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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Colonialismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/colonialismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Colonialismo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA["Los rehenes", cómo la historia colonial sigue siendo “un tabú” y una “cuestión de bandos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/rehenes-historia-colonial-sigue-tabu-cuestion-bandos_1_11609157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a4a827-7f9f-4d74-9734-2a5bcf3a7d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1548y774.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Los rehenes&quot;, cómo la historia colonial sigue siendo “un tabú” y una “cuestión de bandos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Taina Tervonen relató sus pasos tras un sable requisado por los franceses de Senegal: "Quienes se benefician de no hablar de ello son claramente los países colonizadores".</p></div><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1890. Un coronel franc&eacute;s entra en la ciudad de Seg&uacute;, en &Aacute;frica Occidental, y se apodera de un tesoro compuesto por joyas y un sable. Tambi&eacute;n se lleva a un ni&ntilde;o y a una ni&ntilde;a, los separa a la fuerza de su entorno y les 'trasplanta' a la fuerza a Francia. Los objetos y ambos j&oacute;venes fueron usados para demostrar la supuesta supremac&iacute;a de la civilizaci&oacute;n occidental. Siguiendo los pasos de este bot&iacute;n, la finlandesa criada en Senegal y asentada en el pa&iacute;s galo Taina Tervonen, descubri&oacute; una atroz historia colonial que ha reflejado en <em>Los rehenes</em> (Errata Naturae, con traducci&oacute;n de Iballa L&oacute;pez Hern&aacute;ndez).
    </p><p class="article-text">
        En el libro cuenta la exigencia desde hace d&eacute;cadas por parte de Senegal de la devoluci&oacute;n del sable, la complejidad con la que Francia no est&aacute; siendo capaz de darle respuesta y, por encima de todo; los mecanismos por los que tantas generaciones de, en este caso senegaleses, han crecido sin poder tener acceso a su imaginario cultural. Una realidad aplicable a otras tantas regiones a las que se despoj&oacute; de bienes que, a d&iacute;a de hoy, permanecen expuestos en las pinacotecas de las naciones colonizadoras por todo el planeta.
    </p><p class="article-text">
        La autora de la detallada investigaci&oacute;n ha reunido relatos de m&uacute;ltiples personajes implicados, cada uno con su complejo punto de vista. La escritora, que dedica el ejemplar a los archiveros, &ldquo;guardianes de la memoria y de los peque&ntilde;os documentos&rdquo; y sin quienes asegura que &ldquo;no podr&iacute;a haber contado&rdquo; <em>Los rehenes;</em> reconoce a este peri&oacute;dico que la mayor sorpresa que se ha llevado durante su estudio ha sido descubrir &ldquo;lo tab&uacute; que sigue siendo la historia colonial en Francia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me lo esperaba hasta este punto&rdquo;, afirma, &ldquo;sab&iacute;a que en Senegal me preguntar&iacute;an por qu&eacute; estaba interesada en este tema si no formaba parte de mi propia historia, pero no que fuera a tener que responder tant&iacute;simas veces a la misma pregunta en Francia. La gente que iba conociendo necesitaba saber, en cierto modo, 'en qu&eacute; bando estaba'&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dd13af1c-704a-4699-9c25-f6272459bd65_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La investigadora achaca este silencio al &ldquo;miedo&rdquo; que genera en el pa&iacute;s &ldquo;hablar en p&uacute;blico&rdquo; sobre este asunto, que se genere debate. &ldquo;Quiz&aacute;s tenga que ver con el temor a enfrentarse a la indignaci&oacute;n que, inevitablemente, generar&iacute;a la conversaci&oacute;n&rdquo;. Lo que tiene claro es que este p&aacute;nico explica &ldquo;muchas de las reacciones que se dan al respecto en el universo de los museos&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n est&aacute; esta idea de que lo que est&aacute; dentro del museo es 'universal' siempre y cuando sea uno franc&eacute;s, todav&iacute;a hay muchos &aacute;ngulos muertos en toda esta historia, que tiene su origen en las teor&iacute;as racistas y la herencia racista de la era colonial&rdquo;, valora. &ldquo;Quienes se benefician de no hablar sobre ello son claramente los pa&iacute;ses colonizadores&rdquo;, advierte. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sabía que en Senegal me preguntarían por qué estaba interesada en este tema si no formaba parte de mi propia historia, pero no que fuera a tener que responder tantísimas veces a la misma pregunta en Francia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Taina Tervonen</span>
                                        <span>—</span> Autora de &#039;Rehenes&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El debate en torno a este tema est&aacute; igualmente candente en Espa&ntilde;a, donde a principios de a&ntilde;o el ministro de Cultura Ernest Urtasun comunic&oacute; su compromiso para descolonizar los museos estatales. Los primeros pasos de su plan no llegaron hasta el pasado mes de junio, con el anuncio de la creaci&oacute;n de dos comit&eacute;s que elaborar&aacute;n el informe que servir&aacute; de gu&iacute;a para la renovaci&oacute;n del Museo de Am&eacute;rica y el Nacional de Antropolog&iacute;a. Del mismo modo est&aacute; en el aire saber qu&eacute; pasar&aacute; con el Tesoro de los Quimbayas, albergado en el primero, cuya devoluci&oacute;n fue reclamada formalmente por Colombia el&nbsp;pasado mes de mayo.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n decide qu&eacute; es una obra</h2><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n en torno a la descolonizaci&oacute;n de los museos es relativamente reciente, por lo que todav&iacute;a no se ha podido establecer la 'manera' de llevarla a cabo que sea v&aacute;lida, justa y pertinente para todas las partes. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es tener un debate abierto y compartido sobre lo que significa descolonizar y c&oacute;mo debe llevarse a cabo&rdquo;, defiende Taina Tervonen, &ldquo;esta discusi&oacute;n no puede llevarse a cabo en Europa por un lado y en &Aacute;frica por el otro, es necesario que sea una conversaci&oacute;n en la que ambas partes hablen abiertamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo que, seg&uacute;n indica, ya se est&aacute; realizando en algunas pinacotecas en concreto, en las que se est&aacute;n explorando las colecciones de manera conjunta: &ldquo;Todav&iacute;a no existe una regla universal pero ya hay varios proyectos desarroll&aacute;ndose en museos de Francia, Alemania e Inglaterra&rdquo;. En <em>Los rehenes</em> recoge c&oacute;mo a principios de 2022, B&eacute;lgica entreg&oacute; a la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo un inventario de los cerca de 84.000 objetos provenientes de este pa&iacute;s que forman parte de las colecciones del Museo Tervurem. 
    </p><p class="article-text">
        En Reino Unido, donde instalaciones nacionales como el British Museum rechazan cualquier restituci&oacute;n, algunas privadas como la Universidad de Adberdeen realizaron devoluciones en 2021. La autora describe como &ldquo;el m&aacute;s espectacular&rdquo; el acuerdo firmado entre Alemania y el Estado de Nigeria sobre el retorno de varios centenares de obras del Palacio Real de Edo (en la actualidad Benin City). Algunas se quedar&aacute;n en el pa&iacute;s germano, pero s&oacute;lo en pr&eacute;stamo, ya que la propiedad ha sido transferida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La fachada del Museo de las Civilizaciones Negras, ubicado en Dakar                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Uno de los testimonios recogidos en el libro es el de Hamady Bocoum, director del Museo de las Civilizaciones Negras de Dakar, que identifica como &ldquo;problema&rdquo; que, en el centro del que es responsable, no pueden &ldquo;concebir el patrimonio africano como Europa querr&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Para la gente de aqu&iacute; no son objetos art&iacute;sticos. Fueron los europeos quienes los transformaron en obras de arte al llevarlos a los museos&rdquo;, expone. &ldquo;Que nos dejen decidir a nosotros lo que queremos hacer con esas obras. Podemos quemarlas, destruirlas o conservarlas en un museo. Esos objetos nos pertenecen, es a nosotros a quien nos corresponde esa decisi&oacute;n&rdquo;, argumenta.
    </p><h2 class="article-text">El prejuicio del africano &ldquo;in&uacute;til&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea se sit&uacute;a el fil&oacute;sofo y economista senegal&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/empeno-mati-diop-acercar-poblacion-africana-tesoros-devueltos-francia-restituir-gente_1_11428981.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Felwine Sarr</a>, que critica la &ldquo;arrogancia&rdquo; de determinados directores de pinacotecas francesas, al pensar que &ldquo;&Aacute;frica no es capaz de hacerse cargo de sus objetos&rdquo;. Una actitud a la que suma la convicci&oacute;n de haber hecho lo correcto: &ldquo;Se han guardado piezas de cuya importancia no nos habr&iacute;amos dado cuenta. Cuando les decimos que para nuestro pueblo son seres espirituales, nos miran con cierta condescendencia&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se han guardado piezas de cuya importancia no nos habríamos dado cuenta. Cuando les decimos que para nuestro pueblo son seres espirituales, nos miran con cierta condescendencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Felwine Sarr</span>
                                        <span>—</span> Filósofo y economista senegalés
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es como si resultara imposible considerar siquiera que existe un continente de mil millones de individuos cuyos j&oacute;venes tienen derecho a su patrimonio, igual que los europeos tienen derecho al suyo&rdquo;, reivindica, &ldquo;no, ellos piensan que lo suyo es suyo y que lo nuestro tambi&eacute;n es suyo. Proclaman la universalidad de los museos, una universalidad centrada en s&iacute; mismos, por supuesto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Felwine Sarr se&ntilde;al&oacute; que se dan distintos argumentos para sustentar la pervivencia de este contexto, como que se diga que &ldquo;no existen museos en &Aacute;frica&rdquo;, pese a que han contabilizado unos quinientos&ldquo;; o las dudas sobre a qu&eacute; pa&iacute;s corresponder&iacute;a la devoluci&oacute;n a los actuales, como Senegal o Ben&iacute;n, donde no exist&iacute;an en el momento en el que se llevaron los bienes. Todo ello para identificar que &rdquo;no se trata de una cuesti&oacute;n racional sino de otro tipo, m&aacute;s relacionada con una verdad &iacute;ntima que se ha ido forjando con el tiempo, a base de repetirla en las pel&iacute;culas, en los libros, en los medios de comunicaci&oacute;n, en los manuales de historia, en los discursos pol&iacute;ticos. En el fondo, subyace el prejuicio de que el africano es un in&uacute;til&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text">El papel de la educaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Taina Tervonen estuvo en el fuerte Faidherbe de Podor, Senegal, que fue tomado por Francia en 1854. All&iacute; habl&oacute; con Ibrashima Sy, que lleva vigil&aacute;ndolo desde hace veinticuatro. A sus 74, explica que vivi&oacute; los &ldquo;dos mundos&rdquo;: el de la colonizaci&oacute;n y el de la independencia, que tuvo lugar en 1960. &ldquo;La historia es lo que hemos vivido y lo que transmitimos a los dem&aacute;s. No debemos restarle importancia&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; consigue conversar tambi&eacute;n con Abdourahmane Niang, el que fuera el primer conservador del espacio. &ldquo;Incluso en la memoria de los franceses, al hombre negro nunca se lo consider&oacute; un ser humano. Era una bestia de carga. Hasta se dec&iacute;a que la ciencia era inaccesible para &eacute;l. No deja de ser extra&ntilde;o que aunque desde el punto de vista anat&oacute;mico y fisiol&oacute;gico todos los seres humanos todos est&aacute;n constituidos por los mismo elementos, algunos se consideran superiores a los dem&aacute;s&rdquo;, reflexiona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Taina Tervonen, autora de &#039;Rehenes&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las ense&ntilde;anzas recibidas en el colegio fueron clave para &ldquo;moldearles a la usanza colonial&rdquo; de: &ldquo;Lo que diga el blanco est&aacute; bien y lo que no diga, no&rdquo;. &ldquo;Cuando era ni&ntilde;o, en la escuela ten&iacute;amos el <em>symbole</em>. Un palo de madera. No nos estaba permitido hablar en nuestra lengua materna, solo pod&iacute;amos comunicarnos en franc&eacute;s. Si te sorprend&iacute;an usando cualquiera lengua africana, te daban el <em>symbole</em> y te lo quedabas hasta que oyeras a otro alumno cometer el mismo error. Hablar tu propia lengua se consideraba una infamia&rdquo;, indica. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras que la historia y la geograf&iacute;a de Francia se la sab&iacute;a &ldquo;de pe a pa&rdquo;, comenta que no les ense&ntilde;aron &ldquo;nada&rdquo; sobre &Aacute;frica. Es m&aacute;s, explica que les describ&iacute;an a los h&eacute;roes africanos desde una perspectiva &ldquo;tan distorsionada&rdquo; que hasta ellos mismos les ten&iacute;an &ldquo;miedo&rdquo;. &ldquo;Nos dec&iacute;an que eran unos sanguinarios, &iexcl;est&aacute;bamos aterrorizados! Nuestros profesores falsearon los hechos, y eso no est&aacute; bien. Lo terrible para los que fuimos a la escuela colonial es que cuando supimos la verdad, nos rechinaron los dientes. Duele mucho&rdquo;, reconoce.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el colegio nos decían que los héroes africanos eran unos sanguinarios, ¡estábamos aterrorizados! Nuestros profesores falsearon los hechos, y eso no está bien. Lo terrible para los que fuimos a la escuela colonial es que cuando supimos la verdad, nos rechinaron los dientes. Duele mucho</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Abdourahmane Niang</span>
                                        <span>—</span> El primer conservador del fuerte Faidherbe (Senegal)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y en los pa&iacute;ses colonizadores, &iquest;c&oacute;mo se cuenta la historia? &iquest;C&oacute;mo se habla de estos episodios en el aula y los libros de texto? Tania Tervonen responde sobre la realidad actual en Francia: &ldquo;Por el momento, la era colonial es presentada en los colegios desde un punto de vista econ&oacute;mico y desde una perspectiva muy blanca. Introduciendo m&aacute;s voces, que incluya a voces de la resistencia de Europa y &Aacute;frica, ayudar&iacute;a a que hubiera m&aacute;s matices&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        La escritora sostiene que &ldquo;investigando el v&iacute;nculo entre esta herencia con la sociedad actual beneficiar&iacute;a a todo el mundo, empezando por los j&oacute;venes franceses que, por ser racializados, sufren discriminaci&oacute;n y violencia en sus vidas&rdquo;. &ldquo;Entender de d&oacute;nde viene esto es una forma de luchar y hacer que aquellos que no lo experimentan en sus carnes entender mejor sus privilegios y, a lo mejor, iniciar el cambio, juntos&rdquo;, apunta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/rehenes-historia-colonial-sigue-tabu-cuestion-bandos_1_11609157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Aug 2024 13:20:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Los rehenes", cómo la historia colonial sigue siendo “un tabú” y una “cuestión de bandos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colonialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El agujero del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/agujero-mundo_129_11373701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a31d9e8e-d8e3-41ac-a92d-86e763053541_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agujero del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis civilizatoria afecta la vida en la Tierra y las respuestas corporativas perpetúan el capitalismo y el colonialismo, bloqueando transiciones justas, populares y democráticas. A pesar de décadas de debates, la crisis climática empeora con soluciones neoliberales. En América Latina el "extractivismo verde" exacerba desigualdades y neocolonialismo.</p></div><p class="article-text">
        Estamos atravesando una profunda crisis civilizatoria (multidimensional y multiescalar) que afecta la vida en el planeta Tierra. Aqu&iacute;, el componente ambiental es uno m&aacute;s entre otros, en una conjunci&oacute;n sin&eacute;rgica de las fallas de la racionalidad/modernidad: crisis econ&oacute;mica y financiera; de seguridad y justicia; ecol&oacute;gica, ambiental, clim&aacute;tica, epidemiol&oacute;gica, b&eacute;lica, ontol&oacute;gica, moral y existencial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este marco, los poderes corporativos, estatales, multilaterales e incluso cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos, vienen construyendo respuestas a la crisis sin alterar los patrones de dominaci&oacute;n que articulan en el sistema mundo: capitalismo, colonialismo y patriarcado</strong>. Centrados en la m&eacute;trica de la descarbonizaci&oacute;n, proponen una transici&oacute;n energ&eacute;tica corporativa bloqueando din&aacute;micas de transiciones justas, populares y democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Luego de d&eacute;cadas de debates, acuerdos internacionales, informes del Panel Intergubernamental de Cambio Clim&aacute;tico y COPs, la situaci&oacute;n relacionada con el cambio clim&aacute;tico<strong> no s&oacute;lo no ha mejorado sino que empeora minuto a minuto</strong>. Las soluciones propuestas siguen siendo las mismas: crecimiento sostenido en un marco neoliberal y antropocentrista, sin plantear la hist&oacute;rica deuda ecol&oacute;gica del Norte Global.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica corporativa tiene una impronta netamente mercantilista,<strong> colocando la energ&iacute;a en la esfera de la mercanc&iacute;a capitalista y adoptando abordajes estrictamente f&iacute;sicos y tecno-econ&oacute;micos</strong>. Es decir, de c&oacute;mo intercambiar recursos naturales no renovables por renovables para diversificar la matriz energ&eacute;tica persiguiendo la acumulaci&oacute;n de capital por descarbonizaci&oacute;n (Argento &amp; Kazimierski, 2022) y la adaptaci&oacute;n para articular la nueva red de poder global.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para que China, Estados Unidos y Europa transiten hacia la desfosilizaci&oacute;n se crean nuevas zonas de sacrificio en las periferias mundiales</strong>. Este proceso empieza a conocerse en el activismo y en la academia cr&iacute;tica como &ldquo;extractivismo verde&rdquo; o &ldquo;colonialismo energ&eacute;tico&rdquo;: una nueva din&aacute;mica de extracci&oacute;n capitalista y de apropiaci&oacute;n de materias primas, bienes naturales y mano de obra, especialmente en el sur global (aunque no de modo exclusivo), con el prop&oacute;sito de llevar a cabo la &ldquo;transici&oacute;n energ&eacute;tica verde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sostener este nuevo ciclo de acumulaci&oacute;n capitalista energ&iacute;voro y encapsulado en la descarbonizaci&oacute;n <strong>requiere deglutir m&aacute;s materiales, m&aacute;s cuerpos, territorios y biodiversidad</strong>. En este sentido, la neocolonialidad de Am&eacute;rica Latina contin&uacute;a su expoliaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hace solo unos meses se public&oacute; el &ldquo;Reporte de la econom&iacute;a circular&rdquo;, un trabajo realizado por la Fundaci&oacute;n Econom&iacute;a Circular en colaboraci&oacute;n con la CEPAL, el BID y el PNUMA (Circle Economy Foundation, 2023).
    </p><p class="article-text">
        El informe aporta informaci&oacute;n sensible producida por fuentes insospechadas de ser parte de una propuesta ecologista radical, informaci&oacute;n que nos permite observar el contexto en el cual se est&aacute; dando el incremento de presi&oacute;n sobre los territorios para abastecer de materiales al norte global. Si bien los datos son de 2018 (ya que seg&uacute;n los autores no hay informaci&oacute;n consolidada m&aacute;s reciente), los mismos brindan una referencia ineludible para pensar en la actitud de la regi&oacute;n frente al crecimiento de la demanda de materiales por parte de la Uni&oacute;n Europea a partir de sus nuevas y agresivas pol&iacute;ticas en este sentido, en particular el requerimiento de los llamados materiales cr&iacute;ticos para la transici&oacute;n energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Como sabemos, <strong>Am&eacute;rica Latina es una regi&oacute;n rica en naturaleza, en &ldquo;recursos&rdquo; y desde la &eacute;poca de la conquista es fuente de materiales de todo tipo</strong>. En un principio, lo movilizado era b&aacute;sicamente biomasa y minerales met&aacute;licos (oro y plata, por ejemplo); a esto se sumaron con el tiempo combustibles f&oacute;siles y minerales no met&aacute;licos.
    </p><p class="article-text">
        Tal es la riqueza material de Am&eacute;rica Latina que es una de las regiones que menos materiales importa, pero proporcionalmente es la regi&oacute;n que m&aacute;s materiales extrae y exporta.
    </p><p class="article-text">
        En este caso no hablamos de dinero, sino de cantidades f&iacute;sicas de &ldquo;cosas&rdquo;, de toneladas de &ldquo;cosas&rdquo; que se generan o se extraen de nuestro continente y se van a otros. Por eso el an&aacute;lisis de la extracci&oacute;n y circulaci&oacute;n se mide en toneladas, toneladas de cosas.
    </p><p class="article-text">
        La estad&iacute;stica analizada contempla cuatro tipos de materiales: <strong>biomasa que incluye desde la soja, el trigo, la ca&ntilde;a de az&uacute;car, el aguacate, la palma, la madera balsa y muchos m&aacute;s; combustibles f&oacute;siles, petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n b&aacute;sicamente; minerales met&aacute;licos como el oro, la plata, el cobre, el zinc y el hierro y minerales no met&aacute;licos como el azufre o la estrella mayor el litio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, <strong>Am&eacute;rica Latina y el Caribe cuadruplic&oacute; la extracci&oacute;n dom&eacute;stica de materiales</strong>. En el a&ntilde;o 2018, la regi&oacute;n tuvo una extracci&oacute;n dom&eacute;stica de materiales de 10.684 millones de toneladas de &ldquo;cosas&rdquo;. De ese total, la biomasa extra&iacute;da es un 48% del total, los minerales met&aacute;licos un 24%, los minerales no met&aacute;licos un 21% y los combustibles f&oacute;siles un 6%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por supuesto, en todas las regiones del mundo se extraen materiales para ser procesados de alguna manera, que luego se utilizan b&aacute;sicamente para viviendas e infraestructuras, alimentaci&oacute;n, productos manufacturados, movilidad, servicios, sanidad, educaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n</strong>. Si bien todas las regiones extraen materiales, en Am&eacute;rica Latina y el Caribe se dan dos particularidades.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la alta cantidad de extracci&oacute;n por habitante. Mientras la extracci&oacute;n mundial per c&aacute;pita es de 12,2 toneladas y la de la Uni&oacute;n Europea de 10,3 toneladas, la de Am&eacute;rica Latina y el Caribe es de 16,6 toneladas. <strong>El mismo estudio estima en 8 toneladas per c&aacute;pita el consumo &ldquo;sostenible&rdquo; de materiales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, y un dato sumamente relevante, <strong>es que de las 10.684 millones de toneladas extra&iacute;das en 2018, se exportaron 4.305 millones</strong>. Es decir, de cada 10 toneladas de &ldquo;cosas&rdquo; que se extraen, 4 se exportan. El 60% de estas extracciones se destinan a la regi&oacute;n de Asia-Pac&iacute;fico y el 13% a Europa. Es importante resaltar que en el caso de los minerales met&aacute;licos es casi el doble lo exportado que lo utilizado regionalmente.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Estados Unidos, a trav&eacute;s de su Servicio Geol&oacute;gico (USGS por sus siglas en ingl&eacute;s), actualiza regularmente su listado de minerales cr&iacute;ticos, que incluye en su &uacute;ltima versi&oacute;n 50 minerales. La Uni&oacute;n Europea cuenta con su propio listado, que incluye 34 minerales y otras materias primas, y China posee 28 minerales. <strong>Algunos de estos minerales son: zinc, litio, magnesio, manganeso, aluminio, cobalto, cobre, disprosio, acero, n&iacute;quel, platino, praseodimio, silicio, carburo de silicio, terbio y las llamadas tierras raras (escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometeo, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las tecnolog&iacute;as para aprovechar las fuentes renovables de energ&iacute;a utilizan muchos de estos minerales. <strong>La investigadora Alicia Valero, en su estudio, no solo da cuenta de los minerales que demanda la fabricaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as de energ&iacute;as renovables, sino tambi&eacute;n de los limitantes de los mismos para un crecimiento sostenido de la demanda de energ&iacute;a</strong>, concluyendo que no hay posibilidad de sostener un crecimiento infinito de la demanda de energ&iacute;a debido a la escasez de estos minerales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Am&eacute;rica Latina posee gran parte de las reservas de muchos de estos minerales y bienes energ&eacute;ticos comunes</strong>. En este contexto, en el que el Norte Global demanda m&aacute;s energ&iacute;a y m&aacute;s minerales, articulan distintas estrategias para obtener los tan preciados minerales. Desde golpes de Estado a un delicado delineado de normativas internacionales. <strong>Recordar el golpe de Estado en Bolivia en 2019, seguido de las declaraciones de Elon Musk en Twitter: &ldquo;&iexcl;Golpearemos a quien queramos! As&uacute;melo&rdquo; (&ldquo;We will coup whoever we want! Deal with it&rdquo;)</strong>. Recientemente, el actual presidente de Argentina, Javier Milei, declar&oacute;: &ldquo;Musk est&aacute; sumamente interesado en el litio, al igual que el gobierno de Estados Unidos y muchas empresas de ese pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el mismo sentido, Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, en 2022 declar&oacute; la necesidad de &ldquo;cuidar&rdquo; los recursos estrat&eacute;gicos de la regi&oacute;n, amenazados por China y Rusia</strong>. Adem&aacute;s, en una entrevista del Atlantic Council (2023), el 19 de enero de 2023, sostuvo que: &ldquo;(&hellip;) tuvimos una reuni&oacute;n por Zoom con los embajadores de Argentina y Chile, y luego, tambi&eacute;n el vicepresidente de operaciones globales de Albemarle [empresa que opera en Argentina y Chile] para hablar sobre el litio (&hellip;) y c&oacute;mo podemos ayudar, a qui&eacute;n m&aacute;s podemos traer a la mesa para ayudarnos a resolver este problema y eliminar a nuestros adversarios al formar equipo entre nosotros y con otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte el Parlamento Europeo en marzo de 2023 vot&oacute; la Ley de Materias Primas Fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad del poder corporativo mundial es tal debido a que bajo el paradigma energ&iacute;voro y de crecimiento ilimitado, para lograr emisiones de carbono neutrales a 2040 es necesario multiplicar por 42 veces la extracci&oacute;n de littio, por 25 la de grafito, por 21 la de cobalto, 19 la de niquel y 7 veces las de tierras raras (IEA, 2021).
    </p><p class="article-text">
        Esta compleja red de poder articula el Norte Global a partir de la narrativa de transici&oacute;n energ&eacute;tica corporativa, permea algunas organizaciones de Am&eacute;rica Latina. As&iacute; la Organizaci&oacute;n Latinoamericana de Energ&iacute;a (Olade) public&oacute; en febrero de 2024 el documento &ldquo;Los minerales cr&iacute;ticos para las transiciones energ&eacute;ticas de Am&eacute;rica Latina y el Caribe&rdquo; (Siroit, 2024). Donde aline&aacute;ndose con las necesidades impuestas plantea: &ldquo;ALC tiene ante s&iacute; grandes retos. Duplicar la producci&oacute;n de cobre si quiere descarbonizarla econom&iacute;a para 2050 (Net-Zero). Multiplicar diez veces la producci&oacute;n de litio en los pr&oacute;ximos 20 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el documento plantea una serie de desaf&iacute;os sociales, ambientales, econ&oacute;micos y de gobernanza. Enuncia tambi&eacute;n que &ldquo;la miner&iacute;a se convierta en un nuevo vector de desarrollo socioecon&oacute;mico&rdquo;; la pregunta: &iquest;desarrollo para quienes?
    </p><p class="article-text">
        Los modelos implementados hasta el momento solo han profundizado a&uacute;n m&aacute;s las brechas de desigualdades adem&aacute;s de incrementar todos los indicadores que dan cuenta de un colapso civilizatorio inminente. Es necesario pensar transiciones energ&eacute;ticas populares, con justicia socioambiental y democr&aacute;tizadoras, enmarcadas en una transici&oacute;n ecosocial y en otras epistemolog&iacute;as del desarrollo y la felicidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>Pablo Bertinat,&nbsp;director del Observatorio de Energ&iacute;a y Sustentabilidad de la Universidad Tecnol&oacute;gica Nacional.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Jorge Chemes, dirigente agropecuario, </em>UNRN - CONICET - Energ&iacute;a y Equidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Bertinat y Jorge Chemes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/agujero-mundo_129_11373701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2024 00:28:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El agujero del mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis ecológica,Crisis climática,capitalismo,Colonialismo,Patriarcado,Descarbonización,Transición energética,Extractivismo verde,Colonialismo energético,Deuda ecológica,Cambio Climático,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis de Níger muestra que el cuasi-imperio de Francia en África se desmorona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/crisis-niger-muestra-cuasi-imperio-francia-africa-desmorona_1_10434230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23d78b33-ac9d-492a-9ab3-b20f7924a497_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis de Níger muestra que el cuasi-imperio de Francia en África se desmorona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gran problema de Francia es que los nigerinos –como muchos africanos– están rechazando la Francáfrica con tanto fervor como sus antecesores rechazaron el Imperio francés. En este sentido, el tradicional dominio francés se está desintegrando.</p><p class="subtitle">Análisis, por Jesús A. Núñez - Claves del golpe de Estado en Níger: intereses extranjeros y amenaza de intervención armada internacional</p></div><p class="article-text">
        Las retiradas de los imperios que se desmoronan se caracterizan inevitablemente por las evacuaciones atropelladas. Civiles en estado de p&aacute;nico se dirigen a terminales desvencijadas de aeropuertos con la esperanza de encontrar un vuelo de emergencia que los saque del caos. Esa fue la escena poscolonial en <strong>Niamey</strong>, la capital de <strong>N&iacute;ger</strong>, la semana pasada, cuando cientos de nacionales franceses se unieron a otros ciudadanos de la UE para escabullirse del pa&iacute;s de &Aacute;frica occidental.
    </p><p class="article-text">
        Facciones militares hab&iacute;an ejecutado un golpe de Estado contra <strong>Mohamed Bazoum</strong>, presidente democr&aacute;ticamente elegido de N&iacute;ger, justo antes del 3 de agosto, fiesta nacional del pa&iacute;s, en que se celebraban 63 a&ntilde;os de la independencia nominal de <strong>Francia </strong>en 1960.
    </p><p class="article-text">
        Multitudes cantaban &ldquo;<strong>Abajo Francia</strong>&rdquo; mientras apuntaban a la embajada de ese pa&iacute;s, rompiendo ventanas y encendiendo fuego a las paredes perimetrales. Mientras Bazoum permanec&iacute;a bajo arresto domiciliario, sus estrechos aliados en Par&iacute;s tem&iacute;an que la seguridad de los occidentales no pod&iacute;a ser garantizada m&aacute;s tiempo. Un arrogante comunicado del Palacio del El&iacute;seo advert&iacute;a de que <strong>Emmanuel Macron</strong> &ldquo;<strong>no tolerar&aacute; ning&uacute;n ataque contra Francia y sus intereses</strong>&rdquo;. Si alguien resultaba herido, la represalia vendr&iacute;a &ldquo;<strong>inmediatamente y sin concesiones</strong>&rdquo;, dijo Macron, sonando como el gran jefe imperial que emit&iacute;a una severa advertencia&nbsp;a nativos ingobernables que estaban causando problemas a m&aacute;s de 2.000 millas de distancia.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la ilusi&oacute;n de una retirada completa, Francia tiene a&uacute;n una guarnici&oacute;n de 1.500 soldados en N&iacute;ger, junto a una base a&eacute;rea que asiste a aviones de combate y drones de ataque. Todo esto es un recordatorio forzoso de que, a pesar de un largo y sangriento periodo de descolonizaci&oacute;n, Francia conserv&oacute; un cuasi-imperio furtivo en &Aacute;frica, y este se encuentra amenazado como nunca antes.
    </p><p class="article-text">
        La actual crisis nigerina puede de este modo vincularse con las antiguas relaciones coloniales, que fueron reestructuradas como &lsquo;<strong>Franc&aacute;frica</strong>&rsquo;, un formidable nexo neocolonial a lo largo del &Aacute;frica sub-sahariana que cubre lazos econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, de seguridad y culturales basados en la lengua y los valores franceses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Charles de Gaulle</strong>, el presidente franc&eacute;s m&aacute;s influyente de la posguerra, resumi&oacute; su importancia diciendo: &ldquo;<strong>El poder mundial de Francia y el poder de Francia en &Aacute;frica est&aacute;n vinculados inextricablemente y mutuamente confirmados</strong>&rdquo;. Al tiempo que reconoc&iacute;an los movimientos de autodeterminaci&oacute;n en &Aacute;frica, De Gaulle y los l&iacute;deres franceses subsiguientes quisieron aferrarse a sus estrat&eacute;gicas bases militares, as&iacute; como a los recursos energ&eacute;ticos y a los acuerdos comerciales favorables, junto al control financiero.
    </p><p class="article-text">
        Todos esos l&iacute;deres ve&iacute;an a &Aacute;frica como un &lsquo;<strong>pr&eacute; carr&eacute;</strong>&rsquo; de Francia, o patio trasero &ndash;una met&aacute;fora que se remonta a los monarcas pre-revolucionarios para referirse al territorio conquistado que necesitaba ser defendido&ndash;. N&iacute;ger, por ejemplo, es el s&eacute;ptimo productor mundial de uranio, y Francia, cuya energ&iacute;a depende en un 70% de la generaci&oacute;n nuclear, es un importador clave.
    </p><p class="article-text">
        Asesores militares y gubernamentales de Par&iacute;s permearon sucesivamente las administraciones nigerinas, en especial la que acaba de ser depuesta. De manera crucial, el franc&eacute;s permanece como la lengua oficial para 25 millones de nigerinos, y las organizaciones culturales en el grupo franc&oacute;fono de naciones &ndash;aquellos unidos por la lengua de <strong>Molli&egrave;re</strong>&ndash; abundan.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de esto, la abierta corrupci&oacute;n jug&oacute; tambi&eacute;n una parte en el mantenimiento del orden poscolonial. Franc&aacute;frica cobij&oacute; pa&iacute;ses destacados por la violaci&oacute;n de derechos humanos, incluido N&iacute;ger. L&iacute;deres t&iacute;teres subordinados ignoraron el compromiso de promover el progreso democr&aacute;tico a cambio de los programas de ayuda. Sobornos fueron pagados v&iacute;a contratos armament&iacute;sticos y otras ayudas en seguridad, y -por supuesto- en dinero efectivo puro y duro que fue lavado.
    </p><p class="article-text">
        El flujo de dinero fue siempre de doble v&iacute;a, ya que los africanos tambi&eacute;n proveyeron de maletines llenos de dinero a veteranos pol&iacute;ticos franceses. El expresidente <strong>Nicolas Sarozy</strong>, delincuente ya convicto, fue acusado de aceptar millones del finado coronel <strong>Muammar Gaddafi</strong>, por ejemplo. Sarkozy niega la acusaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La herencia m&aacute;s duradera del colonialismo galo es el franco CFA (<strong>Comunidad Financiera Africana</strong>), una moneda siempre ligada a la divisa francesa, y ahora al euro. Esto le da a Francia una hegemon&iacute;a monetaria sobre varios estados africanos, incluido N&iacute;ger.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos apoy&oacute; siempre esos acuerdos explotadores, originalmente porque las excolonias francesas eran vistas como bastiones contra la influencia geopol&iacute;tica e ideol&oacute;gica de la <strong>Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica </strong>durante la <strong>Guerra Fr&iacute;a</strong>. La noci&oacute;n de que Francia era el &ldquo;<strong>gendarme de &Aacute;frica</strong>&rdquo; ahora se extiende a que desempe&ntilde;a un papel vital en la lucha contra los insurgentes terroristas como <strong>Al-Qaeda </strong>en la vasta regi&oacute;n del Sahel, que ensarta cerca de una docena de pa&iacute;ses desde Eritrea a Senegal, v&iacute;a N&iacute;ger.
    </p><p class="article-text">
        El gran problema de Francia, sin embargo, es que los nigerinos &ndash;como muchos africanos&ndash; est&aacute;n rechazando la Franc&aacute;frica con tanto fervor como sus antecesores rechazaron el Imperio franc&eacute;s. En este sentido, el tradicional dominio de Francia se est&aacute; desintegrando.
    </p><p class="article-text">
        N&iacute;ger es el &uacute;ltimo pa&iacute;s en la regi&oacute;n que vivi&oacute; un golpe, despu&eacute;s de Mali en 2020 y 2021 y Burkina Faso (dos veces) en 2022 &ndash;ambos excolonias francesas que ganaron la independencia en 1960&ndash;. Todos expresan resentimiento hacia Francia, y hacia Occidente, mientras potencias rivales, incluyendo Rusia, Turqu&iacute;a y China, amenazan con sacar beneficio de la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las juntas militares en Burkina Faso y Mali advirtieron que cualquier intento por restituir a Bazoum en N&iacute;ger mediante una intervenci&oacute;n militar ser&aacute; visto como una declaraci&oacute;n de guerra. Tropas trabajando para <strong>Wagner</strong>, el grupo mercenario ruso, se encuentran entretanto operando en el interior de los barrios de N&iacute;ger, y ofrecieron su apoyo a los nigerinos rebeldes.
    </p><p class="article-text">
        Banderas rusas fueron enarboladas por los manifestantes frente a la embajada francesa en Niamey, mientras muchos ped&iacute;an a <strong>Vlad&iacute;mir Putin</strong> que reemplace a Macron como su mayor soporte global. Esto plantea la perspectiva de un nuevo &ldquo;<strong>revoltijo por &Aacute;frica</strong>&rdquo; &ndash;la descripci&oacute;n cl&aacute;stica de la manera en que las potencias europeas se anexionaron pedazos del continente hasta la primera guerra mundial. Si &ndash;como parece ser&ndash; el odio hacia Francia se intensifica, existe entonces la posibilidad de evacuaciones en toda regla, incluyendo la de los soldados franceses, mientras las naciones clave de Franc&aacute;frica del &Aacute;frica subsahariana completan finalmente el proceso de descolonizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El resultado m&aacute;s positivo de todo esto ser&iacute;a que N&iacute;ger y otros estados africanos en similar proceso eligieran el autogobierno y un futuro democr&aacute;tico. Pero es m&aacute;s probable que pa&iacute;ses con incluso mayor historial de corrupci&oacute;n, abusos de derechos humanos y mala gesti&oacute;n general irrumpan para llenar el vac&iacute;o de poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nabila Ramdani]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/crisis-niger-muestra-cuasi-imperio-francia-africa-desmorona_1_10434230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Aug 2023 19:26:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis de Níger muestra que el cuasi-imperio de Francia en África se desmorona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Níger,África,Colonialismo,Francia,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel II y la mancha indeleble del colonialismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/isabel-ii-mancha-indeleble-colonialismo_129_9305670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84c7aa5c-e810-467a-92e0-94cd429b8c64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Isabel II y la mancha indeleble del colonialismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reinado de Isabel II estuvo marcado por la desaparición del imperio y la defensa del colonialismo con su retórica sobre el destino común de Gran Bretaña y sus antiguas colonias. La reina nunca dejó de ser una embajadora de la nostalgia imperial</p></div><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; cuando estaba de vacaciones en &Aacute;frica con su marido. La hija mayor del rey Jorge VI recibi&oacute; en Kenia en febrero de 1952 la noticia del fallecimiento prematuro de su padre. Elizabeth Windsor se convert&iacute;a en la reina Isabel II y desde ese momento sab&iacute;a que su vida no ser&iacute;a la misma. El pa&iacute;s africano que dejaba atr&aacute;s vivi&oacute; ese a&ntilde;o el comienzo de una de las rebeliones m&aacute;s sangrientas contra la dominaci&oacute;n colonial brit&aacute;nica, que provoc&oacute; una represi&oacute;n salvaje ordenada por Londres y que fue ocultada durante d&eacute;cadas a la opini&oacute;n p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        La primera d&eacute;cada de su reinado estuvo marcada por la culminaci&oacute;n de la descolonizaci&oacute;n y el fin del imperio brit&aacute;nico en &Aacute;frica y Asia. Una tragedia para la clase dirigente del pa&iacute;s que ayuda a entender la pol&iacute;tica exterior posterior del Reino Unido y el empe&ntilde;o personal de la reina por promover su versi&oacute;n adaptada a los nuevos tiempos, la Commonwealth.
    </p><p class="article-text">
        En esos primeros a&ntilde;os en que Isabel II aprend&iacute;a a ser reina, el Ej&eacute;rcito brit&aacute;nico respondi&oacute; a la rebeli&oacute;n de Kenia, que fue denominada del Mau Mau, con una campa&ntilde;a de ejecuciones, torturas y asesinatos de motivaci&oacute;n claramente racista. Los enemigos fueron tratados como animales, y eso inclu&iacute;a a la poblaci&oacute;n civil. Al igual que en la Guerra de los Boer en Sud&aacute;frica a principios de siglo, se montaron campos de concentraci&oacute;n por todo el pa&iacute;s para encerrar sobre todo a los keniatas de la etnia kikuyu, mayoritaria en el pa&iacute;s, a los que se consideraba simpatizantes del movimiento insurgente. 
    </p><p class="article-text">
        En 1954 ya hab&iacute;an encerrado a 70.000 personas. Las cifras se dispararon cuando la pol&iacute;tica de concentrar a la poblaci&oacute;n civil se extendi&oacute; a campos y poblados rodeados como si fueran una prisi&oacute;n. <a href="https://www.theguardian.com/books/2005/feb/05/featuresreviews.guardianreview6" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">M&aacute;s de un mill&oacute;n de keniatas</a> compartieron un destino cruel que acab&oacute; con miles de muertos por hambre y enfermedades, abandonados a su suerte.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1568126687187017729?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de algunas referencias gen&eacute;ricas, <strong>la reina nunca pidi&oacute; disculpas en nombre del Estado brit&aacute;nico por las matanzas realizadas en Kenia y otros pa&iacute;ses de &Aacute;frica y Asia por el imperio</strong>. En un viaje a India en 1997, Isabel II mencion&oacute; de pasada un hecho terrible. &ldquo;No es un secreto que ha habido algunos episodios dif&iacute;ciles en nuestro pasado. Jallianwala Bagh es un ejemplo penoso&rdquo;. Se refer&iacute;a a <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jallianwala_Bagh_massacre" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la matanza de Amritsar de 1919,</a> cuando soldados brit&aacute;nicos abrieron fuego contra una manifestaci&oacute;n pac&iacute;fica y mataron a centenares de personas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La l&iacute;nea oficial de los gobiernos brit&aacute;nicos siempre fue negar la responsabilidad de la opresi&oacute;n y violencia sufrida por esos pueblos y afirmar que el imperio hab&iacute;a dejado atr&aacute;s un legado de progreso y buena administraci&oacute;n en esas naciones. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n de los recursos naturales de los pa&iacute;ses, que hab&iacute;a comenzado en el siglo XIX en India a trav&eacute;s de una empresa privada, la Compa&ntilde;&iacute;a de Indias Orientales, fue obviada, como si no hubiera ocurrido. El imperio hab&iacute;a sido pr&aacute;cticamente un regalo de Gran Breta&ntilde;a a los pueblos del Tercer Mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El imperio brit&aacute;nico no era liberal en el sentido de ser una sociedad democr&aacute;tica y plural. Repudiaba abiertamente las ideas de igualdad de los seres humanos y pon&iacute;a el poder y la responsabilidad en las manos de una &eacute;lite que proced&iacute;a de una peque&ntilde;a proporci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de Gran Breta&ntilde;a. No es que el imperio brit&aacute;nico no fuera democr&aacute;tico; era antidemocr&aacute;tico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Son frases del historiador Kwasi Kwarteng <a href="https://www.theguardian.com/politics/2022/aug/30/ghosts-of-empire-what-kwasi-kwartengs-book-tells-us-about-him" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">de su libro 'Ghosts of Empire'</a>, publicado en 2010 poco despu&eacute;s de ser elegido diputado del Partido Conservador. Kwarteng, hijo de inmigrantes de Ghana, es hoy el ministro de Hacienda en el Gobierno de Liz Truss. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1567950901330976769?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La amnesia pol&iacute;tica sobre lo ocurrido en esa &eacute;poca no se improvis&oacute;. Cada vez que una colonia lograba la independencia, la embajada brit&aacute;nica <a href="https://www.theguardian.com/uk/2012/apr/18/britain-destroyed-records-colonial-crimes" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">recib&iacute;a la orden de quemar miles de documentos</a> para asegurarse de que no mancharan la reputaci&oacute;n brit&aacute;nica. En el caso de Kenia, una selecci&oacute;n de 1.500 de ellos se envi&oacute; a Londres, donde fueron guardados en secreto en los archivos del Foreign Office. Se neg&oacute; su existencia a los periodistas e historiadores. El Gobierno no desvel&oacute; que los conservaba hasta 2010. Su estudio posterior confirm&oacute; los peores ejemplos de la represi&oacute;n, incluido el uso generalizado de la tortura.
    </p><p class="article-text">
        En 2013, el Gobierno de David Cameron <a href="https://www.theguardian.com/news/2016/aug/18/uncovering-truth-british-empire-caroline-elkins-mau-mau" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">acept&oacute; indemnizar a 5.228 keniatas</a> con 3.800 libras a cada uno. &ldquo;El Gobierno brit&aacute;nico reconoce que los keniatas fueron sometidos a torturas y otras formas de malos tratos a manos de la Administraci&oacute;n colonial&rdquo;, dijo el ministro William Hague. Fue la primera vez en que un Gobierno de Gran Breta&ntilde;a admit&iacute;a la pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica de torturas en una de sus antiguas colonias.
    </p><p class="article-text">
        En un discurso que dio por radio al cumplir 21 a&ntilde;os en 1947 durante una visita a Sud&aacute;frica, la princesa Isabel a&uacute;n pod&iacute;a comprometerse a dedicar toda su vida &ldquo;al servicio de nuestra gran familia imperial a la que todos pertenecemos&rdquo;. La ret&oacute;rica de que la metr&oacute;poli y sus colonias estaban unidas por un destino com&uacute;n a&uacute;n permanec&iacute;a, aunque meses despu&eacute;s se produjo la independencia de India, a la que se hab&iacute;a llamado &ldquo;la joya de la Corona&rdquo;. Gran Breta&ntilde;a abandon&oacute; esa posesi&oacute;n sin asumir la responsabilidad por el conflicto que dejaba atr&aacute;s. <a href="https://www.bbc.co.uk/history/british/modern/partition1947_01.shtml" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">M&aacute;s de un mill&oacute;n de personas pereci&oacute;</a> en la partici&oacute;n de India y Pakist&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Fue el desenlace terrible de doscientos a&ntilde;os de saqueo. En el siglo XVIII, el poder econ&oacute;mico de India era mayor que el de Europa, <a href="https://youtu.be/O-VK2sDZCQw" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">escribi&oacute; Shashi Tharoor</a> en el libro 'Inglorious Empire'. &ldquo;En 1947, despu&eacute;s de dos siglos de control brit&aacute;nico, era seis veces menor. M&aacute;s all&aacute; de la conquista y los enga&ntilde;os, el imperio elimin&oacute; a los rebeldes dispar&aacute;ndoles desde ca&ntilde;ones, masacr&oacute; a manifestantes desarmados, impuso un racismo institucional y provoc&oacute; la muerte de millones con el hambre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tharoor realiza una labor de demolici&oacute;n de los mitos m&aacute;s persistentes sobre la supuesta misi&oacute;n civilizadora de Gran Breta&ntilde;a en India&rdquo;, escribi&oacute; Victor Mallet en el Financial Times. &ldquo;Describi&oacute; la destrucci&oacute;n de los sistemas precoloniales del imperio por los brit&aacute;nicos con sus numerosos libros de contabilidad y administraci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fragmento de un mural dedicado a la matanza de Amritsar de 1919.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Nada de esto apareci&oacute; en los discursos de Isabel II en sus numerosas visitas a las antiguas colonias tras su independencia. Al igual que en las declaraciones p&uacute;blicas de los gobiernos, la reina mantuvo la vigencia de esos mitos. La siguiente parada fue la defensa de la Commonwealth, una asociaci&oacute;n del Reino Unido con sus antiguas colonias centrada en las relaciones econ&oacute;micas y comerciales con la intenci&oacute;n de que Londres mantuviera su peso internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Lo primero era vender una nueva imagen. &ldquo;La Commonwealth no tiene ninguna similitud con los imperios del pasado&rdquo;, dijo la reina en su mensaje de Navidad de 1953. 
    </p><p class="article-text">
        No la ten&iacute;a, porque ya era imposible. O quiz&aacute; no del todo. S&oacute;lo tres a&ntilde;os despu&eacute;s, Gran Breta&ntilde;a, junto a Francia e Israel, llev&oacute; a cabo una &uacute;ltima aventura imperial con la invasi&oacute;n de Egipto como respuesta a la nacionalizaci&oacute;n del Canal de Suez por Nasser, al que la propaganda brit&aacute;nica tildaba del nuevo Hitler. EEUU y la URSS se ocuparon de forzar la retirada de las tropas extranjeras en un mundo en que los viejos imperios ten&iacute;an que dejar paso a las superpotencias. 
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos de imagen, Isabel II era la carta que emple&oacute; Londres para conservar el contacto con sus antiguas posesiones. Algunos de sus viajes tuvieron un significado indudablemente hist&oacute;rico, como el de Sur&aacute;frica en 1995, un a&ntilde;o despu&eacute;s de la victoria de Nelson Mandela en las primeras elecciones libres, y el de Irlanda en 2011.
    </p><p class="article-text">
        La reina fue una voluntariosa embajadora de las virtudes de una nueva relaci&oacute;n al precio de describirlas de forma irreal. &ldquo;La Commonwealth es un ejemplo de multilateralismo, permitiendo a sus miembros, con independencia de su tama&ntilde;o o nivel de desarrollo, que se escuche su voz en el concierto de las naciones&rdquo;, dijo en un discurso en una cumbre de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La realidad era muy distinta. <a href="https://www.nytimes.com/2022/09/08/opinion/queen-empire-decolonization.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Inicialmente presentada como un consorcio</a> de colonias habitadas por blancos &ndash;defendida por el primer ministro surafricano, Jan Smuts&ndash;, la Commonwealth tuvo sus or&iacute;genes en una concepci&oacute;n racista y paternalista del control brit&aacute;nico como una forma de tutelar y educar a las colonias en las formas responsables de autogobierno&rdquo;, ha escrito Maya Jasanoff, profesora de Historia en la Universidad de Harvard.
    </p><p class="article-text">
        Por el tiempo que llevaba en el trono y la &eacute;poca que le toc&oacute; vivir, Isabel II fue un s&iacute;mbolo de ese pasado imperial que pol&iacute;ticos conservadores como Boris Johnson han intentado que perviva o han pintado de un color luminoso. &ldquo;El continente (africano) puede ser una mancha, pero no es una mancha sobre nuestra conciencia. El problema no es que una vez estuvimos al mando all&iacute;, sino que ya no lo estamos&rdquo;, <a href="https://www.spectator.co.uk/article/the-boris-archive-africa-is-a-mess-but-we-can-t-blame-colonialism" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">escribi&oacute; Johnson en 2002.</a> La nostalgia imperial nunca ha abandonado del todo la pol&iacute;tica del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Isabel II nunca dijo nada parecido. Sus discursos y viajes s&iacute; ayudaron a que sobreviviera el mito del imperio ben&eacute;volo que nunca existi&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Sáenz de Ugarte]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Sep 2022 03:01:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel II y la mancha indeleble del colonialismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel II,Reino Unido,Colonialismo]]></media:keywords>
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