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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - tipos de hambre]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/tipos-de-hambre/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - tipos de hambre]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tipos de hambre que nos condicionan a la hora de comer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/tipos-hambre-condicionan-hora-comer_1_9187082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b3ada0b-5744-46cd-a34c-8a5845b7fe99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tipos de hambre que nos condicionan a la hora de comer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué a veces comemos sin necesitarlo? No siempre que lo hacemos es por una necesidad física. Te explicamos por qué.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Comer por los ojos&rdquo; o &ldquo;se me hace la boca agua&rdquo; son algunas de las expresiones que asociamos con la comida y el hambre. Hay situaciones, como el olor de una medialuna horne&aacute;ndose al entrar en una panader&iacute;a o tener ganas de comer la hamburguesa que anuncian por televisi&oacute;n, que nos hacen dudar de si este tipo de hambre responde a tener hambre o a un deseo de probar un alimento concreto.
    </p><p class="article-text">
        Para explicar este tipo de situaciones debemos entrar en el campo de lo que se denomina <strong>alimentaci&oacute;n consciente</strong> o mindfuleating, es decir, el arte del mindfulness llevado a la nutrici&oacute;n: comer despacio y con todos los sentidos (vista, olfato, gusto, tacto, o&iacute;do) y sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos nos condicionan las distintas conductas alimentarias que identifican los diferentes tipos de hambre.
    </p><h3 class="article-text">Los 7 tipos de hambre</h3><p class="article-text">
        Comemos por muchas razones: porque estamos estresados o tristes, porque sentimos que nos merecemos un regalo o simplemente porque ha llegado la hora de comer. Seg&uacute;n las teor&iacute;as de Jan Chozen-Bays, pediatra de Harvard y autora del libro <em>Mindbul Eating</em>: <em>A guide to rediscovering a healthy and joyful relationship with food, (</em>Comer consciente: una gu&iacute;a para redescubrir una relaci&oacute;n sana y alegre con los alimentos<em>), </em>se pueden distinguir siete tipos de hambre, relacionados con diferentes partes de nuestra anatom&iacute;a: <strong>ojos, nariz, boca, est&oacute;mago, c&eacute;lulas, mente y coraz&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta teor&iacute;a, tenemos los siguientes tipos de hambre:
    </p><h3 class="article-text">1 - Comer por los ojos</h3><p class="article-text">
        Nuestros ojos ven un alimento apetecible y env&iacute;an un mensaje a nuestro cerebro que le dice: &ldquo;Tengo hambre de esto&rdquo;. El hambre ocular es cuando vemos una comida de apariencia tentadora y la queremos. Un plato bien presentado siempre atrae m&aacute;s que uno que parezca poco apetecible, independientemente de lo que contenga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto de este tipo de hambre es que normalmente comemos lo que tenemos delante. Y aqu&iacute; es donde entra en juego la idea de usar platos m&aacute;s peque&ntilde;os: cuando vemos un plato lleno, incluso si es peque&ntilde;o, nuestro cerebro registra que est&aacute; lleno y, por lo tanto, es suficiente para satisfacernos.
    </p><h3 class="article-text">2 - Hambre de olfato</h3><p class="article-text">
        Lo que llamamos el sabor de la comida es casi en su totalidad el <strong>olor</strong>. El gusto y el olfato est&aacute;n estrechamente relacionados y pueden confundirse. Un ejemplo de este tipo de hambre ser&iacute;a cuando percibimos el olor del pan reci&eacute;n horneado, que hace que la mayor&iacute;a de nosotros pensemos en comerlo incluso si no tenemos hambre antes de olerlo. Las investigaciones en este campo demuestran que los olores de los alimentos influyen en la elecci&oacute;n de estos, la selecci&oacute;n de las porciones y que incluso pueden provocar un deseo concreto.
    </p><h3 class="article-text">3- Hambre de boca</h3><p class="article-text">
        Cuando comemos sin pensar y m&aacute;s a menudo de lo que realmente necesitamos es cuando aparecen los tan conocidos <strong>antojos</strong>. Se trata de uno de los tipos de hambre m&aacute;s dif&iacute;ciles de abordar porque se basa, en gran medida, en que la boca quiere satisfacer un deseo con una variedad de texturas y sabores distintos.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de hambre est&aacute; provocada sobre todo por el <strong>sabor y la textura</strong> de los alimentos. Una forma de desafiar este tipo de hambre es masticar bien la comida; cuanto m&aacute;s lo hagamos, m&aacute;s probabilidades tendremos de sentirnos satisfechos antes y, por lo tanto, de comer menos.
    </p><h3 class="article-text">4 - Hambre de est&oacute;mago</h3><p class="article-text">
        Cuando nuestro est&oacute;mago tiene hambre puede advertirnos con se&ntilde;ales como ruidos o una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o en el abdomen. Es cuando nuestro cuerpo nos dice que tenemos una <strong>necesidad f&iacute;sica</strong> de energ&iacute;a. Si tenemos el h&aacute;bito de comer varias veces al d&iacute;a, a una hora determinada, y nos salteamos una comida, nuestro est&oacute;mago nos alertar&aacute; que nos hemos pasado de hora. Es el tipo de hambre m&aacute;s evidente de todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n est&aacute; asociado a efectos adversos porque muchas veces comemos solo porque es hora de comer<strong>, no porque tenemos hambre</strong>.
    </p><h3 class="article-text">5 - Hambre celular</h3><p class="article-text">
        Es quiz&aacute;s uno de los tipos que m&aacute;s intriga genera. El cuerpo necesita nutrientes y, cuando no los consumimos, nuestro cuerpo los desea. Este tipo de hambre nos hace sentir un deseo interno de algo. Por ejemplo, cuando tenemos poco hierro, anhelamos consumir carne roja.
    </p><p class="article-text">
        Es importante escuchar el cuerpo y averiguar qu&eacute; alimentos necesita y por qu&eacute;. En muchos de estos casos lo que suele ocurrir es que confundimos el hambre con la sed: creemos que queremos comer pero, en realidad, necesitamos beber.
    </p><h3 class="article-text">6 - Hambre mental</h3><p class="article-text">
        Lo que leemos, escuchamos o pensamos sobre la comida afecta a nuestras elecciones, sobre todo si hablamos de las dietas que se ponen de moda y que son, en gran medida, contradictorias en sus consejos. El hambre mental se basa en nuestros pensamientos: &ldquo;Deber&iacute;a comer una ensalada para el almuerzo&rdquo;, &ldquo;me merezco un regalo&rdquo;, &ldquo;la grasa es mala para m&iacute;&rdquo;, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que cuando comemos bas&aacute;ndonos en los pensamientos, nuestra alimentaci&oacute;n suele basarse en la preocupaci&oacute;n. Cuando la mente est&aacute; preocupada por &ldquo;deber&iacute;a comer&rdquo; y &ldquo;no deber&iacute;a comer&rdquo;,  no disfrutamos de lo que comemos.
    </p><h3 class="article-text">7 - Hambre del coraz&oacute;n (hambre emocional)</h3><p class="article-text">
        Gran parte del tiempo, qu&eacute; y cu&aacute;ndo comemos est&aacute; relacionado con nuestras emociones. &ldquo;Necesito una galletita&rdquo; para pasar esta estresante jornada laboral, o caminar hacia la heladera solo porque estamos aburridos. Podemos desear una comida reconfortante porque nos la dieron de peque&ntilde;os o porque la asociamos como un regalo para cuando nos sentimos deca&iacute;dos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo, la alimentaci&oacute;n emocional se usa para consolar, distraer, adormecer, evitar o hacer frente a una emoci&oacute;n negativa o no deseada. En la mayor&iacute;a de los casos, este tipo de hambre no se satisface con la comida.
    </p><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/tipos-hambre-condicionan-hora-comer_1_9187082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jul 2022 15:41:03 +0000]]></pubDate>
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