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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Carlos Carrascosa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/carlos-carrascosa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Carlos Carrascosa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Carrascosa, tras la sentencia a Pachelo: "Quiero que María Marta sepa que demostramos que él la mató"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/carlos-carrascosa-sentencia-pachelo-quiero-maria-marta-sepa-demostramos-mato_1_11249860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce157a5d-1658-4aac-846e-509b4995a7a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlos Carrascosa, tras la sentencia a Pachelo: &quot;Quiero que María Marta sepa que demostramos que él la mató&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Yo ya cumplí con todas las etapas de mi vida, ahora lo primero que quiero que María Marta sepa que hemos demostrado que él la mató", dijo el viudo de María Marta tras conocerse la sentencia que condenó a Nicolás Pachelo a prisión perpetua por el crimen cometido en 2002.</p></div><p class="article-text">
        El viudo de <strong>Mar&iacute;a Marta Garc&iacute;a Belsunce</strong>, Carlos Carrascosa, se mostr&oacute; feliz y tranquilo tras la decisi&oacute;n de la Sala I de Casaci&oacute;n bonaerense de condenar a prisi&oacute;n perpetua a <strong>Nicol&aacute;s Pachelo</strong> por el crimen de la mujer ocurrido en octubre de 2002 en el Carmel Country Club.
    </p><p class="article-text">
        Quien era el esposo de Garc&iacute;a Belsunce al momento de su asesinato <a href="https://fmrockandpop.com/programas/arizona" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habl&oacute; en Arizona por la Rock&amp;Pop</a> y expres&oacute; cu&aacute;les son sus sensaciones luego del fallo: &ldquo;Yo ya cumpl&iacute; con todas las etapas de mi vida, ahora lo primero que quiero que Mar&iacute;a Marta sepa que hemos demostrado que &eacute;l la mat&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos 22 a&ntilde;os pasaron muchas cosas. Primero el crimen y despu&eacute;s cuando sal&iacute; de la c&aacute;rcel hice que se reabra la investigaci&oacute;n. Tuve la suerte de encontrarme con una fiscal que fue la que inici&oacute; todo. Estuvimos trabajando mucho, &iacute;bamos todo el tiempo a la fiscal&iacute;a aportando cosas que hab&iacute;an quedado en la nada&rdquo;, destac&oacute; Carrascosa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuve todo. Una infancia feliz, un matrimonio espectacular. Despu&eacute;s de la cima, boom, abajo, y de nuevo a salir. Ahora puedo caminar de nuevo por la calle sin que nadie que pase le diga al otro algo a la oreja o hablen de m&iacute;&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Acerca de su paso por la c&aacute;rcel durante siete a&ntilde;os tras ser condenado a prisi&oacute;n perpetua por el crimen de su esposa, Carrascosa cont&oacute;: &ldquo;Fue un aprendizaje impresionante. Yo estaba, quiz&aacute;s, entrenado porque yo hab&iacute;a sido marino mercante, y cuando vos viajabas dos, tres meses es casi como una c&aacute;rcel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la c&aacute;rcel conoc&iacute; la parte buena de la gente mala. Luego de la condena a Pachelo varios compa&ntilde;eros me llamaron. Yo tuve dos compa&ntilde;&iacute;as de celda, tres a&ntilde;os con uno y otros tres con otro. Hay uno que sigue preso todav&iacute;a, que cada tanto voy a verlo, y el otro se puso con el hermano una casa de ropa deportiva&rdquo;, indic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/carlos-carrascosa-sentencia-pachelo-quiero-maria-marta-sepa-demostramos-mato_1_11249860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Mar 2024 14:55:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Carrascosa, tras la sentencia a Pachelo: "Quiero que María Marta sepa que demostramos que él la mató"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Carrascosa,Nicolás Pachelo,María Marta García Belsunce,Caso García Belsunce]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Después de 20 años, se dará a conocer el veredicto del crimen de María Marta García Belsunce]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/despues-20-anos-dara-conocer-veredicto-crimen-maria-marta-garcia-belsunce_1_9763126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9094c45a-dee7-49e0-b552-d81e3bc8378d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Después de 20 años, se dará a conocer el veredicto del crimen de María Marta García Belsunce"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En medio de rumores de una absolución a Nicolás Pachelo, el único acusado por el crimen de María Marta García Belsunce en enero del 2002, el Tribunal Oral en lo Criminal 4 de San Isidro dará a conocer el veredicto mañana viernes a las 11 de la mañana.</p><p class="subtitle">Cronología - A 20 años del crimen de María Marta García Belsunce: tiros en la cabeza, 3 juicios y un veredicto</p></div><p class="article-text">
        El veredicto en el juicio por el crimen de <strong>Mar&iacute;a Marta Garc&iacute;a Belsunce</strong>, asesinada a balazos hace 20 a&ntilde;os en su casa del <strong>country Carmel </strong>de <strong>Pilar</strong> y que tiene como acusado a <strong>Nicol&aacute;s Pachelo</strong>, se dar&aacute; a conocer ma&ntilde;ana en los tribunales de<strong> San Isidro</strong>, en medio de una pol&eacute;mica planteada por los fiscales ante la filtraci&oacute;n de un eventual fallo absolutorio, informaron hoy fuentes judiciales.
    </p><p class="article-text">
        El fallo del <strong>Tribunal Oral en lo Criminal</strong> (TOC) <strong>4 </strong>de <strong>San Isidro</strong>, integrado por los jueces <strong>Federico Ecke</strong>, <strong>Osvaldo Rossi</strong> y <strong>Esteban Andrejin</strong>, se conocer&aacute; a las 11 en los tribunales ubicados en Ituzaing&oacute; 340 de ese partido bonaerense, donde se llevaron a cabo las 37 audiencias del debate oral que comenz&oacute; el 13 de julio &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que sucedi&oacute; con los lineamientos de la fiscal&iacute;a y los alegatos de ambas partes, la jornada ser&aacute; transmitida en directo por el canal de <em>YouTube </em>de la <strong>Corte Suprema bonaerense</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La fecha coincide con el d&iacute;a en que 20 a&ntilde;os atr&aacute;s se conoc&iacute;a el resultado de la operaci&oacute;n de autopsia al cuerpo de Mar&iacute;a Marta donde se descubri&oacute; que muri&oacute; asesinada de seis disparos en la cabeza y no en un accidente en la ba&ntilde;era.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas horas, y a trav&eacute;s de un escrito al que accedi&oacute; <a href="https://www.telam.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>T&eacute;lam</em></a>, los fiscales del juicio, <strong>Patricio Ferrari</strong>, <strong>Andr&eacute;s Quintana </strong>y <strong>Esteban Gonz&aacute;lez</strong>, plantearon una pol&eacute;mica al cuestionar al tribunal por &ldquo;<strong>las posibles filtraciones</strong>&rdquo; que fueron replicadas &ldquo;<strong>en algunos medios de comunicaci&oacute;n</strong>&rdquo; sobre un eventual veredicto absolutorio.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, le exigieron que la lectura del fallo sea ma&ntilde;ana en la misma sala de audiencias donde se desarroll&oacute; el juicio durante cuatro meses, para no vulnerar el derecho de los familiares de la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        Es que a ra&iacute;z de que la sala del entrepiso de los tribunales de San Isidro est&aacute; siendo utilizada para las audiencias de un juicio por jurados, el TOC 4 decidi&oacute; que la lectura del fallo se realice ma&ntilde;ana en un recinto alternativo pero m&aacute;s peque&ntilde;o, que pertenece al <strong>Tribunal de Trabajo 2</strong>, en el s&eacute;ptimo piso del edificio judicial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Teniendo en cuenta que algunas partes, mas no los integrantes de este Ministerio P&uacute;blico Fiscal, habr&iacute;an sido anoticiados de lo que, seg&uacute;n se adelant&oacute;, <strong>ser&iacute;a un posible veredicto absolutorio producto del voto de los vocales Osvaldo Rossi y Esteban Andrejin, solicitamos que la lectura de aquel sea llevada a cabo en el mismo recinto donde durante m&aacute;s de cuatro meses se desarroll&oacute; el debate oral</strong>&rdquo;, piden los fiscales.
    </p><p class="article-text">
        Argumentaron que su petici&oacute;n es &ldquo;a fin de garantizar la presencia de p&uacute;blico, familiares de la v&iacute;ctima y representantes de medios de comunicaci&oacute;n, ello a fin de <strong>evitar se contin&uacute;e vulnerando los derechos de la v&iacute;ctima cuyo homicidio, en caso de resultar veros&iacute;miles las versiones trascendidas, quedar&aacute; impune</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante las versiones de la absoluci&oacute;n, <strong>John Hurtig</strong>, medio hermano de la v&iacute;ctima, asegur&oacute; hoy a <a href="https://www.eltrecetv.com.ar/?gclid=Cj0KCQiAvqGcBhCJARIsAFQ5ke7B7HzXdY1x8dOMBzg6nExL5OQLYXTHdLFuBCoGy8_6vPmSzgCHHEMaArgxEALw_wcB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Canal 13</em></a><em>: </em>&ldquo;<strong>Ma&ntilde;ana creo la van a volver a matar a Mar&iacute;a Marta, una vez m&aacute;s</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su alegato del pasado 31 de octubre y que dur&oacute; m&aacute;s de cuatro horas y media, el fiscal Ferrari pidi&oacute; que Pachelo sea condenado a prisi&oacute;n perpetua por el delito de &ldquo;<strong>homicidio triplemente agravado por haber sido cometido con el uso de arma de fuego, por su comisi&oacute;n criminis causa y agravado por alevos&iacute;a en concurso real del delito de robo calificado por el uso de armas</strong>&rdquo;, en perjuicio de Garc&iacute;a Belsunce.
    </p><p class="article-text">
        Ferrari, junto a sus pares Quintana y Gonz&aacute;lez, desistieron en tanto de la acusaci&oacute;n de los exvigiladores <strong>Norberto Glennon</strong> (57) y <strong>Jos&eacute; Ram&oacute;n Ortiz</strong> (45), quienes hab&iacute;an llegado a juicio como coautores del crimen.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la defensa de Pachelo, integrada por <strong>Raquel P&eacute;rez Iglesias</strong> y <strong>Marcelo Rodr&iacute;guez Jord&aacute;n</strong>, solicit&oacute; la absoluci&oacute;n de su defendido, al igual que las defensoras oficiales y abogados de Ortiz y Glennon, quienes s&iacute; fueron acusados por el abogado <strong>Gustavo Hechem</strong>, que representa como particulares damnificados a <strong>Carlos Carrascosa</strong> y <strong>Mar&iacute;a Laura Garc&iacute;a Belsunce</strong>, viudo y hermana de la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        Pachelo tambi&eacute;n fue juzgado por una serie de ocho robos cometidos entre 2017 y 2018 con dos c&oacute;mplices -<strong>Mat&iacute;as Marasco</strong> e <strong>Iv&aacute;n Mart&iacute;nez</strong>-, en los countries <strong>Tortugas</strong>, de Pilar; <strong>El Portezuelo</strong>, de <strong>Nordelta</strong>; y <strong>Campos de Abril</strong> y <strong>El Carmen</strong>, ambos de <strong>Hudson</strong>, y por todos ellos los fiscales Quintana y Gonz&aacute;lez pidieron que se lo condene a no menos de 15 a&ntilde;os de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El exvecino de Carmel se encuentra detenido con prisi&oacute;n preventiva en la <strong>Unidad 9 </strong>de <strong>La Plata</strong>, pero no por el crimen de Mar&iacute;a Marta en el que en 2017 fue imputado e indagado en libertad, sino por los robos por los que fue detenido en 2018.
    </p><p class="article-text">
        En sus &uacute;ltimas palabras tras los alegatos, el imputado les pidi&oacute; a los jueces ser absuelto por el crimen de Garc&iacute;a Belsunce y que le den por cumplida la pena por los robos &ldquo;<strong>para compartir los &uacute;ltimos d&iacute;as</strong>&rdquo; con uno de sus tres hijos -el del medio-, quien se encuentra postrado debido a que padece distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad progresiva y terminal.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la acusaci&oacute;n del <strong>Ministerio P&uacute;blico Fiscal</strong>, aquel 27 de octubre de 2002 Mar&iacute;a Marta fue ejecutada de seis balazos por Pachelo cuando lo sorprendi&oacute; robando dentro de su casa.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su hip&oacute;tesis, el robo fue el m&oacute;vil del crimen y est&aacute; probado por el faltante de un cofre met&aacute;lico de la asociaci&oacute;n ben&eacute;fica &ldquo;<strong>Amigos del Pilar</strong>&rdquo; donde la v&iacute;ctima era tesorera y que ella guardaba en su casa de Carmel con dinero, tres chequeras y la llave de una caja de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        La clave de la imputaci&oacute;n fue la nueva hora del asesinato fijada por un forense a las 18.30, horario en el que est&aacute; acreditado que Pachelo estaba dentro de Carmel, de donde se retir&oacute; a las 18.59, es decir 29 minutos despu&eacute;s de cometido el homicidio.
    </p><p class="article-text">
        Este es el tercer juicio que se llev&oacute; a cabo por el crimen de la soci&oacute;loga, ya que en 2007 su viudo Carrascosa fue absuelto del asesinato pero condenado a cinco a&ntilde;os y seis meses de prisi&oacute;n por el encubrimiento, aunque dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde el <strong>Tribunal de Casaci&oacute;n Penal</strong> lo conden&oacute; a perpetua por el homicidio, pas&oacute; siete a&ntilde;os preso y en 2016 otra sala del mismo tribunal lo absolvi&oacute;, en un fallo que qued&oacute; firme para siempre en 2020 tras un fallo de la <strong>Corte Suprema de Justicia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, en 2011, fue el segundo debate por el &ldquo;<strong>encubrimiento</strong>&rdquo; del caso, donde se los conden&oacute; a <strong>Guillermo B&aacute;rtoli</strong>, cu&ntilde;ado de la v&iacute;ctima; a <strong>Horacio Garc&iacute;a Belsunce</strong> y <strong>Juan Hurtig</strong>, hermanos de Mar&iacute;a Marta; y a <strong>Juan Gauvry Gordon</strong> y <strong>Sergio Binello</strong>, m&eacute;dico y vecino del Carmel, respectivamente, aunque a&ntilde;os despu&eacute;s todos terminaron absueltos o sobrese&iacute;dos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Por Emmanuel Dalbessio para agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/despues-20-anos-dara-conocer-veredicto-crimen-maria-marta-garcia-belsunce_1_9763126.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Dec 2022 21:15:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Después de 20 años, se dará a conocer el veredicto del crimen de María Marta García Belsunce]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[María Marta García Belsunce,Nicolás Pachelo,Carlos Carrascosa,Caso García Belsunce,Crimen,Country,Policiales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carrascosa le escribió una carta a María Marta García Belsunce a 20 años de su muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/carrascosa-le-escribio-carta-maria-marta-garcia-belsunce-20-anos-muerte_1_9660812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ecdd12f-6182-4e3d-9967-fe8d7da8d210_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carrascosa le escribió una carta a María Marta García Belsunce a 20 años de su muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"He llevado 20 años peleando por saber quién te sacó de mi vida. Llevar esa carga de ser tu asesino fue horrible: siete años privado de libertad es algo que nunca imaginé. Y si algo me mantuvo en pie es el saber la verdad", dijo el viudo en el comienzo de la nota.</p></div><p class="article-text">
        A veinte a&ntilde;os del asesinato de <strong>Mar&iacute;a Marta Garc&iacute;a Belsunce</strong>, su viudo <strong>Carlos Carrascosa</strong>, afirm&oacute; que &ldquo;fue horrible&rdquo; ser se&ntilde;alado como el principal responsable de ese hecho, por lo cual pas&oacute; siete a&ntilde;os preso, aunque luego recuper&oacute; su libertad.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de una carta p&uacute;blica, Carrascosa le dedic&oacute; unas palabras a su esposa, quien fue hallada sin vida en el country El Carmel, ubicado en la localidad de Pilar, el 27 de octubre de 2002, luego convertido en unos de los casos policiales m&aacute;s controvertidos de los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He llevado 20 a&ntilde;os peleando por saber qui&eacute;n te sac&oacute; de mi vida. &Eacute;ramos tan felices en nuestro nido, y hoy sigo peleando por saber la verdad. No fueron a&ntilde;os f&aacute;ciles, te imaginar&aacute;s. Llevar esa carga de ser tu asesino fue horrible: siete a&ntilde;os privado de libertad es algo que nunca imagin&eacute;. Y si algo me mantuvo en pie es el saber la verdad&rdquo;, dijo el viudo en el comienzo de la nota.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Carrascosa confi&oacute; que tuvo el apoyo &ldquo;de todos los que nos conocen bien, y de muchos que me fueron conociendo por el camino. Tanto mis compa&ntilde;eros de c&aacute;rcel como los que me cuidaban y creyeron en m&iacute;. Y ni qu&eacute; hablar de todos aquellos que nos conoc&iacute;an de chicos. (...). Lleg&oacute; el colmo de tener que elegir entre algunos pocos, los que me permit&iacute;an tener de visita en el penal. 130 visitas distintas tuve en esos a&ntilde;os de encierro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Carrascosa remarc&oacute; en su carta que &ldquo;todo eso me dio la fuerza para seguir peleando y llegar sano a esta instancia. Tener la fuerza y llegar a este juicio, que es como la culminaci&oacute;n de mi promesa. No puedo saber qu&eacute; van a fallar, lo &uacute;nico que espero es que Dios les d&eacute; la sabidur&iacute;a divina para lo que determinen. Mi misi&oacute;n la cumpl&iacute;: llegar al juicio y escuchar todas las voces&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No fueron años fáciles, te imaginarás. Llevar esa carga de ser tu asesino fue horrible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&eacute; menos puedo hacer por vos, mi compa&ntilde;era, amante y confidente. Me acuerdo cuando unos d&iacute;as antes de casarme me dijiste de tu miedo al matrimonio y yo te dije: &lsquo;Tranquila, yo te voy a hacer FELIZ&rsquo;. Y estoy seguro de que lo logr&eacute;. Qu&eacute; mujer excepcional eras, con principios y car&aacute;cter&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Carrascosa.
    </p><p class="article-text">
        Y en el &uacute;ltimo p&aacute;rrafo, el viudo asever&oacute; que &ldquo;no hay palabras para explicarlo y as&iacute;, de golpe, en un minuto desapareciste de mi vida. Te fuiste al cuarto de al lado. Ya pronto nos volveremos a encontrar. Negrita divina, hoy son 20 a&ntilde;os de ese d&iacute;a. No puedo creer todo lo que pas&oacute;, pero siempre me pongo en positivo y recuerdo los 31 a&ntilde;os que pasamos. Como dije antes: solo te fuiste al cuarto de al lado, ya nos volveremos a encontrar. Y mil gracias por todo lo que hiciste desde arriba para que llegue hasta este momento. Un TE QUIERO enorme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego de la liberaci&oacute;n de Carrascosa se orden&oacute; una nueva investigaci&oacute;n por la muerte de la soci&oacute;loga, tras lo cual fueron enjuiciados Nicol&aacute;s Pachelo, ex vecino del matrimonio, y los vigiladores Jos&eacute; Ortiz y Norberto Glennon, quienes trabajaban en el country, todos acusados por el crimen de Garc&iacute;a Belsunce en el marco de un robo.
    </p><p class="article-text">
        Carrascosa concurre habitualmente a las audiencias y aguarda el veredicto del Tribunal Oral Criminal n&uacute;mero 4 de San Isidro, aunque todav&iacute;a no hay una fecha pautada para que se expidan los jueces Federico Ecke, Osvaldo Rossi y Esteban Andrej&iacute;n. Antes de ello, el lunes pr&oacute;ximo se escuchar&aacute;n los alegatos de las partes.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB con informaci&oacute;n de NA. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/carrascosa-le-escribio-carta-maria-marta-garcia-belsunce-20-anos-muerte_1_9660812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Oct 2022 12:59:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carrascosa le escribió una carta a María Marta García Belsunce a 20 años de su muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Carrascosa,María Marta García Belsunce]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caso García Belsunce: "Esperé 20 años para estar enfrente del asesino de mi mujer", dijo Carrascosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-garcia-belsunce-espere-20-anos-enfrente-asesino-mujer-dijo-carrascosa_1_9269731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98e81891-bf33-4261-ba87-f940a16c6ecc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caso García Belsunce: &quot;Esperé 20 años para estar enfrente del asesino de mi mujer&quot;, dijo Carrascosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El viudo de María Marta García Belsunce declara por primera vez como particular damnificado en el juicio por el crimen de su esposa en el inicio de una nueva audiencia, en los tribunales de San Isidro.</p></div><p class="article-text">
        Carlos Carrascosa, viudo de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/maria-marta-garcia-belsunce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Marta Garc&iacute;a Belsunce</a>, asegur&oacute; este viernes al declarar como testigo y por primera vez como particular damnificado en el juicio por el crimen de su esposa, que esper&oacute; &ldquo;veinte a&ntilde;os para estar enfrente del asesino&rdquo;, en referencia al exvecino del country Carmel Nicol&aacute;s Pachelo, principal acusado del homicidio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Perd&oacute;n, primero quisiera decir unas palabras. Hace veinte a&ntilde;os que estoy esperando este momento, de ser particular damnificado y estar enfrente del asesino de mi mujer&rdquo;, dijo Carrascosa ante los jueces y apuntando con un dedo a Pachelo, de 46 a&ntilde;os, en el inicio de la audiencia d&eacute;cimo novena del juicio por el crimen de Mar&iacute;a Marta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Lo que a m&iacute; me mantiene vivo es saber qui&eacute;n la mato. Yo ya no tengo nada que hacer en la vida&rdquo;</strong>, afirm&oacute; el viudo en otro tramo de su declaraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras palabras de Carrascosa (77 a&ntilde;os) fueron escuchadas atentamente por Pachelo, quien est&aacute; acusado como autor del crimen de la soci&oacute;loga junto a los exvigiladores Norberto Glennon y Jos&eacute; Ortiz.
    </p><p class="article-text">
        El viudo bas&oacute; su afirmaci&oacute;n en las declaraciones de Pachelo durante el juicio y sobre ello, mencion&oacute;: &ldquo;Todos los d&iacute;as cambia el horario del ticket, va a la estaci&oacute;n de servicio para preguntar qui&eacute;n mat&oacute; a mi mujer. Eso es t&iacute;pico de un psic&oacute;pata. Adem&aacute;s, la madrastra lo acusa, el hermano lo acusa: cart&oacute;n lleno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carrascosa, quien fue condenado primero en 2007 por el encubrimiento, luego en 2009 como autor del crimen y finalmente absuelto en 2016, ingres&oacute; cerca de las 10.15 a los tribunales de San Isidro acompa&ntilde;ado por parte de su familia, sus abogados y allegados.
    </p><p class="article-text">
        Entre los presentes se encontraban su cu&ntilde;ado, Horacio Garc&iacute;a Belsunce; los amigos Mar&iacute;a Jos&eacute; D&iacute;az Herrera, Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez del Cerro y Michael Taylor, quienes declararon en audiencias anteriores; el abogado penalista que lo defendi&oacute; ya condenado y logr&oacute; su absoluci&oacute;n, Fernando D&iacute;az Cant&oacute;n, y las dos mujeres que realizaron el blog de la causa, Mar&iacute;a Luj&aacute;n Falsetti y Jorgelina Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Previo a tomar el ascensor para subir al primer piso, una mujer le grit&oacute; &ldquo;asesino de Garc&iacute;a Belsunce&rdquo;, pero fue callada por los acompa&ntilde;antes del viudo, que hoy por primera vez entr&oacute; a esa sala como testigo y particular damnificado y no como acusado.
    </p><p class="article-text">
        Con una sala colmada, Carrascosa, vestido de jean azul, zapatillas, camisa a cuadros y campera a tono, entr&oacute; a la sala puntualmente a las 11 y se sent&oacute; frente a los jueces Federico Ecke, Osvaldo Rossi y Esteban Andrejin, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de San Isidro.
    </p><p class="article-text">
        El viudo record&oacute; c&oacute;mo conoci&oacute; a su esposa y la describi&oacute; como una mujer &ldquo;con unos principios impresionantes&rdquo;, que era &ldquo;muy de ayudar al otro, muy reservada y con una moral incre&iacute;ble, de car&aacute;cter muy fuerte, que no admit&iacute;a una injusticia&rdquo;,
    </p><p class="article-text">
        Mientras el viudo declaraba, Pachelo lo miraba con atenci&oacute;n, de brazos cruzados y sin quitarle la vista, y desde su perfil de la red social Twitter se publicaba: &ldquo;Hoy Declara Carlos Carrascosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El exmarino describi&oacute; c&oacute;mo era un domingo junto a su esposa, el cual inclu&iacute;a el almuerzo en la casa de la familia Binello, el partido de Mar&iacute;a Marta de tenis y la cena en la vivienda del matrimonio Taylor.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, agreg&oacute; que los domingos &ldquo;era una constante que durante dos a&ntilde;os se haga masajes con (Beatriz) Michelini. Antes se hac&iacute;a ba&ntilde;os de inmersi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras ello, el viudo record&oacute; que ese domingo 27 de octubre de 2002, Mar&iacute;a Marta asisti&oacute; a misa en Pilar y luego se dirigi&oacute; a la casa de Binello, donde almorzaron antes de regresar a su vivienda, para luego ir a jugar al tenis, actividad que suspendi&oacute; por el inicio de la lluvia de ese d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mar&iacute;a Marta se fue a la casa en bicicleta y yo me qued&eacute; a ver el partido&rdquo;, record&oacute; Carrascosa, en referencia al Boca-River que vio en la casa de su cu&ntilde;ado Guillermo B&aacute;rtoli.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era la primera vez que usaba la bicicleta, la cual no apareci&oacute; nunca&rdquo;, dijo el exagente de bolsa, mientras le mostraba al tribunal todo el recorrido que realiz&oacute; en la fecha en la que mataron a su mujer.
    </p><p class="article-text">
        Luego, repiti&oacute; c&oacute;mo fue que encontr&oacute; a Mar&iacute;a Marta cuando regres&oacute; a su casa: &ldquo;Yo llegu&eacute; un poquito antes de las 19 porque quer&iacute;a guardar a la perra. Estaba (el vigilador) Ortiz, quien corri&oacute; el carrito y yo estacion&eacute; mi camioneta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carrascosa le respondi&oacute; al juez Ecke que ingres&oacute; a su casa girando el picaporte, porque nunca, salvo de noche, dejaba la puerta cerrada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Veo que la perra estaba encerrada, cruzo la casa para buscar a Mar&iacute;a Marta. Cuando subo la escalera veo empa&ntilde;ado el vidrio del dormitorio. Ah&iacute; salgo corriendo al ba&ntilde;o y la veo tirada boca abajo y veo una mancha chiquita de sangre al lado del inodoro y agua sangre en la ba&ntilde;adera&rdquo;, record&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; explic&oacute; que sac&oacute; el cuerpo de su mujer de la ba&ntilde;adera y lo dej&oacute; entre el ba&ntilde;o y el cuarto anterior, mientras escuch&oacute; la llegada de la masajista, a quien le dijo desde una ventana que subiera porque su esposa hab&iacute;a tenido un accidente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mar&iacute;a Marta tuvo un accidente, punto, qu&eacute; se le va a ocurrir a uno&rdquo;, asegur&oacute; ante la consulta de qu&eacute; le dijo a Michelini al momento en el que ella subi&oacute; a la habitaci&oacute;n donde se encontraba ubicada la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante, Carrascosa dijo que le gustar&iacute;a hacer &ldquo;un careo con Michelini&rdquo;, para preguntarle por los cambios que a lo largo de la causa hizo en sus declaraciones.
    </p><p class="article-text">
        Carrascosa cont&oacute; que llam&oacute; primero a B&aacute;rtoli y reci&eacute;n a las 19.07 hizo -seg&uacute;n sus palabras- &ldquo;la famosa llamada&rdquo; a la prepaga OSDE, en la que se escuchan las voces del propio B&aacute;rtoli y de Michelini, quienes estaban junto a Mar&iacute;a Marta.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, hizo referencia al fiscal original del caso, Diego Molina Pico, a quien calific&oacute; de &ldquo;irresponsable y principal culpable&rdquo; por el tratamiento que hizo en el juicio del 2007 sobre el audio de aquella comunicaci&oacute;n y por no haber pedido la autopsia en un primer momento.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal Ferrari le pregunt&oacute; qu&eacute; fue lo primero que pens&oacute;: &ldquo;Yo era un ente, no entend&iacute;a nada&rdquo;, dijo antes de recordar que su madre muri&oacute; de una manera similar, tras golpearse la cabeza en un ba&ntilde;o, por lo cual se&ntilde;al&oacute; que su esposa &ldquo;se hab&iacute;a golpeado y ahogado&rdquo; en la ba&ntilde;era.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, tras la llegada de los m&eacute;dicos, record&oacute; que el de la primera ambulancia, Juan Ram&oacute;n Gauvry Gordon, fue quien le comunic&oacute; que &ldquo;lo sent&iacute;a mucho&rdquo; y que le dijo &ldquo;fue un terrible accidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca se habl&oacute; de cremarla. Durante el velorio yo no ca&iacute;a. Yo negu&eacute; el hecho durante a&ntilde;os, tuve tratamiento psicol&oacute;gico para caer sobre el hecho. Llegue a mi juicio sin leer la causa&rdquo;, manifest&oacute; y en otro momento agreg&oacute; sobre su mujer: &ldquo;La extra&ntilde;o, por supuesto, cada vez m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Carrascosa record&oacute; una reuni&oacute;n que tuvo su primer abogado, Jos&eacute; Licinio Scelzi, con Roberto Ribas, defensor de Pachelo.
    </p><p class="article-text">
        El viudo explic&oacute; que, por lo que luego se enter&oacute;, Ribas le dijo a su abogado que &ldquo;por un mill&oacute;n de d&oacute;lares inculpamos a Pachelo o a cualquiera de los guardias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le dije que no, que era inocente y me iba a defender. No ten&iacute;a que esconderme de nada. Si uno es inocente, se la tiene que bancar&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-garcia-belsunce-espere-20-anos-enfrente-asesino-mujer-dijo-carrascosa_1_9269731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Aug 2022 17:58:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caso García Belsunce: "Esperé 20 años para estar enfrente del asesino de mi mujer", dijo Carrascosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Caso García Belsunce,María Marta García Belsunce,Nicolás Pachelo,Country,Carlos Carrascosa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Autopsia de un almuerzo: el día que Carrascosa casi muere y cómo la realidad se vuelve ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/autopsia-almuerzo-dia-carrascosa-muere-realidad-vuelve-ficcion_1_9242188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/757e068b-8979-4f5b-a478-0e36737500ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x568y300.jpg" width="1200" height="675" alt="Autopsia de un almuerzo: el día que Carrascosa casi muere y cómo la realidad se vuelve ficción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los hechos reales son materia prima de la ficción. Martín Méndez, guionista de la serie María Marta, se anima a contar la cocina de cómo es el paso de la realidad a la ficción. A partir de su encuentro con Carlos Carrascosa cuando lo entrevistó para la serie sobre el asesinato de su esposa. Lo hace en formato de guion.</p><p class="subtitle">Cómo ver - María Marta García Belsunce: quién es quién en la serie que reconstruye el caso</p></div><p class="article-text">
        <strong>Viernes 18 de Enero de 2019.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>INT/EXT. AMBULANCIA / CALLES &ndash; D&Iacute;A</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una ambulancia se abre paso por las calles de Pilar. Las sirenas aturden y exasperan. El v&eacute;rtigo acelera las pulsaciones. Siempre que vi pasar una ambulancia a las chapas me preguntaba c&oacute;mo ser&iacute;a estar adentro de una. Bueno, ese momento lleg&oacute;. Estoy en un zamba encerrado. Podr&iacute;a vomitar, pero me aguanto, no soy la persona a la que trasladan. Yo apenas lo acompa&ntilde;o. El que va recostado en la camilla inconsciente, a los tumbos y con la camisa abierta es Carlos Carrascosa. S&iacute;, el mismo hombre acusado de asesinar a su esposa en el a&ntilde;o 2002. Condenado por eso. Absuelto muchos a&ntilde;os despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ruido de la sirena desde adentro, perturba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5 HORAS ANTES.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>INT. RESTAURANTE &ndash; D&Iacute;A</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Vamos un tiempo m&aacute;s atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>INT. MI CASA &ndash; D&Iacute;A</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1 A&Ntilde;O Y 3 MESES ANTES.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Noviembre de 2017.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mensaje de Whatsapp: <em>Hola Mart&iacute;n, soy Marcelo Tamburri de Turner. Me comunico con vos de parte de Tom&aacute;s Yankelevich, con quien s&eacute; que ven&iacute;s conversando. Indirectamente ya estuvimos ligados a trav&eacute;s de un episodio de &ldquo;Nafta S&uacute;per&rdquo;. Me gustar&iacute;a reunirme con vos para contarte una idea que queremos desarrollar</em>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; empezamos con Turner (hoy Warner Bros. Discovery) las charlas para llevar el caso de <strong>Mar&iacute;a Marta Garc&iacute;a Belsunce</strong> a una serie.&nbsp;Los hechos reales como materia prima para la ficci&oacute;n, no son algo nuevo para m&iacute;. Tuve la fortuna y alg&uacute;n m&eacute;rito de formar parte de varios equipos autorales que abordaron adaptaciones basadas en la realidad, pero sin dudas fue mi trabajo en &ldquo;Historia de un Clan&rdquo; (Telefe- Underground, 2015) el antecedente por el que me convocaron. Aquella era una serie basada en los secuestros y cr&iacute;menes que el Clan familiar Puccio perpetr&oacute; en los a&ntilde;os 80 y tuvo una recepci&oacute;n notable en el p&uacute;blico y la cr&iacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Llega &quot;María Marta, el crimen del country&quot;, la serie de ocho capítulos que reconstruye uno de los casos policiales más emblemáticos de la Argentina                            </span>
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        Un evento hist&oacute;rico como punto de partida para construir un relato de ficci&oacute;n puede ser una ventaja, en este caso &ldquo;la hoja en blanco&rdquo; pesa menos, no abruma porque las im&aacute;genes ya existen, las hered&aacute;s de los hechos; pero eso tambi&eacute;n se puede volver una dificultad: algo que ya pas&oacute; te acota, te genera l&iacute;mites y te levanta muros a la hora de hilvanar un relato. Y en ese sentido, nadie a mi entender expres&oacute; mejor que &ndash;de pie por favor- Alan Moore lo que significa adaptar un hecho real. En &ldquo;From Hell&rdquo; (Ed. Planeta &ndash; DeAgostini), posiblemente una de las mejores novelas gr&aacute;ficas jam&aacute;s escritas, publicada originalmente en forma de serial de 1989 a 1998 Moore relata la historia del infame Jack el Destripador. El relato est&aacute; ambientado en una ciudad de Londres s&oacute;rdida y terror&iacute;fica, durante los asesinatos de Whitechapel a finales de la era victoriana especulando sobre la identidad y los motivos del ic&oacute;nico asesino serial. Moore nos presenta su propia obra escribiendo un pr&oacute;logo donde se&ntilde;ala que esa historia que vamos a leer es la autopsia de un hecho hist&oacute;rico, en la que us&oacute; la ficci&oacute;n como escalpelo. Luego indaga m&aacute;s en su propia met&aacute;fora y afirma que &ldquo;si se puede diseccionar algo con la suficiente profundidad &ndash;con incisiones precisas, persistentes y met&oacute;dicas- entonces se podr&aacute; revelar no solo el funcionamiento interno de ese algo sino, tambi&eacute;n, el significado que se oculta tras dicho funcionamiento&rdquo;. Y finalmente concluye: &ldquo;Pero esto no es historia. Es ficci&oacute;n. Aunque el asunto entra&ntilde;a en s&iacute; mismo un notable enigma de car&aacute;cter hist&oacute;rico, mi prop&oacute;sito es quitarle el &eacute;nfasis al &rdquo;Qui&eacute;n lo hizo?&ldquo; para trasladarlo al &rdquo;&iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute;?&ldquo;&rdquo;. Que Moore hable de un hecho hist&oacute;rico como algo terminado, sin vida, es brillante. Literalmente diseccionar los eventos, acotando las l&iacute;neas temporales, los recorridos de los personajes que hacen a esa historia para despu&eacute;s organizar todo en una estructura narrativa o un esquema actancial es una ilustraci&oacute;n precisa de este trabajo en donde uno termina sinti&eacute;ndose mitad autor y mitad forense. Y por supuesto, siempre hay lugar para imprimir la impronta personal, es cuesti&oacute;n de ingeni&aacute;rselas. Y vuelvo a citar a Moore, porque &ldquo;naturalmente conviene recordar que toda historia es, hasta cierto punto, ficci&oacute;n; que la verdad no puede ser enunciada con propiedad una vez que los cuerpos se han enfriado&rdquo;.&nbsp;
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                    alt="&quot;María Marta: el crimen del country&quot;: HBO estrenará un capítulo por semana cada domingo."
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                &quot;María Marta: el crimen del country&quot;: HBO estrenará un capítulo por semana cada domingo.                            </span>
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        Y agarro la posta del concepto; porque &ldquo;el cad&aacute;ver habla&rdquo;, reza un dogma de la Criminal&iacute;stica, y en este caso, el cuerpo de Mar&iacute;a Marta Garc&iacute;a Belsunce dej&oacute; de &ldquo;hablar&rdquo; hace casi veinte a&ntilde;os, aunque en su momento, los que &ldquo;hablaron&rdquo; lo suficiente fueron los medios de comunicaci&oacute;n. En el a&ntilde;o 2002 yo ten&iacute;a 25 a&ntilde;os y hac&iacute;a rato que intentaba ganarme la vida en este oficio. Recuerdo la cobertura medi&aacute;tica descomunal que tuvo el crimen, los giros en la causa, el morbo de la opini&oacute;n p&uacute;blica, &ldquo;el pituto&rdquo;, la poca empat&iacute;a que generaban Carrascosa y la familia en general. Recuerdo haber comprado &ldquo;el relato&rdquo; que vend&iacute;a la tinta impresa en las tapas de los diarios m&aacute;s importantes del pa&iacute;s. Dicen que el caso tuvo m&aacute;s portadas que el juicio de 1985 a las juntas de la dictadura militar. En una Argentina azotada por una de sus tantas crisis, &ldquo;Corralito&rdquo; mediante, los medios operaban para que se hablara de otra cosa, y por supuesto, la gente necesitaba leer o ver que hab&iacute;a otros que la pasaban peor que uno, y mejor si eran gente adinerada, concheta y antip&aacute;tica; que se jodan.
    </p><p class="article-text">
        Esa era m&aacute;s o menos la coyuntura y lo que recordaba cuando esta historia lleg&oacute; a m&iacute;. Los pormenores del caso aspiran a estar plasmados en la serie &ldquo;Mar&iacute;a Marta, el crimen del country&rdquo;, que ya se puede ver en la plataforma HBO Max, dirigida por Daniela Goggi, con un elenco de lujo y un Carrascosa encarnado magistralmente por Jorge Marrale.
    </p><p class="article-text">
        Quiero hacer un viaje creativo que me permita liberar la intuici&oacute;n, y hacerme cargo de cada decisi&oacute;n. Germ&aacute;n Loza me va a acompa&ntilde;ar como guionista en colaboraci&oacute;n, un tipo talentoso, riguroso y con la confianza necesaria para decirme si alg&uacute;n camino que estoy tomando est&aacute; errado, o si es una reverenda bosta. A la empresa le pido que me asigne a una persona para investigar, para resumir los expedientes que yo no llegue a leer, que me produzca entrevistas y que encuentre lo que no hay. Daniel Amoreo, periodista y hermano de la vida. A este muchacho le puedo pedir cualquier cosa, lo necesito a bordo. Vanina Spadoni, del equipo de Tamburri, asignada a supervisar el contenido de la serie, va a terminar siendo una aliada incondicional, otro ojo cr&iacute;tico, criterioso y obsesivo de cada paso que doy. Pido que me faciliten el acceso directo a los protagonistas del caso. Todo me lo dan, entonces no tengo excusas, no me puede salir mal, me tengo que poner a trabajar. Mientras me documento, devoro libros y expedientes, navego en <em>Youtube</em> y miro material de archivo, en paralelo, organizo la agenda para charlar con las personas a las que me dan acceso: los hermanos y hermanas de Mar&iacute;a Marta, sus grandes amigas, abogados y fiscales que han pasado y a&uacute;n transitan la causa, periodistas allegados al caso y por supuesto al hombre que ha tenido todos los reflectores apuntados desde que todo comenz&oacute;: Carlos Carrascosa. Para hablar con &eacute;l, hay que pasar por Jorgelina, su confidente y apoderada. Jorgelina y Mal&uacute; son dos mujeres que llegaron al c&iacute;rculo del viudo cuando &eacute;ste estaba preso en el penal de Campana. Sin ning&uacute;n inter&eacute;s de por medio y con una fuerte vocaci&oacute;n por la investigaci&oacute;n, idearon e hicieron un blog sobre el caso (<a href="https://casobelsunce.blogspot.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">casobelsunce.blogspot.com</a>) volcando los expedientes y organizando mucho material audiovisual y de prensa. Estas dos mujeres posiblemente le hayan salvado la vida a Carrascosa, le dieron esperanzas de libertad a&uacute;n cuando su sentencia a pasar el resto de su vida en la c&aacute;rcel, parec&iacute;a irrevocable.&nbsp;
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                Carlos Carrascosa y María Marta García Belsunce                            </span>
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        Mis primeros encuentros con Carrascosa fueron cordiales y concurridos. Jorgelina, Mal&uacute;, autoridades y productores de la empresa. De mi parte, muchas preguntas sobre el caso y su raid judicial. Un d&iacute;a con un equipo de realizaci&oacute;n hicimos un recorrido por la tristemente c&eacute;lebre casa del country Carmel, donde ocurrieron los hechos. Carrascosa contaba su historia una vez m&aacute;s, como lo hizo tantas veces en declaraciones testimoniales e indagatorias, con lujo de detalles, como lo hizo frente a periodistas, jueces, fiscales, polic&iacute;as; con toda su paciencia estoica, pero esta vez su interlocutor soy yo, su relato me apunta con su mirada. Recorro cada recoveco de la casa, planta baja, alta, cocina, jard&iacute;n, el pozo s&eacute;ptico donde se encontr&oacute; el famoso &ldquo;pituto&rdquo;; escucho a Carrascosa mientras estoy adentro del claustrof&oacute;bico ba&ntilde;o donde a Mar&iacute;a Marta le arrebataron la vida. Recorro en auto el country, los caminos desde la entrada hasta la casa, mido algunos tiempos del recorrido con cron&oacute;metro porque por un momento me creo que soy un detective, y quiero visualizar todo antes de plasmarlo en el guion. Advierto el revoleo de ojos de un vecino cuando lo ve a Carrascosa conmigo y un camar&oacute;grafo que nos sigue. Leo esa mirada inc&oacute;moda y hastiada de ese socio del Carmel: &ldquo;otra vez... &iquest;hasta cu&aacute;ndo esta gente, hasta cu&aacute;ndo este caso?&rdquo; - debe pensar. Y yo mientras tanto, genero un v&iacute;nculo con &eacute;l. Tengo claro que no lo quiero juzgar, no me interesa, no estoy para eso. Quiero desentra&ntilde;ar la historia y contarla de forma honesta. Me quiero creer un rato que puedo vestirme de Capote, de Mailer, Walsh, Soriano, Chandler, Pizzolatto o de Briante, pero no me tengo que olvidar que soy Mart&iacute;n M&eacute;ndez de Almagro, no me sobra absolutamente nada. En esta jornada de visita al country me pasa algo curioso. Ese mismo d&iacute;a se estrena la obra de teatro de fin de a&ntilde;o de mi hijo menor, que por ese entonces termina el jard&iacute;n en un colegio de Boedo. Casi como una sentencia me condenaron a ser director de la obra, la cual se ensay&oacute; m&aacute;s que una &oacute;pera que se estrena en el teatro Real de Versalles. El elenco multitudinario de papis y mamis fue demandante, pero nos divertimos. Me sale caro porque me pierdo el estreno y sobre todo la cara de felicidad de mi hijo, pero no hay otra opci&oacute;n para visitar el country Carmel otro d&iacute;a, Carrascosa est&aacute; vendiendo su casa y posiblemente no vamos a tener la chance de invadirla de esa manera otra vez.
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                Laura Novoa durante el rodaje de María Marta, el crimen del country                            </span>
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        &Eacute;l ya es un hombre mayor, 75 a&ntilde;os. Ese d&iacute;a tenemos la chance de tener momentos a solas, parates, descansos, alg&uacute;n caf&eacute;. Intercambiamos tel&eacute;fonos. Me cuenta que est&aacute; escribiendo un libro de sus memorias. Es un tipo que revisa su pasado, su presente, y entiende que el tiempo es un bien cada vez m&aacute;s preciado, que no le sobra. Al tiempo, empezamos a cruzarnos audios de WhatsApp. Cuando tengo una duda sobre fechas, detalles, resoluciones judiciales o simplemente sobre asuntos que desconozco, como el funcionamiento de la comisi&oacute;n directiva de un country, un bot&oacute;n de p&aacute;nico en la celda instalado cuando &eacute;l comenz&oacute; con problemas de salud, alg&uacute;n detalle sobre el mundo burs&aacute;til, cualquier cosa, as&iacute; sea trivial, le pregunto y al rato tengo un audio con respuestas precisas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta que siento que ya es un buen momento para el mano a mano. Para escribir a un personaje tan complejo como Carrascosa, necesito escarbarlo, radiografiarlo emocionalmente. Tengo la posibilidad, no lo puedo desaprovechar. Quiero entender c&oacute;mo piensa, c&oacute;mo habla, quiero saber de su vida antes del crimen de su esposa, quiero saber cu&aacute;les eran los sue&ntilde;os que ten&iacute;a y no pudo cumplir a causa de esto. No quiero hablar del caso, quiero que me hable de &eacute;l. La producci&oacute;n ya est&aacute; al tanto y tengo luz verde. Y &eacute;l me da v&iacute;a libre, entiendo que su entorno tambi&eacute;n aprueba el encuentro. All&aacute; vamos.
    </p><p class="article-text">
        Pautamos un almuerzo en el Paseo Champagnat, en Pilar, un regio y peque&ntilde;o shopping donde la gente de la zona, plagada de countries y barrios privados, puede ir al supermercado, comprar ropa, helado, palos de golf y disfrutar de la gastronom&iacute;a de restaurantes y algunas franquicias conocidas. Carrascosa ese d&iacute;a iba a pasar por el Carmel a visitar al amigo que le alquila su casa, pr&oacute;xima a venderse. Yo vengo en mi auto desde Caballito.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ficción y no-ficción: Carlos Carrascosa y el actor Jorge Marrale que lo interpreta                            </span>
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        <strong>5 HORAS ANTES.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>INT. RESTAURANTE &ndash; D&Iacute;A</strong>
    </p><p class="article-text">
        Carrascosa me cita al mediod&iacute;a. Soy puntual. Cuando llego al rest&oacute; no hay casi nadie. Alguien ya est&aacute; sentado en una mesa al fondo y me levanta la mano. Es &eacute;l. Por un instante juego a que estoy en un episodio de &ldquo;Mindhunter&rdquo;, la genial serie creada por Joe Penhall, producida y dirigida por &ndash;de pie por favor- David Fincher. En esa serie, a finales de los a&ntilde;os 70, dos agentes del FBI, pioneros totales, se re&uacute;nen con asesinos encarcelados para trazar sus perfiles psicol&oacute;gicos y estudiar el modus operandi de un &ldquo;serial killer&rdquo;, concepto virgen hasta ese momento. Y tambi&eacute;n resuelven casos. Cada encuentro de esos es un partido de ajedrez, un estudio minucioso de las palabras, de intenciones y conductas gestuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carrascosa tiene un sobrepeso importante, los dedos y el bigote amarillento, todos los resabios de un fumador longevo, la piel con ros&aacute;cea, propia de un hipertenso. Un f&iacute;sico castigado por la vida y el encierro.&nbsp;Sus canas albinas me encandilan cuando le pega un rayo de sol y sus ojos claros se esconden en las arrugas de los p&oacute;mulos y el entrecejo. Hoy la arquitectura de esa mirada es la de alguien que no mide cada gesto o palabra porque no se cuida de la lupa de un fiscal, de un tribunal, o de un periodista. El apodo que el fiscal Diego Molina Pico le puso a Carrascosa&nbsp;en su momento fue &ldquo;Amianto&rdquo;, por su carcaza dura e inexpresiva. Hoy pareciera no caberle ese alias, al menos no a la persona que tengo enfrente.
    </p><p class="article-text">
        Dos empanadas fritas de roquefort y una copa de vino, pide Carrascosa. No ten&iacute;a pensado tomar alcohol al mediod&iacute;a, pero la combinaci&oacute;n me tienta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Lo mismo para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El mozo tiene un par de a&ntilde;os m&aacute;s que yo, y parece haber estado chusmeando con la mujer de la caja. Sin dudas reconoce a Carrascosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me habilita a grabar la charla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -A m&iacute; me salv&oacute;, fundamentalmente, que siempre tuve buen humor. Y el humor te saca. Adem&aacute;s tuve una vida muy linda y cargu&eacute; pilas cuando me toc&oacute; lo peor. Ahora estoy descargando lo que cargu&eacute; durante muchos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa es la respuesta a mi simple &ldquo;&iquest;c&oacute;mo est&aacute;s?&rdquo;.&nbsp;Carrascosa me cuenta que est&aacute; cansado, literal y espiritualmente, vivi&oacute; dos vidas y est&aacute; claro cu&aacute;l fue el evento que lo cambi&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        -Los duelos tienen varios estados, primero dolor, la culpa&hellip; hay uno que es la negaci&oacute;n. A m&iacute; me dur&oacute; un mont&oacute;n la negaci&oacute;n, no quer&iacute;a saber nada, no pod&iacute;a creer lo que me hab&iacute;a pasado, que Mar&iacute;a hab&iacute;a muerto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero saber de su vida, la que no fue p&uacute;blica, la que no estuvo contada en diarios, ni cegada por flashes de c&aacute;maras, ni privada de su libertad. Esa que vivi&oacute; para &eacute;l, y para ella.
    </p><p class="article-text">
        -A Mar&iacute;a Marta la conoc&iacute; cuando ten&iacute;a diecisiete a&ntilde;os, ella ten&iacute;a diez u once. Hab&iacute;a una familia de cuatro hermanos, de los cuales yo era amigo del mayor; y Mar&iacute;a Marta era amiga de la menor. Y eran de esas casas a las que &iacute;bamos todos a estudiar. Ah&iacute; la conoc&iacute;, yo ten&iacute;a diecisiete, dieciocho, estaba en otra. Pas&oacute; el tiempo, y me voy a navegar. Porque me tocaron dos a&ntilde;os de Marina, en la colimba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carrascosa, h&aacute;bil y r&aacute;pido para los negocios, ya lo era de joven porque tambi&eacute;n supo sacarle provecho a aquella experiencia. Sin dudas ten&iacute;a pasta de b<em>on vivant.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Marrale como Carlos Carrascosa                            </span>
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        -En vez de dos a&ntilde;os, hago tres y tengo un t&iacute;tulo de Marino Mercante y un a&ntilde;o y medio viajo por el mundo. Siempre hice la ruta del Mediterr&aacute;neo y Mar del Norte. Eran viajes de ciento veinte d&iacute;as, lo que hoy son treinta y cinco. Arriba del barco son 8 horas de trabajo, es muy parecido a lo que es la c&aacute;rcel y la camarader&iacute;a. Adem&aacute;s pensabas en el bagayo que ibas a comprar para revender, hac&iacute;amos contrabando&hellip; todo. En el Puerto, viv&iacute;s en el barco. Est&aacute;s tres d&iacute;as y ten&eacute;s un d&iacute;a de guardia por dos libres&hellip; esos dos libres te tom&aacute;s un tren y est&aacute;s enseguida en Rotterdam o te vas tres d&iacute;as a Par&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l s&oacute;lo, sin que yo le pregunte, me lleva a la pr&oacute;xima parada: ella.
    </p><p class="article-text">
        -En uno de los per&iacute;odos en tierra, ac&aacute; en Buenos Aires, me la encuentro a Mar&iacute;a Marta y estaba de novia con un chico de la barra nuestra. Ah&iacute; qued&oacute;. Ella ten&iacute;a carita de beba, 16 a&ntilde;os, ten&iacute;a. Me voy de viaje y vuelvo en abril del &rsquo;70. Y un amigo m&iacute;o me program&oacute;&hellip;sale con su novia, me dice que vaya, que le iba a decir a Mar&iacute;a Marta. Y ah&iacute; la reencontr&eacute;. Salimos, todo bien. Algo me hab&iacute;a gustado porque la invit&eacute; a salir al d&iacute;a siguiente. Hasta que llegamos al 30 de abril, que yo me hab&iacute;a ido a Misiones con un amigo, y volvimos a los pedos porque otro amigo hab&iacute;a organizado un asado el 1&deg; de mayo, en un campito que queda por ac&aacute; nom&aacute;s. Y yo le hab&iacute;a dicho a Mar&iacute;a Marta de ir juntos, as&iacute; que volvimos a los pedos. Pasamos el d&iacute;a ah&iacute;, y a la noche, cuando vuelvo, la acompa&ntilde;o a la casa y le digo: &iquest;no ten&eacute;s ganas de ir a bailar? Cambiate y te espero. Baj&oacute;, se cambi&oacute; y nos fuimos a <em>Happening</em> &ndash; calle Pacheco de Melo, entre Callao y Ayacucho-. Ah&iacute; fue, el 2 de mayo, el primer beso, lo que en ese momento se consideraba el inicio de una relaci&oacute;n. Al mes, le ped&iacute; casamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carrascosa sonr&iacute;e y su gesto se ilumina por primera vez desde que estamos sentados. Me cuenta que Mar&iacute;a Marta se asust&oacute; bastante por lo s&uacute;bito de la propuesta, y se tom&oacute; tres meses hasta que le dio el s&iacute;. As&iacute; arrancaron a compartir sus vidas y adem&aacute;s de comer perdices, porque las pod&iacute;an pagar, trabajaron juntos, y viajaron por todo el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Trabajamos juntos veintis&eacute;is a&ntilde;os, viajamos solos siempre, no nos aburr&iacute;amos, ten&iacute;amos de qu&eacute; charlar, habl&aacute;bamos todo. Nunca nos levantamos la voz. Pero si se enojaba, Mar&iacute;a Marta no te levantaba la voz, te met&iacute;a la palabra justa que te hund&iacute;a. Se pod&iacute;a calentar, pero no a los gritos. Yo sab&iacute;a mis tareas, a la ma&ntilde;ana le llevaba el caf&eacute; a la cama. Ella ni me lo ped&iacute;a, era de las personas que necesitaba media hora para despertarse. Antes, mejor que no le hablaras porque estaba de mal humor. Hay que saber manejar a una taurina, no es f&aacute;cil. Si ella te dice algo, nunca le digas &ldquo;no&rdquo; de entrada&hellip; ten&eacute;s que darle toda la vuelta y en alg&uacute;n momento puede ser que cambie algo, si vos ten&eacute;s raz&oacute;n. Te va a entender, pero hay que buscarle la vuelta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Por qu&eacute; no tuvieron hijos?
    </p><p class="article-text">
        -No fue un acuerdo. Yo soy est&eacute;ril.
    </p><p class="article-text">
        Silencio. Pero ya me met&iacute; en el barro, y sigo:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Pero pod&iacute;an adoptar y no lo hicieron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Hubo varios momentos. Un momento fue cuando se enferm&oacute; el chiquito de Mar&iacute;a Laura &ndash;hermana de Mar&iacute;a Marta-. La muerte de Santiaguito fue muy dura y lo sufrimos mucho. No nos alent&oacute; para adoptar. Despu&eacute;s quise yo y ella no quiso. Despu&eacute;s quiso ella y yo no quise, porque ya &eacute;ramos grandes. Despu&eacute;s hubo otro caso que nos pas&oacute;, cuando &eacute;ramos m&aacute;s grandes. Tenemos unos amigos, que fueron los que nos trajeron a Pilar, que era un matrimonio como nosotros, no ten&iacute;an hijos y se llevaban b&aacute;rbaro&hellip;de golpe, adoptaron dos chicos. Y se les arm&oacute; un quilombo matrimonial, y pasaron a ser un desastre. Y nosotros lo vimos de afuera. Era una vidriera que no nos gust&oacute; tampoco. No ten&iacute;a que ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Voy elipsando un poco la charla, y hay un tema que no quiero eludir y tiene que ver con un accidente que sufri&oacute; la madre de Carrascosa. Lo coment&oacute; al pasar en alguna de las charlas previas que compartimos, pero sin demasiados detalles. Para m&iacute; es revelador, figura en la causa judicial y en su momento ning&uacute;n medio lo levant&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        -Yo con mi madre ten&iacute;a una relaci&oacute;n excelente. Era el mimado, el m&aacute;s chiquito. &Eacute;ramos tres hermanos. Mi hermano muri&oacute; antes de los setenta. Pap&aacute; muri&oacute; a los 69 o 70. De todos los varones Carrascosa, el &uacute;nico que pas&oacute; los 70 soy yo. Todos murieron de un bobazo. La vieja tomaba una pastilla para dormir. Quiz&aacute;s le dejaba de hacer efecto y a las 5 de la ma&ntilde;ana se despertaba. Iba a un roperito que ten&iacute;a al lado, donde ten&iacute;a una botella de moscato. Y en ayunas, 4 o 5 de la ma&ntilde;ana, se tomaba dos copitas de moscato, con lo cual quedaba con un pedo padre, con ochenta a&ntilde;os. La llamabas por tel&eacute;fono y no pod&iacute;a ni hablar. Despu&eacute;s de ese moscato, quiso entrar al ba&ntilde;o, se tropez&oacute;, se fue hacia delante y peg&oacute; la frente contra el lavatorio. La operaron, un co&aacute;gulo, pero nunca qued&oacute; normal. Al tiempo falleci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No le quiero entrar al caso, pero no lo puedo evitar. Para Carrascosa un accidente en un ba&ntilde;o era algo posible, probable y lamentablemente normal. Si nada m&aacute;s y nada menos que su madre muri&oacute; as&iacute;. A &eacute;l lo acusaron de instalar la hip&oacute;tesis del accidente de su esposa, cuando ning&uacute;n m&eacute;dico que se hizo presente aquel d&iacute;a fatal detect&oacute; la presencia de disparos en el cuerpo, y ni siquiera los forenses pudieron confirmarlos en una autopsia hasta que licuaron la masa encef&aacute;lica y cayeron los proyectiles en una bandeja de plata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya me com&iacute; las dos empanadas de roque. Carrascosa ninguna. No tiene tiempo. &Eacute;l habla, yo escucho. Me comer&iacute;a una docena m&aacute;s. Decido cambiar un poco de tema.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;C&oacute;mo es hoy tu situaci&oacute;n econ&oacute;mica?
    </p><p class="article-text">
        -No me sobra nada, estoy con lo justo, nada m&aacute;s que cobrando alquileres. Yo vend&iacute; mi acci&oacute;n cuando val&iacute;a dos palos verdes. Y despu&eacute;s fui moviendo, compr&eacute; propiedades. Era la acci&oacute;n de la Bolsa. Para ser agente de Bolsa necesitas una acci&oacute;n del Mercado de Valores (Merval); esa acci&oacute;n en ese momento en el Merval sal&iacute;a dos millones de d&oacute;lares. Y la vend&iacute; y los cobr&eacute;, cash, una transferencia, en dos minutos. Era la &eacute;poca del corralito, todo el mundo guardaba la plata en la casa, pero la m&iacute;a estaba en la cuenta, y sobre todo en propiedades&hellip;
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            <span class="title">
                Carlos Belloso encarna a Horacio García Belsunce, el hermano de María Marta.                            </span>
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        Aclaremos; en aquel momento, 2002, a casi un a&ntilde;o de las medidas del ministro de econom&iacute;a Domingo Cavallo, solamente el que ten&iacute;a dinero se pod&iacute;a plantear c&oacute;mo y d&oacute;nde guardarlo. Pero entiendo que el <em>statu quo </em>de los socios del Carmel hiciera que para Carrascosa &ldquo;todo el mundo&rdquo; se remitiera a sus conocidos y a la frontera delimitada por las hect&aacute;reas del country. Aunque ese no es el dato relevante: la hip&oacute;tesis del crimen que hoy se ve como la m&aacute;s s&oacute;lida es que se corr&iacute;a el rumor de que la pareja guardaba mucho dinero en efectivo en su casa, y por eso entraron a robarla; entonces Mar&iacute;a Marta volvi&oacute; de forma inesperada a su hogar -por un partido de tenis suspendido por lluvia- y encontr&oacute; a los ladrones con las manos en la masa. Supuestamente los conoc&iacute;a y lo pag&oacute; con su vida.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Hay un d&iacute;a que no pienses en lo que pas&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        -Es dif&iacute;cil. No en el hecho en s&iacute;, sino en algo referente a... Por alg&uacute;n motivo, porque te llama uno, el otro, porque hablaste con &eacute;ste, o le&iacute;ste una noticia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Y en el futuro cercano&hellip; &iquest;qu&eacute; objetivo ten&eacute;s?
    </p><p class="article-text">
        -Saber qui&eacute;n la mat&oacute;, principalmente. Y el juicio al Estado una vez que est&eacute; firme mi absoluci&oacute;n, que ahora est&aacute; en primera instancia y no tiene firmeza, porque el fiscal apel&oacute;, entonces me evita el juicio al Estado y al fiscal que me acus&oacute;. As&iacute; como estoy ahora, no le puedo hacer juicio a nadie. De todas formas ahora s&eacute; d&oacute;nde estoy, s&eacute; para d&oacute;nde ir&hellip; como dice la canci&oacute;n de Serrat: &lsquo;<em>Bienaventurados los que est&aacute;n en el fondo del pozo, porque de ah&iacute; en adelante s&oacute;lo cabe ir mejorando</em>&rsquo;, ir subiendo...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del tiempo que estuvo en la sombra. Carrascosa estuvo cinco a&ntilde;os y medio en la c&aacute;rcel y 2 a&ntilde;os en prisi&oacute;n domiciliaria. Me deja contrariado cuando me dice que la c&aacute;rcel le dio un poco de seguridad y lo sac&oacute; de la incertidumbre que era vivir devorado por los embates del sistema judicial y por el escarnio p&uacute;blico al que lo somet&iacute;an los medios.
    </p><p class="article-text">
        La Unidad 41 del complejo penitenciario de Campana fue inaugurada en 2006. Carrascosa lleg&oacute; en el 2009 a esta prisi&oacute;n reci&eacute;n estrenada y pudo arreglar para estar en un pabell&oacute;n tranquilo, aunque no se olvida que a m&aacute;s de uno le brillaron los ojos cuando lo vieron entrar. El preso vale lo que le pueden sacar, es as&iacute;. Ni lerdo ni perezoso, Carrascosa se gan&oacute; la simpat&iacute;a del pabell&oacute;n cuando compr&oacute; un freezer y un buen televisor para el uso com&uacute;n. Comparti&oacute; al comienzo una celda con cinco compa&ntilde;eros, hasta que pudo ubicarse en una individual. Aprendi&oacute; a moverse, a relacionarse, y tambi&eacute;n a decir que no. Me cuenta que un pucho no se le niega a nadie, pero cuando le ped&iacute;an dos &eacute;l se rehusaba a convidarlo. Es para San La Muerte a quien le ofrendan ese segundo cigarrillo que no se fuman. Carrascosa asegura que lo ayud&oacute; mucho haber sido marino mercante, porque todos los presos tienen un mismo horizonte, la libertad, de igual manera que una tripulaci&oacute;n a&ntilde;ora llegar a tierra firme.
    </p><p class="article-text">
        Le toc&oacute; ver cosas duras ah&iacute; adentro, y de eso prefiere no hablar. El mes antes de salir en libertad vio morir a cuatro compa&ntilde;eros en trifulcas y vendettas. Supo encontrar un pasatiempo haciendo un programa radial interno por la ma&ntilde;ana, y por la tarde hac&iacute;a escritos para los presos que no ten&iacute;an abogado privado ni p&uacute;blico. Los guardias le remarcaban lo curioso que les resultaba que lo fueran a visitar los hermanos, los primos, los amigos y los sobrinos de la mujer cuya muerte lo hab&iacute;a depositado ah&iacute;. Era algo singular.
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto por las visitas &iacute;ntimas o higi&eacute;nicas, si las tuvo. Me cuenta que hay un tipo de mujer que tiene fascinaci&oacute;n por los presos. Eso tiene un nombre: hibristofilia, que es b&aacute;sicamente la atracci&oacute;n sexual por gente peligrosa, un concepto acu&ntilde;ado por el psic&oacute;logo John Money. Carrascosa me da su particular visi&oacute;n sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        -Hoy en d&iacute;a los hombres no las escuchan a las mujeres y el preso est&aacute; al pedo y la llama cada quince minutos, le pregunta&hellip; tiene tiempo de escucharla. El interno est&aacute; tranquilo en cana y la mujer afuera con sus problemas, s&oacute;lo pasa por saber escuchar.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;C&oacute;mo fue relacionarse con una mujer despu&eacute;s de Mar&iacute;a Marta?
    </p><p class="article-text">
        -Tuve un noviazgo cortito, bastantes a&ntilde;os despu&eacute;s de lo que pas&oacute;, y te digo una casualidad, esa persona naci&oacute; el mismo d&iacute;a que Mar&iacute;a, el 24 de abril, son taurinas. Y tuve algunos encuentros m&aacute;s, pero todas se terminaron yendo porque yo quer&iacute;a ser amigo y ellas quer&iacute;an ser mi Mar&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conversamos mucho, abarcamos la ni&ntilde;ez, sus amistades, sac&oacute; algunos trapitos familiares al sol, y tambi&eacute;n se puso indiscreto compartiendo chismes y an&eacute;cdotas de alg&uacute;n preso famoso con el que comparti&oacute; estad&iacute;a. No se olvida de la gente que estuvo cuando lo necesit&oacute;, y tampoco de los que se borraron en su peor momento. Recuerda con much&iacute;sima pena la muerte de su concu&ntilde;ado Guillermo B&aacute;rtoli, el esposo de Irene Hurtig, hermana de Mar&iacute;a Marta, a quien consideraba adem&aacute;s un gran amigo, condenado por el encubrimiento del crimen, a quien seg&uacute;n sus propias palabras, la causa se lo llev&oacute; puesto. Hablamos tambi&eacute;n de la &ldquo;familia&rdquo; judicial que no le dio tregua, de vericuetos legales y de las diferentes hip&oacute;tesis del crimen, pero para entrarle a eso mejor leer la causa o ver la serie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Terminamos. Carrascosa est&aacute; inquieto. Durante toda la charla varias veces se toc&oacute; el pecho, como palp&aacute;ndose el coraz&oacute;n, pero no, era el reflejo de tantear el bolsillo de su camisa donde pod&iacute;a sentir el latido del atado de cigarrillos que suplicaba el vicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Acompa&ntilde;ame afuera as&iacute; me fumo un pucho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Acepto, y mientras estoy terminando de pagar, escucho un ruido fuerte, un estruendo, que me exalta. Es una ca&iacute;da. Me doy vuelta y Carrascosa est&aacute; tirado en el largo asiento boca arriba, convulsionando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El lugar sigue casi vac&iacute;o. Hay una mesa ocupada por gente en la otra punta del sal&oacute;n, pero no los registro. Inmediatamente le pego un grito a la cajera para que llame a emergencias. Le pido al mozo que me ayude. Estoy cagado en las patas, pero no me bloqueo. Mi viejo y mi hermano son los m&eacute;dicos de la familia, yo no estoy para bancarme esta situaci&oacute;n. Pero no me puedo nublar y muchos menos paralizar. Estuvimos sentados en esas mesas tipo box. O sea, no hay sillas y la mesa est&aacute; amurada al piso. Carrascosa queda en una posici&oacute;n inc&oacute;moda con medio cuerpo debajo de la mesa. Con el mozo hacemos mucha fuerza para sacarlo y ubicarlo bien en el suelo. Se trata de un hombre muy grande y con peso muerto. No estoy preparado ni l&uacute;cido como para darme cuenta si se trata de un infarto, un pico de presi&oacute;n o una posesi&oacute;n demon&iacute;aca, y un ataque de epilepsia no parece tampoco. Le sale espuma por la boca. Entonces pienso que s&iacute;, que es el coraz&oacute;n. Pienso que me dijo que su padre y su hermano murieron as&iacute;. Pienso que me dijo que hab&iacute;a logrado pasar la marca de los 70 en los hombres de su familia. Pienso que todo el caso erosion&oacute; y castig&oacute; su salud en ca&iacute;da libre. Pienso que resisti&oacute; lo irresistible. Pienso que estuvo en peligro como cualquiera que est&aacute; preso tantos a&ntilde;os. Pienso que pas&oacute; por un infierno. Pienso que hoy lo indagu&eacute; demasiado, que lo hice revolver su pasado m&aacute;s sentido y que Mar&iacute;a Marta estaba ah&iacute;, en cada memoria, en cada palabra, nadando en un oc&eacute;ano de dolor. En s&iacute;ntesis, pienso que Carrascosa ahora mismo se est&aacute; muriendo por mi culpa.
    </p><p class="article-text">
        Practico algunas maniobras de resucitaci&oacute;n, las vamos consensuando con el mozo inspirados por el saber popular y el sentido com&uacute;n. Carrascosa deja de convulsionar y yo no s&eacute; si est&aacute; muerto o si mejor&oacute;. Le tomo el pulso. No se cu&aacute;nto tiempo pasa, pero aparece la ambulancia r&aacute;pido y una m&eacute;dica joven entra con el camillero a las corridas. Se ve que el restaurante tiene aceitado el protocolo de S.O.S. y estamos en un lugar de f&aacute;cil acceso. Me vuelve un poco el alma al cuerpo. Me corro para dejar que los que saben trabajen. Advierto que la billetera de Carrascosa est&aacute; tirada en el piso y la agarro. La abro y enseguida veo el carnet de su medicina prepaga. Me preguntan si soy su hijo. La situaci&oacute;n es ca&oacute;tica realmente, porque nadie en estado de tranquilidad y contemplaci&oacute;n podr&iacute;a preguntarme eso, a menos que fuera adoptado. Contesto que soy su sobrino, no me sale decir otra cosa en este momento. No me puedo poner a contarle que soy el guionista de la serie del caso en el que la persona que est&aacute; con este ataque fue acusada de asesinar a su esposa, condenada y luego absuelta y me estaba dando su testimonio para que yo pueda tener material suficiente a la hora de escribir. Es muy largo de explicar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras lo suben a Carrascosa a la camilla mando dos audios de <em>Whatsapp</em>. Uno a Vanina Spadoni, breve y conciso. La empresa que me contrat&oacute; tiene que saber lo que est&aacute; pasando. El otro mensaje es para Jorgelina. Le digo que me estoy subiendo a la ambulancia con Carrascosa y que estamos yendo al hospital p&uacute;blico de Pilar: el Sanguinetti, me sopla el camillero. Ni bien tenga novedades m&aacute;s precisas les aviso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>INT/EXT. AMBULANCIA / CALLES &ndash; D&Iacute;A</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ruido de la sirena desde adentro, perturba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carrascosa parece estar m&aacute;s estable. La m&eacute;dica me dice que me tranquilice, que va a estar bien. Le pregunto si tuvo un infarto. Niega con un gesto, escueta. Carrascosa balbucea, delirando. Es buena se&ntilde;al, me dice la doc. En ese voceo suave trato de descifrar alg&uacute;n significado. Carrascosa habla de alg&uacute;n procedimiento judicial, burocr&aacute;tico, como si su subconsciente siguiera atrapado en los recovecos de ese laberinto que lo atrap&oacute; tantos a&ntilde;os. En mil&eacute;simas de segundos se me dispara la fantas&iacute;a de escucharlo confesar en su delirio, como si fuera Robert Durst en el final del genial True Crime &ldquo;The Jinx&rdquo; &ndash;perd&oacute;n el spoiler-.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No veo al conductor de la ambulancia, con lo cual tambi&eacute;n imagino que puede ser Nicholas Cage en &ldquo;Bringing out the dead&rdquo; (Al l&iacute;mite), una especie de revival de la dupla Schrader &ndash; Scorsese -de pie- pero al ritmo de una ambulancia y no de un taxi. Veo que a mi tel&eacute;fono empiezan a caer muchos mensajes, pero todav&iacute;a no estoy tranquilo como para responder nada. Hace un rato estaba tomando una copa de vino. Hace un rato Carrascosa quer&iacute;a fumar un cigarrillo, y ahora podr&iacute;a estar muerto. La vida es eso, un punto de giro inesperado a un cl&iacute;max y enseguida te tiran los t&iacute;tulos rodantes finales, y se termina, la pantalla se va a negro.
    </p><p class="article-text">
        Por fin el veh&iacute;culo frena. Las sirenas se apagan. Llegamos. Es una especie de ala trasera del hospital, donde estacionan las ambulancias. Hago el ingreso en la guardia mientras a Carrascosa lo llevan adentro. El tipo de la ventanilla mira el documento, me mira a m&iacute;, le doy el carnet de la prepaga. Me vuelve a mirar y no hace muchas m&aacute;s preguntas, aunque intuyo que tiene ganas. Me despido de la param&eacute;dica que lo asisti&oacute; a Carrascosa. Le agradezco y ella me felicita por haber intentando esas maniobras, dice que todo ayud&oacute;. Entra un llamado de Jorgelina y la atiendo. Est&aacute; trabajando y desde Luj&aacute;n, donde vive, le va a llevar un par de horas largas llegar, pero me dice que est&aacute; viniendo Mal&uacute;, la otra pata de este d&uacute;o din&aacute;mico. Ya estoy en un pasillo esperando a que me digan qu&eacute; le pas&oacute;. Se asoma una m&eacute;dica, me pregunta qui&eacute;n soy, sigo respondiendo con mi coartada para ahorrarme explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        -Pero este se&ntilde;or es Carrascosa, el de...?
    </p><p class="article-text">
        -(la interrumpo, enf&aacute;tico) S&iacute;, es &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le pido que por favor mantenga discreci&oacute;n, y que evite que cualquiera le saque una foto. Ella me da su palabra, su mirada es confiable, le creo. De repente se acerca a paso raudo por el fondo del pasillo una mujer coqueta, de contextura peque&ntilde;a y preguntando por Carrascosa. Le hago se&ntilde;as. Evidentemente ella sabe qui&eacute;n soy, pero yo no la conozco. Se presenta como Viviana Binello. Me sorprendo. Ahora s&iacute;, yo tambi&eacute;n s&eacute; qui&eacute;n es ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mis primeros borradores del episodio piloto, ella es un personaje que gravita en la historia. Es vecina y amiga &iacute;ntima de Mar&iacute;a Marta. Su esposo, Sergio Binello, fue uno de los condenados en el juicio por el encubrimiento del crimen. Para que se den una idea. La familia Binello tambi&eacute;n vivi&oacute; un infierno. El esposo de esta se&ntilde;ora tambi&eacute;n fue demonizado, estuvo preso, gast&oacute; todo lo que ten&iacute;a en abogados, dej&oacute; de trabajar, fue absuelto al igual que todos, y su salud tambi&eacute;n lo castig&oacute; mucho. Los Binello, sin ser familiares directos de Mar&iacute;a Marta, tuvieron la mala fortuna de estar en el momento menos indicado y en el lugar equivocado. Esta se&ntilde;ora que tengo en frente, tranquilamente podr&iacute;a odiarlo a Carrascosa, detestarlo desde sus entra&ntilde;as, culparlos a &eacute;l y a Mar&iacute;a Marta de sus peores desgracias. A&uacute;n as&iacute;, Viviana est&aacute; all&iacute;, al pie del ca&ntilde;&oacute;n por su amigo y lament&aacute;ndose.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siempre fui poco memorioso para traducir los diagn&oacute;sticos m&eacute;dicos que escucho. Lo que me explic&oacute; la doctora es que fue un s&iacute;ncope o un colapso que tiene que ver con el estado f&iacute;sico de Carlos, su presi&oacute;n y otros tantos achaques. Llega Mal&uacute; a las corridas y preocupada. Habla con los m&eacute;dicos, es anestesi&oacute;loga. Conversa a otro nivel. Me doy cuenta de que mi participaci&oacute;n en este evento va llegando a su fin. Le entrego a Mal&uacute; la billetera de Carlos. Llego a reparar en que hab&iacute;a poco efectivo. Mi auto qued&oacute; en el paseo Champagnat y el recorrido con la ambulancia no fue breve, o eso creo, y calculo que estoy lejos, a varios kil&oacute;metros. Pero Viviana Binello est&aacute; atenta a todo y me ofrece llevarme. Si hubiera sido otra persona le evitaba la molestia, pero con lo que me queda de cabeza no me puedo perder unos minutos a solas con ella porque todo lo que me pueda decir y contar me interesa. Y no me equivoco, en el trayecto me habla del padecimiento familiar, y sobre todo de la relaci&oacute;n de amistad que ten&iacute;a con Mar&iacute;a Marta. El d&iacute;a del crimen ellas jugaron un partido de tenis que se suspendi&oacute; por lluvia y compartieron ese &uacute;ltimo momento l&uacute;dico de intimidad, antes de la tragedia. Me dice que la extra&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Le arruinaron la vida a mucha gente.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos a destino. Anochece. Me despido. Agradezco. Ella me da su tel&eacute;fono. Queda a disposici&oacute;n. Para ese momento la empresa ya est&aacute; avisada del <em>happy ending</em> de toda esta peripecia y de que no vamos a salir en todos los diarios acusados de empujar a Carrascosa al abismo de su deceso. Su vida y el proyecto siguen firmes. Mi auto est&aacute; estacionado frente al restaurante y cuando me estoy por subir, alguien me frena. Es un mozo. No es el mismo que me ayud&oacute; a asistirlo a Carlos. Pero entiendo que estaba all&iacute; en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Vos estabas con el se&ntilde;or mayor que se descompuso?.
    </p><p class="article-text">
        Asiento. A esta altura de la jornada y con mi cansancio me pongo paranoico. Falta que me digan que me busca la polic&iacute;a para prestar alg&uacute;n tipo de testimonio. El mozo hace una pausa, con cierto pudor.
    </p><p class="article-text">
        -Quer&iacute;a avisarte que el se&ntilde;or perdi&oacute; algo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y enseguida me dice qu&eacute; es lo que perdi&oacute;. Por suerte el sector de Informes est&aacute; cerrado, sino ten&iacute;a que pedir que este objeto perdido me fuera devuelto y llevarlo nuevamente al hospital. Y la verdad, no ten&iacute;a energ&iacute;a ni ganas. La llamo a Jorgelina. Le cuento que Carlos extravi&oacute; algo, que reci&eacute;n ma&ntilde;ana lo pueden recuperar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Qu&eacute; perdi&oacute;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -La dentadura.
    </p><p class="article-text">
        Silencio.
    </p><p class="article-text">
        La carcajada de ella desinhibi&oacute; a la m&iacute;a. Dejamos fluir las risas, eran pura descarga. Nunca me di cuenta que &eacute;l ten&iacute;a dientes postizos. Y tampoco eso es algo que uno va por la vida cont&aacute;ndole a cualquiera. Me imagin&eacute; los dientes de Carrascosa en una bolsa pasando la noche ah&iacute;. Si alguien hubiera querido hacerle otro an&aacute;lisis de ADN, otro de tantos, ah&iacute; estaba la muestra a disposici&oacute;n. Y yo hoy me llevo otro tipo de muestra, y mucho m&aacute;s que un trabajo de campo al que un autor puede acceder como precalentamiento para contar una historia. Pienso si esto podr&iacute;a entrar en la serie, pero no, se me ir&iacute;a de tono.
    </p><p class="article-text">
        Alan Moore me dir&iacute;a tranquilamente que ya suelte el escalpelo y me saque los guantes quir&uacute;rgicos. Es suficiente, el procedimiento, al menos el de hoy, termin&oacute;. FIN
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Méndez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/autopsia-almuerzo-dia-carrascosa-muere-realidad-vuelve-ficcion_1_9242188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Aug 2022 03:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Autopsia de un almuerzo: el día que Carrascosa casi muere y cómo la realidad se vuelve ficción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[María Marta García Belsunce,Carlos Carrascosa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caso García Belsunce: el abogado de Carrascosa denuncia al fiscal Molina Pico por "encubrimiento agravado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-garcia-belsunce-abogado-carrascosa-denuncia-fiscal-molina-pico-encubrimiento-agravado_1_9199413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e88412cc-5727-483c-b3ee-3b2691e099d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1053100.jpg" width="1659" height="933" alt="Caso García Belsunce: el abogado de Carrascosa denuncia al fiscal Molina Pico por &quot;encubrimiento agravado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gustavo Hechem consideró que quien fue el instructor de la causa, cuando el 27 de octubre de 2002 María Marta fue hallada muerta en su casa del Carmel, cometió hechos de gravedad institucional durante su desempeño en la investigación que favorecieron al entonces vecino Nicolás Pachelo.</p></div><p class="article-text">
        El abogado del viudo Carlos Carrascosa y de la hermana de Mar&iacute;a Marta Garc&iacute;a Belsunce, la soci&oacute;loga asesinada en octubre de 2002 en el country Carmel de Pilar, <strong>denunci&oacute; hoy al fiscal que instruy&oacute; la causa, Diego Molina Pico, por &ldquo;encubrimiento agravado&rdquo;</strong> al considerar que favoreci&oacute; a Nicol&aacute;s Pachelo, actualmente sometido a juicio, lo que impidi&oacute; que se conozca, hasta ahora, su responsabilidad en el crimen.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia fue presentada este mediod&iacute;a ante la Fiscal&iacute;a General de San Isidro por el letrado Gustavo Hechem, quien representa a Carrascosa y a Mar&iacute;a Laura Garc&iacute;a Belsunce como particulares damnificados en el debate que se les sigue a Pachelo y a dos exvigiladores del Carmel.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, el tercer juicio por el caso se reanudar&aacute; ma&ntilde;ana a las 10.30, ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 sanisidrense, con la declaraci&oacute;n de testigos propuestos por la fiscal&iacute;a para abordar el tema de los delitos cometidos presuntamente por el exvecino antes del crimen de la soci&oacute;loga y en el mismo country.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el abogado Hechem consider&oacute; que Molina Pico, quien fue el instructor de la causa cuando el 27 de octubre de 2002 Mar&iacute;a Marta fue hallada muerta en su casa del Carmel, cometi&oacute; hechos de gravedad institucional durante su desempe&ntilde;o en la investigaci&oacute;n, a&ntilde;adieron los voceros.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia se fundamenta en manifestaciones realizadas por testigos que declararon en las &uacute;ltimas dos semanas durante el juicio en el TOC 4 de San Isidro, quienes <strong>aseguraron que Molina Pico se neg&oacute; a investigar a pista que conduc&iacute;a a Pachelo como sospechoso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n tambi&eacute;n hizo referencia a una serie de escuchas telef&oacute;nicas obtenidas de la investigaci&oacute;n que hasta ahora no se hab&iacute;an conocido y que permiten, entre otras cosas, conocer el acceso a informaci&oacute;n privilegiada que obten&iacute;a el defensor de Pachelo, Roberto Ribas, mientras el exvecino era testigo en la causa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los testimonios fueron elocuentes respecto de la obstaculizaci&oacute;n de la hip&oacute;tesis Pachelo, y hay pruebas de una posible connivencia con su asesor jur&iacute;dico de esa &eacute;poca&rdquo;, dijo Hechem.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los cuestionamientos y de que en 2011 los entonces abogados del viudo pidieron un jury para Molina Pico, &eacute;ste es actualmente se desempe&ntilde;a como fiscal de la Unidad Funcional de Instrucci&oacute;n (UFI) de Flagrancia de San Isidro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue el principal encubridor&rdquo;, &ldquo;hab&iacute;a una vocaci&oacute;n por rehuir todo lo que involucrara a Nicol&aacute;s Pachelo&rdquo; y &ldquo;la causa estaba unidireccionada&rdquo;; fueron algunos de los duros cuestionamientos vertidos hasta el momento en el juicio al exvecino por los testigos que se refirieron a la labor de Molina Pico.
    </p><p class="article-text">
        Para Alejandro Arauz Castex, quien vivi&oacute; en Carmel y conform&oacute; la Comisi&oacute;n de Seguridad del country, el fiscal tuvo &ldquo;premeditaci&oacute;n&rdquo; para evitar investigar a Pachelo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tiene perd&oacute;n de Dios. Fue una investigaci&oacute;n inconducente, guiada por una persona dispuesta a entorpecerla y encubrirla. Y lo logr&oacute;, pasaron veinte a&ntilde;os y lo logr&oacute;&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A ese testimonio cr&iacute;tico hacia la actuaci&oacute;n fiscal de primera instancia, se sumaron los de dos exjefes policiales que tuvieron a su cargo las primeras diligencias del caso.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el comisario general retirado &Aacute;ngel Beserra como el comisario mayor retirado Alejandro Elorz, quienes estaban a cargo de la Sub Delegaci&oacute;n Departamental de Investigaciones (SubDDI) de Pilar al momento del hecho, coincidieron en que la hip&oacute;tesis que llevaba a Pachelo era &ldquo;altamente positiva&rdquo;, aunque Molina Pico realiz&oacute; &ldquo;una investigaci&oacute;n unidireccionada&rdquo; hacia a la familia de la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; fue Pachelo&rdquo;, sostuvo Beserra al apuntar a la autor&iacute;a del crimen, mientras que Elorz dijo que la polic&iacute;a fue &ldquo;solapadamente corrida&rdquo; de la pesquisa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&iacute;amos elementos para ahondar en la investigaci&oacute;n sobre Pachelo. Hab&iacute;a hablado con Molina Pico, pero fue una investigaci&oacute;n unidireccionada. Nosotros no participamos de la investigaci&oacute;n, fue de la Procuraci&oacute;n&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, otros testigos se refirieron a los robos previos cometidos en el Carmel y atribuidos a Pachelo, quien para los fiscales del juicio empleaba siempre un mismo modus operandi: entraba a las casas cuando no hab&iacute;a nadie, en general los domingos entre las 18 y las 19, cuando se produc&iacute;a el cambio de guardia de vigiladores.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, An&iacute;bal Pigoni, vecino del Carmel, record&oacute; que &ldquo;unos 15 d&iacute;as antes&rdquo; del crimen, justamente un domingo entre las 18.30 y 19.30, le robaron algunas pertenencias, entre ellas varios palos de golf, que fueron hallados luego en una tienda a nombre de Nicol&aacute;s Ryan, apellido de la madre de Pachelo.
    </p><p class="article-text">
        Luego, el matrimonio de vecinos compuesto por Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez del Cerro y Mar&iacute;a Jos&eacute; D&iacute;az Herrera coincidi&oacute; en que el acusado Pachelo &ldquo;era capaz de cualquier cosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que Fernando Sansute, expresidente de Carmel, quien sufri&oacute; el robo de palos de golf 15 d&iacute;as antes de la muerte de Garc&iacute;a Belsunce, record&oacute; que dentro del country se corr&iacute;a el rumor de que &ldquo;Pachelo ten&iacute;a algo que ver&rdquo; con el crimen de la soci&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de la &uacute;ltima semana del debate avalaron la hip&oacute;tesis de los fiscales de juicio Patricio Ferrari, Andr&eacute;s Quintana y Federico Gonz&aacute;lez, quienes intentan demostrar que Pachelo mat&oacute; a Mar&iacute;a Marta cuando lo sorprendi&oacute; robando en su casa.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, los fiscales apuntan a que Pachelo cont&oacute; con la colaboraci&oacute;n de dos exvigiladores de Carmel, Norberto Glennon (57) y Jos&eacute; Ort&iacute;z (45), quienes tambi&eacute;n est&aacute;n acusados en este juicio, pero que hasta el momento no fueron mencionados.
    </p><p class="article-text">
        DA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-garcia-belsunce-abogado-carrascosa-denuncia-fiscal-molina-pico-encubrimiento-agravado_1_9199413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Jul 2022 21:42:45 +0000]]></pubDate>
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