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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - remordimiento]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/remordimiento/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - remordimiento]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Remordimiento, ¿cuándo la culpa se convierte en un problema y qué se puede hacer?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/remordimiento-culpa-convierte-problema_1_9188188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40008afc-1c51-4995-b876-1a9209215cf5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Remordimiento, ¿cuándo la culpa se convierte en un problema y qué se puede hacer?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sentirse mal ante las faltas y errores cometidos es normal, e incluso tiene un aspecto positivo. Pero ciertas personas tienen una tendencia a sentirse así, algo que les genera malestar y perjudica su vida.</p></div><p class="article-text">
        Desde la psicolog&iacute;a, la <strong>culpa</strong> se define como el estado afectivo doloroso que aparece ante la creencia o la sensaci&oacute;n de haber hecho algo malo o traspasado las normas &eacute;ticas, personales o sociales. Sobre todo, si se ha perjudicado a alguien m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sentir culpa <strong>no siempre es algo malo</strong>. De hecho, tiene una funci&oacute;n: &ldquo;Hacer consciente al sujeto de que ha realizado una mala acci&oacute;n y as&iacute; facilitar los intentos de reparaci&oacute;n&rdquo;, en palabras del psiquiatra Jos&eacute; Carlos Fuertes. (De hecho, no sentir nunca culpa ni remordimientos es un rasgo de los psic&oacute;patas).
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, un estudio de 2018 lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que las personas con mayor tendencia a sentirse culpables son <strong>m&aacute;s dignas de confianza</strong> que aquellas con una tendencia menor. Y ese fue el rasgo de la personalidad que mejor ayud&oacute; a predecir la &ldquo;confiabilidad&rdquo; de la gente, seg&uacute;n los autores de la investigaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando la culpa es exagerada, se convierte en un problema: aparecen sentimientos y pensamientos negativos que <strong>generan un gran malestar </strong>ante la responsabilidad por los errores. O por cosas que se perciben como equivocaciones y que quiz&aacute; no lo han sido, o no han sido tan graves, o no han generado consecuencias negativas para nadie.
    </p><h3 class="article-text">La tendencia a sentirse culpable y sus consecuencias</h3><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo son las personas m&aacute;s tendientes a sentir culpa? Pues en general suelen hacer <strong>interpretaciones muy parciales o sesgadas</strong> de la realidad. Eso las lleva a centrarse en sus errores y magnificarlos. Y hacen lo contrario con sus logros: les restan valor, los minimizan, a menudo ni siquiera los ven.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Carlos Fuertes explica que &ldquo;el origen de la culpa tiene que ver con el <strong>desarrollo de la conciencia moral</strong>, que se inicia en nuestra infancia y que se ve influida por nuestras diferencias individuales y las pautas educativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A menudo se habla del &ldquo;<strong>peso&rdquo; de la culpa</strong>, se la refiere como una &ldquo;carga&rdquo; que llevan encima quienes sienten que han hecho algo malo. Un estudio realizado por cient&iacute;ficos de Estados Unidos y Canad&aacute; comprob&oacute; que esa expresi&oacute;n es m&aacute;s que una met&aacute;fora.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con ese experimento, las personas que se sent&iacute;an culpables realmente <strong>percib&iacute;an que el cuerpo les pesaba m&aacute;s</strong>, y por lo tanto tambi&eacute;n les costaban m&aacute;s ciertas acciones de naturaleza f&iacute;sica. Otras consecuencias de la culpa excesiva son dolores en el pecho y el est&oacute;mago, presi&oacute;n en la cabeza o molestias en la espalda.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos m&aacute;s graves, no obstante, se advierten en los aspectos psicol&oacute;gicos y emocionales. La persona culposa se hace numerosos reproches y acusaciones por lo que entiende que han sido faltas, y <strong>esas rumiaciones desgastan su autoestima</strong> y su confianza en s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <strong>suele sentirse nerviosa e irritable</strong>, y con frecuencia es v&iacute;ctima de la ansiedad y el estr&eacute;s. Como resultado, se ve afectada su vida social, se complican sus relaciones familiares, la persona suele aislarse e incluso es m&aacute;s propensa a sufrir chantajes emocionales y manipulaciones por parte de quienes lo rodean.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, estas personas suelen sentir una especie de obligaci&oacute;n de siempre satisfacer a los dem&aacute;s, <strong>les cuesta mucho decir que no</strong>, tienen mucho miedo al rechazo ajeno o molestar a los dem&aacute;s pero en general se callan si algo les molesta, las afectan mucho las opiniones y las cr&iacute;ticas de los dem&aacute;s, y piden disculpas a cada rato.
    </p><p class="article-text">
        El resultado global es una <strong>sensaci&oacute;n de tristeza</strong> generalizada: de alg&uacute;n modo, la persona con demasiada culpa y remordimientos se pasa sus d&iacute;as anclada en el pasado, lamentando las acciones cometidas, y sin poder vivir y disfrutar del presente.
    </p><h3 class="article-text">Claves para superar la culpa y el remordimiento</h3><p class="article-text">
        Para superar los remordimientos cuando se ha cometido un error se puede recurrir a la llamada &ldquo;<strong>t&eacute;cnica de las cuatro R&rdquo;</strong>. Es una estrategia desarrollada por la estadounidense Jane Nelsen y pensada en su origen para la infancia, pero la pueden aplicar tambi&eacute;n los adultos.
    </p><p class="article-text">
        Las &ldquo;cuatro R&rdquo; son las siguientes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Reconocer</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer paso consiste en admitir los errores y asumir la responsabilidad, pero en su cuota justa. Para ello, hay que reconocer qu&eacute; cosas estuvieron mal y cu&aacute;les no. Es clave analizar los hechos del modo m&aacute;s objetivo que sea posible. En muchos casos, es de gran utilidad hablar con alguien cercano, que pueda aportar <strong>otro punto de vista</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, tambi&eacute;n hay que intentar comprender lo complejo de las circunstancias. Es decir, <strong>poner las propias acciones en contexto</strong>, recordar qu&eacute; suced&iacute;a en ese momento y tener presente mucho de lo que sucede alrededor no estaba bajo su control y, por lo tanto, no era su responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Responsabilizarse</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto implica asumir las consecuencias de los propios actos. Lo que se debe atender tambi&eacute;n en este punto es que <strong>todos cometemos errores</strong> y que forman parte del aprendizaje. Por eso, hay que recordar el aspecto positivo de la culpa: saber qu&eacute; acciones se debe intentar que no se repitan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Reconciliarse</strong>
    </p><p class="article-text">
        La reconciliaci&oacute;n se debe buscar tanto con los dem&aacute;s como con uno mismo. Con los dem&aacute;s, a veces se logra incluso con <strong>expresiones simples</strong> como &ldquo;lo siento&rdquo;, &ldquo;disculpame&rdquo; o &ldquo;perdoname&rdquo; que, cuando son sinceras, tienen un gran significado.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, hay que ser autocompasivos. Esto es aprender a <strong>perdonarse los errores del pasado</strong>. Las persona culposas suelen ser m&aacute;s duras consigo mismas que con las dem&aacute;s. Por eso, un peque&ntilde;o truco consiste en imaginar c&oacute;mo juzgar&iacute;an por ese mismo hecho a otra persona y luego aplicarse a s&iacute; misma ese grado de indulgencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la manera de reconciliarse con uno mismo, de ponerse en paz con su propia conciencia, y permite &ldquo;<strong>pasar de p&aacute;gina&rdquo;</strong>: no quedarse anclado en un episodio del pasado, sino seguir adelante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Reparar</strong>
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos se pueden realizar acciones concretas para reparar un error. Por ejemplo, si una conducta negativa ha afectado a otra persona, se le puede plantear: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;amos hacerlo la pr&oacute;xima vez?&rdquo;. Ese di&aacute;logo tambi&eacute;n formar&aacute; parte del aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, el pasado no se puede cambiar y en ocasiones no hay forma de subsanar el error. En esos casos, lo que se debe procurar es valorar el aprendizaje y seguir adelante con <strong>la voluntad y la convicci&oacute;n</strong> de que esa falta no se ha de repetir.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, estos consejos pueden no ser suficientes. Aunque se conozcan de forma racional, puede ser dif&iacute;cil instrumentarlos en la propia vida. En ese caso, si los remordimientos y las culpas por hechos del pasado generan los efectos negativos descriptos m&aacute;s arriba y no se encuentra la forma de aliviarlos, lo aconsejable es <strong>buscar ayuda</strong> en la terapia psicol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/remordimiento-culpa-convierte-problema_1_9188188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jul 2022 21:41:59 +0000]]></pubDate>
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