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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - luxación]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/luxacion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - luxación]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Luxaciones: cómo actuar ante ellas y cómo prevenirlas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-prevenir-las-luxaciones_1_9172051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/741df656-9ced-4bec-9de5-272ec76e9bd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luxaciones: cómo actuar ante ellas y cómo prevenirlas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por lo general se producen ante un golpe o una caída, pero también pueden aparecer ante un sobreesfuerzo deportivo.</p></div><p class="article-text">
        Una luxaci&oacute;n es una lesi&oacute;n que se produce cuando, en una articulaci&oacute;n, dos o m&aacute;s huesos pasan a estar en <strong>una posici&oacute;n que no es la normal</strong>, casi siempre como resultado de un golpe o una ca&iacute;da. De ah&iacute; que tambi&eacute;n se conozca con el nombre de dislocaci&oacute;n, que etimol&oacute;gicamente quiere decir &ldquo;separado de su lugar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las articulaciones donde con mayor frecuencia se producen luxaciones son <strong>los hombros, los codos y los dedos</strong>, aunque tambi&eacute;n suelen darse en caderas, rodillas y tobillos. De acuerdo con la gravedad del caso, puede ser una lesi&oacute;n muy dolorosa, que impida mover la articulaci&oacute;n y cause que la zona se vea inflamada o deformada.
    </p><p class="article-text">
        Lo positivo es que, en la mayor&iacute;a de los casos, la atenci&oacute;n m&eacute;dica permite recomponer la articulaci&oacute;n <strong>sin que queden consecuencias permanentes</strong>, salvo -en ocasiones- una mayor propensi&oacute;n a que la dislocaci&oacute;n se repita.
    </p><p class="article-text">
        En casos m&aacute;s graves, las luxaciones pueden ser acompa&ntilde;adas de <strong>otras lesiones musculoesquel&eacute;ticas</strong>, como fracturas, esguinces o roturas de tendones. Tales lesiones pueden afectar -adem&aacute;s de los huesos- a los m&uacute;sculos, los ligamentos, los tendones e incluso la piel, que en ocasiones se desgarra.
    </p><h3 class="article-text">Cu&aacute;ndo se produce una luxaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        En general, para que se d&eacute; una luxaci&oacute;n debe aplicarse una <strong>fuerza intensa, repentina y brusca</strong> sobre la articulaci&oacute;n. Esto suele ocurrir ante una ca&iacute;da o un golpe que genere un traumatismo importante, como el derivado de un accidente de tr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la pr&aacute;ctica de deportes puede causar estas lesiones. En particular, deportes en los que puede haber golpes derivados del contacto f&iacute;sico, como el rugby, el f&uacute;tbol o el b&aacute;squet, o aquellos en los cuales <strong>las ca&iacute;das son muy frecuentes</strong>, como la gimnasia, el patinaje o el esqu&iacute;, por mencionar solo algunos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los deportes con pelota hacen que sean muy comunes las luxaciones en las articulaciones de <strong>los dedos de las manos</strong> (por golpearse con la propia pelota). Y en otros casos el origen de esta lesi&oacute;n puede estar no en golpes sino en giros bruscos u otra clase de movimientos forzados de la articulaci&oacute;n, como sucede a menudo con las dislocaciones de r&oacute;tula.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Hay personas con mayor predisposici&oacute;n a sufrir luxaciones? </h3><p class="article-text">
        S&iacute;: quienes padecen de <strong>debilidad muscular</strong> (o al menos no la suficiente fortaleza o resistencia para determinados esfuerzos), problemas de coordinaci&oacute;n en los movimientos, con algunas alteraciones anat&oacute;micas o con hiperlaxitud articular.
    </p><p class="article-text">
        Tal hiperlaxitud es la caracter&iacute;stica de las <strong>personas muy &ldquo;el&aacute;sticas</strong>&rdquo;, cuyas articulaciones permiten movimientos m&aacute;s amplios que en la mayor&iacute;a de las personas. En algunos casos, tal cualidad se deriva de trastornos hereditarios, como por ejemplo el poco frecuente <a href="https://www.msdmanuals.com/es-ar/hogar/salud-infantil/trastornos-del-tejido-conjuntivo-en-ni%C3%B1os/s%C3%ADndrome-de-ehlers-danlos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de Ehlers-Danlos</a>.
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;ndrome de Ehlers-Danlos es <strong>un trastorno hereditario muy poco frecuente</strong> del tejido conjuntivo que ocasiona una flexibilidad inhabitual en las articulaciones, piel hiperel&aacute;stica y tejidos fr&aacute;giles.
    </p><p class="article-text">
        Como ya hemos mencionado, el haber sufrido una luxaci&oacute;n aumenta las probabilidades de que se produzcan otras en el futuro, pues <strong>la zona queda debilitada</strong>. Y tambi&eacute;n -aunque en pocas ocasiones- la zona se debilita o se desgasta por un movimiento repetitivo y frecuente, como el que exigen ciertos deportes. Este es otro factor de riesgo.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; hacer ante una luxaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas de una luxaci&oacute;n son bastante notorios. <strong>Sobre todo el dolor</strong>, que depende de la gravedad de la lesi&oacute;n pero en general impide el uso normal -y a veces requiere la inmovilidad total- de la articulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se pueden producir <strong>inflamaciones o deformaciones</strong> en la zona de la lesi&oacute;n, con cambios de color (la piel adquiere tintes viol&aacute;ceos o amoratados, t&iacute;picos de los moretones y hematomas), y generar una sensaci&oacute;n de entumecimiento u hormigueo, tanto en el &aacute;rea afectada de forma directa como en sus alrededores.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se detecta o se sospecha la existencia de este problema, es importante acudir al m&eacute;dico cuanto antes. La primera medida que tendr&aacute; que tomar el traumat&oacute;logo u otro especialista es <strong>reubicar el o los huesos</strong> en su lugar normal.
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental no intentar nada parecido a recolocar o &ldquo;enderezar&rdquo; los huesos si <strong>no se poseen los conocimientos espec&iacute;ficos</strong>, pues el &uacute;nico resultado seguramente ser&iacute;a agravar el problema y extenderlo a los tejidos cercanos. Y adem&aacute;s se causar&iacute;a un dolor muy intenso a la persona que ha sufrido la luxaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en muchas ocasiones es necesario anestesiar la zona antes de reubicar los huesos, y en los casos m&aacute;s graves se aplica <strong>anestesia general</strong>. Realizado este proceso, se debe procurar un reposo de entre seis y doce semanas para la articulaci&oacute;n, para dar tiempo a que los tejidos adyacentes cicatricen.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;dico puede considerar necesaria la realizaci&oacute;n de estudios complementarios (radiograf&iacute;as o resonancias magn&eacute;ticas de contraste), para valorar posibles da&ntilde;os en los ligamentos, que son las estructuras que unen y conectan los huesos.
    </p><p class="article-text">
        Como los ligamentos y tambi&eacute;n los nervios y vasos sangu&iacute;neos pueden verse afectados por una luxaci&oacute;n -y esto s&iacute; dar lugar a consecuencias negativas m&aacute;s duraderas o incluso permanentes- el especialista puede recomendar una <strong>cirug&iacute;a para reparar los da&ntilde;os</strong>. Esta intervenci&oacute;n tambi&eacute;n puede estabilizar la zona y reducir el riesgo de que la dislocaci&oacute;n se repita.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Es posible prevenir las luxaciones?</h3><p class="article-text">
        Las luxaciones se pueden prevenir. Sobre todo, a trav&eacute;s de <strong>medidas que reduzcan el riesgo de accidentes</strong>, tanto hogare&ntilde;os como en la v&iacute;a p&uacute;blica: crear un entorno seguro en casa (evitar los obst&aacute;culos o los desniveles en el suelo, utilizar alfombras antideslizantes en la ba&ntilde;adera o debajo  de ducha, etc.), realizar ex&aacute;menes visuales con regularidad, manejar con precauci&oacute;n, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Esos riesgos tambi&eacute;n se pueden reducir al practicar deportes. Por un lado, por medio del uso de los equipos de protecci&oacute;n correspondientes. Por el otro, procurando conocer el propio cuerpo y <strong>tener claros sus l&iacute;mites</strong>. Muchas lesiones -no solo en el deporte de competencia, sino por ejemplo al salir a correr- se derivan de excesos f&aacute;cilmente evitables.
    </p><p class="article-text">
        Y otro consejo es tener especial cuidado en el caso de haber sufrido alguna dislocaci&oacute;n previa. En ese caso, no solo conviene evitar los excesos en la zona, sino tambi&eacute;n realizar <strong>ejercicios de fisioterapia</strong> para fortalecer y estabilizar la articulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/como-prevenir-las-luxaciones_1_9172051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jul 2022 15:45:56 +0000]]></pubDate>
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