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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - enfermedad mental]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/enfermedad-mental/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - enfermedad mental]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mi madre es otra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/madre_1_10453643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cef30cd-56ce-4305-b34c-6a420d051734_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mi madre es otra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando Amanda Marton tenía cuatro años, su madre se fue de la casa. El diagnóstico fue una bomba en medio de una familia feliz: esquizofrenia. La revinculación, lo no dicho, la sospecha y, unos años después, la suma de todos los miedos: ¿y si es hereditaria? “Quiero hacer y decir todo lo necesario antes de los 30. Por si acaso”, escribe la autora.</p></div><p class="article-text">
        La observo c&oacute;mo se enjabona. C&oacute;mo sus manos pasan la esponja por su vientre, por sus piernas. Est&aacute; m&aacute;s flaca. Mucho m&aacute;s flaca. Algunos m&eacute;dicos dir&iacute;an que anor&eacute;xica, incluso. Por entonces yo no conoc&iacute;a esa palabra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sigo mirando. Nuestros ojos se encuentran y la veo esbozar una sonrisa. Veo su pelo negro y la suciedad que sale de su cuerpo mientras se ducha. Nunca hab&iacute;a visto su cuerpo desnudo. Nunca hab&iacute;a mirado tan detalladamente a mi madre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las personas me dicen que me parezco m&aacute;s a mi padre. Ojos y pelo casta&ntilde;os, piel tostada, cachetona, dientes chicos. La analizo. Pelo negro, piel blanca, rostro ovalado, dientes prominentes, como los de mi abuela. Me pregunto si hay algo de mi mam&aacute; en m&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se sigue duchando. La ducha m&aacute;s larga que alguien se hab&iacute;a dado, hasta entonces, en nuestra casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy pienso que aquel 31 de julio de 2001 ella no s&oacute;lo intentaba quitarse de encima la suciedad sino tambi&eacute;n el d&iacute;a que hab&iacute;a tenido y aquellos &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os lejos de casa. Se restregaba con furia. Quiz&aacute;s pensando qu&eacute; vendr&iacute;a ahora. &iquest;La normalidad? &iquest;C&oacute;mo volver a conectar con su hija de ocho a&ntilde;os? &iquest;C&oacute;mo explicarme todo lo que pas&oacute;? Quiz&aacute;s simplemente &ldquo;hace tiempo no me depilo las piernas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as me pregunto cu&aacute;n parecida soy a mi madre. La duda ya no radica en la apariencia, sino en lo que est&aacute; adentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mainha, perd&oacute;name, pero no quiero parecerme a ti.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Desde ni&ntilde;a s&eacute; que mi mam&aacute; no es cualquier mam&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Cecilia se fue de la casa cuando yo ten&iacute;a cuatro a&ntilde;os. Por preocupaci&oacute;n, por orgullo tambi&eacute;n, mi pap&aacute; encendi&oacute; las alarmas: cambi&oacute; las llaves del departamento y avis&oacute; a todas las autoridades de mi colegio que &eacute;l y solo &eacute;l pod&iacute;a ir a buscarme.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1997 y 2001 yo pr&aacute;cticamente no vi a mi madre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A veces algo golpeaba la ventana de mi pieza. Cuando la abr&iacute;a, me encontraba con una lata vac&iacute;a con una peque&ntilde;a carta. Mi tesoro y nuestro secreto porque yo ya hab&iacute;a aprendido a leer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La carta ten&iacute;a como destinatario a: Amanda, Amandinha, Rouxinol (ruise&ntilde;or), Beija-Flor (picaflor) y Narizinho (nariz chica). El remitente, mi mam&aacute;, preguntaba a esas cinco ni&ntilde;as c&oacute;mo estaban, c&oacute;mo les iba en el colegio, si se cuidaban entre hermanas. Dec&iacute;a que las extra&ntilde;aba mucho y que se estaba esforzando para volver a encontrarlas en breve.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a un problema: yo no ten&iacute;a &mdash;y no tengo&mdash; hermanas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="80 millones de personas (1% de la población mundial) tiene esquizofrenia. No depende de condiciones económicas, sociales o culturales. No hay un factor exclusivo que explique su origen, ni un estándar exacto de los síntomas de quienes la padecen."
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            <span class="title">
                80 millones de personas (1% de la población mundial) tiene esquizofrenia. No depende de condiciones económicas, sociales o culturales. No hay un factor exclusivo que explique su origen, ni un estándar exacto de los síntomas de quienes la padecen.                            </span>
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        80 millones de personas (1% de la poblaci&oacute;n mundial) tiene esquizofrenia. No depende de condiciones econ&oacute;micas, sociales o culturales. No hay un factor exclusivo que explique su origen, ni un est&aacute;ndar exacto de los s&iacute;ntomas de quienes la padecen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La palabra naci&oacute; reci&eacute;n a principios de 1900, con la investigaci&oacute;n <em>Dementia precox oder Gruppe der Schizophrenien</em>.<em> </em>Hasta entonces, a las personas que experimentaban alucinaciones o delirios se les dec&iacute;a &ldquo;dementes precoz&rdquo; o -la m&aacute;s t&iacute;pica- &ldquo;loco&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Schizophrenien, </em>del griego skizhein (rajar, separar) y phren (entra&ntilde;as, alma, mente). Rajar y separar entra&ntilde;as, alma, mente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ni&ntilde;a la palabra me disgust&oacute;. Demasiado parecida a <em>esquisito</em>, raro en portugu&eacute;s, mi lengua materna. Y mi madre, aunque pensara que ten&iacute;a cinco hijas, no era <em>esquisita</em>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, esquizofrenia es una palabra ideal para revelar qu&eacute; le pasa a una persona tras recibir ese diagn&oacute;stico. Su mente act&uacute;a por cuenta propia, y socialmente deja de ser vista solo como una persona. Pasa a ser una persona con esquizofrenia. Un paciente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi casa, eso pas&oacute; con Cecilia. Desde que la diagnosticaron en 1993 -a&ntilde;o en que nac&iacute;-, preguntas simples como &ldquo;&iquest;C&oacute;mo est&aacute; Cecilia?&rdquo;, empezaron a venir acompa&ntilde;adas de un tono condescendiente. De la mano con adjetivos como &ldquo;pobrecita&rdquo; o afirmaciones como &ldquo;que se cuide&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Repaso los acontecimientos del a&ntilde;o 2001. Atentado a las Torres Gemelas. Inicio de la guerra contra Afganist&aacute;n. Victoria de Berlusconi en Italia. Prisi&oacute;n domiciliaria para Augusto Pinochet en Chile. La primera pel&iacute;cula del Se&ntilde;or de los Anillos. El mitin m&aacute;s grande de la organizaci&oacute;n criminal PCC (Primer Comando de la Capital). El fallecimiento del escritor Jorge Amado. La inesperada muerte de C&aacute;ssia Eller, gran exponente de la M&uacute;sica Popular Brasile&ntilde;a y una de las cantantes m&aacute;s queridas en mi familia. El secuestro de Silvio Santos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El acuerdo más importante que hicimos con mi padre: nunca preguntarle a mi mamá qué había sido de su vida aquellos cuatro años en los que no estuvo con nosotros. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Muchos de esos temas los vi en el colegio. Los estudi&eacute; m&aacute;s tarde: para la prueba de aptitud universitaria, en Periodismo y luego en Ciencia Pol&iacute;tica. Los convers&eacute; con amigos. Muchos de ellos cambiaron el mundo, Brasil, o al menos la esfera cultural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la eterna ni&ntilde;a dentro de m&iacute;, lo &uacute;nico realmente importante del 2001 es que mi mam&aacute; volvi&oacute; a la casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Encuentro mis diarios de ni&ntilde;a:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>31 de julio de 2001</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Querido diario,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hoy fue un d&iacute;a raro, pero ya es el m&aacute;s feliz de mi vida. Vi a mi abuelita S&ocirc;nia y &iexcl;MI MAM&Aacute; VOLVI&Oacute; A CASA! </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me da igual volver al colegio hoy. Mi mam&aacute; est&aacute; en casa. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Besos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Amanda.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&mdash;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>1 de agosto de 2001 </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Querido diario,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hoy le cont&eacute; a la Thatha que mi mam&aacute; volvi&oacute; a casa. Ya no tenemos que pensar en planes para que mi pap&aacute; encuentre a una mujer. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Besos</em>,
    </p><p class="article-text">
        <em>Amanda.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;
    </p><p class="article-text">
        <em>31 de agosto de 2001</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Querido diario, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No he escrito desde hace tiempo, lo siento. Pruebas, ballet, cambios en la casa por mi mam&aacute;. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pero lo m&aacute;s importante: &iexcl;Hace un mes que ella est&aacute; ac&aacute;! </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Disculpa si no te cuento m&aacute;s. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Besos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Amanda&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os los 30 se convirtieron en una meta. Alcanzar algo que no sab&iacute;a si ser&iacute;a posible o no.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace 10 a&ntilde;os supe que, por ser hija de una mujer diagnosticada con esquizofrenia, podr&iacute;a llegar a tener la misma enfermedad. La preocupaci&oacute;n vino de la mano con una peque&ntilde;a esperanza: si hasta los 30 no ten&iacute;a un brote psic&oacute;tico, la probabilidad de tener lo mismo que mam&aacute; bajaba a los mismos niveles que el resto de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Si hasta los 30 no tenía un brote psicótico, la probabilidad de tener lo mismo que mamá bajaba a los mismos niveles que el resto de la población."
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            <span class="title">
                Si hasta los 30 no tenía un brote psicótico, la probabilidad de tener lo mismo que mamá bajaba a los mismos niveles que el resto de la población.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mi madre me ha ense&ntilde;ado que el amor siempre sobrevive. Esa es la mayor y la m&aacute;s linda de las locuras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica que, si posible, quiero mantener por siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Desde que mi <em>mainha</em> volvi&oacute;, pap&aacute; orden&oacute; una serie de acuerdos que rigen nuestras vidas hasta hoy.
    </p><p class="article-text">
        Nunca vimos, en su presencia, pel&iacute;culas como &ldquo;Alguien vol&oacute; sobre el nido del cuco&rdquo;, que le brind&oacute; a Jack Nicholson el Oscar de mejor actor en 1975; &ldquo;12 Monos&rdquo;, cuando Bruce Willis interpreta a un hombre que viene del futuro y lo internan en un hospital psiqui&aacute;trico junto a Brad Pitt; o &ldquo;La isla siniestra&rdquo;, en la que Leonardo Di Caprio es un agente federal que busca a una paciente psic&oacute;tica que ha desaparecido misteriosamente de su pieza. Por eso, cuando &iacute;bamos a videoclubs y los empleados preguntaban qu&eacute; tipo de cine nos gustaba o cu&aacute;les eran nuestros actores favoritos y mi mam&aacute; contestaba &ldquo;de suspenso, drama y mis predilectos son Nicholson, Pitt y Di Caprio&rdquo;, nuestra misi&oacute;n con mi pap&aacute; era desviar su atenci&oacute;n de esos t&iacute;tulos y decirle que eran &ldquo;muy pesados, mejor veamos una comedia o un romance&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los amigos de mi pap&aacute;, casi todos artistas y arquitectos, fueron advertidos que en nuestro hogar estaba estrictamente prohibido el uso de drogas. El psiquiatra de ella hab&iacute;a advertido que su consumo podr&iacute;a vincularse a manifestaciones de su enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;loca&rdquo; estaba prohibida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, quiz&aacute;s, el acuerdo m&aacute;s importante: nunca preguntarle a mi mam&aacute; qu&eacute; hab&iacute;a sido de su vida aquellos cuatro a&ntilde;os en los que no estuvo con nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Se dice que la esquizofrenia puede ser desencadenada por un entorno familiar abusivo y violento. Se dice que el uso abusivo de drogas &mdash;desde la marihuana hasta la anfetamina&mdash; puede gatillar la enfermedad. Se dice que la esquizofrenia tiene una predisposici&oacute;n gen&eacute;tica, que puede o no ser hereditaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Casi no hay consensos en cuanto a su origen. Tampoco en cuanto a los primeros casos. Hip&oacute;crates ya hablaba de locos en la Grecia Antigua. &iquest;Habr&aacute;n padecido de lo mismo que Cecilia?&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces, cuando recuerdo el pasado, pienso que fui una niña cruel</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s uno de los casos m&aacute;s bien documentados asociados a la esquizofrenia sea el del rey sueco Christian VII, quien sufr&iacute;a delirios, alucinaciones y comportamiento err&aacute;tico y paranoico. O James Tilly Matthews, un brit&aacute;nico internado a fines de 1700 en un hospital psiqui&aacute;trico y cuyos registros muestran que se imaginaba una m&aacute;quina a&eacute;rea controlada por un grupo llamado &ldquo;Los Desvelados&rdquo; y que ten&iacute;a la capacidad de manipular su mente y afectar su comportamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Hace algunos d&iacute;as tuve una discusi&oacute;n con mi pareja. Estaba cocinando y me distraje tanto que puse el hervidor el&eacute;ctrico en la cocina a gas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;Pero amor, qu&eacute; est&aacute;s haciendo! -lo o&iacute; gritar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me asust&eacute;. Mis manos temblaron y el olor a quemado me catapult&oacute; al pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tiene que haber sido alg&uacute;n d&iacute;a del a&ntilde;o 2000.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por un acuerdo hecho en tribunales, cada cierto tiempo mi padre me ten&iacute;a que llevar donde mis abuelos para ver a mi mam&aacute;. En determinado momento del encuentro -siempre muy desafortunado-, ella se fue a duchar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco tiempo despu&eacute;s, un olor a quemado impregn&oacute; la casa. Mi abuelo y mi pap&aacute; golpearon la puerta del ba&ntilde;o repetidas veces, mientras mi abuela trataba de retenerme en la cocina dici&eacute;ndome que todo estaba bien, que me hab&iacute;a preparado un queque de chocolate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Logr&eacute; desprenderme de sus brazos justo cuando ellos lograron abrir la puerta y todos vimos: una panty negra, la misma que mi mam&aacute; estaba usando bajo su falda minutos antes, quemada, envolviendo la ampolleta del techo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; les pasa? Solo estaba tapando la c&aacute;mara porque no quer&iacute;a que me miraran mientras me duchaba&rdquo;, nos dijo Cecilia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        A veces, cuando recuerdo el pasado, pienso que fui una ni&ntilde;a cruel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una imagen recurrente. Yo, estirada en la cama de una plaza, ocupando todo el espacio posible. Estoy consciente de que mi dulce madre no puede acurrucarse conmigo ah&iacute;. Y eso es lo que busco. Quiero tenerla, en ese momento, lejos de m&iacute;. Siento en ella el olor a enfermedad, esa que escuch&eacute; en la boca de mi padre y abuelos, esa cuyo nombre casi no logro pronunciar: <a href="https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/schizophrenia/symptoms-causes/syc-20354443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esquizofrenia</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a, en ese entonces, cuatro a&ntilde;os. &iquest;C&oacute;mo pude hacer eso?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;a todo por volver a ese momento. Mam&aacute;a, acurr&uacute;cate conmigo. Mainha, ven aqu&iacute;, abr&aacute;zame. M&aacute;, tengo miedo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Estoy en estado de alerta constante.
    </p><p class="article-text">
        Mi cabeza no para. Tengo cinco trabajos en simult&aacute;neo. Mientras hago algo estoy pensando en otras diez cosas. Me cuesta relajarme. A menudo me pillo pregunt&aacute;ndome si algo que estoy diciendo o pensando es desquiciado. Me obsesiono con los temas. Puedo leer m&aacute;s de 80 libros en un a&ntilde;o. Me cuestiono si alguna vez ya fui t&oacute;xica. Me cuesta dejar ir. Cosas, personas, situaciones. Me enorgullece mi memoria. Me apasiona mi profesi&oacute;n. Me gusta entender el pasado. Quiero hacer y decir todo lo necesario antes de los 30.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si acaso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si mi mente falla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si pasa algo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A veces nuestros cuerpos son nuestros &uacute;nicos enemigos. Son una verdadera mierda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay una diferencia estructural o anat&oacute;mica en el cerebro de esas 80 millones de personas que viven con esquizofrenia y quienes no. Lo que s&iacute; existe es una distinci&oacute;n en la actividad cerebral y la conectividad neuronal de quienes tienen la enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas investigaciones m&aacute;s recientes proponen que la esquizofrenia incluso puede nacer como consecuencia de un exceso de actividad en la sinapsis dopamin&eacute;rgica. Una hiperactividad de los receptores de dopamina. La misma dopamina que nos genera placer al comer algo delicioso. O hacer el amor, besar, ser reconocidos, recibir un piropo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        La enfermedad de Cecilia jam&aacute;s le impidi&oacute; educarme. Con ella aprend&iacute; a no juzgar a las personas, a leer compulsivamente, a enamorarme del Periodismo y de la Historia, a sensibilizarme frente a una injusticia, a escuchar, a intentar ser menos peleadora, a agradecer a todos por todo. Mi madre fue quien me ense&ntilde;&oacute; la importancia de reconocer los errores. A perdonar. A no ser tan orgullosa. A c&oacute;mo cuidar los c&oacute;licos menstruales. Ella estuvo a mi lado en mis muchas ca&iacute;das y las veces que me levant&eacute;. Ella me advirti&oacute; cuando no le gustaba el comportamiento de alg&uacute;n amigo. Ella me abraz&oacute; tras una decepci&oacute;n amorosa. Ella celebr&oacute; mis logros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quiero hacer y decir todo lo necesario antes de los 30. Por si acaso. Por si mi mente falla.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El D&iacute;a de la Madre pasado, a diferencia de otros, no pens&eacute; en los d&iacute;as en que mi mam&aacute; no estuvo presente -f&iacute;sica o emocionalmente-. Pens&eacute; y sent&iacute; que ella s&iacute; estuvo y est&aacute; aqu&iacute;, con su exquisita manera de ser.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, lo siento, mainha: si tengo tu enfermedad, aborto. No quiero que mis hijos pasen por lo mismo que pas&eacute; yo. Esa es una causal suficiente para m&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando le plante&eacute; la posibilidad de que yo tuviera esquizofrenia a mi pap&aacute;, &eacute;l fue incapaz de decirme nada. Solo golpe&oacute; la madera tres veces y cambi&oacute; de tema. Con mi mam&aacute; no lo hemos hablado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a ser m&aacute;s como ella. M&aacute;s sencilla, menos peleadora, m&aacute;s reservada, menos trabaj&oacute;lica. M&aacute;s dulce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no su enfermedad. No, no.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me vuelvo a obsesionar. &iquest;Tendr&eacute; que tomar haloperidol y/o clonazepan? &iquest;Tendr&eacute; que pasar por sesiones de estimulaci&oacute;n cerebral profunda -m&aacute;s conocida como electroshock-? &iquest;Tendr&eacute; tics nerviosos? &iquest;Cu&aacute;les ser&aacute;n mis delirios? &iquest;Requerir&eacute; contenci&oacute;n mec&aacute;nica? &iquest;Me pasar&eacute; los d&iacute;as creyendo que me est&aacute;n mirando? &iquest;Generar&eacute; da&ntilde;os a las personas a mi alrededor?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca supe bien qu&eacute; hab&iacute;a sido de mi madre durante aquellos a&ntilde;os en los que no vivi&oacute; con nosotros. Solo supe que, a su retorno, todos los meses ten&iacute;amos que acompa&ntilde;arla a la oficina de Jo&atilde;o Paulo Lian Branco Martins -o, como se le conoce en mi familia, el Doutor (doctor) Jo&atilde;o-&nbsp; y relatarle a aqu&eacute;l hombre c&oacute;mo ella estaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; puede informar a un psiquiatra una ni&ntilde;a de ocho a&ntilde;os? Pues que est&aacute; contenta con la llegada de su madre. Que no ha sido f&aacute;cil el proceso de adaptaci&oacute;n de Andr&eacute;s, mi padre &mdash;quien, en ese entonces, no dejaba siquiera que mi mainha me cocinara un queque&mdash;. Que todas los d&iacute;as le da el remedio de la ma&ntilde;ana y de la noche, y le pide que levante, baje y ponga la lengua para fuera para asegurarse que se lo ha tragado, tal como le ha ense&ntilde;ado el pap&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo me desagrad&oacute; el Dr. Jo&atilde;o. Su forma de dirigirle la palabra a mi mam&aacute;. De hacerla bajar la cabeza. C&oacute;mo usaba palabras complicadas para explicar cosas simples y su incapacidad de demostrar sentimientos. Tambi&eacute;n me molestaba en exceso la manera en que apoyaba a mi padre en todo lo que &eacute;l le dec&iacute;a. Una suerte de compa&ntilde;erismo y reciprocidad masculina que yo ve&iacute;a injusta, puesto que se enfrentaban a una menor de edad y a una paciente.
    </p><p class="article-text">
        Sin ganas de contradecir a mi padre en el consultorio, a la salida yo tomaba el rol de reprocharle por su consciente omisi&oacute;n de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pap&aacute;, &iquest;por qu&eacute; cuando el doctor ret&oacute; a la mam&aacute; por no salir m&aacute;s del departamento t&uacute; no le dijiste que t&uacute; se lo pediste? Pap&aacute;, el doctor se enoj&oacute; porque mi mam&aacute; est&aacute; fumando mucho, pero t&uacute; tambi&eacute;n lo haces&hellip; &iquest;Por qu&eacute; no le dijiste que los dos est&aacute;n fumando demasiado? Pap&aacute;, &iquest;por qu&eacute;..?&rdquo;. El camino de m&aacute;s de 20 minutos de taxi se transformaba en alguna nueva discusi&oacute;n y yo culpaba al Dr. Jo&atilde;o de todo aquello.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte todo pasa y la distancia temporal nos permite analizar con mayor imparcialidad los hechos. A mis ojos, Jo&atilde;o pas&oacute; de ser mi enemigo a ser mi aliado en esta constante batalla contra la esquizofrenia de mi mam&aacute;. Es a trav&eacute;s de &eacute;l que, hasta hoy, me entero de detalles sobre c&oacute;mo est&aacute; mi madre. Y de c&oacute;mo &eacute;l cree que estoy yo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A veces pienso que ni yo ni mi padre existimos plenamente entre 1997 y 2001. Cualquiera que se dedique a ver los &aacute;lbumes de fotos que tenemos pensar&iacute;a lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Hay que aclarar algo: antes de su primer brote, Cecilia ejerc&iacute;a como historiadora y fot&oacute;grafa. Este &uacute;ltimo era su trabajo principal. Estar detr&aacute;s de los lentes era su gran pasi&oacute;n. Sus fotograf&iacute;as llenaban las reuniones de amigos de alegr&iacute;a, siempre quer&iacute;an ver su registro, que tambi&eacute;n tomaba las p&aacute;ginas principales del diario <em>O S&atilde;o Paulo</em>, donde trabajaba.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La enfermedad de Cecilia jamás le impidió educarme. Con ella aprendí a no juzgar, a leer compulsivamente, a intentar ser menos peleadora, a agradecer a todos por todo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el departamento donde nac&iacute; ten&iacute;amos una sala de revelado de fotos y mi mam&aacute; muchas veces se dedicaba a registrar mi crecimiento al lado de mi padre. Ella rara vez sal&iacute;a en las im&aacute;genes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tenemos &aacute;lbumes llenos de registros de cuando nac&iacute;. De cuando ten&iacute;a 1, 2, 3 y 4 a&ntilde;os. Salvo las fotos oficiales del colegio, no tengo nada de cuando ten&iacute;a 5, 6, 7 u 8 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa ausencia es como el vac&iacute;o de ella en la casa. Un salto temporal sin sentido. Sin luz. Sin ella. Sin nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Cada cierto tiempo googleo la palabra esquizofrenia.
    </p><p class="article-text">
        Resultados m&aacute;s recientes disponibles: &ldquo;trastorno mental grave&hellip;&rdquo;. &ldquo;Trastorno psiqui&aacute;trico cr&oacute;nico caracterizado por pensamientos distorsionados, alucinaciones, y/o delirios&hellip;&rdquo;. &ldquo;La complejidad de una enfermedad desoladora&rdquo;. &ldquo;Caracterizada por pensamientos distorsionados&rdquo;. &ldquo;Asunto de dif&iacute;cil comprensi&oacute;n&rdquo;.&nbsp; &ldquo;&iquest;Es una enfermedad resultado de una posesi&oacute;n demon&iacute;aca?&rdquo;. &ldquo;Esquizofrenia aplicada a los asesinos en serie&rdquo;. &ldquo;El borde de la realidad y la consciencia&rdquo;. &ldquo;Violencia y esquizofrenia: un an&aacute;lisis cl&iacute;nico&rdquo;. &ldquo;Aumento de esquizofrenia vinculado al consumo de marihuana y otras drogas&rdquo;. &ldquo;Drogas para lidiar con la esquizofrenia&rdquo;. &ldquo;Esquizofrenia y su estigma social&rdquo;. &ldquo;Las voces y el laberinto, 5 historias de la esquizofrenia&rdquo;. &ldquo;Esquizofrenia pol&iacute;tica&rdquo;. &ldquo;La esquizofrenia no se puede curar&rdquo;. &ldquo;La esquizofrenia es la enfermedad mental m&aacute;s temida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cierro el computador. Y en la noche, como nunca, rezo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me siento una esp&iacute;a. Cuando hablamos, registro en mi mente si lo que ha dicho es coherente, si hay una conexi&oacute;n clara entre una idea y otra o no. Alguna vez su psiquiatra me dijo que mi mam&aacute; es muy h&aacute;bil en tener un discurso memorizado, para driblar, como la mejor de las futbolistas, cualquier adversario que pudiese identificar la falta de nexo en lo que dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese gui&oacute;n, seg&uacute;n el doctor, consist&iacute;a en: &ldquo;Estoy bien, en la medida de lo posible. Estoy haciendo mis cositas, saliendo a tomar un cafecito, a pagar las cuentas. Estoy limpiando la casa, publicando mi trabajo en Facebook&hellip; &iquest;Te he contado de qu&eacute; se trata el libro que estoy leyendo?&rdquo;. Una persona que no la conoce dir&iacute;a que est&aacute; todo bien. Pero hay que ir m&aacute;s all&aacute;. Por eso, la esp&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Verifico sus redes sociales diariamente y veo sobre qu&eacute; escribe. En qu&eacute; tono. A qu&eacute; horas. Si es agresiva o amorosa. Si tiene sentido o no lo que est&aacute; planteando. Si en las fotos que sube est&aacute; con la misma ropa de ayer o no. Su postura. Su mirada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos por tel&eacute;fono, busco salir del gui&oacute;n. Le comento espec&iacute;ficamente sobre alguna noticia de actualidad o una pel&iacute;cula que ambas hayamos visto, y la invito a comentar sobre ella. Si se acerca una fecha importante, le pregunto en qu&eacute; d&iacute;a estamos y si recuerda qu&eacute; aniversario o cumplea&ntilde;os est&aacute; por venir. Si es fin de semana, la duda es si va a salir a pasear o no, y por qu&eacute; s&iacute; o por qu&eacute; no.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute;, en los detalles, donde percibo c&oacute;mo est&aacute; mi mainha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Mensaje publicado por mam&aacute;. Fecha: 17 de junio de 2019. &ldquo;No es porque en el otro EXTREMO O AQU&Iacute; del planeta alguien se tir&oacute; un pedo que no podemos pedir, sugerir, actuar: VIDA. Me disculpo, y con frecuencia, incluso, tambi&eacute;n, por los errores cometidos en mi contra&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mensaje publicado por mam&aacute;. Fecha: 25 de julio de 2019. &ldquo;Un lindo y llorado libro que le&iacute;, llamado &lsquo;El p&aacute;jaro raro&rsquo;, de Jostein Gaarder, de Cia das Letras, cuenta muchas historias sobre lo que nos gusta y no nos gusta contar&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi madre me ha enseñado que el amor siempre sobrevive. Esa es la mayor y la más linda de las locuras.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mensaje publicado por mam&aacute;. Fecha: 30 de agosto de 2019. &ldquo;Levantando los adelgazados, enfurecidos, ofendidos, explotados, agredidos, oscurecidos, hinchados, expoliados: VIDA&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nervios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Meses sin mensajes publicados. Y finalmente, en mi cumplea&ntilde;os de 2020, en plena pandemia: &ldquo;Feliz cumplea&ntilde;os&hellip; Feliz cumplea&ntilde;os&hellip; Feliz cumplea&ntilde;os&hellip; Para felices cumplea&ntilde;os, en continuidades, de lo que entiendes por vida, sobre mi amor&hellip; Amandinha&hellip; Amandinha&hellip; Amandinha&hellip; Hoy es d&iacute;a 8 de mayo, en el que cumples 27 a&ntilde;os de edad. Voy a contar, entonces, la historia del papel higi&eacute;nico. El papel higi&eacute;nico no puede faltar en la casa, pero, saben, la servilleta, el pa&ntilde;uelo, la toalla nova y hasta el diario, limpiecitos, y claro, funcionan&hellip; Con todo eso, la buena educaci&oacute;n aprendida, no puede faltar, para mejorar. Limpiar, separadito, los cuerpecitos, en la frente y en la espalda, desde ni&ntilde;as... El papel higi&eacute;nico, como el nombre dice, ayuda mucho, mucho, en los cuidados para la salud, y as&iacute;, todo va a mejorar. Secando las l&aacute;grimas, con el papel higi&eacute;nico, no se olviden que a nuestro Dios no le gustan las provocaciones, para quienes nos desconsideran, por lo que somos&hellip; Con las necesidades debidamente atendidas, ruego a Dios por ustedes y para que el mundo sea m&aacute;s humano, mucho menos injusto y mucho m&aacute;s fraterno.. La mam&aacute;, Cecilia&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Risas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pap&aacute;: &ldquo;T&uacute; nunca conociste a la mujer con quien me cas&eacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, sin m&aacute;s. Sin cuidados. Con frustraci&oacute;n. Con furia en una tierra donde no hay culpables tangibles. Solo una enfermedad incomprensible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Sabes lo que es casarte con la mujer de tus sue&ntilde;os, enamorarte, ir a vivir juntos, y que de repente todo cambie? Me cas&eacute; tan enamorado. El amor es para pocos, hija. El amor es para pocos. Pero paciencia&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pregunt&eacute; &ldquo;por qu&eacute;&rdquo;. Escuch&eacute; la descripci&oacute;n de una completa desconocida. Una Cec&iacute;lia soltera, extremadamente risue&ntilde;a &mdash;aunque t&iacute;mida&mdash;, que fue muy polola antes de conocer a Andr&eacute;s. Una Cec&iacute;lia que lleg&oacute; a tener como pareja a un hombre 15 a&ntilde;os mayor que ella, que qued&oacute; embarazada y, conociendo a sus padres-cat&oacute;licos-conservadores, opt&oacute; por abortar. Una Cec&iacute;lia que dec&iacute;a garabatos, que era buena para las fiestas, a quien le gustaba ir de viaje, que fue a vivir con unas colegas de trabajo y que no pens&oacute; dos veces antes de invitar a mi pap&aacute; a compartir su pieza con ella. Una Cec&iacute;lia cuyos c&iacute;rculos de amistad eran diversos en todos los sentidos de la palabra. Una Cec&iacute;lia que es mi mam&aacute; y que es opuesta a mi mam&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi madre es otra. Y mi madre ha sido muchas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este texto se trabaj&oacute; en el Laboratorio de No Ficci&oacute;n Creativa llevado adelante por Revista Anfibia, el Doctorado de Escritura en Espa&ntilde;ol de la Universidad de Houston y la Maestr&iacute;a en Periodismo Narrativo de Unsam entre septiembre de 2022 y mayo de 2023.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amanda Marton Ramaciotti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/madre_1_10453643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2023 09:06:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mi madre es otra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anfibia,Esquizofrenia,enfermedad mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trastorno bipolar, una enfermedad mental grave que lucha contra el estigma social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/trastorno-bipolar-enfermedad-mental-grave-lucha-estigma-social_1_9168895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44ec9a52-6898-4774-a0f9-8c007059f86a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Trastorno bipolar, una enfermedad mental grave que lucha contra el estigma social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trastorno bipolar es una enfermedad crónica pero tratable; aceptarla y reconocerla es clave para manejar los síntomas y mantener una buena calidad de vida.</p></div><p class="article-text">
        Como ocurre con otros trastornos mentales, es com&uacute;n <strong>asociar el trastorno bipolar con contextos y situaciones que no tienen nada que ver con &eacute;l.</strong> Esto, adem&aacute;s de ser err&oacute;neo, genera confusi&oacute;n, una imagen sesgada y un estigma creciente en torno al problema.
    </p><p class="article-text">
        El trastorno bipolar, que <strong>suele aparecer entre los 20-30 a&ntilde;os</strong> (aunque puede manifestarse antes o despu&eacute;s) no es un problema de personalidad o car&aacute;cter incontrolable, tampoco es una enfermedad asociada a comportamientos violentos o peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        Intentar <strong>comprender un poco mejor la enfermedad</strong> es un paso m&aacute;s, peque&ntilde;o pero importante, para que podamos hacernos una imagen m&aacute;s fiel y real y combatir con ideas la informaci&oacute;n err&oacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        El trastorno bipolar es un desaf&iacute;o para toda la vida, pero con un tratamiento adecuado <strong>se puede alcanzar la estabilidad</strong>. Y el diagn&oacute;stico correcto y temprano es clave para poder iniciar el mejor tratamiento y evitar que la enfermedad evolucione.
    </p><h3 class="article-text"><strong>O todo o nada</strong></h3><p class="article-text">
        Todos tenemos nuestros altibajos. Pero con el trastorno bipolar, que <strong>afecta a m&aacute;s de 60 millones de personas en todo el mundo</strong>, seg&uacute;n la <a href="https://www.isbd.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Internacional de Trastorno Bipolar</a> (ISBD), estos picos y bajos son m&aacute;s graves. El trastorno bipolar provoca cambios serios en el estado de &aacute;nimo, la energ&iacute;a, el pensamiento y el comportamiento, desde altibajos de man&iacute;a extrema en un lado hasta la depresi&oacute;n por el otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que un buen o mal humor pasajero, los ciclos del trastorno bipolar<strong> duran d&iacute;as, semanas o meses</strong>. Y, a diferencia de los cambios de humor comunes, son tan intensos que pueden interferir en la vida laboral y personal, da&ntilde;ar relaciones e interrumpir la capacidad para afrontar el d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los principales signos que caracterizan el trastorno bipolar son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>S&iacute;ntomas del episodio de man&iacute;a: </strong>irritabilidad, menos necesidad de dormir, pensamiento acelerado, aumento de la actividad, gastos excesivos, sentimiento de grandeza, facilidad de distracci&oacute;n, participaci&oacute;n excesiva en actividades placenteras o con riesgo o aumento de la sexualidad.</li>
                                    <li><strong>S&iacute;ntomas del episodio de depresi&oacute;n:</strong> p&eacute;rdida de inter&eacute;s, p&eacute;rdida o aumento importante de peso, enlentecimiento psicomotor, disminuci&oacute;n de la libido, menor capacidad para pensar, tristeza, aumento o disminuci&oacute;n del apetito, insomnio o sue&ntilde;o excesivo, fatiga, sentimientos de inutilidad o ideas suicidas.</li>
                                    <li><strong>S&iacute;ntomas psic&oacute;ticos</strong>: puede aparecer tanto en los episodios man&iacute;acos como los depresivos. Se caracterizan por una total desconexi&oacute;n de la realidad y los s&iacute;ntomas m&aacute;s frecuentes son las ideas delirantes y las alucinaciones.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>S&iacute;ntomas mixtos:</strong> puede ocurrir tambi&eacute;n que durante un episodio depresivo se experimenten s&iacute;ntomas t&iacute;picos de man&iacute;a; tambi&eacute;n que durante un episodio man&iacute;aco aparezcan s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n, como llanto f&aacute;cil. Esta combinaci&oacute;n lleva a un humor irritable que suele provocar discusiones frecuentes.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Estos s&iacute;ntomas var&iacute;an en funci&oacute;n de cada persona. Tener uno de ellos no implica sufrir trastorno bipolar; tener varios a la vez debe ser motivo de consulta al especialista. Tambi&eacute;n en funci&oacute;n de la persona, se distinguen tres tipos de trastorno bipolar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Trastorno bipolar I</strong>: se caracteriza por episodios man&iacute;acos y depresivos con periodos de &aacute;nimo estable.</li>
                                    <li><strong>Trastorno bipolar II</strong>: se define por un patr&oacute;n de episodios depresivos e hipoman&iacute;acos.</li>
                                    <li><strong>Espectro bipolar</strong>: aparecen episodios depresivos recurrentes con otras manifestaciones del trastorno bipolar.</li>
                                    <li><strong>Ciclotimia</strong>: se define por varios episodios hipoman&iacute;acos y periodos de s&iacute;ntomas depresivos durante al menos dos a&ntilde;os.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Por qu&eacute; aparece el trastorno bipolar?</strong></h3><p class="article-text">
        Este trastorno tiene una base biol&oacute;gica porque se produce &ldquo;<strong>una alteraci&oacute;n en la regi&oacute;n cerebral que regula el estado de &aacute;nimo </strong>causada por un componente gen&eacute;tico&rdquo;, seg&uacute;n reconocen en la <a href="https://asocbipolar.com/wp-content/uploads/2020/03/Lundbeck_GUIA-BIPOLAR_final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a Trastorno Bipolar</a> el doctor en psiquiatr&iacute;a Jos&eacute; Manuel Montes Rodr&iacute;guez y el psic&oacute;logo Mateo P&eacute;rez Wiesner.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la presencia de genes que interaccionan entre s&iacute;, tambi&eacute;n tienen que darse otras &ldquo;circunstancias desencadenantes&rdquo; para que aparezca la enfermedad, como una situaci&oacute;n estresante, la toma de sustancias como coca&iacute;na o cannabis, alteraciones hormonales o la ingesta de determinados f&aacute;rmacos como corticoides.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Se puede tratar?</strong></h3><p class="article-text">
        La terapia farmacol&oacute;gica y las intervenciones psicosociales son los pilares del tratamiento. Y es <strong>importante empezarlo cuanto antes, </strong>algo que, sin embargo, no ocurre siempre. Seg&uacute;n un estudio publicado en Journal of Clinical Psychiatry, muchas personas con el trastorno no reciben tratamiento hasta al menos seis a&ntilde;os despu&eacute;s de su primer episodio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este retraso puede hacer que los s&iacute;ntomas sean m&aacute;s extremos y la reca&iacute;da m&aacute;s com&uacute;n en las primeras etapas del tratamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con <strong>la medicaci&oacute;n y la terapia </strong>se pretende reducir la intensidad, frecuencia y consecuencias de los episodios de man&iacute;a o depresi&oacute;n. La terapia ayuda al proceso de aceptaci&oacute;n, a afrontar la enfermedad o a mejorar el cumplimiento de la medicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/trastorno-bipolar-enfermedad-mental-grave-lucha-estigma-social_1_9168895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Jul 2022 16:41:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trastorno bipolar, una enfermedad mental grave que lucha contra el estigma social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[trastorno bipolar,bipolaridad,enfermedad mental]]></media:keywords>
    </item>
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