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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Guillermo Schavelzon]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/guillermo-schavelzon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Guillermo Schavelzon]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Guillermo Schavelzon: "Los premios literarios son operaciones de marketing muy efectivas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/guillermo-schavelzon-premios-literarios-son-operaciones-marketing-efectivas_1_9241709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84552299-a6ca-4878-a2d2-4f3a1a77e8f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1054224.jpg" width="1306" height="735" alt="Guillermo Schavelzon: &quot;Los premios literarios son operaciones de marketing muy efectivas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con más de 50 años en el mundo del libro de habla hispana, acaba de publicar sus memorias con el título “El enigma del oficio”, donde hace un repaso por su vida como librero, editor y agente literario cerca de autores como Mario Benedetti, Julio Cortázar, Elena Poniatowska, Quino y Augusto Roa Bastos. Su experiencia “vergonzante” con un libro de Maradona, las polémicas por los concursos organizados por las grandes editoriales, los éxitos y los fracasos en la mirada de un personaje singular que trabajó mano a mano con grandes figuras.</p><p class="subtitle">Santa Evita: polémica, fábula de un cadáver y la palabra de Tomás Eloy Martínez sobre su novela más famosa</p></div><p class="article-text">
        Mezcla de foto de &eacute;poca &ndash;y una foto anal&oacute;gica, t&aacute;ctil, repleta de texturas&ndash;, con los recovecos que siempre tiene la memoria, el libro <em>El enigma del oficio. Memorias de un agente literario</em> (Ampersand, 2022), de <strong>Guillermo Schavelzon</strong>, ofrece varios viajes. Por empezar, uno en el tiempo. <strong>Porque su autor, un hombre que lleva m&aacute;s de medio siglo en el mundo del libro, recupera escenas, momentos y costumbres de un universo efervescente</strong>: desde sus comienzos en la editorial Jorge &Aacute;lvarez a mediados de la d&eacute;cada del &lsquo;60, donde trabaj&oacute; con la m&iacute;tica <strong>Pir&iacute; Lugones</strong>, estuvo cerca de los primeros manuscritos de <strong>Ricardo Piglia</strong>, y fue enviado a viajar por toda Am&eacute;rica Latina a la pesca de talentos j&oacute;venes como <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong> y <strong>Mario Vargas Llosa</strong>, hasta su presente como uno de los principales agentes literarios del mundo de las letras en idioma espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, un recorrido por varios puntos del planeta: cuando conoci&oacute; a Per&oacute;n en Puerta de Hierro, cuando visit&oacute; Cuba y vio a <strong>Fidel Castro</strong> dando un discurso eterno, cuando le pusieron una bomba en su librer&iacute;a porte&ntilde;a en la d&eacute;cada del &lsquo;70 y se tuvo que exiliar en M&eacute;xico, cuando recib&iacute;a cartas muy emotivas de <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong> en sus &uacute;ltimos d&iacute;as de vida, cuando viaj&oacute; a T&aacute;nger para ver si pod&iacute;a reunirse con<strong> Paul Bowles</strong>, cuando estuvo en las ferias literarias m&aacute;s importantes, cuando recal&oacute;, finalmente, en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En el trayecto <strong>no faltan los chismes, las an&eacute;cdotas agudas, la picard&iacute;a, la trastienda de un ambiente en el que se mezcla el inter&eacute;s literario con la fama</strong>, las sensibilidades, los egos y, por supuesto, el dinero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;El enigma del oficio&quot;, de Guillermo Schavelzon, acaba de salir por el sello Ampersand                            </span>
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        Pero el libro, tal como aclara su autor, no deja de ser la bit&aacute;cora de un testigo, &ldquo;una cr&oacute;nica subjetiva y personal&rdquo;. <strong>De alguien que vivi&oacute; cerca de las mayores figuras de las letras en espa&ntilde;ol del siglo XX y tambi&eacute;n de personalidades de la pol&iacute;tica, la historia, la cultura de un mundo que parece esfumarse aunque perdura en los textos publicados </strong>(de Per&oacute;n a <strong>Diego Maradona</strong>, de <strong>Osvaldo Bayer</strong> a <strong>Mario Benedetti</strong> o <strong>Elsa Bornemann</strong>).
    </p><p class="article-text">
        Desde Barcelona, ciudad en la que vive y trabaja desde hace veinte a&ntilde;os, Schavelzon habla con <em>elDiarioAR</em> por videollamada sobre esas vivencias de testigo silencioso que fue anotando lo que ve&iacute;a y o&iacute;a en libretas y de c&oacute;mo hizo para convertirlo en un libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos hablando de la &eacute;poca predigital, las reuniones, las cosas que ten&iacute;a que hacer y dem&aacute;s las iba anotando, al mismo tiempo que algunas observaciones personales. <strong>Todo eso lo guard&eacute; y un d&iacute;a empec&eacute; a ir pasando en la computadora algunos textos.</strong> Hasta que durante la pandemia pens&eacute; que ten&iacute;a sentido dejar el testimonio de una serie de cosas que hab&iacute;an sucedido y que no suced&iacute;an m&aacute;s, pero no porque era gente que ya no estaba, aunque tambi&eacute;n es verdad que varios ya murieron, sino porque yo quer&iacute;a ir contando lo que hab&iacute;a sucedido en el mundo del libro y la industria editorial a lo largo de estos 50 a&ntilde;os&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Por su trabajo en la editorial de Jorge Álvarez, Schavelzon visitó, a sus 20 años, a Juan Domingo Perón en la residencia de Puerta de Hierro en los alrededores de Madrid."
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            <span class="title">
                Por su trabajo en la editorial de Jorge Álvarez, Schavelzon visitó, a sus 20 años, a Juan Domingo Perón en la residencia de Puerta de Hierro en los alrededores de Madrid.                            </span>
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        <strong>Para el p&uacute;blico en general seguramente es claro qu&eacute; hace un escritor o un editor. Pero tal vez la tarea de un agente literario es un poco m&aacute;s dif&iacute;cil de explicar. De hecho vos mismo lo pon&eacute;s, desde el t&iacute;tulo, en t&eacute;rminos de enigma y hasta habl&aacute;s de Sherlock Holmes. Si tuvieras que explicarle a alguien que no pertenece al ambiente literario a qu&eacute; se dedica un agente literario &iquest;qu&eacute; dir&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me imagino en esa situaci&oacute;n. <strong>Pero, si tuviera que explicarlo, lo m&aacute;s coherente que dir&iacute;a, y sirve para muy poco, es que se trata de la persona, el profesional, contratado por un escritor o una escritora, para lograr la mayor difusi&oacute;n posible de sus libros con el mejor beneficio econ&oacute;mico.</strong> Igual ahora te digo esto y es una definici&oacute;n muy <em>light</em> de lo que es la tarea y algo de eso es lo que voy contando en el libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho narr&aacute;s escenas de mucha proximidad, casi de intimidad, con varios escritores. A alguno lo ayudaste para abrir su primera cuenta bancaria, a otros los acompa&ntilde;aste en momentos en los que  sufr&iacute;an problemas de salud. Tareas que exceden lo literario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, o ayudar a conseguirle a alguien una persona que le limpie el departamento, por ejemplo.<strong> Pero eso no lo puedo incluir en una definici&oacute;n de agente literario. Porque en estas relaciones no hay una pauta general. </strong>Primero, porque no todos los agentes ni las agentes somos iguales, al contrario, hay grandes diferencias. Y, segundo, porque la relaci&oacute;n con cada escritor o con cada escritora es absolutamente particular, individual, diferente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay algo que circula en todo el libro que tiene que ver con el dinero. Por momentos se nota que es algo conflictivo para los escritores, en el sentido de que pareciera una mala palabra, o que est&aacute; mal visto querer ganar dinero a partir de algo art&iacute;stico. En tu experiencia, con todos estos autores tan notables con los que trabajaste, &iquest;por qu&eacute; cre&eacute;s que se da ese conflicto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente es conflictivo en el mundo hispanoamericano nada m&aacute;s. Eso tiene que ver con una mala comprensi&oacute;n de lo que llaman la cultura judeocristiana, con el tema de la culpa y esas cosas. <strong>Vos en el mundo anglosaj&oacute;n no vas a encontrar absolutamente ni un escritor, sea in&eacute;dito o sea exitoso, que tenga alg&uacute;n prurito en hablar de dinero o decir &ldquo;yo quiero ganar dinero&rdquo; o &ldquo;quiero cobrar m&aacute;s&rdquo;.</strong> Es una cosa muy rara, hay intelectuales que han luchado much&iacute;simo contra esa idea. Por ejemplo (Juan Jos&eacute;) Saer o <strong>Ricardo Piglia</strong>. Entonces dir&iacute;a que eso est&aacute;, pero se ha ido diluyendo en la gente que escribe, porque fue entiendo que escribir es un trabajo. <strong>Lo pod&eacute;s poner adelante, en el medio o atr&aacute;s, pero nadie conviene un trabajo con otra parte sin hablar de cu&aacute;nto te pagan por hacerlo.</strong> No conozco a ning&uacute;n escritor que diga &ldquo;voy a dedicarme a escribir para ganar dinero&rdquo;, pero una vez que se escribe trata de obtener lo m&aacute;ximo porque no tiene otra fuente de vida. O, si la tiene, es sacrificando otras cosas, como ocurre en la mayor&iacute;a de los escritores. Horas a la familia, a la diversi&oacute;n o lo que sea, con otro trabajo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el mundo anglosajón no vas a encontrar absolutamente ni un escritor, sea inédito o sea exitoso, que tenga algún prurito en hablar de dinero o decir &#039;yo quiero ganar dinero&#039; o &#039;quiero cobrar más&#039;.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo se combina para los agentes esta idea de acompa&ntilde;ar a los escritores para que logren tener una buena obra con la idea de hacer un peque&ntilde;o negocio? &iquest;Cu&aacute;l es tu funci&oacute;n ah&iacute;, c&oacute;mo se hace eso para que tampoco pierda valor lo literario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para ser un buen agente literario hay que conocer el negocio de la editorial y del libro. <strong>Si vos conoc&eacute;s esto, ten&eacute;s posibilidades de obtener el m&aacute;ximo posible, dentro de lo razonable, como el pago de una editorial a un autor. </strong>Lo cual no quiere decir que el dinero es lo que va a definir esa relaci&oacute;n, ni cu&aacute;l va a ser la editorial, pero en el conjunto de cosas que hay que definir una es d&oacute;nde se va a publicar, si el autor va a estar c&oacute;modo en ese sello editorial, si tiene una buena distribuci&oacute;n, si el editor o la editora es apasionado con ese texto. Y despu&eacute;s, s&iacute;, cu&aacute;nto le van a pagar y c&oacute;mo le van a pagar. <strong>El pago a un autor es algo muy complejo. En el imaginario colectivo es el cheque que la da la editorial al autor o el anticipo que le pagan, pero no es eso.</strong> Hay much&iacute;simas otras formas en que ese mismo trabajo &uacute;nico de un escritor puede rentabilizarse. Una, claro, es la edici&oacute;n de libros: hasta hace 20 a&ntilde;os era publicar el libro en papel, mandarlo a librer&iacute;as y listo. Pero ahora hay ediciones electr&oacute;nicas, hay audiolibros, hay adaptaciones a cine y televisi&oacute;n, hay una infinidad de formas de ingreso y el agente literario tiene que tratar de concretar el mayor n&uacute;mero posible de esas opciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A lo largo del libro aparecen &eacute;xitos y tambi&eacute;n habl&aacute;s, entre muchas comillas, de fracasos. &iquest;Por qu&eacute; decidiste incluir eso?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mir&aacute;, mi t&iacute;tulo de trabajo antes de que esto saliera, durante unos a&ntilde;os fue <em>El libro de los &eacute;xitos y los fracasos</em>. Despu&eacute;s me pareci&oacute; una vulgaridad y lo quit&eacute;. <strong>Pero en el fondo, y aunque de ninguna manera es mi intenci&oacute;n, todo el tiempo me encontraba cumpliendo una funci&oacute;n pedag&oacute;gica, como si yo tuviera que transmitir para que el otro aprendiera algo. Y no se aprende solo de los &eacute;xitos, se aprende much&iacute;simo de los fracasos. </strong>Adem&aacute;s a lo largo de una carrera de un agente literario, lo mismo vale para un ingeniero y para cualquier cosa, no hay s&oacute;lo &eacute;xitos, habitualmente los &eacute;xitos son los que se ven, pero hay un mont&oacute;n de fracasos, y a m&iacute; me pareci&oacute; que lo m&aacute;s honesto era contar tanto unos como otros. <strong>Y contarlo de una manera especial, porque yo no quiero que haya ajustes de cuentas ni broncas ni nada respecto de nadie que no se pueda defender</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Schavelzon junto al escritor Osvaldo Bayer en 2012. Se reencontraron después de 40 años y tras el exilio de ambos, en la Feria del Libro de Frankfurt."
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            <span class="title">
                Schavelzon junto al escritor Osvaldo Bayer en 2012. Se reencontraron después de 40 años y tras el exilio de ambos, en la Feria del Libro de Frankfurt.                            </span>
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        <strong>En este sentido, el cap&iacute;tulo Maradona </strong><em><strong>(N. de la R: Schavelzon estuvo detr&aacute;s del libro de memorias del astro futbol&iacute;stico, Yo soy el Diego, que sali&oacute; por Planeta en el a&ntilde;o 2000)</strong></em><strong> de tu libro muestra que hay un &eacute;xito en el sentido comercial, pero tambi&eacute;n un lado B, con vos entrando a Torneos y Competencias en un mundo extra&ntilde;&iacute;simo de secretarias a las que llamaban &ldquo;azafatas&rdquo;, en tacos altos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, pero a eso no lo calificar&iacute;a ni de &eacute;xito ni de fracaso, y <strong>s&iacute; como algo un poco vergonzante</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no disfrutaba de esas visitas a Torneos y Competencias. As&iacute; que fue vergonzante en muchos momentos, pero no humillante: nunca me humillaron ni yo me humill&eacute; porque adem&aacute;s siempre pod&iacute;a dar la vuelta e irme. Pero se trataba de un personaje tan ajeno a la vida cultural y literaria que me pareci&oacute; una buena experiencia. <strong>Y, otra cosa, yo aprend&iacute; much&iacute;simo, especialmente sobre la venta de derechos internacionales</strong>, porque conoc&iacute; el mundo de los libros de f&uacute;tbol o del deporte. Aunque nunca conoc&iacute; a Maradona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tu recorrido dec&iacute;s que no quer&iacute;as hacer ajustes de cuentas. Pero s&iacute; hay, si se quiere, escenas no tan conocidas de personajes que vos relat&aacute;s o una cara no tan amable de algunas figuras que desmitific&aacute;s. Pienso, por ejemplo, en Jorge &Aacute;lvarez o en Quino </strong><em><strong>(N. de la R: el autor les dedica un cap&iacute;tulo a cada uno; en el caso del editor cuenta escenas de desprolijidades contractuales con grandes escritores de los &lsquo;60 o se&ntilde;ala que contrat&oacute; libros c&eacute;lebres sin haberlos le&iacute;do; en el caso del historietista, aparecen relatos sobre su particular cuidado del dinero)</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        (Interrumpe). Pero es diferente, es diferente, Quino no deja de ser qui&eacute;n fue y qui&eacute;n es por eso que escribo ah&iacute;. <strong>Yo insisto en que Quino es uno de los grandes genios del siglo XX.</strong> Lo que muestro es una faceta muy rara y muy curiosa y cu&aacute;l fue mi experiencia. En el caso de Jorge &Aacute;lvarez es distinto. Me pareci&oacute; importante porque har&aacute; unos diez a&ntilde;os hubo todo un proceso rar&iacute;simo de reivindicaci&oacute;n de Jorge &Aacute;lvarez como un gran h&eacute;roe nacional que hab&iacute;a sido dejado de lado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho hubo una muestra muy grande en la Biblioteca Nacional en 2012.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y est&aacute; bien hacer una muestra porque hizo cosas muy importantes. <strong>Pero lo que yo marco es su imposibilidad de darle una continuidad a varios: &eacute;l fue el primer editor de Saer, de Rodolfo Walsh, de Manuel Puig, de Piglia, de muchos que despu&eacute;s confirmaron ser grandes escritores. </strong>Sin embargo, &eacute;l public&oacute; el primer libro y no pudo seguir acompa&ntilde;ando esa obra y cumplir la funci&oacute;n de editor. Adem&aacute;s todo con un costo que pagaban los de su alrededor. Porque nadie se acuerda de los que no fueron despu&eacute;s reconocidos como grandes escritores: hoy sabemos qui&eacute;n fue Saer, qui&eacute;n fue Piglia, qui&eacute;n fue Rodolfo Walsh, pero yo creo que el 95% de la gente no sabe qui&eacute;n fue <strong>Germ&aacute;n Rozenmacher</strong>, por ejemplo, que tambi&eacute;n &eacute;l public&oacute; el primer libro y era un escritor de un potencial brutal. Uno que logr&oacute; zafar cuando comenz&oacute; a ser envuelto en esas cosas de Jorge &Aacute;lvarez y decidi&oacute; elegir otro camino fue Haroldo Conti. <strong>Haroldo Conti</strong> s&iacute; sobrevivi&oacute; como escritor y lo podemos tener presente, pero la cantidad de gente que se quem&oacute; en ese proceso enloquecido es muy grande.<strong> Fue algo muy da&ntilde;ino y yo creo que una de las tareas de un editor es descubrir un gran autor o autora, pero despu&eacute;s acompa&ntilde;arlo en su crecimiento y no catapultarlo y que se arregle</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo insisto en que Quino es uno de los grandes genios del siglo XX. Lo que muestro es una faceta muy rara y muy curiosa y cuál fue mi experiencia. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay un momento en que tu trabajo con los libros, que hasta el momento parec&iacute;a placentero casi inocente porque arrancaste a los 19 a&ntilde;os, hace que corra riesgo tu vida, y, como relat&aacute;s, te vas al exilio.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre tuve mi ideolog&iacute;a, nunca jam&aacute;s pertenec&iacute; a ning&uacute;n partido pol&iacute;tico, pero siempre ten&iacute;a una l&iacute;nea de pensamiento que hoy no sabr&iacute;a c&oacute;mo definirla. <strong>Digamos que una idea por un mundo m&aacute;s justo, por una mayor igualdad. Cuando aparece Osvaldo Bayer, que era un tipo de una humildad enorme y con un libro extraordinario sobre los anarquistas expropiadores como cuento ah&iacute;, me muestra un episodio de la historia argentina que yo desconoc&iacute;a. Y yo decido publicarlo.</strong> Nunca pens&eacute; que la situaci&oacute;n pol&iacute;tica argentina pod&iacute;a llegar a modificarse a finales del siglo XX de una manera tal como pas&oacute; a partir del &lsquo;76, nunca imagin&eacute; que un Golpe de Estado pudiera producir 30 mil desaparecidos, la persecuci&oacute;n y todo eso. Cuando Bayer me trajo <em>La Patagonia rebelde</em> que se llamaba en realidad <em>Los vengadores de la Patagonia tr&aacute;gica</em>, yo ah&iacute; s&iacute; tuve una sensaci&oacute;n de pensar <em>&ldquo;ac&aacute; hay algo que o me van a perdonar nunca si estos fusiladores toman el poder&rdquo;</em>. Pero eso que relata sucedi&oacute; en 1928, 1930, y sin embargo aparece un sentido de casta, de defensa permanente. As&iacute; que cuando fue el golpe militar, no s&oacute;lo prohibieron los libros sino que nos persiguieron a todos. <strong>Cuando uno lo piensa hoy, casi 50 a&ntilde;os despu&eacute;s, parece incre&iacute;ble, pero a m&iacute; me parece que es una cosa que hay que tener presente siempre, alg&uacute;n d&iacute;a todo eso se transformar&aacute; en algo tan antiguo como la campa&ntilde;a del desierto de Roca.</strong> Pero, bueno, me parece que es una cosa en la que hay que insistir, de esos momentos que los m&aacute;s grandes tenemos que transmitir a los m&aacute;s j&oacute;venes: esta locura de que te tengas que ir al exilio. Yo me fui al exilio despu&eacute;s de que me pusieron una bomba. Haber llegado a ese nivel de persecuci&oacute;n me resulta todav&iacute;a inimaginable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A lo largo del libro aparece una situaci&oacute;n que vista desde afuera pod&iacute;a parecer solemne. Y, desde adentro, muchas veces est&aacute; envuelta en pol&eacute;micas. Me refiero a los premios literarios. &iquest;Qu&eacute; implica un premio en la vida de un escritor y por qu&eacute; son tan importantes esas instancias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque los premios literarios son operaciones de marketing muy efectivas y nada m&aacute;s que eso. Otra cosa son los premios que dan los Estados a obras ya publicadas, siempre y cuando haya un jurado realmente serio. Pero en las editoriales privadas, cuyo objetivo es ganar dinero aunque no se diga, el premio es una operaci&oacute;n de marketing y todo el mundo es c&oacute;mplice, el lector inclusive. Por algo la editorial le dio tal premio y de tanto dinero a alguien. <strong>Entonces, en general, es una operaci&oacute;n de marketing exitosa. Aunque siempre hay matices, cuando el jurado es un jurado de prestigio y trata de que sea un libro que pueda tener &eacute;xito pero no publicar un mal libro.</strong> Siempre va a haber pol&eacute;micas, y las pol&eacute;micas pueden llegar, como es un caso que no quise tocar en el libro porque no tengo nada nuevo que decir, que es cuando a<strong> Ricardo Piglia</strong> lo acusaron de ganar el premio <em>(N. de la R.: se refiere al Premio Planeta que el autor de Respiraci&oacute;n artificial gan&oacute; en 1997 por su novela Plata quemada, y por el que tanto el escritor, como Schavelzon y la editorial fueron llevados a juicio por el escritor Gustavo Nielsen. En 2005 la C&aacute;mara Civil entendi&oacute; que hubo por parte de Planeta &ldquo;predisposici&oacute;n del premio en favor de la novela de Piglia&rdquo; y Nielsen, uno de los finalistas del concurso, debi&oacute; ser indemnizado)</em>. En ese momento alguien le pregunt&oacute; &ldquo;&iquest;Y usted por qu&eacute; se present&oacute;?, y Piglia respondi&oacute; &rdquo;porque se me llov&iacute;a el techo de mi casa&ldquo;. Pero &eacute;l no hizo nada, &eacute;l llev&oacute; un manuscrito a la editorial, yo lo invit&eacute; a que se presentara al premio y hubo un jurado de nivel. Me acuerdo de <strong>Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez</strong>, <strong>Mar&iacute;a Esther de Miguel</strong>, <strong>Augusto Roa Bastos</strong>, &iexcl;ese jurado! Yo no me imagino que alguien le diga a Tomas Eloy Mart&iacute;nez: &rdquo;hay que premiar este libro&ldquo;. Te manda a la mierda. <strong>As&iacute; que hay un l&iacute;mite que es el l&iacute;mite que tienen todas las cosas, hasta las m&aacute;s terribles tienen un l&iacute;mite</strong>. El l&iacute;mite que marca esto es la honorabilidad de quienes participan. Pero los premios en general no dejan de ser operaciones de marketing y a nadie le averg&uuml;enza que sea as&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me fui al exilio después de que me pusieron una bomba. Haber llegado a ese nivel de persecución me resulta todavía inimaginable.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero a la vez es una aspiraci&oacute;n, todos quieren estar ah&iacute;, presentarse, ganarlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una manera de poder vivir de lo que hac&eacute;s, en &uacute;ltima instancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es un &eacute;xito hoy, en este mundo, como vos dec&iacute;s en tu libro, que es distinto de aqu&eacute;l de los &lsquo;60 o &rsquo;70, en este planeta m&aacute;s digitalizado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;a que no hay un &eacute;xito, hay diversos &eacute;xitos. <strong>En algunos casos el &eacute;xito es vender muchos ejemplares, ir a la televisi&oacute;n y ganar mucho dinero. En otros casos es lograr que una obra literaria o de no ficci&oacute;n de gran valor sea publicada.</strong> En ese caso el dinero es el dinero que venga y ser&aacute; bienvenido, pero el objetivo es lograr que se publique algo que vos cre&eacute;s que vale la pena. Ah&iacute; est&aacute; el &eacute;xito y una satisfacci&oacute;n enorme.
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            <span class="title">
                El agente literario reunido en 1991 con Mario Benedetti y su esposa Luz, en Madrid.                            </span>
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        <strong>Cada tanto se vuelve a esta idea de la muerte o un futuro incierto para el libro. &iquest;Por qu&eacute; lo matan y cu&aacute;l es ese futuro para vos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mir&aacute;, estamos expuestos a un gran peligro que es lo que llamamos el gur&uacute;. Cada tanto hacen anuncios catastr&oacute;ficos y en &uacute;ltima instancia van en beneficio o en defensa de algo. <strong>Predecir el futuro yo no s&eacute; si es posible, los tarotistas dicen que s&iacute;, pero bueno, yo no lo creo. Entonces, cada anuncio de la muerte del libro es como una peque&ntilde;a provocaci&oacute;n. </strong>De ninguna manera pienso que el libro va a estar para siempre, lo que pasa que hay un proceso de transformaci&oacute;n muy lento. Hasta hace 20 a&ntilde;os el libro era una sola cosa, el libro de papel encuadernado que se vend&iacute;a en librer&iacute;as. En s&oacute;lo dos d&eacute;cadas el libro ya es muchas cosas, se vende en forma directa, se vende a trav&eacute;s del mundo digital, existe el libro electr&oacute;nico, existe el audiolibro, existir&aacute;n <em>censolibros</em> que te pon&eacute;s como sensores y muchas m&aacute;s cosas que no podemos imaginar. O s&iacute;, lo puede imaginar la literatura, si Ray Bradbury imagin&oacute; <em>Fahrenheit 451</em> hace 50 a&ntilde;os, todo es posible a nivel de imaginaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay un éxito, hay diversos éxitos. En algunos casos el éxito es vender muchos ejemplares, ir a la televisión y ganar mucho dinero. En otros casos es lograr que una obra literaria o de no ficción de gran valor sea publicada.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces hay futuro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que el libro est&aacute; vivo porque hay lectores, porque a la gente le gusta leer y porque hay un indicio muy bueno: <strong>el sector editorial que m&aacute;s crecimiento tiene desde hace 15 a&ntilde;os es el del libro infantil</strong>, quiere decir que tanto los padres, que son quienes compran, como los ni&ntilde;os que son los que escuchan, est&aacute;n creciendo y haciendo crecer con libros. Claro que necesit&aacute;s que la familia tenga dinero para comprar un libro, necesit&aacute;s que tengan una escolarizaci&oacute;n, necesit&aacute;s que no se mueran de hambre, pero eso ya no depende de nuestro sector y es muy distinto en cada pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/guillermo-schavelzon-premios-literarios-son-operaciones-marketing-efectivas_1_9241709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Aug 2022 03:01:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Schavelzon: "Los premios literarios son operaciones de marketing muy efectivas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Industria editorial,Literatura,Guillermo Schavelzon]]></media:keywords>
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