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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Planificación urbana]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/planificacion-urbana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Planificación urbana]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Microcentro, un ritual en extinción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/microcentro-ritual-extincion_129_10905570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60cbdfba-e597-430c-a0ad-6e1404d5be13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Microcentro, un ritual en extinción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las calles céntricas van perdiendo su cultura de tránsito y reunión para limitarse a mero destino laboral, ya reducido tras la pandemia. Un registro de esa trama en crisis, que aún conserva algunas perlas.
</p></div><p class="article-text">
        Suena &ldquo;Hace 20 a&ntilde;os&rdquo; de Piazzolla y Mor&aacute;n cumple el ritual de todo animal de Microcentro: se pone el traje que pas&oacute; la noche prolijo sobre la silla, viaja en subte con mirada ausente y ni una palabra a nadie, toma un caf&eacute; apurado en la barra de un bar, deja la medialuna sin tocar, paga y levanta un dedo para anunciar que se va, camina a su puesto de trabajo entre c&uacute;pulas francesas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Film&eacute; un Microcentro que ya no existe&rdquo;</strong>, dijo el cineasta que dirigi&oacute; estas escenas, tras una funci&oacute;n en el MALBA hace semanas.<strong> </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/conexiones/delincuentes-ensayo-libertad_129_10675957.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mor&aacute;n es el protagonista de &ldquo;Los delincuentes&rdquo;, de Rodrigo Moreno</a>. Me siento a tomar un caf&eacute; en el mismo bar de la pel&iacute;cula y compruebo en parte sus dichos: la barra no est&aacute; habilitada para sentarse, falta el diario desde los inicios de la pandemia, por momentos hay m&aacute;s mozos que clientes.
    </p><p class="article-text">
        Algo se perdi&oacute; en el medio, m&aacute;s all&aacute; de la obvia distancia entre realidad y ficci&oacute;n. No es casual que el director haya elegido el tango &ldquo;Hace 20 a&ntilde;os&rdquo; para iniciar su relato. Aunque las escenas hayan sido filmadas postpandemia, reflejan una cultura anterior, desconocida para los reci&eacute;n llegados a este ecosistema, extra&ntilde;ada por quienes ya no se cruzan con sus compa&ntilde;eros virtud del esquema h&iacute;brido o el home-office, encarnada a&uacute;n por quienes pueden darse el lujo de pagar un caf&eacute; en un bar y, sobre todo, de sentarse un minuto a saborearlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy ese desayuno tan t&iacute;pico de Microcentro es casi contracultura. <strong>Un acto de consumo sin intenciones ulteriores, que no se presume en redes, que simplemente se disfruta, que suspende el tiempo por un rato, que &ldquo;no sirve&rdquo; para nada m&aacute;s que lo que es, &iquest;realmente existe?</strong> La l&oacute;gica productivista de estos tiempos lo negar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre del otro lado del mostrador, en la masita o el vaso de soda junto al pocillo: hospitalidad pura, un extra que no se traduce inmediatamente en ganancia. Todo suma a la parad&oacute;jica intimidad de un ritual en un lugar p&uacute;blico, donde simplemente somos &ldquo;maestro&rdquo;, &ldquo;jefe&rdquo;, &ldquo;pibe&rdquo; o &ldquo;piba&rdquo;. Una cuenta inservible seg&uacute;n la actual lente utilitarista.
    </p><p class="article-text">
        Son los signos de la socialidad de Microcentro, <strong>una trama de relaciones basada en el trato con extra&ntilde;os, la peor pesadilla de las nuevas generaciones. </strong>Esos extra&ntilde;os que despu&eacute;s ser&aacute;n c&oacute;mplices o compinches: oficinistas (abogados, contadores, bancarios, lobbistas), parroquianos, kiosqueros, cajeros, barrenderos, artistas, cafeteros ambulantes, mozos, mozos que llevan caf&eacute; a otros negocios, porteros, cartoneros, vecinos, encargados, garajistas, lustradores de zapatos, arbolitos, silleteros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa socialidad, que vemos pasar en pel&iacute;culas como &ldquo;Los delincuentes&rdquo; o la reestrenada &ldquo;Nueve reinas&rdquo;, es la que ahora est&aacute; en crisis. De casa al trabajo y del trabajo a casa es m&aacute;s real que nunca para quienes volvieron a la presencialidad en Microcentro. <strong>Limitadas cada vez m&aacute;s a mera zona laboral, las calles c&eacute;ntricas dejan de ser territorio realmente vivido por sus trabajadores, contemplado, recorrido, cargado de la afectividad del contacto casual.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes la gente se encontraba. Hoy lo que hay es desencuentro. Los que laburan ac&aacute; no vienen todos los d&iacute;as o no salen al mismo horario&rdquo;, explica Bernardo Speroni, contador con oficina en San Mart&iacute;n y Paraguay.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mudanza de oficinas al norte porte&ntilde;o no ayuda. Tampoco el estado actual del entorno c&eacute;ntrico. Basura en cunetas y canteros, malos olores y en general menor limpieza, una tarea del Estado en la que el personal de edificios suele colaborar, pero se complica con oficinas y locales a&uacute;n vac&iacute;os.<strong> Pese a ciertos esfuerzos del Gobierno porte&ntilde;o para que m&aacute;s gente se mude a este centro, lo que se multiplic&oacute; por cuatro fue la cantidad de personas que viven ac&aacute; pero en la calle</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se limitaron a ofrecer beneficios impositivos y cr&eacute;ditos para quienes invirtieran ac&aacute;, pero los resultados hasta el momento fueron bastante escuetos. Apenas un pu&ntilde;ado de edificios&nbsp; se reconvirtieron en viviendas&rdquo;, analiza el periodista <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/federico-poore/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federico Poore</a>, cuya tesis de Maestr&iacute;a en Econom&iacute;a Urbana se centr&oacute; en el teletrabajo en territorio porte&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su garaje en Corrientes y Maip&uacute;, Rafael Masid lo resume: &ldquo;Reconvertir muchas veces es m&aacute;s caro que hacer desde cero. Quiz&aacute;s sea un proyecto que lleve 20 a&ntilde;os. Pero, &iquest;qu&eacute; due&ntilde;o aguanta 20 a&ntilde;os? <strong>&iquest;Qu&eacute; barrio aguanta 20 a&ntilde;os de soledad?&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se hace de noche y sigo por Florida, la calle c&eacute;ntrica que mejor soport&oacute; la pandemia. Entre Avenida de Mayo y Corrientes s&oacute;lo hay algunos haciendo turismo y otros tratando de dormir sobre las baldosas. Cruzo la avenida y llego hasta Lavalle. &ldquo;&iquest;Tiene un minuto para hablar de dios padre?&rdquo;, me pregunta una mujer de pollera casi tan larga como el pelo, la pr&eacute;dica escurrida en el hueco temporal que le dejaron artistas, arbolitos y pregoneros de men&uacute; a bajo precio.
    </p><p class="article-text">
        Quienes llegamos a la gran ciudad desde una provincia sufrimos por la urbe las mismas etapas del amor: enamoramiento, decepci&oacute;n, aceptaci&oacute;n. Me pas&oacute; tambi&eacute;n con Microcentro.<strong> </strong>Me conquist&oacute; como turista, me desencant&oacute; cuando me instal&eacute; ac&aacute;, lo acept&eacute; cuando me mud&eacute; a otro barrio. Ca&iacute; en un segundo idilio a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando uno de sus habitantes fue mi novio y me hizo volver a frecuentar sus calles de noche, superar el miedo al vac&iacute;o, sentir que a esas horas sus texturas y voluptuosidades estaban s&oacute;lo para m&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Extra&ntilde;o esa fascinaci&oacute;n. <strong>Hoy el Microcentro vive la fase descendente de sus tantos ciclos, aunque su belleza siga. En una ciudad desfigurada por la piqueta, las calles c&eacute;ntricas a&uacute;n custodian su arquitectura m&aacute;s admirada. </strong>Olvidamos seguido lo bello que es. Nadie va a gusto al centro. El mismo Mor&aacute;n quiere huir del trabajo que lo ancla ac&aacute;. Los que no lo vemos seguido lo valoramos. Miramos para arriba en lugar de hacia adelante.
    </p><p class="article-text">
        Traje blanco y mo&ntilde;o negro, bandeja con vaso de cerveza, equilibrio para subirla por la escalera curva reci&eacute;n pulida: una postal de otro tiempo que a&uacute;n encarnan los mozos del Florida Garden. Pero del resto queda poco. En Caf&eacute; Paul&iacute;n van m&aacute;s turistas que oficinistas. Los Panchitos del Sol tiene menos clientela que la merecida. Y el otro basti&oacute;n c&eacute;ntrico, Le Caravelle, orient&oacute; la barra de su nuevo local para mirar hacia afuera, a la vereda. No es para habitu&eacute;s, sino para turistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>KN/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/microcentro-ritual-extincion_129_10905570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Feb 2024 10:10:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Escala humana,Planificación urbana,Ciudad de Buenos Aires]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Impuesto PAIS y barrios populares: no destruyamos lo poco que construimos entre todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/impuesto-pais-barrios-populares-no-destruyamos-construimos_129_10901754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66582735-32a9-4ff6-80fc-d4430bd4424b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Impuesto PAIS y barrios populares: no destruyamos lo poco que construimos entre todos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre hoy y mañana se va a discutir si se le quita o no el financiamiento a la urbanización de los barrios populares. Una política que funciona bien y que logró unir a todas las fuerzas políticas en el Congreso y a todas las organizaciones de la sociedad civil en los territorios. </p></div><p class="article-text">
        En tiempos de todos contra todos, a&uacute;n subsiste una pol&iacute;tica p&uacute;blica que logr&oacute; trascender la grieta y mejorar la vida a cientos de miles de personas que viven en los barrios m&aacute;s pobres de nuestro pa&iacute;s. En tiempos donde nadie escucha a nadie, vale la pena tomarse unos minutos para descubrir esta experiencia, insuficiente pero necesaria, que en pocas horas puede ser objeto de la pulsi&oacute;n destructiva que se dispersa en la sociedad y la pol&iacute;tica. Lo que pido es que cuidemos una obra bien hecha de la que todos fuimos parte y que funciona desde la C&oacute;rdoba de Llaryora a la Formosa de Insfr&aacute;n: <strong>la pol&iacute;tica pol&iacute;tica nacional de integraci&oacute;n sociourbana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Contraintuitivamente, la mayor pol&iacute;tica p&uacute;blica de regularizaci&oacute;n y mejoramiento de barrios populares comenz&oacute; durante el macrismo. Fue jalonada por los reclamos hist&oacute;ricos de los vecinos y vecinas m&aacute;s postergados y negociada de buena fe entre personas de pensamiento pol&iacute;tico diametralmente opuesto. Los interlocutores por parte del gobierno eran Rodriguez Sim&oacute;n, Quintana, Stanley y Torello, con la supervisi&oacute;n del propio Marcos Pe&ntilde;a y supongo que tambi&eacute;n de Mauricio Macri.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta negociaci&oacute;n &mdash;de la que estamos orgullosos&mdash; nos vali&oacute; agrias acusaciones de los que no entienden que la democracia constitucional implica, precisamente, salir de la mentalidad b&eacute;lica amigo-enemigo y construir acuerdos por el bien com&uacute;n, tan distintos a los pactos de poder que muchos cr&iacute;ticos realizan a la sombra del secretismo palaciego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer paso fue en el <strong>2017, con la creaci&oacute;n del ReNaBaP por un decreto presidencial. </strong>Un registro que, incorporando tecnolog&iacute;a de punta, realizaron t&eacute;cnicos y relevadores en todo el territorio nacional. Fueron <strong>m&aacute;s de trece mil personas que detectaron, georeferenciaron y relevaron manzana por manzana, casa por casa, m&aacute;s de 4000 barrios populares. </strong>Este ej&eacute;rcito de voluntarios de movimientos sociales, la ONG TECHO de mucho prestigio en el sector empresario y C&aacute;ritas Argentina construy&oacute; la cartograf&iacute;a de un espacio invisibilizado por el rojo-peligro.&nbsp;
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                Relevamiento de Viviendas, barrio Lezica, Luján, PBA.                            </span>
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        <strong>Se consolid&oacute; en el 2018 con la Ley de Integraci&oacute;n Socio Urbana</strong>, presentada por Carri&oacute;, Massot y Negri, que cuando parec&iacute;a naufragar por dudas del Gobierno Nacional en torno a la expropiaci&oacute;n de los lotes donde se asientan los barrios &mdash;expropiaci&oacute;n que finalmente se realiz&oacute; en los marcos constitucionales sin una s&oacute;la reclamaci&oacute;n sobre la sacrosanta propiedad&mdash;, obtuvimos el apoyo indispensable de Cristina Fernandez de Kirchner que la defendi&oacute; frente a los propios que no comprend&iacute;an la trascendencia de la norma. Luego, fue votada por unanimidad en ambas c&aacute;maras y tuvo a Silvia Lospennato y Fabio Quetglas en Diputados y en el Senado a Miguel &Aacute;ngel Pichetto como impulsores del acuerdo pluripartidario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os se pudo establecer un piso de acuerdos pol&iacute;ticos, que se acompa&ntilde;&oacute; con un trabajo t&eacute;cnico ejemplar. Lograron algo tan b&aacute;sico y necesario para el Estado como es delimitar un problema complejo y planificar su resoluci&oacute;n a corto, mediano y largo plazo.<strong> Por primera vez el Estado Nacional pudo identificar todas las villas y asentamientos del pa&iacute;s, la cantidad de familias</strong>, suspender all&iacute; los desalojos, garantizar seguridad jur&iacute;dica para habitantes y due&ntilde;os de las tierras, saber qu&eacute; servicios faltaban y cu&aacute;nto costaba realizar las obras b&aacute;sicas necesarias para garantizar lo m&iacute;nimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tiempos ego&iacute;stas y mezquinos, un objetivo com&uacute;n logr&oacute; unir a todas las fuerzas pol&iacute;ticas en el Congreso y a todas las organizaciones de la sociedad civil en los territorios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es cierto que durante el gobierno macrista no se pudo poner ni un foquito de luz, porque faltaba el presupuesto. Se hab&iacute;a avanzado en objetivos nobles, trazados por las propias Naciones Unidas, como la seguridad en la tenencia y el reconocimiento de la vivienda familiar, pero las obras de integraci&oacute;n verdadera faltaban porque no se destinaba el presupuesto suficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez &mdash;por impulso del propio Fern&aacute;ndez, Santiago Cafiero y Mart&iacute;n Guzm&aacute;n&mdash; <strong>se destin&oacute; el 9% del impuesto PAIS</strong>, y luego &mdash;por impulso de M&aacute;ximo Kirchner&mdash; el <strong>15% del Aporte de las Grandes Fortunas al Fondo de Integraci&oacute;n Socio Urbana (FISU).&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Toda la normativa creada alrededor del FISU impide que ese dinero se pueda usar para otra cosa que no sea el mejoramiento de los barrios populares y la creaci&oacute;n de lotes con servicios para familias socialmente vulnerables. Cualquier gobierno provincial o municipal, del color pol&iacute;tico que sea, puede hacer uso de esos fondos, siempre y cuando se trate de proyectos de integraci&oacute;n socio urbana o nuevos loteos para familias sin vivienda propia, priorizando a las que est&aacute;n en situaci&oacute;n de hacinamiento extremo. Esta fue la pr&aacute;ctica de la SISU &mdash;con la villera y catequista Fernanda Mi&ntilde;o a la cabeza&mdash; durante el per&iacute;odo 2019-2023. Hubo obras en distritos azules, amarillos, provincialistas, del color que fueran, en las 23 provincias + CABA , y en 241 municipios.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Baño y cocina con energía solar construido en la Localidad de Puerto Esperanza de la Provincia de Misiones.                            </span>
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        Hubo una cantidad impresionante de obras, por ejemplo, en la C&oacute;rdoba de Mart&iacute;n Llaryora. Porque en C&oacute;rdoba hay 37.000 familias viviendo en barrios populares, el 59% de los barrios cuenta con conexi&oacute;n irregular a las redes de servicios. A partir de la inversi&oacute;n con el impuesto PAIS, se logr&oacute; alcanzar al 10% de estos hogares, con la creaci&oacute;n de miles de lotes con servicios, mejoramiento de viviendas y la ejecuci&oacute;n de obras integrales&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de C&oacute;rdoba se replic&oacute;, en mayor o menor medida y con mayor o menor eficiencia, por parte de los gobiernos provinciales y locales, en todos los distritos y provincias: desde la Ciudad de Buenos Aires, gobernada por Horacio Rodriguez Larreta, hasta la Salta de Gustavo S&aacute;enz, desde la Quilmes de Mayra Mendoza hasta el San Isidro de Gustavo Posse, hoy gobernado por Ram&oacute;n Lan&uacute;s, tambi&eacute;n impulsor de la ley en 2018.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto los gobiernos provinciales como locales, tanto los movimientos sociales como las organizaciones eclesiales pod&iacute;an presentar sus proyectos que eran perfeccionados t&eacute;cnicamente en la SISU y elevados al Directorio del Fondo de Integraci&oacute;n Socio Urbana para su aprobaci&oacute;n. No hubo una sola denuncia de corrupci&oacute;n o discrecionalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, el programa Mi Pieza &mdash;que resolvi&oacute; la situaci&oacute;n de hacinamiento cr&iacute;tico de viviendas muy precarias de los barrios populares para trescientos mil hogares&mdash; abord&oacute; el problema de la discrecionalidad que genera escasez de recursos en relaci&oacute;n a la demanda de personas en id&eacute;ntica situaci&oacute;n mediante el &uacute;nico mecanismo justo que invent&oacute; la humanidad ya en la antigua Atenas: el sorteo p&uacute;blico y transparente.
    </p><p class="article-text">
        Con el programa ARCAS y Lotear &mdash;que deber&iacute;a masificarse hasta cubrir la demanda del mill&oacute;n de lotes de familias inscriptas en el Registro &Uacute;nico de Solicitantes&mdash; se logr&oacute; la creaci&oacute;n de suelo urbano legal y con servicios para decenas de miles de familias que, de otro modo, posiblemente hubieran terminado en asentamientos precarios o estafados por loteadores como los de Gonz&aacute;lez Cat&aacute;n, arriesgando su vida y la de sus hijos, poni&eacute;ndose sin desearlo en situaci&oacute;n de ilegalidad por la imposibilidad de encontrar una v&iacute;a legal de resoluci&oacute;n de &eacute;sta necesidad b&aacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de la integralidad de este trabajo lo podemos encontrar en Mar del Plata d&oacute;nde se realizaron 48 obras, algunas de gran envergadura, en un municipio gobernado por Montenegro, un alto dirigente del PRO que no tiene particular simpat&iacute;a con los movimientos. Es lindo el ejemplo porque a pesar de los conflictos entre las organizaciones y la intendencia &mdash;algunos incluso escalaron nacionalmente&mdash; se pudo trabajar normalmente en relaci&oacute;n a las obras concretas. Cerca del 90% de los barrios de Mar del Plata cuenta con una obra financiada por el FISU, ya sea a trav&eacute;s de un proyecto de integraci&oacute;n socio urbana ejecutado por la Provincia, el Municipio o alguna de las 18 entidades de la sociedad civil presentes en el territorio o a trav&eacute;s del programa Mi Pieza. La Ciudad tambi&eacute;n es conocida por el alto d&eacute;ficit habitacional que impacta de lleno en las din&aacute;micas de la Ciudad, para revertirlo desde el FISU se financiaron seis proyectos de lotes con servicios que generaron 600 lotes con servicios, brindando acceso a la tierra a m&aacute;s de 2.400 personas.
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                Playón deportivo, SUM, lotes con servicios y viviendas en Fortunato de la Plaza, General Pueyrredón, Buenos Aires.                            </span>
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        En los 3 a&ntilde;os que el Fondo tuvo presupuesto disponible se hicieron 180.000 conexiones domiciliarias a los servicios b&aacute;sicos (agua, cloacas, electricidad y gas), 2.000 kil&oacute;metros de redes, 300.000 mejoramientos de viviendas, polideportivos, luminarias, mobiliario urbano y m&aacute;s de 24.000 nuevos lotes con servicios. Se generaron 188.829 puestos de trabajo adecuadamente remunerados, gran parte en manos de los mismos vecinos y vecinas de los barrios. Todo ello fue merecedor de premios internacionales y est&aacute; descrito con claridad en los informes de gesti&oacute;n y cat&aacute;logo de obras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre hoy y ma&ntilde;ana se va a discutir si se le quita o no el financiamiento a esta pol&iacute;tica, la continuidad de las obras en ejecuci&oacute;n, la realizaci&oacute;n de obras nuevas.</strong> Hay personas de todos los partidos y bloques que quieren defenderla. Lo hablamos con Negri, Lousteau y Massot, lo hablamos con Mart&iacute;n Llaryora que lidera el <em>scrum</em> de gobernadores que piden la coparticipaci&oacute;n de parte del impuesto PAIS y, desde luego, tambi&eacute;n con el bloque de Uni&oacute;n por la Patria y el Frente de Izquierda. Todos acuerdan la importancia de dejar el 9% al Fondo de Integraci&oacute;n Socio Urbana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, en el proyecto original, su autor (Sturzenegger tal vez) proyecta su desprecio a los pobres eliminando el porcentaje del impuesto PAIS que tiene asignaci&oacute;n espec&iacute;fica para la urbanizaci&oacute;n de los barrios.<strong> El financiamiento del FISU, dice la Ley &Oacute;mnibus en su redacci&oacute;n original, ser&aacute; exclusivamente a partir de las multas a las protestas sociales. &iquest;No es una c&iacute;nica burla clasista? </strong>Afortunadamente, otros interlocutores dicen que van a defender el presupuesto para las obras de integraci&oacute;n urbana, algunos en off y otros lo plantearon en sus disidencias al dictamen de mayor&iacute;a (UCR y Coalici&oacute;n C&iacute;vica).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que si no hay acuerdo con los gobernadores por la coparticipaci&oacute;n, el art&iacute;culo del impuesto PAIS debe modificarse para que al menos el 9% siga vigente. Si hay acuerdo con los gobernadores, que no se haga a costa de dejar a los barrios populares sin financiamiento. Dejarlo como en su redacci&oacute;n original o eliminarlo para incrementar la coparticipaci&oacute;n son dos formas de traicionar a los humildes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay un dato curioso que se&ntilde;al&oacute; Sebasti&aacute;n Welisiejko, economista y empresario, secretario de integraci&oacute;n urbana bajo el gobierno de Macri. Welisiejko decidi&oacute; construir en la Quinta de Olivos una vivienda social sustentable prototipo con la t&eacute;cnica de mi querido hermano el padre Mariano Oberlin. La idea &mdash;m&aacute;s que buena&mdash; era que todos los funcionarios vean lo que se pod&iacute;a hacer para mejorar la situaci&oacute;n habitacional de millones de argentinos. Una t&eacute;cnica local desarrollada en conjunto por cooperativas, empresas e iglesias. &iquest;Qu&eacute; funci&oacute;n cumple ahora? Es la casa de los perros de Milei. No acuso a nadie, es una triste met&aacute;fora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este acto simb&oacute;lico nos muestra lo que va a pasar en la Argentina si no defendemos las cosas que hicimos bien, sean de la gesti&oacute;n que sean: los perros de Milei &mdash;o de Alberto&mdash; van a vivir y comer mejor que el 65% de los ni&ntilde;os de este pa&iacute;s. Y no es una met&aacute;fora, ya est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        <em>JG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Grabois]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/impuesto-pais-barrios-populares-no-destruyamos-construimos_129_10901754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Feb 2024 21:26:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Impuesto PAIS y barrios populares: no destruyamos lo poco que construimos entre todos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Planificación urbana,Barrios populares,Registro Nacional de Barrios Populares,Hábitat]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo evitar el crecimiento desordenado de las ciudades argentinas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/evitar-crecimiento-desordenado-ciudades-argentinas_1_9138352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/009d662d-141f-4582-bdf2-254c0110c709_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo evitar el crecimiento desordenado de las ciudades argentinas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En medio de recurrentes crisis financieras y crecientes cuestionamientos al papel del Estado, muchas ciudades han abandonado su rol de ordenador urbano. Sin una ley nacional de uso del suelo y con pocas normas provinciales, el territorio aparece como escenario pasivo de inversiones privadas, lo que aumenta las desigualdades sociales y espaciales.</p></div><p class="article-text">
        Saturaci&oacute;n residencial, p&eacute;rdida de zonas para cultivo y expansi&oacute;n de lotes en barrios sin servicios: a principios de siglo, los problemas del Gran San Juan se parec&iacute;an al de muchas otras &aacute;reas urbanas en Argentina, que tras un per&iacute;odo de crecimiento descontrolado generaron graves problemas ambientales y sociales.
    </p><p class="article-text">
        Alguno podr&iacute;a argumentar que las ciudades siempre crecieron as&iacute;, org&aacute;nicamente. Que este tipo de problemas son dolores de parto que acompa&ntilde;an la expansi&oacute;n econ&oacute;mica de ciertas regiones, y que el Estado no debe jugar otro papel que el de facilitador de reglas de juego para los actores privados.
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            <span class="title">
                La ausencia de leyes de desarrollo territorial permite el crecimiento descontrolado e ineficiente de las ciudades argentinas.                            </span>
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        &ldquo;El tema con el crecimiento desordenado de ciudades como &eacute;stas es que se &lsquo;comen&rsquo; el territorio f&eacute;rtil&rdquo;, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> el arquitecto Jos&eacute; Luis Basualdo, asesor de la Subsecretar&iacute;a de Planificaci&oacute;n Territorial de San Juan. &ldquo;Cuando una hect&aacute;rea de tierra destinada a frutales o vides se transforma en un barrio cerrado, tenemos no solo un problema de sustentabilidad sino tambi&eacute;n un problema &eacute;tico.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Frente a este fen&oacute;meno, los municipios afectados junto a los gobiernos provincial y nacional, decidieron <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/plan_de_ordenamiento_territorial_del_area_metropolitana_de_san_juan_documento_final_abril_de_2013_.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprobar</a> un Plan de Ordenamiento Territorial, un instrumento t&eacute;cnico y normativo que orienta las formas de ocupaci&oacute;n del territorio. El del &aacute;rea Metropolitana de San Juan vio la luz en 2013 y busc&oacute; acercar la ciudad a los departamentos de alrededor, desalentar la habilitaci&oacute;n de clubes de campo, congelar la expansi&oacute;n de &aacute;reas vulnerables y movilizar terrenos vacantes al interior de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los objetivos fue cambiar los patrones de movilidad y avanzar hacia un &aacute;rea metropolitana m&aacute;s equilibrada, con centralidades de primer, segundo y tercer grado&rdquo;, ilustr&oacute; Basualdo. &ldquo;La idea es que si me tengo que comprar zapatillas que el centro no sea el &uacute;nico lugar al que puedo ir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de plan tambi&eacute;n intentan adaptar las actividades a las capacidades del medio f&iacute;sico, optimizar las interacciones econ&oacute;micas en el territorio y dise&ntilde;ar un modelo con actividades compatibles y complementarias. Parecen temas abstractos en papel, pero pueden llevar a resultados muy concretos.
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            <span class="title">
                Plan de Ordenamiento Territorial de San Juan                            </span>
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        <strong>El plan de ordenamiento territorial del &aacute;rea metropolitana de San Juan reconoce que &ldquo;muchos de los problemas de la metr&oacute;poli son por la ausencia de planificaci&oacute;n&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No todos los gobiernos argentinos aprobaron estas normas. A nivel provincial, solo Mendoza, Jujuy, La Rioja y la provincia de Buenos Aires (y CABA, si tenemos en cuenta su Plan Urbano Ambiental) tienen leyes de ordenamiento territorial. Mientras tanto, pocas ciudades -entre las que se encuentran Gualeguaych&uacute;, Mar del Plata y R&iacute;o Grande- desarrollaron bancos de tierras y la Argentina sigue sin tener una ley nacional de uso del suelo. El resultado es una concepci&oacute;n del territorio como escenario pasivo de la inversi&oacute;n privada y una b&uacute;squeda permanente de un &ldquo;efecto derrame&rdquo; del mercado inmobiliario, lo que perpet&uacute;a y profundiza las desigualdades sociales y espaciales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ordenamiento territorial se asienta en el principio jur&iacute;dico de la funci&oacute;n p&uacute;blica del urbanismo, pero Latinoam&eacute;rica es un caso palpable de que esto no siempre sucede en la pr&aacute;ctica&rdquo;, sostuvo Guadalupe Granero, coordinadora del &Aacute;rea Urbana del Centro de Estudios Metropolitanos (CEM).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre leyes e incumplimientos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Ministro de H&aacute;bitat Jorge Ferraresi no tiene en carpeta la presentaci&oacute;n de una norma nacional, pero desde hace un tiempo quiere alentar a los gobiernos locales a que generen sus propias normas de ordenamiento y planificaci&oacute;n. En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, el secretario de Desarrollo Territorial, Luciano Scatolini, dijo que lo que se ofrece desde Naci&oacute;n es un <a href="https://www.argentina.gob.ar/habitat/desarrollo-territorial/programa-planificacion-y-ordenamiento-territorial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa</a> con contenidos m&iacute;nimos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos instrumentos tienen que ver con la generaci&oacute;n de bancos de tierra, con la captaci&oacute;n de plusval&iacute;as, con los consorcios urban&iacute;sticos y con la posibilidad de generar zonas especiales de inter&eacute;s social. Se trata de un cat&aacute;logo grande de principios y normas que permiten pensar ciudades para los pr&oacute;ximos 50 o 100 a&ntilde;os&rdquo;, dijo Scatolini. &ldquo;Creemos que eso tiene una utilidad mucho mayor que trabajar en una ley nacional que solo podr&iacute;a establecer presupuestos m&iacute;nimos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Cynthia Goyt&iacute;a, directora del Centro de Investigaci&oacute;n en Pol&iacute;tica Urbana y Vivienda (CIPUV), tiende a coincidir. &ldquo;Una regulaci&oacute;n nacional de uso del suelo es importante para proveer un marco base, pero hay que tener presente que el ordenamiento urbano es una potestad de los gobiernos subnacionales&rdquo;, sostuvo. &ldquo;Por lo tanto, una normativa nacional solo podr&iacute;a proveer un marco de referencia.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Goyt&iacute;a tambi&eacute;n apunt&oacute; a la excesiva dispersi&oacute;n de normas &ndash;leyes, decretos y ordenanzas&ndash; en diferentes provincias y municipios. &ldquo;A veces se escucha decir que nos falta m&aacute;s planificaci&oacute;n, pero creo que en muchos casos lo que est&aacute; faltando es la efectiva implementaci&oacute;n de la normativa existente&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Este parece ser el caso de la provincia de Buenos Aires. Seg&uacute;n una <a href="http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/70495" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> del Centro de Investigaciones Urbanas y Territoriales de la UNLP, Pilar, Tigre y Berazategui son los municipios bonaerenses donde se verifican las mayores transgresiones al ordenamiento territorial. Los dos primeros, adem&aacute;s, concentran un porcentaje importante de los barrios privados de la provincia, que en 2020 estuvieron en el ojo de la tormenta cuando el gobierno de Axel Kicillof denunci&oacute; que m&aacute;s de 200 de ellos se encontraban en situaci&oacute;n irregular. Una situaci&oacute;n parecida se vive en Escobar con el barrio privado Puertos del Lago, que se proyect&oacute; sobre casi cinco kil&oacute;metros de costa del r&iacute;o Luj&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Modelos deseados</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero el dise&ntilde;o de planes estrat&eacute;gicos (generales) y de ordenamiento territorial (m&aacute;s espec&iacute;ficos) ofrecen un marco fundamental para ordenar el crecimiento urbano. &ldquo;Estos instrumentos establecen lineamientos, directrices, modelos deseados de desarrollo e incluso suelen avanzar en carteras de proyectos&rdquo;, dice Luis Baer, ge&oacute;grafo e investigador del Conicet.
    </p><p class="article-text">
        En un famoso <a href="https://www.lincolninst.edu/sites/default/files/pubfiles/duarte-wp14jd1sp-full_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a>, Baer analiz&oacute; la experiencia de Trenque Lauquen, al oeste de la provincia de Buenos Aires, que en 2008 aprob&oacute; un esquema de contribuci&oacute;n por mejoras que extendi&oacute; el tributo a todas aquellas decisiones administrativas que modifican los par&aacute;metros urban&iacute;sticos en beneficio del propietario. En criollo: si el municipio habilita una mayor constructividad, un cambio de usos o nuevos loteos en zonas donde antes no se permit&iacute;a, eso le genera al privado una obligaci&oacute;n para con el gobierno local. Por ejemplo, los propietarios que solicitaron nuevas subdivisiones deben ceder el 12% de los terrenos obtenidos (adem&aacute;s de las cesiones para calles, espacios verdes, escuelas previstas en la ley provincial), lo que a la vez permite al municipio gestionar un crecimiento ordenado de la mancha urbana.
    </p><p class="article-text">
        Para Baer, este tipo de experiencias locales &ldquo;ponen de manifiesto la necesidad de contar con Planes de Ordenamiento Territorial y legislaci&oacute;n espec&iacute;fica (a escala provincial y nacional)&rdquo; que incorporen estos y otros instrumentos para un desarrollo eficiente y equitativo.
    </p><p class="article-text">
        <em>FP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Poore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/evitar-crecimiento-desordenado-ciudades-argentinas_1_9138352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jul 2022 03:50:23 +0000]]></pubDate>
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