<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - mucofagia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mucofagia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - mucofagia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1041264/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Comerse los mocos: ¿un peligro para nuestra salud?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/comerse-mocos-peligro-beneficio-salud_1_9146962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdec83ff-7ca5-4165-91dd-1d80f5fe70f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: leejose101"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mucofagia, o el hábito de comerse las mucosidades nasales, está considerado un trastorno de conducta sin llegar a tener consecuencias graves en el ámbito psicológico.</p></div><p class="article-text">
        El tema de analizar lo que dice la ciencia sobre la salubridad del h&aacute;bito llamado <strong>mucofagia</strong> suena un poco a risa, no en vano, <strong>dos cient&iacute;ficos indios estudiaron la costumbre</strong> -si se daba solo en un determinado perfil racial, psicol&oacute;gico, sexual, etc.- y&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/education/2008/aug/19/research.highereducation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les concedieron el premio par&oacute;dico IgNobel a la investigaci&oacute;n m&aacute;s in&uacute;til de 2001</a>. Ahora bien, lo que descubrieron no es nada tonto.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, Chittaranjan Andrade y B. S. Srihari constataron que<strong> cerca del 91% de las personas entrevistadas</strong>, sobre todo adolescentes de la ciudad de Bangalore, se hab&iacute;an hurgado alguna vez las narices; de estas, un 8% asegur&oacute; que alguna vez ha ingerido las mucosidades secas que se sacaba de las fosas. As&iacute; que si se extrapolan estos resultados al resto del planeta se puede concluir que la mucofagia no es infrecuente.
    </p><p class="article-text">
        No obstante,<strong> la psicolog&iacute;a cl&iacute;nica no lo considera un trastorno</strong>: la mucofagia no figura en el manual diagn&oacute;stico y estad&iacute;stico de los trastornos mentales, un compendio de todas las alteraciones ps&iacute;quicas registradas y validadas acad&eacute;micamente. No figura ni como trastorno alimentario ni como obsesivo compulsivo, por lo que se lo sit&uacute;a solo como un trastorno conductual, m&aacute;s cercano a la mala educaci&oacute;n que a los s&iacute;ntomas de sufrir estr&eacute;s o ansiedad.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Tiene beneficios comerse los mocos?</h3><p class="article-text">
        Ahora bien, el verdadero debate de produce en si dicha costumbre, adem&aacute;s de desagradable para los dem&aacute;s, es perniciosa para nuestra salud. O bien al contrario tiene beneficios. <strong>Defensores y detractores de la mucofagia se enfrentan</strong> bajo dos premisas antropol&oacute;gicas y culturales.
    </p><p class="article-text">
        La primera es que si fuera algo malo para la salud, aquellas personas que tienen tal costumbre <strong>habr&iacute;an perecido en mayor proporci&oacute;n</strong> que quienes no se comen los mocos, cosa que no ha sucedido. En consecuencia, la mucofagia podr&iacute;a dar alguna ventaja evolutiva a sus seguidores que les ha hecho perdurar.
    </p><p class="article-text">
        La segunda, la contraria, especula con que el asco que nos produce ver a otras personas comi&eacute;ndose sus mocos se debe precisamente a <strong>una defensa del cuerpo ante un acto muy poco higi&eacute;nico</strong> y saludable. Ser&iacute;a, as&iacute;, un asco aprendido de modo cultural, como el rechazo a las heces fecales. As&iacute; tambi&eacute;n se explicar&iacute;a que a pesar de la persistencia del h&aacute;bito, este suscite tanto rechazo,
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, adem&aacute;s de las barras de bar y las sobremesas de amigos, el debate tambi&eacute;n se sit&uacute;a en el &aacute;mbito de la ciencia. As&iacute;, <strong>el neum&oacute;logo austr&iacute;aco Friedrich Bischinger</strong> aseguraba hace unos a&ntilde;os que comerse los mocos puede ser saludable porque la mucosidad nasal es un compendio de virus y bacterias capturadas por el sistema inmunol&oacute;gico. Al comernos los mocos&nbsp;introducir&iacute;amos, seg&uacute;n este neum&oacute;logo,&nbsp;en el est&oacute;mago nuevos ejemplares que hacer reaccionar a nuestro sistema creando anticuerpos o bien enriqueciendo la flora intestinal. Pero desde Maldita Ciencia advierten que el profesor Bischinger obvia en su teor&iacute;a en primer lugar que<strong> la mayor&iacute;a de las bacterias y virus no pasar&aacute;n la barrera de los &aacute;cidos estomacales</strong>, as&iacute; como que la mayor&iacute;a de estas y virus ya est&aacute;n precipitados por anticuerpos de las mucosas. En consecuencia es dif&iacute;cil establecer su beneficio inmunol&oacute;gico.
    </p><h3 class="article-text">Riesgo de infecci&oacute;n por MRSA</h3><p class="article-text">
        Por otro lado, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=tb3wFkWtgRk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la publicaci&oacute;n de Science Insider</a>, lejos de ser beneficiosa, esta costumbre entra&ntilde;ar&iacute;a riesgos de higiene, sobre todo al rascar las paredes interiores de la nariz, en los casos m&aacute;s compulsivos. El motivo es que <strong>podemos crearnos llagas y heridas</strong> por las que introducir algunas bacterias altamente pat&oacute;genas que habitan en el espacio que hay entre la u&ntilde;a y la dermis dactilar.
    </p><p class="article-text">
        En especial los expertos se refieren al estafilococo aureo, que puede ser letal en el caso de la cepa <strong>MRSA, resistente a todos los antibi&oacute;ticos</strong>, incluido la meticilina. Aunque deber&iacute;amos crearnos una herida muy profunda, o muy extensa y persistente para que el MRSA penetrara, la cercan&iacute;a de los sinos con vasos sangu&iacute;neos que irrigan al cerebro hace que no sea descartable&nbsp;del todo&nbsp;pensar en esta posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, <strong>mientras seguimos debatiendo sobre tan peculiar tema</strong>, la recomendaci&oacute;n debe ser buscar otras fuentes alimentarias para enriquecer&nbsp;nuestra flora intestinal que no pongan en peligro la cara interior de nuestra nariz, dada la presencia de estafilococos &aacute;ureos en nuestras u&ntilde;as y tambi&eacute;n la cercan&iacute;a de los sinos con el cerebro. Aunque la infecci&oacute;n no es probable, conviene no tentar a la suerte&nbsp;y&nbsp;si acaso no podemos resistirnos, procuraremos tener una excelente higiene ungular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>J.S.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/comerse-mocos-peligro-beneficio-salud_1_9146962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jul 2022 18:38:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cdec83ff-7ca5-4165-91dd-1d80f5fe70f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="68084" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cdec83ff-7ca5-4165-91dd-1d80f5fe70f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="68084" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Comerse los mocos: ¿un peligro para nuestra salud?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cdec83ff-7ca5-4165-91dd-1d80f5fe70f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[mocos,mucofagia,consecuencias]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
