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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Perestroika]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/perestroika/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Perestroika]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Gorbachov, el calvito que convirtió el socialismo en polvo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gorbachov-calvito-convirtio-socialismo-polvo_129_9287161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/896febb2-774a-4add-b66c-34291f3cd12c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gorbachov, el calvito que convirtió el socialismo en polvo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana murió el líder soviético e impulsor de la perestroika. Abel Gilbert, que como periodista en La Habana cubrió la visita de Gorbachov a Cuba en 1989, cuenta la parábola del héroe fallido que terminó como pieza de un museo de la Revolución.</p></div><p class="article-text">
        El primer recuerdo que aflora es este: estaba en abril de 1989 en una calle de La Habana y esperaba, entre la gente que pasara el auto en el que iban parados y sol&iacute;citos, Fidel Castro y Mijail Gorbachov. El coche sigue de largo y un amigo me susurra: &ldquo;al calvito habr&aacute; que darle pronto el Premio Nobel de Qu&iacute;mica porque convertir&aacute; el socialismo en polvo&rdquo;. Seis meses m&aacute;s tarde se ca&iacute;a el Muro de Berl&iacute;n. <strong>A Castro no le gustaba para nada la Perestroika ni la Glasnost porque desconfiaba de la apertura pol&iacute;tica y cultural y no ten&iacute;a ning&uacute;n inter&eacute;s en sustraerle a la burocracia el control de todos los resortes de la econom&iacute;a, al precio, incluso de hacerse un harakiri.</strong> La derrota del &ldquo;calvito&rdquo; era esperada, aunque no deseada para una isla que recib&iacute;a de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica la gran mayor&iacute;a de sus recursos con un alto grado de dilapidaci&oacute;n. De hecho, en 1988, durante un acto oficial, el Comandante que mandaba a todos (como dijo una vez un ni&ntilde;o) avis&oacute; a los cubanos que &ldquo;un d&iacute;a&rdquo; podr&iacute;an despertarse con la noticia de que la URSS no existir&iacute;a m&aacute;s. Ese &ldquo;d&iacute;a&rdquo; lleg&oacute; pronto: sell&oacute; la suerte de Gorbachov y su intento de reformar cupularmente un sistema que estaba echo torta desde hac&iacute;a d&eacute;cadas por una combinaci&oacute;n de razones, una no menor fue el hecho de que la URSS nunca se recuper&oacute; del todo de los flagelos de la Segunda Guerra Mundial. Su victoria ante los nazis encubaba una derrota. El otro gran lastre, claro, el Terror. O, mejor dicho, el estalinismo como &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo;, de acuerdo con el potente concepto que desarrolla Stephen K. Kotkin en <em>Magnetic Mountain. </em>Stalin no vivi&oacute; para ver sus consecuencias m&aacute;s extendidas en el tiempo: falleci&oacute; sobre una alfombra en la <em>dacha</em> de Kuntsevo, y como se&ntilde;ala Karl Schl&ouml;gel en su extraordinario ensayo <em>El siglo sovi&eacute;tico. Arqueolog&iacute;a de un mundo perdido,</em> con &eacute;l comenz&oacute; a enterrarse una &eacute;poca. &ldquo;Los sanatorios y las casas de reposo recib&iacute;an a los l&iacute;deres del Partido y del Estado que fracasaban, como le sucedi&oacute; a Jruschov. En agosto de 1991, los golpistas encerraron a Mija&iacute;l Gorbachov en la residencia gubernamental de Foros, en la costa meridional de Crimea. Si en la &eacute;poca de Stalin las residencias junto al mar eran centrales del terror dirigido a distancia, en este caso se utilizaron para un intento de golpe de Estado al que poco despu&eacute;s le sigui&oacute; el fin de la URSS&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su proyecto de renovaci&oacute;n incruenta hab&iacute;a quedado en el aire al igual que el cosmonauta Sergei Krikalev. Nadie lo fue a relevar el 4 de octubre de 1991 en la estaci&oacute;n espacial Mir. Llevaba casi cinco meses a m&aacute;s de 300 kil&oacute;metros de la superficie terrestre. Cuando quiso saber la fecha del retorno le dijeron desde la base de Kaliningrado que hab&iacute;an tenido que posponerla por falta de fondos y porque desde el 21 de agosto, el d&iacute;a del golpe fracasado de la KGB y parte del Gobierno contra Gorbachov, ya solo quedaban escombros del primer pa&iacute;s socialista. Krikalev se qued&oacute; varado en el espacio. Casi en sincron&iacute;a, el coro del Ej&eacute;rcito Rojo cant&oacute; <em>My way, </em>la canci&oacute;n de Paul Anka que hab&iacute;a globalizado la voz de Frank Sinatra y que, en las gargantas de los herederos de la formaci&oacute;n armada que alguna vez hab&iacute;a creado Le&oacute;n Trotsky se convirti&oacute; en una suerte de nueva Internacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A partir de ese momento, Gorbachov se convirti&oacute; en una pieza parlamente de museo. Lo vieron como un h&eacute;roe fallido y un timorato, el enterrador y el fracasado. </strong>El ladillo de Ronald Regan en su intento de desnuclearizar Europa y permitir la unificaci&oacute;n alemana. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os fueron de exilio interno: dej&oacute; de interesarle a casi todos los supervivientes de la disoluci&oacute;n sovi&eacute;tica. Era un fantasma, pero no al modo que anunciaba el <em>Manifiesto Comunista </em>en 1848. Se parec&iacute;a m&aacute;s a aquellos de los cuentos de Henry James.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya en 1992 Gorbachov comenz&oacute; a recorrer el mundo como m&oacute;dico conferencista (ese a&ntilde;o lo recibi&oacute; Bernardo Neustad, me acuerdo haber asistido a la rueda de prensa en Buenos Aires: la manchita en la cabeza era el c&oacute;digo de barras de su hundimiento). Hay que decir a su favor que nunca se envileci&oacute; y que debi&oacute; repudiar con vehemencia y en soledad no solo el dislate de sus sucesores sino las aspiraciones imperiales de Vladimir Putin.
    </p><p class="article-text">
        Si algo pudo intuir Misha en 1986, al encumbrarse como l&iacute;der del PCUS, es que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no solo era un sistema pol&iacute;tico con fecha de inicio (1917) sino que su fin quiz&aacute; no pod&iacute;a evitarse. Cuando todo formalmente termin&oacute; quedaron modos de vida y culturas residuales que, desde el presente, con la invasi&oacute;n rusa a Ucrania, adquieren significaci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;ndo pens&oacute; Gorbachov de que su tentativa de salvar a la URSS ten&iacute;a m&aacute;s de perder que de ganar? Dice bien Schl&ouml;gel: la persecuci&oacute;n de la oposici&oacute;n interna sovi&eacute;tica por parte de Br&eacute;zhnev y la represi&oacute;n de la Primavera de Praga demostraron definitivamente que la pretensi&oacute;n de un &ldquo;socialismo aut&eacute;ntico&rdquo; era una ilusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La URSS no pudo seguir la carrera armamentista ni sostener su presencia militar en Afganist&aacute;n. Antes hab&iacute;a perdido una batalla material y simb&oacute;lica (ya hemos mencionado <em>My way </em>como manifestaci&oacute;n s&oacute;nica) que tiene su preanuncio en 1959 cuando el vicepresidente norteamericano Richard Nixon visit&oacute; Mosc&uacute;. Lo hizo en la Exposici&oacute;n Nacional Americana. Ah&iacute; polemiz&oacute; con su anfitri&oacute;n Nikita Kruschev sobre la supremac&iacute;a de los dos sistemas. Nixon present&oacute; una &ldquo;casa modelo&rdquo; norteamericana con televisi&oacute;n, equipos de sonido y artefactos dom&eacute;sticos que los sovi&eacute;ticos nunca tendr&iacute;an, adem&aacute;s de maquinaria agr&iacute;cola, autom&oacute;viles &uacute;ltimo modelo y yates. Gorbarchov ten&iacute;a entonces 28 a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; vio ah&iacute;? &iquest;C&oacute;mo tom&oacute; la promesa de Krushev de superar pac&iacute;ficamente a los rivales en la Guerra Fr&iacute;a? &ldquo;El sistema estadounidense est&aacute; dise&ntilde;ado para tomar ventaja de los nuevos inventos y nuevas tecnolog&iacute;as&rdquo;, dijo Nixon. &ldquo;Esta teor&iacute;a no se sostiene. Hay cosas que no deben tener fecha de vencimiento&hellip; las casas por ejemplo&rdquo;, le replic&oacute; el l&iacute;der del PCUS. &ldquo;En Rusia, lo &uacute;nico que tienes que hacer para conseguir una casa es de haber nacido en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Aqu&iacute; tienes derecho a la vivienda... En Estados Unidos si no tienes un d&oacute;lar, s&oacute;lo tienes el derecho a elegir entre dormir en una casa o en la calle. Sin embargo, ustedes dicen que nosotros somos los esclavos del comunismo&rdquo;.&nbsp; Y Nixon: &ldquo;Ustedes pueden aprender de nosotros y nosotros de ustedes. Debe haber un libre intercambio. Que la gente elija el tipo de casa, el tipo de sopa o el tipo de ideas que quieran&rdquo;. &iquest;Eligieron?
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala Susan Buck-Morss en <em>Mundo so&ntilde;ado y cat&aacute;strofe, </em>otro de los libros esenciales para comprender el tr&aacute;nsito de la utop&iacute;a a la implosi&oacute;n sovi&eacute;tica que la modernidad industrial en ambas formas, la capitalista y la socialista, &ldquo;cre&oacute; un entorno hostil para la vida humana, precisamente lo contrario que propugnaba el sue&ntilde;o de la modernidad&rdquo;. En el marco de esta contradicci&oacute;n, el poder prosper&oacute; insert&aacute;ndose entre el so&ntilde;ador y el cumplimiento de sus propios sue&ntilde;os. La modernidad industrial ofreci&oacute; como sustituto para el desarrollo humano &ldquo;la ilusi&oacute;n de la omnipotencia&rdquo;. Bajo el capitalismo &ldquo;su forma es la ilusi&oacute;n consumista de la gratificaci&oacute;n instant&aacute;nea&rdquo;, mientras que las necesidades a largo plazo permanecen desatendidas y la seguridad social son tan precarias que el desempleo se siente como una suerte de cat&aacute;strofe natural. Bajo el estilo sovi&eacute;tico de socialismo, la situaci&oacute;n se hab&iacute;a invertido:&nbsp; la ilusi&oacute;n fue que el Estado &ldquo;proporcionar&aacute; total seguridad (a cambio de una dependencia total)&rdquo;, aunque no hubiera &ldquo;control alguno sobre las satisfacciones inmediatas&rdquo;. Gorbachov no pudo cumplir con sus anhelos porque, entre otras razones, dice Buck-Morss, el socialismo &ldquo;realmente&rdquo; existente no dio el control de los medios de producci&oacute;n a los propios individuos, &ldquo;este control pertenece, por el contrario, a las masas imaginarias&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aleksandr Kosolapov tradujo esa paradoja en 1982 cuando ide&oacute; una de sus obras m&aacute;s conocidas de lo que se conoce como Sots Art, una hibridaci&oacute;n del realismo socialista y el pop-art. La pieza se llama <em>Lenin Coca Cola </em>e incluye, sobre un fondo rojo, com&uacute;n a la bandera y el refresco, la imagen de Vladimir Ilich y el logo, junto con una frase atribuida al l&iacute;der de la revoluci&oacute;n bolchevique: &ldquo;the real thing&rdquo;. Esa imagen se complement&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s con otra de Gorbachov, multiplicada al estilo de Andy Wharol. Su cabello es rubio, como Marilyn. Lo &uacute;nico rojo que deja esa imagen para la historia son los labios. Y ya sabemos que la eternidad del pop es muy acotada. Escuch&eacute; hablar por primera vez de Kosolapov en aquella Habana de 1989. Creo que a su modo artistas pl&aacute;sticos como Jos&eacute; Angel Toirac y Pedro Vizca&iacute;no, del colectivo Arte Calle representaban en sus trabajos las mismas e insalvables contradicciones, aunque en clave caribe&ntilde;a. El primero convert&iacute;a en cuadros las im&aacute;genes de <em>Granma, </em>el diario oficial del Partido Comunista: im&aacute;genes que ya ten&iacute;an inscritas la clave de realismo socialista antes de pasar al lienzo. El segundo trabajaba m&aacute;s cerca del pop.&nbsp; Tanto Toirac como Vizca&iacute;no, as&iacute; como otros tantos valios&iacute;simos artistas de esos a&ntilde;os vieron c&oacute;mo el polvo de la entrop&iacute;a que se llevar&iacute;a puesto a Gorbachov se acercaba a las costas cubanas. El obituario de Misha en <em>Granma </em>ha sido de una brevedad pasmosa. La presencia del seleccionado de voleibol y la inminente llegada a la isla de la cantante y el pianista argentinos, Lola Barrios Exp&oacute;sito y Leandro Marquesano, ocup&oacute; mucho mayor espacio en la p&aacute;gina web del diario.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gorbachov-calvito-convirtio-socialismo-polvo_129_9287161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Sep 2022 03:04:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gorbachov, el calvito que convirtió el socialismo en polvo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mijail Gorbachov,URSS,Perestroika,Fidel Castro,Cuba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gorbachov, el hombre que cambió al mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/gorbachov-hombre-cambio-mundo_1_9277167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9915c0f4-12fb-48b1-ba40-e773f5f4e2f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gorbachov, el hombre que cambió al mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Impulsor de la Perestroika -reforma política- y Glasnost -transparencia- renunció a la doctrina de soberanía limitada en relación con los miembros del Pacto de Varsovia, lo que dio inicio a un proceso revolucionario que culminó con la caída del muro de Berlín, el derrocamiento de los regímenes comunistas de Europa del Este y posteriormente la reunificación de Alemania.</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo dirigente sovi&eacute;tico, Mija&iacute;l Gorbachov, que muri&oacute; este martes a los 91 a&ntilde;os, <strong>quiso cambiar la URSS y acab&oacute; cambiando el mundo</strong>, ya que puso fin a medio siglo de antagonismo entre Este y Oeste conocido como Guerra Fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Si quiero cambiar algo, debo aceptar el cargo. As&iacute; no se puede seguir viviendo&rdquo;,</strong> dijo Gorbachov a su esposa Ra&iacute;sa el 10 de marzo de 1985, un d&iacute;a antes de asumir la secretar&iacute;a general del Partido Comunista de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica (PCUS).
    </p><p class="article-text">
        Gorbachov naci&oacute; el 2 de marzo de 1931 en la regi&oacute;n meridional de St&aacute;vropol en el seno de una familia campesina ruso-ucraniana que vivi&oacute; la hambruna de los a&ntilde;os 30 provocada por la colectivizaci&oacute;n forzosa de la tierra ordenada por Stalin.
    </p><p class="article-text">
        Gorbachov pudo licenciarse en derecho por la prestigiosa Universidad Estatal de Mosc&uacute; (1955), donde conoci&oacute; a su esposa, Ra&iacute;sa. 
    </p><p class="article-text">
        Desde que ingres&oacute; en el partido en la universidad, Gorbachov fue ascendiendo en el escalaf&oacute;n hasta convertirse en 1970 en jefe del partido de su St&aacute;vropol natal con menos de 40 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Su especializaci&oacute;n en econom&iacute;a agr&iacute;cola permiti&oacute; a este &ldquo;apparatchik&rdquo; p<strong>rotagonizar una mete&oacute;rica carrera y ser nombrado en 1978 secretario de Agricultura en el Comit&eacute; Central del PCUS</strong>, su trampol&iacute;n para alcanzar la secretar&iacute;a general.
    </p><p class="article-text">
        Una vez nombrado miembro del todopoderoso Politbur&oacute; (1980), Gorbachov<strong> dirigi&oacute; la regeneraci&oacute;n del partido, que sufr&iacute;a claros achaques de gerontocracia, junto al jefe del KGB, Yuri Andr&oacute;pov, quien ser&iacute;a su padrino pol&iacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez fue nombrado secretario general, Andr&oacute;pov ya ten&iacute;a en mente a su delf&iacute;n como su sustituto, aunque hubo que esperar a que Konstant&iacute;n Chernenko falleciera el 10 de marzo de 1985 tras apenas un a&ntilde;o al frente del partido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute; no te limites a los asuntos agr&iacute;colas. Debes dedicarte a todos los asuntos de la pol&iacute;tica interior y exterior. En cualquier momento, puede ser que ma&ntilde;ana mismo, en ti recaiga toda la responsabilidad&rdquo;, le coment&oacute; en una ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su edad, acababa de cumplir 54 a&ntilde;os, fue sin duda un factor decisivo para su nombramiento despu&eacute;s de que los tres &uacute;ltimos l&iacute;deres de la URSS fallecieran en un plazo de tres a&ntilde;os -Brezhnev, Andr&oacute;pov y Chernenko-, lo que amenazaba la estabilidad del Estado.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de Gorbachov al poder<strong> despert&oacute; grandes expectativas, ya que el nuevo l&iacute;der sovi&eacute;tico era extrovertido, ten&iacute;a don de gentes y sonre&iacute;a con fruici&oacute;n,</strong> algo a lo que no estaban acostumbrados sus conciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Pero Gorbachov no se limit&oacute; a las formas, ya que poco despu&eacute;s de llegar al poder lanz&oacute;<strong> la Perestroika (reforma pol&iacute;tica) y poco despu&eacute;s la Glasnost (transparencia informativa)</strong>, lo que dio paso a lo que se dio en llamar &ldquo;comunismo con rostro humano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se sirvi&oacute; de una nueva generaci&oacute;n de tecn&oacute;cratas que deseaban reformar el sistema comunista para hacerlo m&aacute;s efectivo, pero la vieja nomenclatura sovi&eacute;tica no dej&oacute; de ponerle obst&aacute;culos en el camino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El pueblo quiere cambios. Ha llegado la hora. No se pueden aplazar por m&aacute;s tiempo&rdquo;, le dijo entonces Gorbachov al hist&oacute;rico &ldquo;Mr. Niet&rdquo;, Andr&eacute;i Gromiko.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute; sigui&oacute; adelante con la<strong> introducci&oacute;n de la propiedad privada, </strong>aunque sin renunciar a la econom&iacute;a centralizada; <strong>la celebraci&oacute;n de elecciones democr&aacute;ticas; la libertad de expresi&oacute;n y de credo; la creaci&oacute;n de un nuevo legislativo y la liberaci&oacute;n de presos pol&iacute;ticos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el plano exterior, <strong>mejor&oacute; las relaciones con Occidente, redujo notablemente el presupuesto de defensa, abri&oacute; negociaciones de reducci&oacute;n de armamento nuclear con Estados Unidos y orden&oacute; la retirada de las tropas sovi&eacute;ticas de Afganist&aacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, renunci&oacute; a la doctrina de soberan&iacute;a limitada en relaci&oacute;n con los miembros del Pacto de Varsovia, <strong>lo que dio inicio a un proceso revolucionario que culmin&oacute; con la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, el derrocamiento de los reg&iacute;menes comunistas de Europa del Este y posteriormente la reunificaci&oacute;n de Alemania.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El aperturismo pol&iacute;tico y el deshielo con Occidente le granjearon el premio Nobel de la Paz en 1990, pero decepcionar&iacute;a a sus partidarios occidentales al enviar tropas a Letonia y Lituania para reprimir los movimientos secesionistas.
    </p><p class="article-text">
        En medio de la impopularidad de las autoridades debido a la escasez de productos b&aacute;sicos, <strong>algunas de las rep&uacute;blicas sovi&eacute;ticas aprovecharon la p&eacute;rdida de monopolio del poder del PCUS para proclamar su independencia de Mosc&uacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El enfrentamiento con su antiguo aliado, Boris Yeltsin, el primer presidente ruso elegido por sufragio universal,<strong> abri&oacute; una brecha insalvable que acab&oacute; por precipitar la desaparici&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ariete fue el golpe de estado protagonizado por un grupo de dirigentes sovi&eacute;ticos, asonada que fue desarmada por un imparable Yeltsin, mientras Gorbachov regresaba de su encierro en el sur del pa&iacute;s como un cad&aacute;ver pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s,<strong> Gorbachov confirmaba la defunci&oacute;n de la Uni&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas Sovi&eacute;ticas en un hist&oacute;rico discurso el 25 de diciembre de 1991.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gorbi&rdquo;, como era conocido en Occidente, era recibido como una estrella de rock en Occidente, pero sus compatriotas<strong> nunca le perdonaron la desaparici&oacute;n del Estado Sovi&eacute;tico y hasta el d&iacute;a de su muerte muchos a&uacute;n le acusaron de traici&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a que luchar por la integridad territorial de nuestro Estado de manera m&aacute;s insistente, coherente y osada, y no esconder la cabeza bajo la arena, dejando el culo al aire&rdquo;, le ech&oacute; en cara Vlad&iacute;mir Putin, actual presidente ruso.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta, Gorbachov, quien ha criticado a Putin por monopolizar el poder pero ha defendido la anexi&oacute;n de Crimea y criticado la injerencia occidental en Ucrania, asegur&oacute; que la Perestroika es &ldquo;una revoluci&oacute;n inacabada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/gorbachov-hombre-cambio-mundo_1_9277167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Aug 2022 21:57:43 +0000]]></pubDate>
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