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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - greenwashing]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/greenwashing/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - greenwashing]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Las inversiones ESG que lavan el rastro fósil de las petroleras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inversiones-esg-lavan-rastro-fosil-petroleras_1_10432509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3ad9915-0ade-489f-aaef-2e3ec1fb869c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las inversiones ESG que lavan el rastro fósil de las petroleras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Vieja Economía sigue siendo el enemigo público número uno en el combate contra el cambio climático: la ingeniería contable de las grandes petroleras, las lagunas regulatorias de los criterios ESG, la connivencia de las firmas de rating y el greenwashing sirven para revestir de verde activos con sello fósil </p></div><p class="article-text">
        Las <em>supermajors</em>, ya sean empresas privadas como ExxonMobil, Shell o BP, o estatales como la saud&iacute; Aramco o la emirat&iacute; Adinoc, siguen apostando al negro, a sus tradicionales negocios de combustibles f&oacute;siles. Aunque sus registros contables consignan millonarios flujos de capital vinculados a criterios Environmental, Social &amp; Governance (ESG). En teor&iacute;a, los ESG proliferaron entre las preferencias de los inversores y en las configuraciones de sus carteras de capitales.
    </p><p class="article-text">
        La premisa que revisti&oacute; al combate contra la cat&aacute;strofe clim&aacute;tica de un manto de optimismo durante el bienio post-Covid, en el que se acumularon inversiones ESG por valor de 35 billones de d&oacute;lares anuales en 2020 y 2021 e infundi&oacute; esperanza para alcanzar las emisiones netas cero de CO<sub>2</sub> en el ecuador del siglo, est&aacute; dejando en 2023 un rastro de falsedad. Hasta el punto de poner en tela de juicio los esfuerzos de supresi&oacute;n de las huellas de carbono empresariales.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, con el benepl&aacute;cito y la aquiescencia de gobiernos proclives a la prolongaci&oacute;n de la Vieja Econom&iacute;a f&oacute;sil y poderosos fondos de inversi&oacute;n a los que les atemoriz&oacute; el primer gran periodo de ralentizaci&oacute;n de rentabilidades y beneficios en los mercados. Este par&oacute;n y marcha atr&aacute;s en el <em>boom</em> de activos ESG tiene or&iacute;genes diversos. 
    </p><p class="article-text">
        Solo en EEUU volaron en septiembre pasado 139.000 millones de d&oacute;lares con sello medioambiental, social o de buen gobierno corporativo. En su mayor&iacute;a, fugas de fondos de pensiones ligados a estados con gobernadores republicanos que, como Ron DeSantis, decidieron revertir la estrategia inversora de estos instrumentos de ahorro enfocados entre 2020 y 2021 hacia valores ESG. DeSantis argumenta que es una herramienta progresista al servicio de la causa dem&oacute;crata de Joe Biden y bendecida por el &ldquo;perverso <em>woke capitalism</em>&rdquo;. T&eacute;rmino que, en la jerga neoliberal al uso, responde a la correcci&oacute;n pol&iacute;tica y al igualitarismo extremo que ciertas empresas -critican su ac&oacute;litos- ponen en liza para promover la justicia socio-laboral o preservar el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        El gran oponente de Donald Trump para las primarias del los Republicanos decidi&oacute; que los criterios ESG no pod&iacute;an determinar el dinero con el que sus conciudadanos de Florida deben de afrontar su retiro de la poblaci&oacute;n activa.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo existe un estigma ideol&oacute;gico detr&aacute;s de estos avances. Tambi&eacute;n son determinantes en esta cruzada <em>antiESG</em> los petro-estados, pa&iacute;ses que superan los 1.000 d&oacute;lares de renta per c&aacute;pita por ingresos vinculados petr&oacute;leo o el gas, y que dominan ampliamente el accionariado de sus petroleras de bandera. De igual manera que las <em>supermajors</em> privadas que llevan casi dos a&ntilde;os de unos beneficios ca&iacute;dos del cielo -desde el oto&ntilde;o de 2021- por obra y gracia del cierre del grifo de la energ&iacute;a a Europa decretada meses antes de la invasi&oacute;n de Ucrania por Vladimir Putin. 
    </p><p class="article-text">
        Este c&oacute;ctel gener&oacute; incertidumbre sobre las finanzas verdes y los activos ESG, que se hab&iacute;an erigido en los aut&eacute;nticos Caballeros Blancos que dominar&iacute;an, primero, y reconvertir&iacute;an, despu&eacute;s, a las firmas f&oacute;siles en corporaciones sostenibles. Estas estrategias de capital y de negocios con vitolas verdes pretend&iacute;an impulsar prototipos de econom&iacute;as circulares en sus zonas de influencia que adquirir&iacute;an el suficiente liderazgo en sus sectores de actividad como para espolear las transiciones energ&eacute;ticas en los mercados en los que operan.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta hoja de ruta sostenible se top&oacute;, de repente, con un peligroso desfiladero. Hasta el punto de que las sospechas de lavado -<em>greenwashing</em>- se suceden por doquier, en todas las &aacute;reas de informaci&oacute;n empresariales. Al igual que las evidencias de que, parad&oacute;jicamente, gran parte de las supuestamente rigurosas inversiones ESG fueron a parar a activos de gigantes como Aramco, la mayor petrolera mundial y propiedad de la Casa Real de Sa&uacute;d; de Adnoc, su hermana de Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU); o de Equinor, la petrolera nacional noruega.
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que las rusas Rosneft, Gazprom, la mexicana Pemex, la brasile&ntilde;a Petrobras las chinas Sinopec, CNOOC o CNPC, Qatar Energy o la gasista argelina Sonatrach elevaron sus inversiones y sus costos productivos en hidrocarburos desde el estallido del conflicto armado en Europa e incrementaron la recaudaci&oacute;n de las arcas de sus estados.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Obst&aacute;culos a las reglas de descarbonizaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Esta atm&oacute;sfera no es precisamente favorable ni para desplegar recursos financieros a tecnolog&iacute;a verde ni a proyectos renovables. Las estatales y las <em>supermajors</em> se unieron en un doble juego que reniega de la ciencia y abandona el combate contra el calentamiento global. Es como si se hubieran conjurado para duplicar su capacidad extractiva y comercial con unos precios del gas y del petr&oacute;leo al alza y, al mismo tiempo, acaparar toda la atenci&oacute;n de las carteras ESG de los fondos de inversi&oacute;n m&aacute;s poderosos. De forma que estos capitales verdes ayudan a sus ejecutivos a situarlas estrat&eacute;gicamente en el olimpo del conservacionismo ecol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Aramco emple&oacute; 50.000 millones de d&oacute;lares el pasado a&ntilde;o en gastos de capital para expandir su producci&oacute;n, Adnoc tiene asignados 150.000 millones hasta 2027 para lograr bombear hasta 5 millones de barriles diarios y Qatar Energy est&aacute; desplegando otros 80.000 millones contabilizados dentro de su plan estrat&eacute;gico 2021-2025 para elevar en dos terceras partes sus ventas de gas licuado a lo largo del lustro en curso.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, promoviendo fara&oacute;nicos proyectos de descarbonizaci&oacute;n. Riad dentro de su Visi&oacute;n 2030 que abandera su pr&iacute;ncipe heredero, Mohammad bin Salm&aacute;n (MbS) para disponer de 54 GW de capacidad renovable en 2032. Desde Aramco insisten en que capturar&aacute; con su tecnolog&iacute;a punta 11 millones de toneladas de CO2 y pondr&aacute; en marcha 12GW de energ&iacute;a e&oacute;lica y solar para 2035. Minucias en comparaci&oacute;n con los 100 GW de producci&oacute;n de fuentes limpias que EAU asegura que conseguir&aacute; en 2030.
    </p><p class="article-text">
        Para instaurar esta doble moral, los gigantes del petr&oacute;leo se benefician de las lagunas regulatorias y las deficiencias en la contabilizaci&oacute;n y la auditor&iacute;a de los criterios ESG, as&iacute; como de las embestidas de un mercado que ha dado alas a los valores de la Vieja Econom&iacute;a f&oacute;sil, donde los porfolios han encontrado un refugio en tiempos convulsos.
    </p><p class="article-text">
        La saud&iacute; Amraco, por ejemplo, es la indiscutible beneficiaria de fondos sostenibles gracias a una compleja red de estructuras financieras. Su CEO, Amin Nasser, critic&oacute; reiterada y rotundamente en el pasado reciente las inversiones ESG al incidir en que &ldquo;operar en contra de los proyectos energ&eacute;ticos convencionales&rdquo; resultar&iacute;a nefasto para la econom&iacute;a global, la seguridad energ&eacute;tica y la accesibilidad de los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        Para poner en marcha este doble rasero, Nasser dividi&oacute; Amraco en dos subsidiarias, la del crudo y sus oleoductos y la del gas y sus gaseoductos y vendi&oacute; el 49% de sus respectivos accionariados a inversores privados a trav&eacute;s de EIG Global Energy Partners y BlackRock que crearon dos Special Purpose Vehicles (SPV&rsquo;s) con sede en Luxemburgo, desde los que vendieron bonos que -dijeron- no ten&iacute;an v&iacute;nculos con la industria f&oacute;sil y que obtuvieron puntuaciones por encima de la media de los marcadores ESG de JP Morgan Chase. El pasado 18 de julio BlackRock anunci&oacute; que incorpora a su junta directiva al presidente y consejero delegado de Aramco, Amin Hassan Ali Nasser, como nuevo miembro independiente.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una cortina de humo &hellip; negro</strong></h3><p class="article-text">
        Ulf Erlandsson, fundador y CEO del Anthropocene Fixed Income Institute, desvela de forma m&aacute;s que elocuente uno de los modus operandi del mercado. En declaraciones a <em>Bloomberg, </em>explica que &ldquo;la motivaci&oacute;n de Aramco no es otra que acceder a capital barato disponible en mercados privados opacos&rdquo;, pese a la te&oacute;ricamente rigurosa regulaci&oacute;n de estos movimientos de capital.
    </p><p class="article-text">
        No pocos inversores ESG -admite- &ldquo;perfilaron sus carteras con acuerdos empaquetados&rdquo;, en numerosas ocasiones &ldquo;sin saber que su adquisici&oacute;n era de bonos de compa&ntilde;&iacute;as de petr&oacute;leo o gas&rdquo;. Sin saber a ciencia cierta d&oacute;nde depositaron sus patrimonios. Una maniobra que EIG, BlackRock, JP Morgan o UBS declinan corroborar o desmentir.
    </p><p class="article-text">
        Aramco, Adnoc y otras petroleras del Golfo P&eacute;rsico obtienen ratings altos por sus ingresos y su acceso permanente a financiaci&oacute;n del mercado por su valoraciones positivas ESG y anuncios oficiales de recortes de emisiones, mientras admiten en diferido que sus tasas de contaminaci&oacute;n se elevar&aacute;n a medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        Los organismos de supervisi&oacute;n se conjuraron para estrechar el cerco y solventar las lagunas legales y las inconsistencias de los ratings ESG que operan en el mercado. En junio, la Comisi&oacute;n Europea exige al sector de auditores y firmas de calificaci&oacute;n de sostenibilidad que vigilen con un especial &eacute;nfasis la ingenier&iacute;a financiera de los grandes conglomerados que mezclan criterios ESG con una multiplicidad de servicios y premien con mejores notas a aqu&eacute;llas que fuercen a sus proveedores a incorporar estos principios y publiquen su metodolog&iacute;a con los requerimientos y exigencias legales adecuadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un gran problema el modo como los fondos de inversi&oacute;n est&aacute;n utilizando las lagunas legales e indexan los bonos ESG&rdquo;, aclara Lara Cuvelier, activista en Reclaim Finance. Pero, sobre todo, &ldquo;resulta inquietante la correlaci&oacute;n de sus productos financieros con emporios como Aramco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras razones, porque desde la c&uacute;pula de Aramco, su CEO, Nasser, insiste en que &ldquo;no existe alternativa para reemplazar al gas y al petr&oacute;leo&rdquo; y que los &ldquo;defensores de la popular transici&oacute;n energ&eacute;tica dibujan una narrativa ut&oacute;pica&rdquo;, mientras la OPEP + pregona a los cuatro vientos que el sector f&oacute;sil &ldquo;necesita medio bill&oacute;n de inversiones anuales&rdquo; por la &ldquo;descapitalizaci&oacute;n cr&oacute;nica&rdquo; a la que se ha sometido a la industria en los recientes a&ntilde;os de ret&oacute;rica sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por ello, avisan en <em>The Economist</em>, la regulaci&oacute;n ESG, bien concebida y profundamente elaborada, deber&iacute;a homologarse y enfocarse m&aacute;s a una &uacute;nica medida, las emisiones reales, con objeto de que las inversiones, que este a&ntilde;o volver&aacute;n a estancarse en los 35 billones, ganen en intensidad y puedan distinguir a las compa&ntilde;&iacute;as que practican <em>greenwashing</em> de las que combaten el cambio clim&aacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inversiones-esg-lavan-rastro-fosil-petroleras_1_10432509.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Aug 2023 18:50:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las inversiones ESG que lavan el rastro fósil de las petroleras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Petroleras,greenwashing]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Haz que mi dinero importe”: la carta de Emma Thompson y otros artistas a su banco por el cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/haz-dinero-importe-carta-emma-thompson-artistas-banco-cambio-climatico_1_10069025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3dac9b9-6d5a-4190-87a4-fcb07e7e3bc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Haz que mi dinero importe”: la carta de Emma Thompson y otros artistas a su banco por el cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista, así como las economistas Christiana Figueres y Kate Raworth se suman a la campaña lanzada por el guionista Richard Curtis para pedir a cinco bancos de Reino Unido que cumplan sus compromisos y dejen de financiar la industria de las energías fósiles. </p><p class="subtitle">Opinión - El 'greenwashing' nos lleva a la catástrofe climática, por Emma Thompson</p></div><p class="article-text">
        La actriz Emma Thompson, el presentador de televisi&oacute;n Stephen Fry o el m&uacute;sico Brian Eno forman parte del grupo de artistas que han escrito a bancos como el Santander para pedir que la entidad deje de financiar la expansi&oacute;n de energ&iacute;as f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://makemymoneymatter.co.uk/openletter/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta</a>, dirigida a las filiales de Reino Unido, tambi&eacute;n est&aacute; disponible para que la pueda enviar cualquier ciudadano y ya ha recogido m&aacute;s de 7.500 firmas, entre ellas las de las economistas Christiana Figueres &ndash;secretaria ejecutiva de la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico&ndash; y Kate Raworth o el exdirector de la multinacional Unilever, Paul Polman.
    </p><p class="article-text">
        La misiva forma parte de la campa&ntilde;a <a href="https://makemymoneymatter.co.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Make My Money Matter</em></a> (algo as&iacute; como &lsquo;haz que mi dinero importe&rsquo;), iniciada por el guionista de la pel&iacute;cula Notting Hill y activista social Richard Curtis. En ella se se&ntilde;ala la operaci&oacute;n de blanqueo ecol&oacute;gico o <em>greenwashing</em> de los cinco mayores bancos comerciales de Reino Unido: Santander, Barclays, NatWest, HSBC y Lloyds. A pesar de sus compromisos clim&aacute;ticos recientes, recogidos por la prensa, una <a href="https://reclaimfinance.org/site/wp-content/uploads/2023/01/Throwing-fuel-on-the-fire-GFANZ-financing-of-fossil-fuel-expansion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> ha desvelado que estas entidades a&uacute;n destinan inmensas cantidades de dinero a proyectos para hacer crecer el carb&oacute;n, el petr&oacute;leo y el gas.
    </p><h3 class="article-text">130.000 millones en petr&oacute;leo y gas</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos de un <a href="https://www.bankingonclimatechaos.org/#data-panel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> publicado en marzo de 2022, entre 2016 y 2021 estos cincos bancos financiaron con 130.000 millones de euros (141.000 millones de d&oacute;lares) a las 50 mayores empresas con proyectos de crecimiento en petr&oacute;leo y gas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta ahora, la banca ha financiado la expansi&oacute;n de las energ&iacute;as f&oacute;siles a una escala s&iacute;smica, pero ha conseguido mantener estas actividades ocultas. Solo uno de cada cinco consumidores es consciente de que su banco financia combustibles f&oacute;siles o que contribuye a la crisis clim&aacute;tica&rdquo;, explica Jacinta Dillon, directora de alianzas de la campa&ntilde;a <em>Make My Money Matter</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta ahora, la banca ha financiado la expansión de las energías fósiles a una escala sísmica, pero ha conseguido mantener estas actividades oculta </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jacinta Dillon </span>
                                        <span>—</span> Directora de alianzas de Make My Money Matter
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta organizaci&oacute;n, el banco Santander se encuentra por detr&aacute;s de otras grandes financieras en su compromiso para reducir su v&iacute;nculo con los combustibles f&oacute;siles. &ldquo;Santander podr&iacute;a unirse a HSCB y Lloyds y dar los primeros pasos para acabar con esta peligrosa relaci&oacute;n. Aunque ha eliminado la financiaci&oacute;n directa de proyectos de expansi&oacute;n de petr&oacute;leo, todav&iacute;a no lo ha hecho con el gas, lo cual es fundamental&rdquo;, dice Dillon. &ldquo;A pesar de que nos hemos puesto en contacto con ellos en diversas ocasiones, no hemos tenido &eacute;xito. Hoy en d&iacute;a todav&iacute;a siguen invirtiendo en proyectos que destruyen el planeta&rdquo;, incide.
    </p><p class="article-text">
        Los clientes consideran que los bancos necesitan asumir su responsabilidad. Seg&uacute;n una investigaci&oacute;n de esta organizaci&oacute;n, el 70% de los clientes en Reino Unido quiere que su entidad contribuya a evitar el cambio clim&aacute;tico y el 44% quisiera que dejara de financiar la expansi&oacute;n de combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Las acciones de<em> Make My Money Matter</em> intentan ayudar, en palabras de su fundador Richard Curtis, &ldquo;a que las personas se den cuenta del poder de su dinero&rdquo;.&nbsp;Adem&aacute;s de exigir acciones a los bancos, su otro gran objetivo es concienciar a la ciudadan&iacute;a de la importancia de las inversiones que se hacen con sus pensiones.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s eficaz que hacerse vegetariano</h3><p class="article-text">
        Una pensi&oacute;n dedicada a inversiones sostenibles es, seg&uacute;n sus investigaciones, 21 veces m&aacute;s eficaz en reducir la huella de carbono que hacerse vegetariano, cambiar a un proveedor de energ&iacute;a renovable o dejar de volar, todo ello junto. &ldquo;Sin embargo, apenas se conoce&rdquo;, dice Jacinta Dillon.
    </p><p class="article-text">
        Los cinco bancos a los que se dirige esta campa&ntilde;a han contestado p&uacute;blicamente a la carta y han reiterado su compromiso con la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Las entidades, que firmaron una alianza financiera lanzada por el exgobernador del Banco de Inglaterra Mark Carney en la Conferencia del Clima en 2021 en Glasgow, se han comprometido a alcanzar cero emisiones netas para el a&ntilde;o 2050. Esto significa, en palabras de Naciones Unidas, recortar las emisiones de efecto invernadero hasta dejarlas lo m&aacute;s cerca posible de las emisiones nulas, con algunas emisiones residuales que sean reabsorbidas por la atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, grupos como <em>Reclaim Finance</em> consideran que, si las inversiones a corto plazo siguen financiando la expansi&oacute;n de combustibles f&oacute;siles, el <a href="https://reclaimfinance.org/site/wp-content/uploads/2023/01/Throwing-fuel-on-the-fire-GFANZ-financing-of-fossil-fuel-expansion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratado</a> resulta una mera acci&oacute;n de &ldquo;lavado verde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como resume Dillon: &ldquo;<em>Make My Money Matter</em> apela a los bancos para que dejen de financiar la expansi&oacute;n de combustibles f&oacute;siles tal y como advierte la ciencia clim&aacute;tica y demandan sus clientes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/haz-dinero-importe-carta-emma-thompson-artistas-banco-cambio-climatico_1_10069025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Mar 2023 10:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Haz que mi dinero importe”: la carta de Emma Thompson y otros artistas a su banco por el cambio climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[greenwashing,Emma Thompson,Crisis climática,Cambio Climático,Bancos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU dio recomendaciones contra las empresas que hacen "trampa" con las emisiones de carbono]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/onu-dio-recomendaciones-empresas-trampa-emisiones-carbono_1_9692399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/322f5598-d9ac-4506-925c-db174b6c5163_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU dio recomendaciones contra las empresas que hacen &quot;trampa&quot; con las emisiones de carbono"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es lo que se denomina "greenwashing", es decir un blanqueo ecológico en el que reducen el CO2  pero no lo eliminan. Un grupo de expertos elaboró un "guía" para evitar esas políticas a la hora de contabilizar las emisiones reales que generan estas entidades</p></div><p class="article-text">
        La ONU busca frenar el llamado &ldquo;<em>greenwashing&rdquo;</em> con el que empresas o entidades financieras anuncian pomposos planes de emisiones cero de carbono, cuando en verdad apenas lo reducen. Por eso, anunci&oacute; una serie de directrices contra este<strong> blanqueo ecol&oacute;gico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entre las proclamas que el grupo de expertos considera inaceptables est&aacute;n &ldquo;declararse cero neto&rdquo; a pesar de que contin&uacute;an &ldquo;invirtiendo o construyendo en proyectos relacionados con los combustibles f&oacute;siles&rdquo;, utilizar de &ldquo;cr&eacute;ditos baratos&rdquo; en el mercado de emisiones para computar como que redujeron el CO2 que lanzan a la atm&oacute;sfera &ndash;en lugar de recortarlo&ndash; ejercer presi&oacute;n en los gobiernos para aguar las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas (hacer lobby) o centrarse solo en una parte de sus emisiones en lugar de su volumen total a lo largo de la cadena de valor de sus productos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Se trata de reducir las emisiones reales sin hacer trampas&rdquo;, </strong>explic&oacute; la presidenta de este grupo <strong>Catherine Mckenna</strong>. Su trabajo  cuestion&oacute; las promesas que carecen de solidez. &ldquo;Nuestro documento facilita una hoja de ruta crucial para la integridad de los compromisos&rdquo;, insisti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Estas l&iacute;neas rojas lo que buscan, en definitiva, es <strong>acabar con el falseamiento a la hora de contabilizar cu&aacute;nto CO2</strong> emiten estas entidades en realidad con su actividad. No vale, por ejemplo, lucir un recorte por haber aislado los edificios de oficina o recurrir a un suministro de renovables al tiempo que se participa en la construcci&oacute;n de un oleoducto que sirve para utilizar m&aacute;s petr&oacute;leo como combustible f&oacute;sil. 
    </p><p class="article-text">
        O comprar derechos de emisi&oacute;n a bajo costo sin acometer directamente las emisiones que una corporaci&oacute;n est&aacute; liberando a la atm&oacute;sfera para <em>maquillar </em>la contabilidad de CO2.
    </p><p class="article-text">
        El informe llega a pedir que se pase de un modelo voluntario a considerar<strong> &ldquo;la obligatoriedad de unos criterios m&iacute;nimos&rdquo; </strong>para dar un visto bueno a las declaraciones p&uacute;blicas de que una empresa concreta ser&aacute; de cero emisiones netas en un momento determinado. &ldquo;Pasar de esas iniciativas voluntarias a un marco obligatorio que regule la neutralidad de carbono para las grandes empresas e instituciones financieras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si la industria, las instituciones financieras, ciudades y regiones &ldquo;realmente cumplen con sus promesas sobre las cero emisiones netas, adoptar&aacute;n estas recomendaciones&rdquo;, remarc&oacute; uno de los expertos que ha participado en este informe, Bill Hare. 
    </p><p class="article-text">
        La vicepresidenta tercera y ministra de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, Teresa Ribera, anim&oacute; &ldquo;a todos aquellos que se han comprometido con objetivos de emisiones netas cero, a adoptar las recomendaciones y as&iacute; poder demostrar la integridad y seriedad de sus promesas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/onu-dio-recomendaciones-empresas-trampa-emisiones-carbono_1_9692399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Nov 2022 13:44:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ONU dio recomendaciones contra las empresas que hacen "trampa" con las emisiones de carbono]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emisiones de carbono,ONU,greenwashing]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué podemos hacer para mitigar el cambio climático según el IPCC?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/mitigar-cambio-climatico-ipcc_1_9222003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cde600d-1a30-4a80-88d6-f6c0a5291dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué podemos hacer para mitigar el cambio climático según el IPCC?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe estructura las medidas siguiendo el enfoque “evitar-cambiar-mejorar” sobre el comportamiento de los consumidores.</p></div><p class="article-text">
        No por esperado ha resultado menos alarmante. En abril se present&oacute; la tercera y &uacute;ltima parte del&nbsp;<a href="https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico</a>&nbsp;(IPCC) de la ONU.
    </p><p class="article-text">
        En informes previos, se planteaban medidas tecnol&oacute;gicamente m&aacute;s accesibles y recortes m&aacute;s progresivos. Ahora, la urgencia que exige limitar el calentamiento global a 1,5&nbsp;&#8451; (o de forma m&aacute;s realista, a 2&nbsp;&#8451;) hace que los expertos planteen&nbsp;la necesidad de implementar pol&iacute;ticas dr&aacute;sticas&nbsp;en el corto plazo combinadas a medio plazo con tecnolog&iacute;as como la captura de carbono, cuya aplicaci&oacute;n a gran escala a&uacute;n se enfrenta a importantes retos t&eacute;cnicos.
    </p><p class="article-text">
        Una novedad importante del nuevo informe es que incorpora un an&aacute;lisis centrado en las decisiones que las personas y hogares toman como consumidores. Es sobre el consumo de energ&iacute;a directo e indirecto de los hogares sobre el que recaen las acciones de choque a corto plazo (de aqu&iacute; a 2050).
    </p><p class="article-text">
        En el contexto actual &ndash;precios de los productos energ&eacute;ticos al alza,&nbsp;alta dependencia de pa&iacute;ses no democr&aacute;ticos&ndash;, el debate sobre&nbsp;qu&eacute; impacto pueden tener nuestras acciones&nbsp;se agudiza.
    </p><p class="article-text">
        La huella de carbono de los ciudadanos es una medida adecuada para medir su responsabilidad, pues considera las emisiones directas e indirectas asociadas a las decisiones que toman. Un cambio en las pautas de consumo ayuda a guiar a la econom&iacute;a por una senda de desarrollo m&aacute;s sostenible y puede contribuir a mitigar el cambio clim&aacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">El enfoque &ldquo;evitar-cambiar-mejorar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El informe estructura las medidas siguiendo el enfoque &ldquo;evitar-cambiar-mejorar&rdquo;, que originalmente se aplic&oacute; al transporte sostenible, pero que ahora se emplea de forma m&aacute;s general al comportamiento de los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        El panel de expertos estima el potencial de mitigaci&oacute;n de estas medidas en un 40-70&nbsp;% de reducci&oacute;n de emisiones. Se podr&iacute;a alcanzar un 5&nbsp;% de forma muy r&aacute;pida solo con cambios en nuestros h&aacute;bitos (principalmente en los pa&iacute;ses desarrollados). Adem&aacute;s de en estos factores socioculturales, las medidas tambi&eacute;n se centran en el uso de infraestructuras y la adopci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as que permitan dichas modificaciones.
    </p><p class="article-text">
        Entre los cambios de comportamiento, en la categor&iacute;a &ldquo;evitar&rdquo;, encontramos la no utilizaci&oacute;n del coche y la reducci&oacute;n de un vuelo de larga distancia al a&ntilde;o como los dos elementos con mayor potencial mitigador a nivel individual, seguidos a distancia por el aumento del trabajo remoto, un menor uso y mayor reciclaje de envases y la reducci&oacute;n del desperdicio alimentario.
    </p><p class="article-text">
        Como &ldquo;cambios&rdquo;, se incluyen un mayor uso del transporte p&uacute;blico, la reducci&oacute;n del consumo de carne, una mayor movilidad activa (bicicleta y caminar) y la sustituci&oacute;n del avi&oacute;n, cuando sea posible, por el tren.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de las &ldquo;mejoras&rdquo;, las medidas estrella son el veh&iacute;culo el&eacute;ctrico movido cada vez m&aacute;s por energ&iacute;as renovables, que tambi&eacute;n deber&iacute;an proporcionar la electricidad de nuestros hogares, y las mejoras en el aislamiento y formas de calentar nuestros hogares.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos individuales, cambiar el auto por uno el&eacute;ctrico (o a&uacute;n mejor, caminar y usar la bicicleta), podr&iacute;a reducir 2 toneladas de CO&#8322; equivalente al a&ntilde;o por persona. Y otro tanto la reducci&oacute;n de un vuelo al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En total, podr&iacute;a llegarse a un ahorro de 9 toneladas de CO&#8322; equivalente con las medidas indicadas. Pero esto ser&iacute;a para consumidores con alto gasto en pa&iacute;ses desarrollados. Para la poblaci&oacute;n mundial en su conjunto, la medida m&aacute;s relevante ser&iacute;a el cambio en la dieta, puesto que la mayor&iacute;a no vuela, su gasto es muy reducido y sus emisiones est&aacute;n muy por debajo de la media mundial de 7,8 toneladas.
    </p><h2 class="article-text">La huella de las empresas y el&nbsp;<em>greenwashing</em></h2><p class="article-text">
        Las contribuciones por parte de los consumidores nos permitir&iacute;an ganar tiempo &ndash;que ya hemos perdido casi por completo&ndash; mientras se profundiza en los cambios para deshacernos de la energ&iacute;a f&oacute;sil. Eliminarla requiere todav&iacute;a superar, no solo obst&aacute;culos tecnol&oacute;gicos (aplicaci&oacute;n del hidr&oacute;geno en aviones y barcos, por ejemplo), sino tambi&eacute;n relativos a la transferencia de conocimiento y la financiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los Gobiernos deben implantar pol&iacute;ticas m&aacute;s ambiciosas que las aplicadas hasta el momento. El plan&nbsp;<a href="https://www.consilium.europa.eu/es/policies/green-deal/fit-for-55-the-eu-plan-for-a-green-transition/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Objetivo 55</a>&nbsp;que se est&aacute; debatiendo en la UE para la transici&oacute;n ecol&oacute;gica propone reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55&nbsp;% para 2030 (comparado con 1990) y lograr la neutralidad clim&aacute;tica para 2050. Este plan se centra, entre otros &aacute;mbitos, en la energ&iacute;a, la movilidad y la alimentaci&oacute;n en la l&iacute;nea de las recomendaciones del Sexto Informe del IPCC. Es un paso en la direcci&oacute;n adecuada, pero sin un compromiso firme de la poblaci&oacute;n ser&aacute; insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las medidas de mitigaci&oacute;n centradas en la demanda (los consumidores), al trasladar la responsabilidad a los hogares, permiten que los principales responsables de las emisiones de carbono se &ldquo;laven las manos&rdquo;. Hablamos de las empresas y, sobre todo, de las multinacionales.
    </p><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis de las emisiones de carbono directas muestra que para la econom&iacute;a mundial, 90 compa&ntilde;&iacute;as p&uacute;blicas y privadas de energ&iacute;as f&oacute;siles son responsables directamente del 63&nbsp;% de las&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-013-0986-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emisiones hist&oacute;ricas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las filiales de multinacionales representan el 22,5&nbsp;% de la huella de&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41558-020-0895-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carbono de la econom&iacute;a mundial</a>&nbsp;y solo las filiales de EE.UU. operando en el resto del mundo representan el&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41467-019-09473-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1,5&nbsp;% del total de emisiones</a>.
    </p><p class="article-text">
        Existen iniciativas para luchar contra el cambio clim&aacute;tico en el &aacute;mbito privado en las que se implican cada vez m&aacute;s empresas &ndash;Science based targets, SBTi, normativas ISO 14064 de huella de carbono de organizaci&oacute;n, GHG Protocol, Carbon Disclosure Project, la plataforma NAZCA de la ONU, etc.&ndash;. Cada vez est&aacute;n m&aacute;s concientizadas sobre la reducci&oacute;n de su huella de carbono por la creciente presi&oacute;n de los consumidores e inversores. No obstante, queda mucho por hacer. Tambi&eacute;n para asegurar que las medidas tomadas no sean un mero &ldquo;lavado verde&rdquo; (<em>greenwashing</em>).
    </p><p class="article-text">
        Las Naciones Unidas (y la&nbsp;<a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/ip_21_269" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Europea</a>) son conscientes de la existencia creciente de este&nbsp;<em>greenswashing</em>. Por ello, las Naciones Unidas acaba de lanzar en el mes de abril de 2022 un grupo de expertos de alto nivel para&nbsp;<a href="https://www.un.org/en/climatechange/high-level-expert-group" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">combatirlo</a>. El objetivo es empujar a las empresas, los inversores y las ciudades a cumplir sus promesas de cero emisiones.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cambiaremos los consumidores nuestro comportamiento?</h2><p class="article-text">
        La perspectiva positiva de esta visi&oacute;n del IPCC es que los cambios en nuestros h&aacute;bitos pueden ser compatibles con la mejora global del bienestar: contribuyen a reducir las diferencias debidas a la desigualdad econ&oacute;mica &ndash;los pa&iacute;ses desarrollados y los hogares con mayor renta son los mayores responsables de las emisiones y su reducci&oacute;n&ndash; y las desigualdades por sexo &ndash;los hombres tienden a comer m&aacute;s prote&iacute;na animal y desplazarse en mayor medida en coche&ndash; y a mejorar la gobernabilidad al reducir la concentraci&oacute;n de poder de ciertos pa&iacute;ses y colectivos y aumentar la participaci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        La adopci&oacute;n y efectividad de las medidas estar&aacute;n muy condicionadas por las enormes desigualdades econ&oacute;micas y por la injusta distribuci&oacute;n de las responsabilidades clim&aacute;ticas entre individuos. Todos debemos esforzarnos por cambiar h&aacute;bitos, aunque las predicciones para 2030 apuntan a que el 50% de la poblaci&oacute;n mundial m&aacute;s pobre producir&aacute; emisiones muy por debajo del objetivo, mientras que el nivel de emisiones del 1% m&aacute;s rico ser&aacute; 30 veces superior a lo fijado en el&nbsp;Acuerdo de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos reconocen que la motivaci&oacute;n de los consumidores para implementar estos cambios necesarios es reducida a nivel mundial. Por ello, van a ser imprescindibles pol&iacute;ticas de incentivos y penalizaciones que tengan en cuenta los contextos sociales y culturales en cada pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de evitar medidas muy contaminantes o promover aquellas sostenibles, no podemos solo pensar en soluciones relacionadas con impuestos a los gases de efecto invernadero que supongan aumentos de precios, ya que dichas medidas pueden ser regresivas y tienen un escaso efecto sobre los hogares de mayor renta.
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante regular y limitar actuaciones y, en ocasiones, incluso prohibir. Establecer zonas de bajas emisiones en los centros urbanos, prohibir el uso de pl&aacute;sticos de un &uacute;nico uso y la venta de veh&iacute;culos de combustibles f&oacute;siles, etc., son medidas que ya se han tomado o que hay que ir tomando con para acompa&ntilde;ar y promover o limitar la actuaci&oacute;n de los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez sea ahora el momento de parafrasear a John F. Kennedy, y plantearnos no solo qu&eacute; puede hacer nuestro pa&iacute;s por el planeta, sino qu&eacute; podemos hacer nosotros por el planeta y si estamos dispuestos a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/que-puede-hacer-usted-para-mitigar-el-cambio-climatico-segun-el-ipcc-180812" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la versi&oacute;n original.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <span><a href="https://theconversation.com/profiles/maria-angeles-tobarra-gomez-866582">María Ángeles Tobarra Gómez</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/luis-antonio-lopez-santiago-734441">Luis Antonio López Santiago</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/maria-angeles-cadarso-711714">María Ángeles Cadarso</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/nuria-gomez-sanz-871007">Nuria Gómez Sanz</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>, and <a href="https://theconversation.com/profiles/pilar-osorio-morallon-1335387">Pilar Osorio Morallón</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em></span>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/180812/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ángeles Tobarra Gómez /Luis Antonio López Santiago /María Ángeles Cadarso /Pilar Osorio Morallón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/mitigar-cambio-climatico-ipcc_1_9222003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Sep 2022 15:19:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,emisión de carbono,Contaminación,Energías renovables,greenwashing]]></media:keywords>
    </item>
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