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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - higiene bucal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/higiene-bucal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - higiene bucal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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    <item>
      <title><![CDATA["Superalimentos" para la salud oral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/superalimentos-salud-oral_1_9310217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1c19f8d-d45b-4c0c-88d7-54d93e556484_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Superalimentos&quot; para la salud oral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una sonrisa sana y bonita es el sueño de todos; la buena noticia es que buena parte de los ingredientes para conseguirlo están en nuestra despensa.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Somos lo que comemos&rdquo; es una frase que solemos escuchar a menudo y que podemos asociar perfectamente no solo a la salud en general, sino tambi&eacute;n a la oral en particular. Cuando pensamos en los alimentos solemos hacerlo teniendo en cuenta aspectos sobre c&oacute;mo nos afectar&aacute; a nuestra salud cardiovascular, a nuestro peso, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero poco lo hacemos pensando en los efectos que tienen sobre nuestros dientes. Debemos tener en cuenta tambi&eacute;n que tener una buena salud dental no solo pasa por el cepillado de dientes y la visita regular al dentista. La alimentaci&oacute;n puede hacer mucho tambi&eacute;n.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo afecta la alimentaci&oacute;n a los dientes</h3><p class="article-text">
        Una dieta saludable contribuye, en gran medida, a tener dientes y enc&iacute;as m&aacute;s sanos y ayudar a prevenir problemas dentales m&aacute;s graves. Por tanto, es importante que dejemos de usar los dientes para comer y empezar a comer para nuestros dientes. Porque la diferencia entre una sonrisa sana y las visitas frecuentes al dentista tiene mucho que ver con la alimentaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las bacterias en la boca convierten los az&uacute;cares y carbohidratos de los alimentos que consumimos en &aacute;cidos, que son los que atacan la estructura mineral del esmalte de los dientes. En las condiciones ideales, esto provocar&aacute; caries.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; comprobado que fortalecer los dientes y las enc&iacute;as es la mejor manera de prevenir enfermedades bucales como gingivitis, caries, enfermedades periodontales, mal aliento y p&eacute;rdida de dientes.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;les son los mejores alimentos para nuestros dientes?</h3><p class="article-text">
        Algunos de los principales alimentos que se han asociado desde siempre como de los mejores para nuestra salud bucal son el jengibre, la c&uacute;rcuma o el t&eacute;, ricos en gran cantidad de nutrientes.
    </p><p class="article-text">
        Pero, no son los &uacute;nicos. Debemos hacer que nuestra alimentaci&oacute;n sea lo m&aacute;s variada y equilibrada posible, rica en vitaminas y nutrientes que necesitamos no solo para la salud de dientes y enc&iacute;as, sino para el organismo. Es importante incluir en nuestra alimentaci&oacute;n:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Frutas y verduras crudas</strong>: manzanas, pepino o zanahorias contribuyen a la limpieza de la superficie dental. Adem&aacute;s, contienen vitaminas y minerales, tan valorados por sus grandes beneficios. Tambi&eacute;n aportan gran cantidad de <strong>agua y fibra</strong>. Masticar frutas y verduras crudas, sobre todo las m&aacute;s crujientes, estimula la producci&oacute;n de saliva para eliminar los &aacute;cidos.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Vitamina A</strong>: mantiene las mucosas y el flujo salivar y ayuda a las enc&iacute;as a mantenerse sanas. Tambi&eacute;n refuerza el esmalte. Alimentos como carnes, pescados, l&aacute;cteos, huevos, frutas, verduras y legumbres nos aportar&aacute;n la cantidad suficiente.</li>
                                    <li><strong>Vitamina C y K</strong>: es importante para la salud periodontal porque repara los tejidos conectivos claves para prevenir la inflamaci&oacute;n de las enc&iacute;as. Debemos incluir alimentos como pimiento rojo, perejil, repollitos de Bruselas, br&oacute;coli, kiwi, adem&aacute;s de acelgas, lechuga, coliflor, etc.</li>
                                    <li><strong>Vitamina B2</strong>: evita la aparici&oacute;n de llagas en la boca con alimentos como leche, queso, clara de huevo, vegetales verdes, cereales enteros o pescado.</li>
                                    <li><strong>Prote&iacute;nas, calcio y vitamina D</strong>: favorecen la correcta formaci&oacute;n de los dientes de leche. Alimentos como ave, pescado, huevos ayudan a fortalecer los dientes. Otros, como los productos l&aacute;cteos (queso, yogur y reques&oacute;n) tienen un alto contenido de calcio y una prote&iacute;na llamada case&iacute;na, que ayuda a neutralizar los &aacute;cidos producidos por las bacterias de la boca.</li>
                                    <li><strong>Agua:</strong> pensar en lo que bebemos tambi&eacute;n es importante para nuestros dientes porque ayuda a que estos sean m&aacute;s resistentes a los ataques de &aacute;cido que causa caries. El agua tambi&eacute;n ayuda a enjuagar la boca, lo que reduce las bacterias, el &aacute;cido y las part&iacute;culas de alimentos en los dientes y enc&iacute;as.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ning&uacute;n alimento o bebida particular, aunque sea muy sano, sustituye el cepillado dental con pasta dent&iacute;frica fluorada. Es esencial mantener unas correctas rutinas de limpieza ya que la higiene es la base de la salud bucodental.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;les son, en cambio, los alimentos que deber&iacute;amos comer con moderaci&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        En la otra cara de la moneda se situar&iacute;an los alimentos que es mejor tomar con moderaci&oacute;n, que son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Alimentos altos en az&uacute;car</strong>: es una de las principales causas de problemas dentales (caries) porque las bacterias en la boca se alimentan del az&uacute;car. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) recomienda a los adultos reducir el consumo de az&uacute;car al 5% de la ingesta cal&oacute;rica diaria, lo que equivale a unos 25 gramos diarios. Es importante reducir el consumo dulces, panader&iacute;a industrial, comida procesada o bebidas azucaradas.</li>
                                    <li><strong>C&iacute;tricos y &aacute;cidos</strong>: alimentos como el jugo de lim&oacute;n, los jugos de frutas concentrados, la naranja, etc. pueden provocar erosi&oacute;n dental, lo que se traduce en un descenso del grosor del esmalte, que nos protege el diente de agresiones externas.</li>
                                    <li><strong>Alimentos duros</strong>: el consumo de caramelos, chupetines o turr&oacute;n duro pueden conllevar riesgo de fractura, sobre todo si hacemos movimiento palanca. Esto puede da&ntilde;ar la articulaci&oacute;n temporomandibular (ATM), sobre todo si se sufre bruxismo.</li>
                                    <li><strong>Alimentos que ti&ntilde;en los dientes</strong>: el vino, el t&eacute;, el caf&eacute;, los frutos rojos, la soja o las espinacas pueden te&ntilde;ir los dientes.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/superalimentos-salud-oral_1_9310217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2022 03:12:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Superalimentos" para la salud oral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[dientes,salud bucal,superalimentos,higiene bucal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alimentos y mal aliento: ¿hay relación directa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentos-mal-aliento-hay-relacion-directa_1_9181641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6481bca3-ae78-46d7-8285-50f987184448_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alimentos y mal aliento: ¿hay relación directa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque el mal aliento, conocido también como halitosis, puede tener muchas y diversas causas, en la mayoría de los casos lo que comemos tiene mucho que ver.</p></div><p class="article-text">
        Se calcula que m&aacute;s del 25% de la poblaci&oacute;n puede sufrir mal aliento de forma habitual. Tener mal aliento es muy inc&oacute;modo. Sin ser una patolog&iacute;a grave, s&iacute; puede tener <strong>un grave impacto en la calidad de vida</strong> de las personas que lo sufren.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los mismos datos, tambi&eacute;n se calcula que la halitosis puede estar provocada por m&aacute;s de 80 causas. Este origen multifactorial dificulta su tratamiento. Lo que s&iacute; sabemos es que en el 80-90% de los casos <strong>el mal olor se origina en la cavidad bucal</strong>, m&aacute;s concretamente en la parte posterior de la lengua (el 20% restante puede achacarse a otras causas, digestivas o respiratorias). 
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n del mal aliento est&aacute; causada sobre todo por la presencia de unos gases denominados sulfurados vol&aacute;tiles.&nbsp;De todos los factores asociados con el mal aliento (higiene bucal, enfermedades de las enc&iacute;as como gingivitis, problemas respiratorios como rinosinusitis, etc.), el consumo de ciertos alimentos es uno de los m&aacute;s comunes (es lo que se conoce como <strong>halitosis fisiol&oacute;gica o no patol&oacute;gica</strong>).
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de la cebolla y el ajo</h3><p class="article-text">
        Los sulfurados vol&aacute;tiles (CSV) est&aacute;n producidos por microbios que a menudo &ldquo;viven&rdquo; en trozos de comida que se adhieren en la parte posterior de la lengua o en los dientes. La halitosis fisiol&oacute;gica suele aparecer en personas con una buena salud oral pero que tienen bacterias acumuladas, generalmente en la parte trasera de la lengua.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los <strong>alimentos m&aacute;s implicados en el mal aliento</strong>:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ajo y cebolla</strong>: estos alimentos contienen alicina, que se transforma en varios compuestos que contiene azufre que le dan al ajo su caracter&iacute;stico olor. Tambi&eacute;n liberan sulfuro de metilo de alilo, una sustancia que, una vez ingerida, se absorbe en el torrente sangu&iacute;neo y se emite a trav&eacute;s de los pulmones y los poros de la piel. El suf&oacute;xido de ciste&iacute;na, otros compuestos de estos alimentos, provoca un olor desagradable en el aliento casi inmediatamente despu&eacute;s del consumo.</li>
                                    <li><strong>Caf&eacute;: </strong>esta bebida causa deshidrataci&oacute;n en la boca. Menos saliva supone un aumento de las bacterias que provocan el mal aliento.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Ciertos l&aacute;cteos</strong>: quesos, crema o manteca contienen prote&iacute;nas como la lactosa que se deposita en la boca y las bacterias se descomponen en sulfuros.</li>
                                    <li><strong>At&uacute;n en lata</strong>: el pescado en lata, cuando se oxida, se vuelve amargo y emite un olor fuerte que empeora cuando se almacena en la lata.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Academia de Odontolog&iacute;a General estadounidense, el <strong>metil sulfuro de alilo</strong> en el caf&eacute;, las cebollas y el ajo puede permanecer en el torrente sangu&iacute;neo y ser expulsado por el aliento hasta 72 horas despu&eacute;s de su consumo. No se trata de alimentos perjudiciales, solo que dejan un caracter&iacute;stico olor en el aliento.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n <strong>las dietas que se centran en la ingesta de grasas saludables</strong> y el ayuno pueden causar mal aliento debido a la forma en la que el cuerpo quema la grasa como su principal fuente de energ&iacute;a. Esto se debe a la descomposici&oacute;n de las cetonas, grasas que producen sustancias qu&iacute;micas y que tienen un fuerte olor.
    </p><p class="article-text">
        En todos estos casos, la halitosis suele ser puntual, similar a la que aparece por las ma&ntilde;anas, al levantarnos (causada porque producimos menor cantidad de saliva, lo que propicia la halitosis).&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo eliminar el mal aliento</h3><p class="article-text">
        La buena noticia es que este tipo de mal aliento puede evitarse con unos <strong>correctos h&aacute;bitos higi&eacute;nicos</strong>. Estos van un poco m&aacute;s all&aacute; del simple <strong>lavado de dientes</strong> y el uso de alg&uacute;n <strong>enjuague bucal</strong> que, aunque son fundamentales, no son los &uacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        No debemos menospreciar <strong>la lengua</strong>. En ella se acumulan numerosas bacterias, muchas de ellas responsables de la halitosis. Al cepillarla suavemente con un cepillo de dientes podemos privar a las bacterias de un excelente caldo de cultivo. Seg&uacute;n un estudio publicado en <em>Journal of Clinical Periodontology</em>, despu&eacute;s de la limpieza dental y de la lengua, las concentraciones de bacterias causantes del mal aliento se reducen en un 75%.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco debemos pasar por alto la <strong>zona interdental</strong>, rincones donde muchas veces no llegamos con el cepillo. &ldquo;El 40% de la higiene de nuestra boca es interdental&rdquo;, admite Bratos. Por tanto, es importante el uso de seda dental o de cepillos interproximales.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; podemos hacer cuando no podemos lavarnos los dientes?</h3><p class="article-text">
        Puede ocurrir que hayamos consumido alg&uacute;n alimento que provoca mal aliento y no podamos lavarnos los dientes, la forma m&aacute;s eficaz de eliminarlo. En estos casos, podemos recurrir a los caramelos o chicles con xilitol, una sustancia que ayuda a secretar saliva y a retirar los restos de alimentos de la superficie de los dientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <strong>uso de caramelos o chicles de menta</strong> tambi&eacute;n puede ayudarnos a eliminar el mal aliento pero tiene un problema: su alto contenido en az&uacute;car que, a la larga, puede desembocar en caries. En este caso, es aconsejable enjuagarse bien la boca con un poco de agua para retirar el exceso de az&uacute;car.
    </p><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentos-mal-aliento-hay-relacion-directa_1_9181641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jul 2022 20:17:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alimentos y mal aliento: ¿hay relación directa?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[dientes,higiene bucal,halitosis,mal aliento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuidar la boca, seis tareas más allá de cepillarse los dientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuidar-boca-seis-cuidados-cepillarse-dientes_1_9171933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f71e102-d4d8-4a1d-8139-c1da1140f656_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuidar la boca, seis tareas más allá de cepillarse los dientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cepillarse los dientes todos los días es importante para una buena salud bucal, pero no es el único cuidado que debemos tener si queremos evitar problemas mayores.</p></div><p class="article-text">
        Mal aliento, enfermedad en las enc&iacute;as, tinciones, caries, c&aacute;ncer oral, erosi&oacute;n dental, sensibilidad, mala oclusi&oacute;n,&nbsp;bruxismo (rechinamiento dental) y muelas del juicio retenidas son<strong>&nbsp;</strong><strong>diez de los principales y problemas orales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estos problemas, lejos de lo que suele pensarse, no solo afectan a nuestra boca, sino que son una&nbsp;<strong>ventana a la salud en general</strong>&nbsp;porque pueden mostrar signos de deficiencias nutricionales o infecci&oacute;n generalizada. 
    </p><p class="article-text">
        La salud bucal es mucho m&aacute;s que unos dientes sanos y una sonrisa bonita.&nbsp;Y su cuidado va m&aacute;s all&aacute; del cepillado de los dientes.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Cuidados b&aacute;sicos que debemos tener en cuenta</h3><p class="article-text">
        La salud bucal se puede mantener siendo conscientes de los factores de riesgo y tomando medidas para prevenir problemas. Al controlarlos, no solo conseguimos tener una boca sana sino que evitamos otras afecciones como <strong>enfermedades card&iacute;acas y respiratorias</strong>, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Practicar una buena higiene bucal</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cepillarse los dientes durante dos minutos al menos dos veces al d&iacute;a nos ayudar&aacute; a eliminar restos de comida y prevenir la caries dental y la enfermedad de las enc&iacute;as. Esta acci&oacute;n ser&aacute; mucho mejor si lo hacemos con movimientos circulares, no de ida y vuelta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante no descuidarnos con la lengua porque la placa tambi&eacute;n puede acumularse en ella. Es bueno usar&nbsp;pasta dental con fluoruro&nbsp;porque el fl&uacute;or juega un papel decisivo en la lucha contra la caries dental.
    </p><p class="article-text">
        Reemplazar el&nbsp;cepillo de dientes cada tres meses&nbsp;porque es lo que se considera que tiene un cepillo de vida media. Esto no significa que no debamos reemplazarlo antes si vemos que ya est&aacute; desgastado o le faltan algunas cerdas. Un cepillo viejo y deshilachado no cumplir&aacute; con su funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Usar hilo dental al menos una vez al d&iacute;a porque los limpiadores interdentales ayudan a alcanzar zonas dif&iacute;ciles entre los dientes a las que no llega el cepillo. La limpieza regular con hilo dental ayuda a reducir la enfermedad de las enc&iacute;as y el mal aliento al eliminar la placa que se forman en la l&iacute;nea de las enc&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Cuidar las enc&iacute;as</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces nos centramos en los dientes pero no prestamos suficiente atenci&oacute;n a las enc&iacute;as. Cuando se acumula sarro en ellas, se inflaman y aparece lo que se conoce como gingivitis que, si no se trata bien, puede evolucionar a periodontitis. Debemos prestar atenci&oacute;n al sangrado, que es una de las principales se&ntilde;ales de alerta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Cuidar la alimentaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una dieta baja en az&uacute;car y rica en calcio, fosfato y fl&uacute;or le dar&aacute; a los dientes los componentes b&aacute;sicos y saludables que necesitan para estar sanos. Beber mucha agua tambi&eacute;n ayudar&aacute; a tener suficiente saliva para mantener a raya las bacterias y &aacute;cidos que forman caries.
    </p><p class="article-text">
        Debemos limitar, en cambio, el&nbsp;consumo de alimentos azucarados&nbsp;porque las bacterias descomponen los az&uacute;cares y crean &aacute;cidos que llevan a la acumulaci&oacute;n de &eacute;ste en los dientes. Si, pese a todo, la tentaci&oacute;n es mayor y queremos darnos alg&uacute;n placer de vez en cuando, debemos cepillarnos los dientes o enjuagarnos la boca inmediatamente despu&eacute;s para que no queden residuos de bacterias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Evitar el tabaco y el consumo de alcohol</strong>
    </p><p class="article-text">
        No fumar nos ayudar&aacute;, entre otras cosas, a prevenir el c&aacute;ncer oral y otras enfermedades periodontales porque es uno de los principales factores de riesgo. La nicotina y el alquitr&aacute;n de los cigarrillos no solo le dan a los dientes un tono amarillo, sino que tambi&eacute;n afectan las enc&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Los productos de tabaco para uso oral, como masticar o tabaco disoluble, est&aacute;n asociados tambi&eacute;n a mayor riesgo de c&aacute;ncer de enc&iacute;a y su uso prolongado causa gingivitis, destrucci&oacute;n de las cavidades &oacute;seas alrededor de los dientes y p&eacute;rdida de dientes.
    </p><p class="article-text">
        El consumo excesivo y frecuente de alcohol tambi&eacute;n aumenta el riesgo de c&aacute;ncer oral. Se estima que siete de cada diez personas con c&aacute;ncer oral consumen mucho alcohol.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Acudir al dentista de forma peri&oacute;dica</strong>
    </p><p class="article-text">
        La principal raz&oacute;n para ir al dentista con regularidad, cada seis meses aproximadamente, es la prevenci&oacute;n. El objetivo es evitar problemas como la caries dental, la enfermedad de las enc&iacute;as y otros trastornos, como la mordida y la forma en la que los dientes encajan (oclusi&oacute;n) o muelas del juicio retenidas. No deber&iacute;amos esperar a tener s&iacute;ntomas para visitar al dentista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Evitar el uso de piercings</strong>
    </p><p class="article-text">
        La moda del piercing puede provocar cambios en el epitelio y traumatismos constantes que complican la salud bucodental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuidar-boca-seis-cuidados-cepillarse-dientes_1_9171933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jul 2022 15:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuidar la boca, seis tareas más allá de cepillarse los dientes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[dientes,higiene bucal,Prevención,Dentista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez cosas que nos dicen nuestros dientes y encías sobre nuestra salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cosas-dicen-dientes-encias-salud_1_9142938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9985e13-9a9b-42b4-8066-695cc2517cee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen: Echodnia.eu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por el estado de nuestra boca podemos deducir algunos rasgos de nuestra salud que nos lleven a visitar a un médico o a mejorar ciertas prácticas y costumbres.</p></div><p class="article-text">
        Hace un tiempo, habl&aacute;bamos de los peligros para la salud que implicaba una mala higiene bucodental, ya que infecciones en esta zona pod&iacute;an suponer un esfuerzo inmunul&oacute;gico que estresara el cuerpo, adem&aacute;s del peligro de recircular los g&eacute;rmenes a otras partes del cuerpo v&iacute;a el torrente sangu&iacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los problemas en la boca pueden llevar a sufrir problemas musculares, articulatorios o incluso renales y card&iacute;acos</strong> si se mantiene una mala higiene y no se los soluciona. Qu&eacute; posibles enfermedades, y sobre todo qu&eacute; malos h&aacute;bitos, podemos padecer y qu&eacute; nos dicen nuestras muelas y enc&iacute;as sobre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Que no cunda el p&aacute;nico, aviso para personas hipocondr&iacute;acas. Un s&iacute;ntoma o rasgo debe ir acompa&ntilde;ado de otros para determinarnos a visitar a un m&eacute;dico. Ahora bien, a veces, s<strong>i sospechamos que no estamos del todo bien</strong>, un mal estado de la zona bucodental puede servir para tomar la decisi&oacute;n. Por otro lado, lo que m&aacute;s suelen reflejar unos dientes y enc&iacute;as en mal estado es una higiene bucodental deficiente y una alimentaci&oacute;n incorrecta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">10 cosas que nos dice nuestra boca sobre nuestra salud</h3><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Superficie de los dientes plana</strong>: si la superficie dental tiene poco relieve es una muestra clara de bruxismo fruto de una mala gesti&oacute;n del estr&eacute;s cotidiano o por hechos puntuales como cambio de trabajo, problemas sentimentales, etc.</li>
                                    <li><strong>Enc&iacute;as sangrantes</strong>: si las enc&iacute;as nos sangran sin motivo o al apretar, aunque sea espor&aacute;dicamente, estamos ante un s&iacute;ntoma de mala nutrici&oacute;n que provoca anemias, por falta de hierro o avitaminosis, es decir d&eacute;ficit de determinadas vitaminas. No hace falta recurrir a la expresi&oacute;n &ldquo;pasar hambre&rdquo; para explicar lo que es la mala nutrici&oacute;n, basta con pensar en alguien que come muy poca fruta y verduras, as&iacute; como poca carne y pescado, y se alimenta en exclusiva de ultraprocesados.</li>
                                    <li><strong>Caries numerosas y frecuentes</strong>: delatan un exceso de az&uacute;car y alimentos dulces en la dieta, que es el motor de la proliferaci&oacute;n de las bacterias de la caries; tambi&eacute;n puede tener v&iacute;nculo con una posible diabetes, en la que la alta cantidad de az&uacute;car en sangre dificulte la llegada de las defensas a la zona. </li>
                                    <li><strong>Manchas marrones</strong>: debidas al tabaquismo, al abuso del caf&eacute; o el t&eacute; o incluso al abuso del vino o algunas frutas. Tambi&eacute;n hablan de una mala higiene con cepillados poco frecuentes. </li>
                                    <li><strong>Dientes amarillos</strong>: pueden deberse a la ingesta de determinados antibi&oacute;ticos en la infancia, que retrasaron la esmaltaci&oacute;n del diente, as&iacute; como a algunos antidepresivos y antihistam&iacute;nicos, con pH &aacute;cido y por tanto corrosivo. Tambi&eacute;n hablan de mala higiene bucal, de que nos cepillamos poco y no nos lavamos correctamente los dientes.</li>
                                    <li><strong>Manchas blanquecinas o surcos en el esmalte</strong>: es la llamada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Desarrollo_dentario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">hipoplasia dental</a>, una detenci&oacute;n en el desarrollo dentario en alg&uacute;n momento de nuestra vida debido a enfermedades en la infancia, a una malnutrici&oacute;n o bien a s&iacute;ntomas de enfermedad cel&iacute;aca.</li>
                                    <li><strong>Enc&iacute;as retra&iacute;das</strong>: la retracci&oacute;n de la enc&iacute;a sobre la superficie del diente, que deja visible la zona sensible y no esmaltada llamada dentina, se debe a problemas de sarro, que no es necesariamente suciedad sino la placa de bacterias que habitan este &aacute;rea. El sarro obedece a un pH b&aacute;sico de la boca, ya sea por edad, por cuestiones gen&eacute;tica, etc. Adem&aacute;s puede provocar el retraimiento el uso de cepillos de cerdas demasiado duras.</li>
                                    <li><strong>Dolor pasajero al tomar l&iacute;quidos calientes o fr&iacute;os</strong>: es consecuencia del retraimiento de las enc&iacute;as, que adem&aacute;s de la est&eacute;tica tiene efectos nerviosos debido a la exposici&oacute;n de la dentina, la parte sensible del diente. A este respecto, un estr&eacute;s excesivo tambi&eacute;n puede provocar retraimiento.</li>
                                    <li><strong>Enc&iacute;as enrojecidas e inflamadas, con dolor</strong>: la consecuencia final del retraimiento si no hay buena higiene es una periodontitis, es decir una infecci&oacute;n de las enc&iacute;as. Cuidado que puede estar vinculada a una mala higiene, pero tambi&eacute;n a una posible diabetes o <a href="https://www.medigraphic.com/pdfs/oral/ora-2015/ora1550g.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">a enfermedades renales</a> cuando nos esmeramos y la periodontitis persiste. </li>
                                    <li><strong>Dientes deslucidos</strong>: se debe a la p&eacute;rdida del esmalte dental por reflujo gastroesof&aacute;gico, xerostom&iacute;a, abuso de refrescos &aacute;cidos, que suelen tener &aacute;cido ortofosf&oacute;rico.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        J.S.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cosas-dicen-dientes-encias-salud_1_9142938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Jul 2022 14:33:09 +0000]]></pubDate>
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