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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - retención de líquidos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/retencion-de-liquidos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - retención de líquidos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Retención de líquidos: consejos para prevenirla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/retencion-liquidos-consejos-prevenirla_1_9147069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6529d1c-7726-4aa3-bff4-2c5bf9e3dfea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Retención de líquidos: consejos para prevenirla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Qué alimentos conviene consumir, cuáles es mejor evitar y a qué otras medidas de prevención se puede recurrir.</p></div><p class="article-text">
        Su nombre espec&iacute;fico es&nbsp;<strong>edema</strong>, pero la mayor&iacute;a de las personas lo conoce por su denominaci&oacute;n m&aacute;s coloquial: retenci&oacute;n de l&iacute;quidos, un problema com&uacute;n y que genera malestar. El principal de sus s&iacute;ntomas es una hinchaz&oacute;n que se advierte sobre todo en las piernas, los tobillos y los pies, aunque tambi&eacute;n puede notarse en las manos, la cara y otras partes del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Otros s&iacute;ntomas frecuentes consisten en el crecimiento del per&iacute;metro abdominal, el&nbsp;<strong>aumento de peso sin causa aparente </strong>y la presencia de&nbsp;<a href="https://medlineplus.gov/spanish/ency/esp_imagepages/2916.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;vea</a>, es decir, el efecto que se produce cuando &ndash;despu&eacute;s de presionar la piel con el dedo&ndash; el hundimiento persiste durante varios segundos en el tejido epid&eacute;rmico.
    </p><p class="article-text">
        Las causas del edema pueden ser variadas. En muchos casos, es un problema que se deriva de un&nbsp;<strong>consumo excesivo de sal</strong>&nbsp;(en concreto, de sodio, un elemento que llega al cuerpo humano especialmente a trav&eacute;s de la sal).
    </p><p class="article-text">
        Pero la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos tambi&eacute;n puede deberse a afecciones cardiovasculares, renales, hep&aacute;ticas o en la gl&aacute;ndula tiroides, as&iacute; como a&nbsp;<strong>cambios hormonales</strong>, la ingesta de ciertos medicamentos y el sedentarismo.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo prevenir la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos?&nbsp;</h3><p class="article-text">
        <strong>1. Evitar los alimentos ricos en sodio</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al contrario de lo que se podr&iacute;a pensar, la principal fuente de sodio&nbsp;<strong>no es la sal de mesa</strong>&nbsp;que a&ntilde;adimos a las comidas que preparamos sino los alimentos procesados. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los&nbsp;<strong>productos&nbsp;</strong><strong>que</strong><strong>&nbsp;mayor cantidad de&nbsp;</strong><strong>sal</strong><strong>&nbsp;aportan a la dieta</strong>&nbsp;se encuentran los precocinados, las conservas, los embutidos y los &lsquo;snacks&rsquo;. Por eso, se debe reducir la ingesta de esos productos y leer las etiquetas de los alimentos comerciales y seleccionar aquellos con menor contenido s&oacute;dico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra propuesta es&nbsp;<strong>restringir la sal en las comidas</strong>. La&nbsp;<a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/salt-reduction" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a>&nbsp;(OMS) recomienda que el consumo diario de sal en personas adultas no exceda los 5 gramos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Aumentar el consumo de potasio</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los especialistas tambi&eacute;n estimulan el consumo de&nbsp;<strong>alimentos ricos en potasio</strong>, pues este mineral contribuye con el equilibrio h&iacute;drico y con una correcta diuresis (es decir, con la producci&oacute;n y expulsi&oacute;n de orina en cantidades adecuadas).
    </p><p class="article-text">
        El potasio est&aacute; presente en muchas&nbsp;<strong>verduras y hortalizas</strong>&nbsp;(como remolacha, papa, repollo, espinaca, acaucil y palta), frutas (banana, papaya, d&aacute;tiles), frutos secos (nueces, man&iacute;, avellana), semillas y legumbres.
    </p><p class="article-text">
        Varios&nbsp;estudios&nbsp;han llamado la atenci&oacute;n acerca de que el d&eacute;ficit de potasio y el exceso de sodio &ndash;cada vez m&aacute;s frecuentes en la alimentaci&oacute;n en el mundo occidental&ndash; son tambi&eacute;n factores de riesgo para la&nbsp;hipertensi&oacute;n arterial.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la OMS destaca que en los pa&iacute;ses de ingresos altos est&aacute;n aumentando las&nbsp;muertes por cardiopat&iacute;as hipertensivas, las cuales pasaron &ldquo;de ser la decimoctava causa de defunci&oacute;n a la novena causa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Hidratarse bien</strong>
    </p><p class="article-text">
        El sentido com&uacute;n podr&iacute;a hacer creer que, si hay retenci&oacute;n de l&iacute;quidos, lo mejor ser&iacute;a&nbsp;<strong>consumir menos agua</strong>. Se trata, sin embargo, de una idea err&oacute;nea: la clave radica en mantener el ya citado equilibrio h&iacute;drico en el organismo, y que los l&iacute;quidos y toxinas se eliminen en cantidades apropiadas a trav&eacute;s de la orina.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, los expertos recomiendan beber agua suficiente (conviene recordar que&nbsp;<strong>los famosos 2 litros diarios son solo una referencia</strong>&nbsp;y que la cantidad necesaria var&iacute;a casi de persona a persona), hidratarse tambi&eacute;n por medio de frutas, verduras e infusiones, y evitar las gaseosas y tambi&eacute;n ciertas aguas minerales con alto contenido de sodio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Realizar actividad f&iacute;sica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Evitar el sedentarismo es otra de las claves para reducir el riesgo de sufrir edema. Realizar actividad f&iacute;sica moderada o intensa &ndash;o al menos&nbsp;<strong>no permanecer tanto tiempo sentados</strong>&ndash; favorece la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea y dificulta que el l&iacute;quido se acumule, ayudado por la gravedad y la quietud, en piernas, tobillos y pies.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo eso, por supuesto. El&nbsp;Plan de Acci&oacute;n Global sobre Actividad F&iacute;sica 2018&ndash;2030&nbsp;de la OMS incluye la necesidad de&nbsp;<strong>reducir los h&aacute;bitos sedentarios</strong>, dado que las posibles consecuencias de la falta de movimiento son variadas y de gravedad: sobrepeso y obesidad, riesgo coronario, diabetes, problemas en la pr&oacute;stata, depresi&oacute;n y algunos tipos de c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        Otro consejo, sobre todo para las personas que ya sufren de edema,&nbsp;<strong>mantener las piernas elevadas</strong>&nbsp;al estar sentadas o acostadas. Esto tambi&eacute;n contribuye a que el l&iacute;quido baje desde las piernas y los pies hacia el resto del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Cuidado con los diur&eacute;ticos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El equilibrio h&iacute;drico puede resultar favorecido por ciertos diur&eacute;ticos naturales, como por ejemplo las&nbsp;infusiones&nbsp;(en particular algunas como la cola de caballo, el t&eacute; verde, el hinojo y el diente de le&oacute;n). Pero hay que tener mucha&nbsp;<strong>precauci&oacute;n con el exceso</strong>&nbsp;de diur&eacute;ticos naturales, y desde luego tambi&eacute;n con la ingesta de f&aacute;rmacos que persigan ese fin.
    </p><p class="article-text">
        Tomar demasiados diur&eacute;ticos &ndash;una pr&aacute;ctica que puede estar inducida por ciertas &ldquo;<strong>dietas milagrosas</strong>&rdquo;, que procuran una r&aacute;pida bajada de peso&ndash; puede tener como resultado una deshidrataci&oacute;n y tambi&eacute;n otros efectos indeseados como v&oacute;mitos, jaquecas, dolores musculares, sensaci&oacute;n de fr&iacute;o, arritmias e incluso, parad&oacute;jicamente, edema.
    </p><h3 class="article-text">Cuando la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos tiene otras causas</h3><p class="article-text">
        En ocasiones, como hemos mencionado, la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos no se debe a factores que puedan prevenirse a trav&eacute;s de los consejos enumerados hasta aqu&iacute;, sino a&nbsp;<strong>problemas cardiovasculares</strong>, hep&aacute;ticos, renales o relacionados con la tiroides.
    </p><p class="article-text">
        En tales casos, el tratamiento de esas afecciones puede incluir alguna&nbsp;<strong>medicaci&oacute;n</strong>&nbsp;o consejo en particular para tratar la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos, aunque cuidar la dieta y la hidrataci&oacute;n, evitar el sedentarismo y mantener las piernas elevadas siempre que sea posible resultar&aacute;n de gran ayuda tambi&eacute;n en esos casos.
    </p><p class="article-text">
        La retenci&oacute;n de l&iacute;quidos tambi&eacute;n puede estar causada por cambios hormonales, sobre todo por hormonas femeninas como&nbsp;<strong>los estr&oacute;genos y la progesterona</strong>. Por ello, esto es m&aacute;s frecuente en las mujeres, en particular durante el embarazo y hacia la menopausia.
    </p><p class="article-text">
        El 10&ndash;20% del total de edemas, por cierto, est&aacute; constituido por casos de&nbsp;<strong>edema idiop&aacute;tico&nbsp;</strong>(sin causa clara).&nbsp;Seg&uacute;n los&nbsp;estudios, este problema es frecuente entre mujeres menores de 50 a&ntilde;os que no presentan patolog&iacute;as card&iacute;acas, renales o hep&aacute;ticas, pero a menudo s&iacute; sobrepeso o diabetes o han tomado diur&eacute;ticos o laxantes con el objetivo de perder kilos.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/retencion-liquidos-consejos-prevenirla_1_9147069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jul 2022 19:27:52 +0000]]></pubDate>
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