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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - tipos de cambio]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hay sólo cuatro tipos de cambio, pero son 20 los precios del dólar según seamos exportadores o importadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/hay-cuatro-tipos-cambio-son-20-precios-dolar-seamos-exportadores-importadores_1_9625400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/492f8c4f-aa9d-4b34-9db3-3146eaeea2c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay sólo cuatro tipos de cambio, pero son 20 los precios del dólar según seamos exportadores o importadores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El oficial, el blue, el MEP y el CCL son las cuatro variantes. Pero al primero se le aplican retenciones a las ventas externas o cargas tributarias a las compras del exterior. Cuánto valen hoy los dólares soja, maíz, carne, petróleo, cuero, malbec, autopartista, tecno, Coldplay, ahorro, Netflix, tarjeta, cripto y Qatar.</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s que distintos tipos de d&oacute;lar, <strong>hay una veintena de diversos precios que se pagan o se cobran por cada billete norteamericano</strong> con el rostro de George Washington. &ldquo;Hay un tipo de cambio, el del Mercado &Uacute;nico y Libre de Cambios (MULC), pero con diferentes percepciones de impuestos&rdquo;, se defend&iacute;an esta semana en el equipo econ&oacute;mico, aunque minutos despu&eacute;s difund&iacute;an que el d&oacute;lar tarjeta o para consumos en el exterior de hasta US$ 300 mensuales segu&iacute;a a $ 262, que el de m&aacute;s de US$ 300, apodado Qatar, sub&iacute;a a $ 300, que el de importaci&oacute;n de bienes de lujo saltaba de $ 150 a 300 y el que cobran los artistas y deportistas extranjeros por espect&aacute;culos en el pa&iacute;s, conocido por el mote de Coldplay, se encarec&iacute;a de $ 150 a 195, siempre y cuando sean clientes del Banco Naci&oacute;n. Otras entidades cobran m&aacute;s cara la divisa: el Qatar y el lujo, a $ 316,76; y el Coldplay, a $ 205,89.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El tema es c&oacute;mo se define tipo de cambio&rdquo;</strong>, opina el profesor Juan Miguel Massot, de la Universidad del Salvador. &ldquo;Cuando se incluyen como tipos de cambio a aquellos que parten del tipo oficial y se le agregan impuestos, aranceles, o se le restan retenciones, terminan siendo muchos dada la variedad de tasas de los impuestos. Sin embargo, a mi entender, no s&oacute;lo no es estrictamente correcta esa definici&oacute;n, <strong>sino que tambi&eacute;n es irrelevante. </strong>Por caso, todos los pa&iacute;ses tienen aranceles de importaci&oacute;n diferenciados, por lo que todos tendr&iacute;an muchos tipos de cambio, aun cuando tengan un mercado &uacute;nico y libre de cambios de iure y de ipso, y as&iacute; sea reconocido por todo el mundo, incluso por el FMI (Fondo Monetario Internacional). Lo mismo para aquellos que aplican algunos derechos de exportaci&oacute;n, cupos, etc. Lo que s&iacute; importa es que hay un d&oacute;lar oficial, al que se agregan o detraen impuestos y tasas, m&aacute;s cupos, cuando corresponde, de lo que surgen los pesos que efectivamente pagan o cobran los importadores y exportadores, los ahorristas, etc. <strong>Hay un d&oacute;lar no oficial, el blue, y dos d&oacute;lares que operan legalmente en el mercado financiero, el MEP y el CCL&rdquo;, </strong>alude Massot al d&oacute;lar bolsa o del Mercado Electr&oacute;nico de Pagos y al contado con liquidaci&oacute;n, a los que se accede triangulando con bonos y acciones para cobrar en la plaza local o internacional, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, los diversos tipos de d&oacute;lar tienen el objetivo de generar impacto en los televidentes, redes, lectores, pero es algo que siempre existi&oacute;, porque la pol&iacute;tica comercial externa existe en todas partes, no as&iacute; las restricciones cuantitativas, etc.&rdquo;, opina el profesor del Salvador. &ldquo;El grado de complejidad es otro asunto. Adicionalmente: en la literatura econ&oacute;mica argentina, por ejemplo, a esos tipos de cambios se los denominaba tipos de cambios efectivos porque era el precio que efectivamente cobraba o pagaba el operador luego de la aplicaci&oacute;n de la pol&iacute;tica comercial&rdquo;, concluye Massot.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como las al&iacute;cuotas de retenciones son variadas, netas de las mismas ten&eacute;s varios tipos de cambio efectivos&rdquo;, agrega Mar&iacute;a Castiglioni, socia de C&amp;T Asesores Econ&oacute;micos. Pero m&aacute;s all&aacute; del debate acad&eacute;mico sobre lo apropiado de los t&eacute;rminos,<strong> est&aacute; clara la complejidad de diversos precios efectivos de d&oacute;lar,</strong> en comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses. Veamos entonces cual es las 20 variedades que existen:
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                Dólares. Hay veinte precios diferentes. Más allá del debate académico sobre lo apropiado de los términos, está clara la complejidad.                            </span>
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                    <ol>
                                    <li><strong>D&oacute;lar soja:</strong> es el tipo de cambio oficial mayorista menos la retenci&oacute;n a la exportaci&oacute;n de la oleaginosa del 33%, lo que equivale a <strong>$ 101,63</strong>. En septiembre hubo un d&oacute;lar soja a $ 200, pero en realidad es era el tipo de cambio al que hab&iacute;a que descontarle la retenci&oacute;n, por lo que el agricultor terminaba cobrando a $ 134.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar ma&iacute;z o trigo</strong>: es el mayorista menos la retenci&oacute;n para estos cereales del 12%, lo que supone<strong> $ 133,49.</strong></li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar carne:</strong> es el mayorista menos el derecho de exportaci&oacute;n para los cortes vacunos y la mayor&iacute;a de los productos primarios, que llega al 9%. Es decir, equivale a $ <strong>138,04.</strong> Las ventas externas de pescado tributan desde el 0% al 9%, seg&uacute;n su nivel de mayor o menor elaboraci&oacute;n.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar petr&oacute;leo</strong>: es el mayorista menos el derecho del 8% que ahora rige para la exportaci&oacute;n de crudo, aunque es variable, seg&uacute;n el precio del barril, y puede bajar incluso hasta 0% si se abaratara mucho. Hoy es de <strong>$ 139,56.</strong> El oro tambi&eacute;n tributa al 8% y el cobre var&iacute;a del 0% al 8%, seg&uacute;n su cotizaci&oacute;n.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar cuero</strong>: los cueros, el man&iacute; y la industria forestal pagan diversos niveles de retenci&oacute;n del 0% al 7%, seg&uacute;n la agregaci&oacute;n de valor. Los que tributan al 7% terminan recibiendo un d&oacute;lar de <strong>$ 141,08.&nbsp;</strong></li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar malbec:</strong> es el mayorista menos la retenci&oacute;n para el vino (4,5%), pero tambi&eacute;n para las semillas y el litio. Son <strong>$ 144,87</strong>. Lo mismo paga la industria automotriz, salvo las exportaciones adicionales a 2020, que est&aacute;n libres de derechos.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar autopartista:</strong> es el mayorista menos la retenci&oacute;n del 3%, con excepci&oacute;n de las ventas externas mayores a las de 2020, que tampoco tributan.&nbsp;Vale <strong>$ 147,14.</strong></li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar mayorista:</strong> es el que rige para los exportadores e importadores, aunque despu&eacute;s hay que considerar que los primeros pagan distintos niveles de retenciones o est&aacute;n exentos o est&aacute;n exceptuados de liquidar una parte de las divisas obtenidas, mientras que los segundos afrontan diferentes cargas tributarias y arancelarias. Est&aacute; a <strong>$ 151,70</strong>. Hay exportaciones que no pagan retenciones como las de servicios, las econom&iacute;as regionales y la industria. El mayorista sigue rigiendo para las empresas argentinas con deudas en el exterior, pese a que constituye otra importante fuente de p&eacute;rdida de reservas.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar minorista: </strong>es el que se aplica para el resto de los individuos. Rige para quien quiera cambiar sus divisas al tipo de oficial, aunque no le convenga, y como referencia para despu&eacute;s aplicarle las variadas cargas tributarias que componen los d&oacute;lares ahorro, tarjeta, Qatar y Coldplay. Cuesta <strong>$ 158,38</strong>. El d&oacute;lar minorista rige para las personas que importen libros en papel o electr&oacute;nico y medicamentos o contraten prestaciones de salud, plataformas y software educativos del exterior o compren pasajes de micros a pa&iacute;ses vecinos.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar tecno:</strong> las empresas de la econom&iacute;a del conocimiento s&oacute;lo deben liquidar a pesos el 70% de sus exportaciones y pueden conservar en d&oacute;lares el restante 30%, que despu&eacute;s pueden convertir por el MEP a la moneda nacional. Por tanto, el d&oacute;lar tecno equivale a<strong> $ 195,05.</strong> Adem&aacute;s, los trabajadores free-lancers pueden conservar en d&oacute;lares hasta US$ 12.000 por a&ntilde;o.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar Coldplay: r</strong>ige para las contrataciones de actividades art&iacute;sticas y deportivas del exterior, desde los 10 conciertos de la banda brit&aacute;nica hasta la pr&oacute;xima exhibici&oacute;n de Rafael Nadal, e implica sumar al d&oacute;lar minorista el impuesto PAIS, del 30%. En un pa&iacute;s escaso de divisas hasta para la producci&oacute;n local, estos artistas y atletas extranjeros antes se llevaban los d&oacute;lares a $ 151,70 ahora pagar&aacute;n <strong>$ 205,89 </strong>por cada uno.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar ahorro: </strong>una decena de restricciones impide que la inmensa mayor&iacute;a de los ciudadanos pueda acceder a este tipo de cambio, que s&oacute;lo rige para aquellos que nunca recibieron ning&uacute;n tipo de subsidio o ayuda. En julio lo compraron hasta US$ 200 (cupo mensual) 1,4 millones de personas. Equivale al tipo de cambio minorista m&aacute;s el 30% del PAIS y el 35% de anticipo de impuesto a las ganancias, que se recupera al a&ntilde;o siguiente, es decir, <strong>a $ 261,32</strong>.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar Netflix</strong>: para los servicios de streaming, ya sea audiovisuales y musicales, pero tambi&eacute;n para otros inform&aacute;ticos como el almacenamiento en la nube, siempre y cuando el gasto no supere los US$ 300 mensuales. Se suma el tipo de cambio minorista m&aacute;s 21% de IVA, 8% del gravamen PAIS y un 45% de Ganancias. Cotiza a <strong>$ 275,58.</strong></li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar tarjeta:</strong> rige para compras de hasta US$ 300 mensuales en el exterior, ya sea de aquellos que viajan como los que compran bienes puerta a puerta en plataformas como Amazon o Alibaba. Al minorista se le suma el 30% de PAIS y el 45% de Ganancias, con lo que totaliza los <strong>$ 277,16.</strong></li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar blue cara chica:</strong> en el mercado blue o ilegal, los cueveros toman el billete viejo pero vigente de US$ 100 con la cara chica de Benjamin Franklin a un 3% menos que el nuevo de cara grande. Por tanto, vale<strong> $ 281,30. </strong></li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar blue:</strong> es el que se compra a los arbolitos de la calle Florida o en cualquiera de las cuevas, que suelen funcionar en negocios legales como casas de cambio o de giros de dinero, sociedades de bolsa o agencias de turismo. Cotiza a <strong>$ 290.&nbsp;</strong></li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar MEP:</strong> es legal y suele conseguirse comprando con pesos el bono AL30 y vendi&eacute;ndolo 24 horas despu&eacute;s en d&oacute;lares. Cuesta <strong>$ 296,23.</strong> Los turistas extranjeros pueden cambiar hasta US$ 5.000 en billetes al precio del MEP en casas de cambio.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar cripto:</strong> consiste en cambiar pesos por stable coins, o criptomonedas estables, como Tether o USD Coin, que son aquellas que est&aacute;n respaldadas por d&oacute;lares, a diferencia del Bitcoin o Ethereum. Claro que ha habido fiascos con stable coins como TerraUSD. En la actualidad cotiza a <strong>$ 299.</strong></li>
                                    <li><strong>CCL: </strong>tambi&eacute;n llamado contado con liqui, sirve para girar divisas al exterior, mediante la triangulaci&oacute;n con t&iacute;tulos p&uacute;blicos o acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street, las llamadas ADR, o de multinacionales que se transan aqu&iacute; con los certificados Cedear. <strong>Vale $ 311,86,</strong> aunque var&iacute;a el precio seg&uacute;n se cambien bonos, ADR o Cedear.</li>
                                    <li><strong>D&oacute;lar Qatar o lujo:</strong> rige para las compras con tarjeta en el exterior que superen los US$ 300 mensuales, ya sea que se sumen gastos de turismo, comercio electr&oacute;nico o servicios online como Netflix o los de la nube. Al minorista se le agrega el 30% de PAIS, el 45% de Ganancias y otro 25% de adelanto del impuesto de bienes personales, que tambi&eacute;n se recupera al a&ntilde;o siguiente. Adem&aacute;s es que el rige para importaciones de lujo como veh&iacute;culos de alta gama, jets, barcos deportivos, bebidas alcoh&oacute;licas premium, relojes, piedras preciosas, m&aacute;quinas tragamonedas y de minado de criptomonedas. Ahora est&aacute; a<strong> $ 316,76.&nbsp;</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/hay-cuatro-tipos-cambio-son-20-precios-dolar-seamos-exportadores-importadores_1_9625400.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Oct 2022 03:02:23 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si legalizamos el “blue”?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/si-legalizamos-blue_129_9197064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ea310e3-9eed-4e02-aec6-b74b756bb927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y si legalizamos el “blue”?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Habría que pensar en un desdoblamiento formal del mercado cambiario", propone Francisco Eggers. Podría canalizar las demandas que inciden poco en el nivel de vida de la población de bajos recursos y las ofertas que pueden aumentar significativamente con un tipo de cambio más alto.</p></div><p class="article-text">
        Existe una percepci&oacute;n, bastante generalizada, de que estamos en una situaci&oacute;n econ&oacute;mica extremadamente mala. <strong>La econom&iacute;a real tiene problemas, pero la tasa de desocupaci&oacute;n en el primer trimestre de 2022 fue una de las m&aacute;s bajas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os y el a&ntilde;o pasado hubo crecimiento de la producci&oacute;n, el consumo y el empleo, superando los niveles previos a la pandemia. En los &uacute;ltimos meses el ritmo de expansi&oacute;n decay&oacute;, pero a&uacute;n no hay indicios claros de que se haya ingresado en una recesi&oacute;n. Con eso, el 2022 ser&aacute; el primer a&ntilde;o par con crecimiento del PBI en una d&eacute;cada. Pero, por otro lado, la inflaci&oacute;n es la m&aacute;s alta desde el inicio de la Convertibilidad y al Gobierno se lo visualiza d&eacute;bil pol&iacute;ticamente, hostigado por opositores y por miembros de la coalici&oacute;n gobernante. </strong>Si sumamos el predominio medi&aacute;tico de voces que tratan de que creamos que esta es la peor crisis de nuestra historia, es l&oacute;gico que las expectativas sean muy pesimistas. 
    </p><p class="article-text">
        Eso se traduce, entre otras cosas, en un d&oacute;lar paralelo en niveles de p&aacute;nico. En valores reales lleg&oacute; a estar m&aacute;s alto que en el segundo trimestre de 2002, acerc&aacute;ndose al nivel que tuvo en octubre de 2020, cuando super&oacute; $190, equivalentes a cerca de $400 de ahora (seis meses m&aacute;s tarde hab&iacute;a bajado 40% en valores reales). &nbsp;En ese momento el movimiento transfronterizo estaba restringido; ahora no, lo que agrega un motivo para que una cotizaci&oacute;n recontra alta no dure mucho: con un salario promedio que, en d&oacute;lares &ldquo;blue&rdquo;, cay&oacute; a poco m&aacute;s de 400 d&oacute;lares, muchas cosas quedaron muy baratas para los extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        El d&oacute;lar oficial est&aacute; en un nivel m&aacute;s l&oacute;gico, pero tampoco es adecuado para lo que deber&iacute;a lograr: superar la restricci&oacute;n externa. Hay que asumir que, en el futuro inmediato, vamos a tener una salida neta de capitales, por lo que se requiere que el super&aacute;vit comercial sea m&aacute;s que suficiente para pagar los intereses de la deuda externa y transferir utilidades de empresas extranjeras; y en lo que va del a&ntilde;o parece que no ha sido ni siquiera suficiente para eso. Durante 2021, el d&oacute;lar usado para importaciones y exportaciones sirvi&oacute; de &ldquo;ancla&rdquo; antiinflacionaria, al subir bastante menos que la inflaci&oacute;n y los salarios (cosa que tambi&eacute;n ocurri&oacute; en otros a&ntilde;os electorales: 2011, 2015 &ndash;hasta el cambio de gobierno&ndash; y 2017). As&iacute;, pasamos de un tipo de cambio real que a principios de 2021 estaba por encima del promedio de los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, a uno que est&aacute; 20% por debajo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En d&oacute;lares oficiales, nuestros principales productos de exportaci&oacute;n siguen siendo competitivos, pero gran parte de las manufacturas no. Y se necesita que lo sean: cuando nuestra econom&iacute;a crece, las importaciones aumentan m&aacute;s que proporcionalmente, con lo que las exportaciones tradicionales no alcanzan para adquirirlas; se necesita una diversificaci&oacute;n de la producci&oacute;n, tanto para exportar como para competir con las importaciones. </strong>De lo contrario, la econom&iacute;a se encuentra m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano con una crisis por escasez de d&oacute;lares. Esta crisis &ldquo;de crecimiento&rdquo; s&oacute;lo pudo evitarse en la primera d&eacute;cada del siglo: entre 2002 y 2008 las importaciones se quintuplicaron, sin provocar carencia de d&oacute;lares ni necesidad de restricciones. Se suele decir que fue por la suba del precio internacional de los productos agropecuarios; pero se soslaya que las exportaciones de manufacturas de origen industrial pasaron en apenas seis a&ntilde;os de 7.600 a 22.000 millones de d&oacute;lares, y las de servicios, de 3.500 a 13.400 millones. <strong>Fue clave la vigencia de un tipo de cambio competitivo, en promedio 70% superior (en valores reales) al nivel actual del d&oacute;lar oficial. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero no puede pensarse en este momento en una gran devaluaci&oacute;n del d&oacute;lar oficial, al menos por un par de razones. Primero, por una cuesti&oacute;n de expectativas: luego de que el Gobierno asegur&oacute; reiteradamente que no devaluar&iacute;a, un fuerte aumento del d&oacute;lar oficial se ver&iacute;a como un signo m&aacute;s de debilidad, se dir&aacute; que le torcieron el brazo al Gobierno, y eso aumentar&iacute;a la inestabilidad y, por supuesto, la inflaci&oacute;n. La segunda raz&oacute;n es distributiva: dado el aumento del precio internacional de los granos y subproductos a partir de la invasi&oacute;n de Ucrania por parte de Rusia, el precio de los alimentos subi&oacute; fuertemente los &uacute;ltimos meses, multiplicando las ganancias de sus productores y la pobreza de los sectores de menores recursos. El Gobierno hubiera querido moderar la suba del precio de los alimentos usando las &ldquo;retenciones&rdquo; (impuestos a las exportaciones) como herramienta, pero la misma aparece vedada pol&iacute;ticamente por el triunfo, en las &uacute;ltimas elecciones, de las fuerzas pol&iacute;ticas que se oponen a la redistribuci&oacute;n del ingreso conducida por el Estado. Entonces, el gobierno busc&oacute; moderar la suba de precios conteniendo el d&oacute;lar oficial, lo que termina siendo contraproducente. La situaci&oacute;n externa es cada vez m&aacute;s complicada, por la falta de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las restricciones cambiarias (conocidas como &ldquo;cepo&rdquo;) han devenido en un desdoblamiento cambiario de facto: est&aacute; el d&oacute;lar oficial, pero tambi&eacute;n los d&oacute;lares paralelos: el ilegal (el &ldquo;blue&rdquo;) y los &ldquo;financieros&rdquo; o &ldquo;burs&aacute;tiles&rdquo; (el &ldquo;MEP&rdquo;, el &ldquo;Contado con Liqui&rdquo;).</strong> Estos resultan del cociente entre el precio en pesos y en d&oacute;lares de valores financieros que cotizan en ambas monedas, y que en d&oacute;lares lo hacen tanto en el pa&iacute;s como en el exterior; por ejemplo, t&iacute;tulos p&uacute;blicos nacionales en d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        En su momento parec&iacute;a tener sentido evitar un desdoblamiento &ldquo;oficial&rdquo;: se quer&iacute;a que el Mercado &Uacute;nico y Libre de Cambios (MULC) sea el &uacute;nico legal (aunque no sea &ldquo;libre&rdquo;). La ilegalidad dificulta que la gente compre d&oacute;lares y el tama&ntilde;o relativamente peque&ntilde;o permite decir que es marginal, que el mercado realmente importante es el oficial. Pero la mayor parte de la gente &ndash;en alguna medida, guiada por los medios de comunicaci&oacute;n&ndash; tiende a pensar que el d&oacute;lar &ldquo;de verdad&rdquo; es el &ldquo;blue&rdquo; -el que se puede comprar- y eso pega en las expectativas, m&aacute;s all&aacute; de que est&aacute; demostrado que el d&oacute;lar que incide m&aacute;s en el costo de vida es el oficial, el que se usa para exportar e importar. Por supuesto, hay vendedores que usan al &ldquo;blue&rdquo; de justificaci&oacute;n, ante sus clientes, para subir sus precios, pero cuando el &ldquo;blue&rdquo; baja, los precios no lo hacen. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante la realidad de que los turistas extranjeros cambian sus d&oacute;lares en el mercado &ldquo;blue&rdquo;, el Gobierno ha dispuesto que puedan hacerlo en casas de cambio, obteniendo un tipo de cambio similar al financiero &ndash;a lo que se restar&iacute;a la comisi&oacute;n respectiva&ndash; dando la orden al cambista de comprar t&iacute;tulos con d&oacute;lares y venderlos en pesos. Se tratar&iacute;a de que la operatoria no sea muy complicada para el turista. Pero, aun as&iacute;, probablemente no tenga mucho &eacute;xito: a la mayor parte de los turistas le resultar&iacute;a m&aacute;s simple &ndash;y, probablemente, m&aacute;s conveniente&ndash; vender en el &ldquo;blue&rdquo; como hasta ahora. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Creo que habr&iacute;a que pensar, como alternativa, en un desdoblamiento formal del mercado cambiario, creando un mercado &ldquo;turista-financiero&rdquo;, con flotaci&oacute;n &ldquo;sucia&rdquo;: es decir, sin intervenci&oacute;n diaria del gobierno, con el tipo de cambio establecido por la oferta y la demanda privadas (sin perjuicio de que el Banco Central tambi&eacute;n podr&iacute;a operar all&iacute;, en la medida en que tenga con qu&eacute;).</strong> En ese mercado podr&iacute;an vender los turistas (y todo aquel que quiera hacerlo) en forma simple, legal y transparente sus divisas, y podr&iacute;an comprar los que quieran hacerlo, ya sea para ir al extranjero, atesorar, pagar sus deudas u otras obligaciones para las cuales necesiten d&oacute;lares. Y se podr&iacute;a canalizar por ah&iacute; &ndash;en todo o en parte&ndash; las importaciones que se consideren menos prioritarias, y las exportaciones que se quiera incentivar. 
    </p><p class="article-text">
        Esto permitir&iacute;a que el d&oacute;lar promedio de exportaciones e importaciones aumente gradualmente, si se va modificando la proporci&oacute;n de transacciones que cambien moneda en un mercado y en otro. Esto, sin perjuicio de la conveniencia de que el actual d&oacute;lar oficial (que pasar&iacute;a a ser &ldquo;comercial&rdquo;) contin&uacute;e subiendo, y en la medida de lo posible lo haga por encima de la diferencia entre la inflaci&oacute;n interna y la internacional, para recuperar algo del atraso actual. La idea es que sea un sistema de transici&oacute;n: en alg&uacute;n momento habr&aacute; que ir hacia un sistema unificado, flotante y de libre acceso, como tiene la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del mundo; pero s&oacute;lo ser&aacute; posible cuando el Banco Central haya atesorado las divisas suficientes como para intervenir si el tipo de cambio tiende a subir en forma irrazonable. <strong>Un sistema con operaciones que van a un mercado, otras que van al otro, y otras que pueden ir en proporciones variables a uno o a otro, permitir&iacute;a hacer una transici&oacute;n sin grandes disrupciones. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Este desdoblamiento cambiario podr&iacute;a desalentar las demoras en exportar granos o sus subproductos a la espera de una suba brusca del d&oacute;lar: el gobierno podr&iacute;a ganar el margen suficiente como para no verse forzado en el corto plazo a esa devaluaci&oacute;n brusca, que actualmente esas exportaciones no necesitan para ser competitivas. Las mejoras cambiarias, en lo inmediato, podr&iacute;an ser para exportaciones de manufacturas y servicios que requieran construir una relaci&oacute;n contractual estable de mediano plazo; en ellas, no resulta conveniente paralizar exportaciones esperando una suba del d&oacute;lar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El desdoblamiento lograr&iacute;a bajar el d&oacute;lar &ldquo;que se puede comprar&rdquo;? No necesariamente: en el corto plazo podr&iacute;a esperarse lo contrario, debido a que se canalizar&iacute;an por el mercado &ldquo;turista-financiero&rdquo; operaciones que hoy se hacen por el mercado oficial, como los pagos de deuda privada, las compras de d&oacute;lares por parte de particulares (hasta 200 por mes y por persona) y las importaciones que se juzguen como no prioritarias (algunas de las cuales obtienen d&oacute;lares oficiales mediante amparos judiciales). </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero, con el tiempo, un valor alto del d&oacute;lar atraer&aacute; compras de turistas extranjeros, sumando oferta. La recuperaci&oacute;n del margen de maniobra del Banco Central (al dejar de atender algunas demandas, y al normalizarse las exportaciones de origen agropecuario) actuar&iacute;a positivamente sobre las expectativas. Y el efecto positivo se reforzar&iacute;a si se transita un sendero consistente, que tienda gradualmente a reducir la proporci&oacute;n que se canaliza en el mercado m&aacute;s intervenido &ndash;el comercial&ndash; y a aumentar la proporci&oacute;n del mercado con menos intervenci&oacute;n: el turista-financiero. Si se va hacia la unificaci&oacute;n, quedar&aacute; claro que el nivel actual del &ldquo;blue&rdquo;, en t&eacute;rminos reales, no podr&aacute; sostenerse, por lo que podr&iacute;a ser mal negocio comprar d&oacute;lares especulando con su suba; como pas&oacute; en junio de 2002 y en octubre de 2020.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del efecto negativo que podr&iacute;a haber sobre las expectativas a corto plazo por una potencial suba del d&oacute;lar &ldquo;libre&rdquo;, y su influencia sobre la inflaci&oacute;n, se podr&iacute;a correr el riesgo de que aumenten los precios internos de los productos que ahora est&aacute;n sujetos a restricciones a la compra de d&oacute;lares oficiales para importar, en la medida en que se reconduzcan al mercado turista-financiero. Pero hay motivos para pensar que ese efecto no ser&iacute;a muy fuerte. Pensemos que, desde diciembre de 2019 a junio de 2022, el precio de la ropa en el Gran Buenos Aires, medido en d&oacute;lares oficiales, se duplic&oacute;; el del calzado aument&oacute; 67%, y el de los autom&oacute;viles, 87% (hubo aumento de precios internacionales, pero muy por debajo de estas variaciones). No es que se gu&iacute;an por el &ldquo;blue&rdquo;, pero el d&oacute;lar oficial tampoco ha sido su referencia. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un tipo de cambio desdoblado no es un r&eacute;gimen ideal, entre otras cosas porque el mercado con la cotizaci&oacute;n m&aacute;s alta tiende a &ldquo;vaciar&rdquo; de oferta al de la cotizaci&oacute;n m&aacute;s baja. Pero ya estamos en un mercado desdoblado; lo que hay que ver es c&oacute;mo salimos de &eacute;l, y no podemos salir si el Banco Central no recompone sus reservas disponibles. </strong>Esta tiene que ser la prioridad, no la cotizaci&oacute;n del d&oacute;lar &ldquo;blue&rdquo;. Para eso, la propuesta es reconocer oficialmente el desdoblamiento y canalizar al mercado de libre acceso las demandas que inciden poco en el nivel de vida de la poblaci&oacute;n de bajos recursos y las ofertas que pueden aumentar significativamente con un tipo de cambio m&aacute;s alto. Esto no estar&iacute;a exento de riesgos: por algo no se pone en pr&aacute;ctica. Pero habr&iacute;a que considerarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Eggers]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/si-legalizamos-blue_129_9197064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Jul 2022 10:53:46 +0000]]></pubDate>
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