado conciencia del problema.
    </p><p class="article-text">
        <em>J.S.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/mirar-adecuadamente-evitar-lesiones-espalda_1_9137026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Jul 2022 14:51:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1d7fd4d3-21be-4bde-90b4-e823f5e100ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="483185" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1d7fd4d3-21be-4bde-90b4-e823f5e100ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="483185" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo mirar el celular adecuadamente para evitar las lesiones de espalda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1d7fd4d3-21be-4bde-90b4-e823f5e100ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Celulares,postura,espalda,lesiones]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
