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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - El fin del amor]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/el-fin-del-amor/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - El fin del amor]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tamara Tenenbaum: "Cuando escribís una serie basada en tu vida, lo único importante es que estés dispuesto a ser un esclavo de la historia que contás"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tamara-tenenbaum-escribis-serie-basada-vida-unico-importante-estes-dispuesto-esclavo-historia-contas_128_9684854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/396609c5-cd40-4884-ac49-e1c42d4945f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tamara Tenenbaum: &quot;Cuando escribís una serie basada en tu vida, lo único importante es que estés dispuesto a ser un esclavo de la historia que estás contando&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de lanzarse El fin del amor, la serie de Prime Video basada en su best seller y protagonizada por Lali Espósito en la piel de la propia Tenenbaum. En este entrevista, la autora habla del proceso de adaptación del libro –tarea que compartió con Érika Halvorsen–, de cómo pensar los vínculos sexoafectivos desde Buenos Aires para el mundo y de qué cambió entre que escribió su ensayo autobiográfico y esta nueva obra.</p></div><p class="article-text">
        En esta misma semana, Tamara Tenenbaum <a href="https://www.eldiarioar.com/conexiones/sara-ahmed-feministas-terminan-parte-problema-instituciones-recompensan-personas-callan_128_9667836.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevist&oacute; a la acad&eacute;mica y activista inglesa Sarah Ahmed</a>, de quien tradujo sus libros editados en espa&ntilde;ol &ndash;el &uacute;ltimo es <em>&iexcl;Denuncia!</em>&ndash;, se intern&oacute; dos d&iacute;as en el hotel Hyatt para atender a la prensa por el lanzamiento de la serie que coescribi&oacute; y que est&aacute; basada en su best seller <em>El fin del amor</em>, celebr&oacute; su lanzamiento en un evento a todo trapo protagonizado por ella, Lali Esp&oacute;sito &ndash;protagonista de la serie&ndash; y &Eacute;rika Halvorsen &ndash;coguionista y showrunner&ndash; y con pocas horas de sue&ntilde;o, aterriz&oacute; en las aulas de la Universidad Nacional de Artes, donde da clases todas las semanas. Esa misma noche se hizo su selfie ritual en el camar&iacute;n del Metropolitan Sura, teatro en el que todos los jueves Violeta Urtizberea se pone en el cuerpo de una ni&ntilde;era hiperexpresiva para impregnar de colores y olores la obra que escribi&oacute; Tamara, <em>Una casa llena de agua</em>, y que va por su segunda temporada. Esos contrastes, entre el mainstream audiovisual y los cen&aacute;culos intelectuales, entre el teatro comercial y la universidad p&uacute;blica, forman parte de su ADN como persona y como personaje p&uacute;blico, tambi&eacute;n de su ADN como feminista: una que nada genuina y c&oacute;modamente entre Lali Esp&oacute;sito y Sara Ahmed.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El fin del amor: querer y coger en el Siglo XXI</em>, su ensayo autobiogr&aacute;fico publicado en 2019 y convertido en un best seller internacional, acaba de estrenarse como serie de Prime Video (la plataforma on demand de Amazon) y logra mantener esa multiplicidad. Es m&aacute;s: la diversidad de las locaciones y de los v&iacute;nculos que vienen con ellas es una parte fundamental de su propuesta art&iacute;stica: el bachillerato trans Mocha Celis, con sus carteles y sus pupitres, una radio que imaginamos popular, el templo de Paso, la universidad, el interior de departamentos de clase media y otros cuantos etc&eacute;teras. Una jud&iacute;a ortodoxa leyendo a Susy Shock, una travesti celebrando Pesaj y sintiendo el reconocimiento y la aceptaci&oacute;n de su identidad de g&eacute;nero y religiosa. La identidad como una autopercepci&oacute;n, s&iacute;, pero especialmente como una emergencia del v&iacute;nculo con los otros: ese es, en definitiva, el gran tema de una serie adictiva e inteligente, enhebrada por capas de profundidad que van abri&eacute;ndose, inesperadas, con sus <strong>di&aacute;logos brillantes y filosos y su capacidad de contar algo del </strong><em><strong>zeitgeist</strong></em><strong> contempor&aacute;neo para las </strong><em><strong>Girls</strong></em><strong> monotributistas de una gran ciudad latinoamericana.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lali interpreta con frescura y encanto a Tamara Tenenbaum, una celebridad feminista incipiente, que conserva a sus amigas de siempre pero incorpor&oacute; contactos y &ldquo;amigos que sirven&rdquo;, cuyas columnas son citadas en conversaciones entre j&oacute;venes como una gran referente pero a la vez no sabe c&oacute;mo pedir un aumento por esas columnas. Ella observa y tambi&eacute;n participa de los v&iacute;nculos afectivos de nuestra era, a los que procesa en sus columnas, en su terapia, en sus peleas, en sus audios de WhatsApp. Y son ellos &ndash;los v&iacute;nculos familiares, amistosos, amorosos, laborales, sexuales, y todo eso junto&ndash; los que van encadenando la tensi&oacute;n de la trama a lo largo de los cap&iacute;tulos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ten&iacute;as referencias o una idea en la cabeza de c&oacute;mo transmutar un ensayo autobiogr&aacute;fico en una ficci&oacute;n o empezaste de cero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No ten&iacute;a una referencia de eso, s&iacute; ten&iacute;a una idea en la cabeza de que para mi siempre en una adaptaci&oacute;n lo &uacute;nico que importa es la nueva obra. No tengo ninguna idea de fidelidad. En una novela tampoco. En la cabeza ten&iacute;a que el &uacute;nico valor era la obra nueva.&nbsp;
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                Tamara Tenenbaum junto a Lali Espósito, que la interpreta en la ficción                            </span>
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        <strong>Escrib&iacute;s sobre los v&iacute;nculos desde Argentina, con las especificidades que tiene, &iquest;cu&aacute;l es el desaf&iacute;o de hacer algo para p&uacute;blico global por medio de una plataforma como Prime Video?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay algo muy particular del Cono Sur &ndash;Argentina, Uruguay y Chile&ndash;, lugares que son culturalmente bastante distintos del resto de Am&eacute;rica Latina y tambi&eacute;n distintos de Europa. Con la plataforma hab&iacute;a much&iacute;sima conversaci&oacute;n y yo valoro much&iacute;simo que honestamente siempre en las cuestiones que para m&iacute; eran importantes a este respecto nos apoyaron. Esto de Tamara y su profesi&oacute;n, por ejemplo, que es profesora universitaria. Para ellos, un personaje que es profesora universitaria es profesora universitaria y vive de eso. Y ac&aacute; pr&aacute;cticamente no hay nadie as&iacute;. Ac&aacute; todo el mundo es &ldquo;profesor taxi&rdquo;, &ldquo;periodista taxi&rdquo; y a ellos eso narrativamente les parec&iacute;a complicado. Y es verdad: es complicado en muchos sentidos. Se multiplican las locaciones, hace que para gente en otros lugares quede confuso. Pero yo confiaba en que el relato iba a hacer que no fuera confuso, porque vos la ves a Tamara yendo de un lugar a otro y ya est&aacute;. Entr&aacute;s. Despu&eacute;s otra cosa en relaci&oacute;n con los v&iacute;nculos que tiene el Cono Sur es que es mucho menos cat&oacute;lico que otros lugares en Am&eacute;rica Latina pero con una precariedad econ&oacute;mica mucho mayor que la de Europa. Eso genera unos v&iacute;nculos particulares que en la serie se ven, que es como una mezcla de flexibilidad pero con la &ldquo;familia unida&rdquo;. Eso para mi era importante que se viera. En un cap&iacute;tulo, que termina en un bar bailando, Tamara en un momento tiene una conversaci&oacute;n con el pap&aacute; de su amiga Juana. La gente de Prime Video nos preguntaba: &ldquo;&iquest;pero por qu&eacute; el pap&aacute; de Juana llama a Tamara? &iquest;d&oacute;nde hay esa confianza? Nunca los vimos vincularse&rdquo;&hellip; Bueno, esto es veros&iacute;mil en Argentina, uno a veces tiene un v&iacute;nculo con los padres de los amigos, es parte de c&oacute;mo funcionamos. Ac&aacute; nadie se lo va a preguntar y me gusta eso. Hubo mucha conversaci&oacute;n y yo agradezco much&iacute;simo que pudimos dejar todo lo que para mi era importante: no se explica qu&eacute; son las expensas, no se explica qu&eacute; es terminar la universidad y por qu&eacute; hay gente que no la termina&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando tu libro fue saliendo en distintos pa&iacute;ses hispanohablantes, &iquest;viste que hab&iacute;a cosas que les llamaban tambi&eacute;n la atenci&oacute;n sobre tu observaci&oacute;n de los v&iacute;nculos y los mandatos desde Buenos Aires?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A mi me sorprendi&oacute; mucho eso del libro, lo bien que se recibi&oacute; en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a o M&eacute;xico. Me sorprende tambi&eacute;n por lo jud&iacute;o, que es totalmente ajeno. Y eso fue todo un debate porque la gente no identifica el juda&iacute;smo con Am&eacute;rica Latina, y encima ese juda&iacute;smo ortodoxo, no s&oacute;lo el juda&iacute;smo tipo Woody Allen. Y lo que me di cuenta con el libro es que a la gente le produce curiosidad, y eso es algo para pensar de los espectadores. Hay un prejuicio de que a los espectadores o lectores le tienen rechazo a lo que no conocen, que si no lo conocen no va a pegar. Pero yo siempre pongo el mismo ejemplo: la edici&oacute;n espa&ntilde;ola de mi libro sale con &ldquo;follar&rdquo; en la tapa pero todo el interior dice &ldquo;coger&rdquo; y no conozco a nadie en Espa&ntilde;a a quien eso le haga ruido, ni me lo pusieron en Twitter. De verdad no fue un <em>issue</em> en ning&uacute;n momento. Entonces me parece que quiz&aacute;s hay algo de las nuevas generaciones. Uno est&aacute; acostumbrado a que los espa&ntilde;oles ven el cine doblado, pero no s&eacute; si es el p&uacute;blico espa&ntilde;ol de hoy en d&iacute;a. Lo mismo con el p&uacute;blico mexicano, no s&eacute; si est&aacute;n tan cerrados a escuchar o leer cosas argentinas como alguien podr&iacute;a pensar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>O sea que de alg&uacute;n modo discut&iacute;s eso del &ldquo;sesgo de confirmaci&oacute;n&rdquo; que dice que los espectadores buscan confirmar lo que ya piensan&hellip; &iquest;Los espectadores tienen un &ldquo;sesgo de curiosidad&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Creo que el espectador joven mira las cosas con el tel&eacute;fono en la mano, y eso tiene un </strong><em><strong>downside</strong></em><strong>, que es la concentraci&oacute;n, obvio, pero tiene un </strong><em><strong>upside</strong></em><strong> que es Google. Las cosas que la gente no sabe las googlea</strong>. <em>Unorthodox</em>, fue una referencia para mi: cuando sali&oacute; ya est&aacute;bamos desarrollando la serie, escribiendo el cap&iacute;tulo 3 o el 4, y a mi me sirvi&oacute; mucho para entender las cosas que no ten&iacute;amos que explicar. Yo despu&eacute;s lo que hice fue investigar lo que la gente hac&iacute;a con <em>Unorthodox</em>, y vi que la gente preguntaba cosas, aparec&iacute;an otros respondi&eacute;ndoles. Entonces la experiencia de ver algo tiene mucho que ver con eso, a la gente le gusta despu&eacute;s meterse a buscar cosas en internet.
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            <span class="title">
                Una escena de El fin del amor                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo te llev&aacute;s con transitar espacios tan dis&iacute;miles como una universidad p&uacute;blica y una corporaci&oacute;n como Amazon?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me encanta mi vida as&iacute;. Hay cosas que me cuestan un mont&oacute;n, pero tambi&eacute;n s&eacute; que hay que hacerlo. Sobre todo me di cuenta con el audiovisual. Las series, si quer&eacute;s hacerla as&iacute; como esta que est&aacute; muy bonita, son caras. Hay medios y hay fines. Y siempre lo entend&iacute; eso. Del mismo modo que me pasaba en la universidad, creo que mi tema es que al final no me siento del todo c&oacute;moda en ninguna parte. Me pasaba en la reuni&oacute;n de c&aacute;tedra, sintiendo que est&aacute;bamos perdiendo un mont&oacute;n de tiempo hablando de cosas que pod&iacute;amos hablar por mail sencillamente para darle solemnidad a la tarea que est&aacute;bamos acometiendo. Me volv&iacute;a loca. En todos los lugares me pongo nerviosa. Eso se termina traduciendo en estar c&oacute;moda en todos lados, para no quedarse nunca en ninguna parte. Creo que en el personaje se ve, que nunca se queda en ning&uacute;n lado. Pasar por muchos lugares tambi&eacute;n tiene que ver con eso: con no quedarse en ninguna parte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo trabajaron con Lali Esp&oacute;sito para que, siendo una celebridad a la que estamos acostumbrados a ver en esos terrenos, pueda interpretar a este personaje que va al Mocha Celis o al templo de Paso y ser veros&iacute;mil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una charla constante, yo a ella le agradezco mucho la curiosidad. Ella se acerc&oacute; al personaje desde ese lugar. Porque ella es as&iacute;, cuando llegamos a Puan a filmar, estaba &ldquo;el pino de Puan&rdquo; (un &aacute;rbol en el patio) y ella en un momento se acerca y me dice &ldquo;che todo el mundo me dice que este pino es famoso, no estoy entendiendo bien por qu&eacute;, pero contame&rdquo;. No hay ninguna explicaci&oacute;n, no s&eacute;, alguna vez se cas&oacute; gente, la gente fuma porro. Es algo que para nosotros significa mucho porque le tenemos cari&ntilde;o, como para vos la cancha de Hurac&aacute;n, pero bueno &eacute;se es nuestro pino. Lo que quiero decir es que ella se acerca a los lugares con esa curiosidad y as&iacute; lo hace con todo. Ella como persona te facilita mucho tratar con ella como figura. Lo dice todo el mundo porque es verdad. Y despu&eacute;s con respecto a ella como estrella, pasa lo mismo que con las grandes estrellas de Hollywood y en el star system de siempre: vos tambi&eacute;n tenes que ver a Angelina Jolie haciendo de cajera de supermercado, y es un poco bizarro. Hay algo con las estrellas que va m&aacute;s all&aacute;. Lali tiene lo que tienen otras estrellas de Hollywood. Y hay que acostumbrarse tambi&eacute;n a que la actuaci&oacute;n no es que te olvides de que es Lali Esp&oacute;sito, no es eso, es que entres en la historia y no est&eacute;s pensando en ella todo el tiempo, pero es obvio que eso est&aacute; presente y es parte de lo que gusta, su carisma. Ella le suma al personaje. Y otra cosa que me pasa y esto queda casi narcisista, pero yo me identifico con Lali, no es una persona con la que no me entiendo. Es una piba que es elocuente, est&aacute; en mil cosas, le gusta controlarlo todo, le gusta que las cosas est&eacute;n hechas de una manera. Hay actrices que no tienen esa personalidad, <strong>hay actrices a las que no me las puedo imaginar diciendo esos textos porque tienen otra personalidad y hay algo del empuje de ella que a m&iacute; me representa y me siento muy c&oacute;moda con ellas diciendo esas cosas</strong>. Creo que tambi&eacute;n el cambio de look la fue ayudando mucho para ponerse en ese lugar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escrib&iacute;s sobre vos y sobre otros, dise&ntilde;aste un personaje que sos vos en clave ficci&oacute;n, &iquest;cu&aacute;l es el grado de disociaci&oacute;n que necesitas para hacer algo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para mi lo que necesitas siempre es estar completamente en funci&oacute;n de lo que est&aacute;s trabajando. Hay peleas familiares que son bastante densas de mostrar para mi. Agradezco que mis hermanas ya vieron la serie y todav&iacute;a me hablan, me qued&eacute; tranquila, porque soy bastante dura en algunos momentos. Conmigo tambi&eacute;n. Pero por suerte mis hermanas tienen la misma forma de pensar que yo: yo sab&iacute;a que ellas se iban a dar cuenta de que Tamara en las peleas siempre es la peor, la que menos raz&oacute;n tiene. Para mi era importante que ellas se dieran cuenta de eso. Dicho lo cual, si yo hubiera tenido miedo de incluir eso, perd&iacute;a un mont&oacute;n. Porque son momentos re divertidos y son muy genuinos, que te hablan de la argentinidad, de quien te est&aacute; pasando plata, pagando el alquiler, que es re importante. Pero bueno si yo me quer&iacute;a cuidar a m&iacute; misma lo hubiera dejado afuera. Y a la vez la mayor&iacute;a de las cosas de mi vida no son interesantes. Si yo lo tuviera que escribir porque es lo que pasa en mi vida, es un embole. Entonces lo &uacute;nico importante es que vos est&eacute;s dispuesto a ser un esclavo de la historia que est&aacute;s contando. Y despu&eacute;s bancarte las consecuencias que vengan, emocionales, vinculares, lo que sea. Lo &uacute;nico que sirve es ser esclavo de lo que quer&eacute;s que pase, el resto tramitarlo en terapia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n, una parte de vos sab&iacute;as que tu familia te banca, y escribiste desde ah&iacute;&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Obvio, por supuesto, tambi&eacute;n lo puedo hacer por eso, porque yo s&eacute; que mi mam&aacute; y mis hermanas aplauden todo lo que yo hago. Yo supongo que una persona que no tiene ese v&iacute;nculo con su familia no puede hacerlo con la misma impunidad. Yo sab&iacute;a que todo el mundo me banca a pesar de que yo no pido permiso, ni siquiera pido perd&oacute;n, no hago ninguna de las dos cosas y la gente igual me sigue hablando. Ten&iacute;a esa confianza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me pareci&oacute; que en la serie aparece la toxicidad que tienen algunos v&iacute;nculos m&aacute;s contempor&aacute;neos, m&aacute;s all&aacute; del matrimonio o las parejas tradicionales, algo que no necesariamente est&aacute; en el libro: &iquest;Qu&eacute; cambi&oacute; en tu observaci&oacute;n sobre los v&iacute;nculos entre que escribiste el libro y escribiste su adaptaci&oacute;n audiovisual?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os lo que pas&oacute; es ver la realidad de esos v&iacute;nculos que antes eran conversaciones que ten&iacute;amos. <strong>Y ahora conozco much&iacute;sima gente en v&iacute;nculos poliamorosos, en triejas o en v&iacute;nculos abiertos de todo tipo y entonces la idealizaci&oacute;n de eso tambi&eacute;n se cay&oacute;.</strong> No solo para mi sino a nivel generacional: creo que una cosa que cambi&oacute; es que de verdad lo probamos y nos dimos cuenta de que era igual de dif&iacute;cil. No significa que uno vaya a volver a otra cosa. <strong>Nos dimos cuenta de que lo dif&iacute;cil no es solamente el formato, lo dif&iacute;cil es vincularse y ser buena gente.</strong> En ese sentido me parec&iacute;a que era algo importante de reflejar en la serie y tambi&eacute;n es algo que me da miedo de la recepci&oacute;n: que me digan que estigmatizo a las lesbianas, por ejemplo, por c&oacute;mo son los personajes de la serie. Es una trampa, no todas las lesbianas son t&oacute;xicas, tampoco son todas buenas. O el tema de c&oacute;mo son interpretados los gays: &iquest;la gente quiere que los personajes gays sean agradables? Yo siento que no, pero entiendo que hay mucha gente que piensa que los personajes gays tienen que ser agradables&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n ese lugar m&aacute;s mainstream que adquiri&oacute; el feminismo entre la publicaci&oacute;n del libro y esta serie. La serie recoge eso con algunos comentarios m&aacute;s cr&iacute;ticos sobre &ldquo;las feministas&rdquo;...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. <strong>La serie responde al momento actual en el que estamos de la discusi&oacute;n feminista que implica tambi&eacute;n ser cr&iacute;ticas de nuestros propios discursos y pr&aacute;cticas feministas y reconocer las miserias que podemos tener ah&iacute;</strong>. A mi me parece que est&aacute; buen&iacute;simo esto. Tambi&eacute;n entiendo que pueda ser criticado. Entiendo si alguien me dice &ldquo;no hay tantas series con contenidos y personajes feministas, &iquest;tiene que ser tan conchuda con las otras feministas?&rdquo; Y bueno, yo no me voy a bancar la responsabilidad de la representaci&oacute;n, nunca lo he hecho y no me interesa: no cuando estoy haciendo ficci&oacute;n.
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        <strong>La serie trabaja con el cuestionamiento a ciertos v&iacute;nculos y mandatos, pero no parece haber una puesta en cuesti&oacute;n de ciertos est&aacute;ndares de belleza &ldquo;televisivos&rdquo; de las actrices en general. &iquest;Fue eso una discusi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una discusi&oacute;n. Creo que hay personajes que representan otra cosa por fuera de la hegemon&iacute;a pero no me gusta nombrar y se&ntilde;alar. Hay muchas chicas flacas, estamos de acuerdo, no todas. Particip&eacute; en el casting y fue una conversaci&oacute;n pero aprend&iacute; que los casting son procesos re complejos. Igual puede ser, supimos que se pod&iacute;a ver de esa manera, pero honestamente esas son las actrices que m&aacute;s nos gustaron para los personajes que ten&iacute;amos y no hubo una decisi&oacute;n de decir &ldquo;esta no porque es muy flaca&rdquo;. Una tiene en mente una cosa y cuando hac&eacute;s el casting est&aacute;n las actrices que est&aacute;n y ten&eacute;s que tomar decisiones por las actrices que m&aacute;s te gustan y son decisiones complejas. Eso hace muy dif&iacute;cil el tema del cupo en las ficciones. Es algo que aprend&iacute; y tengo ganas de seguir pensando, es una respuesta provisoria la que te doy.
    </p><p class="article-text">
        <em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Nov 2022 03:14:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tamara Tenenbaum: "Cuando escribís una serie basada en tu vida, lo único importante es que estés dispuesto a ser un esclavo de la historia que contás"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Lali Espósito y Tamara Tenenbaum estrenan  'El fin del amor' y ponen fin a la soltería como una vergüenza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/el-fin-del-amor-serie-explica-soltera-no-fracaso_1_9672676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c723e167-d37e-45a2-8798-b574eb1378fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lali Espósito y Tamara Tenenbaum estrenan  &#039;El fin del amor&#039; y ponen fin a la soltería como una vergüenza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Amazon Prime Video estrena este viernes la adaptación del libro de Tamara Tenenbaum 'El fin del amor'. La serie está protagonizada por Lali Espósito.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a nos cuesta pensar que la solter&iacute;a no es un estado de ansiedad, un estado de carencia afectiva del que hay que salir lo antes posible. Se puede disfrutar un rato, pero es siempre tiempo de descuento, y m&aacute;s a medida que pasan los a&ntilde;os y la idea de ser 'una vieja pat&eacute;tica' se vuelve m&aacute;s tangible&rdquo;. Esta es solo una de las l&uacute;cidas, incisivas y realistas reflexiones que <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum </a>volc&oacute; en 2021 en <em>El fin del amor. querer y coger en el siglo XXI</em> (Editorial Ariel, Planeta). Un libro en el que parti&oacute; de su propia vida creciendo en el seno de una comunidad jud&iacute;a ortodoxa en Buenos Aires; para analizar, teniendo en cuenta todas las aristas posibles, qu&eacute; ocurre cuando el matrimonio deja de ser un objetivo vital, como s&iacute; lo fue para las generaciones anteriores. 
    </p><p class="article-text">
        El valor de la amistad, condenar la concepci&oacute;n de las rupturas como fracasos, los cors&eacute;s (literales y metaf&oacute;ricos) impuestos desde el patriarcado y el capitalismo; y la cultura del consentimiento est&aacute;n entre los temas que vertebran su texto que este viernes 4 de noviembre llega a Amazon Prime Video <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/trailers-y-avances/amazon-prime-video-lanza-avance-amor-serie-adapta-libro-tamara-tenenbaum_7_9318272.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en forma de serie</a>. La escritora, periodista y <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>columnista de elDiarioAR</strong></a><strong> </strong>ha estado involucrada en el proyecto como productora ejecutiva junto a Erika Halvorsen, Leticia Dolera -que dirige los dos primeros episodios- y Lali Esp&oacute;sito, protagonista de la ficci&oacute;n. Un t&iacute;tulo que arranca mordaz, provocativo y divertido, en gran parte, por el arrollador carisma de la actriz que encarna al personaje principal; y por el ingenio e inteligencia que empapan sus guiones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s que una opci&oacute;n, la solter&iacute;a es una circunstancia de vida&rdquo;, sostiene la autora, &ldquo;lo m&aacute;s probable es que en tu vida vayas a tener pareja un rato y luego vayas a estar sola. M&aacute;s te vale que sepas vivir con eso te guste m&aacute;s o menos&rdquo;. La serie arranca inmersa en este punto, al presentar a Tamara, su protagonista, una fil&oacute;sofa de la cultura pop que decide dejar a su novio -con el que aparentemente mantiene una relaci&oacute;n id&iacute;lica- para rebelarse contra el concepto tradicional de romance, como ya lo hizo antes con su vida religiosa. Dolera, por su parte, asegura a este peri&oacute;dico en Espa&ntilde;a -y durante una proyecci&oacute;n para la prensa- que el motivo por el que acept&oacute; el proyecto fue la forma en que esta mujer &ldquo;se enfrenta a su propia contradicci&oacute;n interna con miedo, v&eacute;rtigo y valent&iacute;a. Porque enfrentarse a las sombras de cada una es de valientes&rdquo;. 
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        &ldquo;Tamara es una fil&oacute;sofa feminista que escribe art&iacute;culos, trabaja en la radio y da clase, que habla de la libertad de las mujeres. Pero que luego en su vida no se siente libre no sabe muy bien por qu&eacute;. En su b&uacute;squeda de esta libertad es donde va a madurar&rdquo;, avanza la creadora de<em> Vida perfecta</em>. Tenenbaum se&ntilde;ala &ldquo;las responsabilidades&rdquo; que implica este proceso. &ldquo;Si quiero un mundo m&aacute;s justo, no solo va a depender de que me den m&aacute;s libertades, sino de hacerme cargo de ellas. No echarle la culpa a nadie si las uso de mala manera&rdquo;, defiende, &ldquo;espero que la gente vea que son juegos y preocupaciones, y no intentos de darle a nadie lecciones de moral&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">La libertad de hablar de lugares habitados</h3><p class="article-text">
        Dentro de la gestaci&oacute;n de la serie, la escritora ha contado con una clara ventaja: &ldquo;Al ser mi historia, pod&iacute;a hacer m&aacute;s o menos lo que quisiera con ella&rdquo;. De ah&iacute; a que para ella la libertad que ha sentido durante el proceso de creaci&oacute;n del t&iacute;tulo ha radicado en &ldquo;trabajar un mundo que conozco, que entiendo bien, en el que habit&eacute; y del que s&eacute; que tengo rincones que otra gente no. Una persona no puede aprender en dos semanas lo que yo llevo en 12 a&ntilde;os de mi vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia ha sido clave a la hora de abordar uno de los grandes temas de la ficci&oacute;n: la religi&oacute;n jud&iacute;a ortodoxa. La primera entrega de la serie muestra a una Tamara dudosa de si aceptar o no la invitaci&oacute;n a su boda de una antigua compa&ntilde;era de colegio, por todo lo que ello implica: reencontrarse con un grupo de gente al que hace tiempo que no ve con una forma de vivir con la que decidi&oacute; romper hace tiempo. El t&iacute;tulo utiliza este contraste para generar momentos de humor que logran no caer en la literatura.
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                La escritora y periodista Tamara Tenenbaum                            </span>
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        Dolera explica que el trabajo del tono fue sencillo para ella por contar con personas jud&iacute;as dentro del equipo, tanto en la gestaci&oacute;n del guion como en el propio rodaje, donde en las escenas rodadas en la iglesia hab&iacute;a un rabino: &ldquo;Siendo cr&iacute;tica con la religi&oacute;n, la serie es respetuosa, y tambi&eacute;n consigo misma. Est&aacute; narrada desde una perspectiva feminista, pero no por ser respetuosa con la religi&oacute;n deja de serlo con su propia ideolog&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los grandes diferencias con las que Tenenbaum se top&oacute; al salir de la comunidad en la que naci&oacute; fue el reparo que existe a hablar de dinero. Coyuntura que han aprovechado en la traslaci&oacute;n de su libro a la peque&ntilde;a pantalla con una punzante escena en la que la protagonista, en pleno directo de radio, le pregunta directamente a su compa&ntilde;ero cu&aacute;nto dinero cobra. La respuesta es rubor y risas nerviosas. Ella insiste porque no concibe el rechazo que genera dialogar sobre el nivel de ingresos, siendo algo que condiciona tanto el d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Vengo de un barrio de comerciantes en el que a gente habla de plata de una forma que fuera de ah&iacute; no existe. La gente tiene verg&uuml;enza de hablar sobre ello, y no solamente de cu&aacute;nto ganan, sino tambi&eacute;n de lo que cuestan las cosas&rdquo;, comparte la argentina.
    </p><p class="article-text">
        Una reticencia que considera m&aacute;s sangrante al ahondar en c&oacute;mo funciona el mundo de la cultura. &ldquo;Es todav&iacute;a peor. Vivir del arte es imposible, solo puede hacerlo la alta la burgues&iacute;a o alguien que tiene mucha suerte&rdquo;, lamenta.
    </p><h3 class="article-text">La receta para la infelicidad</h3><p class="article-text">
        En su b&uacute;squeda de nuevo departamento, una particular agente inmobiliaria le reprocha a Tamara que &ldquo;la historia de las mujeres es conformarse&rdquo;. La joven reacciona argumentando que si se ve obligada a decir que no a un buen apartamento no es porque piense que merece vivir en una casa peor, si no porque no puede permit&iacute;rselo. &ldquo;El cruce generacional es interesante&rdquo;, reivindica la escritora describiendo al grupo de amigas de la protagonista como &ldquo;una generaci&oacute;n de chicas que no se conforman con nada. &iquest;Es una receta para la infelicidad? Tal vez. Buscan todo el rato una felicidad que cada vez es m&aacute;s exigente, pero ya no hay vuelta atr&aacute;s&rdquo;.
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                Fotograma de la ficción &#039;El fin del amor&#039;                            </span>
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        Al mismo tiempo, tiene mucho que ver con el t&iacute;tulo del libro y la serie: <em>El fin del amor</em>. &ldquo;Lo que termina es la idea de que el sentido de la vida de una mujer es buscar una pareja y que todo lo dem&aacute;s sea subsidiario a ello. Y que, si no la encuentra en los t&eacute;rminos en los que se supone que hay que encontrarla, est&aacute; condenada a la infelicidad&rdquo;, argumenta Tenenbaum, &ldquo;el amor ya no es el sentido &uacute;nico, ni tampoco una obligaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Hay que negociar nuevas condiciones&rdquo;, comenta sobre un proceso en el que advierte que a&uacute;n quedan pasos por dar. &ldquo;Los grupos de chicas todav&iacute;a pasamos mucho m&aacute;s tiempo hablando del chico con el que salimos que el tiempo que pasan ellos haciendo lo contrario&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        La escritora expone que esta evoluci&oacute;n est&aacute; en parte relacionada con la edad. &ldquo;Por suerte, los 30 son m&aacute;s generosos que los 20 en este sentido&rdquo;, afirma sobre la apertura de miras que si sus amigas son &ldquo;chicas talentosas, inteligentes, maravillosas y con intereses. &iquest;Por qu&eacute; vamos a estar entonces todo el d&iacute;a hablando de tipos?&rdquo;. El tono combativo y deslenguado con el que la  autora responde en voz alta es id&eacute;ntico al que emplea en el libro para arrojar luz sobre el universo de los afectos y proponer que de las cenizas del amor rom&aacute;ntico salga uno mejor, que haga m&aacute;s libres a hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Dolera incide en la importancia de que todo esto sea contado. &ldquo;Vemos pel&iacute;culas y leemos libros no solo para entretenernos, sino para encontrarnos a nosotros mismos o encontrar respuestas y caminos&rdquo;, subraya, &ldquo;por eso es importante que el relato sea diverso, ya que te va a acabar construyendo lo quieras o no&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Protagonistas sin patrones</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hay algo del caos que me gusta&rdquo;, reconoce Tamara en un momento determinado del inicio de la serie. Una reflexi&oacute;n que brota de su entra&ntilde;a mientras mira a c&aacute;mara, y que se agradece por la sinceridad con la que lo transmite. Esto es algo que ya abord&oacute; en el texto, tomando como referencia una serie de fotos de adolescentes de la neoyorkina Justine Karland. Dos amigas en un callej&oacute;n detr&aacute;s de una jugueter&iacute;a enorme con una botella dentro de una bolsa de papel y tres j&oacute;venes conversando en lo que parece el ba&ntilde;o de un colegio mientras una fuma son de los instantes que recog&iacute;an las im&aacute;genes.
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        &ldquo;Todo en la energ&iacute;a de esas chicas intr&eacute;pidas pertenec&iacute;a al mismo feminismo que el de las que hoy se sacan fotos en tetas en Instagram y se tapan los pezones para que no se las bajen de la aplicaci&oacute;n&rdquo;, comenta la periodista. Las protagonistas aparec&iacute;an en situaciones que Tenenbaum explica que habitualmente pertenec&iacute;an a los hombres. &ldquo;En rutas, en monta&ntilde;as, tratando de hacer pis en medio del monte&rdquo;, por citar solo algunos ejemplos. &ldquo;La mujer que se descontrola es para el sentido com&uacute;n, una reventada&rdquo;, escribe la periodista, &ldquo;y la reventada, a diferencia del reventado, no es objeto de deseo: es un objeto de l&aacute;stima&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Tamara de la serie encajar&iacute;a en este -no- patr&oacute;n de &ldquo;reventada&rdquo;. No tiene claro qu&eacute; quiere, no despierta seguridad ni la busca, encuentra su sitio en el caos, no quiere complacer y se divierte. Dentro la esta poderosa, a ratos inc&oacute;moda y enriquecedora contradicci&oacute;n que experimenta, <em>El fin del amor</em> propone &ldquo;re&iacute;rnos de todo, pero no desde una posici&oacute;n de superioridad&rdquo;. Al contrario, el punto fuerte del t&iacute;tulo es que aborda las dudas, los errores, los aciertos y los grises con respeto. 
    </p><p class="article-text">
        Genera un ambiente que permite entender que se pueden generar nuevos contextos. Tenenbaum sostiene que &ldquo;todo est&aacute; por escribirse&rdquo; y, por ello, esa escritura del devenir pasa por asumir la libertad con responsabilidad abrazando &ldquo;el deseo y los lazos de cuidado&rdquo;. Su propuesta es intentarlo invitando a sacar partido a todos los colores de la gama crom&aacute;tica. &ldquo;En ese aprender a mirar y amar la diversidad sin reducirla a la mismidad que nunca termina est&aacute; la clave de todo&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LGH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/el-fin-del-amor-serie-explica-soltera-no-fracaso_1_9672676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Nov 2022 11:01:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lali Espósito y Tamara Tenenbaum estrenan  'El fin del amor' y ponen fin a la soltería como una vergüenza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lali Espósito,Tamara Tenenbaum,El fin del amor,Amazon Prime,Streaming,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pagar las expensas de Nathy Peluso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pagar-expensas-nathy-peluso_129_9256888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la semana en la que asistimos a la ira contra la cantante por decir que se siente más española que argentina, Tamara Tenenbaum escribe sobre los acentos que no son de ninguna parte y la dificultad para traducir el argentinismo "pagar las expensas".</p></div><p class="article-text">
        Ser porte&ntilde;a y trabajar con el lenguaje se debe parecer a ser pelirroja de nacimiento; es el &uacute;nico pelo que has tenido, pero vas por la vida acostumbrada a manejarte como una excepci&oacute;n, con la conciencia de la excepci&oacute;n. Me toca pensar en esto muy seguido, y cada vez m&aacute;s, a medida que dialogo m&aacute;s frecuentemente con pa&iacute;ses &mdash;<em>mercados</em>&mdash; fuera de la Argentina. Los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os m&aacute;s o menos los pas&eacute; trabajando en la primera temporada de <em><strong>El fin del amor</strong></em>, adaptaci&oacute;n de un libro que escrib&iacute;, y que si todo sale bien va a verse en muchos lugares muy lejanos a mi Buenos Aires querido; el debate que m&aacute;s me gusta de todos los que tuvimos que tener fue el que trataba sobre la frase <strong>&ldquo;pagar las expensas&rdquo;.</strong> No fue particularmente largo, y la frase qued&oacute;, pero me gusta porque representa muchas cosas: cuando hablamos de la dificultad del dialecto rioplatense pensamos sobre todo en el voseo o el lunfardo, y pocas veces en la cantidad de frases y construcciones que usamos sin saber que son de ac&aacute;. Me gusta tambi&eacute;n porque muestra algo que es obvio, que es que las variaciones del espa&ntilde;ol representan no solamente maneras de hablar espec&iacute;ficas sino tambi&eacute;n mundos espec&iacute;ficos: econom&iacute;as espec&iacute;ficas, transacciones espec&iacute;ficas, formas de vida espec&iacute;ficas. &ldquo;Pagar las expensas&rdquo; no solo es una frase que no existe en otros lugares; es un concepto muy distinto en otros lugares, en los que ese gasto no est&aacute; tan cerca de lo que se paga por un alquiler, en los que los encargados no son la instituci&oacute;n que son aqu&iacute; (ac&aacute;) y las reuniones de consorcio tampoco. Por eso no se la pod&iacute;a sacar: una discusi&oacute;n sobre departamentos que hable de &ldquo;los gastos&rdquo; y no de las expensas es una discusi&oacute;n que no est&aacute; sucediendo en Buenos Aires, sino en alg&uacute;n no-lugar inventado en el que los personajes se cuidan de no ser malentendidos como si supieran que hay alguien que los est&aacute; mirando. Es esto &uacute;ltimo lo que me molesta a veces en la traducci&oacute;n, tambi&eacute;n, lo que creo que hay que combatir: el miedo al malentendido. Si los originales se donan siempre al malentendido, porque el lenguaje necesariamente lo hace, la traducci&oacute;n no deber&iacute;a venir a rescatarlos.
    </p><p class="article-text">
        Me puse a pensar en esto porque justo cuando internet decidi&oacute; que la cabeza de <strong>Nathy Peluso</strong> rodaba esta semana &mdash;nacida en Luj&aacute;n pero radicada en Espa&ntilde;a hace mucho tiempo, dijo sentirse m&aacute;s espa&ntilde;ola que argentina&mdash;, yo estaba leyendo un cuento de<strong> Murakami </strong>que se llama &ldquo;Yesterday&rdquo;. El narrador, un muchacho t&iacute;mido y bastante solitario, se hace amigo de un freak, Kitaru, que naci&oacute; en Tokio pero desaprendi&oacute; su perfecto japon&eacute;s est&aacute;ndar capitalino para aprender el dialecto de Kansai a la perfecci&oacute;n. Tanimura-kun, que hablaba de nacimiento el dialecto de Kansai, hab&iacute;a hecho exactamente lo contrario, pero a nadie le llamaba la atenci&oacute;n en eso, como a nadie le llama la atenci&oacute;n que a un cordob&eacute;s se le aporte&ntilde;e el acento despu&eacute;s de un par de a&ntilde;os en Buenos Aires o que un argentino radicado en Espa&ntilde;a empieza a usar el &ldquo;vale&rdquo; en lugar del dale; y, en cambio, nos parecer&iacute;a casi psic&oacute;tico que un porte&ntilde;o viviendo en Buenos Aires decidiera empezar a hablar como cordob&eacute;s solo por ser fan de Talleres, m&aacute;s o menos como cuenta Kitaru en el cuento. En un momento del cuento, de hecho, la novia de Kitaru explicita esto en un lenguaje par&oacute;dicamente acad&eacute;mico: &ldquo;Quiz&aacute;s las culturas valgan lo mismo&rdquo;, dice Erika Kuritani, &ldquo;pero desde la restauraci&oacute;n Meiji la forma en que las personas hablan en Tokio se ha vuelto el est&aacute;ndar para el japon&eacute;s oral&rdquo;. Esta cuesti&oacute;n de los dialectos no est&aacute; en el centro del argumento, me parece &mdash;en el sentido de que&nbsp; no se utiliza para generar ninguna confusi&oacute;n en particular, ni para hablar de alg&uacute;n viaje que suceda en tiempo presente en el relato&mdash; pero s&iacute; est&aacute; en el centro del cuento. De hecho, el cuento empieza y termina recordando la traducci&oacute;n que hizo Kitaru de la canci&oacute;n &ldquo;Yesterday&rdquo; al Kansai; y de hecho, esta excentricidad de Kitaru de decidir abandonar lo<em> hegem&oacute;nico </em>que le toc&oacute; en suerte por nacer en Tokio y reemplazarlo en cambio por un japon&eacute;s <em>subalterno</em> es la caracter&iacute;sticas m&aacute;s central de su personalidad, lo que se supone que m&aacute;s debe decirnos sobre &eacute;l. Kitaru es una persona que toma decisiones est&eacute;ticas, antes que decisiones &uacute;tiles; una persona dispuesta a perder recursos &mdash;por lo pronto, el status que da hablar el japon&eacute;s de Toki con perfecci&oacute;n de nativo&mdash; por razones que no le son claras a la gente que le rodea, ni a nadie m&aacute;s que a &eacute;l mismo. Es ese rasgo lo que parece seducir al narrador del relato: esa vocaci&oacute;n por lo in&uacute;til incluso a costa del propio beneficio, y lo que es mejor, en un capricho que ni siquiera es nacionalista, un tipo de capricho ampliamente aceptado. A nadie le llama la atenci&oacute;n que yo quiera defender a rajatabla la necesidad de &ldquo;pagar las expensas&rdquo; en lugar de &ldquo;pagar los gastos del departamento&rdquo;; lo genial de Kitaru es que est&aacute; defendiendo su derecho a hablar de una manera que no le sirve para nada pero que adem&aacute;s tampoco le pertenece en nada. O s&iacute;, pero no como los dem&aacute;s piensan que funciona la pertenencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; por qu&eacute; el cuento de Murakami me hizo pensar en Nathy Peluso, y en mi necesidad de pagar las expensas; quiz&aacute;s porque siento que Nathy Peluso ya hablaba con un acento que no era de ninguna parte, y que las veces que la hab&iacute;an acusado de &ldquo;apropiaci&oacute;n cultural&rdquo; mi reacci&oacute;n inmediata fue &ldquo;pero de qu&eacute; cultura se estar&iacute;a apropiando si en ninguna regi&oacute;n real de la Tierra la gente habla as&iacute;&rdquo;; quiz&aacute;s porque tambi&eacute;n me parece gracioso que ser argentina le haya dado derecho a &ldquo;hacerse la latina&rdquo;, cuando hacerse la latina hoy en t&eacute;rminos globales es hacerse la colombiana o la cubana y a m&iacute; me quedar&iacute;a igual de rid&iacute;culo que a una gringa, pero parece que era una cuesti&oacute;n de tener los papeles en orden; quiz&aacute;s porque en general esas preguntas me aburren, pero el cuento de Murakami lograba retomarlas de una forma que es atractiva, provocadora, y bella, porque no habla de reglas, ni de propiedades, ni de lo que est&aacute; bien y lo que est&aacute; mal, de v&iacute;ctimas y victimarios de delitos invisibles. En el cuento de Murakami los dialectos son como remeras, y lo gracioso es que nos parezca tan extra&ntilde;o ponerlas y quitarlas siendo que estrictamente es hermosa la capacidad de tenemos de pon&eacute;rnoslas y sac&aacute;rnoslas, de aprender a hablar de otra manera, de escuchar otras cosas aunque a veces no las entendamos del todo y jugar a reproducirlas porque eso no es necesariamente ni una burla ni un robo, es una cosa que podemos hacer y ver qu&eacute; pasa, es una forma de enriquecer la experiencia. No me importa si es as&iacute; como funcionan las identidades en la realidad: no es una tesis que estoy defendiendo, justamente, es un juego.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pagar-expensas-nathy-peluso_129_9256888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 03:07:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nathy Peluso,El fin del amor,Tamara Tenenbaum,Haruki Murakami,Traducción]]></media:keywords>
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