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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - relaciones amorosas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/relaciones-amorosas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - relaciones amorosas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿El fin de las citas a ciegas?: inteligencia artificial para stalkear y matchear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/citas-ciegas-inteligencia-artificial-stalkear-matchear_1_12283655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/172edd5e-86dd-4c5b-b524-38bf97d25313_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿El fin de las citas a ciegas?: inteligencia artificial para stalkear y matchear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las posibilidades de buscar información de una persona antes de una cita siempre existieron, pero ahora se potenciaron: bots para simular una conversación y búsquedas profundas que reducen el “riesgo”. Una nueva entrega de “Mala fama, ritmo y sustancia”, el sexo en la era postfeminista.</p></div><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Quer&eacute;s preguntarme cosas antes de que te invite a fumar uno?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No. Si nos vamos a ver para qu&eacute; te voy a preguntar por ac&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o tuve una cita con un &ndash;hasta ese momento&ndash; perfecto desconocido con el que s&oacute;lo compart&iacute;amos un contacto en Instagram y con el que convers&aacute;bamos por chat en esa red social. Es cierto que &eacute;l ten&iacute;a m&aacute;s informaci&oacute;n de m&iacute; y por eso hab&iacute;a armado un plan ideal a la medida de las cosas que me gustan: adem&aacute;s de fumar porro, el plan era ver Newell&acute;s-Inter Miami. Acept&eacute; porque era una propuesta creativa, construida a partir de las huellas digitales que yo misma hab&iacute;a dejado en Internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De mi parte, chusme&eacute; sus redes, <em>googl&eacute;</em> su nombre, pero no indagu&eacute; mucho m&aacute;s. Quiz&aacute;s me encontraba con informaci&oacute;n in&uacute;til que me hac&iacute;a llegar muy sesgada al encuentro y tampoco quer&iacute;a saberlo todo. &iquest;No es parte del plan de una cita conocerse en el encuentro? Si me pon&iacute;a a averiguar, hac&iacute;a mi trabajo como periodista, hubiese sabido si ten&iacute;a deudas o antecedentes penales, pero &iquest;para qu&eacute;? Confi&eacute; en el algoritmo que nos hab&iacute;a cruzado por la calle <em>online</em> y en la necesidad de conocerlo en acci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de su identidad virtual. Mi &uacute;nica medida de seguridad era ir a un lugar p&uacute;blico. &Eacute;l insisti&oacute; en ir a ver el partido a su casa, en el sur del conurbano bonaerense. Me resist&iacute; s&oacute;lo porque s&iacute; me aburr&iacute;a o no me gustaba algo y me quer&iacute;a ir r&aacute;pido iba a estar muy lejos de mi casa y en un lugar que no conoc&iacute;a de noche, as&iacute; que busqu&eacute; un bar en el microcentro que pasara el partido. &iquest;Qu&eacute; tanto ten&iacute;amos que hablar antes? &iquest;Qu&eacute; garant&iacute;a me otorgaba tener m&aacute;s informaci&oacute;n sobre &eacute;l?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la era de las subjetividades virtuales y la huella digital, &iquest;es el fin de las citas a ciegas? Las preferencias y las posibilidades de <em>stalkear</em> siempre existieron. Con la irrupci&oacute;n de la digitalizaci&oacute;n y las redes sociales, esa tarea detectivesca se hizo m&aacute;s sencilla. Por caso, el 55% de los argentinos y argentinas que usan servicios de citas en l&iacute;nea investigan a su cita antes del primer encuentro cara a cara. De este grupo, el 23% decidi&oacute; no encontrarse con la persona a partir de lo que encontr&oacute; en Internet o porque no pudo dar con nada. Algunas personas quieren aprender m&aacute;s sobre su potencial pareja (57%) o verificar que la persona es real (52%). Otras quieren comprobar si lo que sus <em>matches</em> les contaron es cierto (27%) o buscan ver c&oacute;mo interact&uacute;a esa persona en las redes sociales (16%). Estos datos se desprenden de un estudio que ya tiene algunos a&ntilde;os (2021) publicado por Avast, la empresa de productos de seguridad y privacidad digital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, con la inteligencia artificial las posibilidades se potenciaron al punto tal de que existen los <a href="https://www.theguardian.com/technology/2024/dec/30/dating-apps-prepare-to-launch-ai-features-to-help-users-find-love" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bots para chatear</a> previamente en lugar de una. En Rusia, <a href="https://gizmodo.com/guy-used-chatgpt-talk-5-000-women-tinder-met-his-wife-1851228179" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aleksandr Zhadan</a> program&oacute; el GPT-2 de OpenAI para que fuera su asistente de citas despu&eacute;s de aburrirse poniendo &ldquo;me gusta&rdquo; en fotos y teniendo charlas que no iban a ning&uacute;n lado. La IA convers&oacute; con 5.239 mujeres en Tinder por &eacute;l, le agend&oacute; m&aacute;s de 100 citas, hasta que finalmente encontr&oacute; a la candidata final: Karina Vyalshakaev. En diciembre de 2022 Aleksandr y Karina se casaron despu&eacute;s de que &eacute;l le propusiera matrimonio. Un dato inquietante: fue una sugerencia de la IA a partir del an&aacute;lisis de algo que ella hab&iacute;a mencionado sobre las bodas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy tambi&eacute;n es posible pedirle al chatbot de IA generativa que haga un perfil detallado de la persona en cuesti&oacute;n. Eso es lo que le pas&oacute; a Jemima Kelly, una periodista norteamericana de 40 a&ntilde;os, columnista de &ldquo;Sociedad, Pol&iacute;tica e Ideas&rdquo; en el Financial Times. Su an&eacute;cdota <a href="https://archive.is/Mo356#selection-2241.0-2249.295" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se volvi&oacute; una columna</a>, publicada en marzo, en la que cont&oacute; que tuvo una cita con un desconocido en la que la pas&oacute; muy bien. Adem&aacute;s de compartir un vino en uno de los lugares favoritos de ella, las coincidencias y compatibilidades hicieron el encuentro muy flu&iacute;do. Hasta que el hombre le confes&oacute; que hab&iacute;a usado una herramienta de IA llamada Deep Search para crear un &ldquo;perfil psicol&oacute;gico&rdquo; de ocho p&aacute;ginas sobre ella. &ldquo;Kelly es intelectualmente curiosa, independiente y valiente en sus convicciones lo que sugiere un alto grado de confianza en s&iacute; misma e integridad. Sus an&eacute;cdotas humor&iacute;sticas sobre sus propias meteduras de pata delatan su falta de ego y su capacidad para re&iacute;rse de s&iacute; misma.&thinsp;Psicol&oacute;gicamente, se podr&iacute;a describir a Kelly como una esc&eacute;ptica con conciencia&rdquo;, le dijo la IA al hombre antes de que se encontraran.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en la previa, como si fuese un trabajo de pre-producci&oacute;n le hab&iacute;a pedido recomendaciones sobre c&oacute;mo comportarse en el encuentro. Cuando &eacute;l se lo cont&oacute;, ella relat&oacute; en su columna que primero pens&oacute; &ldquo;que era se&ntilde;al de que probablemente era bastante inteligente y emprendedor&rdquo;. Pero despu&eacute;s aparecieron en su cabeza preguntas sobre si era &eacute;tico: &ldquo;S&oacute;lo porque la informaci&oacute;n est&aacute; disponible, &iquest;significa que acceder a una destilaci&oacute;n de ella procesada, agregada y psicoanalizada especulativamente es leg&iacute;timo?&rdquo;, reflexion&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kelly recurri&oacute; a la misma herramienta que su cita y llev&oacute; sus inquietudes a Gemini, el desarrollo de inteligencia artificial de Google, que le contest&oacute;: &ldquo;No deber&iacute;as usar ChatGPT para crear un perfil de alguien sin su consentimiento expl&iacute;cito, ya que puede ser una violaci&oacute;n de la privacidad y potencialmente perjudicial&rdquo;. Sin embargo, al mismo tiempo, ella misma le pidi&oacute; un perfil a ese chatbot y se lo hizo con la&nbsp; advertencia, un disclaimer: &ldquo;Se trata de un perfil especulativo y que no pretende ser una evaluaci&oacute;n psicol&oacute;gica definitiva&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Irina Sternik es periodista especializada en cultura digital y hace tiempo que viene investigando y divulgando en cursos sobre inteligencia artificial. Para ella, en el momento de conocer a alguien en el plano rom&aacute;ntico &ldquo;se debe evitar todo tipo de b&uacute;squeda en redes en una primera instancia, al menos por todas estas situaciones problem&aacute;ticas: prejuicios, sesgos, informaci&oacute;n err&oacute;nea y adem&aacute;s, se pierde todo tipo de magia&rdquo;. La creadora del <a href="https://www.ladobnews.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">newsletter LadoBNews</a> dice que &ldquo;conocer a alguien en la era de la huella digital ya tiene sus riesgos&rdquo;. &ldquo;Con una b&uacute;squeda r&aacute;pida podes creer que `conoc&eacute;s&acute; a una persona por un par de publicaciones, adem&aacute;s de seguramente sembrar prejuicios sobre los datos que hay. Si a eso le sumas una automatizaci&oacute;n de variables con IA es a&uacute;n peor. O bien, un stalkeo veloz con Grox por ejemplo (que adem&aacute;s analiza tus publicaciones si ten&eacute;s presencia en esa red social) puede llegar a hacerte un anal&iacute;tico de dudosa procedencia como si fueras a una entrevista laboral&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una reivindicaci&oacute;n de lo imperfecto&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Dami&aacute;n Supply es psic&oacute;logo cl&iacute;nico y terapeuta grupal. Para &eacute;l, &ldquo;<strong>hay algo de la seducci&oacute;n que necesita un misterio y si cre&eacute;s que sab&eacute;s todo del otro eso se rompe. </strong>Cuando est&aacute; todo sobre la mesa, por ejemplo todo lo que es aplicaciones de citas est&aacute; todo explicitado, no hay erotismo&rdquo;. Y agrega: &ldquo;En el romance hay algo del paso a paso que se va armando. El <em>stalkeo</em> atenta contra eso porque genera trampas: prejuicios, sesgos, falsas expectativas. Cuando te vinculas con otra persona hay algo de lo imperfecto que est&aacute; buen&iacute;simo pero estos procesos nos est&aacute;n alejando. Se busca la efectividad, el <em>tip</em>, la recomendaci&oacute;n para ser m&aacute;s efectivos y todo se vuelve m&aacute;s artificial y menos humano&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Supply distingue que &ldquo;la IA se puede usar como un bast&oacute;n o como una herramienta&rdquo;, pero advierte sobre un fen&oacute;meno que observa en su consultorio y los grupos con los que trabaja: &ldquo;Cada vez tendemos a lo efectivo y nos alejamos de lo humano, de la capacidad de sorpresa, de lo distinto, de lo imperfecto&rdquo;. En ese sentido, el psic&oacute;logo observa que la tolerancia a la frustraci&oacute;n es cada vez menor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sternik tambi&eacute;n pone en com&uacute;n sus reparos respecto al uso de la IA: &ldquo;Mi consejo es entender para qu&eacute; sirve y para que no. Saber que alucina (se equivoca) y no es apta para buscar informaci&oacute;n pero s&iacute; para recopilar la misma y chequearla despu&eacute;s&rdquo;. La periodista especializada tambi&eacute;n advierte sobre los recaudos que hay que tener si se quiere proteger la privacidad: &ldquo;Hay cosas que si son urgentes de ense&ntilde;ar y aprender: manejar la privacidad de nuestros datos, saber a qui&eacute;nes le entregamos todas esta informaci&oacute;n (los grandes monopolios de Silicon Valley), qu&eacute; hacen con nuestros datos y c&oacute;mo protegernos tanto para no caer en estafas como para que no nos <em>doxeen</em> y hagan perfiles nuestros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una cita siempre puede fallar y convertirse en una an&eacute;cdota, pero en estos tiempos de impostada hiperproductividad e hiperconciencia de m&uacute;ltiples riesgos<strong>, parece que nadie tiene tiempo ni plata para gastar en un encuentro de una sola noche, ni margen para el error.</strong> Queremos saberlo todo de antemano como si la informaci&oacute;n o el uso de las tecnolog&iacute;as que est&aacute;n a disposici&oacute;n fueran garant&iacute;a de un v&iacute;nculo ideal. Si antes se deshojaban margaritas para chequear la correspondencia ahora es posible preguntarle a un chatbot: &iquest;me quiere o no me quiere? 
    </p><p class="article-text">
        <em>MFA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Florencia Alcaraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/citas-ciegas-inteligencia-artificial-stalkear-matchear_1_12283655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 May 2025 03:03:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Vínculos,Sexo,relaciones amorosas,Inteligencia Artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Rieznik, autor de ‘La brecha orgásmica’: “En los últimos años quedó muy claro qué no hay que hacer, pero nadie explicó lo que sí”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/martin-rieznik-autor-brecha-orgasmica-ultimos-anos-quedo-claro-no-hay-nadie-explico-si_1_12035819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8c128f1-dbe2-4bb1-b039-3d0789dfc59a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Rieznik, autor de ‘La brecha orgásmica’: “En los últimos años quedó muy claro qué no hay que hacer, pero nadie explicó lo que sí”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El fundador de la academia LevantArte se mete con la desigualdad de género a la hora de disfrutar del sexo aportando información desde la teoría, la reflexión y, también, la práctica. Una nueva entrega de la serie “Mala fama, ritmo y sustancia”, el sexo en la era postfeminista.
</p></div><p class="article-text">
        A los 15 a&ntilde;os Mart&iacute;n Rieznik ley&oacute; un libro que le cambi&oacute; la vida &ldquo;C&oacute;mo hacer para que cualquier persona se enamore de usted&rdquo;, de Leil Lownes. Desde entonces se obsesion&oacute; con aprenderlo todo sobre lo que ten&iacute;a la ciencia para decir en relaci&oacute;n a las habilidades sociales, el coaching y la seducci&oacute;n. Pero no se qued&oacute; con esos aprendizajes para &eacute;l s&oacute;lo y su curiosidad. De a poco, se fue profesionalizando en la tarea de ense&ntilde;ar en mentor&iacute;as, charlas y talleres hasta que en 2008, junto a su hermano, el neurocient&iacute;fico Andr&eacute;s Rieznik, fundaron la academia LevantArte, un espacio pionero en el que ense&ntilde;a los principios de la seducci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sobre mi trabajo hab&iacute;a como un prejuicio, una especie de desconfianza, porque hist&oacute;ricamente los hombres hab&iacute;an acaparado esa conversaci&oacute;n desde un lugar machista, bastante nefasto. Muchas mujeres, amigas feministas me han dicho que al principio me miraban con desconfianza, pensaban que era un machirulo que ense&ntilde;aba a manipular mujeres. Hasta que empezaron a leer mis libros, a escuchar mis conferencias y bueno, vieron que hab&iacute;a otra cosa: que se trataba de hombres pidiendo ayuda o un hombre ayudando a otros que quieren entender c&oacute;mo acercarse a las mujeres&rdquo;, dice a elDiarioAR.&nbsp;
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                Martín Rieznik es autor de &quot;La brecha orgásmica&quot; (Galerna).                            </span>
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        Hoy, a los 42 a&ntilde;os, va por el tercer libro de divulgaci&oacute;n en el que comparte sus aprendizajes y reflexiones en el arte de amar y ser amado especialmente destinado a varones. En <a href="https://www.galernaweb.com/productos/la-brecha-orgasmica-martin-rieznik/?srsltid=AfmBOopzpxS3AMmoIPu5WOoxu8n8kPgOJHcGcZ_of5urYNUjvPMCIREl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La brecha org&aacute;smica&rdquo;</a>, editado por Galerna y publicado a fines del a&ntilde;o pasado, se mete de lleno con la desigualdad de g&eacute;nero a la hora de disfrutar del sexo. La diferencia en la cantidad de orgasmos qued&oacute; registrada por primera vez en un estudio de 2017 de &ldquo;Archives of Sexual Behaviour&rdquo;. En una investigaci&oacute;n en la que participaron 52.588 personas de Estados Unidos de ambos sexos se les pregunt&oacute; con qu&eacute; frecuencia hab&iacute;an alcanzado un orgasmo en sus relaciones sexuales durante el &uacute;ltimo mes. Los varones heterosexuales contestaron que siempre o casi siempre tuvieron un orgasmo (un 95%), despu&eacute;s estuvieron los gays en un 89%; le siguieron los varones bisexuales en un 88%; luego&nbsp; las lesbianas con un 86%;&nbsp; las mujeres bisexuales en un 66%; y &uacute;ltimas, las mujeres heterosexuales con apenas un 65%. Lo novedoso de este estudio es que demostr&oacute; que no se trata de un problema femenino, porque cuando se les pregunt&oacute; a las personas encuestadas por la masturbaci&oacute;n, la brecha desaparec&iacute;a: el problema estaba en los encuentros heterosexuales.
    </p><p class="article-text">
        Con el problema en el acceso desigual al placer como t&iacute;tulo Rieznik recorre a lo largo de los cap&iacute;tulos de su nuevo libro experiencias personales, relatos de amigas, historias de varones an&oacute;nimos que pasaron por sus mentor&iacute;as, que cruza con estudios culturales, psicol&oacute;gicos, fisiol&oacute;gicos. Sus aportes al tema van desde tips sobre estimulaci&oacute;n, consejos pr&aacute;cticos para que los varones retrasen la eyaculaci&oacute;n hasta dibujos anat&oacute;micos para que conozcan las partes del cuerpo de anatom&iacute;a ajena. El libro es un esfuerzo para aportar informaci&oacute;n y volver a poner en el centro el placer femenino, una especie de Educaci&oacute;n Sexual Integral para adultos que nunca la tuvieron en otra etapa de su vida.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; escribir hoy sobre la brecha org&aacute;smica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hace 17 a&ntilde;os que trabajo ense&ntilde;ando seducci&oacute;n a los hombres que, b&aacute;sicamente, es ense&ntilde;arles a c&oacute;mo relacionarse mejor con las mujeres. Y para m&iacute; siempre lo m&aacute;s loco fue que, en realidad, las beneficiarias indirectas de todo esto son las mujeres porque &iquest;qu&eacute; es mejor? &iquest;Relacionarse con un var&oacute;n que se preocup&oacute; en entender c&oacute;mo complacer, de c&oacute;mo acercarse a una mujer, c&oacute;mo darte placer o con un hombre que apenas registra que tiene una mujer enfrente? Vengo educando en <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/consentimiento-sexual-solucion-problema-dilema-fijacion-limites-retorno-panico-moral_1_11568676.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consentimiento</a> desde hace a&ntilde;os, porque la seducci&oacute;n en el fondo es eso. Nadie puede seducirte sin tu consentimiento, es construir consentimiento mutuo de una manera fluida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que estamos yendo a un equilibrio en la conversaci&oacute;n sobre estos temas, aunque falte mucho, y este libro es parte de eso. Me gusta formar parte de esa conversaci&oacute;n. Yo crec&iacute; en una sociedad con un discurso muy machista en torno a la sexualidad en la Argentina de los &acute;90, despu&eacute;s vinieron las revoluciones feministas y se destaparon muchas situaciones que eran tremendas, que sufr&iacute;an las mujeres y creo que hoy estamos yendo a un punto medio, sigue habiendo errores y problemas, por supuesto, en torno a la seducci&oacute;n, a la sexualidad. Pero que en vez de enfrentarnos estemos buscando hablar de c&oacute;mo potenciar nuestro placer, de c&oacute;mo encontrarnos, me parece positivo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en una era donde estamos más tiempo frente a las pantallas que interactuando con personas y eso tiene un impacto tremendo porque la seducción es piel, es mirada, es gestualidad.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;No existen muchos espacios en los que especialmente los varones heterosexuales se re&uacute;nan para hablar sobre intimidad, v&iacute;nculos, sexo y placer. Sin vulnerar la intimidad de nadie, pero &iquest;cu&aacute;les son los interrogantes m&aacute;s frecuentes en los espacios de taller?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La mayor&iacute;a de los hombres llegan con dudas, pero sobre todo tambi&eacute;n con miedo y no hablo de solo del miedo al rechazo, sino del miedo a equivocarse, a no saber c&oacute;mo avanzar, a cruzar un l&iacute;mite sin querer porque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os qued&oacute; muy claro que es lo que no hay qu&eacute; hacer, lo cual est&aacute; perfecto, porque era necesario marcar esos l&iacute;mites. Pero nadie nos explic&oacute; muy bien qu&eacute; s&iacute; hacer, c&oacute;mo acercarte a alguien sin ser invasivo, c&oacute;mo interpretar si le gusta eso o no, c&oacute;mo manejar la ansiedad cuando est&aacute;s frente a alguien que te gusta, por ejemplo. Son cosas que damos por sentado que todas las personas tienen que saber, pero si lo pens&aacute;s un segundo, &iquest;de d&oacute;nde aprendemos eso? En la escuela no te lo ense&ntilde;an, en casa en general tampoco. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos en una era donde estamos m&aacute;s tiempo frente a las pantallas que interactuando&nbsp;con personas y eso tiene un impacto tremendo porque la seducci&oacute;n es piel, es mirada, es gestualidad. Si la mayor parte del tiempo estamos mandando mensajes en lugar de hablar cara a cara, se pierde la sensibilidad, nos volvemos torpes. Entonces muchos varones llegan con la sensaci&oacute;n de que hay algo que no est&aacute;n entendiendo, algo que no les funciona. Cuando en realidad, en el fondo, es que nunca aprendieron a manejarse en un mundo donde adem&aacute;s el contacto humano es cada vez m&aacute;s raro y si aprendieron algo ha quedado anacr&oacute;nico porque las cosas han cambiado much&iacute;simo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sexo no puede ser una suma de individuos aislados. El sexo es con conexión con empatía, pensando en el otro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Pasaron m&aacute;s de diez a&ntilde;os de su primer libro &ldquo;El juego de la seducci&oacute;n&rdquo;, la conversaci&oacute;n social en torno al sexo, la sexualidad y el placer tuvo avances y retrocesos. Algunas de esas conversaciones fueron dinamizadas por las revoluciones feministas, sin embargo se dieron muchas veces interpretaciones err&oacute;neas y parece que varones y mujeres est&aacute;n </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/nadie-cogiendo-polarizacion-politica-sexual-afectiva_1_11537077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>desencontrados</strong></a><strong> y muchas veces todo parece ser parte de un malentendido, &iquest;en qu&eacute; momento cree que nos encontramos hoy?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Para m&iacute; ah&iacute; hay dos factores actualmente que llevan a este desencuentro del que habl&aacute;s, porque no solo hubo muchos cambios en la conversaci&oacute;n en torno a la sexualidad y la seducci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sino que cambi&oacute; mucho nuestra vida social. Pasamos m&aacute;s tiempo en redes y en las pantallas que en encuentros cara a cara. Y eso lleva, para m&iacute;, una deshumanizaci&oacute;n de las relaciones, incluso del sexo. &iquest;Cu&aacute;ntas personas habr&aacute; hoy en el mundo que ven m&aacute;s sexo en la pantalla del que tienen en su vida real? Es un momento parad&oacute;jico porque nunca fue tan f&aacute;cil conocer a alguien, con dos clicks puedes estar hablando con alguien y sin embargo, cada vez hay m&aacute;s gente sinti&eacute;ndose sola. El sexo no puede ser una suma de individuos aislados. El sexo es con conexi&oacute;n, con empat&iacute;a, con piel, pensando en el otro. Si vas a pensar en vos solo, masturbarte a ver cu&aacute;n satisfactorio es, est&aacute; bien, pero al mismo tiempo, vas a darte cuenta que no hay nada como la conexi&oacute;n con otras personas. No somos individuos aislados, la felicidad es compartir. La idea esta de que el mundo va a salir adelante y podemos ser todos felices y todos hacemos lo mejor para nosotros mismos, es una falacia y para m&iacute; el sexo est&aacute; ah&iacute; para demostrarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Hacia d&oacute;nde vamos? &iquest;C&oacute;mo ser&aacute;n el sexo y los v&iacute;nculos en el futuro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Creo que estamos en una transici&oacute;n que todav&iacute;a estamos aprendiendo, que salimos de un modelo y no est&aacute; muy claro hacia d&oacute;nde vamos. Ojal&aacute; aprendamos a no olvidarnos de lo m&aacute;s importante, que es que el placer, la felicidad cuando son solo para uno se vuelven aburridos, la verdad, pero cuando es compartido, bueno, ah&iacute; es donde realmente cobra sentido la vida.
    </p><p class="article-text">
        <em>MFA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Florencia Alcaraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/martin-rieznik-autor-brecha-orgasmica-ultimos-anos-quedo-claro-no-hay-nadie-explico-si_1_12035819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2025 03:09:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martín Rieznik, autor de ‘La brecha orgásmica’: “En los últimos años quedó muy claro qué no hay que hacer, pero nadie explicó lo que sí”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,Sexo,Igualdad de género,relaciones amorosas,Vínculos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio revela en qué parte del cerebro reside el amor y cómo se activa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/estudio-revela-parte-cerebro-reside-amor-activa_1_11609723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8d4c889-93fb-422f-9ba9-22416108f53f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio revela en qué parte del cerebro reside el amor y cómo se activa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los resultados de los registros de actividad cerebral arrojaron que el amor se activa en diferentes áreas cerebrales: los ganglios basales (un conjunto de masas del hemisferio cerebral), la línea media de la frente, el precuneus (una parte del lóbulo parietal superior oculta en la fisura longitudinal medial entre los dos hemisferios cerebrales) y la unión temporoparietal a los lados de la parte posterior de la cabeza.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Amamos con el coraz&oacute;n o con la cabeza?</strong> La ciencia nos dice que solo hay una respuesta: amamos desde el cerebro y un estudio publicado este lunes en la revista Cerebral Cortex de la Universidad de Oxford concreta con qu&eacute; zonas o c&oacute;mo se activan, dependiendo de si se trata de amor por los hijos, los amigos o la naturaleza, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Investigadores de la universidad finlandesa de Aalto midieron mediante resonancia magn&eacute;tica la actividad cerebral de 55 adultos, mientras se les invitaba a meditar historias relacionadas con seis tipos de amor: por los hijos, la pareja, los amigos, la compasi&oacute;n por un extra&ntilde;o, las mascotas, y la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        A todos los participantes se les planteaba que reflexionaran sobre las mismas cuestiones, por ejemplo, para estudiar el amor por los hijos se les invitaba a pensar qu&eacute; sintieron cuando vieron a su beb&eacute; reci&eacute;n nacido y en buen estado de salud por primera vez en la vida.
    </p><p class="article-text">
        Entre una y otra prueba, se le planteaban cuestiones neutras c&oacute;mo las sensaciones experimentadas al lavarse los dientes o ver pasar el autob&uacute;s desde una ventana.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;D&oacute;nde reside el amor?</h2><p class="article-text">
        Los resultados de los registros de actividad cerebral avanzaron en la concreci&oacute;n de que el amor se activa en diferentes &aacute;reas cerebrales: los ganglios basales (un conjunto de masas del hemisferio cerebral), la l&iacute;nea media de la frente, el precuneus (una&nbsp;parte del l&oacute;bulo parietal superior oculta en la fisura longitudinal medial entre los dos hemisferios cerebrales) y la uni&oacute;n temporoparietal a los lados de la parte posterior de la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Dependiendo de qu&eacute; tipo de amor experimentado, se activan unas u otras zonas y de forma m&aacute;s o menos produnda.
    </p><h2 class="article-text">El amor m&aacute;s intenso</h2><p class="article-text">
        Los investigadores vieron que el amor que genera una actividad cerebral m&aacute;s intensa en todas las regiones cerebrales donde se &ldquo;siente&rdquo;, es el amor por los hijos: ning&uacute;n otro &ldquo;activa de forma tan profunda esas &aacute;reas del cerebro&rdquo;, subraya uno de los investigadores, P&auml;rttyli Rinne, de la universidad de Aalto.
    </p><p class="article-text">
        Le siguen, en intensidad, el amor hacia la pareja y el amor por los amigos a o demasiada distancia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las &aacute;reas cerebrales asociadas al amor entre personas son muy similares, y diferencias radican sobre todo en la intensidad de la activaci&oacute;n, que es mayor con los hijos, y algo mayor con la pareja que con los amigos&rdquo;, apunta Rinne en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        El amor compasivo hacia extra&ntilde;os, como era de esperar,&nbsp;provocaba menos activaci&oacute;n cerebral que el amor por personas cercanas.
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro tipos de amor interpersonal activan &aacute;reas del cerebro asociadas a la cognici&oacute;n social, mientras el amor por las mascotas o la naturaleza activa el sistema de recompensa y las &aacute;reas visuales del cerebro, pero no las &aacute;reas sociales.
    </p><h2 class="article-text">La peculiaridad de las emociones por las mascotas</h2><p class="article-text">
        No obstante, en el amor por las mascotas se produce una excepci&oacute;n y cuando una persona cuenta con un animal de compa&ntilde;&iacute;a si se le activan las &aacute;reas del cerebro asociadas a la cognici&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores invitaron a los participantes a pensar qu&eacute; sent&iacute;an al estar tumbados en el sof&aacute; de su casa, acerc&aacute;rseles un gato y que se les acurrucarse a su lado ronroneando.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la reflexi&oacute;n siempre activaba el amor en el cerebro, los patrones de actividad revelaron quien conviv&iacute;a con un gato y quien no: los due&ntilde;os de mascotas s&iacute; experimentaron amor en las regiones asociadas a la cognici&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        La comprensi&oacute;n de los mecanismos neuronales del amor contribuir&aacute;, seg&uacute;n os investigadores, a mejorar las intervenciones de salud mental en enfermedades como los trastornos del apego, la depresi&oacute;n o los problemas de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Rinne y su equipo ya hab&iacute;an desarrollado estudios previos para profundizar en el conocimiento cient&iacute;fico de las emociones humanas, incluida una investigaci&oacute;n que cartografi&oacute; las experiencias corporales f&iacute;sicas asociadas al amor.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de EFE. 
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/estudio-revela-parte-cerebro-reside-amor-activa_1_11609723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Aug 2024 14:53:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio revela en qué parte del cerebro reside el amor y cómo se activa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amor,relaciones amorosas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si me querés, quereme presencial: volver al ritual del encuentro cara a cara para encontrar pareja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/si-queres-quereme-presencial-volver-ritual-encuentro-cara-cara-encontrar-pareja_1_11593760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1683272-194d-4446-b0a3-ccd6dbf0ffd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si me querés, quereme presencial: volver al ritual del encuentro cara a cara para encontrar pareja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bares, restaurantes y creadores de contenido tomaron nota del estancamiento de las apps de citas y ofrecen cada vez más “experiencias” destinadas a encontrar pareja o conocer personas en vivo y en directo. Tercera entrega de la serie “Mala fama, ritmo y sustancia”, el sexo en la era postfeminista.</p></div><p class="article-text">
        Un martes a la noche, hace dos a&ntilde;os, Mica fue a un bar con amigas en el barrio porte&ntilde;o de Colegiales sin m&aacute;s expectativas que tomar unos tragos. En su grupo estaban todas solteras y hab&iacute;an llegado a ese lugar aquella noche porque les divert&iacute;a la propuesta que ofrec&iacute;an de &ldquo;Mensaje de mesa a mesa&rdquo;. Las camareras, adem&aacute;s de servir copas, actuaban como celestinas conectando personas. Uno de los chicos de otra mesa pregunt&oacute; por el <em>Instagram</em> &ldquo;de la m&aacute;s linda vestida de color <em>beige</em>&rdquo; de la mesa de Mica y era ella, que ya hab&iacute;a fichado al mismo chico. Intercambiaron contactos y chatearon hasta concretar una cita cara a cara. Hoy, conviven.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las parejas siempre necesitaron un empujoncito para </strong><em><strong>matchear</strong></em><strong> en la vida real.</strong> Las fiestas tem&aacute;ticas de &ldquo;solos y solas&rdquo;, los <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3KycUjkM2u0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;amores clasificados&rdquo;</a> que se publicaban en forma de aviso en los diarios o los Fono Bares no son una novedad. El gran suceso televisivo por el que Roberto Gal&aacute;n es memorable como formador de matrimonios argentinos &ldquo;Yo me quiero casar, &iquest;y usted?&rdquo;, atraves&oacute; d&eacute;cadas de pantalla: surgi&oacute; en los &acute;70 y fue reeditado en los &acute;90. Funcionaba como una especie de <em>Tinder</em> televisado. Si los y las participantes llenaban el &ldquo;cartoncito del amor&rdquo; con el nombre del otro y la otra, el conductor festejaba con una frase que ya es parte de la liturgia nacional: &ldquo;&iexcl;Se ha forrrrrmado una pareja!&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los 2000 la ic&oacute;nica voz de Franco Torchia y su Cupido por Much Music le dieron un estilo m&aacute;s <em>reality show</em> a una idea similar. En la radio, el &ldquo;Da para darse&rdquo;, de Perros de la calle tambi&eacute;n se inscribe en esa genealog&iacute;a. M&aacute;s ac&aacute; en el tiempo, en las pr&oacute;ximas semanas se estrenar&aacute; en Netflix el cap&iacute;tulo argentino de &ldquo;Love is blind&rdquo;, el autodenominado &ldquo;experimento social&rdquo; que re&uacute;ne solteros y solteras. El entretenimiento siempre tuvo productos (y soluciones) para ofrecer cuando se trata de unir amantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora son los bares, restaurantes y creadores de contenido quienes tomaron nota de la demanda y ofrecen cada vez m&aacute;s &ldquo;experiencias&rdquo; y eventos especiales destinados a encontrar pareja o simplemente conocer personas en vivo y en directo. &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de estas nuevas propuestas que ponen el foco en &ldquo;conocer gente nueva&rdquo; y remarcan la idea de &ldquo;encuentro de verdad&rdquo;?<strong> &iquest;Por qu&eacute; se volvi&oacute;, como muchas otras cosas, un servicio, una experiencia por la cu&aacute;l pagar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las causas son m&uacute;ltiples y se apilan una sobre otras. Las <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/nadie-cogiendo-polarizacion-politica-sexual-afectiva_1_11537077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dificultades fundamentalmente heterosexuales para tener sexo</a> se enlazan con el estancamiento de las aplicaciones de citas. Las descargas anuales de <em>Tinder</em>, por poner un ejemplo de las m&aacute;s conocidas, bajaron m&aacute;s de un tercio desde su momento de mayor &eacute;xito hace una d&eacute;cada. Un <a href="https://savanta.com/knowledge-centre/view/gen-zs-dating-story-pre-and-post-pandemic-trends/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de la agencia Savanta, de hace dos a&ntilde;os, se&ntilde;al&oacute; que m&aacute;s del 90% de la generaci&oacute;n Z (personas nacidas entre 1997 y 2012) <strong>siente frustraci&oacute;n con esta clase de aplicaciones, una especie de &ldquo;fatiga emocional&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay razones m&aacute;s profundas detr&aacute;s de estos eventos que se convirtieron en un servicio espec&iacute;fico. En 2020 el fil&oacute;sofo surcoreano Byung-Chul Han public&oacute; &lsquo;La desaparici&oacute;n de los rituales: una topolog&iacute;a del presente&rsquo; (Herder). La tesis central del libro es que los rituales crean comunidad. Sin embargo, lo que predomina hoy es una comunicaci&oacute;n sin comunidad porque se ha producido una p&eacute;rdida de los rituales sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Byung-Chul Han da cuenta de c&oacute;mo <strong>la progresiva desaparici&oacute;n de los rituales, en la sociedad capitalista cada vez m&aacute;s hiperproductiva y con escaso tiempo para el ocio, se fue erosionando la idea de comunidad. </strong>Las personas est&aacute;n cada vez m&aacute;s desorientadas, necesitan espacios que le ofrezcan ritualidad. El autor de la idea de la &ldquo;sociedad del cansancio&rdquo; habla de la necesidad de &ldquo;un giro a lo ritual en el que las formas volvieran a ser prioritarias&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El match como barrera: conexi&oacute;n no es sin&oacute;nimo de relaci&oacute;n&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Daniela tiene 32 a&ntilde;os, es bisexual y no est&aacute; en pareja. Tiene un perfil en <em>Tinder</em> y otro en <em>OkCupid</em>. Usa las aplicaciones con vaivenes: las instala y desinstala. Le sirven para activar su propio deseo porque, dice, que <strong>ir de bar en bar &ldquo;es imposible por cuestiones materiales. Hay que tener plata, ropa, tiempo y ganas&rdquo;.</strong> Sin embargo, nunca concret&oacute; una cita, no pas&oacute; la barrera del <em>match</em>. &ldquo;Hago muchos <em>matches</em> con chicas y chicos pero, la mayor&iacute;a, no me hablan. Siempre inicio yo la charla. Es tanta la posibilidad que al final nadie activa con nadie y te qued&aacute;s sola de nuevo&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Byung-Chul Han apunta en su libro algo sobre esta vivencia que puede dar respuesta: &ldquo;La comunicaci&oacute;n digital es una comunicaci&oacute;n extensiva. En lugar de crear relaciones se limita a establecer conexiones&rdquo;. A Edu le pas&oacute; algo parecido. Tiene 34 a&ntilde;os y es profesor en la zona oeste del conurbano, en Palomar. &ldquo;Hace un tiempo que ven&iacute;a probando con las <em>apps</em> pero las conversaciones se volv&iacute;an un poco mon&oacute;tonas. Me enter&eacute; de la propuesta y me pareci&oacute; copado un lugar donde conocerse cara a cara&rdquo;, cuenta&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propuesta es <a href="https://www.instagram.com/nochecitasdelpez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Noche de citas&rdquo;,</strong></a><strong> una actividad mensual que va por su tercera edici&oacute;n en Vuela el Pez, un bar en el barrio porte&ntilde;o de Villa Crespo.</strong> Al comienzo a Edu le dio dudas de ir. Le daba verg&uuml;enza ir solo y exponerse pero fueron sus amigos quienes lo animaron a participar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carolina Zakrasej es publicista y una de las creadoras de &ldquo;Noche de citas&rdquo;, que surgi&oacute; como una forma de juntar plata para una olla popular que se hace ah&iacute;. Llegaron a convocar entre 60 a 100 personas con una entrada que cuesta $3.000. El rango etario va desde los 25 a los 40 a&ntilde;os. &ldquo;Hay mucha gente que est&aacute; cansada de las <em>apps</em>. Es agotador y genera ansiedad. Blanqueamos que esto es para conocer gente y salir de las apps&rdquo;, explica Zakrasej.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con su socia, cranearon din&aacute;micas grupales para que la gente pueda interactuar. &ldquo;No quer&iacute;amos que sea el formato <em>speed dating</em> en el que ponen a la gente a hablar uno a uno es dif&iacute;cil, genera rechazo&rdquo;. <strong>Cada mesa de 5 a 6 personas cuenta con un anfitri&oacute;n que dinamiza la conversaci&oacute;n con distintos juegos o disparadores de preguntas.</strong> El objetivo es que hablen entre los y las participantes, que se conozcan pero no con la t&iacute;pica presentaci&oacute;n. Entonces las consignas pueden ser preguntas del tipo:&ldquo;&iquest;Crees que el hombre lleg&oacute; a la luna?&rdquo;. La idea es debatir y llegar a alg&uacute;n tipo de conclusi&oacute;n por mesa. O les plantean disparadores del tipo: &ldquo;Se inventa una m&aacute;quina donde pod&eacute;s observar tus sue&ntilde;os pero tu pareja tiene que verlos con vos. &iquest;Eleg&iacute;s verlo?&rdquo; . Otros juegos que probaron fue un <em>Tuttifruti </em>amoroso que ten&iacute;a como consigna &ldquo;sobrenombres cari&ntilde;osos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El objetivo tiene que ver con el v&iacute;nculo sexo afectivo, pero se armaron grupos de amigas, redes de trabajo. Nos encontramos con gente predispuesta a sociabilizar. </strong>Nadie est&aacute; obligado a exponer. Pueden participar sin hablar ante el p&uacute;blico porque la idea es que interact&uacute;en en la comodidad y seguridad&rdquo;, dice la creadora de &ldquo;Noche de citas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es casual que varias de estas iniciativas introduzcan lo l&uacute;dico dentro de las din&aacute;micas de encuentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos una cultura de eyaculaci&oacute;n precoz. Cualquier seducci&oacute;n, cualquier forma de seducci&oacute;n, que es un proceso enormemente ritualizado, se borra cada vez m&aacute;s tras el imperativo sexual naturalizado, tras la realizaci&oacute;n inmediata e imperativa de un deseo&rdquo;, dice Byung-Chul Han en su libro sobre la desaparici&oacute;n de los rituales. Sus palabras sirven para explicar por qu&eacute; estas actividades tienen pautas y din&aacute;micas bien claras. Quienes van se aventuran a una nueva experiencia pero tienen bien claro con qu&eacute; se van a encontrar. &ldquo;Hoy hemos perdido la capacidad de percibir fen&oacute;menos como el misterio y el enigma. Ya las ambig&uuml;edades o las ambivalencias nos producen malestar&rdquo;, agrega el fil&oacute;sofo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un fen&oacute;meno &uacute;nicamente porte&ntilde;o aunque s&iacute; apunta a determinada clase social, media y media alta, que puede pagar por estos servicios en tiempos de crisis econ&oacute;mica. <strong>En la ciudad de Mar del Plata, Mar&iacute;a Bel&eacute;n Bona, cre&oacute; en 2022 </strong><a href="https://www.instagram.com/belencitaclub.ok/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>"BelenCita"</strong></a><strong> un &ldquo;club de encuentro para conectar personas reales&rdquo;. </strong>Como evento gir&oacute; ya en C&oacute;rdoba, en Ciudad de Buenos Aires y en otros puntos del territorio bonaerense. Los encuentros son segmentados por rangos etarios y tambi&eacute;n para &ldquo;solterxs LGBT+&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias que vuelven a poner el foco en el encuentro f&iacute;sico se multiplican m&aacute;s all&aacute; de aquellas pensadas exclusivamente para encontrar pareja. &ldquo;<strong>Vinito y amigos&rdquo; es una propuesta de </strong><a href="https://www.instagram.com/selloaustral/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sello Austral</strong></a><strong>, un espacio que ofrece &ldquo;experiencias gastron&oacute;micas&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Victoria Acosta es periodista, sommelier y chef. Es due&ntilde;a del bar e ide&oacute;loga de esta iniciativa puntual. &ldquo;Surgi&oacute; de la frustraci&oacute;n personal, de una conversaci&oacute;n que circula entre grupos de amigas y amigos en donde queremos conocer personas distintas pero no se da ni en el laburo ni el gimnasio. No est&aacute; pensado como un espacio de levante pero s&iacute; he visto personas que terminan chapando como en todos los lugares. S&oacute;lo que ac&aacute; se construye una especie de lugar seguro. Saben que van a&nbsp; conocer gente con la que comparten determinados intereses&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta propuesta sumaron la tecnolog&iacute;a al servicio del encuentro y crearon su propio algoritmo. Al reservar, <strong>las personas reciben un formulario con 15 preguntas y cada respuesta obtiene un puntaje para construir una especie de &iacute;ndice de afinidad.</strong> El cuestionario es amplio: va desde rango etario, personalidad, gustos y personalidad. Las mesas se arman en funci&oacute;n de lo que devuelve el puntaje. La cita es a las 20.30, las anfitrionas proponen disparadores para romper el hielo y tambi&eacute;n ofrecen los juegos de mesa con los que dispone el espacio. A las 23 llega un DJ y las mesas se mezclan alrededor del baile. La entrada cuesta $10.000 e incluye una copa de vino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vicky Murphy es <a href="https://www.instagram.com/tubetabel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@tubetabel</a> en Instagram. Estudi&oacute; cine pero se dedica a cocinar comida con plantas. Es la creadora de <a href="https://www.instagram.com/peliypicada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peli y picada</a>. Desde el a&ntilde;o pasado empez&oacute; a picarle la necesidad de la presencialidad. Fue en la previa de las elecciones y con el giro a la derecha en el aire. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; puedo hacer yo con lo que s&eacute;?&rdquo;, se pregunt&oacute;. <strong>Consigui&oacute; un proyector y empez&oacute; a pasar pel&iacute;culas acompa&ntilde;ado con comida hecha por ella y vino.</strong> La peli se volvi&oacute; una excusa para iniciar conversaciones. No se formaron parejas todav&iacute;a pero una chica coincidi&oacute; con otra en varias proyecciones y le ofreci&oacute; trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo novedoso de estos eventos y actividades parece estar en algo tan sencillo y universal como el ritual del encuentro en el tiempo libre, el ocio y el juego. La ansiedad, la poca disponibilidad por la absorci&oacute;n que produce el trabajo y la necesidad de encuadres claros atentan con todo lo que necesita un proceso de seducci&oacute;n. De alguna manera, las burbujas que crean los algoritmos opacos en las redes -que hacen que conectemos con personas que tienen gustos o preferencias parecidas- se replican en estas experiencias que se presentan como espacios seguros, con &ldquo;&iacute;ndices de afinidad&rdquo; y un estrecho margen para lo imprevisible. Quiz&aacute;s todav&iacute;a no se dimensione el efecto de la pandemia y el miedo a lo desconocido sea un fantasma a&uacute;n m&aacute;s grande del que imaginamos que no permite aventurarnos a lo inesperado en los v&iacute;nculos. Con todo, estas tendencias son un grito ante la falta de cuerpo que impone la virtualidad: si me quer&eacute;s, quereme presencial.
    </p><p class="article-text">
        <em>MFA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Florencia Alcaraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/si-queres-quereme-presencial-volver-ritual-encuentro-cara-cara-encontrar-pareja_1_11593760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Aug 2024 03:04:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si me querés, quereme presencial: volver al ritual del encuentro cara a cara para encontrar pareja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vínculos,Sexo,relaciones amorosas,Feminismos,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es buena idea tener una relación con un compañero de trabajo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/buena-idea-relacion-companero-trabajo_1_10846968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3579df3-05a3-4275-80d4-d1f91c526206_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es buena idea tener una relación con un compañero de trabajo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La diferencia de rangos entre los trabajadores, el atractivo del compañero que se sienta al lado y entretiene en un contexto tedioso o los idilios de oficina que suponen una infidelidad a la pareja que está fuera son algunos de los factores que engrosan el enredo; ¿conviene aventurarse?</p></div><p class="article-text">
        Ra&uacute;l y Elena trabajaban juntos en la misma empresa desde hac&iacute;a un tiempo, pero no se conocieron en profundidad hasta que los mandaron juntos a Ecuador a preparar un proyecto. Once a&ntilde;os despu&eacute;s est&aacute;n de vuelta en Madrid, casados y con una hija en com&uacute;n de cuatro a&ntilde;os, Celia, que m&aacute;s de una noche les roba el sue&ntilde;o. Los dos estaban solteros cuando se conocieron y su relaci&oacute;n nunca supuso un obst&aacute;culo en el trabajo; no suelen tener problemas para combinar sus vacaciones juntos o para turnar los cuidados a la ni&ntilde;a cuando se enferma. Pero no siempre es as&iacute;, el universo de los romances laborales es vasto y no es dif&iacute;cil que surjan conflictos o contratiempos derivados de ellos. La diferencia de rangos entre los trabajadores, el atractivo agregado del compa&ntilde;ero que se sienta al lado y entretiene en un contexto tedioso o los idilios de oficina que suponen una infidelidad a la pareja que est&aacute; fuera son algunos de los factores que engrosan el enredo. &iquest;Es realmente una buena idea aventurarse?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los datos en torno a este fen&oacute;meno variaron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sobre todo despu&eacute;s del aumento del teletrabajo y la disminuci&oacute;n de la presencialidad tras la pandemia. Una <a href="https://orientacion-laboral.infojobs.net/estudio-del-amor-en-el-trabajo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> del portal de empleo InfoJobs realizada en 2018 a 1.000 trabajadores mostr&oacute; que el 31% de ellos hab&iacute;a mantenido una relaci&oacute;n sentimental con una persona de su entorno laboral. En 2022, esa <a href="https://nosotros.infojobs.net/prensa/notas-prensa/menos-relaciones-sentimentales-en-el-trabajo-pero-mas-duraderas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misma encuesta</a> arroj&oacute; unos resultados bastante diferentes: solo el 14% revel&oacute; haber tenido una relaci&oacute;n sentimental con alguien del trabajo, pero un porcentaje mayor (el 56%) asegur&oacute; seguir con la pareja que conoci&oacute; en su entorno laboral. El mayor impacto por el confinamiento y el teletrabajo recay&oacute; en los j&oacute;venes: uno de cada tres siente que las relaciones con gente de la misma empresa se vieron reducidas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 2022, una encuesta realizada por InfoJobs en España reveló que el 14% de los entrevistados había mantenido alguna vez una relación sentimental con un compañero de trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trabajadores que se encuentran despu&eacute;s de haberse visto solo por videollamada, viejos conocidos que se reencuentran y vuelven a conectar, y un ambiente festivo que invita a alargar la noche dando pie a encuentros fugaces (o no tanto) que luego cuesta gestionar. Una primera cuesti&oacute;n a tener clara es si estamos ante una atracci&oacute;n pasajera o puede ser algo m&aacute;s. &ldquo;Hay gente con pareja que de repente se empieza a sentir atra&iacute;da por alguien del trabajo y se siente mal. No saben si eso significa que ya no quieren a su pareja. Pero muchas veces el trabajo es rutinario y aburrido y es f&aacute;cil construirse la fantas&iacute;a, por entretenimiento. No tiene por qu&eacute; tener m&aacute;s implicaci&oacute;n&rdquo;, dice la psic&oacute;loga y sex&oacute;loga Ana Lombard&iacute;a, especializada en v&iacute;nculos de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Pedro y Ver&oacute;nica, fisioterapeuta y enfermera, se conocieron en la residencia en la que trabajaron juntos durante un tiempo. No ten&iacute;an pareja, empezaron a salir y las cosas fueron bien. &ldquo;A m&iacute; me gustaba, pero ella no me hac&iacute;a caso&rdquo;, cuenta Pedro al otro lado de la pantalla. &ldquo;Luego me invit&oacute; a un concierto, fue en 2014, y desde ah&iacute; ya empezamos a salir&rdquo;. Al principio lo mantuvieron en secreto para evitar chismes: &ldquo;Eso tambi&eacute;n ten&iacute;a su jugo, nos d&aacute;bamos un beso si nos encontr&aacute;bamos en el ascensor y ten&iacute;a mucha gracia&rdquo;, cuenta Pedro entre risas. Luego ella se cambi&oacute; de trabajo, pero la relaci&oacute;n sigui&oacute; adelante. Ahora, como Ra&uacute;l y Elena, est&aacute;n casados y tienen una hija peque&ntilde;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pedro y Verónica mantuvieron su relación en secreto al principio para evitar cotilleos: &#039;Eso también tenía su jugo, nos dábamos un beso si nos encontrábamos en el ascensor y tenía mucha gracia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque Pedro y Ver&oacute;nica hubieran comunicado su relaci&oacute;n a sus superiores, la empresa no podr&iacute;a haber tomado represalias. As&iacute; ocurre en Espa&ntilde;a, mientras que en Estados Unidos, por ejemplo, las empresas s&iacute; tienen derecho a incluir en los contratos cl&aacute;usulas que proh&iacute;ban las relaciones entre empleados. Aqu&iacute; ese tipo de herramientas no est&aacute;n permitidas. &ldquo;Las empresas siempre intentan maniobrar&rdquo;, dice Roberto Mangas Moreno, abogado laboralista en Madrid, &ldquo;pero no hay reglamento que proh&iacute;ba expresamente los romances entre trabajadores. No es motivo de despido en los convenios que yo he le&iacute;do, sobre todo porque vulnera el derecho a la igualdad y a la no discriminaci&oacute;n&rdquo;. En un caso en el que el abogado trabaj&oacute; &mdash;cuenta&mdash;, la empresa se enter&oacute; del romance que hab&iacute;a entre dos de sus empleados y trataron de cambiarlos de turno, pero consiguieron evitarlo. &ldquo;La empresa no se atrev&iacute;a a actuar directamente contra ellos. No puede&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la conveniencia de los romances laborales tanto en el &aacute;mbito de la relaci&oacute;n como en el del propio desempe&ntilde;o del trabajo no es nuevo. &ldquo;Una vez fue simplemente un tema de chisme para el grupo de mecan&oacute;grafos de la empresa. Hoy en d&iacute;a, el romance de oficina se discute y debate en los despachos ejecutivos, donde la pregunta no es &iquest;qu&eacute; es esto llamado amor?, sino &iquest;qu&eacute; implicaciones puede tener en los resultados finales?&rdquo;, puede leerse en una columna de opini&oacute;n publicada en The New York Times en 1982 bajo el t&iacute;tulo <a href="https://www.nytimes.com/1982/05/17/style/relationships-the-issue-of-office-romances.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El problema de los romances de oficina</em></a>. El gran cambio que hab&iacute;a desencadenado esta conversaci&oacute;n entonces, seg&uacute;n recog&iacute;a la pieza, era que &ldquo;a medida que m&aacute;s y m&aacute;s mujeres escalan en los rangos corporativos, muchas de ellas solteras, las posibilidades de que surjan romances en la oficina aumentan&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Hablar de lo mismo con esa persona en el trabajo y luego en casa puede ser perjudicial. Las parejas tienen que tener espacios en blanco, áreas de independencia, si estás 24 horas con la otra persona puede ser complicado crear una relación sana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos García</span>
                                        <span>—</span> psicólogo especializado en vínculos de pareja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El texto cuenta tambi&eacute;n el caso de Mary E. Cunningham, vicepresidenta de una compa&ntilde;&iacute;a relevante del momento, que hab&iacute;a tenido que renunciar a su puesto por los crecientes rumores de un romance con el director de la empresa, William M. Agee. Los dos insistieron en que eran &ldquo;solo amigos&rdquo;, pero el peri&oacute;dico estadounidense cuenta que empezaron a salir &ldquo;formalmente&rdquo; justo despu&eacute;s de que ella renunciara a su puesto y poco tiempo despu&eacute;s anunciaron que se casaban. Pasaron m&aacute;s de 40 a&ntilde;os desde que se escribi&oacute; esa peque&ntilde;a pieza, pero los despidos y las renuncias por romances en el trabajo no se disiparon.
    </p><p class="article-text">
        El entorno laboral, donde pasamos buena parte de nuestro tiempo cada semana, propicia un primer punto de encuentro, un cruce de conversaci&oacute;n o una primera v&iacute;a de comunicaci&oacute;n que da pie a sostener la relaci&oacute;n en otras esferas. Carlos Garc&iacute;a, psic&oacute;logo especializado en parejas lo explica as&iacute;: &ldquo;A lo mejor descubr&iacute;s que tu compa&ntilde;ero o compa&ntilde;era es una gran persona y esto genera un v&iacute;nculo que trasciende a algo m&aacute;s que una amistad o una aventura pasajera. Pero la vida de los seres humanos no es el trabajo, lo que realmente te enamora de la otra persona son una serie de valores, la posibilidad de un proyecto de vida en com&uacute;n. El trabajo no es un motivo que garantice un proyecto a largo plazo&rdquo;. Sobre todo por las dificultades que pueden surgir: &ldquo;Hablar de lo mismo con esa persona en el trabajo y luego en casa puede ser perjudicial. Las parejas tienen que tener espacios en blanco, &aacute;reas de independencia, si est&aacute;s 24 horas con la otra persona puede ser complicado crear una relaci&oacute;n sana&rdquo;, dice Garc&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está bien trabajar en el mismo sitio porque entiendes a la otra persona cuando, por ejemplo, le toca sentarse al ordenador el domingo. A veces, si vemos que no paramos de hablar de trabajo, uno de los dos salta: &#039;Ya, tenemos que dejar de hablar de esto&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raúl y Elena</span>
                                        <span>—</span> compañeros de trabajo y pareja desde hace 11 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ra&uacute;l, de 50 a&ntilde;os, y Elena, de 44, supieron lidiar con todas estas dificultades sin mucho drama. Al principio, cuando eran los &uacute;nicos trabajadores de la empresa en Ecuador, viv&iacute;an en habitaciones separadas del mismo hotel. Despu&eacute;s de unos meses viviendo sin cocina y en la extra&ntilde;eza de una habitaci&oacute;n que no pod&eacute;s hacer tuya, decidieron pedir a la empresa que los pusiera juntos en un departamento. Desde entonces no tuvieron problemas por hacer el mismo trabajo, incluso ahora que est&aacute;n teletrabajando desde Madrid. &ldquo;Est&aacute; bien trabajar en el mismo sitio porque entend&eacute;s a la otra persona cuando, por ejemplo, le toca sentarse frente a la computadora el domingo. A veces, si vemos que no paramos de hablar de trabajo, uno de los dos salta: &lsquo;Basta, tenemos que dejar de hablar de esto&rsquo;. Pero en casa cada uno est&aacute; en su puesto, nos juntamos en la comida y le pregunt&aacute;s al otro: &iquest;qu&eacute; tal el d&iacute;a?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Alonso Viña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/buena-idea-relacion-companero-trabajo_1_10846968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jan 2024 10:11:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es buena idea tener una relación con un compañero de trabajo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,relaciones amorosas,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciencia del amor explica por qué muchas parejas rompen tras cuatro años de relación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rosalia-rauw-alejandro-ruptura-ciencia-cuatro-anos_1_10441986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93f37dec-6535-4a31-a3b8-b0a8e9f336ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciencia del amor explica por qué muchas parejas rompen tras cuatro años de relación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vez establecidos los cimientos de una relación, pasamos por una fase de alrededor de tres años y medio de duración en la que predomina el componente pasional. Al mismo tiempo, se incrementa nuestro deseo de intimidad y compromiso.</p></div><p class="article-text">
        Que el amor impregna todos los aspectos de nuestra vida cotidiana es algo que est&aacute; fuera de toda duda, incluso cuando se trata del ajeno. Basta con asomarse a los medios de comunicaci&oacute;n o a las redes sociales para comprobar la expectaci&oacute;n que est&aacute; generando el fin del&nbsp;<a href="https://www.google.com/search?gs_ssp=eJzj4tVP1zc0TMsqr0hPScs2YPTiK8ovTszJTFSoVChKLC0HAKIpCoY&amp;q=rosalia+y+rauw&amp;oq=rosalia&amp;aqs=chrome.2.0i131i355i433i512j46i131i433i512l2j0i131i433i512j69i64j46i512j0i131i433i512j69i60.3773j0j7&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">romance entre Rosal&iacute;a y Rauw Alejandro</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El amor es quiz&aacute;s la emoci&oacute;n que con mayor intensidad experimentamos los seres humanos</strong>. Desde los albores de nuestra civilizaci&oacute;n nos han contado c&oacute;mo la creaci&oacute;n del mundo se resume en una serie de episodios amorosos protagonizados por titanes y dioses. Legendaria es la pasi&oacute;n de Par&iacute;s por Helena, que desencaden&oacute; una de&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Troya" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las m&aacute;s memorables contiendas de la mitolog&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando los h&eacute;roes que participaron en la guerra de Troya viajan de regreso a su patria,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Odisea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos encontramos con un Ulises</a>&nbsp;que se repone de las fatigas del trayecto solaz&aacute;ndose en los brazos de Circe o Calipso, mientras una enamorad&iacute;sima Pen&eacute;lope lo espera pacientemente en &Iacute;taca. Sin olvidarnos de esa desconsolada Dido rindiendo Cartago a las llamas&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dido#Amor_de_Dido_y_Eneas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras ser abandonada por Eneas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, el amor ha sido un tema recurrente en la filosof&iacute;a, la literatura, la m&uacute;sica o cualquier manifestaci&oacute;n cultural durante siglos.
    </p><h2 class="article-text">Una definici&oacute;n complicada</h2><p class="article-text">
        Cuando preguntamos a las personas por nombres de emociones, el amor figura siempre en los primeros puestos. Pero &iquest;qu&eacute; sabemos realmente del amor? Desde distintos &aacute;mbitos de la ciencia, como la antropolog&iacute;a, la psicolog&iacute;a o la neurobiolog&iacute;a, se viene intentando dar respuesta a esta pregunta durante el &uacute;ltimo siglo.
    </p><p class="article-text">
        El amor es <strong>una experiencia universal</strong>. Desde un punto de vista evolutivo, permite seleccionar una pareja por la que nos sentimos atra&iacute;dos sexualmente. El contar con este apoyo facilita, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, nuestra supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existe un componente cultural en la manera en que experimentamos y expresamos el amor. Esto ha hecho posible que en muchas sociedades la preeminencia del componente sexual se haya desplazado hacia conceptos caracterizados por una representaci&oacute;n idealizada del amor en la que han predominado aspectos como el enamoramiento casto, la fidelidad o el cuidado de los hijos. La influencia cultural es tambi&eacute;n evidente en la aparici&oacute;n de estereotipos como el amante latino apasionado o el g&eacute;lido amante n&oacute;rdico.
    </p><h2 class="article-text">El tri&aacute;ngulo del amor: pasi&oacute;n, intimidad y compromiso</h2><p class="article-text">
        Desde la psicolog&iacute;a, el amor puede ser definido como el establecimiento de un v&iacute;nculo con otra persona que genera bienestar. La denominada &ldquo;teor&iacute;a triangular&rdquo; asume la existencia de tres componentes en el amor. El primero ser&iacute;a la pasi&oacute;n o atracci&oacute;n f&iacute;sica. El segundo es la intimidad generada por la cercan&iacute;a afectiva. Por &uacute;ltimo, el compromiso, que no es otra cosa que darse cuenta de que amamos a alguien y queremos mantener la llama del amor encendida.
    </p><p class="article-text">
        Esta teor&iacute;a ha permitido identificar la existencia de varias etapas en el devenir de toda relaci&oacute;n amorosa. Durante los primeros seis meses pasamos por una fase de enamoramiento mutuo en la que la&nbsp;<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/pere.12218" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atracci&oacute;n f&iacute;sica</a>&nbsp;juega un papel fundamental. Adem&aacute;s, a la hora de elegir pareja nos sentimos especialmente atra&iacute;dos por personas que&nbsp;<a href="https://www.jstor.org/stable/2092563" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">complementan</a>&nbsp;nuestras necesidades o carencias.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, valoramos la&nbsp;<a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1300/j056v12n03_01" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">semejanza</a>&nbsp;en aspectos tales como el atractivo f&iacute;sico, el estatus socioecon&oacute;mico, la inteligencia o la personalidad. Incluso hay quienes plantean que realizamos una especie de c&aacute;lculo interesado sobre lo que vamos a&nbsp;<a href="https://open.ncl.ac.uk/theories/6/social-exchange-theory/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">invertir y a recibir</a>&nbsp;en una relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones sobre el amor han mostrado que cuando nos enamoramos nos sentimos proclives a revelar aspectos &iacute;ntimos de nosotros mismos y a&nbsp;<a href="https://psycnet.apa.org/record/1985-01240-001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proporcionar apoyo emocional</a>. Tambi&eacute;n mostramos inter&eacute;s por las opiniones y actividades preferidas de la otra persona y somos m&aacute;s tolerantes con sus defectos. Simult&aacute;neamente, se produce una especie de contagio emocional por el que experimentamos emociones similares y tendemos a imitar sus expresiones faciales.
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merece la importancia de la mirada para el enamoramiento. Porque, &iquest;qui&eacute;n no se ha sentido embelesado al ver a Ingrid Bergman y Humphrey Bogart cruzar miradas en la famosa escena de la pel&iacute;cula&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Casablanca</em></span>? Pues bien, parece que basta con que alguien desconocido nos mire&nbsp;<a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1111/j.0956-7976.2005.00809.x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fijamente a los ojos</a>&nbsp;para que le encontremos m&aacute;s atractivo, especialmente cuando es un hombre quien se siente observado.
    </p><h2 class="article-text">Tres a&ntilde;os y medio de pasi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Una vez establecidos los cimientos de una relaci&oacute;n, pasamos por una fase de alrededor de&nbsp;<a href="https://www.psicothema.com/pii?pii=70" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres a&ntilde;os y medio de duraci&oacute;n</a>&nbsp;en la que predomina el componente pasional. Al mismo tiempo, se incrementa nuestro deseo de intimidad y compromiso.
    </p><p class="article-text">
        Durante las etapas de enamoramiento y consolidaci&oacute;n de la pareja ocurren una serie de cambios a nivel cerebral. Los m&aacute;s importantes tienen que ver con la activaci&oacute;n de varias regiones cerebrales del denominado&nbsp;<a href="https://psycnet.apa.org/record/2012-09902-001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">circuito de recompensas</a>, como el n&uacute;cleo estriado o el n&uacute;cleo accumbens. Adem&aacute;s, gracias a la ayuda de uno de los pocos roedores mon&oacute;gamos,&nbsp;<a href="https://www.smithsonianmag.com/science-nature/what-can-rodents-tell-us-about-why-humans-love-180949441/#:%7E:text=Most%20notable%2C%20voles%E2%80%94unlike%2097,they%20mate%2C%E2%80%9D%20Young%20explains." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el topillo de la pradera</a>, sabemos que se incrementa la liberaci&oacute;n de las denominadas hormonas del amor, la oxitocina y la vasopresina.
    </p><p class="article-text">
        A partir de los cuatro a&ntilde;os de relaci&oacute;n, desciende la importancia de la sexualidad. Por el contrario, la necesidad de prolongar la relaci&oacute;n a largo plazo y la complicidad mutua alcanzan sus niveles m&aacute;ximos.
    </p><p class="article-text">
        En esta etapa tambi&eacute;n puede ocurrir que se produzca una ruptura sentimental. Y hoy sabemos que el&nbsp;<a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1102693108" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dolor asociado</a>&nbsp;a este terrible acontecimiento incrementa la actividad en una regi&oacute;n cerebral, la &iacute;nsula, que tambi&eacute;n se enciende cuando nos damos un golpe o nos quemamos una mano.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que quiz&aacute; sea conveniente sustituir la expresi&oacute;n &ldquo;me ha roto el coraz&oacute;n&rdquo; por la mucho m&aacute;s exacta y menos rom&aacute;ntica &ldquo;me ha roto la &iacute;nsula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute;s Rosal&iacute;a y Rauw Alejandro puedan contarnos algo m&aacute;s sobre esto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img src="https://counter.theconversation.com/content/210988/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" />

    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Conversation</em></a><em><strong>. Pod&eacute;s leerlo&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/la-ciencia-del-amor-explica-por-que-muchas-parejas-rompen-tras-cuatro-anos-de-relacion-210988" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>aqu&iacute;</em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Hinojosa Poveda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rosalia-rauw-alejandro-ruptura-ciencia-cuatro-anos_1_10441986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Aug 2023 14:33:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciencia del amor explica por qué muchas parejas rompen tras cuatro años de relación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amor,relaciones amorosas,El amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Love Better': Nueva Zelanda apuesta por ayudar a los adolescentes a recuperarse de las rupturas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/love-better-nueva-zelanda-apuesta-ayudar-adolescentes-recuperarse-rupturas_1_10065574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbe6fc39-6bee-4b76-a028-fdf414a2613f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Love Better&#039;: Nueva Zelanda apuesta por ayudar a los adolescentes a recuperarse de las rupturas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una inusual campaña del Gobierno neozelandés lanza propuestas para gestionar de forma sana los sentimientos tras dejar una relación</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ok, lo voy a hacer. Voy a borrar oficialmente a mi ex de mis redes sociales&rdquo;, dice una joven mientras mira la pantalla de su tel&eacute;fono con convicci&oacute;n. Se inclina y susurra: &ldquo;Paso p&aacute;gina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes aparecen en un video del Gobierno neozeland&eacute;s que parte de la premisa universal de que &ldquo;las rupturas son una mierda&rdquo;. Este contenido forma parte de una nueva e inusual campa&ntilde;a de apoyo a los j&oacute;venes que sufrieron una ruptura, que lanza propuestas para gestionar de forma sana los sentimientos. 
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a Love Better (Ama mejor), difundida a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n y las redes sociales m&aacute;s populares entre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/superficiales-vagos-victimistas-retrato-cultura-zeta_1_9860737.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la generaci&oacute;n Z</a> &ldquo;es una comunidad de j&oacute;venes que acaban de romper y ayudan a otros que est&aacute;n pasando por la misma experiencia, para evitar que un poco de dolor se convierta en mucho dolor&rdquo;, explica la voz en <em>off</em> del video. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El programa utiliza im&aacute;genes reales de j&oacute;venes hablando de c&oacute;mo afrontan las rupturas, en lugar de utilizar actores que leen un guion. Incluir&aacute; videos, art&iacute;culos, podcasts y otros contenidos en redes sociales como TikTok e Instagram.
    </p><h3 class="article-text">Historias reales</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ning&uacute;n otro gobierno del mundo prob&oacute; una estrategia similar&rdquo;, dice a <em>The Guardian</em> la ministra adjunta de Desarrollo Social, Priyanca Radhakrishnan. &ldquo;La fuerza de esta campa&ntilde;a radica en la estrategia, partimos de historias reales y crudas, y a trav&eacute;s de plataformas que llegan a los j&oacute;venes&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio que encarg&oacute; el Gobierno en 2022, casi el 80% de los j&oacute;venes neozelandeses de entre 16 y 24 a&ntilde;os tuvieron una relaci&oacute;n y el 87% de ellos experimentaron un sufrimiento que va m&aacute;s all&aacute; del dolor normal de una ruptura. Seg&uacute;n el estudio, el 55% de los j&oacute;venes no cree o solo cree &ldquo;un poco&rdquo; que podr&iacute;a terminar una relaci&oacute;n sin sufrir. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en gran parte el sufrimiento fue emocional, uno de cada seis j&oacute;venes tuvo que hacer frente a discusiones f&iacute;sicas en el transcurso de su relaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En 2021, el Gobierno laborista puso en marcha la primera estrategia de Nueva Zelanda para erradicar la violencia en el hogar, un problema que desconcert&oacute; a los sucesivos gobiernos y que, aunque es dif&iacute;cil de cuantificar con exactitud, se considera uno de los peores males sociales del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos unos &iacute;ndices muy altos de violencia familiar y sexual en Nueva Zelanda&rdquo;, dice Radhakrishnan, que dirig&iacute;a una organizaci&oacute;n de acogida antes de entrar en el Parlamento. &ldquo;Hemos estado trabajando para revertir la situaci&oacute;n y sabemos que necesitamos una mirada innovadora para hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno explic&oacute; que la campa&ntilde;a Love Better costar&aacute; 6,4 millones de d&oacute;lares neozelandeses (unos cuatro millones de euros) a lo largo de tres a&ntilde;os, asignados a trav&eacute;s de convocatorias de financiaci&oacute;n previas. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Es normal tener una mezcla de sentimientos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Youthline, un servicio de apoyo a los j&oacute;venes, recibi&oacute; parte de los fondos para un servicio de mensajes de texto y correo electr&oacute;nico dedicado a atender a los j&oacute;venes que deseen m&aacute;s ayuda cuando se topen con la campa&ntilde;a en Internet. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente parece que la &uacute;nica opci&oacute;n tras una ruptura, aparte de odiar a la persona o cortar con ella, es no sentir nada por ella&rdquo;, dice Jo Madsen, responsable del consultorio de Youthline. &ldquo;As&iacute; que est&aacute; muy bien mostrar que es normal tener una mezcla de sentimientos encontrados tras una ruptura y que hay formas de afrontarlos de forma saludable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Madsen indica que el auge de Internet y las redes sociales introdujo din&aacute;micas singulares y complicadas en las rupturas. O como dijo una persona joven que se grab&oacute; a s&iacute; misma recostada en la cama durante el primer video de la campa&ntilde;a y se prepar&oacute; para bloquear a su ex en las redes sociales: &ldquo;Esto se est&aacute; volviendo rid&iacute;culo. Esto se me est&aacute; yendo de las manos. Necesito dormir por la noche. Necesito... superar esto. El primer paso es borrar su perfil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Emma Reverter</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CGM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charlotte Graham-McLay]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/love-better-nueva-zelanda-apuesta-ayudar-adolescentes-recuperarse-rupturas_1_10065574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Mar 2023 03:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Love Better': Nueva Zelanda apuesta por ayudar a los adolescentes a recuperarse de las rupturas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Zelanda,relaciones amorosas,rupturas,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No nos une el amor, sino el estrago]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-une-amor-estrago_129_9283034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03459562-90a4-4047-9e42-db8bc6b0d677_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055405.jpg" width="4000" height="2250" alt="Lo más profundo de una relación se juega a nivel implícito, sostiene Lutereau."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuándo la pareja es un síntoma? se pregunta Luciano Lutereau en una columna en la que indaga sobre las relaciones amorosas en las que existe el estrago y en las que no.</p></div><p class="article-text">
        	&ldquo;No nos une el amor sino el espanto&rdquo; dice un poema de Borges que, si bien tiene como destinatario a la ciudad de Buenos Aires, suele citarse para aludir a las relaciones amorosas. Pienso que no est&aacute; mal, que se puede aplicar a lo patol&oacute;gico de todo v&iacute;nculo afectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Digo a lo &ldquo;patol&oacute;gico&rdquo;, pero no en el sentido de enfermedad diagnosticada, sino de pasi&oacute;n incurable, yugo que se elige y contra el que uno se revuelve, de conflicto irremediable. En este triple sentido es que, en psicoan&aacute;lisis, hablamos de la pareja como &ldquo;s&iacute;ntoma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        	En cierta medida, cabr&iacute;a distinguir entre los s&iacute;ntomas de una pareja (por ejemplo, los m&aacute;s t&iacute;picos: celos, infidelidades, etc.) y la pareja como s&iacute;ntoma. Si la pareja misma puede ser un s&iacute;ntoma, tambi&eacute;n es en una triple acepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        	Por un lado, la pareja puede ser un s&iacute;ntoma en estado salvaje; es decir, como puro sufrir al que no se le encuentra orientaci&oacute;n, pero del que no es posible desprenderse. Esto es lo que suele ocurrir cuando la pareja es el relevo de un deseo que, como tal, defrauda respecto de todo ideal. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hago con esta persona si no me conviene?&rdquo;, &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; le vi&rdquo;, son de esas frases que dice quien a&uacute;n no tiene un tipo de relaci&oacute;n m&aacute;s pr&oacute;xima a su deseo y, por lo tanto, se encuentra con el retorno decepcionante de la pasi&oacute;n: no nos enganchamos de la persona que quisi&eacute;ramos, la &ldquo;adecuada&rdquo;, sino de la que el inconsciente nos permite.
    </p><p class="article-text">
        	Por otro lado, la pareja tambi&eacute;n puede ser un s&iacute;ntoma, pero asimilado al yo, al que se le encuentra un beneficio secundario; esto es lo que ocurre en los casos de quienes no toleran a sus parejas, pero tienen tantas ganancias (econ&oacute;micas, emocionales, etc.) en ese v&iacute;nculo, que prefieren hacer la vista a un lado y decir: &ldquo;Bueno, nadie es perfecto&rdquo; o &ldquo;Siempre hay un roto para un descosido&rdquo;, lo cual es muy cierto &ndash;pero quienes se conforman con estos enunciados, lejos est&aacute;n de pensar en el amor desde un punto de vista realista; les alcanza con el enga&ntilde;o del &ldquo;mal de muchos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Por &uacute;ltimo, el tercer sentido de la pareja como s&iacute;ntoma. En esta acepci&oacute;n me refiero a lo que ocurre cuando la pareja puede encarnar la capacidad de interpelaci&oacute;n &ndash;tal como ocurre cuando un s&iacute;ntoma es analizado y, a partir de ese momento, se vuelve un indicador. Ejemplo: a partir de mi malhumor reciente puedo suponer que se trata de un afecto reactivo y hacerme una pregunta acerca de si no pas&oacute; algo en los d&iacute;as previos; as&iacute; dejo de buscar excusas para el enojo indiscriminado &ndash;ir por la vida pele&aacute;ndome con quien sea para justificarme&ndash; y soy capaz de interrogarme en lo m&aacute;s &iacute;ntimo de mi ser. Algo semejante, entonces, es posible que ocurra en el seno de una pareja, cuando uno puede concederle al otro el don de la palabra que afecta, en lugar de cerrar la oreja o, m&aacute;s com&uacute;nmente, vivir sus dichos como ataques.
    </p><p class="article-text">
        	&ldquo;Necesito que me acompa&ntilde;es m&aacute;s&rdquo;, &ldquo;&iquest;Vos de qu&eacute; lado est&aacute;s?&rdquo;, &ldquo;No s&eacute; para qu&eacute; te cuento lo que me pasa si despu&eacute;s no me entend&eacute;s&rdquo;, son todas expresiones t&iacute;picas de quienes no logran dejar que su pareja act&uacute;e como un s&iacute;ntoma virtuoso, que los ayude a mantener el conflicto y la tensi&oacute;n de un malestar, para encontrarle la vuelta, porque prefieren poner al otro en el lugar de un juez anticipado o le reprochan que no son lo suficientemente soldados &ndash;dado que no dan esa soluci&oacute;n que tampoco quisieran.
    </p><p class="article-text">
        	Por cualquiera de estas tres v&iacute;as, se puede concluir que estar en pareja es complejo y, por cierto, es mucho m&aacute;s que estar con alguien. <strong>No alcanza con &ldquo;estar juntos&rdquo; para hablar de pareja.</strong> Adem&aacute;s, es preciso consolidar una especie de aparato ps&iacute;quico com&uacute;n. S&eacute; que nuestra &eacute;poca es especialmente proclive a hablar de pactos, contratos, acuerdos, etc. Esto est&aacute; muy bien, pero es solo una dimensi&oacute;n del v&iacute;nculo: en todo caso, sit&uacute;a las condiciones para que dos personas est&eacute;n juntas, pero otra cosa es estar en pareja.
    </p><p class="article-text">
        	Asimismo, no es claro que los pactos, acuerdos, contratos y otros tipos de consensos se decidan de manera consciente. <strong>Lo m&aacute;s profundo de una relaci&oacute;n se juega a nivel impl&iacute;cito.</strong> As&iacute; es que, por ejemplo, dos personas pueden decir que se aman y plantear estar juntas toda la vida, pero que la ra&iacute;z inconsciente de su v&iacute;nculo tenga como horizonte la crianza de hijos y que, en la medida en que estos crecen, tengan dos opciones: infantilizar a los ni&ntilde;os, para que el horizonte de una posible separaci&oacute;n (al menos como fantas&iacute;a) no se les venga encima; tener que transitar un cambio vincular que, a su vez, implique un duelo por lo que vivieron, pero mucho m&aacute;s por lo que no.
    </p><p class="article-text">
        	La pareja como s&iacute;ntoma, cuyo punto de culminaci&oacute;n est&aacute; en reconocer que una pareja es lo que llam&eacute; &ldquo;aparato ps&iacute;quico com&uacute;n&rdquo;, es algo diferente a lo que podr&iacute;a decir de la pareja como estrago. La pareja, &iquest;s&iacute;ntoma o estrago? En el primer caso es la representaci&oacute;n de alg&uacute;n tipo de conflicto; en el segundo, algo peor: una realidad funcional.
    </p><p class="article-text">
        	No digo que las parejas que funcionen sean un problema. Digo que hay una dimensi&oacute;n del lazo de pareja, cuando no es conflictivo, que aparentemente es ideal&hellip; pero encubre algo peor. <strong>Los ideales son para encubrir y, por ejemplo, hay dos circunstancias con las que podr&iacute;a presentar esta dimensi&oacute;n estragante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	La primera se relaciona con el punto en que una pareja puede ocupar para alguien el rol de una instancia validadora o cr&iacute;tica para evitar la propia invalidaci&oacute;n. El otro puede ser un supery&oacute; &ldquo;externo&rdquo;, por el cual hacerse amar, con el que cumplir, al que pedirle orientaci&oacute;n y una regulaci&oacute;n del narcisismo personal. El estrago est&aacute; en que perder a esa pareja es como perder una parte de uno mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Jacques Lacan invent&oacute; el neologismo &ldquo;surmoiti&eacute;&rdquo; (que en franc&eacute;s condensa la uni&oacute;n de las palabras supery&oacute; y mitad) para referirse a esa mitad que puede asumir una funci&oacute;n de supery&oacute;, cuya eficacia tambi&eacute;n se comprueba en una segunda circunstancia, aquella en la que alguien puede elegir a trav&eacute;s de otro o lo necesita para actuar; es decir, cuando necesita de la pareja para hacer ciertas cosas como en una especie de traspaso &ndash;como quien adquiere las propiedades de un objeto tot&eacute;mico. Dos ejemplos t&iacute;picos de esta situaci&oacute;n: los varones que se enamoran de las mujeres que les gustar&iacute;a ser; los varones que funcionan como talismanes de ciertas mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pareja como estrago &ldquo;une&rdquo;, mucho m&aacute;s que una pareja-s&iacute;ntoma. </strong>Con los s&iacute;ntomas se puede hacer mucho m&aacute;s que con un estrago. Los s&iacute;ntomas se transforman e incluso con el tiempo ceden y se convierten en otros, nos convierten en otros. En toda pareja hay una cara de s&iacute;ntoma y otra de estrago. Esta &uacute;ltima es aquella de la que, por lo general, no nos podemos separar. 
    </p><p class="article-text">
        LL
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-une-amor-estrago_129_9283034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Sep 2022 10:36:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No nos une el amor, sino el estrago]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Parejas,Psicoanálisis,relaciones amorosas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De mujeres con hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mujeres-hombres_129_9224926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7f54017-b7e8-4d2f-a6a6-97de8a61ae98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De mujeres con hombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las mujeres sufren mucho por desamor y por la pérdida de amor, pero solo Dios sabe del esfuerzo que hacen para no dejar de amar a un hombre al que aman, pero con un amor amenazado por el deseo y así es que se privan de muchas cosas solo por miedo a dejar de amarlo, sostiene el autor.</p></div><p class="article-text">
        	Muchas veces decimos &ldquo;los varones tal cosa&rdquo; y alguien dice &ldquo;pero las mujeres tambi&eacute;n&rdquo; y viceversa. Y es verdad, <strong>hay cuestiones del amor y del deseo que dejaron de ser privativas de varones y mujeres.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Sin embargo, me animo a decir que hay algo que solo escuch&eacute; de mujeres; no digo de todas, sino de algunas, claro, pero me refiero a que nunca un var&oacute;n me cont&oacute; algo semejante. Hablo de la situaci&oacute;n en que una mujer enganchada con un hombre (tampoco lo escuch&eacute; de mujeres enganchadas con mujeres, pero aqu&iacute; mi experiencia no es amplia), por efecto de desamor o porque est&aacute; decepcionada y enojada, pero es consciente de las muchas veces que ya perdon&oacute; y teme volver a hacerlo, entonces va y se acuesta (o tiene algo) con un impresentable que no la lastima, pero s&iacute; le da el suficiente asco como para poder separarse del primero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Es como si en ese momento funcionara la idea pre-consciente &ndash;que algunas de estas mujeres logran expresar&ndash; de &ldquo;Mir&aacute; a lo que me veo sometida por vos&rdquo; o &ldquo;Mir&aacute; lo bajo que ca&iacute;&rdquo;, porque ese impresentable es tambi&eacute;n un sost&eacute;n identificatorio. Con esa identificaci&oacute;n es que, en verdad, logran separarse &ndash;esa identificaci&oacute;n es como un trasvasamiento y por eso al impresentable no lo odian, sino que les da m&aacute;s bien l&aacute;stima.
    </p><p class="article-text">
        	L&aacute;stima y asco, y as&iacute; es que entienden que ese asco es por s&iacute; mismas, por haberse reducido a ese desecho, que es el que les presta la fuerza para decir ya no m&aacute;s &ndash;porque de otro modo no le podr&iacute;an decir que no a un hombre.
    </p><p class="article-text">
        	Este artificio &ndash;mezcla de acting y de duelo&ndash; es algo que solo escuch&eacute; en mujeres y es el que me recuerda el t&iacute;tulo <em><strong>Soy una tonta por quererte</strong></em><strong>, de Camila Sosa Villada. &ldquo;Tonta&rdquo; es un eufemismo del desecho que mencion&eacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Ahora bien, la pregunta es qu&eacute; clase de lazo es el que obstaculiza ese &ldquo;no&rdquo; al deseo de un hombre y creo que detr&aacute;s de ese hombre suele estar la madre. <strong>El artificio es un reproche desesperado al amor materno.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Un amigo m&iacute;o suele decir: las mujeres que m&aacute;s aman a los hombres, son las que nunca dejaron de amar a su madre. Porque entre las que aman al padre, la m&aacute;s simple de todas &ndash;la histeria&ndash; tiene el &ldquo;no&rdquo; a flor de piel. A veces bajo la forma de un novio o marido medio bobo y buenazo que la protege del deseo. &ldquo;Por m&aacute;s que nos pille el est&uacute;pido de tu marido, quiero bailar un <em>slow with you tonight</em>&rdquo;, dice una canci&oacute;n de Luis Eduardo Aute. Qu&eacute; linda imagen, la del deseo como no m&aacute;s que un lento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Me acuerdo de una amiga que hace unos a&ntilde;os sufr&iacute;a por un tipo que no la trataba bien y ella no lo pod&iacute;a dejar, mientras que otro la invitaba a salir permanentemente, con las excusas m&aacute;s rid&iacute;culas, tan torpe como insistente, al punto de que ella lo apod&oacute; &ldquo;el indigno&rdquo;. Hasta que un d&iacute;a vino y me dijo: &ldquo;Me acost&eacute; con el indigno&rdquo; y describi&oacute; su acto con gran belleza: <strong>&ldquo;Una revancha in&uacute;til&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Me gusta el personaje del indigno, ese que est&aacute; ah&iacute; al acecho, que solo necesita tiempo y puede decir: &ldquo;Alg&uacute;n d&iacute;a ser&aacute;s m&iacute;a&rdquo;; esa bestia paciente que solo tiene que estar en el lugar adecuado a la hora justa.
    </p><p class="article-text">
        	Dije antes que detr&aacute;s del amor por un hombre puede estar la madre. No es raro que bajo el velo de una pareja haya una recuperaci&oacute;n de las figuras parentales. Voy a explicar esta idea a partir de una referencia lacaniana, tambi&eacute;n para ampliar un poco m&aacute;s el v&iacute;nculo de mujeres con varones. <em>De mujeres con hombres</em> es un excelente libro de cuentos de Richard Ford que expone a la perfecci&oacute;n el modo en que la literatura y sus situaciones ficcionales se aproximan a lo que un psicoanalista escucha en la consulta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	En 1971, Jacques Lacan dijo que una mujer puede ser &ldquo;la hora de la verdad&rdquo; para un hombre. Cite la frase en su conjunto:
    </p><p class="article-text">
        	&ldquo;Para el hombre, esta relaci&oacute;n la mujer es precisamente la hora de la verdad. Si habl&eacute; de hora de la verdad, es porque es esa a la que toda formaci&oacute;n del hombre est&aacute; hecha para responder, manteniendo contra viento y marea el estatuto de su semblante. Ciertamente es m&aacute;s f&aacute;cil para el hombre enfrentar cualquier enemigo en el plano de la rivalidad que enfrentar a la mujer, por cuanto ella es el soporte de esta verdad.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        	No me voy a detener en la &eacute;pica de la frase de Lacan, me quedar&eacute; con la referencia a la &ldquo;hora de la verdad&rdquo;. Esto ocurre cuando, para el hombre, la mujer implica un encuentro con lo que en psicoan&aacute;lisis llamamos &ldquo;castraci&oacute;n&rdquo;. Que ella implique un encuentro con la castraci&oacute;n no quiere decir que ella lo castre; son dos cosas diferentes. Que la castraci&oacute;n se ponga en juego en el encuentro con alguien no hace a este alguien el agente de una castraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        	Porque si ella lo castrara, m&aacute;s que una mujer ser&iacute;a un sustituto paterno y si esa castraci&oacute;n se erotizara seguramente &eacute;l ser&iacute;a impotente&hellip; hasta que ella lo insulte un poco, como les ocurre a esos hombres que solo se excitan con una mujer que los maltrata otro poco &ndash;pero cuyo erotismo a veces no se distingue de la respuesta agresiva.
    </p><p class="article-text">
        	Por otro lado, que ella sea &ldquo;la hora de la verdad&rdquo; quiere decir que no es la verdad, son dos cosas distintas. Porque si ella fuera la verdad, ser&iacute;a un sustituto materno, como le ocurre a las mujeres que no pueden dejar de interpretar todo lo que hace su pareja y les explican sus motivaciones &ndash;como hacen las madres con los ni&ntilde;os. No ser la madre de un hombre no quiere decir ser menos tierna o desairar sus demandas &ndash;para eso alcanza el fantasma hist&eacute;rico&ndash; sino renunciar a ser la int&eacute;rprete del deseo de un hombre, lo cual para algunas mujeres es algo muy angustiante. No ser la madre no asegura tampoco ser una mujer, pero es un principio.
    </p><p class="article-text">
        	El desencuentro respecto de &ldquo;la hora de la verdad&rdquo; suele ir acompa&ntilde;ado, para ciertos varones de verg&uuml;enza y para algunas mujeres de un sabor amargo que se parece a la privaci&oacute;n.&nbsp;Las mujeres, en general, esperan m&aacute;s de la hora de la verdad.
    </p><p class="article-text">
        	Asimismo, un hombre puede ser la hora de la verdad para una mujer, pero esto no lo viriliza a &eacute;l y, mucho menos, la feminiza a ella. Un hombre puede ser el lugar en que una mujer puede ir a buscar todo lo que (ella) tiene, pero prefiere atribuirle a &eacute;l como causa. Esta es una causa perdida.
    </p><p class="article-text">
        	Las mujeres sufren mucho por desamor y por la p&eacute;rdida de amor, pero solo Dios sabe del esfuerzo que hacen para no dejar de amar a un hombre al que aman, pero con un amor amenazado por el deseo y as&iacute; es que se privan de muchas cosas solo por miedo a dejar de amarlo.
    </p><p class="article-text">
        	Si una mujer ama a un hombre como si fuese la hora de la verdad (y su palabra es santa) es porque este es un sustituto de la madre. Si una mujer ama a un hombre con un amor al que siente que no puede fallar es porque es un sustituto del padre.
    </p><p class="article-text">
        	Es cierto que esto solo vale para varones y mujeres heterosexuales y solo en algunos casos, pero las dem&aacute;s variedades y las particularidades de las relaciones homosexuales se las dejo a otros que entiendan m&aacute;s y mejor.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mujeres-hombres_129_9224926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Aug 2022 10:48:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De mujeres con hombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Parejas,relaciones amorosas,Pscicoanálisis,Jacques Lacan,Camila Sosa Villada]]></media:keywords>
    </item>
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