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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - burnout]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/burnout/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - burnout]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mar Cabra, la periodista que ganó un Pulitzer pero renunció a vivir para el trabajo: “Sentí el vacío y la soledad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mar-cabra-periodista-gano-pulitzer-renuncio-vivir-trabajar-senti-vacio-soledad_1_13086129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10d53f72-8960-4ee4-87b1-614887b04752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mar Cabra, la periodista que ganó un Pulitzer pero renunció a vivir para el trabajo: “Sentí el vacío y la soledad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista, que contribuyó a destapar los Panamá Papers, tuvo que abandonar su vocación debido al ‘burnout’ y la depresión. En ‘Vivir a jornada completa’ reconstruye su caída y propone una forma distinta de trabajar, pensar y vivir en un mundo hiperconectado</p><p class="subtitle">Si te sentís al borde del colapso, tomá nota: 14 mitos y verdades sobre el 'burnout'
</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a todo dej&oacute; de tener sentido. <strong>Mar Cabra</strong> hab&iacute;a llegado a lo m&aacute;s alto del periodismo. Formaba parte del equipo internacional del <a href="https://www.icij.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ICIJ</a> que hab&iacute;a destapado los<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/fuente-anonima-panama-papers-rompe-silencio-offshore-financian-ejercito-ruso-son-permiten-mate-civiles-ucrania_1_9191539.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Panam&aacute; Papers</a> una de las mayores investigaciones period&iacute;sticas de la historia.<strong> Pero lo que deb&iacute;a ser la culminaci&oacute;n de una carrera laboral se convirti&oacute; en otra cosa. Algo que no encaja en el relato del &eacute;xito que nos han contado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, Cabra encarn&oacute; la frase: &ldquo;Si trabaj&aacute;s en lo que te apasiona no sentir&aacute;s que trabajas ni un d&iacute;a de tu vida&rdquo;. Hoy, revisa esta frase con una enorme distancia cr&iacute;tica. &ldquo;Siempre digo que esa expresi&oacute;n es tramposa porque solo es medio verdad, le falta una parte que a alguien se le olvid&oacute; incorporar que es &lsquo;pero no olvides cuidarte en el camino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, que explica ampliamente en su &uacute;ltimo libro <a href="https://www.planetadelibros.com.ar/autor/mar-cabra/000066239" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vivir a jornada completa</em></a>. <em>Un camino hacia una forma m&aacute;s sana de trabajar</em> (Temas de Hoy, 2026), esa segunda parte de la frase nunca lleg&oacute;. O lo hizo demasiado tarde. Era joven, su trabajo le apasionaba y sent&iacute;a que estaba haciendo historia. &ldquo;Trabajaba 16 horas al d&iacute;a durante semanas seguidas, sin fines de semana y porque yo quer&iacute;a. El trabajo era mi vida y mi vida no ten&iacute;a nada m&aacute;s que trabajo&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Su cuerpo empez&oacute; a enviar se&ntilde;ales. Ella no supo leerlas. En 2014, tras una investigaci&oacute;n previa a la de los Panam&aacute; Papers, <a href="https://www.eldiario.es/temas/luxleaks/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LuxLeaks</a>, la periodista acab&oacute; ingresada en un hospital de Filipinas, donde finalmente perdi&oacute; un ovario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2015, tras acabar el trabajo de los <a href="https://www.eldiario.es/temas/swiss-leaks/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Swiss Leaks</a>, pudo irse unos d&iacute;as de vacaciones, pero con graves problemas de tiroides. &ldquo;No sab&iacute;a interpretar todas esas se&ntilde;ales&rdquo;, reconoce. &ldquo;Cre&iacute;a que simplemente era mala suerte&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tras publicar en 2016 las investigaciones sobre los negocios de la firma de abogados paname&ntilde;a Mossack Fonseca, que destaparon una red global de sociedades opacas usadas por pol&iacute;ticos y grandes fortunas, la vida de Mar comenz&oacute; a tambalearse de verdad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trabajaba 16 horas al día durante semanas seguidas, sin fines de semana y porque yo quería. El trabajo era mi vida y mi vida no tenía nada más que trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegu&eacute; a la cima sent&iacute; el eco del vac&iacute;o y la soledad, y me dije, <em>&lsquo;wow,</em> esto no era lo que yo esperaba&rsquo;, yo esperaba sentir una felicidad plena&rdquo;. Pero no fue as&iacute;. La depresi&oacute;n y un intenso s&iacute;ndrome de <em>burnout</em> le hicieron abandonarlo todo porque no pod&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Dejar el periodismo implic&oacute; atravesar un duelo complejo. &ldquo;Sal&iacute; con much&iacute;sima frustraci&oacute;n y tristeza del ICIJ&rdquo;, recuerda. Pero la decisi&oacute;n era una necesidad: &ldquo;Sent&iacute;a que lo estaba haciendo empujada por la necesidad de sobrevivir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se construye el <em>burnout</em></h2><p class="article-text">
        El relato de Cabra es un ejemplo perfecto de c&oacute;mo se instala el agotamiento en quienes viven volcados en su trabajo. El <em>burnout</em> no aparece de golpe, sino que se va construyendo poco a poco, durante meses o, a veces, a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es estr&eacute;s cronificado durante un tiempo largo&rdquo;, define la autora. Y enumera algunas de sus se&ntilde;ales: agotamiento extremo, desconexi&oacute;n emocional y una sensaci&oacute;n persistente de ineficacia. &ldquo;En mi caso, notaba que tareas que antes me llevaban diez minutos empezaban a alargarse hasta dos horas, y no dejaba de preguntarme por qu&eacute; algo que antes me resultaba tan sencillo ahora me costaba tanto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aparecen otros s&iacute;ntomas m&aacute;s difusos como pensamientos acelerados, tensi&oacute;n f&iacute;sica, irritabilidad, confusi&oacute;n, fatiga, conductas t&oacute;xicas o impulsivas... El aislamiento o la dependencia de la tecnolog&iacute;a son muy comunes. &ldquo;Todas estas son se&ntilde;ales de que est&aacute;s bajo demasiado estr&eacute;s&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que muchas de estas alertas se han normalizado en determinados entornos laborales. En el periodismo, por ejemplo, beber alcohol o trabajar fuera de horarios y fines de semana han sido durante a&ntilde;os casi parte del salario. &ldquo;El alcoholismo se ha mitificado en el periodismo como algo inherente de nuestra profesi&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la autora.
    </p><h2 class="article-text">Vivir de cuello para abajo</h2><p class="article-text">
        Una de las propuestas centrales de <em>Vivir a jornada completa</em> consiste en recuperar esa conexi&oacute;n perdida entre cuerpo y mente. &ldquo;Deber&iacute;amos empezar a aprender a vivir de cuello para abajo, no de cuello para arriba&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La clave no es evitar los momentos de intensidad laboral extrema, sino centrarse en la recuperaci&oacute;n despu&eacute;s&rdquo;, apunta. &ldquo;A nivel f&iacute;sico, los deportistas esto lo tienen muy claro. Tienen espacios de descanso antes de las competiciones y de recuperaci&oacute;n despu&eacute;s de las mismas, pero en el caso de los trabajadores del conocimiento, que pasamos el d&iacute;a sentados delante del ordenador, esto no es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque abandon&oacute; el periodismo, el trabajo de Cabra se parece externamente al que hac&iacute;a antes. Tras cerrar su etapa en el ICIJ, cocre&oacute; y ahora dirige <a href="https://www.theselfinvestigation.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Self-Investigation</a>, una fundaci&oacute;n que promueve la salud mental en el trabajo a nivel global.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está demostradísimo que tener un mundo opuesto a nuestro trabajo es una forma de alejar el &#039;burnout</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trabaja en casa, y tambi&eacute;n se pasa el d&iacute;a sentada frente a un ordenador. El cambio est&aacute; en los peque&ntilde;os gestos. Por ejemplo, &ldquo;a veces, entre reuni&oacute;n y reuni&oacute;n, friego los platos para conectar con el sentido del tacto&rdquo;, confiesa. &ldquo;Pueden hacerse muchas cosas. Hay gente que juega con sus animales o realiza cualquier otra actividad que active sus sentidos. Hacer esto nos trae al momento presente y hace que volvamos a centrarnos, que retornemos a nuestro cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de eliminar la intensidad, sino de equilibrarla. &ldquo;Est&aacute; demostrad&iacute;simo que tener un mundo opuesto a nuestro trabajo es una forma de alejar el <em>burnout</em>&rdquo;, defiende. &ldquo;En mi caso, practico danza contempor&aacute;nea, pero cualquier otra actividad podr&iacute;a estar bien y, a la larga, nos hace mejores profesionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La trampa de la hiperconexi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Si hay un elemento que atraviesa el <em>burnout</em> contempor&aacute;neo es la tecnolog&iacute;a. Y casi todos podemos reconocernos en &eacute;l. Cabra lo sit&uacute;a como uno de los principales culpables de lo que le ocurri&oacute;. El punto de partida para reconstruirse fue precisamente recuperar la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me di cuenta de que mi <em>burnout</em> ten&iacute;a mucho que ver con la hiperconexi&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Me pasaba el d&iacute;a mirando el m&oacute;vil, especialmente el correo electr&oacute;nico y el WhatsApp. No ten&iacute;a ning&uacute;n sentido. Entonces, trat&eacute; de reconectar con la tecnolog&iacute;a de una manera m&aacute;s intencional. Creo que es el primer punto por el que tendr&iacute;amos que empezar para evitar que el trabajo nos consuma, porque no nos damos cuenta de la hiperactivaci&oacute;n que nos genera <a href="https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/concentracion-no-rota-pensas-10-mitos-atencion-demuestran_1_13040234.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estar todo el d&iacute;a conectados&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos validado la falsa creencia de que un buen profesional al m&aacute;s alto nivel tiene que estar siempre conectado o conectada, y eso no es as&iacute;&rdquo; sostiene. De hecho, la evidencia cient&iacute;fica apunta en la direcci&oacute;n contraria: m&aacute;s conexi&oacute;n implica m&aacute;s estr&eacute;s, m&aacute;s errores y mayor riesgo de agotamiento. &ldquo;Es lo que se ha bautizado como tecnoestr&eacute;s&rdquo;, precisa la autora. &ldquo;Una persona que quiera rendir al m&aacute;s alto nivel tiene s&iacute; o s&iacute; que tener una relaci&oacute;n muy intencional con la tecnolog&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos validado la falsa creencia de que un buen profesional al más alto nivel tiene que estar siempre conectado o conectada y eso no es así</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Teams, Slack, correo&hellip; Todas estas aplicaciones dinamitan nuestra jornada laboral y son una de las principales causas de tres males contra los que Cabra nos invita a luchar: la <em>interrupcionitis,</em> la <em>urgentitis</em> y la <em>reunionitis.</em> Tres din&aacute;micas cuyo nombre las caracteriza y que fragmentan nuestro tiempo, aumentan la presi&oacute;n laboral y reducen la productividad real.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Mar pasa por introducir l&iacute;mites conscientes a nuestro uso de la tecnolog&iacute;a. Reducir interrupciones, chequeando por ejemplo nuestros mensajes solo unas pocas veces al d&iacute;a; evitar la multitarea o cuestionar la idea falsa de que todo es urgente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo pasar&iacute;a por desarrollar lo que denomina &ldquo;empat&iacute;a digital&rdquo;. Para definirla, pone un ejemplo: &ldquo;Cuando recibimos un mensaje solemos pensar que es m&aacute;s urgente de lo que realmente es&rdquo;. Ante eso, propone explicitar siempre los tiempos de respuesta. Decir, por ejemplo: &ldquo;Te mando un audio, pero no es urgente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Trabajar mejor, no m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Cuando se habla de <em>burnout</em>, la responsabilidad suele recaer casi siempre en quien lo sufre. Se le pide que aprenda a gestionar mejor el estr&eacute;s, que ponga l&iacute;mites, que descanse. La soluci&oacute;n se plantea como un ejercicio individual. Pero la experiencia de Mar Cabra apunta en otra direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi caso&rdquo;, explica, &ldquo;no solo es que yo no tuviera las herramientas para ser resiliente, gestionar el estr&eacute;s y aguantar el ritmo, sino que mi trabajo, mi entorno y mi empresa tampoco ten&iacute;an las estructuras para sostenerme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema, por tanto, no empieza ni termina en la persona. Tiene que ver con c&oacute;mo se organiza el trabajo en las empresas. Con los plazos imposibles, las plantillas ajustadas, la presi&oacute;n constante y la falta de recursos. Tiene que ver con culturas laborales que premian la disponibilidad total y penalizan cualquier intento de poner l&iacute;mites. &ldquo;Lamentablemente, hay muchas empresas que no hacen esa reflexi&oacute;n y si te quemas te dan su apoyo pero no cambian nada&rdquo;, se&ntilde;ala Cabra.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, algunas grandes compa&ntilde;&iacute;as han intentado entender qu&eacute; hace que un equipo funcione. Cabra menciona el Proyecto Arist&oacute;teles de Google, una investigaci&oacute;n interna que analiz&oacute; durante a&ntilde;os a los equipos m&aacute;s eficaces de la empresa californiana. La conclusi&oacute;n fue tan sencilla como inc&oacute;moda: lo m&aacute;s importante no era el talento individual, sino el clima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se dieron cuenta de que lo m&aacute;s importante era la seguridad psicol&oacute;gica, que pudieras levantar la mano y decir: 'Oye, necesito apoyo, no me encuentro bien&rsquo;. O que pudieras discrepar sin temor a ser excluido o reprendido&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para lidiar con la actual epidemia de salud mental tenemos que cambiar la manera en la que trabajamos y eso tiene que ocurrir desde el centro de las empresas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La idea cuestiona uno de los pilares del modelo laboral dominante. Frente a la l&oacute;gica del rendimiento individual, emerge la necesidad de construir entornos donde el cuidado colectivo no sea una excepci&oacute;n, sino una condici&oacute;n de partida.
    </p><p class="article-text">
        Eso implica cambios concretos: menos reuniones innecesarias, m&aacute;s claridad en la comunicaci&oacute;n, expectativas realistas. Espacios donde el error no se castigue de inmediato. Medidas que no solo mejoran el bienestar de los trabajadores, sino que tambi&eacute;n aumentan la productividad.
    </p><h2 class="article-text">Otra forma de &eacute;xito</h2><p class="article-text">
        Hoy, diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de los Panam&aacute; Papers, la vida de Mar Cabra sigue siendo intensa. Dirige una fundaci&oacute;n, trabaja con empresas y desarrolla nuevas metodolog&iacute;as para trabajar mejor. Pero hay una gran diferencia: c&oacute;mo gestiona esa intensidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He descubierto que estar conmigo misma es m&aacute;s divertido de lo que yo pensaba&rdquo;, confiesa. Ya no reh&uacute;ye los momentos de pausa. Conseguido esto, sus metas van m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo dos objetivos&rdquo;, apunta, &ldquo;el primero es que me lean muchos hombres. Porque las mujeres cuidamos m&aacute;s de nuestra salud mental, pedimos ayuda y ponemos remedio, pero muchos hombres no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En segundo lugar&rdquo;, contin&uacute;a, &ldquo;me gustar&iacute;a que muchas de las pr&aacute;cticas que propongo se implementen en empresas. La mitad del libro est&aacute; dise&ntilde;ado para que cualquiera pueda ponerlo en pr&aacute;ctica en su lugar de trabajo. Creo que para lidiar con la actual epidemia de salud mental tenemos que cambiar la manera en la que trabajamos y eso tiene que ocurrir desde el centro de las empresas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gran parte del sufrimiento que nos causa el trabajo es f&aacute;cilmente prevenible&rdquo;, afirma. &ldquo;Todo lo que podamos hacer ser&aacute; bienvenido, porque vivimos en un mundo que ya est&aacute; lleno de problemas muy complejos como para crear problemas adicionales&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mar-cabra-periodista-gano-pulitzer-renuncio-vivir-trabajar-senti-vacio-soledad_1_13086129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 03:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[burnout,Depresión,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si te sentís al borde del colapso, tomá nota: 14 mitos y verdades sobre el 'burnout']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/si-sentis-borde-colapso-toma-nota-14-mitos-verdades-burnout_1_13041833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/448e6ffa-6d59-4962-aa30-7c3df8208988_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Si te sentís al borde del colapso, tomá nota: 14 mitos y verdades sobre el &#039;burnout&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Solo afecta a personas débiles? ¿El trabajo es la causa siempre? Esto dicen los expertos</p><p class="subtitle">En primera persona - ¿Qué pinta tiene un 'burnout'?</p></div><p class="article-text">
        Una vez, tras sobrevivir a otra ronda de despidos en un antiguo trabajo, hice algo muy extra&ntilde;o. Apagu&eacute; las luces de mi habitaci&oacute;n y me acost&eacute; boca abajo en la cama, incapaz de moverme. En lugar de sentir alivio por haber escapado del hacha, me sent&iacute;a agotada y entumecida. No soy la &uacute;nica. El cansancio, la apat&iacute;a y la desesperanza son signos t&iacute;picos del <em>burnout, </em>un fen&oacute;meno desolador que lleg&oacute; a definir muchas de nuestras vidas laborales. En 2025, un informe de Moodle revel&oacute; que el 66% de los trabajadores estadounidenses hab&iacute;a experimentado alg&uacute;n tipo de agotamiento, mientras que una encuesta de Mental Health UK revel&oacute; que uno de cada tres adultos hab&iacute;a sufrido altos niveles de presi&oacute;n o estr&eacute;s durante el a&ntilde;o anterior [En Argentina, un informe del portal de empleos &nbsp;<strong>Bumeran </strong>se&ntilde;ala que en 2025 el 92% de los trabajadores sufre <em>burnout. </em>El pa&iacute;s encabeza el ranking regional de &ldquo;empleados quemados&rdquo;]<em>. </em>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la prevalencia del <em>burnout</em>, persisten muchos conceptos err&oacute;neos al respecto. &ldquo;Todo el mundo piensa que es alg&uacute;n tipo de enfermedad o afecci&oacute;n m&eacute;dica&rdquo;, afirma Christina Maslach, profesora de psicolog&iacute;a que fue la primera en estudiar el s&iacute;ndrome en la d&eacute;cada de 1970. &ldquo;Pero en realidad es una respuesta a factores de estr&eacute;s laboral cr&oacute;nicos, una respuesta al estr&eacute;s&rdquo;. Separamos los hechos de los mitos a continuaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El <em>burnout</em> es solo cansancio</h2><p class="article-text">
        FALSO. El agotamiento no es el &uacute;nico s&iacute;ntoma clave; otro es la despersonalizaci&oacute;n, o una sensaci&oacute;n de distanciamiento emocional y cinismo. En el personal m&eacute;dico, esto puede manifestarse como fatiga por compasi&oacute;n (lo que conduce a una disminuci&oacute;n de la empat&iacute;a y un aumento de la irritabilidad). Para quienes no trabajan en el sector sanitario, &ldquo;puede resultarles dif&iacute;cil preocuparse tanto por sus compa&ntilde;eros&rdquo; y por su trabajo, lo que los lleva a sentir irritaci&oacute;n, afirma Claudia Hammond, autora de <em>Overwhelmed: Ways to Take the Pressure Off [Abrumados: formas de aliviar la presi&oacute;n]</em>. El tercer s&iacute;ntoma es la disminuci&oacute;n de la productividad y la competencia, ya sea real o percibida. &ldquo;Se hace cada vez menos, lo que muchas veces puede provocar sentimientos de mucha verg&uuml;enza o culpa&rdquo;, explica la <em>coach</em> especializada en<em> burnout</em> Anna K Schaffner.
    </p><h2 class="article-text">El <em>burnout</em> es diferente de la depresi&oacute;n o la ansiedad</h2><p class="article-text">
        VERDADERO. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) no considera el <em>burnout</em> como un trastorno o enfermedad mental. Dicho esto, &ldquo;la ansiedad y la depresi&oacute;n pueden ser s&iacute;ntomas de agotamiento&rdquo;, afirma Hammond, &ldquo;pero no todas las personas que sufren <em>burnout</em> se sienten tan desesperadas como las que padecen depresi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Siempre est&aacute; relacionado con el trabajo</h2><p class="article-text">
        FALSO. Aunque la OMS clasifica el <em>burnout</em> como un &ldquo;fen&oacute;meno ocupacional&rdquo; relacionado con el estr&eacute;s laboral prolongado y mal gestionado, los cient&iacute;ficos est&aacute;n ampliando ahora sus investigaciones para incluir a los padres y cuidadores. &ldquo;Es un trabajo incre&iacute;blemente agotador a nivel emocional, exigente y f&iacute;sicamente demandante&rdquo;, explica la investigadora y autora de <em>Burnout Immunity </em>[Inmunidad al <em>burnout],</em> la Dra. Kandi Wiens. &ldquo;Independientemente de si se te paga por ello, todo ello puede llevar al <em>burnout</em>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Solo las personas d&eacute;biles o desmotivadas sufren <em>burnout</em></h2><p class="article-text">
        FALSO. &ldquo;Si trabajar duro curara el <em>burnout</em>, muchos de nosotros estar&iacute;amos curados&rdquo;, afirma Amelia Nagoski, coautora de <em>Burnout: The Secret to Unlocking the Stress Cycle</em> (Burnout: el secreto para romper el ciclo del estr&eacute;s), que fue hospitalizada dos veces por una enfermedad provocada por el estr&eacute;s debido a la gran presi&oacute;n que sufr&iacute;a en el conservatorio de m&uacute;sica. En realidad, este s&iacute;ndrome puede ser un indicio de que est&aacute;s demasiado involucrado en tu trabajo, se&ntilde;ala Wiens. &ldquo;Lo vemos mucho en personas que trabajan para instituciones orientadas a una misi&oacute;n o sin &aacute;nimo de lucro. Las personas que sienten una gran pasi&oacute;n por su trabajo se comprometen emocionalmente en exceso, lo que puede provocar agotamiento emocional&rdquo;. Parad&oacute;jicamente, amar tu trabajo puede hacer que sea m&aacute;s dif&iacute;cil recuperarse del <em>burnout</em>. &ldquo;Muchas veces, a las personas les cuesta alejarse... Si no te importara, no te agotar&iacute;as&rdquo;, explica la profesora Gail Kinman, de la Sociedad de Medicina Ocupacional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas que sienten una gran pasión por su trabajo se comprometen emocionalmente en exceso, lo que puede provocar agotamiento emocional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kandi Wiens</span>
                                        <span>—</span> investigadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">No es un fallo personal</h2><p class="article-text">
        VERDADERO. &ldquo;No es el trabajo en s&iacute; lo que provoca el <em>burnout</em>&rdquo;, afirma Kinman. &ldquo;A menudo es la forma en que se gestiona la organizaci&oacute;n y el apoyo que reciben las personas&rdquo;. Las investigaciones sobre los trabajadores sanitarios revelaron que los factores organizativos desempe&ntilde;an un papel mucho m&aacute;s importante en el <em>burnout</em> que la propia persona. Entre ellos se incluyen las cargas de trabajo intensas, las largas jornadas laborales y la falta de apoyo y de capacidad de decisi&oacute;n. Maslach se&ntilde;ala que cualquier respuesta significativa implica reevaluar las condiciones de trabajo. &ldquo;Con demasiada frecuencia, la respuesta consiste en averiguar c&oacute;mo lidiar con el agotamiento, en lugar de abordar los factores cr&oacute;nicos de estr&eacute;s laboral&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Tomarse unas vacaciones solucionar&aacute; el <em>burnout</em></h2><p class="article-text">
        FALSO. &ldquo;Que un descanso muy breve marcar&aacute; la diferencia es un mito&rdquo;, afirma Hammond. Se necesita &ldquo;un tiempo razonable de descanso&rdquo;, aconseja Kinman, pero la duraci&oacute;n depende de la gravedad del <em>burnout</em>. La mayor&iacute;a de los clientes de Schaffner se recuperan con entre tres y seis meses de baja laboral. Aunque el descanso f&iacute;sico es importante, advierte contra el aislamiento y el abandono de las relaciones sociales: &ldquo;No dejes que tu vida se reduzca, asegurate de reintroducir cosas buenas&rdquo;. Si no pod&eacute;s tomarte un descanso, intent&aacute; incorporar &ldquo;microrrecuperaciones&rdquo; en tu d&iacute;a a d&iacute;a para regular tu sistema nervioso y tus niveles de estr&eacute;s. Evit&aacute; mirar sin pensar el celular, prob&aacute; a escuchar m&uacute;sica, hacer algunos estiramientos en la silla o mirar fotos familiares. &ldquo;Puede ser algo tan simple como dar un paseo al aire libre durante dos o tres minutos&rdquo;, sugiere Wiens.
    </p><h2 class="article-text">Si te esforz&aacute;s lo suficiente, pod&eacute;s salir adelante</h2><p class="article-text">
        FALSO. &ldquo;Antes se hablaba de las personalidades tipo A, que trabajaban sin descanso y sufr&iacute;an infartos a los 40 a&ntilde;os&rdquo;, afirma Maslach. Ahora sabemos por qu&eacute;. Seguir adelante a toda costa puede provocar problemas gastrointestinales, musculoesquel&eacute;ticos y cardiovasculares. La doctora de Harvard y autora de <em>The 5 Resets</em> [Los 5 Puntos de Reinicio], Aditi Nerurkar, lo experiment&oacute; en primera persona cuando desarroll&oacute; problemas card&iacute;acos durante su formaci&oacute;n m&eacute;dica. &ldquo;Pensaba: el estr&eacute;s no le afecta a gente como yo, soy resistente&rdquo;. Ahora sabemos que eso es cient&iacute;ficamente falso: la resistencia, aunque protege, no previene en absoluto el <em>burnout</em>&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text">La gente utiliza el <em>burnout</em> como excusa para evitar el trabajo</h2><p class="article-text">
        FALSO. &ldquo;El <em>burnout</em> se convirti&oacute; en una palabra de moda&rdquo;, reconoce Nagoski, pero d&eacute;cadas despu&eacute;s de que Maslach lo observara por primera vez, &ldquo;hay pruebas abrumadoras de que el<em> burnout</em> es cada vez m&aacute;s com&uacute;n&rdquo;. Seg&uacute;n una investigaci&oacute;n del TUC, la culpa la tiene una &ldquo;tormenta perfecta&rdquo; de factores, entre los que se incluyen la intensificaci&oacute;n de las exigencias laborales, la escasez cr&oacute;nica de personal, el empeoramiento del equilibrio entre la vida laboral y la personal y el uso de tecnolog&iacute;a de vigilancia para controlar la productividad. Las personas tambi&eacute;n est&aacute;n sintiendo los efectos de un mundo econ&oacute;micamente y pol&iacute;ticamente inestable, obsesionado con las pantallas, afirma Schaffner: &ldquo;Vivimos en tiempos preocupantes y agotadores&rdquo;. Maslach rechaza rotundamente la idea de que el <em>burnout</em> se haya convertido en un arma para evitar el trabajo: &ldquo;Es m&aacute;s f&aacute;cil [para los empleadores] decir que hay algo que no funciona con el personal, que son d&eacute;biles y perezosos y que no quieren trabajar, en lugar de decir: '&iquest;Qu&eacute; puede hacer que el trabajo sea m&aacute;s factible?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los s&iacute;ntomas f&iacute;sicos no forman parte del <em>burnout</em></h2><p class="article-text">
        FALSO. Se pueden experimentar efectos secundarios f&iacute;sicos como tensi&oacute;n muscular, dolores de cabeza, latidos card&iacute;acos irregulares, hipertensi&oacute;n arterial y otros. Esto se debe a que el estr&eacute;s es una respuesta biol&oacute;gica ancestral dise&ntilde;ada para ayudar a escapar de situaciones de emergencia, como huir de un depredador. El problema surge cuando el cuerpo se ve sometido a un estr&eacute;s cr&oacute;nico, explica Kinman: &ldquo;Estas respuestas adaptativas tienden a convertirse en desadaptativas y causan todo tipo de problemas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El <em>burnout</em> es una se&ntilde;al de que hay que dejar el trabajo</h2><p class="article-text">
        FALSO. No necesariamente. En t&eacute;rminos generales, dice Schaffner, hay varias opciones: irse; mejorar las condiciones de trabajo; adaptarse dando prioridad al bienestar, o una combinaci&oacute;n de las dos &uacute;ltimas. Eso puede significar combatir el perfeccionismo, establecer l&iacute;mites o programar tiempo de descanso. &ldquo;Los estudios demostraron que incluso unos descansos de solo 10 minutos pueden marcar una diferencia gradual en tu cerebro y tu cuerpo&rdquo;, afirma Nerurkar. Pero no te castigues si no funciona. &ldquo;A veces, las personas se encuentran en entornos de trabajo horribles que los est&aacute;n enfermando&rdquo;, explica Schaffner. &ldquo;Pueden tener todas las habilidades de autocontrol del mundo y no les servir&aacute; de nada. Si descubro eso [con mis pacientes], tienen que irse&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Todo el mundo est&aacute; un poco agotado</h2><p class="article-text">
        FALSO. &ldquo;Los datos actuales muestran que alrededor del 76% de las personas sufren <em>burnout</em>&rdquo;, afirma Nerurkar. Eso no significa que todo el mundo lo padezca con tanta gravedad como para necesitar meses de baja laboral. &ldquo;El <em>burnout</em> propiamente dicho es una afecci&oacute;n muy grave que pone en peligro la existencia&rdquo;, afirma Schaffner, en la que los afectados &ldquo;est&aacute;n cr&oacute;nicamente cansados, pero siguen rindiendo al m&aacute;ximo en el trabajo a un coste realmente alto&rdquo;. En el peor de los casos, afirma, las personas con<em> burnout </em>&ldquo;a veces ni siquiera pueden levantarse de la cama y sufren confusi&oacute;n mental, lo que significa que ya no pueden leer ni escribir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El <em>burnout</em> se puede solucionar reduciendo las horas de trabajo</h2><p class="article-text">
        VERDADERO Y FALSO. Depende. Si su caso estaba relacionado con las horas de trabajo, reducirlas puede aliviar los primeros s&iacute;ntomas, aunque no si ello conlleva la expectativa de que se siga realizando la misma cantidad de trabajo. &ldquo;Reducir la carga de trabajo puede ayudar un poco si se es capaz de utilizar ese tiempo para reconectar con las cosas y las personas que se aman realmente&rdquo;, advierte Wiens, &ldquo;pero no si uno se ve de nuevo inmerso en un entorno laboral que no es saludable&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Maslach rechaza rotundamente la idea de que el burnout se haya convertido en un arma para evitar el trabajo: &#039;Es más fácil [para los empleadores] decir que hay algo que no funciona con el personal, que son débiles y perezosos y que no quieren trabajar, en lugar de decir: ¿Qué puede hacer que el trabajo sea más factible?</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">No pod&eacute;s volver al mismo trabajo si ya est&aacute;s quemado</h2><p class="article-text">
        VERDADERO Y FALSO. Si por &ldquo;el mismo trabajo&rdquo; nos referimos al mismo entorno laboral, entonces no. La gente puede reincorporarse por completo, pero puede que sea necesario realizar algunos ajustes, como modificar las especificaciones del puesto, buscar apoyo en materia de salud laboral o volver al trabajo de forma gradual. Si eso no es posible, puede que sea el momento de decir adi&oacute;s. &ldquo;Una mujer a la que entrevist&eacute; lo expres&oacute; muy bien: finalmente se dio cuenta de que no pod&iacute;a recuperarse en el lugar que la estaba enfermando&rdquo;, dice Wiens.
    </p><h2 class="article-text">Los ejercicios de respiraci&oacute;n, la meditaci&oacute;n y el yoga resolver&aacute;n el <em>burnout</em></h2><p class="article-text">
        FALSO. Pr&aacute;cticas como el yoga o los ejercicios de respiraci&oacute;n pueden ayudar a calmar un sistema nervioso estresado, pero la savasana nunca compensar&aacute; un lugar de trabajo t&oacute;xico. &ldquo;El <em>burnout </em>es un fen&oacute;meno muy complejo&rdquo;, afirma Nerurkar. &ldquo;Centrarse en respirar un poco no va a servir de nada&rdquo;. Aparte de eliminar los factores de estr&eacute;s cr&oacute;nico en tu trabajo, hay otras cosas m&aacute;s peque&ntilde;as que pod&eacute;s hacer: cuidar tu sue&ntilde;o, minimizar el tiempo que pas&aacute;s frente a la pantalla, introducir alg&uacute;n tipo de movimiento en tu vida diaria... Wiens anima a sus pacientes a volver a visitar a las personas y experiencias que los hicieron m&aacute;s felices. &ldquo;Las reconexiones positivas ayudan a la gente a cambiar su perspectiva sobre el entorno laboral&rdquo;, explica. &ldquo;De repente, empiezan a ver que tienen opciones que quiz&aacute; no ven cuando est&aacute;n inmersos en &eacute;l&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zing Tsjeng]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/si-sentis-borde-colapso-toma-nota-14-mitos-verdades-burnout_1_13041833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 09:07:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si te sentís al borde del colapso, tomá nota: 14 mitos y verdades sobre el 'burnout']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[burnout,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estrés postvacacional "postpandemial": cómo aliviar la vuelta al trabajo presencial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/estres-postvacacional-postpandemial-aliviar-vuelta-trabajo-presencial_1_9232144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28516fb6-fd20-454a-8149-c392bfc854a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estrés postvacacional &quot;postpandemial&quot;: cómo aliviar la vuelta al trabajo presencial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada año, mucha gente se siente desmotivada e incluso triste por tener que reanudar sus rutinas laborales: qué es el estrés postvacacional postpandemial.</p></div><p class="article-text">
        Muchas personas experimentan el llamado <strong>estr&eacute;s postvacacional postpandemial</strong>: una sensaci&oacute;n de falta de energ&iacute;a, desmotivaci&oacute;n o tristeza al tener que reincorporarse al trabajo despu&eacute;s de las vacaciones. Es el llamado s&iacute;ndrome postvacacional, un problema que este a&ntilde;o se exacerb&oacute; por el regreso -en numerosos casos- al trabajo presencial.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; reconocido como una enfermedad: no aparece en los manuales ni en las clasificaciones oficiales de trastornos mentales. Por eso, muchos expertos consideran que llamarlo &ldquo;s&iacute;ndrome&rdquo; es err&oacute;neo, parte de una <strong>tendencia a patologizar</strong> (e incluso a medicalizar) ciertas dificultades. Prefieren hablar de estr&eacute;s o depresi&oacute;n postvacacional.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que, m&aacute;s all&aacute; de las denominaciones, este problema debido al cambio de rutinas existe. Y sus s&iacute;ntomas -tanto f&iacute;sicos como psicol&oacute;gicos- dan lugar a muchas <strong>consultas m&eacute;dicas y psicol&oacute;gicas</strong>.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo se manifiesta el estr&eacute;s postvacacional</h3><p class="article-text">
        Algunos de los <strong>s&iacute;ntomas f&iacute;sicos</strong> son: cansancio, somnolencia, falta de apetito, taquicardia, dolores musculares, molestias estomacales e insomnio. Los <strong>psicol&oacute;gicos</strong>, por su parte, incluyen falta de inter&eacute;s, indiferencia, nerviosismo, inquietud, irritabilidad y tristeza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas se&ntilde;alan que, en general, dos de cada cinco personas padecen este problema en cada vuelta al trabajo. Una cifra que coincide con los resultados de una encuesta reciente, seg&uacute;n la cual casi el 40% de la poblaci&oacute;n siente ansiedad por tener que <strong>volver a la actividad presencial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De las 1.005 personas encuestadas por la aplicaci&oacute;n Ekilu -especializada en alimentaci&oacute;n y bienestar- al 78% sus empresas empleadoras les exigen volver a trabajar de forma presencial, <strong>sin posibilidad de elegir</strong>. Eso genera que, a los factores de riesgo de ansiedad habituales en esta &eacute;poca, se sumen algunos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, se a&ntilde;aden las preocupaciones relacionadas con los cuidados necesarios para evitar los contagios (distancia, uso de barbijo, etc.). Por el otro, las posibles dificultades para <strong>conciliar la vida laboral y la familiar</strong>, o para mantener una buena calidad en la alimentaci&oacute;n al tener que volver a la oficina.
    </p><h3 class="article-text">Las personas m&aacute;s propensas a pasarlo mal tras las vacaciones</h3><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;nes son m&aacute;s propensos a padecer este &ldquo;s&iacute;ndrome&rdquo;? Por un lado, el riesgo depende sobre todo de tres variables: las <strong>caracter&iacute;sticas del entorno laboral</strong>, la personalidad del trabajador y la forma en la que gestione la transici&oacute;n de una etapa a la otra.
    </p><p class="article-text">
        En lo relacionado con el entorno laboral, est&aacute; claro que las personas que tienen m&aacute;s riesgo de padecer de depresi&oacute;n postvacacional son las m&aacute;s <strong>disconformes o desencantadas con sus empleos</strong>, las que sufren alg&uacute;n tipo de acoso laboral o las que tienen problemas de agotamiento o &ldquo;burnout&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a los rasgos personales, este problema suele afectar m&aacute;s a las personas <strong>menores de 45 a&ntilde;os</strong>, muchas de las cuales est&aacute;n criando a sus hijos y adem&aacute;s tienen expectativas elevadas en cuanto a su rendimiento y su futuro laboral.
    </p><p class="article-text">
        Otro rasgo de las personas m&aacute;s expuestas es que realizan una <strong>ruptura brusca del ritmo vacacional, e</strong>s decir, vuelven de viaje con muy poca antelaci&oacute;n (a menudo, el d&iacute;a anterior) a su reincorporaci&oacute;n al trabajo.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; hacer para evitar el s&iacute;ndrome postvacacional postpandemial? </h3><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, algunos consejos de especialistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Tener un periodo de adaptaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los especialistas consultados destacan la necesidad de &ldquo;planificar al menos <strong>dos d&iacute;as del final de las vacaciones</strong> como periodo de adaptaci&oacute;n a la incorporaci&oacute;n al trabajo&rdquo;. Lo ideal en esos d&iacute;as es haber retornado del lugar adonde se haya viajado y estar de regreso en casa.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de volver al entorno habitual, hay que tratar de regresar -de forma gradual- a acostarse y levantarse en los horarios normales de los d&iacute;as de trabajo. Y tambi&eacute;n limitar las siestas. El objetivo es que <strong>las diferencias no sean tan notorias</strong> de un d&iacute;a para el siguiente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Comenzar poco a poco</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al volver al trabajo, lo aconsejable es darse tiempo para incorporarse a la rutina sin sobrecargarse de tareas ni esfuerzos. Si es posible, conviene no volver al trabajo un lunes: si se empieza un mi&eacute;rcoles o un jueves, <strong>la primera semana ser&aacute; &ldquo;m&aacute;s breve</strong>&rdquo;. El fin de semana llegar&aacute; pronto para dar un respiro.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo sucede con las actividades propias del trabajo, es recomendable planificar objetivos realistas y empezar por el m&aacute;s peque&ntilde;o. De ese modo, se evita la tendencia a sobrecargarse de tareas o adquirir un ritmo fren&eacute;tico nada m&aacute;s regresar de las vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Dar importancia a lo positivo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil que los aspectos negativos empa&ntilde;en la mirada e impidan ver el lado bueno de las cosas. <strong>Volver al trabajo implica tener un empleo</strong>, haber gozado de vacaciones, en muchos casos haber viajado, tener una familia, etc. Esto ayuda tambi&eacute;n a evitar una actitud permanente de queja y malestar, que solo enfatiza los sentimientos perjudiciales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fijate en lo bueno&rdquo; y &ldquo;agradec&eacute; lo que ten&eacute;s&rdquo;: eso ayuda a observar la propia situaci&oacute;n en perspectiva y con mayor claridad.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, tambi&eacute;n puede ser positivo el reencuentro con los compa&ntilde;eros, asumir nuevos retos profesionales, etc, buscar motivaci&oacute;n en la vuelta a la rutina laboral la har&aacute; m&aacute;s llevadera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Seguir haciendo planes gratificantes</strong>
    </p><p class="article-text">
        Volver al trabajo no significa que ya no puedan planificarse salidas o actividades de ocio hasta las siguientes vacaciones. Salir a tomar algo en una terraza, a cenar fuera o simplemente pasear son actividades que se pueden pensar tambi&eacute;n en los d&iacute;as de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Y, por supuesto, tambi&eacute;n se pueden planear peque&ntilde;os <strong>viajes de fin de semana</strong>. De hecho, si la rutina laboral permite estos momentos de distensi&oacute;n, el contraste entre el tiempo de trabajo y el de vacaciones ser&aacute; menor no solo ahora sino tambi&eacute;n en el futuro, a&ntilde;o tras a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Hacer deporte</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las energ&iacute;as renovadas durante las vacaciones pueden ser el aliciente necesario para retomar -o aumentar- el ejercicio f&iacute;sico. Entre otros beneficios, el deporte mejora el humor y ayuda a tener un descanso m&aacute;s placentero. En el mismo sentido, tambi&eacute;n puede ser &uacute;til apuntarse a alg&uacute;n curso o asumir alguna actividad nueva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Aceptar las sensaciones negativas y recordar que pasar&aacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tampoco huir de las emociones desagradables, en todo caso, lo m&aacute;s saludable es aceptar lo normal de <strong>sentir algo de pena</strong> por el hecho de que el periodo de descanso haya terminado y se haya reanudado el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Lo importante es <strong>gestionar esas sensaciones de forma adecuada</strong>, valorarlas de manera objetiva, y tratar de mitigar las emociones negativas con est&iacute;mulos positivos y una adaptaci&oacute;n progresiva al cambio.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo sentido, el s&iacute;ndrome postvacacional por lo general <strong>dura una o dos semanas. </strong>Si despu&eacute;s de esas dos primeras semanas los s&iacute;ntomas se mantienen, entonces puede ser necesario acudir en busca de ayuda profesional, porque tal vez exista un problema m&aacute;s profundo y m&aacute;s importante que la mera vuelta al trabajo. En ese caso, la consulta con un psic&oacute;logo puede resultar de gran ayuda.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/estres-postvacacional-postpandemial-aliviar-vuelta-trabajo-presencial_1_9232144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Aug 2022 22:16:36 +0000]]></pubDate>
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