<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Vejez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/vejez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Vejez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1042314/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Un entrenador explica qué ejercicios hacer después de los 50: “A esta edad se necesita un estímulo real, no solo moverte”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/entrenador-explica-ejercicios-despues-50-edad-necesita-estimulo-real-no-moverte_1_13175484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7da99757-973b-4495-8c52-8f5ab30be72c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ejercicios para hacer después de los 50 y mantener la fuerza física y la movilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hacer ejercicio, especialmente de fuerza, es una receta casi mágica para frenar el envejecimiento, pero no hay que esperar a sentirse mayores, esto puedes hacer a partir de los 50 años 
</p></div><p class="article-text">
        El paso del tiempo cambia nuestra biolog&iacute;a, muchas veces para peor, sin pedir permiso. A partir de los 50 a&ntilde;os, el cuerpo comienza a mostrar signos de desgaste que, aunque invisibles a simple vista, se manifiestan en gestos cotidianos: nos cuesta un poco m&aacute;s levantarnos de un sof&aacute; bajo, esa sensaci&oacute;n de que las piernas pesan al subir escaleras o menos seguridad al caminar. No es un mal d&iacute;a, ni pereza, ni falta de voluntad. Por detr&aacute;s est&aacute; la sarcopenia, la p&eacute;rdida de fuerza y masa muscular que, si no ponemos remedio, se produce con la edad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A los 50 no toca bajar el ritmo, toca volverse m&aacute;s fuerte&rdquo;, afirma Pablo G&oacute;mez, entrenador personal y creador de IFTraining, enfocado en personas mayores. &ldquo;El problema es que mucha gente sigue haciendo ejercicio suave, y eso no frena el deterioro. A esta edad necesit&aacute;s un est&iacute;mulo real, no solo moverte&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El envejecimiento llega a todo el mundo, pero a velocidades diferentes. A <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40678078/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nivel molecular</a>, nuestro tejido muscular sufre una verdadera cat&aacute;strofe. Los n&uacute;cleos de las c&eacute;lulas musculares se desorganizan, las mitocondrias (las centrales energ&eacute;ticas de la c&eacute;lula) comienzan a fallar y comienza un estado proinflamatorio que dificulta la reparaci&oacute;n de los tejidos despu&eacute;s del esfuerzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema nervioso tambi&eacute;n envejece. Se produce una p&eacute;rdida progresiva de las conexiones entre nervios y m&uacute;sculos, especialmente de las fibras de contracci&oacute;n r&aacute;pida, que son las que nos permiten reaccionar a tiempo para evitar una ca&iacute;da. A esto se suma un fen&oacute;meno llamado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36018750/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resistencia anab&oacute;lica</a>: despu&eacute;s de los 50, nos cuesta m&aacute;s construir m&uacute;sculo, y hace falta una mayor cantidad de prote&iacute;na y un est&iacute;mulo m&aacute;s potente (como el ejercicio de fuerza) para activar su crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hombres y mujeres envejecen, tampoco lo hacen por igual. Para las mujeres, el declive neuromuscular ocurre de forma m&aacute;s temprana y abrupta debido a la menopausia. &ldquo;A partir de los 50, especialmente en mujeres con menopausia, el cuerpo cambia: se pierde masa muscular, baja la densidad &oacute;sea y aparece m&aacute;s debilidad progresiva&rdquo;, advierte L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dr&aacute;stica ca&iacute;da de estr&oacute;genos, efectos protectores sobre el m&uacute;sculo y los huesos, cae en picado en unos pocos a&ntilde;os. Por su parte, aunque los hombres suelen partir de un nivel de fuerza muscular m&aacute;s alto, se da un fen&oacute;meno conocido como la paradoja salud-sexo: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mujeres-viven-hombres-secretos-longevidad-femenina_1_12738349.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres viven m&aacute;s a&ntilde;os</a>, pero con peor salud y mayor fragilidad. 
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio, el escudo contra el envejecimiento</h2><p class="article-text">
        La diferencia entre un envejecimiento saludable y uno fr&aacute;gil no est&aacute; en los genes, sino en el nivel de actividad f&iacute;sica. Las personas que practican ejercicio, y especialmente entrenamiento de fuerza, desaf&iacute;an a las estad&iacute;sticas, son capaces de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39106083/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conservar o incluso ganar m&uacute;sculo</a>, reducir la inflamaci&oacute;n y los riesgos de enfermedades cr&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ejercicio de fuerza como base, ejercicios globales, trabajo en casa, pero bien hecho y progresi&oacute;n&rdquo;, recomienda L&oacute;pez como estrategia de entrenamiento a partir de los 50 a&ntilde;os. &ldquo;No es hacer m&aacute;s, es hacer mejor&rdquo;, puntualiza el entrenador.
    </p><p class="article-text">
        Contrariamente a la creencia popular, nunca es tarde para trabajar los m&uacute;sculos. Incluso en <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32740889/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas de 80 o 90 a&ntilde;os</a>, el entrenamiento de alta resistencia logra mejorar su funci&oacute;n y retrasar la discapacidad. No se trata de levantar grandes pesos como un culturista, sino de someter al m&uacute;sculo a una tensi&oacute;n cerca de su l&iacute;mite que fuerce su adaptaci&oacute;n, y el l&iacute;mite es diferente para cada persona. Este est&iacute;mulo mejora la comunicaci&oacute;n entre el cerebro y el m&uacute;sculo, frena la la p&eacute;rdida de las fibras r&aacute;pidas que nos salvan de una ca&iacute;da y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12808611/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumenta la densidad de las mitocondrias</a>, devolviendo energ&iacute;a al cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, quedarse en casa en un sill&oacute;n puede tener consecuencias graves. Los riesgos de no ejercitarse a partir de los 50 van m&aacute;s all&aacute; de sentirse d&eacute;bil, ya que el sedentarismo acelera la p&eacute;rdida de m&uacute;sculo. Una investigaci&oacute;n reciente advierte que las personas mayores que no alcanzan los niveles m&iacute;nimos de actividad f&iacute;sica tienen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38937702/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un riesgo tres veces mayor</a> de desarrollar sarcopenia grave, lo que hace que cualquier ca&iacute;da pueda terminar en una fractura. Es un c&iacute;rculo vicioso: se pierde movilidad, se pierde m&aacute;s m&uacute;sculo, aumenta a&uacute;n m&aacute;s la fragilidad y el riesgo de mortalidad prematura.
    </p><h2 class="article-text">Cinco ejercicios para frenar el envejecimiento despu&eacute;s de los 50</h2><p class="article-text">
        Aunque lo ideal es hacer ejercicio y estar en forma toda la vida, y a pesar de que el ejercicio mejora la forma a cualquier edad, cuanto antes se empiece, mayores ser&aacute;n los beneficios. Para las personas a partir de 50 a&ntilde;os&nbsp;el enfoque pr&aacute;ctico se basa en ejercicios de movimiento funcional, que reproducen gestos de todos los d&iacute;as, desde levantar una caja del suelo hasta subir escaleras. Estos son algunos ejemplos si ya tenemos una base de forma f&iacute;sica:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Sentadilla</strong>: &ldquo;Es la base de todo&rdquo;, afirma L&oacute;pez. El entrenador recomienda bajar despacio y subir con fuerza, y si resulta demasiado f&aacute;cil, a&ntilde;adir peso, por ejemplo utilizando una mochila o garrafas de agua. El movimiento parte de la cadera, que se proyecta hacia atr&aacute;s, y las rodillas no deben superar las puntas de los pies. &ldquo;Si haces 20 f&aacute;cilmente, necesitas a&ntilde;adir m&aacute;s carga&rdquo;, recomienda L&oacute;pez.</li>
                                    <li><strong>Zancadas</strong>: es un ejercicio b&aacute;sico para ganar fuerza y equilibrio. Para L&oacute;pez, se trata de un movimiento que hay que realizar de forma controlada, a&ntilde;adiendo peso poco a poco a medida que resulta m&aacute;s f&aacute;cil. De nuevo, la rodilla adelantada no debe superar las punta del pie, y es fundamental centrarse en doblar la pierna de atr&aacute;s para hacerlo bien.</li>
                                    <li><strong>Subir escaleras o usar un escal&oacute;n o caj&oacute;n</strong>: &ldquo;Esto es la vida real&rdquo;, afirma L&oacute;pez. Para que el ejercicio sea efectivo, y nos permita progresar en fuerza y equilibrio, hay que subir con intenci&oacute;n, activando la pierna que nos impulsa hacia arriba, pero bajar lentamente.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Mountain climber</strong><em>:</em> este ejercicio, tambi&eacute;n llamado escalador, se realiza boca abajo apoyado en las manos y las puntas de los pies, y llevando las rodillas hacia delante alternativamente. &ldquo;Es un muy buen trabajo de <em>core</em> y resistencia&rdquo;, afirma L&oacute;pez. Para el entrenador, es mejor hacerlo lento y controlado que r&aacute;pido, mantener el cuerpo estable y no perder la postura.</li>
                                    <li><strong>Plancha</strong>: este ejercicio es b&aacute;sico para el <em>core,</em> el cintur&oacute;n abdominal que proporciona protecci&oacute;n a la espalda. Boca abajo, apoyados en los antebrazos y la punta de los pies, hay que mantener el cuerpo alineado, y el abdomen activo, a&ntilde;adiendo cada vez m&aacute;s tiempo. &ldquo;Hay que hacerlo bien, no aguantar por aguantar&rdquo;, advierte L&oacute;pez.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pablo L&oacute;pez hace hincapi&eacute; en la importancia de a&ntilde;adir carga progresivamente en el entrenamiento, sea con pesas, mochilas o incluso garrafas de agua. &ldquo;Siempre con cabeza, sin carga no hay mejora&rdquo;, afirma. &ldquo;Caminar est&aacute; bien, pero si a los 50 no trabajas la fuerza, est&aacute;s perdiendo tiempo&rdquo;, concluye el entrenador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/entrenador-explica-ejercicios-despues-50-edad-necesita-estimulo-real-no-moverte_1_13175484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 11:23:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7da99757-973b-4495-8c52-8f5ab30be72c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="61631" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7da99757-973b-4495-8c52-8f5ab30be72c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="61631" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un entrenador explica qué ejercicios hacer después de los 50: “A esta edad se necesita un estímulo real, no solo moverte”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7da99757-973b-4495-8c52-8f5ab30be72c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ejercicios,Vejez,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las “olimpiadas centenarias” o cómo entrenar ahora para envejecer mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/olimpiadas-centenarias-entrenar-ahora-envejecer-mejor_1_12949513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70f4fbb2-d2ef-4848-979d-1bcf76531ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las &quot;olimpiadas centenarias&quot; ¿pueden ayudarnos a vivir más años?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Empezar a prepararse físicamente para la vejez décadas antes puede alargar la vida, pero sobre todo la salud y la independencia en nuestros últimos años.
</p><p class="subtitle">¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os cre&eacute;s que vas a vivir? Espa&ntilde;a tiene una de las esperanzas de vida m&aacute;s altas del mundo, 81,1 a&ntilde;os para los hombres y 86,3 para las mujeres, <a href="https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&amp;c=INESeccion_C&amp;cid=1259926380048&amp;p=1254735110672&amp;pagename=ProductosYServicios/PYSLayout&amp;param1=PYSDetalle&amp;param3=1259924822888" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos del INE</a>, y se espera que aumente a&uacute;n m&aacute;s. Pero la preocupaci&oacute;n para muchas personas no es tanto el n&uacute;mero de a&ntilde;os que pueden llegar a vivir, sino la calidad de vida que tendr&aacute;n cuando lleguen a la vejez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo deseable ser&iacute;a vivir toda nuestra vida con salud f&iacute;sica y mental, de forma independiente y morir, a ser posible, de repente y sin dolor. Pero las estad&iacute;sticas dicen que por desgracia esto no es as&iacute;. La esperanza de vida con buena salud a los 65 a&ntilde;os es de unos 10 a&ntilde;os m&aacute;s, y a partir de esa edad la salud cae en picado, seg&uacute;n los <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/espana-combina-longevidad-record-con-desafios-en-atencion-la-dependencia-y-las-enfermedades-cronicas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del CSIC</a>. M&aacute;s de la mitad de los mayores de 85 a&ntilde;os padece enfermedades cr&oacute;nicas, mientras que un 11% de los mayores de 65 a&ntilde;os est&aacute; en situaci&oacute;n de <a href="https://www.dsca.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/lista-espera-dependencia-baja-94-numero-personas-atendidas-alcanza-cifras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dependencia</a> con limitaciones graves en su capacidad para realizar actividades cotidianas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que llegamos a la enfermedad tarde&rdquo;, dice la geriatra Macarena D&iacute;az de Bustamante Ussia a elDiario.es. &ldquo;Vivimos con mucho estr&eacute;s, sin pensar lo que hacemos y con el piloto autom&aacute;tico. No nos da tiempo ni a pararnos a cocinar ni a hacer deporte. Entonces, de repente tenemos sobrepeso, hipertensi&oacute;n y m&aacute;s riesgo de infartos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Pero igual que ahorramos para la jubilaci&oacute;n, podemos prepararnos con antelaci&oacute;n para la vejez. &ldquo;Si hacemos una inversi&oacute;n de j&oacute;venes, luego de mayores vamos a tener un envejecimiento m&aacute;s saludable&rdquo;, afirma la doctora D&iacute;az de Bustamante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se ha venido comprobando consistentemente que el ejercicio y la dieta contribuyen a un envejecimiento saludable, pero estos son comportamientos individuales que necesitan de un contexto favorable para producirse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen Rodríguez Blazquez</span>
                                        <span>—</span> investigadora del área de Enfermedades Neurodegenerativas del CIBER (CIBERNED) 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No siempre es tan f&aacute;cil. &ldquo;Se ha venido comprobando consistentemente que el ejercicio y la dieta contribuyen a un envejecimiento saludable, pero estos son comportamientos individuales que necesitan de un contexto favorable para producirse&rdquo;, explica la doctora Carmen Rodr&iacute;guez Blazquez, investigadora del &aacute;rea de Enfermedades Neurodegenerativas del CIBER (CIBERNED) y autora de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35925982/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplio estudio</a> sobre el envejecimiento activo en Espa&ntilde;a. &ldquo;Es necesario considerar la influencia de los determinantes sociales de la salud, como el nivel educativo y econ&oacute;mico, la situaci&oacute;n laboral, los roles de g&eacute;nero, el apoyo y la participaci&oacute;n social y los determinantes estructurales como los servicios sociosanitarios&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El origen de las olimpiadas centenarias</h2><p class="article-text">
        Si nos dijeran que vamos a vivir hasta los 100 a&ntilde;os, &iquest;qu&eacute; nos gustar&iacute;a poder hacer? Sin duda, seremos ancianos, pero querremos ser capaces de caminar, viajar, jugar con los bisnietos, cultivar un huerto o simplemente levantarnos de la silla sin ayuda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El doctor Peter Attia, un m&eacute;dico estadounidense especializado en antienvejecimiento y autor del libro <em>Sin l&iacute;mites: la ciencia y el arte de la longevidad</em> lleg&oacute; a este concepto durante un funeral. Mientras desped&iacute;a a la madre de un amigo, Attia reflexion&oacute; sobre los &uacute;ltimos a&ntilde;os de esa persona, marcados por la incapacidad para hacer lo que m&aacute;s disfrutaba, como jugar al golf o trabajar en el jard&iacute;n, debido al declive f&iacute;sico. Su salud y su independencia hab&iacute;an acabado mucho antes que su vida.
    </p><p class="article-text">
        Attia hizo el c&aacute;lculo. Con las cifras en la mano, sabiendo cu&aacute;nta capacidad perdemos cada d&eacute;cada debido al envejecimiento, dio marcha atr&aacute;s y lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n: para poder hacer esas cosas en la vejez, aunque no lleguemos a los 100 a&ntilde;os, es necesario estar en forma muchos a&ntilde;os antes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se trata de vivir más años a cualquier precio, sino de vivir los años que tengamos con plenitud</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No se trata de vivir m&aacute;s a&ntilde;os a cualquier precio, sino de vivir los a&ntilde;os que tengamos con plenitud. Era un entrenamiento personal para el evento m&aacute;s importante de nuestra vida: llegar a ser ancianos aut&oacute;nomos, activos y felices. Con esto compil&oacute; una lista personal de las 18 pruebas de la &ldquo;olimpiada centenaria&rdquo; o el &ldquo;decathlon centenario&rdquo;: cosas tan simples como cargar las bolsas de la compra o poder levantarse del suelo sin ayuda.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La duraci&oacute;n de la vida y de la salud&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de las ideas del doctor Attia hay <a href="https://newsnetwork.mayoclinic.org/discussion/mayo-clinic-q-and-a-lifespan-vs-healthspan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una distinci&oacute;n fundamental</a>. Se habla de <em>&ldquo;lifespan&rdquo;</em> (duraci&oacute;n de la vida) a la edad cronol&oacute;gica que alcanzamos al morir, y se enfrenta a <em>&ldquo;healthspan&rdquo;,</em> la duraci&oacute;n de la salud, que es el per&iacute;odo de nuestra vida que vivimos libres de enfermedades graves o discapacidad. Podemos vivir hasta los 90 a&ntilde;os, pero si estamos postrados o en una silla de ruedas sufriendo dolor intenso desde los 80, nuestra salud habr&aacute; terminado mucho antes de morir.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo que pudiera parecer, el envejecimiento en s&iacute; mismo no es el principal factor de riesgo para esa duraci&oacute;n de la salud. Hacerse mayor es un proceso biol&oacute;gico que afecta a todo el mundo, pero la velocidad a la que se produce depende sobre todo del estilo de vida. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37354644/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio con datos de cientos de miles</a> de personas enumer&oacute; estos riesgos y encontr&oacute; que fumar, una dieta poco saludable, el sobrepeso y la obesidad, la falta de actividad f&iacute;sica y el alcohol eran los responsables de la 'muerte' prematura de la salud.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las enfermedades cr&oacute;nicas como las cardiovasculares, el c&aacute;ncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes, se han convertido en las principales causas de mortalidad a nivel mundial, representando <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34556664/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 71% de todas las muertes anuales</a>, seg&uacute;n una reciente revisi&oacute;n. Los autores indican que la medicina actual se centra en prolongar la vida, pero no cura las enfermedades subyacentes y, por lo general, se usa para controlar los s&iacute;ntomas o ralentizar la progresi&oacute;n de la enfermedad, en lugar de restaurar completamente la capacidad funcional. Esto conduce a per&iacute;odos prolongados de fragilidad, discapacidad y dependencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los últimos diez años de vida suelen ser el escenario de una aceleración en la pérdida de capacidades, especialmente las físicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os de vida suelen ser el escenario de una aceleraci&oacute;n en la p&eacute;rdida de capacidades, especialmente las f&iacute;sicas. La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4066461/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sarcopenia</a>, la p&eacute;rdida progresiva de masa y fuerza muscular, puede llevar a perder hasta el 50% de la masa muscular a los 80. Esta debilidad produce un empeoramiento del metabolismo, haciendo a las personas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36983804/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s vulnerables a la diabetes</a>, la hipertensi&oacute;n y las enfermedades cardiovasculares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para las mujeres, la menopausia es un punto de inflexi&oacute;n importante, hace que nos pongamos las pilas, pero no hay que esperar a la menopausia&rdquo;, afirma la doctora D&iacute;az de Bustamante. &ldquo;La masa muscular es un escudo, es lo que digo a los pacientes para que entiendan que les protege de todo, de las enfermedades, de las ca&iacute;das, si tienen un tumor. Si tienen menos m&uacute;sculo, se asocia con peor pron&oacute;stico&rdquo;, a&ntilde;ade,
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la debilidad muscular conduce al <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3964027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de fragilidad</a>, con lentitud al caminar, poca actividad, agotamiento y p&eacute;rdida de peso no intencionada. Las personas fr&aacute;giles tienen un riesgo mucho mayor de ca&iacute;das, lo que lleva a la hospitalizaci&oacute;n, m&aacute;s p&eacute;rdida de masa muscular, y m&aacute;s discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        Mentalmente, tambi&eacute;n hay un declive, con un aumento de las enfermedades degenerativas como el Alzheimer y otros tipos de demencia. Lo que se ha podido comprobar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es que la p&eacute;rdida de m&uacute;sculo y capacidad f&iacute;sica est&aacute; <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37004309/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relacionada con las enfermedades neurodegenerativas</a> y, al mismo tiempo, mantener la fuerza y la forma f&iacute;sica <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11428675/#sec7-biology-13-00719" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protege contra estas enfermedades</a>. Tambi&eacute;n ocurre al rev&eacute;s: proteger las capacidades cognitivas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12541553/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">predice una vida m&aacute;s larga</a> con salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las personas mayores recomendamos ejercicio multicomponente para que tengan fuerza, resistencia, equilibrio, potencia. Todo eso puede protegernos del deterioro cognitivo&rdquo;, comenta D&iacute;az de Bustamante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La masa muscular es un escudo, es lo que digo a los pacientes para que entiendan que les protege de todo, de las enfermedades, de las caídas, si tienen un tumor. Si tienen menos músculo, se asocia con peor pronóstico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Macarena Díaz de Bustamante Ussia </span>
                                        <span>—</span> geriatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La reserva funcional y c&oacute;mo construirla</h2><p class="article-text">
        Para poder llegar a los 80 o 90 a&ntilde;os con salud e independencia hay que empezar antes, mucho antes. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24787359/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado en el British Medical Journal</a> <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fuerza-agarre-importante-mejorarla_1_12520171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">midi&oacute; la fuerza de agarre</a> como indicador de la fuerza f&iacute;sica, la velocidad para levantarse de una silla y el tiempo de equilibrio en pie en personas de 53 a&ntilde;os, y las sigui&oacute; durante a&ntilde;os. Quienes tuvieron peores puntuaciones ten&iacute;an un riesgo de mortalidad 3,68 veces mayor en los siguientes 13 a&ntilde;os, en comparaci&oacute;n con los que ten&iacute;an mejores resultados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La condici&oacute;n f&iacute;sica que tengamos en la vejez va a depender de nuestra vida anterior, ya que los factores de riesgo que provocan enfermedades cr&oacute;nicas y discapacidad se van acumulando&rdquo;, explica la doctora Rodr&iacute;guez. &ldquo;Por ejemplo, con una dieta no saludable e inactividad f&iacute;sica durante la infancia o adolescencia, es m&aacute;s probable desarrollar sobrepeso u obesidad e hipertensi&oacute;n durante la edad adulta y la vejez&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mediana edad es la &eacute;poca clave para construir lo que Attia denomina &ldquo;reserva funcional&rdquo;. Es decir, aumentar nuestras capacidades f&iacute;sicas para que, cuando decaigan con la edad, todav&iacute;a sean suficientes. Si con 50 a&ntilde;os no somos capaces de subir un tramo de escaleras sin ahogarnos, &iquest;qu&eacute; esperamos que ocurra a los 80? La idea es estar en la mejor forma posible y que el declive progresivo con los a&ntilde;os empiece desde un punto m&aacute;s alto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; capacidades f&iacute;sicas? El doctor Attia las resume en <a href="https://peterattiamd.com/training-for-the-centenarian-decathlon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres pilares</a>: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cardio-zona-2-influye-envejecimiento-saludable_1_11693999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cardio de zona 2</a>, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VO2 Max</a> (capacidad aer&oacute;bica), <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-mejorar-equilibrio-estabilidad_1_11297928.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estabilidad</a> y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza</a>. No es un programa espec&iacute;fico, sino unas metas personales que cada persona debe establecer: cargar a un nieto, caminar dos kil&oacute;metros, levantarse sin ayuda, llevar las maletas en un viaje o subir escaleras.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese punto se hace &ldquo;ingenier&iacute;a inversa&rdquo;, y el doctor Attia pone algunos ejemplos, que siempre deben particularizarse para cada caso. Para poder levantarse del suelo a los 80, hay que poder hacer sentadillas con peso a los 50. Para poder cargar con una maleta a los 80, hay que poder aguantar colgados de una barra a los 50 durante 30 segundos. Para poder caminar a los 80, hay que poder correr en zona 2 a los 50. Para no caerse a los 80, hay que poder mantenerse sobre una pierna 30 segundos con los ojos cerrados a los 50.  Aun as&iacute;, nunca es tarde para empezar. &ldquo;Las generaci&oacute;n de los mayores, en su mayor&iacute;a, no ha hecho ejercicio en su vida&rdquo;, dice la doctora D&iacute;az de Bustamante. &ldquo;Te hablo de personas de 80 o 90 a&ntilde;os, no ten&iacute;an la cultura del deporte que tenemos ahora. Cuesta convencerles de que tienen que usar unas pesas, pero hay que explicarles que eso puede permitirles que, por ejemplo, se puedan poner en pie para pasar de la cama al sill&oacute;n. Eso lo cambia todo. El cuidador de un paciente que es capaz de ponerse de pie tiene lo tiene mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio y la fuerza son los pilares del proceso, pero tambi&eacute;n hay otros factores importantes. &ldquo;Dieta sana, ejercicio, abandonar los h&aacute;bitos no saludables (alcohol, tabaco), tener <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ciencia-soledad-evitarla-aumentar-longevidad-salud_1_12789641.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">relaciones sociales satisfactorias</a> y en general tener una vida activa y participativa&rdquo;, enumera la doctora Rodr&iacute;guez.&nbsp;&ldquo;Pero para esto es importante contar con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que protejan la salud y el bienestar de la ciudadan&iacute;a, promoviendo la educaci&oacute;n, la participaci&oacute;n, la sanidad, la cultura y el deporte&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        No hay medallas ni trofeos, el premio ser&aacute; poder levantar en brazos a nuestros nietos. Cambiar la percepci&oacute;n del ejercicio de una obligaci&oacute;n desagradable a una inversi&oacute;n en felicidad puede hacer que la duraci&oacute;n de la vida y la salud se empiecen a igualar un poco m&aacute;s. Con una <a href="https://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=3199&amp;L=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edad media de la poblaci&oacute;n</a> en Espa&ntilde;a de 45 a&ntilde;os, el mejor momento para empezar a entrenar para las olimpiadas centenarias fue hace diez a&ntilde;os. El segundo mejor momento es hoy.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/olimpiadas-centenarias-entrenar-ahora-envejecer-mejor_1_12949513.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 11:09:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/70f4fbb2-d2ef-4848-979d-1bcf76531ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="65765" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/70f4fbb2-d2ef-4848-979d-1bcf76531ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="65765" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las “olimpiadas centenarias” o cómo entrenar ahora para envejecer mejor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/70f4fbb2-d2ef-4848-979d-1bcf76531ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Vejez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuidar la musculatura y hacer ejercicios de fuerza ayuda al cerebro y a envejecer mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuidar-musculatura-ejercicios-fuerza-ayuda-cerebro-envejecer-mejor_1_12936873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2340780f-819a-4b36-a483-ecc28aca413f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuidar la musculatura y hacer ejercicios de fuerza ayuda al cerebro y a envejecer mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Envejecer no debe conllevar que dejes de trabajar tu cuerpo o dejar de hacer ejercicio. Es contraproducente, de hecho. Una investigación de profesionales de España, Reino Unido y Suecia concluye que una mayor fuerza muscular y un mejor rendimiento físico inicial están relacionados con una mejor memoria y una superior capacidad para realizar funciones ejecutivas (procesos cognitivos fundamentales de planificación, organización, etcétera) a lo largo del tiempo.</p></div><p class="article-text">
        Mantener una buena funci&oacute;n muscular en la vejez es lo m&aacute;s beneficioso para proteger al cerebro frente al deterioro cognitivo. As&iacute; lo demuestra un estudio del Departamento de Neurolog&iacute;a de la Cl&iacute;nica Universidad de Navarra (CUN) realizado junto a investigadores del<em>&nbsp;King&rsquo;s College&nbsp;</em>de Londres y del Instituto Karolinska de Suecia, publicado en la revista&nbsp;<em>Alzheimer&rsquo;s Dementia</em>.
    </p><p class="article-text">
        Envejecer no debe conllevar que dejes de trabajar tu cuerpo o dejar de hacer ejercicio. Es contraproducente, de hecho. La investigaci&oacute;n, de la que CUN informa por medio de una nota de prensa, manifiesta que una mayor fuerza muscular y un mejor&nbsp;rendimiento f&iacute;sico&nbsp;inicial est&aacute;n relacionados con una mejor memoria y una superior capacidad para realizar funciones ejecutivas (procesos cognitivos fundamentales de planificaci&oacute;n, organizaci&oacute;n, etc&eacute;tera) a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n consta en el comunicado, Miguel Germ&aacute;n Borda, neurogeriatra de la CUN, destaca que &ldquo;los resultados sugieren que la funci&oacute;n muscular tiene un efecto protector y ayuda a reducir el da&ntilde;o cerebral&rdquo;, reforzando la idea de que existe &ldquo;una relaci&oacute;n estrecha entre el m&uacute;sculo y el cerebro&raquo;. La disminuci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n general y una mejor circulaci&oacute;n de la sangre en el cerebro demostrar&iacute;a este v&iacute;nculo.
    </p><h2 class="article-text">La fuerza y el rendimiento cognitivo van de la mano</h2><p class="article-text">
        El estudio se basa en los datos del programa FINGER, un ensayo cl&iacute;nico internacional, aleatorizado y multic&eacute;ntrico, dise&ntilde;ado para investigar si una intervenci&oacute;n en el estilo de vida puede prevenir o retrasar la demencia en personas mayores que presentan un riesgo elevado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se analizaron 583 casos de personas de 60 a 77 a&ntilde;os. Ninguno de los participantes padec&iacute;an deterioro cognitivo, aunque presentaban un riesgo elevado de desarrollarlo debido a factores como el sedentarismo excesivo o problemas cardiovasculares, entre otras causas.
    </p><p class="article-text">
        Inicialmente, como explica CUN, la propia investigaci&oacute;n evalu&oacute; la condici&oacute;n f&iacute;sica de los participantes a trav&eacute;s de pruebas sencillas, como la medici&oacute;n de la fuerza de las piernas (levantarse de una silla) y la fuerza manual (mediante un dinam&oacute;metro). Y tambi&eacute;n el equipo investigador hizo un seguimiento de la evoluci&oacute;n de la funci&oacute;n cognitiva de estos pacientes en un periodo de dos a&ntilde;os, utilizando una serie de pruebas neuropsicol&oacute;gicas para analizar aspectos como la memoria, las funciones ejecutivas, la velocidad de procesamiento y la cognici&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        Dice Germ&aacute;n Borda, de la&nbsp;<a href="https://www.cun.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CUN</a>,&nbsp;al respecto: &ldquo;La fuerza de los miembros inferiores y la fuerza de prensi&oacute;n manual mostraron una asociaci&oacute;n significativa con un mejor rendimiento cognitivo a los dos a&ntilde;os, especialmente en dominios como la memoria y las funciones ejecutivas&raquo;.
    </p><h2 class="article-text">Hacer ejercicio de forma regular y comer sano</h2><p class="article-text">
        El experto remarca, adem&aacute;s, la importancia del cuidado f&iacute;sico para ayudar a prevenir y reducir el riesgo de enfermedades desarrolladas por la degeneraci&oacute;n progresiva como la demencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recomendamos la pr&aacute;ctica regular de ejercicio f&iacute;sico adaptado que combine actividad aer&oacute;bica como caminar o subir y bajar escaleras. Tambi&eacute;n es importante el entrenamiento de fuerza mediante ejercicios de resistencia con mancuernas, bandas el&aacute;sticas o m&aacute;quinas&rdquo;, expresa.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, a&ntilde;ade tambi&eacute;n la nutrici&oacute;n como punto angular complementario a la fuerza en la prevenci&oacute;n de las enfermedades neurodegenerativas. &ldquo;Es clave una nutrici&oacute;n equilibrada con una ingesta adecuada de prote&iacute;nas para preservar la masa y la funci&oacute;n muscular. Son factores que se asocian a un mejor estado funcional y cognitivo&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Por David Castellanos, para la agencia EFE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuidar-musculatura-ejercicios-fuerza-ayuda-cerebro-envejecer-mejor_1_12936873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 15:05:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2340780f-819a-4b36-a483-ecc28aca413f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="37544" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2340780f-819a-4b36-a483-ecc28aca413f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="37544" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuidar la musculatura y hacer ejercicios de fuerza ayuda al cerebro y a envejecer mejor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2340780f-819a-4b36-a483-ecc28aca413f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Salud,Vejez,Cerebro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escuchar música con frecuencia podría proteger el cerebro, disminuir el riesgo de demencia y mejorar la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/musica-cerebro-memoria-demencia-escuchar-frecuencia-proteger-disminuir-riesgo-mejorar_1_12903470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bcc6861-7c1e-4c13-8905-b91da0415728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escuchar música con frecuencia podría proteger el cerebro, disminuir el riesgo de demencia y mejorar la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación de una universidad australiana, publicada en la revista científica International Journal of Geriatric Psychiatry, analizó durante años los hábitos musicales y el estado cognitivo de 10.867 personas mayores de 70 años. La música, más allá del ocio y la cultura, empieza a consolidarse como un factor relevante en la salud cerebral.
</p></div><p class="article-text">
        No hace falta una excusa para poner una canci&oacute;n, pero si existe, mejor tenerla a mano. Escuchar m&uacute;sica de forma habitual podr&iacute;a reducir de manera significativa<strong> el riesgo de desarrollar demencia</strong> y ayudar a mantener la memoria en la vejez. No es una intuici&oacute;n rom&aacute;ntica ni un eslogan de bienestar: es la conclusi&oacute;n de un estudio con m&aacute;s de 10.000 personas mayores, liderado por la <a href="https://www.monash.edu/medicine/scs/research/aged-mental-health" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Monash,</a> en Australia.
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica, m&aacute;s all&aacute; del ocio y la cultura, empieza a consolidarse como <strong>un factor relevante</strong> en la salud cerebral.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un estudio con m&aacute;s de 10.800 personas mayores de 70 a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, publicada en la revista cient&iacute;fica<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/gps.6035" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> International Journal of Geriatric Psychiatry</a>, analiz&oacute; durante a&ntilde;os los h&aacute;bitos musicales y el estado cognitivo de <strong>10.867 personas mayores de 70 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo estuvo dirigido por la investigadora <strong>Emma Jaffa</strong> y la profesora <strong>Joanne Ryan</strong>, y forma parte del <a href="https://aspree.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ASPREE study,</a> uno de los mayores proyectos internacionales sobre envejecimiento saludable.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Darle al play tambi&eacute;n cuenta</strong></h2><p class="article-text">
        Los resultados son claros:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Las personas que <strong>escuchan m&uacute;sica de forma habitual</strong> presentan hasta un <strong>39 % menos de riesgo de desarrollar demencia</strong>.</li>
                                    <li>Tambi&eacute;n muestran un <strong>17 % menos de probabilidad de sufrir deterioro cognitivo</strong>.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No se trata solo de prevenir una enfermedad futura. Los participantes que escuchaban m&uacute;sica con frecuencia obten&iacute;an <strong>mejores puntuaciones en memoria epis&oacute;dica</strong>, la que usamos para recordar hechos cotidianos: conversaciones, citas o lo que hicimos ayer.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Por qu&eacute; la m&uacute;sica podr&iacute;a ayudar al cerebro</strong></h2><p class="article-text">
        La ciencia lleva tiempo se&ntilde;alando que la m&uacute;sica activa <strong>m&uacute;ltiples &aacute;reas cerebrales </strong>al mismo tiempo: memoria, emoci&oacute;n, atenci&oacute;n y coordinaci&oacute;n. Adem&aacute;s, tocar un instrumento implica aprendizaje continuo, disciplina y estimulaci&oacute;n sensorial.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.nature.com/articles/nrn3666" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudios</a> previos han demostrado que la actividad musical puede favorecer la <strong>plasticidad cerebral</strong>, incluso en edades avanzadas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un h&aacute;bito sencillo en un problema complejo</strong></h2><p class="article-text">
        La demencia es uno de los grandes retos sanitarios del siglo XXI. Seg&uacute;n la <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/dementia" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a>, m&aacute;s de 55 millones de personas viven actualmente con demencia en el mundo, y no existe una cura. En este contexto, <strong>retrasar su aparici&oacute;n o reducir el riesgo</strong> es una prioridad. Y ah&iacute; entran los h&aacute;bitos cotidianos: accesibles, baratos y sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        Como resume la profesora Joanne Ryan, el envejecimiento cerebral <strong>no depende solo de la gen&eacute;tica </strong>o la edad, sino tambi&eacute;n del entorno y del estilo de vida. Escuchar m&uacute;sica (y mejor a&uacute;n, hacerla) no garantiza una mente inmune, pero s&iacute; puede convertirse en <strong>una aliada inesperada para cuidar la memoria</strong>. Porque a veces, proteger el cerebro empieza con algo tan simple como darle al play.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Inma Moraleda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/musica-cerebro-memoria-demencia-escuchar-frecuencia-proteger-disminuir-riesgo-mejorar_1_12903470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 10:54:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1bcc6861-7c1e-4c13-8905-b91da0415728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2852561" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1bcc6861-7c1e-4c13-8905-b91da0415728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2852561" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Escuchar música con frecuencia podría proteger el cerebro, disminuir el riesgo de demencia y mejorar la memoria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1bcc6861-7c1e-4c13-8905-b91da0415728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria,Vejez,Salud,Cerebro,Demencia,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El erotismo plateado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/erotismo-plateado_129_12843368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8d0dc82-c0b4-4b21-a042-06b95be7300f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El erotismo plateado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al contrario del éxtasis y el desasosiego que la sexualidad suele producir en los años tempranos, durante la vejez la sexualidad resulta más gozosa, suave y serena. </p></div><p class="article-text">
        <em>Eroto&ntilde;al</em> se instala en la paradoja habitual de haber querido ser mayor en la juventud y desear volver a la din&aacute;mica de aquel tiempo. Se trata de un libro sobre el erotismo y la vejez, escrito por <strong>Elena de la Aldea</strong>, autora de <em>Los cuidados en tiempos de descuido</em> y <em>Lo com&uacute;n, la comuna y lo comunitario</em>.
    </p><p class="article-text">
        Nacida en Barcelona en 1938, la psic&oacute;loga y psicoterapeuta de grupos contextualiza los lugares de esta etapa en la historia y la cultura, escribiendo sin pudor sobre el placer, el goce y la sexualidad en el oto&ntilde;o de la existencia.
    </p><p class="article-text">
        Al contrario del torbellino de desasosiego y &eacute;xtasis que el erotismo provoca en el despertar, la presencia del amor en los d&iacute;as plateados no desaparece, sino que resulta menos acuciante, m&aacute;s suave, descansada y serena.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s sobre el tema en la autora, de orgullosos y alegres 85 a&ntilde;os, se activ&oacute; ya hace tiempo con la salida de <strong>Nelson Mandela</strong> de la prisi&oacute;n y su casamiento con <strong>Samora Machel</strong>, la viuda del presidente de Mozambique. &ldquo;Con ella reverdec&iacute; como una flor&rdquo;, dijo entonces el l&iacute;der de la lucha contra el apartheid.
    </p><p class="article-text">
        El genial <strong>Charles Chaplin</strong> se enamor&oacute; de <strong>Oona O&rsquo;Neill</strong>, 36 a&ntilde;os menor que &eacute;l y adem&aacute;s de tener ocho hijos, mantuvieron una relaci&oacute;n intensa hasta sus &uacute;ltimos d&iacute;as juntos.
    </p><p class="article-text">
        La cantante y actriz <strong>Cher</strong> encontr&oacute; a los 76 a&ntilde;os un amor en <strong>Alexander Edwards</strong>, de 40. <strong>Catherine Zeta Jones</strong>, veintinco a&ntilde;os menor que Michael Douglas, desafi&oacute; las normas y permance a su lado. La diferencia de edad y el hecho de que uno sea un adulto mayor no es un obst&aacute;culo cuando hay amor.
    </p><p class="article-text">
        El libro aborda la importancia de romper con el silencio, lo inspiradora que provoca la experiencia er&oacute;tica ajena, los detalles sutiles de los encuentros afectivos en esta etapa de la vida avanzada, el placer pese al inevitable deterioro del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que no hab&iacute;a previsto en absoluto en aquel cuerpo terso y liviano eran los pliegues, las arrugas y las partes que cuelgan. Sin embargo, tampoco hab&iacute;a previsto la gran adquisici&oacute;n de estos tiempos: la impunidad, la libertad de hacer y decir lo que deseo&rdquo;, dice una de sus entrevistadas, profesional de 84 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;l es sabio y paciente, me da tiempo para ir llegando&rdquo;, comenta&nbsp;una mujer de 80 sobre su pareja de 76. Su compa&ntilde;ero desde hace cuarenta a&ntilde;os destaca: &ldquo;ella me provoca con todo su cuerpo, y valora todo lo que hago&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otra mujer, de89 a&ntilde;os, cuenta que ha tenido amantes con momentos de plenitud y disfrute y otros en que la pasi&oacute;n se desvanec&iacute;a. Esas situaciones no se diferenciaban de lo que le pasa en la actualidad, ya que como le sucede al resto de los mortales cada experiencia ha tenido sus luces y sombras.
    </p><p class="article-text">
        Una entrevistada se preocupa por la disminuci&oacute;n del deseo sexual en la posmenopausia y se&ntilde;ala que a pesar de haberse sentido siempre bella y atractiva, teme ser invisible y poco valorada. Y otra construye con su cuidadora una relaci&oacute;n amorosa, con relaciones sexuales incluidas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Simone de Beauvoir</strong> escrut&oacute; las ramificaciones emocionales, sociales y filos&oacute;ficas del proceso de envejecimiento. Eso s&iacute;, opt&oacute; por una actitud negadora en lo personal: sac&oacute; todos los espejos de su casa para no enfrentarse a los cambios de la edad.
    </p><p class="article-text">
        Desafiando clich&eacute;s y estereotipos, De la Aldea escribe para darle palabras relucientes, con consciencia y respeto, a realidades ocultas, prohibidas, castigadas, vividas en silencio y con verg&uuml;enza. Como si diera permiso, la lectura de <em>Eroto&ntilde;al</em><strong> </strong>es una llave que se abre a la plenitud y cierra los temores.
    </p><p class="article-text">
        Si en el pasado las relaciones anales y la masturbaci&oacute;n eran lo m&aacute;s pecaminoso, hoy parece esencial tener un cuerpo de dise&ntilde;o, ser joven o aparentarlo y consumir siempre los productos elaborados por las industrias de la belleza y farmac&eacute;utica. La cultura cosm&eacute;tica y m&eacute;dico-c&eacute;ntrica nos quiere capturar como bot&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esas subjetividades moldeables y mod&eacute;licas se imponen desde el poder para que se reproduzcan a escala global, pero es imposible alcanzarlas y nos percibimos fracasados. De ser dependientes nos convertimos en nuestros propios explotadores: esclavos y amos a la vez. Son las formas m&aacute;s sofisticadas de la dominaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cada uno es &uacute;nico y el deseo no se extingue, ni con los a&ntilde;os ni con el ejercicio de la opresi&oacute;n, que nunca es omnipotente. Es posible explorar nuevas formas de alcanzar sensaciones satisfactorias y nuevas formas de expresarlas. &ldquo;Mi abuela, cuenta una joven, &rdquo;disfruta de la piel y el olor de su marido, porque dice que huele a pan tostado&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Gestos sutiles como los que ofrecen las manos con sus caricias, la lentitud en los movimientos, las palabras tiernas o una mirada profunda pueden ser fuente de hedonismo, de reconocimiento, de orgasmos, de vitalidad. Siempre atendiendo a lo que la otra parte del binomio amoroso requiere y no encerr&aacute;ndose en la idea obstinada del &ldquo;yo lo s&eacute;&rdquo; y &ldquo;no hace falta que me expliques&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las actividades creativas son alternativas para el deleite. Por eso, en&nbsp;<em>Ringtone</em>, de la bailarina <strong>Brenda Angiel</strong>, de sesenta a&ntilde;os, conviven la danza como lenguaje y la propia biograf&iacute;a de una mujer que cierra los a&ntilde;os de su juventud. Esta artista del movimiento toma las tem&aacute;ticas del paso del tiempo y los l&iacute;mites en su carrera para coreografiarlas.
    </p><p class="article-text">
        Son hechos que los espectadores del espect&aacute;culo en A&eacute;rea Teatro no registrar&iacute;an si la protagonista no lo dijera a modo de una catarsis, como si fuera una terapia esc&eacute;nica en la que se sacude, se estiliza, se expande, se empeque&ntilde;ece, r&iacute;e, abraza y se agiganta. Angiel baila sola y con su hija de 21 a&ntilde;os,&nbsp;<strong>Sara Becker</strong>, adem&aacute;s de incluir a sus alumnos <strong>Guillermo P&eacute;rez</strong>, <strong>Agust&iacute;n Farf&aacute;n</strong>, <strong>Celina Rodr&iacute;guez</strong>, <strong>Agust&iacute;n Salinas</strong> y <strong>Giselle Pezoa</strong>, convirtiendo la obra danzada en un espect&aacute;culo de profunda conexi&oacute;n entre generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Con potencia, humor y delicadeza, el <em>Para Elisa</em>, de Beethoven, y la versi&oacute;n de Sandro como fondo sonoro, vence el estereotipo de la edad y expone sus placeres y padecimientos. La pionera de la danza a&eacute;rea cuenta que sufre una hernia discal y una artrosis de cadera, que la obligan a estar medicada en forma cr&oacute;nica para poder soportar el dolor.
    </p><p class="article-text">
        Angiel hab&iacute;a interrumpido su rol de int&eacute;rprete para dedicarse a dirigir, pero volvi&oacute; a bailar por un impulso vital pos-pandemia, que la sac&oacute; del estado de imposibilidad para goce propio y agradecimiento del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El contexto es fascinante y aterrador, dice De la Aldea. Se refiere a las amenazas de riesgo nuclear, los genocidios que vemos por la tele sin que el mundo entero grite y los denuncie, el consumo abusivo, sin l&iacute;mites a la vista. Sin embargo, la invitaci&oacute;n al disfrute y el descubrimiento de la &uacute;ltima etapa de la vida est&aacute;n disponibles. Se potencian con la apertura y participaci&oacute;n en los colectivos. Son los grupos que se organizan, conversan, se apoyan y son ejemplo de que es posible vivir en mayor armon&iacute;a, cuando se tejen redes afectivas que nos conectan.
    </p><p class="article-text">
        LH/MF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/erotismo-plateado_129_12843368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 14:15:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b8d0dc82-c0b4-4b21-a042-06b95be7300f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="155394" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b8d0dc82-c0b4-4b21-a042-06b95be7300f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="155394" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El erotismo plateado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b8d0dc82-c0b4-4b21-a042-06b95be7300f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Erotismo,Vejez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saber mirar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mirar_129_12676797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53418c4f-a77a-4d5e-9cae-a1373dbe46bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Saber mirar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La vejez puede tener un encanto sutil si se la registra en sus (pocas) ventajas en lugar de aceptar las narrativas chatas impuestas por la visión de terceros.</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las cosas que me dijeron que me iban a pasar con el embarazo no me pasaron; me queda poco menos de dos meses, as&iacute; que alguna me tocar&aacute;, pero dudo que llegue a ponerme al d&iacute;a. No soy especial, solamente contrera. Tambi&eacute;n, a pesar de que no me considero (ni cerca) desprovista de narcisismo, me seducen mucho m&aacute;s las experiencias que me resultan ajenas que las que se parecen a las m&iacute;as. Debe ser por eso que desde que estoy embarazada me interesa mucho m&aacute;s la vida de la gente sin hijos, o la menopausia, que cualquier cosa que alguien pueda o quiera contarme sobre el embarazo. 
    </p><p class="article-text">
        La gente pregunta c&oacute;mo me siento, que qu&eacute; onda la panza, que los antojos, que no s&eacute; qu&eacute; otra cosa; contesto con cortes&iacute;a y desinter&eacute;s. Trato de poner un poco m&aacute;s de onda cuando alguien quiere hablarme de su embarazo pasado o presente porque ya me di cuenta de que los consejos de maternidad de la gente no son un servicio: el verdadero servicio es escucharle a la otra su experiencia, prestarle la oreja a la que se muere de ganas de contarte algo, el formato consejo es lo menos importante. Pero en cambio, por la raz&oacute;n que sea: quiero saber todo y pensar todo sobre la menopausia, o sobre la decisi&oacute;n de no tener hijos, la vida que, m&aacute;s por azar y capricho que por alguna convicci&oacute;n firme, eleg&iacute; perderme. Tengo ganas de escribir bastante sobre lo segundo cuando nazca la criatura; mientras tanto, empiezo por lo primero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7edddcdf-c5a6-4c4f-beb9-cfcc328de489_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7edddcdf-c5a6-4c4f-beb9-cfcc328de489_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7edddcdf-c5a6-4c4f-beb9-cfcc328de489_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7edddcdf-c5a6-4c4f-beb9-cfcc328de489_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7edddcdf-c5a6-4c4f-beb9-cfcc328de489_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7edddcdf-c5a6-4c4f-beb9-cfcc328de489_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7edddcdf-c5a6-4c4f-beb9-cfcc328de489_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Tuve una mudanza y un gato enfermo y finalmente logr&eacute; empezar el <em>Diario de menopausia</em> de <strong>Laura Wittner</strong>. Es hermoso: no tiene grandes pretensiones literarias, y sin embargo es pura literatura, porque no est&aacute; escrito como la autoficci&oacute;n canchera de nuestra &eacute;poca, mezcla de Twitter y slam de poes&iacute;a, hecha para el remate que hace re&iacute;r. <em>Diario de menopausia</em> est&aacute; escrito con la confianza en el lector de la verdadera poes&iacute;a, la que se anima al malentendido, a lo que se construye con tiempo y de a poco, a lo que tendr&aacute; sentido m&aacute;s adelante o tal vez nunca. Ataca el tema de frente, pero tambi&eacute;n de costado. Habla de los estr&oacute;genos y las canas, del reemplazo hormonal y de las lagunas mentales (me la cruc&eacute; a Laura y creo que me dijo esto, si no lo so&ntilde;&eacute; o me lo invent&eacute;: que le hab&iacute;an dicho que esto pasaba con el embarazo, pero en realidad a ella le pas&oacute; con la menopausia). Pero tambi&eacute;n habla de la relaci&oacute;n con la comida, con el tiempo, con su madre o sobre todo con la idea de su madre. 
    </p><p class="article-text">
        Busca la estructura de los d&iacute;as, basada en una idea robada a<strong> Patti Smith</strong>: en la mayor&iacute;a de los cap&iacute;tulos aparece una suerte de estrofa que resume, en pocos versos, la estructura de un d&iacute;a cualquiera. En esas estrofas aparece de todo: dolores, kil&oacute;metros recorridos, calles, encuentros y desencuentros, lecturas, cambios de ropa. Tambi&eacute;n hay cosas que no aparecen: ni trabajar sin parar, ni correr sin parar, ni detr&aacute;s de una fecha ni detr&aacute;s de un tipo, ni detr&aacute;s de un beb&eacute;, ni detr&aacute;s de nada. La menopausia como el principio de algo que se detiene de a poco, no como una fractura sino como un auto sin nafta. 
    </p><p class="article-text">
        Wittner habla de las (pocas) ventajas de envejecer, pero no hay reivindicaciones en su relato: eso me gusta tambi&eacute;n. No hay esa necesidad contempor&aacute;nea de la valoraci&oacute;n o del rescate, de llamar bueno a lo que hist&oacute;ricamente se llam&oacute; malo. Justamente hay m&aacute;s bien un aprovechar la literatura para escaparse de los valores: no es bueno ni malo, es lo que es, y lo que es en general encuentra una manera de ser m&aacute;s o menos atractivo, esa es la magia de saber mirar las cosas m&aacute;s all&aacute; de las calificaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que hay, entonces, es una defensa, hecha con tiempo y gracia, de que la vejez no ser&aacute; necesariamente buena pero s&iacute; puede ser interesante, puede tener encanto, puede ser algo sutil para registrar en una misma en lugar de aceptar las narrativas chatas impuestas por la visi&oacute;n de los terceros. Pienso en <em>Las correcciones</em> de <strong>Jonathan Franzen</strong>, novela que le&iacute; hace ya unos meses y que coment&eacute; en esta columna, porque me gust&oacute; la descripci&oacute;n que hac&iacute;a de la vejez de los padres del protagonista: el modo en que la casa se les iba volviendo una sucesi&oacute;n de trampas mortales, cada d&iacute;a una carrera de obst&aacute;culos. Es buena la imagen, pero hay algo que, leyendo este libro de Wittner, se me aparece en contraste como una versi&oacute;n en tercera persona de la experiencia de envejecer, algo muy evidentemente contado desde afuera. 
    </p><p class="article-text">
        Wittner se atreve a contar su menopausia como algo que pasa mientras otras cosas siguen pasando, al tiempo que reconoce que ya no pasan tantas cosas al mismo tiempo como en otras &eacute;pocas de la vida. Encuentra verdades como las encuentra siempre la literatura: la encuentra de casualidad entre la belleza, no porque venga ya con esas verdades sabidas, a compartirlas con una audiencia desprovista.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mirar_129_12676797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Oct 2025 03:01:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/53418c4f-a77a-4d5e-9cae-a1373dbe46bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="152698" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/53418c4f-a77a-4d5e-9cae-a1373dbe46bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="152698" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Saber mirar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/53418c4f-a77a-4d5e-9cae-a1373dbe46bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vejez,Menopausia,Embarazo,Laura Wittner,Jonathan Franzen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo podemos ganar músculo a medida que envejecemos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ganar-musculo-medida-envejecemos_1_12546352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f72c7181-6e7f-4856-8fb2-42d692039516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo podemos ganar músculo a medida que envejecemos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las estadísticas dicen que perdemos masa muscular a medida que nos hacemos mayores, pero la investigación confirma que podemos ganarla a cualquier edad.</p></div><p class="article-text">
        Si hacemos caso a lo que dicen las estad&iacute;sticas m&eacute;dicas, el envejecimiento parece una condena de la que no se puede escapar. Solo por cumplir a&ntilde;os, nos volveremos m&aacute;s d&eacute;biles, m&aacute;s fr&aacute;giles y, en consecuencia, m&aacute;s enfermos. Lo &uacute;nico que podemos hacer es mitigar los s&iacute;ntomas. 
    </p><p class="article-text">
        Esta ha sido la tendencia dominante en la ciencia hasta hace apenas una d&eacute;cada, pero en este tiempo la investigaci&oacute;n ha dado pasos de gigante para entender mejor c&oacute;mo se produce el envejecimiento, tratar sus consecuencias y, en su caso, frenarlo o incluso revertirlo. 
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n en 2013 del estudio de los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_11393619.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcadores del envejecimiento</a> del investigador espa&ntilde;ol Carlos L&oacute;pez-Otin y su equipo marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en este campo. Gracias a estos estudios sabemos que una de las principales causas y de las peores consecuencias del envejecimiento es la sarcopenia, o la atrofia de los m&uacute;sculos con la edad.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios basados en poblaciones dejan claro que la atrofia del m&uacute;sculo esquel&eacute;tico forma parte del envejecimiento normal. La masa muscular <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2804956/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comienza a disminuir despu&eacute;s de los 30 a&ntilde;os</a>, con p&eacute;rdidas medias estimadas entre el 3% y el 8% por d&eacute;cada, y el ritmo se acelera despu&eacute;s de los 60 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5803609/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios longitudinales</a> (a lo largo de varios a&ntilde;os) muestran que las personas mayores de 75 a&ntilde;os pierden masa muscular a&uacute;n m&aacute;s r&aacute;pidamente, a un ritmo cercano al 1% anual. Esto no solo supone una p&eacute;rdida de fuerza, sino que afecta a todo el organismo, ya que cuando el m&uacute;sculo se encoge, hay menos capacidad para controlar la glucosa en sangre (resistencia a la insulina), y por tanto <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37275941/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor riesgo de diabetes</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Esto se traduce en un aumento de la masa grasa, deterioro cognitivo y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. Algunas enfermedades, como el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37356170/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;ncer</a>, los trastornos hep&aacute;ticos y renales y otras <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40485364/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades cr&oacute;nicas</a>, tambi&eacute;n se asocian con una p&eacute;rdida de masa muscular. A esto hay que sumar un mayor riesgo de ca&iacute;das, lesiones, fracturas, hospitalizaciones, p&eacute;rdida de autonom&iacute;a y una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38842791/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor mortalidad general</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La atrofia muscular relacionada con la edad produce una disminución de la actividad física, y al mismo tiempo, la disminución de la actividad física produce aún más pérdida de músculo</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Ganar m&uacute;sculo a medida que envejecemos</h2><p class="article-text">
        A pesar de todo lo anterior, es posible ganar masa muscular a medida que envejecemos. Un n&uacute;mero cada vez mayor de investigaciones ha desvelado no solo los mecanismos por los que se produce la p&eacute;rdida muscular en las personas mayores, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo contrarrestarlos, y de este modo preservar e incluso reconstruir el tejido muscular a cualquier edad.
    </p><p class="article-text">
        La disminuci&oacute;n de la masa muscular es reversible. Es un c&iacute;rculo vicioso. La atrofia muscular relacionada con la edad produce una disminuci&oacute;n de la actividad f&iacute;sica, y al mismo tiempo, la disminuci&oacute;n de la actividad f&iacute;sica produce a&uacute;n m&aacute;s p&eacute;rdida de m&uacute;sculo. Si le damos la vuelta, introducir ejercicio, en concreto ejercicio de fuerza, permite hacer crecer los m&uacute;sculos.
    </p><p class="article-text">
        Numerosos estudios revelan que tanto el entrenamiento de resistencia como el aer&oacute;bico pueden inducir la hipertrofia muscular y aumentar la fuerza, incluso <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5830901/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre personas de 70, 80 a&ntilde;os o m&aacute;s</a>. Algunos estudios muestran que los participantes de edad muy avanzada, incluidas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19246651/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres mayores de 85 a&ntilde;os</a>, experimentan mejoras significativas en la fuerza y el tama&ntilde;o muscular despu&eacute;s de programas de ejercicio. Por supuesto, la respuesta es significativamente menor que para personas m&aacute;s j&oacute;venes que hagan el mismo programa de ejercicio, pero es una respuesta positiva y demuestra que la capacidad de adaptaci&oacute;n de los m&uacute;sculos se conserva a lo largo de toda la vida. Afortunadamente, hay pruebas vivientes de que estas intervenciones funcionan. Ernestine Shepherd consigui&oacute; en 2010 y 2011 el r&eacute;cord Guinness como la <a href="https://www.washingtonpost.com/lifestyle/magazine/six-pack-abs-at-age-74-age-is-nothing-but-a-number-says-guinness-world-records-oldest-competitive-female-bodybuilder/2011/03/16/AG5lGvCH_story.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">culturista en competici&oacute;n de mayor edad</a>, con 74 a&ntilde;os. Hoy, a los 89 a&ntilde;os, <a href="https://www.instagram.com/shepherdernestine/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue levantando pesas</a>, pero lo m&aacute;s interesante es que hasta los 56 a&ntilde;os nunca hab&iacute;a pisado un gimnasio.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DNGyzPGxi7T/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado el japon&eacute;s <a href="https://www.instagram.com/toshisuke.kanazawa/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toshisuke Kanazawa</a> bati&oacute; su r&eacute;cord como el culturista de m&aacute;s edad del mundo, a los 87 a&ntilde;os. Kanazawa hab&iacute;a ganado campeonatos de culturismo en su juventud, pero se retir&oacute; a los 34. Cuando cumpli&oacute; 50, volvi&oacute; a los gimnasios (y a la competici&oacute;n) para poder mantener a su mujer enferma. 
    </p><h2 class="article-text">Estrategias para ganar m&uacute;sculo a cualquier edad</h2><p class="article-text">
        La estrategia para ganar m&uacute;sculo con la edad se basa en tres pilares fundamentales: la actividad f&iacute;sica (especialmente el ejercicio de resistencia), una nutrici&oacute;n adecuada, con &eacute;nfasis en una ingesta adecuada de prote&iacute;nas y, por &uacute;ltimo, el control de las posibles enfermedades de la edad.
    </p><p class="article-text">
        El entrenamiento de fuerza ha demostrado ser el m&eacute;todo m&aacute;s eficaz. Esto quiere decir levantar pesas, utilizar bandas el&aacute;sticas, el peso corporal u <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cuatro-ejercicios-daran-beneficios-pesas_1_12240420.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras alternativas</a> dos o tres veces por semana. La otra clave es la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6950543/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobrecarga progresiva</a>, es decir, aumentar gradualmente el peso o la resistencia, para poder soportar cargas cada vez mayores. Esto estimula la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas; la regeneraci&oacute;n de las fibras musculares y la creaci&oacute;n de otras nuevas, lo que hace que los m&uacute;sculos aumenten en tama&ntilde;o y en fuerza.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio aer&oacute;bico de larga duraci&oacute;n e intensidad moderada, que durante mucho tiempo se recomendaba como la soluci&oacute;n para combatir el envejecimiento, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ejercicios-fuerza-envejecimiento-edad_1_11244751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no es tan eficaz como el entrenamiento de fuerza</a>, aunque es un buen complemento que mejora la sensibilidad a la insulina y aumenta la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capacidad aer&oacute;bica</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La estrategia para ganar músculo con la edad se basa en tres pilares fundamentales: la actividad física, una nutrición adecuada y el control de las posibles enfermedades de la edad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/comer-perder-masa-muscular_1_1104044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La comida es la otra pieza fundamental</a> para ganar m&uacute;sculo a cualquier edad y, en concreto, garantizar una ingesta total de prote&iacute;nas suficiente. Las personas mayores ya tienen en general una necesidad mayor de prote&iacute;nas (un m&iacute;nimo de 1,2-1,5 gramos de prote&iacute;na por kilogramo de peso corporal al d&iacute;a) para evitar la sarcopenia, lo que supone el doble de la cantidad m&iacute;nima recomendada por las autoridades sanitarias. 
    </p><p class="article-text">
        Esto permite garantizar una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/leucina-aminoacido-necesitas-musculos-salud_1_10111337.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantidad suficiente de leucina</a>, un amino&aacute;cido esencial que 'arranca' la regeneraci&oacute;n muscular. Los alimentos ricos en leucina son sobre todo los l&aacute;cteos, los huevos y las carnes y pescados magros. Adem&aacute;s, conviene estar atentos y corregir cualquier posible deficiencia de micronutrientes en especial la vitamina D y el calcio para la salud &oacute;sea y muscular.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a entonces un programa para ganar m&uacute;sculo con la edad? Este es el plan: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Entrenamiento de resistencia ejercitando los principales grupos musculares (piernas, pecho, espalda, hombros, brazos) dos o tres veces por semana, centr&aacute;ndose en ejercicios multiarticulares como sentadillas, zancadas, <em>press </em>y remo. Cada sesi&oacute;n debe incluir 2-3 series de 8-12 repeticiones por ejercicio, aumentando gradualmente la resistencia a medida que mejora la fuerza.</li>
                                    <li>Ejercicio aer&oacute;bico complementario, como caminar a paso ligero, montar en bicicleta o nadar, de tres a cinco veces por semana para mejorar la salud cardiovascular y controlar la masa grasa.</li>
                                    <li>Dieta que contenga al menos 1,2-1,5 gramos de prote&iacute;nas por kilogramo de peso corporal. Para una persona de 75 kilos eso supone entre 90 y 112 gramos al d&iacute;a. Por ejemplo, 150 gramos de pechuga de pollo contienen 47 gramos de prote&iacute;nas. La ingesta se debe distribuir a lo largo de las comidas, prestando atenci&oacute;n al consumo de prote&iacute;nas despu&eacute;s del ejercicio.</li>
                                    <li>Dieta rica en nutrientes, que incorpore suficientes carbohidratos de absorci&oacute;n lenta y grasas saludables para satisfacer las necesidades energ&eacute;ticas y favorecer la recuperaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Sue&ntilde;o regular y control del estr&eacute;s, ya que ambos desempe&ntilde;an un papel importante en la recuperaci&oacute;n y la regulaci&oacute;n hormonal.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de masa muscular es inevitable con la edad, pero podemos frenarla. Aunque nuestro cuerpo responda con m&aacute;s lentitud al ejercicio y a la dieta, la capacidad de adaptaci&oacute;n y de ganar m&aacute;s masa muscular se mantiene durante toda la vida. Esto puede marcar la diferencia para disfrutar de una vejez sana y con independencia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        *Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro<em> </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ganar-musculo-medida-envejecemos_1_12546352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Aug 2025 13:11:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f72c7181-6e7f-4856-8fb2-42d692039516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9236862" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f72c7181-6e7f-4856-8fb2-42d692039516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9236862" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Cómo podemos ganar músculo a medida que envejecemos?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f72c7181-6e7f-4856-8fb2-42d692039516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Salud,Vejez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué millones de personas mayores juegan a videojuegos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/millones-personas-mayores-juegan-videojuegos_1_12480770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30174403-b9e9-419e-a3ef-4e831b103d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué millones de personas mayores juegan a videojuegos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los adultos mayores de 50 años representan casi un tercio de los jugadores estadounidenses y cada vez tienen más presencia en la cultura popular.</p></div><p class="article-text">
        El juego favorito de Michelle Statham es <em>Call of Duty</em>. Es r&aacute;pido y fren&eacute;tico, con campa&ntilde;as militares y de espionaje inspiradas en hechos hist&oacute;ricos reales. Suele pasar seis horas al d&iacute;a retransmitiendo en directo en Twitch, charlando con sus m&aacute;s de 110.000 seguidores desde su casa en el estado de Washington, en la Costa Oeste de Estados Unidos. Se jacta de c&oacute;mo derrota a sus oponentes y exclama &ldquo;bendito seas&rdquo; mientras se lanza por los tejados para evitar los ataques en racimo del fuego enemigo. Cuando lo alcanzan, &ldquo;resucita&rdquo; &mdash;o vuelve a la vida en un punto de control&mdash; y vuelve de inmediato al fragor de la batalla.
    </p><p class="article-text">
        <em>Call of Duty</em> es una serie de videojuegos de disparos en primera persona (<em>first-person shooter</em>) centrada en combates militares. Tiene una base de usuarios predominantemente masculina y joven, pero el nombre de Statham en Twitch es <a href="https://www.twitch.tv/tacticalgramma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TacticalGramma</a> (abuela t&aacute;ctica), en referencia a los dos nietos de esta mujer de 60 a&ntilde;os. Su afici&oacute;n de toda la vida por los videojuegos se ha convertido en una fuente de ingresos (prefiere no revelar sus ganancias, pero afirma que ha recaudado &ldquo;miles&rdquo; de d&oacute;lares para organizaciones ben&eacute;ficas), as&iacute; como en una forma de divertirse, estar activa y conectar socialmente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mucha gente se sorprende de que alguien de mi edad juegue a videojuegos&rdquo;, reconoce Statham. A ella, le parece emocionante: &ldquo;Me divierto cuando consigo hacer buenos disparos de francotirador a larga distancia o derribo a alguien desde un helic&oacute;ptero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Statham compagina la multitarea del juego con el chat en directo con su p&uacute;blico multigeneracional. Sus seguidores m&aacute;s j&oacute;venes le han ense&ntilde;ado jerga, como la expresi&oacute;n de la generaci&oacute;n Z <a href="https://www.theguardian.com/culture/2024/jan/22/skibidi-toilet-youtube-series-viral" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;skibidi</a>&rdquo;, una palabra sin significado concreto que se ha hecho viral gracias a videos de inodoros m&oacute;viles que emergen con cuellos largos y cabezas humanas, emitiendo un &ldquo;skibidi&rdquo; repetitivo en redes sociales. &ldquo;He aprendido algunas cosas que no quer&iacute;a aprender&rdquo;, se&ntilde;ala con una carcajada. Cuando se cansa, juega en privado, fuera de c&aacute;mara, para relajarse. Tambi&eacute;n hace ejercicio a diario, va al gimnasio con su hija como parte del reto de fitness <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2025/jan/07/75-hard-viral-fitness-challenge-back-but-is-it-best-way-to-spend-january" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">75 Hard</a>, para asegurarse de que los videojuegos no sustituyan la actividad f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Statham es uno de los 57 millones de estadounidenses mayores de 50 a&ntilde;os que juegan, un grupo que representa el 28% del total de aproximadamente 205 millones de jugadores en el pa&iacute;s, seg&uacute;n <a href="https://www.theesa.com/resources/essential-facts-about-the-us-video-game-industry/2025-data/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos recientes</a> de la Asociaci&oacute;n de Software de Entretenimiento. Casi <a href="https://venturebeat.com/games/gamings-demographic-reach-36-of-people-ages-80-to-90-play-video-games/#:~:text=The%20demographic%20spread%20of%20gaming%20is%20impressive.&amp;text=Every%20year%2C%20the%20Entertainment%20Software,196%20million%2C%20a%20year%20ago." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mitad </a>de los estadounidenses de entre 60 y 70 a&ntilde;os juegan a alg&uacute;n tipo de videojuego en el ordenador, el m&oacute;vil o la consola cada semana, al igual que el 36% de las personas de m&aacute;s de 80 a&ntilde;os. Y a medida que m&aacute;s jugadores como Statham entran en la tercera edad, los adultos mayores est&aacute;n ganando visibilidad en el mundo de los videojuegos, a veces para desconcierto de sus compa&ntilde;eros en las plataformas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener determinados a&ntilde;os es como llevar un cartel colgado al cuello que dice: 'Soy viejo y no puedo hacer esto'&rdquo;, se&ntilde;ala Will, de 72 a&ntilde;os, un veterano de la marina retirado que vive en Misuri y prefiere identificarse solo con su nombre de pila, pero que retransmite sus juegos favoritos, como el simulador de caza <em>theHunter: Call of the Wild</em> (La llamada de lo salvaje) y el juego de combate a&eacute;reo <em>Metalstorm</em>, a 1,4 millones de suscriptores de YouTube bajo el nombre de usuario<a href="https://www.youtube.com/channel/UCQWVmYZE-JtI7BimgasRzTg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> GrndpaGaming</a> .
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese no es mi caso ni el de otros jugadores mayores con mucho potencial que puedes encontrar en las plataformas&rdquo;, aclara Will: &ldquo;Alguien de mi edad puede estar al d&iacute;a con la tecnolog&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Algunos beneficios</h2><p class="article-text">
        Algunas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11274634/#sec3-brainsci-14-00731" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones </a>sugieren que los videojuegos pueden tener beneficios para las personas mayores, aunque los efectos dependen del tipo de juego. Hay juegos creados para ayudar <a href="https://www.globenewswire.com/news-release/2024/04/30/2872142/0/en/Study-This-Brain-Training-Resulted-in-Better-Performance-and-Less-Atrophy-in-the-Brain.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a mejorar la memoria y la atenci&oacute;n</a>, como los de la empresa cient&iacute;fica <a href="https://www.brainhq.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BrainHQ</a> , que ha desarrollado un juego llamado <a href="https://www.youtube.com/watch?v=_qwnj7gRFvc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Double Decision</em></a> (Decisi&oacute;n Doble), utilizado a menudo por investigadores para evaluar y mejorar el procesamiento visual de las personas, y la aplicaci&oacute;n m&oacute;vil <a href="https://app.lumosity.com/landing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lumosity</em></a>, que incluye un <a href="https://www.lumosity.com/en/blog/train-of-thought-a-closer-look-at-lumositys-most-popular-game" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">popular</a> juego de entrenamiento cerebral llamado <a href="https://www.youtube.com/watch?v=YxD9lgegc9U" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Train of Thought</em></a> (L&iacute;nea de pensamiento).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/101814d5-7cb0-4620-aafb-c3005df83752_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/101814d5-7cb0-4620-aafb-c3005df83752_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/101814d5-7cb0-4620-aafb-c3005df83752_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/101814d5-7cb0-4620-aafb-c3005df83752_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/101814d5-7cb0-4620-aafb-c3005df83752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/101814d5-7cb0-4620-aafb-c3005df83752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/101814d5-7cb0-4620-aafb-c3005df83752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una persona de 40 años juega una partida del simulador de peleas &#039;Street Fighter&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una persona de 40 años juega una partida del simulador de peleas &#039;Street Fighter&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos m&aacute;s generales, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8370402/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se demostr&oacute; que </a>los juegos de rompecabezas como Tetris y <em>Monument Valley</em>, que requieren que los jugadores recuerden patrones, secuencias y disposiciones espaciales, <a href="https://www.businessinsider.com/playing-tetris-job-work-benefits-relieve-anxiety-stress-improve-cognition-2025-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayudan a jugadores de cualquier edad </a>a mejorar la memoria visual y el procesamiento cognitivo. Los juegos de fitness que incorporan movimiento f&iacute;sico, como <em>Ring Fit Adventure</em> o <em>Hot Squat</em>, pueden <a href="https://www.ajmc.com/view/active-video-games-improve-balance-better-than-conventional-rehab-in-ms" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar el equilibrio </a>y tener mayores beneficios que la rehabilitaci&oacute;n convencional en pacientes con esclerosis m&uacute;ltiple.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es: <strong>&iquest;los juegos de disparos en primera persona tienen alg&uacute;n tipo de beneficio para las personas mayores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2018, el doctor Gregory West, profesor asociado de psicolog&iacute;a en la Universidad de Montreal, realiz&oacute; un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28785110/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio </a>con participantes de todas las edades. Descubri&oacute; que aquellos a los que se les asign&oacute; jugar durante horas a juegos de disparos en primera persona como <em>Call of Duty</em> experimentaron una reducci&oacute;n de la materia gris en la regi&oacute;n del hipocampo del cerebro. Aquellos que jugaban a juegos que implicaban la exploraci&oacute;n de mundos abiertos en 3D, como <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29211727/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Super Mario 64 </a>o <em>Breath of the Wild</em> (El aliento de lo salvaje), un juego de mundo abierto de la saga <em>The Legend of Zelda</em>, mostraron una mejora en la misma zona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una reducci&oacute;n del volumen del hipocampo se asocia con un riesgo de padecer enfermedades neuropsiqui&aacute;tricas a lo largo de la vida&rdquo;, explica West: &ldquo;Durante el envejecimiento, las personas mayores con menos actividad y materia gris en el hipocampo tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, matiza, eso no significa que los jugadores mayores deban dejar de jugar a los videojuegos de disparos en primera persona. &ldquo;Realmente el an&aacute;lisis del impacto de estos juegos en el cerebro envejecido genera opiniones encontradas&rdquo;, reconoce West.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el estudio de West no se centr&oacute; en c&oacute;mo los videojuegos afectan espec&iacute;ficamente al cerebro de las personas mayores, y se&ntilde;ala que las personas mayores que son jugadores competitivos exitosos probablemente ya tienen como punto de partida &ldquo;unas capacidades cognitivas bastante buenas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tambi&eacute;n hay beneficios sociales que se derivan de los juegos en plataformas multijugador, donde son populares los juegos de disparos en primera persona. &ldquo;Los adultos mayores, al jugar a videojuegos en l&iacute;nea con otras personas y comunicarse a trav&eacute;s de micr&oacute;fonos, reciben una estimulaci&oacute;n social real, y creo que ese beneficio positivo no se puede ignorar ni siquiera ante el posible riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mientras mantengas tu cerebro activo y en funcionamiento, no estás sentado sin hacer nada y deteriorándote. Alguien de mi edad puede mantenerse al día con la tecnología</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Will, 72 años</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Incluso en un contexto de disparos, las conversaciones en los juegos de combate pueden ser entra&ntilde;ables. &ldquo;Los jugadores te dicen: 'Te quiero, abuelo. Sigue haciendo lo que haces' y expresiones as&iacute;, que realmente te llegan al coraz&oacute;n&raquo;, explica Will.
    </p><h2 class="article-text">Una ayuda para las dolencias</h2><p class="article-text">
        El doctor Kris Alexander, una autoridad destacada en el dise&ntilde;o de videojuegos y profesor asociado de producci&oacute;n audiovisual en la Universidad Metropolitana de Toronto, cree que los videojuegos pueden ayudar a personas con diversas dolencias. Contribuy&oacute; al lanzamiento de GameRx, un centro de recursos en Internet con informaci&oacute;n sobre bienestar y videojuegos. Explica que un estudio de 2017 revel&oacute; que &ldquo;si juegas al Tetris en las 48 horas siguientes a una experiencia traum&aacute;tica, puedes reducir el trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico&rdquo;. &ldquo;Hay estudios que demuestran que si se sit&uacute;a a v&iacute;ctimas de quemaduras en espacios de realidad virtual donde est&aacute;n rodeadas de elementos fr&iacute;os, su dolor se reduce&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alexander cree que los videojuegos pueden tener beneficios para las personas mayores. A trav&eacute;s de una videollamada, me muestra la m&aacute;quina recreativa personalizada que ha construido para albergar todos los videojuegos que ha tenido. &ldquo;Para mi jubilaci&oacute;n&rdquo;, afirma: &ldquo;Sin duda, cuando sea mayor, voy a jugar a videojuegos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, afecciones comunes como el dolor articular y la p&eacute;rdida de visi&oacute;n pueden suponer un obst&aacute;culo para los jugadores mayores. A medida que crece este grupo demogr&aacute;fico, tambi&eacute;n lo hace la demanda de herramientas de accesibilidad. Y dado que la base de jugadores mayores es relativamente peque&ntilde;a, Alexander reconoce que es poco probable que las empresas de videojuegos de alto presupuesto que est&aacute;n detr&aacute;s de t&iacute;tulos tan exitosos como <em>Call of Duty</em> y <em>Skyrim</em> tengan en cuenta estas necesidades.
    </p><p class="article-text">
        En 2010, Will tuvo que pasar por una operaci&oacute;n para implantarle una placa de acero en el cr&aacute;neo. Cuenta que, desde entonces, si se sienta en una silla &ldquo;durante m&aacute;s de 20 o 30 minutos, se le adormecen todos los miembros, desde los hombros hasta las yemas de los dedos&rdquo;. Ahora utiliza un teclado para videojuegos con forma de mano llamado <em>Azeron Cyborg II</em>, que permite a los usuarios con movilidad o fuerza limitada en las manos colocar las teclas del ordenador de forma que sean f&aacute;ciles y c&oacute;modas de alcanzar. Otros mandos adaptados, como la tecnolog&iacute;a de control por voz, los pedales dise&ntilde;ados para controlar con los pies o la boca y las modificaciones imprimibles en 3D para consolas como Xbox y Playstation, est&aacute;n haciendo que los videojuegos sean cada vez m&aacute;s accesibles en todos los formatos.
    </p><p class="article-text">
        Will espera que otras personas mayores que lo vean jugar se animen y tambi&eacute;n lo hagan. &ldquo;Si yo puedo hacerlo a mi edad y con esta discapacidad, t&uacute; tambi&eacute;n puedes&rdquo;, afirma. Al fin y al cabo, nunca se es demasiado mayor para renacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrienne Matei]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/millones-personas-mayores-juegan-videojuegos_1_12480770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jul 2025 13:58:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/30174403-b9e9-419e-a3ef-4e831b103d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="26021" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/30174403-b9e9-419e-a3ef-4e831b103d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="26021" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué millones de personas mayores juegan a videojuegos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/30174403-b9e9-419e-a3ef-4e831b103d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos,Adultos mayores,Tercera edad,Vejez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con un pie afuera del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pie-afuera-mundo_129_12156315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/785f832b-a1f9-4f5f-92d3-09f850b04665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con un pie afuera del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además de la salud y el dinero que garanticen un final digno, lo que preocupa de la vejez es que te traten como –o sentir realmente que ahora sos– alguien que no puede ocuparse de nada solo.</p></div><p class="article-text">
        Me pregunto si pienso en la vejez m&aacute;s o menos que otras personas de mi edad (flamantes treinta y seis, ni tan cerca ni tan lejos). A veces creo que menos, porque no tengo un gramo de hipocondr&iacute;a. No me obsesiona tanto la idea de enfermarme y morirme. Y a veces creo que m&aacute;s, porque s&iacute; me obsesiona la pregunta de c&oacute;mo pagar&eacute; mi vejez. Calculo que porque vi a mi mam&aacute; haci&eacute;ndose cargo pr&aacute;cticamente sola de la vejez de sus dos padres. Vi lo que costaba el geri&aacute;trico de mi abuelo y las cuidadoras de mi abuela; vi que la asistencia del Estado es pr&aacute;cticamente nula, que a menos que tus padres tengan la inmensa suerte gen&eacute;tica de <strong>Mirtha Legrand</strong> hay que poner cantidades siderales de dinero para garantizarles una vida ni siquiera buena, ni siquiera lujosa, apenas digna. No s&eacute; si fue cumplir a&ntilde;os, las marchas de los jubilados o alg&uacute;n inter&eacute;s oculto todav&iacute;a a mi conciencia, pero hace una semana empec&eacute; a leer una novela por la que nunca hab&iacute;a logrado interesarme, <em>Las correcciones</em>, de <strong>Jonathan Franzen</strong>, y desde entonces no la puedo soltar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Las correcciones</em> empieza con unas p&aacute;ginas que la primera vez que intent&eacute; leerlas, hace diez o quince a&ntilde;os, me resultaron insoportablemente densas. Estamos con Enid y Alfred, los dos padres de la familia que protagoniza la novela, que ya est&aacute;n en sus setenta y largos. Franzen dedica, entonces, el principio de la novela a una larga descripci&oacute;n de la relaci&oacute;n que Enid y Alfred tienen en el presente, siendo viejos, con la casa que habitan: las sillas en las que se sientan y aquellas en las que ya no se pueden sentar porque no se podr&iacute;an levantar; los estantes que se han vuelto inaccesibles, las escaleras que ya no se atreven a intentar subir; los problemas pr&aacute;cticos y burocr&aacute;ticos que Alfred ya no puede resolver sin Enid, y viceversa. De m&aacute;s chica todo este pasaje me pareci&oacute; gris y aburrid&iacute;simo, y ah&iacute; qued&oacute; la novela, esperando al momento en que me sedujera la historia de terror de ver a tu hogar e incluso a tu propia vida convertida en una trampa mortal. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/705b9c8c-0873-4ef2-b06a-abc4236ae3fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/705b9c8c-0873-4ef2-b06a-abc4236ae3fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/705b9c8c-0873-4ef2-b06a-abc4236ae3fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/705b9c8c-0873-4ef2-b06a-abc4236ae3fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/705b9c8c-0873-4ef2-b06a-abc4236ae3fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/705b9c8c-0873-4ef2-b06a-abc4236ae3fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/705b9c8c-0873-4ef2-b06a-abc4236ae3fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        A medida que avanza la novela, Franzen se va metiendo con la experiencia de la vejez desde un lugar que me result&oacute; profundamente novedoso: por un lado, a trav&eacute;s de los hijos (Chip, Denise y Gary) vamos viendo lo molesto de la vejez. Los vemos escuchar a sus padres con paciencia, soportar sus olvidos y sus repeticiones, que los sigan retando y tratando como chicos, que sigan dando consejos sobre sus vidas y sus profesiones como si ellos siempre supieran m&aacute;s que sus hijos, aunque ahora los necesiten m&aacute;s de los que ellos los necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Podemos odiar a Enid cuando dice que su hijo, un profesor de literatura de cuarenta a&ntilde;os, deber&iacute;a volver a la facultad y convertirse en abogado, o cuando se pelea con su hija que est&aacute; tratando de ayudarla solo porque no le festeja el relato de una boda en su ciudad natal. Podemos odiar a Alfred cuando trata a su esposa como a una vieja desconectada, siendo que esa misma vieja desconectada es la que se ocupa todos los d&iacute;as de su salud en declive. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en la misma novela, podemos sentir la angustia de Enid y Alfred: podemos entender que ellos fueron j&oacute;venes y saben perfectamente que ahora est&aacute;n con un pie afuera del mundo, que hay demasiadas cosas que no entienden, que ven perfectamente el desprecio de sus hijos y lo sufren, y que si los juzgan y los retan todo el d&iacute;a es porque es la &uacute;nica manera que en su inconsciente encuentran para afirmar todav&iacute;a alguna suerte de anclaje en la adultez funcional.
    </p><p class="article-text">
        Esa posibilidad de criticar las vidas de sus hijos desde un pedestal es la forma desesperada que hallan de no sentirse ni&ntilde;os, no sentirse inv&aacute;lidos, no sentirse una carga. Cuando pienso en lo que m&aacute;s me preocupa de la vejez, entonces, es cierto que lo primero son, cabeza a cabeza, la salud y la plata. Pero lo segundo es esa sensaci&oacute;n de dejar de ser parte de la sociedad, de que traten como una persona que no entiende nada del mundo, no sabe hacer ning&uacute;n tr&aacute;mite ni resolver ning&uacute;n problema. O peor, sentir que no solo te tratan as&iacute;, sino que efectivamente es as&iacute;, sentir que una no entiende nada, no puede ocuparse sola de nada y necesita ayuda para todo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s interesante, creo, es que la novela da un paso m&aacute;s: sobre todo cuando entra en la psiquis de Chip, el protagonista, un profesor que acaba de perder su carrera por una denuncia (fundada) de acoso sexual a una estudiante. Al seguir el derrotero de Chip Franzen parece dar cuenta de que esa sensaci&oacute;n de que el mundo lo est&aacute;n dirigiendo &ldquo;otros&rdquo; y uno siempre est&aacute; con un pie afuera va m&aacute;s all&aacute; de la edad. Pens&eacute; en cosa sobre la vejez, una ambivalencia muy extra&ntilde;a de nuestra &eacute;poca (que no es la de la novela de Franzen, publicada en 2001): por un lado, todo el mundo parece querer ser joven.
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo era chica los adultos no mor&iacute;an por <strong>Britney Spears</strong> o los <strong>Backstreet Boys</strong>; ten&iacute;an sus propios consumos y no les parec&iacute;an m&aacute;s cool los nuestros. Hoy la sensaci&oacute;n es que la gente de treinta, cuarenta y cincuenta a&ntilde;os quiere ir a los mismos festivales que sus hijos; no est&aacute; ni bien ni mal, pero el dominio que los consumos juveniles tienen sobre la agenda es un hecho consumado. Y, al mismo tiempo, los boomers (los mayores de sesenta) concentran la riqueza de una manera nunca vista; los que hoy tenemos treinta y pico somos, en general, objetivamente mucho m&aacute;s pobres que nuestros padres a esa misma edad. Mucha gente de treinta o de cuarenta tiene puestos junior, porque los que deber&iacute;a ocupar no se liberan. Es como si la hegemon&iacute;a cultural de la juventud conviviera con la hegemon&iacute;a econ&oacute;mica de la adultez. 
    </p><p class="article-text">
        Lo interesante, reitero, es que <em>Las correcciones</em> habla de un mundo diferente; Chip, de hecho, sabe que su pa&iacute;s y el mundo en general est&aacute; viviendo un momento de crecimiento econ&oacute;mico espectacular, que si tuviera dos mangos y dos neuronas como tienen muchos de sus amigos se estar&iacute;a haciendo rico, y se siente un idiota por estar desaprovech&aacute;ndolo siendo un fracasado. Me pas&oacute; con <em>Las correcciones</em> lo mismo que me pasa con todas las grandes obras maestras de la novela realista: al decir una verdad muy espec&iacute;fica sobre su propia &eacute;poca y su propio contexto, logran tambi&eacute;n dejar al desnudo lo que trasciende a esa &eacute;poca y ese lugar. En este caso, ese sentimiento universal, viejo o joven, de estar perdi&eacute;ndose una fiesta que todos los dem&aacute;s est&aacute;n gozando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pie-afuera-mundo_129_12156315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Mar 2025 03:35:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/785f832b-a1f9-4f5f-92d3-09f850b04665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="23273" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/785f832b-a1f9-4f5f-92d3-09f850b04665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="23273" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Con un pie afuera del mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/785f832b-a1f9-4f5f-92d3-09f850b04665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vejez,Jonathan Franzen,Mirtha Legrand]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué son los marcadores del envejecimiento y cómo mejorarlos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_11407408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd7217b2-f17a-4721-a78a-0cfac99580f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué son los marcadores del envejecimiento y cómo mejorarlos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El envejecimiento no tiene una sola causa, sino muchas que influyen unas en otras, y pueden combatirse haciendo cambios en nuestro estilo de vida.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; envejecemos? Muchas veces la respuesta a esta pregunta es tautol&oacute;gica: envejecemos porque nuestro organismo se deteriora, y nuestro organismo se deteriora porque nos hacemos mayores. Pero envejecer es mucho m&aacute;s que cumplir a&ntilde;os. Hay personas que envejecen m&aacute;s lentamente que otras, es decir, tardan m&aacute;s en mostrar signos de deterioro y sufrir las enfermedades que com&uacute;nmente aparecen con la edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poca gente querr&iacute;a vivir 20 a&ntilde;os m&aacute;s a cambio de pasarlos enfermos, d&eacute;biles y dependientes de otras personas. No se trata, por tanto, de vivir m&aacute;s a&ntilde;os, sino de mantenerse sanos durante m&aacute;s tiempo a lo largo de la vida. Por eso, para poder prevenir o retrasar los estragos del envejecimiento es importante saber qu&eacute; est&aacute; ocurriendo en nuestro organismo a medida que nos hacemos mayores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el objeto de un estudio fundamental, que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23746838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaron en 2013</a> en la prestigiosa revista Cell el investigador espa&ntilde;ol Carlos L&oacute;pez-Otin y su equipo, llamado <em>The Hallmarks of Aging </em>(las se&ntilde;as de identidad del envejecimiento). Este estudio identifica y describe las principales caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas que subyacen en el proceso de envejecimiento en los organismos.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigaci&oacute;n dirigido por L&oacute;pez-Otin propuso que el envejecimiento se puede entender a trav&eacute;s de nueve &ldquo;sellos distintivos&rdquo; o &ldquo;marcas&rdquo;<em> (hallmarks)</em>, que son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Inestabilidad gen&oacute;mica: a lo largo del tiempo, el ADN acumula da&ntilde;os debido a factores internos y externos, lo que contribuye al envejecimiento.</li>
                                    <li>Acortamiento de tel&oacute;meros: los tel&oacute;meros, una especie de 'tapones' que protegen los extremos de los cromosomas para evitar que se da&ntilde;en las partes de la cadena que codifican informaci&oacute;n, se acortan con cada divisi&oacute;n celular; lo que lleva a la senescencia (envejecimiento) celular o muerte celular.</li>
                                    <li>Alteraciones epigen&eacute;ticas: no son cambios en los genes mismos, sino cambios en la regulaci&oacute;n de estos mismos genes sin alterar la secuencia del ADN. Es decir, los genes pueden 'encenderse o apagarse' y esto afecta la funci&oacute;n de las c&eacute;lulas, lo que puede contribuir al envejecimiento.</li>
                                    <li>P&eacute;rdida de proteostasis: un deterioro de la capacidad de la c&eacute;lula para mantener las prote&iacute;nas que fabrica correctamente plegadas y funcionales, y que disminuye con la edad.</li>
                                    <li>Disfunci&oacute;n mitocondrial: las mitocondrias, que producen energ&iacute;a para la c&eacute;lula, se vuelven menos eficientes y generan m&aacute;s especies reactivas de ox&iacute;geno (radicales libres) con la edad.</li>
                                    <li>Senescencia celular: las c&eacute;lulas dejan de dividirse y entran en un estado de senescencia; se convierten en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/celulas-zombie-envejecer-eliminarlas_1_9042060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">c&eacute;lulas zombie</a>, contribuyendo a la inflamaci&oacute;n y disfunci&oacute;n de los tejidos.</li>
                                    <li>Agotamiento de las c&eacute;lulas madre: las c&eacute;lulas madre son necesarias para que se regeneren los tejidos del organismo todos los d&iacute;as, pero con la edad tanto su n&uacute;mero como su capacidad regenerativa disminuye, afectando la capacidad de los tejidos para repararse. Es algo que podemos ver todos los d&iacute;as en el espejo si tenemos arrugas.</li>
                                    <li>Comunicaci&oacute;n intercelular alterada: las c&eacute;lulas pierden la capacidad de comunicarse eficazmente entre s&iacute; a trav&eacute;s de mensajeros qu&iacute;micos, lo que puede llevar a inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica y otros problemas.</li>
                                    <li>Percepci&oacute;n alterada de nutrientes: se producen cambios en las v&iacute;as de se&ntilde;alizaci&oacute;n relacionadas con los nutrientes, en especial la insulina, que reacciona a los az&uacute;cares y otros hidratos de carbono, y esto afecta al metabolismo y la longevidad.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El envejecimiento es un proceso muy complejo, donde intervienen estas múltiples vías que actúan tanto en solitario como entrelazándose</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora posdoctoral Ramón y Cajal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En una revisi&oacute;n del estudio de 2022, casi diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, los cient&iacute;ficos que se encontraron en el congreso sobre el envejecimiento en Copenhague a&ntilde;adieron cinco marcadores m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallos en la autofagia: la autofagia es el proceso por el que las c&eacute;lulas del cuerpo 'sacan la basura' y expulsan las partes defectuosas o da&ntilde;adas para que el sistema inmunitario se deshaga de ellas. Si este proceso falla, esa 'basura celular' produce inflamaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Alteraci&oacute;n del microbioma: en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha comprobado no solo lo importantes que son los microorganismos que viven con nosotros, especialmente en el intestino, sino que estas colonias de bacterias, virus y otros seres vivos cambian con la edad, y dejan de ser tan beneficiosas.</li>
                                    <li>Alteraci&oacute;n de las propiedades mec&aacute;nicas: los tejidos conjuntivos del cuerpo, como tendones, cart&iacute;lagos o la piel, dependen de una estructura de fibras de col&aacute;geno que se deteriora con la edad.</li>
                                    <li>Desregulaci&oacute;n del <em>splicing:</em> el proceso de <em>splicing,</em> maduraci&oacute;n o empalme se produce cuando se 'lee' la secuencia de ADN dentro de la c&eacute;lula para producir ARN con el que luego se producen las prote&iacute;nas que necesitamos. Los fallos en el <em>splicing</em> de ARN est&aacute;n detr&aacute;s de casi todos los tipos de tumores.</li>
                                    <li>Inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica <em>(inflammaging)</em>: la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado aumenta con la edad y est&aacute; asociada con muchas enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y metab&oacute;licas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s interesante del estudio y sus revisiones es que cada uno de estos sellos distintivos contribuye al envejecimiento en conexi&oacute;n con los dem&aacute;s, en una red. Esto tambi&eacute;n muestra el camino para frenar el proceso de envejecimiento y aumentar la salud y la longevidad desde distintos &aacute;ngulos.
    </p><p class="article-text">
        La espa&ntilde;ola Clea B&aacute;rcena es investigadora postdoctoral Ram&oacute;n y Cajal que realiz&oacute; su tesis bajo la direcci&oacute;n de Carlos L&oacute;pez-Otin y actualmente trabaja en el laboratorio de la Universidad de Oviedo del que surgi&oacute; el estudio. &ldquo;Que podamos encontrar una &uacute;nica tecla que nos permitiera 'detener' el envejecimiento y todas las enfermedades asociadas es totalmente ut&oacute;pico&rdquo;, explica. &ldquo;El envejecimiento es un proceso muy complejo, donde intervienen estas m&uacute;ltiples v&iacute;as que act&uacute;an tanto en solitario como entrelaz&aacute;ndose&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;hay alguno de estos doce factores que influyan m&aacute;s que los dem&aacute;s? La doctora B&aacute;rcena indica que &ldquo;hay cinco que consideramos las claves &lsquo;primarias&rsquo;. Son aquellas cuya mera presencia conlleva en s&iacute; misma un da&ntilde;o. Entre ellas encontramos la inestabilidad gen&oacute;mica (es decir, la acumulaci&oacute;n de da&ntilde;o en nuestro ADN), el acortamiento de los tel&oacute;meros, las alteraciones epigen&eacute;ticas, la p&eacute;rdida de la proteostasis (y con ella, la estabilidad y funcionalidad del conjunto de nuestras prote&iacute;nas) y la desactivaci&oacute;n de la macroautofagia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, esto no le resta importancia a las otras siete claves. Seg&uacute;n explica B&aacute;rcena, estos factores se seleccionaron por tres caracter&iacute;sticas: todas ellas se presentan durante el proceso normal de envejecimiento, si se agravan, se acelera el envejecimiento y, por el contrario, si se mejoran, se retrasa el envejecimiento y mejora la salud.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar tu vida para mover los marcadores del envejecimiento</h2><p class="article-text">
        &iquest;Hay algo que podamos hacer para influir en esos 12 jinetes del apocalipsis que nos hacen envejecer? El primer paso es conocerlos bien. &ldquo;Profundizar en el conocimiento de c&oacute;mo y por qu&eacute; envejecemos, de por qu&eacute; somos m&aacute;s susceptibles a ciertas enfermedades al envejecer, nos est&aacute; permitiendo entender los mecanismos por los cu&aacute;les se desarrollan estas dolencias&rdquo;, explica la doctora B&aacute;rcena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la forma en que envejecemos y c&oacute;mo nos afectan los marcadores y las enfermedades que resultan de ellos no es una loter&iacute;a, sino una consecuencia de c&oacute;mo hemos vivido. &ldquo;Lo que vemos es que con gran frecuencia lo hacen en respuesta a las agresiones previas que ha ido recibiendo nuestro organismo. A veces por el mero hecho de vivir, y otras por c&oacute;mo hemos vivido. Este conocimiento nos est&aacute; permitiendo desarrollar f&aacute;rmacos para tratar estas enfermedades, pero, adem&aacute;s, nos est&aacute; ofreciendo la posibilidad de adaptar nuestro estilo de vida y prevenir su aparici&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llevar una vida sin demasiado estrés, con una alimentación saludable y sin excesos calóricos, tener una vida activa en la que realicemos ejercicio físico al menos 150 minutos por semana y que socialicemos, tiene efectos positivos en nuestro envejecimiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora posdoctoral Ramón y Cajal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los estudios corroboran que modificar el estilo de vida puede influir positivamente en los diversos marcadores del envejecimiento, y &ldquo;mover la aguja&rdquo; en cada uno de ellos para estar m&aacute;s sanos. &iquest;C&oacute;mo cambiar lo que hacemos en nuestra vida cotidiana para mejorar estos marcadores? Estos son algunos de los recientes hallazgos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ejercicio f&iacute;sico: seg&uacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23746838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">un reciente estudio</a>, el ejercicio f&iacute;sico mejora de una forma u otra los nueve marcadores originales del envejecimiento, adem&aacute;s de reducir la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica. Seg&uacute;n los autores, el ejercicio es gratis y no necesita f&aacute;rmacos, y aunque no frena el proceso de envejecimiento de por s&iacute;, mitiga sus efectos y mejora la funci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los mecanismos implicados.</li>
                                    <li>Gesti&oacute;n del estr&eacute;s: el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37586578/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">estr&eacute;s psicol&oacute;gico</a> cr&oacute;nico es capaz por s&iacute; solo de desencadenar signos distintivos del envejecimiento, como la senescencia celular, la inflamaci&oacute;n, el acortamiento de los tel&oacute;meros, la producci&oacute;n de especies reactivas del ox&iacute;geno (oxidaci&oacute;n), da&ntilde;o del ADN y los cambios epigen&eacute;ticos.&nbsp;</li>
                                    <li>Dieta: los estudios indican que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1568163723000673" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">cambiando la dieta y restringiendo las calor&iacute;as</a>, especialmente mediante el ayuno intermitente, se influye positivamente en todos los marcadores del envejecimiento, en especial la autofagia. Otras estrategias como la dieta mediterr&aacute;nea y la dieta cetog&eacute;nica tienen efectos similares a la restricci&oacute;n cal&oacute;rica y tambi&eacute;n tienen efectos protectores.</li>
                                    <li>Sue&ntilde;o: el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36583849/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">insomnio cr&oacute;nico est&aacute; relacionado</a> &iacute;ntimamente con los marcadores del envejecimiento, en concreto con los da&ntilde;os en el ADN, el desgaste de los tel&oacute;meros y los cambios epigen&eacute;ticos. Todos estos factores se agravan con la p&eacute;rdida de sue&ntilde;o de calidad y contribuyen a la obesidad y la p&eacute;rdida de masa muscular y la fragilidad a medida que envejecemos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Las claves del envejecimiento son relativamente novedosas y aunque s&iacute; tenemos ya m&uacute;ltiples estudios de resultados satisfactorios hechos en modelos animales, a&uacute;n se est&aacute;n llevando a cabo las validaciones pertinentes en seres humanos&rdquo;, explica la doctora B&aacute;rcena. &ldquo;Lo que s&iacute; sabemos hoy es que llevar una vida sin demasiado estr&eacute;s, con una alimentaci&oacute;n saludable y sin excesos cal&oacute;ricos, tener una vida activa en la que realicemos ejercicio f&iacute;sico al menos 150 minutos por semana y, no menos importante, que socialicemos con otros seres humanos, tiene efectos positivos en nuestro envejecimiento&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> publicado por Oberon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_11407408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 May 2024 09:18:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fd7217b2-f17a-4721-a78a-0cfac99580f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="302991" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fd7217b2-f17a-4721-a78a-0cfac99580f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="302991" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué son los marcadores del envejecimiento y cómo mejorarlos?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fd7217b2-f17a-4721-a78a-0cfac99580f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vejez,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un vínculo no es contrato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vinculo-no-contrato_129_11392013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd782a80-0214-4222-8224-a493002d2987_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un vínculo no es contrato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué muchos varones, después de separarse, ya no quieren volver a estar en pareja o experimentan lo que la autoayuda llama “fobia al compromiso”?</p></div><p class="article-text">
        Un hombre de mediana edad est&aacute; muy enamorado de una mujer, realmente lo est&aacute;, despu&eacute;s de una separaci&oacute;n y varios a&ntilde;os solo (con encuentros ocasionales). 
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo es significativo, porque expone que su modelo vincular es todav&iacute;a el de la juventud; es decir, se enamor&oacute;, muy bien, pero en esta experiencia se le actualizan componentes de dependencia temprana. Por ejemplo, tiende a ponerse celoso, sin que esta celotipia sea una condici&oacute;n amorosa; es m&aacute;s bien reactiva a su modo de vincularse en este momento. 
    </p><p class="article-text">
        Nunca antes le hab&iacute;a pasado, estar celoso. Esta &uacute;ltima distinci&oacute;n es importante, para distinguir qu&eacute; s&iacute;ntomas son de la neurosis y cu&aacute;les del v&iacute;nculo. Sin perspectiva vincular, se pueden tratar como defensas lo que, en verdad, son creaciones entre dos en una relaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que, en determinada ocasi&oacute;n, este hombre queda para verse con la mujer luego de que ella fuera antes a una reuni&oacute;n. En ese lapso, &eacute;l no sabe muy bien qu&eacute; hacer, se queda a la espera. Cuando se cumple la hora, ella le avisa que est&aacute; demorada, que la reuni&oacute;n se extiende. En ese punto, primero &eacute;l se enoja y le reprocha &ndash;sin dec&iacute;rselo&ndash; la falta al acuerdo. 
    </p><p class="article-text">
        Luego, piensa en escribirle a otra mujer, sin darse cuenta de que esto es una venganza, un intento desesperado de castigarla. Finalmente, se calma cuando piensa que podr&iacute;a interrumpir el v&iacute;nculo que, si la relaci&oacute;n se pierde, &eacute;l va a sobrevivir. Por suerte, esta fantas&iacute;a es la que le permite decidir continuar. 
    </p><p class="article-text">
        De la secuencia me interesa lo siguiente: que el v&iacute;nculo se constituye como tal reci&eacute;n con la fantas&iacute;a de separaci&oacute;n y que, esta &uacute;ltima, llega despu&eacute;s de un recorrido, en el que tiene que caer la idea de la relaci&oacute;n como pacto y el anhelo narcisista de venganza. 
    </p><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n no est&aacute; en el final de un v&iacute;nculo, sino en el inicio &ndash;cuando este necesita reelaborar previamente la condici&oacute;n de dependencia&ndash; y las dos trampas actuales para vincularse son: 1. el af&aacute;n individualista de contractualizar como protecci&oacute;n ante el abandono; 2. el narcisismo castigador. 
    </p><p class="article-text">
        Ubico como una coordenada bastante t&iacute;pica en el an&aacute;lisis de varones de mediana edad que tengan que elaborar la fijaci&oacute;n en esa necesidad de castigar al otro por la herida narcisista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pensar que la monogamia es una mera norma social sin tener en cuenta las corrientes psíquicas que la hacen posible en ciertos momentos, y no en otros, es una perspectiva unilateral</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora bien, esta secuencia cl&iacute;nica nos lleva a una consideraci&oacute;n te&oacute;rica, porque en su cl&aacute;sico texto sobre la psicolog&iacute;a del amor, Freud plantea el caso del var&oacute;n dividido entre el amor y el deseo. El argumento es simple: la dependencia ed&iacute;pica del amor hace que el deseo se vuelva inviable en el mismo v&iacute;nculo por su ra&iacute;z incestuosa. 
    </p><p class="article-text">
        El trasfondo de este texto es una idea b&aacute;sica de los ensayos de Freud sobre teor&iacute;a sexual: es necesario que en la adolescencia del var&oacute;n se produzca un enamoramiento que desplace el inter&eacute;s por los objetos familiares por uno exog&aacute;mico. Por esos los enamoramientos adolescentes son tan absolutos y, as&iacute; y todo, este movimiento nunca se consigue completamente. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que importa de este segundo argumento es que es propio del amor juvenil el que implica la renuncia a otros objetos. En este punto, este motivo se articula con otro gran t&oacute;pico freudiano, el mito de la horda primitiva: el acceso a una mujer (en el amor juvenil) implica la renuncia a las otras. 
    </p><p class="article-text">
        Volvamos al texto freudiano de la psicolog&iacute;a del amor. All&iacute; Freud piensa en matrimonios j&oacute;venes, en varones casados que est&aacute;n entre los 20 y los 30, condici&oacute;n que en nuestras sociedades ya no est&aacute; vigente. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si pensamos en lo que ocurre en los varones que tienen m&aacute;s de 40, cuando es com&uacute;n que la huella ed&iacute;pica ya no corra de manera tan restrictiva, hay dos rasgos que cabe destacar: 
    </p><p class="article-text">
        1. Se enamoran mucho menos, porque tienen una necesidad menor del enamoramiento (ya no tienen que dejar la familia de origen, salvo en el caso de varones que precisan enamorarse para separarse de una esposa), entonces se plantea mejor la pregunta por qu&eacute; implica el amor en la pareja; 
    </p><p class="article-text">
        2. El amor del var&oacute;n maduro, entonces, no se acompa&ntilde;a de la necesidad de renunciar al deseo por otras mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Esto permite entender por qu&eacute; muchos varones, despu&eacute;s de separarse, ya no quieren volver a estar en pareja o experimentan lo que la autoayuda llama &ldquo;fobia al compromiso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por esto, al menos en lo que yo escucho, son mucho m&aacute;s los varones quienes insisten con el tema de la pareja abierta en sus relaciones. Pensar que la monogamia es una mera norma social sin tener en cuenta las corrientes ps&iacute;quicas que la hacen posible en ciertos momentos, y no en otros, es una perspectiva unilateral. En un pr&oacute;ximo art&iacute;culo retomar&eacute; las fuentes emocionales de la exclusividad vincular.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vinculo-no-contrato_129_11392013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 May 2024 09:41:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bd782a80-0214-4222-8224-a493002d2987_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="174847" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bd782a80-0214-4222-8224-a493002d2987_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="174847" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un vínculo no es contrato]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bd782a80-0214-4222-8224-a493002d2987_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Sexualidad,Vejez,hombres,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La moral del cuerpo liso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/moral-cuerpo-liso_129_11237291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/144efd08-d6af-45f7-b68c-56fb78f0debc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La moral del cuerpo liso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni una falla ni una vergüenza, la vejez es una etapa de plenitud, realizaciones y erotismo. Aunque también es causa de un tipo de discriminación llamada edadismo que reivindica la ética de la lisura. </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Es el cuerpo viejo un cuerpo fallado?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Porqu&eacute; las arrugas dan verg&uuml;enza?
    </p><p class="article-text">
        No es sencillo ser viejo en el mundo actual, menos que menos ser vieja. Sobe todo, cuando la &eacute;tica de la lisura en la piel se pretende dominante.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una fuerza antag&oacute;nica avanza: la de los adultos mayores. No s&oacute;lo son un grupo etario apto para gastar, sino un sector en&eacute;rgico que celebra la vida y resiste contra toda forma de discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<em>Me olvid&eacute; cu&aacute;ntos a&ntilde;os tengo, a veces pienso que 75, otras 70, total uno puede pensar lo que se le antoje. Lo &uacute;nico libre son los pensamientos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Una licuadora es un buen premio, muchos jubilados comen la comida licuada.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A los viejos nadie nos da pelota.</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo dice el personaje de Dorita, encarnado por <strong>Gabriela Villalonga</strong>, coprotagonista junto a <strong>Luciana Procaccini</strong>, de la obra <em>P&aacute;jaros que anidan en cualquier parte</em>, de <strong>Miriam Russo</strong>, dirigidas por <strong>Alfredo Martin</strong> (Itaca Complejo Teatral).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estoy de acuerdo con usar eufemismos como <em>Hay que morir joven lo m&aacute;s tarde posible</em>, <em>Los 60 son los nuevos 40</em> o <em>Soy una joven en un cuerpo de vieja</em>&rdquo;, dice la activista de la longevidad positiva, <strong>Flora Proverbio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Autora del libro <em>Tri&aacute;ngulos plateados. Inteligencia sexual para vivir el deseo en la madurez</em>, Proverbio considera que con la vejez &ldquo;se van perdiendo funcionalidades porque el paso del tiempo le pasa factura al cuerpo y a la cabeza. Negarlo tambi&eacute;n es un tab&uacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El viejismo o edadismo -la discriminaci&oacute;n relacionada con la edad- es la tercera forma m&aacute;s usual de segregaci&oacute;n despu&eacute;s del machismo y el racismo. &ldquo;Y aunque no nos damos cuenta, nosotros mismos nos lo infringimos cuando, por ejemplo, decimos <em>me siento una vieja rid&iacute;cula</em> o <em>c&oacute;mo voy a hacer x cosa a esta edad</em>. Cuando nos tratamos as&iacute;, se deber&iacute;an encender unas luces rojas&rdquo;, advierte Proverbio, quien entrevist&oacute; a unas setenta mujeres y encuest&oacute; a otras 1500 en su libro, que incluye fotograf&iacute;as que materializan las fantas&iacute;as er&oacute;ticas de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el protagonista masculino de la serie <em>Grey&acute;s Anatomy,</em> <strong>Patrick Dempsey</strong>, de 58 a&ntilde;os, fue considerado por la revista People el hombre m&aacute;s sexy del mundo durante 2023, la modelo <strong>Cindy Crawford</strong>, de la misma edad, apareci&oacute; en las revistas diciendo que est&aacute; envejeciendo en paz.&nbsp;&ldquo;Las mujeres envejecen y los hombres maduran&rdquo;, hab&iacute;a dicho con iron&iacute;a <strong>Susan Sontag</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ten&eacute;s muchos a&ntilde;os? Sos vieja o viejo y est&aacute; todo bien. Si lo entendemos as&iacute;, podremos transitar esta etapa en paz. Lo importante es qu&eacute; pod&eacute;s hacer con tu cuerpo y con tu cabeza. Los cortes cronol&oacute;gicos se han ido corriendo, esta es una conversaci&oacute;n muy actual y est&aacute; bueno mantener el debate&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como ser joven no es un piropo ni un halago, ser viejo tampoco deber&iacute;a ser un insulto &ldquo;y no hay que buscar met&aacute;foras ni palabras que la reemplacen. La vejez tiene un correlato con la edad, con los a&ntilde;os se van apagando ciertas funciones. De todos modos, tener experiencia, haber vivido mucho no te hace m&aacute;s sabio, m&aacute;s bueno, ni mejor&rdquo;, agrega la especialista.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos en que la menopausia est&aacute; dejando de ser un tema del que no se habla, &ldquo;muchas cosas est&aacute;n cambiando y muchas tienen que cambiar. Los espacios a los que las mujeres podemos aspirar, los roles y las maneras de ser felices est&aacute;n cambiando. Disfrutar de nuestro trabajo y de hacer lo que nos gusta son signos posibles de esta &eacute;poca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Contra la narrativa estereotipada, Proverbio sostiene que &ldquo;el rol m&aacute;s importante de la mujer no es la maternidad, no desaparecemos si no tenemos hijos, la menopausia ya no es una patolog&iacute;a sino una etapa m&aacute;s, gracias a las publicaciones de muchas influencers o divulgadoras que nos ense&ntilde;an a gestionar los cambios en nuestros cuerpos. En la edad plateada tom&aacute;s conciencia de que la vida pasa r&aacute;pido, que el tiempo es finito y que el momento para hacer lo que quer&eacute;s es ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si los seres humanos somos sexuales, lo somos no s&oacute;lo para reproducirnos sino para el placer y hay tantas sexualidades como personas. &ldquo;Cada uno es un universo, con su erotismo, su goce, su morbo, su fantas&iacute;a. Entre un est&iacute;mulo y su respuesta todo es m&aacute;s lento, sola o con alguien que te da ganas. Incluso, si no te interesa el sexo, tampoco es una obligaci&oacute;n, pod&eacute;s bajar la persiana y es s&uacute;per v&aacute;lido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Tri&aacute;ngulos plateados,</em> publicado por editorial Galerna, se despliegan variantes del deseo en la madurez, las respuestas, las acciones para erotizarse para tener el cuerpo listo para una situaci&oacute;n sexual en procesos m&aacute;s lentos, tal como ocurre cuando trat&aacute;s de correr el colectivo o hac&eacute;s la digesti&oacute;n. Si hay menos erecciones en los varones, no importa porque se pueden hacer muchas otras cosas y en es reside la inteligencia sexual, en incorporar los cambios necesarios para seguir disfrutando.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es una de las mejores etapas de mi vida, por la estabilidad emocional y por el deseo de&nbsp;transmitir cosas y seguir aprendiendo. A mis 85 a&ntilde;os, me resulta muy importante estar rodeada de mis afectos, me da mucha felicidad la presencia de mis cinco nietes. Por otra parte, las fantas&iacute;as y los deseos siguen funcionando a pleno&rdquo;, dice la actriz e infuencer Martha Spivak quien encarna todas las semanas el personaje virtual de Abuela TV.
    </p><p class="article-text">
        Para seguir leyendo sobre la vejez, Proverbio recomienda el &uacute;ltimo libro de <strong>Pacho O&acute;Donnell</strong>, <em>Elogio de la vejez</em> de <strong>Carl Honor&eacute;</strong> y los textos de la antrop&oacute;loga brasile&ntilde;a <strong>Mirian Goldenberg</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El viejo poeta que interpreta <strong>V&iacute;ctor Laplace</strong> en<em> El sentido de las cosas </em>(Centro Cultural de la Cooperaci&oacute;n) le dice al bardo joven, que interpreta <strong>Gast&oacute;n Ricaud</strong>: &ldquo;Yo no muestro nada, para eso me intern&eacute; en la isla, me intern&eacute; en mi adentro y m&aacute;s profundo. La poes&iacute;a duele, me hace llaga ac&aacute;. Me vine a curar y estoy cada vez m&aacute;s enfermo de poemas, me brotan por todos los agujeros, como gusanos de las heridas. Dame m&aacute;s papel, pibe, dame m&aacute;s papel que quiero escribir. Lo mejor ser&iacute;a que yo muriera, as&iacute; ustedes los buitres pueden hacer museo con mis cosas. Es eso lo que andan buscando, &iquest;no?&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El joven que ha ido a visitarlo le responde: &ldquo;No maestro, queremos hacerle saber lo mucho que lo admiramos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Patra&ntilde;as, antes de que nos llegue el agua a los sobacos sinc&eacute;rese, la sinceridad limpia la sangre, la hace correr m&aacute;s fluida, bombea el bobo y no hace embolia. La verdad siempre sana, frase de perogrullo si las hay, hasta b&iacute;blica es. Otra frase de perogrullo: en vida no saben qu&eacute; escrib&iacute;s,&nbsp;no importa mucho porque no vale ni una guita. Enfermo te empiezan&nbsp;a averiguar, muerto hacen n&uacute;meros y cagadas, ning&uacute;n pariente sabe qu&eacute; carajo hacer con la obra del deudo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese encabalgamiento y galope de palabras, el escriba veterano que arrima el verso al di&aacute;logo, &ldquo;apretadito y picoso como ramito de abrojo&rdquo;, instala una er&oacute;tica rica, compleja y contradictoria. Ha podido convertir en sabidur&iacute;a su vasta experiencia, dulce y furiosa. &ldquo;Pessoa meti&oacute; todo en su ba&uacute;l y prohibi&oacute; que lo editen, lo jorobaron, Kafka se lo dio todo a su amigo Max Brod para que lo traicione, Borges se cas&oacute;. &iquest;Usted qu&eacute; va a hacer, poeta? Viste qu&eacute; linda la flor del lapacho, Josecito. Tambi&eacute;n tiene espinas. Para el lado que se mira, la naturaleza ense&ntilde;a, si es que se quiere ser un buen aprendido. Si no, no ense&ntilde;a una mierda. &iquest;Qu&eacute; te importa lo que voy a hacer pibe? &iquest;Qu&eacute; carajo te importa?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/moral-cuerpo-liso_129_11237291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Mar 2024 03:05:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/144efd08-d6af-45f7-b68c-56fb78f0debc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="35184" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/144efd08-d6af-45f7-b68c-56fb78f0debc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="35184" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La moral del cuerpo liso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/144efd08-d6af-45f7-b68c-56fb78f0debc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vejez,Erotismo,Sexualidad,Corporalidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué dormimos peor con los años (y cómo ponerle remedio)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/por-que-dormimos-peor-con-la-edad_1_10914414.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72256c7f-7d60-41fb-9310-7bcc2aa31189_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué dormimos peor con los años (y cómo ponerle remedio)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A medida que pasan los años cambia la arquitectura del sueño. Pero esa tendencia a dormir menos y peor puede evitarse o mitigarse, explica Alba García Aragón, médica especialista en sueño del IIS Madrid</p></div><p class="article-text">
        Es bien conocido que los beb&eacute;s necesitan dormir m&aacute;s horas al d&iacute;a, aunque para desesperaci&oacute;n de sus padres esas horas no siempre sean por la noche. Los reci&eacute;n nacidos generalmente necesitan entre 14 y 17 horas de sue&ntilde;o por d&iacute;a. A medida que crecen, disminuye el n&uacute;mero de horas de sue&ntilde;o: entre los tres y los cinco a&ntilde;os suelen ser de 10 a 13. En general se considera que los adultos mayores de 18 a&ntilde;os necesitan entre siete y nueve horas de sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n se escucha habitualmente que las personas mayores necesitan dormir menos a medida que envejecen, pero esto no es necesariamente as&iacute;. En las recomendaciones de la <a href="https://ses.org.es/docs/rev-neurologia2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a</a> (SEN) se habla de que las personas mayores de 65 a&ntilde;os deben dormir entre siete y ocho horas al d&iacute;a, no mucho menos que los adultos de menor edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero una cosa son las necesidades de sue&ntilde;o y otra, la realidad del descanso de las personas. Tambi&eacute;n seg&uacute;n la SEN, el 48% de la poblaci&oacute;n adulta y el 25% de la poblaci&oacute;n infantil no tiene un sue&ntilde;o de calidad. Adem&aacute;s, independientemente de las recomendaciones, la situaci&oacute;n empeora a medida que las personas cumplen a&ntilde;os. &iquest;Por qu&eacute;?
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s edad, &iquest;peor sue&ntilde;o?</h2><p class="article-text">
        A lo largo de la vida, la estructura del sue&ntilde;o se modifica. Muchas personas encuentran que con el envejecimiento tienen m&aacute;s dificultades para conciliar el sue&ntilde;o, se despiertan con m&aacute;s frecuencia durante la noche y se levantan m&aacute;s temprano por la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Alba Garc&iacute;a Arag&oacute;n, del <a href="https://www.iis.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Investigaciones del Sue&ntilde;o</a> de Madrid, explica que &ldquo;en el proceso de envejecimiento, se observa un deterioro en los tres componentes principales del sistema circadiano: los receptores (como el ojo, que pierde eficiencia en transmitir informaci&oacute;n luminosa crucial para el sistema circadiano), el marcapasos central (afectado por alteraciones en la funci&oacute;n neuronal) y la regulaci&oacute;n de la secreci&oacute;n de melatonina, que se reduce conforme envejecemos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la edad, los ritmos circadianos del cuerpo se adelantan. Este cambio se denomina <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5272178/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adelanto de fase</a>. Muchas personas mayores lo experimentan porque se sienten m&aacute;s cansados antes por la noche y se despiertan antes por la ma&ntilde;ana. Tambi&eacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11560181/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentan las siestas</a>, lo que es un arma de doble filo: pueden hacer que las personas se sientan mejor durante el d&iacute;a, con menos somnolencia, pero afecta al descanso nocturno.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tambi&eacute;n cambia la arquitectura del sue&ntilde;o. Aumenta el tiempo de sue&ntilde;o ligero y el n&uacute;mero de veces que se producen despertares, se reduce el sue&ntilde;o profundo y tambi&eacute;n se pasa menos tiempo en sue&ntilde;o REM, en el que se producen los sue&ntilde;os. Los frecuentes despertares por la noche y a primera hora de la ma&ntilde;ana hacen que las personas mayores sean m&aacute;s proclives a echar siestas durante el d&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con los años cambia la arquitectura del sueño. Aumenta el tiempo de sueño ligero y el número de veces que se producen despertares, se reduce el sueño profundo y también se pasa menos tiempo en sueño REM</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El insomnio es el trastorno del sue&ntilde;o m&aacute;s frecuente en los ancianos&rdquo;, afirma la doctora Garc&iacute;a Arag&oacute;n. &ldquo;Se estima que sobre un 40% de las personas mayores de 60 a&ntilde;os experimentan insomnio, despertares frecuentes y sue&ntilde;o fragmentado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mala calidad del sue&ntilde;o tiene <a href="https://www.ncoa.org/adviser/sleep/chronic-conditions-and-sleep/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias muy graves para la salud</a>. Dormir menos de seis horas por noche se ha relacionado con la demencia. Los problemas de sue&ntilde;o adem&aacute;s est&aacute;n relacionados con enfermedades cr&oacute;nicas como las cardiovasculares, la osteoporosis y la diabetes, y aumenta el riesgo de sufrir todas ellas, especialmente en las personas de m&aacute;s edad.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los &uacute;ltimos estudios sobre el envejecimiento le dan la vuelta al razonamiento. Los trastornos del sue&ntilde;o hacen que se acumulen los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26336034/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">da&ntilde;os en el ADN</a> de las c&eacute;lulas. Con esto, aumenta el n&uacute;mero de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/celulas-zombie-envejecer-eliminarlas_1_9042060.html#:~:text=Las%20c%C3%A9lulas%20senescentes%20adem%C3%A1s%20emiten,el%20sistema%20inmunitario%20las%20elimine." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&eacute;lulas senescentes o 'c&eacute;lulas zombie'</a>. Tambi&eacute;n disminuye la longitud de los tel&oacute;meros, la parte final de las cadenas de ADN que las protege de da&ntilde;os; se reduce la actividad de la telomerasa, la enzima que ayuda a reparar los tel&oacute;meros, y se acelera el envejecimiento epigen&eacute;tico, es decir, el debido a alteraciones en el funcionamiento habitual de los genes. Adem&aacute;s, la falta de sue&ntilde;o tambi&eacute;n <a href="https://quo.eldiario.es/salud/q2307956226/la-falta-de-sueno-anula-los-beneficios-cognitivos-del-ejercicio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anula los beneficios del ejercicio</a>, que es necesario para conservar las habilidades cognitivas en la vejez.
    </p><h2 class="article-text">Los enemigos del sue&ntilde;o en las personas mayores</h2><p class="article-text">
        El envejecimiento tambi&eacute;n trae una serie de problemas de salud que empeoran, en un c&iacute;rculo vicioso, la calidad del sue&ntilde;o; como el dolor cr&oacute;nico o la apnea del sue&ntilde;o. Estos son los trastornos m&aacute;s comunes que afectan:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Nocturia: es el t&eacute;rmino m&eacute;dico para referirse al hecho de despertarse varias veces por la noche para ir al ba&ntilde;o. Seg&uacute;n la <a href="https://www.segg.es/ciudadania/2013/10/10/nictura-el-problema-de-levantarse-por-las-noches" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sociedad Espa&ntilde;ola de Geriatr&iacute;a y Gerontolog&iacute;a</a>, la inmensa mayor&iacute;a de las personas que sufren este problema tienen m&aacute;s de 65 a&ntilde;os. Adem&aacute;s de ser una molestia, produce un sue&ntilde;o fragmentado y una disminuci&oacute;n en la duraci&oacute;n total del sue&ntilde;o.</li>
                                    <li>Dolor cr&oacute;nico: el dolor puede afectar a la calidad del sue&ntilde;o de cualquier persona, pero especialmente las personas mayores. El problema se agrava a&uacute;n m&aacute;s por el hecho de que el dolor y el sue&ntilde;o deficiente son bidireccionales. El dolor lleva a dormir mal, y dormir mal puede exacerbar el dolor.&nbsp;</li>
                                    <li>Insomnio: el insomnio, la incapacidad para conciliar el sue&ntilde;o y permanecer dormido, no es un problema que afecte solo a las personas mayores, pero <a href="https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1137-66272007000200011#:~:text=El%20insomnio%20es%20una%20patolog%C3%ADa,o%20transitorio%20en%20situaciones%20estresantes." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">es m&aacute;s frecuente en esta poblaci&oacute;n</a>, y en general en las mujeres.</li>
                                    <li>Somnolencia durante el d&iacute;a: es un resultado de la alteraci&oacute;n de la calidad y cantidad del sue&ntilde;o, que hace que las personas se encuentren a veces en un c&iacute;rculo vicioso de sue&ntilde;o durante el d&iacute;a e insomnio por la noche.</li>
                                    <li>Apnea del sue&ntilde;o: la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29083619/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">apnea obstructiva del sue&ntilde;o</a> est&aacute; asociada a la edad avanzada y a la obesidad, y se caracteriza porque las v&iacute;as respiratorias se bloquean durante el sue&ntilde;o, a veces cientos de veces por noche. &ldquo;Se estima que hasta un 24% de personas mayores de 65 a&ntilde;os experimentan cinco o m&aacute;s episodios de apnea por hora durante el sue&ntilde;o. Esta condici&oacute;n es de dos a tres veces m&aacute;s com&uacute;n en hombres que en mujeres durante la mediana edad&rdquo;, apunta la doctora Garc&iacute;a. No solo produce un sue&ntilde;o fragmentado y una falta de reposo, sino que tiene consecuencias graves en la salud cardiovascular, las enfermedades mentales, la calidad de vida e incluso la seguridad al volante.</li>
                                    <li>S&iacute;ndrome de las piernas inquietas: este trastorno puede comenzar a cualquier edad, pero seg&uacute;n Alba Garc&iacute;a: &ldquo;Afecta al 35% de las personas a partir de los 65 a&ntilde;os. Se caracteriza por movimientos repetitivos preferentemente en piernas, que ocurren cada cinco a 40 segundos, agrupados en episodios que duran a su vez desde varios minutos a horas&rdquo;. Estos movimientos alteran el sue&ntilde;o y empeoran con la edad.</li>
                                    <li>Trastorno del sue&ntilde;o REM: suele aparecer por primera vez a partir de los 50 a&ntilde;os y afecta principalmente a las personas mayores. Consiste en que las personas representan sus sue&ntilde;os, en ocasiones de forma violenta.</li>
                                    <li>Menopausia: los problemas de sue&ntilde;o entre las mujeres perimenop&aacute;usicas y menop&aacute;usicas son muy comunes, ya que la disminuci&oacute;n de los niveles de estr&oacute;geno se asocia con dificultad para conciliar el sue&ntilde;o y despertares m&aacute;s frecuentes.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las alteraciones de sueño asociadas al envejecimiento no se deben únicamente al paso de los años; se cree que la mayor presencia de trastornos está relacionada con un aumento en la frecuencia de enfermedades concomitantes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alba García Aragón</span>
                                        <span>—</span> médica especialista en sueño (IIS Madrid)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La doctora Garc&iacute;a Arag&oacute;n aclara que &ldquo;las alteraciones de sue&ntilde;o asociadas al envejecimiento no se deben &uacute;nicamente al paso de los a&ntilde;os; se cree que la mayor presencia de trastornos del sue&ntilde;o en personas mayores se relaciona con un aumento en la frecuencia de enfermedades concomitantes como depresi&oacute;n, limitaciones f&iacute;sicas, enfermedades cl&iacute;nicas concurrentes, dificultades familiares, factores ambientales y sociales, falta de actividad, etc&rdquo;. Adem&aacute;s, ciertas enfermedades y su tratamiento farmacol&oacute;gico pueden alterar los patrones de sue&ntilde;o y desencadenar insomnio.
    </p><h2 class="article-text">La gl&aacute;ndula pineal y el sue&ntilde;o&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las complicaciones anteriormente mencionadas, una de las posibles explicaciones para los trastornos del sue&ntilde;o a medida que envejecemos est&aacute; en la gl&aacute;ndula pineal. Es una peque&ntilde;a estructura en forma de pi&ntilde;a (de ah&iacute; su nombre) situada en el epit&aacute;lamo, cerca del centro del cerebro. Esta gl&aacute;ndula tiene un papel fundamental en la regulaci&oacute;n del ciclo sue&ntilde;o-vigilia porque es la encargada de producir y liberar la hormona melatonina, esencial para se&ntilde;alar a nuestro cuerpo cu&aacute;ndo es hora de dormir.
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, la gl&aacute;ndula pineal se calcifica. A diferencia de la mayor parte del cerebro, la barrera hematoencef&aacute;lica no protege totalmente la gl&aacute;ndula del resto del cuerpo, y recibe una cantidad significativa de flujo sangu&iacute;neo, incluyendo iones de calcio que se pueden acumular. Aunque no se conoce todav&iacute;a el mecanismo, esta calcificaci&oacute;n <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5854269/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;a afectar a la producci&oacute;n de melatonina</a> y explicar&iacute;a en parte los problemas de sue&ntilde;o en la vejez. Algunos experimentos con ratones en los que se 'rejuvenece' la gl&aacute;ndula pineal con c&eacute;lulas madre han conseguido <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6017004/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentar la producci&oacute;n de melatonina</a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo evitar el deterioro del sue&ntilde;o en personas mayores</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de tratar los posibles trastornos, como el dolor cr&oacute;nico o la apnea del sue&ntilde;o, hay cambios en el comportamiento y el estilo de vida que pueden hacer que las personas mayores mejoren su sue&ntilde;o. Sin embargo, se trata de las mismas medidas que son v&aacute;lidas para el resto de la poblaci&oacute;n, y consisten en mejorar la higiene del sue&ntilde;o y desarrollar h&aacute;bitos que favorezcan un sue&ntilde;o de calidad:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Hacer ejercicio: las personas mayores que hacen ejercicio con regularidad se <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34163383/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">duermen m&aacute;s r&aacute;pido</a>, durante m&aacute;s tiempo y con una mejor calidad del sue&ntilde;o. El ejercicio es una de las mejores cosas que las personas mayores pueden hacer por su salud. Sin embargo, la doctora Garc&iacute;a advierte de que hay que evitar el ejercicio intenso al menos cuatro horas antes de dormir.&nbsp;</li>
                                    <li>Exposici&oacute;n solar adecuada durante el d&iacute;a, que es un componente esencial para <a href="https://www.eldiario.es/era/por-que-me-despierto-siempre-a-la-misma-hora_1_10877017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">sincronizar los ritmos circadianos</a>.&nbsp;</li>
                                    <li>Reducir las distracciones en el dormitorio: la televisi&oacute;n, los tel&eacute;fonos m&oacute;viles y las luces brillantes pueden dificultar el sue&ntilde;o y deben permanecer <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/saca-television-dormitorio_1_6401208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">fuera del dormitorio</a>. Sobre todo es importante tener la televisi&oacute;n en otra habitaci&oacute;n y no dormirse con ella encendida.</li>
                                    <li>Utilizar la cama para dormir: la doctora Garc&iacute;a recomienda &ldquo;restringir el tiempo que pasamos en la cama, permaneciendo s&oacute;lo en ella mientras estemos durmiendo y sintamos sue&ntilde;o&rdquo;.</li>
                                    <li>Evitar las sustancias que dificultan el sue&ntilde;o: especialmente el alcohol, el tabaco, la cafe&iacute;na e incluso las comidas copiosas a &uacute;ltima hora del d&iacute;a. Conviene cenar al menos tres horas antes de acostarse.</li>
                                    <li>Mantener un horario regular: esto significa acostarse y levantarse a la misma hora todos los d&iacute;as y tener cuidado con las siestas demasiado largas o demasiado cerca de la hora de acostarse.</li>
                                    <li>Desarrollar una rutina antes de acostarse: buscar actividades que nos ayuden a relajarnos antes de acostarnos, como darse una ducha o un ba&ntilde;o caliente, leer o simplemente pasar un rato tranquilo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La doctora Garc&iacute;a Arag&oacute;n recuerda adem&aacute;s que &ldquo;cuando una persona presenta un trastorno de sue&ntilde;o, el mejor consejo es acudir a un profesional. De esta forma se revisar&aacute;n los s&iacute;ntomas asociados y la historia cl&iacute;nica completa y se prescribir&aacute;n el tratamiento y medidas m&aacute;s efectivas para cada uno&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/por-que-dormimos-peor-con-la-edad_1_10914414.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Feb 2024 03:14:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/72256c7f-7d60-41fb-9310-7bcc2aa31189_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4628371" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/72256c7f-7d60-41fb-9310-7bcc2aa31189_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4628371" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué dormimos peor con los años (y cómo ponerle remedio)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/72256c7f-7d60-41fb-9310-7bcc2aa31189_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño,Vejez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uno de cada cuatro adultos mayores vive en condiciones de pobreza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cuatro-adultos-mayores-vive-condiciones-pobreza_1_9309940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0103f7b-17d2-4f02-bce1-490f3f0dca18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uno de cada cuatro adultos mayores vive en condiciones de pobreza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son datos del informe "Condiciones de vida de las personas mayores (2017-2021)”, realizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) y la Fundación Navarro Viola. Aunque la cifra es alta, las personas mayores de 60 años son los menos afectados.</p><p class="subtitle">Los salarios están tan bajos como los dejó Macri, alcanzan para comprar menos comida y corren riesgo de empeorar</p></div><p class="article-text">
        Una de cada cuatro personas mayores de 60 a&ntilde;os vive en condiciones de pobreza multidimensional. Si bien la cifra es alta, ese grupo etario es el que tiene mejores &iacute;ndices en comparaci&oacute;n con los de menor edad. Adem&aacute;s, los mayores de 75 son los que menos expuestos est&aacute;n a esa situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La edad opera como un factor de menor riesgo a lo que ser&iacute;a la pobreza multidimensional&rdquo;</strong>, explic&oacute; <strong>Solange Rodr&iacute;guez Esp&iacute;nola, investigadora del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina (UCA)</strong>.&nbsp; La pobreza multidimensional es la que mide distintas dimensiones m&aacute;s all&aacute; del ingreso. Por ejemplo, tambi&eacute;n se tienen en cuenta el habitad, la vivienda, la salud o la protecci&oacute;n social. As&iacute;, este tipo de pobreza alcanza <strong>a una de cada 4 personas mayores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>De todos modos, en comparaci&oacute;n con los sub 60, est&aacute;n mucho mejor:</strong> en promedio hay 20 puntos porcentuales entre unos y otros.Si se compara con ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, esta situaci&oacute;n duplica la registrada entre las personas mayores. Los datos surgen del informe <strong>&ldquo;Condiciones de vida de las personas mayores (2017-2021)&rdquo;, realizado en conjunto con la Fundaci&oacute;n Navarro Viola.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es porque esas personas mayores, en su mayor&iacute;a, ya tienen previsto ciertas estructuras de vivienda que en determinada edad no. Algunas cuestiones que remiten a lo que son servicios b&aacute;sicos y, tambi&eacute;n, a que ciertos hogares tienen otra estructura. Por ejemplo, al tener ni&ntilde;os o con personas con m&aacute;s incidencia en el contexto de estudiar o de salir, eso hace que exista otra disparidad. La estructura de organizaci&oacute;n de gastos de las personas mayores es distinta. No es que no haya pobres porque la pobreza multidimensional habla de las carencias de derechos&rdquo;, le dijo la investigadora a <strong>elDiarioAR.</strong> A cu&aacute;nto mayor edad, mayor protecci&oacute;n frente a la pobreza multidimensional: en el caso de personas mayores de 75 a&ntilde;os se da en una de cada cinco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si se mira todo el arco de edades, se ve que, a&uacute;n siendo importante entre los m&aacute;s viejos, la pobreza multidimensional los alcanza en la tercera parte de la que se registra entre los sub 18. &ldquo;Una diferencia abismal, la edad avanzada es casi un seguro contra la pobreza multidimensional&rdquo;, sostiene el estudio.&nbsp; <strong>&ldquo;Dentro de los mayores, los que tienen entre 60 y 74 a&ntilde;os ser&iacute;an los m&aacute;s expuestos</strong>, todav&iacute;a no tienen&nbsp; la previsi&oacute;n de c&oacute;mo sostenerse sin la estabilidad de una jubilaci&oacute;n o empezando a tener una jubilaci&oacute;n y no teniendo los servicios b&aacute;sicos&rdquo;, describi&oacute; R&oacute;dr&iacute;guez Esp&iacute;nola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los datos muestra que <strong>cuatro de cada diez hogares con personas mayores tienen ingresos insuficientes</strong>. Una situaci&oacute;n que empeor&oacute; con respecto a la medici&oacute;n previa que fue&nbsp;entre 2010-2017. Sin embargo, si se lo pone en contexto con las otras edades, tambi&eacute;n se ve que los &iacute;ndices son mejores. <strong>En los hogares sin personas mayores, la cifra de ingresos insuficientes se eleva a cinco de cada diez.</strong> &ldquo;Dentro de un cuadro sombr&iacute;o para todos los hogares, con y sin personas mayores, los hogares con mayores est&aacute;n menos mal&rdquo;, afirma el texto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como un arreglo de las estrategias de los hogares por los ingresos que se tienen. Los hogares compuestos exclusivamente por personas mayores son los m&aacute;s protegidos, pero no aquellos que son de m&uacute;ltiples generaciones. Estas personas mayores terminan sosteniendo estos hogares o parte de ellos,&nbsp; lo que hace que disminuyan esas condiciones. Las estrategias de subsistencia tiene que ver con esto de vivir entre varias generaciones&rdquo;, indic&oacute; la investigadora.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n indaga en las condiciones de salud y de bienestar subjetivo.<strong> Dos de cada diez empeoraron su salud en 2020,</strong> respecto al momento previo al COVID-19. Se trata mayormente varones, en estratos medios profesionales&nbsp; en hogares multipersonales. La soledad tambi&eacute;n incide en sus condiciones de vida. &ldquo;Vimos ciertas fortalezas que tienen los adultos mayores que viven con otro y no los que est&aacute;n solos. Estos &uacute;ltimos tienen ciertas vulnerabilidades frente algunas circunstancias que no las tienen otros. Tiene que ver con la asistencia de alguien, las condiciones efectivas de apoyo, de felicidad, de sentirse que tienen planes, que puede entender la vida desde otra perspectiva. Los que est&aacute;n solitos son los que se observan m&aacute;s vulnerables&rdquo;, agreg&oacute; Rodr&iacute;guez Esp&iacute;nola.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora explic&oacute; que hay pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de intervenci&oacute;n que deben ser reactualizadas despu&eacute;s de la pandemia, como el acceso a los turnos m&eacute;dicos, que en muchos casos son a largo plazo, o las actividades que requieren acceso a internet. &ldquo;No es que las personas mayores sean vulnerables sino que necesitan pol&iacute;ticas de intervenci&oacute;n propias y adecuadas a su contexto y situaci&oacute;n. Por ejemplo, el acceso a trav&eacute;s de espacios virtuales est&aacute; relacionado con el contexto de red social que tenga la persona. Los abuelitos que est&aacute;n m&aacute;s aislados son los m&aacute;s complicados de acceder a determinados servicios o necesidades b&aacute;sicas&rdquo;, explic&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cuatro-adultos-mayores-vive-condiciones-pobreza_1_9309940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2022 09:50:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a0103f7b-17d2-4f02-bce1-490f3f0dca18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3178749" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a0103f7b-17d2-4f02-bce1-490f3f0dca18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3178749" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Uno de cada cuatro adultos mayores vive en condiciones de pobreza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a0103f7b-17d2-4f02-bce1-490f3f0dca18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vejez,Adultos mayores,UCA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia de la vejez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/historia-vejez_129_9269260.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/715eebb6-c396-4bb4-a5e4-3267a3e22bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Historia de la vejez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las últimas décadas, al calor del aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población, la tercera edad ingresó al campo de interés de los historiadores. En esta nueva edición de Historiar, Roy Hora conversa con Hernán Otero a propósito de su reciente libro “Historia de la Vejez en Argentina”.</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Repúblicas del mundo</p></div><p class="article-text">
        En <em>Historia de la Vejez en Argentina</em>, Otero explora la historia del envejecimiento de la poblaci&oacute;n y la emergencia de la vejez como realidad demogr&aacute;fica, social y cultural en nuestro pa&iacute;s. &iquest;C&oacute;mo se construy&oacute; la preocupaci&oacute;n historiogr&aacute;fica por la vejez? &iquest;De qu&eacute; maneras cambi&oacute; su significado a lo largo del tiempo? &iquest;C&oacute;mo fue tratada por la pol&iacute;tica p&uacute;blica?
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Roy Hora
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Gutierrez
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/5EfwxloMWSe6wy2kwrntup?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/historia-vejez_129_9269260.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Aug 2022 04:31:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/715eebb6-c396-4bb4-a5e4-3267a3e22bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="371940" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/715eebb6-c396-4bb4-a5e4-3267a3e22bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="371940" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Historia de la vejez]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/715eebb6-c396-4bb4-a5e4-3267a3e22bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia Argentina,Vejez]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
