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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - gases]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/gases/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - gases]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva vida para el CO₂: así podemos convertirlo en combustible, plástico y materiales de construcción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/nueva-vida-co2-convertirlo-combustible-plastico-materiales-construccion_1_9571366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdb68ead-0609-4a1b-85e0-eaf07ee48106_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nueva vida para el CO₂: así podemos convertirlo en combustible, plástico y materiales de construcción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La acumulación de dióxido de carbono está causando el calentamiento global del planeta, ¿qué podemos hacer para evitarlo?</p></div><p class="article-text">
        El di&oacute;xido de carbono (CO&#8322;) no es un gas perverso. Es incoloro e inodoro y se encuentra de forma natural en nuestra atm&oacute;sfera. No es t&oacute;xico ni nocivo en las concentraciones actuales.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que su acumulaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://theconversation.com/informe-ipcc-certezas-e-incertidumbres-sobre-el-cambio-climatico-165996" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; provocando el calentamiento global de nuestro planeta</a>. Por eso este gas protagoniza muchos debates sobre&nbsp;<a href="https://theconversation.com/es/topics/cambio-climatico-55574" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio clim&aacute;tico</a>&nbsp;y sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Estamos inmersos en una&nbsp;<a href="https://theconversation.com/puede-el-conflicto-entre-rusia-y-ucrania-influir-en-la-descarbonizacion-de-europa-177862" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transici&oacute;n energ&eacute;tica</a>&nbsp;en la que las renovables tendr&aacute;n cada vez m&aacute;s protagonismo, pero las energ&iacute;as f&oacute;siles seguir&aacute;n siendo necesarias durante d&eacute;cadas para producir multitud de bienes de uso cotidiano en sectores como la construcci&oacute;n, el sanitario y el agr&iacute;cola, entre otros. &iquest;Qu&eacute; haremos entonces con el indeseable CO&#8322; derivado de su combusti&oacute;n?
    </p><h2 class="article-text">El efecto invernadero</h2><p class="article-text">
        La causa del calentamiento ocasionado por el di&oacute;xido de carbono no es otra que el&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_invernadero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto invernadero</a>, un fen&oacute;meno natural sin el cual no existir&iacute;a vida en la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        El efecto invernadero es la capacidad de algunos gases de nuestra atm&oacute;sfera, como el di&oacute;xido de carbono, el vapor de agua, el metano y los &oacute;xidos de nitr&oacute;geno, entre otros, de atrapar y mantener el calor del sol. Sin estos gases, la radiaci&oacute;n t&eacute;rmica se reflejar&iacute;a en la superficie terrestre y escapar&iacute;a, haciendo que la temperatura de la Tierra descendiera hasta unos -18&nbsp;&#8451; .
    </p><p class="article-text">
        El problema surge cuando la proporci&oacute;n de estos gases no es la adecuada. Su acumulaci&oacute;n provoca que la atm&oacute;sfera retenga m&aacute;s calor, lo que aumenta progresivamente la temperatura terrestre y produce cambios en el clima. No se trata por tanto de hacer desaparecer el CO&#8322;, sino m&aacute;s bien de controlar su emisi&oacute;n, ajustando la proporci&oacute;n de este gas en la atm&oacute;sfera a los niveles preindustriales.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva vida para el CO&#8322;</h2><p class="article-text">
        La captura y el almacenamiento de di&oacute;xido de carbono son quiz&aacute; las alternativas que primero aparecen en la lista para dejar de emitir a la atm&oacute;sfera ese CO&#8322; que, por ahora, resulta inevitable. El&nbsp;<a href="https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico</a>&nbsp;advierte que ser&aacute; necesario acoplar estas tecnolog&iacute;as a las industrias intensivas en carbono porque, de lo contrario, desaparecer&aacute;n prematuramente, lo que aumentar&iacute;a el coste de la transici&oacute;n y reducir&iacute;a su aceptaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En todo el mundo se utilizan unos 230 millones de toneladas (Mt) de CO&#8322; al a&ntilde;o. El mayor consumidor es&nbsp;la industria de los fertilizantes, donde se emplean 130&nbsp;Mt de CO&#8322; en la fabricaci&oacute;n de urea. La industria del petr&oacute;leo y gas consume unas 70-80&nbsp;Mt en t&eacute;cnicas de recuperaci&oacute;n mejorada de petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se utiliza para&nbsp;<a href="https://www.iea.org/reports/putting-co2-to-use" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimular el crecimiento de las plantas en los invernaderos</a>. Asimismo, se usa en la industria de las bebidas carbonatadas y en extintores para apagar algunos tipos de fuego. Otros usos menos conocidos, quiz&aacute;, son la fabricaci&oacute;n de hormigones y metales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es necesario buscar nuevos usos para el CO&#8322;. Usos en productos que se utilizan de forma masiva y que permiten crear un mercado circular y usos donde este gas quede fijado en productos que no emiten.
    </p><p class="article-text">
        Entre estos nuevos usos destacan por su escala sobre otras opciones la transformaci&oacute;n del CO&#8322; en combustibles sint&eacute;ticos, seguido de la producci&oacute;n de materiales para la construcci&oacute;n y sustancias qu&iacute;micas como el metanol y otros.
    </p><h2 class="article-text">Combustibles sint&eacute;ticos</h2><p class="article-text">
        Los combustibles sint&eacute;ticos son mol&eacute;culas de hidrocarburos indistinguibles de aquellas que provienen del petr&oacute;leo, pero que se fabrican a partir de hidr&oacute;geno renovable y CO&#8322;. Se utilizan de la misma manera que utilizamos hoy el gas natural, la gasolina, el gas&oacute;leo, el queroseno de aviaci&oacute;n o el combustible para barcos, con la diferencia que su uso no incrementa la proporci&oacute;n de CO&#8322; en la atm&oacute;sfera. En su combusti&oacute;n se emite la misma cantidad utilizada en su fabricaci&oacute;n, con lo que el balance de emisiones es neutro.
    </p><p class="article-text">
        Si se comenzaran a producir de forma masiva supondr&iacute;an una soluci&oacute;n a toda la movilidad actual. Existen algunos proyectos para poner en marcha estas instalaciones, como la planta piloto de&nbsp;<a href="https://www.sunfire.de/en/syngas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sunfire</a>&nbsp;en Alemania, un consorcio europeo liderado por EDL-Anlagenbau para instalar una planta de producci&oacute;n de combustible de aviaci&oacute;n en el aeropuerto de Rotterdam-La Haya.
    </p><p class="article-text">
        Otro proyecto es el de la asociaci&oacute;n de&nbsp;<a href="https://www.dfds.com/en/about/media/news/danish-companies-join-forces-on-an-ambitious-sustainable-fuel-project" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los aeropuertos de Copenhague, Maersk, DSV Panalpina, DFDS, SAS y &Oslash;rsted</a>&nbsp;para desarrollar una instalaci&oacute;n de producci&oacute;n a escala industrial de combustibles sint&eacute;ticos para el transporte por carretera, mar&iacute;timo y a&eacute;reo en el &aacute;rea de Copenhague.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a,&nbsp;<a href="https://www.repsol.com/es/sala-prensa/notas-prensa/2020/repsol-desarrollara-en-espana-dos-grandes-proyectos-de-reduccion-de-emisiones/index.cshtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Repsol construir&aacute; una planta en el puerto de Bilbao</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, evaluar el mercado futuro de estos productos es dif&iacute;cil. Te&oacute;ricamente, el uso de combustibles podr&iacute;a crecer a escalas de varios miles de millones de toneladas de uso de CO&#8322; al a&ntilde;o, pero existen dificultades de implantaci&oacute;n, m&aacute;s de car&aacute;cter comercial y normativo que tecnol&oacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Productos qu&iacute;micos y materiales de construcci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El carbono y el ox&iacute;geno del CO&#8322; tambi&eacute;n se pueden utilizar en productos qu&iacute;micos como, por ejemplo, pl&aacute;sticos y caucho sint&eacute;tico. La v&iacute;a de conversi&oacute;n m&aacute;s habitual es a trav&eacute;s del metanol, una mol&eacute;cula muy vers&aacute;til a partir de la cual se fabrican productos para sectores como la salud e higiene, la cosm&eacute;tica, la agricultura y la alimentaci&oacute;n, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Este di&oacute;xido de carbono queda fijado en los materiales, formando parte de su estructura, es decir, se almacena permanentemente en el producto. Por ejemplo, las empresas Asahi Kasei Chemicals y Chi Mei Corp.&nbsp;<a href="https://www.asahi-kasei.co.jp/advance/en/business/plastics/plastics_polycarbo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fabrican un policarbonato</a>&nbsp;utilizando CO&#8322; como materia prima y pudiendo alcanzar hasta un 20&nbsp;% del peso del producto.
    </p><p class="article-text">
        En cuando a los materiales de construcci&oacute;n, el CO&#8322; se utiliza para sustituir al agua en hormigones. Se trata de hacer reaccionar el CO&#8322; con el calcio y el magnesio para formar los carbonatos del hormig&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merecen las aplicaciones que usan como recursos de partida residuos de otras industrias y CO&#8322;, una doble circularidad. Entre esos residuos se encuentran las escorias de acero y las cenizas que quedan tras la combusti&oacute;n del carb&oacute;n. Para introducir el CO&#8322; se utiliza el proceso de la mineralizaci&oacute;n. Algunas empresas ya est&aacute;n apostando por esta soluci&oacute;n, como la brit&aacute;nica Carbon8, que&nbsp;<a href="https://www.iea.org/reports/putting-co2-to-use" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">utiliza unas 5&nbsp;000 toneladas anuales de di&oacute;xido de carbono</a>&nbsp;junto con 60&nbsp;000 toneladas de residuos para fabricar agregados ligeros para construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos son s&oacute;lo algunos ejemplos del uso que podemos dar al CO&#8322;, pero su potencial en la reducci&oacute;n de emisiones es enorme. Un informe del&nbsp;<a href="https://www.ief.org/events/strategies-to-scale-carbon-capture-utilization-and-storage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Foro Internacional de la Energ&iacute;a</a>&nbsp;concluye que, para cumplir con los objetivos del Acuerdo de Par&iacute;s, debemos impulsar las tecnolog&iacute;as de captura, uso y almacenamiento de di&oacute;xido de carbono hasta la friolera de 5,6 gigatoneladas de CO&#8322; en 2050, desde los apenas 40 millones de toneladas actuales.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ser&aacute; necesario desarrollar tecnolog&iacute;as de uso de CO&#8322; y una s&oacute;lida metodolog&iacute;a de an&aacute;lisis del ciclo de vida basado en directrices claras y conjuntos de datos transparentes, as&iacute; como marcos regulatorios e incentivos para los productos con menos emisiones de carbono.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/una-nueva-vida-para-el-co-asi-podemos-convertirlo-en-combustible-plastico-y-materiales-de-construccion-187570" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute;</a> el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/mariano-marzo-carpio-910176">Mariano Marzo Carpio</a>, Catedrático emérito de Estratigrafía y Geología Histórica, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universitat-de-barcelona-785">Universitat de Barcelona</a></em></span></p>

    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariano Marzo Carpio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/nueva-vida-co2-convertirlo-combustible-plastico-materiales-construccion_1_9571366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Sep 2022 13:12:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una nueva vida para el CO₂: así podemos convertirlo en combustible, plástico y materiales de construcción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CO2,gases,Efecto invernadero,Reciclado,economía circular,Cambio Climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los diez alimentos que más gases nos producen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentos-gases-dan_1_9193475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/255dd940-6e09-4292-8151-ec3dd00ccfe6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pixabay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presencia de gases en nuestro intestino es un índice de que tenemos una dieta rica en fibra vegetal soluble.</p></div><p class="article-text">
        Los gases y flatulencias no son malos de por s&iacute;, incluso tienen sus beneficios, como la prevenci&oacute;n de divert&iacute;culos y peritonitis, la tonificaci&oacute;n del esf&iacute;nter anal y el suelo p&eacute;lvico o la eliminaci&oacute;n de poblaciones malignas de nuestra flora intestinal.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la presencia de gases en nuestro intestino, si se produce de una forma m&aacute;s o menos constante, es un &iacute;ndice de que tenemos <strong>una dieta rica en fibra vegetal soluble</strong>, tambi&eacute;n llamada fibra diet&eacute;tica o alimentaria, ya que aunque nosotros no la podemos digerir, s&iacute; lo hacen las bacterias beneficiosas de nuestra flora intestinal y es precisamente fermentando esta fibra, que son cadenas de hidratos de carbono, como obtienen su energ&iacute;a los microorganismos de la flora intestinal y como mantienen su buena salud.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que,&nbsp;<strong>como resultado de esta fermentaci&oacute;n, se generan gases</strong>, que se emiten al interior del intestino, acumul&aacute;ndose en busca de su salida natural. Por lo tanto, cuanta m&aacute;s presencia de fibra soluble haya en los alimentos que comemos, m&aacute;s gases tendremos despu&eacute;s, aunque tambi&eacute;n menor peligro correremos de padecer diabetes, puesto que la fibra es un gran moderador del &iacute;ndice de glucosa en sangre.
    </p><p class="article-text">
        De todos modos la fibra puede no ser la &uacute;nica fuente de gases intestinales: algunas veces se produce un acceso repentino de gases en cantidades considerables<strong> debido al estr&eacute;s o a intoxicaciones alimentarias</strong>, as&iacute; como por una respuesta autoinmune o de alergia a algunos alimentos, pero son los casos menos frecuentes.
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente, sin de alergias, intoxicaciones o estr&eacute;s, cada personas tiene la flora conformada de una forma distinta y por lo tanto la producci&oacute;n de gases puede ser mayor a igual cantidad de fibra. 
    </p><h3 class="article-text">Los diez&nbsp;alimentos que m&aacute;s gases dan</h3><p class="article-text">
        Cuanta m&aacute;s fibra diet&eacute;tica, mayor cantidad de gases produciremos, por lo que si somos especialmente proclives a la generaci&oacute;n de flatulencias intestinales y queremos moderarlas por comodidad,&nbsp;est&eacute;tica o porque nos causan malestar abdominal, debemos procurar evitar o no ingerir demasiadas cantidades de los siguientes alimentos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Lentejas</strong>: las lentejas aportan hasta 31 gramos de fibra soluble y figuran en los primeros puestos del raking del meteorismo.</li>
                                    <li><strong>Alubias, pototos, jud&iacute;as</strong>, etc.: esta familia de legumbres atesora aproximadamente 23 gramos de fibra alimentaria por cada cien gramos de producto, por lo que adem&aacute;s de mantener nuestra flora robusta, es posible que nos creen m&aacute;s de una incomodidad.</li>
                                    <li><strong>Garbanzos</strong>: con 17 gramos de fibra, tambi&eacute;n tienden a crear gran cantidad de gases.</li>
                                    <li><strong>Col, coliflor y repollitos de Bruselas</strong>: suelen generar tambi&eacute;n numerosas flatulencias por su gran cantidad de fibra.</li>
                                    <li><strong>Cereales integrales</strong>: aunque son muy beneficiosos para combatir el estre&ntilde;imiento, su proporci&oacute;n de fibra tiende a crear gases.</li>
                                    <li><strong>Nabo</strong>: aunque su cantidad de fibra no es muy elevada proporcionalmente, si se tiene en cuenta que el resto de su composici&oacute;n es mayoritariamente agua, se comprender&aacute; que en algunas personas los nabos dan lugar a una elevada producci&oacute;n de gases.</li>
                                    <li><strong>Repollo</strong>: es un caso similar al del nabo, en el que seg&uacute;n la configuraci&oacute;n de la flora intestinal se producir&aacute;n m&aacute;s o menos gases, porque a pesar de que su cantidad de fibra es proporcionalmente baja, en valores absolutos es alta si se tiene en cuenta que el resto es pr&aacute;cticamente solo agua.</li>
                                    <li><strong>Alcauciles</strong>: de nuevo su alta cantidad de fibra soluble las hace muy proclives a crear gases.</li>
                                    <li><strong>Manzanas</strong>: su pulpa es rica en fibra si se compara con otras frutas m&aacute;s acuosas.</li>
                                    <li><strong>Tomate, pepino, apio, pimiento</strong>, etc.: las crudit&eacute;s pueden resultar indigestas a algunas personas y generar m&aacute;s gases de la cuenta, dado que proporcionalmente son poca cosa m&aacute;s que fibra y agua.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>J.S.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentos-gases-dan_1_9193475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Jul 2022 14:37:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos son los diez alimentos que más gases nos producen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gases,flatulencias,Alimentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Flatulencias y eructos: cuatro razones de peso para no reprimirlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/flatulencias-eructos-cuatro-razones-peso-no-reprimirlos_1_9181690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3add5450-0484-4970-ad73-5f2b703046e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Flatulencias y eructos: cuatro razones de peso para no reprimirlos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A menudo reprimimos la expulsión de tales gases debido a las convenciones de nuestra sociedad, cosa que entraña algunos riesgos para la salud, por lo cual lo aconsejable es tratar de retener esos gases el menor tiempo que sea posible.</p></div><p class="article-text">
        Todos sabemos que liberar gases del cuerpo a trav&eacute;s de flatulencias y eructos es una conducta social reprobada. &iquest;Qui&eacute;n no ha atravesado alguna vez la desagradable situaci&oacute;n de tener que reprimir ese deseo a causa de estar con alguien m&aacute;s, en contextos tan dis&iacute;miles como <strong>una clase, una reuni&oacute;n laboral o una cita</strong>?
    </p><p class="article-text">
        Pero hay que tener en cuenta que no se trata solo de un deseo circunstancial, sino que es <strong>una necesidad del organismo</strong>. Dentro del cuerpo hay gases que deben expelerse y las maneras posibles son esas dos: a trav&eacute;s de la boca, en forma de eructos, o a trav&eacute;s del ano, como flatulencias, ventosidades o pedos.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios cient&iacute;ficos han comprobado que el volumen de gases producidos por una persona adulta sana var&iacute;a entre 0,5 y 1,5 litros por d&iacute;a. El prestigioso <a href="https://www.msdmanuals.com/es-ar/hogar/trastornos-gastrointestinales/s%C3%ADntomas-de-los-trastornos-digestivos/gases" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manual MSD</a> se&ntilde;ala que esto equivale a <strong>entre 13 y 21 ventosidades diarias</strong>. Se sabe incluso el tama&ntilde;o de cada flatulencia: entre 33 y 125 mililitros de gas.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el Colegio Estadounidense de Gastroenterolog&iacute;a, por su parte, hasta un 7% de las personas padecen de <strong>eructos excesivos o molestos</strong> (sobre todo &ndash;aunque no solamente&ndash; despu&eacute;s de comer) y un 11% sufren con frecuencia de hinchaz&oacute;n abdominal causada por los gases.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; se producen los gases?</h3><p class="article-text">
        Las causas de la existencia de gases dentro del cuerpo son varias:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Tragar aire.</strong> Ingerir peque&ntilde;os vol&uacute;menes de aire al comer y beber es normal. Sin embargo, de manera inconsciente, algunas personas lo hacen en cantidades m&aacute;s grandes, tanto al comer y beber (a menudo, por hacerlo muy deprisa) como al realizar otras acciones, como fumar o mascar chicle.
    </p><p class="article-text">
        Por lo general tambi&eacute;n tragan mucho aire personas con altos niveles de ansiedad, con una <strong>salivaci&oacute;n excesiva</strong> &ndash;lo cual puede estar relacionado con un problema de reflujo gastroesof&aacute;gico&ndash; e incluso aquellas que usan pr&oacute;tesis dentales que no se ajustan a su boca de forma correcta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Consumo de bebidas carbonatadas</strong>, como la cerveza, el vino espumante, las gaseosas o el agua con gas. Es decir, bebidas con burbujas. Buena parte del gas contenido en dichas burbujas debe salir m&aacute;s tarde por alguna parte, y suele hacerlo &ndash;al igual que el exceso de aire que se traga&ndash; a trav&eacute;s de los eructos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Ingesta de fibra vegetal.</strong> La metabolizaci&oacute;n de ciertos alimentos, en particular los que incluyen fibra vegetal, genera muchos gases, la mayor&iacute;a de los cuales se convierten en flatulencias. Entre los alimentos que m&aacute;s gases generan se pueden mencionar las alubias, los garbanzos, el repollo, los alcauciles, la col y las manzanas.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, el cuerpo produce demasiados gases, lo cual suele generar malestar, hinchaz&oacute;n abdominal, dolor, calambres, sensaci&oacute;n de tener <strong>un &ldquo;nudo&rdquo; en el est&oacute;mago</strong>, presi&oacute;n o sensaci&oacute;n de saciedad aunque no se haya comido mucho.
    </p><p class="article-text">
        Las causas de esa producci&oacute;n excesiva de estos gases pueden ser variadas. Entre las m&aacute;s comunes se encuentran las <strong>intolerancias alimentarias</strong>, que tienen como resultado una mala absorci&oacute;n de los nutrientes. La Cl&iacute;nica Mayo tambi&eacute;n destaca la enfermedad intestinal cr&oacute;nica, el crecimiento bacteriano excesivo en el intestino delgado e incluso el estre&ntilde;imiento.
    </p><h3 class="article-text">Riesgos y perjuicios de reprimir los gases</h3><p class="article-text">
        Surge entonces la pregunta: &iquest;qu&eacute; pasa si nos aguantamos las ganas de expulsar los gases, tanto los eructos como las flatulencias? Las principales consecuencias negativas son las siguientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Malestar, distensi&oacute;n y dolor abdominal</strong>
    </p><p class="article-text">
        Retener los gases de forma recurrente puede generar una distensi&oacute;n abdominal, que consiste en la sensaci&oacute;n de tener el vientre hinchado, lleno y apretado. Esto se puede corresponder con la realidad (es decir, puede ser est&eacute; realmente hinchada) o puede ser solo una <strong>percepci&oacute;n subjetiva</strong> de quien la padece.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la distensi&oacute;n abdominal genera malestar y a menudo tambi&eacute;n dolor y c&oacute;licos. Como consecuencia, afecta al resto de las actividades (laborales, acad&eacute;micas, deportivas, etc.) y, en definitiva, a la calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Reabsorci&oacute;n de los gases por el organismo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un estudio concluy&oacute; que el metabolismo de entre el 30% y el 62% de las personas sanas produce metano. Reprimir las flatulencias y los eructos podr&iacute;a derivar en una retenci&oacute;n excesiva de este gas, acerca del cual &ndash;especifica el documento&ndash; &ldquo;existe una creciente evidencia de que tiene <strong>efectos tanto f&iacute;sicos como biol&oacute;gicos</strong> sobre la funci&oacute;n intestinal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del metano, otro tanto podr&iacute;a suceder con el sulfuro de hidr&oacute;geno, otro producto de los trabajos internos del cuerpo humano. Parte de estos gases son reabsorbidos por el organismo y podr&iacute;an causar estre&ntilde;imiento. Y hasta <strong>podr&iacute;an terminar siendo expelidos a trav&eacute;s del aliento</strong> &ndash;a&ntilde;ade el art&iacute;culo&ndash;, lo cual podr&iacute;a ser causa de halitosis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Riesgo de diverticulitis</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los <strong>divert&iacute;culos</strong> son unas peque&ntilde;as &ldquo;bolsas&rdquo; que en ocasiones se forman en el intestino, en las cuales quedan atrapadas fracciones de la flora intestinal. Con el tiempo, producen elementos t&oacute;xicos y pueden derivar en una diverticulitis, una inflamaci&oacute;n que a menudo genera grandes dolores.
    </p><p class="article-text">
        No existe un consenso definitivo acerca de que aguantarse las ganas de soltar ventosidades sea responsable de esos problemas, pero en general los expertos consideran que la circulaci&oacute;n y evacuaci&oacute;n de las flatulencias reduce los riesgos de que se formen divert&iacute;culos y, por lo tanto, que estos deriven en problemas mayores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Aparici&oacute;n de eructos y ventosidades mayores</strong>
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico objetivo de reprimir los eructos y las ventosidades es, como se ha mencionado, evitar la reprobaci&oacute;n y el descontento de las personas que est&aacute;n alrededor. Pero en ocasiones el remedio puede ser peor que la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Retener los gases durante mucho tiempo puede ocasionar que estos &ldquo;escapen&rdquo; de manera <strong>descontrolada y mucho m&aacute;s estruendosa</strong> de lo que hubiera sido en un primer momento. Incluso unos ruidos muy fuertes en el est&oacute;mago pueden ser motivo de incomodidad. El resultado, desde luego, puede ser a&uacute;n m&aacute;s embarazoso de lo que se reprimi&oacute; en primer t&eacute;rmino.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, expulsar los gases a trav&eacute;s de flatulencias y eructos tiene otros beneficios para la salud, como representar un sistema de &ldquo;alerta diet&eacute;tico&rdquo;, si se percibe un cambio en la frecuencia o los olores en las ventosidades o en el aliento, o incluso <strong>tonificar el esf&iacute;nter</strong> <strong>del ano</strong> y el suelo p&eacute;lvico.
    </p><p class="article-text">
        Debido a ello, queda claro que la recomendaci&oacute;n es retrasar lo menos posible la expulsi&oacute;n de los gases. Por supuesto, no se trata de dejar de lado las normas de cortes&iacute;a y las convenciones sociales. En todo caso, lo aconsejable es hacer lo posible por acudir cuanto antes a un ba&ntilde;o o al menos a alg&uacute;n sitio apartado y solitario, por el bien de la propia salud.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/flatulencias-eructos-cuatro-razones-peso-no-reprimirlos_1_9181690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jul 2022 21:14:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Flatulencias y eructos: cuatro razones de peso para no reprimirlos]]></media:title>
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